Draco abrió lentamente sus ojos tratando de descifrar el motivo por el cual su cabeza dolía tanto y su cuerpo se sentía como si se hubiera caído de su escoba en pleno vuelo. Todo daba vueltas, miró a su alrededor para averiguar dónde estaba, aunque no fue algo difícil de descifrar ya que había estado en este lugar más veces de las que podía contar, estaba en los cuartos privados de Snape. No recordaba haber llegado allí, lo último que recordaba era estar bebiendo whisky de fuego en la cocina, eso explicaba la fuerte resaca que sentía, de seguro Snape lo había atrapado y lo trajo hasta aquí.
Draco se levantó del sofá en el que se encontraba para ir en busca de Snape, para que le aclarase lo que había sucedido, aunque de seguro estaría molesto por todo esto se arriesgaría ya que necesitaba respuestas, pero con lo único que se encontró fue con una nota escrita por él, que estaba sobre la mesa y junto a ella había una poción.
'Draco quedas excusado de las clases de hoy. No salgas de esta habitación, cuando regrese hablaremos y bebe la poción sin objeciones. Severus Snape'
Draco dio un suspiro resignado antes de tomar la poción entre sus manos, pensó en que lo necesitaba con urgencia, no discutiría en esto así que se la bebió de solo un trago, pero necesitaba salir de aquí, así que sin pensarlo se dirigió hasta la puerta y salió. Recordaba perfectamente las palabras de Hermione, necesitaba verla y comprobar que estuviera bien. Por lo que una vez fuera de las mazmorras fue en su busca, sintiéndose como un idiota por haberla dejado sola cuando más lo necesitaba, no se lo merecía.
Draco definitivamente estaba resignado a su destino, pero no dejaría que la vida de Hermione corriera su misma suerte, buscaría una manera de revertir su cruel destino, así fuera lo último que hiciera… no dejaría que Hermione muriera.
En otro lado del castillo, Hermione permaneció sentada sobre su cama por lo que pareció ser un largo tiempo, tratando de decidir qué hacer. Aunque una cosa era clara y era que no quería permanecer un día más en cama, no tenía sentido. Por lo que rápidamente se fue hasta el cuarto de baño que ahora estaba vacío, dándose una ducha rápida, se vistió para ir a clases. Necesitaba distraerse, esperaba que la profesora McGonagall pudiera entenderlo, quería volver a tener el control de su vida y esta era una buena manera de comenzar.
Hermione optó por perderse el desayuno, no quería ver a nadie con sus caras interrogantes en el Gran Comedor, era mejor evitar todo eso, sabía que tarde o temprano tendría que enfrentar a todos, pero prefería que fuera más tarde, si eso se podía aplazar mucho mejor.
Mientras Hermione se dirigía hacia la clase de Transformaciones con la profesora McGonagall, de pronto comenzó a nublarse su vista, mientras sus fuerzas se desvanecían, trato de dar un paso más en un intento pobre de seguir caminando cuando tropezó, creyó que se aventaría contra el suelo sin siquiera saber si tendría la fuerza de levantarse, pero sintió que alguien la sujetaba antes de tocar el suelo, pestañeo varias veces mientras trataba de enfocar su vista, al hacerlo se encontró con aquellos ojos grises que la miraban con una mezcla de tristeza y preocupación.
"Hermione, ¿estás bien?" le preguntó Draco en un tono angustiado, mientras acariciaba su mejilla.
Hermione no respondió, solo se quedó mirando con tristeza el rostro abatido de Draco, quien lucía completamente demacrado, como si no hubiese dormido en días. Aparte el fuerte olor a alcohol alerto a Hermione quien ahora lo miraba con gran preocupación.
Antes de decir cualquier cosa… "¿Que estás haciendo Malfoy?" vino una voz tras ellos. "¡Quita tus sucias manos de ella ahora mismo Malfoy!" Ron acababa de llegar y al presenciar aquel acto, no se pudo contener e increpo a Draco lleno de furia.
Draco demasiado concentrado en la mirada que le estaba dando Hermione no presto atención a Ron lo que pareció enfadarlo aún más.
"¡Dije que te apartes de ella!" gritó Ron una vez más, mientras se acercaba más.
Esta vez Draco dirigió una mirada molesta hacia Ron quien lo miraba con absoluto odio. "¿O si no qué comadreja?" preguntó en un tono burlón Draco, mientras ayudaba a Hermione a sentarse en el suelo.
Harry que venía tras Ron quedo perplejo ante aquella escena, Draco estaba de pie junto a Hermione que estaba en el suelo mientras ella parecía a punto de llorar, podía sentir que la sangre le hervía y se acercó peligrosamente a Draco, sin decir nada le lanzó un golpe en plena cara.
"¡Acaso te volviste loco Potter!" gritó Draco tocándose la nariz donde le había llegado el golpe.
"¡No vuelvas a tocarla!" le reprocho Harry enojado.
"¿Qué demonios te pasa?" grito Draco aún más fuerte acercándose a Harry para devolverle el golpe, en unos segundos ambos chicos estaban en el suelo golpeándose. Hermione al ver aquella escena se puso de pie con sus piernas aun tambaleándose y trató de separarlos inútilmente.
"¡Ya basta Harry! ¡Por favor déjalo!" Hermione grito con su voz llena de lágrimas, interponiéndose entre ellos, tratando inútilmente de separarlos.
Ambos chicos no parecieron reconocer la presencia de Hermione porque siguieron en lo suyo, se lanzaban golpes el uno al otro. Hermione cuando trató una vez más de separarlos, sintió como un golpe se estrellaba cerca de su ojo, botándola automáticamente al suelo.
Ron al ver esto, corrió enseguida hacia ella, esto pareció detener la pelea al instante. Ambos chicos miraron a Hermione sintiéndose culpables por lo que habían ocasionado.
Ron ayudo a Hermione a ponerse de pie con dificultad mientras ella trataba de mantener el equilibrio.
"¡Pueden dejar de pelear por una maldita vez!" espeto Hermione con enojo, mirando a ambos.
"¡Este idiota tiene la culpa, ha sido responsable de todo lo malo que te pasa!" dijo Harry acercándose una vez más a Draco.
"¡Ya basta Harry!" grito Hermione interponiéndose en su camino.
Harry se detuvo y la miro perplejo "¿Después de todo lo que ha hecho este imbécil aun lo defiendes?" pregunto Harry molesto.
Sin embargo, Hermione solo se quedó en silencio desviando su mirada de él, pensando en que decir… pero Draco se adelantó parándose junto a ellos y dándole una mirada significativa a Hermione.
"¿Cuándo le dirás la verdad Hermione?" pregunto Draco mirando a Hermione con tristeza, cuando Hermione levanto su mirada hacia Draco, este pudo ver la angustia en ella.
"Draco por favor no lo hagas... por favor" le dijo Hermione en voz baja y con ojos suplicantes.
En ese momento se abrió la puerta del salón que estaba junto a ellos y salió McGonagall junto a Snape, quiénes al ver la gran conmoción frente a ellos se acercaron, evadiendo a algunos estudiantes que se habían detenido a observar lo que sucedía.
Tanto Snape como McGonagall vieron el estado en que se encontraba Harry y Draco quienes lucían como si se hubieran peleado con un troll, mientras Hermione no dejaba de llorar a su lado.
"¿Me quieren explicar lo que está sucediendo?" pregunto McGonagall con autoridad, mirando de un chico a otro con el ceño fruncido.
Ninguno respondió, ambos miraron cualquier lado menos a su profesora, pero con la culpabilidad escrita en sus rostros.
Al ver esto la molestia habitual de Snape pareció crecer, se volteó hacia los estudiantes a su alrededor. "¡Quiero que vayan a sus respectivos salones, ahora mismo!" La multitud no tardo en dispersarse, por lo que ahora su mirada se fijó en Draco, quien había estado evitando mirarlo.
"¿Qué está sucediendo señor Malfoy?" cuestiono enojado Snape, dándole una mirada molesta ya que se suponía que debía quedarse en su habitación para evitar que lo vieran en aquel estado deplorable en el que se encontraba, ahora con su rostro lastimado lucía mucho peor.
Draco quien había estado guardando silencio absoluto, levantó la mirada hacia su padrino con sus ojos llenos de furia, la noche anterior venía a él como un cruel recordatorio de que su padrino en quien confiaba le había ocultado algo tan importante todo este tiempo, podía sentir la traición dentro de todo su ser.
"Al parecer yo siempre soy el último idiota en enterarme de todo, ¡tú lo sabias y nunca me lo dijiste!" le espetó con rabia Draco a Snape sin poderse contener, todo el enojo acumulado durante tanto tiempo tenía que ser liberado de alguna manera sin importarle quien lo pudiera escuchar.
"¡Malfoy quieres tranquilizarte, ve a mi despacho en este mismo momento y espérame ahí!" le dijo Snape a Draco con calma, pero en un claro tono de advertencia que no dejaba lugar a discusiones.
Pero Draco no estaba teniendo nada de eso, que más podría perder… "¡No quiero oírte! ¡Lo sabias y no me lo dijiste…!" la voz de Draco se quebró al final, pero su mirada acusadora y llena de dolor nunca se apartó de Snape.
"¡Quieres por favor calmarte Malfoy!"
"Deja de llamarme así, solo me recuerda mi maldito padre… ¡Estoy cansado de esto, de ser el imbécil que debe mantenerse siempre fuerte ante los demás!"
Todos miraban en completa confusión la escena frente a ellos, Draco parecía tan fuera de sí con su voz cargada de dolor, esta era una parte que nadie más que Hermione y Snape conocían, pero ante los ojos de Harry, Ron y McGonagall era muy confusa.
Draco volvió su mirada a Hermione con la preocupación escrita en cada uno de sus rasgos. "Hermione hasta cuando seguirás con esto, no ves cuanto sufren los demás… ellos tienen todo el derecho a saberlo… estas siendo egoísta, no sabes cuánto haces sufrir a quienes te rodean... ¡Por una maldita vez deja de pensar solo en ti!" Draco no sabía muy bien por qué de pronto se sentía tan enojado, pero lo últimos acontecimientos lo estaban abrumando por completo y ya no podía soportarlo más.
"Draco no lo hagas... todo esto no es asunto tuyo… por favor…" le pidió Hermione con ojos suplicantes.
Harry los observo por unos segundos en completa confusión. "¿De qué está hablando Malfoy?" preguntó Harry mirando a ambos de un lado a otro. "¡Vamos Hermione! ¿De qué se trata todo esto?" grito Harry al no recibir ninguna respuesta por parte de Hermione.
"Harry por favor..." susurró Hermione negando con la cabeza, mirando a su alrededor mientras se encontraba con todas las miradas puestas en ella.
"Pensé que éramos amigos, pero últimamente lo único que haces es ocultarnos cosas, ya ni siquiera sé quién eres Hermione, es increíble que Malfoy sepa más de ti que nosotros que hemos sido amigos por cinco años, ¡cinco años Hermione! ¿acaso eso significa algo para ti?" le espetó Harry enojado, perdiendo completamente el control, mientras Hermione solo bajaba la mirada conteniendo sus lágrimas. "Ya veo donde están puestas tus lealtades Hermione. ¡Quédate con él y no me busques cuando te des cuenta que él te traiciono como lo hacen todos los de su clase!" dijo Harry mientras se alejaba, empujando a Draco en el proceso.
"¡Espera Harry! Por favor no te vayas…" suplicó Hermione mientras veía como Harry se iba, pero este nunca se volteó, solo se fue.
Hermione apoyo sus manos sobre su cara mientras varias lágrimas caían por su rostro, Draco trato de acercarse, pero Ron que estaba cerca lo alejo y abrazo a Hermione protectoramente.
"¿Me quieren explicar lo que está pasando aquí?" cuestiono la profesora McGonagall acercándose a los chicos, dándole una mirada interrogativa a cada uno de ellos.
"No entiendo nada de lo que está pasando, será mejor que comiencen a hablar, ¿qué significa todo este alboroto?" preguntó una vez más cuando los chicos permanecieron en silencio.
Nadie dijo nada, Ron y Draco solo se daban miradas asesinas mientras Hermione miraba angustiada entre ellos y la profesora.
"¡Este idiota estaba molestando a Hermione!" dijo Ron mirando con total desprecio hacia Draco.
"Eso no es cierto, no es mi culpa que estés celoso de que Hermione me tome más en cuenta a mí que a ti comadreja" respondió Draco con desdén mirando despectivamente a Ron.
"¡Ya basta ustedes dos!" los detuvo McGonagall con su voz severa, dirigiéndoles una mirada enojada a ambos, luego su mirada se dirigió hasta Hermione. "Señorita Granger, ¿te encuentras bien?" Hermione solo asintió. "¿Me quiere decir qué fue lo que paso?" preguntó la profesora McGonagall con calma mientras observaba atentamente a Hermione quien parecía que se desmayaría en cualquier momento.
Hermione odiaba estar en medio de esta lucha, sabía que no podía estar al lado de ninguno sin que el otro saliera lastimado. Así que solo bajo la vista al suelo sin querer encontrarse con la mirada de nadie.
"Ya veo, al parecer no llegaremos a la raíz de este asunto sin su cooperación" dijo con un suspiro frustrado la profesora McGonagall. "Lo que sí está claro es que tuvieron un enfrentamiento, y déjenme decirles que no tolerare que se peleen como animales salvajes en este colegio, han sido compañeros por cinco años, ya deberían dejar de comportarse como niños y aprender a tolerarse. Nadie les pide que sean amigos, pero al menos a estas alturas ya deberían aprender a aceptar sus diferencias" termino de decir McGonagall con una mirada seria.
Tanto Ron como Draco asintieron con la cabeza en aceptación, no discutirían ante las palabras de McGonagall después de todo sabían que tenía razón, pero no lo admitirían en voz alta.
"Una vez aclarado esto" continuo McGonagall, esta vez dirigiéndoles una mirada desaprobatoria a Draco. "Señor Malfoy hasta aquí puedo sentir el olor a alcohol, lo que yo no entiendo es como tuvo acceso a eso" Draco bajó la mirada avergonzado, podía sentir los ojos de su padrino sobre él. "No puedo creer esta clase de comportamiento, todo esto es intolerable"
Snape quien se había mantenido en silencio hasta ahora, intervino. "Profesora McGonagall me encargare personalmente de hacerle saber al señor Malfoy mi descontento y que reciba un castigo apropiado por esta inexcusable falta"
"Eso espero Severus, en todos mis años jamás había visto esta clase de comportamiento, estoy muy decepcionada de usted señor Malfoy" dijo la profesora dándole una mirada severa a Draco, pero este no la vio al mantener la cabeza baja sin querer complicar las cosas, se sentía tan cansado de escuchar el reproche de los demás hacia su persona.
"Será mejor que vaya a la enfermería señor Malfoy y le vean ese golpe que recibió antes que empeore" esta vez la voz de McGonagall era mucho más tranquila, por lo que Draco levanto la vista hacia ella y pudo ver por primera vez que su preocupación estaba dirigida hacia él. Draco sin saber que decir, solo asintió con la cabeza antes de darse media vuelta e irse.
Una vez que se fue Draco, Snape hizo un gesto de despedida antes de perderse por el corredor hacía su clase, dejando solos a los de Gryffindor.
Esta vez la mirada de McGonagall se dirigió a sus leones, antes de decir cualquier cosa Ron se le adelanto. "Profesora…" comenzó a decir Ron con nerviosismo.
"Ahora, ¿qué sucede señor Weasley?" preguntó con impaciencia McGonagall.
"Hermione también recibió un golpe" declaro Ron, mientras le daba una mirada de disculpa a Hermione.
"¿Es eso cierto, señorita Granger?" cuestionó con preocupación la profesora McGonagall.
"Estoy bien" dijo Hermione de mala gana, dándole una mirada molesta a Ron por haber abierto la boca.
"No fue lo que pregunte señorita Granger" dijo McGonagall con cierta impaciencia, pero al ver que Hermione no cooperaria, negó con la cabeza con resignación. "Será mejor que también vaya a la enfermería y que Pomfrey la examine y después de clases espero que venga a mi oficina, necesito aclarar varias cosas con usted"
Hermione le dio una mirada enojada a Ron una vez más, antes de dar media vuelta y dirigirse a la enfermería de mala gana.
A mitad de camino se encontró con Draco quien estaba sentado en el borde de una ventana sin importarle el mundo, perdido en sus pensamientos. Por alguna razón esto pareció encender el enojo en Hermione, quien se acercó a él pisoteando fuerte el piso y deteniéndose frente a él con los brazos cruzados.
"¡Como te atreves a decir eso delante de todos!" lo confronto Hermione enojada y apuntando el dedo índice sobre su pecho.
"Son tus amigos, necesitan saberlo" respondió Draco con calma y poniéndose de pie frente a ella, quien esta vez guardo silencio. "¿Acaso esperas que se enteren el día de tu funeral?" pregunto Draco con frialdad, aunque su voz estaba cargada de dolor.
"Esa es la idea" respondió Hermione sintiendo como su enojo crecía sin poderlo controlar. "Está bien, estas molesto por haberte ocultado esto por tanto tiempo, pero eso no te da ningún derecho a ser un imbécil con mis amigos"
"¿Así que eso piensas de mí?" pregunto dolido Draco sin apartar la mirada de los ojos furiosos de Hermione. "Si son tus amigos al menos deberías tener la decencia de confiar en ellos, sabes que no son mis personas favoritas, pero si al menos yo tuviera a uno de ellos en quien confiar…"
"¡Eres un idiota Draco Malfoy!" grito Hermione con enojo antes de dar media vuelta y marcharse.
Draco la vio marcharse sin poder hacer nada por retenerla, Hermione tenía que darse cuenta por ella misma cuanto lastimaban sus acciones.
Hermione se fue a caminar cerca del Lago Negro, negándose por completo a pasar otra mañana en un cuarto de enfermería. Cuando estuvo cerca del lago pudo ver que no era la única que había decidido dar un paseo, a lo lejos vio que se encontraba Harry quien lanzaba piedras hacía el lago, Hermione sabía que esto de alguna manera calmaba sus frustraciones, sintiéndose culpable por haber provocado esto, se acercó a él.
Hermione ya no podía seguir guardándose todo lo que estaba sintiendo, no podía seguir alejando a las personas que amaba. Aunque no quería aceptarlo, sabía que Draco tenía la razón absoluta en esto.
Por lo que Hermione camino lentamente hacia él, podía ver cuán enojado estaba Harry, pero ya no podía seguir postergando lo inevitable. "Harry ¿podemos hablar?" preguntó con calma Hermione.
Harry se detuvo en seco al oír la voz de Hermione, se volteó para enfrentarla sin poder ocultar lo herido que se sentía.
"¿Ahora quieres hablar Hermione? Después de todo ya escogiste" le reprocho Harry con molestia, antes de darle la espalda a Hermione nuevamente y seguir lanzando piedras al río.
"¿Puedes al menos escucharme?" insistió Hermione con desesperación.
"Ya es tarde Hermione, no puedo ver como arruinas tu vida al lado de ese imbécil"
"¡Draco no tiene nada que ver en esto!" le espetó Hermione con enojo, mientras varias lágrimas se filtraban de sus ojos. "Por favor déjalo fuera de esto…" esta vez su voz no era más que una súplica.
"¡Deja de defenderlo! ¿Aun no entiendo por qué te empeñas en defenderlo? ¡Mírate Hermione, no eres ni la sombra de lo que eras!"
"¿Por qué no puedes ponerte por un minuto en mi lugar?"
"Ese imbécil acabo con todo lo bueno que hay en ti, vi cómo te ves en realidad, ahora resulta que tienes que usar un hechizo sobre ti para que nadie vea en lo que te has convertido, ¿qué más nos has ocultado Hermione? ¿acaso también te unirás al lado oscuro?" le espetó Harry volteándose hacia ella.
Hermione bajó la mirada mientras su vista se nublaba por las lágrimas y suaves sollozos salían de sus labios, esto pareció enojar mucho más a Harry.
"¿Te das cuenta todo lo que ha provocado?" preguntó Harry con brusquedad.
"¡YA BASTA!" gritó Hermione con furia sin poder seguir escuchando las acusaciones de Harry.
"¡No lo haré hasta que entiendas!" le dijo Harry mientras ponía sus manos sobre los hombros de Hermione para hacerla entender. "¡Ese imbécil está acabando contigo!"
Hermione podía sentir como el dolor al escuchar las palabras de Harry se iba mezclando con ira, pero también pudo encontrarle un sentido a las palabras de Draco.
Hermione trató de calmar su corazón agitado cuando levantó la mirada hacía Harry y se encontró con sus ojos enojados y llenos de preguntas. Sabía que ya no podía seguir ocultándolo, había llegado el momento de ser sincera.
"¡Tengo cáncer!" soltó Hermione sin poder seguir soportando los reproches de Harry y sin apartar su mirada de la de él.
Harry al escuchar aquellas palabras salir de la boca de Hermione soltó sus hombros como si se hubiese quemado, luego busco la mirada de Hermione para encontrar un indicio de error, pero solo se encontró con una mirada sincera cargada de dolor. Harry sintió como si le hubiesen volteado un balde de agua fría sobre su cabeza. Su mirada se quedó congelada frente a la de Hermione quien parecía a punto de colapsar en su lugar.
"Tengo leucemia terminal" continúo diciendo Hermione con calma antes de que acabara toda su valentía Gryffindor, podía sentir su corazón latir aceleradamente ante su cruel confesión.
"¿De qué estás hablando Hermione?" preguntó Harry con la voz temblorosa.
"Lo que oyes Harry. Cuando comenzaron las clases me diagnosticaron… ya era demasiado tarde para mí, no queda mucho… no hay nada que hacer…" esta vez la voz de Hermione se quebró mientras suaves lágrimas comenzaban a caer por su rostro.
Harry quedó mirando a Hermione en busca de algún indicio de equivocación por parte de ella, pero solo se pudo encontrar con su mirada angustiada, pero sincera. A pesar del sufrimiento en los ojos de Hermione, Harry también pudo ver tranquilidad, como si su cuerpo y su alma se hubiesen quitado un gran peso de encima y al fin estaban en completa armonía.
Pero ante los ojos de Harry esto era mucho más de lo que podía procesar, no habían dudas en lo que decía Hermione, pero tampoco había ninguna esperanza, pudo sentir como su propio mundo se detenía frente a él, su amiga se estaba muriendo y él solo la juzgo sin piedad. Ahora todo tenía sentido, las piezas del rompecabezas por fin encajaban, Harry se sintió tan miserable por haber provocado esto, por haber demorado tanto en descifrar el acertijo que tuvo por mucho tiempo frente a sus ojos y se negaba a ver. Por no haber estado con su amiga cuando más lo necesitaba, por haber dudado cuando ella solo lo estaba protegiendo de su realidad.
Hermione le dio el tiempo necesario para que Harry procesara lo que le acababa de contar, pero esto no parecía ir bien, el rostro de Harry cada vez se tornaba más blanco del que creía posible, parecía tratar de mantener su respiración controlada, pero fallaba en el proceso.
Hermione se acercó hasta él con preocupación, colocando una mano en su hombro para traerlo de vuelta en lo que parecía ser una batalla interna llena de conflictos. "Harry no te sientas culpable…" le susurro Hermione en su oído mientras lo abrazaba con ternura.
Pero Harry quien parecía volver en sí, se alejó de ella. "¿No lo entiendes Hermione? No necesito tu perdón, fui un imbécil, perdí todo este tiempo pensando que te habías alejado por él, ¿dime que voy a hacer con todo esto? ¡Como pude hacerte esto!"
"Harry…"
"No Hermione. Me equivoque, pude estar contigo, no me pidas que lo entienda… pude haber hecho algo y no lo hice… hasta Malfoy fue más comprensivo que nosotros tus amigos, que yo... fui un imbécil por no haberlo visto antes"
"Todo esto es mi culpa… no quería cargar con su dolor y no valore sus sentimientos, lo lamento mucho" dijo Hermione con sinceridad mientras su corazón parecía apretarse con aprensión al ver a su amigo en este estado.
"¿Dime cuanto queda?" preguntó Harry levantando la vista hacía ella.
"Harry…" comenzó a decir Hermione negando con la cabeza ante lo inevitable.
"Por favor Hermione" suplicó Harry en voz baja.
Hermione quería tanto negarse a responder, pero sabía que esto al final ocasionaría mucho más sufrimiento de lo que ya había hecho al ocultar su secreto, además todo esto ya la tenía agotada, no quería seguir guardando sus sentimientos solo para ella, sus amigos tenían el derecho a saberlo, después de todo se los debía.
"Según Pomfrey no pasaré este año" respondió Hermione con su voz apagada y tranquila, ya resignada a su destino.
"¡Oh por dios!" dijo Harry dándole la espalda a Hermione sin poder contener sus sollozos angustiados salir de su garganta.
Hermione podía sentir su propia angustia crecer ante el estado de Harry, era la primera vez que lo veía perder así el control de sus emociones. Hermione sin decir nada se acercó hasta él y lo abrazó por la espalada, apoyando ambas manos sobre sus hombros mientras recostaba su cabeza en la espalda de Harry. "Te prometo Harry que todo estará bien"
"Nunca nada estará bien…" sollozo Harry negando con la cabeza.
"Lo estará, algún día tu corazón encontrará la paz que necesita, es una promesa" le aseguro Hermione con tranquilidad ante la negativa de Harry quien no podía contener sus sollozos. "Tendrás una vida larga y feliz, podrás darle al mundo la luz que necesita, estoy segura de eso. Agradezco al cielo haberte conocido, quizás mi vida no sea muy larga, pero fui muy feliz"
"Lo siento Hermione, lo siento mucho" le dijo Harry volteándose y abrazándola con fuerza.
"Yo también lo siento" le dijo Hermione con su voz suave. "Lo siento mucho…"
