Afirmar que había sido una noche maravillosa era poco decir. Con altibajos por momentos, había logrado su principal objetivo animando a su sobrino. "Cuando haces que los demás sean felices, eres doblemente feliz", supo decirle alguna vez su madre, vaya razón que tenía. Hacía bastante que no pensaba en ella, pero en tiempos donde la familia debía de permanecer unida era casi imposible no evocar sus memorias.
Luego del agradecimiento de Grace, un posterior abrazo y saludo de Scott, emprendió camino a su casa a por un necesario descanso. Eran casi las doce y despertaría cerca de las cinco y media, no tendría demasiadas horas de descanso. Si bien a veces se quedaba hasta tarde, la jornada en Burrows lo dejó demasiado agotado tanto de forma física como mental, no habría sueño suficiente para recuperarse y la semana recién comenzaba.
Mucho más calmo que horas atrás, puso algo de música para distraerse un poco mientras conducía, necesitaba mantenerse despierto. Pasando por las diferentes estaciones escuchó en una de ellas la mera mención de Arcagma, si bien quería evitar todo lo relacionado al caso su curiosidad le terminó ganando. Parecía ser que el enemigo público número uno de la ciudad volvió a atacar en diferentes puntos.
Un par de farmacias fueron atacadas por un grupo de animales que saquearían y producirían varios destrozos, no había víctimas fatales en este par de casos. Por otra parte tres diferentes animales fueron secuestrados en horarios casi idénticos, aunque ninguno pertenecía a ningún bando político. ¿Cómo sabían que Arcagma fue quien envió a sus hombres? Al parecer los animales partícipes fueron reconocidos como algunos de los que participaron del motín meses atrás, aunque no todos los mamíferos involucrados eran los ex-convictos. Las filas de Arcagma parecían aumentar, así como su influencia y poder. Uno de los secuestrados se encontraba en un cumpleaños con varios invitados, ¿qué mejor manera de imponer el miedo que matando un par de ricachones a la vista de todos?
Había escuchado demasiado para su gusto, sabía que habría más y más problemas al llegar por la mañana a la ZPD. Ya podía imaginar los flashes y los gritos de los periodistas que pedían respuestas ante la aparición de nuevas víctimas. Suspiraría por lo bajo, exasperado y harto hasta el cansancio. ¿Por qué Judy no le buscó trabajo en la granja de sus padres en lugar de reclutarlo? Sería más feliz cosechando zanahorias o vendiendo ajo en la estación de trenes que estando envuelto en todo ese maldito lío. No quisiera estar en el lugar de Bogo en un momento así.
Una vez estacionado el auto frente al garaje de su casa, se bajó del mismo y se encaminó para abrir el portón. Con el auto otra vez en marcha avanzó lentamente para ingresar hasta que se vio obligado a clavar los frenos. ¿Cómo rayos se había metido en su casa? Ha decir verdad poco le importaba el cómo lo hizo sabiendo que era una agente de la ZIA, pero el mero hecho de tenerla allí mismo se le hacía demasiado molesto.
—La próxima vez que te aparezcas de la nada en mi garaje, te juro que te atropello —exclamó furioso una vez quebajó de su auto y apagó las luces del mismo. Pasaría de ella y se encaminaría hacia la cocina para buscar una lata de cerveza, necesitaba algo para amortiguar lo que fuese que le quisiera decir, aunque de seguro la cerveza no fuese suficiente.
—¿No invitas algo de beber a una dama? —Las palabras de la zorra, acompañadas de su sonrisa provocadora, no hacían más que irritarlo.
—No es que seas exactamente una dama, Skye. ¿Qué quieres?
—Vine a revisar que no hubiera cámaras o micrófonos escondidos mientras tú jugabas en un parque de atracciones. —Un escalofrío le recorrería por la espalda a Nick ante la afirmación de su compañera—. Relájate, aún no cruzaron ese límite.
—¿Quiénes?
—Mis superiores, hablé con el jefe de mi división hace unas horas. Es la razón por la cual te llamé, deberías de prestarme más atención, cariño.
—Vuelve a llamarme cariño y poco me importará que seas una hembra, ya te dije que para mí no eres más que una molestia.
—Y para mí no eres más que un idiota, pero aquí estamos, Nick. Ya que estamos en el baile deberíamos bailar, ¿no crees?
—Sólo dime lo que quieres decirme y vete a bailar en un bar de mala muerte, quizás tengas suerte y encuentras a un idiota que te dé la atención que necesitas.
—Recuperé todos mis beneficios después de la reunión, ya no me vinculan al motín y dejarán de estorbarme. Armas, equipo, tecnología de punta, información a por montón. Podré acceder a todo por mí misma para enfrentar a Arcagma desde las sombras.
—¿No podías esperar hasta mañana para decirme eso? —preguntaría Nick sin compartir demasiado su entusiasmo.
—Sería realmente muy bueno de tu parte el que dejases de actuar como un imbécil… —exclamaría Skye ya con menos paciencia—. Como bien sabes, tenía animales de la agencia siguiéndome, tuve que inventar algo como argumento para ello.
—Supongo que esa es la parte que a mí me debería interesar —respondió Nick con tanta arrogancia como pudo.
—En la ZIA están prohibidas las relaciones entre los diferentes miembros de las oficinas, o como en nuestro caso particular, compañeros de caso.
—¿Dijiste "nuestro caso particular"? —preguntaría luego de atragantarse con la cerveza, entendía de a poco lo que intentaba decirle su compañera.
—Les dije que huía para encontrarme a escondidas contigo. —El zorro se pondría de pie y dando un paso al frente, en tanto le mostraba sus colmillos, y se pondría cara a cara con ella.
—¿¡Acaso estás demente!? ¿¡Cómo mierda haces algo así después de lo que me hiciste pasar!? —gritaría furioso, en serio se estaba conteniendo para no dar rienda suelta a su ira.
—¿Quieres calmarte? Todavía no llego a lo mejor… —indicó con frialdad y sin aparentar emoción alguna, el zorro bajaría sus orejas preparándose para lo que Skye dijese—. Les mostré un video nuestro de cuando tuvimos sexo, fue la prueba definitiva para que creyeran que tenemos algo.
De no ser porque su corazón estaba por salir de su pecho, juraría que ante la revelación de Skye se detuvo. Su respiración no hacía más que acelerarse, todo el pelaje de su espalda estaba erizado y sus pupilas dilatadas como nunca antes. Colérico, furioso, histérico, dio la espalda a la zorra para golpear lo primero que encontrase en su camino.
Lanzaría su lata de cerveza contra la pared, luego el control remoto contra una pared, la zorra tuvo la suerte de agacharse cuando una silla pasó a escasos centímetros de su cabeza. De todas las reacciones analizadas por Skye nunca hubiese pensado que Nick estallase en furia de ese modo. Sí, entendía el enojo, ¿pero en serio era para tanto?
—¡Un infiel! ¡Me harás quedar como un maldito infiel con ella! ¿¡Por qué te empecinas en arruinar mi vida!? ¿¡Por qué yo!? ¿¡Por qué yo!?
—¿Quieres calmarte? ¡Despertarás a todo el mundo! —rugió Skye sin que hubiese mucho resultado—. ¡Nicholas!
—¡Sal de aquí! ¡Vete de mi casa! ¡Qué te vayas te digo!
—¡Sólo lo saben Jack y mi jefe! ¡Nadie más sabrá nada!
—¿Me tomas por idiota? ¿Qué te hace pensar que el idiota de tu amigo no dirá nada por ahí? ¿Qué te hace pensar que será un secreto? ¿Eh?
—Porque si todos se enteran que tenemos algo ahora nos apartan del caso a ambos, Jack no llegará a eso. Él no me hará daño, puedes contar con ello. —Sólo se escuchaba la respiración del zorro mientras ambos enmudecieron—. Termina el caso, nos apartamos y tú sigues con tu hembra sin que se sepa nada. ¿De acuerdo?
—Como tu maldito conejo diga sólo una palabra…
—Mi maldito conejo no será problema, siempre y cuando tú no lo seas. —No habría una respuesta inmediata de parte de Nick, que le dio la espalda y comenzó a respirar profundo para tranquilizarse.
—Si supiste cómo entrar a mi casa supongo que sabrás cómo salir, ya vete de una vez. Quiero estar solo, o mejor aún, sin tu maldita presencia cerca de mí.
—Hay un par de cosas más que quiero decirte antes de irme. —Nick elevaría las orejas y luego de suspirar se daría vuelta nuevamente para observarla—. Le prometí a Sarah que rescataríamos a su hermana, será mañana por la noche. Tú, ella y yo, contra quienes sean los que la tengan cautiva.
—No tengo opción, ¿verdad?
—Con esto Sarah tendrá más libertad para actuar, frustrar los planes de Arcagma será más sencillo con ella actuado desde afuera. —Nick frunciría el ceño ante los dichos de la vulpina, algo no le convencía del todo.
—Skye… Entiendo la ventaja que planteas, ¿pero en serio crees que Langley volverá para ayudarnos una vez que su hermana esté a salvo?
—Si queremos vencer a Arcagma debemos quitarnos de encima sus cadenas, salvar a su hermana sería para ti como si salvamos a Drew.
—No tendrá más motivos para volver con nosotros, ya no será su guerra. Invertirás recursos de la ZIA en una ex-convicta que no sabes si nos ayudará, sin mencionar que arriesgaremos nuestras vidas.
—Sólo podemos confiar en ella, bien sé que no tiene muchas ganas de quedarse. Si se va cuanto menos ya no tendremos que lidiar con su hermana como rehén. Además, si intentamos salvar a Drew te expondrán como cómplice de Arcagma, mientras que Tora no puede librarse tampoco. Sarah es nuestro único comienzo viable.
—¿Tora también tiene a alguien? —preguntó Nick un tanto intrigado, el tigre nunca había hablado mucho de las razones por las cuales seguía con Arcagma.
—Sé que tiene familia, pero no creo que Arcagma lo controle con eso, Tora no ha querido confesar cuál es su motivo por miedo a lo que pueda pasar.
—Supongo que tendremos que analizar al tigre en otro momento. ¿Qué haremos para rescatar a la hermana de Langley?
—Está en un galpón de Tundratown, casi al límite con la cordillera que lo separa del Distrito Forestal y Meadowlands, no hay demasiada vigilancia, no debería de complicarse. Tora se mantendrá cerca de Herbert para asegurarse de que no haya problemas y nosotros nos infiltraremos.
—¿Qué haremos si Arcagma nos culpa? ¿Tienes algún plan de contingencia o alguna excusa pensada?
—Diremos que Sarah fue por su cuenta, que no sabíamos nada. Yo ya tengo mi coartada lista y tú tendrás que tener alguna también.
—De acuerdo… ¿Algo más que quieras decirme?
—Hoy hablé con Drew, me dijo que pronto quizás pueda encontrarse contigo, hizo algún tipo de trato con Arcagma, no tengo muchos más detalles. —El rostro de Nick se transformaría por completo, pasando de la seriedad a una mezcla de euforia, curiosidad e intriga.
—¿Cómo? ¿Pero qué trato hizo? —Pronto una pregunta hizo más eco que las demás—. ¿Y tú cómo hablaste con él? ¿Por qué hablaría contigo y no conmigo?
—Te lo diré después de esta próxima noche, si todo sale bien.
Mientras Skye comenzaba a encaminarse hacia la puerta, rápidamente Nick se interpuso. Contrario hace unos momentos ya no quería que la zorra ártica se fuese, o no hasta no aclarar sus dudas. Pese a un par de pedidos de su parte, Nick no se apartaría de la puerta, necesitaba las respuestas en ese preciso momento. Skye por su parte no tenía mucha más opción.
—Antes que nada, quiero que recuerdes lo que te dije de Arcagma, que necesito mantenerme cerca para saber todos sus planes… —Nick permanecía inmutable—. Sé dónde se esconde, él junto a sus tropas y junto a Drew, de seguro Raines también esté ahí.
—Necesitarás una mejor excusa que "quiero saber sus planes antes de actuar", porque estoy a nada de llamar a Bogo para ir a buscar a esos malditos bastardos.
—Arcagma es un felino enfermo, tiene un cáncer terminal y está muriendo, ya anticipó todos sus movimientos. —La curiosidad de Nick ahora se encontraba a nuevos niveles—. Acabarlo a él o a sus hombres no servirá de nada si no podemos impedir lo que sea que vaya a hacer, mucho menos si damos a conocer que estamos con él y nos apartan del caso.
—Podríamos debilitarlos, quizás incluso vencerlos si matamos a los principales. Podemos avanzar en silencio y tomarlos por sorpresa.
—Tendrás que movilizar a todas las agencias, uno de los suyos podría enterarse. ¿Te recuerdo que tiene influencia en toda la ciudad? Nunca lo venceremos movilizando grandes masas de agentes.
—Tiene que haber alguna forma…
—La hay, es estar cerca, dejar que se confíe y esperar algún error, sólo si sabemos dónde golpear podremos ganarle. —Dicho esto la vulpina le dirigiría una sonrisa provocadora—. Ahora mueve tu bonito trasero y déjame ir, a menos que quieras filmar otro video…
—Por hembras como tú se refieren a las zorras como zorras. —Nick le daría la espalda para quitar la llave de la puerta, aunque esta ya estaba abierta. Skye se la había jugado demasiado al ingresar por la entrada principal.
—Quizás…—susurraría por lo bajo mientras pasaba su cola frente a su hocico de forma juguetona—. Espero que tú recuerdes algo de tu vieja vida y los engañes a todos, porque a partir de ahora tú y yo seremos una pareja muy bella que será observada de cerca por Jack y quizás también por mis superiores. Buenas noches, "cariño".
. . . . . . . . . .
Despertó de mala gana sabiendo el día que se le aproximaba. Aunque su cabeza estaba en otro lado, en serio disfrutó mucho de la visita al parque de atracciones. La llamada de esa agente de la ZIA la tomó por completo desprevenida, y para peor fue cuando estaba terminando de reconsiderar su postura respecto a Nick. ¿Había algo respecto a Drew que todavía no salía a luz? Su cuñado evitó el tema cuando ella preguntó un par de veces y sus dudas sólo iban en aumento, aunque su paranoia podía estar jugándole una mala pasada… Su marido siempre bromeaba sobre cuán histérica y loca solía ponerse cuando su mente se encerraba con algo, quizás no fuese del todo una broma.
Luego de vestirse bajaría hacia la cocina para prepararse un buen café para comenzar el día. Aprovechando que Scott estaba dormido, y de seguro lo seguiría por algunas horas más, encendió la televisión para ver las noticias. Quería evitarlas mientras su hijo estaba presente para que no viese nada que pudiese afectarlo.
Las diferentes emisiones se dividían entre el ataque a la familia de la oficial Hopps y numerosos ataques a lo largo de la noche. Stewart Brown, dueño de una cadena de supermercados que se distribuía en toda Zootopia, fue la principal víctima fatal en una fiesta que sería inolvidable por grotescas razones. Primero concejales, luego gente con relativa influencia, al parecer Arcagma no se ceñía sólo a lo político como muchos pensaban, quizás Lionheart pudiese respirar un poco ahora.
Aparte de ver las noticias revisaría diferentes portales online para analizar la situación desde tantos puntos de vista como le fuese posible. La oficial Hopps también se llevaba varias portadas, el ataque a un ícono de la ciudad parecía pesar un poco más que el asesinato de un ricachón con el que los ciudadanos no empatizaban demasiado. La cruenta muerte de una mujer mayor, el juego sombrío con dos venenos y una falsa cura, una menor en medio del enfrentamiento y un aeropuerto con amenazas de bomba, todo era un faro que guiaba a los morbosos y amarillistas que entretenían a su público con dichas cosas.
El ataque a la familia de la agente Hopps, así como también el ataque a su propia familia, terminaban por enviar un claro mensaje de inseguridad y desesperanza. Si incluso los oficiales que resolvieron el caso de los Aulladores estaban desamparados, ¿qué quedaba para el resto de mamíferos? Pese a que no le gustaba admitirlo el bastardo de Arcagma sí que sabía cómo acrecentar su imagen y sembrar el pánico general, no había día que no hablasen de él en todos los noticieros.
El timbre haría ecos en toda la casa, la niñera de Scott había llegado por fin. Si bien era un tanto temprano, un poco de efectivo extra había servido para convencerla de cuidar a su hijo antes de lo pautado. Apagaría la televisión y se quedaría leyendo en su teléfono hasta que, unos doce minutos más tarde, el agente Fowler tocase el timbre de su casa. Ambos se irían en busca de respuestas, aunque sin demasiado convencimiento a decir verdad.
Según palabras de Fowler, el compañero de Grace, Willard, se había quedado en su casa para recuperarse de una gripe que lo venía molestando todo el fin de semana. Harkness se quedó a su lado en caso de que el lobo necesitase algo, más por obligación que otra cosa. El zorro estaba muy curioso por lo que pudiese significar el anillo con el emblema y la daga de Raines.
En tanto Fowler conducía, Grace tomó el anillo para observarlo detenidamente. Un rombo con varias líneas entrecruzadas y un patrón simétrico hacía de base para una bola de fuego ubicada en el centro. Sobre dicha bola de fuego había una flor rojiza de apariencia un tanto particular. No constaba de pétalos, más bien parecían ramilletes o algo así, nunca supo demasiado de flores.
—¿Hacia dónde estamos yendo, Grace? —preguntaría el lobo intentando romper un poco el hielo.
—A un negocio de antigüedades, veremos a un viejo conocido. Trabajaba como profesor de historia en la Universidad de Ciencias Animalísticas de Redfield y siempre le gustaron estas cosas, si alguien puede ayudarnos definitivamente es él.
—Dicen que la universidad de Redfield es de las mejores que hay ¿Dejó de dar clases por alguna razón en especial?
—Tuvo problemas con un par de profesores y alumnos, también con un directivo creo —dijo apartando la vista, por lo visto era un tema un tanto delicado.
—Supongo que el duelo de egos allí es bastante jodido.
—No fue por eso exactamente… Bueno, creo que eso también fue una de las causas por las cuales lo echaron, pero… Dejémoslo en que es un tipo complejo, ya cuando lo conozcas lo entenderás.
—¿Cómo me dijiste que se llama?
—David, David Goldschmidt, es un zorro rojo
—Me suena de algún lado, quizás lo conozca.
—Lo dudo, si lo conocieras de verdad créeme que difícilmente lo olvidarías.
Estacionarían frente a un negocio de Tundratown, quedaba en la calle Creavasse. Grace se detendría en la entrada y suspiraría profundo para cuando Fowler ya había entrado, su comportamiento sembraba cierta curiosidad en el lobo. Tratándose de un zorro sólo una idea se le venía a la mente.
Atravesando las cortinas moradas que se hallaban detrás del mostrador, un vulpino de ojos azulados y muy formal apariencia se aparecería para atenderlos. Vestía un abrigo marrón que cubría desde sus hombros hasta sus tobillos, una bufanda de un marrón más claro y un sombrero fedora también marrón aunque más oscuro. A su vez, un saco negro con rayas grises, pantalones del mismo patrón, una camisa blanca y una corbata negra con lunares blancos terminaban de completar el conjunto de quien parecía ser David Goldschmidt.
Sin saludos ni palabras de por medio, quien atendía el local pasó por encima del mostrador para intentar abrazar a Grace, quien se mostró reticente a su muestra de afecto y evitó entrar en contacto con el sorprendido Goldschmidt. Pese a ello, la sonrisa del zorro se redibujaría en tanto retrocedía un par de pasos y hacía una reverencia para saludar a sus clientes.
—Guten tag, meine liebe Grace —exclamaría para luego dirigir su mirada al lobo que acompañaba a su vieja conocida—. Y un saludo para usted también, estimado señor…
—Fowler, me llamo Abel Fowler.
—Mucho gusto, Abel. —El vulpino giraría sobre su eje y volvería detrás del mostrador, luego de guiñarle el ojo al lobo que frunció el ceño en señal de confusión—. ¿En que puede ayudarles este humilde zorro?
—De humilde no tienes nada, déjate de circos, David —bufó con molestia Grace mientras llevaba su pata derecha a uno de sus bolsillos y sacaba el anillo con el emblema.
—¿Ahora que tu esposo no está quieres pedirme matrimonio con esa peculiar sortija? Muy halagador de tu parte, Grace, aunque ya no volveré a casarme, muchas malas experiencias. —Molesta ante el comentario, Grace se acercaría con llamas en su mirada. Fowler la frenaría para calmarla y con desagrado observaría a Goldschmidt.
—Un solo comentario más como ese y hago que cierren tu tienda, Goldschmidt, no necesito más que un llamado para dejarte en la calle. —Fowler soltaría a Grace luego de su amenaza para el zorro, quien aún no borraba su boba y molesta sonrisa—. Nos ayuda con lo que queremos, nos vamos y aquí no pasó nada, ¿de acuerdo?
—Muy bien, Abel, evitaré decir nada que pueda ofender a Grace, aunque debería saber que tiene muy mal genio. —La vulpina pondría el anillo en el mostrador, frente a Goldschmidt, quien no le prestaría más que unos pocos segundos de atención—. Bien, puedo hablarles un poco del emblema, aunque antes quiero saciar un poco mi curiosidad… ¿De dónde lo sacaron?
—Háblanos antes del emblema, David, tu curiosidad puede esperar. —Grace le tenía nula paciencia al vulpino, que comenzaría a pasar el anillo de un dedo a otro para juguetear.
—Sus respuestas valen más que mi simple curiosidad, Grace, sáciala o vete a buscar respuestas a otro lado, aunque bien sabemos que no las encontrarás. —Goldschmidt estaba muy seguro de sus palabras—. Este anillo es de alguien con poder, dinero e influencia, es imposible que lo hayan obtenido de forma lícita. Además nadie podrá reconocerlo y, aún si alguien lo hace, no tendrá el valor de hablar de ello. Sólo un loco hablaría del emblema, o un idiota, por suerte para ustedes soy ambas cosas.
—¿Qué es lo que quieres? —preguntaría Fowler sin más rodeos.
—El nombre del dueño, también saber cómo lo consiguieron y el por qué llamó su atención —indicó Goldschmidt.
—Abel… Todavía podemos buscar a alguien más. —El zorro reiría sarcásticamente ante el comentario de Grace.
—Es de Mycroft Raines. —Los ojos del zorro se iluminaron ante la respuesta de Fowler—. Soy del ZBI, lo conseguimos en la investigación de su secuestro. Llevo desde entonces buscando alguien que me dé una pista de qué puede significar, Grace me dijo que podías ayudarme.
—Le creo que sea de Raines, así como puede que en serio sea del ZBI, pero la última parte de su versión… No, Abel, no me mienta en la cara porque sabiendo lo que significa el anillo puedo descartar lo que me diga. —Goldschmidt era mucho más inteligente de lo que aparentaba a primera vista, los argumentos de Fowler fallaron por alguna razón—. Raines ha de haberlo guardado en el lugar más recóndito que conociese, lugar que ni el ZBI ni su familia revisarían. Vi las noticias, sé que no lo secuestraron en su casa. Si su agencia quería investigar el secuestro después de relacionarlo con Arcagma, ¿por qué indagar en los más profundos secretos de Raines? ¿Desde cuándo revisan el hogar de la víctima con tanto recelo si no es la escena de un crimen?
—Eres astuto, lo admito Goldschmidt —respondería Fowler con una ligera sonrisa.
—Soy toda una caja de sorpresas, Abel, cuando quiera puedo enseñarle varias de ellas. —Los dichos de Goldschmidt descolocarían al lobo, mientras Grace negaba con la cabeza—. Ahora, le agradecería que me responda con sinceridad.
—Un ladrón robó una caja fuerte de Raines hace algunos meses, además de dinero se llevó un pequeño cofre sin saber que contenía —explicó Fowler, el zorro por su parte estaba más satisfecho con la nueva versión de los hechos—. Los mecanismos de seguridad eran absurdos, batallamos mucho para abrirlo, pero su contenido era sólo ese anillo sin demasiado valor y una vieja daga, el mismo cofre debía de valer más que su contenido. Usted como cualquier zootopiano ha de saber que los Raines son perseguidos por la desgracia, ese emblema no hace más que atraer teorías y preguntas. Si hay alguna respuesta a las desgracias de los Raines el anillo ha de saberlas todas, y si hay alguna respuesta alrededor de Mycroft Raines y el secuestro de Arcagma, el caso puede tomar un nuevo rumbo.
—Grace, tú que eres tan amable, ¿podrías girar el cartel de la puerta para que diga cerrada? —Rodando los ojos, la vulpina haría caso al pedido de su viejo conocido.
Goldschmidt los haría pasar detrás del mostrador, atravesando las cortinas moradas por las cuales apareció momentos atrás se hallaba una pequeña sala con suelo de madera, paredes marrones y poca iluminación. Quien atendía el negocio quitaría todos los libros que se hallaban sobre una mesa que estaba casi en medio de la habitación, Grace y Fowler se sentarían en un par de bancos de madera que el zorro traería a continuación.
Mientras sus invitados se miraban entre sí, bastante extrañados, Goldschmidt revisaba los montones de papeles y libros que tenía en una estantería y sobre su escritorio también. "Aquí estás", exclamaría en voz alta el zorro una vez que hallase un libro con cubierta verde. Goldschmidt volvería con dicho libro a la mesa, junto a un par de hojas en blanco y un lápiz.
—No sé si esto les sirva para saber algo de Arcagma o el secuestro de Raines —indicó Goldschmidt—. Quizás sólo sirva para sembrar más dudas que respuestas, pero no puedo darles mucho más que esto.
—¿Tiene algo de particular ese libro? —preguntó Grace con la mirada fija en lo que el zorro había llevado frente a ellos.
—Lo robé de la universidad de Redfield, es de un historiador que hablaba de los orígenes de Zootopia. —Ahora con los comentarios del zorro, Fowler entendía en parte por qué lo despidieron—. No quedan más que un par de copias, este en particular nunca creí que lo fuese a encontrar hasta que lo vi en la oficina del director.
—No explicas del todo qué tiene de especial…—respondería Grace con escepticismo.
—Bueno, sabido es que la historia la escriben los ganadores, este es de alguien que estuvo en diferentes bandos y terminó por caer.
—¿Y los papeles? —preguntaría el lobo.
—Los usaré para anotar datos, fechas y nombres para que ustedes recuerden. Comenzaré con el emblema y luego les daré una clase de historia. Ahora bien, antes de empezar, ¿alguna pregunta de algo en particular? —Ambos negarían, a lo que Goldschmidt tomaría aire para dar lugar a toda la información que sabía.
»El rombo con el patrón a líneas es de origen celta, se lo conoce como "nudo de Dara". La palabra Dara deriva de la palabra irlandesa "doire", que significa roble, pero no ahondaremos demasiado en eso. Lo importante, es que el nudo de Dara se ha utilizado a lo largo de la historia como un símbolo de poder, el destino, la sabiduría, la fuerza, la resistencia y el liderazgo. Recuerden esto que es importante.
»Luego tenemos a la flor y la bola de fuego, que simbolizan lo mismo. La flor es conocida como bola de fuego o, como nos interesa más a nosotros, lirio de sangre. Si bien la flor no tiene significado alguno es de la familia scadoxus, derivada del griego skia, sombra, y doxa, gloriosa o esplendorosa.
»Todos estos elementos representan a un ente poderoso como ningún otro que haya pisado las tierras de Zootopia, porque ellos mismos están aquí desde el comienzo y han acabado con todos. La sabiduría para tomar las mejores decisiones, la fuerza para imponerse en todas sus batallas, la resistencia para soportar la carga de todas sus responsabilidades, el poder que necesitan para velar por el destino de Zootopia, todos esos son sus principios, o al menos lo eran, inspirados en el nudo de Dara. En cuanto a la flor, describe un poco su accionar: desde las sombras. También les da nombre y no, no es scadoxus, el cual si me preguntan sería un nombre genial. De quienes les hablo, estimados, es de La Hermandad de los Lirios de Sangre.
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Su alarma la despertó bien temprano, como en cualquier otro día normal, del mismo modo que sus vecinos se quejaron, ella tomó una ducha y luego preparó su café para el desayuno. Otro día normal, al menos en cuanto hábitos, mas no un día como cualquier otro. Todavía se sentía aturdida, con un vacío asolador y cientos de dagas en su pecho que sabía que no podría quitar. Sólo podría convivir con el dolor hasta que se acostumbrase a ya no recibir una llamada de los buenos días de su madre, ni las buenas noches, ni tener a su confidente y gran amiga, no tener a aquella que supo darle todo lo que una hija podía pedir.
Le había pedido con anterioridad a Nancy que no la pasase a buscar, haría lo propio con Nick sabiendo que querría ver cómo se encontraba. No había revisado los mensajes en su teléfono desde entonces, no quería saber nada de nadie, no quería leer mensajes de aliento ni el pésame de sus conocidos, no lo necesitaba. Su mente debía enfocarse en atrapar a los culpables, llorar no traería a su madre de nuevo pero el trabajo duro podría evitar más catástrofes. Aun así, bien sabía que sería difícil con el pedido que Bogo le hizo ante todo lo acontecido.
Sería un día lento, tedioso, monótono a más no poder. Dando un paso tras otro comenzó un viaje de unas pocas calles rumbo a la estación de metro más cercana, podría haber llamado un taxi pero caminar le servía para despejarse de cara a uno de los peores días que le tocaría vivir.
El grisáceo cielo anunciaba lluvia para más tarde, un consuelo al menos ante tanta negatividad, sólo esperaba llegar a la ZPD a tiempo y no mojarse. No eran demasiados los mamíferos en la estación a esa hora, tampoco fueron demasiados en el metro. Llevaría una campera de gabardina con capucha además de su uniforme para evitar ser reconocida, los medios amarillistas debían de haberse relamido los bigotes con la noticia y estaba demasiado expuesta.
Bajaría del metro en una estación que estaba a dos calles de la ZPD, todavía faltaban unos quince minutos para el comienzo de su turno, llegaría más que a tiempo. Vería en la entrada a un cúmulo de varios animales y un par de móviles periodísticos, de haber pasado algo aparte de lo relacionado a Burrows no estaba informada. Evitó los portales de noticias y noticieros por igual para no amargarse más de lo que estaba.
Rodearía a los periodistas cruzando la calle para no ser reconocida por ninguno, la campera le ayudaba pero tampoco era una capa de invisibilidad. Entraría desde el estacionamiento del personal, la oficina de informes la esperaba y no la sala de reuniones donde todos buscarían hablar con ella. Nuevamente le debía una a Bogo, aunque el hecho de ir a informes no era demasiado alentador.
Apenas había logrado acomodarse de cara a su rutina cuando su jefe se apareció frente a ella. Al parecer el búfalo quería que usase su tiempo para leer la información que la familia Raines acercó sobre los últimos trabajos del desaparecido Mycroft, así como todo lo relacionado a negocios del padre o el hermano del lince. Los Raines acercaron documentación sobre el accionar de su empresa y cualquier dato podría ser indispensable.
No halló nada del todo nuevo al leer los informes sobre el hermano y el padre de Mycroft Raines, vincular los casos era imposible. Sí, los tres eran familiares y dos de ellos murieron en casos que nunca se resolvieron, mientras que Raines podría sufrir el mismo destino si Arcagma lo desease, pero relacionarlo todo era imposible.
Greggor Raines, que por ese entonces era el líder absoluto de la empresa de mayor crecimiento en toda la ciudad, amanece con cuatro disparos en su pecho en la madrugada de un doce de marzo de hacía casi quince años. No había signos de lucha ni de resistencia de parte del lince, quien murió en un callejón a la vuelta de unos apartamentos de Tundratown. ¿Qué hacía ahí? Nunca nadie lo supo, no solía frecuentar el barrio si no era por algún proyecto importante, el felino detestaba el frío. Sus allegados aseguraron que no sabían nada de una posible reunión secreta en pos de algún negocio. Pese a la presión de los suyos, el caso se cerró al pasar los años y no hallar ninguna prueba relevante.
Pasarían sólo dos meses del asesinato de Greggor Raines para cuando Thomas Raines perdió la vida luego de que lo chocasen en el Distrito Forestal. El hermano de Mycroft murió calcinado dentro de su auto, que sería bañado en gasolina luego del impacto y prendido fuego por el asesino. La causa de su padre tomaría un nuevo rumbo a partir de ello y se hablaría de un ajuste de cuentas o duelo de egos, aunque las respuestas nunca llegarían y el caso cerraría sin un culpable.
Ambos casos coincidieron temporalmente con el auge de las familias Giesler y Dalton, dos mafias locales que atemorizaban a toda la ciudad y permanecieron en la cima hasta perder todo su dinero a manos de un ladrón anónimo. Muchos rumores ubicaban como culpables de las muertes a ambas familias, era mucho el dinero manejado por los Raines y los favores abundaban con tal de recibir protección.
De un modo u otro, las acciones de la empresa de los Raines cayeron demasiado y volvieron a subir rápidamente. Comparando las ganancias en diferentes momentos, Judy pudo notar cómo varios empresarios locales ayudaron a los Raines a levantarse luego del duro golpe. Incluso Lionheart, rival político de cara a las elecciones en unos pocos meses, ayudó a que el negocio familiar reflote.
Si algo estaba segura era que en el mundo empresarial los favores no llegaban por sí solos, no creería lo que estaba leyendo de no verlo. Los Raines no pusieron ni un cuarto del dinero que recibieron a cambio, ¿pero ahora se enfrentaban políticamente a varios de los que los ayudaron? La respuesta no la ayudaba demasiado en su trabajo, debía analizar las cosas desde otro punto de vista.
Las acciones de la empresa de los Raines cayeron luego del par de homicidios, su inesperado ascenso debió de haber roto con la bolsa y muchos debieron ganar dinero a costa de inversiones, la generosidad de tantas empresas no era algo que se viese venir por lo general. Una estrategia muy bien pensada de parte de quienes invirtieron y de parte de los mismos Raines.
Ahora, con Mycroft desaparecido, las acciones cayeron más rápido que la vez anterior. Dadas las diferencias políticas lo más seguro fuese que ya no recibieran ayuda como la otra vez, además de que el fracaso del nuevo programa de seguridad para las prisiones, que desembocó en el famoso motín, fue un duro golpe para Raines y sus allegados. Era obvio que Lionheart y varios de sus aliados se beneficiaban, tanto en el mercado como desde lo político, algún ajuste de cuentas por haberlos traicionado sería lo más lógico de imaginar. Surgiéndole teorías tras teorías con cada minuto que pasaba, sólo una pregunta se erigía sobre el resto: ¿Dónde entraba Arcagma?
Los ex-convictos eran sus aliados, el motín sirvió para jugarle en contra a la oposición de Lionheart de cara a las elecciones, los Raines ya no daban tanto sustento económico a los rivales del alcalde, ni que hablar que el control de los medios y el terror generalizado elevaban la figura de Lionheart cada vez más, todo sería una conspiración muy bien hilada de no ser por algo puntual… No tenía sentido, el león y Arcagma no podían ser aliados, o no por todo lo que había analizado hasta el momento.
Medios partidarios a su favor, montañas y montañas de dinero para gastar en publicidad y clientelismo, obras de las cuáles podía presumir con su mandato. Lionheart contaba con demasiadas herramientas y aliados para intentar ganar las elecciones, buscar un aliado en Arcagma le era innecesario y quizás hasta contraproducente. Sí, tenía la mancha de Bellwether en su historial, pero aún con eso tenía posibilidades de ganar.
Arcagma no dejó de ser una molestia desde que llegó, llevando a que Lionheart se enemistara con las agencias de seguridad y, peor aún, perdiese potenciales aliados. Hasta donde Judy escuchó, la noche previa hubo varios ataques, con nuevos secuestros y víctimas fatales. Sin saber mucho de quiénes se trataba, su conclusión era clara: Lionheart salía perjudicado. Usar los medios para controlar a la población en un caso así era como querer tapar un bosque con la pata, todo el mundo sabía lo que pasaba y el boca a boca era la peor publicidad de todas.
El escenario político era una tapadera para algo más, fuese lo que fuese que buscase Arcagma no se vinculaba a las elecciones. Quizás aprovechase el momento para repercutir en absolutamente todo, incluyendo el mercado, los medios, la opinión pública, las agencias y más. Su guerra parecía no limitarse a un grupo sino a Zootopia en su totalidad.
Alguien golpearía la puerta, al observar el reloj Judy podía imaginar el motivo. No podía creer que casi todo su turno se pasase tan rápido, ahora sólo quedaba acatar el pedido de Bogo. Al abrir la puerta saludaría a Ben, quien le daría un fuerte abrazo antes de darle el mensaje que le pasaron. Luego de la asfixiante muestra de afecto, Judy terminaría de ordenar los informes con ayuda de su amigo para después ser guiada por él a través de los pasillos del complejo de la ZPD.
—Me parece muy bien de tu parte el visitar a Mathew, Judy, estoy muy seguro de que podrá ayudarte —exclamó el felino con una sonrisa en su rostro—. De hecho, creería que deberías de haber ido hace rato, hacer catarsis siempre es muy útil.
—No soy de hacer estas cosas, Ben, pero Bogo fue muy claro —explicó Judy luego de exhalar con algo de molestia—. Me dijo que si quería seguir dentro del caso debía de ir con Monteiro, aunque esto se me hace un tanto inútil. No necesito un psicólogo para estar bien, puedo lidiar por mí misma con mis propios problemas.
—A mí me ayuda mucho, sólo intenta aprovecharlo y no seas tan cabeza dura, coneja tonta.
—¿En serio vas con él? —preguntaría Judy un tanto sorprendida—. Pareces alguien que siempre está bien, Ben, eres de los animales más alegres y no locos que conozco.
—Me halagas, Judy, pero como cualquier otro mamífero tengo mis problemas. —Ambos se frenarían frente a una puerta—. Soy un tanto inseguro con algunas cosas, pero Mathew me ha ayudado a verme como algo más que el típico oficial come donas estereotipado
—Vamos, sabes que para todos aquí eres mucho más que eso. —La coneja le daría un golpe amistoso en su brazo derecho, a lo que el cheetah se frotaría el brazo.
—Pues… hay quienes no me ven como mucho más que eso, pero me estoy esforzando por revertirlo —exclamaría para luego guiñarle un ojo y dejarla confundida. ¿Acaso Ben estaba buscando algo con alguien?—. Hablamos luego, saluda a Mathew por mí.
Luego de respirar profundo y dejar salir el aire con cierto pesar, Judy golpearía la puerta a la espera de una respuesta que no tardaría en llegar. Una voz desde el interior la invitaría a pasar, Mathew Monteiro sabía que la coneja llegaría y la llamó por su nombre.
El despacho era un lugar bastante simple y acogedor. Las paredes pintadas de un tenue amarillo contrastaban mucho con la rojiza alfombra de terciopelo que se hallaba en el centro de la habitación y con un sofá del mismo color, el cual estaba enfrentado con un diván también rojo. Con una pequeña biblioteca y al menos unos diez diplomas diferentes detrás de él, Monteiro se encontraba sentado cómodamente en su silla mientras apoyaba sus patas sobre el escritorio, leía una revista que trataba de videojuegos hasta donde Judy pudo notar.
Monteiro bajaría las patas del escritorio en cuanto Judy se adentrase más en la habitación, montones de revistas se apilaban con informes, fotos, dibujos y papeles de todo tipo frente a él. Mientras la coneja se sentaba, el lobo gris que portaba un flequillo rojo bastante particular, se sacudiría algunas migas de su chaleco negro, al parecer estuvo comiendo hasta hacía un momento.
—Lamento el desorden, Judy, puedes ponerte cómoda donde quieras. —Dicho esto el lobo se reclinaría hacia adelante para estrecharle la pata a la coneja, que además respondería con una tímida sonrisa—. Llevo esperando nuestro encuentro desde que Bogo me llamó ayer, tenía muchas ganas de hablar contigo.
—¿A qué se debe eso, doctor Monteiro? —preguntaría Judy mientras se dirigía hacia el sofá.
—Mathew está bien, puedes tutearme también, y es más por indagar que por otra cosa. Perdón por lo que diré, pero tu caso se me hace demasiado curioso, la amnesia disociativa sistematizada no es algo que se vea todos los días.
—Sí, supongo que no cualquiera pierde todos sus recuerdos de un momento a otro, ustedes han de divertirse bastante con estas cosas…—El lobo sonreiría un poco en tanto desviaba la mirada, sabía que Judy no estaba muy entusiasmada por su visita.
—No quiero ponerte incómoda, mil disculpas, Judy.
—Se disculpa mucho, Mathew.
—Mal que mal, es algo que acarreo desde siempre y nunca pude corregir del todo, lo lamento. —Monteiro sonreiría al notar que se volvió a disculpar como lo hacía automáticamente desde que tenía memoria. Intentaría evitarlo a partir de ese momento.
—Bien, usted es el que sabe de esto, ¿por dónde empezamos?
—Tú eres quien marcará los ritmos aquí Judy, yo sólo te guiaré a medida que avancemos un poco. Bogo me dijo un par de cosas, pero lo suyo no me importa tanto como lo que tú puedas necesitar.
—¿Qué es lo que pidió Bogo?
—No importa en absoluto —respondería el lobo mientras se cruzaba de brazos. Por lo visto las órdenes no le interesaban demasiado, sólo estaba ahí para lo que su paciente necesitase.
—Se supone que debemos hablar de cosas que me pasen a mí, o algo que me moleste, ¿cierto?
—Lo importante en la primera sesión, o quizás las dos primeras, es plantear objetivos y conocernos un poco, entrar en confianza.
—¿Entonces hoy sólo haremos eso?
—¿Tienes algo en mente? Tal y como te dije, el ritmo lo marcarás tú. —La coneja negaría con su cabeza, luego de algunos segundos en silencio el lobo se pondría de pie y comenzaría a caminar por la habitación—. Los mamíferos cuyos casos son como el tuyo suelen querer sus recuerdos de nuevo, así como quienes pasan por momentos difíciles, como la pérdida de un familiar, buscan hablar sobre ello para "liberarse" un poco.
—Sí, supongo que algo de eso estaría bien… —Judy no sonaba demasiado convencida, lo cual notaría el lobo.
—Hagamos una cosa, tú hablas de algo que quieras y luego yo te planteo lo que podemos hacer a futuro.
—Bien, hagamos eso. —El lobo le haría una seña con su pata para que comenzase a hablar luego de cruzar sus miradas—. El día de ayer… No creo que necesite explicar lo que pasó, todo el mundo está al tanto.
—Perdiste a tu madre de forma cruel por unas malditas bestias, no hace falta entrar tanto en detalle sobre eso si no quieres. Tal vez puedas hablar de cómo te sentiste en el momento en que la viste desfallecer, o durante el entierro, cuando estabas con tu familia.
—Cuando se pasó por mi mente la idea de que ella murió, sentí… fuego, una llama que nunca antes sentí dentro de mí. Me quemaba y por más que lo intentase no podía apagarla. Grité, lloré, maldije, pero nunca pude con ella, no hasta que me reencontré con mi familia.
—Debías de permanecer fuerte por ellos, marcar el camino.
—No podía dejar que me vieran derrotada, debía contagiar mi espíritu aunque por dentro estuviese muriendo.
—Tienes alma de líder, intentas que todos avancen contigo y que estén bien, aunque te sientas mal.
—Una líder no acerca a todos los que quiere a la muerte. —Mathew, que caminaba de un lado hacia otro, se detuvo en seco y comenzó a mirarla fijamente.
—¿A qué viene eso? ¿Qué quieres decir?
—Es algo… —Judy inspiraría profundo intentando calmarse mientras evocaba su reciente recuerdo—. Durante el entierro de mi o madre, uno de mis hermanos, Joel, me dijo eso frente a todos. No he parado de oírlo desde entonces, una y otra vez, hace eco y una vez que comienza no puedo pararlo.
—Caló hondo en ti.
—Muy hondo…
—¿Hay algún motivo para ello?
—No lo sé, pero razón no le falta, mi madre murió por mi culpa.
—Lo que dijo tu hermano es impotencia pura, no debes dejarte herir por ello. No puedes culparte por lo que hicieron estos tipos.
—Está bien, Mathew, no dejaré que vean que me hirieron. Tal y como dije, no puedo derrumbarme en un momento así.
—¿Sigues la filosofía de Nick? Veo que todavía influye mucho en ti.
—¿Filosofía de Nick?
—Sí, ya sabes, "nunca dejes que vean que te hirieron". Supe hablar bastante con él apenas entró a la ZPD y eso es una de las cosas que más logré rescatar de él, su fortaleza.
—No sabía que fuese de él… Supongo que de a poco comienzo a recuperar una que otra cosa de mis recuerdos. —Por primera vez desde que Judy ingresase a la habitación, esbozaría una sonrisa que le serviría de señal a Monteiro.
—¿Has logrado captar algún recuerdo?
—No como tal, sólo un par de cosas, nada muy grande —respondería encogiéndose de hombros.
—Bien… Con esto que hemos hablado hasta ahora, creo que puedo tomar algunos elementos al menos para una o dos sesiones más. Lo que dijo tu hermano, tus recuerdos y Nick serán algo así como un pilar, ¿de acuerdo?
—Tú eres el que sabe, Mathew, sólo dime qué hacer y lo haremos.
—Te haré una propuesta, de ti dependerá el cómo plantearemos los objetivos a futuro una vez que elijas. —La curiosidad de la coneja fue en aumento al oír las palabras del lobo—. Bogo me pidió que enfocara mi tratamiento en tu bienestar general, bloquear todo lo negativo que te rodea y explotar tus virtudes tanto como fuese posible.
—Y luego está lo que tú quieres hacer, aunque implique no seguir las órdenes de Bogo.
—Él quiere que te enfoques en la misión, que no te dejes llevar por todo lo malo que ha estado pasando últimamente. Yo, en cambio, quiero que nos enfoquemos en ti, quiero traer a la vieja Judy Hopps otra vez. Necesitamos a la coneja que ha ido creciendo y madurando este último par de años si es que queremos acabar con Arcagma.
—¿Estás hablando de traer mis recuerdos?
—Quienes padecen amnesia disociativa sistematizada muchas veces no recuperan sus memorias, seré franco contigo, Judy. Incluso si las recuperases podría llevar meses o años, tiempo que no tenemos.
—No entiendo hacia dónde quieres ir…
—Ahora mismo estás realizando un tratamiento "conservador". Te dan una medicación y tienes un avance progresivo, no te fuerzan a recordar nada demasiado fuerte por miedo a que tu mente se bloqueé y tengas otro episodio de amnesia. Van de menos a más, con la esperanza de que, algún día, tengas buena parte de tus recuerdos.
—Y tú quieres ir a por todo, ¿verdad?
—Desde que perdiste la memoria has pasado por mucho y no tuviste nuevos episodios, creo que vale la pena el intento. No haremos que lo recuerdes por ti misma, pero sí que sepas todo lo que ha pasado este último tiempo. Voy a bombardearte con montones y montones de casos y viejas memorias para que veas cómo fue tu accionar, aprenderás de tus viejos errores y aciertos otra vez.
—Está bien, Mathew, acepto tu propuesta. Quiero que me cuentes todo acerca de mí sin importar el riesgo.
—No, Judy, yo no te hablaré de ello. —El lobo se acercaría a su escritorio y de él tomaría un expediente que dejó en la cima, por lo visto lo había planificado con antelación—. De nada sirve que yo te hable de esto si no lo ves por ti misma. —Le extendería el expediente, que llevaba una etiqueta que decía "Caso Outterridge"—. Necesitas más que palabras de mi parte.
—¿Qué tiene de especial este caso?
—Tal y como te mencioné antes, lo que dijo tu hermano, tus recuerdos y Nick serán algo así como un pilar. Todo ello lo encontrarás en ese informe donde, como supo decir Joel, por primera vez guiaste a un ser querido hacia la muerte.
. . . . . . . . . .
Todo el día se resumió en ir con Clarke de un lado para el otro, tuvieron que investigar los diferentes ataques de Arcagma. No rescatarían información del todo relevante en lo que sería otro día sin pena ni gloria para el caso, lo cual con toda la presión mediática no era para nada bueno. Ya podía imaginarse a Bogo de mal humor después de otra discusión con el alcalde.
Al finalizar su turno todos se dirigieron a la oficina de Bogo para analizar el presente y el futuro del caso. Savage y Skye llegarían con algunos minutos de diferencia para su sorpresa, por alguna razón no estuvieron juntos a lo largo de la jornada. Judy por su parte se retiró más temprano para descansar, si bien entendía que la coneja necesitaba su espacio le era muy molesto el no poder acercarse para acompañarla. Sólo se cerró tanto una única vez desde que la conocía, y fue cuando el casi pasa para el otro lado. Ahora que efectivamente tuvo una importante pérdida no quería siquiera imaginar lo mal que la estaba pasando. Quizás pudiera hacerle una rápida visita al salir del trabajo, antes de ir con Skye y Langley a rescatar a la hermana de la mapache.
La reunión con Bogo no fue demasiado larga, tampoco es que pudieran hacer demasiado. Sabían quiénes eran los animales a perseguir y sabían lo que hacían, pero atraparlos era imposible si no cometían algún error. El búfalo por su parte aprovechó la reunión para explicar un poco la recopilación de datos que Judy hizo sobre los Raines.
No había nada que pudiesen vincular directamente al caso, pero las inversiones que supieron recibir los Raines en su momento eran demasiado llamativas. Los detalles de los homicidios en sí no se correlacionaban con el caso tampoco, pero si algo quedaba claro era que los Raines tenían demasiados enemigos. ¿Morir con cuatro disparos? ¿Qué te incendien en tu propio auto después de chocarte? ¿Ser secuestrado por Arcagma? Lo más curioso de todo es que los Raines nunca fueron conflictivos ni se supo que tuvieran problemas con nadie, al parecer los secretos abundan alrededor de ellos.
Con la reunión consumada y sin nada más que hacer, emprendió camino hacía su vehículo. Savage sería el primero en salir, seguido por los vulpinos y Clarke al final. Si bien Skye intentó llamar la atención de Nick, este pasó de ella y se encaminó hacia la salida. Hablaría antes con Ben para ver si él sabía algo de Judy, por lo visto la coneja pasó todo el día en informes y estuvo un rato con Monteiro, el psicólogo. Esto último le llamaría especialmente la atención, sabía que el lobo era un gran profesional y podría ayudar a su amada coneja. Pronto la curiosidad se apoderaría del zorro. ¿Hablarían de él durante las sesiones? ¿Qué tanto dirían?
Ensimismado en sus pensamientos, se acercó hacia su vehículo sin notar que alguien lo esperaba. Alguien se aclararía la voz y Nick giraría la cabeza hacia él, un tanto sorprendido aunque no lo demostraría. Quitaría la alarma de su auto con total indiferencia mientras levantaba su pata para saludarlo. Encendería las luces del vehículo para luego darle marcha, nunca esperaría su osadía al abrir la puerta y entrar como si fueran amigos de toda la vida.
—No estoy de humor para hacer de taxista, mueve tu trasero, Savage —exclamaría Nick en tanto miraba la hora en su teléfono, intentando no echarlo a la fuerza.
—Sólo quiero que hablemos, no te llevará demasiado tiempo —respondería el conejo, con la mirada fija en la ventana.
—Tengo cosas de hacer, bájate y vete, no te lo diré por las buenas otra vez. —En respuesta, Savage se pondría el cinturón de seguridad mientras su mirada ahora se enfocaba en él, con su soberbio temple tan característico.
—Necesito que tengamos una charla de macho a macho. —Dicho esto, Nick entendería de lo que quería hablar el conejo y sonreiría levemente—. Ahora que entiendes a lo que voy, ¿me dejarás hablar?
—En un par de minutos, iremos a un lugar mejor.
—¿No es que estabas apurado?
—Si vamos a hablar de eso necesitaré algo para sopesar la situación, y tú también. Mejor hablarlo distendidos y con un whisky en mano, ¿o prefieres ron?
—Tú eliges, Wilde, me da lo mismo.
—Será whisky entonces…
Lo más probable es que el finísimo agente Savage no estuviese del todo contento una vez que llegasen al bar de Beth, pero estaba cerca, era barato y si de por sí lograba espantarlo mejor. No es que tuviese muchas ganas de hablar con él a decir verdad.
Estacionaría a unos cuarenta metros del lugar, analizaría la reacción de Savage con detenimiento en cuanto se diera cuenta de cuál era su destino. Sonrió por dentro al ver cómo abrió los ojos de par en par por unos pocos segundos y luego suspiró resignado. Luego de bajar del auto, y a medida que se acercaban, el olor a comida frita comenzó a inundar sus olfatos. Ambos llevarían instintivamente una pata a sus vacíos estómagos en tanto estos rugían, de no ser por el poco tiempo y por la poco grata compañía Nick se lo pensaría dos veces.
Se le haría más difícil el contener la risa en cuanto ingresaron al bar, las reacciones del conejo se le hacían muy divertidas. Primero se frenó en seco al olfatear cómo el olor a comida frita comenzó a combinarse con alcohol, tabaco y un horrible aromatizador de lavanda, por su gesto no le era nada agradable. Luego las miradas de todos en el lugar se posarían en él, era imposible que desentonase más con el lugar. ¿Un conejito apuesto de ojos azulados y vestido con un ostentoso traje? Contarían con la suerte de que Nick era conocido en el lugar, más allá de su uniforme de policía era uno más dentro del bar.
Por recomendación del zorro buscarían una mesa apartada, al fondo de las mesas de billar. Una hiena se acercaría para pedir la orden, pero no sin antes dar un cálido saludo al vulpino y un frío saludo al conejo, a quien Nick sólo presentó como un compañero del trabajo. Con una botella de whisky en la mesa, una cubeta con hielo y un vaso para cada uno, ambos comenzarían lo que Savage denominó una "charla de macho a macho".
—El lugar es… acogedor —exclamaría Savage después de dar un par de sorbos a su vaso.
—No necesitas mentirme, Savage, sé que es una mierda, pero es la mejor mierda que podrás encontrar en Zootopia. —El zorro se serviría nuevamente—. ¿Qué es lo que quieres decirme?
—Skye no tiene padres, ni hermanos, ni a nadie en particular que pueda cuidarla. No seré demasiado, pero soy todo lo que tiene, así que velo por ella siempre que aparece alguien como tú.
—¿Se supone que debo hablar contigo si quiero pedirle matrimonio? —Savage le dirigiría una mirada hostil, no estaba para bromas.
—Sólo quiero que ella esté bien, no es muy buena al momento de elegir compañía.
—Mira, Jack, sé que no te caigo bien y tú tampoco me agradas Lo mejor es terminar con esto cuanto antes, así que escúpelo de una vez. —El conejo respiraría profundo, la tensión entre ambos iba en aumento con cada segundo que pasaba.
—No me enteré del mejor modo de la relación que tienes con ella, el video fue más que impactante.
—¿Tanto te gustó la vista? —El conejo se pondría de pie y golpearía la mesa, todas las miradas se clavarían en ellos.
—No me interrumpas, Wilde, tampoco te burles de mí. Te estoy hablando en serio, así que si tienes un poco de aprecio por Skye vas a cerrar tu jodido hocico y me vas a escuchar. —De a poco el conejo volvió a sentarse, Nick permaneció ilegible hasta que una sonrisa de aire provocador se dibujó en él.
—Bien, prometo no molestarte más, sólo evita llamar la atención. —Mirando sobre su hombro de reojo, Jack volvió a tomar la palabra.
—No sé de tus intenciones, ni siquiera puedo entender qué es lo que vio en un tipo como tú, pero si algo me queda claro es que voy a borrarte esa sonrisa estúpida como la llegues a lastimar, y créeme que lo disfrutaré.
—¿Tanto lío para esto? ¿En serio?
—Tú, mi estimado vulpino, me desesperas demasiado. —Haría fondo blanco con lo que quedaba en su vaso—. Planeaba tener una charla muy diferente, pero no, siempre tienes que ser un idiota…
—Seré directo contigo para dejar todo claro de una vez por todas, y esto que te diré no saldrá de la mesa. ¿De acuerdo? —El conejo lo observaría confundido—. Tienes que prometer que no saldrá de aquí, hazlo por ella y no por mí.
—Bien, lo que sea. —Aunque hubiese nula confianza entre ellos, Nick prosiguió una vez que eligió cuidadosamente sus palabras.
—Es sólo sexo, aliviamos la tensión, nada más —exclamaría tan serio como le fuese posible.
—¿Disculpa?
—¿Nunca oíste de una amistad con derechos? Es eso, ni más ni menos. Sexo por sexo, sin intención de nada más. La conocí en un bar hace unos meses, tuvimos un primer encuentro y seguimos en contacto. Tuvimos luego un segundo encuentro, un tercero y así, nos caíamos muy bien, pero no pudimos avanzar con nada serio por cosas nuestras.
—Ella dijo que cuando se encontraron en la ZPD para comenzar con el caso, recién ahí se dieron cuenta de que lo suyo no podía ser, pero aun así escapaba para verte porque te amaba.
—Te mintió a ti y a tu jefe, ¿pero qué más querías que hiciera? La perseguían demasiado, la atosigaban como si fuese una criminal y estaba desbordada. Me pidió ayuda y se escabulló varias veces después de lo del motín, necesitaba un escape de su día a día. —No sabía si Savage se estaba tragando todo el cuento, pero de ir bien podría zafarse de la falsa relación con Skye.
—No entiendo por qué no confió en mí con algo como eso. —Lo tenía contra las cuerdas, definitivamente había caído.
—Presionaste con tus superiores, el resto estaba fuera de tu alcance.
—Entonces… Entre tú y ella no hay nada, ¿verdad? —De una vez por todas, y poco a poco, la tensión presente terminó por desaparecer, ambos estarían más cómodos desde entonces.
—Sólo sexo ocasional, cada uno está listo para avanzar sin el otro cuando llegue el momento.
—Me dijiste que no avanzaron en algo más por diferentes motivos. ¿Es mucho pedir que me hables de ellos?
—¿Por qué tanta curiosidad, Jack? Ya te respondí lo más importante.
—¿Tú le dijiste que no a ella o fue al revés? Sólo responde eso y te dejo en paz. —Comprendía más que bien esa mirada, podía entender por lo que estaba pasando el conejo.
—Ella quiso avanzar, fue poco antes de… Digamos que hubo algo semanas después que me marcaría mucho. Hasta antes de eso me sentía muy confundido, me agradaba Skye, y me sigue cayendo bien, pero aún con sexo de por medio no puedo verla del mismo modo. Hay alguien más que ocupa ese lugar, aunque lo estoy trabajando de a poco, es una situación delicada.
—Puedo entender eso. Sé lo que se siente, Wild… Nick, sé lo que es. —De una vez por todas, el conejo había logrado entrar en confianza con él—. Intentar obviar lo que sientes por alguien buscando a otra hembra que pueda llenar ese hueco, aunque sabes que nunca será así, es por lejos de las peores mierdas que hay. Hieres a alguien que sólo quiere ser amada, te hieres a ti mismo, nadie termina bien.
—¿Llevas mucho tiempo así? —preguntaría el zorro con evidente curiosidad mientras movía su cola de un lado a otro.
—¿Así cómo?
—Es una buena noche para ser honestos, Jack, tampoco es que lo disimules muy bien. —El conejo sonreiría levemente y detendría la mirada en su vaso vacío, era buen momento para servirse otra vez.
—Nos conocimos en la academia, éramos los dos mejores de nuestra clase y vivíamos rivalizando. Ella era muy querida por todos, como siempre ha sido, mientras que yo… Bueno, nunca he sido muy bueno estableciendo relaciones. —El zorro asentiría, eso último era un tanto evidente—. No nos empezamos a llevar bien hasta el semestre en que nos graduaríamos. A ambos nos castigaron por pelearnos durante una clase, siempre hubo algo de chispa y apenas nos acercábamos todo explotaba. Me animaría a decir que por momentos incluso nos odiábamos.
—Cuando conocí a Judy no es que nos llevásemos bien tampoco, supongo que zorros y conejos no somos demasiado compatibles.
—Sí, enemigos naturales y esas cosas. Volviendo un poco, terminamos castigados, como te dije, encerrados en una habitación hasta que solucionemos nuestros problemas. Pasó un buen rato hasta que ella tomó la palabra, aunque no fue exactamente para disculparse.
—Tiene una lengua bastante afilada —indicaría Nick con una leve sonrisa. Dudó si servirse whisky otra vez, pero con dos vasos encima y al tener que conducir, terminó por desistir de la idea.
—Comenzó diciéndome que nadie me quería allí y que era un cretino, lo cual no era mentira, pero con el correr de las horas el tire y afloje entre ambos desapareció y comenzamos a hablar como mamíferos más serios. Ella entendió cuán mal la pasaba estando siempre apartado de los demás, yo empaticé con ella al ver que era más que una zorra bonita que atraía a todo el mundo. Y créeme que con todo, me refiero a todo el mundo.
—Podemos concordar en el hecho de que tiene uno que otro atributo…
—Siempre fue muy bella, elegante, con esa aura que hace que parezca… inalcanzable en cierto modo. —Un nuevo fondo blanco con lo que restaba en su vaso—. Salimos de allí llevándonos mejor, incluso con su ayuda me integré más en nuestro grupo. No pasaría demasiado para que comenzase a verla con otros ojos, aunque no era como los demás que sólo la buscaban por su apariencia. Me sentía cómodo a su lado, feliz, tenía sensaciones que nunca nadie me hizo sentir.
—Supongo que, respondiendo a mi pregunta, llevas así desde antes de graduarte. Sí que has aguantado mucho, mi amigo.
—Nick… Ella y yo en serio tuvimos algo. Fue graduarnos, ir a su habitación y besarla en el momento de mayor euforia de mi vida. En serio hubo algo entre nosotros. —El zorro nunca se esperaría la continuación de la historia, el conejo bien que se la supo jugar—. Ambos estábamos un poco pasados de copas, lo admito, pero no es que no supiéramos lo que hacíamos. No recuerdo una noche en la que me sintiese tan bien como esa.
—¿Hasta dónde llegaron? ¿Primera base o algo más?
—¿Primera base? —preguntaría irónico—. Segunda, tercera, cuarta y si quieres puedes inventarte una décima.
—Se activó tu instinto reproductor, quién lo diría Jack. —No se contendría demasiado la risa al ver que el conejo se tomó a buen modo la broma—. Aunque siempre hay un pero en estas historias.
—Podría decirse que sí, siempre hay uno. —Inspiraría profundo, ya no se lo veía tan animado—. La ZIA siempre fue muy estricta con sus agentes y sus relaciones, innecesariamente estricta. Con Skye pensamos en llevar algo en secreto, pero secretos así salen a la luz por sí solos. Nos descubrieron besándonos, ya llevábamos un año dentro. Nos dijeron que nos íbamos ambos o terminábamos con lo nuestro.
—Y siguieron trabajando…
—Sí, seguimos trabajando —respondería con amargura—. Éramos muy buenos, habíamos luchado y sacrificado mucho para llegar hasta donde estábamos. Además, fuera de ello, la agencia nos necesitaba, éramos dos grandes apuestas a futuro.
—¿Y reubicarlos en lugares diferentes y dejarlos seguir con lo suyo no era buena opción?
—Nick, de por sí son tabú las relaciones interespecie entre depredadores o entre presas, imagina una entre presa y depredador. Debían ponernos un freno y fue ese, nos golpearon muy bajo y muy fuerte. La ZIA no puede permitirse algo como eso.
—¿Qué pensaba ella?
—Quería irse, que ambos nos fuéramos, en serio me quiso y yo… Bueno, estaba asustado, muy asustado. Fui un jodido cobarde y también un ambicioso, estaba allí para demostrarle a todos los que nunca creyeron en mí que en serio había llegado lejos. Era una cuestión de orgullo, y en cierto sentido de lógica…
—¿Lógica?
—Un conejo y una zorra jamás podrían llegar lejos juntos. —El más incómodo de los silencios se haría presente entre ambos. Las aspas del ventilador parecían ralentizarse hasta que todo a su alrededor se detuvo. Un trance eterno se apoderaría de sus mentes mientras se debatían cómo seguir, al fin y al cabo era algo que ambos tenían presente día a día. Sería Savage quien retomase la palabra—. Pensé que quizás no fuese amor. Probar lo prohibido, disfrutar de un secreto, quizás la llama entre ambos desapareciese cuando lo tomásemos como algo normal.
—Fue bastante tiempo, Jack.
—Sólo era sexo desenfrenado y no mucho más, no es que cuando nos encontráramos hiciéramos demasiado. —Nick revisaría la hora, fue oír lo que dijo el que conejo para entender que no tenía mucho más que hacer allí—. Pero me equivoqué, sí que había mucho más, muchísimo más. Nunca volví a sentirme igual con nadie, y mira que lo he intentado.
—Como con Judy.
—Con Judy sólo intenté acercarme, pero sé que será igual que siempre. Quizás un conejo y una zorra podrían tener algo, pero ya es muy tarde para volver a intentarlo.
—Nunca es tarde, Jack, siempre puedes hacer un nuevo intento.
—La lastimé mucho, Nick, ya no hay posibilidades. Además, aunque ambos dejásemos nuestros trabajos el mundo nos odiaría.
—El mundo puede irse a la mierda —respondió con determinación, llamando la atención del conejo—. El amor es amor, sea interespecie, sea homosexual, sea como sea, nadie puede juzgar el amor que sienten dos mamíferos.
—El amor no existe, Nick, o al menos ya no para mí. Skye fue la única hembra que puedo decir con toda seguridad que amé y sé que nunca volveremos a tener nada. Cuatro letras, una palabra, sólo eso.
—Puede que no sea más que una palabra, pero entonces alguien llega y le da sentido.
—¿En serio citas a Cowehlo? Ya, en serio, Nick, sólo hay que resignarse y mirar hacia adelante. El mundo gira sólo en un sentido, no puedes ir contra ello.
—Me niego, resignarse es de cobardes. Puede que sea muchas cosas, pero eso sí que no, porque si algo me enseñó la vida es que hay que jugársela por lo que vale la pena. Puedes avanzar, puedes retroceder, equivocarte o acertar, pero rendirte jamás.
—¿Por qué hablas de ti como si estuvieras en mi lugar? ¿Qué puedes saber tú? No es como si tú estuvieses… —Sus ojos se abrieron de par, su respiración se aceleró al igual que sus latidos en tanto una idea cursó su mente—. ¿Enamorado de una coneja?
. . . . . . . . . .
Nota de autor: Buenas mis muy queridos lectores, vengo con lo que en cierto modo son buenas noticias. Como bien saben, la universidad me venía limitando mucho los tiempos de escritura, pero esto ya no será tan así a partir de ahora. Debido a que mi universidad cambiará de sede, había que hacer toda la "mudanza" y las clases terminarían antes de lo estipulado (la semana entrante). Es por ello que en parte mis horarios se veían limitados también, en lugar de tener más tiempo de descanso entre parciales y trabajos terminaron amontonando todo en poco tiempo y sólo podía estudiar y odiar mi existencia. Si bien ahora ya dejo de cursar seguiré estudiando para preparar finales, aunque el tiempo de escritura será mayor. Prometo esforzarme para traer los capítulos más rápido a partir de ahora, que ya no hay excusa alguna xD. Eso es todo de momento, muchas gracias por pasar nuevamente, espero que este capítulo haya sido de su agrado porque es de los que más me costó hasta ahora por alguna razón. Nos estamos leyendo, mucha suerte ;)
Agradecimientos
Victorique: Si no leías el cap, ¿por qué el odio? Si tanto me odiases no te desvelarías para leerme xD. Nah, ni que esté tan mal el buen Drew, sólo espera xD. ¿Qué será? No lo sé, quizás nada muy importante. Mmm… No sé, una nutria leyendo fics no suena como algo normal (? Sí, completamente una dulzura de hembra, como toda nutria xD. ¿Viste lo bondadoso que es? A mí en lo personal me cae muy bien. Ya, no te refieras así cuando hables de Skye, pobrecilla xD. Gracias por lo de la explicación por cierto. ¿Pañuelos? ¿Para qué? Alguien malvada como tú debería de disfrutar de esta parte. Sí, Vic es una nutria gorda y vieja, pero es bastante buena y agradable. Stu puso lo que había que poner y no sólo llegó, sino que se hizo valer, genial por él xD.
Supongo que si te centraste tanto en la lectura es porque la pasaste bien, o eso quiero creer… Sigo sin entender cómo Grace te dio pena y odio, pero bueno, viniendo de ti hay que esperarse todo xD. Deja de insultar a mis psj, no seas tan mala xD. Pobre Skye, pobre Jack, pobres todos los que maltratas… Bueno, no fue una muy buena excusa, pero viniendo de Jack… Dejémoslo ahí xD. Me alegro de que te haya gustado el cap, y espero que te hayas entretenido también leyendo las respuestas. Nos estamos leyendo Vic, hasta luego :P
Leonardo Leto: ¿Por qué morirías antes de que subiese el cap? Anda, que si ya casi eres inmortal xD. Yep, un nutria disfrutando del dolor ajeno, aunque no encuentro a quién se puede parecer, quizás tu sexto sentido te esté fallando. Fue sólo un susurro, nada importante, tranquilo xD. Una orden quizás, o un piropo (? (lo segundo no que si no me matan xD). ¿A quién se parece el sarnoso? Conozco varios (? En serio me alegro de que te guste Arcagma, espero que te llegue a gustar la mitad de lo que a mí me gustó Inval xD. ¿Sólo 10 latigazos? Te quedaste corto (? Seh, un oscar para el conejo, a ver si así llena el hueco que dejó la waifu del tigre (? Bueno, si te gusta esa parte de Grace, lo de este cap te ha de dejar con un poco de hype espero xD. Me reí mucho con esto, pero como leíste ahora sí que tuvieron historia xD. Al final mueren todos, absolutamente todos, siempre lo digo, nadie puede evadir la muerte (? Bueno, si el cierre ese te dejó así espero que el de este cap te haya emocionado un poco también xD. Ufff, sí que te hice esperar, pero tranquilo que quizás el próximo cap no tarde un mes, ahora ya no tengo excusa y en serio quiero avanzar un poco más rápido. Y pensar que cuando dijiste de sacrificar los OCs cierta loba seguía viva, pobre de ella xD. Nos estamos leyendo Leo, espero que este cap tmb sea de tu agrado.
4ndr3w: Tal y como dices, menos acción y más drama xD. Nah, tampoco es que haya tantas conspiraciones, al menos por ahora (? Bueno, si tu cabeza no daba para tantas conjeturas, espero que este cap no te haya perdido demasiado xD. Espero que hayas disfrutado el cap, mi fiel lector, nos estamos leyendo :P
Reyarturo4: He leído varios fics con introducciones de cinco párrafos, no sé a cuál te refieras xD. Pues sí, el rencor de todo lo que rodeó a la muerte de Bonnie se veía venir. Bueno, esperemos que descubras ese par de emociones en lo que queda de fic, que queda para un rato más xD. Oh, sólo una colaboración pues, pensé que tuvieron algo más xD. Pues bien, a competir sanamente entonces. Me alegro de que te haya gustado el cap, y por suerte la U me dejará respirar un poco, que me tenía muy a mal traer, con un canal por si acaso no lo imagino xD. Nos estamos leyendo R4, hasta pronto ;)
Byakko Yugure: ¿Procastinación yo? ¿O a quién le hablas? Bien sabes lo que fueron estos últimos meses xD. Ascenso sería mejor supongo, no es que él haya ido a por una entrevista, más bien lo llamaron. Leo todo lo que dices y si puedo llegar a una conclusión, es que Drew la está pasando de maravilla. No sé si todas las nutrias sean así como dices, quizás tenemos muy mala suerte y conocemos a los peores especímenes, no puede ser que todas sean tan malvadas xD. Bueno, dura y fría como parece, Skye tmb tiene un kokoro, se ve que los niños se lo mueven bastante xD. Bien, esto no lo puedo creer. ¿Tú? ¿Justo tú quejándose de algo? Naaaaaah… Pero sí, tampoco es que me gusten xD. He ido a un par y Dios… Ver madres llorar, todos cabizbajos, el mismo muerto siendo velado… Cuando tuve que ir al de mi abuela sí que fue difícil, pero el que se te acerque la gente a darte tu pésame tampoco se me hizo muy agradable pese al buen gesto, soy de aislarme en estos casos y el que todos vengan contigo no es lo que más se me antoje.
En cuanto a Stu, quizás no lo supere, pero avanzar tendrá que avanzar, por sus hijos al menos. Sí… fue en serio xD. Sólo la describí como lo que es (? Y no, en una situación como esta no podrías librarte, no conmigo de escritor xD. Ya veremos que pasa en TLR, supongo que lo daré todo por el Veneno (? Bueno, que no todo en los funerales tiene que ser malo, tmb pueden ser divertidos, al menos para quienes lo ven desde afuera xD. Bien por el conejo imponiéndose como bien se debe.
Pasamos al zorro preferido del fandom pues. Si no es con su familia, difícil veo que pueda encontrar por donde tomar un respiro, al menos en esa misma noche. ¿Lástima la desconfianza de Grace? Si es lo que hace avanzar a la historia xD. Anda, sólo falte que te enojes con Grace por lo que hizo, ¿puedes culparla en un momento así? Que Nick no es de fiar para ella, y que tiene la cabeza metida en un millón de cosas xD. Bien… Otro que insulta a la pobre de Skye xD. Lo de Hamilton se me ocurrió en el momento, supongo que fue una buena jugada de Arcagma para despejarle un poco el camino a Skye, lástima que ensuciaron tremendamente al pobre Hamilton xD. Bueno, tantos recursos sucios de por medio tenía que servir de algo, lástima que el pobre Nick tmb queda enganchado, aunque en este cap tmb demostró cierta astucia y se quita un poco de encima a Jack, ¿o quizás no? Ya, si tú no disfrutabas del momento fracasaba rotundamente, bien sé que el conejo se merecía una de esas xD. Bueno, que en el manual de uno tiene claro que "no debe decirle zorra a alguien por más que lo sea", pero ya en caliente… Bueno, pasó lo que tenía que pasar xD. Bueno, de a poco mejora el tema títulos, mi gran cuenta pendiente de toda la vida xD. Nos estamos leyendo, EP, espero que este cap tmb te haya gustado, hasta luego ;)
AngelEstebanFox14: Al fin, Ángel, al fin te pudiste poner al día para que yo te pueda responder por aquí xD. Sí, sé bien que tu situación no estaba siendo fácil, pero en serio esperaba que pudieras ponerte al día. Bien, llorando a borbotones, entiendo que no te guste llorar como a cualquiera, pero hey, que sentir un cúmulo de emociones a veces es bueno, no te sientas mal por ello xD. Apa, bastante alto en tu rango, es todo un honor xD. Bueno, ya que ibas a llorar al menos hacerlo por diferentes causas, ¿no? Admito que lo del naranjo fue un golpe bajo, pero se me ocurrió en el momento en que me pregunté, ¿dónde podría estar Stu? Apenas lo visualicé decidí usarlo, no podía no hacerlo. Anda, repróchame todo lo que quieras que está bien, al fin y al cabo alimentarme de las emociones de mis lectores es parte del trabajo xD. Skye, pobre Skye, nadie la quiere a la pobre xD. Mmm… no sé si super efectivo a largo plazo, sólo espera y no saques conclusiones, hay que ver qué pasa después de este cap con Jack, tranquilo que esto es un vaivén de cosas xD. Lo de "olvidar la amnesia" me quitó una tonta sonrisa, perdón por ello pero tenía que marcar la ironía xD.
Bien, lo de Drew sí que es un arma de doble filo. Oh, no te desvíes hacia la nutria, el calvito es más importante xD. Me alegro que te haya gustado el velorio, fue bastante difícil de escribir de hecho. Bueno, en cierto modo lloraste con Stu y lo acompañaste en el sentimiento, ¿verdad? Emmm… No es que te quiera ver sufrir, pero sí quería molestar a alguien más xD. Verás, mi beta está profundamente enamorado de Bonnie (no preguntes) y fue un golpe bajo para él, todo lo que giró alrededor de la pobre coneja anciana fue algo hecho en dedicatoria de mi beta xD. Tranquilo con la amnesia, que no es el obstáculo más grande (? Sí, Nick la pasa peor que mal, la roncadera de Drew es muy pesada y no pienso darles un respiro xD. La llamada, bendita esa llamada que dará lugar a una que otra cosa, o quizás no porque aún no veo bien que hacer allí… o quizás sí (? Anda, que Skye es una buena hembra, no la trates mal xD. Pues claro que era mi cínica idea, pero ahora las cosas dependen más de Nick que de ella. Bueno, espero que al menos hayas disfrutado de la bofetada a Savage, espero el abrazo para cuando quieras dármelo, sólo esperemos que no me dejes en serio inconsciente xD. Me despido de ti a través de este mensaje, mi estimado, espero que este cap tmb haya sido de tu agrado, hasta pronto ;)
