"¿Encontraron a Draco?" preguntó Hermione conteniendo la respiración.
Mientras Hermione se quedó mirando a los ocupantes de la habitación, su mirada se dirigía de uno a otro, ninguno parecía querer responder a su angustiante pregunta. Todo esto estaba muy mal y Hermione sabía muy bien que Draco era la causa.
"Hermione toma asiento por favor" le dijo la profesora McGonagall con calma.
"No, hasta que me digan que está pasando" dijo Hermione mirando a su jefa de casa, luego su mirada se dirigió a Lucius. "Y ¿qué hace el aquí?" dijo lo último con desagrado, definitivamente no quería estar en la misma habitación que este señor.
"No sé en qué momento este colegio perdió tanto prestigio y comenzó a admitir a jóvenes que no tienen ni un respeto por la autoridad" dijo Lucius mirando a Hermione con desprecio.
"Y yo no sé en qué momento se le permitió la entrada a mortífagos sin escrúpulos" soltó Hermione con desdén, ante la mirada horrorizada de McGonagall.
"Mira niñita no voy a permitir…" comenzó a decir Lucius acercándose a Hermione de manera amenazadora, pero el director se interpuso entre ellos.
"Por favor mantengamos la calma" dijo Dumbledore alzando las manos para mantener la tranquilidad en la habitación, luego volvió su atención a Hermione.
El director Dumbledore le indicó a Hermione que se sentara frente al escritorio de McGonagall, lo cual aceptó de mala gana, quería que todo esto terminara lo más rápido posible y averiguar cómo estaba Draco. Dumbledore tomó otra silla y se sentó junto a ella mientras la observaba con profunda preocupación, como si pudiera leer sus pensamientos.
"Hermione te he citado aquí para hablarte de un asunto muy delicado, quiero que seas muy sincera en esto" dijo Dumbledore tranquilamente, Hermione solo pudo asentir, mientras el miedo se apoderaba de a poco de ella. "Como sabrás nadie sabe del paradero de Draco, quería preguntarte si acaso manejas algún tipo de información, ¿dónde podría estar?"
"¿Eso quiere decir que aún no saben dónde está?" preguntó Hermione con la voz entrecortada, Dumbledore negó con la cabeza.
"¡Tú tienes que saber algo niñita! ¡Sé que no nos estás diciendo la verdad!" espetó Lucius con rabia.
"¡Si no fuera por usted, él jamás se habría ido!" le gritó de vuelta Hermione aún más enojada.
"Vamos a mantener la calma" McGonagall intervino cuando vio que Lucius perdía rápidamente los estribos.
"¿Si eso es todo, me puedo retirar?" preguntó Hermione con impaciencia, no quería nada más que estar sola.
"Señorita Granger hay otro asunto del que hay que hablar. El motivo de esta pequeña reunión Hermione también es para llegar a una clase de acuerdo" dijo Dumbledore con una mirada seria.
Hermione al oír esto lo miró expectante, algo le decía que nada de esto le gustaría. "¿Un acuerdo, dice? ¿A qué clase de acuerdo se refiere?"
"A que te mantengas alejada de mi hijo o cuando aparezca no regresará nunca más a Hogwarts"
"¿Quiere que me aleje de Draco?" preguntó incrédula Hermione.
"Lucius déjame manejar esto a mí, por favor" pidió el director amablemente, mientras Lucius asentía a regañadientes.
El director Dumbledore se dirigió a Hermione una vez más. "Hermione el señor Malfoy aquí presente nos pidió de condición para que Draco vuelva a estudiar aquí que ustedes dos se mantengan alejados"
"No puedo hacer eso" respondió Hermione sin dudarlo.
"¡Claro que puede, porque si no lo haces…!" su amenaza quedó en el aire, ya que esta vez fue McGonagall quien intervino. "Señor Malfoy por favor" luego se puso de pie acercándose a Hermione.
"Señorita Granger por favor, esto es lo mejor para ambos" Hermione pudo ver el tono de advertencia en la voz de su jefa de casa, pero aun así no pudo estar de acuerdo.
Solo negó con la cabeza sin atreverse a hablar o rompería en llanto. No podía creer que la persona a quien admiraba desde que llego a Hogwarts le estuviese pidiendo esto, era una locura.
"La condición para que vuelva el señor Malfoy es que se mantengan alejados, ya no queremos ningún problema por parte de ustedes, ambos desde que comenzaron su amistad todo se salió de control" le dijo la profesora McGonagall al ver la negativa de Hermione.
Hermione no podía soportarlo más, al oír todo esto, se puso de pie enojada y miró a todos con sus ojos llenos de dolor, se sintió traicionada por ellos, que estuvieran del lado de Lucius y no de ella.
"¡Ustedes no entienden nada! ¡Yo no me alejaré de él! No, cuando más me necesita, si huyo de casa es por algo"
"Señorita Granger, solo queremos lo mejor para ti y el señor Malfoy"
"Esto no es lo mejor, solo se están guiando por los prejuicios de este señor"
"Si esta niña no acepta alejarse de Draco en cuanto aparezca, no dejare que Draco vuelva a poner un pie en este colegio, no dejaré que mi único hijo arruine su futuro por un simple capricho, es mi última palabra" al decir esto, Lucius Malfoy dio la media dirigiéndose a la chimenea, desapareciendo unos segundos después.
"¡Se nota que no lo conoce ni un poco!" le gritó Hermione mientras Lucius desaparecía por la chimenea.
"Granger por favor tranquilízate" trato de razonar McGonagall con ella.
"¡No me pida que me tranquilice cuando están siendo tan injustos!"
"Señorita Granger, desde que comenzó el año ha actuado muy extraño, ahora veo el motivo y no puedo permitir que sacrifiques todo tu futuro. Tú y el señor Malfoy tienen todo un futuro por delante y lo están opacando por su conducta irresponsable"
"Draco no me está mal influenciando, ni yo a él, que no ve más allá de todo" Hermione perdía cada vez más el control de sus emociones.
"Hermione por favor entiende, es lo mejor que puedo hacer por ahora, el señor Draco merece tanto estar aquí como cualquier otro estudiante, no puedo permitir que Lucius lo aleje de su entorno, un lugar donde está seguro" esta vez fue Dumbledore el que trató de tranquilizarla, pero Hermione no estaba teniendo nada de eso.
"No puedo alejarme de él, no ahora…" dijo Hermione entre lágrimas.
"Piensa que por ahora es lo mejor que puedes hacer por él" le dijo la profesora McGonagall.
"De todas maneras nada de lo que diga importa. Siempre los ricos ganan, esto no es muy diferente al mundo muggle, pensé que al menos aquí mis sentimientos importaban" dijo Hermione a nadie en particular, al mirar a sus profesores solo recibió miradas resignadas, ante esto Hermione dio media vuelta y salió del despacho de McGonagall sintiéndose aún peor de lo que ya estaba.
Una vez afuera Hermione corrió por el pasillo hasta llegar a un baño cerrando la puerta tras ella antes de llorar amargamente por todo lo que acababa de suceder, su corazón dolía de una manera inexplicable.
Hermione lloró hasta que sus lágrimas parecían extinguirse, no entendía por qué todos se empeñaban en hacerla sentir miserable, por qué nadie podía ver más allá de ellos.
No sabía cuánto tiempo estuvo tirada en el suelo llorando, solo que ya a estas alturas dolía todo, por lo que se puso de pie con absoluta resignación y se dirigió hasta su sala común, sus ojos se sentían tan cansados que por ahora solo quería dormir, ya habría tiempo para preocuparse por lo demás.
Al entrar a su sala común vio a la profesora McGonagall, parecía que llevaba mucho tiempo esperándola por su aspecto cansado.
"¿Señorita Granger te sientes bien?" preguntó McGonagall con preocupación al ver el rostro demacrado de Hermione.
"Sabe bien como me siento, todos parecen en mi contra, ¿Por qué nadie se pone en el lugar mío siquiera un segundo?" le espetó Hermione con enojo.
"Eso no es así Hermione, y lo sabes"
"Lo único que sé es que todos se ponen en el lado de ese señor y nadie piensa en mí o lo que está pasando Draco, solo imponen sus estúpidas reglas" a estas alturas a Hermione ya no le importaba seguir manteniendo la compostura, aún se sentía muy herida por todos.
"Señorita Granger… mejor dicho Hermione, te diré esto no como profesora, si no como alguien que a través de los años te ha tomado mucho cariño, toma este consejo de una persona que ha vivido mucho más de lo que lo has hecho. Lucius Malfoy es una persona con mucho poder y tiene mucha influencia, si dejamos que aleje a Draco de esta institución será mucho más difícil para nosotros mantenerlo a salvo, se vienen tiempos difíciles y queremos lo mejor para él tanto como para ti, para que puedan tomar mejores decisiones en el futuro"
"¡Yo no tengo un futuro! Draco es lo único que me importa" susurró Hermione entre lágrimas.
"Claro que tienes un futuro y no quiero que sufras, sé que has estado muy preocupada por él estos días por lo mismo, no prefieres que él esté aquí en vez de que su familia lo aleje"
"¿Y tengo que sacrificar mi felicidad por un bien mayor?"
"Es lo mejor por ahora, ya habrá tiempo para lo demás"
"¿Y si no lo hay?"
"Ya lo habrá. Y Hermione por favor no te saltes las clases, no te hace bien"
"Odio no tener el control de mi vida"
"Hermione eres una joven brillante, llena de vida, con todo un futuro por delante, sé que podrás encontrar el camino de regreso"
"¿Cree que Draco está bien?" preguntó Hermione queriendo cambiar de tema.
"Esperemos que sí, estoy segura que pronto volverá, pero procura mantener controlada tus emociones, al menos deja que las cosas se tranquilicen un poco, prometo que pronto todo esto pasará"
Hermione solo pudo asentir ante las palabras de la profesora que tanto admiraba, no se sentía capaz de hablar en ese momento.
"¿Estarás bien?" preguntó McGonagall con cautela.
Hermione una vez más asintió, no confiando en su propia voz.
"Bueno creo que es hora de ir a la cama, y te espero mañana en clases con un mejor optimismo" le dijo McGonagall poniéndose de pie y saliendo, no sin darle antes una mirada triste a Hermione, esperando que ella pudiera entender la gravedad del asunto.
Hermione se puso de pie en cuanto se fue McGonagall y se acercó hasta la ventana, sentándose en el alféizar. Sin saber qué hacer, ya que al parecer el sueño que tenía antes se había esfumado por completo, trató de convocar su Patronus sin mayores resultados, era como si sus momentos felices se hubiesen vaporizado por completo o tal vez su magia se iba apagando.
Hermione lanzó su varita al no obtener lo que quería, ya nada tenía sentido.
"Eres un estúpido Draco Malfoy, debiste confiar en mí, siempre estoy aquí para ti y tú solo huyes…" dijo Hermione a la nada, con mucho dolor.
Una vez más se dirigió hasta la puerta de entrada de la sala y se escabulló por ella.
Hermione corrió por los largos pasillos del corredor, luego bajó las escaleras a toda prisa sin tener idea de qué hacer, aún no había noticias de Draco y eso cada vez la enloquecía más, cada segundo que pasaba acababa con la poca cordura que le quedaba.
Hermione salió por la entrada principal del castillo sin importarle quien la viera. Si nadie era capaz de decirle donde estaba Draco, ella misma sería quien lo averiguaría. Sin más camino hasta donde estaba el Sauce Boxeador, estaba dispuesta a todo, no tenía nada que perder.
Cuando estaba cerca del sauce, Hermione se detuvo a contemplar lo que hacía antes de continuar con lo que sabía era una locura, en eso escuchó una voz que la llamaba a lo lejos. Hermione se volteó para verificar si había oído bien, al hacerlo pudo distinguir a Ron que se asomaba entre las penumbras de la noche.
Ron parecía agotado, se notaba que había corrido mucho para alcanzarla, cuando por fin llegó hasta Hermione puso una mano en su pecho para controlar su respiración agitada.
"¿Ron qué haces aquí?" preguntó Hermione inquisitivamente, no esperaba verlo, no precisamente aquí, aunque trató de evitar su mirada, no quería que Ron la viera así.
"Lo mismo debería preguntar… ¿Piensas escapar?" dijo Ron mirando hacia el sauce que parecía más imponente que nunca frente a ellos.
Hermione esta vez levantó la mirada y sus ojos se encontraron con los muy preocupados de Ron.
"¿Me seguiste hasta aquí solo para esto?" la voz de Hermione salió más desesperada de lo que pretendía, Ron pudo notarlo.
"Solo quería saber cómo te fue con McGonagall. Perdón si te seguí, es solo que te vi por el pasillo y pensé que…"
"Pensaste mal Ron, no necesito tu ayuda ni la de nadie. Necesito respuestas y quedándome de brazos cruzados no las conseguiré"
"¿Todo esto se trata de él? ¿Verdad?"
Hermione no quería responder por lo que desvió su mirada de la de Ron. No quería comenzar una discusión con el que alguna vez fue uno de sus mejores amigos.
"Hermione no estás pensando con claridad" la voz fría de Ron pareció sacarla de sus pensamientos.
"¡Solo déjame en paz!" exploto Hermione mientras avanzaba hacia el sauce.
Ron tomó del brazo de Hermione para que no siguiera avanzando.
"¡Ron suéltame en este mismo instante!"
"No lo haré, no dejaré que hagas una locura y que te expulsen"
"¿Tú hablándome de reglas?" le dijo Hermione con una sonrisa irónica, la que luego se transformó en una mueca de irritación. "Sabes una cosa Ron me da igual si me expulsan o me suspenden o lo que sea que hagan si saben que salí de los terrenos de Hogwarts, me da igual"
"¿Qué pasó contigo Hermione?"
"Paso que me canse de esto, me canse de todos. Creen que pueden venir aquí y decirme que hacer, esta es mi vida, de nadie más y nadie parece notarlo, solo imponen sin importarles cuanto me hacen sufrir sus decisiones, no lo soporto más"
"Hermione todos quieren lo mejor para ti, solo tú no puedes verlo, estás tan cegada con Malfoy que no logras ver más allá de ti, él no te hace bien, ya ni siquiera te reconozco"
"Draco no tiene la culpa"
"Deja de defenderlo, ese idiota está destruyendo todo lo bueno que hay en ti y tú estás tan ciega para notarlo, mírate ya no eres ni la sombra de lo que eras, ese imbécil…"
"¡No sigas! ¡Aquí el único idiota estás siendo tú!"
"Si Hermione soy un idiota, un idiota por pensar en hacerte entrar en razón cuando lo único que haces es seguir a Malfoy sin cuestionar nada"
"Si Ron, todo lo hago por Malfoy como tú lo llamas, todo esto es a causa del gran Draco Malfoy, ¿eso es lo que querías escuchar?" dijo sarcásticamente Hermione ante la mirada triste de Ron, pero Hermione no se quedó tranquila con eso.
"No solo eso, que te quede una cosa clara Ron Weasley, yo Hermione Granger estoy perdidamente enamorada de él, amo a Draco Malfoy con todo mi corazón, y este amor me está matando, nadie parece querer entender que esta es mi vida no la de ellos, pero tú jamás lo podrías entender…" Hermione no se dio cuenta de la mirada de dolor que le dio Ron, estaba tan sumergida en sus palabras que tampoco vio a Ron dar un paso atrás.
"Ya basta…" comenzó a decir Ron, herido por las palabras de Hermione.
"No lo haré, Draco no tiene la culpa de nada, sé que no soportas la idea de que lo haya escogido a él, todo por tus prejuicios estúpidos, el corazón no se elige, no sabes lo que es dar todo por esa persona sin importar lo que eso signifique, eres tan egoísta Ron Weasley…"
"¡Te equivocas!" gritó Ron lleno de rabia, las palabras de Hermione lo habían dañado más de lo que quería admitir. "Tú no sabes nada, vives tan preocupada en ti misma que olvidaste todo lo demás, lo que realmente importa, ni siquiera eres capaz de ver lo que tienes frente a tus ojos"
"¿Y qué se supone que tengo frente a mis ojos?" preguntó Hermione sarcásticamente, Ron solo desvió la mirada, lo que provocó aún más el enojo de Hermione. "¡Vamos Ron! ¡dime!"
Ron pareció dudar solo por un segundo. "Tienes a alguien que estaría dispuesto a todo por ti, alguien que no te pediría nada a cambio, mucho menos ser alguien quien no eres, si tan solo me dejaras…"
Hermione miró a Ron con tristeza mientras trataba de procesar sus palabras, jamás pensó que Ron pudiera pensar en ella de esa manera. Luego recordó aquel beso que le había dado en la sala común, en ese entonces había pensado que solo fue un desliz del momento, pero esto estaba más allá de todo.
"Ron yo…"
"Lo sé, lo amas a él" interrumpió Ron decepcionado.
"Ron… lo siento"
"No necesito tu lástima Hermione, sabes qué… ni siquiera sé que hago aquí, tienes razón, soy un idiota. Ve con él y conviértete en una mortífaga si eso es lo que quieres. Yo saldré de tu camino para siempre, no soporto la idea que cambies de bando solo por un maldito mortífago"
"Draco no es ningún mortífago" dijo Hermione con lágrimas en sus ojos.
"Pero lo será y tú lo sabes muy bien, no me sorprendería que él apareciera con la marca oscura, si es que se digna a volver. Quizás solo te utilizo como todos los de su clase, tú no eres más que su juguete"
Hermione al escuchar esto le pegó una fuerte bofetada.
"No te atrevas a decir algo como eso nunca más, nadie te da el derecho a ser un imbécil conmigo, solo por tus estúpidos celos en contra de Draco, tú no sabes nada de él"
"Sé que jamás podrás ser feliz a su lado, estarás condenada a servir a Voldemort de por vida"
"¡Ya basta!"
"La verdad duele ¿cierto?, cuando te veas hundida en tu propio infierno no estaré ahí para verlo"
Hermione apenas escuchaba las palabras crueles de Ron, ya que de pronto comenzó todo a darle vueltas, su respiración agitada y el sudor frío comenzaron a bloquear sus sentidos. Ron al ver esto se detuvo en seco, su cara llena de ira dio paso a una de preocupación en un segundo al ver como Hermione se desvanecía, se acercó a ella justo a tiempo antes de que Hermione callera al suelo.
Ron recostó a Hermione en la hierba fría, al ver que no reaccionaba comenzó a entrar en pánico, como explicaría esto, dio algunos golpecitos en su rostro para ver si reaccionaba, lo cual no ocurrió. El miedo se apoderó de Ron, rogando que Hermione estuviera bien.
"Hermione por favor reacciona, vamos despierta" dijo Ron tratando de que Hermione despertara, al no tener resultados, la tomó en brazos y con cuidado la levantó. Sin tener más opciones se fue hasta el castillo con Hermione en sus brazos, aceleró sus pasos lo más que pudo, jamás le había parecido tan largo el camino al castillo. Una vez dentro se apresuró hasta la enfermería, aliviado de no haberse topado con nadie en su camino, lo cual facilitó las cosas, no tenía como explicar lo sucedido, esto se veía mal en todas las formas posibles.
Una Madam Pomfrey muy preocupada los recibió en la enfermería, quien al ver el estado en que se encontraba Hermione le indicó que la recostara en la camilla más cercana.
"¿Me quiere explicar que fue lo que sucedió, señor Weasley?"
"Estábamos conversando y de pronto colapso, yo no le hice nada, lo juro"
"Con que estaban conversando" dijo Pomfrey levantando una ceja, sin quitar su mirada desaprobatoria de Ron.
"Bueno, quizás las cosas se salieron un poco de control y comenzamos a discutir, pero eso fue todo"
"Entiendo, sabe le voy a pedir que por favor mantenga su temperamento para usted y se abstenga de alterar a la señorita Granger"
"¿Ella se pondrá bien?" preguntó un muy preocupado Ron.
"Lo hará. Por ahora será mejor que vuelva a su dormitorio"
"No la dejaré sola" dijo obstinadamente Ron.
"Señor Weasley…" comenzó a decir Pomfrey, pero Ron la interrumpió.
"Por favor, no molestaré, solo me quedaré aquí en completo silencio, lo prometo"
"Está bien" respondió Madam Pomfrey luego de dar un fuerte suspiro resignado.
Las horas parecían avanzar lentamente ante los ojos de Ron, Madam Pomfrey parecía saber muy bien lo que estaba haciendo. Ron se abstuvo de hacer preguntas, no queriendo que esta perdiera la poca paciencia que sabía que le quedaba y lo sacara fuera de la enfermería.
El sol se filtraba suavemente por las grandes ventanas de la enfermería. Había sido una noche larga, en la que Ron no se apartó ni por un segundo del lado de Hermione.
Ron ya casi estaba cediendo al sueño en contra de su voluntad cuando la mano de Hermione que sostenía junto a la suya comenzó a moverse. Esto acabó con todo rastro de sueño que se encontraba en Ron y se levantó a toda prisa, pero sin soltar la mano de Hermione y puso su otra mano en la frente de Hermione mientras ella abría lentamente los ojos.
"¿Ron? ¿Dónde estoy?" Hermione dijo en un susurro mientras trataba de ponerse de pie. Ron gentilmente la volvió a recostar sobre su almohada.
"Estás en la enfermería" respondió Ron y antes de que Hermione formulara la pregunta, Ron se le adelantó. "Te desmayaste, no sabes el susto que me diste"
"¿Me desmayé? ¿Madam Pomfrey dijo lo que tenía?" preguntó Hermione preocupada.
"No me quiso decir nada, solo que no te debía alterar"
"¿Estuviste aquí toda la noche?" le preguntó Hermione, cuando la noche anterior volvía a ella y recordaba su discusión con Ron.
Ron solo asintió con la cabeza, había algo en Hermione que lo hizo preocupar aún más.
"¿Desde cuándo está sucediendo esto?" preguntó Ron cuando no se pudo aguantar más.
"No sé de qué estás hablando Ron"
"Por favor no me mientas, sé que algo no está bien contigo hace algún tiempo, pensé que era por Malfoy, pero ahora sé que no es del todo así"
Hermione acarició la mejilla de Ron con cariño, olvidando la discusión de antes.
"No tienes que preocuparte, estoy bien"
"No sé por qué me cuesta tanto creerte, sabes que puedes contar conmigo pase lo que pase, sin importar que haya sido un idiota antes…"
"Lo sé, yo también lo fui"
"Qué cosa?"
"¡Ron!"
"Vamos solo dilo" le dijo Ron con una sonrisa.
"También fui una idiota. Espero que estés contento contigo mismo"
"Mucho" dijo Ron con orgullo.
Ambos se rieron de lo hilarante de la situación, pero pronto la mirada de Ron se profundizó hacia Hermione.
"Sé que no debí decir todo eso anoche, estaba tan enojado, lo siento"
"Deja de decirlo, lo sé. Ron con respecto a lo de anoche… de verdad no sabía…"
"Olvida que alguna vez lo dije. Solo espero que ese tonto no te haga sufrir…"
"Ron yo…"
"Sabes que siempre estaré aquí para ti"
"Lo sé Ron y de verdad te lo agradezco"
"Me perdonas por lo que dije antes"
"Te perdono, solo espero que tú también lo hagas algún día…"
"No hay nada que perdonar" dijo Ron, Hermione solo asintió dándole una sonrisa triste, sin poder hacer nada para mitigar todo lo que venía hacia ellos, era más fácil hacer de cuentas que nada sucedía.
Estuvieron así durante mucho tiempo en un cómodo silencio, mientras Ron acariciaba con ternura la mano de Hermione. Había visto el anillo en su dedo, sabía bien lo que significaba, pero se abstuvo de hacer comentarios. Lo único importante por ahora era que Hermione estuviera bien.
"¿Seguiremos siendo amigos después de todo esto?" preguntó Hermione mirando a Ron, expectante a su respuesta.
Ron al escuchar esto levantó la vista hacia Hermione, mientras sus miradas se encontraban, respondió:
"Siempre"
