Habían pasado alrededor de tres semanas desde que aquel castaño ya no se sentía tan solo como los días anteriores, pues en estos días había tenido una agradable compañía que el sabía que ahora lo estaba esperando.

- ¿Adónde vas tan distraído? - le pregunto una voz a su espalda haciendo que el se girará sobre si mismo.

Como sabiendo a quien pertenecía aquella voz.

- a la cafetería - respondió Terry con voz neutra mientras miraba a candy quien estaba sentada con un cuaderno al parecer, resolviendo ejercicios.

- ¿Tienes tareas?.

Tras la pregunta de Candy el castaño asíntio con su cabeza.

- tengo dos de cada materia - contesto ahora Terry sin mucho ánimo en su tono de voz.

- ¿Quieres que te ayude? - pregunto Candy mientras en su rostro se dibujaba una sonrisa que ocultaba las ganas incomprensibles que tenía de estar cerca de aquel castaño aunque fuera solo por un día.

- no gracias, he quedado con una compañera para hacer las tareas.

- ¿Una compañera? - repitió Candy levantando su mirada - ¿Se puede saber quién es? - pregunto la rubia con cierto aire de curiosidad y confusión, pues sabía que Terry no era muy sociable, en especial con sus compañeras femeninas de clases.

- algún día te la presentaré, por ahora solo te puedo decir que su nombre es susana - respondió aquel castaño sin mirarla a tiempo que comenzaba a caminar hacia la salida.

- ¿Te vas? - pregunto la rubia con aire de tristeza, pues no quería quedarse sola con la única compañía de esos ejercicios que lo único que hacían era secar su cerebro.

El castaño asíntio con su cabeza como respuesta.

- nos vemos después, por cierto...mándale saludos mi parte a suspiro, de verdad espero que se recupere pronto - había dicho la voz de Terry justo antes de desaparecer tras la puerta sin dar oportunidad a aquella rubia le dijera algo más.

Sin saber que mas hacer, Candy volvió a poner su atención a los ejercicios en su cuaderno, sin embargo ver esos ejercicios y no saber cómo continuar hicieron que Candy soltará un suspiro sintiendo como su cerebro en aquellos momentos no daba para nada más que no fuera recordar las palabras de Terry :

» por ahora solo te puedo decir que su nombre es susana. «

- Susana... - repitió la rubia aquel nombre en su mente para si misma mientras su mirada estaba en el cuaderno de ejercicios - Su nombre es muy lindo, ojalá ella también sea bonita, Terry...merece tener a una chica buena y linda a su lado. - dijo la rubia mientras que tomaba de nuevo aquel lápiz entre sus manos para hacer círculos sin sentido sobre una de las hojas de su cuaderno de ejercicios.

Levantar su mirada y encontrarse con una aula totalmente sola con ella ahí, logro que de la nada una lágrima resbalará de los ojos verdes esmeralda de Candy quien trato al segundo de limpiar con sus manos aquellas lágrimas.

- vamos Candy, no hay razón para estar llorando - se dijo así misma mientras trataba internamente que aquellas lágrimas ya no salieran de sus ojos.

Odiaba estar sola por qué casualmente siempre que lo estaba las lágrimas salían sin razón de sus ojos.

Y aunque Candy estuviera segura que no existía razón alguna para llorar, a decir verdad las últimas semanas su humor estaba por lo suelos haciendo que los días antes vividos hasta ahora parecieran tristes y sin motivo alguno para sentir emoción o algún tipo de alegría.

Los días anteriores para Candy habían sido solo tristes días con la misma aburrida y larga rutina : despertar, salir de su casa, llegar al aula correspondiente, avanzar en sus tareas por si sola, estar con el dueño de sus "suspiros". ir a clases, estar nuevamente con suspiro, ir otra vez a tres clases más, ver por última vez a suspiro, para después finalmente ; ir a su casa a hacer las tareas pendientes aunque no tuviera ganas de siquiera existir.

Pues Candy sabía que en aquellos momentos por más que quisiera, no existía nadie más que podría ayudarla más que ella misma, pues ella en los últimos días se había sentido más sola que nunca y sabía cuál era razón y cuál era la solución.

- no, no lo sé, Candy no se si sea buena idea, a decir verdad no confío mucho en ese tipo que dices, es tu amigo - decía el rubio aquella tarde mientras estaban sentados en una banca.

- solo haremos una tarea juntos, y además... - lo extraño demasiado - pensó la rubia para si misma mientras baja su mirada.

- está bien, puedes hacer esa bendita tarea con tu disque amigo, pero luego...tu tendrás que complacerme a mi uno de mis deseos, ¿Entendido? - propuso aquel rubio a lo que Candy asintió con su cabeza como respuesta - bien, entonces...si eso es todo lo que querías decirme, puedes irte - había dicho el rubio mientras se ponía de pie.

- nos vemos después - se despidió la rubia mientras comenzaba a caminar rumbo hacia su casa a paso rápido casi como queriendo alcanzar los acelerados y alegres latidos de su corazón tras saber que al fin iba a estar con aquel castaño de ojos azules que tanto había estado extrañando.

Las horas para suerte de Candy pasaron volando hasta llegar al día siguiente que para su mala suerte había empezado nublado y sin sol, pero aún así, la rubia no le tomo importancia y decidió por ponerse un abrigo para finalmente salir de su casa muy dispuesta a no dejar que su humor de antes arruinara que aquel día que aún podía mejorarse tras las horas pasar.

Sin embargo, las horas pasar y ella salir de su antepenultima clase hizo que sintiera una especie de mala corazonada, pues para empezar el día seguía nublado y para rematar en aquella clase había cierta rubia nueva en el aula que ella nunca había visto antes y que más curioso se había sentado al lado de Terry quien incluso aún sentándose un asiento antes que ella solo la había mirado por unos segundos sin siquiera haberla saludado.

Definitivamente no todo estaba saliendo como lo esperaba pero aún en Candy había un poco de esperanza de que todo al final sakdria bien.

Escuchar la voz de aquella profesora mientras explicaba una aburrida clase de ejercicios estaba logrando que Candy comenzara a sentirse aburrida y hasta con ganas de dormir, sin saber que mas hacer, Candy comenzó a estirar un poco sus manos cuáles sin saber cómo de un segundo a otro, habían acabado en las puntas de la cabellera de Terry para acariciar suavemente y distraerse un poco, sin darse cuenta que habían ojos a su alrededor mirando aquella escena con cierto recelo.

- bien, como ya quedan pocos minutos para que la clase acabe, les dejaré de deber el resto de ejercicios de la página correspondiente, se entregará el miércoles y se hará en parejas - había terminado de decir aquella profesora antes que tomara asiento en la silla del escritorio dando por finalizada su clase.

Y fue entonces que Candy se puso de pie junto con cierta rubia al mismo tiempo.

- ¿Puedo hacer la tarea contigo? - pregunto Candy estando al frente de Terry quien dirigió su mirada hacia la otra rubia que también lo miraba como queriendo decirle así que quería hacer la tarea con el.

Sin decir nada, Terry desvío su mirada hacia Candy quien estaba al frente suyo esperando una respuesta de el que no sabía que responder y que hacer, hasta que su salvación llegó a su lado.

- Terry...- lo llamo Candy - ¿Puedo hacer la tarea contigo? - volvió a preguntar tras creer que Terry no había logrado escucharla antes.

- oh no, no te preocupes Candy tu y yo podemos haremos la tareas juntas y Terry la hará con Susana, es buena idea, ¿No? - dijo la voz de Karen mientras sonreía con cierta malicia como sabiendo lo que estaba haciendo.

- si, es buena idea - contesto terry llevando su mirada hacia Karen quien ahora sonrió inocentemente - Susana se cambió de aula y prometí ayudarla para que vaya mejor en la materia - termino de decir Terry sin saber tal vez lo que sus palabras habían ocasionado en Candy.

- entiendo - dijo Candy quién sonrió pareciendo entender la situación.

- si no te agrada la idea puedes hacer la tarea con Anthony, después de todo el es tu pareja. De seguro le encantará la idea - comento Karen haciendo que el pobre corazón de Candy se hiciera más pequeño.

- no comparto esta clase con el - le recordó Candy

- Oh sí es cierto, lo siento lo olvide pro completo - se disculpo Karen con un tono de voz que parecía que estaba siendo sincera cuando a decir verdad no lo estaba haciendo ni eno ams mínimo.

- Terry - lo llamo la voz de aquella rubia estando lejos - tenemos dos tareas pendientes, debemos irnos - le recordó Susana quien estaba casi que en el olvido y con un aire de molestia y incomodidad en su tono de voz.

-¿Puedes hacer está tarea con Karen, pecosa?- pregunto el castaño mirando hacía Candy quien miro a Karen quien no paraba de sonreír de una manera de manera extraña.

- si, si puedo - contesto Candy - pero no quiero - pensó para si misma mientras bajaba su mirada sintiendo que las lágrimas querían salir de sus ojos.

Pues sabía que con aquellas palabras su deseo se había ido al olvido.

- bien, entonces nos vemos después - dijo Terry poniéndose de pie para después, comenzar a guardar sus cuadernos.

- si claro, no te preocupes - contesto Candy antes de agarrar entre sus manos su mochila e irse rápidamente sintiendo que sus lágrimas no podían seguir esperando a salir de sus ojos.

- ¿que demonios estás tramando Karen? - pregunto Terry una vez ver que Candy se había ido.

- yo no estoy tramando nada, simplemente te estaba ayudando - contesto Karen en su defensa.

- si querías ayudarme, podías haber dicho que tú harías está bendita tarea con Susana.

- ¿No te parece que ya es hora que Candy empiece a valorarte aunque sea un poquito? - pregunto la castaña logrando que Terry la mirará, no estando muy de acuerdo en sus palabras - no te atrevas a mirarme así, por qué se que algún te darás cuenta que tengo razón y es por eso que ahora no harás nada más seguir con la otra parte del plan.

- ¿Y ahora de que otra parte plan estás hablando karen?.

- no tendrás que esforzarte mucho, solo basta con que tú no hagas caso a nada de lo que te diga Candy.

- ¿A qué te refieres?.

- pues ya sabes...si ella te llama tu no le respondes, si ella te dice que hagan algo tu le sales con que tienes planes con la dichosa Susana. La idea es hacerle creer que está sola y que empiece a extrañarte.

- tienes mucha imaginación, deberías de inventirla en algo mejor que inventar planes ridículos como este.

- !oye!, No son planes ridículos, deja de ofenderme si es que quieres que te siga ayudando en tu historia de amor.

El castaño soltó un suspiro cansado de tantas tonterías que Karen podía decir en tan solo unos segundos.

- no tengo tiempo para estás cosas Karen, tengo cosas más importantes que hacer. Así que está conversación la dejamos hasta Aquí - dijo el castaño antes de tomar su mochila entre sus manos e irse sin ganas evidentes de saber algo más de la loca de su otra compañera quien tal vez no estaba del todo loca.

Pues Karen, sabía de sobra lo que estaba haciendo y lo que posiblemente, haría más adelante.


! Holis ! Antes que nada : estoy consciente que está no es la historia que debería estar actualizando *suspira* realmente quiero ser sincera, ( una nueva oportunidad ) me tiene con muchas ideas pero simplemente no tengo inspiración, y algo que enserio no me gusta es escribir sin inspiración por qué lo he hecho y no me gusta como queda.

Así que por ahora, solo pido paciencia por qué si voy a seguir con la otra historia pero tal vez después de terminar esta por qué es en esta que por ahora sí tengo inspiración.

Antes de irme quiero avisar que el siguiente capítulo ( 6) estará divido en dos partes por qué me inspiré mucho y digamos que el capitulo me salió demasiado largo y para aue su lectura sea más relajada decidí dividir ese capítulo en dos partes.

Eso es todo por ahora.

Espero que les guste esta historia y que por sobre todo la disfruten muchísimo.

Trataré de no tardar con el siguiente capítulo así que mientras tanto cuídense mucho.

Ahora sí...

BYE