Hermione se había marchado hace mucho tiempo de la torre de Astronomía, dejando a Draco solo con sus pensamientos, quien se había negado a marcharse.

Había sido una noche extraña, Draco jamás pensó que de todas las personas Hermione sería la más comprensiva de todas, habían charlado por largas horas sin importarles nada.

"¿Entonces podemos ser amigos?" había preguntado Hermione de la nada, Draco quien parecía estar en su propio mundo, la miró sorprendido.

"¿Quieres ser amiga de un mortífago?" preguntó Draco con su sarcasmo habitual.

"¡Aún no lo eres! Además, déjame decirte que no me das miedo"

"¿Quién diría que un león confiaría en una serpiente?"

"Si tan solo la gente dejara de guiarse por las apariencias, el mundo sería un lugar mejor, ¿No crees?"

Draco repaso en su mente una y otra vez su conversación con Hermione, había algo en ella que no podía descifrar, algo que le intrigaba. ´¿Por qué una chica como ella, con tanta luz, quería acabar de esa manera con su vida, teniendo un futuro prometedor?´

El mismo había tenido días realmente oscuros, pero jamás tomaría una decisión así de drástica.


El sábado llegó a toda prisa, Hermione se despertó con energías renovadas, hace mucho tiempo que no se sentía tan llena de vida.

Luego de darse una ducha rápida, salió a toda prisa de la sala común, y se fue hasta el gran comedor, por una vez en semanas llegó a tiempo.

Se sentó frente a Harry y Ron, quienes al verla, la miraron sorprendidos.

"Hola chicos" saludó como si nada. Harry y Ron se dieron una mirada antes de volver su atención a ella.

"Hermione, es raro verte en el desayuno. ¿Te sientes bien?"

"Por supuesto que me siento bien, ¿Por qué no lo estaría?"

"Quizás porque pareces una especie de zombi la mayor parte del tiempo" Hermione le dio una mirada molesta a Ron por esto, mientras que Harry le pegó con el codo en sus costillas, a lo que Ron gimió en voz alta.

Al darse cuenta de su error, Ron se disculpó.

"Disculpa aceptada, además hoy es día de salida a Hogsmeade"

"¿Vas a ir?"

"Por supuesto que voy a ir Harry, además necesito despejarme por un tiempo de los estudios"

"Pero si ya te has relajado lo suficiente para repr…" Ron no pudo terminar la frase, por qué una vez más Harry lo golpeo en las costillas.


Una vez en Hogsmeade, Hermione caminó por las blancas calles del pueblo como si fuese la primera vez ahí, miraba todo como la primera vez, apreciaba todo desde un punto de vista diferente, cada tienda, cada rincón, cada detalle.

Ella se iba adelante, mientras Harry y Ron la seguían tratando de mantener su paso acelerado.

"¿Qué crees que le esté sucediendo?" preguntó Ron en voz baja, observando a Hermione.

"No lo sé, pero espero que no arruines este momento. Es la primera vez que sale desde que volvimos de vacaciones y se ve mejor de lo que se ha visto en semanas, así que déjala tranquila"

"¡No haré nada, no eres el único que se preocupa por ella!" le espetó Ron algo molesto.

Hermione se volteó hacia ellos y los espero hasta que estuvieran cerca.

"¿Por qué no vamos por una cerveza de manteca?" Preguntó con una sonrisa, los chicos asintieron y todos se fueron hasta ´Las Tres Escobas´ como en los viejos tiempos.

Pasaron un día agradable en Hogsmeade, pero Hermione no dejaba de buscar con la mirada a cierta persona que no lograba encontrar, trataba de ser discreta pero después de un tiempo se volvió tedioso y los chicos lo notaron.

"¿Sucede algo Hermione?"

"No es nada"

"¡No me digas que estás buscando al idiota de Malfoy!" le espetó Ron, ganándose una mirada molesta tanto de Hermione como de Harry.

"¿De qué estás hablando?" preguntó molesta Hermione.

"¡Ya todos lo saben, entre tú y Malfoy pasa algo!"

"Entre Malfoy y yo no sucede nada"

"¡Como si te creyera, ya no eres la misma, ya ni te vemos en clases, tus notas están peores que las mías, ya no prestas atención a nada ni a nadie, ni siquiera a nosotros que somos tus amigos, estábamos muy preocupados por ti, pero resulta que todo se trataba de Malfoy, ahora todo calza!"

"¡No sabes nada Ron!"

"Bueno si te quieres cambiar de bando allá tú, pero después no vengas a quejarte de que no te advertimos, que más se puede esperar de un imbécil como Malfoy, pero como siempre eres muy tonta para notarlo"

"¡Aquí el único tonto eres tú por no ver nada más allá de tu odio! ¿Sabes qué? ¡Gracias, gracias por arruinar mi día, te felicito, espero que estés muy orgulloso de ti mismo y que un futuro no te tengas que tragar tus propias palabras!"

Hermione se iba, pero se volvió hacia Ron una vez más.

"¡Entre Malfoy y yo no sucede nada y si así fuera ese no sería asunto tuyo!"

Hermione se marchó dejando a sus amigos atrás. Como un día que iba tan bien terminó tan mal, su tristeza llegó a tal punto en el que no dejaba de llorar, volvió a Hogwarts con el corazón roto, se suponía que los amigos estaban en las buenas y en las malas.

Se estaba oscureciendo, no quería ver a nadie, así que se fue al único lugar en el que se sentía segura en el castillo, sin darse cuenta la torre de Astronomía se había convertido en su lugar de refugio.

Por alguna razón no podía dejar de llorar. Lloraba por todo, por discutir con Ron y que Harry no hiciera nada, lloraba por su futuro incierto, pero por sobre todo lloraba por sentirse tan sola habiendo tanta gente a su alrededor.

No había notado que no estaba sola en la torre, Draco se acercó a ella a paso lento, podía escucharse el dolor de su angustia desde las escaleras.

Hermione al notar su presencia se echó a sus brazos, lo abrazó como si su vida dependiera de ello. Draco en un comienzo se sorprendió por la acción de Hermione, no estaba acostumbrado al contacto físico, las demostraciones de aprecio no eran bien vistas en su familia, pero al ver que Hermione apoyaba su mejilla en su hombro mientras lloraba todo su dolor, no pudo evitarlo y la abrazo, era un gesto extraño pero reconfortante, el aroma del cabello de Hermione lo tranquilizaba, ya que se sentía nervioso por alguna extraña razón, y su corazón parecía latir más de prisa, pero aquel aroma a fresa dulce de su cabello tranquilizaba cada uno de sus sentidos.

"Tengo mucho miedo" aquellas palabras de Hermione sacaron a Draco de su trance.

"¿Temes de mí?" preguntó con cierta inseguridad que no era propia de él.

"No" dijo sin siquiera dudar un segundo. "Le temo a todo lo demás, el futuro me aterra"

"Somos dos, a mí también me aterra, estoy aterrado por lo que viene, pero lo superaremos…" Draco se apartó un poco de Hermione para mirar su rostro empapado de lágrimas. "…juntos, superaremos todo esto juntos, te lo prometo" Hermione le dio una pequeña sonrisa alentadora. Al fin parecían detenerse sus lágrimas.

"¿Somos amigos ahora, cierto?"

"Así es"

"¿Te has sentido solo?"

"Más de lo puedo contar…"

"Lo siento, no debí preguntar"

"No tienes que disculparte. Hay cosas que el dinero no puede comprar y eso es el tiempo de mis padres, ya sabes ser hijo único, no tener hermanos con los que pelearte, no tener nadie con quien compartir"

"Te entiendo muy bien, yo tampoco tengo hermanos…" Hermione no quería seguir profundizando en este tema en particular por lo que trato de cambiarlo.

"¿Por qué no fuiste a Hogsmeade?"

"Se te olvida que tengo detención por creerme héroe"

"Si, como pude olvidar tu arrebato frente a Snape, pero hay algo que no entiendo…"

¿Qué cosa?"

"¿Por qué Snape actúa diferente contigo? Ya sé que eres de Slytherin y él es tu jefe de casa, pero hay algo más, es como si hubiese más confianza entre ustedes."

"Él es mi padrino"

"¿Tu padrino?"

"Si, por eso no puedo actuar así de nuevo en su clase o lo sabrán mis padres, y no queremos eso, él básicamente se ocupa de que no meta la pata muy a fondo y de que siga los estatutos impuestos por mis padres"

"Eso explica mucho"

"No es como todos creen, cuando actuó en clases me regaña en privado, no como lo hace con los Gryffindor ante toda la clase, a veces eso apesta más que tener toda una audiencia, además se ocupa que siga los anhelos de mi padre, aunque eso signifique dejar de lado los míos"

"Eso suena terrible"

"A pesar de todo, se preocupa mucho por mí, solo se asegura de mi seguridad, no quiere que termine arruinando mi vida"

"¡Pero termina arruinando tus sueños, eso no me parece justo! Además, que un padre viva a través de su hijo, que no ve que hay detrás de todo eso, ¿Qué hay con lo que tú deseas?"

"Lo que yo quiera no es importante"

"Por supuesto que importa"

"¿Qué no entiendes Hermione?, Si no sigo los planes del señor oscuro ¡Me matarán!"

Apenas salieron las palabras de su boca se arrepintió, Hermione parecía horrorizada, quedó atónita ante la confesión de Draco, una vez más las lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas, y una vez más lo abrazó, esta vez puso sus brazos alrededor del cuello de Draco.

"¿Me quieres decir que tus opciones es ser un mortífago o la muerte?"

"Así es, supongo que al final todos moriremos, pero me aterra pensar que será a una edad tan temprana si no cumplo con los mandatos del señor oscuro."

Una vez que comenzó a hablar, Draco no podía detenerse. Se había guardado por tanto tiempo toda su angustia, todo su dolor.

"Al cumplir dieciséis tendré que hacerme la marca y seguirlo. He escuchado que todos los que obtienen la marca deben hacer una especie de iniciación, deben asesinar a una persona para demostrar su lealtad a Voldemort, por eso me es tan difícil seguir adelante pero tampoco veo una salida"

Hermione se apartó de él horrorizada.

"¿Matarías a una persona inocente solo por un mandato estúpido?"

"¡No tengo elección!"

Hermione comenzó a pasearse de un lado a otro sin saber cómo lidiar con todas las emociones que sentía, su angustia se transformó en miedo, sabía bien a qué se refería Draco, conocía bien aquella sensación de no tener el control de tu vida, después de un rato se acercó a un Draco muy abatido, después de todo no lo podía culpar.

"Aunque me cueste decirlo, te entiendo"

"¿Realmente lo haces?"

"Lo hago, sé lo que es no tener el control de tu vida, pero por favor no pidas que crea que es lo correcto, pero si yo tuviera la opción entre vivir o morir, créeme que elegiría vivir sin importar el costo, no habría nada que anhelara más que seguir viviendo"

Draco dio un suspiro de alivio, no había notado el peso tras sus palabras, sin dudarlo la abrazo.

"¿Dónde habías estado todo este tiempo?" preguntó Draco en un susurro.

"Desde ahora, siempre estaré aquí"

Hermione lo abrazó de vuelta percibiendo su aroma que era suave y sutil. La primera vez que lo había abrazado había notado mucha tensión por parte de Draco, pero ahora parecía ser un abrazo reconfortante, algo que la llenaba de esperanzas, el futuro no parecía tan malo después de todo.