Humano hablando "Interesante."

Humano pensando "Creo que lo asesinaré."

No Humano hablando "No mereces ese poder."

No Humano pensando "Detenerlo es lo primordial."

Técnicas/ Nombres desconocidos "¡Mokuton Hijutsu Jukai Koutan!"

Renuncia de Derechos: No soy dueño de Naruto, Masashi Kishimoto lo es.

Atención, contenido altamente gráfico. Leer con precaución. (Pueden oír la OST de Saw en casi todo el capítulo)


Omake 3 Parte 3

Venganza… Dulce venganza.

Momentos después.

Instantáneamente luego de haber dicho aquellas palabras, Naruto había llevado a Yusuke y a Tomohisa a al final del circuito, mientras que decía a Misaki que esperara fuera de la habitación hasta que esto terminara.

En la parte final de dicho circuito, había tres sierras circulares que estaban incrustadas en el piso, mientras que por encima de dichas sierras se encontraban unas cuerdas que estaban sujetadas por unos ganchos que estaban unidos a unos cables de corriente eléctrica.

"¿Están listos?" Preguntó Naruto mirando a los niños.

"Sí." Respondieron ambos y Naruto prosiguió a amarrarlos, amordazarlos y vendarlos para luego colgarlos por las amarras en los ganchos que estaban por encima de las sierras.

"Ya vuelvo." Dijo Naruto y a continuación fue a buscar a la esposa de Tatsuo para realizar el mismo proceso con ella.

No obstante, al entrar a la habitación, tuvo que maniatarla y amordazarla para que no intentara nada indecente. Así que la cargó en su hombro, oyendo gemidos por parte de la mujer, cosa que hizo suspirar con fastidio al pequeño Jinchūriki.

Volvió a la habitación y también colgó a la mujer, pero ella no se había quedado quieta y en todo momento intentó liberase para saltar encima de Naruto para hacer cosas no decentes.

Una vez más, tuvo que recurrir a sus manos y noqueó a la mujer con un fuerte puñetazo en su estómago que le quitó todo el aliento. Ya estando quieta, Naruto la colocó en mejor posición para que no cayera, y posteriormente se dirigió fuera del campo de entrenamiento.

Caminó tranquilamente hacia la antigua sala de seguridad que había sido reparada en la última semana al igual que las cámaras que habían sido colocadas en cada una de las habitaciones del circuito.

Una vez dentro, Naruto cambió sus prendas. Se puso un esmoquin negro con camisa blanca para luego colocarse otra mascara diferente a la que tenía antes.

Era blanca, con la frente, nariz y mejillas protuberantes, con espirales rojos pintadas sobre ellas. Sus labios rojos formaban una sonrisa. Sus ojos eran de color negro, con iris de color rojo, y en su cabeza, su pelo era negro, desordenado que resaltaba su calva.

Una vez que se había colocado la máscara, se dirigió hacia una cámara que apuntaba a una silla y finalmente se sentó allí, sonriendo ya que 'el juego' estaba a punto de iniciar.

Momentos antes, los tres adultos, quienes se encontraban en habitaciones separadas entre sí, habían abierto los ojos.

Lo último que ellos podían recordar eran las constantes violaciones a sus esposas antes de que todo se volviera negro. Resulta ser que habían sido drogados por los miembros de la raíz luego de recibir una cuantiosa cena el día anterior, y como era de esperarse, no pudieron evitar comer hasta las últimas migajas ya que habían estado hambrientos luego de estar una semana sin casi probar bocado alguno.

Confundidos y con nerviosismo, miraron a su alrededor. Poco o nada podían ver debido a que las habitaciones estaban muy oscuras, aunque repentinamente las luces se encendieron, lo cual hizo que los tres tragaran saliva y retrocedieran un poco en sus respectivas habitaciones al contemplar el lugar donde se encontraban.

El lugar parecía una especie de quirófano, pero la diferencia era que las paredes se encontraban cubiertas de sangre al igual que los diversos instrumentos quirúrgicos que estaban sobre las mesas frente a ellos.

"¿Q-Qué es esto?" Fue el pensamiento que los tres compartieron.

Antes de que pudieran gritar qué estaba sucediendo, un televisor que se encontraba en la esquina de la habitación se encendió, y los tres pudieron ver a la extraña perfilada figura.

La figura en el televisor muy lentamente giró la cabeza hacia ellos, aumentando su nerviosismo. "Hola, señores. Quiero jugar a un juego…" Dijo eso que parecía un muñeco en una voz bastante gruesa.

"Hasta ahora, y en lo que podría ser llamado 'sus vidas'; lo han hecho bajo la premisa de 'ayudar' a otros desde las posiciones que ocupan en la sociedad. Una sociedad que los ha llamado sanadores, terapeutas, médicos… héroes." Esto último lo dijo por el mote que habían recibido luego de torturar a Naruto hace años atrás.

Hizo una pequeña pausa y continuó. "Yo los llamo desmerecedores de esos títulos que ésta hipócrita sociedad les ha otorgado, aumentando su egocentrismo y avaricia con el correr de los años, sintiéndose orgullosos de aquello que hizo que merecieran esos títulos de los cuales nunca fueron dignos."

"¿De qué está hablando?" Se preguntaron, pero no dijeron nada debido al miedo.

"Ahora, ustedes se preguntarán, por qué se encuentran en este lugar y para qué… Fui enviado para que comprendieran la injusticia que cometieron hace tres años atrás contra un pequeño niño que su único pecado fue confiar en los demás…"

Esas últimas palabras hicieron que los tres abrieran un poco los ojos. "¿El mocoso demonio?" Susurraron los tres al mismo tiempo. Aunque luego, Yoshiro gritó. "¿Estamos aquí por ese maldito mocoso? ¡¿Qué demonios?! Se suponía que estaba muerto." Sus amigos pudieron oír el grito, así que ambos miraron hacia las paredes de dónde provino la voz.

Con voz tranquila, Naruto contestó. "No, no lo está. Yo fui la persona que lo salvó, la persona que le hizo abrir los ojos y que lo cambió a algo mejor. Soy la persona que se encargará de que ustedes sientan el calvario que él sufrió, y tal vez redimirse por los pecados que cometieron…"

Esta vez, los tres sintieron el instinto asesino en el ambiente. Fue tan aterrador que todos ellos vieron ilusiones donde eran mutilados de la peor manera en que alguien pudiera imaginarse.

Los tres cayeron de rodillas, en shock al presenciar sus muertes en esa ilusión. El primero en recobrarse luego de unos minutos fue Tatsuo, y exclamó mientras se ponía de pie. "¡No! ¡Por favor! ¡Tan solo mátame de una buena vez!" Habló con temor puro en su voz. Si eso era lo que le esperaba, morir de una forma rápida sería lo mejor. A su reacción, también había que sumársele el cansancio físico y mental luego de estar una semana encerrado en este inhóspito lugar.

Naruto tuvo una gran sonrisa oscura en su rostro al ver esa expresión, pero se mantuvo en su papel y siguió hablando con seriedad. "Lo lamento, Tatsuo-san. Pero eso es algo que no puedo hacer. Como ya les dije, quiero jugar a un juego…"

"¿U-Un juego?" Preguntaron al unísono mientras miraban los elementos quirúrgicos en la sala.

"Sí, un juego… Las reglas son sencillas." Posteriormente, los tres televisores hicieron un ruido de estática, y los clones que se encontraban en la sala de seguridad, transmitieron en esos televisores la imagen de la última habitación.

Viendo la imagen frente a ellos, los tres cautivos abrieron sus ojos a más no poder. El primero en levantarse para intentar acercarse fue Hikaru, pero solo pudo avanzar unos pocos centímetros debido a que tenía grilletes y las cadenas que eran muy cortos.

"Si estuviera en tu lugar, no me movería." Dijo Naruto haciendo una pequeña pausa antes de continuar. "Frente a ustedes se encuentran unos hilos que no pueden ser vistos a simple vista, y si llegan a romperlos, el juego iniciará antes de que pueda explicarles las reglas…"

Hikaru instantáneamente se detuvo, no queriendo iniciar lo que fuera aquel retorcido juego que este hombre no paraba de mencionar.

Naruto, viendo la oportunidad, prosiguió. "Ustedes, que han derramado sangre sin dudarlo, veremos si son capaces de derramar su propia sangre con el fin de proteger aquello que ustedes más atesoran."

Con una pequeña pausa para ver sus expresiones aterrorizadas, continuó mientras un contador se encendía cerca de la puerta el cual mostraba una hora exacta, y al lado de él había un foco rojo y uno verde. "Ahora explicaré las reglas… Como pueden ver, frente a ustedes se encuentran algunos 'materiales'. Deberán disponer de ellos para acceder a las siguientes fases del circuito y así poder avanzar hasta el final. Sin embargo, para acceder a cada etapa, deberán de hacer un 'sacrificio'. Más específicamente, un sacrificio de sangre."

Posteriormente, en la pantalla apareció una grabación que mostraba una habitación parecida a donde se encontraban. Pudieron notar a aquel primer hombre con la máscara del demonio y a una persona a quien nunca habían visto, pero quien parecía ser algún ciudadano de Konoha.

No había sonido, pero se podía entender que ese hombre intentaba por todos los medios huir de aquel hombre de la máscara del demonio, pero este hombre le obligó a pararse frente a la mesa, y sin importarle incrustó por completo su Ninjato en la garganta de aquel ciudadano hasta el punto de que saliera por el otro lado.

Posteriormente movió de forma brusca el Ninjato hacia los lados y la sangre salió a borbotones, cayendo en lo que parecía ser un lavadero.

Luego, la grabación se enfocó en los focos que estaban por la pared, y aquel que era rojo se apagó y el de color verde se encendió.

Acto seguido, la puerta al final de la habitación se abrió lentamente, y la persona de la máscara del demonio quitó su Ninjato al decapitar por completo a aquella persona, cosa que hizo que los tres sintieran nauseas al ver la cabeza rebotando y rodando en el piso.

Después, aquel hombre se acercó a la puerta y la abrió por completo. Aunque primeramente señaló unas cuantas veces al lavadero y a la puerta, como si estuviera enseñándoles la forma de abrir dicha puerta.

Los cautivos pensaron que ese sería el final del video, pero aquel hombre se acercó al cuerpo sin vida de la otra persona, para levantarlo y sentarlo sobre el borde de la mesada en dirección a la cámara.

El cuerpo decapitado, y con sangre aun brotando por el irregular corte; continuó en la misma posición mientras 'Oni' agarraba una pequeña hoz de la mesada.

Se paró ligeramente al costado del cuerpo para no tapar la visión de la cámara, y sin mediar palabras, incrustó la punta de la hoz en el ombligo del cadáver.

Pero no, no se detuvo allí, y como si se tratara de un cuchillo caliente y mantequilla, cortó al hombre hasta donde hace unos minutos estuvo su cabeza.

Los tres amigos habían cerrado los ojos al verle metiendo ambas manos en el estómago del cadáver y abrirlo con monstruosa brutalidad.

Ahora, aunque tenían los ojos cerrados, oyeron a una persona riendo entre dientes, pero no tenían deseos de abrir los ojos y contemplar la sádica escena. "Jejeje, qué sucede… ¿No pueden soportar un poco de sangre?" Esta vez, la voz se les hizo demasiado familiar, era la voz de un niño incluso más pequeño que sus hijos.

Tragando saliva, los tres negaron con sus cabezas. No, no podía tratarse de él, no había forma de que un niño tan 'débil' y 'llorón' pudiera haber hecho todo lo que estuvo haciendo durante esta semana que estuvieron cautivos, en especial lo que hicieron con sus esposas y con el hombre del video.

"Jaja, predecibles, tan predecibles…" Dijo la voz, pero aún se negaban a abrir los ojos. "¿Qué sucede, chicos? ¿Dónde quedó aquel estomago de acero cuando torturaron a aquel mocoso tonto, débil y llorón? ¿Dónde quedó la fortaleza que demostraban al cortar la carne y alma de ese mocoso?" Preguntó entre risas

"¿Oh? ¿Qué sucede? ¿No saludarán? Y eso que me tomé tanto tiempo en organizar este maravilloso reencuentro. Por favor, abran los ojos." Preguntó una voz que entonaba tristeza y burla al mismo tiempo. No se atrevían a hacerlo, pero una corriente eléctrica a través de sus grilletes les obligó a abrirlos.

No teniendo tiempo para lamentar el hecho de abrirlos, solo pudieron ver con horror a aquel niño que creían muerto, con una apariencia y expresión tan horrenda en el rostro que uno consideraría anormal, sacada de una película de horror inclusive.

Estaba cubierto en su totalidad con la sangre de aquella persona que había destripado, además tenía una sonrisa tan torcida que hizo que escalofríos corrieran por todos sus cuerpos, nerviosos y aterrados por aquella pequeña criatura que ya no se parecía en nada a aquel niño que recordaban de hace años atrás.

Sabiendo que se trataba de una grabación, ninguno pronunció palabra alguna, así que simplemente esperaron al niño que ahora sí parecía un demonio, hablara.

No transcurrieron muchos segundos antes de que Naruto volviera a ponerse su máscara y riera entre dientes. "Increíble, ¿no? Que un niño pueda hacer esto sin siquiera inmutarse. Pero ustedes y toda la aldea lo han dicho en innumerables ocasiones… Soy un demonio." Finalizó con una fuerte risa

Luego tomó un trapo mientras limpiaba lentamente su máscara cubierta de sangre. "Jejeje, me gustaría ver las expresiones en sus rostros. Una lástima que esto se trate de una grabación…"

Cuando terminó de limpiar su máscara, lanzó el trapo hacia un costado y prosiguió. "Pero bien, dejaré de darle tantas vueltas al asunto y les explicaré el motivo de este video."

"Como ya vieron con anterioridad, al poner una cantidad determinada de sangre en el lavadero, la puerta frente a ustedes se desbloqueó y el foco verde se encendió. Este juego consistirá en eso, deberán usar su sangre para acceder a los distintos niveles del circuito. Son en total cuatro, y tienen una hora en total para llegar al final antes de que sus seres queridos sufran una lenta y dolorosa muerte, jejeje."

Dejó de reír y reanudó. "En fin, pueden elegir no realizar esta prueba, pero las muertes que les daré no serán comparables ni con una película de horror. Así que, si completan esta prueba, les prometo otorgarles una rápida e indolora muerte. Así que, participen por favor, señores 'justicieros.'" Finalizó con su voz de niño y una risita por igual.

Los tres al oír las noticias de que morirían sin importar lo que sucediera, se pusieron completamente pálidos. Ambas opciones eran malas, pero luego de ver sus horribles muertes en la ilusión de minutos atrás, fue obvio cuál fue el pensamiento que los tres médicos compartieron al contemplar sus opciones.

Naruto, desde la habitación de seguridad, sonrió al ver las expresiones de derrota en las expresiones de los 'participantes'. Emocionado, continuó con el video que había grabado.

"Entonces ya lo saben. Ah, y un consejo, intenten no desangrarse ante del ultimo nivel y tampoco intenten quitarse sus vidas o huir, será una de las peores decisiones que podrán tomar. Yo me encargaré de que cumplan al pie de las letras con las reglas este juego, así que… ¡A divertirse!" Exclamó al final con su voz de niño y dando unos saltos como si se tratara de un niño feliz a punto de entrar en un parque de diversiones.

Los tres se encontraban sudando, algunos de ellos estaban a punto de romperse a llorar. "Este… Este es el demonio que creamos." Pensaron los tres con sus cabezas agachadas, pero las levantaron para ver a un niño con una máscara de un demonio haciéndoles la señal del triunfo, y si hubieran sido capaces de ver detrás de su máscara, hubieran visto una sonrisa que se extendía de oreja a oreja.

Luego, y como si nada, la grabación terminó y ahora estaban viendo al hombre que apareció al principio. "Ese fue el demonio que ustedes, este pueblo, y yo, creamos…" Dijo Naruto como si les hubiera leído la mente, aunque había sido una simple coincidencia.

"Sin embargo, ya no es momento de que piensen en las consecuencias de sus acciones. Sin más que decir…" Dicho esto, levantó la mano para que sus clones en el panel de control liberaran sus cadenas. No obstante, al verlos decaídos y casi sin ganas, suspiró y agregó algo que pensó que podría animarlos.

"Antes de ello, debo agregar algo. Algo que les dará un propósito para jugar." Con una pequeña causa, observó que los tres 'concursantes' levantaron sus cabezas para mirar a los televisores.

No le dio más vueltas y dijo lo que tenía que decir. "Hikaru y Tatsuo, como habrán observado. Sus esposas han tenido un comportamiento bastante errático en esta última semana…"

Al tocar ese punto, los dos apretaron sus puños con fuerzas, aunque en sus rostros también se podía observar una gran tristeza. "Seré directo… Están siendo controladas."

Esto hizo que ambos instantáneamente prestaran atención y susurraran "¿Controladas?"

Naruto pudo oírles gracias a las cámaras de seguridad y prosiguió. "En fin, los único que les diré será que sus condiciones actuales son reversibles. Claro, si logran ganar este juego…"

Tatsuo se movió levemente mientras decía. "E-Espera, ¿e-eso quiere decir que Ikumi no estaba haciendo todo eso por gusto?" Pensó con algo de amargura mientras la recordaba gimiendo y pidiendo por más mientras era 'violada' por los miembros de la raíz.

El hombre con la máscara asintió. "Estás en lo correcto. Aquel niño, al que ustedes llamaron demonio, se encargó de 'someterlas' con una técnica especial. Pero puede ser revertida, digamos que ese será el premio en caso de completar el juego a tiempo." Finalizó, sonriendo porque ahora parecía que ambos tenían más determinación.

Posteriormente, prestó su atención al hombre que faltaba. "Yoshiro Watanabe, también tengo algo que decirte… Mejor dicho, enseñarte." Casi al instante, la imagen fue cambiada y se podía observar a una niña junto con otro niño en una habitación pintando algunos dibujos mientras sonreían, aunque estaban acompañados por 'Oni'.

Los padres de ellos instantáneamente reconocieron a sus hijos y se levantaron levemente al mismo tiempo que decían sus nombres debido a la sorpresa, aunque se sintieron aterrados al ver a aquel sanguinario junto a sus preciados hijos.

Luego notaron que 'Oni' miró fijamente hacia la cámara durante unos segundos antes de palmear los hombros de los niños, quienes se detuvieron, se voltearon, sonrieron y mostraron sus dibujos hacia la cámara.

No eran obras de artes, pero los dibujos hicieron que unas pequeñas lágrimas corrieran bajo las mejillas de sus padres debido a lo que representaban. Eran unos dibujos de ellos, como familia, tomados de la mano en un día bastante soleado.

Luego la imagen volvió a cambiar y ahora estaban viendo al otro hombre, cosa que hizo que ambos se pararan por completo e intentaran avanzar para poder alcanzar los televisores y volver a la imagen anterior. Pero fue imposible debido a las cortas cadenas, así que solo pudieron maldecir por lo bajo.

Seguidamente, Naruto volvió a hablar. "Como pueden ver, sus hijos se encuentran a salvo… Yoshiro, lo que viste días atrás fue una técnica ilusoria. Tu hija aún sigue con vida. Por lo tanto, ¿Estás dispuesto a derramar tu propia sangre para que esto continúe de la misma forma?" Cuestionó con seriedad, pero aun sonriendo.

No hubo necesidad de respuesta, ya que la expresión de Yoshiro lo decía todo. Debía salvar a su hija sin importar qué.

Por último, Naruto agregó. "Por cierto, solo uno de ustedes puede salir victorioso y el resto morirá irremediablemente. Así que, ¿Quién derramará más sangre para alzarse con la victoria?" Hizo una pausa, sonriendo al ver las expresiones aturdidas en los rostros de los tres. Y para concluir, dijo. "Que empiece el juego." Posteriormente, los televisores se apagaron y sus cadenas cayeron.

Ninguno se había movido, ya que las últimas palabras les habían sorprendido. Ellos pensaron que podían llegar hasta el final y salvar juntos a sus familiares, pero el último comentario quebró todas esas esperanzas.

Ahora debían competir uno contra otros. No, no era simplemente eso, los que los tenía desconcertados era el hecho de que en sus manos estaban las vidas de los familiares de aquellos que perdieran el 'juego'. Si uno de ellos ganaba y esto resultara en la muerte de los demás, ¿Serían culpables de ello o no?

Muchas dudas cruzaban por sus mentes, pero el no hacer nada significaría que sus familiares morirían de una forma brutal y aquel 'demonio' 'jugaría' con ellos de la forma que vieron en aquella ilusión.

Yoshiro, por su parte, luego de contemplar todas las opciones, apretó los puños y dijo. "Chicos, ¿pueden oírme?"

"Sí." Contestaron ellos, si bien las murallas eran gruesas, Naruto había puesto unos caños en cada habitación para que los sonidos producidos en dichas habitaciones se oyeran en las de al lado.

Apretando sus puños con más fuerzas, y cambiando la expresión en su rostro a una de determinación, continuó. "Lo lamento. Pero por el bien de Misaki-chan, debo ganar este juego." Y sin más que decir, atravesó las cuerdas frente a él y corrió a máxima velocidad hacia la mesada para elegir los instrumentos.

Los otros dos no tuvieron tiempo de reaccionar, solo maldecir cuando vieron que el contador empezó a descender. Así que, sin más preámbulos, y dejando las dudas atrás, también imitaron a Yoshiro. Perder no era una opción.

Solo cuando estuvieron frente a las mesadas, Tatsuo habló. "¿Cuál es el significado de esto, Yoshiro? Podríamos haber ideado algo, ¿Por qué tuviste que empezar esto tan rápido?" Preguntó mientras se movía con desesperación en busca de algo para poder infligirse un corte no muy grande pero que derramara una suficiente cantidad de sangre pero que tampoco le desangrara.

Pero por más que buscara, solo encontraba instrumentos llamativos y que parecían lo suficientemente afilados como para cortar una piedra.

Yoshiro también se encontraba en las mismas, pero pudo oír la pregunta. "Tatsuo, tú no tienes nada que perder. Yo tengo que salvar a dos niños. Y por lo que pude deducir, tu esposa ya no es la misma. Así que no tienes nada que perder."

Tatsuo gruñó con enojo. "¡No seas egoísta! ¡Qué puedes saber tú!" Exclamó

"¡Entonces yo soy el que tiene todas las de perder!" Agregó Hikaru, "Mi hijo aún puede estar con su madre una vez que esto se acabe. En cambio, ¿Quién cuidará de tus hijos, Yoshiro? Y tú, Tatsuo, ¿Qué hará tu esposa una vez que se entere que estás muerto? ¿Crees que podrá soportarlo luego de perder a tu hijo en la tragedia del Kyūbi? ¡Acabará suicidándose!"

Esto hizo gruñir con furia a los otros dos, pero decidieron no responder por ahora y concentrarse en lo suyo.

Naruto, desde la sala de control, no pudo evitar soltar una carcajada al ver y oír los primeros piques de malicia entre los supuestos 'amigos'. "Jajaja, sigan así. Demuéstrenme lo fácil que una larga 'amistad' puede romperse cuando se encuentran contra las cuerdas. No puedo esperar hasta que busquen matarse los unos a los otros." Dijo con una gran sonrisa oscura.

"Hmm, aunque han estado desde hace unos minutos allí parados y sin hacer nada…" Agregó Kurama, despierto y observando con detenimiento todos los detalles.

Naruto asintió y contestó. "Jeje, es una prueba difícil. Puedo apostar que no saben qué hacer…"

"¿A qué te refieres?" Replicó Kurama con una ceja levantada.

"Es sencillo. Solo tienen dos opciones y ambas son malas. La primera es que realicen un corte lo suficientemente grande como para que sus puertas se desbloqueen rápidamente, pero corren el riesgo de no cerrar bien sus heridas lo cual haría que se desangraran en los siguientes niveles. Y la otra es que realicen un corte pequeño, pero como no están seguros de la cantidad de sangre necesaria para que las puertas se desbloqueen, eso podría quemar muchos valiosos minutos lo cual haría que todos sus esfuerzos en futuras etapas sean en vano. Además, debes agregarle el factor de que no es sencillo auto infligirte daño, no cualquiera es capaz de hacerlo…"

"Ya veo… Vaya, cuando te lo propones, puedes pensar en cosas aterradoras." Afirmó Kurama con una pequeña risa al final.

Naruto dio una de sus típicas sonrisas y contestó. "Por supuesto. Vengo planeando esto desde el momento en que nos encontramos por primera vez." Con una pequeña pausa, dejó de sonreír para decir. "Pero tienes razón. Ya se están tardando… Es hora de darles el último empujón." Finalmente volvió a sonreír e hizo una seña a los clones en el panel de control, quienes también sonrieron y prosiguieron con el 'último empujón'.

Mientras tanto, en cada una de las habitaciones, los tres 'amigos' ya habían elegido las herramientas. Pero como si Naruto les hubiera leído la mente otra vez, no sabían qué cortar y cómo hacerlo.

Nerviosos y asustados, solo pudieron maldecir mientras veían el contador en el tablero disminuyendo mientras sus manos temblorosas intentaban realizar, aunque sea el más leve corte. Pero como Naruto había dicho, no era algo sencillo.

Aunque repentinamente, y sin que ninguno de ellos hubiera abierto la boca, los televisores se encendieron nuevamente.

Girando sus cabezas en dirección a ellos, sus corazones dieron un vuelco al ver la imagen actual proyectada en los televisores.

Era el mismo video de sus familiares por encima de las sierras, la gran diferencia era que éstas ahora se encontraban girando a gran velocidad y las cadenas que los sostenían empezaban a ceder por cada minuto que transcurría.

"Tic-Tac, Tic-Tac… El tiempo corre y ustedes aún no han empezado." Oyeron la voz de aquel hombre con la extraña mascara, pero se seguía viendo el mismo video.

"Maldición, maldición. ¿Qué puedo hacer?" Pensó Yoshiro con manos temblorosas mientras acercaba el gancho que había agarrado a la palma de su mano.

Cerró sus ojos y procedió a realizar un corte. Sin embargo, antes de que pudiera hacerlo, oyó un grito desgarrador que le heló la sangre. "Esta voz es de…" Pensó mientras miraba hacia el lado derecho, lugar donde provino el grito.

"Parece que uno ya ha hecho el primer movimiento… Aunque fue algo drástico." Una vez más se oyó la tranquila voz de aquel hombre y luego la imagen en los televisores cambió.

Yoshiro y Tatsuo giraron sus cabezas y vieron con horror a Hikaru, quien tenía el rostro arrugado y estaba apretando fuertemente su antebrazo izquierdo con su mano derecha. Pero lo que los dejó horrorizados era que sobre la mesada se encontraba su ensangrentada mano izquierda.

"C-cortó su mano." Pensaron atemorizados, pero luego cerraron sus ojos. Ellos tampoco tenían que perder el tiempo, así que sin esperar más también realizaron los cortes.

Naruto desde su lugar había dejado de presionar el botón del micrófono y estalló en carcajadas. "Jajaja, ¡idiotas! ¡No puedo creer que los tres hayan cortado sus manos! ¡Jajaja! Continuó riendo mientras ponía sus manos sobre su estómago.

Kurama también rió, pero simplemente porque le agradaba que Naruto se estuviera divirtiendo con algo tan sanguinario como eso. Sin dudas le había tocado un excelente Jinchūriki, pensó.

Pero no se pronunció, simplemente continuó observando en silencio con una sonrisa, ahora emocionándose debido que le estaba gustado el 'juego' que Naruto había planeado.

De regreso en las habitaciones, los tres 'concursantes' se veían bastante adoloridos y debilitados por la pérdida de sangre que conllevó cortarse sus manos.

Si bien no era necesario que se cortaran sus manos por completo, la ansiedad que sintieron cuando vieron a Hikaru avanzando ocasionó que actuaran irracionalmente.

Y como era de esperarse, Hikaru fue el primer quien llegó a la cantidad de sangre requerida para abrir la puerta. Pero no se apresuró y lo primero que hizo fue suturar la herida para que no perdiera sangre en las siguientes etapas.

Si bien no podía utilizar Ninjutsu médico, aun tenia conocimientos de este tipo, y, además, Naruto les había dejado algunos elementos para que trataran sus heridas en esta etapa. Aunque no lo hacía por simpatía, sino para que sintieran más desesperación en las siguientes etapas cuando se percataran de que ya no contaban con elementos para tratarse y que deberían apresurarse para no morir desangrados.

Los demás tampoco se quedaron atrás y realizaron la misma acción, logrando ingresar casi al mismo tiempo que Hikaru, solo hubo unos pocos segundos de diferencia.

Haciendo un esfuerzo sobre humano para no ceder ante el dolor, ingresaron a la siguiente habitación para continuar, aunque no creían que fueran capaces de hacer algo tan imprudente de nuevo.

El marcador estaba en los 50 minutos, y cuando ingresaron a la siguiente habitación, no vieron absolutamente nada. Era igual a la habitación anterior, pero sin mesadas, así que miraron alrededor en busca de cuál era la prueba en esta habitación.

Vieron el televisor en la esquina, y casi como si éstos supieran que buscaban información, se encendieron y mostraron al mismo hombre de siempre. "Felicidades, han superado la primera prueba con honores. Debo decir que me han sorprendido, no pensé que los tres realizarían la misma acción para obtener la mayor cantidad de sangre en el menor tiempo posible…" Dijo con seriedad, pero sonriendo detrás de la máscara.

"D-Déjate de j-juegos, ¿Cuál es la siguiente prueba?" Preguntó un débil Tatsuo, haciendo un gran esfuerzo para permanecer consciente.

"¿Aun no se han dado cuenta? La prueba ya ha iniciado…" Contestó con una gran sonrisa.

En ese entonces, los tres sintieron varias punzadas en sus espaldas, punzadas que hicieron que cayeran de rodillas y gritaran de dolor.

Del techo, el cual se había abierto levemente, salieron alrededor de quince cadenas con grandes y afilados ganchos, los cuales se clavaron sin misericordia en las espaldas, brazos y piernas de los tres participantes.

"Ustedes que han usado el bisturí para cortar la carne sin consecuencias, ahora deberán cortar su propia carne para intentar salvar a sus seres preciados." Continuó aumentando su sonrisa, viéndoles tambalearse mientras intentaban ponerse de pie.

Obviamente, la sangre salía en cuantiosas cantidades debido a que los ganchos se habían clavado muy profundo en la carne de los tres. Y los ganchos no eran unos simples ganchos, éstos se adentraban cada determinado tiempo.

Naruto no tenía intenciones de informarles, ya que esperaba que lo descubrieran por cuenta propia. Naruto simplemente había dicho "Ahora, lo único que deben hacer, es llegar a la siguiente puerta. Como habrán visto, ya está desbloqueada." Con una última sonrisa, cortó el video.

Los tres sabían que no sería sencillo, pero no querían pensar qué tan difícil podría ser esta prueba en realidad. Lo único que pensaron fue en pasar esta etapa, aún tenían fuerzas, y ya habían hecho un gran sacrificio para llegar hasta este punto. Así que no era momento para dudar, retroceder ya no era una opción, ir hacia adelante hasta el final era la única alternativa.

Adoloridos, pero teniendo la meta tan cerca, dieron los primeros pasos, los cuales resultaron ser los más difíciles. Gritaron de dolor cuando sintieron que a los ganchos estirando la carne, causando estragos en sus tejidos.

Aunque muy pronto notaron que las cadenas ya no estaban estirándose, es más, ahora estaban arrastrándose por el suelo. Así que pensando que el 'juego' tuvo una falla, se apresuraron antes de que el fallo se solucionara.

De esta forma, apuraron el paso y antes de que la 'sorpresa' se activara, estuvieron aproximadamente a unos doscientos centímetros de distancia de la puerta.

Aunque no sabían que estos últimos centímetros serían los más difíciles y donde deberían demostrar una gran perseverancia para poder seguir adelante.

Pero ignorando esto, ellos siguieron caminando. "Falta poco…" Pensaron al mismo tiempo

Naruto en ese preciso momento sonrió y apretó uno de los botones del tablero, haciendo que las cadenas instantáneamente retrocedieran hacia el lugar de donde habían salido, pero no completamente. Solo lo suficiente como para que las cadenas ya no se arrastraran por el piso y los participantes ya no pudieran moverse con tanta facilidad.

La sangre escurrió en el suelo, y los tres participantes gritaron de dolor al sentir que sus espaldas casi fueron arrancadas. Casi habían caído de rodillas, pero no pudieron hacerlo debido a las cadenas, las cuales le dejaron colgados a mitad de camino, pero esto solo hizo que volvieran a gritar debido a que los ganchos habían estirado más carne.

Así que, Naruto, luego de contemplar esto, dejó de reír y continuó con la transmisión, apareciendo nuevamente en los televisores que se encontraban en la segunda habitación. "¿Habían creído que esta prueba sería sencilla o que tuvo algún desperfecto?" Empezó, viendo con diversión las miradas perdidas de los participantes. Parecía ser que la diversión se terminaría antes del platillo principal, pero eso no significaba que Naruto no seguiría con el juego hasta donde pudiera.

Obviamente, no había recibido respuesta alguna, así que continuó. "Había advertido que deberían derramar sangre para poder continuar. Así que se los repetiré una última vez… ¿Quién derramará más sangre para proteger aquello por lo que han sacrificado tanto? Que continúe el juego."

Posteriormente, cortó la conexión, justo para ver a los tres moviéndose. Los tres habían cambiado sus expresiones a unas de determinación, cosa que no molestaba a Naruto en lo absoluto. Esas expresiones eran las que él quería ver, quería que estén seguros que sus esfuerzos tendrían algún tipo de significado, solo para descubrir la cruda realidad cuando llegaran al final.

Los tres concursantes sabiendo que esto dolería como el infierno, apretaron sus dientes lo más fuerte que pudieron y dieron los primeros pasos hacia el frente.

Contuvieron el primer impulso de gritar cuando sintieron que su carne fue jalada aún más. Pero eso no les fue un impedimento y dieron el segundo paso, obteniendo una reacción igual que con la primera.

Pero ya se había cumplido 'aquel tiempo determinado', y la sorpresa fue grande. Fue tan grande que perdieron la conciencia por unos leves segundos mientras más sangre brotaba por sus heridas hasta caer en el suelo.

El primero en recobrar la consciencia fue Watanabe, quien exclamó debido al subidón de adrenalina. "¡¿Q-qué fue eso?!" Justo en ese momento, el televisor se encendió. "Olvidé mencionarlo. Cada cierto tiempo, los ganchos se adentrarán unos centímetros en ustedes. Así que, si no quieren ser atravesados por completo, les sugiero que completen esta prueba lo más pronto posible." Sin esperar palabras por parte de ellos, volvió a cortar la conexión.

Ahora, además de la sangre que brotaba de sus heridas, el sudor había aumentado debido a las nuevas noticias. Así que, los tres, como si estuvieran conectados para pensar lo mismo, contuvieron la respiración e hicieron algo que hizo que Naruto se levantara de su silla por la sorpresa.

Luego de haber contenido la respiración, los tres se habían agachado levemente y luego corrieron hacia la puerta, ignorando por completo que los ganchos estaban estirando con más fuerza.

Parecía ser que el hecho de que podrían perder, además sumado el hecho de que sentirían más dolor si es que tardaban, les había impulsado a realizar algo que parecía ser un disparate.

Pero esto hizo que Naruto empiece a reír además de dar unos pequeños aplausos al verles con tanta resolución. Por lo tanto, mientras veía a los tres casi a punto de tocar las puertas, llamó la atención de sus clones.

"No desbloqueen las puertas cuando las toquen…" Esto hizo que todos los clones que se encontraban en el panel se voltearan sorprendidos, pero no preguntaron debido a que el original prosiguió.

"Y ustedes tres, tomen tres de los botiquines que están por allí y llévenselos. Luego pueden abrir la puerta. Jejeje, tengo la intención de prolongan esto lo más que pueda. Esto se ha vuelto demasiado divertido como para que termine, así como así, jajaja." Rio casi como un maniático al final, cosa que hizo que los otros clones de sombra rieran entre dientes.

Pero como lo había ordenado, tres de los clones agarraron un botiquín cada uno y rápidamente se dirigieron hacia el circuito para entregar los botiquines.

Regresando al segundo nivel del circuito, en las tres habitaciones, los tres participantes se encontraban a escasos diez centímetros de las manijas de las puertas, obviamente tenían sus brazos extendidos.

Los ganchos ya se hallaban bastante estirados, y en cualquier momento estarían quitando pedazos de sus carnes para que se liberaran por completo de ellos.

La sangre continuaba emanando de sus heridas, el piso estaba cubierto de sangre, pero aun no era suficiente para desangrarse. Pero eso no significaba que no se encontraban débiles, los tres sabían muy bien que no podían prologar esto por más tiempo o en verdad se desangrarían y entonces ya no habría nada más que hacer.

En consecuencia, en un último esfuerzo saltaron hacia adelante lo más fuerte que pudieron, y justo en ese entonces, los ganchos salieron de sus espaldas. Pero no a un precio bajo, sino todo lo contrario, ya que varios pedazos de carne quedaron en cada uno de los ganchos, lo cual hizo que el desangrado aumentara en gran medida e hizo que los tres cayeran sin fuerzas al piso.

Maldijeron, ya que podían ver la manija de la puerta a escasos centímetros de ellos, solo debían levantar los brazos y serían capaces de acceder al siguiente nivel. Pero no les quedaban fuerzas, y lo que era peor, aún quedarían dos niveles más, y no estaban seguros si serían capaces de soportar tanto.

Así que, en unanimidad, decidieron cerrar los ojos y 'descansar'. Pero por fortuna, antes de que hicieran eso, las tres puertas se abrieron simultáneamente.

"¡Sorpresaaa!" Exclamaron las personas abriendo los brazos, todos eran clones de Naruto y tenían el mismo traje con el cual había mutilado a aquel hombre en el video que vieron al inicio del 'juego'.

Los tres sintieron sus corazones acelerándose al verle, pero ya no tenían energías ni para correr o gritar. Así que, solo se limitaron a observarlos con temor, creyendo que acabaría con ellos de la misma forma que había hecho con ese hombre del video o como en la ilusión.

Pero cuando les observaron mejor, pudieron ver que en sus manos derechas tenían un maletín blanco con una cruz roja en el centro. En otra situación, hubieran pensado que se trataba de un simple botiquín, pero como era Naruto, intuyeron que allí dentro tenía sus elementos de tortura.

Por lo tanto, bajaron sus cabezas en resignación, ya no tenían fuerzas, tal vez morirían desangrados antes de que la tortura iniciara.

Naruto, al verlos en este estado, bajó los brazos y dejó de sonreír. "¿Qué sucede? ¿No gritaran? ¿No atacarán? ¿No harán nada? Vamos, no sean tan aburridos…" Dijeron los tres clones al mismo tiempo, pero al no obtener respuesta alguna, suspiraron, se pusieron de rodillas frente a ellos y colocaron los botiquines en el suelo antes de abrirlos.

Los tres giraron sus cabezas levemente y pudieron constatar que se trataban de botiquines reales. No dijeron nada, ya que no les quedaban fuerzas y además porque Naruto había hablado antes.

"No crean que hago esto por gusto. Lo único que deseo es cortarlos en pedacitos a ustedes y a sus familiares. Pero aquel viejo bastardo quiere que el juego continúe, parece ser que se sorprendió al ver sus fuerzas de voluntad y decidió darles una ayuda."

Hizo una pequeña pausa mientras sacaba los materiales que iba a utilizar. "Debido a que son unos mediocres que ni siquiera pueden utilizar Ninjutsu Médico, me veré obligado a utilizar un método un poco más 'drástico'" Finalizó sonriendo y poniendo frente a ellos una chapa de metal.

"Muerdan esto." Dijo acercando a sus bocas unos pedazos de madera cubiertos con un trapo.

Los tres instantáneamente supieron lo que tenía en mente, pero aun en sus estados se sorprendieron que un niño como el tuviera este tipo de conocimientos. Pero no era de extrañar, Danzo sabía muy bien como instruir a sus soldados desde muy temprana edad.

Posteriormente, Naruto les hizo los primeros auxilios y finalmente colocó las placas en sus espaldas, por lo que mordieron lo más fuerte que pudieron. Sin embargo, también sintieron que les inyectó dos cosas que aliviaron casi al instante el dolor que sentían.

"Les di un poco de morfina y adrenalina para que no se desmayen. Ahora viene la parte divertida…" Dicho esto, cada uno de ellos colocaron las palmas de sus manos en cada una de las chapas, concentrando muy lentamente Chakra de estilo fuego en ellas.

Los bloques se calentaron muy lentamente, hasta llegar al punto en que ya se encontraban casi al rojo vivo. Si no hubiera sido por las drogas aplicadas por Naruto antes de que hiciera esto, entonces los tres o se hubieran desmayado o hubieran muerto debido al dolor.

Pero eso no quería decir que no sentían dolor, sí, lo hacían, pero no en gran medida como para que se cumplieran los puntos ya mencionados.

Una vez que las heridas en sus espaldas estuvieron cauterizadas, Naruto prosiguió a cauterizar las menores, y una vez hecho todo esto, alejaron las chapas de ellos.

"Traguen esto, son píldoras de soldado…" Dijo poniendo las pequeñas bolas de color negro frente a sus bocas. No eran muy grandes, ya que no quería que se llenaran de energías, solo quería que tuvieran las suficientes energías para continuar.

Los tres asintieron y se las tragaron. Posteriormente, Naruto agarró los palos que tuvieron en sus bocas y dijo mientras salía de la habitación. "Eso será lo último que haré. No crean que hice esto por gusto, solo lo hice porque él me lo ordenó… Es más, espero impaciente a que pierdan…" Al decir esto, se quitó su máscara y les reveló la torcida sonrisa que tenía en el rostro.

"De ser así, tendré la oportunidad de jugar con ustedes personalmente, jejeje…" Finalizaron poniéndose nuevamente sus máscaras, y antes de salir, les aplicó algo para contrarrestar el efecto de las drogas de antes. Finalmente salieron y se disiparon.

"En verdad eres un demonio…" Pensó Watanabe poniéndose de pie.

"Prefiero morir antes de que eso suceda." Razonó Tatsuo.

"Maldita sea… Debo ganar esto como sea." Meditó Hikaru aterrado.

Los tres entonces se pusieron de rodillas para poder tomar los elementos que quedaban en dentro de los botiquines. Ya no había drogas, solo elementos de primeros auxilios, pero aun así era mejor que nada.

Luego de unos 5 minutos de tratar las heridas que Naruto había ignorado, se pusieron de pie y guardaron en sus bolsillos lo que quedara de los botiquines, ya que no estaban seguros si en los siguientes niveles tendrían tanta suerte como en este.

Agarrando simultáneamente las manijas de las puertas, ingresaron a la oscura habitación contigua, e instantáneamente, sintieron que algo se amarró en ambos tobillos.

Al encenderse las luces, pudieron ver unos objetos rectangulares que tenían una cuerda en la parte trasera, se dirigían hacia un pequeño agujero en el piso.

Nuevamente, el televisor en esa habitación se encendió y los tres prestaron atención. "Puedo ver que aquel a quien ustedes han marginado, ha hecho un buen trabajo con ustedes. Sin embargo, diré rápidamente en que consiste esta prueba antes de que se les acabe el tiempo." Al decir esto, los tres se fijaron en el contador, sudando debido a que faltaba alrededor de 15 minutos para que llegara a cero.

"Ustedes que intentaron arrebatar el derecho de caminar a un inocente, deberán experimentarlo en carne propia …" Posteriormente, los tres sintieron que los grilletes que tenían en sus pies se apretaron ligeramente, e instantáneamente, se percataron de que tenían navajas.

"El funcionamiento es simple. Para poder avanzar al siguiente nivel, deberán cortar los pies de sus adversarios para que ustedes puedan liberarse. Para ello, deberán utilizar una gran cantidad de fuerza para que las cuerdas puedan accionar los grilletes que los demás tienen en sus pies." Hizo una pausa, viendo que en las expresiones de los tres no había ningún gramo de duda. Dañar a sus amigos para obtener la victoria ya no parecía importarles.

Satisfecho con esas expresiones, prosiguió. "Obviamente, aquellos que pierdan en esta etapa podrán continuar. ¿Pero cuanta sangre derramaran antes de cumplir su meta? Así que les doy un último consejo, derramen la sangre de sus 'amigos' y que ellos no derramen las suyas…" Dicho esto, cortó la conexión.

No se precisaron consultas, no se necesitaron disculpas, no se requirieron despedidas; los tres, sabiendo lo que esto significaba, caminaron hacia el frente para cumplir con el objetivo tan deseado. Sin embargo, parecía ser que los tres utilizaron la misma fuerza, y por lo tanto no pudieron avanzar casi nada como tampoco pudieron sentir tanto a las navajas.

"Tch, ¡¿pueden oírme?! ¡Seré yo quien gane esto!" Exclamó Hikaru estirando el pie derecho lo más que pudo.

Ambos, Watanabe y Tatsuo gruñeron de dolor cuando sintieron que las navajas atravesaron sus pieles. No obstante, ya habían llegado demasiado lejos como para darse por vencidos.

Naruto, desde la sala de control, estaba riendo de diversión al verles intentando con todas sus fuerzas dañarse los unos a los otros. "¡Sí! ¡Sigan así! ¡Valió la pena curarlos, jajaja!"

Luego intentó poner cara seria, pero fue completamente inútil. Por lo tanto, les observó con una sonrisa, viendo que Tatsuo fue el primero en ceder ante la fuerza de los otros dos.

Le vio gritando en agonía, probablemente debido a que la navaja había tocado su hueso. De este modo, hizo una seña hacia sus clones en el panel, quienes asintieron y enviaron una corriente de Chakra de tipo rayo a la navaja que conectaba al pie herido de Tatsuo.

¿El resultado? Un pie cercenado y una gran cantidad de sangre brotando de la herida, sin olvidar el grito en el que casi se le salen los pulmones.

Los que hace unos días atrás habían sido buenos amigos, ignoraron por completo a su malherido amigo, quien estaba desangrándose en el piso… Aunque no parecía que se daría por vencido tan fácilmente, ya que Naruto le vio arrastrándose hacia adelante, haciendo grandes esfuerzos para no perder el otro pie.

Naruto, por su parte, no tenía intenciones de jugar limpio, así que decidió nivelar la balanza. Para ello, ordenó a sus clones. "Que los estirones de los otros dos no afecten al bastardo que ya perdió un pie. Luego hagan que esos dos pierdan sus pies, pero háganlo sutilmente." Los clones no necesitaron más explicaciones y aumentaron lentamente la fuerza de los estirones de ambos.

Efectivamente, ambos sintieron que las navajas estaban apretando con más fuerzas, pero eran ignorantes del motivo. Ellos creían que eran ellos mismos lo que estaban haciendo esto, así que ni se les cruzó por la cabeza que era Naruto quien estaba detrás de esto.

Por lo tanto, ambos temerosos de perder sus pies, hicieron más fuerzas, cosa que los clones de Naruto aprovecharon con gusto. Así que muy prontamente, las navajas ya habían tocado los huesos de ambos y tuvieron la misma reacción que Tatsuo.

De este modo, los clones hicieron lo mismo que con Tatsuo y enviaron las corrientes para que las navajas pudieran cortar sus huesos.

Los gritos no se hicieron esperar y esta vez fueron ellos quienes cayeron en agonía al piso, retorciéndose y maldiciendo tal y como lo hizo Tatsuo momentos antes.

Como ellos habían hecho con él, Tatsuo también les ignoró. Simplemente continuó con su meta de alcanzar la salida lo más pronto posible, no deseaba perder otro de sus pies.

Pero hacerlo era difícil, porque la cuerda que iba conectada al otro pie que le quedaba estaba tensionada. No le importaba el motivo, solo quería seguir hacia adelante y acabar con esto de una buena vez.

En la sala de control, Naruto entonces vio que los otros dos se habían tranquilizado y a gran velocidad se vendaron sus nuevas heridas con lo que quedó de los botiquines. "Je, astutos." Dijo Naruto para sí mismo.

Posteriormente, les vio pararse y dar reiterados saltos hacia adelante. Pero el dolor era tal que hizo que cayeran nuevamente al suelo. Así que, sin más remedio, se arrastraron en dirección a la salida.

Pero estaban siendo demasiados lentos, es más, parecía que habían perdido la motivación de hace unos momentos. Por lo tanto, Naruto gruñó y ordenó a sus clones que encendieran los televisores en las habitaciones.

Una vez hecho esto, las imágenes de sus familiares aparecieron en las pantallas, y los tres se detuvieron instantáneamente. Preocupados, vieron que la distancia entre ellos y las sierras eran unos escasos 15 centímetros, por ello, se tragaron el dolor y aumentaron el paso.

"Ustedes serán los que caerán… Me importa una mierda lo que les suceda." Dijo Watanabe, oyendo gruñidos por parte de sus compañeros.

"Vete al demonio, Watanabe. Siempre fuiste un egoísta de mierda. Todo esto es culpa tuya, nunca tuve que dejarme convencer de hacer aquello." Replicó Tatsuo.

Ahora fue el turno de Hikaru. "Idiotas, ya no es el momento de buscar culpables. Pero Watanabe tiene razón, aquí ya no somos amigos o compañeros. El que tenga la mayor convicción, será el vencedor, y esa persona, soy yo." Finalizó poniéndose de pie y dando pasos pesados hacia adelante.

Los otros dos instantáneamente sintieron las navajas cortando un poco de sus carnes, y, por lo tanto, no pudieron evitar maldecirle. "B-Bastardo… ¿Que tú tienes la mayor convicción? T-Te d-de-demostraré que e-estás equivocado." Replicó Watanabe poniéndose de pie y realizando la misma acción que Hikaru.

Una vez más, Tatsuo fue el desafortunado que estaba recibiendo los estirones por parte de ambos, y en muy poco tiempo, los clones procedieron a cortarle el pie por completo.

Naruto luego de haber oído sus palabras rio mientras decía. "¿Convicción? Pobres idiotas, no saben que desde el principio estuvieron en las palmas de mis manos… Es hora de demostrarles que esa convicción de mierda no sirve de nada aquí. Esta vez, no sean discretos." Finalizó torciendo su sonrisa.

Los clones asintieron y enviaron las cargas, cortando sus pies al mismo tiempo. Sin embargo, luego de haberse cortado sus manos y haber perdido uno de sus pies con anterioridad, en esta ocasión no demostraron tanto el dolor como en ocasiones anteriores.

Si bien el dolor era innegable, no era momento para preocuparse por ello estando tan cerca. Así que, sin tener más remedio, se arrastraron lo más rápido que podían en dirección a la puerta, ya que podían ver por los televisores que Tatsuo estaba muy cerca de alcanzar la salida, aunque se veía bastante pálido (casi al igual que ellos).

"*Tos* Falta *tos* tan *tos* poco." Susurró Tatsuo, levantando su mano hacia al picaporte, rozando el objeto metálico con la punta de sus dedos.

Naruto, al ver que estaban a punto de abrir las puertas, habló. "Esto se ha acabado. Es hora de destruir todo rastro de 'convicción' y esperanza en ellos…" Sonrió y, finalmente, se paró de su silla para salir de la habitación, en dirección al circuito para encontrarse con los participantes.

Ellos, por otro lado, luego de haber abierto las puertas, simplemente se desplomaron y ya no avanzaron ni un centímetro más. La pérdida de sangre ya era grave, sus ojos ya les pesaban bastante, y sabían muy bien que, si los cerraban, entonces nunca más lo volverían abrir. Pero la tentación de descansar era bastante atractiva, y muy lentamente, cerraron los ojos.

O esto intentaron hacerlo, ya que volvieron a abrirlos al oír los lentos pasos y aplausos de una persona que se aproximaba hacia ellos. "Felicidades, bienvenidos a la última prueba…" Dijo la persona sin dejar de aplaudir o caminar.

Giraron sus cabezas levemente, y se dieron cuenta de que se trataba del hombre en los televisores. No dijeron nada, simplemente le observaron hasta que Naruto y sus clones se pararon frente a ellos. "Levanten esos ánimos… Les tengo una sorpresa." Dicho esto, las puertas al final de la habitación se abrieron, y con los ojos bien abiertos, vieron que aquellos por quienes tanto se sacrificaron, entraron corriendo en dirección a ellos.

Naruto, viendo las expresiones de felicidad en los 'concursantes', sonrió detrás de su máscara y continuó mientras los niños y la esposa de Tatsuo se acercaban. "Han hecho un gran esfuerzo. Han superado todas las adversidades y han llegado hasta este punto. No me queda nada más que felicitarlos…" Dijo con cierta burla al final, pero ninguno de ellos pudo notarlo. Sólo tenían la mirada puesta en aquellos que atesoraban mientras éstos se acercaban a ellos con sus manos detrás de sus espaldas.

"Misaki" Dijo Watanabe casi al punto de llorar al ver a su hija sana y salva, acercándose con su hermano.

"Tomohisa." Esta vez dijo Hikaru, también al punto de romperse a llorar

Lo mismo sucedió con Tatsuo al ver a su esposa, extrañamente también tenía las manos detrás de su espalda.

Los tres levantaron sus manos para intentar tocar los rostros de aquellos a quienes tanto amaban, pero ellos no se habían acercado por completo, habían mantenido una cierta distancia mientras miraban hacia abajo con cierta decepción hacia sus padres. Esto fue en el caso de los niños, pero en el caso de la única mujer presente era diferente, ya que su condición era irreversible y solo estaba allí por órdenes de Naruto, quien esperaba impaciente al desenlace de esto.

"¿Q-qué sucede, cariño?" Watanabe preguntó con voz débil, haciendo un esfuerzo sobre humano para seguir consciente.

Lo mismo preguntó Hikaru, al igual que Tatsuo. Posteriormente, Naruto hizo una seña, y en sincronía, los que tenían sus manos detrás de sus espaldas la llevaron hacia adelante. Mientras hacían eso, Naruto y sus clones habían metido sus manos en sus bolsillos y sacaron más jeringas de adrenalina.

Los tres 'concursantes' pudieron ver que en sus manos tenían unos frascos pequeños con la inscripción: 'Atención, sustancia altamente toxica y corrosiva. Utilizar con precaución', además del dibujo de una calavera en la etiqueta.

Naruto sonrió ampliamente y en ese entonces todos inyectaron más adrenalina a los tres para darles un último impulso antes del último suspiro.

Luego, Naruto se separó y se quitó lentamente su máscara mientras oía a Misaki decir. "Papi, me he enterado de lo que has hecho. Y por eso debes ser castigado…" Entonces abrió la tapa de la botella.

Su padre, confundido en extremo, miró con nerviosismo a su hija. "C-Cariño, n-no sé lo que te dijeron. P-pero no es verdad, d-deja eso en el suelo… Yu-Yusuke, controla a tu hermana…" Intentó gritarle, pero la verdad es que no tenía más fuerzas para eso.

El hijo no habló, fue la pequeña quien continuó. "Quédate quieto, papi. Con esto, todas las cosas malas que has hecho quedaran perdonadas. Nii-san lo dijo, esto es para que puedas ir al cielo sin preocupaciones."

Mientras tanto, Tomohisa también había dicho algo parecido. Y obviamente el padre se había mostrado bastante confundido, incluso había intentado levantarse, pero el clon había puesto un pie en su pecho para que no lo haga.

"Eh, tranquilo. Quédate quieto, ¿Qué no ves que tu hijo quiere que su papi pueda ir al cielo? Deja que sus deseos se cumplan." Dijo riendo con diversión y quitándose la máscara por completo. "¡Jeje, sorpresaaaa!" Exclamaron acercando sus rostros y sacándoles sus lenguas mientras zarandeaban sus cabezas.

"¿Q-Qué?" Articularon confundidos. ¿Acaso había sido él en todo momento y fueron engañados desde un principio?

"¿Sorprendidos? Jejeje. ¡Sí! ¡Fui yo en todo momento! ¡Fui yo quien diseño este circuito! ¡Fui yo quien les dijo que hacer! ¡Fui yo quien jugó con sus mentes e hizo que se traicionaran entre sí! ¡Sí, siempre fui yo y nadie más!" Exclamaron riendo al final a todo pulmón.

"P-Pero…" Intentó decir Hikaru, pero Naruto alzó su voz y continuó. "Y, sí. También fui yo quien hizo saber a sus pequeños retoños lo que ustedes hicieron… Así que niños, es momento de que sus padres paguen todas las cosas malas que han hecho. Denles un poco de redención a sus turbias almas… ¿Cómo estuvo eso, Kurama?" Preguntó mentalmente al final.

"Un poco presuntuoso, pero viendo sus expresiones fue más que suficiente. ¡JAJAJA!" Kurama contestó

En ese entonces, Misaki, Tomohisa, e Ikumi, dieron unos pasos hacia el frente mientras inclinaban los frascos muy lentamente.

"¡No! ¡Esperen! ¡No hagan esto! ¡Todo lo que hicimos hasta ahora solo fue por ustedes! ¡No crean en lo que el demonio les diga! ¡Es solo un demonio!" Exclamaron los tres no queriendo experimentar más dolor, además del emocional que estaban sintiendo ahora mismo.

Naruto, y los clones, entonces se cubrieron sus manos y brazos con sus mantos de Chakra como medida de precaución y se agacharon para abrirles sus parpados. "Siéntanlo bien, hijos de puta. Ahora es mi turno de 'quitarles aquello que les permite ver la luz del día todos los días.'" Susurró las mismas palabras que ellos le habían dicho en el pasado.

No vacilaron, y los niños desparramaron muy lentamente el líquido corrosivo en el rostro de sus padres. En cambio, Ikumi, lo derramó todo de una vez (consecuencia de su deteriorado estado mental).

Apenas y las primeras gotas habían tocado, no solo sus ojos, sino gran parte de sus rostros, los gritos de agonía no se hicieron esperar. Muy rápidamente sus rostros se desfiguraron al mismo tiempo que el líquido expedía un humo blanco de sus rostros.

Una vez que se percató de que sus ojos habían sido completamente quemados, se separó de ellos y dejó que los niños y la mujer continuaran derramando la sustancia corrosiva, lo cual obviamente seguía incrementando la severidad de las quemaduras y la agonía que sufrían los afectados.

Cuando los frascos habían quedado sin contenido, Naruto y sus clones hicieron señales de alto y hablaron entre los gritos de los pobres diablos en el piso. "Eso fue suficiente. Yo me ocuparé de ellos de aquí en más, pueden ir afuera."

"¡Hai, Nii-san!" Exclamaron los niños, mientras que la mujer se abalanzó hacia el clon, motivo por el cual no tuvo más remedio que volver a noquearla y crear otro clon para que le llevara fuera de la habitación.

Una vez que todos estuvieron fuera, prosiguieron. "¿Saben? Hay un viejo dicho que dice: 'lo que no te mata te hace más fuerte'. Y no puedo estar más de acuerdo. Gracias a lo que ustedes y este pueblo me hicieron, pude hacerme fuerte, pude madurar. Comprendí que había sido un iluso y que no podía esperar a que un cambio llegue por sí mismo. Así que tuve que buscar e intentar alcanzar ese cambio por mi propia cuenta, y fue gracias a ustedes que estoy cada día más cerca de alcanzar ese cambio… El cambio que pondrá fin a esta miserable y patética aldea." Luego de pronunciar esas palabras se agacharon frente a ellos y dijeron unas últimas palabras a los hombres mutilados en el piso.

"Y déjenme devolverles el favor. Veamos si ustedes también pueden volverse fuertes… Jejeje." Finalizaron metiendo sus pequeñas manos en sus bocas y agarrando firmemente sus lenguas.

Instantáneamente, los hombres se sacudieron con las pocas fuerzas que les quedaban, ya que Naruto estaba estirando sus lenguas con fuerza sobrehumana. La sangre muy rápidamente brotó de sus bocas, y en un instante, Naruto tuvo sus lenguas en sus manos. Pero no se detuvo allí, y con la otra mano se encargó de destrozarles sus quijadas.

No obstante, aún no tenía intenciones de detenerse, y rápidamente tomaron sus Ninjatos y en reiteradas ocasiones atravesaron sus estómagos, hasta el punto en que quedaron grandes aberturas donde sus manos podrían caber con facilidad.

Sus intenciones fueron obvias, y por ello había introducido sus manos para sacar sus órganos uno por uno, con una gran sonrisa en su rostro y una risa de por medio, al mismo tiempo que arrojaba los órganos que extraía a sus rostros o simplemente hacia los lados.

Kurama había observado en silencio. No estuvo asqueado por el accionar de su contenedor ya que era algo casi usual en él. En cualquier caso, estuvo contento ya que por fin sería capaz de quitarse ese peso de encima. Aun así, decidió expresar lo siguiente. "Creo que eso sería suficiente, recuerda que asesinaste a los hombres de aquel viejo decrepito y lo más probable es que tu termines limpiando todo este desastre."

En ese preciso instante, Naruto se detuvo, se levantó y sacudió las manos para quitarse la mayor cantidad de sangre de sus manos. Luego miró hacia abajo y rio entre dientes. "Al final no pudieron hacerse más fuertes." Dijeron contemplando sus cuerpos sin vida. Seguidamente, los clones se disiparon y solo el original quedó presente.

Con un suspiro, se quitó sus prendas cubiertas de sangre antes de lanzarlas al suelo. "Demonios, no tuve que haber asesinado a esos bastardos aun… Pero que me importa. Danzo se las verá." Luego de ello, caminó hacia la salida y posteriormente hacia la sala de control donde había guardado sus prendas de repuesto.

Mientras se dirigía allí, Kurama le preguntó. "¿Y qué harás con esas personas?"

Naruto se encogió de hombros. "Hmm, enviaré a los niños con unos clones a una de las bases y dejaré que los entrenen, serían unos buenos soldados. En cuanto a las mujeres, también unos clones las llevarán, pero dejaré que Gatō decida qué hacer con ellas."

Consecutivamente, llegó a la sala de control, lugar que ya se encontraba vacío debido a que Naruto había disipado a los clones una vez que estos habían desmantelado el lugar.

"¿Y cómo te sientes?" Preguntó Kurama interesado mientras veía a su contenedor poniéndose las prendas de repuesto.

"¿Que como me siento?" Preguntó Naruto agachando la cabeza y riendo entre dientes. "Me siento… revitalizado, pero no lo suficiente. Es como si me sintiera incompleto, como si quisiera continuar derramando más y más sangre, en un frenesí incomparable donde nada ni nadie pueda detenerme. Pero la verdad es que debo esperar, aun no tengo la suficiente fuerza para hacerlo."

Hizo una pequeña pausa para ponerse su máscara y prosiguió. "Pero ahora que he acabado con esos bastardos, podré estar más tranquilo. Así que mi único objetivo por ahora es volverme más fuerte y encontrar el método de sacarte de tu jaula. ¿Eso responde a tu pregunta?" Preguntó al final

"Convincente." Contestó Kurama con una sonrisa, viendo a Naruto saliendo de la habitación.

Al llegar a la base de la Raíz, tendría que explicar a Danzo algunas cosas, en especial el motivo por el cual asesinó a los que le acompañaron. Aunque con la ayuda de Kurama y sus descripciones vividas, no sería difícil hacerle entender por qué ya no habrían servido a la organización.

Así que, sin preocupaciones en su mente, y ahora aliviado porque se había quitado un gran peso de encima, estableció rumbo a la base luego de dejar unos clones con los familiares de los difuntos 'concursantes'.


Notas

Y colorín colorado, este Omake se ha acabado. :v

Okey, al fin este Omake llegó a su fin. No fue tan brutal como le tenía planeado ya que cambié algunas cosas, en especial el futuro de los niños.

Hablando de ellos, quiero dejar en claro que ya no aparecerán de vuelta en el fic. Serán soldados, pero dudo mucho que vuelva a mencionarlos o que tengan palabras con Naruto más adelante. Lo mismo con las mujeres. Probablemente ya están muertas en la actualidad…

De todos modos, espero que esta "trilogía" les haya gustado y me gustaría que dejen sus impresiones en los comentarios.

Un saludo y ya nos estaremos leyendo en el nuevo capítulo.