Reviews:
Ezetxzk Maggots: Reacción normal de un niño, diría yo. :P
Loquin: La poca inocencia que le quedaba ya ha desaparecido.
leknyn: ¿Será que Kurama se lo echará en cara en el futuro? Je.
AcidESP: Fue porque no incluí a los niños, si lo hubiera hecho, entonces Naruto habría hecho algo enfermizo. Pero no me quise pasar de verga. :v
wolf1990: Gracias, aquí está el cap.
HIKEN1999: Lo de Kushina y Naruto tardará, y su relación con sus chicas se volverá algo incomoda en futuros capítulos. Pero espero que no sea durante mucho tiempo.
DarkSide: Digamos que no tuvo reacción alguna, ni fu ni fa. Solo permitió que Hiruzen cuidara a Naruto.
UltronFatalis: Ja, y eso que me ablandé un poco. No quise hacerlo tan "brutal". :P
fernando palacios 3760: Tenía pensado poner como titulo en algunas partes donde creía que iniciaba el OST, pero creo que la gente lo hizo por su cuenta. :P
Dragonzord92: Me alegra leer eso, hago lo mejor que puedo. Disfruta el nuevo cap. ;)
Guest(1): En primer lugar, hago lo que se me da la gana. En segundo lugar, si quiero, puedo hacer todos los Omakes seguidos solo para joderte. En tercer lugar, si tenés bolas, comenta con una cuenta y no como una nena desde un comentario anónimo.
Guest(2): Sí, pudo haber más, pero como le dije a Acid, no me quise pasar de verga. :c
kira-uzu: Nah, los Omakes serán cosas que no pude contar con anterioridad. Serían como flashbacks, pero para no hacer tanto pesado el fic, decido separarlos de los capítulos normales. Anteriormente, lo ponía al final de los capítulos, pero esta fue la excepción debido a que había escrito el Omake hace unos cuantos meses pero como no iba a tener los capítulos listos como para ponerlos al final, entonces los hice separados.
Crist05: Ahora llora.
Reviews: 641 - Favs: 427 - Follows: 401
Humano hablando "Interesante."
Humano pensando "Creo que lo asesinaré."
No Humano hablando "No mereces ese poder."
No Humano pensando "Detenerlo es lo primordial."
Técnicas/ Nombres desconocidos "¡Mokuton Hijutsu Jukai Koutan!"
Renuncia de Derechos: No soy dueño de Naruto, Masashi Kishimoto lo es.
Capítulo 37
Hospital de Konoha – Minutos antes
En un lugar que debería ser considerado una zona neutral, actualmente se encontraba bajo asedio por las tropas enemigas que buscaban acabar con los heridos y especialmente con los médicos para disminuir la efectividad de Konoha.
Eso obviamente no sería una tarea sencilla, ya que el lugar se encontraba poderosamente protegido por la elite de Konoha. Específicamente, por los Hyūgas de la familia principal que se habían dirigido hacia la aldea junto con Hiashi, quien se había separado del grupo para dirigirse hacia otros rumbos.
Pero no solo ellos se encontraban allí, también se encontraban varios chunnin y jounin que se habían unido a ellos para dar tiempo a los médicos de evacuar el edificio.
Mientras tanto, en una de las habitaciones, postrado sobre la cama, e ignorante de lo que estaba sucediendo en el hospital actualmente, se encontraba un pensativo Lee, quien estaba reflexionando sobre el resultado que tuvo su batalla contra Naruto, y en especial, sobre la charla que tuvieron y lo que Naruto había hecho al final.
"Me pregunto… ¿Podría haberme vuelto como Naruto-kun si seguía con mis ideas de venganza? ¿Qué hubiera pasado después si le hubiera derrotado?" Pensó mientras intentaba imaginar ese escenario.
Pero rápidamente sacudió la cabeza. "No, no debo pensar en eso. Naruto-kun fue sincero conmigo. Yo no había pensado mucho en su condición, pero, aun así, asesinó a mucha gente inocente… Y esa técnica." Pensó mientras intentaba cerrar su puño derecho, pero además de los músculos desgarrados, sus puños y también su cadera se habían roto, esto último debido a la caída que tuvo luego de utilizar el Pavo Real Matutino.
"Sin duda alguna, Naruto-kun es alguien sorprendente, si hubiera peleado desde un inicio con su máximo poder, yo no hubiera tenido posibilidad alguna de ganar." Pensó con una sonrisa, emocionado porque había encontrado un rival tan poderoso y esto solo le impulsaba a continuar mejorando.
Aunque luego se puso serio. "Debo encontrar un método diferente de entrenamiento, debo mejorar mi Taijutsu y aprender algo más. Dudo mucho que la próxima vez que peleemos Naruto-kun utilice solamente Taijutsu, estoy seguro que usará sus mejores técnicas desde el principio. Debo especializarme en algo más… ¿Pero en qué?" Pensó con frustración, después de todo, carecía de habilidades como Ninjutsu y Genjutsu.
Luego suspiró y cerró los ojos para descansar, pero tuvo que abrirlos una vez más debido a que la puerta de su habitación fue abierta repentinamente.
Con sorpresa, se levantó ligeramente de la cama, justo para ver a un shinobi de Suna acercándose hacia él con un grito de guerra y dispuesto a apuñalarlo con un Kunai. "¡Diablos!" Pensó Lee, apretando los dientes debido a que había sentido una pulsación en todo su cuerpo al intentar moverse.
El shinobi entonces se paró frente a él y alzó las manos lo más que pudo antes de bajarlas con rapidez. Lee se cubrió como pudo, pero antes de que el ninja pudiera cumplir con su cometido, una cuchilla de Chakra había atravesado su cráneo, deteniéndose varios metros más adelante.
Lee, quien se había cubierto los ojos al intentar protegerse, apartó lentamente sus manos para ver quién había lanzado esa cuchilla. En la entrada vio a nada más y nada menos que a Asuma, recostado por la pared y fumando un cigarrillo como siempre. "Parece que no has notado lo que está sucediendo en el hospital, ¿eh?" Dijo mientras le daba una calada a su cigarrillo.
"¡Asuma-san!" Exclamó Lee intentando levantarse, pero nuevamente gruñó de dolor.
"Ya veo… Naruto te dejó en ese estado." Por poco había escupido al decir el nombre de Naruto, y Lee creía que el motivo era debido a ese gesto que Naruto le enseñó luego de entrar a la arena de combate. Y aunque Lee podría ser algo torpe, entendió claramente lo que ese gesto significaba.
"Hmm, Naruto-kun es muy poderoso. Me dio muchas oportunidades para demostrarle mi máximo poder, pero aun así no pude derrotarlo." Habló Lee haciendo esfuerzo para intentar levantarse.
"Me alegro que no le hayas asesinado, oí que lo intentaste con todas tus fuerzas." Agregó Asuma dándole otra calada a su cigarrillo.
Esas palabras sorprendieron a Lee, ya que pensó que Asuma odiaba a Naruto luego de enterarse de lo que había hecho. "Me sorprende, creí que estarías decepcionado." Dijo con una sonrisa, pero la quitó rápidamente al ver la expresión en el rostro de Asuma.
"No me malinterpretes, me alegra que no hayas sido tu quien haya matado a ese bastardo, porque seré yo quien lo haga…" Finalizó apretando los puños con fuerza.
Era natural que se encontrara furioso, después de todo, Kurenai había sido el amor de su vida desde que tenía memoria, y cuando las cosas iban tan bien, Naruto lo destruyó todo como si se tratara de un juego de Jenga, donde él había movido las piezas con cuidado hasta armar una gran torre, hasta que Naruto llegó para mover las piezas a su antojo y tirar todo hacia abajo.
Lee al ver ese rostro le recordó un poco a la expresión con la que solía verse en el espejo todas las mañanas, pero él no era nadie interferir en los deseos de Asuma. "Bueno, no soy nadie para decirte nada. Pero Naruto-kun es muy poderoso, así que deberías pensar en un plan para enfrentártele. Además, él pronto ya no estará aquí, todo indica que se convertirá en un ninja renegado." Finalizó.
Asuma, por su parte, sonrió y habló mientras se aproximaba a la cama de Lee. "No te preocupes por eso, ya estoy al tanto de lo que ese bastardo hizo en el estadio mientras estaba inconsciente…" Al estar parado frente a Lee, lo agarró con cuidado y puso su brazo derecho alrededor de su cuello para ayudarlo a caminar.
"Y el hecho de que se convertirá en un ninja renegado es lo que más me emociona. De ser así, entonces ya no temeré a las represalias de Hokage-sama." Continuó con una sonrisa.
Lee le miró en silencio, pero pensó mientras salían de la habitación. "Tan solo ten cuidado, Asuma-san…" Posteriormente, salieron sin mayores problemas del edificio, ya que los Hyūgas habían hecho un excelente trabajo para asegurar el edificio. Pero, aun así, evacuar era lo primordial.
En los bosques de Konoha
Sakura y Shikamaru actualmente se encontraban escondidos entre los árboles, a la espera de la llegada del grupo de los ninjas del Sonido que habían estado siguiéndolos desde el momento en que dejaron la aldea.
Antes de esconderse, Shikamaru se había asegurado de dejar varias marcas de pisadas en el suelo antes de explicarle a Sakura sobre su plan.
Esperaron pacientemente, y al ver al grupo de ninjas deteniéndose frente a las pisadas, Sakura miró hacia Shikamaru una vez antes de asentir con su cabeza.
Shikamaru la vio saltando y aterrizando justo detrás de aquellos shinobis. "Qué problemático, espero que esto funcione. No, espero que Sakura no sea la misma de aquel entonces, o si no, tendré que esforzarme más." Pensó Shikamaru refiriéndose a la Sakura que perdió de forma aplastante contra Karui en las preliminares. Luego de pensar en ello, miró hacia Sakura mientras hacia la típica posición para utilizar su Posesión de Sombra, preparado para detener al ninja que se encontraba escondido entre los arboles cuando hiciera aparición.
Sakura había dicho que tenía una forma de hacer que saliera de su escondite, así que solo podía confiar en ella, y si lo hacía bien, entonces el grupo de abajo ya no sería un problema. Aunque se preguntó qué era lo que Sakura tenía en mente.
Sakura, al aterrizar y al percatarse de que los ninjas del Sonido se voltearon, instantáneamente, pensó con nerviosismo. "E-Espero que esto funcione…" Al ponerse de pie por completo, miró a los shinobis, quienes al ver que se trataba de 'una simple mocosa', detuvieron sus intentos de atacarla mientras algunos la miraban con burla.
"Vaya, vaya, vaya. Debes ser alguien 'valiente' como para aparecer así como así, mocosa." Dijo uno de los ninjas dando un paso al frente.
Sakura, sin que ellos pudieran verlo, había hecho una inspección rápida. "Hay ocho de ellos, para que esto funcione, necesitaré decir algo que haga salir al que se encuentra escondido." Una vez que pensó en ello, Sakura sonrió mentalmente al pensar en lo que diría. Finalmente, miró a aquel hombre que había dicho esto.
"Uhm, en realidad no fue valentía." Replicó ella
"¿Estupidez?" Preguntó otro, levantando su Kunai y acercándose lentamente hacia ella.
Si bien la había intimidado un poco, Sakura ocultó su nerviosismo de forma estupenda —estuvo practicando con Anko, después de todo—. "Tranquilo, vaquero. No he venido a pelear." Continuó con una expresión seria que no daba lugar a mentiras.
Intrigados, detuvieron a aquel que había avanzado, y esta vez, otra persona habló. "Entonces, ¿qué es lo que quieres, mocosa? Será mejor que sea algo que valga la pena o acabaremos contigo."
Sakura soltó un bufido y habló antes de que los shinobis pudieran demostrar su molestia. "Baja un cambio. Ya te he dicho que no he venido a pelear, sino a compartir una información interesante."
Varios levantaron una ceja ante aquello, y uno de ellos volvió a hablar. "Apresúrate que no tenemos tiempo."
"Si cerraras tu puta boca podría continuar." Interrumpió Sakura, cosa que enfureció a ese shinobi mientras que hizo reír al resto. No por lo que le había dicho, sino porque creían que su compañero no imponía nada como para que una niña como Sakura le hablara de tal manera. Pero obviamente, habían detenido a ese hombre para que no atacara a Sakura, simplemente por el morbo de saber lo que quería decir.
Shikamaru no podía oírla muy bien, y tampoco sabía lo que estaba haciendo ya que parecía que ideó otro plan por su propia cuenta. Lo que sí pudo notar fue la muy familiar pose y expresión que Sakura había adoptado. "¿Acaso ella está imitando a Naruto? ¿Para qué?" Pensó Shikamaru confundido, pero siguió observando.
Sakura entonces rió entre dientes y prosiguió. "La cosa es así. En aquel árbol se encuentra mi 'compañero' dispuesto a tenderles una trampa y luego acabar con todos ustedes." Dijo señalando al lugar de Shikamaru, quien se asustó en gran medida cuando vio que todos los shinobis del Sonido se voltearon para mirar en ese lugar.
"Oi, Oi, Oi. ¿No te estás pasando un poco?" Pensó Shikamaru con pereza. Si bien le molestó el hecho de que Sakura hubiera revelado su ubicación, expresarlo era demasiado 'molesto' para él.
El líder el grupo entonces dio un paso al frente y preguntó. "¿En verdad crees que caeremos en una trampa tonta como esa? Tu tan solo quieres que bajemos la guardia. Además de eso, pudimos darnos cuenta de que tú eres la única que se encuentra en este lugar, y la razón por la que saliste de tu escondite fue porque tenías miedo de morir." Dicho esto, hizo una seña y el que se encontraba escondido entre los árboles se reunió con el grupo.
"Ahora que ya estamos reunidos, antes de asesinarte, 'jugaremos' un poco contigo." Dijo el líder sonriendo lascivamente mientras que otros se lamian los labios.
Sakura al oír esas palabras cambió instantáneamente su expresión a una de odio real, pero no dijo nada y continuó observando.
Los shinobis entonces se dispusieron a abalanzarse sobre ella, pero descubrieron que no pudieron moverse ni un solo centímetro de sus lugares. "¿Qué demonios?" Preguntaron mientras intentaban moverse.
Acto seguido, oyeron una voz perezosa diciendo detrás de ellos. "Vaya, por un momento creí que te habías vuelto loca."
Sakura finalmente suspiró mientras veía a Shikamaru rascándose la cabeza, haciendo que todos los shinobis presentes lo imitaran y naturalmente gruñeran.
"De todos modos, ¿Por qué imitaste a Naruto?" Preguntó Shikamaru viendo a Sakura acercándose hacia él.
"¿Así que te diste cuenta?" Preguntó ya parado frente a él y cambiando el lugar del porta Kunai de Shikamaru a su pierna izquierda.
"No conozco a nadie más que haga esos gestos." Contestó Shikamaru llevando su mano derecha en el lugar donde hace momentos estuvo su porta Kunai y hacia movimientos como si la estuviera abriendo y sacando un Kunai.
Los shinobis, mientras tanto, lo hicieron de verdad ya que todos contaban con sus bolsas ninja en sus piernas derechas. Y cuando tuvieron los kunai en manos, maldijeron ya que sabía lo que estaba por suceder.
Sakura había sonreído al oír aquello y continuó. "Pues pensé que, si lo imitaba, entonces ellos no creerían ninguna de mis palabras. ¿Acaso alguna vez creíste en algo de lo que Naruto-kun había dicho en el pasado? Pues eso." Finalizó Sakura.
Shikamaru notó el mote afectivo al final del nombre de Naruto, cosa que lo hizo suspirar mentalmente. Sin embargo, no decidió tocar ese tema porque hubiera sido problemático. Es por eso que acercó rápidamente su puño a su garganta e instantáneamente todos los shinobis se habían perforado sus gargantas y habían muerto luego de unos pocos segundos.
Shikamaru entonces canceló su jutsu y agradeció a Haku en voz baja por haberle derrotado tan fácilmente, ya que por ese motivo ahora se encontraba rebosante de energías.
Posteriormente, Shikamaru metió un dedo en su oreja para limpiársela mientras preguntaba. "En verdad fue una buena idea, pero creo que mi plan hubiera sido menos problemático. Además de eso, me enteré que estuviste entrenando con la loca maestra de Naruto. Así que pensé que usarías algo de lo que habías aprendido."
Sakura se rascó la cabeza mientras sonreía. "Bueno, es que aún no he mejorado tanto como para enfrentarme a tantos ninjas a la vez. Decidí utilizar mi cabeza en lugar de mis puños."
Shikamaru simplemente se encogió de hombros y se volteó. "Está bien, creo que lo mejor será reunirnos con los demás. Tal vez podríamos serles de ayuda contra ese desquiciado." Dijo refiriéndose a Gaara.
"Está bien." Contestó Sakura, y justo cuando estuvieron por saltar, también sintieron lo que todo el mundo había sentido. La misma sensación nauseabunda y desagradable que casi hizo que ambos vomitaran.
Cuando lograron contener las náuseas, ambos se miraron entre sí en shock, preguntándose a sí mismos qué era eso. Sin embargo, Shikamaru, quien fue el que se recuperó primero, dijo. "Diablos, será mejor ir rápido junto con Menma y los demás para preguntarles si saben qué es lo que está sucediendo."
Sakura, quien tenía amabas manos sobre su boca, simplemente asintió con la cabeza. A continuación, ambos se dispusieron a saltar hacia la dirección que Menma y Hinata habían tomado, pero antes de que pudieran alejarse mucho, ambos oyeron una voz hacia la derecha.
"¡Chicos!" Rápidamente se voltearon y vieron a Menma, Hinata y Sasuke, quienes se detuvieron en una de las ramas que estaba al lado de ellos
"Son ustedes, estábamos a punto de alcanzarlos." Dijo Shikamaru acercándose un poco a ellos, viendo a Menma negar con la cabeza.
"No, ya lidiamos con ese problema. Ahora estamos regresando a la aldea." Agregó Menma, viendo a Shikamaru levantando una ceja.
"¿Ya derrotaron a ese sádico? Vaya, parece que todo el mundo está volviéndose más fuerte menos yo. *Bostezo*" Expresó Shikamaru, aunque en realidad eso no le importaba. Él tenía su propia forma de lidiar con los problemas.
Menma sonrió y replicó. "Bueno, trabajamos en equipo y logramos detenerlo. De todos modos, debo regresar a la aldea y ayudar a mi Nii-san."
Shikamaru y Sakura instantáneamente levantaron sus cejas, y ésta última preguntó dando un paso al frente. "¿Qué sucede con Naruto-kun?"
"Eso es lo que vamos a descubrir. Esa sensación de hace un momento fue él, y ahora vamos a investigar. Sígannos." Sin esperar respuesta alguna, Menma y los demás continuaron saltando en dirección a la aldea.
Shikamaru luego de oír esas palabras había suspirado y mirado hacia Sakura para preguntarle qué haría, pero no tuvo la oportunidad ya que Sakura había seguido a los demás casi al instante.
Por lo tanto, Shikamaru solo pudo suspirar una última vez luego de decir su típica frase antes de ir saltando detrás de ellos.
Techo del Palco Kage
Confusión, desconcierto, sorpresa, incredulidad —eran algunos de los sentimientos encontrados en el lugar del combate luego de que Orochimaru haya arrancado su rostro para revelar su verdadera apariencia.
Hiruzen, incapaz de contener el shock, le había preguntado de quien se trataba, a lo que Orochimaru —con una voz completamente distinta de lo usual— contestó que se trataba de él, aumentando aún más el shock de Hiruzen. Solo ahora había comprendido que Orochimaru había completado aquella técnica prohibida que reveló antes de huir de la aldea.
Orochimaru entonces empezó a reír fuertemente y estuvo a punto de explicar la función de su técnica, pero un fuerte grito de Naruto —que opacó con facilidad a sus risas— hizo que se detenga y mirara hacia él.
"¡AAH!" Exclamó Naruto parándose de su lugar y señalando con el dedo a Orochimaru, cosa que hizo que los presentes levantaran una ceja.
"¡Así que era por eso!" Volvió a exclamar Naruto
No entendiendo a lo que se refería, Orochimaru, con su nueva voz, le preguntó qué quería decir, a lo que Naruto contestó. "Esta fue la razón por la cual no pude saber si eras un hombre o una mujer en el Bosque de la Muerte. Maldita sea, tu sí que estas enfermo." Finalizó negando con la cabeza.
Orochimaru simplemente rió entre dientes, restándole importancia lo dicho por Naruto. Seguidamente, miró a los Hokage que se encontraban a su lado y les hizo una ligera señal, lo cual hizo que el Shodaime instantáneamente se arrodillara y utilizara su Jukai Koutan para atacar a Hiruzen.
Hiruzen, por su parte, reaccionó lo más rápido que pudo y agarró a Enma para crear una jaula con él y protegerse del ataque.
Cuando el ataque se detuvo, Hiruzen, visiblemente cansado, convirtió nuevamente a Enma en un bastón y se puso en posición de combate. "Orochimaru, tus retorcidas metas te han llevado a cometer algo repugnante. ¡Corregiré mi antiguo error, y te mataré aquí y ahora!" Exclamó
Orochimaru instantáneamente puso una expresión de burla en su rostro, descartando por completo la amenaza de su maestro. "¡Es demasiado tarde, viejo senil!" Exclamó Orochimaru y al instante los dos Hokage saltaron en dirección a Hiruzen, quien rápidamente se cruzó de dedos y gritó. "Kage Bunshin no Jutsu," haciendo dos clones de sí mismo.
Naruto al ver eso apretó los dientes con preocupación y no pudo evitar decir. "Oto-sama… ¿Por qué creaste clones de sombras? Eso solo disminuirá el Chakra que te queda."
Confundida, Tayuya miró a Naruto por la forma en que llamó al Sandaime, y cuando estuvo por preguntarle por qué le llamaba así, vio que debajo de los pies de Naruto había unos raros y muy oscuros ratones.
"¿Qué son esas cosas?" Preguntó Tayuya señalando debajo de los pies de Naruto, quien instantáneamente agachó la cabeza para mirar.
"Estos son ratones de tinta… ¿Sai? ¿Qué quiere?" Pensó Naruto justo para ver a los ratones disolviéndose y formando un mensaje.
"Danzo-sama tiene a Karin-san. Apresúrese, Naruto-sama." Fue lo que leyó
Silencio absoluto fue la respuesta que Tayuya obtuvo, un silencio incómodo y pesado. Un silencio que no hizo nada más que darle un muy mal presentimiento.
Fue como si Naruto súbitamente había perdido conexión con el mundo real, como si ahora se encontrara en un trance, un trance que solo estaba prolongando un muy peligroso desenlace.
Dentro de la barrera, Hiruzen y sus clones —quienes habían empezado a hacer sellos de manos— se detuvieron al igual que Orochimaru, quien sonrió ampliamente ya que pudo sentir lo que estaba a punto de suceder.
Naruto OST - Blind Animal
Pero este trance no se extendería para siempre, y Naruto había dado los primeros movimientos mientras una especie de neblina blanca brotaba desde la planta de sus pies para ascender muy lentamente hasta cubrirle por completo.
Respiración agitada, puños y dientes apretados, venas sobresalientes en sus brazos y cuello, fueron uno de los pocos cambios que Naruto estaba sufriendo actualmente, mientras que las cuatro 'comas' en la marca en su cuello giraban a una velocidad furiosa, casi como si intentaran salir de sus ejes.
"Danzo…" Le oyeron murmurar, todavía con la cabeza agachada mientras la neblina blanca lentamente empezaba a girar a su alrededor, tornándose cada vez más oscura con cada segundo que transcurría.
Naruto repentinamente levantó su cabeza y finalmente pudieron ver la mirada de cólera en su rostro. "Danzo… ¡VOY A MATARTE!" Exclamó con furia desenfrenada, expulsando por todos los poros de su cuerpo un Chakra de color negro que ascendió hasta los cielos e hizo que las nubes giraran en torno a ella, transformándolas en el mismo color.
"¡Sí, sí, sí! ¡Gracias, Danzo!" Exclamó Orochimaru mentalmente, agradeciéndole por lo que fuera que haya hecho, lamiéndose los labios mientras veía la silueta de Naruto rodeada por ese Chakra de color negro que no paraba de brotar de su cuerpo.
Tayuya, con los ojos bien abiertos, pensó mirando a Naruto cubierto por ese Chakra que parecía encenderse como una llamarada y que lo ocultaba por completo. "¿Gilipollas? ¿Acaso eres tú de quien Orochimaru-sama ha hablado tanto? Pensé que era el Uchiha." Remiró con preocupación, sintiendo la ira del Jinchūriki acrecentándose con cada segundo. Preocupación por lo que podría sucederle, no por lo que estaba sucediendo.
Lentamente, el pilar de energía empezó a descender hasta concentrarse alrededor de Naruto, disminuyendo de forma lenta para mostrar de igual forma los cambios que había sufrido.
Si la revelación del nuevo cuerpo de Orochimaru dejó sorprendido a los presentes, la transformación de Naruto conmocionó a los presentes.
El cabello, los dientes y uñas alargadas; la mirada salvaje y los ojos rojos; inclusive había crecido unos pocos centímetros.
Orochimaru se sorprendió al ver la transformación, ya que usualmente en el primer nivel solo aparecían unas marcas alrededor del cuerpo del usuario. Pero bueno, era una marca de maldición especial que le había costado literalmente una fracción de su alma para conseguirla… Pero eso era cuestión para otro momento.
Los Cuatro del Sonido también se preguntaron lo mismo, así que miraron a Orochimaru, aunque solo lograron obtener una amplia sonrisa como respuesta.
Mientras tanto, dentro de Naruto, Kurama solo podía maldecir por lo que había sucedido. Sin embargo, por alguna extraña razón, esta vez la Marca de Maldición no estaba absorbiendo su Chakra por cuenta propia. Parecía ser que había reaccionado al estado de ira de Naruto, o Naruto había logrado contener lo que sea que hacía que absorbiera su Chakra. No obstante, Kurama no tenía forma de estar seguro. Simplemente observó a Naruto; no le diría que se tranquilizara porque parecía ser que no había peligro alguno por el momento.
Y Naruto, apenas una fracción de segundo luego de que haya levantado la mirada, miró en dirección donde sentía el Chakra de Karin y fue allí a una velocidad impresionante.
Aquellos dentro de la barrera intentaron mirar hacia donde fue, pero solo Orochimaru y Hiruzen pudieron verlo, mientras que Kakashi y los demás también lo habían hecho. Por lo tanto, decidieron seguirle ya que ya habían acabado con los pocos shinobis que quedaban allí. Pero muy rápidamente fueron dejados atrás y no tuvieron más remedio que dirigirse hacia otra dirección de la aldea.
Antigua y reformada base de la Raíz – Segundos después
Confusión y cierto de temor era los sentimientos encontrados en esta localización cuando habían visto a un enfurecido Naruto destrozando el techo que llevaba al nivel subterráneo de la base de la Raíz.
En medio de la confusión, Naruto había asesinado con sus poderosas y afiladas uñas a los confundidos miembros de la Raíz quienes nada pudieron hacer para detener al descontrolado Jinchūriki.
"¡DANZOOOOOOOOOOOOOOOOOO!" Se oyó la enfurecida voz de Naruto resonando en todos los rincones de la base.
Mientras tanto —en la parte más baja— Danzo se encontraba tranquilamente tomando un té hasta que oyó el grito. De la misma forma bajó su taza y miró a Karin, quien se había girado instantáneamente al oír esa voz.
"Parece que nuestro invitado principal ha llegado, joven Uzumaki. ¿Hacemos los honores?" Danzo habló con suma tranquilidad mirando hacia la joven de cabellos rojizos.
"¡Eres un…!" Intentó exclamar Karin, solo para ser silenciada por la mano de Sai, quien rápidamente se había puesto detrás de ella.
Karin le fulminó con la mirada y Danzo asintió con la suya. Posteriormente, Danzo miró hacia los costados e hizo una seña a Sai para que acercara a Karin. "Fū, Torune. Ya saben qué hacer en caso de que Oni se ponga muy agresivo." Dijo mientras veía a Sai acercándose y poniendo una silla a su lado para que Karin se sentara allí.
"Hai, Danzo-sama." Contestaron ellos.
Entonces todos esperaron pacientemente, oyendo los gritos desesperados de los miembros de la Raíz que intentaban huir de Naruto; los propios gritos de Naruto; el sonido de cuerpos cayendo al piso, entre varios otros que solo hizo pensar a Danzo que Naruto estaba siendo muy precipitado.
Con el correr de los segundos, la intensidad de los gritos aumentaba, pero la cantidad de ellos disminuían considerablemente, siendo los gritos de Naruto los que más resaltaban.
Pasados uno pocos segundos, todos los gritos se detuvieron, e instantáneamente, la puerta de la habitación voló unos cuantos metros antes de caer al suelo.
La visión frente a ellos conmocionó a todos los presentes. Un Naruto —cubierto de sangre en todo su cuerpo y con las características de la marca de maldición, además de aquella mirada furiosa que parecía ser capaz de detener una roca— se encontraba parado en la entrada respirando agitadamente.
"Danzo… Te has pasado de la raya." Señaló Naruto pausadamente debido a su estado de agitación.
Danzo no respondió, simplemente miró a los rojizos ojos de Naruto, quien gruñó y fue corriendo rápidamente hacia él. Pero Danzo ya había supuesto esto, así que rápidamente agarró a Karin, la puso a su altura, y colocó un kunai contra su cuello mientras tapaba su boca con la otra mano.
Naruto instantáneamente se detuvo a mitad de camino para exclamar. "¡Suéltala! ¡Solo estas empeorando las cosas con cada estupidez que haces!"
Danzo desestimó su petición y habló en un tono monótono. "Oni-kun, tranquilízate para que podamos hablar como personas civilizadas y llegar a un acuerdo que nos beneficie a ambos."
"¡Vete a la mierda!" Contestó Naruto, solo para abrir los ojos con preocupación al ver a Danzo causando un leve corte en el cuello de Karin, quien estaba a punto de derramar lágrimas porque se sentía como una tonta al haber hecho algo como esto. Ella nunca pensó que Naruto reaccionaría de tal forma, y mucho menos tener esa expresión cuando Danzo la cortó.
Naruto estaba aún más furioso, pero también se le podía ver que estaba teniendo una gran lucha interna sobre lo que debería hacer. Danzo viendo esa expresión de duda, sonrió levemente y continuó. "Dime, Oni-kun. ¿Cuál era tu regla autoimpuesta en todas tus misiones?" Danzo preguntó viendo a Naruto enseñando sus dientes, pero no contestó así que Danzo decidió hacerlo.
"Creo que era algo como: 'No importa quien sea, morirá si es un obstáculo en los parámetros de mi misión'… ¿Esta jovencita lo está haciendo, Oni-kun?" Preguntó mirando ahora a Karin.
Naruto gruñó. "No… Ella es mi misión, y eres tu quien está obstaculizando los parámetros de mi misión. Así que suéltala, o atente a las consecuencias." Contestó algo más tranquilo, pero su transformación aún era visible.
"Está bien, pero para solucionar esto, tranquilízate y discutamos el motivo por el cual llamé tu atención de esta forma." Agregó Danzo.
Los presentes entonces vieron a Naruto poniéndose de rodillas y golpeando el piso con ambos puños mientras gritaba 'maldita sea' por cada golpe que daba.
Danzo supuso que estaba descargando su furia, así que solo continuó observando en silencio. Karin, por su parte, no pudo evitar que las primeras lagrimas corrieran por sus mejillas, pero Naruto pareció darse cuenta de ello y lentamente se detuvo, al mismo tiempo que sus facciones regresaban a la normalidad.
Karin le siguió con la mirada, viéndole parándose lentamente con los ojos cerrados. "Karin-chan…" Oyó la voz de Naruto cosa que la sorprendió.
"N-Naruto-kun, lo s-siento. Fui una tonta." Ella contestó mentalmente, suponiendo que era alguna de sus técnicas.
"No te preocupes. Esto se acabará pronto." Finalizó Naruto desactivando su Rinnegan y abriendo los ojos para mirarla momentáneamente a los ojos. Luego miró a Danzo, quien le hizo una seña para que se sentara frente a él.
Con un suspiro, Naruto tomó asiento y puso las manos sobre la mesa, mirando a Danzo con severidad. "Muy bien, ¿qué es lo que quieres?" Preguntó con tranquilidad y fastidio al mismo tiempo.
"Antes que nada… Toma." Habló Danzo mientras quitaba un trapo de su túnica con su mano libre para entregárselo a Naruto, quien lo recibió para limpiarse lentamente la sangre en su cuerpo.
Mientras lo hacía, Danzo continuó. "Veo que te has divertido al hacerte paso hasta este lugar. Y como veo que te encuentras cubierto de sangre, solo puedo suponer que utilizaste tu Taijutsu con tu Kenjutsu. ¿Estoy en lo correcto?"
En ese punto, Naruto se había quitado su camisa y la había arrojado al piso. Al oír su pregunta, no dijo nada, pero dio un leve asentimiento con su cabeza para proseguir con la limpieza de su cuerpo.
Danzo no dejó a su rehén, ya que estaba seguro que Naruto le atacaría en el instante que la soltara. Por lo tanto, concluyó que lo mejor sería seguir con ella para evitar un conflicto innecesario.
"¿Recuerdas lo que te había dicho, Oni? Te había dicho que no usaras por nada del mundo ese estilo con los miembros de la Raíz." Dijo Danzo recordando aquel día en que Naruto había dejado inconsciente a varios miembros de la Raíz.
Naruto soltó un bufido y contestó mientras ponía el trapo sobre la mesa. "Digamos que fue un mensaje mío diciéndote que ya no me veo como un miembro de la Raíz. Por cierto, me faltan esos dos idiotas del fondo y luego no quedará ninguna de tus marionetas." Dijo sintiendo las presencias de Torune y Fū, quienes siguieron allí a pesar de haber sido descubiertos. Aunque Fū ya suponía que Naruto los detectaría, después de todo, estaba al tanto de que ambos Uzumakis en la sala eran del tipo sensorial al igual que él.
"Ah, eso no es problema alguno. En unos pocos meses, recuperaré a todos los miembros que he perdido, e inclusive a muchos más." Replicó Danzo.
"Para lograr eso, primero tendrás que salir de este lugar con vida. Tu y yo sabemos muy bien que si no me das una explicación lógica para lo que has hecho, seguiré derramando más sangre, y si vuelves hacerle daño a ella, desearás no haber nacido." Habló con sus codos sobre la mesa, manos frente a su nariz y con el ceño fruncido mientras miraba a Danzo a los ojos.
Danzo sonrió levemente y dijo unas últimas palabras. "No te preocupes, Oni-kun. Te 'explicaré' todo en unos instantes…"
Danzo era como un libro abierto, y Naruto lo sabía muy bien. Pero, aunque sintiera sus malas intenciones, no creía que podría hacer mucho, ya que, si intentaba alguna necedad, Naruto no dudaría en atacarlo.
Además, ahora se encontraba más tranquilo debido a que era Sai quien ahora sujetaba a Karin, y con una simple señal suya, Sai dejaría ir a Karin y atacaría a Danzo mientras estuviera desprevenido para que luego Naruto pudiera aprovechar el momento para rematarlo.
Naruto entonces vio a Danzo poniéndose de pie y dándole la espalda para dirigirse hacia un estante a su lado derecho. Una vez allí, lo abrió, agarró una pequeña botellita de sake y lo trajo consigo además de dos pequeños vasos.
Se sentó nuevamente y sin esperar que Naruto dijera nada, cargó un poco del líquido en ambos vasos, siendo Danzo el primero en beberlo ya que Naruto había levantado una ceja suponiendo que tenía algún tipo somnífero. Sin embargo, decidió acompañar a Danzo cuando le vio bebiendo.
Ambos bebieron en silencio, ante la atenta mirada de todos los presentes. Si bien ninguno de los dos articuló palabra alguna y parecía ser que estaban compartiendo unas copas como unos amigos que no se habían visto luego de un largo tiempo, la presión y tensión que se podía sentir en el ambiente eran bastante pesadas, tanto que sudaron levemente.
"Kurama…" Dijo Naruto mentalmente. "Cuando tú lo digas." Agregó el Bijū, listo para liberar la mayor cantidad de Chakra que podía para que Naruto atacara a Danzo.
Danzo, por su parte, también estaba listo para poner un fin a todas las humillaciones que había sufrido gracias a Naruto. El momento que tanto esperó, el momento que tanto anheló, estaba a tan solo a unas copas de distancia.
Y justo cuando ambos se disponían a tomar las ultimas gotas del ultimo vaso de Sake, ambos habían hecho sus movimientos. Naruto rápidamente se había rodeado de su manto de Chakra mientras acercaba sus ya afiladas uñas hacia el rostro de Danzo para despedazárselo.
Mientras que Danzo había acercado su mano derecha hacia los vendajes en sus ojos para revelar el Kotoamatsukami, el cual estaba brillando intensamente.
Fū y Torune se habían movido rápidamente para proteger a Danzo, pero grande fue la sorpresa de todos al ver a Naruto deteniendo sus manos a milímetros del rostro de Danzo, quien en ningún momento había perdido la calma.
Luego de unos pocos segundos, Naruto retrocedió su mano y se sentó con tranquilidad en su silla, todo esto ante la atenta mirada de los demás y con la pequeña sonrisa en el rostro de Danzo.
"¿Cómo te sientes, Oni-kun?" Preguntó Danzo mirando a los vacíos ojos de Naruto, quien respondió de forma monótona. "En plena forma, Danzo-sama."
Danzo asintió satisfecho, se levantó de su asiento y miró a Karin, percatándose de que se encontraba impactada. La ignoró y luego hizo una seña a Naruto para que se levantara.
Naruto lo hizo y le siguió con la mirada hasta que lo vio parado frente a él. Casi como si supiera lo que quería, Naruto se arrodilló ante él, cosa que hizo a Karin —e inclusive a Sai— preguntarse qué le estaba sucediendo.
Danzo nuevamente sonrió y de nuevo hizo una seña para que se levantara. Mientras lo hacía, preguntó. "¿A quién obedeces?"
"A ti, Danzo-sama." Contestó como cualquier otro miembro de la Raíz, no había ni siquiera la menor pizca de ironía en sus palabras, como lo había hecho cuando era más joven en las ocasiones que Danzo le había hecho la misma pregunta.
La sonrisa de Danzo se había ampliado, así que asintió satisfecho, y cuando se dispuso a hacer otra pregunta, oyó la ronca voz de Karin diciendo. "¿Qué le has hecho, viejo decrepito?"
Ante la voz, Danzo se volteó para ver la expresión furiosa de Karin. Sai la había soltado debido a que ya no le veía el punto de seguir deteniéndola, además, no sabía qué hacer ya que todo indicaba que su 'amo' estaba siendo manipulado.
"Nada." Mintió, no porque se preocupará por lo que Karin pudiera saber, simplemente porque no tenía deseos de explicárselo. Lo único que ahora quería era que Naruto asesinara al Yondaime para que él pudiera tomar control de la aldea, y finalmente, del mundo con ayuda de Naruto y el Fruto para asegurar por siempre la seguridad de Konoha.
Y cuando recordó eso, miró nuevamente a Naruto y le preguntó. "Oni-kun, ¿Qué fue lo que sucedió realmente en tu visita a Uzushiogakure?" No ponía en duda lo que Sai le había dicho luego de regresar de la misión, simplemente estaba curioso en saber qué le había sucedido como para terminar en un estado de coma luego de su visita, ya que por las palabras de Sai, no había sucedido nada extraordinario.
Naruto llevó los dedos a su barbilla, intentando recordar. "Yo… Yo encontré algo, pero no recuerdo qué." Contestó con sinceridad.
Danzo levantó una ceja y dijo. "Fū."
El recién nombrado hizo acto de presencia, arrodillándose ante Danzo. "Investiga." Continuó Danzo, dándole la orden para que accediera a la mente de Naruto.
"Hai, Danzo-sama." Contestó mientras se ponía de pie antes de acercarse lentamente a Naruto, quien simplemente lo observó con esos ojos perdidos.
Naruto agachó ligeramente la cabeza para darle mayor comodidad al Yamanaka. Sin embargo, antes de que pudiera hacer contacto, Fū se vio en la obligación de saltar hacia atrás debido a que había detectado una acción hostil, lo cual le permitió esquivar un Kunai que iba en dirección a sus manos.
Todos giraron sus cabezas hacia al agresor, y con cejas levantadas, Danzo preguntó. "Sai… ¿Qué significa esta agresión?"
Sai bajó las manos nuevamente, y contestó estoicamente. "No puedo permitir que accedan a la mente de Naruto-sama. Tiene muchos secretos que no desea compartir." Posteriormente, tomó su Tantō y se puso en posición de combate.
Fū y Torune también lo hicieron, pero Danzo hizo una seña para que no se movieran. Dio un paso adelante, y se puso prácticamente frente a Sai, dándole una mirada bastante severa que no perturbó al artista.
Pasaron unos pocos segundos, y Danzo volvió a retroceder. "Extraño… ¿Por qué mi sello de maldición no hace efecto en ti? ¿Oni-kun te ha hecho algo?" Preguntó en balde debido a que Sai ni siquiera había pestañeado.
Por lo tanto, giró su cabeza hacia Naruto. "¿Oni-kun?" Nuevamente vio que Naruto hizo el mismo gesto que antes, y nuevamente negó, diciendo que no lo recordaba, cosa que estaba confundiendo a Danzo. ¿Acaso su Kotoamatsukami no había funcionado correctamente, o Naruto había hecho algo para evitar ser controlado por completo?
Pero había desestimado sus preocupaciones; ya podría solucionar eso cuando tuviera más tiempo. Lo único que ahora le importaba era que Naruto efectivamente estaba bajo su control, lo demás eran pequeñeces, y solo con un poco más de tiempo, podría solucionar todos sus problemas.
Consecuentemente, miró a Naruto y dijo antes de caminar hacia la salida. "Encárgate de él."
Antes de que Sai pueda ser capaz de pestañear, ya había sentido una punzada en el pecho. Miró hacia abajo y vio el Ninjato de Naruto atravesándole justo en el corazón. Finalmente, Naruto le dio una patada que extrajo la Katana y le envió a estrellarse contra la pared de la habitación.
Los guardaespaldas negaron con sus cabezas ante la necedad de Sai. No podían evitar pensar en el hecho de que había sido tan estúpido como para ir en contra de los deseos de Danzo, peor aún como para seguir a alguien como Naruto. Sin embargo, no había forma de que ellos supieran lo que había sucedido en realidad.
Naruto, mientras tanto, volvió a guardar su Ninjato en la funda detrás de su espalda y se volteó para mirar a Danzo, quien se detuvo para agregar. "Ahora vamos, tienes que asesinar al Yondaime."
Naruto asintió e intentó caminar hacia adelante, solo para sentir un jalón en su chaqueta que le hizo detenerse y voltearse. Al mirar hacia abajo, vio a Karin quien parecía estar a punto de romperse a llorar. Sin embargo, quitó fuerzas y puso una expresión más severa en su rostro. "Naruto-kun, ¿Qué te está sucediendo? ¿Por qué estás haciendo caso a ese viejo decrepito? ¿Qué fue lo que te hizo?"
"Suéltame…" Fue la respuesta casi susurrante que obtuvo, lo cual solo hizo que la preocupación de Karin se incrementara.
Comprensiblemente, Karin no le había soltado; no quería dejarlo ir. No quería que hiciera algo de lo que luego podría arrepentirse. Si bien Karin sabía que Naruto odiaba a su padre, el verse obligado a hacer algo que podría ocasionarle problemas en el futuro no era algo que quería que sucediera.
De esta forma, siguió sujetándolo, inclusive con más fuerzas. "Naruto-kun, escúchame, por favor. Reacciona, tú no eres…" Karin se detuvo a mitad de finalizar sus palabras. ¿El motivo? Había sentido una punzada que le había hecho escupir una gran cantidad de sangre. "Te dije que me soltaras…" Fue lo último que Karin oyó antes de que Naruto extrajera su Ninjato de ella y la tomara del cuello para ponerla a su altura.
Respirando agitadamente, Karin puso su mirada en Naruto, y la expresión que vio en su rostro la había destrozado. No vio odio, no vio dolor, no vio culpa, no vio absolutamente nada.
Solo vio a alguna especie de muñeco que se movía automáticamente, sin metas ni sueños. No era una expresión que Naruto tendría en una situación como esta, y el hecho de que no tuviera reacción alguna luego de hacerle daño, hizo que se sintiera de esa forma.
Una vez que tuvo a Karin bien asegurada en sus manos, aumentó un poco más la presión con sus dedos, y finalmente, con una fuerza descomunal, estrelló a Karin contra el suelo, rompiéndolo y levantando una cortina de humo.
Danzo sonrió, ahora no dudaba que Naruto se encontrara bajo su control. Inclusive alguien como Danzo sabía que Naruto nunca haría algo como eso como para tener oportunidades para matarlo, las cuales se las había estado dando desde hace un tiempo, pero Naruto no había aprovechado ninguna de esas oportunidades. Todo eso hizo que Danzo dejara de preocuparse por ello.
Naruto volvió a levantarse, se sacudió las manos y caminó en dirección a Danzo, quien miraba con algo de orgullo a su mayor joya.
Mientras caminaba en esa dirección, una Karin seminconsciente vio la borrosa silueta de Naruto alejándose muy lentamente, tal vez para nunca más volver.
Al pensar en eso último, los recuerdos del bosque; cuando Naruto recibió una herida mortal por ella; el tiempo que pasaron durante el mes de descanso; vinieron a la mente de Karin. "N-No, n-no debo. Y-Yo también debe ser útil, y-yo también debo ser capaz de ayudarlo." Pensó débilmente, luchando por permanecer despierta.
"Y-Yo d-debo…"
Flashback – Una semana después de las preliminares
Karin había estado caminando por uno de los parques de Konoha, ya que Naruto la había citado en ese lugar para hablar sobre una nueva técnica. Estaba interesada, ya que pensó que se trataba de más técnicas de sellado.
Con eso en mente, prosiguió con su caminata hasta llegar a una zona arbolada, lugar donde luego de unos minutos, pudo divisar a Naruto practicando su Taijutsu.
Con un hola de por medio, Karin le hizo saber que ya había llegado, parándose frente a él. Naruto se detuvo al instante y se sentó con piernas cruzadas en el césped, al igual que Karin.
"¿Y bien? ¿Qué me enseñarás hoy?" Preguntó Karin frente a él
Naruto se acercó un poco más a ella y contestó. "Para empezar, no tiene nada que ver con Fuinjutsu. Ah, y tampoco puedo decirte cómo hacer esta técnica, ya que no es algo que pueda enseñar. Es algo que debe despertar en ti."
Karin levantó una ceja en confusión. "¿Por qué?"
"Bueno, en la mayoría de las ocasiones, aquellos que tienen conocimiento sobre esta técnica, son incapaces de despertarla. Solo un grupo especial de personas —que fueron criadas para despertar esta técnica— pueden llegar a hacerlo."
"¿Y tu pudiste?" Karin preguntó.
Naruto cambió su expresión a una más seria. "Sí, pero el precio a pagar fue muy grande. Aunque fue un precio que no me importó pagar; es un precio que siempre recordaré."
Karin tragó saliva y preguntó con algo de nerviosismo. "¿Y cuál fue ese precio?"
Naruto, al percatarse el nerviosismo de Karin, instantáneamente suavizó su expresión y contestó para tranquilizarla. "No te preocupes, Karin-chan. Eso fue algo que no pude evitar, no estuvo bajo mi control. Pero algún día, te lo diré. Ahora solo debes saber ese requisito y guardártelo muy bien."
Karin asintió y Naruto añadió. "Cuando te sientas impotente, incapaz de ayudar a aquello que más te importa, el poder de un verdadero Uzumaki surgirá en ti."
Fin Flashback
Luego de recordar eso, Karin se puso de pie con dificultad, ahora con una expresión de determinación en su rostro. "¡Yo debo detenerlo!" Karin exclamó mentalmente, sintiendo una fuerte llama encendiéndose en su interior. Fue tanta su intensidad que podía sentir su sangre calentándose, dándole las fuerzas para ayudar a aquella persona que le había devuelto su felicidad.
Naruto, quien ya se encontraba a centímetros de llegar a la posición de Danzo, se vio en la obligación de detenerse ya que sintió que algo se había enroscado por su cintura. Miró hacia abajo y pudo ver una cadena dorada y brillante.
Giró su cabeza levemente, solo para sentir un tirón que lo levantó varios metros antes de hacerlo caer a gran velocidad y estrellarlo duramente contra el suelo.
Danzo abrió los ojos con interés al ver esa técnica, aunque también los entrecerró ya que había pensado que Naruto habría sido capaz de detectar y esquivar el ataque.
Entonces vio que Torune y Fū se movieron para atacar a Karin, pero los detuvo con un movimiento de sus manos. "Esperen, quiero ver qué hará Oni. Si no la mata, entonces podré usarla. Esas cadenas serían de mucha utilidad." Ambos se detuvieron y observaron el cráter que Karin había creado luego de estrellar a Naruto.
"Naruto-kun *jadeo*, ahora es mi turno de devolverte todo lo que has hecho por mí." Dijo con cansancio por las heridas que le había hecho. Por tal motivo, acercó su brazo a su boca y se lo mordió, chupando su Chakra para de esta manera sanar sus heridas rápidamente, pero cansándola más luego de finalizar.
Danzo una vez más estuvo interesado, solo ahora podía ver cuán magnifica podría ser Karin en realidad, y la perdida que supondría su muerte. Sin embargo, la decisión de si vivía o no quedaba a criterio de Naruto, quien aún tenía una de las cadenas en su cintura.
Había intentado quitársela con su fuerza bruta, pero la cadena era muy resistente, así que volvió a pararse y miró a Karin directamente a sus ojos. "Suéltame." Dijo extrayendo su Ninjato una vez más.
Sorprendentemente, Karin así lo hizo, pero antes de que Naruto pudiera moverse para atacarla, otras cuatro cadenas salieron de su espalda, las cuales se dirigieron rápidamente hacia él.
Naruto, con lentitud y torpeza, se movió de un lado a otro para intentar esquivar las rápidas cadenas que se movían en todas direcciones. Logró esquivar algunas, pero otras lograron rozarle y causarle algunos cortes alrededor de su cuerpo.
Karin, por su parte, seguía con aquella expresión de determinación. Pero eso no sería suficiente, ya que su Chakra estaba a punto de llegar a niveles críticos. Lo único que podía hacer era prolongar el combate un poco más hasta que Naruto recobrara la consciencia. Estaba segura de que él podía; ella pensaba que solo necesitaba algo de tiempo para hacerlo, y Karin daría todo de sí para aguantar, aunque sea unos pocos minutos más.
Danzo viendo la forma en que Naruto se movía, no pudo evitar apretar su bastón con fuerzas. Era como si se tratara de otra persona, Naruto nunca antes se había movido tan tontamente, y mucho menos ante alguien del nivel de Karin. Estaba seguro de que, si era el Naruto de hace unos años atrás, Karin ya hubiera muerto apenas y la batalla hubiera empezado.
Desesperado y cansado, Danzo estuvo por ordenarle a Naruto que luchara en serio, pero repentinamente, las cadenas de Karin desaparecieron y ella cayó de rodillas debido al agotamiento.
Naruto se detuvo y lentamente se acercó a Karin, poniendo su Ninjato al costado, dispuesto a apuñalarla, pero esta vez, para acabar con ella.
No dijo palabra alguna, no demostró sentimiento alguno, simplemente se paró frente a ella y levantó su Ninjato lo más alto que pudo.
Karin, quien le había seguido con la vista y con lágrimas en los ojos, solo pudo maldecirse a sí misma por su falta de fuerza.
Miró una última vez a los ojos sin vida de Naruto antes de cerrar sus ojos, y Naruto aprovechó ese gesto para bajar su Ninjato a toda velocidad.
Sin embargo, antes de que pudiera hacer contacto, unas serpientes de tinta negra se habían enrollado en él, y Sai había aparecido frente a Karin, bloqueando su Ninjato con su Tantō, deteniéndolo a pocos centímetros del rostro de Karin, quien, al oír el alboroto, abrió los ojos.
Allí vio a Sai, sin ninguna herida y haciendo un gran esfuerzo para detener el avance del arma de Naruto, quien no se había inmutado ante la repentina aparición y continuó con su intento de acabar con Karin.
"Tu. Pero si te vi…" Karin dijo confundida, ella juraba que había visto a Naruto ocasionándole una herida mortal en el pecho.
Sai se dio cuenta de ello, y contestó. "Fue un clon de tinta. Tan solo hice algo que Naruto-sama siempre ha hecho en situaciones difíciles, pero yo lo logré gracias a Naruto-sama. Y tú, con el combate que acabas de tener contra él, has confirmado mis dudas."
"¿Q-Qué dudas?" Preguntó Karin, retrocediendo un poco en caso de que Sai no pudiera seguir conteniendo el avance de Naruto.
Sai agradeció eso en silencio y luego cargó a Karin para dar un gran salto hacia atrás, alejándose lo más posible de Naruto. "Que Naruto-sama no está siendo controlado. Está en un modo automático."
"¿Modo automático?" Preguntó Karin poniéndose de pie, viendo a Sai asintiendo. "Es una técnica que se enseñaba a los antiguos clanes ninjas para evitar que revelaran secretos en caso de ser capturados. Pero debido a la complejidad de dicha técnica, muy pocos siguen practicándola hoy en día, y todo indica que Naruto-sama ha logrado dominarlo."
"Interesante, así que de eso se trataba." Dijo Danzo dando un paso hacia el frente. "¿Usted sabe de lo que Sai está hablando, Danzo-sama?" Preguntó Torune.
Danzo asintió. "Sí, es una habilidad en donde controlas los tres niveles de la mente: el consiente, inconsciente y subconsciente." Luego miró a Naruto, quien estaba dispuesto a seguir atacando.
"Por lo que puedo ver, al Naruto que tenemos aquí, solo está utilizando su consiente. Yo debí suponerlo, los Jinchūrikis tienen mayor facilidad para dominar esta habilidad." Danzo agregó.
"Ya veo." Agregó Fu, ahora entendiendo de lo que estaban hablando. No obstante, aún había algunos confundidos en la habitación, tales como Torune y Karin.
"Y-Yo no entiendo." Habló Karin, y Fu fue quien contestó. "La mente consiente es con la que llevamos a cabo nuestras acciones. La subconsciente es la parte emocional, y la inconsciente es donde se guarda nuestras experiencias vividas." Hizo una pequeña pausa y esta vez miró a Danzo. "Danzo-sama, déjeme solucionar eso. Entraré a su mente y me encargaré de romper el balance."
Danzo negó con la cabeza. "Eso sería peligroso. Si bien Oni-kun ha dejado aquí a su consiente, en su mente, él estará a pleno. Además, Oni-kun ha desarrollado unas muy buenas barreras mentales. Hacerse paso a través de allí no será fácil, e inclusive, podrías morir si te encuentras con él en ese lugar. Simplemente dejaremos que salga por su cuenta, y cuando lo haga, nos encargaremos de él…" Con una pequeña pausa, miró nuevamente a Naruto. "Oni-kun, acaba lo que iniciaste."
"Hai, Danzo-sama." Contestó él y rápidamente se lanzó hacia Sai, quien empujó a Karin hacia un lado para empezar a tener un duelo de espadas con Naruto.
Mientras tanto, ignorante de lo que pasaba en el mundo exterior, Naruto se encontraba en su salón de los recuerdos cubriéndolo con una barrera para evitar que el Kotoamatsukami de Danzo se adentrara y lo controlara por completo.
"¿Cómo van las cosas allí afuera? ¿No he hecho nada estúpido?" Preguntó Naruto con los ojos cerrados, no queriendo perder la concentración y que todo se viniera abajo por una equivocación.
"¡Para nada!" Exclamó Kurama en su jaula debido a que el paisaje perdió su forma cuando el Koto intentó controlar a Naruto, y para prevenir una carga mental innecesaria, Naruto decidió regresar todo a su estado original.
Naruto levantó una ceja ante el repentino exabrupto de Kurama, pero lo ignoró y prosiguió. "Ugh, esto es muy tedioso. Debo practicar más esta habilidad… De todos modos, ya estoy por acabar. Por cierto, ahora que lo recuerdo. ¿No pudiste hacer nada para evitar que Danzo intentara controlarme? Creí que podías sacarme de Genjutsus."
Kurama, quien parecía estar a punto de morderse las uñas debido al nerviosismo por lo que estaba viendo en el exterior, intentó tranquilizarse mientras contestaba a Naruto. "Ah, bueno. El Genjutsu que utilizó ese viejo es de muy alto nivel. Además, aún tengo el sello y no puedo liberar mi Chakra libremente, solo podré hacerlo una vez que logres remover el sello que puso tu papito."
"Falta poco, falta muy poco…" Habló refiriéndose a los deseos de su inquilino, a lo que Kurama dio un leve asentimiento, aunque cada vez más nervioso por lo que veía en el exterior.
Pasados los minutos, Naruto sintió que la técnica de Danzo se había desvanecido. Por tal motivo, se puso lentamente de pie mientras deshacía la barrera a su alrededor.
El paisaje recuperó su anterior forma, y Naruto se acercó al ahora liberado Kurama, quien no pudo evitar mirar hacia los lados para intentar encontrar una excusa que hiciera que Naruto permaneciera más tiempo dentro.
"Es hora de volver, esta vez estaré preparado y asesinaré a ese bastardo." Dijo Naruto a punto de salir de su paisaje mental, pero el grito de Kurama lo detuvo. "¡Espera!"
"¿Qué?" Preguntó Naruto prácticamente con medio pie fuera de su paisaje mental.
Kurama miró una vez más hacia los costados, pero como no encontraría nada, dijo lo primero que se le vino a la mente. "¿Por qué no te quedas aquí? No sabes si estarás preparado para luchar contra el vejete, podría utilizar nuevamente esa técnica, y seguramente ya descubrió lo que hiciste para no ser controlado."
Naruto hizo una expresión como si Kurama tuviera razón. Aunque al final, hizo una señal de negación con sus manos. "Nah, cerraré mis ojos. Ya me voy." Y con eso dicho, empezó a desvanecerse, ignorando el otro grito de Kurama para que no se fuera.
"¡Maldita sea! Este es el fin…" Pensó Kurama con mucho nerviosismo. Estaba seguro de que la poca cordura que le quedaba a Naruto, desaparecería cuando se enterara de lo que hizo y principalmente de lo que estaba haciendo.
Segundos antes de ello, Sai continuaba con su ardua batalla contra un Naruto que muy rápidamente empezaba a recobrar sus habilidades de combate para el infortunio de Sai.
Sai se agachó, saltó, rodó, intentó usar su pergamino para hacer algunos jutsus de tinta. Pero Naruto estaba siendo cada vez más preciso y no le daba oportunidad alguna para contrarrestar sus ataques.
Incluso pareció que su típica sonrisa volvía por cortos periodos para desaparecer casi instantáneamente. Todo eso hizo que Sai tuviera grandes problemas a la hora de luchar, y Danzo notó el errático comportamiento de Naruto.
Eso le hizo suponer que estaba a punto de volver en sí, así que, para debilitarlo mentalmente, hizo señas a sus dos fieles guardias antes de susurrarles algunas palabras.
Fū y Torune habían asentido a sus palabras y cada uno desapareció en un Shunshin respectivo. Torune apareció detrás de Karin y la sujetó firmemente, mientras que Fū hizo algunas posiciones e ingresó a la mente de Sai para controlarlo temporalmente.
Como Naruto había notado los movimientos de los guardaespaldas de Danzo, se detuvo y esperó a nuevas órdenes de Danzo, quien se paró a su lado y miró a Karin mientras decía. "Oni-kun, acaba con ella." Ya no le importaba Karin, ahora solo quería que Naruto estuviera emocionalmente debilitado para que la tarea de Fū al acceder a su mente fuera más sencilla.
Karin al oír eso intentó moverse para que Naruto no le hiciera. Si bien tenía miedo de morir, tampoco quería que Naruto lo hiciera ya que pudo percatarse de que estaba por recobrar la conciencia.
Sin embargo, ya no le quedaban energías como para seguir luchando, y dudaba mucho que podría volver a sacar sus cadenas ya que no sentía la misma determinación que hace unos momentos.
Naruto entonces dio unos pocos pasos hacia el frente, agarró fuertemente el mango de su Ninjato, lo colocó en posición horizontal y esta vez, dio profunda puñalada en el pecho de Karin, justo en su corazón.
Escupiendo una gran cantidad de sangre, Karin miró débilmente a los ojos de Naruto, y esta vez, pudo notar algo. Al principio no hubo reacción alguna, pero casi momentos después, pudo observar confusión, mucha pero mucha confusión.
"¿Q-Qué si-sig-significa e-esto?" Tartamudeó mientras sus manos en el mango de su Ninjato temblaban incontrolablemente. Luego apartó las manos, y al hacerlo, Torune también lo hizo, cosa que hizo que Karin empezara a caer al piso.
Naruto rápidamente la atrapó antes de que pudiera caer por completo. No quitó el puñal, porque sabía que eso supondría un problema más grande, ya que no era un ninja medico como para curar las heridas de Karin y todavía no aprendía a utilizar su manto de Chakra para curar a otras personas.
Danzo al darse cuenta que Naruto había vuelto en sí, hizo señas a Fū para que regresara y continuara con el resto del plan. Fū así lo hizo y al momento Sai cayó al piso, solo para levantarse muy lentamente segundos después.
Danzo, percatándose de su estado, dio unos pasos hacía él para aprovechar el momento. "Has sido tú, Oni-kun. Y has disfrutado cada segundo de ello." Dijo Danzo ya parado a su lado y viéndole mientras intentaba hacer algo para curar a Karin.
El rostro de Naruto instantáneamente cambió, sus labios y nariz empezaron a tener espasmos, enseñó y apretó sus dientes con fuerzas mientras las venas empezaban a marcarse alrededor de su cuerpo. Pero intentó ignorar a Danzo mientras buscaba algo para curar a Karin.
No obstante, la serpentina voz de Danzo le molestaba tanto que sintió que algo dentro suyo muy lentamente se quebraba, algo que daría rienda suelta a lo más oscuro de su ser. Algo de lo que ahora mismo no estaba al tanto, ya que no podía pensar en nada más que hacer añicos al hombre a su lado.
Sai, mientras tanto, estaba siendo detenido por Torune, y no se había animado en hacer ningún movimiento brusco ya que conocía muy bien las peligrosas habilidades del Aburame. Por tal motivo, esperó pacientemente a que Naruto creara una oportunidad para poder llevar a Karin a un lugar seguro, ya que podía comprender cuales eran los deseos de su 'amo'.
Posteriormente, miró a su derecha y vio que Fū estaba haciendo sellos de manos a la par en que Danzo decía sus palabras, y cuando éste había terminado de hablar, Fū juntó los dedos de ambas manos y las apuntó hacia Naruto.
Sus manos cayeron rendidas y Naruto agachó levemente la cabeza. Danzo acercó lentamente su mano al hombro de Naruto mientras decía. "Ahora solo hay que…" Pero se detuvo allí ya que sintió una gran sed de sangre proveniente de Naruto, tanta que pensó que moriría si llegaba a poner una mano sobre él.
Intimidado, dio unos pasos hacia atrás, justo para oír los gritos de terror por parte de Fū mientras oía la distorsionada voz de Naruto diciendo. "Danzo… Solo Kami-sama da segundas oportunidades. Tú ya has gastado tus tiros." Habló todavía sin pararse y mirando a Karin quien se había desmayado hace unos momentos debido a la pérdida de sangre.
Danzo no dijo palabra alguna debido a que se sentía aterrado por alguna razón. Tan aterrado que se había congelado en su lugar, ni siquiera podía girar la cabeza para mirar a Fū y preguntarle qué fue lo que vio como para estar gritando de tal forma, y más aún como para estar diciendo "Sáquenmelo" en reiteradas ocasiones.
Sai también tuvo una reacción parecida, pero en mucha menor intensidad ya que Naruto estaba haciendo un gran esfuerzo para mantener la poca cordura que le quedaba. "Naruto… Yo te ayudare, yo te ayudaré a cumplir todos tus sueños y metas. Solamente debes aceptar el trato… Volvámonos un solo ser." Naruto oyó una tenebrosa y muy tentadora voz en su mente, una voz que ni siquiera Kurama pudo oír.
Luego de oír aquella voz, Naruto se había puesto de pie con los ojos cerrados mientras llevaba sus manos sobre su cabeza, intentando resistirse a aquellas tentadoras palabras. "Yo… No…" Se oyó la voz intermitente de Naruto mientras tropezaba algunas cuantas veces y apretaba su cabeza con fuerzas.
Los presentes observaron su lucha con detenimiento y curiosidad, extrañados por el repentino actuar del joven Jinchūriki, quien poco a poco estaba siendo 'seducido' por las palabras de la voz en su cabeza.
Gruñó, zarandeó la cabeza, siguió tropezándose y levantándose, inclusive susurró algunas palabras en una extraña lengua. Todo este extraño comportamiento fue observado por los aterrados presentes quienes podían sentir que una repugnante presencia empezaba a surgir en el ambiente.
"E-Esta presencia no es humana… ¿Qué fue lo que Orochimaru hizo?" Pensó Danzo con los dientes apretados, mientras que su siempre impermutable expresión, ahora reflejaba el miedo que sentía.
Sea lo que fuera que Orochimaru había hecho, había sido algo extremadamente peligroso. No, fue algo que no debió haber hecho. Danzo no sabía lo que era, pero sabía que era algo que podría causar una gran tragedia. Así que casi por instinto, llevó su mano izquierda sobre el brazalete que tenía sobre su brazo derecho, quitando temblorosamente las cerraduras que poseía el mismo.
Mientras hacía esto, Naruto, con las pocas fuerzas que le quedaba, se giró hacia Sai y exclamó con su voz intermitente. "¡Llévatela!"
Sai no necesito más y rápidamente cargó a Karin y desapareció en un Shunshin de tinta, de regreso al apartamento de Naruto ya que había quedado con Kitsune en llevarla de vuelta allí cuando todo regresara a la normalidad. Sin embargo, no todo había salido como ellos lo habían planeado, ahora algo muy oscuro y tenebroso amenazaba con acabar la tranquilidad reinante en las Naciones Elementales.
Danzo, por su parte, ni siquiera prestó atención a la partida de Sai, ya que, en estos momentos, el miedo le tenía ocupado en otros asuntos. Específicamente, qué hacer con el estado actual de Naruto y lo que desencadenaría si es que aquello que podía sentir creciendo salía de su interior.
"Debo incapacitarlo ahora que se encuentra distraído." Pensó Danzo tirando el pesado brazalete al piso mientras hacía lentos y temblorosos sellos de manos. Sin embargo, repentinamente, el instinto que Naruto desprendía dejó de sentirse y éste se había quedado completamente quieto, lo cual Danzo aprovechó debido a que sus temblores se detuvieron.
Miró fijamente a Naruto y apuntó directamente a su nuca para intentar noquearlo con su siguiente técnica. Inhaló profundamente y pronunció el nombre de la técnica. "Fūton: Shinkūgyoku (Elemento Viento: Esfera del Vacío)" Estriando los labios, escupió múltiples esferas de viento que a gran velocidad se dirigieron hacia un Naruto que en ningún momento se había movido de su lugar.
Sin embargo, y para sorpresa de Danzo, el ataque se había detenido a centímetros del objetivo, por lo que parecía ser una especie de escudo de Chakra negruzco que se había hecho visible cuando la técnica intentó hacer contacto con Naruto.
Posteriormente, Naruto levantó ambas manos hacia arriba, y con una risa tan tenebrosa que heló la sangre de los presentes, exclamó en una extraña lengua. "¡Quoniam tempus ultionis (Ha llegado la hora)!" Finalmente, continuó riendo, pero esta vez, se había volteado hacia los demás.
Danzo, incapaz de contener el nerviosismo, dio unos pasos hacia atrás al ver esos tenebrosos ojos amarillos, además de esa lúgubre sonrisa que parecía sacada de una historia de terror. Por su parte, Fū, había huido despavorido de ese lugar, mientras que Torune se había congelado en su zona.
Naruto, con esa sonrisa, dio un paso hacia el frente, mientras que los dos que quedaron en la habitación retrocedieron por instinto. Finalmente, intentó ir hacia delante para atacarlos, pero por algún motivo, había caído al piso mientras empezaba a retorcerse y gritar en agonía pura.
Una vez más, Danzo le había mirado con confusión, pero a diferencia de la ocasión anterior, no intentó aprovechar el estado de Naruto para poder incapacitarlo, sino más bien lo vio como una oportunidad de huir de allí. Sobrevivir era su prioridad, después de todo, y desde hace un buen rato tenía un mal presentimiento de lo que estaba por suceder.
Por lo tanto, retrocedió levemente, no porque no quisiera llamar la atención de Naruto, sino porque simplemente no podía moverse más rápido. Esto era debido a que aquella sensación había aparecido nuevamente, pero esta vez se incrementaba con cada grito que daba Naruto, quien, por su parte, había empezado a desprender por los poros de su cuerpo una neblina negra que muy lentamente empezó a cubrir la habitación.
Torune y Danzo retrocedieron instintivamente, para bien ya que notaron que todo lo que era tocado por dicha neblina se derretía prácticamente al instante, aunque también tuvieron que taparse sus narices debido a que producía un insoportable hedor.
Posteriormente, oyeron los gritos de Naruto intensificarse acompañados con un desagradable sonido que se asemejaba a varios huesos rompiéndose simultáneamente y a una velocidad impresionante.
Mientras esto sucedía, Danzo y Torune habían retrocedido lo máximo que podían ya que habían chocado contra la pared. Sin embargo, y por pura suerte, aquella corrosiva neblina se detuvo a unos pocos centímetros de ellos, casi al punto de rozarlos.
No tuvieron tiempo de suspirar ni respirar, solo contener la respiración debido a que, si inhalaban —aunque sea la menor cantidad de aire—también inhalarían la neblina. Así que solo pudieron contener la respiración, a la espera de que aquello se alejara o encontraran algo para dispersarlo.
Danzo contaba con jutsus capaces de hacerlo, pero simplemente no podía pensar en otra cosa que no sea la terrible y asquerosa sensación en el ambiente. Era tan asquerosa que los estómagos de ambos se habían revuelto por completo mientras luchaban contra el impulso de expulsar el contenido de sus estómagos.
Pero no era tarea sencilla, debido a que la sensación no hacía nada más que incrementarse a medida que los gritos y el sonido de los huesos rompiéndose continuaba. Por tal motivo, Torune, en un intento desesperado de retroceder más, utilizó sus insectos para debilitar la pared detrás de él y finalmente romperla con un certero puñetazo.
Ambos instantáneamente salieron de la habitación, y al hacerlo, ya no pudieron contener las náuseas y sucedió lo que tenía que suceder. Mientras recuperaban el aliento luego de haber vomitado —y mientras intentaban por todos los medios no seguir haciéndolo— ambos oyeron una voz, cargada con maldad pura, susurrando con voz débil, nuevamente en aquella extraña lengua. "Ego sum esurientem (Tengo hambre)"
No quisieron voltearse, pero la curiosidad fue tanta que, sin poderlo evitar, habían girado sus cabezas muy levemente. Una vez hecho esto, tuvieron la misma visión que Anko tuvo aquel día en que utilizaron la Marca de Maldición por primera vez.
Solo se podía ver una espesa neblina negra en la que solo vislumbraba unos tenebrosos y brillantes ojos amarillos, unos ojos cargados con sed de sangre, odio, maldad, y por sobre todo, sed de venganza.
Además de ello, en ocasiones, podían oír ligeros chillidos acompañados por unos tenebrosos y poderosos ronquidos que enviaban continuos escalofríos a los dos presentes.
"D-Danzo-sama, d-d-de-debe-demos salir de aquí." Dijo Torune incapaz de contener el miedo.
Danzo no pudo estar más de acuerdo con las palabras de su guardaespaldas, y cuando ambos se dispusieron a salir de allí, ambos habían notado que algo se había movido entre aquella espesa neblina.
Ambos se miraron entre sí, movieron ligeramente las rodillas, y cuando estuvieron por saltar, una gran, larga y viscosa mano negra había salido de aquella neblina y se había dirigido hacia Torune, quien, debido a su estado de conmoción, no pudo esquivar el agarre.
Instantáneamente, gritó de dolor debido a que aquellas manos viscosas quemaron su piel. En un intento de supervivencia, Torune se rodeó con sus parásitos para que la mano lo soltara, pero muy a su pesar, los parásitos morían antes de que pudieran hacer nada.
Por tal motivo, Danzo vio a la mano arrastrando a Torune hacia la neblina y posteriormente solo se oyeron los gritos desgarradores de Torune acompañados por un sonido que se asemejaba a un animal hambriento devorando un pedazo de carne luego de estar días sin probar bocado alguno.
Los gritos de Torune continuaron, pero disminuían considerablemente por cada segundo que transcurría, hasta el punto en que ya no se oyeron más, solo a aquel 'animal' disfrutando de su 'aperitivo'.
Finalmente, Danzo oyó un sonoro 'glup', al igual que los continuos gruñidos que ahora era acompañado por un ligero, pero muy oscuro carcajeo. Danzo intentó huir, pero quedó petrificado al ver la neblina disipándose levemente, revelando de la misma forma a la criatura que yacía allí escondida.
Fue una visión horrorosa, de pesadilla; era algo que si Danzo hubiera sido capaz de desearlo, entonces hubiera sido nunca haberlo visto.
En el piso, una criatura humanoide, oscura a excepción del torso; con grandes ojos amarillos; una gran boca que se extendía desde su barbilla hasta donde debería tener la nariz; como mínimo tenía el doble de cantidad de dientes, los cuales eran amarillos y puntiagudos —aunque también babeaba una sustancia viscosa de color negro parecida a la que se desprendía de su piel—.
Además de ello, su torso era transparente, por lo cual se podían ver sus órganos internos, los cuales eran de igual color que el resto de su cuerpo, aunque brillaban ligeramente y parecían moverse por alguna extraña razón, mientras que sus pies parecían estar 'desarrollándose'.
Danzo simplemente se lo quedó mirando, viendo a aquella criatura riendo mientras se lamía la sangre de sus dientes, sangre que parecía ser de una persona que hasta hace unos pocos minutos había sido uno de sus más fieles soldados.
No quería hacer movimientos que pudieran alertarlo, ya que Danzo no tenía idea de lo que esa cosa que supuestamente era Naruto podía hacer.
"Cibum, ego quidem esurit (Comida, aún tengo hambre)." Habló la criatura una vez más antes de mirar a Danzo, quien instantáneamente se volteó y dio un salto hacia adelante para huir.
Sin embargo, ya había sido muy tarde, porque aquella mano —la cual se había extendido varias decenas de centímetros— le había atrapado con fuerzas. Danzo gruñó al igual que Torune, pero logró decir unas palabras mientras la mano regresaba hacia la bestia.
"O-Oni, y-ya de-detente, t-tu gan…" Intentó finalizar Danzo, pero para su mala suerte, su cabeza ya había sido arrancada por los grandes y afilados dientes de la bestia que había estado arrastrándolo.
Dicha bestia continuó masticando la cabeza de Danzo, pero pareció no gustarle el sabor ya que gruñó y arrojó el cuerpo sin cabeza hacia un lado.
Poseído por la ira, la vestía continuó gruñendo, pero no porque su última 'comida' le hubiera desagradado, sino por algunas presencias que podía sentir en la aldea. Unas presencias que contaban con algo que no le hacía sentirse único, pero también por otra extraña razón que no podía descifrar debido a su estado incontrolable. Presencias que debían desaparecer de la faz de la tierra.
Una de ellas podía sentirla más cerca que las demás, las cuales se encontraban todas juntas en un determinado punto de la aldea. Esa presencia le era algo familiar, sentía que era una persona preciada para aquella persona que alguna vez había sido.
Por tal motivo, sonrió ampliamente y dijo antes de echarse a correr en dirección a Anko para asimilarla también a ella. "¡Pars eris (Serás parte de mí)!" Al exclamar eso, sus pies terminaron de desarrollarse y a una velocidad frenética —con la cual creó que fuerte explosión que hizo estallar la base de la Raíz— fue directamente en dirección a la aldea para hacerle a Anko una 'visita'.
Notas
Otro capítulo finalizado.
Al fin el capitulo, antes de pasar a las explicaciones, quiero explicar algo.
El motivo de los Omakes fue porque ya los tenía escritos hace un buen tiempo (bueno, dos de ellos). Asi que había decidido concluir con la tercera parte, y como estaba ocupado y no tenía tiempo para escribir este capitulo, entonces decidí publicar los Omakes como capitulos aparte ya que no habría tenido tres capitulos nuevos como para publicar los Omakes junto con ellos (como lo venía haciendo con los anteriores Omakes).
Ahora, hubo algunas sorpresas en este capítulo, como Naruto hiriendo mortalmente a Karin y la muerte de Torune. Con respecto a Danzo… Ya verán.
También escribí un poco sobre Lee y Sakura, simplemente para que sepan que estaban haciendo.
Lo de Orochimaru dando una fracción de su alma para desarrollar la marca de maldición de Naruto lo explicaré más adelante. Solo esperen.
Oh, como ya saben, este es el "Modo Berserker" de Naruto. También pueden llamarle "Modo Berserker Inestable". ¿Por qué inestable? Porque esta no es su verdadera forma, aún le falta una transformación más. Para estabilizarse necesita comer cuerpos humanos y asimilarlos, al hacerlo, mejora su cuerpo y va acercándose a su modo estable.
Algunos tal vez notaron que Naruto estaba hablando en latín. En primer lugar, no hablo el idioma, usé el traductor de Google. En segundo lugar, decidí hacerlo para darle una sensación más tenebrosa, por ejemplo, que una bestia te esté mirando con esa sonrisa y diciéndote algo que no puedes entender. Te asustarías, ¿cierto? Y, en tercer lugar, porque el latín se usaba en las películas del exorcista (creo). O sea, 'el idioma que hablan los demonios'.
Ah, el final posiblemente sea explicado en capítulos futuros, no creo que lo haga en el siguiente (eso de no sentirse único).
Pero bueno, creo que eso sería todo.
Dejen sus comentarios y nos leemos en el siguiente capítulo. ¡Saludos!-
