-Exchange-

Summary: Después de una discución al terminar una pelea, Chat Noir quiere probarle a Ladybug qué puede ser más útil en una batalla si tan sólo pudiera usar el miraculous de la creación por una semana.

Ladybug, decide darle el beneficio de la duda, sólo para confirmar una vez más qué ser Ladybug, no es tan fácil cómo él piensa.

¿Logrará Misterbug demostrar lo contrario?

...

Los personajes que aparecen en este Fic son de la serie Miraculous Ladybug y son pertenecientes a Thomas Astruc y Jeremy Zag. La trama por el contrario es totalmente mía.


Capítulo I

...

—¡Ladybug! — gritó el héroe con preocupación al ver a su compañera ser atacada sorpresivamente por la parte de atrás, sin embargo la heroína le practicó una llave que lo hizo doblegarse.

—Lo tengo — dijo la heroína con seguridad extendiendo el brazo del Akuma dejando ver el objeto akumatizado que estaba dentro de la banda sudadera qué tenía en su brazo derecho. — Chat, apresúrate — urgió la chica al sentir que el Akuma había comenzado a removerse.

—¡Cataclysm! — Chat invocó su poder a tiempo antes de que el villano se soltara del agarre de Ladybug. El civil que estaba bajo la influencia del Akuma regresó a la normalidad mientras que Ladybug tocaba su hombro tratando de animarlo, ya qué el pobre chico estaba confundido y algo decaído al momento de recordar la causa de su akumatización.

Una vez que Ladybug lo ayudó a levantarse, el chico se despidió de la heroína un poco más animado.

Ladybug regresó junto a él con una hermosa sonrisa en su rostro y una vez que estuvieron juntos, Ladybug lanzó el objeto que le había dado el Lucky Charm para derrotar al Akuma y gritó su característica frase regresando todos los destrozos de la ciudad a la normalidad.

Chat observó maravillado cómo las catarinas mágicas reparaban todo a su paso y Ladybug le mostró su puño a Chat para chocarlo, algo que hizo de inmediato.

—Ganamos — dijeron al unísono, siempre que terminaban de derrotar a un Akuma, lo que más les gustaba era celebrar su victoria chocando sus puños, era algo que habían hecho una costumbre desde el primer día y era fantástico, algo que ellos consideraban especial.

—¿Quién era la víctima esta vez? — preguntó Chat con curiosidad.

Ladybug cambió su semblante y suspiró cansinamente.

—Era un chico del instituto Fraçoise Dupont, al parecer su único error fue haberse cruzado con Chloe Bourgeois después de su práctica de Baloncesto. Lo humilló delante de todos sus compañeros y le gritó que era un perdedor.

Chat silbó impresionado.

—Al parecer la señorita Bourgeois anda más irritable de lo normal. Es el quinto Akuma que vencemos a causa de ella.

—Está molesta — explicó Ladybug — conmigo mayormente. No acepta el hecho de que ya no va a ser Queen Bee — se quedó un tiempo en silencio como si estuviera reflexionando algo y luego volteó a verlo, sus hermosos ojos azules estaban con una expresión triste. — Chat, ¿Crees que hice mal al prohibirle que fuera una heroína de nuevo?

—Al contrario, my lady — la consoló cómo la primera vez ofreciéndole una sonrisa tranquilizadora — lo hiciste para protegerla a ella y a su familia. Además, me duele decirlo, pero el aliarse con Hawk Moth dejó en claro qué no era lo más conveniente darle un miraculous. Chloe es la qué no supo tomar las oportunidades que le ofreciste.

—Quizás tengas razón — suspiró — pero aún así, siento qué tal vez mi decisión fue precipitada. Quizás yo tuve la culpa de qué Chloe se aliara con Hawk Moth. Debí hablar con ella para que entendiera el por qué ya no podía ser Queen Bee.

—No fue tú culpa que Chloe decidiera unirse al bando enemigo. Pienso qué aunque hubieras hablado con ella, Chloe de igual manera se hubiera aliado a Hawk Moth, nunca fue mucho de escuchar a otros.

—Hablas cómo si la conocieras desde hace mucho tiempo — indagó Ladybug haciendo que Chat Noir se riera nerviosamente.

—B-Bueno, es imposible no conocerla. Es famosa por ser la hija del alcalde y por tener una actitud algo... inestable.

—Entiendo.

—A propósito, fue increíble cómo utilizaste ese destornillador para hacer tropezar al villano — dijo Chat Noir recordando el objeto del Lucky Charm.

—Oh, gracias. — respondió con una sonrisa aliviada de haber cambiado de tema repentinamente — Tú también lo manejaste bien con tu Cataclysm.

—Por favor, tú hiciste todo el trabajo cómo siempre — habló agitando su mano restándole importancia — yo sólo destruí el objeto que contenía el Akuma.

—Es igual de importante — recalcó — Ladybug no existiría sin Chat Noir.

—Sigo pensando qué mi único trabajo es sólo destruir y nada más — se lamentó por un segundo, luego se dirigió hacia Ladybug acercándose extrañamente demasiado, cómo si quisiera algo — en cambio, si tuviera tus poderes por un tiempo, podría ayudar más y no sería visto sólo cómo tu asistente. No parece tan difícil.

—¿No habíamos tenido ya esta conversación? — preguntó Ladybug entre ofendida y sorprendida. — dijiste que ser yo, es mucho más difícil que ser Chat Noir.

—Estoy seguro de qué puedo hacerlo mejor esta vez, es sólo cuestión de practica, My lady. — respondió confiado — incluso se me acaba de ocurrir una excelente idea para comprobarlo.

Ladybug se cruzó de brazos mirándolo con cierta precaución.

—¿Qué tienes en mente Chat?

La sonrisa del felino se ensanchó e hizo girar su bastó como un bailarín de Jazz colocándolo frente a él para inclinarse más hacia Ladybug.

—¡Intercambiemos nuestros miraculous por una semana!

—¿¡Qué!?

—Así te probaré que puedo hacer tu trabajo de manera eficiente. Y de paso también practicaremos usando los poderes del otro cuando nos ataque otro de esos locos Akumas cambia-formas — concluyó.

—¡No hay manera de qué acepte algo cómo eso! — exclamó la heroína moteada mostrándose en total desacuerdo — no podemos bromear en un momento tan serio, Chat. La última vez casi nos jugamos nuestros miraculous y estuvimos vulnerables ante Hawk Moth y Mayura, porque no sabías controlar mi poder cómo era debido — terminó diciendo colocando sus manos en sus caderas.

—¡Oh, vamos, my lady! Será sólo de manera temporal — insistió haciendo un pequeño puchero hacia ella que no dio resultado en absoluto — estoy seguro de qué podré manejar ser la asombrosa Ladybug por una semana, cuidaré bien a tu Kwami y me aseguraré de pensar cuidadosamente cada plan para derrotar al akuma. Lo prometo — dijo colocando una mano en su pecho solemnemente.

Ladybug lo miró dudando en si aceptar la descabellada propuesta de su compañero o no. Era algo arriesgado, pero por un lado, ella podría intervenir con algún otro miraculous, sólo en caso de que las cosas se salieran de control. Ya había tenido la oportunidad de luchar con el traje de su compañero y admitía que sería interesante. No pasaría nada por intercambiar sus miraculous una segunda vez, y de una vez por todas le probaría una vez más a su compañero qué las cosas no eran tan fáciles cómo él pensaba.

Una sonrisa se asomó entre sus labios y miró a su compañero que había estado esperando ansioso su respuesta.

—Está bien. Lo haremos — aceptó — cambiaremos hoy en la noche en la hora de patrulla. Cada uno se irá a casa por su propia cuenta en el traje del otro. ¿Crees qué podrás llegar a casa con mi yo-yo sin caerte de las azoteas gatito? — bromeó la chica sujetando su arma cerca de su rostro.

El felino puso los brazos en jarra sin mostrarse inseguro.

—Te sorprendería saber, qué después de combatir a "Reflekdoll" he mejorado enormemente en el manejo de su yo-yo, my lady — presumió con una sonrisa que dejaba ver su blanca dentadura.

Ladybug rió negando con la cabeza.

—Eso quiero verlo.

—Pff, será pan comido, my lady. Además, no creo qué a Hawk Moth se le de por enviar Akumas todos los días qué estemos cambiados, no creo que esté tan desesperado — dijo restándole importancia — combatiremos un Akuma cuanto mucho.

La heroína rodó los ojos, pero no cuestionó su teoría. Últimamente, Hawk Moth no enviaba tantos Akumas y mucho menos Amoks, parecía cómo si Mayura hubiera estado únicamente de manera temporal, y siendo sincera, esperaba que la cantidad reducida de Akumas, no fuera algún plan de Hawk Moth para hacerles bajar la guardia y atacarlos por sorpresa.

Quizás estaba siendo muy paranoica al respecto. Pero no podía evitar preocuparse, ella tenía ahora la responsabilidad de custodiar más miraculous, así que tenía que protegerlos a como de lugar, y no dejaría que el villano de París pusiera sus sucias garras en los demás miraculous.

—Supongo qué sólo queda proponer un lugar de encuentro para hacer el intercambio — habló colocando su mano de manera pensativa — cuida bien de Tikki, por favor — le rogó.

—Y tú de, Plagg. Aunque él es algo despreocupado y muy perezoso — soltó rascándose la cabeza — además es muy glotón y amante de las cosas apestosas. Yo recomendaría qué aspirara el aire de su cuarto y pusiera aromatizantes cada par de horas, my lady.

—Oh, Chat. No puede ser tan malo — dijo Ladybug sin tomarse en serio las advertencias de su compañero.

—Lo digo en serio, my lady — dijo Chat seriamente — tengo tan presente el olor a Cammembert en mi cuarto, qué se me ha llegado a atrofiar el sentido del olfato.

Ladybug lo miró alzando una ceja con exceptismo, después de todo, había charlado un par de veces con Plagg y le había parecido un Kwami algo juguetón, pero de lo más tierno. Tikki le había dicho una vez que era algo irresponsable, pero no creyó que fuera para tanto.

—De todos modos, sólo será una semana. A Tikki le gustan mucho los dulces, de preferencia con chocolate y los macarrons. No creo que tengas problemas con ella.

—En lo absoluto — habló Chat con emoción — hicimos un equipo excelente la última vez, es una Kwami muy dulce y amable, tanto cómo usted, my lady — hizo una reverencia colocando la mano en su pecho y sonriéndole a su dama.

—Basta de flirteos, gatito — dijo Ladybug alejando al minino colocando un dedo en su nariz como en los viejos tiempos — estamos a punto de destransformarnos — señaló sus aretes qué contenían tres puntos iluminados — es hora de irnos, estoy ansiosa por ver a Plagg de nuevo. Espero qué también le alegre volver a verme.

—Estoy seguro de qué a Plagg le agradaría tener un segundo encuentro con usted, my lady — aseguró Chat Noir — pero en serio, siga mis consejos si quiere seguir conservando el olfato.

Cuando los miraculous sonaron por tercera vez, ambos héroes supieron que era hora de retirarse.

—Me tengo que ir, gatito. Te veré en la noche — se despidió lanzando su yo-yo y alzando su mano a modo de despedida — ¡Ladybug, fuera!

Chat Noir la miró irse y al igual que su dama, tomó su bastón y lo extendió para retirarse a su hogar ansioso de que su dama aceptara al fin una de sus grandiosas ideas. Había observado a su compañera luchar una y otra vez, él podría hacerlo también, no había nada de qué preocuparse, esto sería bichobuloso.

...

Ladybug se balanceó de extremo a extremo llegando hasta su balcón al mismo tiempo que su transformación terminaba. Tikki salió de sus pendientes y miró a su portadora con los brazos cruzados.

—¿Qué? — inquirió Marinette ante la extraña actitud de su Kwami.

—¿Cambiar sus miraculous?

Marinette comprendió la preocupación de su Kwami y suspiró largamente sin saber como empezar.

—Será sólo por un tiempo, Tikki — dijo suavemente tratando de tranquilizar a su Kwami — tampoco estoy muy de acuerdo en separarme de ti, pero de esta manera podré probarle a Chat Noir qué ser Ladybug es mucho más complicado de lo que cree. Además, ya hemos intercambiado miraculous antes — le recordó.

—Sí, pero eso fue a causa del Akuma. Fue una situación de emergencia y ambas sabemos qué tuvieron dificultades para controlar sus nuevos poderes, en especial Chat Noir.

—No te preocupes, Tikki — acercó a la Kwami a su rostro para que se apegara a su mejilla y de esta manera abrazarla con su mano. — sé qué esto probablemente pueda acabar mal, pero estoy dispuesta a tomar el riesgo — declaró — además, si la situación se complica, podré hacer uso de otro miraculous, ser la nueva guardiana tiene sus ventajas — sonrió.

La Kwami un poco más calmada, asintió y luego juntas se adentraron a la habitación de Marinette a la espera de la hora acordada, no estaba muy segura de si la decisión de su portadora era una buena idea, pero ella siempre tenía un plan desde la A hasta la Z, y sabía que ella jamás dejaría desprotegida su responsabilidad.

...

La hora había llegado. Así en la pacífica y oscura noche, Ladybug yacía sentada en el barandal de su propio balcón observando la taciturna ciudad de París dormir profundamente, considerando lo tarde qué era.

Contactó a su compañero a través de su yo-yo y le envió un mensaje pidiendo verse en la punta de la torre Eiffel para hacer el intercambio. Al leer una respuesta afirmativa, se apresuró a llegar procurando desplazarse en completo sigilo por su adorada ciudad mientras contemplaba las luces de los faroles brillar cómo si fueran miles de luciérnagas gigantes.

Llegó justamente un segundo después que su compañero. Parecía estar más emocionado de lo normal, al verla inmediatamente la saludó con un beso en el dorso de su mano, esta vez no tuvo el corazón para apartarlo, después de Miracle Queen, ambos habían acordado ser sólo amigos y estar bien con eso, pero no podían terminar de dejar ciertas costumbres, quizás con el tiempo.

—Entonces... ¿Hablaste con tu Kwami? — pregunto Ladybug colocando una mano en su cadera notando hasta ese momento que Chat llevaba un paquete consigo.

Chat asintió.

—La verdad es qué su actitud con respecto al intercambio le dio absolutamente igual — expresó con aburrimiento — pero dijo qué la única condición era que tendría que llevar esta cosa pestilente con él — dijo levantando un paquete de tamaño mediano y acercándolo a la heroína, estaba envuelto por varias capas de funda plástica.

—¿Qué es eso?

—Uno de sus raros experimentos de maduración — hizo una mueca desagradable — ¿recuerdas cuando te dije qué mi habitación olía tanto a queso como para provocar qué mis fosas nasales se derritieran?

La heroína asintió extrañada.

—Pues esta es la principal razón por la qué mi habitación siempre huele a queso — dijo sosteniendo el puente de su nariz con cansancio.

Ladybug tomó el paquete de las manos de Chat y lo abrazó cuidadosamente contra su pecho, luego, al igual que Chat, le entregó una pequeña bolsa que su compañero aceptó extrañado.

—He empacado algunas cosas para Tikki también — confesó — si quieres puedes comer un poco tú también. Puede que no haya suficiente como para una semana, pero asegúrate de darle uno, cada vez que termines tu transformación para que recupere energía.

—Entendido, my lady — respondió colocando una mano en su frente.

Luego de haber informado a cada uno sobre las necesidades de su Kwami, ambos se pusieron espalda con espalda conteniendo la respiración.

—¿Estás listo? — preguntó Ladybug respirando hondamente al igual que su compañero. Sintió la cabeza de Chat moverse afirmativamente y una vez que ambos mantuvieron los ojos cerrados, empezaron a quitarse sus joyas quedando simplemente sus trajes de civiles.

Un golpe de nostalgia les impactó en la cara al familiarizarse con la vez en la que a ambos les tocó estar en la misma situación cuando derrotaron al director Damocles akumatizado en "Dark Owl", estuvieron tan cerca de revelar sus identidades, como en este momento.

Con los aretes de Ladybug en su mano, Marinette apretó los pendientes en su puño contra su pecho y con la otra tomó la cálida mano del chico, sus manos hicieron contacto por primera vez sin el traje. La diseñadora abrió la mano de su compañera y de manera cuidadosa, le pasó los pendientes a la vez que cerraba su mano y él le entregaba su anillo. Ya en sus manos, ambos héroes contemplaron con los ojos abiertos y aún de espaldas los miraculous del otro, adoptando la forma de su actual portador.

Los pendientes antes redondeados, eran ahora unos broches sin aguja con bordes dorados en cada círculo negro, ideal para colocárselo en sus oídos sin tener que recurrir a perforaciones innecesarias.

A diferencia de los aretes de Ladybug, el anillo de Chat Noir no sufrió tantos cambios al momento de pasarlo a su actual portador, únicamente su tamaño se redujo, mostrando que ahora el anillo estaría destinado a colocarlo en una mano mas pequeña y delicada.

Los Kwamis de ambos ahora veían con enormes ojos a sus portadores temporales,

—No confiaría en nadie más para darle mi miraculous, my lady — pronunció Chat Noir evitando ceder al impulso de voltear y conocer finalmente a su dama, pero se resistió bastante bien.

—Lo mismo digo, gatito — murmuró mirando fijamente a Plagg — se que cuidarás muy bien de Tikki.

—Indudablemente — comentó acariciando la cabecita de la Kwami — no me perdonaría jamás qué algo le pasara a la Kwami de mi compañera.

Marinette sonrió extendiendo su mano para que Plagg se posara en ella, luego se dirigió a su compañero con tranquilidad.

—¿Estas seguro de qué podrás ser Misterbug por una semana completa? — bromeó acariciando entre las orejitas de Plagg — aún estas a tiempo de negarte.

—Estoy seguro, my lady. Y tú serás la intrépida Ladynoire por siete días, ¿Podrás soportar llevar el traje de payaso por tanto tiempo?

La chica sonrió burlonamente y respondió.

—Me sacrificaré por esta vez, después de todo, debo admitir qué tu traje es bastante ligero. Y mi diseño de traje era mejor, sin ofender — rió.

—Auch, ha ofendido mi estilo, mi señora. Mi traje de Misterbug tampoco se queda atrás — se jactó.

—En tus sueños, gato tonto — se burló la azabache golpeando su espalda contra la del chico a modo de juego — creo qué los resultados hablarán por sí mismos a partir de mañana.

—Siendo así, te deseo suerte. Porque la vas a necesitar teniendo a Plagg devorando su apestoso queso cada par de horas.

—¡Ey, niño grosero! No me hagas quedar mal frente a la nueva guardiana — se quejó el Kwami con forma de gato cruzando sus diminutos bracitos indignado.

—No está demás decir qué espero que te comportes, Plagg — advirtió el muchacho con tono severo — no le causes demasiados problemas a Ladybug mientras te quedas con ella.

—Pff, lo dices cómo si fuera una especie de mascota, mocoso.

—Hablo en serio, Plagg.

—Ough, bien. No causaré problemas Ad... — un montón de burbujas color verde salieron de su boca — oh, el seguro mágico. Por poco se me olvida.

Marinette se rió palmeando la cabeza de Plagg para finalmente ordenar su transformación. El muchacho imito a su compañera y pronto su traje de siempre había cambiado a uno tipo armadura color rojo con motas negras, dejando sus mechones rubios ligeramente alborotados.

Ambos se dieron la vuelta encontrándose con sus antiguos trajes en el cuerpo de su compañero.

—Supongo qué Misterbug y Ladynoire harán su aparición mañana.

—Sólo en caso de que haya un Akuma, recuérdalo — recalcó Ladynoire extendiendo su mano hacia él — y no uses tu poder para cosas sin importancia, te lo digo por experiencia, no es buena idea.

—Recibido, my lady. No se arrepentirá — prometió.

—Eso espero — lo señaló para luego guiñarle un ojo tomando su arma de la cintura — nos vemos luego, niño bicho — se despidió extendiendo su bastón y dando un gran salto desapareciendo entre la oscuridad de la noche, dejando a un joven rubio con los ojos brillantes y una sonrisa sincera decorando sus facciones. Su lady era sin duda alguna, la chica más impresionante que había conocido.

Cuando se vio completamente sólo, se percató de qué no sabía exactamente cómo utilizar el yo-yo para desplazarse. La última vez simplemente había dado grandes saltos y utilizado su arma cómo escudo, entonces ¿cómo...?

Tragó fuertemente haciendo girar el arma hasta hacerla enganchar en una farola, tiró del hilo un poco y el yo-yo actuó cómo una especie de resorte mandándolo a volar por los aires mientras pegaba un grito que hubiera podido despertar a toda la ciudad, hasta que aterrizó de manera brusca sobre unos arbustos pertenecientes al parque.

—Ouch — se quejó tocándose la cabeza mientras se recomponía con cuidado. Ni siquiera había tenido el miraculous de Ladybug por más de cinco minutos y ya se veía patético — creo que es más seguro para mí ir por los tejados — murmuró algo atolondrado por el golpe.

Esperaba tener mejor suerte mañana. Y ahora qué lo pensaba, la idea no era del todo descabellada, tenía después de todo, el miraculous de la suerte en su poder.

...

La noche avanzó pacífica, cómo un soplo de aire. Pronto toda la ciudad de París estaba despierta y lista para comenzar un nuevo día de laborioso trabajo.

En el instituto Françoise Dupont, los estudiantes cruzaban la puerta para entrar a sus respectivas clases, entre ellos, una pequeña pelinegra caminaba a paso veloz hacia su salón de clases, agradeciendo internamente que los ronroneos de Plagg la hubieran levantado 5 minutos antes de la horas de clases, llegando justo a tiempo para ver a todos sus compañeros, la mayoría sentados alrededor de una mesa en específico que la hizo sentir cierta molestia ni bien llegó.

—¿Te sigue doliendo la muñeca, Lila? — preguntó

—Aún me duele mucho — confirmó sosteniendo su muñeca fingiendo una mueca de dolor — pero por haber salvado a ese niño, lo merecía.

—¡Es increíble que a pesar del esguince en tu muñeca, pudieras haber rescatado a un niño de ser atropellado hoy de camino a la escuela! ¡Eso es tan cool! Eres lo máximo.

—¡Eres fantástica, Lila! Toda una heroína sin antifaz.

—¡Eres la onda, chica!

—Tienes un corazón de oro — menciono Rosita conmovida limpiando sus lágrimas con un pañuelo que le había dado Juleka.

—Oh, vamos chicos, no es para tanto — alardeó la castaña pretendiendo no estar orgullosa de ella misma — cualquiera hubiera hecho los mismo en mi lugar.

Rodó los ojos y se sentó en su banca dejando su mochila en la mesa y abriendo su bolsita dónde Plagg descansaba, verificando qué este estuviera cómodo.

—¿Estas bien, Plagg? — preguntó mirando al Kwami negro bostezar y estirarse restregando sus ojitos causándole a Marinette un atisbe de ternura.

—¿A qué se debe todo ese alboroto? — se molestó en decir rascándose su oreja derecha para luego observar con cuidado desde la bolsa de Marinette el lugar dónde provenía todo ese ruido infernal qué no lo dejaba dormir. Marinette se aseguro con cierto temor de qué no hubiera nadie que notara la presencia de Plagg, pero al parecer sus compañeros estaban tan cautivados por las palabras de Lila, que ni siquiera lo habían notado.

—Shh... ocúltate, Plagg — susurró empujando un poco la cabecita de Plagg hacia adentro hasta que solo quedaron visibles sus orejitas — es por Lila, una chica de mi clase — pronunció con cierta molestia mirando hacia dónde el Kwami mantenía su vista.

—¿De verdad? Yo no le veo nada interesante — dijo con aburrimiento mirando a la castaña ser elogiada por todos esos pubertos escandalosos — ¿Por qué todos la rodean de esa forma? ¿Acaso tiene un queso del tamaño de una llanta con ella? — inquirió haciendo reír a Marinette sin poder evitarlo.

—No, no es por eso Plagg — dijo mirando a sus compañeros estando atentos a cada palabra que salía de la boca de Lila — es por las cosas que dice. Esa chica es una experta en las mentiras — gruñó — se aprovecha de los demás y los manipula por medio de palabras y promesas. Es sólo una mitómana compulsiva.

Plagg siseó desde su bolsa al verla reírse de algo que causó que todos los chicos que la rodeaban, también lo hicieran.

—Con razón que sentía una mala vibra al entrar, esa chica da una sensación de malestar inimaginable — confirmó mirándola de lejos. Ya conocía a esa chica gracias a qué posaba (para su desgracia) junto su portador para la marca de su padre. Era una auténtica espina venenosa, que le provocaba escalofríos nada más de verla actuar con tanta desfachatez mientras le mentía a otros. Pero debía fingir ignorancia, Marinette no debía saber que su compañero iba a la misma escuela qué ella, provocaría que revelara su identidad de inmediato.

—Es peligrosa en cierto sentido — murmuró tristemente — daña a todo aquel que se interponga en su camino o quiera destapar sus mentiras. Una vez casi hizo que me expulsaran, afortunadamente mintió a cerca de tener una enfermedad que la hace mentir, pero debido a eso mi reputación se manchó un poco — había sido horrible, si bien algunos de sus compañeros nunca habían dudado de ella, a veces parecía notar que sostenían sus cosas con un poco más de fuerza, cómo si se los fuera a arrebatar, o incluso escondían sus pertenencias rápidamente.

Plagg recordaba ese día, en el que esa mentirosa había la culpado de robo y de haberla empujado por las escaleras. Ese día no paró de decirle a su portador que debía hacer algo contra esa chica, que las cosas que hacía no eran simplemente por llamar la atención cómo Adrien tanto la defendía, esa chica tenía maldad en su interior y no eso era algo que hasta un ciego podía notar.

—¿Esa loca te ha hecho algo más? — indagó queriendo saber más sobre la relación qué su ahora portadora, sostenía con esa mentirosa.

—No, por el momento — se limitó a decir — llegó a amenazarme el primer día qué descubrí sus mentiras, dijo que me quedaría sin mis amigos y que me alejaría de... el chico que me gusta.

—¡Por mis quesos! En mis largos siglos siendo el Kawmi de la destrucción, nunca me había encontrado con alguien tan malo y que supiera mentir tan bien.

—Está bien, Plagg. — lo tranquilizó acariciando su cabeza provocando que ronroneara — Va a tener que hacer mucho más que amenazarme y mentir sobre mí para que logre quebrantarme. Ahora que soy la guardiana, no puedo permitir que las emociones negativas me embarguen, no vale la pena lidiar con gente cómo esa.

—Aún así, me gustaría poder usar mi Cataclismo sobre su cabello, la calvicie sería motivo más que suficiente para que no se atreva a poner un pie aquí de nuevo — dijo decidido saliendo de la bolsa dispuesto a cumplir su cometido, más la chica logró pescarlo a tiempo antes de qué hiciera alguna locura.

Finalmente, la profesora llegó y Plagg tuvo que ocultarse de mala gana murmurando que no había podido darle su merecido a la mentirosa qué molestaba a su portadora y maestra. Pero quedaba todavía un día entero por delante, el tiempo suficiente para lograr qué esa mentirosa tuviera un escarmiento por hacerle pasar tantos problemas a su portadora.

...

¡Hello, bichitos!

¿Cómo están? Espero que muy bien, cómo pueden ver, el día de hoy he decidido traerles una pequeña historia a pedido de una seguidora mía, qué es también una fanática de mis historias en Wattpad (Es adorable :"3).

Al mismo tiempo, quiero dar a entender con esto que sigo viva y que no abandonaré ningún proyecto .

No había subido nada nuevo desde hace un buen tiempo, y ya extrañaba hacerlo, así qué espero que cómo a todas mis demás historias, a esta le tengan también un cariño especial.

Será una historia corta, imagino que tendrá unos 3 o 4 capítulos, dependiendo de qué tanto les guste .

Los quiero mucho! Gracias por apoyar a este intento de escritora.

¡Bye, bye bichitos! .