"¿Qué significa esto Draco Malfoy?" se escuchó una fría y enojada voz tras ellos.

Ambos chicos se separaron de inmediato mientras sus ojos se encontraban con una muy enojada Astoria Greengrass, quien miraba la escena frente a sus ojos en completo odio.

Hermione y Draco se dieron una mirada preocupada sin saber qué decir, esto no se lo esperaban, de todas las personas en el castillo, tenían que encontrarse precisamente con Astoria.

"¡Vamos estoy esperando una explicación Draco Malfoy!" exigio Astoria de brazos cruzados mientras les daba una mirada de profundo odio, especialmente a Hermione.

Draco le dio una mirada determinada a Hermione mientras daba un paso hacia Astoria, Hermione miró a Draco con ojos suplicantes negando con la cabeza, sabía muy bien sus intenciones y no podía estar menos de acuerdo, esto solo empeoraría las cosas, pero Draco no podía seguir callando lo que sentía.

"No te parece obvio lo que sucede Astoria, creí que eras más inteligente que esto" dijo Draco mirando con total desprecio a Astoria. A Hermione esto le recordó al antiguo Draco, cuando solía usar su fachada de niño prepotente y solía usar sus palabras con el único fin de herir. "El único motivo por el que acepté nuestro compromiso fue por mi padre o jamás habría escogido a alguien tan tonta como tú para pasar el resto de mi vida, prefiero morir solo que cometer esa clase de locura"

Astoria no se hizo esperar ante las palabras de Draco, dio unos cuantos pasos hacia él y lo abofeteó lo más fuerte que pudo, ante la mirada sorprendida de Hermione, antes de que se fuera toda indignada por el corredor.

En cuanto quedaron solos, Hermione le dio una mirada preocupada a Draco. "Te das cuenta lo que acabas de hacer Draco, ¡Esto es una locura!" le dijo Hermione mientras acariciaba su mejilla lastimada.

"¡Ya no puedo seguir con esto Hermione, ya no puedo con esta farsa!" respondió Draco mirándola a los ojos mientras tomaba sus manos, Hermione pudo ver en su mirada la desesperación que había. "Escapa conmigo ahora Hermione cuando aún hay tiempo, huyamos lejos de todo el odio de mi padre y dejemos todo esto atrás"

"No hay nada que quisiera más en la vida, pero…" Hermione bajó la cabeza en un intento de aclarar sus pensamientos, no sabía cómo hacerlo, como decirle a Draco.

"¿Pero qué Hermione? Acabo de desafiar a mi padre con esto, no podemos seguir aquí, es peligroso" Draco parecía cada vez más impaciente. "No dejaré que lidies con todo esto tu sola"

Hermione solo asintió con la cabeza, mientras miles de pensamientos negativos venían a su mente, había dejado que esto llegara muy lejos. Draco le dio una sonrisa triste antes de tomar su barbilla para encontrarse con sus ojos angustiados que Draco no pudo descifrar.

"Te estaré esperando a medianoche en la torre de Astronomía, trae tus cosas, nos iremos lejos de todo el odio que nos rodea" Draco se acercó a Hermione y besó sus labios. "Trata de sobrevivir este día, nos vemos más tarde" dijo Draco antes de darle un abrazo rápido y perderse por el corredor, dejando a una Hermione muy confundida.

Hermione no fue capaz de detener los planes de Draco, todo sucedió tan rápido que no fue capaz de decirle la verdad, su verdad. Ahora su cabeza estaba llena de dudas y remordimientos, de todas las personas tenía que ser ella misma quien acabara con las ilusiones de Draco. Si tan solo hubiera una posibilidad, solo una…

Sin querer perder la cabeza por completo, Hermione volvió a la enfermería sintiéndose exhausta. ¿Cómo había permitido que esto llegara hasta este punto? Como paso de la felicidad absoluta a sentirse completamente miserable en solo unos segundos.

Hermione entró en la enfermería sin darse cuenta que Madam Pomfrey se encontraba ahí. A paso lento se fue hasta la que había sido su cama la última semana y se recostó en ella poniéndose la almohada sobre la cara queriendo gritar, pero fallando miserablemente en el intento, ¿Qué caso tenía de todos modos? Dándose por vencida Hermione se quitó la almohada de la cara para encontrarse con Madam Pomfrey quien la miraba con una mezcla de preocupación y desconcierto.

"Si busca ahogarse, déjeme decirle que lo está haciendo de la manera incorrecta" le dijo Pomfrey dándole una mirada desaprobatoria.

"Si al menos desaparezco por un par de días me daré por complacida" contestó de mala gana Hermione.

Pomfrey solo negó con la cabeza, ya estaba acostumbrada a los comentarios mordaces de Hermione además había algo mucho más importante que tratar.

"¿Se puede saber de dónde viene señorita Granger?" cuestionó Pomfrey dándole una mirada seria a Hermione.

"Solo salí a dar una vuelta" dijo Hermione mientras se sentaba en la cama. "Necesitaba algo de aire fresco"

"Hermione cuantas veces tendré que recordarte que te quedes aquí y descanses" Pomfrey le dijo con resignación mirando la capa de Slytherin que Hermione traía puesta, pero sin decir nada al respecto. "Al parecer tu paseo no salió bien o me equivoco"

"Me estoy muriendo, eso sucede. Tengo mis días contados y no puedo hacer nada al respecto"

"Tu magia se está fortaleciendo, solo dale descanso"

"Después tendré mucho tiempo para eso, ¿No cree?" respondió irónicamente Hermione

"Hermione no debería hablar así"

"Es la verdad, moriré al final de año, ¿Qué caso tiene seguir adelante?" preguntó Hermione totalmente resignada, pero luego un destello de esperanza vino a ella. "Me preguntaba si… ¿Existe alguna posibilidad de que mi enfermedad sea reversible?"

"Hermione…"

"Algún hechizo, alguna pócima, pido solo una oportunidad…" dijo Hermione tratando de contener el enorme deseo de romper a llorar. "No quiero morir… aún no"

"Hermione no quiero darte falsas esperanzas. Tu condición está fuera de mi alcance, qué más quisiera encontrar una manera de ayudarte, hay cosas en que incluso la magia tiene sus limitaciones"

"Por más que lo intente moriré, ¿Es eso lo que me quiere decir?"

"Hermione…"

"Necesito estar sola, no quiero ver a nadie…" sollozó Hermione mientras se recostaba en la cama y enterraba la cara en la almohada sin poder evitar lágrimas que comenzaban a caer por su angustiado rostro. Pomfrey la dejó sola no sin antes darle una mirada de disculpa, las palabras sobraban en estos casos, no había nada de lo que dijese que pudiera sanar el corazón herido de Hermione.

Hermione lloró por largas horas, no había nada que la hiciera sentir mejor, moriría y eso era todo, no había magia que la ayudara.

Después de la hora de almuerzo, Madam Pomfrey fue a ver como se encontraba Hermione, solo para descubrir que continuaba llorando sobre su almohada y sin signos de haber tocado la comida que estaba sobre la mesa junto a su cama, la cual estaba intacta. Sintiendo una enorme tristeza al verla en aquel estado, Pomfrey se sentó junto a ella en la cama acariciando su hombro con cariño.

"No puede seguir así mi niña, enfermarás"

"Ya estoy enferma, muriendo…" fue la sencilla respuesta carente de emoción que le dio Hermione.

"Creo que lo mejor es que tome una poción sin sueños y descanse, ya verá que cuando despierte se sentirá mejor"

Hermione no respondió, pero al ver el rostro preocupado y afligido de Pomfrey solo asintió. Pomfrey hizo aparecer la poción y se la dio a Hermione, quien dudando la acercó a sus labios y la bebió de un solo trago. Si al menos esto aliviara el enorme dolor que estaba sintiendo su corazón estaría agradecida, pero sabía que no existía pócima que hiciera eso.

Hermione apoyó una vez la cabeza contra la almohada cerrando sus ojos, se durmió casi al instante, Pomfrey se sintió agradecida por esto.

Para cuando Hermione despertó, el sol ya se había ocultado por completo. Recordando el encuentro con Draco, miró el enorme reloj que había en la pared y se dio cuenta que era pasada la medianoche.

Hermione se levantó a toda prisa y salió de la enfermería para ir a su encuentro con Draco en la torre de Astronomía. Esperaba que no fuera demasiado tarde, no sabía bien lo que hacía, pero el momento de ser sincera con Draco había llegado.

Con el corazón palpitando aceleradamente, Hermione subió hasta la cima de la torre, ahí estaba Draco, quien se paseaba con nerviosismo de un lado a otro, también había una maleta en el suelo, supuso que eran las pertenencias de Draco, al parecer se había tomado muy en serio su decisión de fuga.

Draco al sentir pasos tras él, se volteó para ver que era Hermione, una sonrisa aliviada se formó en su rostro al verla y pareció relajarse por completo por su sola presencia. Hermione en cambio lucía totalmente apagada y sintiéndose culpable por lo que tendría que hacer.

"Pensé que no vendrías Hermione, me tenías muy preocupado… ¿Dónde está tu maleta?" cuestionó Draco buscando el equipaje de Hermione que no lograba ver. "¿Acaso lo redujiste con magia? Pensé hacer eso, pero no soy tan bueno en esa clase de hechizo y..." Draco se detuvo en seco al ver el rostro mortificado de Hermione, fue cuando se dio cuenta que aún llevaba su capa de Slytherin.

"Necesitamos hablar Draco, no podemos seguir con esto, yo no puedo seguir con esto…"

"¿De qué estás hablando Hermione?" pregunto Draco confundido. "Hermione tenemos que darnos prisa, hoy fue un día horrible y…"

"Draco no me estás escuchando, no puedo huir contigo" habló Hermione con calma, ante la mirada herida de Draco.

"Hermione no te estoy entendiendo, no podemos quedarnos aquí…"

"No puedo hacerlo Draco, lo siento mucho" dijo Hermione con tristeza.

"¡Después de todo lo que hemos pasado me sales con esto!" gritó Draco enojado y apartándose de ella.

"Te amo Draco, no hay día que no lo haga" dijo Hermione con sinceridad.

"¿Entonces…?" preguntó Draco sin poder entender los motivos de Hermione. "Necesito que me digas que está pasando contigo Hermione, necesito saber porque estás haciendo esto tan difícil, necesito que seas sincera conmigo Hermione"

"Solo me queda este año" dijo Hermione armándose de valor para no derrumbarse en el intento, mientras las lágrimas comenzaban a acumularse en sus ojos, sabía que si cedía ante ellas jamás se detendrían.

"¿Para qué?" preguntó Draco desconcertado mientras se detenía frente a ella.

"Este año es todo lo que me queda Draco, no viviré más que eso..." respondió Hermione entre sollozos, bajando la mirada al piso sin querer encontrarse con la mirada de Draco.

En cuanto salieron aquellas palabras de la boca de Hermione, todo el mundo de Draco pareció detenerse por completo. Draco sintió como su corazón se apretaba dolorosamente en su pecho, mientras comenzaba a faltarle el aire. Miró a Hermione en completa agonía tratando de recuperar sus sentidos, lo cual parecía ser una tarea sumamente difícil.

"Draco lo siento mucho" se disculpó Hermione con tristeza, levantando por fin la mirada hacia él y encontrándose con aquellos ojos grises llenos de angustia y sufrimiento.

Draco escuchaba la voz de Hermione como si estuviese a un kilómetro de allí, sus oídos zumbaban, nada de esto tenía sentido.

"No, no, no puede ser…" dijo Draco recuperando la voz, la cual estaba cargada de dolor.

Hermione al verlo en tales condiciones se acercó a él y colocó una mano en su hombro, tratando de reconfortarlo de alguna manera, aunque no parecía hacer nada por él.

"Hermione… ¿des… desde cuándo lo sabes?" preguntó Draco con la voz cortada, levantando la vista hacia Hermione.

"Draco…" comenzó a decir Hermione, pero se detuvo al ver la mirada suplicante de Draco.

"¡Solo dímelo! Por favor Hermione… solo dilo" rogó Draco en un susurro apenas audible.

"Desde antes de Navidad" respondió con sinceridad Hermione sin apartar los ojos de Draco y sintiéndose completamente miserable por haber provocado su dolor.

"No puede ser posible… ¿Lo supiste todo este tiempo?" preguntó Draco mirando a Hermione.

Cuando sus miradas se encontraron, Hermione pudo ver la traición escrita en los ojos de Draco, mientras asentía con la cabeza para confirmar sus miedos.

Draco sin saber cómo manejar todo lo que estaba sintiendo en este momento, se acercó a Hermione y la tomó por los hombros apretando fuerte de ellos. "Por favor Hermione, ¿Dime que esto es mentira? ¡Vamos Hermione dímelo!" cuestionó Draco mientras las lágrimas se acumulaban en sus ojos.

"Es verdad Draco" respondió Hermione mirándolo mientras el dolor de Draco se traspasaba en lo más profundo de su ser. "Madam Pomfrey confirmó todo, mi magia está haciendo todo lo posible por mí, pero está agotada y de cierta manera yo también lo estoy" al decir esto Hermione bajo la mirada, era una verdad que no había querido asumir hasta ahora.

"¡No puedes rendirte así!" le dijo Draco sacudiendo los hombros de Hermione con brusquedad, mientras Hermione continuaba sin quererse encontrar con aquellos ojos suplicantes de Draco. "¡Por favor Hermione! ¿Dime al menos que lo intentarás?" pidió Draco desesperado.

Hermione siguió evitando su mirada, tratando ella misma de contener sus propias lágrimas. "Por favor Draco" suplicó Hermione, luego se obligó a mirarlo a la cara. "Ya es hora que lo asumas como lo hice yo"

"¡Como demonios quieres que lo asuma!" gritó Draco apartándose de Hermione y tocándose la cabeza con ambas manos en frustración. "Hasta hace poco creía que lo peor que me podría pasar era unirme al Señor Tenebroso y ahora resulta que la única chica que me ha importado en toda mi vida me pide que asuma que morirá, ¿Dime cómo esto parece ser justo?" A estas alturas Draco se paseaba de un lado a otro, golpeando la muralla de vez en cuando, tratando de sacar de alguna forma sus frustraciones y toda la ira acumulada.

"¿Crees que pienso que es justo?" comenzó a decir Hermione mientras sentía su propia ira crecer. "Hasta hace apenas unos meses mi mayor preocupación era pasar TIMO, y ahora sé que ni siquiera llegaré a la graduación… tampoco sé si pasaré quinto año. Si no muero quizás tampoco lo pase ya que mis calificaciones están por el suelo, así que de seguro reprobaré en todo… antes pensaba en que libro leería la próxima vez, ahora pienso en si veré un nuevo día, crees que no he llorado, que no he gritado, me he preguntado mil veces ¿Por qué a mí? Pero sabes una cosa… a pesar de todo, hay solo un motivo por el cual no cambiaría nada, ese motivo eres tu Draco" le dijo Hermione entre lágrimas acariciando su mejilla. "Si tuviera que vivir otra vida te volvería a escoger"

"No me pidas que lo acepte…" Draco no se pudo contener y varias lágrimas cayeron por su rostro.

"Por favor Draco, entiende…" le dijo Hermione angustiada.

Sin embargo, Draco no queriendo oír apartó la mano de Hermione bruscamente. "¡No me pidas que lo asuma porque nunca lo haré!" le espeto Draco con rabia.

"Draco, ya no hay vuelta atrás" le dijo Hermione completamente resignada.

Al oír esto Draco se acercó a las escaleras y las bajó a toda prisa, dejando a Hermione devastada y sintiéndose completamente miserable por haber provocado la infelicidad de Draco.

Hermione vio a Draco irse sin poder hacer nada para detenerlo, lo conocía bien y sabía que nada de lo que le dijera lo haría cambiar de parecer, porque ella en su lugar habría hecho exactamente lo mismo, no dejaría morir a quien ama, no lo dejaría partir.

Hermione sintió como sus fuerzas se desvanecían, cayendo al suelo sobre sus rodillas, llorando amargamente mientras apoyaba sus manos sobre el suelo, tratando de mantener sus sollozos bajo control, pero sin mucho éxito. Su corazón agitado se apretaba dolorosamente sobre su pecho, mientras gruesas lágrimas caían sin control sobre el frío suelo de piedra.

Le tomó varios minutos a Hermione tranquilizarse, su corazón estaba completamente destruido. Cuando por fin pudo recuperar en algo el control, se puso de pie con dificultad y bajo las escaleras de la torre, al llegar al corredor no había rastros de Draco por ningún lado. Ya no tenía caso volver a la enfermería. De todos modos, moriría con o sin ayuda mágica.

Los pasillos se encontraban desiertos a esta hora de la noche, lo que fue un gran alivio ya que de seguro su estado era deplorable y ni siquiera podría explicar lo que realmente estaba sucediendo.

Al llegar al retrato de la Dama Gorda dijo la última contraseña que recordaba, sin tener resultados, después de todo habían sido muchos días sin subir a la torre de Gryffindor. Al parecer la habían cambiado cuando estuvo en el hospital recuperándose de su última crisis. Hermione se sintió tan frustrada que comenzó a llorar con desesperación, mientras caminaba de un lado a otro sin saber qué hacer.

"¿Hermione?" dijo una voz y Hermione se volteó para encontrarse con la mirada preocupada de Harry.

"Harry es bueno verte, pensé que me quedaría aquí toda la noche, intenté entrar a la sala común, pero no me sé la contraseña y no me dejaron entrar y… y no quiero volver a la enfermería… es el lugar que más odio en el mundo, de verdad necesitaba estar aquí… ya no quiero volver a ese horrible lugar, por favor Harry, por favor no quiero volver ahí… sé que tú puedes entenderlo…" Hermione estaba hiperventilando, hablo a toda prisa y sin interrupciones, ante la mirada de tristeza que le dio Harry.

"Hermione, ¿estás bien?" preguntó con suavidad Harry, sin quererla alterar más. Sabía que era una pregunta tonta, pero necesitaba escucharlo de ella.

Hermione se detuvo por un momento a mirarlo, luego sin más lo abrazó fuertemente, llorando sobre su hombro. Harry pareció desconcertado por el estado angustiado de Hermione, pero de todos modos la abrazó.

"Harry yo…" comenzó a decir Hermione, pero Harry la detuvo.

"Shhh… no digas nada Hermione, no hace falta, estoy aquí"

"Draco me odia, me odia Harry… me odia…" dijo entre sollozos Hermione una y otra vez.

Harry gentilmente la condujo hasta el retrato de la Dama Gorda, dijo la contraseña y en cuanto se abrió la entrada a la sala común de Gryffindor, Harry condujo a Hermione hasta uno de los sillones mientras le servía un vaso con agua, el cual Hermione tomó con sus manos temblorosas y se lo llevó a la boca con dificultad para beber de él.

Cuando se tranquilizó un poco, se encontró con la mirada preocupada de Harry. "Gracias" le dijo en un susurro avergonzado.

"De nada, y no tienes que avergonzarte por pedir ayuda cuando la necesites, ¿No era eso lo que me dices todo el tiempo?" trató de sonar animado Harry, aunque su preocupación era evidente.

"¿No deberías estar durmiendo?" preguntó de vuelta Hermione queriendo cambiar de tema.

"No lograba quedarme dormido, lo cual es un alivio ya que aquí me tienes a tu disposición"

"No tienes que hacerlo Harry, estaré bien"

"No lo estás Hermione, deja de ser tan terca" dijo Harry con voz de mando, luego le dio una mirada entre incrédula y divertida a Hermione tratando de animar un poco las cosas. "¿Desde cuándo perteneces a Slytherin?" Preguntó con una ceja levantada, tratando de no reírse de la incomodidad de Hermione, quien una vez más se sintió avergonzada. Por lo que, sin querer responder a la pregunta de Harry, bebió el resto de agua que le quedaba a su vaso.

"Estás llena de sorpresas" dijo Harry cuando vio que Hermione permanecería en silencio.

"Harry hay tantas cosas que no sabes de mi…" dijo Hermione levantando la vista hacia él.

"Pero esta es la más extraña de todas, incluso peor que luchar con un troll en nuestro primer año"

Hermione le sonrió a su amigo, al darse cuenta que Harry se estaba tomando con humor sus palabras y quitándole el peso que ella misma le estaba dando.

"Ve a dormir, no te metas en problemas por mi"

"¿En qué momento cambiaron tanto las cosas?" preguntó Harry con melancolía.

"Supongo que se llama crecer" le dijo Hermione encogiéndose de hombros. Luego se acercó a él para darle un abrazo rápido y un beso en la mejilla. "Te quiero muchísimo Harry, ¿Lo sabes?"

"Lo sé, yo también te quiero mucho, ¿estarás bien?" preguntó Harry sonando triste.

"Siempre lo estoy" contestó Hermione tratando de sonar alegre, pero fallando miserablemente en el intento.

Harry simplemente negó con la cabeza con tristeza ante sus palabras. "Creo que necesitas descansar, te ves terrible"

"Me quedaré aquí un poco más, necesito… pensar"

Harry con esto entendió que Hermione quería estar sola, se rehusaba a dejarla sola en el estado que se encontraba, pero tenía que respetar las decisiones de su amiga y su privacidad, por lo que subió las escaleras y se fue a su cuarto con todo su pesar.

Una vez sola Hermione se recostó en el sillón junto a la chimenea, suaves lágrimas caían por su rostro. Draco debía estarla odiando por haberle ocultado algo tan importante y su corazón dolía de una manera que jamás imagino experimentar.

Habría dado todo por haber huido con él y escapar de todo el sufrimiento, pero ya no podía huir de su enfermedad y todo lo que eso conlleva, era hora de enfrentar su condición, además no se podía escapar de algo que la seguiría hasta el fin del mundo. Sin querer, sus ojos se cerraron lentamente mientras miraba las llamas rojizas moverse al son de una melodía inexistente.

"Granger, ¿Te sientes bien?" preguntó una voz a lo lejos, mientras una fría mano se posó en su frente.

Hermione se estremeció mientras abría los ojos lentamente y se encontró con la mirada preocupada de la profesora McGonagall, una mirada que veía muy seguido y que empezaba a odiar.

"Estoy bien profesora" dijo Hermione de manera poco convincente, sentándose en el sillón y quitándose el sueño de los ojos, mientras la profesora acercaba una silla y tomaba asiento frente a ella.

"Me tenías muy preocupada, Pomfrey me dijo que desapareciste y no sabía dónde estabas. ¿Me quieres contar por qué abandonaste la enfermería?" preguntó gentilmente la profesora, mientras Hermione bajaba la mirada a su regazo.

"Odio ese lugar" respondió con sinceridad Hermione, odiaba ese lugar más que ningún otro.

"Ya veo, han sido días difíciles después de todo" la voz de la profesora McGonagall era comprensiva.

"Profesora no quiero volver a ese lugar, por favor… no me obligue" la voz de Hermione era desesperada, lo que alertó a la profesora McGonagall.

"Hermione tranquilízate, no te obligaré a ir si no quieres, pero si comienzas a sentirte mal, quiero tu palabra de que recurrirás a mí" le dijo la profesora McGonagall con una mirada seria. "No quiero que te vuelvas a encontrar en una situación de peligro como la que acabas de pasar"

Hermione asintió vigorosamente mientras finas lágrimas caían de sus mejillas, provocando que la profesora McGonagall tocara su rodilla con afecto. "Cuando te sientas lista, mi despacho siempre estará disponible para ti, a la hora que sea, ¿Entendido?"

Una vez más Hermione asintió. "¿Puedo volver a clases?" preguntó Hermione preocupada por qué le negaran su petición, ya que necesitaba una distracción.

"¿Te sientes preparada para volver?" fue la inquisitiva pregunta de McGonagall.

"Si profesora, lo estoy" Hermione respondió sin dudarlo.

"Está bien, pero creo que deberías tomarte este día de descanso, no creo que el sofá haya sido el mejor lugar para descansar, por muy cómodo que sea"

"¿El día dice? ¿Qué hora es?" preguntó Hermione con preocupación, pues pensaba que solo se había dormido por unos minutos y al parecer el sol todavía no salía.

"Está por amanecer, pronto tus compañeros llenarán la sala común y no queremos que te vean así" dijo la profesora McGonagall tratando de ocultar su diversión.

Hermione sin entender, bajo la mirada tratando de comprender las palabras de McGonagall y su mirada se encontró con el logo de la casa de Slytherin para su gran consternación. Primero Harry y ahora McGonagall, definitivamente no sobreviviría para contarlo. Hermione pudo sentir su rostro enrojecer con mortificación.

"Deberías ir a tu cuarto Granger y tratar de descansar" dijo McGonagall negando con la cabeza ante la incomodidad de Hermione. "Desde mañana podrás retomar tus clases, si eso está bien contigo"

"Ahí estaré profesora" respondió Hermione sin atreverse a mirar a su jefa de casa.

Mientras se ponía de pie la profesora McGonagall y se dirigía a la salida, se detuvo mientras le daba una mirada escéptica a Hermione, quien la observaba irse. "Creí que en mis años en Hogwarts había visto todo, pero jamás creí ver a una serpiente en la torre de un león" dijo antes de voltearse y seguir su camino. Hermione pudo ver un brillo de diversión en la mirada de la profesora McGonagall para su gran consternación, nuevamente sintió su rostro enrojecer ante las palabras de la profesora, sintiéndose más avergonzada que nunca, ¿Con qué cara miraría ahora a su jefa de casa? De solo pensarlo se sintió mortificada. Si no moría de su enfermedad de seguro moriría de la gran vergüenza que sentía en este mismo momento.

Hermione subió hasta su cuarto, su corazón aún dolía enormemente. Se recostó sobre su cama cerrando las cortinas a su alrededor, apenas su cabeza tocó su almohada, sus pensamientos se dirigieron a Draco. Se preguntaba si estaba bien, si algún día la perdonaría...