Estoy de vuelta por fin!

Me encantaría que me dijeran que piensan de mi historia, espero con ansias sus comentarios y sugerencias. Siempre son bienvenidos.

Aquí les dejo un nuevo capítulo :)


La noche había caído sobre Hogwarts, todo parecía en completa calma, mientras la nieve caía suavemente sobre los terrenos del castillo, dándole una sensación de absoluta paz.

Todo estaba en calma, todo menos cierta chica Gryffindor. Hermione Granger se encontraba acostada en su cama, no conseguía quedarse dormida, todo su mundo parecía hundirse en un abismo, sus fuerzas cada vez la abandonaron más, no sabía cuánto tiempo quedaba y eso la hacía perder el poco control que tenía en su vida. Sabía que el tiempo se agotaba, sabía que si dormía quizás jamás despertaría, eso la hacía mantenerse despierta cada noche hasta altas horas en la madrugada.

Cuando por fin logró quedarse dormida, despertó abruptamente por una pesadilla, se levantó y salió del dormitorio, conciliar el sueño por esta noche sería una tarea casi imposible. Bajo hasta la sala común de Gryffindor, y se sentó en el sofá junto a la chimenea, apoyando sus manos en su cabeza tratando de mantener sus emociones bajo control, podía escuchar su corazón agitado y su respiración jadeante, sin poder controlar la angustia que invadía todo su ser.

Estaba tan sumergida en sus pensamientos, que no vio que cierto chico pelirrojo se sentó junto a ella, colocando una mano en su hombro, aquel repentino contacto la hizo saltar, al levantar la vista se encontró con los ojos azules de Ron, jamás había visto tanto cansancio en ellos, era como si Ron tampoco hubiese dormido en mucho tiempo. Hermione se dio cuenta que su vista estaba empañada por las lágrimas, bajó la mirada apartando el resto de ellas con su mano, odiaba sentirse tan vulnerable. Ron por su parte, nunca apartó la mano de su hombro, el que ahora acariciaba con ternura.

"¿Hermione estas bien?" le pregunto Ron con preocupación.

Hermione no confiando en sus emociones para hablar, solo asintió mirando su regazo. Ante esto Ron tomó su barbilla y la obligó a mirarlo, cuando sus miradas se encontraron Ron con su pulgar apartó el resto de lágrimas de la mejilla de Hermione.

"Necesito que me mires cuando diga esto" le dijo Ron con calma, sin apartar sus manos de los hombros de Hermione. "Realmente lo siento, lamento mucho todo lo que te hice, no sabes cómo me arrepiento, espero que algún día me perdones, lamento muchísimo lo que le paso a tu casa y a tus padres, si tan solo pudiera hacer algo…" Ron pudo sentir como sus propias palabras se apagaban ante la expresión de tristeza que le dio Hermione.

Esta vez las lágrimas de Hermione caían libremente, inundando sus ojos una vez más, Ron se acercó más a ella y la abrazo. Hermione sin más le devolvió el abrazo, aquel abrazo reconfortante que había anhelado hace mucho tiempo por uno de sus amigos, se sentía segura y por una vez en mucho tiempo se sintió feliz de que ese amigo fuera Ron, se dio cuenta de lo mucho que lo extrañaría, y deseo detener el tiempo justo aquí y atesorar este momento por siempre.

"No sabes cómo lo lamento" La suave voz de Ron la sacó de sus pensamientos. Hermione dejó escapar fuerte sollozo que no sabía que estaba conteniendo, mientras nuevas lágrimas aparecían. Ron se apartó de sus brazos y la miró con profunda tristeza, en todos sus años que había conocido a Hermione, esta era la primera vez que la veía en aquel estado de angustia, dejando fluir sus emociones, el propio corazón de Ron se apretó de solo escucharla sollozar.

"Lo sé, yo también lo lamento" la voz de Hermione era apenas un susurro.

"No tienes nada que lamentar, yo fui un idiota y no estuve contigo cuando más me necesitabas" le dijo Ron apretando sus manos sobre sus hombros, una vez más apartó las lágrimas que seguían cayendo por sus mejillas, Hermione parecía estar más tranquila, a pesar de sus lágrimas.

Ron no se pudo contener y sin pensarlo se acercó a ella y la beso en los labios con ternura, Hermione parecía sorprendida cuando Ron se apartó de ella y la miro a los ojos expectante a su reacción, cuando Hermione no dijo nada Ron bajó la vista hacia la alfombra que cubría el suelo, sintiéndose un idiota por completo.

"Lo siento no debí hacerlo" le dijo completamente avergonzado por sus acciones, levantó la vista para mirarla y Hermione solo miraba su regazo.

Ron se puso de pie, completamente frustrado. Se iba a retirar a su dormitorio cuando pensó que Hermione no diría nada, cuando su voz salió casi inaudible. "Lo siento…"

Ron se detuvo en seco y la miró, "¿Qué dijiste?" preguntó Ron cuando no entendió lo que le dijo.

Hermione levantó la vista hacia él. "Dije que lo siento" esta vez su voz era alta y clara. "Lo siento mucho pero no puedo…"

Hermione incapaz de continuar apartó una vez más la vista de Ron, quien no necesitaba una segunda aclaración para saber de qué estaba hablando Hermione, lo que hizo que de pronto su frustración creciera.

"¿Te enamoraste del idiota de Malfoy?" Ron no quería escuchar la respuesta, en el fondo de su mente lo sabía, lo supo desde el momento en que Hermione lo había defendido cuando discutieron, pero aun así necesitaba escucharlo de ella.

Hermione sin querer reconocerlo desvió su mirada hacia la chimenea, pero Ron quien necesitaba una respuesta, no se quedó tranquilo y se puso frente a ella, poniendo sus manos sobre los hombros de Hermione.

"¿Vamos no lo niegues, amas a Malfoy?" esta vez la voz de Ron salió más brusca de lo que había pretendido, pero de solo mencionar a Malfoy le hacía hervir la sangre.

Hermione no le quedó de otra que aceptarlo, cuando sus ojos atraparon los de Ron, asintió con la cabeza, dándole la respuesta tan temida para Ron, quien sin poder soportarlo apartó las manos de Hermione como si se hubiese quemado, y se dirigió hasta las escaleras que conducían hasta el dormitorio de los chicos.

"¡Ron espera!" le gritó Hermione mientras lo seguía.

Ron se detuvo junto a las escaleras y se volteó para mirar la cara angustiada de Hermione.

"Dime Hermione, ¿Él te hace feliz?" le pregunto Ron con calma. "¿Por qué desde que estás de su lado he visto más lágrimas tuyas que los cuatro años anteriores que te he conocido?"

Hermione bajó la mirada sin responder, Ron dio un suave suspiro sin apartar la vista de ella. "Entiendes por qué no puedo aceptarlo, jamás permitiría que alguien te lastime, no se trata de que sea un Slytherin o Ravenclaw, se trata de que nadie se merece tus lágrimas, no aceptaría ni siquiera que un Gryffindor lastimara a mi amiga, mi mejor amiga, entiendo lo escogiste a él, y no debí sobrepasar nuestra amistad, lo lamento, pero no puedo ver como tu vida se apaga y no poder hacer nada por detenerlo"

Sin decir más Ron dio media vuelta, desapareciendo por las escaleras. Hermione a estas alturas pensaba que su corazón no podría romperse más, pero una vez más estaba equivocada, ya que sintió como este dolía de una manera que no había experimentado nunca.

No podía soportarlo más, se dirigió hasta salida de la sala común y se fue, sin nadie en su camino que pudiera detenerla, necesitaba despejar su mente, sabía que solo había un lugar en el que eso pasaría.

Subió hasta lo alto de la torre de Astronomía, tratando de mantener su respiración nivelada, mientras cientos de imágenes pasaban por su mente, sabía que ya nada volvería a ser como antes, se acercó hasta la baranda de la torre, como aquella noche, se subió hasta ella y se sentó en el borde, sujetándose de los costados. La nieve caía suavemente por los terrenos del castillo, la vista era majestuosa, Hermione la contempló por largos momentos, no pudo evitar llorar.

Estaba a punto de confesarle la verdad a Ron, pero no pudo, no cuando él pensaba en ella de una manera diferente, más allá de la amistad, jamás podría corresponder sus sentimientos, además él tenía razón, como podría dejar a su mejor amiga morir sin poder hacer nada por ayudarla, aunque los motivos fueran diferentes a los que él pensaba, lo mejor era que mantuviera la distancia, así al menos dolería menos cuando pasara, su vida se apagaba lentamente sin poder hacer nada al respecto.

'Leucemia' pensó con tristeza, ningún libro la había preparado para esto, su enfermedad había consumido todas sus posibilidades de tener una vida plena y feliz, día a día apagaba sus fuerzas de seguir adelante.

Hermione cerró sus ojos, no permitiría que más lágrimas se filtraran, además, ¿cuántas más podría tener? Una vez más pensó en Ron, había llorado más en los últimos meses que en toda su vida, y no había ningún hechizo que ocultara su corazón roto.

"Te odio, te odio, te odio… me arrebataste todo, me quitaste lo que más amaba, me quitaste mis ganas de vivir, por eso nunca te perdonare, te odio con todo mi corazón, te odio, no sabes cuánto te odio" Hermione gritó desahogando su corazón herido.

Cerró sus ojos aun con más fuerza, mientras nuevas lágrimas se filtraban por sus ojos sin su consentimiento, quería tanto saltar al vacío, quería tanto dejar de sentirse tan miserable, quería dejar todo el dolor atrás, no se sentía capaz de vivir un día más mientras todo el mundo a su alrededor se derrumbaba.

Sus deseos de morir se intensificaron más que nunca, casi sin pensar soltó la baranda de la ventana de la torre y se inclinó hacia delante, pronto ya no sentiría nada, ya no habría más dolor en su vida.

Mientras de balanceaba hacia delante, unos brazos fuertes la sujetaron, sin dejarla caer.

"¿Por qué haces esto Hermione?" cuestiono una voz desesperada tras ella, una que Hermione conocía muy bien.

Hermione comenzó a forcejear con él para que la soltara. "¡Suéltame Draco en este mismo instante!" le reprocho con enojo Hermione.

"No lo haré, si saltas, juro por Salazar Slytherin que saltaré contigo" Draco era muy firme en sus palabras.

"¡Dijiste que ya no te interpondrás en mi camino, eres un maldito mentiroso!" el dolor era evidente en la voz de Hermione, quien seguía forcejeando con Draco, pero esta vez con menos fuerza.

"Está bien, me merezco tu odio, sé que arruine tu vida, pero no dejaré que tú misma arruines la tuya, no si puedo evitarlo"

Draco con mucho esfuerzo, ya que Hermione se resistía y trataba de alejarse de Draco, la ayudó a estar dentro de la torre, en un lugar seguro.

"¡Tú no tienes ningún derecho sobre mí!" le espetó Hermione apuntándole con un dedo y en completo enojo.

Draco dio un paso hacia a ella y se cruzó de brazos. "Bueno en ese caso, veremos que tiene que decir Dumbledore al respecto" le dijo con determinación, dando su mirada Slytherin.

"¡No te atreverías!"

"Pruébame" incito Draco con su confianza habitual.

Esto hizo estallar la furia Hermione, quien ahora se paseaba de un lado a otro en la torre, sin saber qué hacer, y dándole miradas asesinas a Draco, quien no se movió de su lugar.

"Entonces todos sabrán tu maldito secreto, que te vendiste al lado oscuro todo por complacer al idiota de tu padre. ¿Dime el acaso alguna vez ha preguntado cómo estuvo tu día, o de niño te leía un cuento antes de dormir o sabe tu admiración por las constelaciones? ¡Eres un maldito fraude!"

Escuchar esto de Hermione, pareció tocar una fibra sensible de Draco, quien se había mantenido calmado hasta el momento, y ahora parecía ponerse a la defensiva frente a ella.

"¡Al menos trato de enfrentar las cosas y no trato de saltar de una maldita torre para acabar con todo, eres una cobarde, y no te das cuenta de todo lo bueno que tienes a tu alrededor, tienes unos padres cariñosos que te aman por lo que eres, no por lo que tienes que ser, puedes ser quien quieras ser sin la presión de un estúpido apellido, eres la chica más inteligente que he conocido, además de la más leal, maldición, jamás pensé decir esto, pero también tienes unos amigos que son capaz de dar la vida por ti, ojalá yo tuviera las elección de decidir cómo tú la tienes y no lo valoras, no ves que tienes toda tu vida por delante, si tan solo yo tuviera la mitad de lo que tú tienes!"

"No sabes lo que dices…" esta vez Hermione se detuvo frente a él mirándolo a los ojos.

"¿Cómo puedo hacerte entender que eres muy valiosa? Tienes muchos sueños por cumplir, puedo ver como llegaras muy lejos!" le dijo Draco con sinceridad sin apartar la mirada de ella, podía ver que tras esos ojos llenos de furia, había mucho dolor.

Hermione sin poder seguir mirando a Draco, bajó la mirada. "No sigas… por favor no sigas… ¡Yo no tengo un futuro, ni sueños, ni nada" su voz se quebró al final, mientras nuevas lágrimas caían por su rostro.

"No digas eso Hermione…" Draco podía sentir su propia voz quebrarse, al ver el sufrimiento de ella.

Esta vez Hermione volvió su mirada a él. "Es la verdad, me estoy muriendo, mientras hablo aquí contigo mi vida de esta apagando de a poco…"

Esto pareció alertar a Draco, quien se mostró confundido. "¿Hermione de qué estás hablando?" le pregunto con evidente preocupación.

"Tengo leucemia, en mi caso está tan avanzada que lo único que me mantiene con vida es mi núcleo mágico, moriré de todos modos, solo estaba adelantando el proceso y tú nuevamente lo detuviste, que irónico es todo, me salvaste para morir más tarde, prolongaste aún más mi sufrimiento"

Draco no sabía cómo reaccionar ante esta información, paso del shock inicial, al enojo, se acercó a Hermione y la tomó por los hombros bruscamente.

"¡Esto no es gracioso Hermione!" le espetó Draco con furia.

"¿Quién podría jugar con algo así?" Hermione le dijo mirándolo. "¡Jamás te haría algo así, no soy como tú, que juega con los sentimientos de los demás!"

Draco la soltó sintiéndose herido por sus palabras. Hermione notó como sus palabras dolieron, pero no pudo evitarlo, quería que él se sintiera como ella lo estaba haciendo.

"¿Estás segura de esto?" Draco preguntó con cautela, tratando de mantener el control.

Hermione lo miró a los ojos y entre lágrimas asintió. "Me estoy muriendo... antes de volver a Hogwarts comencé a sentir que mis energías se agotaban rápidamente sin motivo, pensé que era el estrés por un nuevo comienzo en la escuela y todos los desafíos que eso conlleva, no solo eso, sufrí de constantes mareos y fatiga, la verdad es que pensé que me estaba volviendo paranoica así que lo deje pasar... cuando las clases comenzaron esto se hizo cada vez peor, no lograba dormir bien y mi concentración en clases era un desastre, un día visite a Madame Pomfrey y me examinó con un hechizo, diagnóstico leucemia, deje pasar tanto tiempo que ya no hay mucho que hacer…"

"Dices leucemia... ¿Qué es?" era la primera vez que oía hablar del término.

"Es una enfermedad muggle, llamada también cáncer en la sangre, en mi caso no tiene cura, está muy avanzada y ya no hay nada que hacer..." Hermione le confesó entre lágrimas, mientras que Draco sintió que su corazón se paralizaba al oír todo esto, sin decir más se abalanzó hasta Hermione y la abrazo, ya no podía seguir ocultando sus emociones en una situación así.

"¿Por qué no dijiste nada?" había cierto reproche en la voz de Draco.

Hermione suspiro en su hombro. "Como si fuese fácil…"

Ahora todo parecía tener sentido, las constantes ausencias de Hermione en clases, su falta de motivación, por qué quería saltar de la torre aquella noche y porque trato de saltar ahora, quería ponerle fin a todo, no podía culparla, no podía imaginarse todo su dolor al ocultar su enfermedad a todos y cargar con todo esto ella sola. Sentía que ya no podía seguir negando sus sentimientos por ella.

"¡Tú no morirás, yo no lo permitiré!" susurro en su oído con mucha confianza, aunque sentía que sus fuerzas se esfumarían en cualquier momento.

"¿Qué más quisiera yo...? Pero Pomfrey dijo..."

"¡Me importa un demonio lo que Pomfrey dijo! Tú vivirás... mi padrino sabe mucho de pociones y quizás..."

Esta vez Hermione se apartó de él. "¡Quizás nada Draco! Cada día que pasa, cada segundo que respiro es el último, tengo un reloj de arena sobre mí que en cualquier momento dejará caer su último grano y será mi fin, lo tengo asumido y tú también deberías hacerlo, después de todo ya elegiste tu camino"

Draco apartó la mirada de ella, sintiéndose herido por sus palabras, queriendo cambiar de tema Draco dijo distraídamente. "¿Potter lo sabe?"

"¡No, por supuesto que no, quería acabar con esto antes de que ellos me vieran en mal estado, no podría soportar su lástima!"

"¿Lástima? Hermione son tus amigos, tienen todo el derecho a saberlo..."

"¿Tú diciéndome esto? Cuando ni siquiera tus amigos conocen este lado de ti..."

"¡Ellos no son mis amigos! Solo me siguen porque piensan que soy un gran aliado del Señor Tenebroso, pero en cambio tus amigos… ¡Rayos no puedo creer que esté diciendo esto, pero ellos, se ve que se preocupan por ti!"

Hermione le dedicó una cálida sonrisa a Draco y luego puso una mano sobre su hombro y con la otra acaricio su mejilla. "No te preocupes, todo estará bien"

"Pensé que me odiabas…" dijo Draco mirándola con cierta aprensión.

"Como si eso fuera posible niño tonto, me lastimaste y mucho, pero por alguna razón no puedo hacerlo"

Draco tomó la mano de Hermione de su mejilla y la beso.

"No puedes morir, tu eres lo único bueno que me ha pasado en toda la vida, lamento mucho lo que pasó entre nosotros, jamás quise que las cosas terminaran así…" Draco no pudo terminar sus palabras, dolía demasiado, podía sentir las lágrimas nublando su vista, pero no trato de ocultarlas.

"Lo sé, sabía que todo esto lo hacías por tu padre, pero aun así no sabes cuánto me duele..." le dijo Hermione con el corazón lleno de dolor.

Draco nuevamente la abrazó, la abrazó tan fuerte como si su vida dependiera de ello. "Lo siento, lo siento mucho, es todo tan injusto" la voz de Draco estaba cargada de angustia.

"La vida no suele ser justa" le respondió suavemente Hermione.

Nuevamente Draco se apartó de ella bruscamente y comenzó a caminar agitado. "Estoy harto que todos me digan eso, hasta hace poco creía que mi vida era un infierno y luego… luego te conocí" Draco se acercó a Hermione y tomo sus manos. "Y vi un poco de luz en mi vida y creo que jamás había sido tan feliz… estando contigo olvido todo, no tengo que aparentar quien soy, puedo ser yo mismo, pensé que por fin tenía un motivo para seguir luchando…"

"Prométeme que seguirás luchando cuando ya no este…" Hermione lo interrumpió, manteniendo sus emociones bajo control, mientras Draco parecía perderlas completamente.

"¡No hables así, buscaré la manera de salvarte, tú no morirás, no mientras yo viva!"

"Por eso no quería que lo supieras, mientras menos gente sepa mucho mejor. Por favor Draco tienes que prometerme que no se lo dirás a nadie"

"Hermione…" suplico Draco.

"Por favor prométemelo" Hermione estaba determinada a que Draco cooperará.

"Está bien, te lo prometo" le dijo Draco sin mucha convicción.

"Draco esto es muy importante para mí" Hermione prácticamente le suplicó.

"Está bien, te doy mi palabra de Slytherin que no diré nada"

"Ahora prométeme que seguirás con tu vida cuando ya no este, y harás de tu vida lo que tu decidas, nadie tomara ese derecho, no lo permitirás"

"¿Cuánto tiempo queda?" preguntó Draco en su lugar, sin querer responder la pregunta de Hermione.

"No lo sé…" respondió con sinceridad Hermione.

Draco una vez más abrazo a Hermione, esta vez Hermione lo abrazó de vuelta, sintiendo su perfume, que de cierta manera parecía tranquilizarla.

"Ya no estarás sola en esto" le dijo Draco al oído.

Hermione solo asintió, apartándose de él. "Me tienes que prometer que cuando ya no este, tu continuarás con tu vida, independientemente de lo que escojas, espero que sea lo que de verdad anhelas desde el fondo de tu corazón"

Draco en este momento no pudo negarle nada a Hermione, así que luego de asentir con la cabeza, le dijo con mucha convicción. "Lo prometo"