Reviews:
badillodavila: No, no usará la mascara. Naruto no sabe que su madre se encuentra en el estomago del Shinigami, algo más sucederá.
jlnv: Naruto no podía hacer más que eso, algun dia se vengará apropidamente de Hashirama. Y sí, el reencuentro Madre e Hijo será emotivo. ;)
diego muoz agama: Lastimosamente no pude describir en detalle cuan efectivas son las tropas de Kyofu-sama. Eso lo tengo planeado para cuando Naruto vaya a Yuki no Kuni y posterior invasion a la aldea de Karin.
JDead: Sep, me refiero a eso. O que una lama la vagina de la otra. No, no escribiré Yuri, lo lamento. U.U
thor94: He will be pissed off, a lot. lol.
colocolo4178: Pues tengo algunos finales en mente, todos son Dark. Pero para eso falta muuucho.
ymaru: Hmm, posiblemente Naruto hubiera sido capaz. Pero creo que Hashirama terminaría ganando. Ademas, Naruto no desea utilizar su Rinnegan en publico ya que eso podria complicarle varias cosas.
leknyn: Solamente el clon de Madera quedará, pero no le pasará nada. Puedes repasar la parte del manga en que Naruto pierde el control frente a Deidara y a los clones no les pasa nada, inclusive cuando pierde el control entrenando el Rasen Shuriken.
DarknecroX: No, no conozco ese anime. xD
Lector Shenlong: No hay problema, espero tus futuros reviews. (y)
Loquin: Nop, ni nadie de los que estaban cerca. Y gracias por la buena suerte!
netokastillo: Por ahora todo bien. Saludos a ti tambien. :D
alexander1993: Aqui tienes.
gl90: Sep, pero luego de la invasion las cosas empezarán a anvar más a prisa. Me gusta que te guste la historia. :P
REGIS MARK 5: Gracias.
Guest: OK D:
diego uzumaki uchiha: Gracias.
fuegado: No, no pudo ya que el alma de Kushina se encuentra en el estomago del Shinigami. Recuerda que Orochimaru utilizó la mascara del Shinigami para cortarse el estomago y al mismo tiempo del Shinigami, para que así puedan salir las almas que fueron selladas dentro de él.
Eso fue todo.
Reviews: 588 - Favs: 374 - Follows: 347
Humano hablando "Interesante."
Humano pensando "Creo que lo asesinaré."
No Humano hablando "No mereces ese poder."
No Humano pensando "Detenerlo es lo primordial."
Técnicas/ Nombres desconocidos "¡Mokuton Hijutsu Jukai Koutan!"
Renuncia de Derechos: No soy dueño de Naruto, Masashi Kishimoto lo es.
Capítulo 36
Konohagakure no Sato – Con las tropas de Kyofu-sama
Minutos antes de que el clon de Naruto hiciera acto de presencia en Konoha, en los lados norte y sur de la aldea se podía ver a grandes contingentes de personas con todo tipo de armas haciendo unas últimas revisiones antes de ingresar a la aldea para iniciar con la campaña.
En ambos lados tuvieron que ocuparse de algunas tropas enemigas que permanecieron en el lugar en lo que las tropas enemigas de avanzada lidiaban con las defensas de Konoha. Aunque en el lado sur se toparon con menor resistencia ya que el Yamato se había encargado de eliminar a casi la totalidad de enemigos en su actual posición. Además, algunos marineros habían sido enviados en aquella dirección para que acabaran con los sobrevivientes del anterior ataque, y terminaron reuniéndose con las tropas que se dirigían al sur.
Asimismo, en este lugar se encontraban Bonnie, Sophie y los miembros del escuadrón N, esperando a que sonaran las cornetas que darían inicio a la contienda.
Entretanto, en el lado norte, el escuadrón Z había llegado luego de los 15 minutos que el clon les había ordenado que esperaran para dar tiempo a los del sur.
Mientras que en el lado sur los miembros del escuadrón N habían conversado brevemente con Bonnie antes de que ella se dirigiera hacia su hermana para preguntarle. "¿Lista?"
A lo que su hermana dio un asentimiento con su cabeza. "¡Por supuesto! ¡Sophie desea demostrar a Kyofu-sama lo mucho que Sophie ha crecido!" Exclamó levantando el puño derecho hacia arriba.
Sonriendo, Bonnie asintió con la cabeza y agregó que volvería enseguida. Por lo tanto, caminó entre las personas, empujándolas suavemente hacia a un lado para poder llegar al frente.
Una vez allí, se paró frente a todos y atrajo su atención levantando las manos.
"¡Muy bien, presenten atención!" Exclamó para que todos pudieran oírla.
Las personas instantáneamente detuvieron sus verificaciones, se pararon firmemente y saludaron a Bonnie. Después de todo, era la persona de mayor rango en el lugar.
Al momento los mandó a descansar y preguntó de forma rápida a los escuadrones presentes si ya se encontraban listos, en especial a un grupo que se encontraba alejado de los demás.
Tenían apariencias extrañas. No eran muy altos; llevaban un traje que alrededor del cuello era metálico (los cuales eran sus armaduras de Chakra); con capuchas de color negro y máscaras que se asemejaban al rostro de una persona en estado de descomposición; mientras que sus brazos y pies parecían tener la misma característica. En sus espaldas habían unas filosas y puntiagudas armas que podían ser lanzadas; mientras que en sus manos portaban unas navajas de doble punta y curvadas que servían para atacar cuerpo a cuerpo, o bien utilizadas como personas eran de la división de infiltración y sigilo, por lo cual tenían armaduras especiales que se adaptaban a sus funciones. Estas personas no eran muy fuertes, pero sí muy agiles como para pertenecer a esta rama bastante importante dentro de la jerarquía militar.
Estas personas eran del DIS (División de Infiltración y Sigilo), por lo cual tenían armaduras especiales que se adaptaban a sus funciones. Estas personas no eran muy fuertes, pero sí muy agiles como para pertenecer a esta rama bastante importante dentro de la jerarquía militar.
Estas personas eran de la división de infiltración y sigilo, por lo cual tenían armaduras especiales que se adaptaban a sus funciones. Estas personas no eran muy fuertes, pero sí muy ágiles como para pertenecer a esta rama bastante importante dentro de la jerarquía militar.
Bonnie miró a quien parecía ser el líder, quien rápidamente fijó su mirada en ella al igual que el resto de su escuadrón. Bonnie viendo la atención puesta en ella se sintió algo incomoda, debido a que estas personas parecían siniestras por el aspecto de sus indumentarias, y la forma en la que se expresaban no hacía que pensara en otra cosa más que en eso.
Pese a ello, sacudió la cabeza y preguntó. "¿Listos? ¿Recuerdan los objetivos que Kyofu-sama les asignó?"
Instantáneamente todos ellos sonrieron con vileza y el líder contestó. "Por supuesto…" Lo dijo arrastrando mucho sus palabras, en especial la pronunciación de la letra 's'.
"Pues muy bien, ustedes pónganse a ello ahora mismo." Ordenó, y sin perder ningún segundo más, los 'asesinos' activaron sus armaduras y empezaron a tornarse 'invisibles', gracias a que las armaduras les permitían camuflarse con los alrededores.
Luego caminaron hacia la muralla, y sin que nadie pudiera verlos, empezaron a escalarla con ayuda de las navajas que llevaban en sus espaldas.
Nadie se sorprendió por la súbita desaparición de estas personas, ya que todos estaban al tanto de esta rama dentro de la jerarquía. Aun así, muchos no podían evitar preguntarse cuál era la misión especial que Kyofu-sama les habían asignado.
Posteriormente, Bonnie miró a unas personas que se encontraba frente a ella y les ordenó que crearan una entrada en la muralla.
Esta vez, dos hombres que tenían unos trajes de color marrón; rodilleras, gorros y chalecos antibalas de color negro—además de tener los rostros pintados de color blanco—, caminaron hasta la muralla y una vez allí abrieron sus mochilas para quitar unas cargas explosivas y sus respectivos detonadores.
Con rapidez colocaron los paquetes explosivos cuadrados y se alejaron rápidamente del lugar mientras gritaban "¡C-4!" lo cual hizo que varios se cubrieran.
Obtuvieron al instante la orden de Bonnie para accionarlos y presionaron los gatillos, desatando explosiones en cadena que tiraron hacia abajo una cantidad considerable de la muralla de Konoha.
Posteriormente, Bonnie miró a su hermana, viendo que su expresión delicada e inocente había cambiado a una sádica e intimidante. Este cambio se debía justo cuando se aproximaban las batallas o momentos donde una gran cantidad de adrenalina corría por sus venas. Bonnie sabía muy bien lo letal que su hermana podía ser aunque no fuera una Shinobi como algunos de los que eran parte del ejército.
Segundos más tarde, Bonnie esperó a que el sonido de las cornetas del otro lado se detuvieran para luego ordenar a la banda de su lado que hicieran sonar las suyas, dando vía libre a las tropas para que ingresaran a Konoha y se dispusieran a ayudar a Konoha. El escuadrón Z iba al frente, Bonnie y Sophie detrás de ellos, y el resto de las fuerzas detrás de ellas.
Base de la Raíz
En una habitación pequeña, dentro de la poco iluminada base de la Raíz, Karin Uzumaki se encontraba con una expresión aburrida en el rostro. Estaba sentada en una silla y agitando las piernas, con Sai parado frente a ella observándola con atención.
Luego de que Sai había hablado con ella en el apartamento de Naruto, éste la había agarrado y transportado junto con él en un Shunshin de tinta a la ubicación donde todos los demás miembros de la raíz se encontraban para realizar el secuestro, a unos edificios alejado del apartamento de Naruto.
No obstante, al ver la súbita aparición del 'intrépido' artista de la raíz, estuvieron sorprendidos al verle regresar con el objetivo (debido a que había ido sin ningún tipo de apoyo al apartamento de quien en su días fuera el más sanguinario y psicópata miembro de la Raíz), y no tuvieron otra opción más que regresar a la base con una rehén que había accedido a todo momento en ser llevada. Esto los demás no lo sabían, obviamente.
Una vez que arribaron al destino, Sai se dispuso a llevar a Karin a la habitación en la que actualmente se encontraba. Fueron seguidos de cerca por los demás miembros de la Raíz que concurrieron a realizar la misión, la cual al parecer de ellos, fue en vano.
Sai había ingresado junto con Karin a la habitación mientras que los demás esperaron afuera. Una vez allí, Sai indicó a Karin un lugar donde podría sentarse, mientras que él se dirigía a una pared cercana para recostarse en ella y empezar a dibujar en lo que Danzo llegaba.
El silencio prosiguió por unos pocos minutos, y Karin, cansada de esto, miró a Sai y le dijo. "Entonces, ¿Cuándo vendrá el viejo decrepito?" Preguntó, con una idea sobre la apariencia de Danzo debido a las descripciones que Naruto le había dado sobre quien alguna vez fuera su tutor.
Sai, oyendo la pregunta, alzó la vista levemente para mirarla, luego volvió a bajarla y continuó dibujando, ignorando a Karin por completo.
Esto provocó que una vena fuera marcada en la frente de Karin, quien apretando los puños, se levantó de su asiento. "¡No me ignores, maldito!" Exclamó, sacando a flote su personalidad volátil.
Esta vez Sai se detuvo, levantó la mirada por completo y replicó. "Lo siento, Karin-san. Pero no tengo una respuesta clara. Podría llegar en cualquier momento."
"¿Fue tan difícil decir eso?" Agregó entre un suspiro y volviendo a su asiento. Sai, dando una sonrisa falsa, asintió con la cabeza. Pero no dijo nada más ya que ambos oyeron que la puerta de la habitación fue abierta.
Enseguida pudieron ver a Danzo caminando muy lentamente con la ayuda de su bastón, con Torune Aburame y Fū Yamanaka siguiéndole de cerca.
Estos últimos miraron a Sai de reojo y asintieron con sus cabezas, como si estuvieran felicitándole por realizar la misión exitosamente.
Mientras que Danzo simplemente continuó caminando, con la cabeza alta y sin mirar aún a Karin, quien por su parte le estaba mirando con sumo detenimiento.
Danzo entonces se paró frente a ella, bajó la mirada y antes de que pudiera decir nada, vio a Karin sonriendo y diciendo. "Jejeje. No sabes en el lio en el cual te acabas de meter, viejo idiota. Cuando Naruto-kun se entere de esto…" Afirmó con emoción al imaginarse a Naruto viniendo a rescatarla.
El simple pensamiento de ello hizo que corazones aparecieran en sus ojos, al mismo tiempo que se abrazaba a sí misma, mientras se imaginaba a Naruto 'haciéndoselo' luego de que hubiera acabado con ellos.
Los operativos de la Raíz presentes obviamente podían notar que Karin se encontraba fantaseando los futuros acontecimientos. No obstante, todos decidieron ignorarla ya que Danzo se había acercado a Sai para preguntarle algunas cosas en referencia al secuestro de Karin.
"¿Algo que informar?" Preguntó con una mirada inexpresiva.
Sai negó con la cabeza y contestó de la misma forma. "Nada de relevancia, Danzo-sama."
Como si fuera la respuesta que buscaba, Danzo dio media vuelta y volvió a caminar hacia Karin, percatándose de que continuaba en su mundo. A consecuencia de ello, Danzo no tuvo más remedio que golpear su bastón contra el suelo para llamar su atención.
Karin se detuvo instantáneamente, levantó la vista, se colocó los lentes correctamente y miró a Danzo con expresión dubitativa. "¿Y tú qué quieres?" Preguntó, como si se hubiera olvidado de que se trataba de Danzo.
No obstante, lo recordó al momento en que Danzo articuló palabra. "Supongo que eres la novia de Oni-kun... Obviamente lo eres, o nuestro pequeño artista confundió los parámetros de su misión…"
Karin instantáneamente cambió su expresión a una de molestia. "Viejo de mierda, no tengo ni la más mínima idea del por qué estás haciendo esto. Naruto-kun ya ha sufrido bastante como para que intentes otra de tus artimañas en él…" Esto hizo que Dando levantara una ceja, pero Karin continuó antes de que pudiera decir algo con respecto a ello.
"Y sí, Naruto-kun me ha contado absolutamente todo sobre él y lo que a ti refiere." Finalizó, cruzándose los brazos.
Danzo no pudo evitar sonreír, así que hizo un gesto a Karin para que volviera a su asiento mientras él tomaba uno, aun sonriendo. "Sin duda alguna tú eres una Uzumaki. Esta actitud explosiva y además del cabello característico de tu clan te hace resaltar inclusive en el más oscuro de los abismos. ¿Y adivina qué?"
Karin, solo por seguirle el juego, preguntó "¿Qué?" con una sonrisa.
Danzo sonrió una vez más y contestó. "Ahora mismo te encuentras en uno… y puedo verte muy claramente…"
Lo siguiente que Karin vio fue una sonrisa que le hizo tener un mal presentimiento, pero solo duró unos segundos ya que Danzo volvió a su expresión en blanco.
Al instante Danzo se puso de pie y caminó hacia el escritorio de la sala. Karin por su parte le siguió muy atentamente con la mirada.
Una vez allí, se sentó en su silla con gusto, mirando una vez más a Karin. "Ahora, esperemos a que Oni-kun llegue y seamos capaces de solucionar las cuentas que tenemos pendientes." Finalizó, una vez más con aquella sonrisa que provocó escalofríos a Karin.
Y solo ahora, Karin pudo pensar. "Espero no haber cometido una equivocación…"
Compuesto Uchiha
Uno de los tres clones de sombra que habían sido creados por 'Kyofu-sama', había llegado a esta ubicación sin toparse con ningún tipo de inconvenientes. Ingresando al compuesto Uchiha, recorrió sin prisa alguna las vacías calles de lo que ahora parecía un pueblo fantasma.
El clon al estar una vez más en este lugar no pudo evitar sonreír y aspirar con fuerza. "Aahh, este lugar sin duda trae buenos recuerdos. ¿Cierto, Kurama?"
Dando una sonrisa que mostraba sus afilados dientes, Kurama asintió y contestó. "Uno de los mejores días de mi vida."
El clon, riendo entre dientes, no habló más y continuó su recorrido rumbo al Santuario Nakano.
Luego de unos tres minutos de estar caminando por el lugar, divisó la colina que conducía al santuario, por lo que subió las escaleras hasta llegar a la cima.
Al estar allí, el clon notó que el templo que no era muy grande. Pero no le mucha prestó atención a ello e ingresó al lugar, sin distraerse por las decoraciones, y caminando hacia la sala secreta.
Recorrió los pasillos y al final tuvo que abrir una puerta corrediza, viendo al instante una gran piedra cuadrada con inscripciones y el símbolo del Sharingan en la parte superior.
Se acercó muy lentamente a dicha piedra, y al estar frente a ella, miró hacia abajo y pensó. "Hmm, me pregunto qué tan resistente será esta piedra."
Dicho esto, se quitó el guante de su mano derecha y lo acercó a la roca, analizando su textura y golpeándolo unas veces para comprobar su dureza.
Al darle los golpes, comprobó que se trataba de un material duro en extremo. No pudo ocultar su sorpresa, así que volvió a ponerse el guante y nuevamente pensó. "Esta cosa es bastante dura. Estimo que resistiría sin problemas un ataque de rango S. Me la llevaré conmigo, uno nunca sabe cuándo algo como esto puede ser útil. Además, los científicos de Nami podrían examinarla y tal vez replicarla."
El nivel que podría resistir dicha roca fue una suposición de Naruto y él lo sabía, es por eso que tenía intenciones de comprobarlo por sí mismo una vez que fuera a Yuki no Kuni.
Consecuentemente, Naruto dio un paso hacia atrás e hizo los sellos de manos para activar la roca, la cual instantáneamente hizo un leve ruido antes de empezar a flotar y posicionarse a una altura óptima para que el clon pudiera bajar las escaleras que ahora estaban a la vista.
Se paró en el borde de la abertura que llevaba abajo y miró hacia arriba, quitando de su traje el pergamino que el clon original le había entregado. Levantó ambas manos, abrió el pergamino en la parte de sellado y lo colocó en la piedra.
"Fūin (Sellar)" Dijo haciendo el sello correspondiente e instantáneamente unas inscripciones negras se desprendieron del pergamino, cubriendo completamente a la roca, la cual fue rápidamente absorbida por dicho pergamino.
Al finalizar esto, el clon volvió a guardar el pergamino y esta vez se dirigió hacia las escaleras para descender. El lugar era bastante oscuro, y solo cuando llegó al final divisó unas antorchas.
Así que hizo el sello del tigre y lanzó dos bolas de fuego para encender dichas antorchas que se encontraban en el piso. La habitación se iluminó e instantáneamente Naruto pudo distinguir cerca de la pared una tablilla con algunas inscripciones.
A simple vista, solo se podía ver un simple mensaje dedicado al clan Uchiha, pero Naruto sabía que había algo más allí. Algo secreto que solo podía verse con los ojos adecuados.
¿Cómo sabia esto? La respuesta era sencilla. El día de la masacre Uchiha, Naruto había absorbido tantas almas de los miembros de este clan que le transmitieron el conocimiento sobre la existencia de dicha tablilla y su mensaje oculto.
Si bien solo tenía conocimiento del mensaje que se encontraba al leerlo con el Sharingan con aspas, algo le hacía creer que con ojos más avanzados se podía adentrar mucho más en la tablilla para conocer sus secretos.
Pero conocer qué decía no era una duda existencial para Naruto, era mera curiosidad, y el hecho de que Kurama le haya comentado que esa tablilla fue creada por el mismo Sabio de los Seis Caminos, hizo que Naruto tuviera más ganas de leer el contenido completo del mismo.
Por lo tanto, se acercó a la tablilla para realizar el mismo proceso que con la piedra que cubría la entrada. Una vez hecho esto, guardó el pergamino dentro de su traje y se dio media vuelta para salir del lugar.
Pero antes de que lo hubiera hecho, un cuervo que se encontraba dentro de la habitación, había salido muy rápidamente del lugar.
Al darse la media vuelta, Naruto caminó hacia las escaleras, y de allí, fuera del santuario. Mirando hacia cielo, puedo ver a un cuervo dirigiéndose hacia un rumbo no determinado de la aldea.
"¿Por qué lo dejaste escapar? No me digas que no te percataste de su presencia…" Naruto oyó la voz de Kurama resonando en su cabeza.
Sin embargo, Naruto sonrió y contestó. "Por supuesto que lo hice. Solamente quiero que le llegue el mensaje." Dijo refiriéndose a Itachi
"¿Con cuál propósito?" Preguntó Kurama
Encogiéndose de hombros, Naruto contestó. "No lo sé. Tan solo quiero saber si tiene intenciones de recuperar la tablilla de su clan, y cuán lejos llegará para hacerlo. Si lo hace, entonces significaría que acabo de robar algo muy valioso."
"Oh, ya veo." Agregó Kurama y entonces vio al clon levantar su máscara un poco para morderse el dedo.
Una vez hecho esto, hizo sellos de manos e invocó a un camaleón no muy grande. Quitó el pergamino y lo acercó hacia el animal, el cual automáticamente se lo tragó. "Llévaselo a Kohta."
El camaleón sin esperar otra orden, se tornó invisible y se dirigió al refugio Kohta.
Mientras tanto, el clon hizo un sello de mano y se disipó en una nube de humo.
Dentro del Templo de Máscaras del Clan Uzumaki
El otro clon de sombra también había llegado a su destino, pero enojado.
Era un edificio incluso más pequeño que el Santuario del Clan Uchiha, pero que guardaba objetos que eran mucho más importantes para Naruto. Después de todo, estaba al corriente de que habían sido un regalo por parte de su pueblo para consolidar la alianza con Konoha.
Y era por eso que se encontraba enojado, porque luego de todos estos años, luego de haber hecho lo que hicieron, aun conservaban estas mascaras para rendir 'tributo' a su clan.
Sabía con certeza que aquello era una patraña, tanto como el hecho de que los Chunnins y algunos Jounnins llevaran el símbolo del clan Uzumaki en sus chalecos. Esto había sido algo que le molestó con demasía desde el momento que se enteró de la verdad, pero que aún no había tenido tiempo para solucionar.
Dejando aquello a un lado, se acercó al estante donde se exhibían las máscaras y empezó a sacarlas una por una de allí para ponerlas sobre un pergamino desenrollado que se encontraba en una mesa detrás de él. "Bastardos…" Pensó el clon con una mueca de enfado mientras colocaba las máscaras, refiriéndose a la gente de Konoha.
Al finalizar, realizó el mismo procedimiento que el anterior clon antes de desvanecerse en una nube de humo.
Mansión Namikaze
El momento de la verdad había llegado, el momento de decidir en hacer algo que podría hacer que Naruto fuera despreciado por la persona más importante en su vida con la única razón de aprender más y de esta forma estar más cerca de cumplir su venganza, o no hacerlo y utilizar los recursos con los que actualmente contaba a mano.
Esta sí era una gran duda existencial para Naruto, y el clon había tenido la desdicha de tomar tan difícil decisión.
Se encontraba a unas tres casas de distancia de la mansión, y había llegado sin ningún tipo de problemas hasta este punto. Pero cuando había intentado avanzar más, todo su cuerpo se le había entumecido debido a que nuevamente pudo recordar las consecuencias que podría acarrear la decisión que era probable que tomara.
Así que permaneció quieto, analizando con detenimiento si esto valdría la pena o no. Intentó contactar por medio de la telepatía con los otros clones para pedir consejo, pero estos ya se habían disipado. Luego intentó con el original, pero no podía hacerlo por algún motivo.
Ya no encontrando la respuesta en sí mismo, preguntó lo que debería de hacer a la bestia que había sido un gran amigo y consejero en todos estos años. "Kurama…"
"Hazlo." Interrumpió Kurama, ya que sentía la ansiedad de su contenedor y el motivo por el cual le estaba llamando justo ahora.
"¿Pero y si…?" Agregó Naruto, solo para ser interrumpido una vez más por Kurama. "Ya hemos hablado, hemos discutido hasta el hartazgo sobre esto desde aquel día en que despertaste de tu coma. Haz repasado varias veces este plan. Demonios, incluso tuviste que fingir que te interesaba ser parte de la familia del bastardo del Yondaime para obtener una mirada de cerca de su hogar. Ahora, entra en ese lugar y haz lo que has planeado hacer."
Naruto oyendo eso no pudo evitar apretar sus puños con fuerza, agachó la cabeza y continuó. "Kurama, esa no es mi duda. Mi duda es qué dirá mi madre, qué pensará de mi cuando le diga que tengo intenciones de asesinar a dos personas que estoy seguro de que ella ama además de mí. El Yondaime su esposo y Menma su hijo. Por lo que he leído en algunos libros… Maldito Sai… una persona ama mucho a sus hijos y a la persona con quien ha contraído matrimonio. Así que no lo sé, Kurama. Esta decisión es muy importante, y si afecta negativamente la forma en que mi madre podría verme, entonces no creo que pueda ser capaz de soportarlo."
Kurama, hastiado por esta conversación, gruñó y contestó. "¡Ya deja de comportarte como un bebito llorón! Si ese es tu problema, entonces no le digas nada sobre eso. Revívela, dile lo necesario y luego mándala de regreso. Esa es la solución que te propongo. Así que arriba ese ánimo y termina esto de una buena vez."
Naruto suspiró y asintió. "Está bien, pero te daré una puta paliza si las cosas no salen bien." Esto último lo dijo una sonrisa.
"¡Ja! En tus sueños." Agregó Kurama también sonriendo, ahora viendo a Naruto dando por fin los primeros pasos para ir a la mansión Namikaze.
El clon decidió utilizar un Shunshin para llegar más rápido, deteniéndose a unos metros de distancia de la muralla que rodeaba a la mansión. No había nadie cerca, ya que todos los residentes del lugar habían sido evacuados rápidamente, ventajas de ser las personas más adineradas del pueblo.
Sin embargo, había decidido meterse en un callejón en lo que sacaba un pergamino y lo abría, revelando los planos de la mansión y con varios puntos señalados alrededor, lo cuales representaban alarmas y trampas, entre otras cosas.
Rápidamente se fijó en el círculo que representaba entrada de la mansión, y teniendo su dedo sobre ese lugar, pensó. "Es una lástima que no haya marcado con anterioridad la mansión con mi Hiraishin. Pero cuando le había dicho al Hokage que ya no entrenaría con ellos, aun no aprendía a utilizarlo. Entonces, esto solo me deja pocas opciones…"
Kurama, quien se encontraba oyendo con atención, se limitó a asentir con la cabeza, oyendo a Naruto continuar. "La mansión está completamente fortificada para evitar que intrusos ingresen al lugar mientras el Hokage o Menma no se encuentren aquí… Sellos de presión, de sangre, de detección de Chakra, de movimiento, inclusive…"
Posteriormente, se paró, saltó al techo de un edificio, y allí activó su Rinnegan. Instantáneamente, tuvo una visión en blanco y negro que reveló una barrera con varios Kanjis alrededor de la misma. Además, pudo notar los otros sellos de protección que se encontraban alrededor de la mansión.
Una vez que su teoría fue comprobada, saltó del edificio para aterrizar suavemente frente a los planos que había dejado en el suelo. Se agachó y luego estiró el brazo derecho para agarrar el plano y enrollarlo, para finalmente guardarlo dentro del pergamino de donde había salido.
Por lo que procedió a realizar los sellos de manos para realizar la técnica que utilizó para infiltrarse al compuesto Hyūga hace meses atrás, solo que a diferencia de aquel entonces ya no necesitaba un pergamino para utilizarlo. "Fuinjutsu: Kyanseru" pronunció y colocó la mano sobre el piso, a centímetros de donde iniciaba la barrera protectora.
En un instante, los Kanjis del jutsu volvieron a combinarse con los sellos alrededor de la mansión, cancelándolos temporalmente. Por lo que el clon, para no perder tiempo, rápidamente utilizó la 'llave maestra' para poder crear una abertura en la barrera y así poder ingresar.
Utilizó un total de 5 dedos para abrirlo, y una vez hecho esto, sin mediar palabras se dirigió con un Shunshin al panteón donde se encontraba el ataúd de su madre.
Ya estando allí y parado frente a la puerta, se agachó a la altura de la cerradura y quitó una ganzúa además de una llave de torsión de su bolsa ninja. Las colocó en la cerradura y con lentitud empezó a girarla para poder abrirla. Al oír el 'clic', las removió para volver a guardarlas en su bolsillo. "¿Quién diría que esto me sería útil algún día?" Pensó haciendo referencia al forzado de la cerradura.
Luego abrió la puerta y puso pie dentro de la arquitectura, sintiendo instantáneamente que sudor cayó de su frente al mismo tiempo que su corazón latía con mayor rapidez por cada paso que daba dentro del edificio.
Muy lentamente, y con la duda invadiéndole por dentro, Naruto se acercó hacia la pared donde se encontraba el ataúd de su madre.
Una vez parado frente a la pared, leyó la inscripción de la cripta de su madre antes de proceder con la apertura de la misma.
Para ello, tomó uno de las navajas en su cintura y la acercó al borde de la sobresaliente entrada. Una vez que se incrustó, arrastró la navaja por todo el perímetro cuadrangular.
Cuando terminó de aflojar la entrada, removió el cuchillo y volvió a guardarlo en su cinturón. Tragó saliva, suspiró, y metió los dedos en la abertura para darle un estirón y así quitar la tapa que agarró antes de que cayera al suelo.
Lo recostó contra la pared y finalmente metió la mano en el hueco, agarrando la manija del ataúd y estirándolo para sacarla. En este punto, el nerviosismo de Naruto se había acrecentado. Su respiración se había vuelto algo agitada, sus manos y piernas empezaron a temblarle, inclusive el miedo y la inseguridad aumentaron.
Aun así, colocó con mucha suavidad el ataúd en el piso, sintiendo que el sudor se había acrecentado. Con pasos dudosos, se acercó al lado derecho para luego agacharse e intentar agarrar la manija del féretro.
No pudo hacerlo debido a que ya no podía no podía ignorar el sudor, puesto que esto obviamente le estaba incomodando, especialmente en los ojos. Consecuentemente, tuvo que quitarse la máscara para secarse la frente.
La colocó sobre el ataúd y llevó su muñeca sobre su frente para hacerlo. Pero se dio cuenta de que no estaba sudando, sino… "¿Estoy llorando?" Pensó Naruto llevando sus dedos en su mejilla derecha, muy cerca del ojo.
Efectivamente comprobó que estaba derramando lágrimas, por lo que llevó el brazo hacia allí y se secó ambos ojos. Aun así, las lágrimas no paraban de salir a su pesar, lo cual conllevó a que empiece a frotarse los ojos con fuerza.
Pero con frustración, se percató de que no pararía, así que cayó de rodillas y golpeó con ambos manos el piso. "¡Maldita sea!" Exclamó, empezando a dejarse llevar por los sentimientos que salían a flote. "¡Maldición! ¡Maldición! ¡Maldición!" Continuó maldiciendo, golpeando el piso con cada vez más fuerzas y agrietándolo.
Luego simplemente se detuvo mientras contemplaba sus lágrimas cayendo en el suelo. "Soy un cobarde…"
"No, no lo eres. Si de algo estoy seguro, es que no eres un cobarde." Replicó Kurama
"¡No! T-tú no puedes sentirlo, p-pero estoy aterrado. ¡Aterrado! ¡Yo entre todas las personas!" Gritó Naruto, molesto porque había sido entrenado para que sentimientos como estos no le perturbaran, y no podía evitar pensar que todo lo que había pasado en la Raíz había sido en vano.
Kurama intuía el motivo de la molestia de Naruto, así que, suspirando, decidió calmar a su contenedor. "Mira, Naruto. Creo que estás enojado porque crees que entrenaste en vano en la Raíz. Pero eso es falso, tan solo ponte a recordar las cosas temerarias que hiciste en esta semana. En ningún momento el miedo cruzó en tu cabeza. Diablos, inclusive ahora estás infiltrándote en lo que tal vez sería el lugar más seguro de toda esta aldea. Debes comprender que esta reacción es algo natural. Tú mismo lo has dicho, amas a tu madre y temes a la idea de que pueda odiarte al revivirla para hacer algo que crees que no querrá hacer. Pero escúchame con atención, muchacho; eso no sucederá. Tu madre no es como el Yondaime, no hay posibilidad alguna de que suceda lo que tú piensas…" Afirmó con convicción. Si bien hace unos momentos le había dicho que dejara de comportarse como un llorón, a Kurama tampoco le gustaba ser rudo con Naruto cuando se encontraba en momentos difíciles como estos.
"¿Cómo estás tan seguro? No quiero cometer más equivocaciones…" Dijo esto último agachando la cabeza.
"Esa es una pregunta estúpida. Vamos, muchacho. Ella fue mi Jinchūriki por más tiempo de lo que tú lo has sido. Si bien ella y yo nunca nos llevamos bien, aun así pude observarla. Y estoy completamente seguro de que tu madre no es el del tipo de persona que odia a sus hijos por tonterías. Tal vez se enoje y te de un golpecito, pero no sería nada más grave que eso. Es parte de su carácter. Así que tranquilízate, te doy mi palabra de que nada malo sucederá. Al menos no lo que tú piensas que podría suceder." Contestó.
Naruto analizó sus palabras, y muy rápidamente decidió escuchar su consejo. Después de todo, Kurama nunca le había mentido y éste no era el momento para empezar a hacerlo.
De manera que se secó los ojos una vez más, y está vez las lágrimas ya se habían detenido. Se puso de pie, agarró su máscara y volvió a ponérsela.
Posteriormente volvió a caminar hacia el lado para abrir el ataúd, y ya sin dudas la agarró con fuerzas y levantó la mano de un tirón. Pero en lugar de que el ataúd se abriera, todo el lugar había sido repentinamente iluminado por una luz roja, al mismo tiempo que unas rejas brillosas y de color azul rodeaban todo el lugar.
"¡Maldita sea!" Pensó Naruto, percatándose de que había activado un mecanismo de seguridad, y estaba seguro de que su padre aparecería en cualquier momento si no se apresuraba.
Por lo que rápidamente miró con detenimiento el ataúd, percatándose de que en la esquina había una especie de combinación por números. Precipitadamente fue hacia allí al mismo tiempo que quitaba el pergamino que le dio el clon original y lo colocaba sobre el ataúd para concentrarse en la combinación.
Teniendo en mente el expediente de su madre y el de su padre, puso sus fechas de nacimiento en primer lugar. Como ninguno funcionó, puso la fecha en que contrajeron matrimonio, pero una vez más había fallado.
Esta vez empezó a sudar de verdad, pero no le prestó atención y puso la última fecha que se le cruzó a la mente… la fecha de su muerte y su nacimiento.
Oyendo el clic que le dio a entender que fue la combinación correcta, una vez más intentó abrir el ataúd. Al percatarse de que esta vez sí fue posible, levantó la tapa rápidamente (la cual se abrió solo en la parte superior), y se percató de que una neblina fría cubría por completo el lugar de descanso de su madre.
Ignorando esto, fue hacia donde se encontraba el pergamino y quitó los primeros y más importantes materiales del pergamino: cuatro puntiagudas y pequeñas barras de Chakra.
Las tomó con fuerza y con rapidez volvió al lugar inicial. Dispersó un poco de la niebla con sus manos, obteniendo por primera vez en su vida la visión en carne y hueso del rostro de su madre. Sorprendido, y con mucha felicidad, no pudo evitar sonreír.
Pero solo pudo ver su rostro momentáneamente—ya que la neblina que parecía conservar el cuerpo de su madre en perfectas condiciones—, volvió a cubrirla.
Esto fue una llamada de atención para Naruto, quien sacudió la cabeza mientras procedía a incrustar las barras de Chakra en su madre. "No es el momento, Naruto. Ya tendrás más tiempo para verla una vez que la revivas." Pensó mientras incrustaba la primera barra en la parte trasera del hombro derecho de su madre.
Al hacerlo, Naruto no pudo evitar apretar los dientes; cerrar los ojos y mirar hacia otro lado. "Lo siento, madre… Pero es necesario…" Pensó afligido por estar profanando de tal manera el cuerpo de su madre.
Volvió a abrirlos, y los siguientes fueron incrustados en el hombro izquierdo y ambas respectivas palmas. Una vez hecho esto, volvió a cerrar la tapa y con la ayuda de un clon que creó para lo siguiente, levantaron el ataúd y lo colocaron en el hueco de la pared mientras que el clon agarraba la tapa que anteriormente había sido removida.
Luego de ello, el primer clon regresó al pergamino y lo desenrolló un poco antes de pronunciar "Kai" liberando en un instante cal que Kurotsuchi le había provisto hace unos pocos días atrás.
Colocó la cal sobre la tapa que el otro clon tenía en manos, y una vez hecho esto, el otro clon volvió a poner la tapa en su posición original. Mientras tanto el primero hacía unos sellos de manos y posteriormente escupía algo de Suiton sobre la tapa, para que la cal se endureciera rápidamente; cosa que Kurotsuchi le había comentado para acelerar el proceso de endurecimiento.
Una vez que comprobaron que la tapa quedó como si no hubiera sido abierta, se miraron el uno a otro y desaparecieron en nubes de humo, no sin antes mirar en la sala por posibles pistas que podrían delatar el hecho de que estuvieron aquí.
Y justo en el preciso momento en que ambos se habían desvanecido, un destello amarillo apareció. Fue un clon de sombra de Minato en aparecer, debido a que no pudo venir a investigar en persona debido a los acontecimientos en su zona.
Por lo tanto, había creado al clon, el cual rápidamente apareció en el lugar. Éste, al aparecer, en posición de combate, miró con rapidez en todos los rincones de la sala.
Al no ver nada sospechoso, dejó su postura y con el ceño fruncido se aproximó a la pared. "¿Qué sucedió aquí? ¿Una falsa alarma?" Pensó mientras colocaba una mano sobre la tapa.
Cerró los ojos y pensó. "Hola, Kushi. Tenía planeado venir a hablar contigo cuando la invasión terminara, pero tendré que hacerlo ahora…"
Hizo una pausa mientras suspiraba. "Perdóname por favor, querida. He sido una basura, y a causa de ello, nuestro hijo ahora es un criminal. Tú ya sabes que no es su culpa, es sólo mía. Y lo más probable es que si estuvieras aquí, me despreciarías con todo tu ser. Y eso es algo que tampoco lo vería raro, ya que me merezco eso y mucho más…"
Volvió a hacer otra pausa mientras abría los ojos. "Y ahora, para enmendar esto, tengo en mente hacer algo completamente egoísta. Algo que haría que me detestes aún más…"
Suspiró una vez más y continuó. "No quiero aburrirte con detalles, pero solo tienes que saber que nuestro hijo no volverá a ser el mismo una vez que haga lo que tengo planeado…" Posteriormente, sacó su mano y dijo una última cosa antes de desvanecerse.
"Me hubiera gustado que hubieras sido tú quien haya vivido y yo el que hubiera muerto. Estoy seguro de que tú hubieras hecho un trabajo excepcional, y Naruto no hubiera sido como es a causa mía… Ahora me despido, adiós, Kushina." Finalmente, el clon se desvaneció en una nube de humo.
Cerca del distrito comercial de Konoha – minutos antes.
En el lugar donde Kyofu-sama no tardaría en aparecer, se podía ver en los alrededores los combates que estaban teniendo lugar entre los Shinobis de la Hoja —con la ayuda de los hombres de Kyofu que habían llegado hace unos pocos segundos— contra los invasores que fueron sorprendidos por la súbita aparición de los desconocidos combatientes. A pesar de esto, continuaron batallando con la misma intensidad con la que venían haciéndolo antes de que llegaran.
Un poco alejado de los hombres de Kyofu-sama, un grupo compuesto de 7 personas podían ser vistas acabando con relativa facilidad a aquellos que se les aproximaban, lo cual ocasionaba desconcierto entre las tropas invasoras.
Una de estas personas era Genji, quien actualmente se encontraba 'jugando' con dos shinobis de la arena. "Jejeje, ¡esto es divertido!" Exclamó Genji mientras esquivaba con facilidad los cortes que intentaban darle los ninjas de Suna. Pero decidió dejar de jugar y agarró a ambos con sus grandes manos por sus cuellos, para levantarlos lo más alto que podía para finalmente estrellarlos con una fuerza tremenda contra el suelo.
Limpiándose las manos, satisfecho por haber asesinado a los primeros 'bastardos', oyó a alguien hablar detrás de él.
"¡Y que lo digas!" Añadió Aoichi mientras asesinaba de una puñalada a un ninja de Otogakure antes proseguir con los más cercanos. "¡Oye, viejo! ¿No quieres una ayuda?" Agregó riendo entre dientes, refiriéndose a Razusaku, quien se encontraba en la cima de un edificio disparando su revolver desde allí.
"¡Ayuda es lo último que necesito de ti, jovencito…! ¡Aiko, cúbreme!" Exclamó saltando desde la cima al suelo, para luego quitar su látigo y con el mismo rápidamente ahorcar a la persona más cercana.
Aiko asintió y rápidamente se había posicionado a su lado mientras cortaba con su Katana a varios de los Shinobis que habían intentado acercarse a Razusaku. "¡Me debes una!" Exclamó ella, prosiguiendo con la lucha.
Razusaku sólo sonrió y continuó con lo mismo. En ese lugar también se encontraba la inexpresiva Kaori, quien también estaba luchando de manera excepcional contra los invasores.
Kazumo también estaba allí, lanzando descomunales jutsus de fuego que rostizaban en un instante a los enemigos. Mientras tanto Shi hacía gala de su majestuosa O-Katana, con la cual liquidaba a los ilusos que se atrevían a desafiarlo en un duelo de armas.
Ambos escuadrones se habían reencontrado, y justamente en este lugar debido a que notaron que la batalla final se estaba llevando a cabo precisamente en este sitio. Por lo tanto, ambas tropas de ambos bandos se habían aproximado al lugar para apoyar a sus respectivos representantes.
"¿Quiénes son estos sujetos? ¡Son demasiado fuertes!" Exclamó un shinobi de la arena, ya no pudiendo contener el miedo.
"¡Somos los Spec Ops! ¡También conocidos como los Escuadrones Especiales de Kyofu-sama!" Exclamó Genji mientras hacía sellos de manos para lanzar sus jutsus contra los enemigos.
Sin dar lugar a las exclamaciones de sorpresa, todos se detuvieron debido a que oyeron un gran grito de guerra de una fémina que provenía detrás de Genji. "Hiaa!"
Rápidamente se volteó, solo para ver a Sophie con una psicópata sonrisa acercándose a él con unas muy prolongadas garras metálicas hacia el frente.
"¡Sophie-chan! ¡Espe…!" Exclamó en un intento de hacerla entrar en razón.
Sophie le ignoró y prosiguió su ataque, pero Genji pudo pararla al agarrarla de sus muñecas. En ese momento Genji una vez más intentó razonar con ella, pero no hubo caso y ella continuó en su intento de atacarle.
Moviéndose de una manera casi irreal, Sophie logró librarse del agarre y dirigió sus entrepiernas hacia el rostro de Genji, lo cual hizo que cayera de espaldas al suelo.
"¡Mataré a todos!" Exclamó Sophie dirigiendo las garras hacia el cuello de Genji, quien extrañamente no estaba haciendo nada para defenderse.
Y justo cuando Sophie estuvo por incrustar las garras metálicas en su cuello, ambos oyeron la voz de Bonnie exclamando "¡Espera, Sophie!" mientras se acercaba, seguida de un contingente de hombres bien armados, quienes rápidamente se posicionaron en lugares estratégicos para dar fuego de cobertura a sus compañeros.
Sophie así lo había hecho, solo para girarse hacia su hermana quien se parado frente a ella. "Detente, Sophie. Es nuestro aliado. Es el idiota de Genji…"
Sophie gruñó y replicó. "¡Pero debo demostrarle mi valía a Kyofu-sama! ¡Debo matar a todos!"
Suspirando debido a la doble personalidad de su hermana, decidió hablar. "Pero no lo harás si empiezas a matar a sus hombres. Recuerda que es alguien muy estricto."
"A mí no me molesta…" Agregó Genji, cómodo debido al lugar donde Sophie se había sentado.
Bonnie rápidamente cambió su expresión. "¡Enfermo!" Luego agarró del brazo a Sophie y la sacó de allí.
Genji sonrió mientras se ponía de pie, oyendo a Bonnie continuar. "No me extraña que nunca hayas encontrado a nadie con quien pasar el tiempo…"
"¡Ja! Mira quien habla, bruja. Además, yo no la obligué. Tu sabes que estoy en contra de lo forzado." Replicó Genji, sonriendo al ver la expresión en su rostro luego de llamarla bruja.
Pero la plática entre ambos tuvo que detenerse debido a que súbitamente dos bestias inmensas habían aparecido. Una de ellas era un sapo gigante, y la otra era algo que se asemejaba a un caballo con cinco colas.
Muchas de las personas se detuvieron, pero los hombres de Kyofu-sama no se distrajeron y continuaron sus ataques hacia los desprevenidos Shinobis, quienes se vieron obligados a continuar con los combates.
Por otro lado, todos los miembros de los escuadrones especiales se acercaron donde se encontraban Bonnie y Genji. "Vaya, eso se ve intenso." Dijo Aiko
"Y que lo digas…" Agregó Shin viendo a ambas bestias luchando con todo lo que daban.
Kazumo agregó. "¿Aquel es el Yondaime Hokage? Vaya… Y parece ser que Jiraiya-sama está allí también. ¿Qué dicen? ¿Vamos a ayudarles? Se ve que están teniendo problemas." Podían ver con claridad que el Gobi estaba resistiendo como si nada todos los ataques lanzados por Gamabunta.
Todos asintieron, y cuando se prepararon para saltar, todos oyeron a Bonnie hablar con frialdad. "No lo harán… Dejarán que ese bastardo lidie con sus propios problemas, ustedes tienen sus órdenes y no se atrevan a desafiarlas."
"Otra vez…" Pensaron todos al mismo tiempo, extrañados porque siempre que tocaba hablar del Yondaime su expresión cambiaba radicalmente.
Inclusive la otra personalidad de Sophie se sentía extrañada por su actitud.
Se voltearon y Genji estuvo por decir que no recibían órdenes de ella, pero no lo hizo debido a que sintieron una inmensa cantidad de Chakra surgiendo súbitamente.
Se voltearon y vieron con estupefacción la inmensa bola que el Gobi estaba creando en el aire. "¡Esto se pone interesante!" Exclamó Aoichi, una vez más en calzoncillos. Pero nadie se dio cuenta de ello debido a que tenían los ojos clavados en la Bijudama.
"Me pregunto qué hará el Yondaime." Continuó Razusaku
"Espero que nada…" Agregó Bonnie
La ignoraron y prestaron atención, aunque oyeron a Sophie hablar casi después. "¿Kyofu-sama?" Preguntó en voz alta mientras miraba hacia la cima de la montaña Hokage.
Se voltearon hacia ella, oyéndola continuar y señalar con su dedo hacia aquella dirección. "¡Es Kyofu-sama!" Seguidamente fue corriendo a gran velocidad hacia el lugar de la batalla.
"¡No! ¡Espera, Sophie! ¡Es peligroso!" Gritó Bonnie en un intento de detenerla pero no recibió respuesta alguna, solo de Genji quien rió entre dientes.
"¡Je! ¿Y ahora qué dices? Tu novio ya ha llegado. ¿Podemos ir?" Lo dijo en tono de burla.
Sonrojándose, Bonnie refutó. "Él n-no es mi n-novio."
"Pero lo deseas…" Dijeron todos los miembros de ambos escuadrones al unísono, cosa que causó risas en todos.
No necesitaron decir más, ya que Bonnie suspiró en derrota. Se dispusieron a correr y saltar hacia allí, pero una vez más se detuvieron, esta vez debido a que vieron que el Gobi lanzó la Bijudama hacia el lugar donde se encontraba su jefe.
"¡No!" Exclamó Bonnie, mientras que los miembros de ambos escuadrones maldijeron y decidieron apresurarse.
Sin embargo, sorprendidos, vieron a su jefe absorbiendo a gran velocidad la gigantesca técnica, cosa que los dejó sorprendidos y confundidos. "¡Ese maldito puede absorber jutsus! ¿Cómo se supone que le ganaré ahora?" Dijo Genji con frustración.
"Pues deberás resignarte." Agregó Razusaku con una sonrisa y continuando hacia aquel lugar.
Los demás se encogieron de hombros y Genji gruñó antes de correr también hacia aquel lugar, al igual que una aliviada Bonnie quien había dicho lo siguiente antes de hacerlo. "Escuadrones Alpha, Bravo y Delta; síganme."
Con un "¡Sí, señora!" Los equipos se agruparon y siguieron a los demás.
Entretanto, en el lugar donde Kyofu-sama había aterrizado, Minato y Jiraiya estaban boquiabiertos debido a la técnica que había utilizado cuando dijo que contendría al Gobi.
Una técnica que habían creído desaparecida luego de la muerte de la última exponente de un clan que se había extinguido hace décadas atrás.
Miraron al hombre con la máscara sonriente con incredulidad, preguntándose quien era en realidad. "¿Cadenas de Diamantina? ¿Quién eres tú?" Pronunció Jiraiya luego de ver que varias cadenas de color negro habían sobresalido de la espalda y pecho del hombre, para muy rápidamente entrecruzarse en varias partes del cuerpo del Gobi quien había sido detenido por las poderosas cadenas.
Había intentado moverse o liberar alguna técnica, pero el agarre de las cadenas era fuerte y también le imposibilitaba hablar, ya que estos se habían entrecruzado en su hocico también.
Había mirado con odio puro a la persona responsable, maldiciéndole de una y mil formas por paralizarlo.
Kyofu-sama, con las manos juntas, habló luego de oír las preguntas de Jiraiya. "¿Qué les dije? Yo lo contendré y ustedes atacarán. Contener a un Bijū no es fácil, no voy a poder hacerlo por siempre."
Instantáneamente, luego de haber dicho, y sin que Minato o Jiraiya pudieran asentir, varias tropas enemigas y los que parecían ser momentáneos aliados, aparecieron alrededor.
Los primeros habían dicho "¡Protejan al Bijū! ¡Que nadie se le acerque!" Mientras que las tropas de Kyofu rodearon a la bestia desde la cima de varios edificios, mientras que algunos de los que llegaban en camiones se disponían a detener a los que intentaran atacar a sus compañeros o a los Shinobis de la Hoja.
"Minato, vamos a hacerlo." Dijo Jiraiya, viendo que su estudiante se encontraba mirando con mucho detenimiento a su hijo, aunque obviamente, él no tenía ni la más mínima idea de que se trataba de él.
Minato no había oído a su sensei, y era debido a que ahora más que nunca deseaba conocer la identidad del misterioso hombre frente a él. No le daba buena espina que un hombre de su poder—y no se refería al económico—, fuera capaz de utilizar las técnicas le había visto usar hasta ahora.
En todo momento había creído que el hombre detrás de la gran organización de los Yakuzas era un hombre normal que había amasado un poder como ningún otro.
Y ahora había descubierto que no era un simple hombre con mucho poder político o económico, sino un hombre con gran poder físico. No sentía temor, solo sospecha debido a que no conocía las verdaderas intenciones de éste hombre.
Sin embargo, salió de su línea de pensamiento cuando Jiraiya le dio un suave golpe en la espalda. "¡Minato!" Exclamó.
Minato rápidamente agitó la cabeza y asintió, tomó un Kunai y lo lanzó hacia el Gobi para iniciar el ataque, mientras que Jiraiya hacia lo mismo, pero con algunas posiciones de manos.
"Doton: Yomi Numa (Elemento Tierra: Pantano del Inframundo)" Expresó luego de finalizar los sellos, haciendo que instantáneamente un gran pantano apareciera alrededor del Gobi y éste sin que pudiera hacer nada empezara a hundirse en el mismo.
Minato, quien había aparecido en el lomo del Gobi, a gran velocidad empezó a colocar su marca del Hiraishin en todo el cuerpo del Gobi. Pero mientras lo hacía, pudo sentir una de sus marcas del Hiraishin activándose.
"¿Qué? Esto proviene de mi casa…" Pensó Minato, pero no pudo hacer nada ya que se encontraba ocupado marcando al Gobi.
Mientras tanto, los hombres de Kyofu habían tomado algunos objetos que parecían unos tubos, pero metálicos y parecían llevar algo dentro.
Levantaron estos 'tubos' y lo colocaron sobre sus hombros, dispuestos a accionar los gatillos de dichos 'tubos', los cuales se trataban de 'bazookas'.
Viendo la acción por parte de sus enemigos, las tropas invasoras instintivamente decidieron atacar a la persona que estaba causando el mayor problema. Así que todos tomaron unos Kunais mientras que otros hicieron sellos de manos para atacar a Kyofu-sama, quien simplemente permanecía en el mismo lugar, parado y con los brazos cruzados viendo a sus tropas trabajar y a las leyendas de Konoha trabajando en conjunto.
No se preocupó por las presencias que podía sentir con las intenciones de atacarlo, simplemente sonrió mientras pensaba. "Bueno, ya era hora de que vinieran por aquí."
Acto seguido oyó un "Nosotros lo ayudaremos, jefecito", seguido por un "¡Kyofu-sama!", el cual tenía cierto tono de preocupación y al mismo tiempo admiración, obviamente era Sophie.
Todos instantáneamente se dispusieron a atacar a los que tenían intención de agredir a su jefe, lo cual obligó a éstos que detuvieran sus intenciones y se concentraran en los recién llegados.
Kurama, viendo lo relajado que se encontraba Naruto, decidió hablar. "¿Por qué no aportas algo? ¿Te quedarás parado allí sin hacer nada?"
"Hmmm. Jiraiya del Sannin y el Yondaime son más que suficientes para ocuparse del Gobi, siempre y cuando yo imposibilite sus movimientos." Contestó
En ese momento, ambos vieron a Minato crear un gigantesco Rasengan y desaparecer en simultáneos rayos amarillos para impactarlo alrededor del cuerpo del Gobi, quien empezó a tambalearse debido al daño interno que la técnica le provocaba.
Por su parte, los hombres en los tejados accionaron los gatillos y desencadenaron varias explosiones simultáneas alrededor del cuerpo del Gobi, quien empezó a gruñir como podía (debido a las cadenas en su hocico).
"Ya que lo mencionas… Espero que nunca uses eso contra mí. Ya tengo suficientes malos recuerdos gracias a tu madre y sus cadenas." Lo dijo en tono de broma, pero estaba diciendo verdad sobre los malos recuerdos.
"Je, no te preocupes. Solo lo haré cuando te saque a pasear a la esquina." Contestó Naruto sonriendo, ocasionando la misma reacción en Kurama.
No oyó la respuesta, ya que se percató por el rabillo del ojo de que Jiraiya había hecho un movimiento. Giró su cabeza levemente a la derecha y vio que Jiraiya tenía las manos juntas, y con sorpresa, vio que su rostro, manos y pies habían tomado la apariencia de un sapo. "¿Qué diablos es eso?" Pensó sorprendido, aún más debido al gran incremento de poder que sintió en el Sannin.
Entonces vio que Jiraiya lo miró para decir. "Oye, sujétalo bien fuerte." Posteriormente levantó la mano derecha e instantáneamente un gigantesco Rasengan se formó en la palma de su mano.
Era inclusive más grande que aquel que su hermano había utilizado en las finales, al menos seis u ocho veces más grande. Así que teniendo en cuenta lo que el Odama Rasengan de su hermano había causado, y viendo el tamaño de éste; creó otras dos cadenas de Chakra y las clavó bien profundo bajo tierra.
Jiraiya asintió y dio un brinco en línea recta que lo envió a gran velocidad hacia la posición del Gobi, colocando su palma hacia el frente. "¡Chou Odama Rasengan!" Exclamó, colisionando el Rasengan justo en el rostro del Gobi, quien fue empujado unos pocos metros hacia atrás, pero no fue más lejos debido a que Kyofu estaba haciendo un esfuerzo sobrehumano para evitarlo.
Posteriormente, el Gobi se vio envuelto en una gran explosión que destruyó varios edificios cercanos y liberó una poderosa ráfaga de viento. Por suerte, Minato y los hombres de Kyofu había evacuado rápidamente el lugar cuando vieron a Jiraiya crear el Rasengan masivo.
Las peleas alrededor se detuvieron, ya que tuvieron que cubrirse debido a la potente ráfaga de viento que había levantado una gran cantidad de arena.
El vórtice alrededor del Gobi continuó, y Minato y Jiraiya aparecieron al lado de Kyofu, quien notó que Jiraiya había regresado a la normalidad.
El primero, antes de decir nada, creó un clon de sombra que sin mediar palabras desapareció en un destello amarillo. En preciso momento, Naruto recibió el recuerdo de su último clon. "Ya está hecho…" Pensó antes de oír a su padre hablar.
"Vaya, sensei. Pudiste mantener el Modo Sabio sin ayuda de Pa y Ma." Dijo Minato
Detrás de su máscara, Naruto levantó una ceja al oír el nombre de la técnica, pero fingió no haberle prestado atención a ello.
Sonriendo, Jiraiya se rascó la cabeza. "He estado practicando bastante estos últimos meses. Aun no puedo mantenerlo durante un tiempo prolongado, y no es tan poderoso como el tuyo."
Ambos sonrieron, y esta vez Kyofu habló con seriedad. "Yo no me relajaría tanto. Esto aún no se ha acabado. Necesitan algo más para derrotarlo. Su Chakra ha disminuido, pero aun es considerable."
Ambos le miraron, y cuando iban a replicar algo, oyeron una voz que decía mientras aterrizaba frente a ellos. "¡Bakayaro! ¡Konoyaro! ¡Si poder es lo que necesitas, de Killer Bee precisas!"
Minato y Jiraiya se voltearon, pero Kyofu no dijo nada en lo absoluto. Solo esperó a que se disipara la nube de humo que apareció luego de finalizada la técnica de Jiraiya.
"Oh, ¿Así que derrotaste al Kazekage? Sabía que lo harías. Aunque pensé que tardarías algo más." Pronunció Minato
Bee sonrió y continuó con sus rimas, lo que causó que Jiraiya también se uniera a la conversación y le preguntara el motivo de su ayuda.
Pero antes de que obtuviera respuesta, Kyofu volvió a hablar. "¿Podrían continuar la reunión social en otro momento? Ya les había dicho que contener a un Bijū no es tarea fácil. No tengo energías ilimitadas."
"Oh, discúlpenos." Dijo Jiraiya con sinceridad, empezando a respetar al hombre que había venido a la ayuda de Konoha.
Minato aún no confiaba, pero eso no significaba que ignoraría su consejo. Así que se acercó un poco más a los demás y dijo. "Muy bien, esto es lo que haremos…" Miró a Bee y continuó.
"Como he podido notar debido a nuestro último encuentro hace varios años atrás; tu dominas a tu Bijū por completo. Por lo tanto… quiero que le lances una Bijudama." Dijo con mirada seria.
Jiraiya oyendo eso no pudo evitar sorprenderse e interrumpir. "¿Estás loco, Minato? Un ataque como ese destruiría la aldea. Y Kyofu-dono no podrá absorberlo otra vez ya que se encuentra conteniendo al Bijū." Replicó
Minato negó con la cabeza y continuó. "Espera a que termine, Sensei. Es por eso que lo sacaré de la aldea antes, junto con ustedes. Una vez que estemos en un lugar lejano, Bee-san se encargará de terminar esto con su Bijudama."
"Oh, ya veo." Dijo Jiraiya mientras que Killer Bee lo felicitaba con sus rimas.
Así que cuando se dispusieron a realizar el plan, se percataron de que tres cadenas de Chakra salieron de la espalda de Kyofu y se dirigieron rápidamente hacia ellos.
Como era de esperar, los tres lograron esquivarlas, pero se dieron cuenta de que fue nada más una advertencia y de haberlo querido, los tres hubieran sido atrapados.
"¡QUE SIGNIFICA ESTO!" Exclamó Minato colocándose en posición de batalla al igual que los otros dos.
Alrededor, los hombres de Kyofu rápidamente se detuvieron para esta vez apuntar hacia los sorprendidos Shinobis de Konoha, a la espera de nuevas órdenes.
Mientras tanto, los Shinobis de la Hoja creyeron que su suerte se había acabado y ahora los que hace unos momentos fueron sus aliados se convertirían en sus enemigos, cosa que animó a los invasores.
Kyofu entonces volvió a meter las cadenas dentro de él y contestó. "Lo siento, Hokage-dono. Pero no puedo permitir que hagas eso. Deben encontrar otra manera de derrotarlo sin llevárselo de la aldea o utilizar la técnica mencionada."
"¿Y a ti que te importa lo que hacemos? Esto no tiene nada que ver contigo." Replicó Minato con una mueca de enfado.
Kyofu, de espaldas, negó con la cabeza y contestó. "Estas equivocado. Tiene todo que ver…"
Minato estuvo por interrumpir, pero Kyofu percatándose de ello se adelantó. "Es simple política, Hokage-dono. Soy un hombre de negocios y no puedo darme el lujo de perder a un cliente tan grande como lo es Iwagakure. Es por eso que daré al Tsuchikage como muestra de disculpas a su Jinchūriki una vez que esto termine. Son solo negocios, al igual que mi presencia en este lugar."
Jiraiya decidió permanecer al margen, después de todo esto era asuntos del Hokage, aunque no le agradaba en lo absoluto lo que estaba diciendo.
"¡¿Y tú crees que permitiré algo como eso?! ¡No serviría de nada porque yo mismo me encargaré de destruir Iwagakure una vez que esto acabe! ¡Así que tus negocios me importan una mierda!" Gritó su descontento.
Apretó los puños con fuerza cuando oyó a Kyofu reír entre dientes, y antes de que pudiera preguntarle qué era tan gracioso, éste habló. "No… No harás eso." Finalizó con seriedad
"¿Y tú crees que haré lo que tú dices?" Replicó Minato sonriendo, pensando en lo estúpido que sonaban las palabras de Kyofu.
Kyofu por su parte continuó mirando hacia el frente a la espera de que el Gobi se levantara, ya que por la posición actual de sus cadenas pudo notar que el Gobi había caído luego del poderoso ataque del Sannin.
"Sí, lo harás." Contestó.
"¡No me hagas reír! ¡Tú no tienes ni una autoridad en mi aldea! Sí, te estoy agradecido por haber venido a ayudarnos. ¡Pero hubiéramos salidos victoriosos con o sin tu ayuda!" Exclamó Minato, perdiendo la paciencia.
Kyofu al oír eso se tronó el cuello y continuó. "¿Ya terminaste…?" Hizo una pequeña pausa, y muy lentamente liberó su instinto asesino, lo suficiente para hacerles saber que no estaba bromeando.
Esto ocasionó que varios de los presentes sudaran, inclusive aquellos que eran hombres de Kyofu. Mientras que los tres más poderosos que se encontraban tras de él, notaron que no era un hombre al que le gustaba ser contradicho, aunque esto no intimidaría a ninguno de los tres.
"Puede que tengas razón en varias cosas de lo que has dicho, Hokage-dono. Pero…" Hizo una pequeña pausa, girando muy lentamente su cabeza hacia él.
Una vez que estuvo perfilado, prosiguió, pero ahora con un tono de voz distinto, casi como si fuera otra persona al hablar. Ya no aquella persona que parecía un 'hombre de negocios' como se había llamado, sino como el peligroso hombre que podría llegar a ser en caso de así quererlo. "A mí no me interesa en lo más mínimo la susodicha autoridad que pudieras tener en este pedazo de tierra. ¡TU HARAS LO QUE YO DIGA PORQUE YO ASÍ LO QUIERO!"
Esto emocionó a sus hombres, ya que veían cuan poderoso era el 'dios hecho hombre', tanto que no le importaba medir sus palabras ni siquiera ante el Hokage, quien una vez más estuvo por decir que sus palabras no le importaban en lo absoluto.
Pero Kyofu intuyó esto y continuó, ahora con una voz un poco más calmada, pero todavía amenazadora. "Hokage-dono. Esta será la única y última advertencia que le haré en mi vida. No intente oponérseme. Para que tu aldea dejara de existir, no es necesaria de mi fuerza o la de mi ejército. Puedo hacerlo económicamente sin ningún problema. Puedo convencer al Daimyō del Fuego para que deje de proveerles dinero para sus misiones, después de todo somos buenos amigos. Y yo por mi parte cancelaria todos los contratos de suministros con tu aldea. Dígame, Hokage-dono. ¿Cómo piensa mantener a un pueblo que muere de hambre y que no tiene dinero para siquiera comprar pan y agua?"
Esto hizo que Jiraiya apretara sus puños con fuerzas ya que había oído esto con anterioridad, y volver a oírlo, pero ahora por parte del hombre que tenía el poder para hacerlo; le hacía hervir la sangre pero a la vez sentirse impotente. Después de todo, había obtenido confirmación por parte del Daimyō luego de que éste le hubiera amenazado con destituirlo si seguía preguntando sobre el hombre que ahora estaba parado frente a él.
Minato por otro lado estaba teniendo una seria lucha interna. En primer lugar, no podía aceptar las palabras de este hombre debido a que sería visto como alguien de carácter débil frente a sus Shinobis, pero tampoco podía negarse y esperar a que éste hombre cumpliera con sus amenazas, las cuales estaba seguro que podría cumplirlas si se lo proponía.
Giró su cabeza levemente hacia atrás para mirar a sus tropas, quienes parecían estar mirándole con comprensión, casi como si estuvieran diciéndole que no les importaría que aceptara las palabras de este hombre. Después de todo, sabían que sería lo mejor para su aldea.
Aunque esto no evito que Minato se sintiera frustrado, aún más porque sus enemigos como también los hombres de Kyofu, estaban mirándole con burla.
Kyofu entonces se giró completamente y dio unos pocos pasos hacia el lugar de Minato, con cuidado de no aflojar sus cadenas. "Hokage-dono. No vea esto como una muestra debilidad. Más bien véalo como una buena oportunidad de negocios, una oferta que no podrá rechazar..."
Hizo una pausa, viendo a Minato apretando sus puños con fuerza y sus hombres casi dar un brinco al oír esa frase.
"Como ya se lo he dicho, son simples negocios. Yo solo quiero a Han con vida para disculparme con el Tsuchikage por entrometerme en esto. Aún más después de haberle dado información sobre los planes de contingencia que ustedes tenían planeados, creerá que vendí esa información en vano."
"¡¿QUÉ?!" Minato y Jiraiya exclamaron al mismo tiempo, ahora furiosos.
"¿Algo malo en lo que dije?" Preguntó con seriedad
"¡¿Estás de broma?! ¡Entonces todo esto es culpa tuya!" Replicó Minato
Kyofu se encogió de hombros y contradijo. "No, no es culpa mía. Yo te había otorgado la posibilidad de que decidieras acabar con la fuente de tus futuros problemas. Pero decidiste esperar a este día. Y como me di cuenta de que esa fue tu decisión, ya que no hiciste nada en las siguientes semanas; mi espía se encargó de proveerme los detalles de tus planes. Además, deberías agradecerme, ya que fue gracias a mi advertencia que los civiles de tu aldea ahora se encuentran a salvo. Y una vez más, fueron solo negocios. Aproveché la oportunidad que tú me diste al no hacer nada. Todo esto fue debido a tu indulgencia." Finalizó, esperando el estallido de su padre.
No espero mucho, y sonrió al oír el motivo del estallido. "¿Espía? ¡¿Tienes un espía en mi aldea?!" Exclamó
Sonriendo detrás de su máscara, y conteniendo las ganas de echarse a reír, el clon respondió. "Veo que no admitirás tu culpa… Predecible. Pero bueno, sí, tengo un espía en tu aldea. Es una información que estoy dispuesto a compartir si estás dispuesto a negociar el precio…"
"¿Cuanto?" Minato preguntó instantáneamente, cosa que hizo que Jiraiya lo mire con incredulidad. "Minato, ¿En serio creerás lo que te diga? Es más, ¿Estás dispuesto a pagarle por algo así?"
"No tiene motivos para engañarnos. Y estoy dispuesto a pagar porque no quiero perder el tiempo buscando a ese espía y alertarlo por una posible investigación." Contestó, aun con la mueca de enfado del rostro. No le resultaba increíble que estuviera dispuesto a revelar la identidad de su espía, ya que por toda esta conversación se dio cuenta de que lo único que le importaba era el dinero.
Sonriendo, Kyofu continuó. "Una muy sabia decisión, Hokage-dono. Entonces, hablemos de negocios…" Sin embargo, al sentir un fuerte tirón en sus cadenas, Kyofu tuvo que detenerse debido a que fue enviado hacia la posición del Gobi, quien estuvo esperado con paciencia hasta que Kyofu bajara su guardia para poder contraatacar.
Kyofu mientras era jalado hacia aquella dirección, pudo ver al Gobi parado; cubierto de suciedad; y de sangre en varias partes de su cuerpo. Pero lo más notorio eran los ojos de odio puro que tenía puesto en él, parecía que la idea de regresar a Iwa no le agradaba en lo absoluto.
No se preocupó por esto e hizo varias posiciones de manos, cosa que nadie pudo ver debido a su posición.
En ese entonces, Kyofu retiró sus cadenas del Gobi y las metió dentro de él, para aterrizar justo en la cabeza del Gobi, quien gruñó en un estado de ira incontrolable. "¡TE MATARÉ! ¡NO VOLVERÉ A AQUEL LUGAR!" Exclamó, mirando hacia el lugar donde aterrizó y dispuesto a atacarle con su vapor.
Sin embargo, tuvo que empezar a sacudirse violentamente cuando sintió a Kyofu caminando desde su cabeza hacia su lomo.
Finalizando sus sellos de mano, Kyofu dio un fuerte brinco mientras inflaba el pecho y miraba hacia abajo. "¡Suiton: Biggū~eibu (Estilo Agua: Gran Ola)!" Exclamó escupiendo un gran torrente de agua que empapó al Gobi por completo e inundó algo del pantano.
"Parece ser que al fin intentará algo…" Dijo Jiraiya mirando hacia arriba al extraño hombre al fin utilizando Ninjutsu. Quería saber cuan fuerte podría llegar a ser con ellos.
Minato por su parte continuó observando en silencio, pero con su cabeza trabajando a mil por hora debido a las últimas palabras de Kyofu antes de ser jalado por el Gobi.
Kyofu continuó ascendiendo y liberando la técnica, hasta cerciorarse de que ningún rincón del Gobi quedara seco.
El Gobi—no sabiendo qué hacer debido a que los Ninjutsu no funcionaban contra este hombre—, simplemente pudo mirar arriba y rugir para liberar una gran corriente de viento que ascendió muchos más metros a Kyofu, quien no pudo evitar sonreír debido a ello. "¡Muchas gracias!" Exclamó mientras ascendía.
Luego apretó el puño derecho y cerró los ojos. "Hokage-dono. Necesito que ordene a los Nara que contengan al Bijū momentáneamente, necesito que no se mueva en lo absoluto."
Minato al oír la repentina voz en su mente no pudo evitar mirar hacia los lados, posteriormente al aire y vio que Kyofu tenía su cabeza en dirección él. Concluyó que se trataba de alguna técnica de telepatía, pero estuvo sorprendido ya que no se trataba de un Yamanaka… ¿O sí? Minato ya no sabía qué pensar.
Así que simplemente asintió y ordenó. "Escuchen, todos los Nara presentes. ¡Utilicen el Kagemane no Jutsu y detengan al Gobi!"
Shikaku fue el primero entre la decena de los miembros del clan Nara que aparecieron. "Ya era hora, Hokage-sama." Dijo Shikaku poniéndose de rodillas al igual que los demás.
Hicieron el sello con sus manos e instantáneamente sus sombras se extendieron a gran velocidad hasta que se combinaron con la del Gobi, paralizándolo al instante.
Kyofu asintió con satisfacción, y a medida que ascendía se quitó el guante de su mano derecha para posteriormente apuntarlo hacia el Gobi, quien ahora no podía levantar la cabeza para ver lo que sucedía.
Kyofu en ese entonces activó su Rinnegan y dijo con una sonrisa en el rostro. "Te devolveré todo el Chakra que absorbí con una de mis técnicas favoritas…" Posteriormente, la mano de Kyofu muy lentamente se transformó en algo metálico, más específicamente un cañón que giró a alta velocidad a medida que Naruto cargaba Chakra en él.
"¿Qué es eso?" Minato oyó a alguien preguntar detrás de él. Se giró y vio que se trataba de un Hyūga de la rama principal.
"¿Qué sucede?" Preguntó Jiraiya, a lo que el Hyūga respondió. "Su mano… Parece haberse deformado y ahora es una especie de cañón, y la cantidad de Chakra que está concentrando en el mismo es impresionante."
Una vez dicho esto, todos empezaron a oír un sonido que se asemejaba a un cortocircuito. Miraron arriba y se percataron de que del cañón estaba brillando de color purpura mientras unas líneas que se asemejaban a rayos se desprendían del mismo.
"Ya veo…" Pensó Minato, deduciendo que tenía pensado atacarle con un ataque eléctrico para así combinarlo con el agua y darle una poderosa descarga eléctrica.
Sin embargo, dejó eso de un lado y miró al Hyūga. "Dime… ¿Puedes ver su rostro?" Preguntó.
El Hyūga giró su cabeza momentáneamente hacia él, solo para volver a mirar hacia el aire, pero esta vez en dirección al rostro de Kyofu.
Minato, expectante, esperó al Hyūga, quien momentos después negó con la cabeza. "Lo siento, Hokage-sama. Su máscara posee algún tipo de material que interfiere con la habilidad de mi Byakugan."
Minato gruñó pero luego pensó en otra cosa. "¿Y su Chakra? ¿Puedes ver el color de su Chakra? Necesito algo… Algo que me diga de quien se trata." Esto lo dijo ahora mirando hacia Kyofu, con la esperanza de tener el mínimo indicio de su verdadera identidad y así poder usarlo en su contra.
El Hyūga al oír la orden de su Hokage volvió a mirar hacia Kyofu, esta vez concentrándose en su interior para intentar ver el color de su Chakra.
Casi momentos después, Minato notó que el Hyūga hizo una expresión de sorpresa, y antes de que pudiera preguntar, el Hyūga pronunció. "¿Qué significa esto?"
"¿Qué sucede?" Preguntó Minato al momento.
El Hyūga, con su semblante de consternación, contestó. "Su Chakra… Es como si tuviera varios. N-No puedo identificarlos todos, además, cambian constantemente."
"Eso es imposible." Dijo Jiraiya impresionado.
"¿Quién demonios es este sujeto?" Pensó Minato una última vez.
Lo que ellos no sabían era que Kyofu-sama conocía los riesgos de andar en público, es por eso que había encomendado a los científicos de Yuki que crearan un traje que dificultara el descubrimiento de su identidad; hace ya bastante tiempo.
El traje contaba con un dispositivo integrado que enviaba ondas que afectaban la percepción de usuarios de Doujutsus como el Byakugan, e inclusive el olfato de un Inuzuka.
Esto sin embargo nadie lo sabía, a excepción de los creadores del traje y Naruto.
Y aunque Naruto no sabía que su padre estaba intentando descubrir su identidad, esto ni siquiera hubiera podido preocuparle en caso de que lo supiera. Así que continuó concentrando más y más Chakra en el cañón, aumentando el sonido y el brillo que emitía el mismo.
El cañón entonces empezó a girar a una velocidad impresionante, y Naruto pensó una última cosa antes de liberar el ataque. "Listo, ya he concentrado todo el Chakra que absorbí de su Bijudama."
Sonriendo de emoción pura, Naruto hizo que el giro se detuviera; liberando un haz concentrado de energía que cubrió al Gobi por completo e hizo retumbar el suelo de su alrededor.
Una vez más, los presentes tuvieron que cubrirse los ojos debido a la ráfaga de viento que levantó una gran cantidad de polvo.
Por su parte, el Gobi, gritando desgarradoramente; pensó "¡Argh! ¡Maldita sea! A este paso… A este paso…", con frustración justo antes de que hubiera una gran explosión de humo a su alrededor.
Kyofu al ver la explosión, sonrió y descendió hasta posicionarse al lado de Minato y los demás, notando que éste y un Hyūga lo estaban mirando de forma extraña.
Instantáneamente dedujo lo que sucedía. "Oh, es inútil. No pierda su tiempo, Hokage-dono." Posteriormente miró hacia el frente, ignorando la expresión de sorpresa de Minato.
Jiraiya, divisando una figura tumbada en el suelo entre el espeso humo que se estaba disipando, expresó. "Parece que esto se ha terminado. Minato, ¿Qué harás?" Preguntó para cerciorarse si haría o no lo que Kyofu había dicho. Lo entendería si lo aceptaba, pero cabía la posibilidad de que hubiera cambiado de opinión en este corto periodo de tiempo.
Suspirando, Minato contestó. "Lo que él dijo. Dejaremos que se lo lleven…"
Naruto, detrás de su máscara, sonrió, y por tal motivo dio una media vuelta para saltar en la cima de un edificio. Una vez allí, todos levantaron la mirada para verle y oírle hablar.
Kyofu, estando en la cima, abrió ambos brazos y exclamó. "Ninjas de Sunagakure, Otogakure e Iwagakure…"
Esto último que había dicho alertó en gran medida a aquellos que se encontraban disfrazados, e hizo que las sospechas de Minato sean afianzadas.
Kyofu pudo notar muchas de las reacciones, pero no por ello se detuvo. "Por favor, acepten mis más sinceras disculpas. Yo sé que han perdido buenos camaradas, amigos, inclusive esposos o esposas en este día. Perdidas que harán que me resientan u odien…"
Hizo una pausa, viendo que algunos empezaron a mirarle con los ojos entrecerrados. Por lo tanto, continuó. "Pero sepan entender que esto no lo hice porque Konoha sea un aliado mío. Lo hice por la sencilla razón de proteger lo que es mío. Esto es algo que hubiera hecho por cualquier de ustedes si mis negocios en sus respectivas aldeas se vieran comprometidos."
Con otra pequeña pausa, Kyofu continuó. "Es por eso que me comprometo en recompensarles este atrevimiento. Pero por ahora, por favor, regresen a sus aldeas. No soy un hombre violento y no me gusta recurrir a ello cuando no es necesario. Así que háganlo, aquí ya no hay nada que hacer…" Miró a los ninjas de Sunagakure y prosiguió.
"Su Kazekage ya ha muerto, así que ya no tienen por qué seguir en este lugar. Lo único que harán es que se pierdan más vidas inocentes y esto cause más dolor a aquellos que son importantes para ustedes…"
Estas palabras tan comprensivas sin duda sorprendieron a varios de los presentes, en mayor medida a Minato y Jiraiya ya que ambos pensaban que se trataba de un hombre frio y sin escrúpulos. Parecía que ambos se habían equivocado…
Los hombres de Kyofu no lo estuvieron tanto, ya que habían sido testigos de la misericordia de su 'señor' momentos antes de venir a este lugar. Mientras que algunos miembros de los escuadrones especiales empezaban a mirarlo de forma distinta, aunque personas como Genji o Bonnie intuían que todo era una farsa. Pero Sophie no podía evitar mirarlo con estrellas en los ojos, parecía ser que su otra personalidad ya se había desvanecido.
Mientras tanto, Kyofu, luego de haber dicho esas palabras y notando que casi la totalidad de los ninjas de la arena estaban reconsiderando su participación en la invasión; miró a los ninjas que podía notar que se trataban de Iwa.
"Lo mismo les digo a ustedes. Su Jinchūriki ya fue derrotado; no hay motivos para seguir luchando. Y no tienen de qué preocuparse, yo intercederé por ustedes para que el Tsuchikage no tome represalias en su contra. Así que ya quítense sus disfraces, esto se ha acabado."
Casi como si se tratara de una orden, aquellos que eran ninjas de Iwagakure se quitaron las bandas o mascaras que llevaban puestos. Después de todo, veían una salida para no sufrir la ira de Ōnoki de las Dos Escalas.
"Bueno, parece ser que esto se ha acabado, Minato. Hemos triunfado." Dijo Jiraiya con una sonrisa y palmeando el hombro de su estudiante.
Minato sin embargo se percató de que esto aún no se acababa, y continuó mirando a Kyofu, quien por su parte giró su cabeza hacia los ninjas de Otogakure. "En cuanto a ustedes…" Prosiguió.
Los ninjas de Otogakure pensaron que también verían algo de la misericordia de éste hombre. Kyofu sin embargo tenía planeado otra cosa.
"Ninjas de Otogakure. Ya que ustedes son parte de una aldea sin relevancia a la cual no le veo ningún interés económico, además de estar afiliados con una persona a la que he estado rastreando desde hace bastantes años; no tengo más remedio que…" Minato y Jiraiya intuyeron que se trataba de Orochimaru, pero no sabían por qué estaba siendo rastreado por él.
Pero no era como si les importase mucho, seguramente fue debido a algún negocio que salió mal.
Kyofu mientras tanto hizo una pausa para contar con detenimiento a aquellos Shinobis que aun llevaban puesto sus bandas de Otogakure. Al tener un conteo aproximado, sentenció. "Matarlos…"
En un estallido de velocidad, Kyofu tomó dos de sus cuchillos y desapareció en un Shunshin para aparecer detrás del primer ninja del sonido que jamás se percató de su movimiento.
Con el primer cuchillo le dio una punzada justo en la parte posterior de su cuello, para posteriormente girarse hacia su frente y utilizar el segundo para darle un corte ascendente desde el estómago hasta el pecho.
El primero murió antes de que pudiera hacer nada, al igual que el segundo, tercero y los demás siguientes.
En pocos segundos, decenas y decenas de los débiles ninjas de Otogakure empezaron a caer como moscas. La mayoría asesinados de manera brutal, algunos incluso desmembrados por los afilados cuchillos modificados de Kyofu-sama, quien en ningún momento detuvo su asedio y continuó hasta que todos los ninjas de Otogakure que pudiera ver se encontraran muertos.
"Es veloz. Pero no tanto como tú." Afirmó Jiraiya mirando a Kyofu desplazándose a gran velocidad y acabando con suma facilidad a los aterrados shinobis del sonido.
"Sí…" Agregó Minato observando lo mismo.
Kyofu por su parte continuó asesinando a los aterrados shinobis del sonido, quienes en un intento de sobrevivir, se habían quitado las bandas para aparentar ser shinobis de Iwa.
Kyofu sin embargo ya los tenía identificados gracias a su olfato y percepción de Chakra. Por lo que la matanza prosiguió sin interrupciones.
Algunos de ellos habían intentado atacar devuelta o ayudar a sus compañeros, pero todo era inútil ya que la gran mayoría de ellos eran Gennin y muy pocos de ellos eran Chunnin.
Con suma facilidad y en un relativo corto periodo de tiempo, Kyofu había asesinado a más de cien shinobis del sonido. Uno pocos de los shinobis con menor valor habían temblado debido a la escena; cientos de cadáveres por doquier además de estar desmembrados en su gran mayoría.
Obviamente, el clon de Naruto había evitado utilizar su Taijutsu o técnicas que podrían revelar que se trataba del hijo del Yondaime y no una persona desconocida.
Así que una vez que había asesinado a todos los ninjas del sonido, quedó de espaldas mientras todos veían sus ensangrentados cuchillos y la sangre que goteaba al suelo, lo cual le daba un aspecto imponente y aterrador.
Notando sus cuchillos ensangrentados, Kyofu quitó un pañuelo de uno de los bolsillos de su chaqueta y los limpió con suma tranquilidad, tanta tranquilidad que hizo correr escalofríos en la mayoría de los presentes, aún más porque había empezado a silbar una melodía mientras lo hacía.
El clon, silbando y limpiando sus cuchillos, repentinamente pudo sentir una sensación que provenía del estadio de Konoha. "Esta sensación…" Pensó volteándose lentamente.
Lo primero que vio fue que todos los ninjas se encontraban mirando hacia arriba, así que también lo hizo y pudo notar un pilar de energía oscuro que ascendía hasta las nubes, haciendo que estas tomaran ese color y giraran en torno a ella.
"Maldita sea, es la marca de maldición del jefe. ¡¿Pero qué demonios sucedió?!" Pensó mientras sentía la furia del Naruto original.
Cerró los ojos y llevó su mano derecha sobre su oreja, en un intento de comunicarse con el original. Pero no hubo respuesta alguna y solo pudo maldecir debido a ello. "Demonios. No sé qué le habrá hecho enojar de esta manera. Pero no debe ser nada bueno, lo mejor sería que me quedará más tiempo en este lugar por si las cosas se salen de control." El clon reflexionó.
Kurama asintió y le dijo que sería lo mejor, tampoco quería volver a ver la criatura en la que Naruto se había convertido cuando probó la marca de maldición por primera vez.
Por lo tanto, el clon dio un salto y dijo atrayendo la atención de los presentes. "Vamos, esto ya se ha terminado. Váyanse de aquí ahora o reconsideraré mis palabras." Posteriormente, movió sus cuchillos en manera amenazante, lo cual hizo que se oyeran sonidos de armas siendo recargadas o movidas por parte de sus soldados.
Los ninjas de Suna no dieron ni una muestra de objeción y rápidamente empezaron a retirarse, enviando algunas señales de retirada hacia el aire para que el resto de sus compañeros que se encontraban en otros puntos lo vieran.
Por su parte, los más acérrimos ninjas de Iwa no les agradó que fueran ordenados de tal manera. Pero eran una minoría y nada pudieron hacer, solo aceptar lo que la mayoría quería (no deseaban poner en riesgo la vida de sus compañeros, después de todo).
Por lo tanto, los ninjas de Iwa también hicieron lo mismo que los de Suna antes de dirigirse hacia las afueras de Konoha.
Aunque no lo habían hecho sin antes llevarse a Han, quien aún se encontraba paralizado por las sombras de los Nara. Si bien ya era completamente innecesario, no se detuvieron debido a que su Hokage nunca les dijo que lo hicieran.
Como Han yacía inconsciente en el cráter que había quedado luego de los continuos ataques en ese punto, los ninjas de Iwa no encontraron ningún tipo de resistencia al llevárselo.
Una vez que Kyofu los vio alejarse lo suficiente, dijo. "Escuadrones N y Z." Instantáneamente todos ellos aparecieron arrodillados frente a él.
"¿Sí, Kyofu-sama?" Dijeron al unísono.
"Quiero que los sigan. Y una vez que estén lo suficientemente lejos, acaben con ellos. Pero dejen al Jinchūriki con vida. Y pónganse en contacto con nuestros aliados en Iwa, que sean ellos los que lo entreguen." Esto último lo dijo en sus mentes debido a que sintió a su padre moverse hacia su posición.
Por suerte, Minato no había oído esto último, ya que se había acercado hacia él luego de conversar con Bee y Jiraiya.
La conversación fue sobre el repentino instinto, y Minato intuyó que se trataba de su hijo. Por lo que dijo que iría a investigar pero que antes de ello hablaría con Kyofu.
Lo único que Minato había visto mientras se acercaba fue a los miembros de ambos escuadrones arrodillados frente a él, y justo cuando había llegado al lugar de Kyofu, habían desaparecido.
Así que Minato no había prestado mucha atención a ello y dijo poniéndose a su lado. "Así que ya se terminó…" Giró su cabeza, notando que Kyofu lo estaba mirando, pero no dijo nada.
"Agradezco tu ayuda. Pero aun así, creo que lo mejor hubiera sido acabar con todos esos shinobis…" Agregó
"Sí, pero debo anteponer mis negocios a conflictos innecesarios..." Expresó Kyofu.
Minato asintió, pero por dentro ya estaba pensando en algunas cosas para darle la vuelta a la situación y poder vengarse por el atrevimiento del Tsuchikage. Pero por ahora, debía ser cuidadoso.
El clon mientras tanto se encontraba mirando hacia la dirección donde el original había ido, y había algo que le estaba dando un mal presentimiento. "¿Qué es esta sensación? Algo muy malo está por suceder…" Pensó, y justo cuando terminó de hacerlo, sintió una desagradable sensación de vacío en su interior.
"¡Esta sensación!" Pensó alterado.
Rápidamente buscó con la mirada a Bonnie y exclamó su nombre, lo cual hizo que ella se acercara rápidamente.
"¿Sí, Kyofu-sama?" Preguntó parada frente a él.
Aunque nadie podía notarlo, el clon se encontraba sudando con nerviosismo además de tener la misma expresión en el rostro. "Bonnie, quiero que las tropas se retiren inmediatamente de este lugar.
Ambos, Bonnie y Minato, pudieron notar el nerviosismo en sus palabras, cosa que hizo que ambos levantaran una ceja. Bonnie había sido quien habló. "¿Sucede algo, Kyofu-sama?" Preguntó con bastante preocupación. Había levantado la mano para tocarle, pero reflexionó sobre el atrevimiento que eso significaría.
"¡¿NO ME OISTE?! ¡QUE SE RETIREN AHORA!" Exclamó y no necesitó decir más para que Bonnie se pusiera manos a la obra, algo asustada al oírle gritar de tal forma.
"¿Qué le sucede?" Pensó Minato, extrañado por su actitud. Entonces se percató de que empezó a mirarlo y habló. "Hokage-dono, usted también haga lo mismo. Evacue inmediatamente este lugar y prepárese para tener una intensa batalla. La anterior será como un juego de niños comparada a la que está por venir." Afirmó
Minato no le entendió así que decidió preguntar, por lo que Kyofu no tuvo más remedio que contestar. "Es un Chakra maligno que ahora es pequeño, pero que está aumentando con rapidez... Tú no puedes sentirlo, pero yo puedo debido a que soy sensor. Y algo me dice que dentro de muy poco ya no será necesario que lo seas para que puedas sentirlo. Así que hágalo ahora o arrepiéntase después."
Minato empezó a mirarlo fijamente, pero terminó asintiendo. "Shikaku, di a todos que se alejen de aquí. Parece ser que algo sucederá pronto."
Shikaku asintió y desapareció de allí junto con los Nara para dar las noticias.
Justo cuando Shikaku se fue, tres personas aterrizaron cerca de ellos. Estas personas fueron Kakashi, Itachi y Gai, quienes luego de acabar con los ninjas del estadio y posteriormente ver a Naruto saliendo de allí, decidieron buscar a Minato para preguntar qué hacer. Aunque se llevaron la sorpresa de no ver a nadie más mientras se acercaban hacia su posición.
Nadie reconoció a Kyofu a excepción de Itachi, quien instantáneamente le señaló con su dedo y exclamó. "¡Tu!"
Kyofu no se volteó, simplemente se preparó para lo que estaba por venir, aunque sí pudo oír a Itachi reclamándole por el robo de la tablilla Uchiha.
Esto generó confusión en los presentes ya que no sabían de qué estaba hablando, ni cómo podía saber eso si en todo momento estuvo en el estadio.
Pero Itachi simplemente contestó que lo sabía, con voz tranquila pero con un ligero tono de molestia.
"Estos estúpidos, no entienden el peligro que se a vecina…" Pensó con una gran molestia.
"Tan solo ignóralos, tu encárgate de detener al original… Ya está a punto de empezar." Habló Kurama.
"Eso haré…" Contestó Naruto, sintiendo dos presencias familiares que acercándose desde su apartamento. Esto le hizo voltearse en aquella dirección y decir. "¡No, no, no, no!" Exclamó mentalmente, con mucha preocupación ya que una de ellas se encontraría en un peligro serio.
"Anko-chan, Yugao-chan… Por favor, no se acerquen…" Esto fue lo último que pudo pensar antes de caer de rodillas y empezar a toser ruidosamente, al igual que todos los que se encontraban cerca—o inclusive desmayarse, en caso de los más débiles de voluntad—.
Aunque este no fue el caso para los seis luchadores que se encontraban allí, simplemente habían caído de rodillas debido a la presión del instinto asesino, aunque también habían sentido nauseas.
Haciendo grandes esfuerzos para levantarse, los seis que se encontraban allí lograron ponerse de pie y pensaron al mismo tiempo mientras temblaban ligeramente. "¿Qué demonios es eso?"
Posteriormente se pusieron en posiciones defensivas ya que sintieron a la presencia aproximándose en dirección a ellos a una velocidad demencial…
Notas
Hola a todos. Disculpen la demora, pero estuve bastante ocupado con la universidad.
Bueno, decidí dejar el capítulo aquí ya que no quería dejar la reacción de Naruto a medias. Así que en el próximo capítulo estaremos viendo su reacción completa y sin interrupciones.
Posiblemente, Naruto, en su Modo Berserker (cuando combina los tres tipos de Chakra), luchará en el próximo capítulo contra Minato, Jiraiya, Itachi, Kakashi, Gai y Kyofu-sama (y tal vez un entrometido Menma que no podrá evitar arrepentirse el haberlo hecho). No crean que por que son muchos les será fácil, la lucha será intensa y tal vez alguno de ellos quede al borde de la muerte. Pero por ahora solo es especulación, puede que sí y puede que no. Tendremos que esperar al desarrollo del próximo capítulo.
Ahora, gran parte de este capítulo se basó en lo que los clones de Naruto estuvieron haciendo alrededor de la aldea. Tuve que hacerlo ya que eran partes fundamentales, no quería no escribirlos y luego poner que Naruto había obtenido esos objetos de la nada (lo mismo con Kushina).
Hablando de ella, a ver si alguno de ustedes adivina qué fue lo que Naruto hizo con el cuerpo de su madre. Y ah, espero que hayan comprendido la reacción de Naruto.
Naruto ama a su madre (de la forma que un hijo ama a su madre, obviamente) y eso desencadenó los hechos de cuando estuvo en la mansión de su padre.
Por cierto, hablando de él, Kyofu ya lo puso contra las cuerdas. Pero tendremos que esperar a ver qué hará Minato para salir de las redes de Kyofu y empezar a depender de sí mismo.
Creo que eso sería todo, en el próximo capítulo habrá más peleas, y la invasión ya prácticamente ha terminado. Solo quedaría lidiar con Naruto en su estado Berserker y ver qué fue lo que causó que se transformara.
Sin nada más que decir, me despido.
