Reviews:
thor94: We'll have to wait for that. By the way, I'm up to date with the English version, I just have to do a few revisions and my beta the rest.
darksquall03: Lo agradezco.
rubas 273: No creo que sea una transformación que Naruto pueda controlar. No quiero spoilearte el motivo.
riohey sawada dragneel: Claro.
AcidESP: Gracias.
Guest(1): Pues haré algo así, pero eso no quiere decir que Naruto irá realmente junto con Orochimaru.
REGIS MARK 5: No es tan así, necesita de seres humanos para desarrollarse, para llegar a su punto estable. Lo explicaré más adelante.
Guest(2): Ese es tu problema, creiste que Naruto era un Gary Tsu, no lo es. No todo puede salirle bien.
Loquin: Lo que hay dentro de Naruto lo explicaré en el siguiente capítulo.
Ryujin: XD, gracias. La velocidad con la que actualizo depende mucho de los lectores, sus comentarios son los que me dan ganas de apurarme a escribir.
wolf1990: Todavía deberemos esperar a lo que hará Naruto.
aniel2610994: En ese entonces un harem masivo me parecía 25. xDD. Ahora 11 me parece masivo. xDDDD
Me pone muy contento que te guste la historia, y espero que la sigas disfrutando de la misma manera y que de la misma forma sigas comentando los capítulos. :)
OTAKUFire: Por suerte no te despidieron :P
Suerte con tu historia, pero como recomendación, no hagas un harem tan grande. Te vas a dar cuenta que luego se hace dificil llevar la historia.
Lo que la "bestia" sintió en los demas que tienen la marca lo explicaré en el siguiente capitulo.
adansasuke15: Pues aquí está.
Wolf: Listo.
Reviews: 658 - Favs: 448 - Follows: 423
Humano hablando—. Interesante.
Humano pensando—. Creo que lo asesinaré.
No Humano hablando—. No mereces ese poder.
No Humano pensando—. Detenerlo es lo primordial.
Técnicas/ Nombres desconocidos—. ¡Mokuton Hijutsu Jukai Koutan!
Renuncia de Derechos: No soy dueño de Naruto, Masashi Kishimoto lo es.
Capítulo 38
Terror, eso era en lo único que Anko podía pensar en estos momentos.
Había estado saltando de tejado en tejado junto con Yugao y sus compañeros ANBU hasta que repentinamente sintió una muy tenebrosa sensación en Naruto; era como si fuera algo del mismísimo infierno.
Solo pudo pensar en lo peor, tal vez algo muy malo le había pasado a Karin y por tal motivo Naruto se había enojado como nunca antes en su vida. Era una sensación tan aterradora que Anko no pudo pensar en otra cosa que quitarse su marca de maldición para dejar de sentir conexión con Naruto.
Yugao naturalmente notó el extraño actuar de la maestra de las serpientes, por lo que ordenó a su equipo que se detuvieran mientras ella se le acercaba para preguntarle con preocupación—. ¿Qué sucede, Anko?
Estaba pálida, sudorosa y temblando de una forma que nunca pensó ver en Anko, es más, nunca pensó ver a una mujer como ella en un estado tan deplorable.
Anko, sin poder contenerse y con los ojos medio llorosos, se abrazó a si misma mientras miraba a Yugao—. D-Debemos huir. —Fue lo único que logró decir antes de que los cuatro presentes sintieran perder la conciencia. Todo esto debido a aquel desagradable instinto que había eclipsado el ambiente.
Sin embargo, antes de que pudieran ir al mundo de los sueños, los tres lograron dar una sacudida a sus cabezas para evitarlo. Anko, no obstante, no pudo evitarlo ya que la sensación había sido mucho más intensa debido a la conexión que compartía con Naruto.
Yugao, rápidamente se arrodilló y se quitó su máscara mientras hacía grandes esfuerzos para contener las náuseas gracias a aquella sensación—. ¡A-Anko! —exclamó, tartamudeando un poco debido a que no pudo contener todos esos reflejos.
Por lo tanto, se había cubierto rápidamente la boca para evitar algún accidente innecesario, pero por fortuna, no había pasado a mayores.
Yugao maldijo; no tenía idea de lo que estaba sucediendo. Pero no quería arriesgarse, así que decidió seguir el consejo que Anko dio antes de desmayarse.
Agarró uno de los brazos de Anko y lo puso alrededor de su cuello para ayudar a levantarse—. Listo —susurró, ahora volteándose para ordenar a sus compañeros, sin embargo, se topó con una escena horrenda.
En primer lugar, notó que unas manchas borrosas de color rojo pasaron por sus costados a gran velocidad. Pero rápidamente dedujo que fueron aquellos hombres que habían sido sus compañeros desde su primer día como Capitana ANBU, pero ahora eran nada más que grandes charcos de sangre en el suelo.
Concluyó que habían sido asesinados de forma instantánea por una criatura que se aproximaba hacia ella a una velocidad endiablada. Cerró los ojos, justo cuando había visto las grandes garras de aquella bestia a centímetros de ella.
Momentos antes, en el lugar donde se encontraban el Hokage y compañía, Kyofu, quien había sido el primero en ponerse en pie, se giró rápidamente hacia el lugar donde podía sentir la presencia de Anko y la de Yugao.
Posteriormente miró a los costados y puso sus ojos en el resto, quienes parecían estar mucho más confusos y aterrados que él—. Maldita sea, lo que me faltaba —pensó el clon con frustración, pero tampoco podía culparlos, incluso él se sentía temeroso por aquella transformación, aún más siendo la única persona consciente de lo que aquello era.
Sin embargo, no permitió que esto le desconcentrara de lo que era importante, por lo que hizo la señal del tigre con sus manos—. Kai —pensó, liberando los sellos de gravedad en su cuerpo.
Luego, sin mirar a los demás, exclamó—. ¡Hokage-dono, Jiraiya-dono, Bee-dono, Kakashi-dono, Gai-dono e Itachi-dono!
Los que no conocían a este hombre, se sintieron sorprendidos de que él sí lo hiciera, pero no pudieron decir nada ya que continuó—. ¡Espabilen!
Eso fue lo único que necesito decir para que todos los presentes se pusieran de pie por completo y sacudieran sus cabezas para apartar el nerviosismo.
Kyofu entonces se preparó para ir hacia el lugar de sus chicas, pero antes de que pudiera hacerlo, una mancha negruzca que destruyó la calle y los edificios cercanos, pasó a su lado.
Todos salieron despedidos, con excepción de Kyofu ya que pudo reaccionar a tiempo gracias a sus habilidades sensoriales. Sin embargo, ya había perdido valiosos segundos, así que sin más remedio fue volando lo más rápido que pudo detrás de la bestia—. ¡Vete a la mierda! ¡Nadie puede hacerles daño, ni siquiera yo!
No había preocupación alguna en sus palabras, por la sencilla razón de que no podía. Sabía que a la menor muestra de debilidad eso podría acarrear un resultado que ni siquiera él quería imaginar.
Por lo tanto, estaba usando toda su experiencia; todo aquello que había y aprendido en la Raíz: Mantener la cabeza fría y tener al objetivo siempre a la vista.
No podía fallar; simplemente no podía, era su obligación evitar que sucediera una tragedia.
Así que siguió volando, tan rápido como nunca antes lo había hecho, poniendo todo de sí para alcanzar a aquella rápida bestia. Pero en vano; su estado 'Berserker' era demasiado veloz, y también dudaba que con el Chakra de Kurama podría hacer alguna diferencia.
Así que solo hizo lo único que se le ocurrió para darse más tiempo, en especial ya que se encontraban a pocos metros de la posición de las chicas.
Levantó su mano derecha y activó su Rinnegan—. Banshō Ten'in. —Cargó la mayor cantidad de Chakra que pudo en esa técnica, la cual creó un campo de energía invisible alrededor del original, pero esto no había sido suficiente, solo logró detener su avance un poco, lo suficiente como para verle impactando a dos ANBU y enviar sus cadáveres volando hacia delante, rozando a Yugao por unos pocos centímetros.
El ser irracional entonces había abierto sus manos y acercado sus afiladas pesuñas al rostro de Yugao para arrancárselo, sin embargo, unas cadenas negras y brillosas se enroscaron en todo su cuerpo, pero en especial en la mano que estaba extendida.
En ese preciso instante, Yugao abrió los ojos para ver a aquella horrida criatura abriendo sus ojos de tal manera que parecían que se habían extendido varios centímetros.
Debido al temor puro que sintió al ver a esa cosa putrefacta suspendida en el aire, Yugao dio varios pasos hacia atrás hasta tropezarse con algo y caer junto con Anko.
Visiblemente perturbada, Yugao se preguntó quién era el responsable de detenerlo.
Miró detrás de él y divisó a una persona enmascarada que coincidía a la perfección con las descripciones dadas por Naruto sobre su faceta de 'hombre de negocios'.
— ¿T-Tú e-eres? —preguntó con voz temblorosa, retrocediendo inconscientemente.
El clon, quien estaba haciendo un esfuerzo considerable para que el original no cometiera una gran equivocación, miró como pudo a Yugao—. Sí, tranquilízate, Yugao-chan. Lleva a Anko-chan a un lugar seguro, y no te atrevas a volver a este lugar. El jefe ha perdido el control.
Yugao, negó con la cabeza. No, no había forma de que esa cosa fuera Naruto; ella simplemente no podía creerlo.
Estuvo por expresar sus pensamientos, pero un fuerte chillido de la bestia frente a ella se lo imposibilitó.
El chillido fue tan fuerte que ella —al igual que el clon— no pudo evitar taparse los oídos, sintiendo que sus tímpanos reventarían ante aquel desagradable sonido.
Como Kyofu también estaba sufriendo lo mismo, estaba haciendo un gran esfuerzo para no perder la concentración y liberarlo debido a ello.
Apretó los dientes aún más y miró a Yugao antes de gritar—. ¡Ya vete de aquí!
Yugao hizo grandes esfuerzos para asentir y luego saltó lo más lejos que pudo, obviamente sin olvidarse del cuerpo inconsciente de Anko.
Una vez que Naruto sintió que ambas estaban lo suficientemente lejos, quitó otras dos cadenas de su pecho y las enroscó alrededor de la boca de esa cosa en un intento de detener aquellos insoportables bramidos.
Justo en ese entonces, un destello amarillo y varias explosiones de humo aparecieron a su lado, revelando a la Elite de Konoha y a Bee, mirando con asco a la bestia que derramaba aquella sustancia viscosa de color negro que fundía el suelo al hacer el menor contacto.
— ¿Qué es eso? —preguntó Kakashi, con su Sharingan al descubierto, buscando algún indicio que le dijera de qué se trataba.
Kyofu, algo agotado por el Chakra que había utilizado hasta ahora, contestó—. ¿Eso? Eso es un monstruo. —Acto seguido, separó las extremidades de la bestia en un intento de causarle algo de daño y tal vez así finalizar esa transformación.
—Debemos sacarlo de la aldea. —Itachi tomó la palabra.
—Sí, eso sería lo más apropiado —agregó Minato, ahora poniéndose frente a la bestia y viendo algo totalmente desagradable.
Era como si aquella bestia estuviera llorando mientras intentaba mover sus manos para apuntar hacia una dirección que Minato no tenía forma de descifrar, pero era aquel lugar donde el clon podía sentir la presencia de Anko alejándose.
Minato pensó en la forma de sacarlo de la aldea, obviamente tocarlo directamente no era una opción debido a aquella sustancia. Así que pensó que lo más apropiado sería utilizar un clon de sombra para que éste lo teletransportara antes de desvanecerse.
Con eso en mente, Minato cruzó los dedos y estuvo por pronunciar el jutsu hasta que notó a la bestia moviéndose de tal manera que hizo a Kyofu perder control sobre una de las cadenas que contenía uno de sus brazos.
La bestia instantáneamente dirigió su mano hacia Minato en un intento de atraparlo, pero sin mucho éxito ya que éste había desaparecido en un destello amarillo para aparecer en el techo de un edificio que se encontraba en los costados.
Pero aquella mano no se detuvo allí, y se extendió varios centímetros hasta alcanzar los restos de uno de los cadáveres de aquellos que algún día fueron los compañeros de Yugao.
El clon de madera no tenía intenciones de esperar a ver qué quería hacer con esa acción, así que rápidamente volvió a poner una de sus cadenas alrededor de aquel brazo que se había liberado.
No obstante, fue en vano, ya que el brazo simplemente había regresado a gran velocidad a su lugar de origen junto con el cadáver de aquella persona.
Con asombro y gran repulsión le observaron incrustando los restos de aquel cuerpo en su estómago, infligiéndose una gran herida que liberó mucha más de aquella sustancia, la cual expidió un hedor tan pútrido que todos los presentes se cubrieron las narices al sentir las náuseas.
Minato, quien era el que tenía la mejor vista, vio su ya de por sí brillante estómago, resplandeciendo con mayor intensidad mientras lo que parecían ser órganos empezaban a moverse de un lugar a otro, casi como si estuvieran recolocándose por alguna extraña razón—. ¿Qué es eso? —nuevamente se preguntó.
Todas sus facciones habían crecido unos centímetros, mientras que los que estaban detrás podían ver que unos pinchos, no muy largos, estaban brotando de su espalda y codos, cosa que hizo que las cadenas se estiraran lo suficiente como para que la bestia tuviera más movilidad.
El clon gruñó e hizo más fuerzas para aumentar la presión de sus cadenas, pero esos pinchos eran demasiado resistentes y sin importar cuanta fuerza intentara ejercer, éstos no cedían ante su fuerza—. Maldita sea… ¡No se queden allí mirando y hagan algo!
Los presentes salieron de su estado de estupefacción y asintieron con sus cabezas; nuevamente habían perdido la concentración debido a la sensación que transmitía, pero las palabras de Kyofu fueron suficientes para hacerles saber que no había tiempo para pensar en eso.
Esa cosa, fuera lo que fuera, era un enemigo desconocido y no podían arriesgarse a que hiciera algo que pusiera en peligro a la aldea.
El primero en intentar algo fue Itachi, quien tomó varios Shuriken y Kunai para arrojarlos hacia la bestia.
Fueron tiros certeros a cada uno de sus puntos vitales, un ataque que hubiera asesinado o dejado gravemente herido a cualquiera. No obstante, cuando estos hicieron contacto, se derritieron a tal velocidad que no supusieron ningún peligro.
Esto hizo que Gai sudara frio, ya que no estaba seguro de lo que podría sucederle si le daba un golpe. Tal vez abrir las puertas hasta el séptimo nivel le daría la resistencia necesaria para que no fuera un problema, pero el dolor en esa etapa era tan grande que todavía no estaba tan acostumbrado y no podía mantenerlo por tanto tiempo.
Bee, por su parte, confiaba en su manto de Chakra, así que no se preocupó mucho.
Kakashi, por otro lado, contaba con cientos de jutsus como para no preocuparse por su integridad física, pero la duda residía en si serían suficientes o no.
Minato decidió no esperar más y concentró una gran cantidad de Chakra en la palma de su mano para crear un gigantesco Rasengan, en un intento de comprobar qué tan resistente era esa cosa.
Sin embargo, antes de que pudiera iniciar su movimiento, le vio estirando su cabeza hasta el punto en que las cadenas ya no le cubrían la boca.
Por lo tanto, y casi al instante, la bestia chilló tan fuerte que algunas ondas de choque fueron expulsadas por su cuerpo, ondas que agrietaron el suelo y debilitaron los cimientos de los edificios, como también obligaron a los presentes a que se cubrieran los oídos.
Pero no solo esto estaba sucediendo, todos notaron que estaba estirándose tanto que las cadenas eran técnicamente un adorno en estos momentos. No podían presionar más, debido a los pinchos que prácticamente salieron alrededor de su todo su cuerpo.
Seguidamente, la bestia se desprendió de aquellos pinchos, lo cual le dio el espacio suficiente para poder escapar de sus ataduras.
Kyofu no tuvo más remedio que meter sus cadenas de nuevo; no intentó hacerlo nuevamente ya que como Kurama se lo había dicho en aquella ocasión, su transformación se adaptaba a las circunstancias.
Gruñendo, retrocedió al igual que los demás mientras le vía poniéndose en cuatro.
—Ego sum esurientem... ¡Ego sum valde esurientem (Tengo mucha hambre)! —exclamó en aquel incomprensible idioma mientras se ponía de pie y gritaba la misma palabra una y otra vez, enviando más de aquellas ondas que esta vez tumbaron los edificios cercanos.
Luego se detuvo y se quedó mirando hacia el cielo durante unos pocos segundos antes de bajar su cabeza con brusquedad y mirar con una sonrisa tan aterradora a los luchadores frente a él, lo cual hizo que todos estos dieran un involuntario paso hacia atrás.
La bestia entonces se dispuso a saltar hacia ellos, pero un Kunai de tres puntas pasó frente a él e instantáneamente apareció un Yondaime Hokage con un gigantesco Rasengan, estrellándolo sin piedad contra él—. ¡Odama Rasengan!
La explosión fue instantánea, y todos saltaron a una distancia segura, oyendo a Minato preguntar mientras también tomaba distancia junto con ellos—. Sensei, ¿Qué sucede? No es momento de ponerse nerviosos. Kyofu-dono tiene razón, todos debemos espabilar y acabar con lo que sea que ésta cosa sea.
Jiraiya estuvo por asentir, pero Kyofu se adelantó.
—Esa cosa…, es tu hijo —interrumpió Kyofu, haciendo que todos los presentes se giraran hacia él en shock.
— ¿N-N-Naruto? —preguntó Minato, ahora poniéndose nervioso.
Kyofu giró su cabeza levemente—. Así es, el Jinchūriki del Kyūbi… Puedo sentir el aura demoniaco de ese Bijū junto con el Chakra que asumo que es de tu hijo y una desconocida.
Minato negó con su cabeza, pero antes de que pudiera decir algo al respecto, Kakashi tomó la palabra—. ¿Cómo conoces esa información? Es más, ¿cómo conoces a Naruto?
— ¿Eso importa? —preguntó Kyofu, viendo que Kakashi simplemente siguió mirándolo, cosa que le hizo suspirar—. Nos conocemos desde hace unos años; ese mocoso fue quien me dio la información sobre sus planes de contingencia.
Kakashi apretó los puños debido a la furia. Si bien no odiaba a Naruto —ya que podía entender por qué se comportaba así— de todos modos, era algo que no podía tolerar; la aldea estaba por encima de todo.
Así que miró hacia su Sensei, con el deseo de saber qué diría. La expresión de nerviosismo había desaparecido y miró a Kyofu con seriedad—. Quisiera hablar con usted a solas una vez que todo esto se termine.
Kyofu volvió a mirar hacia el frente—. Si salimos con vida —fue lo último que dijo antes de ver el domo de energía que rodeaba al 'Berserker' desapareciendo, revelando una escena bastante mórbida.
Allí, en medio de un gran cráter, se encontraba la bestia ilesa y devorando al cadáver del otro compañero de Yugao.
El clon, obviamente casi vomitó, comprensiblemente porque sabía que era como si él estuviera haciendo eso—. El jefe tendrá dolor de estómago mañana.
—Si llegamos a ese día —agregó Kurama, observando con detenimiento.
Naruto Soundtrack - Flying Light Extended
—Lo haremos —contestó antes de hacer posiciones de manos a gran velocidad—. ¡Katon Gōkakyū no Jutsu!
Escupiendo la gran bola de fuego, hizo otros sellos de manos y gritó—. ¡Futón Daitoppa! —A continuación, la ráfaga de viento incrementó el calor y área de la bola de fuego, la cual impactó de lleno al distraído animal.
Los presentes entonces sacudieron sus cabezas; no era el momento de estar perdiendo el tiempo. Por lo tanto, Kakashi, Itachi y Jiraiya dieron pasos al frente y también hicieron posiciones de manos, cada uno liberando distintas y grandes ataques del Elemento Fuego, aprovechando que Kyofu seguía liberando su técnica de viento.
— ¡Este calor enciende mi corazón, baby! ¡Yeah! —exclamó Bee, haciendo una mano cornuta y rodeándose con su manto de Chakra antes de continuar—. A la bestia la deben mandar a volar, para que yo la pueda acabar. —Esto se lo dijo a nadie en específico, solo esperó a que alguno captara su significado.
Todos los hicieron, en especial Minato, quien se preocupó porque pensó que esa técnica podría asesinar a su hijo. Pero debían de tomar ese riesgo, era la técnica más poderosa con la que contaban en estos momentos, y no podían dudar ante tan temible oponente.
Mientras tanto, Gai viendo esto, apretó los puños. Él tampoco se quedaría con los brazos cruzados; había una cosa que podía hacer en estos momentos.
Por lo tanto, dobló las rodillas y cruzó los brazos—. ¡Hachimon Tonkō, Dai Roku Keimon: Kai (La Sexta Puerta, la Puerta de la Visión: Abierta)!
En ese preciso instante, hubo dos explosiones de Chakra, una de ellas fue de Gai y la otra fue de Bee, quien había liberado al Hachibi en todo su esplendor, cosa que hizo a los presentes abrir sus ojos con enormidad.
Gai no esperó más y con una endemoniada velocidad se dirigió hacia aquella zona infernal; no se preocupó mucho por ello debido a que confiaba en la resistencia que le otorgaba la sexta puerta.
Minato, por su parte, giró su cabeza y miró hacia arriba, viendo que el Hachibi levantó su hocico e instantáneamente una gigantesca bola de Chakra surgió allí.
Por otro lado, Gai ya había llegado a aquel punto ardiente, observando que 'Naruto' se encontraba haciendo una mueca mientras resistía aquel sofocante calor.
Afligido, dirigió su mano derecha a su bolsa ninja y extrajo su Sōshūga—. Las extrañaré. —Seguidamente, le propinó un fuerte golpe en la barbilla —viendo a sus armas derritiéndose al instante— que lo envió varias decenas de metros hacia el aire, cosa que hizo que los usuarios del Elemento Fuego detuvieran sus ataques, mirando hacia arriba para ver una mancha de color verde dirigiéndose hacia otra de color negro.
Gai intentó mantenerse por debajo de aquella errática transformación mientras tomaba la misma postura que Lee tomó en las finales, cosa que todos reconocieron al instante y preocupó a algunos, en especial a Kakashi ya que esa técnica requería de tocar al oponente.
Sin embargo, Gai no estaba pensando en esto, su intención era la de ascenderlo lo más que pudiera con las ondas que generaba su técnica, con el fin de que la aldea no sufriera ningún tipo de daño con la técnica de Bee.
Consecuentemente, movió sus puños a tal velocidad que estos expulsaron cientos de llamaradas y fuertes ondas de impacto que lo ascendieron decenas de metros por cada impacto que daba con efectividad en el animal, el cual empezó a gritar, casi llorar, debido a que estaba recibiendo daño, aunque la frustración era el motivo principal ya que no le dejaban para que pudiera seguir 'alimentándose' en paz.
— ¡Asa Kujaku! —exclamó Gai, ahora cubriendo el cielo con aquellas intensas ondas que hicieron desaparecer a Naruto entre ellas, solo siendo capaces de oír aquellos chillidos que nuevamente enviaban aquellas ondas.
Pasados unos pocos e intensos segundos, Gai notó que aquellas ondas estaban opacando con facilidad a las que él creaba con sus puños. Por tal motivo, gruñó y gritó—. ¡Hachimon Tonkō, Dai Nana Kyōmon: Kai (La Séptima Puerta, la Puerta de la Conmoción: Abierta)!
Los músculos de Gai fueron llevados a su límite y su cuerpo emitió sudor que se evaporaba al instante y lo cubría con un aura de color azul.
El gran incremento de fuerza obliteró por completo aquellas ondas creadas por esos chillidos, lo cual hizo que el animal continuara elevándose sin interrupción.
Sintiendo que sus músculos se desgarraban mientras que sus puños se fisuraban, detuvo el ataque y cambió la posición de sus manos, juntándolas y apuntándolas hacia el centro, lugar donde sabía que se encontraba Naruto.
— ¡Lo siento, Naruto-kun! ¡Pero esto es para que regreses a la normalidad! ¡La Bestia Azul de Konoha te demostrará sus afilados colmillos y su rugiente juventud! … ¡Hirudora! ¡Haaah!— exclamó y expulsó un tigre que rugió poderosamente, disipando el fuego que había creado sus puños e impactando con fuerza demoledora contra el descontrolado Jinchūriki.
Aquellos en tierra, abrieron los ojos con enormidad al ver la masiva técnica; era gigantesca.
El clon de Naruto, por su parte, se encontraba apretando los puños de la emoción—. Estos sujetos son sorprendentes. Jefe, será mejor que sobrevivas, debemos luchar contra Gai-sensei o Lee cuando éste se recupere. Demonios, Konoha sí que tiene a algunos fenómenos. —Esto último no lo dijo en tono despectivo, sino todo lo contrario.
Segundos más tarde, la poderosa ráfaga de viento llegó a ellos y todos tuvieron que cubrirse, a excepción de Bee —su Bijudama le había protegido—, quien seguía cargando Chakra su técnica.
Gai, con los dientes apretados, siguió liberando su técnica el mayor tiempo que pudo, todo con el fin de seguir ascendiéndolo más metros y asegurarse de que sufriera la mayor cantidad de daño posible.
Uno creería que estaban siendo muy drásticos con las técnicas que estaban utilizando, pero ellos sabían muy bien que no debían de arriesgarse. Lo que fuera que Naruto se haya transformado, ya no se sentía como si fuera algo de este mundo.
Era algo completamente distinto, algo totalmente desconocido para ellos, algo que nunca antes habían sentido y que sabían que si continuaba más tiempo libre, entonces nada ni nadie estaría a salvo. Por lo tanto, lo mejor era detenerlo antes de que pudiera seguir desarrollándose, cosa que todos concluyeron cuando le vieron cambiando de forma al comer aquellos cuerpos.
Gai entonces sintió que cada musculo de su cuerpo se le había desgarrado, por lo tanto, viendo que Naruto ya se encontraba a una distancia más que suficiente, desactivó sus puertas y cayó en picada hacia el suelo.
Antes de que cualquiera preocuparse por Gai, Minato ya había lanzado un Kunai hacia él y lo agarró para parecer casi al instante en el mismo lugar donde estuvo parado.
Sin esperar por ninguna señal, Bee liberó aquella gran bola hacia el lugar donde se encontraba aquel increíble domo de aire puro que todavía estaba envolviendo a Naruto.
El cielo resplandeció y obligó a los presentes a cubrirse los ojos; no pudieron ver aquella sorprendente explosión que gracias a Gai no había ocasionado serios daños a la aldea, aunque algunos edificios ya debilitados se derrumbaron debido a la potente onda expansiva.
Pasados los segundos, el intenso brillo disminuyó, lo cual posibilitó a los presentes que pudieran mirar en aquella dirección. Sorprendidos, vieron el sorprendente domo de energía —que hubiera destruido la aldea con facilidad—, cubriendo el cielo varios cientos de metros.
En lo que la técnica continuaba, todos se reagruparon y se acercaron a Gai, quien estaba hecho polvo luego de haber forzado a su cuerpo de tal manera. No obstante, eso solo trajo sonrisas en el rostro de todos los presentes, incluso de Naruto, quien sentía respetar cada vez más al extravagante maestro del Taijutsu.
—Gai, me has sorprendido —declaró el Hokage, verdaderamente sorprendido ante tal exhibición de poder.
—Y con la técnica de Bee-san, lo más probable es que Naruto regrese a la normalidad. Y una vez que eso suceda, Minato, será mejor que bloquees su Chakra totalmente —indicó Jiraiya.
Kakashi, dando unos pasos para llegar a la posición de Gai para felicitarlo, miró con expectación a su maestro, sorprendiéndose con su respuesta—. Sí, eso es lo que haré. Solo espero que no esté consciente, de lo contrario sería imposible hacerlo. Por eso permití que se fuera de la aldea en aquel momento. —Esto último lo dijo cuándo Naruto había utilizado su Bijudama contra los espectadores.
—Ya veo —agregó Kakashi, bajando su banda para cubrirse su Sharingan y no gastar energías innecesariamente.
Minato giró y suspiró—. Kakashi, lo lamento. Sé que tú no apruebas mis decisiones, pero en ese momento no podía hacer nada. Naruto no es alguien que se dejaría capturar estando consiente, se inmolaría a si mismo antes de que eso sucediera. Tuve que dejarlo escapar para luego idear algo para atraparlo. Pero no me malinterpretes, eso no quiere decir que quiera hacer daño a mi hijo —finalizó, haciendo mucho énfasis en sus últimas palabras.
Kakashi asintió más que satisfecho con su explicación; podía entender que su Sensei no quisiera hacerle daño porque se sentía culpable por todo lo que estaba sucediendo, y aunque fuera difícil, confiaba en que su Sensei idearía algo para que Naruto dejara de ser un peligro.
Luego miró hacia Gai —quien estaba gruñendo y respirando agitadamente—, y lo felicitó por su gran idea de alejar a Naruto lo más posible de la aldea.
Gai levantó con mucho dolor uno de sus pulgares y le dedicó una de sus brillantes sonrisas. No obstante, aquel buen ambiente desapareció cuando aquel repugnante instinto asesino volvió a aparecer, pero con mucha más intensidad que antes.
Fue tanta que algunos de ellos casi se desmayaron, pero lo evitaron al agitar sus cabezas.
Miraron hacia arriba, y vieron que aquel domo de energía volvió a explotar, pero estaba por dentro y disipándola en un instante.
Allí vieron a aquella bestia, rodeada por una intensa aura de color negro mientras sus amarillentos ojos habían cambiado a un color rojizo y también despedían un aura de ese mismo color.
Sorprendidos y asustados, todos miraron con incredulidad, e Itachi habló—. Imposible. Luego de recibir tales técnicas, aún se encuentra como si nada. Y ahora parece enojado.
Todos entonces oyeron a Minato suspirar y sentarse de piernas cruzadas en el suelo—. No me queda más remedio. Entraré en Modo Sabio y terminaré esto antes de que pueda volverse más peligroso. —Acto seguido, cerró los ojos y juntó las manos.
—Hay que darle tiempo al muchacho. Todos, prepárense —habló Jiraiya, poniéndose frente a su estudiante al igual que todos los demás.
Kyofu, giró su cabeza hacia el Sannin y continúo—. Modo Sabio, ¿eh? Veo que están depositando todas sus esperanzas en eso. ¿Creen que será suficiente? —Naruto no tenía idea de lo que el 'Modo Sabio' era, pero no creía que fuera suficiente como para derrotar al original luego de que éste hubiera resistido aquellos potentes ataques como si fuera nada.
Jiraiya sonrió levemente y contestó—. Ya lo verás. Una vez que Minato entra en Modo Sabio, no hay nadie que pueda hacerle frente. Créeme, nadie.
Luego se pusieron serios y miraron nuevamente hacia arriba, viéndole levantando la cabeza y oyéndole chillar mucho más fuerte que antes, y si no hubiera sido por la distancia que los separaba, lo más probable es que se hubieran dañado los tímpanos.
El Berserker entonces bajó su cabeza, aun suspendido en el aire y abrió lentamente su boca mientras un vapor de color verde salía del mismo.
Ese mismo vapor tomó forma a una pequeña bola, la cual se comprimió considerablemente hasta que incrementó de tamaño muy lentamente.
—Esa cosa quiere atacarnos —intuyó Jiraiya antes de continuar—. Minato, ¿qué hacemos? Si te mueves, deberás empezar de vuelta.
—Déjamelo a mí —interrumpió Itachi, dando un paso al frente.
Kakashi instantáneamente supo lo que tenía en mente y se apresuró a cuestionar—. Espera, Itachi. Si haces eso, tu enfermedad avanzará. Debe de haber otro método.
Kyofu no tenía idea de lo que estaban hablando, por lo tanto decidió mantenerse a la raya. Fue Jiraiya quien dio una idea—. ¿Qué tal Kyofu-dono? De seguro eres capaz de absorber eso también. Después de todo, es Chakra.
Los que recién habían llegado y no tuvieron la oportunidad de ver esa habilidad, se giraron hacia él mientras se preguntaban cómo podía absorber Chakra.
Kyofu, por su parte, asintió—. Está bien, déjenmelo a mí. —Posteriormente, activó su Rinnegan y apuntó su mano hacia el lugar donde vendría el ataque.
No obstante, la seria voz de Minato advirtió—. No hagas eso, o morirás. —No había amenaza hacia el 'magnate', más bien era una advertencia de que podría sucederle algo malo.
Kyofu pudo detectar sus intenciones, así que se giró, mirando hacia sus cerrados ojos—. ¿Qué quieres decir? —preguntó intrigado.
Minato no los abrió—. Mi hijo está absorbiendo una gran cantidad de Energía Natural, es tanta que me parece increíble. Tal vez esa es una de las razones por la cual perdió el control, su cuerpo no es capaz de controlar ese poder. Mucho menos podrás hacerlo tú si no has recibido entrenamiento para controlar esa energía. Si la absorbes, terminarás convertido en piedra.
No era una información que hubiera compartido en otro escenario, pero esta situación lo ameritaba; Kyofu aun podía de ser ayuda y no le convenía que muriera por algo como eso.
Naruto bajó su mano y preguntó mentalmente—. Kurama, ¿qué tan cierta es esa información?
—No soy un experto en el Modo Sabio, así que no te puedo decir si es verdad que podría suceder algo como eso. Pero tiene razón en algo; no cualquiera puede utilizar esa energía.
—Ya veo, hay muchas cosas que debemos aprender todavía. —Seguidamente, y sin más opción, todos miraron hacia Itachi, quien asintió con su cabeza—. No hay más remedio. —E instantáneamente activó su Mangekyō Sharingan.
—Todo el mundo, manténganse lo más cerca posible que puedan de Hokage-sama —pidió Itachi, moviéndose hacia el Yondaime al igual que los demás.
Bee deshizo su transformación y una vez que todos estuvieron cerca, Itachi asintió y sus ojos sangraron, lo cual dio paso a una intensa aura de color rojizo que ascendió varios metros, mientras dicha aura empezaba a tomar forma a una extraña figura humanoide.
Primero aparecieron unos huesos, seguidamente algo que se asemejaba a los filamentos y finalmente fue cubierta por una extraña armadura que contaba con una muy puntiaguda nariz.
No tenía pies, pero sí tenía manos, las cuales se encontraban vacías.
—Sorprendente —pensó el clon mientras miraba desde su interior a la imponente figura—. ¿Así que esto es lo que uno logra al pasar su Sharingan al siguiente nivel? Creo que tomé la decisión correcta al dejar a Sasuke con vida —finalizó con una oscura sonrisa, impaciente con que Sasuke llegara a este nivel, y si no podía, siempre podía probar sus habilidades con Itachi, luego de asesinar a su hermano, claro está.
Kurama, por otro lado, gruñó—. No, esto ni se acerca al poder máximo del Sharingan. Esto es como un niño comparado con el Susanoo perfecto. Un Susanoo perfecto es casi tan grande como yo con el cien por ciento de mi poder.
Naruto inevitablemente silbó en su mente, ya que sabía cuán grande podía llegar a ser Kurama con la totalidad de su poder; esto solo hizo que su emoción se incrementara. Sí que había personas interesantes en las Naciones Elementales.
Miró nuevamente hacia arriba y vio que el original parecía ya haber terminado aquella bola que no tenía idea de lo que sería. No era muy grande, tal vez llegaba al tamaño de un Odama Rasengan, pero era verde y en el interior se podían ver algunas líneas que se alternaban entre blanco y negro.
Pestañeó una vez, y al hacerlo, el original ya había desaparecido y reaparecido a centímetros del torso del Susanoo.
Conmocionados, todos miraron hacia abajo y vieron a la bestia abriendo su boca de una manera surreal y expulsando algo que se parecía mucho a una Bijudama.
Fue como aquel cañón de energía que Naruto había disparado, pero en lugar de ser de color amarillo, era verde y bastante viscoso.
Incluso dentro del Susanoo todos sintieron el intenso calor, y si no hubiera sido por la figura espiritual, entonces hubieran quedado al igual que todos los edificios que fueron afectados por la técnica.
Si bien no fue una técnica explosiva, había sido mucho más devastadora que aquella Bijudama que Naruto había utilizado; fue mucho más gruesa y se extendió muchos más metros, sobrepasando las murallas de la aldea.
Y esto obviamente significaba que el poder de ella también era mucho más potente, e Itachi era consciente de ello ya que sus ojos estaban sangrando como nunca antes debido a la gran cantidad de Chakra que estaba utilizando para evitar que su Susanoo fuera derretido por completo, además estaba haciendo un gran esfuerzo para no ceder ante el indescriptible dolor que ocasionaba el Susanoo.
Lo más peligroso era que el suelo debajo de ellos también empezó a derretirse lentamente, y como el Susanoo de Itachi no contaba con protección en la parte inferior, no tardaría mucho hasta que aquella sustancia se filtrara y los convirtiera en material fundido.
Por lo tanto, y casi como si hubieran pensado al mismo tiempo, Kyofu y Kakashi hicieron posiciones de manos y exclamaron al mismo tiempo mientras ponían sus manos en el suelo—. ¡Doton: Doryūheki!
Los muros de piedra emergieron del suelo, justo debajo de Naruto, para levantarlo solo unos pocos centímetros, ya que pesaba tanto que los muros no pudieron subir más.
Pero esto había sido más que suficiente, ya que aquella sustancia ya no amenazaba con filtrarse en el interior, así que solo hubo felicitaciones por parte de todos.
No obstante, aquella criatura sonrió oscuramente y liberó de su espalda una pequeña bola de color negro que flotó, se dirigió hacia su boca y se fusionó con aquel cañón de energía.
El efecto fue instantáneo; no hubo nada más que Itachi pudiera hacer. Con velocidad abrumadora, el Susanoo de Itachi fue desintegrado, y aquellos dentro solo pudieron observar mientras aquella sustancia se acercaba lenta y amenazadoramente.
Maldijeron y cerraron los ojos, esperando a su inminente y trágico final. Pasados los segundos, los cuales habían sido más que suficientes para sufrir el mismo destino que la técnica del Uchiha, volvieron a abrir los ojos, solo para presenciar una absoluta oscuridad.
No había sonido alguno, tampoco se percibía aquel detestable aroma que desprendía aquel animal, y sorprendentemente, tampoco se sentía su presencia.
Pensando que habían muerto y que habían ido a 'un lugar mejor', todos liberaron suspiros de derrota simultáneos. Esto sin embargo les hizo percatarse de que había otras personas en aquel lugar rodeado por la oscuridad, así que miraron a los costados e intentaron preguntar qué sucedía.
Pero antes de que pudieran, oyeron una voz que transmitía un poder inconmensurable—. Gracias...
Acto seguido, los primera rayos de luz atravesaron aquel lugar y observaron una material negruzco en forma circular retrocediendo a gran velocidad, regresando hacia el poseedor de aquel grandioso poder.
Naruto inconscientemente dio un paso hacia atrás, abrumado al sentir el poder de su padre—. ¿Q-Qué d-diablos e-es e-eso? Este poder es… increíble. —Finalmente sonrió mientras sus manos le temblaban debido a la emoción, aunque también había un cierto temor.
No sabía que su padre podía ser tan poderoso; ni siquiera estaba luchando y ya se podía sentir una gran presión, una sensación que nunca antes había sentido, ni siquiera de la bestia en la que el original se había convertido.
Frente a ellos se encontraba Minato, quien sorprendentemente había cambiado de prendas y su apariencia también había cambiado un poco.
Su capa ya no tenía llamas rojas, ahora en el centro tenía una rara inscripción con unas comas negras a su alrededor; su pelo se había erizado más mientras que en el frente dos de ellos parecían asemejarse a unos cuernos; ojos amarillos como las de un sapo. Pero lo más sorprendente era dos bolas negras flotaban detrás de su espalda.
— ¡¿Gudōdama?! —exclamó Kurama con incredulidad.
— ¿Qué es eso? —preguntó con atención.
—Te lo explicaré después, ahora, solo observa.
Naruto simplemente asintió y volvió a mirar hacia el frente, viendo a su padre cada vez más cerca del original—. Hijo, por favor, recobra la razón —solicitó Minato con tristeza, en verdad él no quería luchar contra su hijo, no le importaba que estuviera en ese estado; Minato no quería hacerle daño.
La criatura pareció entender lo que el hombre frente a él había dicho, por lo tanto había sonreído y reído tan fuerte que la mayoría cerró uno de sus ojos y giró un poco la cabeza.
Minato no se inmutó y continuó observando, oyendo a la criatura riendo de una forma tan burlona que hubiera molestado a cualquiera—. ¡Optimum prandium eris (Tú serás una excelente comida)! —exclamó y se abalanzó hacia Minato con la boca abierta a más no poder para devorarlo de un bocado.
Minato no se había movido, y por lo tanto, Kakashi tuvo la intención de apoyar a su Sensei, pero Jiraiya rápidamente había interpuesto su mano para detenerlo.
No pronunció palabra alguna, solo dejó que el pupilo de su pupilo observara con atención.
Ese ese preciso instante, los afiliados y puntiagudos dientes de su hijo estuvieron a milímetros de hacer contacto con su piel, pero aun así, Minato no movió ni un solo músculo.
Creyendo que por fin sería capaz de comer, el Berserker se dispuso a cerrar la boca, pero muy a su pesar, sintió un poderoso golpe justo en su mandíbula; había sido tan poderoso que sintió que su cabeza casi fue arrancada luego del golpe.
Con asombro, todos vieron a 'Naruto' siendo enviado a una velocidad vertiginosa hacia el aire, desapareciendo de la vista de todos pasados unos pocos segundos.
Con los ojos bien abiertos, todos miraron hacia el Hokage, quien se encontraba mirando hacia la dirección que su hijo había tomado.
—Él ni siquiera se movió, pero ese golpe fue tremendo. ¿Qué diablos hizo? —pensó Naruto impactado.
Jiraiya pareció notar la sorpresa de Kyofu, y por lo tanto, habló con una sonrisa—. ¿Lo ves? Si Minato se lo propone, no hay nadie que pueda hacerle frente. Si yo fuera tú, ya no me metería con él —creyó que esto sería suficiente para que Kyofu reconsiderara sus ideas de afectar a Konoha.
No obstante, Kyofu rió levemente y contestó—. Jiraiya-dono, usted debe saber que una persona de mi posición a lo que menos le teme es al poder físico de los demás. El dinero y la influencia que uno posee es más poderoso que cualquier golpe que sus puños pueden ser capaces de dar. A lo único que yo le temo es que alguien con mayor influencia de la que poseo actualmente apareciera. Así que, Jiraiya-dono, he de rechazar su advertencia.
Jiraiya simplemente suspiró; bueno, al menos lo había intentado. Y como había fallado, no tuvo más remedio que continuar mirando al igual que los demás.
Minato, mientras tanto, dio un paso hacia atrás, preparado para recibir a su hijo cuando descendiera, y no tardó mucho, ya que éste había se había recuperado en el aire y se dirigió nuevamente hacia el Yondaime para atacarlo.
Descendió en picada, esta vez con sus garras hacia el frente para despedazar al 'maldito' que no se dejaba comer. Fue muy veloz, casi nadie le había visto moverse a excepción de Minato, quien nuevamente no había movido un solo musculo, y cuando lo vio nuevamente a milímetros de él, realizó la misma acción de momentos antes.
Sin embargo, esta vez no había sido un solo golpe, habían sido decenas de ellos, los cuales impactaron con fuerza descomunal y liberaron sonidos que revelaba la potencia detrás de cada golpe. Además, liberaban una especie de corriente de aire que dejaba profundas marcas alrededor su cuerpo, cosa que lo envió volando de nuevo, pero esta vez en dirección horizontal.
—Nuevamente lo hizo. ¿Qué clase de Taijutsu es ese? —cuestionó el clon de nuevo. No le veía moverse, y no era porque fuera rápido, simplemente no se movía.
Era como si estuviera usando el aire o algo por el estilo para golpearlo, pero no sabía qué era lo que estaba haciendo. Tampoco Kurama; él nunca había visto algo como eso, ni siquiera cuando Kushina era su Jinchūriki y ésta iba en misiones con Minato; era algo que había aprendido luego de la muerte de su anterior contenedor.
Mientras tanto, el original había chocado contra el muro de Konoha y se había detenido allí; estaba adolorido, como nunca antes. No podía pensar en otra cosa que no fuera en el dolor que sentía en cada fibra de su ser.
Actualmente estaba tosiendo una sustancia negra que derretía el suelo al contacto, tal vez era su sangre. Además, era como si su piel se estuviera desprendiendo o desfigurando; esto solo indicaba una cosa, y la bestia lo sabía muy bien; estaba volviendo a su antiguo ser.
Eso le enfurecía, le hacía hervir en cólera. No podía tolerar que unos 'estúpidos humanos' se estuvieran burlando de él de esta manera. Odiaba eso; quería borrarlos de la faz de la tierra, y estaba dispuesto a hacer lo que fuera para lograrlo.
Minato, en su lugar, se encontraba tranquilamente esperando a que su hijo volviera hacia él; estaba confiado de que ese último ataque lo había dejado severamente lastimado.
Como notó que se estaba tardando, decidió moverse e ir en esa dirección, pero se vio obligado a detenerse cuando sintió que sus sentidos sensoriales se dispararon hasta las nubes.
—I-Imposible… Esta cantidad de energía natural, ¿q-qué está intentando hacer? —Por primera vez, Minato había sentido el verdadero terror. Había dejado de sentir nerviosismo desde que se enteró de que se trataba de su hijo, pero esta vez, oh, esta vez era todo lo contrario.
Esprintó hacia aquel lugar, y al llegar vio que su hijo se estaba transformando en una especie de globo que no paraba de crecer—. Esto es… Está intentando autodestruirse —concluyó aterrado, no porque podría destruir la aldea o quien sabe qué más, sino por lo que podía sucederle a su hijo si es que cumplía con su cometido.
Debía de hacer algo, pero no tenía idea de qué. No estaba seguro si es que funcionaria su llave para mantener el Chakra del Kyūbi al margen, ya que casi no podía sentir ese Chakra, además, estaba esa sustancia corrosiva que formaba parte de su piel.
Mientras intentaba buscar una forma de detener que continuara absorbiendo Energía Natural, Kyofu y compañía aparecieron detrás de él, viendo con sorpresa a aquel globo que casi llegaba al tamaño de una casa de un piso, pero continuaba aumentando de tamaño.
Como ya era costumbre, los recién llegados nuevamente estuvieron impactados, en especial el clon ya que estaba inseguro de lo que podría sucederle en caso de que el original hiciera explosión.
— ¿Sensei, qué harás? —preguntó Kakashi, viendo a un muy nervioso Yondaime Hokage.
—D-Debo anular su Chakra, ¡E-Eso es! —exclamó, dando unos pasos hacia el frente mientras acercaba su temblorosa mano hacia él.
Sin embargo, Jiraiya rápidamente lo detuvo—. ¿Estás loco? Si lo tocas, no sabes lo que podría sucederte.
Minato rápidamente apartó su mano—. ¡Suéltame! ¡¿Entonces qué quieres que haga?! ¡No se me ocurre absolutamente nada más que eso! —gritó, cediendo antes los nervios.
— ¡Pues transpórtalo fuera de la aldea! ¡Ya deja de estar perdiendo el tiempo! —contestó de la misma manera su maestro.
— ¡¿Fuera de la aldea?! ¡El País del Fuego no está a salvo! No importa a donde lo lleve, ¡las consecuencias serán catastróficas! ¡Debo resolver esto aquí mismo!
Esta última información cayó como un balde de agua fría a todos—. ¿E-El País del F-Fuego? ¿Quieres decir que si explota todo el País del Fuego será destruido? —interrogó Kakashi con gran nerviosismo e incredulidad.
Minato se volteó y volvió a mirar a su hijo—. Es lo que estimo. Está absorbiendo tanta energía natural que simplemente ya no puedo calcularlo. Con suerte será solo el País del Fuego; esa es la menor escala que puedo darle en caso de que explote. —Hizo una pausa y miró nuevamente a su Sensei—. Es por eso que debo detenerlo aquí.
—Todo el País del Fuego, ¿eh? —pensó Naruto apretando los puños, pensando en aquellas mujeres que lograban darle algo de humanidad y cordura.
Kurama suspiró y agregó—. Es el fin, ¿no? Bueno, al menos lo intentaste. Solamente espero que no me toque un gritón como Jinchūriki una vez que reviva.
El clon sonrió y agregó—. Siempre puedes taparte los oídos —bromeó una última vez antes de realizar el plan que tenía en mente.
No tenía otra alternativa; no era algo que el original estuviera haciendo conscientemente. Así que lo menos que podía hacer era evitar que se llevara junto con él a aquellas pocas personas que eran importantes para él.
Por tal motivo, miró al Hokage y dijo—. Hokage-dono… Tengo una idea.
Todos se voltearon y le miraron, viéndole flotando hasta estar a unos pocos metros del suelo—. Esta será mi última muestra de bondad, Hokage-dono. Deme uno de sus Kunai.
Casi nadie comprendió sus intenciones, pero luego de analizar sus palabras por unos momentos, todos llegaron a una misma conclusión y Minato indagó—. Espera, ¿acaso tú piensas…? —No logró finalizar ya que Kyofu le interrumpió.
—No importa lo que crean que yo piense. Como ya lo dije, todo lo que hago es solo por negocios.
Minato suspiró, parecía que este hombre sería un terco hasta el final. No obstante, se sintió bastante agradecido por su noble decisión.
Así que sin más preámbulos le arrojó uno de sus Kunai y éste lo agarró rápidamente antes de volar lo más alto que podía, tan alto que aquella hipotética explosión no fuera capaz dañar a nadie.
En realidad no le importaba nadie a excepción de sus chicas —también otros como Neji o el Sandaime—; ellas no tenían por qué pagar las consecuencias de su propia estupidez.
Cuando estuvo lo suficientemente alto, esperó a que su padre hiciera su movimiento—. Maldita sea, ¿Quién hubiera pensado que esto acabaría de esta manera? —reflexionó por última vez antes de mirar hacia abajo.
Mientras tanto, Minato creó un clon de sombra y este caminó hacia la pelota para transportarlo al lugar donde se encontraba Kyofu.
Jiraiya entonces vio al original agachando la cabeza y apretando los puños. Se acercó a él y colocó una mano sobre su hombro—. Es la mejor decisión; tal vez tu hijo regrese a la normalidad luego de esto. No pierdas las esperanzas. Y esperemos que Kyofu-dono tampoco muera; seguramente tiene otro truco bajo la manga.
Minato giró su cabeza hacia su maestro y dijo—. Eso espero, Sensei. —Lo último fue en referencia a su hijo.
Luego volvió a mirar hacia su clon, quien estaba a punto de llegar a la posición de aquel enorme 'globo' que continuaba 'inflándose'.
Levantó una de sus manos y con la otra hizo una posición de manos para enviarlo automáticamente ante el más ligero contacto.
Creyeron que todo se acabaría en los próximos segundos, pero qué equivocados estaban.
El clon ni siquiera había logrado tocarlo, ya que un escudo negro se había tornado visible y lo disipó al instante, cosa que hizo reír a más no poder aquella bola de Energía Natural.
—Diablos, no me queda otra alternativa. No quería hacerlo, pero no tengo más opción… —pensó Minato moviendo sus Gudōdama para rodear a la bestia con ella.
La razón por la que no la había utilizado era porque esas bolas destruían lo que fuera que tocaran a un nivel atómico; su nivel de destrucción era incluso superior al Elemento Polvo de Ōnoki, el cual destruía a nivel molecular.
Y eso era lo malo, ya que si hacía explosión, entonces todas sus partículas terminarían haciendo contacto con las Gudōdama, lo cual haría que sucediera lo que más temía; la muerte de su hijo.
Pero aun así no podía poner en peligro a Menma por su debilidad, tenía que hacer algo al respecto y esa era la única alternativa que existía.
Por lo tanto, las bolas negras incrementaron considerablemente de tamaño y empezaron a rodearlo con rapidez. O eso fue hasta que…
Nuevamente aquella barrera se había interpuesto, y no había permitido que las Gudōdama terminaran de cerrarse por completo, cosa que nuevamente hizo sonreír y exclamar por una última vez al Berserker antes de que brillara con intensidad—. ¡Et omnes cibi mei sunt (Todos ustedes serán mi alimento)!
Minato maldijo con impotencia, mordiéndose el labio inferior ya que no pudo hacer nada para evitar la destrucción de su aldea, y muy posiblemente, la muerte de sus dos hijos.
Aun así, cubrió a los que estaban con él con su Gudōdama para evitar que ellos sufrieran el mismo destino.
Los que nuevamente notaron aquella oscuridad, rápidamente entendieron lo que eso significaba, y todos aquellos que formaban parte de la aldea o que tenían conocidos en el país cayeron de rodillas al suelo. Incluso Bee, ya que había ordenado a su equipo que esperaran en la frontera del País del Fuego hasta que regresara.
Algunos empezaron a sollozar, como en el caso de Minato e Itachi, ya que ambos tenían a personas muy queridas que posiblemente habían sido afectadas por la devastadora explosión… la cual nunca había producido ningún tipo de impacto, más aun al tener la potencia estimada que Minato había dicho.
Minato confiaba en la resistencia de las Gudōdama, pero al menos había esperado una pequeña sacudida luego de la explosión.
Curioso, creó una pequeña abertura y observó con detenimiento. Técnicamente hubo una explosión, pero no como la que él había esperado.
Aquella explosión solo afectó a su hijo, y éste se había convertido en cientos de miles de partículas negras que ascendieron varios centros de metros, hasta el punto donde lograran cubrir la aldea por completo.
Estos quedaron suspendidos en el aire, y Minato realizó otra abertura en la parte superior, viendo al igual que los demás aquellas partículas moviéndose de una extraña forma mientras seguían flotando en el aire—. ¿Qué sucedió? ¿Acaso no explotó? —preguntó Itachi esperanzado.
Minato entonces retiró el escudo por completo y todos vieron que la aldea seguía intacta, pero no había rastros de aquella bestia—. Esto está dándome un mal presentimiento —expresó Jiraiya mientras observaba el oscurecido panorama.
Kyofu, por su parte, había descendido rápidamente luego de ver que no hubo explosión, teniendo mucho cuidado de no tocar aquello, ya que literalmente cubría toda el área que conformaba Konoha.
Aunque notó algo muy extraño al estar cerca, fue como si aquellas cosas se hubieran percatado de su presencia y ahora estuvieran acechándolo.
Esta acción le hizo comprender al instante lo que estaba por suceder, así que se dirigió hacia la Roca Hokage para proteger los refugios, bueno, a las chicas que habían ido a refugiarse allí: Tenten, Ino, Yugao y Anko.
Al estar parado allí, los aterrados refugiados —debido a las sensaciones que transmitía el original en su estado descontrolado— sintieron algo de alivio de ver nuevamente a aquel hombre que los había protegido de aquella inmensa bola de energía que el Gobi había disparado minutos antes.
Algunos instantáneamente le pidieron que hiciera algo, ya que podían ver con claridad la sustancia negra que cubría toda el área.
Kyofu no respondió, simplemente cruzó los dedos mientras pensaba—. Gastaré mucho Chakra en esto… *Grr* Espero tener suficiente Chakra para lo que suceda después. —Seguidamente, pronunció las palabras y creó al menos cincuenta clones de sombras, los cuales saltaron en distintas direcciones de la aldea.
¿Quién lo hubiera dicho? Naruto protegiendo a los habitantes de la aldea, pero lo hacía por la simple razón de proteger su identidad. En realidad solo quería proteger a Hanabi y Neji, pero si solo lo hacía con ellos, entonces esto ocasionaría preguntas innecesarias.
Era algo que quería evitar, pero también tenía otro plan que ya había iniciado en su rol como Kyofu, y esta ocasión sería fundamental para afianzarlo.
No se preocupó por Tayuya porque el clon no tenía conocimiento de su presencia, y aunque lo supiera, ella ya estaba protegida por su propia barrera.
Los clones se dispersaron rápidamente, rumbo a los lugares donde sentían mayores concentraciones de Chakra, también en las menores, pero las primeras eran prioridad, sencillamente para que su plan tuviera mayor efectividad —algunos clones permanecieron con el clon principal debido a la extensión que tenía la Roca y necesitaría a varios.
Tenten e Ino esperaron a que Naruto hiciera su movimiento, viéndole a él y sus clones acercándose hasta estar pegados a los búnkeres de madera. Cerraron los ojos —concentrándose—, juntaron las manos, e instantáneamente, las barreras se hicieron presentes en distintos puntos de la aldea.
—Parece que seguiremos haciendo de las nuestras durante un tiempo más —finalizó Kurama, riendo entre dientes.
—Primero hay que evitar que el jefe siga haciendo más estupideces —replicó el clon.
Mientras tanto, uno de los clones aterrizó frente a Minato, quien había mirado con sospecha luego de verle utilizando la técnica de los clones de sombra, reacción que el clon pudo notar pero que decidió ignorar.
— ¿Qué sucede? —preguntó Minato, no deseando tocar ese punto por el momento.
—Algo malo, será mejor que cree su barrera nuevamente si no desea lamentarlo.
—Hmm, está bien. No es momento de dudar. —Seguidamente, Minato se dispuso a crear una barrera con una de sus Gudōdama, sin embargo, no consiguió hacerlo ya que su transformación había desaparecido—. Demonios —maldijo, apretando los dientes.
El clon suspiró y se sentó en el suelo—. Me pregunto qué haría usted sin mí. Espero que no le moleste que hablemos de negocios después.— Finalmente realizó lo mismo que los demás clones.
Mientras la barrera aparecía, Minato suspiró y agregó—. Ya hablaremos de eso.
Los demás se aproximaron un poco, oyéndole continuar—. Entonces, ¿Qué sucede? —preguntó a Kyofu.
—Que sin estas barreras, todos los habitantes de esta aldea estarán perdidos. Ahora, usted regrese a su anterior estado, la necesitará. Presiento que aquella cosa terminará de desarrollarse con lo que hará a continuación.
Minato no discutió y realizó lo que le pidió.
— ¿Desarrollarse? —preguntó esta vez Bee; no hubo rimas, solo seriedad. Incluso él sabía cuáles eran los momentos en que uno debía de ser serio.
—Él… terminará de alimentarse. —Al finalizar esas palabras, aquellas partículas cayeron a una impresionante velocidad, dirigiéndose en las direcciones donde podían sentir presencias de seres humanos, ignorando a los animales por la simple razón de que estos no le serían de utilidad; todo lo que fuera humano era su prioridad.
Todas ellas golpearon con gran fuerza contra aquellas barreras, haciendo retroceder a los que se encontraban dentro inconscientemente.
Y los clones eran quienes más estaban sufriendo, debido a que los golpes eran muy potentes, y no estaban seguros si serían capaces de resistir por mucho más tiempo debido a la división de Chakra.
Por tal motivo, el clon, cerca de Minato, habló con una mueca—. Hokage-dono, no resistiré más tiempo. Debo informarle que dejaré morir a algunos de los habitantes.
— ¿No hay otra alternativa? —No hubo duda, solo quería confirmación.
—No —fue la tajante respuesta.
—Está bien. —Luego de dar la autorización, se concentró nuevamente.
El clon por su parte, transfirió a los clones esa información, y aquellos que se encontraban protegiendo a individuos en pequeños grupos, desaparecieron.
Esto ocasionó que aquellas partículas rápidamente rodearan a aquellas personas, haciéndoles gritar en agonía pura mientras los fragmentos los consumían a vertiginosa velocidad.
Los gritos podían oírse en toda la aldea, ya que hubo muchas personas que estaban en solitario o que no estuvieron en grandes grupos como para tener el privilegio de ser protegidos por Kyofu.
Minato no se inmutó, ya que sabía que era la decisión más acertada, aunque hubo otros dentro de la barrera que apretaron los puños mientras oían aquellos desesperados gritos de ayuda.
Los cadáveres de los Shinobis también fueron atacados por los fragmentos, los cuales al finalizar de consumir a sus presas volvían al aire para empezar a formar una bola de color negro.
Los cambios fueron instantáneos mientras esto sucedía. La tierra tembló y tanto grandes como pequeñas rocas flotaron en varios puntos; el cielo y las nubes se oscurecieron y relampaguearon; tanto animales terrestres como voladores huyeron despavoridos del lugar.
No hubo alma alguna que no haya sentido temor, y esta vez no solo en Konoha y sus alrededores, sino en todos los rincones de las Naciones Elementales. Desde las frías y silenciosas tierras del País del Agua, hasta las desoladas y rocosas áreas del País de la Tierra.
Afortunados fueron aquellos dentro de las barreras, debido a que éstas disminuían aquellas sensaciones lo suficiente como para que no se desmayaran.
Los relámpagos aumentaron intensidad y el tétrico silbido del viento se hizo presente.
Muy lentamente y a la vista de todos aquellos que podían ver en dirección a la bola, notaron que ésta estaba transmutando, tomando la forma de un ser humanoide de color negro, de al menos dos metros de altura.
De la espalda de dicha figura humanoide, emergió una capa carmesí de al menos cuatro metros que automáticamente lo envolvió.
Descendió muy lentamente, envuelto en aquella capa que parecía tener vida propia debido a la forma en que se movía.
Aterrizó a muy pocos metros de la barrera donde se encontraban Kyofu y los demás, quienes lo miraron con atención a excepción de aquellos que estaban concentrados.
Repentinamente, y ante la atenta mirada de los presentes, aquel extraño movimiento de la capa se detuvo, al igual que todos los cambios climáticos —incluso se dejó de sentir la sed de sangre.
La capa retrocedió por completo y reveló a la persona que se hallaba allí.
Su cuerpo aún era negro, pero ahora se veía bastante fornido, con unos tenebrosos ojos verdes. Alrededor de sus ojos parecía llevar una mascarilla de color blanco, pero no era nada más que su piel, misma característica se encontraba sobre sus pectorales y estómago.
Un cinturón en forma de calavera que 'escupía' dos cadenas grises que enroscaban por su cintura; brazaletes y rodilleras rojas que tenían varios pinchos alrededor; y nuevamente cadenas que se enroscaban en sus brazos.
Simplemente estaba allí parado, mirando de arriba abajo, aunque luego a sus puños y en especial a sus músculos —debido a que estaba acostumbrándose a su nueva apariencia.
Repentinamente se detuvo y miró hacia ellos, mientras una gran línea en donde debería de estar su boca se dibujaba en su rostro, revelando un interior verde reluciente y brillantes dientes blancos.
Lo vieron moviendo los labios, casi como intentara pronunciar algunas palabras. No obstante, nada salía de su boca, tal vez debido a la incapacidad propia de poder hablar, o simplemente porque era una cualidad a la cual no estaba acostumbrado.
—Está intentado decirlos algo —reflexionó Itachi, casi en un susurro.
Los otros no se animaron a decir nada, ya que, si bien no podían sentir ningún tipo de sentimiento proveniente por la criatura frente a ellos, su sola presencia imponía bastante.
Esto se prolongó durante unos pocos segundos más hasta que lo vieron detenerse por completo y agachar la cabeza totalmente.
—Humanos… —Le oyeron pronunciar con dificultad —sin ninguna pizca de emoción.
En ese preciso instante le vieron levantando la cabeza con una mueca de cólera pura mientras separaba los brazos y piernas.
Todos aquellos que se encontraban cerca abrieron los ojos como platos al sentir la repentina sed de sangre.
Aterrados, vieron a su cuerpo expedir un intenso resplandor de color verde.
No sucedió nada, ya que el tiempo simplemente había parecido detenerse.
Todo se había congelado; sus respiraciones, el sudor que caía de sus frentes, el latido de sus corazones, incluso aquella invisible ventisca que soplaba con serenidad.
El tiempo entonces volvió a reinicializarse, y aterrados, Jiraiya y compañía solo atinaron a gritar—. ¡Mierda! —Mientras aquel brillo incrementaba en tamaño e ímpetu.
—Yo… ¡los odioooo! —exclamó, liberando una poderosa onda de energía que con suma rapidez se expandió varias decenas de kilómetros, cubriendo a Konoha en su totalidad.
Un gran resplandor se veía a lo lejos, donde las murallas de una próspera y poderosa nación quedarían en nada más que un agrio y distante recuerdo...
Notas:
Finalizado.
Bien, en una parte puse que Naruto no sabe nada del Modo Sabio. Es verdad, él lo que sabe es sobre la Energía Natural (obtuvo este conocimiento gracias a Orochimaru). Así que no tenía forma de conocer sobre sus efectos y demás.
Ahora, Minato también dice que una de las razones por la cual Naruto perdió el control es por haber absorbido demasiada energía natural. Se podría decir que hay algo de verdad en esa declaración, pero no en su totalidad. Es una pequeña razón, no la principal (puede que lo diga en el siguiente capítulo o en el futuro cuando Naruto investigue más sobre esa transformación).
Y sí, Minato tiene el Modo Sabio de los 6 Caminos, aunque no está completo (porque le falta el Chakra de los Bijūs). Tampoco tiene aquel nivel que tenía Naruto durante la última guerra, aunque por ahora es el más fuerte en este UA (Universo Alternativo).
Ah, y explicaré por qué tiene este Modo Sabio. La explicación la daré cuando también expliqué por qué Naruto tiene el Rinnegan. No lo diré ahora porque no quiero spoilear nada, esto lo haré cuando Naruto esté en el País de las Nieves.
Lo destrucción molecular, atómica y etc.; son cosas implicadas en el manga. El de Ōnoki se dijo que su elemento destruye a nivel molecular, y se dijo que las Gudōdama son superior a eso.
La transformación de Naruto tiene la apariencia exacta de "Spawn". Pueden buscarlo en Google (Spawn comic) para tener una idea de cómo se ve.
Pero nuevamente, he de advertir que no será el mismo. Al principio no lo tenía planeado, pero estuve conversando con un lector sobre la apariencia que Naruto tendría en este momento y me recomendó que mirara a "Spawn".
No sabía qué esperar ya que no lo conocía, pero me agradó bastante su apariencia.
Por cierto, si bien no será él, puede que haya algunas cosas que "Spawn" y "Naruto" compartan. Para los que conocen a este personaje (yo indagué desde hace unos meses atrás y me percaté de ello), lo notarán.
El nombre que tendrá en mi fic lo diré en el próximo capítulo.
Por cierto, este final… ¿No es así? Jejeje.
Pero bueno, ahora quiero anunciar unos cambios.
En primer lugar, eliminaré a un OC de cada respectivo escuadrón, N y Z. Dejaré de llamarlos así; serán equipos desde ahora en más. Genji y Kitsune no se verán afectados.
¿Por qué hago esto? Porque me di cuenta que hay demasiados OC's (además, aún no he hecho nada como para que se "encariñaran" con ellos), y no quiero perder mucho tiempo desarrollándolos. Posiblemente los que desaparecerán como si nunca hubieran existido son la chica Uchiha y el sujeto que queda sin ropa a cada instante. Estaré haciendo las modificaciones pronto.
En segundo lugar, como sabrán, en la última guerra del manga hubo un estimado de 100 mil Shinobis. Esa cantidad me parece absurdamente poca, por lo tanto, incrementaré la cantidad de habitantes, y de este modo, de Shinobis en este universo. (Esto posiblemente afecte a la cantidad de pérdidas que habrá luego de que termine este arco, en especial a la cantidad de personas que Naruto asesinó. Así que no se sorprendan.)
El tamaño del continente no lo aumentaré, ya que las Naciones Elementales forman un super-continente de por sí, como Pangea (por dar un ejemplo). Solamente me parece que los números de Kishimoto no cuadraban. (Y no digan que hubieron guerras, igual sigue siendo muy poco).
¿El motivo detrás de esto? Quiero que las pérdidas de vidas se vean reflejadas en grandes cifras, los números grandes me gustan bastante.
En tercer lugar, de ahora en más utilizaré la raya y ya no más las comillas. Ahora mismo estoy cambiando esto en los anteriores capítulos.
Todos los Lemons y Limes (escenas para adultos) de este fic serán reestructurados. ¿La razón? No me gusta lo que escribí en aquellos días.
El Lemon de Anko y el Lime de Ino en el capítulo 5 ya fueron modificados, si quieren pueden leerlos. Me siento mucho más conforme con lo que he puesto en ellos.
Otra cosa, ¿qué prefieren? ¿Capítulos largos (pero que tardan más en publicarse), o capítulos cortos (que serían publicados más rápidos?
Este capítulo intenté hacerlo corto, pero nuevamente sobrepasé las 10 mil palabras. xD. Así que por ahora solo pregunto.
Pondré una encuesta en mi perfil de Fanfiction. Invito a todos que se pasen a votar, es una pregunta que me gustaría que votaran todos.
Tiene que ver con las "Pistas (Soundtracks)" que suelo poner antes de algunas escenas.
Y por último, diré que me encuentro "decepcionado" con la versión en Fanfiction. Por ahora no diré mucho al respecto, esperaré al siguiente capítulo para explicarme a lo que me refiero (aunque algo de esa "decepcion" disminuyó gracias a algunos comentarios del ultimo capítulo).
Eso sería todo, hasta la próxima.
