DISCLAIMER: Shaman King no me pertenece, eso bai.
Joder, ayer publique y la neta sigo queriendo escribir y no corregir mi pésima ortografía/redacción por la dislexia xD. No se como soportan eso JAJAJA.
Aquí no hay sinopsis pq al chile cambie todo, a algo que me dio por curiosidad de abordar después del anterior capítulo.
En fin, espero lo disfruten, hoy no les cuento mi vida xD.
Advertencia: Contenido sexual de forma NO explícita. Si les incomoda el tema vayanse pero es algo que quise abarcar y pero no es un Lemmon porque esto es T y no M :c. Si son menores de 14 años fuera de aqui, este no es horario familiar (???)
El castaño se tumbo a su lado agitado, sus respiraciones eran una clara muestra que intentaban recobrar el aliento. Estaban ambos satisfechos con esa noche.
Gracias a los consejos y advertencias de Ryu se había atrevido a beber por primera vez en su vida, y a diferencia de los tipicos borrachos que se había topado entendió la diferencia de beber por beber a beber por disfrutar. No era su estilo consumir algo tan fuerte o amargo, pero había infinidad de bebidas para preparar al punto de sorprender a ambos de las combinaciones que se podían hacer con un solo tipo de alcohol fuera del tradicional Sake japonés.
No se emborracho, tenía demasiada resistencia y tampoco le encontró un gusto, le gustaron más las nueces o cacahuates que las propias bebidas, tampoco había dejado que Anna consumiera demasiado porque no quería que se pusiera mal; estaban los dos solos ese día porque era algo íntimo entre ellos probar cosas nuevas. Fue entretenido beber por primera vez pero prefería mil veces un licuado de frutas o un té que una copa de lo que fuera, demasiado amargo y pesado para su gusto y garganta, tener que saltar sobre la lengua el trago, la sensación picosa en la garganta la primera vez, comprendió por que el aceite antes de beber ¡Esa cosa quemaba y raspaba la garganta! Pero no iba a negar que encontró cierto gusto a las bebidas, el jugo de mango con vodka sabía bien porque mayormente era el jugo; así que era un sin sentido.
Aprovecho que ese día estaban solos para coquetar un poco con la Itako, ni estaba prestando atención a la película por jugar con el cabello dorado de la chica, le gustaba tocarlo por lo suave y bonito que se le acomodaba, ella estaba centrada mirando mientras comia palomitas que le había hecho, el único ruido era el de la pantalla ya que la rubia detestaba que hablaran durante películas o sus programas pero no oponía resistencia a estar acurrucados si estaban solos, como ya era costumbre ella se recargaba en el torso del chico y se dejaba hacer lo que sea mientras no interrumpiera su entretenimiento aunque de vez en cuando le daba un puñado de palomitas o su mano acariciaba la mejilla del castaño o buscaba la contraria para entrelazarla.
Si bien le aborchonaba la cercanía no se negaba a tenerla, era agradable sentirse cuidada al punto de que cada minimo detalle de su persona era consentida. Estar con Yoh era curioso en ese sentido, el chico consentia cada uno de sus caprichos y no solo eso, cuidaba no hacerla pasar calvarios, estaba al tanto de que ella era alguien con mucha ansiedad y problemas pero la aceptaba tal cual y daba lo mejor de si mismo para que no se carcomiera, ¿Ella tenía inseguridades? A pesar de tener confianza en sus capacidades eso nunca borraría su pasado, pero tampoco cerraría su presente, claramente las tenía ya que al final también era humana y un tercio de su vida no fue grata. Pero Yoh fue un bote de rescate en medio de la marea, su sola presencia la tranquilizaba, tenía el don de hacer a todos relajarse, darse cuenta de que era mejor centrarse en lo bueno, atraía a la gente, la hacía reflexionar acerca de sus ideales y su estilo de vida; claramente ella no era la excepción a la regla.
Dejo caer su cabeza en el hombro de la contraria e inhalo su aroma, se dejo llenar los sentidos con su presencia mientras una mano acariciaba con suavidad su mejilla. La película en algún momento se había acabado pero ninguno se movio de su sitio, disfrutaban la intimidad en esos momentos y para que negarlo, ambos tenían ganas de hacer el amor esa noche.
Solo que ninguno de los dos lo habían dicho en voz alta, aunque tampoco requerían decirlo, un juego de palabras, una mirada complice, una sonrisa coqueta, un beso profundo, una caricia lasciva, era lo único que necesitaban para saber lo que el otro deseaba, normalmente uno se aventuraba y veía si tenían luz verde, esa noche fue así, Yoh solo había besado el hombro de la chica mientras pasaba sus manos por la cintura, ella se removió inquieta por el cosquilleo que provoco, expuso su cuello y el castaño no dudo en trazar un camino de besos hasta la oreja, algunos más húmedos, otros más profundos, de vez en cuando una ligera morida, no dolorosa, solo un ligero roce para saber si tenía permiso de ir más allá de aquellos besos. Anna se dejo de rodeos, tomó su mano y se fueron a su cuarto a continuar con sus juegos previos, no iba a hacerlo en la sala.
Y así llegaban al presente, estaban sudorosos y agitados en el futón. Yoh a pesar del sudor y en cierto modo el cansancio que traía aquella descarga de satisfacción, se paro para tirar el preservativo y lavarse las manos, al volver abrazo a Anna y la empezó a llenar de besos por toda la cara, de su frente a su boca y de vez en cuando las mejillas y la cabellera. No había necesidad de decir nada en esa ocasión, y no tenían voz para hablar en realidad; la rubia extendió los brazos y el moreno se dejo mimar un rato.
- Quien diria que el alcohol te haría un poco más agresivo...
Ese comentario lo confundió bastante y tuvo que mirarla a los ojos, no era una broma, solo era un razonamiento en voz alta.
- ¿En serio? Lo siento, ¿Te lastime mucho?
- No me lastimaste idiota, solo fuiste mas dominante esta vez. Usualmente te lo tengo que pedir, solo... Fue diferente mas no malo.
Comprendiendo que no era una queja hizo la nota mental de que si bien Anna borracha quitaba sus filtros el al parecer se volvía mas fogoso/mimoso. Se avergonzó un poco al descubrir ese lado suyo, sobretodo porque no se sintió afectado por el alcohol en ningún momento.
- Debería de vez en cuando darte una copa.
Ahora su broma lo consterno un poco, Anna tenía un sentido del humor extraño, rio con nerviosismo y mejor solo se acurruco a su lado.
- Ni creas que era una broma.
Oh... Bueno, tampoco hacía falta el alcohol si ella quería que fuera mas dominante. Sonrió con picardía y sus dedos manosearon el cuerpo de la rubia que no reprimió sus gemidos.
- Para eso no necesito una copa Annita.
La noche fue larga, calurosa y un tanto ruidosa. Pero no mala, definitivamente eso no.
Gracias por leer, la verdad esto salió re fácil de mi cabeza JANAJSJ.
Espero les haya gustado, si soy honesta yo no batalle haciendo este cap, exceptuando la parte de censurar porque no escribiré un Lemmon en esta historia... Quizás si en otra e.é.
En fin, dejen su review, todas son bienvenidas y apreciadas uwu
Y hablando de reviews...
Makiii Saotome: la verdad me gusta que Anna no diga de forma tan abierta lo que siente porque no va con ella u u, por eso es re lindo que Yoh la entienda y el resto ni sabe que onda jajaja. Un placer actualizar y que les guste, besos.
Xau.
