"Cruce entre Colinas Nevadas y Calle Ventisca", recitaba por lo bajo el lugar una y otra vez para no olvidarlo. "Esta noche a las ocho", ya casi era la hora, aligeró la marcha para evitar ser impuntual. No sabía qué es lo que querían de él, no sabía quiénes lo estarían esperando, no sabía absolutamente nada.

"Aquí me tienes, Langley.", exclamó después de toparse con ella, la mapache le dio la espalda y comenzó a caminar hacia un callejón. "Y tú… has de ser Tora", apoyado contra una de las paredes, el tigre sólo le dirigió una mirada indiferente al vulpino, que si bien estaba bastante nervioso no daba pruebas de ello. "Ahora que estamos aquí reunidos, podrían decirme qué es lo que quieren." Los dos cruzaron miradas y sonrieron cínicamente, le hicieron un gesto para que los acompañe hasta un lugar en particular.

"Dentro de aquel auto encontrarás un GPS, tienes que seguir el trayecto de principio a fin sin desviarte.", explicó el tigre, el zorro los observó extrañado. Todo el camino era relativamente coherente, pero al momento de entrar en la rotonda de Tundratown debía de hacerlo en contramano y seguir así por lo menos unos tres kilómetros.

—¿Por qué debo hacer esto? ¿Qué es lo que ganan?

—Considéralo una prueba de ingreso, si lo haces bien estás dentro, de lo contrario… ya te lo has de imaginar. — No le gustó para nada la respuesta del tigre, pero no tenía opción.

—Antes de dar rienda a esta locura, tengo una última pregunta. ¿Por qué murió Reynolds?

—Por desacatar órdenes, no fue la primera vez que se equivocó. — Si antes estaba confundido, ahora los dichos de Langley lo confundían más aún—. Si en verdad aprecias la vida de la agente Hopps será mejor que te abroches el cinturón y te pongas en marcha, te espera un viaje un tanto… complicado. Por si te interesa ocultar tu identidad y evitar problemas te dejamos una máscara en el asiento de atrás.

—Por cierto, necesito que me dejes tu celular, queremos evitar inconvenientes de ningún tipo. — Tomó su teléfono y se lo extendió al tigre con gran desconfianza. — Te lo devolveré una vez que termines tu prueba.

"Es increíble lo que puede hacer uno por amor.", dijo por lo bajo mientras daba marcha al vehículo. Si bien las amenazas no debían de concretarse mientras él cumpliese lo pedido, no sabía exactamente con quiénes trataba y no podía confiarse en ningún momento. Dejarles su teléfono también podría ser un error, quien sabe lo que podrían hacer con él.

Observó por el espejo retrovisor la máscara que le dejaron en la parte trasera del vehículo, una careta completamente blanca sin detalle alguno. Hasta donde sabía sólo debía conducir, pero la necesidad de ocultar su identidad posiblemente implicara que tuviese que bajar. De por sí el auto tenía las ventanas polarizadas, nadie podía ver al conductor, pero lo mejor era no arriesgar nada, frenó en cuanto se topó un semáforo en rojo y se puso la máscara, era en verdad bastante incómoda.

Algo comenzó a vibrar en la cajuela, al revisar el interior de la misma encontró un teléfono con una llamada entrante. "Vemos que te estás acercando, Wilde, te seguiremos de cerca. Te usaremos de cebo para que atraigas la atención, tienes que seguir hasta el final y recoger a alguien.", la voz del otro lado cortó inmediatamente después. Nadie había dicho nada de ser el taxista de nadie, pero ya no podía quejarse.

Estaba a sólo un kilómetro de la rotonda en la cual, después de efectuar una maniobra que todavía analizaba cómo podía realizar, se metería en sentido contrario a gran velocidad. Su corazón estaba pronto a salir de su pecho, así como su respiración comenzaba a acelerarse. Con una mano aferrada al volante y otra en la palanca de cambios, se preparó para introducirse en una de sus mayores desventuras.


. . . . . . . . . .

"Es sólo cuestión de esperar a que despierte, los estudios no han arrojado nada por lo que haya que preocuparnos", Stu tomó la mano de su esposa y fueron acompañados por la enfermera a la sala de espera, Judy llevaba varias horas inconsciente, aunque podría ser mucho peor. Los dichos de la enfermera los tranquilizaban, pero tener a su hija en ese estado les rompía el alma.

"¿Señor y señora Hopps?", el búfalo se acercó a los conejos, a quienes conoció en la ceremonia donde premiaron a Judy por resolver el caso de los aulladores. "¿Ha habido nuevas noticias?", de no ser por la imponente presencia de Bogo, Stu ya lo habría insultado. Su hija estaba así porque la mandaron a un operativo sola con su compañero y hasta ahora nadie les había explicado de qué iba todo eso.

Su compañero… Bonnie le tomó mucho aprecio a aquel zorro, todavía no sabían que había sido de él. Tuvo la suerte de conocerlo una vez que fueron al apartamento de Judy y él la estaba ayudando con unas cosas, si bien a su esposo no le gustaba que su hija pasara tanto tiempo con él finalmente Nick terminó por ganarse su corazón también cuando se sacrificó por ella. La señora Hopps quiso preguntar por el zorro, pero la respuesta terminó por llegar sola. Las cosas fueron muy diferentes esta vez.

"¿Hay noticias, Bogo?", el zorro estaba tan concentrado que por un primer momento no se percató de que los padres de Judy estaban ahí. Se disculpó inmediatamente por ello y los saludó de forma respetuosa, como hizo siempre que tuvo un encuentro con ellos. "¿Estás bien, cariño?", la pregunta de Bonnie no fue del todo inesperada, a diferencia del comentario de Stu. "Estábamos preocupados por ti también muchacho.", su relación no fue la mejor en sus inicios, pero ahora tenía a su ¿suegro? en los bolsillos.

—Recién me dejan salir de la enfermería, el golpe me dejó aturdido y querían hacerme un par de pruebas para asegurarse que no hubiera nada raro.

—¿Con que te golpearon, Nick? — preguntó Bonnie llevando su mano a la nuca del zorro.

—Tranquila señora Hopps, no es la gran cosa. Era el mango de una navaja o cuchillo, no lo recuerdo bien. Después de eso fueron sólo un par de puñetazos.

—La sacaste muy barata, Wilde, podría haberte matado. — Stu y Bonnie asintieron ante el comentario de Bogo—. De hecho, todavía no entiendo por qué los dejó ir con vida, los tuvieron a su merced y ni siquiera los secuestraron.

—Tal vez fue para dar un aviso, Bogo, yo tampoco entiendo muy bien lo que pasó ahí.

—¿Aviso de qué, Nick? ¿Quiénes son estos animales?

—Lo siento señora Hopps, pero es clasificado. — Bonnie se abstuvo de hacer más preguntas de ahí en más—. Si quiere puedo decirle que su hija y Wilde fueron a interrogar a unos testigos y se toparon con los sospechosos, pero no puedo dar más información. Ahora si me disculpan, quiero hablar con el médico que está a cargo.

—Todavía no hemos hablado con él, fue la enfermera quien se comunicó con nosotros. — Había cierta molestia en el todo de voz de Stu.— ¿Qué clase de médico no habla con los padres de la paciente?

—Tal vez uno que tiene mucho trabajo y cuyas enfermeras son más pacientes, bellas y amables. — Una voz demasiado conocida se escuchó al fondo del pasillo. — ¿Cómo estás, Nick? Escuché que te golpearon bastante fuerte en la cabeza, aunque dudo que tuvieran mucho para lastimar.

—¿Drew? — El zorro se abrazó a su primo, con quien no se veían desde hacía demasiado tiempo—. ¿Por qué no me dijiste que estabas a cargo de Judy?

—Porque no irías a hacerte ver a la enfermería. — Se dirigió hacia Bogo—. La agente Hopps se encuentra en buen estado hasta donde podemos apreciar, más allá de los moretones y la mala experiencia todo debería de estar en orden. — Se dirigió ahora hacia los Hopps—. Tal y como les dijo mi querida enfermera.

—Como si un solo Wilde no fuera suficiente…— La ironía de Bogo no era tan graciosa como el hecho de que él intentó hacer una broma.

—En serio lo lamento, sé que son los padres, pero el personal no es suficiente para tratar a todos los pacientes y Judy de por sí está bien. Sólo resta esperar…

—Esperar a que despierte, lo sé doctor, no paran de decirlo desde que llegamos hasta aquí. — Stu ya no se esforzaba por disimular su molestia, mucho menos ahora que sabía que el doctor era eso que no le gustaba para nada, tenía suerte de ser el primo de Nick—. ¿Podemos verla cuanto menos?

—Por supuesto, síganme. — Todos comenzaron a ir detrás de los pasos del zorro, fue cuestión de segundos para que llegaran a las afueras de la habitación—. Hicimos una resonancia y los resultados no arrojaron anomalías, pero los golpes en sí… digamos que dejarán una cicatriz un tanto notoria.

Las palabras del doctor Wilde no fueron alentadoras desde un principio, pero sirvieron para que los presentes tuvieran una mínima noción de lo que verían. Judy seguía dormida plácidamente con la cabeza ligeramente inclinada hacia la derecha. Al ver el profundo corte que tenía en su mejilla izquierda, producto del zarpazo de Reynolds, Bonnie se llevó las manos a la boca para ahogar un pequeño grito.

"Si bien la herida pasa por encima de su ceja y llega hasta el final de la mejilla, su ojo está intacto. Si quieren después puedo recomendarles una que otra cosa para que cicatrice de la mejor forma posible.", Stu agradeció al menor de los primos Wilde, Bogo por su parte llamó a Nick para hablar con él a solas en el pasillo, mientras los Hopps cuidaban a su hija. "Vamos, Wilde", el zorro no salió de su trance hasta que Bogo lo tomó de su hombro.

"Si necesitan algo sólo llamen a una enfermera, yo acudiré tan rápido como me sea posible, estos días no damos abasto.", Bogo sólo asintió mientras un aturdido Nick se sentó en uno de los tantos asientos del pasillo. De estar nuevamente frente a Reynolds le haría pagar por lo que hizo, todo esto ya había tomado un tinte personal.

"Sé en lo que piensas, Wilde, pero no podrás llevar a cabo ninguna represalia contra Reynolds", lo observó confundido al búfalo, que acto seguido sacó su teléfono y le mostró un mensaje al zorro. Enviado por Colmillar, el mensaje de texto era claro, el cadáver de Reynolds fue hallado en un basural por unos empleados del lugar. Golpeó su puño derecho contra el asiento donde se encontraba y maldijo por lo bajo.

Si bien en otra ocasión le hubiese dado el día libre, esta vez Bogo le pidió a su hombre que fuera a la comisaría y que ayudara a sus compañeros con el caso. Podría volver a visitar a Judy más tarde, dejaría que sus padres se ocuparan de ella mientras él mantenía la mente ocupada. Si bien su primo reiteró varias veces que ella estaba bien, tenía un mal presentimiento. "Por cierto Wilde, tienes hasta mañana por la mañana para presentar tu informe, más les vale que no haya sido como con los Outterridge", tragó saliva ante los dichos de su jefe, bien sabía que Judy podría estar en problemas al despertar.

Dado que Bogo tenía una reunión con el alcalde, y la ZPD le quedaba de paso, se ofreció a llevar al zorro que aceptaría con gusto. "¿Los demás consiguieron algo?", ante la pregunta de Nick, el búfalo negó con la cabeza. Dudaba poder conseguir algo hasta que volviesen a aparecer. Si bien era duro tenía razón, sus enemigos actuaban desde las sombras y parecían estar un par de pasos por delante de ellos. El resto del viaje transcurrió en silencio.

"Esto es lo que sucede cuando meten a un tipo que lleva fuera de la agencia casi medio año", exclamó Savage lanzando un archivo sobre el escritorio de Bogo, Clarke y Skye no acotaban nada. "No sólo no tenemos nada, sino que Hopps ahora mismo está en una asquerosa camilla, ni siquiera sabemos si despertará.", la puerta del despacho de Bogo se abrió y todos se quedaron en silencio al ver que Nick los acompañaría. Si bien el zorro había escuchado todo antes de entrar, fingiría no haberlo hecho, no tenía ganas de pelear.

En cuanto los presentes preguntaron por novedades y por el bienestar del zorro, él afirmó estar bien. A su vez explicó que Judy no parecía presentar problema alguno, salvo claro el hecho de que seguía sin despertar. "Tiene un corte en su rostro que le dejará una cicatriz bastante fea, pero su ojo está intacto.", el teléfono de Skye comenzó a sonar y la zorra se retiró de la habitación mientras los tres machos seguían hablando.

—Insisto en que es demasiado extraño, podrían haberlos matado, al menos secuestrarlos para exigir algo a cambio, pero no hicieron nada.

—Tienes razón, Jack, es extraño, pero no tanto viniendo de Langley. — El comentario del lobo los tomó por sorpresa, por lo visto ya se conocían de antes con la ladrona—. No le gusta mancharse las manos por sí misma, pero aun así no explica lo que hicieron. ¿Molestar por molestar? Hay algo que se nos está escapando.

—¿Habrán hecho algo con sus teléfonos?— preguntó Savage, pero el zorro negó.

—Ya los revisaron nuestros técnicos, no hay nada raro en ellos.

—Podrían haberlos desbloqueado para sacar información de algún tipo. — El comentario del lobo parecía acertado—. ¿Tienen mensajes del caso?

—Bogo no nos deja hablar de los diferentes casos a través de nuestros celulares, no había nada que pudieran sacar—. El comentario del zorro terminó por perderlos más todavía.

Skye Steppefurd volvió a entrar en la sala y le dijo algo por lo bajo a Savage, quien se disculpó y se retiró con ella. "Nos veremos mañana por la mañana, agentes.", exclamó la zorra mirando de reojo al vulpino, que si bien no quería demostrarlo se sonrojaba un poco ante los evidentes gestos de ella. Seguirían trabajando un par de hora más, intentado atar cabos sueltos y buscando similitudes con crímenes recientes, aunque no conseguirían grandes resultados, todo estaba inconexo.

—Nick, ahora que estamos solos tú y yo y ambos estamos cansados de estos informes… ¿Qué pasó ahí con Langley y Reynolds?

—Langley llamó nuestra atención, fuimos tras ella, nos interceptó Reynolds y nos vencieron en combate, no hay mucho más que eso Clarke.

—Puedes llamarme por mi nombre si quieres, pero volviendo con el caso… Sé que tú y Savage no están del todo centrados cuando están cerca, puedes confiar en mí si es que no quieres decir algo frente a él.

—No tengo nada por lo cual llevarme mal con el tipo que me culpa por lo que le sucedió a mi compañera, en absoluto.— El lobo no se sorprendió al ver que Wilde había escuchado el monólogo de Savage antes de entrar al despacho—. A todo esto, no nos dijiste de dónde conoces a Langley.

—¿Has oído de Harkness?— No pudo evitar que la curiosidad lo invadiera, era uno de los temas del momento en los barrios de bajos recursos, aunque no había más que rumores.

—Escuché algo de un ladrón llamado Harkness, aunque no sé mucho, todos lo definen como un fantasma.

—Es algo así como un Robin Hood moderno, comenzó siendo un ladrón de poca monta y ahora no para de dejar en ridículo a los del ZBI— exclamó el lobo dejando a su compañero con bastante intriga—. Langley fue compañera de él, me animo a decir que lo "introdujo" al mundo criminal. La atrapamos durante un intento de robo en el museo de Bellas Artes de Otterdam, Harkness la dejó atrás en cuanto los acorralamos.

—¿Crees que Harkness haya tenido algo que ver con la fuga de prisión?

—Es una posibilidad, pero lo dudo. — El teléfono de Nick vibró, al ver su gesto de sorpresa Leonard Clarke supuso lo que sería—. ¿Despertó?

—No, es sólo un recordatorio, debo atender otros asuntos. Hasta mañana, Leonard. — Finalmente el lobo sería el último presente en la habitación de Bogo, pero no por eso dejaría de trabajar. Sólo había un objetivo en su mente, volver a atrapar a Sarah Langley para devolverla a donde merecía.


. . . . . . . . . .

La autopista por la que iría tenía tres carriles, por lo que podría maniobrar medianamente bien. Previo a llegar al punto donde debía meterse en sentido contrario, se dejó rebasar por una camioneta y se aparcó a un costado, quería estar lo más cómodo posible para entrar. Sólo el carril de en medio estaba libre en ese momento y de haber acelerado para meterse podría no haber sido capaz de pasar entre ambos, la curva era un tanto cerrada porque, por lógica, nadie se metería en contramano. En cuanto vio que la cantidad de vehículos que se aproximaban era apenas menor, revisó por una última vez su espejo retrovisor para evaluar si era un buen momento para hacerlo. No tenía a nadie lo suficientemente cerca detrás de él y sólo había un único auto al momento de entrar, usó el freno de mano para girar y ponerse de frente a la autopista, para después volver a acelerar.

Apenas se introdujo, el único auto que había visto se frenó en seco, más por miedo o por sorpresa seguramente, puesto que él ya había seguido de largo. Volanteó a la derecha para evitar un auto negro y después a la izquierda para volver al carril central, intentaría permanecer allí la mayor cantidad del trayecto posible. De ahí en más se hizo sencillo, podía zigzaguear para evitar los vehículos que guardaban una buena distancia entre sí.

Llegada la primera de sus complicaciones, observó que un camión iba a su izquierda y un auto, que estaba en el carril central, se fue hacia la derecha al verlo en contramano. Mientras las bocinas sonaban se aferró con ambas manos al volante, pudo sentir que efectivamente hubo un roce con el auto. Si bien no podía escuchar los insultos, los bocinazos le daban a entender que no les caía muy bien lo que estaba haciendo.

Frente a él estaba el mayor de sus miedos, los tres carriles eran ocupados por diferentes autos. Mientras el carril de la izquierda tenía un vehículo detrás de otro en una hilera interminable, el de su derecha tenía sólo un auto y el central un par. Deseando que quien sea que estuviese frente a él interpretase lo que haría, se posó sobre el carril menos concurrido y bajó un poco la velocidad para ganar un par de segundos. "Frénate… frénate…frénate.", posiblemente fuese por reflejo, a estas alturas dudaba tener poderes telepáticos para inferir la orden, pero el vehículo al cual encaró se frenó en seco y genero una brecha entre ambos carriles que le permitiría pasar. Esta vez llegó a escuchar perfectamente los insultos hacia él y hacia su madre.

El teléfono volvió a sonar, pero pasaron unos segundos hasta que lo pusiera en altavoz. "Lo estás haciendo bien Wilde, ya se habla en las noticias del maníaco que conduce en contramano por una autopista. Para tu siguiente fase tendrás que recoger a alguien que usa una máscara como la tuya, lo encontrarás fácilmente." Faltaba poco menos de un kilómetro para llegar a la meta, pero aun así todo estaba lejos de terminar.

Mientras dejó atrás el gran tumulto de vehículos y la cosa se volvía menos agitada, comenzó a escuchar sirenas de policías. Por un momento creyó que irían a por él, pero entonces a las sirenas se sumaron disparos. "Lo encontrarás fácilmente", le habían dicho momentos antes y efectivamente así fue. Un par de calles antes de llegar a donde le marcaba el GPS, se pudo hacer una buena idea del tipo de animal que debía ir a buscar.

Después de tanto sufrirlo la parte del camino que estaba en contramano estaba por terminar, pero su pesadilla continuaría un poco más. Debía girar hacia la derecha y conducir unos cien metros más, si no le fallaba la memoria había una sucursal del Banco Zootopiano Estatal. No hizo falta que lo llamaran para que se diese cuenta de lo que tenía que hacer.

Si bien una parte de la calle estaba cortada, pasó pese a los gritos de un oficial. Pudo divisar al menos tres patrullas y siete policías, todos apuntando en dirección a quien debía recoger, un animal con máscara igual a la suya que tenía como rehén a un lobo. "¡No intenten nada si no quieren que lo mate!", gritó el animal a quien a simple vista parecía otro lobo de gran tamaño.

Si bien siempre intentaba ser racional, esta vez actuó puramente por instinto y sin preocuparse por las consecuencias. Pasó por delante de los patrulleros para interponerse entre su contacto y los oficiales. "¡Abre la puerta idiota!", gritó el captor a su rehén, los oficiales tuvieron en consideración la vida de la víctima y los dejaron ir.

Dada la orden de su contacto, Nick comenzó a acelerar y dejó atrás a los oficiales, que guardaron sus armas resignados. A sabiendas de cómo es el protocolo estándar de la ZPD en estos casos recomendó a su contacto adentrarse en un área urbana y camuflarse luego de liberar al rehén, pero el animal al cual recogió no se lo tomó muy bien. "Sólo limítate a seguir mis órdenes, conduce hasta donde te marca el GPS. La policía no será un problema, ya se están dirigiendo a otro punto.", recordó cómo los crímenes previos terminaron desarticulando la ZPD, por lo visto esta vez no sería la excepción.

Contrario a lo que se esperaba el viaje fue bastante tranquilo. El rehén no resultó ser más que un actor, había ido al lugar sabiendo lo que ocurriría y sólo esperó a que lo tomen como prisionero para amenazar a la policía. Mientras debatían de pagos y negocios, Nick intentó calmar su mente, no podía creer dónde se había metido.

Llegando a su destino el zorro comenzó a frenar el vehículo. "Esperaremos aquí", indicó el animal que parecía estar a cargo, quien respondía al nombre de Todd Lynx. Quitó su máscara y dejó verdaderamente confundido a Nick. Tenía rasgos de lobo pero su cuerpo ni su rostro correspondían a dichos rasgos. ¿Era en verdad un lobo? "Puedes quitarte la máscara si quieres, Wilde.", tenía una mínima esperanza de que no conocieran su identidad, pero ahora se desvanecía.

—Lo hizo muy bien oficial, muy bien— exclamó una voz desde las sombras. Una imponente pantera vestida de traje se presentó ante él y estrechó su mano—. Estoy seguro que en el futuro próximo podrá sernos de utilidad.

—¿Qué hay de mi paga, Herbert?— preguntó el lobo que supo actuar de rehén. El gran felino sólo sonrió, se arrimó hacia él y puso su mano sobre su hombro.

—Todd se encargará de eso. — Volvió a dirigirle la mirada al zorro—. Por esta noche puede dormir tranquilo, le perdonaremos la vida a la agente Hopps al menos por ahora. Sólo recuerde tener su teléfono encendido en todo momento, podríamos llamarlo cuando menos se lo espere. — Un disparo cortó la pasividad del ambiente, quien respondía al nombre de Todd acabó con su compañero—. ¿Quieres llevarte el dinero que iba a cobrar él, Wilde?

—Yo… yo no…— No podía creer lo que había presenciado, a sangre fría habían acabado con su aliado. ¿Cuánto tiempo pasaría para que hicieran lo mismo con él?—. Le agradezco pero no lo quiero. ¿Herbert, verdad?— Denotó tanta tranquilidad como pudo, pero en el fondo quería huir de ahí cuanto antes—. ¿Puedo llamarle por su nombre?

—Puedes tutearme también si quieres, ahora que trabajas para nosotros puedes dejar de lado los formalismos. — Tragó saliva y apretó sus puños, sin querer nada de esto se había metido en un gran problema.

—Pues bien, Herbert… voy a tutearte.— Nick tomó valor desde donde pudo y dio un paso al frente.— No quiero que te vuelvas a acercar a Judy, ni a mí ni a nadie.— Comenzó a señalarlo con su dedo índice.— Lo de hoy ha sido una excepción porque no sabía con quiénes trataba, pero ahora… ahora sé cómo actúan y voy a buscar el modo de acabar con ustedes. Protegeré a quienes me importan y no descansaré hasta que terminen tras las rejas, si es que hacemos esto por las buenas.

—Admito que tienes coraje, me gusta eso, me gusta mucho. — Le dio la espalda por un momento y luego volvió a darse la vuelta para mirarlo fijamente—. Está bien, Wilde, no volveremos a llamarte si en verdad no lo deseas. Tal vez pueda llamar a alguien más. ¿Tú que piensas Todd?

—Estoy de acuerdo Herbert, contamos con muchos animales a nuestra disposición— afirmó el aliado de la pantera.

—¿Conociste a Tora, el tigre? ¿A Sarah Langley? Puedo llamarlos a ellos. — Buscó su teléfono en el bolsillo y lo encendió—. ¿Cómo estás Sarah? Escucha, Wilde finalmente dijo que no quiere tener nada que ver con nosotros y necesito que hagas algo. — Levantó su ceja izquierda, fingiendo escuchar a su compañera, Nick sabía que se trataba de un juego, pero sólo lo aguantaba—. Sí, esa misma. La agente Judith Laverne Hopps, quien tiene doscientos setenta y cinco hermanos y vive en los apartamentos Grand Pangolin. ¿Sus hermanos? Sí, mata a los que puedas, aunque tampoco hace falta que sean todos. Ve por Marcus, John, Lindsay y Rebecca, son quienes más salen con ella en sus fotos.

—Espera Herbert, no te olvides de su madre Bonnie.

—Tienes razón Todd, tonto de mí. ¿Cómo olvidar a su madre?— Dirigió la mirada a Nick—. Tú también te llevas bien con ella hasta donde sé. ¿No es cierto?

—No me harás titubear, no hace falta seguir con esto. — La pantera se arrimó hacia él y le dio una cálida sonrisa.

—Responde mi pregunta primero, sobre Bonnie Hopps.

—Yo…— Un golpe en el estómago le cortó el aire y le hizo caer de rodillas.

—Por supuesto que trabajarás para nosotros, zorro imbécil.— Su sonrisa se borró de su rostro por primera vez, en cuanto se puso de pie dirigió un golpe hacia sus costillas.— Tranquilo, sé que mañana tienes que ir a trabajar y si te ven con una cicatriz en tu rostro comenzarán a hacer preguntas.— Se dio media vuelta y se encaminó hacia Todd—. Sólo procura no decir más idioteces, en un pequeño ataque de ira podría… no sé… arrancarte las orejas y obligarte a comértelas, o con tu cola, también podría matarte de un zarpazo en el estómago, no sería la primera vez que mato a alguien de tu especie de ese modo. ¿Entiendes lo que digo, Wilde?

—Mátame ahora mientras te doy la oportunidad, haré que todo el mundo sepa de ti y tu gente.

—No conseguirás nada con eso, ya todos saben que somos los animales que escaparon en un motín hace dos meses, pero aun así no pueden detenernos. — Dio un paso al frente y lo levantó del cuello de su camisa—. No puedes proteger a toda la familia Hopps, no puedes proteger a tus seres queridos si ni siquiera puedes protegerte aquí y ahora. — Apartó la vista pero la pantera lo obligó a verlo tomándolo de su hocico—. Volverás a trabajar con nosotros y sin rechistar apenas te llamemos, de lo contrario te mataré aquí y luego iré a por quien sea que alguna vez te haya importado.— Lo dejó caer y se alejó un poco de él.— No quiero que vuelvas a enfrentarme, desafiarme o negarte a lo que te digo. ¿Me entiendes?

—Sí… entiendo bien. — Ya no tenía más opción que darse por vencido, en serio estaban dispuestos a todo y muerto no podría ayudar a nadie. La pantera le lanzó su teléfono, que hacía rato había dejado al tigre.

—Tienes un par de llamadas de tu primo, junto con Hopps él y su familia encabezan nuestra lista. Ahora que se mudarán a Zootopia será más fácil dar con ellos también.

—No sé tú, Herbert, pero a mí no me caen bien los médicos. — acotó el lobo entre risas.

—No, para nada, menos siendo un estúpido zorro. — Levantó el cadáver sobre sus hombros y prosiguió a despedirse. — Nos volveremos a ver pronto, Wilde, cuenta con ello. Recuerda no hacer idioteces, como hablar de nuestro encuentro o intentar pedir ayuda.

Acomodaron el cuerpo en el vehículo y Todd se alejó conduciendo, mientras Herbert tomó una moto y se fue del lugar también. Nick por su parte intentó recobrar el aire después del ataque de la pantera y analizó lo sucedido en el último día.

Por un lado fue atacado junto con Judy, en cuanto ella quedó inconsciente lo amenazaron con matar a sus allegados si no concluía con lo que le pedían. Seguido a esto, superó el desafío que se le impuso y se topó con esos dos imbéciles. Herbert parecía estar a cargo del grupo, si tenía alguna posibilidad de librarse de todo esto tal vez era acabando de él.

"Puedo llevarte si quieres", exclamó una voz conocida desde sus espaldas. Tora, el tigre que respondía a las órdenes de la pantera, observó lo acontecido desde las sombras. Ya no estaba con Langley, si no se equivocaba eran los únicos dos presentes en ese lugar. Posiblemente se tratase de otra prueba, le seguiría la corriente por un rato.

—No fue muy astuto de tu parte lo que pasó allí, enfurecer a Herbert es algo que debes descartar en todo momento— explicó el tigre mientras se alejaba para ir a su auto, Nick lo seguiría. Al llegar ahí ambos se abrocharon los cinturones y puso primera—. Sé que tu panorama no es el mejor, pero no estarás sólo en esto Wilde.

—¿Qué quieres decir con esto?

—No eres el único que se ve obligado a seguir a Arcagma bajo amenaza, somos varios de hecho. — Un paso en falso y podría ser su fin, no sabía si confiar en el tigre.

—No sé quién es Arcagma, de hecho.

—Sé que la ZPD recibió la grabación de parte de la ZIA, así como sé que tú eres parte de la investigación que nos involucra. — Giraron hacia la izquierda, el zorro apartó la mirada.— Sé que te es imposible en estos momentos, pero debes confiar en mí, también en Sarah Langley y en Sinner.

—Estás yendo demasiado rápido, Sinner no me suena siquiera de nombre. — El tigre sonrió ante el comentario, lo notaba más suelto.

—Conoces a Sinner, aunque todavía no te das cuenta, pero iré más lento aun. — Frenaron ante un semáforo, el tigre aprovechó para estirarse. — Dentro del ejército de Arcagma existimos algunos rebeldes, no todos los convictos que él liberó lo siguieron desde un principio. Para formar la fuerza que ha formado, ha amenazado y manipulado a quienes consideraba necesarios. ¿Recuerdas el tipo que maté anoche en el edificio? Arcagma lo engañó y, para cuando se dio cuenta, no pudo volver sobre sus pasos. Saltar de un edificio fue el mejor destino que podría haber conseguido.

—¿Cómo sé que esto no se trata de alguna prueba de fidelidad o algo así? Lo que dices es creíble y todo pero… no lo sé, ya no puedo confiar en nadie.

—Acabo de hablarte de los rebeldes Nick, si te bajas de este vehículo sin aceptar mi propuesta tendré que matarte, no puedo arriesgarme a que Arcagma sepa de los rebeldes.

—Entonces todo se resuelve a esto, o muero ahora o sigo trabajando para Arcagma mientras colaboro con los rebeldes, arriesgando a todos los que me importan.

—Si me preguntas, morir ahora no es una mala opción.— Estacionó frente al hospital y apagó el motor—. Sólo piensa que luego de ti otro ocupará tu lugar. En sí tú no deberías de estar aquí ahora.

—¿De qué hablas?

—Reynolds se dejó llevar con Hopps, se supone que tú debías de quedar inconsciente mientras ella aceptaba nuestro trato. El tiempo corría y Sarah decidió que tú eras una buena opción también, aunque el cambio de planes no agradó del todo a Arcagma. Ella tenía más que perder, su familia es mucho más numerosa, es más manipulable.

—Supongo que por eso Reynolds apareció muerto. — El tigre asintió—. No tengo otra opción por lo visto…

—Prometo hacerlo rápido si lo quieres, así como prometo ofrecerle a Hopps un trato para que intente huir como tú ahora. — El zorro le ofreció su mano para cerrar el trato.

—Voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para protegerla. —Se dieron un apretón de manos y se bajó del vehículo, pero por un momento se frenó—. ¿Puedo hacerte una pregunta?— El tigre asintió—. Anoche cuando mataste a ese tipo tomaste el arma de forma particular.

—Soy derecho, pero tengo un problema en mi muñeca y el retroceso me deja mucho dolor. Intento acostumbrarme con la zurda, aunque el arma se me levanta si no la sostengo de esa forma. — Finalmente había tenido razón, cuanto menos le había ganado a Savage. Si bien era una victoria pequeña, era cierta satisfacción.

Su teléfono mostraba cinco llamadas perdidas, tres de su primo y dos de Bonnie, dedujo que se trataría de Judy. Sin detenerse en recepción, se dirigió directamente a la habitación donde estaba la coneja con sus padres. Ya en las cercanías pudo escuchar su voz, se detuvo en seco y sonrió por primera vez en muchas horas. Ahora con el andar un tanto más rápido se acercó a la habitación y abrió la puerta.

Padre, madre e hija estaban llevando a cabo lo que parecía una charla normal, la cual se interrumpió en cuanto vieron al zorro entrar. "¡Judy! ¡Me tenías preocupado!", exclamó Nick abriendo los brazos y acercándose para darle un abrazo, pero Stu se interpuso entre ellos, lo cual lo confundió un poco. "Tienes que irte Nick, hablamos luego."

Las palabras del conejo no le agradaron en absoluto, entendía que estuviesen teniendo una charla en familia pero él también tenía derecho a estar con ella. "Sólo empeorarás las cosas, en verdad tienes que irte.", ahora Bonnie acompañaba a su esposo, Judy que por lo general lo habría defendido sólo observaba expectante, como si no entendiese lo que sucedía.

"¿Nick?", al preguntar por él intentó acercarse a ella, pero un tercer individuo lo frenó. Su primo, Drew, lo tomó de su muñeca y lo arrastró hacia las afueras de la habitación. "Cálmate y sígueme", le era fácil decirlo siendo que él estaba al tanto de todo. La situación se había vuelto en su contra y no entendía nada de lo que estaba pasando. Apenas salieron Stu cerró la puerta, seguiría tranquilizando a su hija junto con Bonnie.

Ambos zorros se adentraron en el consultorio que pertenecía a Drew. "Toma asiento", pidió este, pero Nick sólo se limitó a cruzarse de brazos, no se sentaría hasta no saber que rayos pasaba con Zanahorias. En cuanto lo vieron entrar sus padres actuaron rápidamente, como si por alguna razón tuvieran que evitar que hablara con ella a toda costa. Su mirada era lo que más le preocupaba, es como si hubiese tenido miedo al verlo entrar.

—Antes de decirte nada quiero que te tranquilices, necesito que me respondas un par de cosas— exclamó el menor de los Wilde mientras se sentaba.

—Estás haciendo que me preocupe, dime de una vez lo que tiene, Drew.

—Durante la pelea, o antes de ella… ¿Pasó algo entre ustedes? ¿Alguna pelea o discusión? ¿Algún evento traumático?

—¿Evento traumático? Caí como un saco de papas frente a ella después de que una loca me saltara con una navaja en mano, de seguro pensó que morí en ese momento. ¿¡Quieres dejarte de estupideces!?

—¿Cruzaste palabras con ella antes de quedar inconsciente?

—Sí, le recriminé que no pensaba lo que hacía, que otra vez nos metió en apuros… fui muy duro con ella ahora que lo pienso.

—¿Cómo estuvo estos últimos días? ¿Notaste algún cambio en su actitud?

—¿¡Por qué rayos no me dices lo que pasó de una vez!?— Su primo seguía inmutable, sólo podía seguirle el juego—. Estaba bastante nerviosa, era nuestro primer día juntos en la fuerza desde el tiroteo. Tiene pesadillas desde entonces, estos… estos últimos días se hicieron más frecuentes. —Observó cómo su Drew anotaba algo en una libreta. Golpeó con fuerza su escritorio para exigir una respuesta—. ¡Dime lo que pasa de una maldita vez!

—Lamento haber seguido con el protocolo pero necesitaba tu testimonio antes de sacar alguna conjetura… Lo de Judy es una amnesia disociativa sistematizada.

—¿Amnesia?¿Entonces… perdió su memoria?— El diagnóstico cayó sobre él como un baldazo de agua fría, ahora entendía por qué se sorprendió al verlo llegar. Parecía ser que no lo recordaba en absoluto—. ¿Es por el golpe? ¿Cuánto tiempo estará así? ¿Hasta dónde recuerda? Necesito respuestas.

—Si quieres respuestas tienes que entender la dimensión de esto. Es uno de los tipos de amnesia más complejos, el individuo pierde la memoria para los recuerdos relacionados con un área específica. Puede olvidar los hechos relacionados con su familia o su pareja... pero mantiene intactos el resto de los recuerdos.

—¿No me recuerda a mí? ¿Soy yo el problema?

—Hasta donde vimos con sus padres su memoria llega hasta su llegada a la ZPD. Recuerda que se habló sobre el caso de los aulladores y que le tocó ir a parquímetros, no hay más que eso.

—Es justo antes de conocerme…— volvió a golpear el escritorio completamente frustrado, triste, confundido.

—Este tipo de amnesia no se debe a golpes o cosas así, Nick. Es una respuesta a algo estresante, por sentimientos fuertes, como si fuese un sistema de defensa que usa la misma mente.

—Culpa… es por culpa que pasó todo esto. Se sintió verdaderamente culpable después del tiroteo, ahora pasó lo mismo. Si yo no le hubiese dicho nada…

—No puedes culparte por nada de esto, por favor, tienes que estar fuerte si quieres que ambos puedan salir adelante.

—¿Esto es reversible? Dime por el amor de Dios que esto…

—Puede ser un día o dos, semanas, meses, años, no hay tiempo determinado. — Un par de lágrimas brotaron de sus ojos, volteó y dio la espalda a su primo mientras apoyaba su cabeza contra la puerta.— En verdad lo lamento mucho, sé lo cercanos que eran. Aun así tienes que estar tranquilo, podría no ser más de un par de días.— Se puso de pie y se acercó a él para darle un fraternal abrazo—. Sabes que puedes contar conmigo para esto, seguiré el caso de cerca.

—Gracias Drew… Yo… yo no sé qué hacer. ¿En serio no puedo hablarle hasta que recuerde nada?

—Esto de ahora fue para que ella no se sintiera estresada al no poder recordarte, pero podrás hablar en otro momento, cuando esté más tranquila. Necesitará mucho apoyo de tu parte, así como de su familia, hablé con sus padres y piensan que sería una buena opción llevarla a Bunnyburrow.

—Estábamos trabajando en un caso muy importante, no sé hasta dónde lo permitirá Bogo.

—Bogo no puede hacer nada contra un certificado médico, tú tranquilo que yo me encargo.

—Es que… no entiendes. — Tomó un poco más de distancia—. No quiero separarme de ella, no en un momento así.

—Su familia está allá, en las conejeras, puedes pedirte un par de días para viajar y ayudar si quieres.

—Ya te dije, el caso es muy importante, no puedo salirme de esto. — El caso no le importaba en sí, lo que le preocupaba es lo que sucedería si él no estaba disponible para cuando lo llamase la gente de Arcagma.

—Mira, sé que son compañeros, pero necesitará tiempo de un modo u otro, aunque eso implique alejarse de ti por ahora.

—¿Compañeros?— La pregunta sorprendió a Drew.— Éramos más que eso, mucho más.

—Palabra equivocada, lo entiendo, sé que además de compañeros son muy buenos amigos.

—Sigues sin entender, yo no puedo separarme de ella en un momento así porque… la quiero a mi lado

—Ya veo… se tienen mucho aprecio, son algo así como amigos inseparables. Es como nosotros con Finnick en nuestros mejores años.— Nick sonrió al escuchar la comparación, la idiotez de su primo era capaz de hacerlo reír aun en un momento así, aunque no lo culpaba, no sólo era mal momento para una confesión así sino que era algo ilógico lo que le decía. Meditó bien sus próximas palabras.

—La quiero como tú quieres a Grace, Drew. No somos compañeros o amigos… somos una pareja, amantes, enamorados. — Su rostro evidenciaba una confusa pero en cierto modo grata sorpresa.

—Pero… son un zorro y una coneja. Ustedes…— sonreía y esquivaba su mirada, respiró profundo para asimilar lo que acababa de escuchar.— Vamos a tener que ponernos al día, tal vez con una copa de por medio.

—Fue un día difícil, con una copa no alcanza.


. . . . . . . . . .

Nota de autor: pues bien, es aquí donde se da a entender parte de lo que dice la sinopsis, con todo esto que le pasa a Judy. La amnesia disociativa implica una pérdida de la memoria episódica aunque no se olvida ninguna habilidad o conocimiento, por lo que la coneja seguirá siendo la misma, aunque el último par de años de vida desaparecieron como mi dinero lo hará en este próximo viaje que haré para gozar de juegos de azar y mujerz... Esto último es broma, aunque si estaré de viaje, me juntaré con unos amigos antes del comienzo de la universidad, quiero aprovechar de mi último par de semanas de libertad con pequeñas cosas como esta.

Yendo al capítulo en sí, vuelven dos ¿dystopenses? uno de ellos inesperado tal vez. En el caso de Drew ya les había tirado una indirecta en el capitulo anterior, una indirecta bastante directa de hecho. ¿Tendrá una aparición equivalente a la de Dystopia? ¿Seguirá siendo el Archimago? ¿Usará todavía ese tonto sombrero? Son incógnitas que con el tiempo se resolverán, no tendrán que esperar mucho para saber de esto. Por otra parte está Herbert, quien en Dystopia no tuvo el desarrollo que hubiese querido. En su momento pensé en un enfrentamiento entre él y Hudson, pero me tuve que quedar con las ganas, como para que el zorro reclamase su venganza o la pantera se diese el gusto de cumplir un trabajo más, de esos que tanto le gustan.

El desafío de Nick es el primero de varios, uno bastante sencillo de hecho. Tora se muestra como potencial aliado, así como Langley también, según palabras del tigre. Junto a ellos está Sinner, quien por lo visto ya apareció en este par de capítulos. ¿Podrá Nick confiar verdaderamente en ellos? Estando en dicha situación era imposible decir que no, el tigre lo dejó contra las cuerdas, será cuestión de esperar para ver qué hace el zorro.

Por lo pronto me despido, les agradezco una vez más que se pasen por aquí. Espero sus comentarios y su típica buena onda, soy inmune a insultos y amenazas de muerte así que no se contengan al momento de escribirme. Por cierto, quiero aprovechar este espacio para desearle suerte a mi amigo LeonardoLeto, quien hoy tiene que presentar una tesis. Si siguen sus fics, aprovechen que publicó ayer y deseenle suerte también, de seguro harán que se le "suban los colores" como él dice. Nos estamos leyendo, hasta pronto ;)