No soy dueña de Dragon Ball Z, pero, soñar no cuesta nada, ¿verdad?
En el capitulo anterior, nos quedamos en que Bulma se decide encontrar a su pareja por su propia cuenta. Ahora veremos sobre cómo y quién es su alma gemela que le tiene guardado el destino. Yo digo que el destino está siendo muy generoso, he he he…
Capitulo 2- Vegeta, El Pobre Ambicioso
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El reloj de alarma de repentemente sufre una tragedia en día de hoy a las 9:23 AM.
Después de cometer acto homicida a su reloj de alarma con un golpe de primer grado, Vegeta por fin abre sus ojos, preparándose para comenzar el día que le espera por comenzar adelante.
'Otro maldito día…' Vegeta piensa malhumoradamente ya parándose de pies de su cama, caminando hacia la dirección del baño para ducharse, cepillarse los dientes, vestirse—en fin, hacer su rutina del día.
Solo digamos que Vegeta es una persona que no le gusta levantarse en las mañanas.
No como a él, a Goku si que le gusta levantarse en las mañanas, siempre estando de buen humor. El en estos momentos se encontraba cocinando el desayuno en la cocina del pequeño y humilde apartamento en cual él y Vegeta viven juntos ya por varios años.
"¡Buenos días, Vegeta!" Goku le dice alegremente a uno de sus mejores amigos de la infancia, quien justamente acaba de entrar al área de la cocina.
Vegeta dice incoherencias debajo de su tono en lo que se dirige a sentarse en la mesa para cuatro personas. Eh, digamos que era su manera de decir los buenos días.
"Hice el desayuno." Goku dice con una sonrisa, colocando el plato de Vegeta al frente de él.
Vegeta mira su plato de desayuno sospechosamente por un momento, después cambia su mirada de su plato de desayuno hacia Goku, quien justamente se sentó al lado opuesto de donde él estaba sentado ya con su propio plato de comida, "¿Kakarotto, cual es el número de teléfono para el Centro de Envenenamiento?
Goku mira a Vegeta después de escuchar su pregunta y se arrasca la cabeza, "¿Quien se enveneno?"
"Yo pronto seré envenenado por la comida, claro si esto es lo que tú le llamas a esto." Vegeta señalo a su plato de comida que consistía de avena con canela. Más bien, la avena parecía el fango que la tierra producía después de llover.
"Ah no digas eso, Vegeta. Yo me asegure de que la comida saliera bien." Goku le dice honestamente.
"Eso fue lo que dijiste las veces anteriores; la ultima vez, yo fui al hospital por envenenamiento de comida gracias a la cena que preparaste el otro día." Vegeta lo dice como si paso ayer.
"¡En serio! ¡Te juro que sabe bien!" Goku le juro, su tono de voz cambiando un poco.
Vegeta levanta una ceja, "¿Vas a llorar?"
"No…no exactamente. Yo solo tengo algo en los ojos."
Mentiras, piensa Vegeta, Goku no lo engaña. El se está haciendo el llorón para que él le coja pena y se coma la bendita avena. El suspira antes de hablar. "Está bien…Probare el dichoso desayuno que preparaste."
Al escuchar esas palabras, Goku cambia rápidamente de humor 'triste' a alegre con esperanzas en un abrir y cerrar de ojos.
Vegeta procede a coger la cuchara con una de sus manos y procede a probar una cucharada de avena. Sus ojos cierran esforzadamente…y traga la avena.
…Un breve silencio pasa…
"¿Bueno? ¿Cómo sabe la avena?" Goku por fin pregunta.
Vegeta abre los ojos antes de contestar. "No…están tan mal. Te felicito, Kakorotto."
"¿De veras, de veritas?" Goku lo miro, asegurándose de lo que su mejor amigo dijo y el mismo asiente con su cabeza, "¡Gracias, Vegeta!"
"¿Me puedes buscar algo de tomar en el refrigerador?"
"Por supuesto, te lo traigo ahorita." Goku se levanta de su silla para irse a la cocina, la cual no quedaba tan lejos.
Ya con Goku fuera de su vista, '¡Ésta avena sabe a huevos podridos!' Vegeta procedió a escupir la avena que probo en el mismo plato de comida, y después puso una expresión de disgusto. '¡Tengo que deshacerme de esto!'
El se levanta de la mesa con el plato y corre hacia el otro lado de la habitación. Ya cuando llega a una de las ventanas del apartamento, con la cuchara, limpia el plato en lo que va botándola por afuera de la ventana.
"¿Quieres jugo de china o un vaso de agua?" Goku pregunto desde la cocina.
"¡El vaso de agua esta bien!" Vegeta grito en lo que seguía limpiado el plato con la cuchara lo más rápido que pudo. Ya como para un minuto después, el regresa corriendo hasta la mesa y se sienta.
Y lo hizo en tiempo record porque Goku justamente acaba de regresar de la cocina con un vaso de agua y lo coloca en la mesa antes de sentarse el mismo.
"Vaya, ya te lo comiste todo. ¡No dejaste nada en el plato!" El dice al ver con sus propios ojos el plato de Vegeta completamente vacío.
"Si. Estuvo tan buena la avena que tuve que lamer todo el plato. Yo estaría dispuesto a repetir el plato."
"A que bien que dices eso." Y Goku saca de la nada una olla entera de la avena que él había preparado y la coloca en la mesa al frente de Vegeta. "¡Que te aproveches! Quiero verte comer toda la avena del caldero."
Vegeta en estos momentos parecía que estaba viendo a un fantasma mientras veía la olla llena de avena en puro horror, 'Trágame tierra…'
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Ya para las doce del medio día en la carretera de la ciudad Oeste, una camioneta negra corría a las 65 MPH en lo que evadía los automóviles de frente. Ya cuando llega cerca de un restaurante de comida rápida, West Burger and Tacos, la misma camioneta se detiene en deslizamiento, parando justamente al frente del establecimiento.
La puerta de pasajero del frente abre para revelar a Vegeta, ya vestido en su ropa de trabajo: una camisa de color verde oscuro, en el área del corazón tenía el logo del restaurante (en un lado una hamburguesa, en el otro un taco con carne y lechuga y abajo el nombre del restaurante), tenia puesto un pantalón de color negro, y los zapatos del mismo color del pantalón.
"¿Te recojo en la noche?" Goku, quien estaba en el asiento del conductor, le pregunta.
"Hoy caminare hasta el apartamento; llevo tiempo que no hago ejercicio."
"Lo que tu digas." Goku encoje sus hombros, "¡Hasta luego, Vegeta!" Y desde ahí, el pisa el acelerador y lo sigue por la carretera.
Después de que Vegeta entra al restaurante por la puerta trasera, donde solamente se permitía el acceso de los empleados, el nuevo Asistente Gerencial lo recibe en la misma puerta:
"¡Vegeta! Como siempre: ¡llegando al trabajo cuando se te pega la gana!"
"A si claro, Bakamaru."
"¡Cuantas veces te voy a decir que mi nombre es Baikamaru! O por lo menos llamarme tu superior." El joven de 20 años de edad llamado Baikamaru le reclamo al otro hombre mayor. El tiene su cabello de color negro corto, 5'4 de estatura, ojos marrones y de ropa tiene puesta lo mismo que tiene Vegeta, solo que la diferencia es que su camisa es de color azul marino y en el lado opuesto del logo tenía una etiqueta cuadrada de metal que de información tenía el nombre del restaurante, su nombre y su posición en el lugar de trabajo.
"Yo prefiero Bakamaru o idiota, me gusta mucho esos nombre." Vegeta le contesta al joven sarcásticamente, pasándole por su lado para entrar por la puerta.
El mismo arrolla sus ojos y lo persigue antes de hablar, "Ya que llegaste, vaya a trabajar en la parrilla. Después de eso, tienes que trabajar en la ventanilla--"
"Y a lo último, trabajar en la limpieza antes de que se cierre el restaurante. Si ya se mi rutina, idiota. No necesito que me la recuerdes." Vegeta lo interrumpió con palabras frías antes de irse al área de la parrilla, donde preparan la comida en el restaurante.
"No puedo esperar al día que el gerente lo despida definitivamente." Baikamaru dice debajo de su aliento, y se dirige nuevamente a Vegeta, quien se encontraba colocándose un delantal de color negro, "Oh y antes de que comiences a trabajar en la parrilla, TU tienes que limpiar el vomito del piso que acabo de hacer uno de los clientes, Y, después limpiar los inodoros de los baños."
Vegeta se queda en silencio por un momento. "Hmph." El se quita el delantal de su cuello, y se va a coger un cubo de agua con un mapo que ya le tenía preparado Baikamaru, la cual se encontraba en su lado. El se va no sin antes de mirarlo malignamente, "Me las pagaras, idiota." Sus palabras tenían pista de amenaza.
Baikamaru sonrió malignamente en victoria.
Un empleado tembloroso se le acerco al joven, "¿¡Estás loco!? Este es Vegeta quien estamos hablando. La última vez que el ultimo Asistente Gerencial lo ordeno hacer dicha tarea…bueno, solo digamos que el ya no está con nosotros hoy en día."
"Como dicen, perro que ladra no muerde." Baikamaru dice despreocupadamente…pero, ¿por qué el de momento tiene un mal presentimiento?
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Tres horas después de hacer dos tareas sumamente asquerosas, Vegeta se encontraba trabajando en el área de la parrilla, preparando la comida que ordenaba la clientela que venía a comer en el restaurante. Su estado de humor en estos momentos era más oscuro que su alma…
'Ese maldito de Bakamaru…el me trata de humillar haciendo que yo haga tareas horribles que me hizo hacer. Me las pagara muy caro, ya el vera lo que se le aproxima…'
Advertencia: a continuación, los pensamientos que recorren en la mente de Vegeta no son apto para que los menores lo lean o tenga la mínima idea. Los pensamientos contienen muerte, sangre, violencia fuerte y cuchucientas de cosas malvadas y puramente diabólicas.
"Vegeta."
"¿Qué?"
"Cuando puedas, prepare el combo numero dos con todo….la orden es especial." La voz venia de Tenshinham, un compañero de trabajo a quien Vegeta puede tolerar de todos los que trabajan en el restaurante, al menos un poco…después de el Gerente.
"¿La orden es para el idiota?"
"Si así es como tú le llamas a Baikamaru, estas en lo correcto."
Una sonrisa maligna se sumerge en los labios de Vegeta al oír esas palabras de confirmación, "Se lo preparare en un momento."
A Tenshinham de momento le dio con suspirar al oír el tono de voz de Vegeta, la cual cambio drásticamente de un amargado a un malvado a punto de conspirar un plan extremadamente malévolo, "Solo espero que no se te ocurra hacer travesuras con su comida, o te echaran de inmediato de patadas a la calle."
"¿Acaso estas dudando de mi, compañero? Por supuesto que yo no haría esa fechoría; yo soy un ángel enviado a la Tierra por Kami." Vegeta junta sus manos y un halo de angel le sale de la nada por encima la cabeza.
Tenshinham le dio una mirada seria que se describe como la siguiente: vaya a contarle eso a su abuela. "Me tengo que ir a trabajar en la ventanilla. Ya sabes lo que te dije: que no se te ocurra hacer nada con la comida de Baikamaru."
"Tratare de estar muy ocupado con mi labor," Vegeta cruza sus dedos detrás de su espalda.
"Hm." Tenshinham lo mira fijamente por un momento y desde ahí, el se va para prepararse a trabajar por la ventanilla para servir a los clientes por el servi-carro. 'No quiero oírle la boca al Gerente sobre esto: el es como una bomba de tiempo…será mejor mantener mi distancia.'
Koga Baikamaru,
Felicitaciones. Usted ha sido seleccionado para sufrir la maldición (truenos, música siniestra y gritos de agonía se escucha en el fondo)…Te estaré velando desde lejos para verte sufrir con palomitas de maíz. Sera espectacular.
Atentamente, El Príncipe Majin
Al leer esta nota que encontró en su mochila no hace más de diez minutos, Baikamaru decide ignorar el mensaje por completo. Esa nota fue una pérdida de su valioso tiempo, el piensa irritadamente…
Mientras tanto, Vegeta todavía trabajaba en su tarea entusiasmadamente como el científico loco. Un detalle que desconocía es que dos empleados lo observaban a su espalda…
"¿Estás viendo eso?" El empleado #1 le pregunta al empleado #2.
"Si…V-Vegeta está trabajando con entusiasmo." El empleado #2 trago saliva.
"¿Y sabes lo que significa eso?"
"S-si…" El empleado #2 dejo su oración en punto suspensivo para efecto dramático…
"Ustedes dos." Los dos se viraron para nada ni nada menos a un irritado Baikamaru por sus espaldas, "¿Por qué no están trabajando? ¿Por que ustedes no pueden ser como Vegeta? Mírelo nada mas como trabaja entusiasmadamente."
"¡Si, señor!" Y los dos empleados se van a sus puestos: limpiar los platos sucios que producían los clientes después de comer.
"¿Me llamaron?" Vegeta pregunta desde su puesto sin ni siquiera virarse de espaldas por un segundo.
"Ah sí…tu tal vez me has escuchado complementarlo en como usted elaboraba."
"Eso es lo que dicen todos." Vegeta dice arrogantemente, antes de desviarse un poco del tema y virarse de espalda para enfrentar a cara al asistente de su patrono, "Bueno, ya acabe de preparar su comida." El señala hacia un platillo de Hamburguesa con papas fritas.
Baikamaru procedió a examinar el platillo pero no lo hizo por el tiempo suficiente porque el hambre se estaba apoderando de él. "Se ve bien…Sigue trabajando así, y tal vez le aumentarán el sueldo. Y quién sabe si tal vez podremos ser amigos. Me comeré la comida ahora mismo, tengo que hacer algo primero."
Con este comentario, hace que Vegeta arrolle sus ojos mentalmente, 'Por favor, idiota, eres un perdedor…primero muerto a que me vean contigo en publico.'
"Baikamaru." El Gerente del restaurante apareció de la nada.
"Señor." El mismo saluda al Gerente como un militar hace a un oficial de mayor rango.
"Hoy no tuve el desayuno—"El Gerente es interrumpido de inmediato por el joven,
"Ordene lo que quiera, señor."
"Bien. Yo quisiera comer el platillo número dos del menú; que mi orden sea especial."
"Vengo de enseguida." Baikamaru saluda estilo militar una vez más antes de comenzar a correr como el Correcaminos hacia el área de la parrilla donde Vegeta se encontraba.
"¡Dame eso!" él le arrebata el platillo que Vegeta le había preparado con mucho "entusiasmo" y el corre una vez más como se describió anteriormente hacia su patrono. "Aquí tiene, jefe. Yo se lo prepare con mucho cariño y rapidez."
"Eso es noble de tu parte, Baikamaru." El gerente se veía impresionado en lo que el joven le entregaba el plato de comida en sus manos y se dirige a su oficina para tomar su almuerzo.
Baikamaru regresa al área de la parrilla, "A propósito, Vegeta, ¿cómo preparaste el platillo?"
"Haber…lo hice tan especial para ti que, bueno, se supone que nadie mas no se lo comiera. Yo lo había hecho con ingredientes súper-especiales."
A, si, qué noble detalle de su parte, Baikamaru piensa en sarcasmo…Espera. Ahora que lo piensa bien, las palabras de Vegeta parecía tener doble significado…"¿Que… dijiste…?"
"¡¡¡KOGA BAIKAMARU!!! ¡¡¡REPORTE SU MALDITO TRASERO A MI OFICINA AHORA MISMO!!!"
"Pero—"
"¡¡¡¡SIN PEROS EN LA LENGUA!!!!"
El último llamado del Gerente era tan tronoso que el mismo restaurante tembló como una gelatina.
Un breve silencio muerto pasa…Baikamaru se veía pálido como un papel en blanco más estaba temblando un poco y sus ojos anchos como platillos voladores—a él nunca le han llamado la atención el patrono en su vida.
Vegeta lo topa por uno de sus hombros, "Creo que te llamaron claramente." Él le dice lo obvio.
"Si…" El se va lentamente, como si estuviera tratando de buscar alguna energía en su interior para seguir dando pasos hacia adelante.
Una sonrisa maligna sumerge en los labios del peli-negro.
Unas horas después del regaño del Gerente: más bien parecía una invitación cordial a ser fusilado…
Koga Baikamaru,
Eso apenas fue el principio de la maldición (truenos, música siniestra y gritos de agonía se escucha en el fondo). La maldad aun continua, así que ya estas advertido…muahahahaha.
Atentamente, El Príncipe Majin
'Bah…esto se trata de una broma de mal gusto…'Baikamaru piensa amargadamente antes de romper en pedazos la segunda nota escrita por ese servidor, la cual encontró otra vez en su mochila de escuela, y lo bota a la basura que se encuentra en la oficina.
La segunda parte de la maldición de este misterioso anónimo fue lo siguiente: mientras el caminaba alrededor del área de la cocina, ordenando a sus subordinados, alguien le había puesto un pie en su camino para que se tropezara y cayera plano al piso—más bien, a una cubeta de agua sucia. Y para enseguida le cayera encima una mezcla de harina, cátsup, mayonesa, vinagre, aceite, etc. Efectivamente, el cayo justamente en la trampa.
Y eso no es todo, un de los empleados que trabajaban en la cocina también se tropieza para que una orden de un plato de comida le cayera encima al muchacho. Como estaba muy sucio para discutir de lo que había ocurrido (y luego recibir otro regaño del parte del Gerente por torpe), el tuvo que irse a su casa inmediatamente para cambiarse su ropa sucia y ponerse otra limpia.
Ese Príncipe Majin lo tenía todo fríamente calculado…
'Apuesto que fue una casualidad de la vida.' Baikamaru pensó en lo que él se arreglaba su nueva ropa antes de salir de la oficina para trabajar en atender los clientes que asisten adentro del restaurante en la ronda de la noche.
Mientras tanto, Vegeta estaba cumpliendo con su turno de atender en la ventanilla del servi-carro: en su oído derecho tenia colocado un aparato tecnológico que se usan para escuchar las órdenes de los clientes en automóviles. El en estos momentos se encontraba atendiendo a una pareja.
"¿Van a acabar de ordenar algo del menú, si o no?" El dice exasperadamente. Ellos llevaban como veinte minutos mirando el dichoso menú y todavía no era la hora en que ellos no pidieron, ni siquiera un vaso de agua.
"¿Quieres algo de el menú, querida?"
"Uuuy no. ¿Comer en este restauranchuzo? ¡Ni loca! Aquí comen la gente de tercera categoría para abajo."
Ellos parecen que tienen mucho dinero para estar hablando de esa forma, Vegeta pensó, "Miren, si no se les antojan nada del menú, porque mejor no van al restaurante de la esquina." El sugiere el restaurante que queda en la esquina, la cual es de cinco estrellas y solamente los que tienen mucho dinero pueden comer ahí ya que la pareja era un ejemplo idóneo.
"…Oye, buena idea. Vamos querida, no nos juntemos mas con esta chusma."
"Si, mi amor. ¡Chusma, chusma!"
Vegeta arrolla sus ojos una vez mas de antes en atender al próximo cliente en la fila del servi-carro, "Bienvenidos a West Burger and Tacos, ¿cuál es su maldita orden?"
"¡Oye! ¿Acaso esa es la forma de hablarle a un cliente?"
Vegeta suspira irritadamente antes de hablar, "Mire, señora…"
"¡Señorita! ¡Yo soy una señorita! ¡Apenas soy soltera y todavía estoy en mi flor de la juventud para que me llames de esa mala y horrenda forma! ¡Así que no me hagas hablar con el gerente de este restaurante si no quiere perder su trabajo de inmediato!"
"¡Me da igual si tú hablas con el gerente: solo dígame su maldita orden para que se acabe de largar de aquí, señora!"
"¡Señorita!"
"¡Como sea! acabe de decirme su orden!"
"¡Bien! ¡Quiero el combo número 2 con las papas fritas y el refresco agrandado y de postre me das un flan de vainilla!"
"¡Tienes un total de $6.99! ¡Acabe de pasar por la ventanilla, señora!"
"¡Gracias, grosero! ¡Y es señorita!"
Koga Baikamaru,
¿Estás sufriendo? Porque yo me estoy divirtiendo en grande al verte pasar malos momentos con la maldición(truenos, música siniestra y gritos de agonía se escucha en el fondo). Hasta que yo no esté satisfecho en lo mínimo, la maldición no se acabara. Digamos que esto es como tu Apocalipsis personal.
Atentamente, El Príncipe Majin
Baikamaru suspiro profundamente: ya se estaba hartando de estas notas irritantes del Príncipe Majin. Seguramente, el tiene que estar entre los empleados del restaurante. ¿Quién lo odia así lo suficiente para escribirle estos tipos de notas? Bueno, casi nadie en el restaurante no lo toleran debido a que él es exigente, impaciente, autoritario y altanero. Así que, uno de ellos tiene que ser...
"Su atención por favor." Y todos en el restaurante prestan atención al escuchar esas palabras. "Quien quiera que sea que me este escribiendo estas notas de amenazas, acabe con esto de una vez por todas. No es gracioso: la ley de este país dice que cualquier tipo de hostigamiento hacia a un subordinado en el área de trabajo, la victima tiene derecho a demandarlo con la policía. El responsable será sancionado con una multa y hasta le puede costar su empleo. Así que, si uno de ustedes no quiere pagar las consecuencias, deje ya de escribir estas notas. Lo digo en serio. Gracias por su atención, ahora ya pueden volver a trabajar."
Después de escuchar el breve discurso del Asistente Gerencial, Vegeta resume con su trabajo; él tenía un billete en la mano y lo examina una y otra vez como si nunca lo había visto en su vida. "¿Un billete de $100? Esta mujer debe ser millonaria…"
"Por favor…quédese con el cambio." La mujer le dice a él como una soñadora.
Usualmente no acepta limosnas de la gente pero le hace buena compañía a mi billetera, Vegeta pensó antes de guardar el billete en su bolsillo derecho y le entrega la orden a la clienta sin ni siquiera mirarla ni una vez. "Aquí tiene su orden. Vuelva pronto."
"Si…volveré por aquí." La belleza de Vegeta para la mujer era tan deslumbrante que cuando acérelo su automóvil…
¡CRASH!
El sonido del choque automovilístico llama la atención de los clientes.
Baikamaru corre hacia afuera del establecimiento para ver lo siguiente:
"¡MI AUTOMOVIL!" El grito al ver la escena horrenda de su vehículo chocado por la misma muchacha.
Vegeta se pone a mirar su reloj de mano que estaba en su muñeca de su mano izquierda: decía las 9:30 PM. 'Bueno, hora de limpiar…' el ahora se dirige hacia el área donde comen los clientes:
"¡Imbéciles! ¡Ya acabamos de cerrar el restaurante! ¡Así que vuelvan mañana si quieren seguir alimentando sus gordos traseros!"
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Ya dos horas después de hacer su ultimo labor del día, Vegeta sale del restaurante para caminar frente la parada de autobuses. El se queda ahí parado por unos minutos hasta que el autobús llego y se detuvo frente a él.
El autobús abre la puerta de pasajero automáticamente. El entra sin molestarse en ver sus alrededores y se sienta en el último rincón del autobús.
Como ven, Vegeta es un hombre que vive en la clase media de la sociedad. Con un trabajo de tiempo completo en un restaurante de comida rápida, pagando numerosas deudas como la renta del apartamento y los impuestos, y viviendo una vida normal de un trabajador.
Aunque él puede manejar su situación económica, su presupuesto a veces no le alcanza para comer un plato de comida; la vida misma siempre ha sido dura de lo que él se imagina desde que su padre lo abandono cuando era un niño y su madre…En fin, desde que el es huérfano, Vegeta tuvo que aprender a cuidarse de el mismo y pagar las deudas con mala gana. Si él no hubiera dejado los estudios, él y Goku pudieran vivir una vida mejor de la que tienen en la actualidad.
'Ese Kakarotto…me pregunto cómo él puede estar tan conforme de esta dichosa pobreza.'
Goku, su mejor amigo desde la infancia (un detalle que Vegeta no admite abiertamente), siempre ha estado conforme con la vida que lleva a cabo. Su abuelo, Gohan, antes de morir siempre le había enseñado en estar satisfecho con lo que tiene, aunque que sea poco, y entre otras cosas. Efectivamente, el nunca se queja de la "pobreza" en cual el vive—bueno, solamente se queja cuando tiene hambre…
No como a él, Vegeta siempre ha sido inconforme con esta "miserable pobreza" que tiene. El nunca fue una persona humilde: el siempre ha soñado con tener lujos y riquezas desde que él lo recuerda. De vivir como un príncipe: vestirse de ropa lujosa de diseñadores famosos, tener el carro deportivo del año, vivir en una mansión y no tener que trabajar nunca más…y poder darle una vida mejor a su hermano menor, Table, quien se encuentra viviendo en el otro lado del mundo también viviendo en la misma miseria.
'Hmm, hablando de Table, el lleva tiempo que no me escribe…' Vegeta pensó en curiosidad... y tal vez con algo de preocupación, 'Tal vez la escuela y el trabajo lo tiene muy ocupado…'
Para desviarse del tema, Vegeta vuelve a pensar en el tema anterior, esta vez con envidia, para poder borrar la emoción que estaba sintiendo. 'Como envidio con ganas a la gente de la alta sociedad.'
Para obstruir su trance de pensamiento, un mendigo se le sienta a su lado. "Oye, señor, ¿me puede dar algo de dinero para comer?" él le extiende la mano a Vegeta.
"Hmph." Vegeta lo mira mal antes de contestarle. "Al contrario, yo necesito más que tu. En lo que te mantienes de la limosna de la gente, yo tengo que trabajar mucho para producir un bendito centavo. Sabes, odio la gente como tú: además de ser unos vagos mantenidos por a pensión de limosnas que le dan la gente estúpida por que le tienen pena, ustedes gastan ese dinero en drogas, alcohol o en otras porquerías que yo no sepa mientras que la gente trabajadora como yo sé fastidian trabajando y todavía no nos alcanza para comer. Así que, largarte de mi vista, muerto de hambre."
"¡Pero qué grosero!" Con este discurso, el pobre mendigo se va indignado para el otro lado del autobús.
El autobús por fin se detiene en una parada cerca de un complejo de apartamentos y Vegeta paga y se baja del vehiculo para seguir caminando.
"¡Miren como ese muerto de hambre camina en la calle y no tiene adonde caerse muerto!"
Esto le capta la atención al hombre: tres personas le gritaron mientras que ellos andaban en un auto convertible de color blanco y sus risas fueron desvaneciéndose con la distancia.
Vegeta aprieta su puno para contener su cólera, pero, el intento fue en vano: "¡YA VERAN, MOCOSOS! ¡ME CONSEGUIRE EL AUTO MAS LUJOSO, BRILLOSO Y DEPORTIVO NUEVO DE PAQUETE Y SE LO ESTREGARE EN SUS MALDITAS CARAS DE RIQUILLOS!"
"Estúpida gente rica, ya verán..." El murmura después bajo su tono. Por lo menos ya el estaba muy cerca del apartamento: solo tenía que entrar adentro del edificio, subir diez pisos, abrir la puerta principal...
Y ya al realizar el último paso: abrir la puerta con las llaves, "Hogar, dulce hogar." Vegeta dice en sarcasmo y hace una expresión de disgusto en su rostro antes de seguir dando pasos hacia adelante, "Como odio esta pocilga…"
Cinco minutos después, "Hogar, dulce hogar." Goku dice al abrir la puerta principal del apartamento con sus llaves. Cuando cierra la puerta, el va directamente a la cocina para buscar algo de comer en el refrigerador para luego ducharse y irse a trabajar a su segundo trabajo nocturno. Claro, no sin antes de ver a su mejor amigo sentado en una de las sillas del comedor.
"Hola, Vegeta." Él lo saluda. Pero Vegeta no respondió ni un pio: el parecía estar al borde de hacer algo explosivo como una bomba de tiempo; esto le preocupo al peli-negro alto, "¿Vegeta? Te pasa—"
"¿¡Por que, Kakarotto!?"
Goku pareció caer hacia el piso como si estuviera evadiendo una explosión.
Vegeta se levanta de su asiento dramáticamente y se dirige hacia su mejor amigo quien estaba todavía en el suelo y le agarra el cuello de su camisa por ambos lados con sus dos manos y lo empieza a sacudir:
"¿¡Por que yo tengo que seguir viviendo en la miserable, horrible y humilde pobreza!? ¡Yo nací para tener una vida llena de lujos—de muchos lujos, como la de un príncipe! ¡No para estar pasando trabajo y muriéndome de hambre como suelo hacer desde mi infancia! ¿Cuando, Kakaroto? ¿Cuándo? ¿Cuándo será el día de que yo salga de este mugroso apartamento y viviré en villa y castillas? ¿Acaso ese es mi destino, o simplemente el destino está siendo muy cruel conmigo? Qué mundo cruel… ¿que yo he hecho para merecerme esto? ¿Por qué me pasa? ¿Por qué…?"
Goku se aterro, "Vegeta…" el dice de un tono de voz suave como de comprensión.
Pero el mismo no lo escucha porque le suelta la camisa y se va a su habitación sin decir nada más.
Goku levanta una ceja, y dice: "Oh…." Al darse cuenta de un detalle: otra vez le dio el ataque de histeria semanal a Vegeta. Sera mejor dejarlo a solas, es lo recomendable en estos momentos.
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Bueno…al día siguiente, Vegeta ya estaba afuera de su habitación tomando el desayuno junto a Goku en la mesa. El desayuno se había ordenado por teléfono a un restaurante que se dedica a preparar y llevar sus comidas hechas hasta las puertas de los hogares de sus clientes para que no se repita la historia de Goku y su cocina.
"Vegeta. ¿Ya te sientes mejor?" Hablando del mismo, el le pregunto directamente al ver al hombre mayor.
Vegeta deja de comer con el tenedor por un momento para contestar, "Si, mucho mejor. Es más, creo que hoy me siento muy entusiasmado."
"¿De veras?"
"Si, hoy habrá un cambio definitivamente en mi vida." Los ojos de Vegeta en estos momentos resplandecían con un brillo de determinación. "Y tú me ayudaras, por supuesto."
"Solo menciónalo." Goku siempre está dispuesto ayudar a Vegeta en que necesite, en las buenas o en las malas, como siempre ha sido.
"Bien. Kakarotto… ayúdame a buscar una esposa."
Goku iba decir que si de inmediato pero después de escuchar con cautela las palabras de Vegeta. Sus ojos se agrandaron como platillos voladores en sorpresa, "¿¡QUE!?" Ahora su boca se le cae de lo increíblemente incrédulo que está en estos momentos, "¿¡Estás loco, Vegeta!? ¿Acaso tu no me has dicho una vez que no te querías casar ni para broma?"
"Si, es cierto, pero esa mentalidad queda en el pasado. Lo estuve pensando anoche y no sería tan malo hacerlo."
"Tú sabes que si te casas vas a querer divorciarte al momento, y vas a tener que trabajar el doble en el restaurante porque el matrimonio conlleva muchos gastos." El trata de entrarle la realidad para que aterrice y sea realista de los hechos matrimoniales: el matrimonio es un asunto serio.
"No, al contrario, ella me va a mantener." El dijo simplemente al cruzar sus brazos a su pecho.
"Ay, no me digas… ¿Tu futura esposa será una mujer que está bien económicamente, verdad?"
"Eso es brillante de tu parte, Kakarotto. Cada vez mas tu inteligencia me asombra." Vegeta dice sarcásticamente antes de continuar, "Por supuesto que si: ella me mantendrá, y yo no tendré que volver a trabajar por el resto de mi vida."
Goku lo miro extrañamente por un momento como si el otro dijo algo fuera de este mundo, claro hay personas que hacen esa idea absurda para casarse con alguien de la alta sociedad, pero…bueno, solo concluyamos que Vegeta ha estado viendo mucha telenovela en su pasatiempo…
"¡Esta idea es absurda!" Goku no estaba totalmente de acuerdo con el plan, "¡Recapacita! ¡Tiene que haber otra forma de—¡"
"Ya he intentado otras ideas y no funcionaron para nada. Estoy completamente seguro de que esto funcionara y no me arrepentiré a la larga." Vegeta lo dice en un tono de voz alarmante y se levanta de su asiento para llevar su plato sucio al fregadero.
Goku muestra preocupación en su rostro apuesto, "Pero, Vegeta—"
"Pero nada." Vegeta lo interrumpe para mirarlo a la cara estando de pies, "Ya estoy decido, y ya nada ni nadie me hará marchar atrás. Hago lo que sea por esa vida lujosa que tanto anhelo: de derramar sangre, hacer trabajos sucios e ilegales hasta venderle mi alma al Diablo, y eso es una promesa…" El brillo en los ojos oscuros resplandece con ardor y ambición en mucho tiempo, "Entonces, ¿me ayudaras, si o no?"
Goku se queda en silencio brevemente y suspira antes de hablar, "…Te ayudare, pero por una condición: quiero que por lo menos le des una oportunidad a la mujer. Sabrá Kami si algún día te llegaras a enamorar de ella y la valoraras por lo que ella es, no por su dinero."
Vegeta frunció sus cejas al oír esas palabras cursis que solamente las personas románticas utilizan en su vocabulario, "Hmph, el amor es un sentimiento inútil que no resuelve nada—solo te da problemas innecesarios. Además, estos son tiempo difíciles y el costo de la vida sigue subiendo: solo teniendo mucho dinero puede resolver eso."
Goku suspira una vez más al oír el nivel de avaricia de su mejor amigo: cada día más sube como la gasolina… "…Haber, ¿cómo es tu millonaria ideal?"
"Hmm…" Buena pregunta, eso no se había pensado antes…Vegeta lo piensa por un momento y cuando termina, su expresión se pone indiferente. "Me da igual como ella se vea, o cual sea su edad o su personalidad: el detalle que me importa es que sea millonaria de por vida. Cuando me la consigas, me encargare de seducirla hasta el día que concedamos matrimonio, y desde ahí ella de seguro me pondrá en parte de su herencia en caso de que ella llegaría a morir primero…yo digo que es un plan simple."
El pausa por un momento para terminar de abotonarse su camisa de uniforme de trabajo,"Ahora, me tengo que ir a mi estúpido trabajo. Ya sabes, no me reportes nada hasta que la encuentres."
Desde ahí, el camina directamente hacia la dirección de la puerta principal y la abre para después cerrarla al haber salido hacia afuera.
Goku se puso pensativo y cruza sus brazos: a él le importa mucho la felicidad de Vegeta, pero él no quiere involucrar a la mujer afortunada con sus oscuras hazañas que le tiene preparada para utilizarla e lastimarle sus sentimientos a la larga: nadie merece sufrir en este mundo aunque sea cruel, en su humilde opinión…
…
De repente, su rostro brilla como el sol y castañea sus dedos con su mano derecha: una idea se le viene a la cabeza. "¡Ya se! Conseguiré la mujer perfecta para Vegeta; así el se enamorara de ella…con el tiempo, claro. Después de todo, el dijo que no importa la mujer que yo encuentre."
El sonríe de oreja a oreja en victoria: fin del primer paso. Ahora, para el segundo paso, la pregunta de los 64 mil chavitos es la siguiente: ¿qué tipo de mujer le convendría a alguien tan duro, frio y malhumorado a su mejor amigo?
'Buena pregunta…' Goku dijo mentalmente antes de hacer una lista de las posibles tipos de mujeres que le agraden a alguien tan difícil de complacer a nada más ni nada menos que Vegeta.
Tres horas después, Goku se ha dado en cuenta que nunca él ha pensando tanto en su vida desde que el dejo los estudios universitarios... Por cierto, el no le gusta pensar mucho, eso le causa una gran depresión y le quita el apetito: el valora mucho su estomago. En fin, lo que trataba de decir es que el por fin había llegado a una conclusión de sus pensamientos analíticos intenso, y estos fueron los resultados:
"¿¿¡¡VEGETA ES GAY O QUE!!??"
