Draco no logró concentrarse el resto de la clase, conocía muy bien a Snape como para saber que algo estaba pasando, algo realmente malo que involucraba a Hermione directamente, tenía sus sospechas, pero se negaba a creerlas.

Apenas salió de la clase, se fue a buscarla, ella era la única que podía sacarlo de su agonía, necesitaba comprobar que todo estuviera bien, así ella lo despreciara para siempre.

La buscó por largo rato por todo el castillo sin obtener resultados, Hermione no estaba por ningún lado, era como si la tierra se la hubiese tragado, como última opción subió hasta lo alto de la torre de Astronomía con la convicción de encontrarla ahí, pero grande fue su decepción al no encontrarla.

Ya era la hora de almuerzo, no tenía hambre, pero de igual manera se dirigió hasta el Gran Comedor, si había un lugar donde siempre volaban las noticias era en la hora de comida.

No había alcanzado ni a dar tres pasos dentro del comedor cuando Harry al verlo se puso de pie desde su mesa de Gryffindor y se acercó hasta él a paso acelerado, por su cara era evidente que estaba muy molesto.

Cuando estuvo frente a Draco, sin decir ni una palabra, lo golpeó con su puño en plena cara, a Draco quien lo tomó desprevenido, se tocó su nariz ensangrentada y lo miró con absoluto odio, sin saber a qué se debía su arrebato.

"¡Todo esto es tu culpa imbécil!" le espetó Harry de manera despectiva y con gran enojo.

"¿Acaso te volviste loco?" le devolvió Draco, tratando de mantener su temperamento para tratar de entender lo qué estaba pasando.

"¡Todos los de tu clase son así, todo es tu culpa! ¡Debiste alejarte de ella!" Harry cada vez se iba alterando más.

"No sé qué estás hablando Potter"

"Los padres de Hermione fueron atacados por unos malditos mortífagos, no me vengas con que no lo sabias, debiste dejarla en paz, todo esto es tu culpa, ¡Desde que apareciste en su vida que ella ya no es la misma!"

"¿Ellos están bien?" preguntó Draco tratando de salir de su desconcierto.

"¡No gracias a ti!" la voz de Harry estaba llena de odio.

Era tan grande la ira de Harry que una vez más le lanzo un golpe, esta vez Draco no se dejó, y le devolvió el golpe a Harry, en cosa de segundos los dos se estaban golpeando en el suelo. No tardó en aparecer la profesora McGonagall y los separó con ayuda de otros profesores.

"¿Me quieren decir por qué se están peleando como un par de animales?"

"¡Pregúntele a este imbécil!"

"¡El fue el que empezó, yo solo me defendí de este idiota!"

"¡Ya basta, por favor calmense! En este colegio no se permite la violencia de ningún tipo, ambos a la oficina del director"

Draco se zafo de quien lo sujetaba y salió del Gran Comedor a toda prisa, sin siquiera atender a la llamada de la profesora McGonagall, tenía asuntos más urgentes que atender, necesitaba respuestas y sabía muy bien dónde obtenerlas.

Bajo a toda prisa hasta las mazmorras, entro sin siquiera tocar la puerta en la oficina de Snape. El profesor Snape al verlo entrar levantó la vista del pergamino que estaba corrigiendo, al ver el rostro magullado de Draco se levantó de su escritorio y se acercó a él.

"¿Qué fue lo que sucedió Draco?"

"Eso no importa. ¿Dime si es verdad que los padres de Hermione fueron atacados por mortífagos?"

"¿Cómo te enteraste de eso?"

"¡Por favor respóndeme!"

"Tienes que tranquilizarte"

"¡No me digas que me tranquilice, estoy seguro que mi padre está tras esto!"

"Draco…"

"Por favor no me mientas, hice lo que él me pidió, la aleje de mí, yo sabía que hacerlo no sería fácil, pero lo hice, aleje a la persona que más me ha importado en mi vida, hice que ella me odiara y ¿de qué sirvió todo?, no sirvió de nada, ¡Yo cumplí la parte de mi trato, pero él no lo hizo!"

Draco comenzó a descontrolarse, la magia fluía a través de sus venas, podía sentirla, pero no le importo, el cuarto comenzó a temblar y algunos frascos de pociones se rompieron, Snape al ver que Draco no se calmaba se acercó a él y tomó con cuidado sus hombros.

"¡Draco tienes que tranquilizarte!"

Draco no supo si fue por impulso o simplemente ira, pero ya sentía que no tenía nada que perder. Sacó su varita y apuntó a Snape, fue tan rápido todo que Snape no alcanzó a reaccionar y hacer algo a cambio.

"¿Draco qué estás haciendo?"

"Lo que debí hacer hace mucho tiempo, enfrentar a mi padre, ni tú, ni nadie podrá evitarlo" su varita aún estaba apuntando a Snape.

"Sabes muy bien que es una locura, no quiero que salgas lastimado por culpa de tus impulsos"

"Pero si ya me lastimaron, mi propio padre cruzó una línea que jamás debió cruzar y nunca lo perdonaré por eso"

"Draco no sabes en lo que te estas metiendo…"

"¡Claro que lo sé! Desde que tengo memoria he oído como torturan a las personas que no piensan igual a ellos, llenaron mi cabeza de odio por las personas que son diferentes a nosotros, y que crees, me termine enamorando de una de ellos, alguien a quien debería odiar por el simple hecho de que no nació de magos, ni en cuna de oro, pero es la persona que me ayudó a calmar toda esta ira que siento, ella vio algo bueno en mi cuando ni siquiera yo lo había visto, ¡Cuando todo lo que veía era odio por ser quien soy!"

"Draco si la quieres tanto, lo mejor es dejar las cosas como están"

"¡Ya no me esconderé como un maldito cobarde!"

"Por favor Draco recapacita y baja tu varita"

Draco vio que Snape iba a sacar su varita y reaccionó justo a tiempo.

"Expelliarmus" Draco lo desarmo, Snape al verse sin alternativas trato de acercarse a él una vez más.

"¡No des un paso más o lo lamentarás!"

Draco aun con varita en mano, se acercó hasta la chimenea de Snape y la desbloqueo, tomó un puñado de polvos Flu y se metió en ella, nombrando su destino fuerte y claro. "Mansión Malfoy" y desapareciendo de la oficina de Snape.

En cuanto estuvo en la mansión, Draco salió de la sala de estar y se fue directamente al despacho de su padre, no espero a ver si podía entrar, simplemente lo hizo, su padre no se encontraba solo, estaba con otras dos personas a quienes sólo conocía de vista, pero sabía muy bien que eran seguidores del Señor Oscuro.

Lucius al verlo se sorprendió y luego lo miro con enojo por haber interrumpido así en su oficina.

"¿Me quieres decir por qué lo hiciste?" preguntó Draco con su voz llena de amargura.

"¿Draco qué haces aquí?, deberías estar en el colegio. ¿Y qué te pasó en la cara?"

"¡Respóndeme!"

"Pueden dejarnos solos, necesito enseñarle algunos modales a mi hijo" dijo con molestia Lucius, dirigiéndose a los dos hombres que miraban la situación con desconcierto.

Una vez solos, Lucius se acercó a su hijo.

"Draco te hice una pregunta y espero una respuesta"

"¡Dime que no fuiste tú quien atacó a los padres de Granger!"

"¿Así que todo este espectáculo se debe a eso? ¡Te advertí que te alejaras de ella!"

"Eso fue lo que hice"

"Demasiado tarde, esa niñita necesitaba que alguien la pusiera en su lugar, con esto estoy seguro de que jamás se volverá a acercar a ti y si lo hace lo lamentará toda su vida"

"¡No te atrevas a hacerle daño!"

"Hasta donde yo sé, el adulto aquí soy yo y tú jovencito no vendrás a decirme lo que puedo o no puedo hacer, así que por tu propio bien espero que sigas tu parte del trato o ella pagará por ti"

"¿Qué tengo que hacer para que la dejes en paz?" Draco dijo en completa angustia.

"Tomarás la Marca como parte de ti, sin quejas cuando llegue el momento o ella lo pagara el precio"

"Tienes mi palabra, siempre y cuando cumplas la tuya y no te vuelvas a acercar a ella y a su familia"

"¡Eso dependerá solo de ti y como manejes las cosas!"

"¿Por qué me haces esto?"

"¡Tu solo te lo estás haciendo, Draco eres un Malfoy, no sé en qué estabas pensando cuando te fijaste en esa chica!"

"Yo no…"

"¡No me mientas Draco, te conozco muy bien para saber lo que está pasando entre tú y esa chica y no lo permitiré!"

"Entre nosotros no ha pasado nada"

"¡Ni pasará, mientras viva no dejaré que mi único hijo desperdicie su vida con una sangre sucia!"

"¿No dejarás que tu único hijo sea feliz, independientemente de lo que elija?"

"¡Soy tu padre y sé muy bien lo que te conviene y harás lo que yo ordene!"

Con cada palabra que salía de la boca de su padre, Draco sentía que perdía más la batalla.

"¡Ya es hora que empieces a comportarte como el Malfoy que eres y no sigas desprestigiando nuestro apellido!"

Lucius era muy duro en sus palabras, mientras Draco hacía lo posible por esconder todas las emociones que sentía en ese momento.

"¿Ahora me quieres decir qué manera son estas de interrumpir en mi oficina? ¡Te he enseñado mejor que esto Draco Malfoy!"

"Lo siento padre, no debí hacerlo"

"Ahora será mejor que vuelvas al colegio y te enfrentes a las consecuencias de tu arrebato, si no quieres enfrentar las mías"

Draco solo asintió y salió del despacho de su padre. Al volver a la sala de estar para regresar a Hogwarts, vio que su madre estaba sentada en el sofá, quien al ver a Draco se acercó hasta él y lo abrazo como lo haría cualquier madre cariñosa que no veía a su hijo en meses.

"Mi niño, sabía que eras tú, sentí activarse el Flu, ¿Está todo bien?" le pregunto acariciando la mejilla con afecto.

"Acabó de sentenciar mi felicidad, pero a pesar de todo, supongo que estoy bien"

"Draco sabes que no me gusta oírte hablar así, ¿Tu padre te hizo esto?" le pregunto mientras le inspeccionaba el rostro magullado.

"No, antes de venir tuve una pequeña pelea con el idiota de Potter"

"Draco sé el motivo por el que estás aquí, Severus me alerto"

"Me lo suponía, mamá sé que tú eres la única que puede responder a mis preguntas, ¿Dime cómo están sus padres?, me refiero a los padres de Hermione Granger"

"¡Draco por favor!"

"¡Por favor mamá, si no lo haces te juro que no podré dormir en toda mi vida!"

"Siempre tan dramático mi niño"

"¡Mamá!"

"Draco sabes muy bien que yo no me intervengo en lo que hace tu padre, él tiene sus motivos, tú también deberías mantenerte al margen hijo"

"¡Mamá por favor, solo necesito saber si ellos están bien!"

"Está bien, sólo diré que tuvieron mucha suerte, ellos no se encontraban en casa en ese momento, pero el hogar de esa muchacha quedó en cenizas, perdieron todo"

Draco sintió como si le hubiesen volteado un cubo de agua fría sobre su cabeza, sus piernas no parecían responder, pero su madre alcanzó a sujetarlo antes de estrellarse en el suelo.

Mientras Narcissa acomodaba a Draco en el sofá, entró Lucius a la sala de estar.

"¿Qué está sucediendo?"

Draco al escuchar la voz de su padre, sacó fuerzas de su enojo y se puso de pie decidido a enfrentarse a él.

"¿Cómo pudiste hacerle esto?"

"¡Draco será mejor que mantengas tu tono conmigo!"

"¡Le arruinaste la vida, me la acabas de arruinar a mí!"

"¡Draco!"

"¡Nunca te voy a perdonar lo que hiciste! ¡Nunca!"

Sin más activo una vez más la chimenea con polvos Flu y se marchó.

Snape al verlo iba a regañarlo por lo que había hecho, pero Draco apenas puso un pie dentro de su oficina, tropezó cayendo al suelo, se sentó en el suelo con la cabeza en sus rodillas, sus sollozos eran tan fuertes que era imposible no notar que estaba llorando.

Snape se acercó con cautela a él, puso una mano en su hombro, pero al no ver ninguna reacción por parte de Draco se sentó junto a él en el suelo, ante esto Draco se acercó a él y lo abrazo, llorando todo su dolor. No era una reacción propia de ninguno de los dos, pero era lo único que necesitaban en ese momento.

"Shhh Draco, nada puede ser tan malo"

"¡Hermione perdió su hogar, perdió todo y todo es mi culpa!"

"No lo es"

"Si yo no la hubiese buscado, nada de esto habría pasado"

"Hay veces en que las cosas que tienen que pasar, simplemente pasan y no podemos hacer nada al respecto"

Draco se levantó del suelo mirando con enojo a Snape, quien también se ponía de pie.

"¡Tú no sabes nada, nosotros nunca debimos haber mezclado nuestros mundos, ella es una Gryffindor y yo un Slytherin y siempre lo seré, estoy destinado a un mundo oscuro y no debí arrastrarla conmigo, jamás podrías entender lo que siento!" le espetó Draco a Snape.

"Te entiendo más de lo que crees. Hace años atrás aquí mismo nació una amistad que ante los ojos de todos estaba prohibida, pero aun así ellos siguieron adelante a pesar de todo, no hicieron caso a lo que los demás decían, eso al final les pasó la cuenta"

"¿Qué pasó?"

"Draco a pesar de tus buenas intenciones hay cosas que es mejor dejarlas como están, no quería verte así, por lo mismo te pedí que te alejaras de ella"

"Tu historia no tiene un final feliz, ¿Cierto?"

Snape negó con la cabeza. "No lo tiene. Como te decía hay cosas que tienen que pasar, pero eso no significa que sea lo mejor"

"Hermione siempre me hablaba de sus veranos en casa, como solía tener buenos momentos junto a sus padres, como cada rincón contaba una historia diferente, a pesar de que su casa era pequeña tenía lo que llaman un hogar, llena de amor. Yo siempre lo tuve todo, mi casa es mil veces más grande pero jamás podré llamar a lo que tengo 'hogar' y ahora ella se quedó sin uno por mi culpa"

Las lágrimas caían libremente por el rostro de Draco, ya no le importaba hacerse el fuerte ante nadie, ya no importaba lo que los demás pensaban de él, ya que el mismo ya no creía en él.

Draco no consiguió dormir nada aquella noche, seguía en su autocompasión, ya no existía un solo motivo para continuar con su vida, sabía que ya nada volvería a ser como antes, habían cosas que simplemente no tenían solución y esta era una de ellas.

Había pasado casi una semana desde que no había vuelto a ver a Hermione, al parecer le habían dado unos días libres para pasar con sus padres, lo cual no era extraño ante las circunstancias que se habían presentado.

No había Gryffindor que no lo mirara con absoluto odio por lo que supuestamente había hecho, tiempo atrás eso no le hubiese importado en lo más mínimo, pero hoy las cosas eran diferentes, no pudo evitar sentirse mal por los rumores en su contra, nada de lo que decían era real, pero de cierta forma sentía que se lo merecía, se merecía el desprecio de todos, por haber lastimado tanto a alguien como Hermione.

Draco salía de la biblioteca, iba abatido por la vida mirando el suelo, cuando antes de llegar a la entrada choco con alguien. Hermione cayó al suelo, Draco luego de salir de su transe, intento darle la mano para ayudarla a ponerse de pie, pero ella lo rechazó, levantándose por sí misma, al hacerlo sus miradas se cruzaron por unos breves segundos, hasta Hermione bajó la mirada, no soportaba ver aquella mirada que tanto daño le causaba.

Al verla Draco le dio una mirada preocupada, habían sido días sin verse y semanas sin hablar, aun así, jamás la había visto en aquel estado, ni siquiera aquella noche en la que había intentado saltar de la torre más alta del castillo. Hermione intentó seguir su camino, pero Draco la detuvo tomándola del brazo, no pudo detener su impulso.

"¿Hermione cómo te sientes?"

"¿Cómo crees que me siento?" le espeto con la voz llena de ira, soltando su brazo del agarre de Draco.

Draco se estremeció ante su tono, jamás había escuchado tal veneno en su voz.

"Pregunta estúpida, lo sé, mira lo siento, jamás quise que esto sucediera" la voz de Draco se cortó al final, habían sido días terribles y sus emociones parecían dominar su vida, pero a Hermione no pareció importarle en lo más mínimo.

"¿Desde cuándo te preocupas por una sangre sucia estúpida como yo?"

"Hermione yo…"

"No quiero oírlo, no quiero oír tu voz en mi vida Malfoy, querías verme destruida, felicitaciones lo conseguiste, eres lo peor que me pudo haber pasado en toda mi vida, lamento cada segundo de mi vida que desperdicie contigo"

"Sé que estás molesta y te entiendo"

"¡Más que molesta, diría que estoy lastimada, si y mucho. Creí que eras diferente, creí que eras mejor persona de lo que todos decían que eras, creí en ti y me dañaste más que nadie, debí creer en mis amigos cuando ellos me advertían de ti, pero no quise escucharlos, te preferí a ti por sobre ellos, y no sabes cómo me arrepiento!"

Hermione se iba, pero Draco la detuvo llamándola, aunque Hermione no se volteó a verlo, solo se quedó de pie escuchándolo.

"Sinceramente espero que algún día puedas perdonarme por todo el daño que te hice, y que puedas encontrar la luz que le arrebate a tu vida, eres lo único bueno que me ha pasado en la vida, y yo soy lo peor que te ha pasado en la tuya, lo entiendo, entiendo que me odies, ya no voy a buscarte, solo quería que supieras que espero que seas muy feliz, no hay día en que no me arrepienta de haberte lastimado, adiós Hermione y de verdad lamento mucho lo que le paso a tu familia, yo se que nada de lo que diga reparara el daño causado, ya no me interpondré en tu camino"

Sin más Draco se fue. Hermione se volteó y lo vio marcharse por el pasillo, sintió como si una parte de ella se iba con él. Quería odiarlo con todas sus fuerzas, quería que él sufriera como ella lo estaba haciendo, pero no pudo. Simplemente lo dejó marchar sin hacer nada por retenerlo, aunque moría de ganas de seguirlo y detenerlo, aun así, no lo hizo, solo se quedó mirando como él se iba de su vida, sabía que era lo mejor para ambos por mucho que costara aceptarlo en este momento.