Inuyasha y todos sus personajes son propiedad de Rumiko Takahashi.

Consecuencias inesperadas

Capítulo 7

Paso a paso


Dos días habían pasado desde el ultimo incidente y ahora Sesshomaru estaba fuera del castillo, dejando claro a sus sirvientes y a su madre que la humana no saldría bajo ningún motivo de allí, nadie, ni siquiera Jaken sabia a donde se dirigía esté, ni cuánto tiempo tardaría. Por supuesto Sesshomaru seguía furioso, no todos los días hieren su gran orgullo en lo más hondo y lo mas seguro es que Kagome pagaría las consecuencias.

Por otro lado, Kazuma estaba recuperándose rápidamente de sus heridas, mientras que el pequeño Shippo siempre se encontraba al lado de ella o de Kagome, cuidándolas.

Después de dos días de completo reposo, Kagome por fin entendió que si quería salir de ese castillo primero debía recuperarse completamente. Esa tarde se encontraba mirando por la ventana, desde su habitación tenia vista al hermoso jardín del castillo, ella no podía evitar perderse en la belleza, en la inmensidad de los alrededores, ese hermoso paisaje no podía evitar recordarle a Sesshomaru, ya que el era así; todo su cuerpo exhalaba poder, inmensidad y belleza, pero no se podía negar la naturaleza de su condición, sobretodo en la manera en que la había lastimado y que ahora le impedía huir.

Kagome no podía evitar sentirse algo asustada ante el regreso del demonio, ya que temía lo que este pudiera hacerle en venganza por el pequeño golpecito a su "zona sensible", pero no podía evitar soltar un par de pequeñas carcajadas ante el recuerdo del rostro de Sesshomaru en ese momento, sabia que eso había sido un acto muy bajo, pero momentos desesperados, requieren medidas desesperadas.

Fue sacada de sus pensamientos cuando un ruido procedente de la puerta la alerto, giro buscando el origen de esto y pudo ver a Shippo cerrando la puerta a sus espaldas.

Cuando él la localizo le regalo un dulce sonrisa mientras se acercaba y saltaba hacia el alfeizar de la ventana.- Oye Kagome, ¿Ya te sientes mejor? - La miraba con sincera preocupación en sus ojitos verdes mientras su pequeña manita se posaba sobre la de Kagome.

-Claro que si Shippo, ¿Cómo no me voy a sentir mejor con tus excelentes cuidados?... mas bien dime como se encuentra Kazuma.- Ante la mención del nombre de su madre los ojos verdes de Shippo se apagaron al instante, enfocando su mirada en el paisaje frente a el.

-Igual, estaba en su habitación hasta hace un momento…Pero se pondrá bien, yo lo sé, yo estoy muy orgulloso de ella, fue muy valiente… soy feliz de ser su hijo.- Hizo una pausa.

-¿Sabes por qué estaba en el bosque ese día?

-Lady Izanami la envió por medicina para curarte cuando enfermaste, esos sujetos que te atacaron cuando te salvo el señor Sesshomaru…también,… también la atacaron a ella…se defendió con todo, pero salió muy lastimada…- Para ese momento Shippo ya estaba llorando, las lágrimas corrían libres por sus mejillas.- ¡Fue mi culpa!... ella me prometió que haría todo por salvarte y… y mira, ¡mira lo que paso! -

Kagome lo tomo en sus brazos consolándolo, sus ojos también estaban llenos de lágrimas, no podría evitar sentirse culpable y triste, por lo injusto que era el mundo independiente de la época donde vivieras.

-No es tu culpa Shippo, ella solo lo hizo porque es muy buena.- Lo abrazo con más fuerza contra su pecho y lo consoló hasta que se durmió.


Sesshomaru cada vez estaba más cerca de su castillo, el cual estaba protegido por una barrera de energía, que lo mantenía invisible a los ojos de otros seres que pasaran cerca de ahí, la única forma de entrar era tener sangre de los demonios perros o ser bienvenido por el dueño de esas tierras, no le preocupaba Inuyasha, antes esperaba que llegara pronto, ese hibrido no merecía que fuera tras él. Su medio hermano necesitaba a la mujer, pues esperaría a que viniera a por ella para arrebatarle a Colmillo de Acero y matarlos a ambos.

Antes de entrar en la barrera se desvió del camino y llego hasta un claro, por donde pasaba un arroyo cristalino rodeado de árboles centenarios.

Tomó asiento entre las raíces de uno de esos árboles y admiro la vista por varias horas. Un demonio no necesita dormir continuamente como los humanos, pero descansos de vez en cuando podían ser reparadores para poder seguir en pie sin necesidad de dormir.

Pensaba en su madre, esa demonio molesta que irrumpía en su castillo, ella lo había abandonado poco después de enterarse que su padre se había mezclado con una humana y habían procreado un hibrido, llena de rencor e ira, abandono el lecho y a él. En términos humanos, era casi un niño para los demonios, aunque su cuerpo parecía el de un adulto joven cuando ella se fue.

El amor materno no es algo importante entre demonios, es más importante que esta madre tenga herederos fuertes y pueda alimentarlos.

Cuando un demonio nace, se alimenta de su madre, pero no de la forma como lo hacen los humanos, sino que lo hacen de la energía demoniaca, crean un lazo con su progenitora, un lazo fuerte, pero que en el caso de Izanami y Sesshomaru, no pudo ser. Izanami no podía alimentar a Sesshomaru cuando este nació, esta es una condición extraña entre las hembras, pero de la cual solo se enteran una vez el primer hijo nace.

La hermana de Izanami que dio a luz poco antes que ella, fue la encargada de alimentar a Sesshomaru y a su propio bebe, pero no pudo alimentar a su bebe mucho tiempo, Sesshomaru era el hijo primogénito del señor de las tierras del oeste y demandaba más energía que el otro bebe, necesitaba mucho más para ser un digno heredero, e Izanami tomo una dura decisión, asesino al hijo de su hermana, para que esta alimentara solo a Sesshomaru y le diera lo que ella no podía.

Todo fue secreto, Izanami no quería que nadie se enterara que no podía alimentar a sus propios hijos, ella deseaba darle más herederos a Inu no Taisho, el no querría más hijos con ella si se enteraba que no podía alimentarlos y usaba a su hermana a cambio.

Los años pasaron y Sesshomaru demostraba que sería muy poderoso por la cantidad de energía demoniaca que consumía.

Cuando aparentan cinco años humanos, los demonios empiezan alimentarse de carne de otros animales y monstruos, y llegan a su vez al máximo de energía que obtienen de su madre, Izanami sabía lo que ocurriría una vez eso pasara, su hermana moriría, por alimentar a un niño que no nació de ella.

Cuando llego ese momento, Sesshomaru tomo todo el poder que quedaba dentro del cuerpo de su tía y comenzó a desarrollarse como un demonio independiente, guardando ese secreto con su madre durante años.

Su madre nunca tuvo más hijos, la guerra azoto las tierras del oeste y el norte y tiempo después, nació Inuyasha y ella lo dejo a él y a su padre, para irse a explorar nuevas tierras y lo único que le dijo a Sesshomaru, fue que volvería cuando necesitara una compañera.

Y para desgracia de Sesshomaru, ese día llegaría pronto, ya que alcanzaría su madurez sexual en pocos meses, lo que significaría la aparición del deseo sexual, podría reproducirse y tener épocas de celo y para todo eso necesita una compañera, la cual su madre buscaba proporcionarle.


No puedo excusarme.

Solo diré que prometo publicar de nuevo el próximo sábado y que espero me perdonen por actualizar dos años después, estoy muy avergonzada, vi nuevos reviews y decidí retomar.

Mejor tarde que nunca.

Respecto al capítulo, no estoy muy segura aún de como salió, pero espero que les gustara la pequeña historia de Sesshomaru y su madre, luego les contare más de este par.

SI lo pensaron o no, se los digo, Sessho es asexual por ahora, hasta que se desarrolle del todo, vamos a ver que pasara cuando lleguemos a ese punto de la historia donde se vuelva bien sexual xD.

ADVIERTO: ODIO el insta-love, por lo tanto, el amor de Sesshomaru y Kagome será lento, se dará despacio, no de ese tipo, un día se odian y al otro se aman, ese no es mi estilo.

A todos aquellos que me den de nuevo una oportunidad se los agradezco, espero no defraudarlos.

Saludos

Dejen reviews!

CS