DISCLAIMER: Shaman King no me pertenece, solamente escribo cosas de esta ship tan bella.
- ¿Qué demonios hacen ahí espiando?
- ¡SHHHHHH! - El ainu callo al chino de forma muy exagerada a pesar de no querer ser descubierto. En definitiva, eso había aumentado su interés por saber que les sucedía, estaban afuera de la pensión muy en cubiertos los mayores visitantes, Manta y Horo Horo, algo inusual porque eran lo suficientemente cercanos a Yoh (y el peliazul sinvergüenza) como para entrar sin necesidad de una invitación.
Pero ahí estaban, viendo desde una distancia prudente dentro de la casa, a modo de respuesta a su pregunta solo señalaron en dirección a la pensión, y sin duda era algo... Nuevo para ellos.
- ¿Quién diría que Yoh tuviera esos cuidados de parte de Anna?
Y si, los tres estaban de acuerdo que Anna tenía su carácter y que no era miel sobre hojuelas, pero tampoco entendían la relación que tenían los prometidos. Yoh era normalmente un distraído, parecía que no se tomaba el mundo en serio y simplemente fluía con la corriente, mientras que Anna movía el mundo a su favor, alguien que sin dudas haría temblar la tierra solo por quererlo.
Pero la imagen era muy... Dulce para ver.
-Annita~ estoy muy cansado, hace demasiado calor para seguir entrenando-se quejó el moreno en un infantil puchero; era verano y había terminado su entrenamiento y también sus responsabilidades del día, limpiar y cocinar, estaba realmente muerto y quería un poco de atención por parte de su prometida.
- ¿Terminaste ya de cocinar la comida? - Preguntó ella ignorando sus quejas mientras veía la televisión, solo escucho una débil afirmación de parte del castaño sentándose a su lado para apoyarse en ella-Vaya, incluso te aseaste por completo
-Necesitaba con urgencia un baño, sude demasiado y el calor no ayuda Annita
-Si... No te me re-pegues me harás sudar Yoh- apagó el televisor para caminar a la puerta que daba al patio donde se sentó- Ven
Yoh sonrió cuál niño pequeño, apreciaba el detalle de que ella dejara todo lo que hacía por pasar un momento completamente con él, no siempre era así los momentos que compartían juntos, a veces solo cada uno se centraba en lo suyo, pero, no se comparaba a esto, aunque sólo estuvieran sentados juntos era suficiente, ella le traía paz con solo verla, era lo suficientemente hermosa como para embobarlo con solo una mirada. La rubia le hizo una seña para que se recostará en su regazo y él no objeto, se dejó mimar un poco por su prometida, recargo su cabeza en sus piernas soltando un suspiro mientras se relajaba.
-Para volverte más fuerte el descanso es necesario a veces, por el momento descansa Yoh- hablo suave Anna mientras jugaba con algunos mechones de cabello del castaño, Yoh sabía que ese tono tan tranquilo sólo lo usaba cuando estaban solos, era el tono especial de ella, uno que sólo usaba con él y era suficiente para hacerlo sentir dichoso, inhalo y exhalo aire feliz, ella río mentalmente por su simpleza, y así se quedaron, él tenía los ojos cerrados disfrutando de los cariños de su amada, y ella cuidaba que no le diera el sol en los ojos, no quería que nada lo molestara en esos momentos ya que merecía un descanso, faltaba media hora para la hora de la comida y seguramente unos 10 minutos para que lleguen sus amigos así que podía disfrutar de esos momentos juntos al menos un rato. Sonrió con tranquilidad sin saber que eran observados.
-Vámonos no está bien que los espiemos de esta forma-reclamo el chino, se sentía mal por estar fisgoneando a la pareja.
-Tienes razón, vamos Horo Horo-secundó Manta, nunca se imaginó ver una Anna... Así, sabía que amaba a Yoh profundamente pero nunca demostrar su amor así, normalmente sería empujándolo para mejorar, al punto de presionarlo demasiado, pero se alegraba por su amigo, merecía eso de vez en cuando.
- ¡Esperen, esperen! ¡QUE HAY DE MI, YO VINE A COMER! -Alegó Horo Horo bastante preocupado, Manta solo rio nervioso mientras que hacía irritar a Ren
- ¿Tu cerebro no es capaz de procesar que ahora mismo tu no pintas nada ahí?
- ¡Pero siempre vengo a comer con Yoh!
-Por unos momentos no te morirás de hambre, idiota
Ante sus quejas mejor se lo llevó de ahí, simplemente fueron a dar una vuelta para luego volver. Al menos un día llegar tarde a ver a Yoh para comer y convivir no le dañaría a nadie.
