El timbre sonando fuertemente no fue suficiente para que cierto castaño dejará de caminar de manera lenta mientras parecía estar muy sumergido en sus pensamientos. Sin embargo, unos pasos apresurados acercándose a él, si fueron lo suficiente para que el saliera de sus pensamientos.
Pues el sabía quién era la dueña de aquellos pasos cerca.
— vienes tarde, eso significa que no vas a tener buen día — dijo la voz de aquel castaño mientras seguía caminando.
— ¡Ay no, por favor no me digas eso!, ¡No esté día!— respondió la rubia estando al lado de aquel castaño quien sonrió levemente tras darse cuenta que la rubia a su lado no se había dado cuenta del juego que había en sus palabras dichas.
— vamos Candy, mira el lado bueno. Al menos hace una bonita tarde como para hacer lo que piensas hacer. — dijo el castaño una vez estando afuera donde se podía apreciar una hermosa tarde con un sol casi por irse para ser reemplazado por la noche.
— tienes razón Terry, hoy fue un bonito día. — comentó la rubia mientras bajaba su mirada hacia sus manos en dónde traía un sobre color rosa, pareciendo una carta.
— ¿Trajiste la carta?— pregunto Terry de inmediato tras sus ojos azules encontrar aquel sobre rosa entre las manos de Candy.
— si, hoy en la madrugada termine de escribirla. ¿Te gusta el color del sobre?. — pregunto la rubia con cierto aire de desconfianza en su tono de voz tras mostrar el color del sobre que estaba en sus manos.
— con que te guste a ti es suficiente Candy, y además los colores son solamente colores que no tienen un género en específico. —había dicho Terry logrando lo que quería y eso era : hacer sonreír a la rubia pecosa que caminaba a su lado.
— a veces quisiera que todos fueran como tú, Terry.— respondió la rubia con mirada baja mientras seguía caminando.
— por algo soy tu amigo, Candy.— Dicho aquello el castaño de ojos azules llamado Terry, llevó su bella mirada azulina hacia la rubia a su lado. —suspiro está solito, deberías ir con el. — había dicho el castaño tras su mirada azulina encontrar a cierto rubio de ojos azules que estaba cerca del un pequeño rosal de rosas rojas.
—¿Me veo bien?.— pregunto Candy llamando la atención de Terry quien llevo su mirada hacia aquella rubia.
— ese vestido se ve muy lindo junto con tus ojos, pecosa — contesto el castaño mientras en su rostro se dibujaba una suave y dulce sonrisa, mientras se guardaba todo lo que quería decir realmente.
— sabes que odio que me llames así, pero también eres muy lindo conmigo, ¿Qué se supone que debo de hacer contigo mocoso engreído?— pregunto la rubia verdaderamente pareciendo confundida mientras miraba a aquel castaño con cierta diversión.
— para empezar deberías de dejar de llamarme así.
— lo haré hasta que tú dejes que llamarme pecosa.
— eso no será posible, pecosa— dicho aquello la rubia de ojos verdes estaba lista para una de sus peleas de rutina sin sentido con aquel castaño. — mira eso, suspiro parece irse, y tú no las dado tu carta. ¿Por qué no en lugar de estar aquí conmigo vas con el y cumples uno de tus sueños?.— pregunto el ojiazul tras ver como aquel rubio que estaba en el rosal de rosas rojas empezaba a caminar hacia la salida.
— ni creas que esto ha terminado Terry, ya verás que muy pronto tendré a alguien que me ayude a defenderme de ti.— dijo aquella rubia fingiendo estar molesta mientras se alejaba de aquel castaño, sin saber lo que había ocasionado.
Ver a Candy acercarse a aquel rubio fue suficiente para que Terry se alejara de ahí sin querer ser testigo de como aquella rubia cumplía un deseo que simplemente había ocasionado un vacío en el corazón de Terry quien se alejaba más y más deteniendo todo lo que sentía en su interior.
Sabía que había roto una promesa.
Pero sabía también que ver a la dueña de sus sentimientos con alguien más iba a terminar de destrozar su corazón.
— es más fácil hablar que hacerlo, ¿Verdad Terry?.— le decía una voz femenina a la espalda de Terry quien soltó un suspiro como llenándose de paciencia.
— ¿Qué quieres ahora Karen?, ¿Acaso tienes más ejercicios de matemáticas sin resolver?. — pregunto el castaño con amargura en su voz y en sus bellos ojos azules.
— no, está vez no vengo por tu ayuda. — contesto la castaña a tiempo que tomaba asiento al lado del castaño en una banca color verde. — de hecho estoy preocupada por ti, Terry— dijo suavemente la castaña cerca de Terry cómo si fuera un secreto.
— ¿Y por qué tienes que estarlo?
— ¿Acaso piensas guardar tus sentimientos para siempre?.
— no se de qué hablas Karen— contesto el castaño mientras fingía no entender lo que claramente si entendía.
— ¡Por dios Terry!, Yo no soy una ciega al igual que Candy que no se da ni siquiera cuenta de cómo tus ojos brillan cuando la miras.
— es por el sol y además creo que estas confundiendo las cosas Karen.—respondió el castaño llevando su mirada hacia aquella castaña a su lado. — Candy y yo solo somos amigos, y además ella...,tiene sentimientos por alguien más.—había dicho el castaño para desviar su mirada, sintiendo como aquellas palabras parecían sal tras decirlas.
— pero tu no la quieres como amiga, ¿verdad?
— claro que la quiero como amiga,pero...
— ¿pero...?
- es complicado, ¿Cómo se supone que debo decirle a una amiga que lo que quiero no es su amistad si no su amor?.- pensó el castaño en voz alta a lo que Karen se encogió de hombros mientras que en su rostro había una sonrisa.
—¿Y que tal si ella también tiene sentimientos por ti?, Sería una pena no decirle tus sentimientos.— había dicho Karen para soltar un suspiro. — no soy una experta en cosas del amor Terry, lo único que puedo decirte es que te queda más de dos meses para decirle a Candy lo que sientes por ella, es suficiente tiempo, ¿No lo crees? — dijo Karen logrando que Terry la mirará sin saber que decir.
Sabía que Karen tenía razón con sus palabras, el castaño sabía de sobra que tenía poco demasiado tiempo para decirle a Candy sobre sus sentimientos por ella, ya que básicamente los días de Terry consistían en : clases, tareas, casa y finalmente pero más importante : estar con Candy en cualquier situación sin importar la situación de el mismo.
— necesito que me ayudes.— había dicho Candy tras llegar hasta donde Terry y tomar con sus manos la muñeca del castaño.
—¿Adónde me llevas pecosa?.— pregunto el castaño mientras caminaba al mismo ritmo de Candy.
— Quiero ir de compras.
— Candy tú no necesitas tanta ropa.—dijo el castaño sin pensar logrando que Candy llevara su mirada hacia el.
El castaño trago en seco, sin saber que hacer y que decir ante lo que había dicho, su corazón latía como loco mientras guardaba silencio esperando en el universo que Candy no se enojada o dijera algo que lo pusiera en aprietos.
—eso mismo me dijo suspiro ayer. — dijo la rubia con leve y pequeño sonrojo que fue la escapatoria perfecta para el castaño para fugazmente cambiar de tema.
—¿Qué, que te dijo exactamente?.— pregunto Terry mientras intentaba controlar internamente todas las alarmas en su interior tras Candy no se da cuenta de la verdad de sus palabras.
—suspiro miro mi vestido y me dijo : te ves muy bien con ese vestido, ¿pero sabes?, creo que te mirarás más bonita si los cambias por un vestido más corto con un toque más sensual y excitante.— dijo la rubia haciendo que todo lo dicho fuera dicho imitando la voz de aquel rubio de ojos azules.
—¿Enserio suspiro te dijo todo eso?.— pregunto el castaño deteniendo su paso, sin poder creer todo lo que aquel rubio le había dicho a Candy quien sonrió de manera dulce mientras asentía con su cabeza.
— si, y además el me invitó a ver una película está noche, ¿Ahora entiendes por qué necesito más ropa? .—pregunto la rubia a lo que el castaño se limito a asentir con su cabeza.- bueno, entonces sigamos. —-ordeno Candy a tiempo que volvía a caminar sin soltar a Terry quien no obtuvo de otra más que acompañar a la rubia a comprar más ropa sin importar que aquello fuera una total tortura.— ¿Te gusta como me veo?.— pregunto la rubia a tiempo que mostraba al castaño un vestido negro en su cuerpo.
— se ve, muy bien en ti— respondió el castaño mientras tragaba grueso tratando así de controlar lo que en verdad quería decir sobre aquel vestido negro en el cuerpo de Candy.
— se honesto, ni siquiera lo has visto.— dijo Candy logrando que el castaño muy a su pesar levanto su mirada, encontrándose con un vestido negro que era sensual pero demasiado corto tanto que dejaba casi toda la pierna y entre pierna al aire en aquella rubia.
Terry soltó un suspiro sin saber que decir, el llevo su mirada azulina hacia el rostro de Candy quien estaba distraída sin darse cuenta de todo lo que el castaño le estaba diciendo solo con la mirada.
— te quedaste callado, eso significa que no te gustó. ¿Cierto?— pregunto la rubia algo desanimada tras el silencio del ojiazul.
— honestamente, creo que es mejor la falda con el chaleco corto.
— tienes razón, definitivamente estamos sincronizados— había dicho la rubia logrando que Terry sonriera triste y levemente.—¡Encontramos la ropa perfecta para mi cita!, ¿Sabes lo que eso significa?
El castaño asintió con la cabeza.
— tu cita va por buen camino.— respondió el castaño muy a su pesar logrando que Candy gritara bajo pareciendo emocionada.
— ¡Somos los mejores!, ¿Chocamos esos cincos?.— propuso la rubia a tiempo que elevaba sus manos esperando a que Terry también lo hiciera para así unir sus manos por unos segundos sin saber que ese simple y inocente choque de manos habían logrado que el corazón de Terry se sintiera completo y feliz, pues había latido fuerte y rápido eso hasta llegar a la ansiada noche en dónde Candy caminaba de izquierda a derecha, pareciendo impaciente.
— pecosa toma asiento, me estás mareando con tantas vueltas. — dijo el castaño de manera suave sin importar que por dentro todo en el fuera como lava ardiendo mientras permanecía sentado en una silla.
— es que el no llama, ¿Cómo se supone que debo estar sentada cuando ni siquiera me habla? . ¿Ya viste la hora?, Faltan menos de cinco minutos para que la película que vamos a ver empiece.
— vamos pecosa, no te desesperes tanto. De seguro, suspiro viene en camino o tal vez, tuvo un contratiempo. — contesto Terry sin mirar a la rubia quién detuvo su paso para empezar a pensar o más bien a recordar.
— eso es imposible, se los horarios de suspiro de memoria, a esta hora no tiene nada que hacer más que dormir o tal vez ver...— el aparato a su lado sonando de la nada interrumpió lo que Candy planeaba decir pues quién hacia que el aparato sonara era...— !Es suspiró!, ¿Que hago? ¿Qué le digo? ¿Cómo debería saludarlo? — pregunto la rubia rápidamente poniéndose histérica y evidentemente sin saber que hacer.
— Candy es solo una llamada — le recordó Terry con voz neutra no pareciendo muy contento. — contestas, le dices hola, le preguntas a qué hora va a llegar por ti y ya eso es todo, la conversación fluirá sin que tú te des cuenta.
— tienes razón, lo siento, !soy todo un desastre!— respondió Candy a tiempo que tomaba aquel aparato sobre sus manos
— si, pero eres mi muy lindo desastre — se dijo Terry así mismo mientras miraba a Candy responder a aquel rubio de forma muy rápida. — ¿Y que te dijo suspiro? —-preguntó el castaño tras Candy terminar aquella llamada.
— dijo que me esperaría en la entrada del cine. — contesto Candy mientras trataba de controlar sus nervios cuáles no dejaban que viera la realidad que Terry comenzaba a sospechar.
— ah ya veo...—-respondió Terry mientras pensaba en una idea de hacer que Candy no fuera a esa dichosa cita la cuál era muy obvio no iba hacer posible.Pues primero el mentado suspiro había tardado en llamar y cuando al fin se había dignado en llamar había dicho que Candy fuera por si misma al lugar donde sería su "cita".
— no tengo mucho dinero, creo que me tocará caminando.— dijo la voz de Candy sacando a Terry de sus pensamientos.
— te acompaño.— dijo Terry de inmediato al mismo tiempo que se ponía de pie.
— no, no es necesario. De seguro suspiro llegará tan pronto cuando yo llegue.
—estaré contigo hasta que suspiro llegué, y después me iré a mi casa. —aclaro el castaño logrando que Candy sonriera dulce y levemente.
— ¿Harías eso por mi?.
— eso y más mi pecosa.— dijo el castaño a tiempo que tocaba con su dedo índice la nariz de la rubia casi pareciendo imposible ocultar lo mucho que amaba tocar con su dedo aquella nariz llena de pecas que deseaba internamente que algún día fueran suyas al igual que su dueña.
— está falda es muy corta — reclamaba la rubia claramente incómoda mientras caminaba y trataba inútilmente que aquella falda de lona color azul negro estuviera más abajo de su entrepierna.
— fue buena idea no comprar el vestido negro.
— sería una pesadilla.
dicho esto, Terry pensaba en responder, sin embargo. El ruido del freno de un gran auto estacionarse al frente para dejar salir a un grupo que hombres llamo la atención de Terry, quien llevó su mirada hacia ellos dándose cuenta que aquel grupo de hombres miraba a Candy mientras se reían, diciéndose entre si palabras al oído como si estuvieran armando un plan.
— la película ya va a empezar — dijo Candy llamando la atención de Terry quien tras escuchar las palabras de la rubia tuvo una idea en mente
— vamos adentro. —dijo Terry al segundo de volver en si mientras se ponía pie.
— pero suspiro no ha llegado, no sería lo mismo comenzar a ver la película yo sola.— dijo Candy haciendo que Terry la mirara por unos segundos.
— vamos adentro, tal vez ahí suspiro está esperándote. — dijo el castaño igual de rápido que antes al mismo tiempo que tomaba a Candy por las muñecas y hacer que ella caminará hacia adentro del cine lejos de aquellos tipos que parecían no tener buenas intenciones tras verla a ella allá afuera.
— suspiro no está por ningún lado.
— no te desanimes pecosa, tal vez suspiro este adentró de la sala. — dijo Terry mientras miraba hacia la entrada del cine esperando a que los hombres de afuera no se les ocurriera entrar y acercarse a la rubia a su lado.
— ¿Vas a comprar entradas para ver la película?. —interrogó la rubia tras ver qué Terry había comprado dos entradas para ver la película que supuestamente iba a ver con su amado suspiro.
— te dije que iba a estar contigo hasta que suspiro apareciera, pecosa.— le recordó Terry tras su atención dejar de estar en la entrada logrando sin saber que Candy sonriera dulce y tiernamente sin saber internamente que había hecho de bueno para tener a aquel castaño a su lado siempre hasta en los peores momentos.
Cómo en una cita suspiro que al final resultó ser una cita entre ambos sin ellos darse cuenta.
le sigo llorando al terry de esta historia :") ¡¡ES MUY LINDO!!
pero dejo de llorarle para decirles que está definitivamente esta es una nueva historia universo alterno que únicamente la tenía pública en wattpad ( q es mi plataforma actual) pero considerando que he consentido mucho a mis lectores de wattpad pues me dije : Belinda no seas mala madre y da a ambos por igual.
lo que quiero decir es que no quiero tener preferencias con nadie y es por eso que he decidido que tal vez publique todas mis historias de wattpad aquí. aunque por ahora solo me queda amarte en riesgo y honestamente no se mucho de ustedes...
es decir...
mi público de wattpad es un poco más juvenil y lo conozco desde que básicamente inicie y en cambio ustedes pues no no es como que he interactuado mucho a decir verdad estoy consiente que los tengo abandonados y es por eso también que he traído está nueva historia y si ustedes quieren puedo traer amarte en riesgo pero...
amarte en riesgo es más sangrienta, violenta y con un universo muy oscuro.
para que se hagan una idea : Terry en esa historia es mafioso que tiene muchos enemigos que solo buscan matarlo y digamos que unos de sus " enemigos " es Candy.
no diré más por qué sería spoiler y algo que enserio esa historia no me perdona es que de spoiler.
así que con eso espero que lo consideren, es su decisión y me encargaré de respetarla por qué tengo en mente que no todos los humanos pensamos igual.
así que por ahora eso es todo XD.
muchas gracias por leer hasta aquí, trataré de actualizar la otra semana el segundo capítulo y así ir avanzando esperando a que está historia la pueda concluir con su debida paciencia :)
no hay más que decir así que por favor cuídense mucho pq nos vamos a leer pronto (•ө•)
bye ...
