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Introducción
Los rumores comenzaron a circular primero entre los soldados apostados en el interior de la enorme nave reconstruida, asignados a la tarea de ayudar a la población civil de la Isla de Ataria del Sur a reconstruir la devastada ciudad, ahora convertida en un satélite congelado en la órbita de Plutón.
La historia cuenta que el primer establecimiento civil que abrió sus puertas dentro de la nueva ciudad (Ahora rebautizada como Ciudad Macross) fué el mítico restaurante de comida china Nyan-Nyan, donde la legendaria Lynn MinMay trabajaba como mesera antes de lanzarse a la fama como la cantante que derrotó por sí sola a las fuerzas Zentradi. Pero como en toda leyenda, las cosas verdaderamente no sucedieron así tal cual como se cuentan en los libros o las canciones.
En realidad, el primer establecimiento comercial de Ciudad Macross fué la parte trasera de un complejo de viviendas prefabricadas recién construido en el denominado Bloque D-1, en donde una joven prostituta de origen Malayo llamada Shazil ofreció sus servicios a un soldado de infantería apostado en el CVS-101-Prometheus a cambio de unos cuantos créditos.
No hay muchos datos sobre la cantidad de trabajadoras del sexo que comenzaron a ofrecer sus servicios en Ciudad Macross. La prostitución en la isla de Ataria del Sur, si bien era conocida y tolerada por el gobierno Unificado, no estaba regularizada como en otras ciudades del Planeta Tierra, pero como sucedía en la cercanía de cualquier otra base militar, florecia allí donde había soldados apostados.
Algunos historiadores hablan de entre cien y doscientas personas, todas ellas civiles rescatados de las ruinas de la ciudad y de la muerte quienes intentaron continuar con sus vidas normales a pesar de la Guerra Espacial que se desarrollaba tras las gruesas paredes de metal de la fortaleza alienígena.
Lo que no cabe ninguna duda es que la principal clientela de esta actividad fueron los soldados y personal militar de la SDF-1 y a lo largo de todo el viaje de regreso desde el lejano Plutón hasta La Tierra, el sector D-1 fué el lugar que todo piloto o soldado de aquella enorme nave ansió con visitar, al menos una vez, durante uno de los pocos francos entre ataque y ataque de los insidiosos Zentradis.
No pasó mucho tiempo hasta que "La Zona Roja" de Ciudad Macross se convirtiera en una leyenda y son muchas las historias que se cuentan de sus habitués y las personas que ofrecían sus servicios allí. Lo que sigue es una recopilación de algunas de ellas como testimonio del espíritu humano y de cómo un puñado de hombres y mujeres mantuvieron viva su profesión incluso durante los momentos más oscuros de la casi aniquilación de la raza humana.
