Notes:

¡Hola a todos! ¡Soy un emisario transdimensional que a venido compartirles algunas de mis AUs e ideas para historias! ¡Usaré mi magia negra para traerles todas las historias que pueda!

¡Fueron tantas cosas las que me inspiraron para hacer este fic!

Este capítulo tiene lugar después del episodio Rescue Boy, pero el capítulo se puede leer sin verlo. ¡Espero que les guste

Disclaimer: ¡No soy dueño de nada del universo de Transformers! Lo que sí poseo es el Griffin en mi balcón (esa cosa está rasgando mi techo para su nido)

¡Advertencia de spoiler!


Cody había estado molesto desde el incidente.

Había visto como todos sus intentos de héroe habían fracasado, había visto como sus acciones afectaban a los demás, pero para él, lo peor es que su familia tuviera que sufrir por su culpa.

Y ahora, después de este nuevo intento absurdo solo quería quedarse encerrado en su habitación donde no molestaría a nadie. Donde podría escapar de las cámaras y sufrir otro castigo que no fuera la humillación.

¿Pero qué paso?

Hace unos días atrás Doctor Greene invento una Insignia que funcionaba como un escudo de energía que le permitía a Cody ser en pocas palabras invencible.

—Fui un estúpido— Se susurró así mismo.

Se confió en la idea de que finalmente podría participar más en las misiones con el resto de su familia ¡Ser más que el simple centro de comunicación!

Sin embargo, su ego lo llevaron a frustrarse con su padre por quitarle la insignia después de haberla utilizado demasiado ¿Pero porque lo culparía? Él solo quería protegerlo. No se dio cuenta hasta que la insignia se sobrecargo y proyecto un escudo que siguió expandiéndose hasta encerrarlo dentro sin ninguna salida.

Si no hubiese sido por la ayuda de doctor Greene y los Bots, él hubiese detonado con el dispositivo, podría haber resultado gravemente herido.

Pude a ver lastimado a alguien

Un horrible pensamiento en verdad, pero eso era, la verdad.

¡Ese día fue solo otro recordatorio de que pase lo que pase, es mejor quedarse en las sombras y dejar que otros sean el centro de atención!

¡Personas talentosas como su mejor amiga Frankie! Ella tiene no solo tenía mejores oportunidades, sino que era más lista, más fuerte y más valiente que él, también tiene una mejor conexión con la tecnología, algo muy importante que a él carecía...

Pensó que era solo suerte que no se había lastimado tanto, o que no había lastimado horriblemente a otros debido a sus estúpidas decisiones.

Solo podía distraerse con los susurros de su familia abajo, aunque las paredes eran algo estrechas, él siempre tuvo un oído más fuerte que los demás… Tal vez demasiado fuerte.

Tapando su cara con las mantas suaves de su cama, sumergiendo el agobio en el calor y suavidad de estas. Estaba cansado. Cerrando con fuerzas sus ojos. Intento de cancelar todo el ruido. Queriendo alejarse del frio de la noche.

Lo único que quería era estar solo en su habitación, sin que nadie lo molestara, sin molestar a nadie más...

Sumiéndose en un sueño profundo, no pareció darse cuenta de que su padre había entrado.

Diciendo unas palabras que el cansancio no le permitían entender.

Se acerco a su lado para frotar el pelo rubio de su pequeña cabeza, le dio las buenas noches y salió de la habitación en completa oscuridad.

¡Y a merced de la tormenta que se aproximaba!

El jefe Charlie Burns seguía sin poder quitarse la inquietud de los hombros.

Caminado por el corredor los eventos de la tarde seguían repitiéndose en su mente como si de un disco rayado se tratase...

Ya siendo la tercera vez esta semana en la que tuvo que multar a Prescott, ese hombre solo no tenía remedio. Le había dado una última advertencia antes de recoger a Cody de la escuela, solo esperaba que enserio ese mensaje si le allá entrado por la cabeza.

Pero todo en este pueble es literalmente impredecible.

Tal vez con preparar un café con leche lograría suavizar sus hombros y despejar su mente para completar su trabajo.

Esa era otra razón por la cual sentía inquietud.

Muchos piensan que una vez terminado otro día de trabajo persiguiendo maquinas descontroladas, bajando gatos de los árboles, y de solo parar peatones que piensan que una luz amarilla significa ir más rápido. La familia Burns estaría lista para acabar con el día, solo llegar a casa y relajarse con actividades cotidianas.

Bueno, para sus hijos así son las cosas.

Terminado de preparar una taza caliente de café negro con un poco de leche fría se dirigió a su cuarto donde se encontró con el desorden de deberes faltantes.

Aún tenía papeleo que llenar, arreglar asambleas, verificar registros de pago atrasados, revisar las quejas del pueblo, y llenar itinerarios con nuevas actividades para la siguiente semana.

El casi se alegró de que Cody no tuviera que hacer esto, pero eso no le quitaba el sentimiento de culpa ante la idea de que se estaba alejando de su hijo, pero su hijo tampoco lo culpaba, no arremetía ni se quejaba como sus hermanos y hermana mayor.

Aunque eso no lo impedía notar cuando Cody se sentía molesto, comprendía muy bien que su pequeño solo quería pasar más tiempo a su lado, y él anhela lo mismo. Sí no fuese por como con los años los problemas en la isla seguían elevándose por la tecnología que deba hacer sus vidas más fáciles, dejaría todo de lado y saldría a un tranquilo día de pesca junto a su familia y los Bots.

Pero ahora, Cody logro calmarse después del cometido de Prescott, puede que con el tiempo su hijo volvería a ser el niño alegre que era olvidándose del incidente.

Tomando otro sorbo de su café, decidió que era mejor tratar de distraerse de estos pensamientos, lo mejor sería iniciar con las cuentas de pago por todo lo que fue destruido desde el mes pasado. Así que paso un papel por debajo de la lampara de noche, examinado su contenido, anotando los pagos necesarios, a nombre de que residente de la ciudad, y para al final anotar su firma con una lapicera de tinta azul.

Sin embargo, Charlie nunca pudo quitarse la preocupación de los hombros en toda la noche, había algo en Cody que lo hacía sentir como si se estuviera perdiendo algo importante, algo que debería tomar en cuenta.

No ¿puede que sea solo por el incidente?

¿Puede porque ya estaba madurando, más de lo normal?

Tal vez, solo sea la preocupación por el trabajo.

Con el pasar de los minutos no podía evitar frotar sus ojos debido al cansancio, si no fuese por esta taza que llenaba su viejo cuerpo de energía de seguro se hubiese desmallado en medio del corredor.

Aunque la energía volvería a su cuerpo al escuchar en ring ton de su teléfono.

Dejo caer lapicera en el escritorio por la sorpresa, y aunque se animó al escuchar el tono de llamada, no esperaba que lo llamaran tan tarde.

Volviendo a tomar la lapicera agarro el teléfono con la otra mano para responder.

Emergencias de Griffin Rock— No pudo dejar escapar un bostezo en medio de la línea —Como podemos servirle—.

Termino esperando a que fuera una llamada rápida, algo simple que él y Chase pudiesen resolver sin tener que despertar al resto de su familia.

Así le contestas a todos— Respondió una voz femenina, se le notaba bastante vieja, —¿Con pereza y descuido?

Esta vez dejo caer la lapicera a propósito, dándose cuenta de que su suegra lo estaba llamando…

En efecto ¡Una tormenta se avecinaba!

Era estruendosa, eso era todo lo que sabía.

Esas enormes nubes grises encima de una montaña llena de fauna, pero, él no podía oír la caída de los relámpagos, parecía como sí el sonido de aguas estuviesen callando los estruendos.

Parecía una advertencia.

Aunque eso no parecía detenerlo, siguiendo con la mirada fija al frente. Escalando más arriba con cada resplandor que los rayos producían, pero no podía detenerse, algo no se lo permitía.

Llegando a la sima se encontró con un terreno que solo alberga una gigantesca estatua de roca azul que de alguna manera tenía forma de Grifo. Deteniéndose un momento para admirar cada detalle, notando lo realistas que eran las plumas y garras de la bestia.

Enorme, teniendo la posición de un perro sentado esperando a que su dueño le preste atención. Pero la expresión de su rostro daba otro mensaje, ojos cerrados, pico abajo, su expresión era melancólica, como si estuviese esperando por lo peor.

Pero para él seguía siendo hermosa.

Sin embargo, antes de que pudiese inspeccionar más detalles de la estatua, la repentina aparición de una campanada lo llevaron a ver el cielo.

Ahora las nubes grises formaban un remolino que expulsaba relámpagos hacia la tierra.

Una nueva campanada sonó, siguiéndole el golpe de un relámpago a la tierra, lo que provocó que la estatua se agrietara como sí el sonido fuese así de fuerte.

Emanado por las grietas una luz azul que se intensificaba por cada campanada que se daba.

Tras cada campanada, el ritmo de estas se intensificaba como si el tiempo se les acabase.

Por cada nueva grieta que se abriera dejando escapar un brillo azul, imágenes de cosas aparecían ante sus ojos siendo acompañadas por el alboroto de las campanadas.

Antes de que lo supiera, al abrir sus ojos una vez más lo único que encontró era un vacío oscuro.

Lleno de confusión y temor. Alzando la mirada ya no estaba viendo a la bella estatua de un Griffin, sino a una especie de forma de sombra: el temor se volvió más fuerte al momento en que el vacío dejo entrar algo de luz que atrapo y volvió al Griffin en una estatua otra vez, pero esta vez su pose asemejaba a la de un animal horrorizado.

Quería gritar, necesitaba pedir ayuda, pero ni podía escuchar su propio aliento, el sonido de las aguas seguía callando los demás sonidos.

¿Agua? ¿Pero de dónde?

No supo en que momento, pero de un momento para otro su cuerpo se inclino ante la horrorizada estatua, queriendo de forma instintiva darle algo de calor, un conforte, o solo algo que él podría darle.

Pronto, el pánico lo tomo por sorpresa. Las sombras del vacío comenzaron a formar manos largas que sostenían espadas, cada una atravesó su cuerpo sin merced.

Parecía como si este lugar quisiera que compartiera el dolor de la estatua, que supiera lo que sintió.

Y parece haberlo logrado.

L-losiento— Pero se quedó sin palabras ya que ni siquiera podía escuchar su propia voz.

No tienes que—La estatua dijo, girando con un crujido su cuello al pequeño, Cody seguía sin poder gritar, pero, él no sentía miedo ante esto, en realidad, sentía alivio al escuchar esa voz.

La garra del Griffin comenzó a extenderse hacia él, como si quisiera acariciarlo, apenas podía tocar su cabeza antes de que empezara a agrietarse una vez más...

Me encerraron… En una prisión fría—Dijo la estatua en un balbuceo ahogado mientras todo su cuerpo comenzó a desmoronarse al vacío.

Cody despertó sintiendo un calor infernal en todo su cuerpo, intentando recobrar su aliento de la pesadilla de la que acababa de despertar, paso los dedos de su mano por su cabello como si de un cepillo se tratase queriendo calmarse, para el primer instante sentir afiladas garras que se enredaban en su pelo.

Al detectar el dolor, de inmediato avecino sus manos a su cara, viendo con claridad, en lugar de ver sus manos normales.

En su lugar tenía dedos con escamas amarillas que terminaban en afiladas garras oscuras.


Author's Notes

¿Pero que esta pasando aquí? Apenas llegue y ya todos se pusieron locos!