Inuyasha y todos sus personajes son propiedad de Rumiko Takahashi.
Consecuencias inesperadas
Capitulo 4
De mal en peor
-¿Qué haces aquí?-le pregunto en un tono seco, mientras se recostaba contra la pared del gran salón ubicado en el castillo.
-¿Qué pasa… es que hoy en día una madre no puede visitar a su hijo sin necesidad de una excusa?
-tú nunca has sido una madre ejemplar…así que exijo me digas la verdad.-
-bien pues si eso quieres…-Izanami tomo asiento frente a la pequeña mesa y se servía una poco de sake.- ¿desde cuando tu tienes prisioneros?...-le pregunto para después llevar el vaso a sus labios.
-¿te importa?-Sesshomaru se veía un poco sorprendido por esto pero rápidamente cambio su expresión a la fría de siempre.
-Mas de lo que crees…- Viéndolo desafiante a los ojos se termino su trago y sirvió otro.-Tu sabes de mi sensibilidad para sentir el poder de todos aquellos a mi alrededor…por ejemplo tu, mientras mas transcurre el tiempo que paso aquí mas siento que te descontrolas y tu poder demoniaco se incrementa, aunque parezca que estas muy tranquilo…- Hizo una pausa en la cual tomo un nuevo trago a su bebida para después continuar.- tu prisionero o prisionera tiene un muy elevado poder espiritual, lo siento que en cada rincón de este castillo…es asfixiante, pero también es intermitente…me imagino que esta enfermo, una semana mas y puede morir… y lo mas seguro es que si esta persona esta encerrada aquí…- Sesshomaru la escuchaba atentamente, sin perder un solo detalle.- Es por que necesitas algo de el o ella…- Tomo un ultimo trago y se coloco de pie.
-Sigo sin saber cual es tu punto…- Con lentitud y elegancia se separo Sesshomaru de la pared, mientras analizaba cuidadosamente a su progenitora.
-Pues…hasta el momento no tengo un objetivo claro…pero muy pronto lo habrá…y sabes, mientras veía en camino hacia acá, recordé algo que me hizo prometer tu padre…-A la mención de Inu No Taisho, por los ojos de Izanami se manifestó una cortina de melancolía, sobre todo en el castillo donde se encontraba. Donde cientos de años atrás, ella había vivido los mejores años de su vida junto al hombre que amaba.-…Fue la tarde antes de su muerte…me pidió que me asegurara, que para tu 500 años ya debía tener una candidata para ser tu esposa…-por unos segundos mas Izanami se perdió en sus pensamientos para después soltar una pequeña carcajada.- ¿Y sabes que descubrí?... Que ya cumpliste tus 501 años… ¿no te parece cómico?- Sin esperar una respuesta se dirigió hacia la puerta corrediza y salió al pasadizo sin volver a ver a Sesshomaru.
Izanami caminaba distraída hacia su habitación pero antes de su cruzar su puerta, dejo esta decisión de lado y se precipito hacia la habitación de Mizuki. Apenas cerro la puerta tras ella vio a su subordinada arreglando sus cosas en el armario empotrado en la pared.
-¿Encontraste algo?- Cuestiono mientras tomaba asiento en el alfeizar de la ventana.
-Ama Izanami…pues no mucho la verdad…la que mas sabe es la líder del clan de los zorros que sirve en el castillo…una tal…-Mizuki coloco su dedo en su barbilla mientras miraba pensativa en techo tratando de recordar el nombre.-Una tal…Ka..Kazuma, eso Kazuma, pero a esa zorra solo pude sonsacarle el nombre de la prisionera.-
-Ah…así que es una chica… ¿Cuál es su nombre?- Pregunto Izanami mas que interesada.
-Kagome…sabes también logre escuchar algo mas…- Le dijo Mizuki con su vos aniñada mientras cerraba las puertas corredizas del armario.-Es una humana…-de inmediato una de las cejas de Izanami se alzo incrédula mientras una pequeña sonrisa aprecia en su rostro.
-Vaya, vaya…mi hijo tiene una humana allá abajo y no creo que sea solo para tomar su pureza…debe ser algo mas...- Se retiro del lugar donde estaba sentada y camino hacia la puerta.-Sabes la verdad no recuerdo donde están los calabozos así que tendré que usar a Kazuma…aunque hallan pasado cientos de años desde que abandone este castillo jamás tuve oportunidad de visitar los calabozos…creo que ella no me negara su ayuda.- Abrió la puerta para salir pero antes de poder lograrlo se detuvo un momento para volver a hablar.-Tenme mi baño listo para cuando regrese…¿entendiste Mizuki?-
-Si ama…- Suspiro mientras rodaba los ojos, a veces era gracioso cuando Izanami tenía esos arranques de mandamás.
Cuando Kazuma se dirigía hacia los calabozos llevando consigo mas infusión para Kagome, fue interceptada por Izanami, a la cual saludo con un reverencia y siguió sus ordenes de llevarla a ver a la prisionera.
El silencio reinaba en el ambiente cuando llegaron frente a la puerta, Kazuma abrió con rapidez la pesada puerta y le permitió a Izanami entrar primero, cuando ella paso detrás no pudo pasar por alto la expresión en el rostro de Izanami, estaba muy seria y pudo ver la razón, Kagome estaba desmayada en el suelo, totalmente pálida, su cuello sangraba levemente y su cuerpo estaba en una posición extraña y hasta dolorosa.
Se lanzo hacia ella, bajo la mirada de Izanami, la recostó delicadamente sobre la cama de paja y comenzó a revisarla, toco su frente y se dio cuenta que ardía en fiebre, le dio a beber rápidamente toda la infusión que llevaba. Continúo revisándola, limpiando las cinco heridas sangrantes en su cuello, no traía vendas, así que tendría que esperar para ponérselas, siguió revisándola y noto que también había un poco de sangre en su cabeza, tal vez producto del golpe contra el suelo de piedra. Toco su abdomen y se preocupo aun más al notar dos o tres costillas rotas. No podía tratarla en esas condiciones, podía morir, Kazuma se quedo estática, pensando en las posibilidades de Kagome.
-¿Qué sucede Kazuma?- Le pregunto Izanami con voz autoritaria, al ver que no reaccionaba.
-Ella esta muy grave ama Izanami, su fiebre es muy alta y aun no se había recuperado de algunas heridas anteriores y ahora esta empeorando por las nuevas heridas.- Le explico con un tono de voz preocupada.
-Ya veo, ¿Y cual fue la razón de las heridas?- Le pregunto intuyendo la respuesta.
-Sus primeras heridas pues… fueron a causa del amo Sesshomaru ama, y las nuevas, no tengo idea, cuando la deje su estado era estable ama.- Le respondió algo apenada.
-Mmm., entiendo, déjame verla.- Izanami se arrodillo en el lugar donde estaba Kazuma, ella al contrario de Sesshomaru, era algo mas compasiva, así que empezó a revisar a Kagome, tocando ciertos puntos de su cuerpo con las yemas de sus dedos, produciendo un resplandor azuloso, reviso su cabeza, notando algunas heridas leves, presiono su sien, tratando de regular su fiebre. Bajo por su cuello, y se dio cuenta que las cinco pequeñas heridas también podían llegar a ser mortales y eran la causa del aumento de su fiebre, ya que extrajo algo de sangre de la zona y se dio cuenta de que la sangre estaba infectada con veneno, ya que su color no era normal, con cuidado la probo y se dio cuenta que ese veneno era idéntico al suyo, solo que este era de su hijo Sesshomaru "eres un despiadado hijo mío" se rio en su cabeza, "al parecer no la necesita demasiado, si la llevo hasta el punto de poder matarla" pensaba mientras continuaba revisando a Kagome, cuando llego a su abdomen no pudo evitar sorprenderse de lo que percibía, sus ojos se abrieron por la sorpresa. No entendía como esa simple humana seguía viva, una de sus costillas fracturadas había perforado un pulmón, no era tan simple la humana si seguía con vida aun así. Cuando quiso presionar mas en esa zona, una descarga llego a sus manos, miro con atención sus manos mientras el dolor desaparecía. Eso era poder espiritual y era eso lo que evitaba que muriera "que gran poder tiene esta chica… interesante", se separo un poco de ella y miro a Kazuma, que se encontraba a sus espaldas.
-La llevaremos arriba, ahí que sacarla de aquí, esta muy grave y si no nos apresuramos, va a morir.- Le dijo a Kazuma en un tono serio, estaba elaborando en su cabeza un interesante plan para esa niña y no dejaría que muriera, no aun.
Kazuma asintió y tomo a Kagome en sus brazos y salió del calabozo siguiendo a Izanami, mientras miraba con preocupación a Kagome.
Una vez arriba Kazuma dejo a Kagome en la habitación conjunta a la de Izanami, pero esta estaba comenzando a respirar con dificultad. Miraba a Izanami y a Mizuki esperando órdenes de estas, para comenzar a curar a Kagome.
-Bien, Kazuma, iras con Mizuki al bosque a buscar todo lo que ella te pida y quiero que sea rápido ¿entendieron?- Las miro severamente a ambas mientras salían de la habitación, suspiro cansada mirando la humana, cada vez mas maravillada con ella, su poder era increíble, no había dejado de emanarlo en ningún momento, lo sentía aun mas potente estando cerca de ella, ese poder era lo único que no la dejaba morir aun, pero a pesar de que era tan grande, esa niña terminaría por agotarse, y si eso pasaba y aun no la estabilizaban, pues terminaría muriendo. Ella no permitiría que eso pasara, su interés en esa humana crecía a cada minuto, por eso decidió revisarla en el calabozo y traerla a las habitaciones, ya que si todo iba bien, por fin podría cumplir la ultima promesa que le debía a su amado Inu no Taisho.
Salió de sus locos pensamientos cuando sintió la presencia de su hijo acercándose a la habitación, ya se estaba tardando, pensó.
Inuyasha estaba perdido en sus pensamientos mientras trataba de pescar algunos peces en un rio cercano a una aldea, llevaba alrededor de una semana en busca de Kagome, esa niña extraña era muy descuidada, como dejaba que Sesshomaru se la llevara así, tenia que encontrarla, necesitaba la perla y solo con ella podría hallarla.
Esos eran sus pensamientos del porque la buscaba, no podía seguir perdiendo tiempo, pero su estomago le había llamado la atención, no comía desde la mañana y ya era hora, lo único que lo impedía después de comer, seria el hecho de que después de que Kagome desapareciera con el despreciable de Sesshomaru, había llovido varias veces esos días, y la lluvia había borrado de inmediato el rastro de ese par mientras lograba salir de la tumba de su padre, cosa que no le fue nada fácil, pero tenia que encontrarla, lo haría como fuera.
Estos eran sus pensamientos mientras cogía un último pez y empezaba a armar una fogata para asarlos.
Sesshomaru comenzó a alterarse desde el mismo instante que su madre puso un pie en el castillo, ella era un dolor de cabeza para el, lo exasperaba como nadie, había notado todos y cada uno de sus movimientos por el castillo, pero el que mas lo había inquietado había sido cuando la noto bajar junto con Kazuma a los calabozos y después sentir como subía de nuevo en compañía de Kazuma y esa humana repugnante.
Logro escuchar a medias las ordenes de su madre y luego como partían del catillo Kazuma y Mitzuki.
Salió de la habitación donde se encontraba y se dirigió hacia donde estaba su madre. Cuando ingreso en la habitación la observo apoyada contra una pared mientras mas al fondo la humana dormía sobre el futan respirando de manera desigual, la miro molesto por no seguir sus ordenes y miro a su madre de nuevo cuando esta le hablo.
-Dime Sesshomaru, ¿Qué quieres de esa mujer humana?- Le pregunto su madre sin rodeos mientras esta no apartaba la vista de la ventana.
-Eso no es de tu incumbencia- Le respondió frio, fijando la mirada en ella.
-Ok, entonces la dejare que se muera.- Dijo y fue a quitar el pañuelo sobre la frente de Kagome pero fue interrumpida por la voz de Sesshomaru.
Pero antes de que pudiera hacer algo, Sesshomaru detuvo la madre de su madre con la suya. –Mátala y tu vas con ella madre.- Le dijo gélidamente.
-Mmm, así que es algo importante.- Dijo Izanami pensativa.- ¿Y que podría ser eso tan importante?-
-Ya te dije, no te importa.- Se giro con la intención de salir de la habitación pero la voz de Izanami lo detuvo.
-Sabes, la dejaste muy mal, podría dejarla morir de verdad, ya que ni los cuidados de tu sirvienta servirían, ni los de Mizuki, gracias al veneno que lleva, pero no lo hare, me interesa la chica sabes, lastima que sea humana, pero creo que eso lo podre arreglarlo.- Le guiño un ojo para terminar y continuo mirando a la nada.- bueno ya vete…- Cuando termino de pronunciar esto por la puerta entraron Kazuma y Mitzuki, cuando entraban, Sesshomaru salió de inmediato pensativo, no lo admitiría nunca, pero cuando su madre parecía tan interesada en algo, eso podía significar problemas y eso le preocupaba, ya que tenia el presentimiento de que lo que sea que pensara su madre, lo incluiría a el, quisiera lo el o no.
Con las plantas recolectadas por Kazuma y Mizuki, Izanami preparo rápidamente una infusión especial para lo mas grave, el veneno, se lo dio a tomar de inmediato y Kazuma vendo las heridas externas. Izanami se encargo de vendar la zona de las costillas, esa era la parte mas complicada, la vendo de manera que se fuera recuperando progresivamente.
Cuando termino su trabajo se retiro de la habitación y fue a darse un baño.
Una vez allí comenzó a hablar con Mizuki acerca de algunos rituales antiguos de transformación y esta le fue explicando poco a poco algunos de ellos, especialmente el que mas le interesaba, todo esto mientras la noche lentamente caía.
Hola!
Volviii, después de meses sin actualizar, aquí estoy y sigoooo vivaaaaa :D
Espero les allá gustado el capitulo, creo que Izanami tiene algunos planes interesantes, ¿Uds. que piensan?
Yo amo ese personaje, tiene unas dotes de mala y a la vez de buena que me encanta, planeo sacarle mucho.
Espero les allá gustado y gracias de nuevo por los reviews! Son los mejores lectores del mundo, y gracias por la paciencia de nuevo, el cole me tiene absorbida, espero volver pronoto, cuidenseee
Y DEJEN REVIEWS! Y ASI ACTUALIZOO PRONTOOO :D
CS
