Aquí un nuevo capítulo. Espero que les guste. Gracias por los comentarios, sugerencias e ideas que me dejan en cada cap, me ayudan mucho.
CAPITULO 7
La conversación previa sobre el regreso de Voldemort había sido impactante para Halley, Ron, Hermione y posteriormente Tonks. Eric por su parte no podía dejar de pensar en las pruebas para alcanzar la piedra. Sabía que Halley era tan hábil volando como su contraparte por lo que las llaves voladoras no serian problema; El ajedrez gigante podría complicarse pues en los libros Ron había jugado teniendo en cuenta la seguridad de sus amigos y añadir personas al juego podría ser contraproducente; El acertijo de Snape era pan comido asi que no le preocupaba pero no pudo evitar pensar en algo.
¿Que aportaba él a todo esto? No era mejor que el promedio volando, no sabía jugar ajedrez y si bien se consideraba inteligente Hermione tenía cubierta esa posición. En lo único que destacaba era en poder y habilidad en la magia, pero en este punto de la historia era inútil. El no podría vencer a Voldemort. Al final no quedaba nada más que servir de refuerzo y esperar ser útil más adelante en la historia, era todo lo que podría hacer.
Los exámenes finales se convirtieron en toda una experiencia para nuestro grupo protagonista pues la mayoría esperaba que Voldemort entrara por la puerta en cualquier momento. Hacía mucho calor, en especial en el aula grande donde se examinaban por escrito. Les habían entregado plumas nuevas, especiales, que habían sido hechizadas con un encantamiento antitrampa. Eric había escuchado las quejas de varios alumnos, incluyendo a Ron, sobre la falta de confianza de los profesores con los alumnos. Incluso Eric tenía que admitir que al ver el tamaño del cuestionario se sintió ligeramente intimidado pero su inquietud desapareció rápidamente al ver que conocía las respuestas, un caso similar sucedió con Hermione. Halley por su parte se las arreglo bastante bien a pesar de tener a Voldemort ocupando sus pensamientos. Al menos Delphini se había mantenido a distancia después de lo sucedido en el bosque, aunque Halley notaba como le robaba algunas miradas a Eric cuando este estaba concentrado en otra cosa.
.
.
.
.
.
X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X
También tenían exámenes prácticos. El profesor Flitwick los llamó uno a uno al aula, para ver si podían hacer que una piña bailara claqué encima del escritorio (Nunca lo admitiré pero esto es muy divertido) pensaba Eric al hacer la prueba. La profesora McGonagall los observó mientras convertían un ratón en una caja de rapé. Ganaban puntos las cajas más bonitas, pero los perdían si tenían bigotes. Y nuestro protagonista se sintió extremadamente cómodo con la prueba logrando el diseño más complejo formando una caja morada repleta de estrellas doradas, azules y blancas. Es un Joestar después de todo.
Snape los puso nerviosos a todos, respirando sobre sus nucas mientras trataban de recordar cómo hacer una poción para olvidar. Halley lo hizo todo lo mejor que pudo, tratando de hacer caso omiso de las punzadas que sentía en la frente, un dolor que le molestaba desde la noche que había estado en el bosque. Parvati pensaba que Halley era un caso grave de nerviosismo, porque no podía dormir por las noches. Pero la verdad era que se despertaba por culpa de su vieja pesadilla, que se había vuelto peor, porque la figura encapuchada aparecía chorreando sangre. Más allá de ese inconveniente no hubo problemas mayores ni para ella ni para sus amigos.
El último examen era Historia de la Magia. Una hora respondiendo preguntas sobre viejos magos chiflados que habían inventado calderos que revolvían su contenido, y estarían libres, libres durante toda una maravillosa semana, hasta que recibieran los resultados de los exámenes. Cuando el fantasma del profesor Binns les dijo que dejaran sus plumas y enrollaran sus pergaminos. Hubo una alegría compartida por todos los estudiantes después de eso.
-Esto ha sido mucho más fácil de lo que pensé- dijo Hermione, cuando se reunieron con los demás en el parque soleado -No necesitaba haber estudiado el Código de Conducta de los Hombres Lobo de 1637 o el levantamiento de Elfrico el Vehemente-
A Hermione siempre le gustaba volver a repetir los exámenes, pero Ron dijo que iba a ponerse malo, así que se fueron hacia el lago y se dejaron caer bajo un árbol. Los gemelos Weasley y Lee Jordan se dedicaban a pinchar los tentáculos de un calamar gigante que tomaba el sol en la orilla.
-Basta de repasos- suspiró aliviado Ron, estirándose en la hierba -Puedes alegrarte un poco, Halley, aún falta una semana para que sepamos lo mal que nos fue, no hace falta preocuparse ahora- estaba empezando a relajarse por primera vez después de un tiempo.
-Habla por ti, yo espero al menos llevarme unas buenas calificaciones después de casi morir un par de veces este año- dijo Eric con la vista fija en las nubes (Y por las posibles casi muertes que faltan antes de que termine el año) pensó para sí mismo. Recostándose contra el tronco del árbol al lado de las chicas (Hermione, Halley y Tonks)
-Espero que valga la pena, ahora mi cerebro está lleno de información que probablemente nunca use- dijo Tonks suspirando y acomodando un mechón de su largo cabello violeta detrás de la oreja.
-¡Me gustaría saber qué significa esto!- estalló enfadada Halley frotándose la frente -Mi cicatriz sigue doliéndome. Me ha sucedido antes, pero nunca tanto tiempo seguido como ahora-
-Ve a ver a la señora Pomfrey- sugirió Hermione.
-No estoy enferma- dijo Halley -Creo que es un aviso... significa que se acerca el peligro...- explico.
-Si… tengo mi teoría sobre eso- dijo Eric obteniendo la atención de su grupo de amigos, el miro a Halley directamente a los ojos –Esa no es una cicatriz normal, la causo una poderosa maldición lanzada por el mago tenebroso más poderoso de todos los tiempos. Tal vez algo de esa magia haya quedado en esa marca-
-¿T-tu crees que eso es posible?- pregunto Halley un poco más preocupada.
-No estoy seguro pero no creo que nadie lo esté- dijo Eric poniéndole una mano en el hombro para tranquilizarla – Eres la primera en sobrevivir algo asi. Probablemente me equivoque, después de todo solo soy un primer año- sonrió levemente para despejar la tensión.
Halley no sabía que pensar al respecto. Hagrid le había contado la historia de cómo sobrevivió a su encuentro con Voldemort y como sus padres murieron la misma noche. Eric tenía razón en que nadie podía explicar cómo se las arregló para vivir pero espera que su teoría este equivocada.
-Halley, relájate, la Piedra está segura mientras Dumbledore esté aquí. De todos modos, nunca hemos tenido pruebas de que Snape encontrara la forma de burlar a Fluffy. Casi le arrancó la pierna una vez, no va a intentarlo de nuevo. Y Neville jugará al quidditch en el equipo de Inglaterra antes de que Hagrid traicione a Dumbledore- Ron ni siquiera se movió, tenía demasiado calor para hacerlo y esperaba que sus palabras sean suficientes para evitar cualquier esfuerzo de momento.
Haley asintió, pero no pudo evitar la furtiva sensación de que se había olvidado de hacer algo, algo importante. Cuando trató de explicarlo, Hermione dijo:
-Eso son los exámenes. Yo me desperté anoche y estuve a punto de mirar mis apuntes de Transformación, cuando me acordé de que ya habíamos hecho ese examen- intento reconfortarla. Eric miro a la chica de lentes de reojo, esperando a que ella los guie a la siguiente parte del rompecabezas.
Pero Halley no estaba para nada convencida de que se trate de eso. Vio una lechuza que volaba hacia el colegio, por el brillante cielo azul, con una nota en el pico. Hagrid era el único que le había enviado cartas. Hagrid nunca traicionaría a Dumbledore. Hagrid nunca le diría a nadie cómo pasar ante Fluffy... nunca... Pero... Halley, súbitamente, se puso de pie de un salto.
-¿Adónde vas?- preguntó Ron con aire soñoliento.
-Acabo de pensar en algo- dijo Halley. Se había puesto pálida -Tenemos que ir a ver a Hagrid ahora- parecía ansiosa.
-Aww, pero estoy realmente cómoda- se quejo Tonks levantándose de su lugar junto con Eric quien tuvo que atraparla cuando se tropezó con una raíz. Ella sonrió con timidez y le agradeció.
-¿Por qué?- suspiró Hermione, levantándose.
-¿No les parece un poco raro?- pregunto Halley, subiendo por la colina cubierta de hierba -¿Que lo que más deseara Hagrid fuera un dragón, y que de pronto aparezca un desconocido que casualmente tiene un huevo en el bolsillo? ¿Cuánta gente anda por ahí con huevos de dragón, que están prohibidos por las leyes de los magos? Qué suerte tuvo al encontrar a Hagrid, ¿verdad? ¿Por qué no se me ocurrió antes?-
-Oh, ya veo- respondió Eric asintiendo.
-¿En qué están pensando?- preguntó Ron, pero Halley se echó a correr por los terrenos que iban hacia el bosque con Eric detrás, ninguno contesto.
-Hola- saludo sonriente -¿Han terminado los exámenes? ¿Tienen tiempo para beber algo?- ofreció Hagrid sentado en un sillón, fuera de la casa, con los pantalones y las mangas de la camisa arremangados, y desgranaba guisantes en un gran recipiente.
-Sí, por favor- dijo Ron, pero Halley lo interrumpió.
-No, tenemos prisa, Hagrid, pero tengo que preguntarte algo ¿Te acuerdas de la noche en que ganaste a Norberto? ¿Cómo era el desconocido con el que jugaste a las cartas?- pregunto conteniendo su desesperación.
-No lo sé- respondió Hagrid sin darle importancia -No se quitó la capa- Vio que los cinco chicos lo miraban asombrados y levantó las cejas -No es tan inusual, hay mucha gente rara en el Cabeza de Puerco, el bar de la aldea. Podría ser un traficante de dragones, ¿no? No llegué a verle la cara porque no se quitó la capucha- se excuso el gigante.
-¿De qué hablaste con él, Hagrid? ¿Mencionaste Hogwarts?- Halley se dejó caer cerca del recipiente de los guisantes. Detrás de ella Hermione, Tonks y Ron trataban de averiguar a donde quería llegar su amiga. Le lanzaron una mirada de auxilio a Eric pero este estaba demasiado concentrado en la conversación, asegurándose de que nada haya cambiado.
-Puede ser- dijo Hagrid, con rostro ceñudo, tratando de recordar -Sí... Me preguntó qué hacía y le dije que era guardabosques aquí... Me preguntó de qué tipo de animales me ocupaba... se lo expliqué... y le conté que siempre había querido tener un dragón... y luego... no puedo recordarlo bien, porque me invitó a muchas copas. Déjame ver... ah sí, me dijo que tenía el huevo de dragón y que podía jugarlo a las cartas si yo quería... pero que tenía que estar seguro de que iba a poder con él, no quería dejarlo en cualquier lado... Así que le dije que, después de Fluffy, un dragón era algo fácil- relató.
-¿Entonces estaba muy interesado en Fluffy?- preguntó Eric para ayudar a Halley al ver que trataba de conservar la calma.
-Bueno... sí... es normal. ¿Cuántos perros con tres cabezas has visto? Entonces le dije que el secreto para tratar con cada bestia es saber cómo calmarla, Fluffy por ej: tocando música se dormía en seguida...- Hagrid se detuvo abruptamente –Claro que eso ya lo sabían- murmuro con ligera molestia -Eh... ¿adónde van?- pregunto pero ya se habían alejado. No se hablaron hasta llegar al vestíbulo de entrada, que parecía frío y sombrío, después de haber estado en el parque.
-Tenemos que ir a ver a Dumbledore- dijo Halley inquieta -Hagrid le dijo al desconocido cómo pasar ante Fluffy, y sólo podía ser Snape o Voldemort, debajo de la capa... No fue difícil, después de emborrachar a Hagrid. Sólo espero que Dumbledore nos crea. Firenze nos respaldará, si Bane no lo detiene. ¿Dónde está el despacho de Dumbledore?- miraron alrededor, como si esperaran que alguna señal se lo indicara. Nunca les habían dicho dónde vivía Dumbledore, ni conocían a nadie a quien hubieran enviado a verlo.
-Tendremos que...- empezó a decir Halley pero súbitamente una voz cruzó el vestíbulo.
-¿Qué estan haciendo todos aquí dentro?- era la profesora McGonagall, que llevaba muchos libros.
-Queremos ver al profesor Dumbledore- dijo Hermione con valentía, según les pareció.
-¿Ver al profesor Dumbledore?- repitió la profesora, como si pensara que era algo inverosímil -¿Por qué?- pregunto ella y Halley tragó, no tenía una respuesta.
-Es un tema delicado para ella- dijo Eric viéndose completamente… ¿Conmovido? Sus amigos se quedaron callados pues no se lo esperaban. Eric se acerco un paso a la profesora –Halley quiera saber más sobre su familia y Dumbledore le dijo que podía acudir a él para ello- mintió. Rápidamente Halley adopto una cara triste y al parecer funciono ya que la profesora McGonagall se derritió.
-El profesor Dumbledore se fue hace diez minutos- dijo con suavidad -Recibió una lechuza urgente del ministro de Magia y salió volando para Londres de inmediato. Lo lamento señorita Potter, tendrá que esperar hasta su regreso mañana-
-Oh- respondió Eric mirando al grupo con una mirada que decía "cállense y síganme la corriente" –Gracias profesora-
-Lamentamos haberla molestado- le dijo Halley cabizbaja. McGonagall asintió con la cabeza y se retiro.
-¡Eso fue brillante, no sabía que eras tan buen actor!- Tonks felicito a Eric.
-Hasta yo sentí pena- dijo Ron –Ni mis hermanos son tan buenos mintiendo- alago el pelirrojo.
-Cuando eres un mago en un orfanato lleno de muggles aprendes a mentir muy bien- dijo Eric con una pequeña sonrisa de suficiencia –Lamento haber usado el tema de tu familia- se disculpo con Halley.
-No te preocupes. Me salvaste allí, estuve a punto de perder el control- le agradeció Halley. La niña que vivió se aseguro de que la profesora McGonagall no podía oírlos antes de continuar -Será esta noche- dijo ella -Snape pasará por la trampilla esta noche. Ya ha descubierto todo lo que necesitaba saber y ahora ha conseguido quitar de en medio a Dumbledore. Él envió esa nota, seguro que el ministro de Magia tendrá una verdadera sorpresa cuando aparezca Dumbledore.
-Pero ¿qué podemos...?- dijo Ron siendo interrumpido por Hermione que tosió para callarlo. Todos se volvieron y Snape estaba allí.
-Buenas tardes- dijo amablemente. Lo miraron sin decir nada -No deberían estar dentro en un día así —dijo con una rara sonrisa torcida.
-Nosotros...- comenzó Halley, sin idea de lo que diría. La sonrisa de Snape vacilo al encontrarse con la mirada de la niña, Eric se pregunto qué es lo que estaba pensando.
-Deben ser más cuidadosos- dijo Snape -Si los ven andando por aquí, pueden pensar que van a hacer alguna cosa mala. Y Gryffindor no puede perder más puntos, ¿no es cierto? Que pases un buen día- Se alejó en dirección a la sala de profesores. Una vez fuera, en la escalera de piedra, Halley se volvió hacia sus amigos.
-Bueno, esto es lo que tenemos que hacer- susurró con prisa -Uno de nosotros tiene que vigilar a Snape, esperar fuera de la sala de profesores y seguirlo si sale. Hermione, mejor que eso lo hagas tú-
-No es una buena idea- interrumpió Eric.
-¿Por qué no?- pregunto Ron.
-Porque asi solo lo haremos sospechar de nosotros y puede ser peligroso- Explico el chico de ojos dorados –Tampoco podemos acusarlo o advertir sobre el robo de la piedra porque nunca nos creerán-
-Es cierto, si Hagrid no nos cree mucho menos los profesores- dijo Tonks de acuerdo con su amigo. Sin más que hacer regresaron a la sombra del árbol en el que estaban hace rato.
-Bueno, no queda otro remedio, ¿verdad?- los otros la miraron asombrados. Estaba pálida y los ojos le brillaban. -Iré esta noche y trataré de llegar antes y conseguir la Piedra-
-¡Estás loca!- dijo Ron.
-Vas a hacer que te maten- le dijo Tonks.
-¡No puedes!- dijo Hermione -¿Después de todo lo que ha dicho Snape y de cómo McGonagall ya te atrapo rompiendo las reglas? ¡Te van a expulsar!-
-¡¿Y qué?!- gritó Halley -¿No comprenden? ¡Si Snape consigue la Piedra, es la vuelta de Voldemort! ¿No escucharon cómo eran las cosas cuando él trataba de apoderarse de todo? ¡Ya no habrá ningún colegio para que nos expulsen! ¡Lo destruirá o lo convertirá en un colegio para las Artes Oscuras! ¿No se dan cuenta de que perder puntos ya no importa? ¿Creen que él dejará que ustedes y sus familias estéis tranquilos, si Gryffindor gana la copa de la casa? Si me atrapan antes de que consiga la Piedra, bueno, tendré que volver con los Dursley y esperar a que Voldemort me encuentre allí. Será sólo morir un poquito más tarde de lo que debería haber muerto, porque nunca me pasaré al lado tenebroso. Voy a entrar por esa trampilla, esta noche, y nada de lo que digan me detendrá. Voldemort mató a mis padres, ¿lo recuerdan?- Los miró con furia.
-Tienes razón, Halley- dijo Hermione, casi sin voz.
-Voy a llevar la capa invisible- dijo Halley.
-No nos cubrirá a todos- dijo Eric –Tendremos que pensar bien las cosas para que no nos atrapen-
-¿A... todos?- pregunto sorprendida.
-Oh, vamos, ¿no pensarás que te vamos a dejar ir sola?- dijo Tonks con una sonrisa.
-Por supuesto que no- dijo Hermione con voz enérgica -¿Cómo crees que vas a conseguir la Piedra sin nosotros? Será mejor que vaya a buscar en mis libros, tiene que haber algo que nos sirva...-
-He observado a Fred y George moviéndose por el castillo, conozco algunos caminos muy buenos- dijo Eric sonriendo levemente (No tengo el mapa del merodeador pero ellos son la segunda mejor opción, me alegra haberme tomado el tiempo para seguirlos) pensó.
-Pero si nos atrapan, también los expulsarán a ustedes- argumento Halley.
-No, si yo puedo evitarlo- dijo Hermione con severidad -Flitwick me dijo en secreto que en su examen tengo ciento doce sobre cien. No me van a expulsar después de eso-
-No cometo el mismo error dos veces, no dejare que nos atrapen- aseguro Eric.
X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0X0
Tras la cena, los cuatro Gryffindor se sentaron en la sala común lejos de todos, Eric había planeado la mejor ruta que tomaría Tonks para encontrarse con ellos además de una segunda e incluso una tercera por si acaso, solo esperaban que no la descubrieran.
Nadie los molestó: después de todo, ninguno de los de Gryffindor hablaba con Halley, pero ésa fue la primera noche que no le importó. Hermione revisaba sus apuntes, confiando en encontrar algunos de los encantamientos que deberían conjurar. Halley, Eric y Ron no hablaban mucho. Los tres pensaban en lo que harían. Poco a poco, la sala se fue vaciando y todos se fueron a acostar.
-Será mejor que vayas a buscar la capa- murmuró Ron, mientras Lee Jordan finalmente se iba, bostezando y desperezándose. Halley corrió por las escaleras hasta su dormitorio oscuro. Sacó la capa y entonces su mirada se fijó en la flauta que Hagrid le había regalado para Navidad. La guardó para utilizarla con Fluffy: no tenía muchas ganas de cantar... Regresó a la sala común.
-Es mejor que nos pongamos la capa aquí y nos aseguremos de que nos cubra a los cuatro... si Filch descubre a uno de nuestros pies andando solo por ahí...- explico Halley antes de ser interrumpida.
-¿Qué van a hacer?- dijo una voz desde un rincón. Neville apareció detrás de un sillón, aferrado al sapo Trevor, que parecía haber intentado otro viaje a la libertad.
-Nada, Neville, nada- dijo Halley, escondiendo la capa detrás de la espalda. Neville observó tres caras de culpabilidad y una cara estoica.
-Van salir de nuevo- dijo.
-No, no, no- aseguró Hermione -No, no haremos nada. ¿Por qué no te vas a la cama, Neville?- Halley miró al reloj de pie que había al lado de la puerta. No podían perder más tiempo, Snape ya debía de estar haciendo dormir a Fluffy.
-No pueden irse- insistió Neville -Los volverán a atrapar. Gryffindor tendrá más problemas-
-Tú no lo entiendes- dijo Halley -Esto es importante- pero era evidente que Neville haría algo desesperado.
-No dejaré que lo hagan- dijo, corriendo a ponerse frente al agujero del retrato -¡Voy... voy a enfrentarlos!- estaba temblando.
-¡Neville!- estalló Ron -¡Apártate de ese agujero y no seas idiota!-
-¡No me llames idiota!- dijo Neville -¡No me parece bien que sigan rompiendo las reglas! ¡Y tú fuiste el que me dijo que hiciera frente a la gente!-
-Sí, pero no a nosotros- dijo irritado Ron -Neville, no sabes lo que estás haciendo- Dio un paso hacia Neville y el chico dejó caer al sapo Trevor, que desapareció de la vista.
-¡Ven entonces, intenta golpearme!- dijo Neville, levantando los puños -¡Estoy listo!-
-Haz algo- dijo Halley desesperada mirando Eric.
Suspirando dio un paso adelante -Neville – dijo –Te felicito por haber encontrado tu valor pero muévete ahora, tenemos prisa- Neville negó con la cabeza asi que Eric levantó la varita -¡Petrificus totalus!- los brazos de Neville se pegaron a su cuerpo. Sus piernas se juntaron. Todo el cuerpo se le puso rígido, se balanceó y luego cayó bocabajo, rígido como un tronco.
Con su telekinesis Eric levito al chico y lo dejo caer al sofá para luego taparlo con una manta. Neville tenía la mandíbula rígida y no podía hablar. Sólo sus ojos se movían, mirándolos horrorizado hasta que el pelinegro tapo su rostro.
-¿Qué fue eso?- susurró Halley acercándose a Neville junto con los demás.
-Es la Inmovilización Total- respondió Hermione en lugar de Eric, parecía angustiada -Oh, Neville, lo siento tanto...- dijo pasando a su lado.
-Lo siento, pero te lo buscaste- dijo Eric acercándose a los otros.
-Lo comprenderás después, Neville- dijo Ron, mientras se alejaban para cubrirse con la capa invisible. Pero dejar a Neville inmóvil en el suelo no parecía un buen augurio. En aquel estado de nervios, cada sombra de una estatua les parecía que era Filch, y cada silbido lejano del viento les parecía Peeves que los perseguía. Al pie de la primera escalera, divisaron a la Señora Norris.
-Oh, vamos a darle una patada, sólo una vez- murmuró Ron en el oído de Halley, que negó con la cabeza. Mientras pasaban con cuidado al lado de la gata, ésta volvió la cabeza con sus ojos como linternas, pero no los vio.
No se encontraron con nadie más. Eric sabía que Peeves debería estar aquí pero no estaba (Espero que Tonks no se lo encuentre). Poco después se encontraron con Tonks escondida en un rincón oscuro hasta que le tocaron el hombro y unos pocos segundos más tarde estaban allí, en el pasillo del tercer piso. La puerta ya estaba entreabierta.
-Bueno, ya lo ven- dijo Halley con calma -Snape ya ha pasado ante Fluffy- Ver la puerta abierta les hizo tomar plena conciencia de aquello a lo que tenían que enfrentarse. Halley se volvió hacia los otros cuatro -Si quieren regresar, no se los reprocharé. Pueden llevarse la capa, no la voy a necesitar-
-No seas estúpida- dijo Ron.
-No te vamos a dejar ahora- le dijo Tonks.
-Vamos contigo- dijo Hermione.
-Ok, me voy- dijo Eric tomando la capa. Todos lo voltearon a ver con los ojos como platos y no sabían que responder.
-¿Es broma?- le pregunto Ron indignado, él creía que lo necesitarían más que nunca.
-Sí, es broma- respondió Eric quitándose la capa con el rostro serio. Las chicas no pudieron evitarlo y lo golpearon en ambos hombros y el pecho –Solo quería aliviar la tensión- dijo frotándose las áreas adoloridas.
-Eres el tipo serio- dijo Tonks –Ser gracioso no es lo tuyo y tienes un pésimo sentido del humor- reprendió a Eric quien se encogió de hombros.
Halley empujó la puerta. Cuando la puerta crujió, oyeron unos gruñidos. Los tres hocicos del perro olfateaban en dirección a ellos, aunque no podía verlos.
-¿Qué tiene en los pies?- susurró Hermione.
-Parece un arpa- dijo Ron -Snape debe de haberla dejado ahí- respondió.
-Debe despertarse en el momento en que se deja de tocar- dijo Halley -Bueno, empecemos...- Se llevó a los labios la flauta de Hagrid y sopló.
No era exactamente una melodía, pero desde la primera nota los ojos de la bestia comenzaron a cerrarse. Halley casi ni respiraba. Poco a poco, los gruñidos se fueron apagando, se balanceó, cayó de rodillas y luego se derrumbó en el suelo, profundamente dormido.
-Sigue tocando- advirtió Ron a Halley, mientras se arrastraba hasta la trampilla. Podía sentir la respiración caliente y olorosa del perro, mientras se aproximaba a las gigantescas cabezas.
-Creo que podemos abrir la trampilla- dijo Ron, espiando por encima del lomo del perro -¿Quieres ir delante, Hermione?-
-¡No, no quiero!- respondió ella.
-La política de "Las damas primero" no se aplica en este momento- le dijo Eric.
-Solo te hace parecer cobarde- dijo Tonks.
-Muy bien- Ron apretó los dientes y anduvo con cuidado sobre las patas del perro. Se inclinó y tiró de la argolla de la trampilla, que se levantó y abrió.
-¿Qué puedes ver?- preguntó Hermione con ansiedad.
-Nada... sólo oscuridad... no hay forma de bajar, hay que dejarse caer- explico Ron.
-Si algo me sucede, no continúen. Vayan directamente a la lechucería y avisen a Dumbledore. ¿De acuerdo?- dijo Eric.
-De acuerdo- respondió Ron.
-Ten cuidado- le dijo Hermione. Eric asintió y se arrojo.
Halley, que seguía tocando la flauta, solo pudo mirar como su mejor amigo se dejaba caer. Ahora solo podían esperar que este bien.
Frío, aire húmedo mientras caía, caía, caía y.. ¡PAF! Aterrizó en algo mullido, con un ruido suave y extraño. Se incorporó y miró alrededor. Parecía que estaba sentado sobre el lazo del diablo.
-¡Estoy bien!- gritó al cuadradito de luz del tamaño de un sello, que era la abertura de la trampilla -¡Fue un aterrizaje suave, pueden saltar!- Halley le paso la flauta Hermione y lo siguió de inmediato seguida de Tonks y luego cayó Ron mientras Hermione mantenía al perro dormido.
-¿Qué es esta cosa?-fueron las primeras palabras del pelirrojo.
-No sé, alguna clase de planta. Supongo que está aquí para detener la caída. ¡Vamos, Hermione!- La música lejana se detuvo. Se oyó un fuerte ladrido, pero Hermione ya había saltado. Cayó al otro lado de Halley.
-Debemos de estar a kilómetros debajo del colegio- dijo Hemione.
-Apresurémonos, quiero salir de aquí- dijo Tonks.
-Me alegro de que esta planta esté aquí- dijo Ron.
-¿Te alegras?- gritó Hermione -¡Mirense!- Hermione saltó y chocó contra una pared húmeda. Tuvo que luchar porque, en el momento en que cayó, la planta comenzó a extenderse como una serpiente para sujetarle los tobillos.
Eric, Tonks, Halley y Ron, mientras tanto, ya tenían las piernas totalmente cubiertas, sin que se hubieran dado cuenta. Hermione pudo liberarse antes de que la planta la atrapara. En aquel momento miraba horrorizada, mientras sus amigos luchaban para quitarse la planta de encima, pero mientras más luchaban, la planta los envolvía con más rapidez. Eric fingió por un momento antes de quedarse quieto, aunque debía admitir que la sensación era horrible.
-¡Dejen de moverse!- ordenó Hermione -Sé lo que es esto. ¡Es Lazo del Diablo!-
-Oh, me alegro mucho de saber cómo se llama, es de gran ayuda- gruñó Ron, tratando de evitar que la planta trepara por su cuello.
-¡Calla, estoy tratando de recordar cómo matarla!- dijo Hermione.
-¡Bueno, date prisa, no puedo respirar!- jadeó Halley, mientras la planta le oprimía el pecho.
-¡Rápido, ya no puedo moverme!- grito Tonks que estaba cerca de ser momificada.
-Lazo del Diablo, Lazo del Diablo... ¿Qué dijo la profesora Sprout?... Le gusta la oscuridad y la humedad...- Hermione hizo memoria.
-¡Entonces enciende un fuego!- dijo Halley.
-Sí... por supuesto... ¡pero no tengo madera!- gimió Hermione, retorciéndose las manos.
-INCENDIO- grito Eric liberando su mano y arrojando llamas de su varita.
En segundos, los dos muchachos y la muchacha sintieron que se aflojaban las ligaduras, mientras la planta se retiraba a causa de la luz y el calor. Retorciéndose y alejándose, se desprendió de sus cuerpos y pudieron moverse.
-Me alegro de que hayas aprendido bien Herbología, Hermione- dijo Halley, mientras se acercaba a la pared, secándose el sudor de la cara.
-Sí- dijo Ron -y yo me alegro de que Halley y Eric no pierdan la cabeza en las crisis. Porque eso de «no tengo madera»... francamente...-
-Al menos ella lo noto antes de quedar atrapada- la defendió Eric ajustando su chaqueta y haciendo que Hermione sonría con aprecio.
-¿Cómo fue que no lo notaste?- le pregunto Tonks a Eric mientras acortaba su largo cabello pues había sido jaloneado por la planta y no quería arriesgarse nuevamente.
-Mi mente estaba en otro lado hasta que todos cayeron- se encogió de hombros.
-Por aquí- dijo Halley, señalando un pasadizo de piedra que era el único camino. Lo único que podían oír, además de sus pasos, era el goteo del agua en las paredes. El pasadizo bajaba oblicuamente. Más de uno había pensado en Gringotts y esperaban no toparse con ese tipo de seguridad, sobre todo los dragones.
-¿Oyes algo?- susurró Ron. Escucharon un leve tintineo y un crujido, que parecían proceder de delante -¿Crees que será un fantasma?-
-Los fantasmas no hacen ruido- le recordó Tonks.
-No lo sé... a mí me parecen alas- dijo Halley. Llegaron hasta el final del pasillo y vieron ante ellos una habitación brillantemente iluminada, con el techo curvándose sobre ellos. Estaba llena de pajaritos brillantes que volaban por toda la habitación. En el lado opuesto, había una pesada puerta de madera.
-¿Crees que nos atacarán si cruzamos la habitación?- preguntó Ron.
-No lo creo, después de la planta asesina esto parece muy corriente- opino Eric.
-Eso no lo sabemos- contestó Halley -No parecen muy malos, pero supongo que si se tiran todos juntos... Bueno, no hay nada que hacer... voy a correr- Respiró profundamente, se cubrió la cara con los brazos y cruzó corriendo la habitación.
Esperaba sentir picos agudos y garras desgarrando su cuerpo, pero no sucedió nada. Alcanzó la puerta sin que lo tocaran. Movió la manija, pero estaba cerrada con llave. Los demás simplemente corrieron al otro lado. Tiraron y empujaron, pero la puerta no se movía, ni siquiera cuando Hermione probó con su hechizo de Alohomora.
-¿Y ahora qué hacemos?- preguntó Ron.
-Esos pájaros... no pueden estar sólo por decoración- dijo Hermione. Observaron los pájaros, que volaban sobre sus cabezas, brillando... ¿Brillando?
-Son llaves con alas- menciono Eric queriendo acelerar el proceso.
-¡Tiene razón!- exclamo Tonks.
-Entonces eso debe significar...- Halley miró alrededor de la habitación, mientras los otros observaban la bandada de llaves -Sí... miren ahí. ¡Escobas! ¡Tenemos que conseguir la llave de la puerta!-
-¡Pero hay cientos de llaves!- Ron examinó la cerradura de la puerta -Tenemos que buscar una llave grande, antigua, de plata, probablemente, como la manija-
Cada uno tomo una escoba y de una patada estuvieron en el aire, remontándose entre la nube de llaves. Trataban de atraparlas, pero las llaves hechizadas se movían tan rápidamente que era casi imposible sujetarlas. Pero por suerte contaban con la gran habilidad de buscadora de Halley y después de unos minutos moviéndose entre el remolino de plumas de todos los colores, detectó una gran llave de plata, con un ala torcida, como si ya la hubieran atrapado y la hubieran introducido con brusquedad en la cerradura.
-¡Es ésa!- gritó a los otros -Esa grande... allí... no, ahí... Con alas azul brillante... las plumas están aplastadas por un lado- Ron se lanzó a toda velocidad en aquella dirección, chocó contra el techo y casi se cae de la escoba -¡Tenemos que encerrarla!- gritó Halley, sin quitar los ojos de la llave con el ala estropeada -Ron, ven desde arriba, Hermione, quédate abajo y no la dejes descender, Eric por la derecha y Tonks por la izquierda. Yo trataré de atraparla. Bien: ¡AHORA!-
Ron se lanzó en picado, Hermione subió en vertical, la llave los esquivó a ambos pero Eric y Tonks no le permitía ir demasiado lejos. Al final Halley se lanzó tras ella. Iban a toda velocidad hacia la pared, Halley se inclinó hacia delante y, con un ruido desagradable, la aplastó contra la piedra con una sola mano. Aterrizaron rápidamente y Halley la metió en la cerradura y le dio la vuelta... Funcionaba.
En el momento en que se abrió la cerradura, la llave salió volando otra vez, con aspecto de derrotada, pues ya la habían atrapado dos veces.
-¿Listos?- preguntó Halley a los otros cuatro, con la mano en la manija de la puerta. Asintieron. Abrió la puerta. La habitación siguiente estaba tan oscura que no pudieron ver nada. Pero cuando estuvieron dentro la luz súbitamente inundó el lugar, para revelar un espectáculo asombroso. Estaban en el borde de un enorme tablero de ajedrez, detrás de las piezas negras, que eran todas tan altas como ellos y construidas en lo que parecía piedra. Frente a ellos, al otro lado de la habitación, estaban las piezas blancas.
-Esto debe ser cosa de McGonagall- dijo Eric mirando a las piezas de ajedrez.
-Entonces no será fácil- comento Tonks.
-¿Ahora qué hacemos?- susurró Halley.
-Está claro, ¿no?- dijo Ron -Tenemos que jugar para cruzar la habitación- Detrás de las piezas blancas pudieron ver otra puerta.
-¿Cómo?- dijo Hermione con nerviosismo.
-Creo- contestó Ron -que vamos a tener que ser piezas- Se acercó a un caballero negro y levantó la mano para tocar el caballo. De inmediato, la piedra cobró vida. El caballo dio una patada en el suelo y el caballero se levantó la visera del casco, para mirar a Ron. -¿Tenemos que... unirnos a ustedes para poder cruzar?- El caballero negro asintió con la cabeza. Ron se volvió a los otros dos.
(Esa parte siempre me pareció extraña) pensó Eric, pues lo normal sería que el jugador solo diese las ordenes, no que participara tomando el lugar de una de las piezas. Lo único que pudo pensar fue que era para salir herido si fallaba pero incluso entonces el juego podía terminar y no era seguro que haya algún daño pues no era un requisito acabar con todas las piezas.
-Esto hay que pensarlo... – dijo -Supongo que tenemos que ocupar el lugar de tres piezas negras. Todos esperaron en silencio, mientras Ron pensaba. Por fin dijo: -Bueno, no se ofendan, pero ninguno de ustedes es muy bueno en ajedrez...-
-No nos ofendemos- dijo rápidamente Halley -Simplemente dinos qué tenemos que hacer-.
-Bueno, Halley, tú y Eric ocupen el lugar de los alfiles y Hermione, tu y Tonks pónganse en lugar de las torres.
-¿Y qué pasa contigo?- pregunto Tonks.
-Yo seré un caballo- respondió Ron. Las piezas parecieron haber escuchado porque, ante esas palabras las piezas previamente mencionadas salieron del tablero, dejando libres cinco cuadrados que los chico ocuparon -Las blancas siempre juegan primero en el ajedrez- dijo Ron, mirando al otro lado del tablero. Un peón blanco se movió hacia delante. Ron comenzó a dirigir a las piezas negras. Se movían silenciosamente cuando los mandaba.
Cada vez que uno de sus hombres perdía, las piezas blancas no mostraban compasión. Muy pronto, hubo un grupo de piezas negras desplomadas a lo largo de la pared. Dos veces, Ron se dio cuenta justo a tiempo para salvar a Halley y Hermione del peligro. Él mismo jugó por todo el tablero, atrapando casi tantas piezas blancas como las negras que habían perdido.
-Oh no- dijo Ron.
-¿Oh no? ¿Qué es eso de "Oh no"?- pregunto Tonks, que al igual que el resto se ponía mas y mas nerviosa a medida que sus piezas disminuían y las posibilidades de ser heridos aumentaban.
-Estamos acorralados- respondió Ron mirando frenéticamente el tablero –No importa lo que haga tu o Eric serán atacados- le respondió haciendo que todo el mundo se preocupé.
-Mándalo conmigo- dijo Eric.
-Espera no lo hagas- le dijo Tonks.
-Tengo que hacerlo- les dijo Eric con confianza –Me protegeré como lo hice con el troll en halloween. Estaré bien- les aseguro el mago de ojos dorados. A nadie le gusto la idea pero no tenían opción. Ron hizo su movimiento y permitió que un caballero se acercara a Eric.
El joven mago contuvo la respiración y se preparo. Su corazón latía con fuerza y estaba sudando (Es solo una estatua y ya estoy asustado) pensó. Cada centímetro que el caballo avanzaba Eric estaba tentado a retroceder (Tengo que hacer esto, es lo único que puedo hacer. No me necesitaran más adelante. ¡Lo hare!) La estatua levanto su espada y acometió contra el muchacho que cerró sus ojos y concentro su telekinesis para crear un escudo y cuando el golpe se acercaba… nada. Eric abrió los ojos y la espada de piedra se encontraba a unos centímetros de sus brazos nada salvo el se movía.
TRES.
DOS.
UNO
– ¿Qué es esto?- se pregunto perdiendo la concentración y en ese instante la espada siguió su camino con velocidad. Apenas y por instinto logro crear un escudo telekinetico para protegerse pero era más débil que el anterior por haberlo creado a las prisas y la fuerza del golpe basto para empujarlo fuera del tablero. Todo sucedió en un instante.
-¡ERIC!- gritaron Hermione y Tonks.
-¡¿Te encuentras bien?!- grito Halley. Todas estaban a punto de moverse pero Ron se los impidió.
-Sí, solo me golpeo con un poco mas de fuerza de lo que creí- respondió Eric frotando su muñeca izquierda. Suspiraron de alivio y regresaron al juego.
-Ya casi estamos- murmuró de pronto Ron -Déjenme pensar... déjenme pensar- La reina blanca volvió su cara sin rostro hacia Ron -Sí...- murmuró Ron -Es la única forma... tengo que dejar que me cojan-
-¡NO!- gritaron Halley, Hermione y Tonks no queriendo ver a otro de sus amigos lastimándose.
-¡Esto es ajedrez!- dijo enfadado Ron -¡Hay que hacer algunos sacrificios! Yo daré un paso adelante y ella me cogerá... Eso te dejará libre para hacer jaque mate al rey, Halley- dijo.
-Pero...-
-¿Quieres detener a Snape o no?- Ron... -¡Si no se dan prisa va a conseguir la Piedra!- No había nada que hacer. -¿Lista?- preguntó Ron, con el rostro pálido pero decidido -Allá voy, y no se quedéis una vez que hayan ganado-
Se movió hacia delante y la reina blanca saltó. Golpeó a Ron con fuerza en la cabeza con su brazo de piedra y el chico se derrumbó en el suelo. Hermione gritó, pero se quedó en su casillero. La reina blanca arrastró a Ron a un lado. Parecía desmayado. Muy conmovida, Halley se movió tres casilleros a la izquierda. El rey blanco se quitó la corona y la arrojó a sus pies. Habían ganado. Las piezas saludaron y se fueron, dejando libre la puerta. Con una última mirada de desesperación hacia Ron, Eric, Halley, Tonks y Hermione corrieron hacia la salida y subieron por el siguiente pasadizo.
-¿Y si él está...?- pregunto Hermione.
—Él estará bien —dijo Eric, tratando de calmar no solo a Hermione, sino también a Tonks y Halley –Vi que estaba respirando- era mentira pero pareció funcionar.
-¿Y tu como estas?- le pregunto Halley.
-Mi muñeca esta lastimada pero no creo que sea grave- respondió frotando el lugar del golpe. No quería mencionar lo que le sucedió allá atrás pues este no era el momento de perderse en sus pensamientos, ya tratara con ello mas tarde.
-¿Qué creen que nos queda?- pregunto Tonks.
-Tuvimos a Sprout en el Lazo del Diablo, Flitwick debe de haber hechizado las llaves, y McGonagall transformó a las piezas de ajedrez. Eso nos deja el hechizo de Quirrell y el de Snape...- respondió Hermione. Habían llegado a otra puerta.
-¿Todos bien?- susurró Halley para luego respirar profundamente – Entonces… adelante-
La bruja de lentes empujó y abrió. Un tufo desagradable los invadió, haciendo que se taparan la nariz con la túnica. Con ojos que lagrimeaban debido al olor, vieron… un problema, un problema enorme.
(Por supuesto) pensó Eric con resignación (¿Por qué Quirrell acabaría con su propia prueba cuando podía dejar que aplastara a todo aquel que viniera detrás de él? No tenia lógica, ¡maldito universo alternativo con más lógica que el original!) Maldijo mentalmente. Frente a él se encontraba un Troll, no estaba inconsciente como en el canon, oh no, era un maldito bastardo enorme y muy despierto.
-Que problemático- comento observando al obstáculo viviente.
La verdad sea dicha, ya tengo el próximo cap terminado y es que al principio no iba a cortarlo pero, ya está.
FANFICTIONS EN PAUSA:
NARUTO
BOKU NO HERO ACADEMIA
POKEMON (mas o menos, subiré un cap cada tanto pero no me concentrare de lleno en el por ahora)
EL PRÓXIMO CAP YA ESTA TERMINADO Y LO SUBIRÉ EN LOS PRÓXIMOS DÍAS, SOLO QUERÍA HACER UN POCO DE SUSPENSO.
