DISCLAIMER: Shaman King no me pertenece, solo me encanta el anime y por eso escribo fanfics.

Hoy se estreno SK en Netflix y la estoy viendo mientras escribo esto, aunque no ando mejor de mi mente almenos quiero seguir escribiendo de a poco.


- Tiene que ser una mala broma - tenía un tic nervioso en el ojo la rubia.

- Veelo como un favor de todos los que me debes Annita - La deidad sonrió con sorna al ver a la Itako bufar molesta.

- Los favores no se cobran Hao - murmuro entre dientes cruzando sus brazos, Yoh sonrió ante la escena de su hermano gemelo y su prometida riñiendo. La situación era graciosa, a veces recibían la visita del Rey Chamán la cual Anna no agradecía ni atendía con una sonrisa mientras que Hao se quería burlar hasta cierto punto y darles una vuelta.

No iba a negar que era interesante hablar con su gemelo, la era Heian era curiosa y también la aldea Apache, eso y además de vez en cuando traia algo con él a petición suya, un talismán, una piedra preciosa curiosa o algo igual de pequeño y bonito.

Y sin duda su nuevo regalo era pequeño y bonito. Un minino amarillo con rayas negras observaba todo desde sus brazos, el felino era cariñoso a su manera, se dejaba cargar y abrazar con total serenidad, estaba disfrutando con los ojos ojos cerrados las caricias que le daba, era suave.

- Dejen de pelear ya - habló al fin el chico de los audífonos naranjas. Ambos voltearon a verlo y cedieron de su discusión - ¿Solo es cuidarlo esta tarde no? No hay ningún problema Nii-san

- Vendré por él en la noche cuidenlo hasta entonces.

Sin agregar mucho más se desvaneció, Anna enarcó una ceja molesta por no preguntarle su opinión al respecto a pesar de que no se iba a negar la petición.

- Así que ¿"No hay ningún problema"? Dime, ¿Qué le daremos de comer si le da hambre?

- Podemos darle algo de leche y puedo comprarle alimento para hoy ¿Cuánto puede comer un gato?

- Le hace daño la leche a los gatos Yoh, ese es un estereotipo...

- Oh

- ¿¡Eso es todo lo que dirás Asakura!?

- ¡Pues yo no lo sabia Annita! Nunca he tenido un gato y siempre me fijaba mas en los perros.

Anna exhalo aire cansada, esto le empezaba a dar migraña y no tenía el ánimo para discutirle nada. Miró al minino unos instantes y no pudo evitar sentir cierta nostalgia, entendía porque era el gato más mimado de Hao.

Era idéntico a Matamune.

No sólo en apariencia, se veia tan calmado en los brazos de Yoh mientras tenía los ojos cerrados que era imposible no compararlo ¿Su carácter sería igual?

- Al menos los gatos no dejan un olor fuerte que los perros - masculló resignandose y tomando en brazos al minino, se fue a la mesa y siguió con sus deberes de fin de semana antes que llegará cierta visita, el gato se subio y se echo al lado suyo - Ve a la tienda y compra una lata para gatos o atún, lo que sea mas barato, de paso también lo de la cena y estas cosas - le extendió una hoja de papel que tenía desde antes.

- ¿No puedes anotarlo todo aquí? - se quejó en un puchero regresando la nota y ella entre dientes acepto. Mientras escribía, el minino froto su cabeza contra su mano en movimiento a la par que ronroneaba en medio de un maullido. La de ojos dorados sonrió sin notarlo y lo subio a su regazo para seguir escribiendo y darle una nueva lista a Yoh.

- No tardes mucho, no se si lo trajo alimentado y tengo hambre.

Escucho la puerta cerrarse y suspiro centrándose en el gato que parecía querer dormitar sobre ella, lo subio a la mesa para acercarse más a esta y decidió centrarse en sus tareas.

- Señorita Anna - Amidamaru que se había quedado en casa hablo repentinamente - no sabía que le gustaban los gatos - lo último lo dijo con una sonrisa, el gato era adorable pero verlo con la rubia era curiosamente lindo.

- Me gustan más que los perros, no exigen tanta atención y no hacen tanto desastre, son más limpios e incluso quisquillosos con su aseo. Pero a Yoh le gustan más los perros de razas grandes y alegres.

- Sin duda eso va más con su persona - ante la idea de su señor jugando con un perro enorme y enérgico como los que había visto en la TV no pudo evitar soltar una risa, seguro era demasiado para la señorita Anna por su personalidad tan haragana pero su amo se dejaba llevar por los juegos con mayor facilidad.

- A Yoh le gustan más supongo que por la energía, aunque no le gusta batallar y los perros requieren mucha responsabilidad afectiva y personal.

- ¿Qué tanto cuidado necesita un perro señorita Anna? - su pregunta no era irónica, nunca cuido de una mascota así que ignoraba todos los cuidados necesarios que podría necesitar un can.

- Los perros son muy dependientes, necesitan atención y ejercitarse regularmente así que los sacan a pasear, si tienen mucho pelo hay que cepillarlos, comen demasiado y ensucian muy fácil, bañarlos, limpiar su excremento no es agradable y su olor es muy fuerte. Aunque también depende del caracter de la mascota.

- Pero entonces los perros son amigos que regresan toda esa lealtad y cuidado ¿No es así señorita Anna? - Anna asintió sin más para no volver a hablar, necesitaba centrarse en lo suyo y realmente no había nada que agregar. El samurai echo un vistazo al felino y observarlo tan sereno sin necesidad de recibir atención y sin molestar o curiosear en el alrededor. Opto por ir a buscar a su amo y acompañarlo en su recado.

Luego de un rato la chica se estiro soltando un quejido en el proceso. Se tenso su cuerpo por estar tanto tiempo en la misma posición. Yoh había llegado hace un rato junto con Ryu y su pandilla; era ajena a su cuchicheo y el gato de Hao la había acompañado todo ese rato, estaba hecho un ovillo y lo acaricio con sutileza, estaba a un costado en el suelo y se recostó junto a él.

A día de hoy no tenía remordimientos sobre el pasado, pero el peso de sus responsabilidades a veces la agobiaba a un nivel que la superaba pero no tenía sentido dejarse consumir por la tristeza; se negaba a ser pesimista por cuenta propia y además, aquel felino le traía cierta tranquilidad.

"Si hubiera convivido con Matamune ¿Me daría igual esta sensación?"

Muchos escenarios se desarrollaron en su cabeza, pero no tenía caso pensarlo. Rodo para quedar frente al gato que desde hace un rato se había despertado, tenía unos ojos oscuros profundos pero no daba ansiedad o bruma; eran profundos y te hipnotizaban con lentitud. Sus ojos estaban pesados y su adolorido cuerpo le exigía descanso.

Sin saberlo cayo dormida junto al minino.

- Don Yoh, en una hora estará la comida, puede irse por el momento, déjelo a nosotros y usted descanse - Ryu mostraba su maestría al no tener que mirar los cortes que daba con el cuchillo y rebanaba con precisión las verduras.

- Si, gracias Ryu, cualquier cosa que ocupen solo diganme, pónganse cómodos en los cuartos - sonrió agitando su mano el castaño, ese día tendrían un festín porque Muscle Punch había sido contratado por una empresa que vende autos a la cual aspiraba, asi que les dejo festejar en el lugar a cambio de la cena. Era un trato justo del cual Anna nunca se quejaba por el nivel culinario de Ryu.

Y hablando de Anna ¿Qué estaría haciendo la chica? Fue a la sala donde había estado cuando salió a hacer el recado y la encontró en el suelo abrazando al gato, estaba ¿dormida? Anna tomando una siesta era novedad y de las que no te crees a menos que las veas. Pero se alegro, la Itako tenía ojeras, señal de su cansancio, así que el hecho de que descansara un poco le tranquilizaba.

Pero verla completamente indefensa junto al gato le dejo ciertos sentimientos encontrados.

"¿Así se habría llevado con Matamune?"

No tenía caso pensarlo, así que mejor se unió a la siesta al lado de la rubia y se dejo llevar. Y siempre era una buena hora para tener una siestecita por la tarde.

Cualquiera que los viera pensaría que son solo dos niños junto a su mascota, sin profundidad ni problemas, tampoco creerían que son chamanes pero lo eran, por unos momentos tenían la paz que merecían.

El rey Chamán veía la escena con una sonrisa, había logrado que Anna se tomará un descanso a petición de su gemelo. Y de paso los había ayudado a dar un paso más lejos de su pasado. Se acercó a los tres con cuidado pero el felino atento a la nueva persona le miró con recelo.

-Siempre eres consciente de tu alrededor- Hao dejo una nota explicando que se llevaba al gato y que se los volvería a dejar en otro momento. - Vamos a casa- El gato bostezo mientras se estiraba y le siguió sin titubeó.

No había razón para despertarlos, ya había cumplido el capricho de su hermano y hacerlo significaría que lo que hizo fue en vano, fue a advertir a Ryu de no despertarlos y se retiro a sus aposentos.

Un sitio desolado con solo un trono, a veces se sentía atado ahí en la sociedad del Shaman King. Pero los gatos ahí le hacían compañía, cariñosos pero independientes, entonces el cariño podía ser sincero ya que estaban con el por gusto y no por obligación. Camino hacia ellos y los acaricio.

Los gatos eran terapéuticos.


No tengo excusa, me dio un bajón emocional y lo abandone, acabo de entrar a la escuela y al fin tengo tiempo para actualizar xD en mi defensa, dije que cuando haya una nueva review iba a subir cap pero no hubo(????

Equis, hago esto por gusto, así que da igual xD

Baibai