And I am the idiot with the painted face
In the corner, taking up space
But when he walks in, I am loved, I am loved
"Y soy la idiota con la cara pintada
En la esquina, ocupando espacio
Pero cuando el se acerca, soy amada, soy amada"
Me and My Husband - Mitski
Más notas al final.
MANZANA PODRIDA
Capítulo 17
Varios días habían pasado y parecía que todo estaba más calmado ahora, o al menos eso es lo que quería pensar Adrien quien últimamente también se sentía intranquilo, Marinette finalmente había bajado su paranoia, pero a él le seguía preocupando todo lo que estaba sucediendo, así que aprovecho que justo en la mañana su tía y Félix habían ido a visitarlo para hablar con él. Su tía Ameli se encontraba hablando con Gabriel y Félix pasaba el rato en el cuarto de él.
—¿Has estado molestando a Marinette?
—¿Qué? — Félix responde haciendo una mueca burlona —. ¿Y ahora de qué hablas Adrien?
—Marinette luce algo extraña y al parecer ustedes dos pelean a diario, ¿porque no solo la dejas de molestar? — decía Adrien bastante serio, después de lo que Marinette le había dicho, el también empezó a tomar precaución con Félix.
—Ya veo, a juzgar de tu reacción, se nota que ella no te ha dicho nada. Pobre Adrien ¿siempre te han de dejar de lado no? — Félix veía el librero de Adrien buscando algo para distraerse—. Eso me gano por venir a visitarte.
Las palabras de Félix eran crueles, pero Adrien trataba de no tomarle importancia.
—¿Que se supone que le faltaría decirme de todo lo que ya me dijo? — Adrien le quito el libro a Félix bruscamente —. Esperaba que pudieran llevarse bien ¿por qué haces esas cosas?
Félix miraba aburrido a Adrien, "que dramático te portas a veces" pensaba y mostrándole un gesto lleno de confianza volvió a tomar el libro.
—Para empezar, fuiste tú quien me dijo que tratara de hacerme su amiga, pero si eres demasiado ciego podrás darte cuenta que yo no soy quien empieza a discutir con ella. Segundo, se nota que no tienes ni la menor idea de lo que está sucediendo, pero apenas ayer la vi llorando en el Sena, ¿qué tan ausente tiene que ser su novio como para tener que ser el primo de este quien la consuele?
Adrien se quedó sin palabras procesando lo último que le dijo Félix, él había visto a Marinette en la noche, pero ella se veía tranquila, "ella no me dijo nada, de nuevo" fue lo que pensó.
—No soy un novio ausente, no sabes siquiera de lo que hablas.
—Ni tu tampoco, pero aun así decidiste acercarte y atacarme en vez de preguntarme si había pasado algo. Estoy seguro que tampoco has de saber por qué ella estaba llorando— Félix miraba con satisfacción la reacción de Adrien—. Es más apuesto que no sabías que ella estaba llorando en primer lugar.
Él no quería confirmarle ese hecho. Le molestaba como siempre parecía estar preparado para cualquier situación, ahora se tenía que retractar de lo que dijo y quedar como un tonto, además que también estaba confundido, ¿qué es lo que había pasado para que Marinette empezará a comportarse así?.
—Lo siento, es solo que estoy preocupado ha estado actuando extraño desde hace días y solo llegué a una conclusión precipitada.
—Está bien, realmente no es la gran cosa, de todas formas, creo que por fin nos podemos empezar a llevar bien, más de lo que esperas.
Adrien volvió a ponerse nervioso y molesto por la forma en como decía Félix el "Llevarse bien", estaba vez él no se lo estaba imaginando, pero antes de preguntarle su tía apareció quien les dijo a los dos que bajaran a comer.
Todos estaban en la mesa conviviendo parecían una familia, parecía que su tía y su padre no peleaban sobre su madre cada que se veían, la ausencia de sus padres le hacía sentir ese momento de convivencia en la mesa de forma única, quería por un segundo pensar que Ameli era su madre y Félix su hermano y que siempre ha tenido esa vida feliz. Y aunque lo intento solo se sentía demasiado extraño, con el tiempo Adrien había empezado a olvidar como eran las comidas con su madre, mientras más trataba de recordar más solo se sentía.
Quería irse de ahí pero no podía, la comida parecía eterna. Adrien trataba de distraerse pensando, se imaginaba como seria comer con Marinette y su familia, una vez cuando fue como Chat Noir lo hizo y aunque han salido juntos durante un tiempo no ha tenido la oportunidad de ir a cenar en su casa, lo relajaba imaginarse el padre de Marinette ofreciéndole comida y su madre siendo tan amable preguntando por cualquier cosa del día. Sin embargo también se imaginaba a una Marinette triste, que no parecía confiarle nada a él prefería decirle todo a los demás, como Alya y ahora Félix, se sentía mal pensar en cosas así, quería ahora poner la mente en blanco para encontrar un poco de paz y de pronto solo se imaginó la casa desordenada y solitaria en la que ha comido algunas veces y ahí la castaña que raramente hablaba. Se había empezado acostumbrar a pasar el tiempo, en ese lugar que dejó de ser incomodo, se acostumbró al silencio y como este se cortaba abruptamente para oír a Lila decir alguna mentira, luego ver en ella una mirada triste y perderse en ese plato que apenas si se terminaba, mientras más pensaba en esos detalles más se sentía extraño en una mesa llena de comida con familiares que de repente discutían por cosas que él no quería saber, por su madre, en gran medida. Se sentía extraño como Marinette parecía ver a Félix como alguna vez vio a Lila y como ahora Félix dice que posiblemente ellos se llevarán muy bien. Talvez el debió creer en ella sin dudar nada antes, así ella le hubiera dicho más cosas, pero hacer eso era como no tener criterio ni dar su opinión, si, Adrien sobre pensaba tanto como Marinette, pero a su manera. Incluso recordó que Félix llevaba más tiempo del que le dijo a Marinette en París, Félix había llegado por que buscaban a su tía pero ¿eso que tendría que ver con los akumas como para que Marinette empezara a sospechar de el? ,
Ameli noto que Adrien no estaba prestando atención, estaba con la mirada perdida y un poco preocupada decide hacerle conversación.
—¿Adrien querido vas a querer postre? Traemos un pastel delicioso.
—eh, no, no gracias.
—¿Adrien estas comiendo bien? Que ya no esté vigilando cada cosa que hagas no significa que puedes descuidarte— En un tono severo Gabriel reprendió a Adrien.
—Déjalo tranquilo Gabriel, es solo un postre, además ya viste a tu hijo el mismo decía que no quería, no seas tan duro— decía Ameli levantándose de su silla, nuevamente para empezr a discutir.
—Yo sé cómo educar a mi hijo, te agradecería que mejor te involucraras en cómo cuidar al tuyo.
Félix solo arqueo una ceja, le divertía como los demás se le levantaban la voz a Gabriel.
—Creo que me iré, sinceramente prefiero estar en cualquier otro lugar que aquí— Adrien tomo sus cosas se despidió de Ameli y se fue, poco a poco se atrevía a hacerle frente a su padre.
—¿Adrien a donde crees que vas? — pregunto Gabriel sin obtener respuesta.
—Vaya, te ves lleno de impotencia al ya no poder controlar más a tu hijo— con burla Félix disfrutaba decir cualquier palabra hiriente a Gabriel, toda la situación le parecía hilarante, inmediatamente se paró y se despidió también de su madre y su tío.
—voy a acompañar a mi primo antes de que se pierda.
En la panadería Marinette estaba ayudando a sus padres cuando escucho la voz de Adrien llamándola tiernamente, inmediatamente ella volteo a verlo, pero para su sorpresa no iba solo.
Fue por un segundo, pero para Félix fue un momento placentero ver la cara de confusión de Marinette al ver a ambos entrar y que se vieran casi iguales, ella se dio cuenta quien era Félix debido a su ropa ya que ambos tenían el cabello igual. Félix se acomodó su cabello justificando que fue el viento.
—Lamento confundirte, sé que quieres estar con tu perfecto novio, solo quería aclarar un malentendido ¿nosotros ya estamos bien o no?
Marinette veía un poco confundida la situación, pero al notar que Adrien se veía disgustado, pudo intuir que Adrien había hablado con Félix y al ver a este tan tranquilo la altero un poco temiendo que le dijera lo que paso en la biblioteca.
—¡Ah! Nosotros… sí, bueno—Marinette volteo a ver dos veces a Adrien mientras hablaba, solo trataba de mantener todo bajo control, pero eso era lo último que lograba —. Juzgue mal a Félix, Adrien tu tenías razón, él no es igual a Lila.
Adrien la miro sorprendido, le faltaba algo más, se sentía que sucedió algo que no le habían contado, pero no podía preguntar, empezó a creer que el no involucrarse le hacía mal, pero una vez más dejó que todos esos sentimientos se hicieran de lado, todo se acumulaba y no le gustaba.
—¿Quién es Lila? — preguntaba Felix
— Una chica desagradable, no es necesario hablar de ella— respondió marinette
— Entonces ¿yo te parecía desagradable?
— … no eso no es lo que quise decir, lo siento.
— Es solo una pregunta, no tienes que mentir para quedar bien ahora que somos amigos.
— No me gusta decir mentiras, de hecho, esa es una cualidad de Lila, más bien un horrible defecto.
— así que ¿crees que soy un mentiroso?
— Te mentiría si dijera que no, la confianza se gana sabes.
— Bueno parece que tendré que hacer algunos méritos para que finalmente confíes en mí— Félix sonreía y Marinette le devolvió la sonrisa rendida, entre la plática y sin querer Marinette termino invitando a pasar a ambos a su casa, ella ya había terminado de ayudar en la panadería.
Adrien los observaba, estaba nuevamente de lado, atrás de todo, respiraba mientras veía como ambos entraban. Sentía que su relación se alejaba, con todo lo que paso en su casa, y la forma en como últimamente veía todo, se sentía como un adorno en el fondo, un tonto con una sonrisa, pero Adrien siempre optimista pensaba en que ellos siempre podían arreglar ese problema juntos, hablando, siempre han estados juntos contra todo, esto también tenía solución.
Los dos primos se quedaron toda la tarde en la casa de Marinette. La pareja aún se preguntaba ¿que estaba haciendo Félix ahí?, perdiendo el tiempo, el conversaba poco y sólo veía el lugar. A Marinette le molestaba. Después de un rato Marinette se puso a cocinar con Adrien unas galletas, Félix ya no les estaba poniendo atención, se había puesto a leer algún libro que encontró en el estante de la casa, cosa que a Marinette le molestaba pero prefería verlo distraído que seguir husmeando, habían preparado te, pusieron las galletas, y se sentaron juntos a conversar ignorando totalmente a Félix, hablando de cualquier tontería Adrien terminó en el regazo de Marinette mientras ella jugaba con su cabello, Félix no podía continuar su lectura con el ruido que hacían la parejita, supuso que ese era el momento de hacerse presente nuevamente y con placer cerro el libro dispuesto a interrumpir.
—vaya, sí que son una pareja muy cariñosa, no pueden esperar ni un minuto para estar cerca del otro.
—¿Celoso? —preguntó Adrien con gusto de molestar a su primo, pero Félix sólo sonrió.
—Por favor Adrien, no necesito desesperadamente aprobación y cariño, eso es más cosa de ustedes— tomo su taza de té y bebió un poco, ignorando las miradas molestas que estos dos dejaron ante tal respuesta —oh, disculpen no quería ofenderlos, las relaciones sentimentales son diferentes para cada persona.
—No, descuida no lo hiciste, es más quizás incluso un día tu seas el que esté completamente perdido de amor por otra persona, como nosotros—respondía de una forma retadora, esperando que algún día también le toque el momento de ver a un Félix actuar de la manera más tonta y cursi por amor.
—Tienes razón, quizás un día este en el lugar de Adrien, pero yo sería diferente.
—¿ja? ¿en qué sentido Félix? — preguntó Adrien quién volvía tener una sensación extraña cuando Félix hablaba de esa forma.
—Bueno Adrien tú sabes bien que no somos iguales, yo no soy tanto de hacer bromas, talvez incluso soy más tranquilo— Félix dejo de jugar con la taza ahora miraba a los dos, luego su mirada paso a Marinette y con una sonrisa tranquila añadió —pero estoy seguro que a pesar de todo eso, yo lograría que siempre confíe en mí y me cuente todo, incluso si llora o si esta confundida siempre me tendrá a mí.
Adrien y Marinette miraron a Félix confundidos por lo que acaba de decir, ambos entendían que era una indirecta, pero los dos lo entendieron de formas diferentes, Marinette entendía que Félix molestaba a Adrien y de paso quizás estaba buscando información de ellos, pero Adrien parecía entender a que se refería con eso, pero no se decidia al elegir si tomarlo como una burla, o como una amenaza.
—¿a qué te refieres con eso? —dijo alterado Adrien
—oye tranquilo Adrien, no sé por qué te alteras así, solo trato de sonar romántico y cursi como ustedes, de todas formas, aun no conozco a alguien con la que sienta que quiero hacer algo así ¿por qué? ¿Acaso dije algo que toco alguna fibra sensible?
Ahora solo parecía que ambos estaban exagerando la respuesta de Félix. Marinette fue quien respondió rápidamente.
—No Félix, sólo parecía que te burlabas de Adrien o de mí.
—¿Burlarme? ¿Por qué? Adrien a pesar de lo tonto que a veces me pareces Adrien, eres un buen chico, te preocupas por las personas y tratas de mantener la paz con todos, solo alguien de muy buen corazón hace eso y tu Marinette, sabes que siempre tenemos momentos donde discutimos, pero igual pienso que eres una gran persona tratas de tomar muchas responsabilidades ha de ser difícil para ti, lo que sea que los haya ofendido me disculpo, ustedes me ayudaron a integrarme y ahora incluso tengo amigos.
Ambos se sentían bastante mal por esas palabras tan dulces, parecía que felix había tenido un momento de debilidad con la pareja, y ellos pensaban que estaba siendo grosero, ambos se disculparon por eso, siguieron tomando té y mejor se pusieron a platicar los tres alguna otra cosa.
En casa de los Agreste. Ameli se había marchado, después de estar viendo papeleo sobre diferentes temas de la vida de Emily, el cual Gabriel estaba desasido molesto. El tener que ver a ella tocando sus cosas le irritaba, más porque ahora parecía que Ameli quería tomar acciones legales en contra de Gabriel, esperando que mostrara algún indicio de que el sabio sobre Emily, pero solo consiguió enojarlo, nada nuevo.
—No puedo soportarla, ella viniendo cada semana, con ese niño tonto— Gabriel se quejaba con Nathalie.
— Seguro que encontraremos una solución— respondía Nathalie para relajarlo.
— Se burla de mí, sabe que tiene el anillo y el miraculous, no puedo acercarme tanto como quisiera.
— Talvez no tenga que hacerlo seño
— que tratas de decir.
— Usted no ataca a Félix por el anillo de Emily, talvez debamos hacer lo mismo, hacer que él no pueda atacarnos, aunque quisiera.
— Es una buena idea, ¿Qué podría ser algo importante como para detenerse?
— ¡Tengo una idea Gabriel! Pero necesitamos ser precavidos.
—Muy bien— respondió Gabriel con total satisfacción, esta vez no volvería a ser engañado.
Notas:
"My and my husband" siento que es una canción de doble interpretación. Una es romántica, bonita y suave de una pareja que trabaja para seguir adelante, la segunda es triste, lenta y repetitiva de algo que esta mal y es conformista, realmente creo que le queda al capitulo de hoy, me gusta escribir como Adrien y Marinette están de novios tratando de pasar tiempo juntos, y me encanta como Adrien esta pasando tanto tiempo con lila que ya se acostumbro un poco a ella también.
Quería hacer una conversación de Felix y Marinette sobre la diferencia del te chino y el ingles pero no tengo cabeza para eso y dudo que Marinette sepa mucho de su cultura, en fin por eso solo puse un "te y galletas", dejando más a la imaginación como se veían estos, por ultimo un detalle imaginen que los personajes usan diferentes ropas.
Gracias por leer.
