Inuyasha y todos sus personajes son propiedad de Rumiko Takahashi.
Consecuencias inesperadas
Capitulo 6
Hiten y Mantén y La zona sensible de Sesshomaru
-sabes hijo, no te entiendo…- Izanami después de haber dejado a Kagome en su habitación se dirigió hacia la habitación de Sesshomaru, donde este se mostraba confuso ante sus palabras.
-¿a que te refieres?- el se encontraba apoyado en el marco de la ventana mirando a su madre que recorría con la vista la estancia.
-según tengo entendido esa mujer esta aquí para ser tu cebo para conseguir la espada que tu padre le dejo a tu medio hermano… pero creo que eres bastante capaz de conseguirla por tus propios medios, entonces ¿ahí alguna otra razón para que ella este aquí?- ella se acerco despacio a Sesshomaru, quedando frente a el.
Sesshomaru la observo por un largo rato y luego dejo que su mirada se perdiera en la vista que tenia desde la ventana.-ella pudo sacar a colmillo de acero del lugar donde se encontraba, además el campo de energía que protegía la espada no la rechazo.- su respuesta fue concreta, además de que se podía vislumbrar un tono de rabia, una simple humana había logrado lo que el gran Sesshomaru no pudo conseguir, que insulto.
-ya veo, fue un golpe bajo para tu orgullo ¿no?, entonces me imagino que la vas a utilizar para que la robe o algo así, ya que tu no puedes tocarla.-Sesshomaru la miro impasible para después volver su mirada de nuevo a la ventana, ignorándola.-bueno, si aun quieres usar a esa humana, no deberías intentar matarla tan seguido, la pobre apenas se esta recuperando del veneno que le inyectaste hace poco y la acabas de tirar al suelo, los humanos son frágiles Sesshomaru.- Sin detenerse a pensar Izanami acaricio la cabeza de su hijo, como lo hacia cuando el era un pequeño, ante esto Sesshomaru giro a verla fríamente a lo que ella sonrió burlona.- no intentes asustarme con esa mirada, aun soy tu madre y puedo hacer lo que me plazca.- Sesshomaru aparto sin delicadeza las manos de su madre de su cabeza observándola burlarse de el, la mataría si no fuera su madre.
-vete…-fueron la única palabra que el pronuncio, arto de las burlas de su madre, esta asintió y se dirigió hacia la puerta pero antes de salir se giro de nuevo para hablarle.
-tengo otra duda, ¿para que necesitas tu un fragmento de la perla de Shikon?, eso no parece uno de tus métodos para conseguir poder.-le pregunto con genuino interés.
-la humana lo traía consigo.-no le sorprendía que su madre supiera lo del fragmento, ese poder extrasensorial de ella le permitía detectar cualquier poder sobrenatural.
-ya veo, ¿y piensas usarlo?-
-no.-
-que bien, ese tipo de cosas no van contigo Sesshomaru.-Sin esperar respuesta salió de la habitación.
Adentro Sesshomaru no había retirado su vista de los jardines del castillo que tenia desde su ventana, se encontraba impasible, su madre había salido de la habitación hacia un buen rato, recordó toda la conversación y se detuvo a pensar el lo ultimo que habían hablado sobre el fragmento que tenia entre sus ropas, su madre tenia razón, el no necesitaba los poderes de una joya para hacerse mas fuerte, eso era para débiles.
De entre sus ropas extrajo el fragmento que había tomado de la humana en el momento que se la había entregado a Kazuma, no era muy grande aunque no sabia porque lo había tomado, solo lo tomo en cuanto lo vio colgando del cuello de esa mujer. Continúo un rato mas ensimismado en sus pensamientos hasta que de repente se coloco de pie y salió de su habitación, mientras que en su mano derecha guardaba el fragmento de la perla. En cuestión de segundos estaba frente a la puerta de la habitación donde se hallaba esa mujer humana que acompañaba a su medio hermano, sin ni siquiera tocar entro rápidamente y la encontró despierta, recostada boca arriba sobre el futon que había allí, con la mirada perdida en el techo, ella aun no se había percatado de su presencia por lo que se tomo el tiempo de observarla, desde su cabello azabache esparcido por la almohada, sus facciones, la nariz respingada, los ojos grandes y de color marrón, que se encontraban perdidos así como su dueña, siguió bajando en su escrutinio desde el otro extremo de la habitación y llego a sus labios, rosados, que se encontraban entreabiertos, su respiración se notaba irregular, lo que se podía notar en su pecho, en la forma en la que subía y bajaba, dentro de su mente pudo reconocer que era muy hermosa para ser una simple humana.
-¿muy hermosa? ¿Qué tonterías estoy pensando?-Se debatía Sesshomaru en su mente, alejo rápidamente esos pensamientos y se acerco a donde ella se encontraba recostada, en el momento en el que estuvo en su campo de visión ella se sentó alterada en la cama y al instante un gesto de dolor cruzo su rostro, Sesshomaru la observaba inmutable ante su dolor, desde su posición Kagome lo observaba con su brazo cubriendo la zona de sus costillas, haciendo un esfuerzo sobre humano salió de la cama y se puso de pie frente a Sesshomaru, aunque su respiración estaba bastante irregular y acelerada.
-¿Qué… que quieres Sesshomaru?- Kagome estaba bastante pálida, una de sus costillas rotas casi le había perforado un pulmón, por lo que era mejor que no se moviera mucho pero no se iba a quedar viendo a Sesshomaru desde el futon.
El no pronuncio ninguna palabra simplemente estiro su mano hacia ella mirándola fijamente, ella en cambio extendió su mano esperando lo que le fuera a entregar, pero sus ojos se abrieron impresionados cuando su piel entro en contacto con el fragmento de la perla de Shikon que Sesshomaru llevaba consigo, en ese momento se dio cuenta de que se había olvidado por completo de la existencia del fragmento, además de que no había podido sentirlo por haber estado inconsciente la mayoría del tiempo que había pasado en ese castillo. Una vez lo tenia en su mano fue que entendió que ese era el fragmento que colgaba de su cuello cuando Sesshomaru la secuestro, llevo inconscientemente su mano hacia su cuello y se golpeo mentalmente por haber sido tan descuidada, si Inuyasha se enterara la mataría… Inuyasha, casi no había pensado en el durante esos días, se pregunto si estaría buscándola.
Salió de sus pensamientos y miro a Sesshomaru.- ¿Por qué tenias el fragmento Sesshomaru?- esta vez trataría de cuidar sus palabras, no quería terminar de nuevo rompiéndose una costilla por haber sido lanzada contra la pared.
-no tengo porque darle explicaciones a una humana.-La verdad ni el mismo sabia porque había tomado el fragmento, tal vez el aura de poder que emitía la perla lo había impulsado o solo había sido un impulso para evitar que alguno de sus sirvientes lo tomara mientras la humana estuviera inconsciente.
-no te estoy pidiendo explicaciones Sesshomaru, solo me gustaría saber porque lo tenias. -Kagome realmente estaba controlando la forma en la que hablaba, si no lo hacia enojar todo estaría bien, pero era tan difícil.
-no te interesa.- Iba a darse la vuelta e irse pero ella continuo hablando.
-esta bien, entonces dime ¿Por qué me lo devuelves? El fragmento podría servirte ¿no es así?-En su mente repitió cada palabra buscando que ninguna enojara a Sesshomaru, estaba demasiado a dolorida como para que la trataran como muñeca de nuevo.
-humana insolente…-De repente Sesshomaru comenzó a andar hacia ella, a lo que Kagome retrocedía un paso, no le tenia miedo pero no creía que su cuerpo aguantara mas golpes. El la miraba con frialdad a la vez que andaba.- ¿realmente crees que necesito el poder de esa joya?, que no se te olvide que yo no soy ese estúpido hibrido.-Sesshomaru dejo de avanzar cuando la espalda de Kagome choco con la pared, si Kagome estiraba su brazo podría tocarlo, el no estaba muy cerca de ella, pero si lo suficiente como para que su mano agarrara su cuello, por su mente pasaban varias imágenes de todas las formas en las cuales Sesshomaru podría herirla y en el peor de los casos matarla, al principio le había dicho que no se muriera, luego le dijo que podría deshacerse de ella, ¿la necesitaba o no?, ese demonio la confundía.
Él realmente se veía amenazador, era un palmo mas alto que ella, que apenas si rozaba su hombro, sus ojos dorados se veían profundos y le lanzaban dagas de frialdad, sus hombros eran anchos, no traía la armadura que tenia la otra vez, tal vez era por que estaba dentro del castillo, pero se veía muy bien así. Su cola se veía realmente suave, sus labios estaban apretados, sus facciones eran definidas pero muy masculinas junto con esas marcas en sus mejillas, lo hacían ver realmente atractivo, apenas lo notaba, ya que antes no había tenido mucho tiempo para detallar a Sesshomaru.
-esta bien Sesshomaru, ya entendí que no necesitas de los poderes de la perla, que eres súper fuerte.-Kagome le dio una media sonrisa muy falsa, no quería enfurecer a Sesshomaru, así que estaba usando la adulación.
Sesshomaru entrecerró los ojos, ¿Qué le pasa a esta humana? Antes me desafiaba, ahora me da la razón. -¿Qué te pasa humana? ¿Acaso me temes? ¿Ya no me desafías?- Ahora mentía, no podía oler el miedo en ella, tal vez el nerviosismo, pero nada de miedo.- me imagino que por fin entendiste lo inferior que eres a mi…-
La sangre de Kagome comenzó a hervir y Sesshomaru pudo olerlo, se acerco un paso más a ella. -eres un demonio estúpido, siempre creyendo que todos los demás deben temerte, ¿crees que porque soy humana entonces soy inferior a ti? Es lo mas absurdo que he escuchado. Siempre vas por ahí creyéndote el todo poderoso, despreciando a todos…-mientras Kagome hablaba no notaba que se iba acercando a Sesshomaru hasta que quedo a centímetros de su cuerpo, sus manos estaban apretadas, estaba enojada.-eres un imbécil Sesshomaru y que te quede muy claro algo… jamás te voy a temer.-Kagome respiraba aceleradamente, se acababa de dar cuenta de a quien había insultado y estaba segura de que moriría, pero ella no le mostraría miedo, jamás.
Ambos se observaban, aunque era mas baja que el, Kagome no se sentía en ese momento intimidada por eso, lo miraba fieramente y Sesshomaru la veía impasible, frio como siempre, pero con un destello de ira en sus ojos. Antes de que Kagome pudiera reaccionar, Sesshomaru la tenia agarrada por el cuello, aunque sus garras no se habían incrustado en su piel aun, no resistiría otro envenenamiento, la llevo hasta la pared, dejándola atrapada entre su cuerpo y el muro, ella lo veía desafiante pero en su aroma y en sus ojos se notaba el miedo, las pequeñas manos de Kagome intentaban que la mano de Sesshomaru soltara su cuello pero por mas que intentaba no podía, ahora estaban a la misma altura por lo que se miraban directo a los ojos, Sesshomaru disfrutaba de atormentarla, ella se retorcía, hasta que una idea se le vino a la mente…durante unos segundos Kagome se quedo quieta, por lo que Sesshomaru aflojo el agarre. La miro sonriendo cínicamente y se acerco a su oído.- ¿ya te rendiste? Que bueno que entiendas cual es tu lugar, solo eres una humana, un ser despreciable, me insultas, pero ahora no puedes hacer nada…- El cuerpo de Kagome era cubierto totalmente por el de Sesshomaru, su piel se erizaba al sentir su aliento en esa zona tan sensible y tan cerca de su cuello, estaba planeando muy bien sus movimientos. No le cabía duda, Sesshomaru podía ser todo lo que quisiera, pero no dudaba que los demonios al igual que los humanos tenían una zona sensible y esperaba no equivocarse, si lo hacia, estaba muerta, pero si no se equivocaba, podría escapar.-ahora humana, si…- Pero Sesshomaru no pudo continuar ya que el aire se le escapo de los pulmones, sus ojos se abrieron sorprendidos y en su rostro se dibujo una mueca de profundo dolor, Kagome se atrevió a darle un golpe en un lugar muy delicado para cualquier hombre, su pie impacto de lleno en esa zona… en la entrepierna de Sesshomaru.
Al instante, Sesshomaru la soltó y Kagome no se detuvo a mirar atrás, solo salió corriendo de la habitación, pasando rápidamente por cada pasillo, ya sabia donde estaba la salida, solo fue directo hacia allá, iba corriendo con todo lo que su cuerpo aun herido le permitía, salió del castillo rápidamente, ya que la puerta de entrada se encontraba medio abierta, corría por el jardín desesperada, se sentía ahogada, miraba hacia atrás y estaba feliz de no ver a nadie, al llegar al limite del castillo solo encontró dos guardias a los que paso también sin mirar atrás, no se podía detener a pensar en eso, empezó a correr mas deprisa y ahora se dio cuenta que había llegado al boque que rodeaba el castillo, no sabia que camino coger, pero solo le interesaba escapar, no podía ver mucho, ya que estaba de noche y los arboles eran muy tupidos, cuando llego a un claro se tomo un momento para apoyar sus manos en sus rodillas y tomar aire, sentía mucha presión en la zona de las costillas, sabia que podía hacerse mucho daño corriendo así, pero era la única opción que tenia.
No había pasado mucho tiempo, cuando de entre las sombras escucho que algo o alguien se acercaban, la aterraba la idea de que fuera Sesshomaru, pero al parecer, todo podía ir peor. Frente a ella aparecieron dos criaturas, una de ellas era un ser considerablemente grande, con cabeza pálida y parecida a la de un tiburón, afilados dientes se veían en su boca, tenia armadura y en la cintura tenia algo que parecía ser la piel de un zorro. El otro ser, tenía forma mas humana, de cabello negro y ojos rojos, una armadura y una gran espada.
-mira lo que tenemos aquí hermano, una suculenta mujer… y apesta a ese ser que andamos buscando.- El que hablaba era el de cabeza de tiburón, por lo que oía esas personas eran hermanos, aunque no se parecían mucho.
-tienes razón hermano, tal vez ella nos pueda llevar a ese demonio llamado Sesshomaru.-El ser con apariencia humana fue el que hablo, pero ante esto los ojos de Kagome se abrieron sorprendidos, Shippo le había contado que las personas que habían atacado a Kazuma, en realidad estaban tras la pista de Sesshomaru, aunque nadie sabia la razón, Kagome no sabia como estaba Kazuma, pero por lo que Shippo le conto, su estado era grave, si ella no fuera un demonio, habría muerto.
-¿Quiénes…quienes son ustedes?-no pudo evitar que su voz se escuchara temblorosa, ella estaba inspeccionando el lugar, buscando alguna forma de escapar, el de apariencia humana se acerco a ella y la agarro del mentón.
-mi nombre es Hiten y el es mi hermano Mantén… pero eso no es lo importante ahora.-en ese momento dejo su mentón y la agarro del cuello del gastado y sucio uniforme.-lo que me interesa es que me digas donde esta ese demonio llamado Sesshomaru, su olor esta en todo tu cuerpo.-
Kagome se sentía amenazada pero no sabia que decir, algo le decía que no podía simplemente decirles donde estaba Sesshomaru.-yo…yo, no lo se.-
-así que no lo sabes… yo no me creo eso, ¿tu si le crees Mantén?-aunque su tono era gracioso, Kagome podía sentir la amenaza en sus palabras.
-no hermano, no le creo una palabra… aunque podríamos divertirnos un rato con ella hasta que diga la verdad.-el corazón de Kagome se detuvo ante esto, no creía que divertirse con ella fuera algo bueno.- tu primero hermano.-Hiten esbozo una sonrisa antes de lanzar a Kagome al suelo, ella se olvido en ese momento de su dolor y empezó a moverse desesperada, sabia lo que esos tipos querían y no lo permitiría. Ese tal Hiten comenzó a forcejear con ella, mientras su hermano Mantén se reía y se acercaba a ella sujetando sus brazos, Hiten estaba sobre ella por lo que no podría mover sus piernas, la angustia la estaba consumiendo, no quería que eso pasara, deseaba que apareciera Sesshomaru, así el la matara después, pero todo seria a que esos dos demonios la violaran.
La camisa de Kagome fue rasgada y ella había comenzado a llorar desesperada, no era capaz de liberarse, aunque gritaba nadie la escuchaba y rompieron su sostén…
Sesshomaru, Sesshomaru, por favor aparece, Sesshomaru…, en su mente rogaba por que el demonio apareciera, el era el único que podía ayudarla ahora…Sesshomaru, Sesshomaru… ¡SESSHOMARU!-
Y ante los ojos de Kagome y de Mantén, Hiten había sido atravesado en el pecho, manchando de sangre a Kagome y al instante el cuerpo inerte cayo a un lado. Y lo pudo ver, frente a ella, Sesshomaru se alzaba imponente con su mano derecha y sus garras manchadas de sangre.
-Sesshomaru…- fue lo único que Kagome pudo pronunciar, se sentía aliviada al verlo allí frente a ella, pero al parecer no todo iba bien por que en ese momento su respiración se volvió mas pesada ya que Mantén había puesto el filo de una espada en su cuello.
-acerca…acércate y…y y la mato.-la mano de Mantén que sostenía la espada temblaba, Kagome estaba aun en el piso, con una espada en el cuello y apenas con una camisa echa pedazos y apenas parte de su sostén cubriendo su pecho.
Sesshomaru no se amedrento ante esto y desapareció de inmediato, apareciendo de nuevo detrás de Mantén, para luego mandarlo lejos de una patada, Kagome lo observaba sorprendida, ya que antes de que Mantén se colocara de pie, Sesshomaru había vuelto a golpearlo y ahora lo estaba atravesando con sus garras, todo en cuestión de segundos.
Cuando termino Sesshomaru giro a mirarla con demasiada frialdad, mas de la habitual. Estoy en problemas, Kagome lo miro asustada, todavía temblando y con rastros de lagrimas en las mejillas, tal vez no saldría bien librada de esto, además de que aun sentía las manos de Hiten sobre su cuerpo, dándole escalofríos. Cuando Sesshomaru se acerco a ella, lo miro con los ojos inundados en lágrimas, con cuidado se coloco de pie y se sostuvo con una de sus manos su camisa sobre su pecho.
Sesshomaru miraba impasible pero furioso esa loca humana, la cual pagaría por lo que había echo, el estaba a punto de decir algo cuando…
-Sesshomaru…-Kagome no pudo aguantar mas y termino con la distancia que los separaba, se aferro a su pecho llorando desconsoladamente, escondiendo su rostro entre sus ropas, mojándolas con sus lagrimas, nunca había sentido tanto miedo y mucho menos tanto alivio como cuando vio a Sesshomaru.
Él en cambio la veía desde arriba, sintiendo como se mojaba su ropa, los temblores de su pequeño cuerpo, como lo agarraba fuertemente con sus pequeñas manos. Estaba sorprendido, nadie lo había abrazado nunca, si es que a eso se le podía llamar abrazo, ya que el no le correspondía, solo se dejaba usar como pañuelo de lagrimas.
Pasado un rato, Kagome ya se había calmado y apenada se había separado de Sesshomaru, lo miraba incapaz de decir o hacer algo, el simplemente paso a su lado, ignorándola.-camina.-fue lo único que le dijo, a lo que ella obedeció, él le llevaba delantera, pero así intentara escapar de nuevo, el no tardaría en encontrarla, por lo que lo siguió obediente, pero a unos metros de llegar a la entrada del castillo, corrió un poco hasta alcanzarlo.
-Sesshomaru.-Kagome hablaba tímidamente.
-¿que?-Sesshomaru no estaba de humor.
-Gracias.-él solo la miro como siempre y continúo avanzando.
Holaaa!
Luego de poco tiempo en comparación a como actualizaba antes, llego aquí con un nuevo capítulo, esperando que les alla gustado.
La Verdad lo de la patada a la entrepierna de Sessho se me ocurrió de repente, me pareció interesante xD, pobre sessho, pero bueno. Ya ven, nuestros protagonistas se están acercando, ya habrán mas capítulos asa, de estos dos, cuéntenme que les pareció, critiquen pero justamente, alaben y nada de insultooos.
MUCHAS GRACIAS POR LOS COMENTARIOS en el 5to capitulo, los que aparecieron recién no los he respondido pero ya casi lo hare
Los quierooooo
Gracias por leerme ;)
Saludines
CS
