"Conozco lo mal, conozco lo vil
Conozco lo horrible que te hice sentir
Me apena que esté saliendo al revés
Pero sin embargo me quedo
Podrías decir con toda razón que fue demasiado
El tiempo que yo
Tarde para hablarte
Que te traicione"
Traición - Miranda
Más notas al final.
MANZANA PODRIDA
Capítulo 25
En la casa de Marinette ya era algo tarde, Marinette y Félix estaban comiendo unos bocadillos mientras repasaban algunos temas para el examen, o más bien Félix ayudaba a Marinette a estudiar. Él le había dado una cajita sencilla de color pastel con unas fichas de los temas que estaban viendo, estaban escritas a mano, tenían una caligrafía muy cuidada y legible, era hermosa.
—¿Tú las hiciste? —preguntó ella sin dejar de verlas.
—yo a veces estudio usando fichas, pensé que quizás te servirían, son los temas que más te han costado dominar— respondió Félix como si fuera algo irrelevante.
—Pero... ¿Te tomaste la molestia de hacer esto para mí? — hojeaba las tarjetas, Félix podía notar un ligero sonrojar en las mejillas de Marinette, eso le agradaba.
—No es la gran cosa, no puedo permitir que después de darte clases te des el lujo de sacar notas bajas, no me haría ver bien.
—Claro esto es siempre sobre ti— Ante el reclamo de Marinette Félix hizo una mueca que ella noto de inmediato—. ¿Que?
—Si no las quieres regrésamelas, no necesito estarte escuchando— Félix extendió su mano esperando que Marinette se la regresará, pero ella tomó la caja en sus brazos y se negó a devolverlo.
—No, me lo has regalado, ahora te aguantas.
—No. No doy regalos a quienes ni lo merecen.
Félix y Marinette forcejeaban la caja.
—Si es así entonces ¿por qué te esmeraste tanto es esto? ¿eh?
—No es la gran cosa— por alguna razón se estaba sintiendo como un tonto, quizá se rebajó demasiado para lograr su objetivo, pero le parecía divertido la escena de Marinette peleando por una caja, así que le arrebato la caja de sus manos.
—Si no es la gran cosa entonces no importa si me lo quedo, era para mí al final de cuentas— Marinette trato de alcanzar la caja, pero Félix la alzó con una mano evitando que ella pudiera tomarla por la diferencia de altura.
—No, ya no te mereces esto—decía riendo.
—Déjate de tonterías, lo hiciste para mí, entonces lo quiero, ¡así que dámelo! — Marinette le ordeno, se paró de puntas para alcanzar la caja y de rojo miro a Félix quien al notar que la estaba viendo a los ojos se puso bastante roja, pues su distancia era realmente corta. Lentamente sus dedos dejaron de estirarse, ella ya no estaba viendo la caja, su atención estaba totalmente en él, en sus ojos verdes y su mirada sería, mil pensamientos pasaron por su cabeza y entonces.
—Está bien, toma la de todas formas ya dije que no es la gran cosa— le dio la caja y volvió a acomodarse, haciendo que su distancia se hiciera más grande, era evidente que ninguno quería decir algo, esa actuación tan cliché para ella fue algo que quizás ya había pasado en más de una ocasión, donde a veces se miraban desde lejos y se sonreían, si lo pensaba bien quizás todo eso era su imaginación, habían pasado varios días y ella aún seguía pensando en ese beso, fue un error que ella quería olvidar o eso se decía.
—¿y bien vas hacerlo? — Félix continuaba hablando con un tono burlón, se ve que la estaba pasando bien.
—¡¿Hacer que?!
—¿Tomar mis medidas? esa fue la razón por la que vine aquí, iba probar me uno de tus diseños o ¿algo así no?
—T-tú sabes que en parte eso fue una excusa, yo ya había tomado tus medidas antes.
—Entonces eso significa ¿Qué no tienes nada hecho que me pruebe? Que decepcionante.
—¿Quieres probarte alguno de mis diseños?
—Bueno, ya que yo soy el modelo, supongo que quedara mejor si lo ajustas ¿no?
—si... tienes razón.
Félix se probó un traje que no estaba tan avanzado, con unos colores guinda, un chaleco parecía bastante sencillo y limpio, pero tenía algunos detalles bordados en las mangas que no se notaban a simple vista, Félix notaba esos detalles y veía que realmente había estado trabajando en el traje, aunque todavía le faltaban ajustes. Y ella se veía tan nerviosa que el prefirió no decir nada. El resto de la hora estuvieron en silencio, a lo mucho Marinette decía unas cuantas palabras para que Félix levantará sus brazos o se moviera, estaba bastante tensa y se dio cuenta que quizás no era una buena idea, pero definitivamente prefería tener ahí a Félix que a Adrien el cual seguramente seguiría molesto y terminarían discutiendo. Discusiones que ya le dan dolor de cabeza, pero si las pensaba detenidamente es probable que el tuviera razón y admitirlo la destrozaría, mientras más pensaba en eso se sentía peor "no merece esto" "pero él siempre quiso esto y supongo que yo también" una pesadilla causada por ambos y sus propias idealizaciones. Eso era lo que su vida se había convertido y no sabía cómo reaccionar ante eso, no quería mentir, pero estaba siendo cruel, no quería admitir su error, pero seguía cometiéndolos, no quería lastimarlo, pero igual lo hacía, no quería…
—¿Pensaste en mi mientras hacías este traje? — Las palabras de Félix fueron como un ataque por sorpresa.
—No seas ridículo, apenas si tenía tiempo libre para preparar este diseño— Solo se pudo poner a la defensiva.
—Como este hecho a mi medida, pensé que la diseñadora se inspiraría de su modelo.
—No seas tan arrogante.
Félix, él era como una flecha que llego directamente a su corazón.
Impredecible, rápida y mortal.
Nunca pudo sacarlo de su mente, él se encargó de atacar hasta que la dejo totalmente confundida, y ella no quería admitir que, si pensó en el cuándo hacia el traje, no quería admitir que fantaseaba con poder verlo modelar el traje. No quería admitir que sus comentarios le encantaban.
No quería admitir que había perdido la batalla.
Marinette termino de apuntar donde tenía que corregir, poniendo y quitando alfileres, movía a Félix preguntándole que opinara como se veía.
—No lo sé, seguro que Adrien sabría más de moda que yo.
—Vamos Félix te queda bastante bien.
—Es un lindo diseño no lo niego, pero ¿será lo necesario para ganar? —dijo el dejando los cumplidos y haciendo que su lado competitivo resalte.
—No lo sé, el diseño de este traje tiene que ser algo formal y único, pero también creativo… realmente— Y de forma indirecta Marinette lanzo una pregunta, esperando que la respuesta le resuelva todos sus conflictos—. ¿Crees que Adrien sería mejor opción?
—Yo no sé nada de moda, pero conozco de diferentes trajes y puedo decirte que para ser novata está bastante bien, pero tu dime acaso para ti ¿él no es la mejor opción? Ambos les gusta las mismas cosas, deben de complementarse muy bien
—No realmente...—Contesto decepcionada, no parecía que estuvieran hablando realmente de moda —. En realidad, no conectamos tanto como creí. No, no conectamos nada, pero lo intentamos eso basta ¿no?
—Si estas satisfecha con eso…
—Sí, supongo que... — Marinette mostraba una cara de lamento, cruzaba sus brazos, movía contantemente sus dedos y miraba al piso recordando todo lo que han pasado hasta, se apretaba sus brazos para ocultar su desesperación— No, no lo estoy, pero está bien, puedo pasar por esto, no quisiera hacerle daño.
—¿Segura que es a él a quien no quieres herir?
—¿Qué quieres decir?
—Nadie quiere sufrir Marinette todo queremos ser felices y ahorrarnos el sufrimiento, pero a veces para cambiar algo debes de saber que las cosas no siguen igual. Son sacrificios.
—y-yo no quiero sufrir tampoco, pero el no creo que…
Félix se acercó un poco a ella para que le escuchara, estaba hablando en voz baja, casi susurrando.
—Sabes yo no sé de moda, pero puedo estar contigo por si necesitas un modelo que te ayude con las medidas.
¡Una fecha sin avisar aparece!
—Ah sí, sí, eso de eso hablábamos por supuesto si—Marinette reía tratando de evitar su mirada y su vergüenza. Félix vio eso le respondió suspiro se veía bastante satisfecho con esa reacción.
—Aunque, si no quieres estar con el yo puedo ocupar su lugar en todo, no sería un remplazo, sería algo mejor.
Y esta vez ataca a la cabeza. A la mente.
La cara de Marinette ahora estaba roja, apenas si podía pronunciar palabras, no lograba pensar correctamente una respuesta racional:
—¿Estamos hablando del concurso?
—¿Tú que crees?
Algo en ella podía sentirlo de nuevo, su pecho estaba latiendo fuertemente, su cara estaba caliente, sentía que era algo malo, también había una sensación de culpa cada vez que lo veía a los ojos, porque cuando él hablaba y la miraba parecía ponerle un hechizo, una flecha de cupido que la dejaba perdida, que le quería hacer olvidar toda su responsabilidad y simplemente ceder a lo que sea que pase. Aceptando todo eso el calor del momento cambió a un escalofrío, cuando al estar tan cerca uno del otro, uno de ellos se alejó.
Él se alejó, su sonrisa seguía ahí, él le decía que debía apurarse porque seguramente tendría más cosas que hacer. "No sucedió nada, no ocurrió nada... de nuevo" pensaba con culpa por casi dejarse ceder, pero enojada de humillarse así misma para nada.
—Tengo más cosas que hacer, nos vemos mañana.
Marinette acompaño a Félix a la puerta y lo veía marcharse, tratando de pensar en cualquier otra cosa, pero su mente ingenua no la dejaba.
Siguió con sus diseños, limpio su cuarto, se dio un baño y aun así no podía dejar de pensar en lo que pasó antes y ahora, de cómo fue que lo conoció y lo detesto y ahora no podía sacárselo de la cabeza, también pensó de nuevo en Adrien y lo mal que lo había tratado últimamente.
"Una parte de mi sabe que fue porque estaba tan estresada como para reaccionar bien a cada cosa que él decía. No, esto es en realidad culpa de Lila, en la prefirió a ella" Marinette terminó rayando su libreta al tratar de pasar sus apuntes y desesperarse. "Cuando Adrien la defiende me vuelve loca, es como si me traicionara… traición. No, esta vez, no fue nada de lo que hizo Adrien, yo solo no puedo corresponderle más, ya no hay nada más que discusiones y algunas victorias de héroes, pero incluso Bunnyx murió, no hay nada seguro en el futuro y me aterraba. Pero solo hay algo que me trae paz y ya no puedo soportarlo más"
Tikki le había preguntado qué fue lo que pasó con Félix ¿por qué el actuaba así? y ¿porque se hablaban de esa manera? para Marinette el que Tikki le hiciera preguntas le ponía mal, no quería reproches no quería consejos, sabía que todo lo que estaba pasando era extraño y aunque ella misma está negando o dejando que el tiempo pase no podía más, era consciente del daño, de la mentira que ella y Félix se decían, no quería pensarlo más ni analizarlo.
—El futuro, será confuso, cambiará muchas veces y nunca sabre si es la elección correcta, pero no puedo pensar, hay algo más fuerte en mi pecho que no me permite ver con claridad—
Tikki no decía nada, su joven portadora no solo era un mar de nervios como otras veces, había algo en su mirada, algo que le demostraba que todo tomó una ruta diferente, pero no sabía exactamente qué era.
Marinette se decidió se transformó y salió de la habitación a toda prisa, actuando esta vez sin pensar en nada.
Al atardecer se iban los tonos de la ciudad que cambiaban de un dorado a un color oscuro, las luces se encendían y Ladybug avanzaba entre los edificios como si la luz la guiará, finalmente llegó al balcón de la habitación de hotel donde se encontraba el. Félix, a pesar de que se habían visto hace poco más de una hora, Ladybug trataba de hacerse la idea de que ella no había visto a Félix desde la noche que estuvieron ambos en el hospital cuando pasó eso...
Ella suspiro pesadamente, abría y cerraba sus puños estuvo parada frente al vidrio de la ventana antes de siquiera tocar, se alejó hasta el barandal donde se recargo y cruzo sus brazos.
—¿Ladybug? ¿Qué haces aquí? —preguntó Félix quién abrió la puerta del balcón.
—Yo... — Ladybug desviaba la mirada, jugaba un poco con sus dedos—. vine hablar contigo.
—Está bien— En Félix no parecía haber sorpresa, se veía bastante serio—. pasa.
Ambos entraron a la habitación, era bastante grande como todas las habitaciones del hotel, pero había algo distintivo, no solo por el olor a té sino también por las hojas regadas en la mesa junto al computador, parecía haber notas de varias cosas las cuales Félix rápidamente acomodo.
—Mi madre no está, por si quieres que esto sea un tema privado.
—¿Acaso sabes por qué quiero hablar contigo? —decía intranquila, lo último que él le dijo le sonó a una insinuación, o quizá ya estaba bastante alterada que todo lo que él le decía le sonaba extraño.
—Supongo que por lo del miraculous del cerdo y a pregúntame si todo va bien con rose no? —El mantenía una postura calmada, sacando otra taza del estante.
—Eh... Bueno no es que no estuviera al pendiente de ella es solo que.
Félix la interrumpió riendo un poco, pasándole su taza de té.
—Solo bromeó sé que no es por eso que estas aquí, dime ¿acaso es por lo que pasó la última vez que nos vimos?
—¡Ah...! —Ladybug se sonrojo un poco, tomo algo de té, carraspeo la garganta para tratar de regresar a la normalidad y hablo más seria —¿acaso quieres jugar conmigo?
—Para nada.
—¿Por qué hiciste eso?
—Quería hacerlo desde hace mucho, aunque no te mentiré, me asustaba otro puñetazo — Félix señalaba hacia su cara donde ladybug lo golpeó —además yo no fui quien cruzo esa línea.
—¡Tu fuiste quien empezó besando mi cuello!
—No lo rechazaste y me besaste.
—Solo fue un momento de confusión, un error— su cara estaba totalmente roja, miraba hacia cualquier lado con tal de no ver su sonrisa burlona, pero volteaba de reojo —. Solo quería dejar en claro eso.
—entonces ¿viniste aquí para decirme que lo que pasó fue un error? acaso piensas que me voy a ilusionar y que no iba poder estar tranquilo si no te tenía cerca, tan cerca como la última vez— reclamo y nuevamente estaba cerca de a su rostro.
Mientras más cerca estaban, Ladybug sentía que iba enloquecer, quería alejarse tenía miedo. Miedo de hacer algo malo, y con la respuesta arrogante de Félix logró ponerse un sería, era su última oportunidad para sí misma enmendar su error seguir con vida de forma correcta, "después de este error volveré a ser una buena persona, la persona quien siempre he tratado de ser" se repetía
—Así es, fue un error, aunque no creo que hayas pensado si quiera eso, quiero que me digas la verdad, ¿porque todo esto? Nosotros ni si quiera hablábamos y de la nada paso eso, yo no estaba pensando correctamente pero tu...
—¿Quieres la verdad? La verdad es que te equivocas, si pensé todo eso, quería tenerte cerca si tuviera la oportunidad, pero si te tengo tan cerca enloqueceré y querré besarte nuevamente.
—¿T-tú sabes quién soy? — le miraba con sus ojos temblorosos, sus manos inquietas y el corazón latiendo a mil por hora.
—Para tu tranquilidad, te digo que no, pero... —ese, "pero" congeló a Ladybug por unos momentos— eres mandona, indecisa, no pareces confiar ni un poco en mí, eres linda, pero hay algo en ti que me ha vuelto loco desde el día que te conocí.
—Basta.
—¿Por qué?
—No hables así, n-no nos conocemos y no podrías estar así con un superhéroe— decía alejándose rápidamente.
—¿Por qué no? Tú tienes tus secretos y yo tengo los míos, no me importa si por ahora te viera solo así.
—No, no, más secretos, más mentiras, no me gusta mentir.
—¿De verdad? Porque parece que te encanta mentirte a ti misma— volviéndose acercar a ella la tomo suavemente del mentón para que sus ojos se crucen por más que ella trataba de evitar la mirada, para luego acariciar su mejilla.
—¡No es verdad!
—¿Estas segura? ¿Estas realmente siendo honesta contigo?
"Esto está mal" se repetía, pero mientras más lo veía más lo escuchaba olvidaba sus propias palabras, si ella era honesta ella sabía que se mentía: Ella nunca quiso ser Ladybug pero si era la única que podía hacer algo no podía dejar a la gente que quería, quizás debió darle una oportunidad para amar a Chat Noir si no se hubiera tratado de ocultar su inseguridad en su fantasía con Adrien, no quiso ser nunca la guardiana pero fue por su culpa que eso pasó, un error cometido por una adolescente en sus 14. Ahora tenía que cargar una responsabilidad más grande, cada error se le castigaba, ahora tenía que actuar siempre con madures y no lo conseguía, actuaba mal con la única persona que la apoyaba y se odiaba por eso, deseaba que él se cansara y la dejara a ella, su esperanza del futuro estaba muerta y ahora no sabe que debe sentir, se fue derrumbando las lágrimas fueron saliendo. No era sincera con ella, nunca lo fue, sus errores le costaban caro y terminaba lastimando a otros.
Félix la abrazo, una vez más era el quien estaba con ella en su peor momento y recordó lo que le dijo cuando la consoló "seguro no soy la persona más adecuada, pero en este momento, no hay nadie más" su corazón latía muy rápido y el abrazo de Félix le daba un calor único, sentía que podía desaparecer en sus brazos y que nada importaría, ni las responsabilidades de Ladybug ni los miedos de Marinette. Diferente a todo lo que pensó, al cruzar la línea en vez de sentir miedo y culpa sintió tranquilidad, por primera vez en mucho tiempo, se sentía segura, aún si no confiaba del todo en él, aún si había algo sospechoso no quería verlo, ya no.
Se estiró un poco, y le dio un ligero beso, donde sólo sus labios chocaron, donde ambos podían sentir la suavidad del otro, fue solo cuestión de segundos para que los labios de Félix se movieran y el pequeño toque entre ellos se había vuelto un beso de verdad, "ni siquiera sus besos son iguales" se sentía mal de siquiera pensar en la comparación, pero era inevitable, los besos de Adrien eran tiernos, cálidos como un bombón suave, pero con Félix sus besos eran más intensos y apasionados, como un caramelo que se va derritiendo de apoco, solo quiere saborearlo hasta que perdieran la respiración, el abrazo se había vuelto caricias, donde ahora ambos tenían desordenado el cabello.
Cuando se separaron Félix limpio las lágrimas que Ladybug todavía tenía, había llorado bastante.
—No quiero mentirme más a mí misma, pero no es tan fácil.
—Entonces deja que yo sea quien te apoye esta vez, incluso si es egoísta, incluso si hieres a otros, yo estaré aquí contigo, deja que sea yo quien te proteja.
Ladybug lo acepto y lo abrazo, ambos se volvieron a besar como si se hubieran anhelado una eternidad, como si el mundo fuera de ellos.
Notas:
Que capitulo tan curioso, me gustaría recalcar que aquí me gusta explorar los sentimientos de los personajes y los conflictos que pasa un adolescente sobre todo si tiene responsabilidades como si fueran adultos. casi todo están trastornados jaja, como en los comics. termine en una ruta más seria y quizá hasta melodramática. en fin varias veces pongo que algunos personajes no logran reconocer lo mucho que han cambiado otros.
En este fic Marinette y otros ya tiene 15, entre los meses de la llagada del nuevo akuma y todo eso paso su cumpleaños, sé que es un hecho que no cambia mucho, pero quería mencionarlo. Acá Luka es como en su primera versión, el hermano mayor y no el mellizo, tiene 16 años.
Gracias por su apoyo y sus comentarios, adoro saber la opinión de quienes se toman el tiempo de leerme.
