Humano hablando—. Esto se ha salido de control.
Humano pensando—. No puede ser.
No Humano hablando—. Eres peligroso.
No Humano pensando—. Estuve equivocado.
Técnicas/ Nombres desconocidos—. Genshi (Átomo).
Renuncia de Derechos: No soy dueño de Naruto, Masashi Kishimoto lo es.
Capítulo 43
Hospital de Madera de Konoha – Momentos antes
Sasuke se encontraba en la habitación de su hermano, observándolo con preocupación mientras varios médicos examinaban sus heridas.
Él y los demás habían regresado hace apenas unos pocos minutos, por lo que Sasuke no entendía nada de lo que había sucedido. No sabía por qué la aldea fue destruida, no sabía por qué Naruto había perdido la razón, y tampoco sabía por qué su hermano y Menma se encontraban en condiciones tan delicadas.
—No pude hacer nada para ayudar a Nii-san… —Sasuke pensó con frustración, con el ceño fruncido mientras presionaba sus temblorosas manos frente a su rostro.
—Incluso Menma se quedó a ayudar, pero yo… —El Uchiha esta vez presionó sus puños con fuerza mientras veía a los médicos vendar a su hermano.
Entonces, la imagen de Menma atacando a aquel tenebroso ser se le vino a la mente, y el recuerdo hizo que se preguntara—. ¿Qué fue eso? ¿En qué se convirtió Naruto? Su poder estaba fuera de mi comprensión. ¿Acaso ese fue su verdadero poder?
Su corazón nuevamente se había llenado de frustración y resentimiento al pensar la gran diferencia que había entre ellos—. ¿Por qué? ¿Por qué se volvió tan poderoso? ¿Es ese el poder el odio…?
La expresión del Uchiha entonces se había vuelto severa mientras continuaba con su línea de pensamiento—. Pero el precio a pagar por ese poder es demasiado grande.— El pelinegro nuevamente recordó a la fornida transformación de Naruto, además de las sensaciones que éste emitía, por lo que no pudo evitar estremecerse ligeramente.
Entonces sacudió su cabeza y siguió pensando—. Decidí no seguir ese camino y ayudar a Menma a cambiar a Naruto. Pero, ¿Cómo hacerlo? Su poder es mucho mayor al mío… Este sentimiento de impotencia es tan frustrante—. Sasuke entonces cerró los ojos, frunció el ceño y apretó los dientes y sus temblorosos puños.
En ese momento, la puerta de la habitación se había abierto, por lo que el Uchiha miró en esa dirección y vio a una chica de cabellera rosada ingresando.
—Sakura… —él murmuró mientras la veía acercarse a él.
—Sasuke-kun… ¿Cómo se encuentra tu hermano? —La recién nombrada preguntó con algo de pesar al ver que se encontraba vendado casi en su totalidad.
El Uchiha volvió a mirar a los doctores trabajar y contestó—. Aún no lo sé, estoy esperando a que terminen.
Finalmente, los doctores se habían alejado del maltrecho Uchiha mayor antes de voltearse hacia Sasuke, quien rápidamente se puso de pie a la espera de que le informaran sobre su estado.
—Sasuke-san, disculpe la demora —se disculpó uno de los médicos mientras los demás se retiraban para atender al resto de los heridos.
—No se disculpe. ¿Qué le sucedió a mi Nii-san? —él preguntó con una seria mirada.
—Recibió un duro golpe que rompió casi todos los huesos de su cuerpo, además sufrió un fuerte ataque mental. Es un milagro que se encuentre con vida, pero gracias a la rápida acción de Bee-san y a los elementos que Kyofu-sama proveyó para este hospital, nosotros fuimos capaces de estabilizarlo. Sin embargo, él se mantendrá inconsciente durante un tiempo hasta que la carga mental se alivie. Pero no tienes que preocuparte, él se encuentra fuera de peligro.
—Ya veo.— Sasuke habló con una seria expresión, pero por dentro se sintió bastante aliviado. Aunque no sabía quiénes eran aquellas dos personas que el medico había mencionado, él se los agradecería cuando lo supiera.
El medico entonces hizo una ligera reverencia mientras decía—. Hay muchos más pacientes que necesitan atención, por lo que no puedo permanecer más tiempo en este lugar. Pero si se presenta algo, no dude en buscarme. Hasta luego.
El medico entonces levantó la cabeza y se retiró, mientras que Sasuke agarró la silla donde se había estado sentando y la acercó a la cama de su hermano antes de sentarse en ella, viendo que Sakura se había parado a su lado.
—¿Cómo te encuentras, Sasuke-kun? —ella le preguntó con suavidad, ya que comprendía cuanto significaba su hermano para él.
—¿Por qué lo preguntas? No es como si hubiera participado en la batalla. Yo fui totalmente inútil —Sasuke habló con evidente frustración mientras presionaba las manos frente a su rostro.
—No había nada que pudiéramos hacer, Sasuke-kun. Pienso que alejarnos fue lo correcto —Sakura replicó.
—Lo sé, pero, aun así, Menma se quedó para ayudar, mientras que yo tuve que huir como un cobarde. Ni siquiera tuve el valor para intentar quedarme a ayudar a mi Nii-san… Maldición. —El Uchiha nuevamente había presionado los puños en señal de frustración.
—Pero gracias a eso nos encontramos sanos y salvos... —ella agregó en un intento de tranquilizarlo, pero el azabache la interrumpió antes de que pudiera acabar.
—Ese no es el punto, Sakura…— Sasuke sonaba molesto, pero consigo mismo.
La pelirosa había intentado disculparse porque pensó que lo había molestado, pero Sasuke había hablado antes de que ella pudiera disculparse—. De todos modos, ¿Cómo se encuentra Menma? —Su voz esta vez sonaba más tranquila, aunque aún era sombría.
—El clon de Hokage-sama en su habitación me dijo que se encuentra estable —Sakura informó, más tranquila porque Sasuke había regresado a su tono de voz habitual.
—¿Solo estable? —El Uchiha indagó sin dejar de mirar a su durmiente hermano.
Ante esto, Sakura suspiró con tristeza, casi al borde de las lágrimas—. H-Hokage-sama dijo que le queda una semana de vida a lo mucho.
Sasuke instantáneamente se puso de pie y se giró para salir corriendo de la habitación, por lo que Sakura lo había seguido a través del pasillo hasta que se estuvieron frente a la habitación de Menma.
El Uchiha no esperó e ingresó sin pedir permiso, viendo que en la habitación se encontraban el Hokage y Kakashi, además de Menma que estaba inconsciente sobre una cama de madera, conectado a varias máquinas que lo mantenían con vida.
Los adultos se giraron al oír que la puerta se había abierto abruptamente, viendo a los jóvenes del Equipo 7 ingresar a la habitación.
—Sasuke y Sakura —Kakashi habló mientras veía al azabache acercarse a ellos.
—¿Es verdad que a Menma le queda una semana de vida? —El Uchiha preguntó un poco agitado debido a su reciente pique.
Los adultos agacharon sus cabezas con pesar y se giraron para mirar al joven inconsciente antes de asentir con sus cabezas.
—Así es… —El Hokage contestó con un semblante de tristeza, apretando los puños con fuerza debido a la culpa que sentía.
—¡¿Entonces cuál es el plan? ¡¿Acaso van a dejarlo morir?!— Sasuke preguntó enfadado, puesto que sentía que los fantasmas de aquella noche cuando no pudo hacer nada para proteger a su familia estaban retornando.
Kakashi había intentado pedirle que no hablara tan alto, pero su maestro había dicho lo siguiente—. No, tenemos un plan para ayudarle, y también a tu hermano.
Esa información tranquilizó a los Genins en la habitación, por lo que Sasuke preguntó con calma mientras daba un paso al frente—. ¿Qué tienen en mente?
—Unas personas irán a buscar a alguien que será capaz de sanar a ambos —contestó el Yondaime sin dejar de mirar a su hijo.
Los ojos de Sasuke se abrieron con sorpresa—. ¿Quién?
—La Legendaria Sannin Tsunade —reveló el clon del Hokage.
Los ojos de Sakura se abrieron con sorpresa, Sasuke, sin embargo, mantuvo una severa expresión mientras decía—. ¿Y quiénes irán a buscarla?
Kakashi y Minato se tensaron visiblemente mientras se miraban entre sí, pero para no levantar sospechas, Minato respondió rápidamente—. Mi maestro, Jiraiya.
Esto no convenció al Uchiha, quien no puedo evitar entrecerrar los ojos mientras miraba a ambos con sospecha—. Tu dijiste algunas personas. ¿Quiénes más? —Sasuke intentaba no sonar descortés, pero era difícil por lo todo lo que estaba sucediendo actualmente.
Kakashi sabía quiénes eran las personas que se enfrascarían en aquella importante misión, pero debido a la delicadeza del asunto, el Hatake giró su cabeza hacia su estudiante para decirle que era un secreto, pero para su sorpresa, el Yondaime lo había revelado.
—Naruto...
Minato no tenía por qué decírselo, pero era una información que también le concernía debido al estado de su hermano. Además, era el mejor amigo de su hijo.
—¿N-Naruto-kun? —Sakura tartamudeó con ojos de incredulidad, ojos que prontamente se habían prostrado en el Uchiha.
Él, sin embargo, mantuvo una impávida expresión mientras miraba al Hokage y decía con firmeza—. Entonces, yo también quiero ir.
—¿Eh? —Kakashi y Minato pronunciaron al unísono mientras levantaban sus cejas.
—¿Por qué quieres ir? — El Hokage preguntó con interés, pero también con seriedad.
—Porque ya no quiero quedarme con los brazos cruzados. Quiero hacer algo para ayudar —replicó Sasuke con aquella seria expresión que no parecía que flaquearía.
—¿Tú que dices, Kakashi? —Minato preguntó girando su cabeza para mirar a su estudiante.
—No lo sé. Me preocupa su marca de maldición —contestó el Hatake mientras miraba a su estudiante con mucha seriedad.
—¿Qué quieres decir, sensei? —Sasuke cuestionó con confusión mientras llevaba su mano donde se encontraba la marca.
Kakashi suspiró antes de contestar—. Ya te lo había explicado, Sasuke. Esa marca se alimenta de sentimientos negativos. ¿Qué crees que sucederá si te encuentras cerca de Naruto? Él hará todo lo posible para hacerte enfurecer con el fin de entretenerlo, y si logra su objetivo, la marca de maldición se aprovechará de esos sentimientos para intentar corromperte.
—Entonces, con más razón debo ir. No puedo seguir permitiendo que unas simples palabras me hagan perder la cordura. De lo contrario, nunca podré crecer —Sasuke refutó con una mirada decisiva.
En ese momento, ambos adultos en la habitación se miraron entre sí, mientras que Sakura miraba a su compañero con ojos de sorpresa debido a su cambio de carácter. Lo más probable era que el Sasuke de unos meses atrás ni siquiera hubiera reconocido tal defecto y mucho menos habría intentado hacer algo para remediarlo.
—Será difícil, Sasuke. Las personas no cambian de la noche a la mañana. —Kakashi decidió ser precavido. Quería que su estudiante cambiara para mejor, pero Naruto podía meterse en los nervios de cualquiera con tanta facilidad que no podía evitar sentirse intranquilo.
—No lo sabré hasta intentarlo —replicó el azabache, aun con la mirada decidida.
Los adultos se vieron pensativos por unos momentos hasta que Minato dio un paso al frente para decir—. Está bien, puedes ir. Pero como dijo Kakashi, deberás de tener cuidado.
—Lo tendré —Contestó Sasuke.
—Entonces… —Minato había intentado hablar, pero la tímida voz de Sakura lo había interrumpido.
—Hokage-sama…
Ante la voz, los varones se giraron hacia la única fémina en la habitación.
—¿Qué sucede Sakura? —Minato interrogó, viéndola agachar la cabeza y poniendo la punta de su pie derecho en el suelo mientras la movía en círculos.
—A mí también me gustaría ir —ella contestó, sin levantar la mirada.
—¿Por qué? —Minato no perdió el tiempo en preguntar.
Sakura, sin levantar la mirada, contestó con timidez—. M-Me gustaría preguntarle a Naruto-kun por qué hizo lo que hizo.
—¿Y qué te hace pensar que él te lo diría?— Kakashi cuestionó mientras llevaba los dedos a su barbilla y rememoraba la misión en el País de las Olas—. No creo que Naruto te tenga en alta estima.
Sakura asintió al oír eso, pero, aun así, ella no pudo evitar decir mientras golpeaba los dedos índices entre sí de una manera que Hinata lo haría—. Porque… Porque él…, me salvó.
Decirlo había sido muy difícil para ella, puesto le había sido imposible no recordar aquella terrible experiencia cuando casi había sido ultrajada.
Los hombres, por el otro lado, no sabían de lo que estaba hablando, por lo que Kakashi se lo había preguntado—. ¿Te salvó de qué forma?
—B-Bueno… —Sakura intentó hablar, pero su mente una vez más había jugado en su contra al bombardearla con imágenes de lo sucedido en aquel día.
Ella tembló ligeramente, agachó y sacudió la cabeza, apretujando los ojos en un intento de apartar las imágenes de aquel día.
Minato, en ese momento, levantó una ceja, sospechando la causa de su extraño comportamiento, por lo que se acercó a ella y le levantó la mirada para poder mirarla a los ojos.
Solo fue necesario un segundo para que Minato entendiera el brillo que tenía en sus ojos, brillos que había visto incontables veces en misiones, y especialmente en la Tercera Gran Guerra Ninja.
—Sakura, no me digas que tú… —El Yondaime ni siquiera quiso terminar la idea que se le cruzó por la mente. Se sentía horrorizado, asqueado, pero, sobre todo, furioso. Su mente se llenó de preguntas y dudas, además de culpa, pero sabía que no podía avasallarla con preguntas. Había sufrido sola durante quien sabe cuánto tiempo, y también sabía que él no era la persona adecuada para hacer preguntas sobre lo sucedido, eso le correspondía a un profesional, pero Minato no podía negar que quería saber todo lo que había sucedido.
—B-Bueno…— Ella entonces habló mientras volvía a agachar la cabeza, haciendo que Minato regresara a la realidad—. C-Como y-ya dije, Naruto-kun me salvó.
Solo en ese momento Kakashi pudo ver los ojos de su estudiante, y la realización le había golpeado como un Rasengan en el estómago. No, eso no podía ser. ¿Cómo, cuándo y dónde había sucedido? Su mente le decía que ella había estado cerca de su radar en todo momento y que era imposible que algo como eso hubiera sucedido. Pero entonces, su mente lo había traicionado, y sin poderlo evitar, él miró hacia Sasuke.
Entonces, una vez más sintió ser golpeado por la realización. Por supuesto, el mes de entrenamiento. Durante esos días, él la había ignorado casi por completo. Él, su propio maestro, su mentor, la persona encargada de cuidar y velar por ella, haciendo como si no existiera.
El Hatake se encontraba tieso en su lugar, con su vibrante ojo derecho siendo lo único que reflejaba cuan conmocionado se encontraba. Ahora se sentía como un cobarde porque no podía decir y ni hacer nada.
Minato entonces había suspirado con pesar y tristeza, y poniendo una mano sobre el hombro de la compañera de su hijo, él dijo—. Sakura, te permitiré ir. Pero cuando regreses, necesito que me cuentes todo lo que sucedió y que hables con un profesional. ¿Está bien?
Ante esto, la expresión de Sakura recuperó todo su brillo—. Hai, Hokage-sama.
Sasuke miraba a ambos con curiosidad, preguntándose de qué estaban hablando. Él aún era alguien joven que aún no había experimentado las atrocidades de la guerra, o presenciado cuan decadente el mundo Shinobi podía ser.
El clon de Minato entonces retrocedió a su lugar original antes de responder—. Si crees que hay una posibilidad de que Naruto te diga los motivos de lo sucedido en este día, entonces no tengo motivos para oponerme. Eso sí, me gustaría que ninguno de ustedes se interponga en la misión de mi maestro y la de Naruto. ¿Entendido?
—Hai, Hokage-sama —ambos gennins respondieron.
El Yondaime asintió con su cabeza antes de hacerles señas para que se acercaran a él—. Entonces, acérquense, los llevaré con mi yo original.
Despidiéndose de Kakashi, el clon y los chicos desaparecieron de ese lugar en un destello amarillo, mientras que el peliblanco finalmente había salido de su estupor, y al instante, él se había llenado de culpa y tristeza. Ahora no tenía ganas de hacer absolutamente nada, pero sus pies se habían movido por inercia hacia otra habitación en el hospital.
En otro punto de la desolada Konoha, Ino y Tenten se encontraban ayudando a los damnificados a recoger lo poco que les quedaba. Se veían tristes, pero a la vez, agradecimiento hacia el hombre de la máscara sonriente por haberles salvado sus vidas.
Las dos Kunoichis tampoco eran la excepción, y mientras se acercaban a un montón de escombros para descansar por un momento, la rubia aprovechó para hablar sobre el tema.
—¿Quién crees que haya sido ese hombre?
Tenten se encogió de hombros e hizo una mueca de ignorancia—. No lo sé, pero le estoy agradecida ya que seguimos con vida. Los aldeanos también se sienten igual. —Esto lo dijo ella mientras miraba hacia el frente y veía a varios de los hombres de aquella enigmática persona.
Ellos habían llegado hace apenas unos minutos atrás en grandes 'carruajes automáticos' para repartir víveres a los aldeanos que esperaban ordenadamente y con sonrisas y lágrimas de agradecimiento en sus rostros.
Nadie se colaba, nadie empujaba, nadie se quejaba; todos esperaban en fila hasta que llegaran sus turnos. Era evidente que respetaban al enmascarado y sus hombres con demasía.
Ino asintió con su cabeza mientras recordaba a aquel hombre apareciendo frente a los refugios en el monte Hokage para salvarlos.
Cuando sintieron que ya había descansado lo suficiente, ellas se dispusieron a continuar con sus labores, pero la repentina aparición de shinobis enmascarados las detuvo en el acto.
—¿ANBU? —ambas pensaron un poco desconcertadas, preguntándose a sí mismas qué querían.
—Ino Yamanaka y Tenten. Tenemos órdenes de Hokage-sama para que nos sigan inmediatamente al departamento de investigación de Konoha —informó uno de los ANBU mientras entregaba a cada una un pergamino.
—¿Por qué? —Ino no pudo evitar preguntar con extrañeza.
El ANBU simplemente respondió que los detalles estaban en el pergamino, y que una vez que terminaran de leerlos, tendrían que seguirlos inmediatamente.
Sin otra alternativa, ambas se miraron entre si antes de empezar a leer el contenido de sus pergaminos, sorprendiéndose porque efectivamente era una orden directa del Yondaime Hokage, donde citaba a cada una a ser interrogadas en el Departamento de Inteligencia de Konoha concerniente a su relación con Uzumaki Naruto.
Leer ese nombre causó en vuelvo en sus corazones, pero intentaron ignorarlo y se concentraron en leer el resto de la nota.
En el pergamino no se las acusaba de nada, pero ambas podían entender por qué estaban citándolas. Era verdad que habían tenido una relación 'intima' con Naruto en el pasado, pero él mismo había puesto un fin a esas relaciones hace un mes atrás; unos días después de las preliminares.
A ambas les había dado el mismo motivo: ya no las necesito.
Cuando cada una le pregunto a que se refería, a lo que él respondió a ambas algo parecido: no tienen lo necesario para estar conmigo.
Obviamente ambas se pusieron bravas al oír eso, pero en aquel entonces Naruto solo necesito liberar un poco de su instinto asesino para que no se le volvieran a acercar.
Ellas solo habían vuelto a verlo cuando se enfrentó a Lee, y verlo nuevamente había abierto una herida que creían que estaba empezando a sanar. Pero por más que les doliera, solo pudieron observar hasta que la aldea se vio envuelta en caos.
Si las autoridades estaban citándolas porque sospechaban que tenían algo que ver con las acciones de Naruto, entonces cooperarían en todo lo posible para limpiar sus nombres, no porque lo odiaran o resintieran; él ya había dejado en claro que no deseaba nada con ellas. Por lo tanto, ellas debían de velar por sí mismas de ahora en más. Ese pensamiento casi hace que se quebraran, pero lograron contenerse.
En ese momento, ambas terminaron de leer los pergaminos, y sin esperar a que ellas dijeran nada, dos ANBU pusieron una mano sobre los hombros de cada una respectivamente, y se las llevaron en un Shunshin al departamento de investigación de Konoha.
Los demás ANBU se separaron y fueron a por sus siguientes objetivos: Anko, Hanabi, Haku, Kin y Karin. De momento, ellos ignoraban que estas tres últimas ya no se encontraban en la aldea, pero de igual forma fueron a buscarlas.
Mientras tanto, en donde antes hubo una zona boscosa en las afueras de Konoha, se podía ver a Kurotsuchi hablando con su segundo al mando de las fuerzas que traicionaron a Iwa.
—Necesito un informe de la situación —ella dijo.
—80% de los capturados están muertos o muy heridos como para como para que podamos llevarlos a la base más cercana. En cuanto a nuestras fuerzas, tan solo unos pocos heridos gracias a tus paredes de cal y de tierra, Kurotsuchi-sama —respondió un Jounin traidor de Iwa, quien además fue el 'sensei' de su equipo en el examen Chunin.
La pelinegra chasqueó los dientes al oír eso—. Pues no queda de otra; asesinen a todos los cautivos que estén en esas condiciones.
Como el sello Yakuza de la Kunoichi de Iwa ahora era uno de alto rango, no fue necesario confirmación, por lo que siguieron su orden a rajatabla y rápidamente los Shinobis desleales acabaron con todos los soldados leales a Iwa.
El gemido agonizante, las suplicas y maldiciones se oyeron en los alrededores, pero ninguno de sus compatriotas prestó atención a los mismos y continuaron hasta que el ultimo prisionero exhaló su último suspiro.
Si bien Kyofu había ordenado a Kurotsuchi que fueran capturados y convertidos prisioneros de guerra (cosa que solo él sabía para qué), debido a los acontecimientos recientes y el estado de las carreteras, sería difícil desplazar a tan importante cantidad de personas heridas a la base más cercana. Ella esperaba que su querido no se enfadara porque los cautivos fueron menos de lo planeado.
—Hemos terminado, Kurotsuchi-sama. ¿Cuáles son sus siguientes instrucciones?
Al oír la voz de su segundo al mando, ella sacudió su cabeza para concentrarse en la situación actual y responder—. Diles que junten los cadáveres y que los quemen. Luego deberán de llevar al resto de los prisioneros a la base más cercana. Tú regresaras conmigo a Iwa, mientras que los demás deberán de presentarse a la base más cercana y solicitar nuevas funciones. Si regresan a Iwa, mi abuelo puede que termine asesinándolos a todos, lo cual no nos convendría. En cuanto a ti, no pienses que estés a salvo porque no formabas parte de la invasión. —Esto lo dijo mirando a su supuesto sensei.
—Estoy listo para morir por los objetivos de Kyofu-sama, Kurotsuchi-sama —respondió el Jōnin con convicción.
La pelinegra se encogió de hombros antes de decirles al resto que realizaran lo que había ordenado.
Estos asintieron y procedieron a realizar su mandato, mientras que Kurotsuchi no pudo evitar suspirar con tristeza al saber que estaría un largo tiempo sin ver a su querido Kyofu-sama. A pesar de que ella había logrado cumplir su sueño de intimar con él, también comprendía su lugar dentro de la organización, por lo que no permitiría que sus sentimientos se antepusieran a sus funciones.
Ahora ella debía de regresar a Iwa, soportar el regaño de su abuelo por no convencer al 'bastardo Namikaze' para que se uniera a Iwa y ni que decir sobre el fracaso de la invasión. Luego informaría a su padre sobre su reunión con Kyofu, y enseñarle además que le había otorgado un sello de alto rango dentro de la organización. Pensar en eso le hizo reír entre dientes al pensar en la reacción que pondría su padre.
Ella esperó unas pocas horas más hasta que las fuerzas desleales se retiraran, y posteriormente ella emprendió su camino de regreso junto con su sensei hacia Iwa.
Nami no Kuni
El País de las Olas, una pequeña isla nación que finalmente había prosperado. Atrás quedaron los días de incertidumbre, los días de miedo, los días de hambre y sufrimiento.
Además de los maravillosos muros que rodeaban a la isla, ahora se observaban edificios nuevos de todo tipo. Calles limpias y pavimentadas, y peatones que transitaban de forma ordenada por las aceras.
Un puerto de clase mundial se encontraba al otro lado de la isla, con una gran cantidad de embarcaciones que atracaban y zarpaban constantemente de la misma. Cerca del puerto también se observaba una gigantesca embarcación metálica: el acorazado Yamato. El acceso estaba fuertemente custodiado y prohibido a cualquier que no contara con un pase de nivel correspondiente, pero los turistas aún podían verlo desde lo lejos y no podían evitar sentir curiosidad sobre qué tipo de embarcación era.
También había una playa recientemente habilitada, la cual era uno de los mayores atractivos de la ciudad.
A pesar de todo esto, no era una ciudad perfecta; aún existían personas que se negaban a aceptar los cambios, u otros que simplemente disfrutaban de hacer la vida miserable a otras personas. Estas últimas eran lidiadas de forma rápida e inclemente por los Yakuza, sin que los ciudadanos de bien pestañearan ante sus métodos.
En la calle principal (que estaba conectada al fuertemente custodiado Gran Puente Naruto) se podía observar a una gran caravana de lujosos automóviles Lassiter de color negro y camiones de color verde en la parte posterior.
Todos estos llevaban unas pequeñas banderitas a los lados que los habitantes de Nami reconocieron con facilidad, y muchos hacían reverencias en señal de agradecimiento al verlos pasar, mientras que los turistas se detenían por simple curiosidad al ver esos inusuales medios de transporte.
La caravana siguió por la calle principal sin detenerse ante ningún semáforo, especialmente porque los únicos que contaban con automóviles eran los Yakuza, por lo que no existía el riesgo de alguna colisión. Los peatones, por el otro lado, les dieron preferencia y esperaron pacientemente hasta que el ultimo coche de la caravana hubiera pasado.
Momentos después, los coches se detuvieron en algunos puestos de control y llegaron a una gran mansión que estaba rodeada por grandes murallas blancas.
Varios de los vehículos detuvieron el paso a solo unos metros de la entrada, mientras que solo los tres coches Lassiter que iban al frente siguieron el fino camino de ladrillos negros que llevaba a la entrada.
Una vez allí, el coche del medio se detuvo frente a la entrada, mientras que personas bajaban rápidamente de los coches de adelante y detrás para abrir las puertas del coche que iba en el medio.
La primera persona en bajar fue una joven mujer de cabellera negra que vestía un ostentoso vestido rojo y lujosas joyas que resaltaban su belleza.
Esta persona agradeció a los hombres que abrieron la puerta por ella, pero en su mente ella no podía evitar pensar que todo esto era innecesario.
La segunda persona en bajar fue un hombre alto de largas piernas, quien vestía un traje de color azul y llevaba guantes blancos en ambas manos, al lado izquierdo de su cadera llevaba una Katana, y su serio y afilado rostro demostraba total indiferencia.
—Hemos llegado, Tsunami-sama, Saito-sama —informó su chofer haciendo una reverencia mientras llevaba una mano al pecho.
El hombre no prestó atención a nadie y solo se dirigió dentro de la mansión para descansar unos días. Luego emprendería su viaje de vuelta a Yuki no Kuni y se reuniría con su esposa. Él vino hasta Nami simplemente porque se encontró con la caravana y decidió ir con ellos en caso de que sufrieran algún ataque y proteger a la mujer de Naruto (evitar otra catástrofe estaba entre los principales intereses del espadachín). Él también podía sentir las presencias de las personas dentro de la mansión, y si bien había una que reconocía con facilidad, no tenía intención de hablar con él ya que sabía solo era un clon.
Tsunami, por el otro lado, se sintió algo incomoda durante el viaje, ya que había intentado entablar conversación con Saito, pero este no había pronunciado ninguna palabra durante el viaje. Ella solo sabía que era alguien importante dentro de la organización de su amado, y solo ahora pudo aprender su nombre.
Ella entonces también hizo lo mismo y caminó dentro de la mansión para saludar a su padre, sin saber que actualmente había un clon de Naruto dentro de su hogar. No había dudas de que ella se llevaría una placentera sorpresa cuando se percatara del mismo.
Mientras que una zona boscosa e aislada dentro de la isla, Kin y Haku seguían a otro clon de Naruto en relativo silencio. Ellos se detuvieron cuando encontraron una zona despejada, y allí el clon dijo.
—Muy bien, este lugar estará bien. Kin-chan, ¿Cómo vas con tu Fuinjutsu?
—Ya he dominado lo básico y he empezado con los conceptos intermedios. Me gustaría aplicar mis conocimientos en técnicas auditivas.
—Eso suena prometedor. Estaremos viendo eso más adelante.— El Uzumaki contestó antes de mirar a Haku—. ¿Y cómo vas tú, Haku-chan? Recuerdo que estabas aprendiendo Ninjutsu Medico. ¿Qué tanto has progresado?
Con gracia y elegancia, la usuaria del Hyoton se disculpó—. Lo lamento, Naruto-kun. Debo de admitir que he descuidado mi Ninjutsu Medico desde que despertaste de tu coma. He dedicado más tiempo en dominar la Kubikiribōchō y mis técnicas de hielo.
—No, no tienes nada de qué disculparte. Es más, me parece correcto que pulas esas habilidades. Tienes un Kekkei Genkai fenomenal, y ya me has demostrado lo buena que eres con esa espada. Puedes seguir practicando el Ninjutsu Medico si lo deseas, pero no te recomendaría que te especialices en ello. ¿Entiendes por qué te digo esto, Haku-chan?
—Hai, Naruto-kun. —Ella asintió.
El motivo era simple: ella pertenecía en la vanguardia y no en la retaguardia.
Seguir el camino de un ninja medico solo menguaría su potencia de fuego y actuales habilidades. Ella también era consciente de sus límites y sabía que no le sería posible replicar el entrenamiento de Naruto. En resumidas cuentas, no tenía suficiente Chakra para realizar el Entrenamiento Extremo con Clones de Sombra. Además, Naruto ya se encontraba bien, y aprender ninjutsu medico había sido solo una medida desesperada porque en aquel entonces fue lo único que se le había ocurrido para ayudarlo a recuperarse.
Ella tampoco tenía intenciones de dejar el ninjutsu medico en el olvido; tan solo no sería una prioridad y seguiría aprendiendo lo justo y necesario para ayudarse a sí misma y a otros cuando lo requiera.
—De cualquier forma, tú eres libre de elegir el camino que más te guste, Haku-chan. Lo mismo para ti, Kin-chan —agregó el Uzumaki.
Ambas asintieron, y Naruto continuó—. Entonces, empecemos a entrenar. De momento quiero que ambas se enfrenten para calentar un poco.
—Hai —dijeron ambas y tomaron distancia una de la otra.
—Trátame bien, Haku-san —dijo Kin mientras tomaba una posición de batalla.
—Lo mismo digo, Kin-san —replicó Haku con una sonrisa e imitando su acción.
Naruto entonces se puso en medio de ambas, levantó su mano, y cuando estuvo por bajarla, los tres oyeron los pasos de una persona aproximándose.
El Uzumaki no necesito voltearse para saber de quien se trataba, por lo que dijo antes de mirar en esa dirección—. ¿Decidiste unírtenos, Karin-chan?
Allí se veía a la pelirroja, quien se acercaba con pasos pesados y seguros hacia su primo, ignorando a su pregunta y a las otras dos mujeres que la miraban con confusión.
Ambos Uzumakis entonces se miraron fijamente el uno al otro; Naruto aún no sabía que le había pasado a Karin en Konoha, pero por la expresión en su rostro, parecía que ella ya lo había superado en cierta medida.
Cuando él estuvo por preguntarle algo, ella puso una rodilla sobre el suelo, agachó la cabeza y llevó una mano sobre su pecho—. Por favor, Naruto-kun, entréname hasta que pueda hablar con tu yo original.
Su solicitud no era uno sobre entrenamiento simple, y el clon lo entendió, por lo que su mirada se tornó más seria—. ¿Estás segura, Karin-chan? No habrá vuelta atrás.
Sin levantar su cabeza, la pelirroja dijo firmemente: —Hai.
En ese momento, el clon tomó un Kunai con la inscripción del Hiraishin y lo arrojó al suelo antes de desaparecer en una nube de humo.
Unos segundos después, un destello rojizo zigzagueante apareció frente a las tres féminas, y cuando el destello logró detenerse (antes de estrellarse con un árbol), Naruto nuevamente había aparecido, aunque éste tenía una mirada apenada en su rostro.
—Qué vergüenza. Debo de dedicarme a perfeccionar el Hiraishin —pensó el clon mientras se paraba en su posición original, donde Karin aún estaba esperándolo.
Una vez allí, el continuó—. Corresponderé a tu determinación de la forma más apropiado. En estos momentos soy un clon de madera.
Esto hizo que Karin finalmente levantara su cabeza, y nuevamente el Uzumaki vio preocupación en sus ojos—. Entonces, el Naruto original…
Antes de que ella pudiera terminar, el clon la interrumpió—. No, fui creado por otro clon de madera que actualmente se encuentra en Konoha. Él tampoco sabe lo que sucedió entre ustedes, por lo que yo también lo ignoro. Así que no tienes que preocuparte por eso en estos momentos.
—¡Hai! —la pelirroja exclamó, ahora sin preocupación y llena de determinación.
El clon entonces miró a las otras dos chicas, se cruzó de dedos y creó un clon de sombra.
—Disculpen chicas, pero él se encargará de su entrenamiento.
Ambas negaron con su cabeza y le dijeron que no se preocupara.
Ellas sabían mucho menos lo que había sucedido en Konoha, y menos lo que había sucedido entre ellos dos. El único que sabía algo era Sai, pero este no tenía intenciones de revelar nada hasta que el original se lo ordenara. Kitsune tenía una cierta idea, pero tampoco quería revelar nada de momento. El clon que había llegado a Nami tampoco insistió al respecto.
De todos modos, lo que ellas sí sabían era que Karin quería cambiar, y ambas respetarían su valor, aunque eso las hizo sentirse un poco desalentadas al no poder igualar tanta determinación.
Ellas entonces vieron a Karin seguir al clon de madera, mientras que el clon de sombra les dijo a ambas que hicieran algunos ejercicios de calentamiento para luego enfrentarse a él en un pequeño combate.
A unos 500 metros alejados de aquel grupo, Naruto y Karin se detuvieron y se miraron a los ojos brevemente.
Repentinamente, Naruto apartó la mirada para decir: —¿Sabes, Karin-chan? Hay una idea equivocada en el mundo Shinobis, donde se dice que un clon es más débil que su contraparte original.
La pelirroja sabía lo que quería decir, por lo que se puso en posición de combate.
—Pero, de hecho, somos igual de fuertes….
En ese momento, Naruto desapareció de la vista de Karin, y por más que ella se había preparado, no pudo evitar el golpe que recibió en el estómago.
Ella perdió el aliento, al mismo tiempo que oía algo crujir en su interior. Fue un golpe critico e inmisericorde, y debido a que estaba aturdida, nada pudo hacer para protegerse de la patada que recibió en el rostro y que la envió a estrellarse contra un árbol. El golpe fue igual de duro, pero no lo suficiente como para que perdiera el conocimiento.
Ella cayó con manos y rodillas al suelo, y rápidamente sacudió su cabeza para intentar componerse. Sin perder el tiempo, ella miró hacia arriba para ponerse de pie, pero al hacerlo vio una gran bola de fuego aproximándose hacia ella.
—D-Diablos, es demasiado fuerte —pensó Karin sin poder hacer nada, y solo pudo recibir de lleno el ataque.
A lo lejos, Naruto veía el humo del ataque cubriendo toda esa zona, y mientras este se disipaba, él pudo ver una silueta femenina rodeada por un aura curativa.
Era Karin, quien se había mordido para recuperarse de las heridas que sufrió por ese ataque, y unos momentos después, ella se encontraba como nueva.
Naruto asintió con aprobación al ver eso, mientras que Karin decidió que esta vez ella debía de ser más proactiva, por lo que se lanzó al ataque.
Al ver esto, el Jinchūriki decidió ponerla a prueba con una situación extremadamente difícil de lidiar.
Por lo tanto, él apuntó su mano hacia ella mientras la veía correr hacia él—. Banshō Ten'in —él pronunció.
Karin sintió por primera vez la increíble fuerza de la Atracción Universal, y como era de esperarse, ella no pudo oponer resistencia y su cuerpo rápidamente fue atraído hacia la mano del Uzumaki, quien la estaba esperando con un kunai en su otra mano.
La Uzumaki gruñó con molestia, pero no opuso resistencia y simplemente cerró sus ojos para centrarse en aquel sentimiento de impotencia cuando no pudo hacer nada para detener a Naruto cuando estaba siendo controlado por el viejo decrepito—. Por favor, funciona —ella pensó
Naruto, quien no sabía lo que tenía planeado, abrió sus ojos con grata sorpresa, ya que tres cadenas de Chakra doradas salieron de la espalda de la pelirroja. Estas se enroscaron en tres arboles diferentes detrás de ella para detener su avance, mientras que cuadro cadenas más salieron de su vientre y se dirigieron directamente hacia él.
Si bien él quiso felicitarle cuando vio las cadenas, se vio obligado en cancelar el ataque y moverse de lugar, puesto que sabía qué tan peligrosas podían ser las cadenas de diamantina ante el más leve roce.
La pelirroja instantáneamente recuperó la movilidad de su cuerpo y no perdió el tiempo para asediar a Naruto con el resto de sus cadenas.
Su control era casi perfecto, ya que tenía talento natural al ser una Uzumaki, por lo que sus cadenas de diamantina parecían tener vida propia. No era una maestra, pero tenía un nivel más que excelente para haberlas despertado recientemente.
Mientras tanto, Naruto sentía una emoción indescriptible en su interior, a tal punto que sus ojos se nublaron. ¿Cuándo dejaría de sorprenderlo? Él simplemente quería darle un abrazo, un beso, o incluso poseerla en ese mismo lugar. Pero él sabía que todo tenía su momento, por lo que de momento decidió flotar en el aire para tomar distancia.
—¡Tramposo! —exclamó Karin con un puchero al ver que sus cadenas ya no podían alcanzarlo.
Naruto no pudo evitar sonreír y reír de felicidad—. Lo siento, lo siento. Pero esto no me lo esperaba, así que dejemos esto por hoy, amor mío.
La pelirroja se sonrojó, pero no dijo nada al respecto, ya que le vio descender hasta pararse frente a ella.
Sus cadenas de Chakra entonces desaparecieron, y Naruto se acercó a ella para darle un abrazo, poniendo la cabeza de Karin sobre su pecho.
Ella no opuso resistencia y envolvió sus brazos detrás de su espalda con fuerza.
—Fue doloroso, ¿no? —el clon habló suavemente mientras acariciaba sus cabellos.
Ante esto, los labios y ojos de la pelirroja temblaron, y sin poderlo evitar, lagrimas corriendo por sus ojos—. H-Hai.
El clon ya podía entender el motivo del estado de ánimo actual de Karin, ya que sabía muy bien lo que significaba tener las cadenas de diamantina, y como sabía que tuvo que ser algo extremadamente doloroso para despertarlos, decidió no preguntarle al respecto hasta que ella estuviera lista.
Él la consoló tiernamente durante unos minutos, acariciando y dándole suaves besos en la cabeza hasta que sus sollozos se habían detenido.
—Regresemos. Continuaremos con tu entrenamiento mañana —dijo en ese momento, y Karin se limpió los cachetes antes de levantar su cabeza para mirarle.
—Aun puedo continuar —ella afirmó, no queriendo ser una molestia por su debilidad.
El clon negó con su cabeza y respondió—. No es eso. Es que ya has pasado mi prueba. Además, no quiero hacer nada intenso de momento; quiero recuperar algo de mis energías para continuar mañana adecuadamente.
—Ah, ya veo.— Karin asintió con compresión antes de mirar hacia atrás—. ¿Qué hay de Haku-san y Kin-san?
—Ellas están entrenando por su cuenta; mi clon de sombra simplemente está guiándolas. Nada tan intenso comparado con lo que tengo en mente para hacer contigo —respondió Naruto.
Por algún motivo, Karin no pudo evitar sonrojarse ante eso, pero simplemente agachó su cabeza para ocultar su rubor y asintió con su cabeza.
—Ahora que has despertado las Cadenas de Sellado de Diamantina, tan solo tienes que perfeccionar el Fuinjutsu y ya no necesitaras de Ninjutsu o Genjutsu —afirmó el Uzumaki.
—¿A qué te refieres? Creo que necesitaré algunas técnicas para largas distancias —replicó Karin con confusión al recordar que ya no pudo hacer nada una vez que Naruto voló fuera del alcance de sus cadenas.
El Jinchūriki se separó del abrazo y se alejó un poco de Karin—. Si dominas el Fuinjutsu, técnicas como esas ya no serán necesarias. Presta atención —dijo Naruto mientras se daba una media vuelta y cerraba los ojos para centrarse en los conocimientos en su cabeza.
Instantáneamente fue bombardeado por una infinidad de principios, técnicas, secretos, y demás, lo cual le causó un gran dolor de cabeza, pero nada comparado a cuando adquirió estos conocimientos por primera vez.
Karin le vio llevar una mano sobre su cabeza mientras se tambaleaba ligeramente, cosa que hizo que ella se acercara y le preguntara si se encontraba bien, a lo que el Jinchūriki respondió que no se preocupara y que tan solo prestara atención.
Ella retrocedió y en ese momento vio algo increíble.
—¿Qué es eso? —Karin se preguntó a sí misma con asombro.
Frente a la mano derecha de Naruto apareció un círculo rojizo y brilloso, que contenía distintos tipos de inscripciones las cuales a simple vista eran bastante intricadas.
No quedaron dudas en la mente de Karin, eso era Fuinjutsu hecho con Chakra puro. Ella no pudo evitar sentirse sorprendida no solo porque se veía llamativo, sino porque manifestar el Chakra de esa forma suponía un control casi perfecto del mismo.
Manifestar el Chakra al exterior ya era difícil, ¿pero manifestarlo en forma de letras y caracteres? Eso era algo inédito. Pero viniendo de alguien tan dedicado como Naruto, era de esperarse.
Naruto entonces habló mientras el círculo frente a sus manos empezaba a brillar con mayor intensidad—. Dijiste que querías aprender técnicas para largas distancias… Pero, ¿Qué pasaría si, en lugar de atacar a la distancia, simplemente te deshicieras de la misma?
Karin le miró con una expresión interrogante, pero no dijo nada y simplemente dejó que terminara con su presentación.
En ese momento, Naruto miró hacia un pájaro que aterrizó en la rama de un árbol que estaba a unos trecientos metros de distancia, y posteriormente, el Uzumaki cerró el puño.
Al instante, el espacio tiempo frente a Naruto y el pájaro se distorsionaron, y en ese mismo instante, un confundido pájaro apareció frente a Naruto, quien hizo desaparecer el Círculo de Sellado.
Karin quedó con una cara de O al ver lo que había sucedido, mientras que el Jinchūriki se disculpó con una sonrisa ante el ave, ya que este le había reclamado por su actuar.
La pelirroja no se sorprendió ante esto, ya que Naruto le había dicho que podía comunicarse con los animales cuando él la salvó de aquel terrible oso en el bosque de la muerte.
Momentos después, ella le vio tambalearse, por lo que esta vez se puso a su lado para preguntarle con un tono de preocupación—. ¿Estás bien, Naruto-kun?
—S-Sí, tan solo algo cansado. A-Aún me es algo difícil utilizar técnicas Fuinjutsu de alto nivel —respondió el clon, sacudiéndose la cabeza.
Ella espero un poco a que recuperara el aliento, y cuando notó que se encontraba mejor, continuó—. Eso que hiciste fue sellar el espacio-tiempo entre tú y el pájaro, ¿no? ¿Cómo funciona?— Indagó la pelirroja mientras ayudaba al clon a que se parara correctamente.
Naruto sonrió y asintió con su cabeza—. Perspicaz como siempre. Su funcionamiento es sencillo: la técnica conecta un punto B con un punto A, sellando el espacio-tiempo que une a ambos y haciendo como si el punto B hubiera estado frente al punto A. El espacio 'sellado' desaparece de la realidad, pero la realidad misma lo repone en el mismo instante, por lo que es imposible que se genere una paradoja. Por cierto, solo afecta al espacio-tiempo y no a objetos físicos, por lo que no es posible desmembrar o hacer desaparecer a algo o alguien que se encuentre en el camino. Aunque si te soy honesto, los Uzumakis usaban esta técnica para sus quehaceres —el Uzumaki declaró con una risa al final.
—¿Eh? ¿Estas bromeando? —Karin no pudo evitar decir, aunque si se ponía a pensar, podía ver su uso en las tareas del hogar.
¿No quieres cargar y llevar las bolsas de la basura hasta la acera? Pues alterar la realidad es tu solución. Sonaba algo ridículo, pero no era descabellado, puesto que Naruto le había dicho que los Uzumakis utilizaban sus habilidades con fines pacíficos.
—Esto es simplemente ridículo… De todos modos, ¿Cuál es el nivel y qué era ese círculo que apareció frente a ti? —preguntó Karin.
—Nivel Maestro.
A diferencia de los Jutsu que se clasificaban desde la E hasta la S, las técnicas de Fuinjutsu se clasificaban en: Principiante, Básico, Intermedio, Avanzado, Experto, Maestro, Gran Maestro, Legendario y Mítico. Había más información sobre las técnicas legendarias Uzumaki, pero su complejidad era tanta que incluso un Gran Maestro podría verse como un infante intentando aprender física cuántica. Mientras que no había registros sobre técnicas míticas, pero se decía que aquel que dominara y descubriera los secretos del Fruto del Eden manifestaría el nivel que desafía a la realidad y lógica misma. Pero eso era parte del folklore Uzumaki, aunque tal vez había verdad en ello.
Karin era consciente de aquello, por lo que no pudo evitar hacer un gesto de sorpresa—. ¿Ya alcanzaste el nivel maestro? Eres sorprendente, Naruto-kun. —Los ojos de la pelirroja brillaban de la emoción.
Ante esto, el Jinchūriki infló el pecho con orgullo y replicó—. En realidad ya soy un Gran Maestro. Aunque aún no puedo usar efectivamente técnicas por encima del nivel experto debido a la carga mental. —Fue por eso que no había utilizado estas técnicas como Kyofu.
De todos modos, aquello era sorpréndete para Karin, quien apenas empezaba a aprender los conceptos de Fuinjutsu Avanzado.
—Con respecto a tu otra pregunta, los Uzumakis lo llamaban Circulo de Sellado y lo utilizaron para reemplazar al Fuinjutsu tradicional. En lugar de utilizar papel y tinta descubrieron la forma de utilizar su Chakra para este fin.
Karin asintió, y Naruto continuó—. El Circulo de Sellado puede ser realizado incluso por alguien con el nivel de un principiante, pero se requiere un gran control de Chakra donde el usuario debe de ser capaz de expulsar su propio Chakra al exterior, trazar los caracteres con el mismo y luego contenerlos en un círculo para que el Chakra no se filtre y termine afectando a la técnica.
—Supongo no todos los Uzumakis podían hacerlo por nuestras inmensas reservas de Chakra —agregó la Uzumaki.
El Uzumaki asintió con su cabeza y prosiguió—. Tienes razón. En aquel entonces no era raro que Grandes Maestros optaran por el Fuinjutsu tradicional porque no eran capaces de tener un control tan fino de su Chakra.
Interesada por el relato, Karin indagó—. ¿Cómo lograste controlar tu Chakra de esa forma, Naruto-kun? —Ella comprendía la complejidad de crear un Círculo de Sellado, por lo que le interesaba conocer los métodos de su novio para ponerlos en práctica.
Ante esto, Naruto suspiró—. Dominar cada uno de mis elementos en primer lugar me ayudó bastante, pero si te soy honesto, el Rinnegan hizo gran parte del trabajo.
Esto hizo que la pelirroja se desanimara un poco, pero el Jinchūriki continuó—. Pero hay varios métodos que puedes poner en práctica. No te preocupes por ello que te ayudaré.
Para ponerlo en perspectiva, Naruto tenía unas 50 veces más Chakra normal que Menma, mientras que Menma tenía unas 20 veces más Chakra que Minato. Karin, por el otro lado, tenía unas 25 veces más Chakra que Menma. Podría parecer poco, pero eran niños que aún no habían crecido por completo, lo que significaba que la cantidad seguiría creciendo con el tiempo. Eso no incluía el Chakra del Kyūbi, porque entonces, Menma tendría más de 100 veces el Chakra de ambos juntos. Pero, por supuesto, más Chakra normal no equivalía a más fuerza.
Al oír su respuesta, Karin asintió con su cabeza, pero luego no pudo evitar pensar en algo—. No entiendo, si los Uzumakis tenían todo este poder a su disposición, ¿por qué no hicieron nada para evitar nuestra extinción?
—Lastimosamente, ya fue muy tarde, Karin-chan. Y como ya sabrás, ellos no querían enemistarse con nadie porque eran quienes estaban más conscientes del peligro de sus habilidades.— Naruto respondió con pesar, pero su mirada prontamente se tornó oscura—. Pero yo me encargaré de corregir ese error a su debido tiempo.
Karin asintió ante esto, y momentos después, ambos regresaron juntos a la antigua mansión de Gatō.
Konohagakure no Sato - Presente
Frente a la prisión, Minato y Yugao estaban caminando para entrar en la misma, pero un destello amarillo repentinamente apareció frente a ellos, revelando a las personas que hace unos momentos estuvieron en la habitación de Menma.
—¿Eh? —el Minato original pronunció con confusión al verlos.
—No hay tiempo de explicar —dijo el clon, y momentos después, este se había desvanecido en una nube de humo.
—Ya veo…— Expresó el original luego de que sus recuerdos llegaran a él. Acto seguido, este miró hacia la prisión y dijo antes de caminar hacia esa dirección—. Esperen aquí.
—Hai, Hokage-sama —respondió la ANBU y permaneció en ese lugar.
Sasuke y Sakura esperaron en silencio, aunque sus miradas de vez en cuando se centraban en Yugao. Los ANBU simplemente llamaban la atención.
Una vez dentro, Minato se había parado frente a la celda de Naruto para decirle—. Estamos listos, hijo.
—Ya era hora —el Uzumaki habló mientras se paraba de su cama y dejaba el libro Icha-Icha en una bolsa ninja.
Actualmente, Naruto llevaba un traje de batalla negro, botas, un cubre bocas y vendas en su cabeza que eran del mismo color que su traje, tampoco llevaba su banda ninja. ¿El motivo? Para que los aldeanos no le identificaran.
El Hokage entonces preguntó por última vez—. ¿Estás listo?
Naruto negó con su cabeza mientras se paraba frente a los barrotes de madera—. Antes de salir, quiero saber la condición de Sandaime-sama. —Su mirada era, en términos simples, la de un destacado ANBU de Raíz.
Minato miró por un breve momento a Tenzō, quien asintió con su cabeza antes de salir rápidamente de la cárcel para buscar a la ANBU con mascara de conejo y traerla a este lugar.
Unos segundos después, Usagi ingresó a la pequeña prisión, y allí ella finalmente lo había visto, detrás de unos barrotes, con una mirada aburrida, pero con ojos que brillaban con desesperación y tristeza, cosa que solo ella pudo notar.
Tal visión hizo que su corazón se retorciera en agonía y tristeza. Ella sabía por qué se encontraba así, y era consciente de que lo que el Hokage esperaba que ella dijera a continuación empeoraría su esto emocional.
Ella se paró frente a la celda y había desviado ligeramente la mirada. Era debido a la frustración que sentía; quería decirle algo para confortarlo, pero no podía en esta situación.
—Oh, Usagi-san. Ha pasado un tiempo. —Ella miró hacia él al oírle hablar, y al hacerlo, pudo ver que sus ojos regresaron a la normalidad, incluso tenía una sonrisa que se parecía a la de una persona que no había visto a un amigo en mucho tiempo.
Era difícil comprender cómo era capaz de cambiar sus emociones con tanta facilidad. A ella incluso le estaba costando mirarle el rostro porque no quería causarle más pesar.
Aun así, ella respondió con la mayor naturalidad que pudo—. Sí, ha pasado un tiempo, Naruto-kun.
La interacción no levantó sospechas, ya que Minato sabía que Usagi había sido la única en ser capaz de contactar con su hijo antes de que este cayera en coma. Tenzō, por otro lado, encontró curiosa la interacción, mas no dijo nada.
—Usagi-san, por favor dile la información que ANBU ha recabado sobre el paradero de Sandaime-sama —ordenó el Hokage.
Yugao dudó por un segundo, pero al ver la expectación en los ojos de su pareja, contestó sin más remedio—. Tenemos dos hipótesis. La primera es que falleció durante su combate con Orochimaru y luego su cuerpo fue destruido durante la explosión que arrasó con la aldea, o falleció durante la explosión y su cuerpo desapareció junto con la aldea.
Apenas y había terminado de decir esto, ella se mordió el labio inferior con tanta fuerza que lo había hecho sangrar, ¿El motivo? El repentino color opaco en los ojos de Naruto. Era como si algo dentro de él hubiera muerto, como si hubiera perdido un motivo para seguir viviendo.
Eso la hizo sentir culpable, por lo que ella se apresuró en revelar la segunda hipótesis—. En cuanto la otra, creemos que alguien pudo llevarlo a un lugar seguro antes de que sucediera algo malo con él. Pensamos que podría encontrarse con Enma-sama en la tierra de los monos. Actualmente estamos intentando contactar con ellos.
Los ojos de Naruto instantáneamente recuperaron su brillo, lo cual que hizo a la ANBU suspirar con alivio mentalmente.
—Oh, es verdad; esa puede ser una buena posibilidad. Espero que tengan más información cuando regrese a la aldea —dijo Naruto más animado antes de mirar a su padre y asentir con su cabeza.
Minato entonces miró a Tenzō para decirle—. Prosigue.
El usuario del elemento madera asintió y se inclinó ligeramente para crear dos clones de madera, uno con su forma y otra con la de Naruto.
—Por si alguien sospecha algo —el Hokage informó antes de que su hijo pudiera preguntar.
Naruto simplemente se encogió de hombros, y unos segundos después, él estuvo fuera de la celda mientras que su copia dentro.
—Terminemos con esto —pronunció Naruto mientras caminaba hacia la salida, siendo seguido rápidamente por su padre, Tenzō, y Yugao; esta última sintiendo su corazón palpitar incontrolablemente debido a la ansiedad de querer hablar con él a solas.
Una vez fuera, la presencia de Sakura y Sasuke llamó la atención del Uzumaki. Él notó que ambos Gennins del equipo 7 habían desviado la mirada cuando intentó mirarlos a los ojos.
Naruto asumió que Sasuke lo hizo porque aún no soportaba verlo, mientras que Sakura porque se había enamorado de él y simplemente estaba avergonzada.
En todo caso, el Jinchūriki preguntó a su padre—. ¿Qué hacen aquí?
—Ellos te acompañarán en esta misión, ya que son compañeros de Menma y quisieron hacer algo para ayudar —contestó Minato.
—No sabía que mi misión era la de ser niñera —susurró Naruto con un tono de fastidio.
—No te preocupes, ellos no se interpondrán en tu misión —afirmó el Hokage.
Dicho esto, el Jinchūriki se aproximó lentamente hacia ambos.
Si bien otras personas no hubieran reconocido a Naruto, ambos pudieron con facilidad por la forma en que se paraba y caminaba. Además, el clon del Yondaime les dijo que iba a llevarlos con su original, y ellos suponían que este se encontraba con Naruto, por lo que no tenían dudas de que se trataba de él.
El Jinchūriki entonces se paró frente a ambos y saludó. —Oi, ¿Qué cuentan?
Su tono amigable no convenció a Sasuke, quien solo atinó a decir: —Hmpf… —El Uchiha ni siquiera le miró al rostro, ya que no confiaba en él en lo absoluto. Si bien quería ayudar a Menma a cambiar a su hermano, decirlo era mucho más fácil que hacerlo.
Sakura, con un sonrojo, devolvió el saludo—. H-Hola, Naruto-kun.
—Hola, Sakura. ¿Te encuentras bien? —El Uzumaki preguntó mientras se paraba frente a ella.
La pelirrosa solo podía mirar a sus pies, no queriendo levantar la mirada porque sabía que su rostro estaba bastante sonrojado, y le apenaba la idea de que la viera de esa manera.
—S-Sí, estoy bien —contestó ella—, ¿Y tú?
—Cansado y con mucha hambre.
—Oh, ehm, y-yo también tengo algo de hambre —mencionó Sakura algo nerviosa.
—¿En verdad? Entonces, ¿Qué dices si vamos por algo de comer cuando lleguemos al pueblo más cercano?
Eso no lo había dicho con su plan de convertir a Sakura en una verdadera Kunoichi en mente, simplemente porque pensaba que, como ambos tenían hambre, entonces podían parar a comer un bocado en algún lugar.
Sakura, por otra parte, se puso roja como un tomate—. ¿U-Una cita? —ella concluyó para sus adentros.
—¡Cha! ¡Una cita con Naruto-kun! ¡No lo eches a perder! — su Sakura interior exclamó.
Ignorando a su yo interior, la Haruno levantó la cabeza ligeramente, pero al ver que Naruto la miraba con tanta intensidad, volvió a bajarla.
Ella se preguntaba por qué la miraba de tal forma, y la respuesta vino con lo siguiente—: Tienes buen aspecto —Naruto alagó su nueva apariencia con honestidad.
—¿Eh? —La cabeza de Sakura se movió hacia arriba por inercia, y esta vez, sus grandes ojos verdes se perdieron en los purpuras de su flechazo.
—¡Cha! Naruto-kun te ha dado un cumplido —La Sakura interna exclamó.
—Hasta hace un mes atrás… —La voz de Naruto la regresó al mundo terrenal, pero esta vez no agachó la mirada, simplemente oyó con un ligero sonrojo en sus mejillas—, solo podía ver a una chica sin futuro, a una Kunoichi destinada al fracaso —el Uzumaki continuó.
Esas palabras le cayeron como un balde de agua fría, pero como sabía que él tenía razón, no protestó y se limitó a oír el resto.
—Pero ahora puedo ver un tenue rayo de esperanza en ti.— Él entonces se dio la vuelta y caminó hacia su padre—. Si sigues así, no tengo dudas de que me sorprenderás.
Cuando terminó de decir esas palabras, una suave brisa movió los cabellos de Sakura, quien lo único que pudo hacer fue mirar la espalda de su amor platónico mientras este se alejaba.
Cuando lo vio pararse frente al Hokage, ella finalmente había reaccionado, pero no había dicho nada. Lo único que hizo fue cambiar su expresión a una de determinación y apretar su puño con fuerza—. Me volveré más fuerte, lo suficiente para que al menos me permitas pararme a tu lado.
Sasuke vio la reacción de su compañera, y no pudo evitar suspirar y rodar los ojos. Pero bueno, si eso la motivaba a incrementar sus habilidades, entonces él no diría nada al respecto, siempre y cuando no hiciera nada estúpido como intentar liberar a Naruto y escapar junto con él de la aldea. Si bien sabía que Sakura podía ser algo tonta cuando estaba enamorada, Sasuke estaba seguro de que no era una descerebrada como para intentar algo así.
Minato, por su parte, podía ver que tal vez no había sido una mala decisión asignar a Sakura a esta misión, ya que no eran muchas las personas que lograban tener una conversación amigable con su hijo.
Él entonces vio a su primogénito pararse frente a él, y antes de que pudiera decirle nada, Minato se adelantó—. Chicos, Usagi y Tenzō, acérquense.
Sakura y Sasuke y los ANBU se aproximaron, la primera nuevamente con un sonrojo y desviando la mirada por estar tan cerca del Uzumaki.
—Muy bien, esperaremos hasta que mi Sensei envíe la señal. No creo que se tarde más de cinco minutos.
Naruto suspiró con exasperación—. ¿Cinco minutos? Me estoy muriendo de hambre.
—Lo siento, hijo. Te habría traído algo para comer, pero con todo lo sucedido, no tendremos suficientes suministros hasta dentro de unas horas más.
—Entonces sácame estos sellos y llegaré cuanto antes al puesto de comida más cercano.
—Sabes que no puedo hacer eso, hijo. Nadie puede saber que saldrás de la aldea. Sin esos sellos, todo el mundo lo sabrá —replicó su padre.
Naruto suspiró con fastidio, pero entonces puso una expresión de seriedad—. Puedo controlar mi Chakra con facilidad. Además, sabes que de igual forma tendrás que quitarme estos sellos. ¿Acaso querrás que me capturen? Estaré totalmente expuesto a cualquier tipo de ataque si soy incapaz de defenderme a mí mismo.
Si bien el sello supresor que su padre había puesto en él en realidad no estaba suprimiendo nada, él quería tener una excusa para poder usar su Chakra en caso de que surgiera alguna situación que lo requiriera.
Su padre, por su parte, lo pensó durante un tiempo, hasta que dijo—. Mi Sensei y dos de mis mejores ANBU te acompañarán…
Tenzō asintió con su cabeza, pensando que eran más que suficientes, además, no confiaba en Naruto ni siquiera un poco.
Yugao se mantuvo firme debido a su entrenamiento como ANBU, aunque por dentro, ella solo quería estar a solas con Naruto para poder hablar con él.
Sasuke comprendió por qué no había sido mencionado, pero aún le era molesto saber el motivo: debilidad.
Naruto, por su parte, se encogió de hombros y mencionó—. Bueno, si tú crees que eso es suficiente, entonces como sea. Tan solo espero que estés seguro de lo que dices.
Minato no pudo evitar reflexionar, por lo que la imagen de los miembros de Akatsuki que se aproximaban a la aldea hace tan solo una hora atrás se le vino a la mente.
Por tal motivo, dijo lo siguiente: —Necesitaré una prueba.
—¿Una prueba? —preguntó su hijo con confusión.
—Algo que me digas que no intentarás nada y que volverás a la aldea cuando la misión se termine… Entrégame tus Kibas.
Tenzō no podía creer lo que estaba oyendo, incluso estuvo a punto de decirle que era una locura y que era peligroso.
Sin embargo, Naruto se le adelantó al decir—. ¿Acaso mi palabra no es suficiente?
No obtuvo respuesta, por lo que el Uzumaki suspiró y se remangó ambas muñecas para revelar los sellos—. Están allí. Deberás de cargar tu Chakra, ya que no puedo utilizar el mío.
Minato asintió y así lo hizo, e instantáneamente ambas armas salieron de las muñecas del Uzumaki.
Sasuke tomó notas; era una forma más que eficiente para guardar armas y utilizarlas rápidamente en combate. Cuando su hermano estuviera bien, le pediría ayuda para que le enseñara.
El Yondaime agarró ambas Katanas, y un segundo después, él las había sellado en un pergamino.
—Hokage-sama, no… —Tenzō intentó decir, pero ya había sido muy tarde porque su líder había colocado su mano derecha sobre el hombro del criminal, quien apretó sus puños repetidamente antes de dar un asentimiento con su cabeza.
El Jinchūriki entonces giró su cabeza hacia el usuario del elemento madera para decir—. Tranquilo. Puedo ser un bastardo, pero siempre me tomo mis misiones con bastante seriedad.
—Ser serio o no, esa no es la cuestión. El problema es que ahora nada te impide escapar —Tenzō contrarrestó, con visible nerviosismo en su rostro. ¿Cómo no estarlo? Naruto era una persona extremadamente peligrosa, y, sobre todo, un homicida confirmado que era incapaz de sentir remordimiento por sus acciones.
Minato quería tranquilizarlo, pero Naruto había continuado—. ¿Escapar? Ya te lo dije, me tomo mis misiones con seriedad. Eso incluye retornar al lugar de partida para informar del éxito de la misión. Además, el Yondaime tiene mis Katanas. ¿O caso te preocupa que pueda asesinarte? ¿No confías en tus habilidades? —Esto lo dijo sonriendo siniestramente.
Sasuke y Sakura tragaron saliva, mientras que Tenzō se puso en alerta, pero esta vez el Hokage dio un firme paso hacia delante y exclamó—. ¡Suficiente ambos! Naruto, no me obligues a sellar tu Chakra nuevamente.
El ANBU se paró firmemente y cambió su expresión a una más serena al oír la orden de su líder, mientras que el Uzumaki simplemente le dijo que estaba bromeando. En cierta forma era verdad, ya que Tenzō no le caía mal ni tampoco bien, pero Naruto no dudaría en matarlo si es que seguía quejándose y molestándolo.
En ese momento, el Hokage sintió que su maestro había clavado su Kunai, por lo que llevó su puño frente a su boca y tosió una vez antes de declarar—. Mi sensei ya está en posición, por lo que la misión empieza en este momento. Busquen y encuetren a Tsunade. Mucha suerte.
El grupo asintió con sus cabezas, y entonces Minato pidió a todos que colocaran una mano sobre él. Luego de hacerlo, el rubio hizo una seña con sus manos y un segundo después todos desaparecieron en un destello amarillo.
Momentos después, Minato fue el único en reaparecer en Konoha, y ya estando solo, él no pudo evitar mirar hacia el cielo y decir—. Incluso tú sabes que me merezco todo esto, ¿no es así?
Esto se lo dijo al cielo, ya que se encontraba soleado y despejado. Parecía en su contra, diciéndole que no se merecía ni una sola gota que pudiera ocultar las lágrimas que estuvo conteniendo desde hace un buen rato. No podía evitar sentirse de tal forma, ya que aún se culpaba por todo lo acontecido, especialmente por la cantidad de fallecidos que su negligencia había causado.
Pero también sabía que quedarse parado y lamentarse todo el día no ayudaría a nadie, por lo que sacudió su cabeza y se tragó el coraje.
Acto seguido, él creó algunos clones de sombra para que se encargaran de algunos asuntos. Entre ellos, hablar con Bee, que aún estaba esperándolo, y visitar a Itachi para familiarizarse con su situación.
También debía de hablar con Homura y Koharu para llevar a cabo el velorio a los caídos; si bien ya no eran parte del consejo, Minato no podía negar la experiencia de ambos en asuntos como este.
Sus demás clones ayudarían en la aldea y observarían a los hombres que Kyofu había enviado.
Notas:
¿Qué tal? Al final hice este capítulo igual de largo que los demás. Al principio tenía como 4 mil palabras, pero decidí agregarle más cosas y se extendió hasta 11 mil.
Ahora, algunas aclaraciones:
Cuando Kakashi está reflexionando que él es el encargado de velar por Sakura, muchos habrán pensado que para eso están los padres de Sakura. Pero deben de entender que sus padres son civiles y no habría mucho que pudieran hacer contra gente que pueda hacerle daño a su hija. Es por eso que Kakashi se siente responsable.
En cuanto a la conversación entre Ino y TenTen, recuerden que Naruto ya activó el sello que alteró sus memorias.
De momento, ya aviso que Haku no va a ser una Tsunade 2.0. Ya está explicado el motivo.
En el futuro, quiero que Naruto se concentré más en las técnicas de sellado. Como ya vieron, es un Gran Maestro, pero tiene problemas para usar estas técnicas efectivamente porque suponen de una gran carga mental para él. Posiblemente estaré dando una explicación sobre los requisitos para acceder a cada nivel.
Si pongo a Minato como ejemplo, él posiblemente sea un Maestro con conocimientos de Gran Maestro, pero aún no cumple los requisitos para pasar al siguiente nivel, y como leyeron, pasar al nivel legendario es extremadamente difícil. Pueden dar ideas para cualquier nivel de Fuinjutsu si quieren.
En cuanto a la técnica que Naruto utilizó en este capítulo, me inspiré en "Za Hando" de JoJo, aunque le quité lo OP (lo de afectar a objetos físicos) para balancearlo un poco. También tiene un punto débil, él cual es que el objetivo debe de estar quieto. El Banshō Ten'in sigue siendo más fuerte al no tener ese inconveniente, la diferencia es que no es instantáneo.
En cuanto al Circulo de Sellado, me inspiré en los Círculos Mágicos de otros universos de anime.
Sasuke y Sakura acompañaran a Naruto; ya veremos lo que sucederá en los próximos capítulos.
Tal vez olvidé mencionar algo, pero si tienen dudas, no olviden preguntar en los comentarios.
Esto sería todo. ¡Hasta la próxima!
