Hola a todos aquí el tercer capítulo. A partir de ahora notaran unos pequeños cambios en la historia aunque no los suficientes para alterar el canon en gran medida.

CAPITULO 3.

CLASES.

La mañana de Eric iba tan bien como podría, se había despertado y preparado para su primera clase con tiempo de sobra. Esto le había dado tiempo para pensar, los cambios con respecto al canon eran un poco preocupantes. Centrándose en Halley y el hecho de que aquí es una chica podría afectar varias cosas:

La primera y más próxima seria su relación con Snape. La chica Potter aun conserva los ojos de su madre y casi nada de su padre además de las gafas y el color de cabello pero sin duda nadie podría decir la tan repetida frase del canon de "Eres idéntico a tu padre, excepto por los ojos de tu madre" eso era un hecho.

La segunda cosa capaz de cambiar podría ser perjudicial en un futuro y era su participación en el equipo de Quidditch. Una de las pruebas para obtener la piedra filosofal requería el uso de escobas y más adelante, en el cuarto año durante el torneo de los tres magos, Harry aprovecha su destreza volando para enfrentar al dragón. Por supuesto el hecho de que sea una chica no significa que no se sienta atraída hacia el deporte pero es una duda que se mantendrá por ahora.

Un pequeño cambio estaba sucediendo en este momento, Halley y Hermione están bajando las escaleras juntas y a tiempo. La castaña hablaba como de costumbre y Halley parecía no estar contenta con eso. Los murmullos siguieron a la niña que vivió desde que, salió del dormitorio.

Ignorando todo eso Eric se acerco a saludar a las chicas –Buenos días ¿listas para lo que viene?- pregunto con una sonrisa relajada que ocultaba todo el nerviosismo y expectativa que tenia.

-Buenos días a ti también. Creo estar lista, anoche releí los libros que usaremos en las clases de hoy- respondió Hermione inquieta.

-Estoy nerviosa, no sé nada sobre magia y mis tíos no me dejaron leer nada antes de venir- respondió Halley frotándose las manos –De seguro seré la peor de la clase-

-No te preocupes por eso. Hay muchos hijos de muggles por aquí que apenas se enteraron de que este mundo existía y lo más probable es que más de uno esté pensando lo mismo que tu- respondió Eric haciendo que la niña se relaje un poco.

-¿Donde está Ron?- pregunto más animada.

-Intente despertarlo por diez minutos y el sujeto ni se mueve- dijo Eric encogiéndose de hombres –Estoy seguro de que se las arreglara- no estaba preocupado por el sexto hijo Weasley. Los tres caminaron por los pasillos a su clase con el pelirrojo uniéndose poco después.

Los alumnos que esperaban fuera de las aulas se ponían de puntillas para mirar a Halley, o se daban la vuelta en los pasillos, observándolo con atención. La chica Potter deseaba que no lo hicieran, porque intentaba concentrarse para encontrar el camino de su clase.

En Hogwarts había 142 escaleras, algunas amplias y despejadas, otras estrechas y destartaladas. Algunas llevaban a un lugar diferente los viernes. Otras tenían un escalón que desaparecía a mitad de camino y había que recordarlo para saltar. Después, había puertas que no se abrían, a menos que uno lo pidiera con amabilidad o les hiciera cosquillas en el lugar exacto, y puertas que, en realidad, no eran sino sólidas paredes que fingían ser puertas.

También era muy difícil recordar dónde estaba todo, ya que parecía que las cosas cambiaban de lugar continuamente. Las personas de los retratos seguían visitándose unos a otros haciendo que sea imposible usar sus cuadros como referencia.

Los fantasmas tampoco ayudaban. Eric odiaba el hecho de que atravesaran la puerta que él estaba a punto de abrir, la primera vez se llevo un buen susto cosa que sus amigas encontraron gracioso. Por suerte no le tomo mucho tiempo orientarse, siempre había sido muy bueno encontrando caminos y atajos. (Si solo tuviera el mapa del merodeador) pensó un poco un irritado.

Al pasar el tiempo y hablar con sus compañeros de clase Eric se encontró escuchando muchas quejas sobre Argus Filch y su actitud implacable a la hora de hacer cumplir las reglas además de su satisfacción sádica al imponer los castigos. Junto con el venia su gata, la señora Norris, que serbia como una alarma para atraer al celador cada que alguien se pasaba de la raya al menos un poco.

Para la confusión de muchos hijos de muggles, incluyendo a Halley, había mucho más que magia durante las clases, mucho más que agitar la varita y decir unas palabras graciosas.

Tenían que estudiar los cielos nocturnos con sus telescopios, cada miércoles a medianoche, y aprender los nombres de las diferentes estrellas y los movimientos de los planetas. Eric encontró la actividad bastante inútil pues según aprendió poco después hay casos demasiado escasos en los que el firmamento podría resultarles útil.

Tres veces por semana iban a los invernaderos de detrás del castillo a estudiar Herbología, con una bruja pequeña y regordeta llamada profesora Sprout, y aprendían a cuidar de todas las plantas extrañas y hongos y a descubrir para qué debían utilizarlas. Esta era una de las clases en las que podrían encontrarse con Tonks, Eric de hecho se topo con ella de la misma forma en la que la conoció: atrapándola antes de caer debido a su torpeza.

Pero la asignatura más aburrida era Historia de la Magia, la única clase dictada por un fantasma. El profesor Binns ya era muy viejo cuando se quedó dormido frente a la chimenea del cuarto de profesores y se levantó a la mañana siguiente para dar clase, dejando atrás su cuerpo. Binns hablaba monótonamente, mientras escribía nombres y fechas, y hacia que Elmerico el Malvado y Ulrico el Chiflado se confundieran. Eric prefería sintonizar la clase y centrarse en la lectura de sus libros de historia, los cuales tenían exactamente los mismos datos dados por el profesor sin su voz adormecedora.

El profesor Flitwick, el de la clase de Encantamientos, era un brujo diminuto que tenía que subirse a unos cuantos libros para ver por encima de su escritorio. Al comenzar la primera clase, sacó la lista y, cuando llegó al nombre de Halley, dio un chillido de excitación y desapareció de la vista. Eric disfruto enormemente de la clase, a pesar de que solo habían visto teoría ya era mucho más interesante que las clases anteriores y sirvieron de empujón para practicar sus habilidades por su cuenta.

La profesora McGonagall era siempre diferente. La actitud estricta que con la que Eric la había conocida aumento equitativamente con el número de estudiantes.

-Transformaciones es una de las magias más complejas y peligrosas que aprenderán en Hogwarts- dijo al iniciar la clase -Cualquiera que pierda el tiempo en mi clase tendrá que irse y no podrá volver. Ya están prevenidos- advirtió.

Entonces transformó un escritorio en un cerdo y luego le devolvió su forma original. Todos estaban muy impresionados y no aguantaban las ganas de empezar, pero muy pronto se dieron cuenta de que pasaría mucho tiempo antes de que pudieran transformar muebles en animales.

Después de hacer una cantidad de complicadas anotaciones, les dio a cada uno una cerilla para que intentaran convertirla en una aguja. Fue en esta clase que la habilidad de Eric se hizo notar por primera vez, el mago de ojos dorados logro transformar perfectamente la cerilla en una aguja en un tiempo record de solo 10 minutos. La profesora McGonagall mostró a todos el cambio y felicito a Eric con 10 puntos, sonriendo por primera vez desde que la vio. Al final de la clase Hermione prácticamente salto sobre él para preguntarle como lo hizo, a lo que Eric respondió:

-Simplemente imagina un cambio lento, primero la forma en la que la cerilla se vuelve metálica, luego más delgada y finalmente la punta aguda- dijo Eric bastante orgulloso de sí mismo.

La clase que todos esperaban era Defensa Contra las Artes Oscuras, pero las lecciones de Quirrell resultaron ser casi una broma. Su aula tenía un fuerte olor a ajo, y todos decían que era para protegerse de un vampiro que había conocido en Rumania y del que tenía miedo de que volviera a buscarlo. Su turbante, les dijo, era un regalo de un príncipe africano como agradecimiento por haberlo liberado de un molesto zombi, pero ninguno creía demasiado en su historia.

Para sorpresa de quienes se habían vuelto sus amigos más cercanos Eric se mostro particularmente serio durante su clase y eligió sentarse lo más lejos posible del profesor. Esto contradijo totalmente su actitud hasta el momento. El joven mago no podía evitar sentir que estaba encerrado con el mago tenebroso más poderoso de todos los tiempos y de ahí su extraña actitud.

Halley se sintió muy aliviada al descubrir que no estaba mucho más atrasada que los demás, tal y como Eric le había dicho. Muchos procedían de familias muggle y, como ella, no tenían ni idea de que eran brujas y magos. Había tantas cosas por aprender que ni siquiera un chico como Ron tenía mucha ventaja. Sorprendentemente era el mismo Eric quien se encontraba a la cabeza con Hermione siguiéndolo de cerca por lo que no dudaba en pedirle consejo cuando se atascaba en alguna que otra cosa.

El viernes fue un día importante para Eric ya que podría averiguar una de las cosas que le preocupaba.

(Creo que tendré una respuesta a una de mis tantas preguntas hoy) pensó Eric revisando su horario desde la mesa de Hufflepuff. Había adquirido este hábito de cambiar mesas de vez en cuando para comer con Tonks, ella hacía lo mismo de vez en cuando pasándose a la mesa de Griffyndor.

-¿Qué tienes hoy?- pregunto la chica cambiante estrenando su cabello rubio atado en una cola de caballo, mucho más largo que hace dos días cuando solo le llegaba a la barbilla.

-Pociones dobles con Slytherin- respondió Eric con un suspiro –Espero que no se vuelva problemática- dijo pensando en cómo había sido observado por la casa de serpientes de vez en cuando. La mayoría no se dignaba a dirigirse la palabra mientras que Theodore Nott intentaba echarle en cara lo superior que era por ser de familia noble pero sus intentos no valían nada al ser superado con creses. Curiosamente había sido Nott quien reemplazo a Draco a la hora de torturar primeros años, incluso estaba flanqueado por Crabbe y Goyle. Delphini Malfoy solo parecía meterse con Halley.

-¿Nott sigue molestándote?- pregunto Tonks, ligeramente irritada.

-Si, al menos eso creo… la verdad es que suelo ignorarlo- respondió Eric haciéndola reír un poco. La razón por la que ella no se preocupaba era porque el Joestar suele cepillárselos de encima con una facilidad ridícula.

En la mesa de Gryffindor Halley y Ron estaban teniendo su conversación sobre las clases de pociones. Dicha conversación rápidamente termino en Snape, Jefe de la Casa Slytherin y la forma en la que siempre favorece a los integrantes de su casa.

-Ojalá McGonagall nos favoreciera a nosotros- dijo Halley con un suspiro. La profesora McGonagall era la jefa de la casa Gryffindor; pero eso no le había impedido darles una gran cantidad de deberes el día anterior.

Justo en aquel momento llegó el correo. Halley ya se había acostumbrado, pero la primera mañana se impresionó un poco cuando unas cien lechuzas entraron súbitamente en el Gran Comedor durante el desayuno, volando sobre las mesas hasta encontrar a sus dueños, para dejarles caer encima cartas y paquetes.

Hedwig no le había llevado nada hasta aquel día. Algunas veces volaba para mordisquearle una oreja y conseguir una tostada, antes de volver a dormir en la lechucería, con las otras lechuzas del colegio. Sin embargo, aquella mañana pasó volando entre la mermelada y la azucarera y dejó caer un sobre en el plato de Halley. Ella lo abrió de inmediato.

"Querida Halley (decía con letra desigual), sé que tienes las tardes del viernes libres, así que ¿te gustaría venir a tomar una taza de té conmigo, a eso de las tres? Quiero que me cuentes todo lo de tu primera semana. Envíame la respuesta con Hedwig. Hagrid"

La chica Potter tomó prestada la pluma de Ron y contestó: "Sí, gracias, nos veremos más tarde", en la parte de atrás de la nota, y la envió con Hedwig.

Las clases de Pociones se daban abajo, en un calabozo. Hacía mucho más frío allí que arriba, en la parte principal del castillo, y habría sido igualmente tétrico sin todos aquellos animales conservados, flotando en frascos de vidrio, por todas las paredes.

Snape, como Flitwick, comenzó la clase pasando lista y, como Flitwick, se detuvo ante el nombre de Halley. Sentado cerca, Eric escucho atentamente. Observando el rostro de Snape, llego a pensar que el profesor se sentía incomodo y asi fue. En el momento en el que poso su vista en la hija de su amor perdido su rostro se contrajo en varias expresiones ilegibles pero no dijo nada más y rápidamente tapo su rostro con el pergamino. Snape terminó de pasar lista y miró a la clase.

(Eso fue extraño) pensó Eric apartando desviando su mirada desde el profesor hacia Halley y de regreso al frente para no ser regañado (Tal vez Halley se parece mucho más a Lily de lo que creí, no es que pueda confirmarlo. Tal vez por su cabello oscuro llego a verla como su hija con Lily, aunque eso sería extraño) esa suposición aunque algo oscura no podía descartarse.

-Ustedes están aquí para aprender la sutil ciencia y el arte exacto de hacer pociones- comenzó. Hablaba casi en un susurro, pero se le entendía todo. Como la profesora McGonagall, Snape tenía el don de mantener a la clase en silencio, sin ningún esfuerzo -Aquí habrá muy poco de estúpidos movimientos de varita y muchos de ustedes dudarán que esto sea magia. No espero que lleguen a entender la belleza de un caldero hirviendo suavemente, con sus vapores relucientes, el delicado poder de los líquidos que se deslizan a través de las venas humanas, hechizando la mente, engañando los sentidos... Puedo enseñarles cómo embotellar la fama, preparar la gloria, hasta detener la muerte... si son algo más que los alcornoques a los que habitualmente tengo que enseñar-

Más silencio siguió a aquel pequeño discurso. Halley y Eric intercambiaron miradas con las cejas levantadas. Hermione estaba sentada en el borde de la silla, y parecía desesperada por empezar a demostrar que ella no era un alcornoque. Eric sabía que debía de esforzarse especialmente en esta clase si quería una buena calificación porque la única forma de que su profesor se la diera era con pura perfección.

Snape los puso en parejas, para que mezclaran una poción sencilla para curar forúnculos. Se paseó con su larga capa negra, observando cómo pesaban ortiga seca y aplastaban colmillos de serpiente, criticando a todo el mundo salvo a Delphini, que parecía gustarle.

En el preciso momento en que les estaba diciendo a todos que miraran la perfección con que la chica Malfoy había cocinado a fuego lento los pedazos de cuernos, multitud de nubes de un ácido humo verde y un fuerte silbido llenaron la mazmorra.

De alguna forma, Neville se las había ingeniado para convertir el caldero de Seamus en un engrudo hirviente que se derramaba sobre el suelo, quemando y haciendo agujeros en los zapatos de los alumnos. En segundos, toda la clase estaba subida a sus taburetes, mientras que Neville, que se había empapado en la poción al volcarse sobre él el caldero, gemía de dolor; por sus brazos y piernas aparecían pústulas rojas.

-¡Chico idiota!- dijo Snape con enfado, haciendo desaparecer la poción con un movimiento de su varita -Supongo que añadiste las púas de erizo antes de sacar el caldero del fuego, ¿no?- Neville lloriqueaba, mientras las pústulas comenzaban a aparecer en su nariz.

Un par de mesas cerca Eric se sintió un poco culpable, él y Hermione se habían concentrado tanto en su trabajo que olvido que Neville tendría este accidente. Lo peor de todo es que cuando la mierda del caldero de Neville fluyo por el piso y asusto a Halley, provocando que accidentalmente derramara algunos ingredientes a su caldero arruinando la poción, Snape le quito dos puntos por eso.

-Llévelo a la enfermería- ordenó Snape a Seamus empujando a Neville hacia fuera del salón.

Una hora más tarde, cuando subían por la escalera para salir de las mazmorras, la mente de Halley era un torbellino y su ánimo estaba por los suelos. Había perdido dos puntos para Gryffindor en su primera semana... ¿Por qué Snape no pudo entender que fue un accidente?

-Anímate- le dijo Eric poniéndole una mano en el hombro -¿De casualidad sabes cocinar?- pregunto. Halley la miro confundida por un segundo pero asintió –Entonces solo imagina que estas cocinando siguiendo la receta del libro. Eso debería hacerlo más fácil- explico el chico.

-Gracias- respondió Halley sonriendo.

-Tiene razón, además Snape siempre le quitaba puntos a Fred y a George. ¿Puedo ir a ver a Hagrid contigo?- dijo Ron uniéndose a la conversación. Halley asintió e invito también a Eric, el cual acepto.

Salieron del castillo cinco minutos antes de las tres y cruzaron los terrenos que lo rodeaban. Hagrid vivía en una pequeña casa de madera, en el borde del bosque prohibido. Una ballesta y un par de botas de goma estaban al lado de la puerta delantera. Cuando Halley llamó a la puerta, oyeron unos frenéticos rasguños y varios ladridos.

Luego se oyó la voz de Hagrid, -Atrás, Fang, atrás- La gran cara peluda de Hagrid apareció al abrirse la puerta -Entren —dijo dejándolos entrar, tirando del collar de un imponente perro negro. Había una sola estancia. Del techo colgaban jamones y faisanes, una cazuela de cobre hervía en el fuego y en un rincón había una cama enorme con una manta hecha de remiendos.

-Están en su casa —dijo Hagrid, soltando a Fang, que se lanzó contra Ron y comenzó a lamerle las orejas. Como Hagrid, Fang era evidentemente mucho menos feroz de lo que parecía.

-El es Eric y el es Ron- dijo Halley a Hagrid, que estaba volcando el agua hirviendo en una gran tetera y sirviendo pedazos de pastel.

-Otro Weasley, ¿verdad?- dijo Hagrid, mirando de reojo las pecas de Ron -Me he pasado la mitad de mi vida ahuyentando a tus hermanos gemelos del bosque- se quejo con humor. También hablo un poco con Eric el cual le conto su historia.

El pastel casi les rompió los dientes, pero Halley, Eric y Ron fingieron que les gustaba, mientras le contaban a Hagrid todo lo referente a sus primeras clases. Fang tenía la cabeza apoyada sobre la rodilla de Eric mientras este la acariciaba. Los tres se quedaron fascinados al oír que Hagrid llamaba a Filch "ese viejo bobo", Eric llego a reírse incluso.

-Y en lo que se refiere a esa gata, la Señora Norris, me gustaría presentársela un día a Fang. ¿Saben que cada vez que voy al colegio me sigue todo el tiempo? No me puedo librar de ella. Filch la envía a hacerlo- se quejo Hagrid bebiendo de su te.

(Probablemente por que fuiste culpado de abrir la cámara de los secretos y de liberar al monstruo de Slytherin que mato a una niña) pensó Eric pidiéndole al gigante otra taza de té.

Halley le contó a Hagrid lo de la clase de Snape y de la extraña actitud que tenia hacia ella. Hagrid, como Ron, le dijo que no se preocupara, que a Snape no le gustaba ninguno de sus alumnos.

-Pero realmente parece que algo le pasa a mi alrededor, apenas si puede verme- replico ella.

-¡Tonterías!- dijo Hagrid haciéndose el tonto -¿Por qué iba a actuar de esa forma?- sostuvo el. Era bastante obvio que Hagrid había mirado hacia otro lado cuando dijo aquello.

-¿Y cómo está tu hermano Charlie?- preguntó Hagrid a Ron -Me agradaba mucho, era muy bueno con los animales-

-Valla cambio de tema- le susurro Eric a Halley, ella estaba de acuerdo.

Mientras Ron le hablaba a Hagrid del trabajo de Charles con los dragones, Halley miró el recorte del periódico que estaba sobre la mesa. Era de El Profeta. Se lo mostro a Eric y juntos leyeron.

"RECIENTE ASALTO EN GRINGOTTS Continúan las investigaciones del asalto que tuvo lugar en Gringotts el 31 de julio. Se cree que se debe al trabajo de oscuros magos y brujas desconocidos. Los gnomos de Gringotts insisten en que no se han llevado nada. La cámara que se registró había sido vaciada aquel mismo día. «Pero no vamos a decirles qué había allí, así que mantengan las narices fuera de esto, si saben lo que les conviene», declaró esta tarde un gnomo portavoz de Gringotts".

Halley recordó que Ron le había contado en el tren que alguien había tratado de robar en Gringotts, pero su amigo no había mencionado la fecha -¡Hagrid!- dijo Harry interrumpiendo la conversación -¡Ese robo en Gringotts sucedió el día de mi cumpleaños! ¡Pudo haber sucedido mientras estábamos allí!- exclamo.

Eric sonrió (Me alegra de que sea tan perspicaz como su alter ego) pensó el viajero de otro universo. Tal parece que hasta ahora a Halley no le falta ninguna cualidad que Harry posea.

Hagrid decididamente evitó su mirada, mucho más obvio que antes. Gruñó y le ofreció más pastel.

Halley volvió a leer la nota. "La cámara que se registró había sido vaciada aquel mismo día" -Hagrid había vaciado la cámara setecientos trece, ¿Sería eso lo que estaban buscando los ladrones?- le pregunto a Eric susurrando.

-No podría decirlo, en esa época el callejón diagon y Gringotts suelen estar llenos. Es cuando suelen comprarse los materiales escolares. Podría haber sido cualquier otra cámara, sobre todo teniendo en cuenta que allí están las bóvedas de las familias de magos más importantes- respondió Eric a lo que Halley no pudo encontrarle fallo.

Al despedirse de Hagrid Eric se separo de sus compañeros Gryffundor y se dirigió al lugar que ha estado frecuentando de vez en cuando desde que llego al colegio. La sala de menesteres se rebeló recién hasta el quinto libro pero siempre ha estado allí. Eric aprovecha este lugar para practicar sus habilidades en privado.

Las clases de defensa contra las artes oscuras serian un chiste durante este y el próximo año asi que decidió practicar hechizos de combate y de defensa por su cuenta. Había obtenido instrucciones de libros de defensa contra las artes oscuras de años superiores que se perdieron a lo largo de los años, también le había pedido a la cámara muñecos de práctica

Gracias a esta práctica sus habilidades habían aumentado bastante. Había desarrollado su magia sin varita pudiendo usar hechizos sencillos fácilmente y ahora pudiendo levantar a una persona con su telequinesis siempre y cuando no sea muy pesada. También había aprendido los hechizos Incendio, expelliermus, glacio, desmaius, protego y fumos.

-No puedo creer que lo que digo pero… amo la escuela- dijo Eric generando una llama en la palma de su mano.

Eric estaba sentado en un sillón de la sala común terminando un par de tares que se le acumularon debido al tiempo que pasa practicando en la sala de menesteres. No era nada ni remotamente complicado asi que ya estaba por acabar.

-Perfecto- dijo en tono sombrío Halley sentándose a su lado - Justo lo que siempre he deseado. Hacer el ridículo sobre una escoba delante de Malfoy- se quejo con los brazos cruzados.

Según ella misma le había contado, Delphini aprovechaba cada momento y oportunidad para molestarla. Según Halley siempre sacaba a relucir los defectos de los demás y se burlaba de ellos sin piedad mientras presumía de ser perfecta. A diferencia de su contraparte del canon la chica Malfoy solía estar rodeada de una especie de sequito conformado por Pansy Parkinson, Daphne Greengrass y Tracy Morgan.

-No sabes aún si vas a hacer el ridículo- dijo razonablemente Ron.

-Creo que estas siendo muy negativa con esto- le dijo Eric guardando sus cosas pues ya había acabado – Es tu primera vez volando, está bien cometer errores. No estoy diciendo que vayas a cometerlos pero si crees que vas a fallar antes de empezar es muy probable que lo hagas- aconsejó.

-Yo… creo que tienes razón, otra vez- respondió ella diciendo lo último a modo de broma haciendo que el chico se riera.

Todos los que procedían de familias de magos hablaban constantemente de quidditch. Ron ya había tenido una gran discusión con Dean Thomas, que compartía el dormitorio con ellos, sobre fútbol. Ron no podía ver qué tenía de excitante un juego con una sola pelota, donde nadie podía volar. A Eric los deportes nunca le llamaron la atención, incluso al leer los libros el quidditch era lo que menos le interesaba, no encontraba la lógica en un juego que acababa simplemente con atrapar la snitch y es que en la mayoría de los casos el esfuerzo del resto de jugadores era inútil.

Para empeorar la molestia de Eric con las clases de vuelo tuvo que soportar a Hermione recitar estúpidas notas sobre el vuelo que había encontrado en un libro de la biblioteca, llamado Quidditch a través de los tiempos. Por suerte el correo acabo con la charla molesta. ( En serio necesita relajarse un poco) pensó.

Al igual que Halley, Eric jamás recibía ninguna carta y nunca le ha molestado pero no pudo evitar sentir molestia al ver como Delphini presumía desde su mesa las golosinas que le enviaban sus padres. Un lechuzón entregó a Neville un paquetito de parte de su abuela. Lo abrió excitado y les enseñó una bola de cristal, del tamaño de una gran canica, que parecía llena de humo blanco.

-¡Es una Recordadora!- explicó Neville -La abuela sabe que olvido cosas y esto te dice si hay algo que te has olvidado de hacer- justo en ese momento la esfera se lleno de humo rojo. Neville estaba tratando de recordar qué era lo que había olvidado.

-Neville- le llamo Eric quien le hizo un gesto a su túnica, la cual Neville no traía puesta por lo que eso era lo que había olvidado. Los chicos compartieron una risa a costa de Neville cuando Theodore Nott, que pasaba al lado de la mesa de Gryffindor, le quitó la Recordadora de las manos.

Cediendo a las provocaciones por primera vez Eric se levanto de su asiento y le envió a Nott una mirada fría pero antes de que pudiera hacer algo la profesora McGonnagal se acerco.

-¿Qué sucede?- pregunto la profesora intercambiando la vista entre ambos chicos, se detuvo un momento en Eric, cuya mirada y obvio enfado la sorprendió un poco.

-Nott me ha quitado mi Recordadora, profesora- explico Neville.

Con una mueca Nott dejó rápidamente la Recordadora sobre la mesa -Sólo la miraba- dijo, y se alejó, seguido por Crabbe y Goyle no sin antes enviarle una mirada sucia a Eric solo para descubrir que estaba sentado tranquilamente bebiendo su jugo, ignorándolo otra vez.

_Esa misma tarde _

A las tres y media los Gryffindors bajaron corriendo los escalones delanteros, hacia el parque, para asistir a su primera clase de vuelo. Era un día claro y ventoso. La hierba se agitaba bajo sus pies mientras marchaban por el terreno inclinado en dirección a un prado que estaba al otro lado del bosque prohibido, cuyos árboles se agitaban tenebrosamente en la distancia.

Los Slytherins ya estaban allí, y también las veinte escobas, cuidadosamente alineadas en el suelo. Eric rápidamente recordó las quejas sobre las escobas viejas y sus fallas, el se encogió de hombros creyendo que cumplirían su propósito. Entonces llegó la profesora, la señora Hooch. Era baja, de pelo canoso y ojos amarillos como los de un halcón.

-Bueno, ¿qué están esperando?- exclamo yendo directo al punto -Cada uno al lado de una escoba. Vamos, rápido- los alumnos obedecieron.

-Extiendan la mano derecha sobre la escoba y digan "arriba"- les indicó la señora Hooch.

-¡ARRIBA!- gritaron todos. Las escobas de Eric y Halley saltaron directamente a sus manos. La de Hermione no hizo más que rodar por el suelo y la de Neville no se movió en absoluto.

Luego, la señora Hooch les enseñó cómo montarse en la escoba, sin deslizarse hasta la punta, y recorrió la fila, corrigiéndoles la forma de sujetarla. Nadie, absolutamente nadie, lo había hecho bien a la primera, ni siquiera los chicos que provenían de familias de magos.

-Ahora, cuando haga sonar mi silbato, darán una fuerte patada- dijo la señora Hooch -Mantengan las escobas firmes, elévense un metro o dos y luego bajen suavemente. Preparados... tres... dos...- pero Neville, nervioso, dio la patada antes de que sonara el silbato.

-¡Vuelve, muchacho!- gritó la señora Hooch, pero Neville subía en línea recta sin detenerse... Cuatro metros... seis metros... ocho metros, casi 15 metros, en un punto se inclino hacia un lado de la escoba y comenzó a caer.

No queriendo cometer el mismo error que antes y no ayudar a su amigo en necesidad, Eric levanto su mano discretamente y concentro toda su energía en detener a Neville. Sus esfuerzos dieron frutos cuando lo detuvo un par de metros sobre el suelo pero el chico aun era demasiado pesado para él y lo dejo caer, acomodando su trayectoria para que no cayera de cabeza.

Su escoba seguía subiendo, cada vez más alto, hasta que comenzó a torcer hacia el bosque prohibido y desapareció de la vista.

La señora Hooch se inclinó sobre Neville, con el rostro tan blanco como el del chico -La muñeca fracturada- murmuro lo suficientemente alto como para que la escucharan los más cercanos a ella -Vamos, muchacho- le dijo de forma reconfortante.

-No se muevan mientras llevo a este chico a la enfermería. Dejen las escobas donde están o estarán fuera de Hogwarts más rápido de lo que puedan decir quidditch- al terminar de hablar arrastro a Neville dentro del castillo.

Eric estaba recuperando fuerzas después de agotarse con su acción anterior (Fue diferente al canon, si no hubiera hecho nada podría haber muerto) pensó el chico tratando de regular su respiración.

Casi antes de que pudieran marcharse, Nott ya se estaba riendo a carcajadas -¿Vieron la cara de ese gran zoquete?- dijo burlándose cosa que los otros Slytherins apoyaron.

-¡Cierra la boca, Malfoy!- dijo Parvati Patil en tono cortante.

-Oh, ¿estás enamorada de Longbottom?- dijo Pansy Parkinson, una chica de Slytherin de rostro duro -Nunca pensé que te podían gustar los gorditos llorones, Parvati- se burlo también.

-Deberías decirle eso a Nott, ha estado detrás de Neville desde que comenzó la escuela- se burlo Eric defendiendo a su casa. Recibió el apoyo de Gryffindor en forma de risas. La cara de Nott se puso roja de la vergüenza y la ira.

-¡Miren!- dijo Delphini, agachándose y recogiendo algo de la hierba -Es esa cosa estúpida que le mandó su abuela a Longbottom- La Recordadora brillaba al sol cuando la cogió. Al ver que Nott fue superado de nuevo decidió intervenir ella misma. Miro de reojo a Eric un poco cautelosa pues fue una de las pocas personas que se percato de su hazaña mágica.

-Trae eso aquí, Malfoy- dijo Halley con calma. Todos dejaron de hablar para observarlas.

Delphini sonrió con malignidad -Creo que voy a dejarla en algún sitio para que Longbottom la busque... ¿Qué les parece... en la copa de un árbol?- dijo ella extrañándose al notar la sonrisa del chico de ojos dorados.

-¡Tráela aquí!- reitero Halley, pero la chica Malfoy había subido a su escoba y se alejaba. Probablemente la única de la clase que sabía volar.

-¡Ven a buscarla, Potter!- la provoco sobrevolando una árbol, Halley tomo su escoba.

-¡No!- gritó Hermione intentando detenerla -La señora Hooch dijo que no nos moviéramos. Nos vas a meter en un lío- argumento pero Halley no le hizo caso, estaba decidida.

Se montó en su escoba, pegó una fuerte patada y subió. El aire agitaba su pelo y su túnica, silbando tras él y, en un relámpago de feroz alegría, se dio cuenta de que había descubierto algo que podía hacer sin que se lo enseñaran.

Ambas chicas estaban flotando una enfrente de la otra y estaban hablando de algo que nadie más podía escuchar. (La chica Potter rockea. Que decepción por la chica Malfoy, parecía más inteligente) pensó Eric sonriendo ante la escena y lo que vendría después.

-¡Atrápala si puedes, entonces!- gritó Delphini permitiendo que todos la escucharan. Arrojo la bola de cristal hacia arriba y bajó a tierra con su escoba. Halley la siguió rápidamente. Se inclinó hacia delante y apuntó el mango de la escoba hacia abajo. Al momento siguiente, estaba ganando velocidad en la caída, persiguiendo a la bola. Extendió la mano y, a unos metros del suelo, la atrapó, justo a tiempo para enderezar su escoba y descender suavemente sobre la hierba, con la Recordadora a salvo.

-¡HALLEY POTTER!- grito la profesora McGonagall cortando el festejo mientras corría hacia ellos -Nunca... en todo mis años en Hogwarts...- La profesora McGonagall estaba casi muda de la impresión, y sus gafas centelleaban de furia -¿Cómo te has atrevido...? Podrias haberte roto el cuello...-

-No fue su culpa, profesora... — dijo Parvati pero fue silenciada por la profesora igual que Ron momentos después.

-Halley Potter, ven conmigo- la profesora McGonagall se la llevo de vuelta al castillo.

Al ver que los Slytherin se veían demasiado felices Eric volvió a usar su poder e hizo que tres escobas se levantaran del piso y golpearan Nott, Crabbe y Goyle directo en la entrepierna deteniendo su celebración.

(El canon no ha cambiado demasiado, pero esa chica parece ser muy diferente al Malfoy del canon) pensó Eric cruzando sus ojos dorados con los ojos grises de la rubia solo para que ella rompiera contacto visual un momento después (¿Cómo se desarrollara tu personaje Delphini Malfoy?) se pregunto.

FIN DEL CAPITULO; ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO.

ESTOS SON LOS NOMBRES DE HEROE PARA MI FIC DE DC QUE RECIBIERON VOTOS, HE PLANEADO LIERAMENTE LAS HABILIDADES QUE VIENEN CON LOS NOMBRES:

CORVUS GREY: Nombre de hechicero, bastante original si me lo preguntan.

MASTERNIGHT: No hay mucho que decir sobre este.

HEIMDALL: Como el personaje de Thor.

WARLOCK: significa brujo, algo asi como le decían a Constantine.

TODOS ESTOS LOS VOTARON EXACTAMENTE UNA VEZ. SI NO HAY UN GANADOR PRONTO ELEGIRE UNO DE ESTO AL AZAR, YA ME HE TARDADO MUCHO EN SUBIR CAP.