COMO SIEMPRE LES AGRADESCO EL APOYO, Y AHORA LES PREGUNTO… ¿DE QUE FIC QUIEREN QUE SEA EL PROXIMO CAP?
QUIDDITCH y TROLLS
Era la hora de la cena. Halley había terminado de contarle a Ron y Eric todo lo sucedido cuando dejó el parque con la profesora McGonagall. La chica de gafas había conocido a Wood, guardián y capitán del equipo de Quidditch de Gryffindor, el cual por recomendación de la profesora acepto a Halley en el equipo.
-Es una broma- dijo Ron incrédulo, tenía un trozo de carne y pastel de riñón en el tenedor; pero se olvidó de llevárselo a la boca -¿Buscador?- pregunto asombrado -Pero los de primer año nunca... Serías la jugadora más joven en...-
-Un siglo- terminó Halley, metiéndose un trozo de pastel en la boca. Tenía muchísima hambre después de toda la excitación de la tarde -Wood me lo dijo- Ron estaba tan sorprendido e impresionado que se quedó mirándola boquiabierto -Tengo que empezar a entrenarme la semana que viene y estoy un poco nerviosa. Pero no se lo digas a nadie, Wood quiere mantenerlo en secreto- dijo emocionada.
-Felicidades- dijo Eric con una pequeña sonrisa –Estoy seguro de que lo harás muy bien, te viste muy natural en la escoba- la apoyo el pelinegro, bastante feliz por ella y porque no cambio la trama demasiado. Halley le sonrió como agradecimiento.
-Bien hecho- dijo George en voz baja apareciendo de la nada junto con su gemelo.
-Wood nos lo contó. Nosotros también estamos en el equipo. Somos golpeadores, te lo aseguro, vamos a ganar la copa de quidditch este curso- dijo Fred con confianza.
-No la ganamos desde que Charlie se fue, pero el equipo de este año será muy bueno. Tienes que hacerlo bien, Halley. Wood casi saltaba cuando nos lo contó- dijo George -Bueno, tenemos que irnos. Lee Jordan cree que ha descubierto un nuevo pasadizo secreto, fuera del colegio- dijo para luego marcharse con su hermano.
Fred y George acababan de desaparecer, cuando se presentaron unos visitantes mucho menos agradables. Delphini Malfoy junto a su sequito y Nott, flanqueado por Crabbe y Goyle.
-¿Comiendo la última cena, Potter? ¿Cuándo tomaras el tren para volver con los muggles?- pregunto Delphini con una sonrisa victoriosa.
-Eres mucho más valiente ahora que has vuelto a tierra firme-dijo fríamente Halley.
-Uno creería que con una humillación asi bastaría para que se callaran al menos por hoy. Claro que volver al grupo debió darles un poco de valor- dijo Eric sin siquiera mirarlos mientras bebía de su jugo despreciándolos por completo.
Por supuesto que a las serpientes no les gusto para nada los comentarios, pero como la Mesa Alta estaba llena de profesores, no podían hacer más que devolverle la mirada y en el caso de Crabbe y Goyle crujir los nudillos y mirarlo con el ceño fruncido.
-Nos veremos a solas cuando quieras- dijo Nott dándole a Eric una mirada sucia -Esta noche, si quieres. Un duelo de magos. Sólo varitas, nada de contacto. ¿Qué pasa? Nunca has oído hablar de duelos de magos, ¿verdad?- se burlo el sangre pura.
-Por supuesto que sí, a diferencia de ti yo si se leer- respondió el chico de ojos dorados burlándose nuevamente. Su expresión nunca cambio, los miraba como si nada estuviera pasando.
-Yo seré su segundo. ¿Cuál es el tuyo?- dijo Ron interviniendo para apoyar a sus amigos.
Nott miró a Crabbe y Goyle, valorándolos –Crabbe- respondió -A medianoche, ¿de acuerdo? Nos encontraremos en el salón de los trofeos, nunca se cierra con llave- respondió yéndose.
Eric miro fríamente a las chicas restantes, más específicamente a Delphini –Estoy seguro de que sabes que tu mascota va a perder- le dijo mirándola a los ojos.
-Eso ya lo veremos.- respondió marchándose con su sequito (No hay forma de que ese bueno para nada pueda vencer a Joestar, no después de lo que vi) la rubia no podía creer que un sangre sucia fuera tan hábil y poderoso en la magia. El Joestar estaba a la cabeza de todos los primeros años en cada ámbito posible superando a todos los demás incluyéndola, a ella, a la heredera de la familia noble más importante de Inglaterra (No dejare que las cosas se queden asi)
Cuando Malfoy se fue Halley miro preocupada a ambos chicos -¿Qué es un duelo de magos?- preguntó -¿Y qué quiere decir que eres su segundo?-
-Bueno, un segundo es el que se hace cargo, si el primero muere- dijo Ron sin darle importancia. Al ver la expresión horrorizada de Halley, añadió rápidamente -Pero la gente sólo muere en los duelos reales, ya sabes, con magos de verdad. Lo máximo que pueden hacer Nott y Eric es mandarse chispas uno al otro. Ninguno sabe suficiente magia para hacer verdadero daño- explico el pelirrojo.
-No te preocupes, el no me puede vencer es un perro que ladra pero no muerde- le aseguro Eric poniéndole una mano en el hombro.
-De todos modos, seguro que él esperaba que Eric se negara- dijo Ron.
-¿Y si realmente logra lastimarte?- le pregunto Halley a Eric. Ella estaba realmente preocupada por su amigo.
-Dudo que pueda hacerme algo que la enferma no pueda curar- aseguro el chico de ojos dorados.
-Disculpen- los tres voltearon y vieron que se trataba de Hermione.
-¿No se puede comer en paz en este lugar?- dijo Ron frustrado.
-¿Qué sucede Hermione?- pregunto Eric amablemente, aunque sinceramente no le molestaría evitar esta parte.
-No pude dejar de oír lo que tú y Nott estaban diciendo...-
-No esperaba otra cosa- murmuró Ron.
-... y no debes andar por el colegio de noche. Piensa en los puntos que perderás para Gryffindor si te atrapan, y lo harán. La verdad es que es muy egoísta de tu parte- acabo Hermione.
Eric se encogió de hombros –Los recuperare. Además no soy estúpido Hermione, no saltare sin pensar- dijo levantándose y marchándose seguido de Halley y Ron –Buen provecho- dijo en voz alta al caminar. La verdad era que no podía evitar este evento, de lo contrario lo hubiera ignorado.
_SALA COMUN DE GRYFFINDOR, DORMITORIO DE CHICAS_
Halley Potter estaba en su cama sin dormir, le era imposible conciliar el sueño. Sus pensamientos estaban enfocados en el problema en el que se habían metido sus dos amigos, siendo Eric el que más le preocupaba. Sus pensamientos sobre el mago de ojos dorados eran todos positivos, desde el momento en el que lo conoció sintió que había algo interesante en él y conforme lo conoció noto que se trataba de una persona realmente amable, bastante seria la mayor parte del tiempo. Era muy inteligente alzándose por encima de sus compañeros de primer año casi sin dificultad logrando aprender los hechizos enseñados a una velocidad mayor que todos los demás.
Era huérfano al igual que ella y tampoco conoció a sus padres, probablemente por eso se entendían tan bien. Él fue uno de los pocos que jamás la trato como "La niña que vivió", algo que agradecía, y siempre estuvo dispuesto a ayudarla con lo que necesitara. Observándolo noto que también era molestado por un integrante de Slytherin, Nott en su caso, pero el parecía ignorarlo por completo y hasta ahora solo se había enfrentado directamente a ellos para defender a sus amigos. Esta vez a quien había apoyado fue a ella y es por eso que se encontraba en su problema actual.
(Tengo que apoyarlo, el haría lo mismo por mi) pensó la chica Potter decidida asi que se levanto, se vistió y silenciosamente bajo a esperar a que Eric y Ron se dirigieran al duelo. No se dio cuenta de que otra persona tenia las mismas intenciones, solo que su objetivo no era apoyarlo sino detenerlo.
_Dormitorio de los chicos_
Eric estaba sentado en su cama, ya preparado. Esta repasando en su mente los probables obstáculos que vendrían esta noche.
Tenían grandes probabilidades de que los atraparan Filch o la Señora Norris, cosa que debía evitar a toda costa. Por otra parte, no estaba seguro de si Nott seguiría el evento del canon y faltaría o si iría realmente. Sea como fuere ya tenía un par de planes a seguir para cada situación posible, incluso había ido a la biblioteca por una ayudita extra.
-Once y media- murmuró finalmente Ron -Mejor nos vamos ya- Eric asintió y ambos se lanzaron a través del dormitorio de la torre.
Bajaron la escalera de caracol y entraron en la sala común de Gryffindor. Todavía brillaban algunas brasas en la chimenea, haciendo que todos los sillones parecieran sombras negras.
-¿Halley?- pregunto Eric en voz baja al encontrarse con la chica de gafas -¿Qué estás haciendo?-
-Iré con ustedes, para apoyarlos- respondió ella, Eric lo pensó un segundo y al estar seguro de que no aceptaría un no como respuesta asintió y le indico que los siguiera. Halley sonrió y los acompaño. Ya casi habían llegado al retrato, cuando una voz habló desde un sillón cercano.
-No puedo creer que vayas a hacer esto, Eric- una luz brilló y revelo a Hermione con el rostro ceñudo y una bata rosada.
-¡Tu!- dijo Ron furioso -¡Vuelve a la cama!- le grito en voz baja.
-Estuve a punto de decírselo a tu hermano- contestó enfadada Hermione -Percy es el prefecto y puede detenerlos- exclamo.
Halley hizo una mueca no podía creer que alguien fuera tan entrometido –Ya te dije que lo haría y sin ofender a Ron pero Percy no me intimida en lo más mínimo, vamos- respondió Eric. Empujó el retrato de la Dama Gorda y se metió por el agujero.
Hermione no iba a rendirse tan fácilmente. Siguió a Ron a través del agujero, gruñendo como una gansa enfadada -No les importa Gryffindor; ¿verdad? sólo les importa lo suyo. Yo no quiero que Slytherin gane la copa de las casas y ustedes van a perder todos los puntos que yo conseguí de la profesora McGonagall por conocer los encantamientos para cambios- se quejo.
- No nos atraparan y si lo hicieran te prometo que nos esforzaremos para recuperar los puntos que podríamos perder, asi que por favor vete a la cama- dijo Eric tratando de ser amable.
-Muy bien, pero se los advertí. Recuerden todo lo que les he dicho cuando estén en el tren volviendo a casa mañana. Son tan...- se corto Hermione pues había retrocedido hasta el retrato de la Dama Gorda, para volver; y descubrió que la tela estaba vacía. La Dama Gorda se había ido a una visita nocturna y Hermione estaba encerrada, fuera de la torre de Gryffindor.
-¿Y ahora qué voy a hacer?- preguntó con tono agudo.
-Ése es tu problema- exclamo Ron con cierto disfrute -Nosotros tenemos que irnos o llegaremos tarde- dijo caminando.
No habían llegado al final del pasillo cuando Hermione los alcanzó -Voy con ustedes- dijo después de pensarlo un momento.
-No lo harás- protesto Ron. Eric y Halley se habían mantenido al margen de la discusión pues no parecía llegar a ningún lado.
-¿No esperarán que vaya a quedarme aquí, esperando a que Filch me atrape o sí? Si nos encuentra a los cuatro, yo le diré la verdad, que estaba tratando de detenerlos, y ustedes lo confirmaran- mando la castaña.
-Eres una caradura- dijo Ron en voz alta.
-Cierren la boca- dijo Eric en tono cortante.
-Escuche algo. Era una especie de respiración- dijo Halley.
-¿La Señora Norris?- resopló Ron, tratando de ver en la oscuridad. Pronto se dieron cuenta que no era la Señora Norris sino Neville. Estaba enroscado en el suelo, medio dormido, pero se despertó súbitamente al oírlos.
-¡Gracias a Dios que me encontraron! Hace horas que estoy aquí. No podía recordar el nuevo santo y seña para irme a la cama- dijo alegre de haberse topado con el grupo.
-No hables tan alto, Neville. El santo y seña es "hocico de cerdo", pero ahora no te servirá, porque la Dama Gorda se ha ido no sé dónde- le respondió Ron.
-¿Cómo está tu muñeca?- preguntó Halley.
-Bien- contestó, enseñándosela -La señora Pomfrey me la arregló en un minuto. Me dijo que a esa altura podría haberme matado- explico.
-Eso debes agradecérselo a Eric, el te detuvo antes de que toques el suelo y acomodo tu postura para que no cayeras de cabeza- le dijo Hermione sorprendiendo a todos incluyendo a Eric, quien no esperaba que alguien lo hubiera visto.
-Muchas gracias Eric, me salvaste- dijo Neville muy agradecido inclinando ligeramente la cabeza.
-No te preocupes, eso hacen los amigos- le respondió el pelinegro con un suspiro.
-Wow, no hay forma de que perdamos- exclamo Ron recibiendo su primera buena noticia en toda la noche.
-Bueno, mira, Neville, tenemos que ir a otro sitio. Nos veremos más tarde...- dijo Halley después de salir de su asombro.
-¡No me dejen!- dijo Neville, tambaleándose -No quiero quedarme aquí solo. El Barón Sanguinario ya ha pasado dos veces- dijo mirando en todas direcciones buscando alguna señal del fantasma.
Ron miró su reloj y luego echó una mirada furiosa a Hermione y Neville -Si nos atrapan por su culpa, no descansaré hasta aprender esa Maldición de los Demonios, de la que nos habló Quirrell, y la utilizaré en su contra- dijo el pelirrojo.
-No lo harán, acérquense- dijo Eric sacando su varita. Los demás se acercaron y el chico de ojos dorados apunto su varita a los zapatos de todos y murmuro un hechizo para luego hacer lo mismo con su calzado –Eso ayudara- dijo levantándose y guardando su varita.
-¿Qué fue lo que hiciste?- pregunto Hermione, su curiosidad le gano a su enojo de momento.
Eric respondió pisando con fuerza sin generar ni un solo sonido –Es un hechizo insonorizador simple, lo encontré en la biblioteca. Normalmente se usa para que las puertas no hagan ruido si se azotan por accidente pero funciona bien para esto también- explico encogiéndose de hombros.
-Brillante- alabo Ron mientras que, al igual que los demás, probó sus pasos silenciosos.
-Si- dijo Eric con una pequeña sonrisa que luego se desvaneció para mirar amenazadoramente a sus amigos –Ahora mantendrán la boca serrada. Se guardaran cualquier comentario, critica, insulto y cualquier otra palabra por el resto de la noche- ordeno con un tono de voz intimidante. Los demás simplemente asintieron y el les hizo señas para que avanzaran.
Se deslizaron por pasillos iluminados por el claro de luna, que entraba por los altos ventanales. Tuvieron suerte de no encontrarse con nadie en el camino. Subieron rápidamente por una escalera hasta el tercer piso y entraron de puntillas en el salón de los trofeos. No había nadie allí. Las vitrinas con trofeos brillaban cuando las iluminaba la luz de la luna. Copas, escudos, bandejas y estatuas, oro y plata reluciendo en la oscuridad. Fueron bordeando las paredes, vigilando las puertas en cada extremo del salón.
-Hay que irnos- dijo Eric después de unos minutos caminando de regreso (Hora de jugar al tonto-inteligente)
-Pero aun no han llegado- respondió Ron poniéndose al día con él junto con los demás.
-No llegaran, es una trampa- respondió Eric sorprendiendo a los demás –Sabían que no ganarían asi que fueron por otra opción…- de repente Eric dejo de hablar y se llevo un dedo a los labio para indicar que guardaran silencio.
Entonces se escucho una voz en la habitación que acaban de abandonar -Olfatea por ahí, mi tesoro. Pueden estar escondidos en un rincón- sonó la voz de Filch, hablando con la Señora Norris.
-…avisarle a alguien, en este caso Filch, para meternos en problemas. No fue idea de Nott es demasiado tonto, probablemente fue Delphini. Como sea vámonos- explico Eric. Se escurrieron silenciosamente hacia la puerta más alejada de la voz de Filch.
Halley maldijo mentalmente a la chica Malfoy durante todo el camino (Es maldita tramposa y cobarde) pensó con ira. Rápidamente se sacudió esos pensamientos, no era el momento para distraerse.
-¡Por aquí!- señaló Eric a los otros y, aterrados, comenzaron a atravesar una larga galería, llena de armaduras. Podían oír los pasos de Filch, acercándose a ellos. Súbitamente, Neville dejó escapar un chillido de miedo y empezó a correr, tropezó, se aferró a la muñeca de Ron y se golpearon contra una armadura. Los ruidos eran suficientes para despertar a todo el castillo.
-¡CORRAN!- exclamó Halley, y los cinco se lanzaron por la galería, sin darse la vuelta para ver si Filch los seguía. Mientras corría Eric dio un salto y se apodero del casco de una armadura y al llegar a la primera bifurcación lo arrojo con todas sus fuerzas generando una distracción.
Pasaron por el quicio de la puerta y corrieron de un pasillo a otro, siguiendo a Eric, sin tener ni idea de que él los estaba guiando al pasillo del tercer piso. Se metieron a través de un tapiz y se encontraron en un pasadizo oculto, lo siguieron y llegaron cerca del aula de Encantamientos, que sabían que estaba a kilómetros del salón de trofeos.
-Creo que lo hemos despistado-dijo Halley, apoyándose contra el costado de Eric, que a su vez estaba de espaldas contra la pared. Neville estaba doblado en dos, respirando con dificultad.
-Te... lo... dije- añadió Hermione, apretándose el pecho -Te... lo... dije- repitió.
-Tenemos que regresar a la torre Gryffindor- dijo Ron. -lo más rápido posible-
-Te engañaron- dijo Hermione a Eric.
-Lo sé, había considerado esa opción por eso planee un par de rutas de escape incluyendo esta- respondió Eric. Hermione estaba sorprendida, su compañero tenía todo planeado y bajo control, pero no iba a decírselo.
-Vamos- dijo ella. Pero aun no habían cumplido con el evento del canon asi que Eric no los podía dejar volver aun.
No habían dado más de una docena de pasos, cuando Eric discretamente rompió con su telequinesis un hilo. Al romperse libero otros dos cascos de armadura que comenzaron a chocar unos contra otros cerca del techo, ocultos por la oscuridad. El mago de ojos dorados también había trucado la armadura de donde consiguió el primer casco, que uso como distracción.
-¿De dónde vino eso?- pregunto Eric mientras corrían para mantener las apariencias –Olvídenlo, solo corran- y corrieron como para salvar sus vidas, recto hasta el final del pasillo, donde chocaron contra una puerta... que estaba cerrada.
Ron trato inútilmente de abrir la puerta -¡Esto es el final!- murmuro, podían oír las pisadas: Filch corría lo más rápido que podía hacia el lugar de donde procedía el escándalo.
-Oh, muévete- ordenó Hermione tomando la varita de Ron y golpeó la cerradura y susurró un hechizo -¡Alohomora!- el pestillo hizo un clic y la puerta se abrió.
Pasaron todos, la cerraron rápidamente y se quedaron escuchando -¿Adónde han ido?- decía Filch al otro lado de la puerta. El celador maldijo enfurecido y siguió su camino.
-Él cree que esta puerta está cerrada- susurro Halley -Creo que nos vamos a escapar- dijo sonriendo -¡Suéltame, Neville!- Neville le tiraba de la manga desde hacía un minuto.
-Maldita sea- maldijo en voz baja Eric. En la vida real, era mucho mas aterrador.
-¿Qué pasa?- Halley se dio la vuelta y vio, claramente, lo que pasaba. Durante un momento, pensó que estaba en una pesadilla: aquello era demasiado, después de todo lo que había sucedido. No estaban en una habitación, como habían pensado. Era un pasillo. El pasillo prohibido del tercer piso. Y ya sabían por qué estaba prohibido. Estaban mirando directamente a los ojos de un perro monstruoso, un perro que llenaba todo el espacio entre el suelo y el techo. Tenía tres cabezas, seis ojos enloquecidos, tres narices que olfateaban en dirección a ellos y tres bocas chorreando saliva entre los amarillentos colmillos.
Estaba casi inmóvil, con los seis ojos fijos en ellos, y todos supieron que la única razón por la que no los había matado era porque la súbita aparición lo había sorprendido.
Halley abrió la puerta, sin ningún tipo de comunicación era obvio que todos prefirieron a Filch que la muerte. Retrocedieron lentamente y Eric ayudo a Halley a cerrar la puerta tras ellos.
Corrieron, casi volaron por el pasillo. Filch debía de haber ido a buscarlos a otro lado, porque no lo vieron. Pero no les importaba, lo único que querían era alejarse del monstruo. No dejaron de correr hasta que alcanzaron el retrato de la Dama Gorda en el séptimo piso.
-¿Dónde se han metido?- les preguntó, mirando sus rostros sudorosos y rojos y sus batas desabrochadas, colgando de sus hombros.
-Le ruego nos disculpe pero no es importante en este momento... Hocico de cerdo- dijo Eric siendo cortés, después de todo ella no tenía la culpa por lo que pasaron, la tenía el mismo.
El retrato se movió para dejarlos pasar. Eric entro último para evitar la forma en la que se atropellaron para entrar en la sala común y se desplomaron en los sillones.
Pasó un rato antes de que nadie hablara. Neville, por otra parte, parecía que nunca más podría decir una palabra.
-¿Qué pretenden, teniendo una cosa así encerrada en el colegio?- dijo finalmente Ron -Si algún perro necesita ejercicio, es ése- comento.
-Siempre había querido ver un Cerbero, pero no de esta forma- dijo Eric habiendo recuperado la calma más rápido que los demás, pues el ya sabía que esperar.
Hermione también había recuperado el aliento junto con su carácter -¿Es que no se dieron cuenta?- dijo enfadada -¿No vieron lo que había debajo de él?- pregunto.
-¿El suelo?- sugirió Halley.
-No miré sus patas, estaba demasiado ocupado observando sus cabezas, ¡ERAN TRES!- exclamo Ron.
-Estaba sobre una trampilla, es un perro guardián- explico Eric pasándose la mano por el cabello (Esto ni siquiera es lo más peligroso de este año, maldición) pensó.
-Es evidente que está vigilando algo- acordó Hermione quien se puso de pie, mirándolos indignada -Espero que estén satisfechos. Nos podía haber matado. O peor, expulsado. Ahora, si no les importa, me voy a la cama- dio media vuelta y subió las escaleras al dormitorio.
-No, no nos importa- dijo Ron -Pero debe reordenar sus prioridades ¿no?- dijo a lo que Eric sacudió la cabeza acordando silenciosamente con el pelirrojo.
Pero Hermione le había dado a Halley algo más para pensar, mientras se metía en la cama. El perro vigilaba algo... ¿Qué había dicho Hagrid? Gringotts era el lugar más seguro del mundo para cualquier cosa que uno quisiera ocultar... excepto tal vez Hogwarts. Parecía que Halley había descubierto dónde estaba el paquetito arrugado de la cámara setecientos trece.
Eric por su parte estaba repasando opciones y planes para los eventos por venir, hoy fue demasiado frenético para su gusto. (Ligeros cambias al canon: éramos cinco personas, Halley se unió a pesar de que no era su pelea; Peeves no estaba en el aula de encantamientos como en el canon y si no fuera porque me había preparado las cosas se hubieran salido de control. Si bien Nott parece haber ocupado el papel de Draco yo soy su objetivo mientras que es controlado por Delphini quien no parece involucrarse directamente la mayoría de los casos… demasiado en que pensar, maldición) fue lo último en su mente antes dormir.
Llego Halloween y Malfoy y su grupo no podían creer lo que veían sus ojos, cuando vio que Eric y Ron todavía estaban en Hogwarts al día siguiente, con aspectos cansados pero muy alegres.
En realidad, por la mañana Halley y Ron pensaron que el encuentro con el perro de tres cabezas había sido una excelente aventura, y ya estaban preparados para tener otra. Eric por su parte tuvo que admitir que fue emocionante pero tenía otras cosas de las cuales preocuparse.
Mientras tanto, Halley le habló a Ron y Eric del paquete que había sido llevado de Gringotts a Hogwarts, y pasaron largo rato preguntándose qué podía ser aquello para necesitar una protección así.
-Es algo muy valioso, o muy peligroso- dijo Ron.
-O las dos cosas- opinó Halley.
-Si esa cosa requiere de la protección del mismo Dumbledore definitivamente es importante, tal vez el director ya ha tratado con el objeto antes- teorizo falsamente Eric dándoles una pista para el futuro.
Pero como lo único que sabían con seguridad del misterioso objeto era que tenía unos cinco centímetros de largo, no tenían muchas posibilidades de adivinarlo sin otras pistas. Ni Neville ni Hermione demostraron el menor interés en lo que había debajo del perro y la trampilla. Lo único que le importaba a Neville era no volver a acercarse nunca más al animal. Hermione se negaba a hablar con Eric, Halley y Ron, pero como era una sabihonda mandona, lo consideraron como un premio.
-… y si alguien de Slytherin te pregunta acordamos decir que no caímos en la trampa y que jamás fuimos al encuentro- le dijo Eric a Tonks que estaba sentada en la mesa de Gryffindor con ellos.
-Valla sucia y cobarde que resulto ser la señorita perfección- respondió mientras su cabello, que el día de hoy le llegaba hasta la parte baja de la espalda, se torno rojo –Que bueno que tenias un plan- dijo con su cabello regresando al tono azul eléctrico que traía esta semana.
-No tienes que decírmelo, tengo que soportarla de primera mano todos los días- dijo la chica Potter apoyando la cabeza en su mano.
-Y eso no es todo…- Eric se inclino y le conto el resto de la historia al oído.
-¿Un cerbero?- exclamo desconcertada y sorprendida. Eric le conto hasta haber llegado a la puerta del pasillo del tercer piso y toparse con la mascota de Hagrid, omitió la parte de la trampilla y cualquier cosa que implicara la piedra filosofal, no tenía ninguna intención en meter a la chica cambiante en la mierda que está por venir –La próxima vez que vayas a hacer una locura será mejor que me invites- le dijo dándole un empujón en el hombro.
-Jeje, claro- respondió riendo un poco antes de regresar a su semblante serio pero tenía una casi imperceptible sonrisa que expresaba diversión.
_Una semana después_
El deseo de venganza de Halley y Ron duro toda la semana hasta este momento, el almuerzo. Mientras las lechuzas volaban por el Gran Comedor, como de costumbre, la atención de todos se fijó de inmediato en un paquete largo y delgado, que llevaban seis lechuzas blancas. Halley estaba tan interesada como los demás en ver qué contenía, y se sorprendió mucho cuando las lechuzas bajaron y dejaron el paquete frente a ella, tirando al suelo su tocino. Se estaban alejando, cuando otra lechuza dejó caer una carta sobre el paquete.
Halley abrió el sobre para leer primero la carta y fue una suerte, porque decía: "¡NO ABRAS EL PAQUETE EN LA MESA! Contiene tu nueva Nimbus 2.000, pero no quiero que todos sepan que te han comprado una escoba, porque también querrán una. Oliver Wood te esperará esta noche en el campo de quidditch a las siete, para tu primera sesión de entrenamiento. Profesora McGonagall" Halley tuvo dificultades para ocultar su alegría, mientras le alcanzaba la nota a Ron.
-¡Una Nimbus 2.000!- gimió Ron con envidia -Yo nunca he tocado ninguna- se quejo el pelirrojo.
-Impresionante- dijo Eric mirando el paquete con curiosidad –Parece que empezaras la temporada con todo- comento.
Salieron rápidamente del comedor para abrir el paquete en privado, antes de la primera clase, pero a mitad de camino se encontraron con Crabbe y Goyle, que les cerraban el camino. Delphini Malfoy le quitó el paquete a Halley y lo examinó.
-Es una escoba- dijo, devolviéndoselo bruscamente, con una mezcla de celos y rencor en su cara -Esta vez lo has hecho, Potter. Los de primer año no tienen permiso para tener una- su rostro regreso a la normalidad.
-No es ninguna escoba vieja- dijo Ron quien no pudo resistirse -Es una Nimbus 2.000. ¿Cuál dijiste que tenías en casa, Malfoy, una Comet 260?- Ron rió con aire burlón -Las Comet parecen veloces, pero no tienen nada que hacer con las Nimbus-
Eric suspiro ante el comportamiento infantil de Ron, no es que no estuviera justificado pero aun asi era un poco irritante.
-¿Qué sabes tú, Weasley, si no puedes comprar ni la mitad del palo?- replicó Delphini sin perder la compostura manteniendo su "elegante sonrisa" - Supongo que tú y tus hermanos tienen que ir reuniendo la escoba ramita a ramita- dijo con aire de superioridad. Antes de que Ron pudiera contestarle, el profesor Flitwick apareció detrás de Malfoy.
-No se estarán peleando, ¿verdad, señores y señoritas?- preguntó con voz chillona.
-Por supuesto que no profesor- respondió rápidamente la rubia –Solo discutíamos acerca de la nueva escoba de Potter, un segundo ¿Los de primer año tienen prohibido tener una cierto?- dijo jugando a la inocente.
-Sí, sí, está muy bien- dijo el profesor Flitwick, mirando radiante a Halley -La profesora McGonagall me habló de las circunstancias especiales, señorita Potter. ¿Y qué modelo es?- pregunto con entusiasmo.
-Una Nimbus 2.000, señor- respondió Halley, tratando de no reír ante la cara de indignación de Malfoy -Y realmente es gracias a Delphini que la tengo- dijo imitando el tono inocente de la rubia.
Los tres subieron por la escalera, conteniendo la risa ante la evidente furia y confusión de la chica Malfoy -Bueno, es verdad- continuó Halley cuando llegaron al final de la escalera de mármol -Si ella no hubiera robado la Recordadora de Neville, yo no estaría en el equipo...- explico con humor.
-¿Así que crees que es un premio por quebrantar las reglas?- se oyó una voz irritada a sus espaldas. Hermione subía la escalera, mirando con aire de desaprobación el paquete de Halley.
-Pensaba que no nos hablabas- dijo Halley.
-Sí, continúa así- dijo Ron -Es mucho mejor para nosotros- se burlo. Hermione se alejó con la nariz hacia arriba.
Durante aquel día, Halley tuvo que esforzarse por atender a las clases. Su mente volvía al dormitorio, donde su escoba nueva estaba debajo de la cama, o se iba al campo de quidditch, donde aquella misma noche aprendería a jugar. Por suerte Eric dejo que copiara sus notas, estaba muy entretenido por el comportamiento de la chica de gafas. Durante la cena comió sin darse cuenta de lo que tragaba, y luego se apresuró a subir con Ron, para sacar; por fin, a la Nimbus 2.000 de su paquete. Eric declino la oferta de acompañarlos alegando que iba a la biblioteca con Tonks a terminar algunas tareas que le habían quedado pendiente por perezoso.
Eric camino calmadamente a la biblioteca cuando se cruzo con Delphini Malfoy en el camino, ella estaba con su sequito como de costumbre. El chico la miro una vez y paso completamente de ella cosa que la enfureció.
-¿A quién cree que estas ignorando Joestar?- llamo la chica rubia, el mago de ojos dorados se volteo con su clásica mirada de "No me importa ni mierdas lo que tengas que decir" justo en ese momento llego Tonks quien se paro rápidamente a su lado.
-Ahora no, estoy ocupado- respondió Eric dispuesto a irse pero ella no lo permitiría.
Delphini camino y rápidamente se puso frente a él cortando la entrada –Deberías tener más cuidado, sangre sucia- exclamo con maldad.
A su lado Tonks jadeo ante el insulto, su cabello se torno de un rojo fuego debido a su ira. Estuvo a punto de devolver el insulto pero Eric puso una mano en su hombro para detenerla.
-¿Sangre sucia eh?- pregunto soltando una carcajada que confundió a todos los presentes.
-¿De qué te ríes Joestar?- pregunto Delphini. El chico dejo de reír y le devolvió una sonrisa un tanto cruel y la mirada mas fría que jamás había visto. No pudo evitar retroceder.
-De que te creas superior a mí solo por ser de sangre pura- respondió –Si la pureza de sangre significara algo entonces tú y la gran mayoría de Slytherin deberían superar a todos los demás pero no es asi- se burlo.
-Desde que comenzó la escuela has gastado tiempo torturando a cada estudiante posible, especialmente a Halley. Has intentado meternos en problemas, que nos castigaran o expulsaran y ¿Qué fue lo que paso? Fallaste totalmente- continuo burlándose – Intentaste superar a Halley y saliste humillada, trataste que la expulsaran y ella fue premiada. Nos tendiste una trampa tan obvia que solo lograste demostrar lo cobarde que son ustedes ¿Y sabes que hicimos nosotros? Nada, solo basto que nos quedáramos en cama para ganar una vez más- lo último era una mentira pero fue efectiva -Tienes la intención de convertir a Nott en un problema para mí pero es insignificante, apenas un obstáculo patético y mucho menos un problema, un bicho si gustas- se tomo un par de segundos para que sus palabras se hundan y continúo –Si usaran la mitad del tiempo y esfuerzo que usan para "Tratar" de atacarnos para mejorar como brujas y magos al menos ganarían algo útil. Porque hasta ahora ustedes "Los sangre pura" se han visto superados cada vez, no valen la pena-
Las palabras de Eric cortaron como un cuchillo, el orgullo de Delphini había sido cruelmente destruido. Tanto que por mucho que lo intentara no tenía fuerzas ni argumentos para replicar. Sus ojos se humedecieron ligeramente y sus amigas detrás de ella estaban igualmente shockeadas y paralizadas.
Del lado de Eric la chica cambiante estaba sin palabras. No pudo evitar asombrarse de que Eric, quien apenas habla más de lo necesario tuviera una lengua tan filosa. Sus palabras destruyeron por completo la fachada de chica perfecta de Delphini y no tuvo la más mínima compasión.
-Ven, ya perdimos mucho tiempo y tenemos trabajo que hacer- le dijo Eric en un tono mucho más suave y con una mirada mucho más amable. Aun algo aturdida ella solo asintió y entraron en la biblioteca. Delphini trago con fuerza y a paso rápido se dirigió directamente a su dormitorio.
-Tal vez exagere- dijo en voz baja Eric sentado en la mesa con Tonks.
-Lo que dijiste fue verdad asi que…- ella misma no sabía que pensar al respecto.
-Supongo que esa es una de las razones por la cual el sombrero considero ponerme en Slytherin- conto con un suspiro. Al terminar su tarea los amigos se despidieron por el día y fueron directo a sus habitaciones, originalmente Eric tenía planeado entrenar en la sala de menesteres pero ya no tenía ganas. Se sintió un poco culpable por lo que dijo, pues Delphini seguía siendo una niña de 11 años.
En la mañana de Halloween los estudiantes de Hogwarts se despertaron con el delicioso aroma de calabaza asada flotando por todos los pasillos. Pero lo mejor fue que el profesor Flitwick anunció en su clase de Encantamientos que pensaba que ya estaban listos para empezar a hacer volar objetos, algo que todos se morían por hacer; desde que vieron cómo hacía volar el sapo de Neville.
El profesor Flitwick puso a la clase por parejas para que practicaran. La pareja de Halley era Seamus Finnigan, lo que fue un alivio, porque Neville había tratado de llamar su atención y no es que no le agradara pero suele tener bastantes altibajos. A Eric le toco con Parvati, cosa que puso muy feliz a esta última, cosa que Eric no noto. Ron, sin embargo, tuvo que trabajar con Hermione Granger. Era difícil decir quién estaba más enfadado de los dos. La muchacha no les hablaba desde el día en que Halley recibió su escoba.
-Y ahora no olviden ese bonito movimiento de muñeca que hemos estado practicando- dijo Flitwick con su voz aguda; subido a sus libros, como de costumbre -Agitar y golpear, no lo olviden, agitar y golpear. Y pronunciar las palabras mágicas correctamente es muy importante también- insistió el profesor.
Era muy difícil. Halley y Seamus agitaron y golpearon, pero la pluma que debía volar hasta el techo no se movía del pupitre. Seamus se puso tan impaciente que la pinchó con su varita y le prendió fuego, y debieron apagarlo. Halley volteo a su izquierda y vio que Eric ni siquiera lo había intentado y es que el podría hacerlo incluso sin varita (Creo que nos está dando una oportunidad) pensó la bruja de gafas. Luego volteo al otro lado y vio que Ron no estaba teniendo mucha más suerte.
-¡Wingardium leviosa!- gritó el pelirrojo, agitando sus largos brazos como un molino.
-Lo estás diciendo mal- Halley oyó que Hermione lo reñía -Es Wingar-dium levi-o-sa, pronuncia gar más claro y más largo- explico la castaña.
-Dilo, tú, entonces, si eres tan inteligente- desafío Ron con rabia. Hermione se arremangó las mangas de su túnica, agitó la varita y dijo las palabras mágicas. La pluma se elevó del pupitre y llegó hasta más de un metro por encima de sus cabezas.
-¡Oh, bien hecho!- gritó el profesor Flitwick, aplaudiendo -¡Miren, la señorita Granger lo ha conseguido!- exclamo contento.
Eric al ver que la escena se desarrollo como debería realizo el hechizo haciendo que la pluma se elevara hasta tocar el techo.
-¡Muy bien hecho señor Joestar!- lo felicito el pequeño profesor.
Al ver que Halley lo estaba observando Eric "accidentalmente" dejo caer su varita y sin embargo la pluma seguía elevada. El joven mago exagero una expresión de sorpresa que hizo reír a Halley, era divertido actuar como niño, asi sea solo muy de vez en cuando.
Al finalizar la clase, Ron estaba de muy mal humor.
-No es raro que nadie la aguante- dijo a Halley y Eric, cuando se abrían paso en el pasillo -Es una pesadilla, te lo digo en serio- exclamo. Alguien chocó contra Halley, era Hermione. Lograron ver su cara y les sorprendió ver que estaba llorando.
-Creo que te ha oído- dijo Halley con una mueca.
-¿Y qué?- dijo Ron, aunque parecía un poco incómodo -Ya debe de haberse dado cuenta de que no tiene amigos- apenas termino de decir eso Eric le dio un golpe en la nuca.
-¡Ouch! ¿Por qué hiciste eso?- le pregunto el pelirrojo.
-No tenias que ser cruel con ella y a diferencia de ti, lo que hizo en clase fue con buenas intenciones- respondió dijo Eric con una mirada fría –Tal vez no te agrade pero eso no te da el derecho de hacerla llorar, estas actuando como Delphini- sus palabras parecían haberlo ofendido pero no respondió.
Halley no quiso tomar ningún lado en la discusión pero estaba de acuerdo con Eric, ya se había acostumbrado a que el chico de ojos dorados tuviera la razón. Las palabras de Ron le habían recordado a lo que su primo Dudley solía decirle, ella creció sin ningún amigo debido a que su primo los alejaba y no pudo evitar sentir empatía por Hermione.
Hermione no apareció en la clase siguiente y no la vieron en toda la tarde. De camino al Gran Comedor, para la fiesta de Halloween, oyeron que Parvati Patil le decía a su amiga Lavender que Hermione estaba llorando en el cuarto de baño de las niñas y que deseaba que la dejaran sola.
Ron pareció más molesto aún, pero un momento más tarde habían entrado en el Gran Comedor; donde las decoraciones de Halloween les hicieron olvidar a Hermione aunque Eric parecía reacio a dejar ir el tema también se maravillo con la decoración.
Mil murciélagos aleteaban desde las paredes y el techo, mientras que otro millar más pasaba entre las mesas, como nubes negras, haciendo temblar las velas de las calabazas. El festín apareció de pronto en los platos dorados, como había ocurrido en el banquete de principio de año. De repente el profesor Quirrell llegó rápidamente al comedor, con el turbante torcido y cara de terror. Todos lo contemplaron mientras se acercaba al profesor Dumbledore, se apoyaba sobre la mesa jadeando. (Aquí viene) pensó Eric.
-Hay un trol... en las mazmorras... Pensé que debía saberlo- dijo para luego desplomarse en el suelo. Se produjo un tumulto. Para que se hiciera el silencio, el profesor Dumbledore tuvo que hacer salir varios fuegos artificiales de su varita.
-Prefectos- exclamó con autoridad –Lleven a sus grupos a los dormitorios, de inmediato. Profesores ayúdenme a controlar la situación- mando Dumbledor.
-¡Síganme! ¡Los de primer año, manténganse juntos! ¡No necesitan temer al trol si siguen mis órdenes! Ahora, vengan conmigo. Hagan espacio, tienen que pasar los de primer año. ¡Perdón, soy un prefecto!- Percy estaba en su elemento.
-¿Cómo ha podido entrar aquí un trol?- preguntó Halley, mientras subían por la escalera.
-No tengo ni idea, parece ser que son realmente estúpidos- respondió Ron -Tal vez Peeves lo dejó entrar como broma de Halloween- teorizo.
Pasaron entre varios grupos de alumnos que corrían en distintas direcciones. Mientras se abrían camino entre un tumulto de confundidos Hufflepuffs, Halley súbitamente se aferró al brazo de Ron y sostuvo la muñeca de Eric.
-¡Acabo de acordarme... Hermione!- exclamo preocupada.
-¿Qué pasa con ella?- pregunto confundido.
-No sabe nada del trol- le respondió Eric separándose lentamente del grupo.
-Oh, bueno- dijo enfadado -Pero que Percy no nos vea- cedió Ron siguiendo a Eric.
Se agacharon y se mezclaron con los Hufflepuffs que iban hacia el otro lado, se deslizaron por un pasillo desierto y corrieron hacia el cuarto de baño de las niñas. Una mano toco a Eric en el hombro haciendo que voltee y se encuentre con Tonks.
-¿Qué están haciendo?- pregunto la chica cambiante, actualmente su cabello le llegaba por lo hombros y era de color chicle.
-Hermione se encerró en el baño de niñas y no sabe del trol asi que iremos a buscarla- le explico Eric –Deberías volver a tu dormitorio- le sugirió.
-De ninguna manera, te dije que si volvías a hacer una locura me invitaras- se reusó con una sonrisa, Eric suspiro y asintió.
Acababan de doblar una esquina cuando oyeron pasos rápidos a sus espaldas.
-¡Percy!- susurró Ron, empujando a Halley detrás de un gran buitre de piedra, Eric haciendo lo mismo con Tonks. Sin embargo, no vieron a Percy, sino a Snape. Cruzó el pasillo y desapareció de la vista.
-¿Qué es lo que está haciendo?- murmuró Halley -¿Por qué no está en las mazmorras, con el resto de los profesores?- pregunto.
-No tengo la menor idea- respondió Ron. Lo más silenciosamente posible, se arrastraron por el otro pasillo, detrás de los pasos apagados del profesor.
-Se dirige al tercer piso- dijo Halley.
-¿Qué es esa peste?- pregunto Tonks tapándose la nariz.
Y ahí fue cuando lo oyeron, un gruñido y las pisadas inseguras de unos pies gigantescos. Ron señaló al fondo del pasillo, a la izquierda. Algo enorme se movía hacia ellos. Se ocultaron en las sombras y lo vieron surgir a la luz de la luna. Era una visión horrible. Más de tres metros y medio de alto y tenía la piel de color gris piedra, un descomunal cuerpo deforme y una pequeña cabeza pelada. Tenía piernas cortas, gruesas como troncos de árbol, y pies achatados y deformes. El olor que despedía era increíble. Llevaba un gran bastón de madera que arrastraba por el suelo, porque sus brazos eran muy largos. El monstruo se detuvo en una puerta y miró hacia el interior. Agitó sus largas orejas, tomando decisiones con su minúsculo cerebro, y luego entró lentamente en la habitación.
-La llave está en la cerradura- susurró Halley -Podemos encerrarlo allí- fue la idea de bruja con gafas.
-Bien pensado- respondió Ron con voz agitada.
-¿De qué están hablando? Ese es el baño de niñas- les dijo Tonks antes de que pudieran hacer cualquier cosa.
-¿Entonces qué hacemos?- pregunto Halley.
-Entramos, sacamos a Hermione y corremos por nuestras vidas sin mirar atrás- sugirió Eric sacando su varita.
-Suena bien- acepto Ron y antes de que pudieran pensar en detalles oyeron algo que hizo que sus corazones se detuvieran: un grito agudo y aterrorizado, que procedía del lugar que acababan de cerrar con llave.
-Oh, no- dijo Ron, tan pálido como el Barón Sanguinario.
-¡Hermione!- dijeron al unísono y entraron corriendo. Hermione Granger estaba agazapada contra la pared opuesta, con aspecto de estar a punto de desmayarse. El personaje deforme avanzaba hacia ella, chocando contra los lavamanos.
-¡Distráelo!- gritó Halley desesperada y tirando de un grifo, lo arrojó con toda su fuerza contra la pared. Eric hizo lo mismo solo que le dio justo entre los ojos. El trol se detuvo a pocos pasos de Hermione. Se balanceó, parpadeando con aire estúpido, para ver quién lo había golpeado. Sus ojitos malignos detectaron a Halley y a Eric, vacilo y luego se abalanzó sobre ellos, levantando su bastón.
-¡Eh, cerebro de guisante!- gritó Ron desde el otro extremo, él y Tonks procedieron a acribillarlo con la basura que tenían a mano. El ser deforme se detuvo otra vez, volviendo su horrible hocico hacia Ron y dando tiempo a Halley y Eric para correr hacia Hermione.
-¡Vamos, corre, corre!- Halley gritó a Hermione, tratando de empujarla hacia la puerta, pero la niña no se podía mover. Seguía agazapada contra la pared, con la boca abierta de miedo. Los gritos y los golpes parecían haber enloquecido al trol.
-Al diablo con esto- dijo Eric usando su telequinesis para mover a Hermione al otro lado de la habitación y luego corrió hasta estar cerca del Troll, apunto su varita y grito -¡Glacio!- el suelo mojado del baño se congelo al instante haciendo que el monstruo derrapara lejos de sus amigos.
La atroz criatura no se lo tomo y bien y balanceó su bastón contra Eric, sorprendido el chico levanto sus manos y con su telequinesis desvió el golpe hacia un lado pero la fuerza del golpe lo empujo al suelo. De repente el trol había sujetado a Halley con su brazo cuando esta intento ayudar a Eric, pensando rápido la chica le inserto con fuerza la varita en la nariz haciendo que la soltara. Aprovechando el momento Tonks se las arreglo para sujetar a Halley y alejarla del camino.
Con Hermione aterrorizada, Eric recuperándose y Halley y Tonks ocupadas. Ron empuñó su propia varita, sin saber qué iba a hacer y se oyó gritar el primer hechizo que se le ocurrió.
-¡Wingardium leviosa!- el bastón salió volando de las manos del trol, se elevó muy arriba y luego dio la vuelta y se dejó caer con fuerza sobre la cabeza de su dueño. El trol se balanceó y se sujeto en la pared de la habitación.
No satisfecho con eso Eric levanto su varita y grito el mismo hechizo otra vez -¡Wingardium leviosa!- volvió a levantar el bastón y lo azoto con la cabeza de la criatura.
¡PUMM! ¡PUMM! ¡PUMM!
Después del tercer golpe el trol se cayó de boca como un costal de papas haciendo retumbar toda la habitación. Halley se puso de pie dando una respiración profunda. Ron estaba allí, con la varita todavía levantada contemplando su obra y la de Eric. Hermione fue la que habló primero.
-¿Está... muerto?- pregunto recuperándose lentamente.
-Nah- le respondió Eric arto de la maldita situación.
-Me sorprende que no lo esté- comento Tonks, después de todo Eric se había desquitado con el trol.
-Parece que está desmayado- la bruja con gafas se inclinó y retiró su varita de la nariz del trol. Estaba cubierta por una gelatina gris -Puaj... qué asco- la limpió en la piel del trol.
Un súbito portazo y fuertes pisadas hicieron que los cinco se sobresaltaran. No se habían dado cuenta de todo el ruido que habían hecho, pero, abajo debían haber oído los golpes y los gruñidos del trol. Un momento después, la profesora McGonagall entraba apresuradamente en la habitación, seguida por Snape y Quirrell, que cerraban la marcha. Quirrell dirigió una mirada al monstruo, se le escapó un gemido y se dejó caer en un inodoro apretándose el pecho. Snape se inclinó sobre el trol. La profesora McGonagall miraba a Ron, Halley, Eric y Tonks. Nunca la habían visto tan enfadada, tenía los labios blancos.
-¿En qué estaban pensando, por todos los cielos?- dijo la profesora McGonagall, con una furia helada que superaba la de Eric. Halley miró a Ron, todavía con la varita levantada y luego a Eric que se mantuvo estoico dispuesto a aceptar el castigo, a su lado Tonk se veía tan nerviosa como ella -Tienen suerte de que no los haya matado. ¿Por qué no estaban en los dormitorios?—exigió una respuesta. Snape le dirigió a Halley una mirada de… ¿preocupación?
Entonces, una vocecita surgió de las sombras -Por favor, profesora McGonagall... Me estaban buscando a mí- dijo Hermione.
-¡Señorita Granger!- exclamo la profesora incrédulo, le resultaba difícil creer que dos de sus mejores estudiantes hayan hecho algo como eso.
-Yo vine a buscar al trol porque yo... yo pensé que podía vencerlo, porque, ya sabe, había leído mucho sobre el tema- dijo poniéndose de pie. Ron dejó caer su varita. ¿Hermione Granger diciendo una mentira a su profesora? -Si ellos no me hubieran encontrado, yo ahora estaría muerta. Eric me saco de su alcance y congelo el suelo para hacer resbalar al trol y Halley le clavó su varita en la nariz, Tonks alejo a Halley del camino del trol y Ron lo hizo golpearse con su propio bastón para que Eric lo terminara. No tuvieron tiempo de ir a buscar ayuda. Estaba a punto de matarme cuando ellos llegaron- relato la castaña. Halley y Ron trataron de no poner cara de asombro mientras que Eric y Tonks solo aceptaron lo que estaba pasando.
-Bueno... en ese caso- dijo la profesora McGonagall, contemplando a los cinco niños -...señorita Granger eres una tonta. ¿Cómo creías que ibas a derrotar a un trol gigante tú sola?- reprendió la profesora. Hermione bajó la cabeza. Sus acciones sorprendieron a Halley ya que ella era la última persona que haría algo contra las reglas, y allí estaba, fingiendo una infracción para librarlos a ellos del problema. Era como si Snape empezara a repartir golosinas.
-Señorita Granger, por esto Gryffindor perderá cinco puntos- dijo la profesora McGonagall -Estoy muy desilusionada por tu conducta. Si no te ha hecho daño, mejor que vuelvas a la torre Gryffindor. Los alumnos están terminando la fiesta en sus casas- Hermione se marchó. La profesora McGonagall se volvió hacia Halley, Eric y Ron -Bueno, sigo pensando que tuvieron suerte, pero no muchos de primer año podrían derrumbar a esta montaña. Han ganado cinco puntos cada uno para Gryffindor. El profesor Dumbledore será informado de esto asi como la profesora Spoutt. Pueden irse- los despidió McGonnagall. Salieron rápidamente y no hablaron hasta subir dos pisos. Era un alivio estar fuera del alcance del olor del trol, además del resto. En el camino se despidieron de Tonks quien se fue directamente a su dormitorio.
-Tendríamos que haber obtenido más de 15 puntos- se quejó Ron.
-Diez, querrás decir; una vez que se descuenten los de Hermione- le recordó Halley.
-Se portó muy bien al sacarnos de este lío- admitió Ron -Claro que nosotros la salvamos- dijo orgulloso de si mismo.
-No habría necesitado que la salváramos si no hubieras sido malo con ella- le recordó Eric haciendo que Ron mirara hacia abajo. Habían llegado al retrato de la Dama Gorda.
-Hocico de cerdo- dijeron, y entraron. La sala común estaba llena de gente y ruidos. Todos comían lo que les habían subido. Hermione, sin embargo, estaba sola, cerca de la puerta, esperándolos. Se produjo una pausa muy incómoda. Luego, sin mirarse, todos dieron: "Gracias" y corrieron a buscar platos para comer. Pero desde aquel momento Hermione Granger se convirtió en su amiga. Hay algunas cosas que no se pueden compartir sin terminar unidos, y derrumbar un trol de tres metros y medio es una de esas cosas.
(Un problema menos) pensó Eric comiendo un trozo de pastel (Espero que lo demás también salga bien)
FIN DEL CAP, NO SE POR QUE ME ES MAS FÁCIL SACAR CAPÍTULOS DE HARRY POTTER.
EN FIN, EL CAPITULO DE MI FIC DE DC COMIC SALDRÁ PRONTO Y ESTA ES LA ULTIMA OPORTUNIDAD PARA VOTAR UN NOMBRE:
WARLOCK:
HEIMDALL:
NUEVA SUGERENCIA.
GRACIAS POR LEER Y POR EL APOYO.
