DISCLAIMER: Shaman King no me pertenece esto lo digo por compromiso y sin fines de lucro, de fans para fans, HOLA EUA SE QUE ME LEES... ESO BAI.
[Anna, chocolates rellenos de vodka, todo es por culpa de Manta, sin saber que estan adulterados una mala decisión el decirle a sus amigos que vayan a su casa sin avisarle]
NO MAMEN ESTO LO ESCRIBÍ EL 6-26, HACE EXACTAMENTE UN MES QUE APENAS EMPIEZO A ESCRIBIR EL CAPÍTULO.
Os cuento, la neta me asombra que me leen mucha gente y casi ni hay reviews o.O. A veces me pregunto si son bots o yo no entiendo realmente el algoritmo de Fanfiction. Pero al menos me da curiosidad que desde un inicio quien mayormente me leen son personas de EUA. Por eso lo del disclaimer, y si ya sé que recibí una review de alguien de habla inglesa y me sigue haciendo feliz eso x).
Debo decir que la idea esta loca en un inicio, pero esto puede mejorar xD, lo escribí a las 3 de la mañana, la mejor hora sin duda jajaja.
Al salir de la escuela no tenía ánimos de nada, ni siquiera de comprar las cosas que le faltaban para el nuevo curso, un nuevo semestre se había llevado las vacaciones al igual que su uniforme de verano. Necesitaba libros para estudiar pero esos siempre los pedía en una biblioteca fuera de la escuela al ser de temas en específico que le quedaban dudas, a diferencia del chamán no usaba sus poderes para sacar sus calificaciones, tenía un orgullo como Itako pero también como persona y si obtenía algo iba a ser por mano propia para sentirlo como verdadera victoria, en ese sentido entendía a Ren Tao perfectamente, tenían el mismo pensar a diferencia de ciertos morenos japoneses.
Llegar a casa, hacer las tareas que encargaron ese día, descargar energías negativas que traía encima, estudiar, seguir con su proyecto de hacer una bufanda para Yoh, el cumpleaños de Ryu en diciembre, HoroHoro cumplia años en noviembre y peor aún el de Manta estaba más cerca y tambien el de Jun, al menos Ren cumplía el primer día del año así que tenía tiempo para planear al igual que Amidamaru que cumplía poco después de este, de Chovolove a pesar de ser en octubre no le preocupaba ya que estaba en América así que si le llegaba tarde iba a culpar a quienes envían los paquetes. Se estaba estresando de solo recordar las cosas que tenía que hacer y la lista todavía no terminaba, todavía faltaba pensar en las cosas del hogar y de su futuro negocio.
"Maldición, son demasiadas cosas que pensar"
Al llegar a casa decidió ponerle orden a su vida y a su cabeza, pero algo le llamó la atención, había un repartidor de paquetes, lo saludo y recibio el paquete. Era inusual e incluso desconfío de la caja, pero era una paqueteria que si había visto en la ciudad así que decidió ver de que se trataba; con su mejor cortesía lo recibio y despidió a los repartidores.
Vio por fuera y parecía una caja normal, al menos tenía remitente.
Lyserg Diethel, para Yoh Asakura y Anna Kyoyama.
Recordaba el nombre, era uno de los amigos que hizo Yoh en su viaje a América, si bien con él nunca interactuo en realidad, sabía que tenía cierta estima como amigos y compañeros, pero no estaba enterada de que era al grado de saber donde vivian para enviarles algo.
"¿Será que se envían cartas o se llaman?"
Dudó que con el poder de ambos pueda mandar a sus espíritus a otro continente, de Japón a Inglaterra. Sonaba loco así que lo de las cartas cobraba más sentido, le dio curiosidad que también viniera su nombre pero tal vez era para que ambos pudieran recibirlo.
La caja era un poco grande a decir verdad, le dio curiosidad el contenido y la abrió, era otras dos cajas de elegante cobertura, ambas cajas decian Jack Daniels Chocolate bar, tenía una nota con su nombre pegada, era un papel simple mientras que la otra tenía una carta tal cual a nombre de Yoh, al leer la nota eran regalos que mandaba desde--
- ¿Tennessee? Eso esta en Estados Unidos...
El empaque era curioso, pero no le dejaba en claro que era ya que era una edición especial o eso decía la nota, era chocolate con sirope especial dentro. Bueno, le gustaba los dulces cuando tenía mal día y no había pagado por ellos, se veía realmente caro e incluso Yoh recibió algunos, guardo el suyo aparte y subio a hacer lo propio, su prometido llegaría más tarde y todo sería normal, por mientras, la escuela era la priodidad.
En otro lado de la ciudad, un grupo de 5 amigos estaban disfrutando de la tarde, Yoh recién había terminado su entrenamiento y estaban planeando comer todos en la pensión ese día, gracias a Ryu que queria experimentar con un nuevo plato que recién había comido y quería recrearlo.
- Hmm yo también quiero una fiesta de cumpleaños como la de Yoh - lloriqueo el ainu bastante melancólico, mas que la fiesta quería convivir con sus amigos y su tribu, con una grata comida.
- Si quieres lo podemos hacer en la pensión, pero cumples hasta noviembre HoroHoro y apenas estamos en agosto jijiji - el chico de audífonos le dedico una sonrisa para animarlo un poco, la idea no sonaba mal y la comida sabe mejor acompañados - Pilika y tu papá se pueden quedar contigo en la pensión al menos un fin de semana.
La idea dejo de serlo para ahora ser un plan, pero cierto chico de ojos dorados se cruzo de brazos con cierta altanería, no por superioridad, solo queria molestar al ainu.
- ¿A parte de que le debes el hospedaje a Anna-san ahora también le deberás un evento?
- Cállate chino mantenido.
Una riña comenzó entre los dos y él mayor del grupo intento separarlos para que ninguno se lesionara.
Por otro lado, la mente del más enano empezó a razonar sobre el tema y algo llegó a su cabeza ignorando la pelea que sucedía a un lado suyo.
- A todo esto Yoh-kun ¿Cuándo cumple Anna-san?
Las preguntas del castaño claro siempre eran intrigantes, no por la pregunta sino por la respuesta misma, ligeramente dejaron de pelear y prestaron atención a que contestaría.
Yoh por su parte no sabía que responder, se quedo un rato pensativo ya que no deseaba explicar esa parte de la vida de Anna porque eso lo decidía ella si contar o no ¿Entonces que decirles? Optó por una verdad a medias.
- Annita no celebra su cumpleaños, así que no lo sé - aquella respuesta la soltó con una gran sonrisa para demostrar que no era importante el tema y así lo dejarían pasar, primer error del día.
- ¿Qué? - HoroHoro fue el primero en reaccionar pero no en comprender el mensaje de fondo - ¿No se supone que es tu prometida? Es imposible que no quiera que la felicites por su cumpleaños ¡Por eso seguro siempre tiene un humor de perro rabioso! - Ren le arremetió otro golpe, había comprendido el mensaje subliminal y se le hizo una estupidez el insulto del peli-azul.
- En cierto modo HoroHoro tiene razón - secundó Manta pensativo, Ryu iba a decirle algo pero prefirió mantenerse al margen porque eso solo causaría que el chico exigiera una explicación y entendió que no le competía a Yoh darla - Aunque no lo celebra deberias mínimo saberlo para felicitarla ese día.
Yoh rio ligeramente para evitar tener que ahondar en la verdad - Si, luego se lo preguntaré.
- No, deberías hacerlo ahora, ella te hizo una fiesta de cumpleaños demasiado organizada, seria mal agradecido que no le dieramos algo en su día - Oh no, Manta cuando quería podía ser muy terco e inocentemente quería ayudar y ser más amistoso de la prometida de su mejor amigo, ahí estaba el segundo error del día, emprendió camino a la tienda para comprar lo de la cena e ir a la pensión, el resto solo lo siguió porque se les hacía algo tarde y no querían que el pequeño muriera solo, estaban juntos en todos los planes, sean suicidas o no.
Mientras, Anna seguía batallando con algunos problemas matemáticos, maldecia a su yo del pasado por aceptar materias extras para adelantar grados avanzados. La escuela daba esa opción y tanto Manta como Anna la decidieron tomar por su inteligencia, necesitaba algo dulce o solo se quedaría estancada. Se levanto de la sala y fue a la cocina por unos bocadillos pero recordó los chocolates que le había enviado Lyserg y optó por ellos, se merecía probar algo bueno por todos los pendientes que tenía encima y todavía no completaba. Abrio el empaque y estaba cuidadosamente envuelto, al abrirlo comprendió porque el grosor de la caja, eran varias barras, por lo menos unas 10, abrio una con curiosidad y parecía una una barra de chocolate rellena, partio un trozo sin más pero al morderlo sintió el dulce embriagante del sirope. Era amargo al inicio pero dejaba una sensación de caramelo de cajeta al final. Se mezclaba con el chocolate que se derretia en su boca. No necesitaba masticar, saborearlo con la lengua era un festín. Eso ayudo a que su humor mejorará y en cierto modo la relajo para poder volver a centrarse, fue por un vaso de agua para oxigenar su cerebro y asi siguio, comiendo, tomando agua y resolviendo la tarea, un ligero dolor de cabeza le dio, la migraña por el chocolate dulce, decidió dejar de comerlos y centrarse en las tareas, para su suerte estaban casi acabadas aunque le no le costo nada terminarlas. Asombrosamente sentía su cabeza más agil e incluso ligera.
"¿Era el caramelo caro tan diferente del tradicional que me ayuda a centrarme más?"
La pregunta y la respuesta eran tontas en esos momentos, pero era cierto, a su cabeza llegaban ideas de forma más simple, incluso había adelantado en el libro de trabajos de la escuela, avanzó más que nunca en los proyectos que tenía pendientes pero le dio prioridad a las cosas de la casa; sin darse cuenta las cosas salieron solas y fáciles, se sorprendió de eso e incluso pregunto a los espiritus de la casa si estaba bien su trabajo, no la elogiaron porque era común que no tuviera errores, pero tampoco se alarmaron por lo mismo, les extraño que preguntará sus opiniones pero no iban a cuestionarla, daba demasiado miedo al punto en que la obedecían fielmente.
Solo quedaba los regalos de cumpleaños y la bufanda de Yoh. Fue a por su revista donde explicaba como hacer bufandas tejidas y leyo un rato antes de ir si quiera a por el estambre, había decidido los colores una hoja otoñal naranja en los extremos y la bufanda seria gris con franjas blancas, en su journal boceteo como sería y le gustó la idea, había decidido las medidas y el grosor, pensó en si hacerla regordeta o delgada, aun no decidía esa parte y mucho menos el resto de regalos, tendría que hacer algunos trabajos para tener el dinero, si bien la familia Asakura les mandaba dinero para la casa y lo necesario para cada uno, ella lo guardaba su parte como dinero de emergencias y no quería tocarlo, le podría servir en medicamentos o si necesita pagar el hospital, e incluso en las cosas básicas del hogar; uno nunca sabía que podría atravesarse y era frugales, no le dolia ahorrar. Calculo más o menos cuanto le costaría cada regalo y si realmente las personas que lo recibirían lo valdrían, definitivamente le daría una de esas barras de chocolate a Ren, no iba a pagar la importación de algo chino a Japón y el señorito tan fino como el orgulloso Tao no rechazaría algo así, de HoroHoro le perdonaría el hospedaje que le debe (aunque no se lo iba a cobrar nunca porque se llevaba bien con Yoh y era buen compañero para sus entrenamientos pero tenerlo con miedo lo mantenía controlado de sus tonterías) pero también pensó en comprarle semillas para su huerto que estaba empezando a hacer, Manta no era extravagante como el resto así que quizás una salida al cine estaría bien o tal vez invitarle una comida en algún lugar, Ryu era fanático de lo clásico y la cocina, tal vez un libro de cocina Latinoamericana para que aprenda y se deleite con nuevos horizontes o quizás buscaría una antiguedad de la cultura pop ¿Sería fan de la película Flashdance o de Saturday Night Fever? Hace poco las vio en un local donde vendían películas originales y esas eran un clásico que amaba a pesar de que no eran de Tom Cruise, pero John Travolta era John Travolta. Para Jun tenía que ir a un centro comercial con ella sin que lo sospeche, ya que quería regalarle un abrigo y en cierto modo (aunque no soportaba sus chistes) no queria descuidar el regalo de Chocolove.
"Maldita sea, olvide el de mi suegro"
Ya había mandado el de Redseb pero no el de Mikihisa, almenos todavía tenía tiempo. Después de un tiempo llegó a la conclusión de enviarle una guitarra, la suya se la había quedado Yoh desde hace algunos años y quizás le ayude con el tema de sus nuevos hijos adoptivos.
Solo faltaba uno, quizás le mande como aprender a tocar un instrumento para sus shows, o como hacer trucos de magia básicos.
Y ahora debía saber cuando cumplia años Lyserg por cortesía aunque no le enviaría nada.
El dolor de cabeza le impidio seguir garabateando sus ideas, se había comido todos los chocolates, exceptuando el que había apartado para Ren, y no se había dado cuenta, realmente se sentía sola y algo mal, estaba en la sala esperando a Yoh pero suponía estaba con sus amigos quien sabe donde y seguro se aparecía con todos muchisimo después, no hablarían de nada, solo hasta la noche y en esos momentos le pesaba el sueño mas que las ganas de convivir.
Maldijo entre dientes al castaño, y poco tardo en aparecerse como lo había predicho.
Ni se paro para recibirlos porque escuchaba sus farfullos sobre si estaría de buen humor o de malas al intercambiar miradas en silencio ¿porqué eran así? Incluso estaba planeando sus regalos y los desgraciados hablaban mal de ella enfrente de ella, les concedía que al menos fuera de frente y no de espaldas, tenían agallas para morir, pero los mataría uno por uno.
- Asakura, ¿se puede saber que son estas horas de llegar?
El mencionado dio un brinco, su voz espetaba su enojo puro, aunque no entendía que pasaba en realidad, estaba a tiempo para la cena y todavía era temprano y había hecho su entrenamiento.
- Anna por Dios, ¡NO ERES SU MADRE! con ese humor es obvio porque no había llegado.
- Cállate, que tu eres dolor de cabeza aparte - Senki y Goki aparecieron detrás suya, estaba furiosa y el imbécil solo la provoco para ganarse una vuelta al jardín donde estaba adolorido y noqueado - ¿Y bien? Por que si crees que querré convivir en la noche estas equivocado y te mandare a dormir fuera de la casa Asakura.
- ¡Espera Annita! En primer lugar ¿Esa es toda tu molestia? - estaba asombrado, pero más lo estaban sus amigos por su osado comentario, Manta comenzó a temblar en silencio y Ren no queria presenciar la pelea marital. Dejando eso de lado, el asombro se debía porque le costaba al menos todo un regaño o dos que Anna admitiera tan sencillamente sus molestias, usualmente se entendían y cuando no lo hacía era el regaño y luego le decía - No los puedo simplemente correrlos ahora, seria grosero pero si quieres mañana solo seremos los dos y vamos a algún lado después del entrenamiento de la tarde ¿Qué dices?
Ante su oferta, Anna solo fruncio el seño por el dolor y los guardianes desaparecieron, tomo su sien para finalmente hablar.
- Depende, ¿es una salida de solo nosotros dos o dejaras que cualquier cosa cambie el plan?
Su comentario era amargo y la realidad en ellos eran una apuñalada pero mas lo eran sus ojos cristalinos, parecía que contenía escuetas lágrimas pero solo Yoh las notó, no pudo decir nada porque tenía un historial, cada vez que salían a una cita el plan cambiaba por ayudar a alguien en el camino. No sabía que eso le afectaba tanto a la rubia ¿Era así de posesiva y recién explotaba? Y ¿Por qué estaba diciendo tan fácil sus sentimientos y pensares?
- Doña Anna, el Jefe Yoh no lo hizo queriendo, estaba planeando la cena de esta noche y me fue a pedirla para usted.
Ryu se metio, era incómodo de presenciar y a ellos no les incumbia estar presentes ahí. Una ligera mentira podía contentarla si era para ella, ese fue el tercer error del día, ambos se ganaron una cachetada por querer verle la cara con esa respuesta tan básica.
- Ni te atrevas a mentirme, Yoh no le gusta causar molestias y no le debes un favor como para que él pida algo así, ademas se que te gusta experimentar y por eso te daré el estúpido libro de cocina en lugar de Saturday Night Fever.
Todos miraron confundidos, su coartada se había ido a la mierda pero ahora era obvio un profundo sonrojo en la cara de Anna.
- ¿Estas bien Annita?
Manta aprovecho que Ryu y Yoh se acercaron a la chica para ver que no estuviera muerto el ainu, la caída había sido fea pero estaba bien, Ren lo llevo dentro mientras los dos examinaban a la rubia.
- No, me duele la cabeza, siento los hombros calientes, es como si fuera a crear un oni menor.
A Manta le dio un escalofrío, recordaba esa historia y se preocupo al entender la severidad de la situación, los otros tres se confundieron por el comentario y Yoh palideció por completo. Anna había perdido el Reishi así que estaba en zona segura.
- ¿Puedes leerme la mente?
Otro comentario extraño para quienes no sabían la historia, pero Anna solo negó con la cabeza aliviandolo y soltó un suspiro, intento ponerse de pie pero se tambaleo por completo así que se quedo sentada.
- ¿Comió algo Doña Anna?
- Si, sobre eso ¿Cuando cumple años Lyserg Yoh? Mando unos chocolates y me comi los míos.
¿Estaba así por unos chocolates?
Mandaron a Ren por ellos mientras Yoh respondía a lo que decía Anna, Ryu estaba en el mismo sitio y mando a Manta a por un tonico, pan, cacahuates y mucha salsa picante.
- Doña Anna ¿podría exhalar aire en el dorso de mi mano? ¿Desde cuando siente los hombros calientes? Y ¿Tomó agua?
- Ryu, creí que al rechazarte no me pedirías nada más así de extraño, desde hace un rato y si, bebí agua ¿Por? - pese a su comentario, obedeció mientras que el adulto medio huyo de la mirada confundida de Yoh por la culpa, ligeramente olisqueo el dorso y chasqueo la lengua, Ren volvió con las cajas y ahí cayo la última pieza del rompecabezas.
- Es un No. 7 esta cosa es de calidad - corrió a la cocina sin decir nada, Yoh se quedo realmente confundido asi que lo siguió encargando a Ren de que Anna no intentará levantarse.
- ¿Qué es un No. 7 Ryu?
- Es un Whisky, es un Jack Daniels Don Yoh, esa marca tiene un gran volumen de alcohol y con esos chocolates solo disfrazo el sabor asi que Doña Anna terminó sobrepasandose.
- Entonces esta borracha...
- Si, pero es realmente preocupante Don Yoh, cuando uno siente los hombros calientes no debe consumir más alcohol porque ese es su límite y puede ser perjudicial puede tener un coma etílico además de que las personas creen que tomar agua ayuda a bajar el alcohol cuando en realidad lo lleva más rápido a la sangre, aprenda esas valiosas lecciones Don Yoh, beber es un placer que debe hacerse con mucha prudencia, debe tener el estómago siempre con comida y las bebidas son con algo, no es solo el alcohol puro y ya, se disfruta en convivencia y no se bebe por tristeza. Oh, y siempre beba almenos media hora antes una cucharada de miel o aceite de oliva.
Mientras hablaba, estaba preparando una comida pesada, Manta traería el resto de cosas en un rato y seguro llegaba a tiempo cuando terminaba de preparar todo.
- Y ¿Cuándo te rechazo Annita?
Ese comentario hizo que casi se cortara con el cuchillo, tembló ligeramente pero Yoh solo rio para que pudiera relajarse.
- V-Verá Don Yoh, cuando la vi por primera vez creí que ella era mi lugar especial así que... Me le declaré y la seguí hasta aquí - diciéndolo asi, estaba avergonzado de sus actos, pero no dejo de cocinar, Yoh rio divertido, eso explicaba su comentario al volver a casa ese día y porque Bokuto no Ryu apareció en su casa diciéndoles inmorales.
- No te culpo, yo también me enamoré a primera vista de ella.
Yoh no se enojaría por algo del pasado tan lejano, sabía que Ryu era enamoradizo y no le dieron esperanzas nunca, en ningún momento él fue grosero o los trato mal (al menos después de lo de Tokageroh).
Al volver de la cocina Ren estaba algo avergonzado apretando la barra de chocolate con fuerza.
- Se va a derretir Ren, no va a desaparecer la barra asi que puedes soltarla - Anna se estaba divirtiendo con las expresiones dramáticas de Ren y que ocultaba de forma decepcionante su vergüenza - Deberias aprovechar e ir con ella para que le compres algo que ella desee si en serio no sabes que darle a Jun, seguro la hace feliz que seas un caballero por un día.
No pudo remilgar ante la idea porque era genuinamente buena, incluso Bason le recomendó calmarse. Una Anna sin su filtro de calma y sarcasmo era interesante de ver, cuando ella volteo a verlo le hizo una seña para que se sentará a su lado y Ren salió huyendo para despertar a HoroHoro.
- Tranquila Annita, Ryu ya casi termina y te sentirás mejor - habló con tranquilidad sentandose a su lado, le dio un beso en la cabellera y ella se recargo en él con un puchero en el rostro.
- Abrázame, acaricia mi espalda y dame la mano.
Que fuera exigente no era novedad, pero que pidiera de forma tan específica muestras de afecto si era extraño.
- ¿En serio si soy tan horrible que no me puedes dar cariño?
El comentario lo dejo en shock, no sabía si Anna estaba consciente de sus actos en esos momentos así que decidió no hacer algo que la molestaría mucho tiempo después, aún así si bien estaba hablando de forma agresiva y casi que amenaza por su respuesta, sus ojos estaban colorados e irritados de aguantar el llanto.
- No, sólo me sorprendió que me lo pidieras así, no eres horrible, eres preciosa de pies a cabeza y eres un encanto de persona.
- ¿Me lo dices por compromiso, para callarme o porque si lo sientes? - Un beso fue suficiente para que sus lágrimas salieran, las limpio con cuidado y siseo para distraerla.
- Te amo, así que deja de darle vueltas innecesarias. Mejor cuéntame que quieres hacer en la salida para irla planeando.
Después de un rato llego Manta y Ryu salió de la cocina con una bandeja de un Sandwich pesado lleno de salsa picado en cuartos, con los cacahuates a un lado, le dijo que debía comerlos alternando y obedeció, se fue a hacer la cena como habían planeado y HoroHoro al fin despertó, se sorprendió que Anna no tuviera aguante con el alcohol y mucho más con verla reir tan abiertamente. Pensaba que en serio no era capaz de reir a carcajadas, que solo estaba en modo reina de hielo, enojada, sarcástica-altanera-burlona y super enojada. Cenaron aún con Anna medio embriagada y fue un tanto grato escucharla sin tanto filtros, descubrieron que era demasiado culta como persona e incluso ocurrente porque no se callaba los comentarios de burla o sátira hacia todos, incluso a si misma, les dijo lo de los cumpleaños sin mostrarles el journal y estaban avergonzados por la mala imagen que tenía de ella cuando era un sol de persona.
- A todo esto Anna-san...- llegados a este punto Manta se atrevió a preguntar - ¿Cuándo cumples años?
- ¿Eh? Para que quieres saber eso enano - sonrió como un gato cazando a su presa mientras se recargaba en la mesa, pero a los segundos se separó y posó sus manos detrás suya - No tengo ni idea, sabes que mis padres me abandonaron luego de ser invisible, un fenómeno para ellos por años, solo se mi edad por los análisis médicos que me obligaron a hacer. Así que cuando es año nuevo solo agrego el año y ya.
Después de terminar el comentario Anna empezó a cabecear, la chica cayó dormida abrazando a su prometido y el resto decidieron mejor irse para que estuvieran a gusto, fue bastante impactante lo que les había dicho y dio mucho para pensar, Anna batallo en bañarse por querer seguir durmiendo pero Yoh tuvo la paciencia y el amor suficiente para ayudarla por completo.
- Me alegra te hicieras mas cercana a los chicos.
- Si, es mas fácil decir los pensamientos así, pero no quiero que tengan todo de mi, eso te pertenece a ti.
El comentario lo derritio de amor y se abalanzó sobre Anna, la beso con avivez y los recostó a ambos después de cepillar su cabello.
- Gracias por tener algo especial solo para mi Anna.
- Perdón por que se me dificulte expresar lo que piense o sienta.
- No es tu culpa, eres así y asi me gustas, es como si solo yo pudiera verte por completo.
Hablaron un rato más sobre cursilerias, besos por aquí, abrazos y una que otra mirada cariñosa.
A la mañana siguiente, la resaca no estaba tan pesada como se la había contado Ryu, pero como quiera tomo el tónico antes de irse a la escuela, fingio que el día de ayer no pasó nada extraño e incluso hizo cuestionar a los otros si era posible que esa Anna solo fuera por el alcohol pues había consumido un volumen alto y en una cantidad fuerte para alguien de 15 años, no que había sido más honesta sin su ansiedad o traumas.
Pero saber eso, solo alguien podía, y celosamente guardaría esa verdad en las cosas que solo le pertenecen a él de Anna.
