Diálogos:

"Afortunadamente soy un suertudo" -Pensamientos varios.

(La espada solo es digna de un rey.) -Retransmisiones holográficas, conversaciones telefónicas, etc.

[Hyodo Issei, acepta mi poder] Ddraig, seres sobrenaturales mas allá de la compresión humana.


Cercanías de la Academia Kuoh

Viernes Atardecer


Los ángeles caídos llegaron diciendo que querían formar una alianza con los Demonios, no dieron razones o explicaciones solo dijeron que querían formar una alianza con sus enemigos jurados.

Rias junto con Sona, y sus sequitos sabían que estaban mintiendo, se notaba en los ojos de Kokabiel y en los de los ángeles que le acompañaban. Los sequitos Gremory y Sitri salieron a recibir a Kokabiel, Ravel quien se encontraba mirando todo desde una ventana del club, solo reacciono de una manera muy apresurada, sin pensar demasiado ella salió volando del club con la mayor discreción posible.

Era obvio que Kokabiel y sus soldados sabían que Ravel se dirigía a buscar a las exorcistas, para cuando Rias y Sona se dieron cuenta, Kokabiel ya había mandado un grupo para que la cazaran y la ocuparan en distintos propósitos.

Pero tuvo suerte. La rubia Phenex escapo de la academia y termino a las puertas de un dojo.

Pero, ¿Por qué los ángeles caídos buscaban una alianza con sus enemigos? Mejor dicho, ¿Por qué Kokabiel? El que es conocido como un amante de la guerra. Pues, necesitaba montar una escena. Quería ganar un poco de tiempo antes de que el experimento estuviera listo.

Kiba escuchaba la explicación que Rias le daba, además, al parecer un par de sirvientes de Sona lograron escapar de la academia y están a la espera. También en estos momentos los Maou, Sirzechs Lucifer y Serafall Leviatán, estaban preparando sus tropas como una contramedida de lo que sucedería en esta reunión, entre los demonios y los ángeles caídos. Tardarían alrededor de una hora para estar listos.

A Rias Gremory y a Sona Sitri se les dio el papel de "diplomáticas". Pero solo debían ganar tiempo para que las tropas de los Maou llegaran.

Pero Kokabiel no era alguien que tuviera paciencia.

-¡¿Nos ayudaran o serán las primeras bajas en esta guerra?! -dijo el ángel caído desde los cielos mientras descendía.

Logrando ganar lo que más pudieran de tiempo, comenzaron a parlamentar, las cosas saltaron del sartén al fuego.


Y Haruka tomo su teléfono y llamo a Asia, mientras esperaba que esta contestara, ella se dirigía a la academia junto con los demás.

Luego de intentar unas cuantas veces, Asia contesto.

-Asia -le dijo Haruka dejando de lado los honoríficos-, encontramos a los ángeles caídos, ahora están hablando con Rias-sempai.

(Habla Xenovia, Asia esta curando nuestras heridas. Nuestras Excalibur fueron robadas.)

-¡¿Qué?!

(Nos juntaremos en la entrada de la academia, Irina se quedara junto con Asia, ella recibió la mayor parte del daño.)

-Xenovia, cuando vinieron antes a la academia, ¿pudiste ver un dojo en las cercanías?

(Si, pero...)

-Bien, un aliado. El maestro Hongo Akira se está quedando en ese lugar, puedes dejar a Irina junto con él en ese lugar. Ese es el lugar más seguro en toda la ciudad.

(Bien.)

Haruka corto la llamada.

-¡Debemos llegar cuanto antes a la academia!

-Pero, ¿Qué hay de Phenex-san? -dijo Kiba.

-Ella estará bien, se encuentra en un lugar seguro.


Cercanías de la Academia Kuoh

Dojo de artes marciales


Y eso era verdad, Ravel fue recibida por un desconcertado maestro, veia como la niña estaba roja y le faltaba el aire, a sus espaladas podía sentir la presencia de los seres conocidos como ángeles caídos. Tomando a Ravel de un brazo y arrojándola a su lado, esta pudo ver que el maestro evito que fuera atravesada por una lanza de luz.

-!Humano¡ -le dijo uno de los tres ángeles caídos que estaban aterrizando frente a la entrada del dojo-, !Entréganosla¡

Mientras sostenía una escoba de mimbre y vistiendo un yukata junto con sus lentes de sol, Akira miraba de forma desafiante y fría a los ángeles caídos.

-!Acaso no escuchaste¡ -le dijo otro-. !Un mísero humano como tú no debe entender que está pasando¡! Te ofrecemos una muerte rápida si estás dispuesto a cooperar¡

Akira miro de reojo a la chica, esta estaba aterrada y con lagrimas en sus ojos. Ravel tenía miedo, él sabía que ella no confiaba en él. Por eso le demostraría que él era alguien de confiar.

Concentrando su Ki en todo su cuerpo y ocultando su instinto asesino, este se quedo quieto y firme con sus rodillas ligeramente flexionadas y sus brazos ligeramente alzados. Como si estuviera a punto de correr, esa era la imagen que proyectaba.

Amasaba Ki para la posible batalla que estaría por empezar. Debía reunir una buena cantidad, después de todo ya no tenía el cuerpo que tenía hace unos veinte años, pero eso podía ser simplemente suplantado con cantidades inconmensurables de Ki. Aunque aun así seguía poseyendo una fuerza sobrenatural.

-!Insignificante humano¡ !¿Tu realmente crees que podrás escapar de nosotros?! -le dijo un ángel caído de apariencia aterradora, con múltiples cicatrices en su cara.

-!Caballeros¡ -dijo una voz joven-. !Nuestro misión es detener al Puño de Dios, Hongo Akira¡ !No importa que suceda¡ ¡El no debe dejar este lugar!

Akira entonces vio que desde las esquina izquierda de la calle, un grupo de caballeros en armadura se acercaban, y a la cabeza iba el líder con una espada sagrada, una espada muy poderosa.

-¡Teniente Stein! -le dijo uno de los caballeros-. Hemos enviado las Excaliburs a Kokabiel-dono. Dicen que necesitan de Excalibur Ruler.

Stein Von Kleist, un teniente del emperador. Cabe decir que es uno de los hombres de confianza de Friedrich, vestía una armadura completa, solo se veia su rostro ya que la cimera o visera móvil aun estaba arriba. El yelmo era de forma muy similar a la que ocupaban los caballeros en el siglo XV, el cual es un Almete. Sobre la armadura iba una túnica blanca con una cruz negra patada, una similar a la que ocupaban los caballeros de la orden teutónica, pero solo que esta tenia bordes rojos en lugar de blancos.

Miraba con una expresión determinada a Akira, este noto como él era alguien fuerte.

-Eso es demasiado -dijo Stein quien aún seguía mirando a Akira y avanzando-. Necesitaremos su poder si queremos pararlo.

-Bien, le informare a Kokabiel-dono.

-Además, el mismo emperador me dio el honor de blandirla.

Cuando el mensajero se marcho, Stein estaba a unos cuantos metros de Akira, a su lado se encontraba el líder de los ángeles caídos.

Akira noto como eran más de tres, un grupo de siete estaba dentro del dojo, en la parte de atrás, esperando para tenderle una trampa. También noto que solo cinco caballeros estaban en el lugar, quien los dirigía era un muchacho que debía tener cerca de veinte y cinco años. Unos mechones de cabello rubio salían por los lados de su casco.

Cuando estaban a punto de atacar, Akira por fin hablo.

-¿Esa espada? -dijo el viendo a Excalibur Ruler.

-¿Te provoca terror?

-Se ve muy delgada -dijo Akira-, estoy seguro que si le doy un golpe, quedara ella pedazos.

Stein tomo Excalibur Ruler muy fuertemente con su mano derecha, la hoja parecía una cimitarra, pero era más larga, y su hoja no era muy curvada. Tenía la apariencia de un bracamarte, pero su hoja era más delgada. La hoja era de un color platinado y la empuñadura parecía ser oro negro con partes de rubíes incrustados, al final tenía un punzón de acero rojo.

Su otra mano izquierda estaba desarmada, Akira noto como tenia lo que parecían ser bayonetas, las llevaba en su cinturón, tenía alrededor de un par.

Stein, junto a el líder de los ángeles caídos miraban a Akira. Este alternaba su mirada entre Stein y el líder de los ángeles caídos. Akira entonces suspiro y se inclino.

Akira se agacho a recoger unas piedras que estaban en el piso, Stein junto con el ángel caído no le dieron importancia. Akira miro de reojo a sus oponentes.

Tomando las piedras con su dedo pulgar e índice, sujetaba las piedras como si fueran capirotazo, su dedo medio estaba tensado.

Y sin aviso les disparo las piedras como si fuera metralla a los caballeros y ángeles caídos.

Las piedras volaban a una velocidad brutal, imbuidas con Ki, atravesaron en milisegundos la distancia entre Akira y sus enemigos.

Los caballeros lograron evadir las piedras, debido a que Stein con Ruler las detuvo. Pero no los ángeles caídos.

Dos de los cuales recibieron el impacto, tenían sus frentes atravesadas, la sangre saltaba y se notaba como por la salida destruyeron el cráneo y el cerebro salía por detrás como si se tratara de una pasta, cayeron muertos al instante, el tercero quien era el líder, seguía parado, también tenía su frente atravesada pero su cuerpo se mantuvo en pie, sus ojos estaban mirando a la nada, y de repente su cabeza estallo, parece que la piedra estaba imbuidas con grandes cantidades de Ki, y Akira espero hasta el último momento para activar su trampa.

Ravel no pudo ver la sangre y pedazos de cabeza que saltaban, pedazos de cerebros bañados en sangre cayeron a su lado, aunque no los vio debido que se desmayado al principio cuando vio a Excalibur Ruler, cuando ella la vio cayo inconsciente.

Pero no Akira, Stein había usado la habilidad de Excalibur para desmayar a Akira y Ravel, pero solo Ravel cayo inconsciente, y cuando intento hacer algo a Akira o a su ropa, este solo expulso un poco de su Ki.

Excalibur Ruler, la Excalibur más poderosa de todas. Tiene el poder de controlar las cosas. Se podría decir que la espada otorga al portador el poder de dominar la voluntad de las cosas. Tanto vivas como no vivas. Y eso era posible ya que todas las cosas tienen una esencia.

Stein tenía habilidad para ocupar a Excalibur Ruler, pero aun le faltaba para dominar y controlar la mente de las personas. Tan solo podía controlar las cosas inanimadas, pero se dio cuenta que también había un límite. Y solo podía dejar las mentes de las personas en confusión, lo cual llevaba a que se desmayaran o quedaran inconscientes.

Akira seguía parado en ese lugar, miro a Ravel que estaba inconsciente.

-Teniente Stein...

-Iré primero -dijo Stein-, después cambiaremos en grupos de dos.

-!SI¡

Stein salto con Ruler desde la izquierda, la hoja iba directamente al cuello de Akira.

Akira evadió el golpe de la espada, antes de que la hoja tocara su cuello, su mano izquierda se movió rápidamente y desvío el golpe hacia arriba, con su mano derecha iba a golpear directamente la espada, pero tuvo que bloquear el golpe de la mano izquierda de Stein, la cual empuñaba una bayoneta con inscripciones de runas en la hoja.

Alejándose con un salto, noto como su oponente salto con fuerza y brutalidad con tal de no dejarlo escapar. La hoja de Ruler venia siempre a sus zonas vitales, pero Akira no dejaba que esa espada tocara ninguna de esas zonas. Mas parecía que la espada se movía como Akira quisiera.

-Eres muy lento, niño -le dijo el anciano maestro.

-Recuerda que no somos los únicos -le dijo este vagando su espada como si dirigiera un ataque después de tomar un poco de distancia-, !Ahora¡

Los ángeles caídos que se mantenían ocultos se prepararon con sus lanzas de luz listas para lanzar. Stein con Ruler suprimió la aura que estos emitían y la logro controlar, el sabia que Hongo Akira sentiría un cambio en los ángeles caídos, por eso antes de preparar el ataque sorpresa se concentro en suprimir la aura de los ángeles caídos.

Y el plan funciono a la perfección, para cuando Akira se dio cuenta de que múltiples lanzas volaban hacia él, ya no podía esquivarlas, ni siquiera lo intento, el tenia concentrado en sus manos su Ki, y dando un puño de karate que salía desde su cadera, mientras el puño giraba. La primera lanza estallo en cenizas de polvo dorado.

A una velocidad increíble, como si fuera una lluvia de puños, Akira desintegro el ataque enemigo, y saltando como un demonio, con una simple patada de Karate, decapito, desgarrando el cuello, al primer ángel caído.

Stein miraba todo, el era el único que podía hacerle frente a Akira, ya que tenía esa espada, una espada que le controlaba. La espada le daba un control absoluto sobre su propio cuerpo. Le permitía alcanzar una fuerza sobrehumana.

Viendo como cabezas, alas negras, brazos, piernas y sangre volaban frente a sus ojos se dio cuenta de que no podía dejarle llegar con Kokabiel.

Los siete ángeles caídos que planeaban rodear a Akira estaban tirados en el piso, parecían restos de carne molida. Los fluidos de sangre y otras cosas se veían en el piso, Akira miraba todo el desorden que había causado, tendría mucho trabajo intentando limpiar los restos de estos pobres desgraciados.

Stein seguía firme, tomando a Ruler con ambas manos y bajando la rendija de su yelmo, concentro su aura en la hoja de su Excalibur.

La espada comenzó a brillar de una manera incandescente, y Akira nuevamente se alegraba de tener ese habito de llevar gafas de sol.

En las cercanías, Xenovia llevaba a Irina en su espalda. Se dirigían al dojo que Haruka había mencionado, y cuando este estaba a su vista...

Pudo ver como un anciano de largo pelo plateado, que ocupaba gafas de sol, se paraba firme sobre la sangre de ángeles caídos y sus cuerpos. Ravel se encontraba a un lado de todo esto, apoyada sobre una de las grandes puertas de bronce. Cabe decir que ella no estaba manchada por la sangre como Akira y los demás.

Akira miro a las jóvenes que llegaron.

"Más problemas." Penso Akira.

-!Lleven a la chica dentro del dojo¡ -dijo Akira señalado a Ravel-, también hay medicina para las heridas.

Xenovia camino rápidamente, y poniendo a Ravel en su hombro derecho, mientras llevaba a Irina en el izquierdo, corrió al dojo.

Asia corrió con los ojos cerrados, mientras se sujetaba de la cintura de Xenovia, intentando no respirar e ignorando la sensación de pisar los pedazos de cuerpos.

Pero enredando sus pies, resbalo y cayó sobre algo viscoso.

-Hyaa... -dijo soltando algo de aire de sus pulmones y respirando.

Sus manos sentían el tibio calor de la sustancia, y abriendo los ojos vio los restos de intestinos y cerebros en sus manos, con el maloliente olor de la sangre y el interior de los intestinos, vomito sobre sus manos. Llorando un poco y con mucosidad en sus fosas nasales, se levanto y corrió alcanzando a Xenovia.

Ambas entraron en el dojo, Xenovia busco las vendas y el alcohol, mientras Asia, luego de limpiarse recostaba a Ravel y Irina, quienes estaban inconscientes. Asia procedió a curar las heridas de Irina. Ravel despertó luego de que Xenovia la moviera por unos momentos.

-¿Te encuentras bien? -le dijo Xenovia quien le daba un vaso con agua.

-Eso creo -dijo Ravel mientras tomaba el vaso con ambas manos.

Mientras Ravel tomaba agua, Asia se acercaba a la entrada del dojo a ver la pelea de Akira. Tenían la puerta ligeramente corrida, se podían ver solo sus ojos.

-Xenovia-san -le dijo Asia asustada-, e-esa es...

-Sí, es Excalibur Ruler.

Asia junto con Xenovia miraban desde la puerta del dojo, Ravel se acerco a ellas.

-¿Es muy poderosa esa espada?

-Excalibur Ruler, es la Excalibur más poderosa -le contesto Asia a Ravel.

-Se supone que Excalibur Ruler estaba en manos de Arthur Pendragon. Ex-exorcista de la iglesia, el debería estar cuidando de esa espada -dijo Xenovia un tanto molesta-, ¡¿Quién es ese desgraciado hereje que la esgrime?¡

-¡Xenovia-san! -le dijo Asia quien miraba seria a Stein-, el te está mirando.

Xenovia al cruzar su mirada con Stein, casi cae inconsciente por el poder de Ruler. Stein se fijo como una aura más poderosa que Ruler no le permitía controlar a esas jóvenes que observaban la pelea desde el dojo. Una aura similar a la que emitía el Emperador.

"Ella debe poseer otra espada sagrada."

-Mocoso -le dijo Akira-, no molestas a esas jóvenes, son las mujeres de mi discípulo.

Asia junto con Ravel se sonrojaron, Xenovia miraba molesta a ese anciano.

"Quien se cree para decir esas cosas, maldito anciano."

-¿Tu discípulo? -le dijo Stein-, ese gusano del Sekiryuutei, ¿donde se encuentra en estos momentos?

-Quien sabe -le responde Akira-, se marcho hace dos semanas. Ni siquiera sabemos dónde se encuentra.

La forzada conversación se estanco, Stein miraba serio y con ojos filosos a Akira, quien le miraba con una expresión aterradora. Stein, con Ruler brillando, salto sobre Akira con su espada levantada, preparado para dar un profundo corte vertical. Akira lanzo un brutal Nukite a la espada.

Su nukite; el cual era un golpe con la mano en forma de lanza, iba girando desde más atrás de sus caderas, rotando y volando. La mano imbuida con Ki, que parecía de acero, iba contra la espada.

Stein sintió como ese golpe era uno muy poderoso, quizás más poderoso que esas patadas. Sintió como la espada temblaba. Akira concreto todo su Ki en su mano. Y como si se tratara de algo imposible su mano detuvo la hoja de Ruler.

La ligera sonrisa que mostraba Akira enfureció a Stein, haciendo que este, pusiera más presión en su ataque. Akira salto hacia atrás y vio de reojo su mano. Aun pudiendo soportar la espada con esa técnica, su dedo medio que fue el que recibió la hoja, tenía un ligero y pequeño corte.

No era muy prudente ocupar esa técnica, pero le molestaba siempre esquivar sus ataques.

Saltando con sus manos por delante, Akira no le dio tiempo de reaccionar.

Moviendo sus brazos de maneras que parecían sobrenaturales, atacaba como un monstruo, sus golpes de nukite rosaban a Stein quien evadía con suerte. Aunque también aguantaba los golpes algunas veces y intentaba cortar las manos de Akira, este tenía ligeros y pequeños cortes en sus manos, la sangre apenas salía. Stein atacaba y presionaba de esa manera.

Akira noto como la pelea parecía estancarse, pero en ese momento, los caballeros que estaban firmes y inmóviles, se movieron.

Dos planeaban apoyar a Stein y los otros dos irían por Ravel y el trió de la iglesia.

La armadura que ocupaban se veía exactamente igual a la que ocupaba Stein, pero el casco era distinto, este era un gran yelmo; con una visera en forma de cruz. Además, tenían la cruz teutónica en una banda blanca que llevaban en su brazo derecho.

Sin siquiera pensar en qué hacer, Akira arremetió.

-!SEIKEN ROKKUTSU¡

Era un puño normal que voló a sus costillas.

Dando un puñetazo aterrador contra el caballero que salto violentamente contra él. Su puño pulverizo sus costillas. La armadura le protegió de ser atravesada por el puño, cayendo y escupiendo sangre. Miraba a Akira con ira, queriendo levantarse, intento ponerse de pie, pero escupió una gran cantidad de sangre. Perdiendo el conocimiento y respirando agitadamente, era obvio que ese caballero pronto moriría.

El golpe además de destruir por completo sus costillas y la mayor parte de la estructura ósea, empujo violentamente los fragmentos de los huesos a los órganos, los cuales fueron atravesados, que en este caso fueron los pulmones.

-Uno menos.

-!Dos conmigo -dijo Stein-, que alguno ocupe "eso" y lo salve¡

Akira miraba interesado como uno de los caballeros sacaba un pequeño frasco. Parecía el frasco de un perfume, tenía un liquido rojo dentro, como si fuera sangre. Dándole de beber el frasco, el caballero trago la última gota de ese espeso liquido. Como si fuera un milagro sus heridas se sanaban y estaba de pie.

Akira miraba molesto a ese caballero. Ravel que vio todo, se dio cuenta de algo aterrador.

Stein se levanto su visera y miro a Ravel.

-¡Jovencita¡ -llamo Stein que miraba a Ravel-, ¡Dile a tu hermano que agradecemos su sangre!

El frasco contenía la sangre de un fénix.

-¿Qué hiciste mocoso? -le dijo Akira que miraba un poco molesta esa burlona sonrisa que mostraba Stein.

-Simple. El emperador dijo que la sangre es la esencia de vida de todo ser. Sobre todo de seres tan poderosos como los demonios -dijo Stein que paso su mirada de Akira a Ravel-. Por eso experimentamos lo que más pudimos con tu hermano. Su sangre junto con sus lagrimas son aun más poderosas que las simples lagrimas de fénix que tu familia comercializa. Hemos creado "Agua Carmesí".

Las lagrimas de fénix tienen la capacidad de curar lesiones de forma instantánea, llegando al punto de que se puede volver a colocar un miembro amputado. Pero solo eso, no regenera sangre ni órganos perdidos.

Y esta "Agua Carmesí", la cual fue hecha con las lagrimas y la sangre de un fénix, tienen la capacidad que les faltaba a las lagrimas.

-¡Teniente Stein! -le dijo uno de sus caballeros-, no debe revelar esa información.

-No te preocupes, El emperador me dijo que hablara, dice que no importa la información que ellos tengan, eso no presentara una amenaza.

-¡Aun así...

-¡SHOTEI SHINZO!

Akira salto contra el caballero que contradecía a Stein, el caballero solo pudo ver como el Puño de Dios atravesaba con su brazo completo su abdomen, su mano salía con su corazón aplastado, y podía ver el rostro aterrador que Akira mostraba.

Escupiendo sobre el Puño de Dios y maldiciendo, de reojo vio como su teniente, Stein Von Kleist, atravesaba el brazo de Akira.

Stein aprovecho el descuido que Akira presento cuando intento sacar su brazo del abdomen del moribundo caballero, una bayoneta atravesó su brazo derecho, la cuchilla se incrusto en la zona entre su antebrazo y su muñeca. Akira expulso la cuchilla moviendo los músculos y tendones de su antebrazo.

"Por fin le hicimos un corte al anciano de mierda." Penso el desgraciado caballero antes de caer al suelo muerto, con un agujero en su pecho.

Stein estaba con una expresión de profundo oído y dolor. Su ojos estaban rojos, y su boca abierta mostraba sus apretados dientes. Su rostro estaba rojo, y bajando la visera de su yelmo. Se dejo llevar por sus emociones.

Antes de que Stein atacara, Akira pateo la espada del caballero muerto, cayendo a solo unos centímetros de la puerta del dojo, Ravel y la pareja de exorcistas pegaran un sobresalto.

-¡Mocosa¡ -llamo Akira que miraba de reojo a Xenovia-, ¡Te están esperando!

Antes de que Xenovia pudiera contestarle, Akira ya estaba peleando contra cuatro contrincantes, Stein junto con los tres caballeros que quedaban atacaban sin piedad y con gran precisión al anciano maestro. Mientras que este se defendía de los ataques evadiéndolos o encarándolos con sus manos desnudas las cuales parecían de acero, pero tendía a evitar la hoja Excalibur Ruler.

Xenovia entonces recordó lo que le dijo a Haruka.

"Cierto, Haruka me necesita."

Tomando la espada que estaba cerca, la cual era una espada sagrada, se fijo que era relativamente pesada. Debido a que su Excalibur fue robada, necesitaba conseguir una espada. Una espada larga, una simple espada larga, que parecía simple de romper. Pero al tomarla, se notaba que el peso era producto del pesado acero bendito del que estaba hecho, una el cual solo la iglesia sabia como hacer.

"No tengo tiempo para pensar en estas cosas. Primero vamos con Haruka."

-Asia, te encargo a Irina -le dijo Xenovia antes de levantarse y correr a la academia.

-X-Xenovia-san! -le dijo Asia.

Xenovia corrió por el dojo, saliendo por la puerta de atrás, y antes de que pasaran unos segundos ya estaba camino a la academia.

Ravel iba a seguirla pero alguien llamo a su celular.

Tomando el teléfono, miro quien llamaba. Era su prometido.

(¿Ravel?)

-!Ise-sama¡ - le grito Ravel con una voz algo frenética pero alta a través de la bocina del celular.

(Heee¡ Cálmate, no hables demasiado fuerte.)

-P-pero...

(Ravel, ¿qué pasa?)

-Los ángeles caídos y unos caballeros están atacando el dojo de su maestro, Ise-sama.

(...)

-También Kokabiel apareció en la academia y posiblemente ahora este enfrentando a Haruka.

(Ravel -dijo el castaño un poco impaciente-, ¿donde estas?)

-Ahora estoy junto con Asia-san y Irina-san. Su maestro, Hongo Akira nos está protegiendo. Xenovia fue a apoyar a Haruka.

(Mierda -dijo Ise algo nervioso-, Ravel, dile al maestro Hongo que apoye a Haruka.)

-No puedo, los caballeros al parecer son demasiado fuertes y están reteniendo a su maestro -le dijo Ravel asustada y nerviosa-, además está muy herido y su brazo derecho fue atravesado.


Ise escuchaba atentamente lo que Ravel le decia. Y las palabras del maestro Tachibana Rin aparecieron en su cabeza.

"Si no consigues poder rápido. MORIRAS."

-¡Malditos Hijos de Puta! -maldijo el castaño-, seguramente esos caballeros son de la división armada.

[Socio]

"Ddraig, debemos llegar cuanto antes a la academia."

(¿!I-Ise-sama¡? -dijo Ravel dando un sobresalto que se escucho desde el teléfono.)

-Lo siento Ravel, como sea dile al maestro Hongo que una vez termino con los caballeros apoye a Haruka.

-Issei -le llamo Ryuto-, ¿Que paso?

-M-maestro -dijo Ise viendo como le miraba la gente en plena estación de trenes, su tren aun no llegaba.

Ise había ido a la estación de trenes junto con Ryuto, Rimi y Kazuto. Pero Rimi tuvo que volver al balneario por un contratiempo y Kazuto había ido al baño.

Ise perdió el combate que tuvo contra Ryuto, por lo que no ceno antes de irse del balneario, pero Rimi le preparo unas bolas de arroz con las sobras de la cena para el camino de regreso. Antes de que llegara el tren él quería llamar a Ravel.

-Issei -le dijo Ryuto-, ¿Que está haciendo la división armada?

-Maestro -le dijo el castaño que aun sostenía el teléfono-. Los ángeles caídos y la división armada están atacando la academia Kuoh. El maestro Hongo se encuentra defendiendo a Ravel y a un par de exorcistas cerca de la academia. Haruka debe estar enfrentando a Kokabiel, el líder de los ángeles caídos.

-Y, ¿qué tiene que ver la división armada en esto?

-Ellos están enfrentando al maestro Hongo, el esta estancando y no puede apoyar a Haruka.

-Kokabiel. Se supone que es un ángel caído poderoso. Después de todo su nombre es mencionado en la biblia -dijo Ryuto-. ¿Haruka está peleando contra ese tal Kokabiel?

-Si -dijo Ise bajando la mirada-, ella debe estar esperando al maestro Hongo.

Ryuto pudo ver como el discípulo de Kenichi ya saltaba en cólera contra ese tal Kokabiel. Haruka es fuerte, pero no lo suficiente como para enfrentar a un ser de tal calibre como es Kokabiel. Después de todo. El es uno de los lideres de Grigori, y su oponente es solo una niña de apenas quince años. Y por lo que Ise le conto con el asunto de esa espada Excalibur, muchos otros enemigos deben estar peleando con Haruka.

-Pásame el celular.


(Jovencita.)

-¡S-si! -dijo Ravel que se paraba firme al escuchar el tono de voz.

(Pásame con Hongo Akira.)

-P-pero... Ahora él se encuentra luchando contra unos caballeros -dijo Ravel asustada-, ellos son muy peligrosos.

(Arrójale el celular -dijo Ryuto algo irritado-, el tiene que hablar conmigo.)

-L-lo intentare...

Luego de que Ravel dijera eso, ella miro a la dirección de Akira, el estaba repeliendo las estocadas y cortes de las armas sagradas de los caballeros, sus manos parecían espadas que detenían las rápidas arremetidas de las hojas de los caballeros.

-Esto... -dijo Ravel- !M-maestro Hongo Akira-san¡ T-tiene una llamada importante.

Akira al notar de donde provenía la voz de Ravel, vio como un celular volaba en su dirección.

Saltando hacia atrás, atrapo el teléfono.

-¿Diga?

Dijo este mientras que evadía los cuatro estoques de espada.

-!Teniente Stein!

-¡Nosotros los caballeros del emperador! -dijo este que miraba al viejo anciano parado sobre la punta de la espada de uno de sus subordinados- ¡No podemos ser humillados de esta manera!

Moviendo su espada, el desgarrador corte penetro sin aviso, viendo como la sangre saltaba una malévola sonrisa se formo en los labios de Stein.

Ruler corto el pie derecho de Akira.

Akira soltaba el teléfono, y uno de los caballeros tomaba el celular.

-El numero al que usted llama en estos momentos se encuentra incapacitado -dijo cortando la llamada.

Akira vio como una de las espadas atravesaba su estomago.

Otra salía por su abdomen.

Y una última le mutilo su brazo izquierdo.

Cayendo ensangrentado, mutilado, vencido, solo algo le esperaba.

La muerte.

O eso era lo que pasaría si todo fuera según el plan de los caballeros. Pero no, Akira estaba hablando muy amigablemente con Ryuto por el teléfono, cuando le atacaban, este solo se defendía con sus pies, y para colmo de los caballeros, parecía pelear mejor con sus pies que con sus manos.

-!Maldición¡ -dijo Stein.

Los caballeros atacaban en tiempos, y aun si Akira debía estar distraído por la llamada, parecía estar más concentrado.


(Bien, te dejo a ti los detalles, estaré atento -le dijo Akira a Ryuto.)

-Sí.

Cortando la llamada, Ryuto miro a Issei, se podía ver la tensión en su rostro.

-Issei, cambio de planes.

Fue lo único que escucho el castaño antes de ser tomado por Ryuto y llevado como si fuera una princesa por los tejados y el tendido de los edificios. Antes de que el castaño se pudiera dar cuenta, ya se encontraban camino a Kuoh.

-!M-maestro¡

Ryuto seguía avanzando en línea recta por los bosques, se demoraría demasiado si siguiera el tendido eléctrico, o la mayoría de los caminos convencionales que iban por la montaña. En cambio el avanzo fuerte y derecho, sin preocuparse si delante había un barranco, saltaba y corría por las copas de los arboles, debía de avanzar hasta cierto punto.

-Issei, ¿Recuerdas como tensar tus músculos?

-¿M-maestro?

-No hay problema si no lo recuerdas -le dijo Ryuto-, después de todo, se como tensar los músculos, solo se necesita Ki.

Ryuto avanzo por unos pares de minutos más a una velocidad bestialmente brutal, pareciera como si un tren bala pasara entre las copas de los arboles. Deteniéndose en la copa de un árbol que se elevaba ligeramente sobre los otros. Ryuto, entonces ejecuto el plan.

Tomando a Ise, manoseo al castaño por todo su cuerpo, su mano derecha se deslizaba por la columna de Ise mientras tensaba los músculos de acero que Ise gano con el entrenamiento.

"El mismo entrenamiento, ahora veo por qué pudo resistir el Shintoukei. Debe estar muy agradecido con su maestro."

-¡M-maestro! -le dijo el castaño eufórico- ¡Donde mierda cree que está tocando!

-Que ruidoso -dijo Ryuto tocando una de las vertebras de su columna-,tan solo escucha.

Ise estaba con todo su cuerpo estirado, pero sus manos estaban pegadas firmemente a su cuerpo, su piernas estiradas y ligeramente flexionadas, como si estuvieran preparadas para caer y rebotar. Todo su cuerpo estaba firmemente flexionado y tensado. Parecía un pedazo de de acero y sus pies eran la punta.

-Tan solo los he tensado un poco, cuando hagas presión con tu Ki serás capaz de liberarte.

Ryuto se acomodo en dirección hacia Kuoh.

-Ahora... -dijo Ryuto entrecerrando los ojos como si buscara algo-, ya lo encontré.

Tomando a Ise con su brazo derecho y apuntando con el izquierdo, con los ojos entrecerrados, con sus piernas firmemente puestas en la copa del árbol. Lanzo a Ise como si se tratara de una jabalina, su brazo derecho se tenso de tal manera que llego a estar completamente rojo, las venas resaltaban y luego de mover su torso y su brazo a una velocidad feroz, nuestro castaño volaba como el proyectil de un cañón.

Como si fuera un pedazo de acero, con sus piernas por delante, con la posición de puntas estas cortaban el viento.

"¿Por qué los Maestros tienen que ser siempre tan exageradamente locos?" pensaba el castaño.

[¿Siempre son de esta manera?]

"Claro, esto no es nada con otras ideas que ha tenido el maestro Shirahama."

Ise se encontraba volando por los cielos, como un pedazo de metal. Debido al tipo de lanzamiento que hizo su maestro, viajaba a velocidad constante a la ciudad de Kuoh, tomando en cuenta que tardaría unos minutos en llegar, el castaño charlaba con Ddraig respecto a lo loco que eran sus maestros.

[Aunque debo admitir que es una buena idea.]

"De que es una buena idea, es una buena idea, pero por lo menos me la pudo haber mencionado."

[En eso tienes razón.]

"Ddraig, una vez que lleguemos, ¿qué crees que debemos hacer?"

[¿No querías ir a salvar a tu mujer?]

"Quiero apoyar a Haruka, esta enfrentándose contra Kokabiel. Pero, por lo que dijo Ravel, el maestro parece estar en un apuro."

[¿Realmente crees que lo podrían llegar a vencer?]

"Tienes razón, eso es imposible."

[Concéntrate en salvar a tus mujeres. ]

"Cierto, ni Haruka ni Mikan son buenas con el Ki."

[¿A qué te refieres? No se suponen que todos ustedes pueden manejar eso del Ki.]

"Si eres un maestro o un experto, pero también debes a prender a dar golpes con el Ki. Escucha Ddraig, el Ki no Hatsudou (Invocador de Ki) es el primer nivel, es el nivel mas común entre la mayoría de los discípulos mas jóvenes. El Ki no Kaihou (Liberador de Ki) se puede decir que es el nivel intermedio, la mayoría de los llamados "expertos" o discípulos avanzados están en este nivel. Pero el Ki no Shouka (Contenedor de Ki), ese ya es otro nivel, en cuanto alguien ya es capaz de entrar en ese nivel, puede ser considerado de nivel maestro, o por decirlo así, el ya entro en las ligas mayores."

[¿Que tienen de diferentes todos esos?]

"Para ponerlo simple, en el Ki no Hatsudou uno ya puede dar golpes con Ki, en pocas palabras puede poner energía o aura a sus golpes. En el Ki no Kaihou el estilo del usuario se empieza a ver, unos tienden a ser más silenciosos y otros mas agresivos, eso se conoce como Tipo Sei y Dou , hay diferentes tipos de técnicas que se adaptan para cada estilo, por ejemplo, el Seikuken es del tipo Sei y el Shinogidachi suele ser ocupado mas por los tipos Dou. En el Ki no Shouka, la cosa cambia bastante, el usuario además de poder manipular su Ki perfectamente ya es capaz de poder contrarrestar el Ki del oponente, es como desviar o contener los ataques del enemigo y ser capaz de devolvérselos."

[Socio, ¿qué es eso del tipo Sei y Dou?]

"Bueno, según tengo entendido, la naturaleza del Ki es dual, estas dualidades son el tipo Sei (Silencioso) y el Dou (Movimiento), una persona solamente podrá ser capaz de ocupar uno naturalmente de los dos, obviamente puede aprender a ocupar el otro, pero ese ya sería el secundario, además de que es imposible ocupar ambos al mismo tiempo debido a que uno pone una presión monstruosa en el cuerpo, lo cual solo trae más daño."

[Mmm... Pero, en que se diferencian ambos.]

"Normalmente el usuario del tipo Sei pelea ocupando mas sus técnicas y habilidades, intenta no dejarse llevar por la ira, son el tipo de personas que ocultan su intención de luchar y lo liberan rápido, un ejemplo es como cuando me concentraba en la pelea contra el blanco y además de concentrar todo mi Ki para ocupar el Shinogidachi de manera rápida y letal, pelean de esa manera. En contraparte los tipo Dou son más ruidosos a la hora de luchar, ya que ellos ocupan más su ira para lograr sobrepasar sus límites, son el tipo de luchadores que pelean ocupando sus sentimientos fuertes como incentivo, en este caso la ira. Yo y Haruka somos más del tipo Sei, aunque el maestro dijo que tengo potencial para ocupar ambos Ki."

[Eso es bueno, si fueras de ese tipo Dou entonces te dejarías llevar por los sentimientos del Boosted Gear y terminarías ocupando el Juggernaut Drive.]

"¿Que es el Juggernaut Drive?"

[Algo que no debes ocupar por nada del mundo socio, obtienes gran poder pero a costa de tu energía, en tu caso la vitalidad o longevidad.]

"Me da poder pero como no tengo grandes cantidades de energía o Ki para que lo consuma, este termina yendo por mi vida."

[Si, muchos usuarios murieron por ocupar el Juggernaut Drive, además debes saber que una vez es activado la ira y el miedo se apoderan de ti y solo traes muerte y destrucción.]

"Y el efecto termina si el usuario es vencido, o su cantidad de energía o su longevidad se acaban."

[Si, y no debes olvidar que intuye un estado de rabia y miedo sobre tu conciencia.]

"Entiendo, Juggernaut Drive es malo, mejor ocupar ambos Ki a tener que entrar en ese nivel ... a no espera eso también es malo."

[También - dijo el dragón cambiando el tema-, puede que no solo Kokabiel esté interesado en esa espada.]

"Crees que pueden haber más enemigos, ¿como la división armada?"

[Recuerda al alemán que conocimos antes, ese tal Friedrich.]

"¿Crees que él podría estar metido en todo esto?"

[Si. Después de todo, tenía una sensación muy similar a la de esas exorcistas, sobre todo, parecía que era un usuario de alguna espada sagrada.]

"¿Realmente crees eso?"

[Pienso eso, pero también pueden ser solo conjeturas mías.]

"Bien -le dijo Ise al dragón-. Por ahora, iremos donde Haruka y limpiare el piso con ese ángel caído."

[No te confíes, si te confías pierdes, ve con cautela, y no dudes.]

"Lo sé."

Ise se fijo como su charla se acaba en un buen momento, este ya entraba en la ciudad, sintiendo las presencias de todos, el castaño volaba por los cielos como un proyectil de artillería, miraba la pequeña ciudad, sin darse cuenta, estaba a unos cientos de metros de la academia.

Pero lo que le esperaba en ella...


Academia Kuoh

Club de la Investigación Oculta


Momentos antes...

-Se que lo que dije puede sonar un poco soberbio -decia Kokabiel que caminaba por el salón del club-, pero yo pienso de esa manera.

-¿Por qué nosotras? -le dijo Rias.

-Pensaba comunicarme con los Maou, pero eso sería muy molesto, tendría que pedir cita y esperar una respuesta -decia Kokabiel mientras miraba por la ventana del club a la vacía academia-, pura burocracia. Y yo tiendo a ser más directo.

Rias y Sona miraban algo nerviosas al ángel caído, ha ambas le bajaba un ligero sudor frio por la espalda, la sola presencia de Kokabiel las ponía así de nerviosas. Akeno y Tsubaki estaban igual, aunque ambas estaban atrás de sus amas, obviamente le ofrecieron un poco de té y bocadillos a Kokabiel. Pero este no quería causar molestias. El resto del sequito de Sona estaba en una esquina, no hacían contacto visual con Kokabiel.

-Y que opinan de esta beneficiosa alianza para ambas partes, tanto demonios como ángeles caídos salimos ganado, ¿No lo creen?

-Nosotras no tenemos...

-!Vamos¡ -le dijo el ser de alas negras interrumpiéndola-, Sona Sitri, tu sabes lo beneficiosa que resultaría si ustedes nos apoyaran en esta guerra contra el ciel...

-¡Kokabiel! -dijo Rias mirándole directamente a los ojos-, Nosotras no tenemos el poder de tomar decisiones tan grandes.

-Hmpf -resoplo ligeramente Kokabiel mientras miraba a Rias-, por eso es que sigues siendo débil, Rias Gremory.

(Kokabiel-sama.)

Kokabiel miro al par de jóvenes que le miraban con cierto enfado. Dándose la vuelta y caminando a una de las esquinas del salón, dando la espada a las jóvenes demonios, mientras miraba a la pared, atendió la llamada de su subordinado.

-Te escucho fuerte y claro.

(Valper Galilei completo la espada, dice que ya no necesita ganar más tiempo.)

-Bien, ten todo listo, estaré listo en unos minutos.

(Si, Kokabiel-sama.)

Una sonrisa se veia en el aterrador rostro del ángel caído, relajando un poco su vistosa y aterradora sonrisa, se dio vuelta.

-¡Señoritas! No, sería mejor llamarlas Ojou-samas -dijo el ángel caído mientras les hacia una burlesca reverencia-, el tiempo se ha acabado. Si ustedes no aceptan entonces se volverán la primera baja. Destruiré esta mísera ciudad como aviso de que la guerra a comenzado. Tienen quince minutos para elegir.

-Esper...

-Las espero en el patio.

Desapareciendo en un brillante haz de luz que encegueció a las jóvenes demonios, Kokabiel ya no estaba.

Luego de que las chicas recuperaran la vista, se dispusieron a actuar.

-¡Akeno! Llama a Haruka. Dile que se apresure.

-Rias, yo y mi sequito crearemos una barrera alrededor de la ciudad.

Mientras Rias le asentía a Sona, Tsubaki y el resto ya estaban saliendo del salón.

-Si necesitas más ayuda, vendré inmediatamente -le dijo Sona a punto de salir.

-No, tú tienes que mantener la barrera -le dijo Rias mirando a Sona a los ojos-, Haruka me ayudara.

(¡Akeno-sempai!)

-Haruka -dijo Akeno-, ¿Donde te encuentras ahora?

(Estoy llegando a la academia.)

-Bien, dense prisa por favor.

(¡Claro!)


Haruka miraba a su grupo, aun si los chicos eran demonios, eran demasiado lentos.

-Mikan, cuida de los sempais y de Koneko -dijo Haruka con una mirada algo seria-, yo me adelantare.

-¡Espera!

Pero sin prestarle atención a Mikan, Haruka se alejo a una velocidad increíble, antes de que pudieran darse cuenta, la chica ya se encontraba corriendo y saltando entre los tejados y el tendido eléctrico.

-Maldición -dijo Mikan viendo como Haruka se alejaba-, espero que esa pervertida este bien.

-Kushinada-san -le dijo Kiba- vamos.

-¡Sí! -le dijo Mikan.

Los jóvenes demonios corrían lo más rápido que podían. Mikan intentaba no adelantarse demasiado.

Haruka ya llegando a la academia pudo ver como afuera se encontraban Sona y su sequito, parecían estar preparándose para activar un tipo de barrera.

-¡Kaichooo! -grito Haruka.

-¡Haruka! -dijo Sona viendo como Haruka se detenía de golpe frente a ella-, ¿Donde se encuentran Saji y los demás?

-Mikan los está acompañando -dijo Haruka viendo un ligero resplandor que provenía de la academia-, Yo me adelante.

-Bien, nosotros formaremos una barrera alrededor de la ciudad, pero también estará una más pequeña alrededor de la academia -le dijo Sona formando algo parecido a una muralla de cristal, esta era hexagonal-. Con esto, a menos de que algo desastroso ocurra, no habrá daños en el exterior.

-Kaicho, no sabía que los demonios podían hacer un A.T. Field -dijo Haruka que miraba asombrada a Sona-, se supone que solo los EVA y los ángeles podían hacerlos.

-Haruka -le dijo la torre Yura un poco irritada-, no hay tiempo para hablar de Evangelion.

-Tan solo entra y salva a Rias -le dijo Sona-, se encuentran en el viejo edificio.

-Sí~~~.

Haruka entro por una abertura en la barrera, la cual fue cerrada, luego por Sona.

Haruka podía ver el ligero brillo proveniente de la zona del gimnasio, luego ella se dispuso a llegar donde Rias y Akeno.

"Bien, ahora tan solo tengo que ocultar mi presencia y moverme rápido."

Esperando pasar desapercibida a los ojos curiosos de Kokabiel , lo cual al parecer hizo. Entrando al salón del club, pudo ver como Rias y Akeno miraban por la ventana al patio de la Academia.

-Rias-sempai, Akeno-sempai -le dijo Haruka a ambas-, he llegado para salvar el día.

-¡Haruka! -dijeron ambas al ver a la pelinegra-, el resto, ¿donde están Kiba y Koneko? -le pregunto Rias algo nerviosa.

-Vienen en camino, Mikan los está acompañando -le dijo Haruka a una preocupada pelirroja-, ¿dónde está mi bolso?¿creí haberlo dejado sobre el sofá antes de salir?

-Ah, lo había guardado junto con los demás -dijo Akeno apuntando a la puerta de una habitación.

-Oh, gracias -dijo Haruka quien entraba en la habitación-. Si me disculpan voy a cambiarme.

-¿Cambiarte?

-Sip, no me gustaria ensuciar el uniforme que a Ise tanto le gusta.

Entrando en la habitación, Rias y Akeno se miraron, sin ni siquiera haber pasado un minuto, Haruka ya estaba lista.

-Bien -dijo la pelinegro que salía vistiendo una sudadera con capucha de color amarillo y pantalones, una camiseta sin mangas negro, medias rojas y zapatillas blancas-. ¿Qué vamos a hacer?

Rias miro a Akeno y asintió.

-Haruka -le dijo Rias-. Nosotros debemos detener a Kokabiel.

-Ósea que debemos ir a pelear contra el -dijo Haruka con un ligero brillo en sus ojos.

-Haruka, el no es como Sona o nosotras, es mucho más fuerte, incluso mucho más fuerte que Issei-san -le dijo Akeno un poco preocupada por la actitud que mostraba.

-¿Pero solo tengo que hacer tiempo verdad? -le dijo Haruka a las sempais mientras ataba su cabello en una cola de caballo en el lado derecho de su cabeza.

-Sí, debemos mantener ocupado a Kokabiel hasta que Sirzechs-sama y sus tropas lleguen -dijo Akeno.

-Y al final si le comunicaron la situación a Sirzechs-sama -dijo Haruka que miraba a Rias.

-No había de otra -dijo Rias-, aun si quería resolver todo esto yo misma, esto es demasiado.

-Sí, es cierto -dijo Haruka.

-Al parecer ya anocheció -decia Akeno.

Haruka entonces miro a Rias directamente a los ojos y le hablo con tono serio.

-Yo iré al frente y ustedes se quedaran aquí -dijo la pelinegra-, yo lo mantendré ocupado, no saldrán hasta que lleguen Mikan y el resto, entonces, hay podrán darme apoyo.

-E-espera, eso es demasiado peligroso Haruka. Si algo te llegara a pasarte, no podría...

-¿Entonces ustedes irán al frente y yo seré el apoyo? -le dijo Haruka seria-. Mi trabajo es protegerlas a ambas herederas. De los clanes Gremory y Sitri, y si es posible a sus respectivos sequitos.

-Aun así, es demasiado peligroso, debemos esperar a que lleguen el resto.

-Rias-sempai -le dijo Haruka-. Ise me dijo que debía proteger a todas las personas que fueron amables con nosotros. Por eso no dejare que un maldito cuervo se salga con la suya -al terminar de hablar, Haruka salió del salón del club con una mirada decidida.

-Haruka...

Rias estaba por seguir a Haruka, pero Akeno la tomo de la muñeca.

-¡Rias! -le dijo Akeno fuertemente-, Haruka tiene razón, no puedes ir tan libremente al campo de batalla.

-¡Suéltame Akeno! -le respondió la pelirroja-, No puedo dejar que mi kohai haga algo tan peligroso.

-¡RIAS¡ -le grito Akeno-. Esperemos a los demás, no deben tardar demasiado. Además, yo también quiero ayudar a Haruka, ella también es mi Kohai.

-Entonces...

-Rias, esperemos al resto, una vez estemos todos podremos apoyar mejor a Haruka.

-Tsk -ese era el ruido del chasquido de la lengua de Rias-, está bien.

-Gracias.

Rias se soltó de Akeno, y cruzo sus brazos, Akeno le miraba satisfecha.

Haruka caminaba lentamente al lugar donde esta Kokabiel. Siguiendo la luz dorada que provenía de esa zona. Caminando lenta y precavidamente.

-Jefe -dijo Freed-, ¿Me deja probar esta belleza de espada sagrada con aquella zorra hereje?

Freed apuntaba la "Excalibur" a una proveniente Haruka.

-Me gustaria que la probaras -le dijo el Caído-, pero espera hasta que el comprador haya llegado.

-¿Se refiere a ese viejo mayordomo? -le dijo un anciano regordete que vestía como un obispo.

-Debe estar por llegar -dijo Kokabiel-, después de todo, los alemanes son muy puntuales.

Mientras Haruka se acercaba, se dio cuenta de los niveles diferentes de cada uno.

"Ese tipo que empuña esa espada, no se ve muy fuerte. Y el viejo con un solo golpe lo mato. Pero, ese caído esta a un nivel totalmente diferente de todos nosotros. Tiene demasiado Ki en su cuerpo, aun si no lo sabe controlar, posee demasiado, quizás si Ise estuviera aquí, junto a Mikan podríamos vencerlo. Por ahora intentare no provocarlo."

Haruka ya se encontraba lo suficiente cerca para oír la conversación que ellos tenían.

-...Entonces me dejara violarla luego de matarla, Jefe?

-No sería mejor matarla después de violarla -propuso el viejo obispo.

-Pero no sería divertido de esa forma, aunque seria interesante ver su expresión.

-Sería muy simple si lo haces de esa manera, Freed -le dijo el caído que miraba a Haruka-, deberíais torturarla y ya cuando este rota, la matas.

-Y si mejor le preguntamos a ella jefe -dijo Freed, dirigiendo su atención a Haruka- ¿Que previeres señorita hereje?

-¡De que mierda me hablas! -le grito Haruka a Freed-. Me importa una mierda su conversación.

-Que fina...

-¡Y tu cuervo hijo de puta! -dijo Haruka apuntando a Kokabiel-, ¡Si vas a decirme algo!¡Baja y dímelo a la cara caído bastardo de mierda!

-¿Bajar? -dijo Kokabiel burlesco- ¿Por que debería bajar a tu nivel, insecto?

-Tienes razón mejor yo subo.

Saltando a una velocidad impresionante, avanzo de una forma espontanea, moviéndose ciega a los ojos de Kokabiel y logro conectar un golpe de puño en la mejilla del caído.

Pero este solo sonreía.

Haruka retrocediendo a su anterior posición, pudo ver como su golpe causo leve daño en la mejilla del caído.

-Tsk.

-Eso es todo lo que tienes -dijo el caído tocándose la mejilla izquierda-, aunque debo reconocer que para ser una simple humana, eso fue bastante impresionante.

"Maldición, ese maldito tiene una piel demasiado dura, todo ese Ki que tiene acumulado ha fortalecido su cuerpo, y no soy tan hábil para dar golpes basados solo en Ki."

-Cuervo de mierda, su piel es dura, y para mas tiene todo esa cantidad de Ki en su cuerpo -murmuraba la joven para sí misma-, si solo pudiera concentrar el Ki, Ise aprendió el Shintoukei y el Shinogidachi debido a que puede ver el Ki, en cambio yo solo apenas llevo el Seikuken.

-¡¿Que murmuras humana?! -le dijo el caído- ¡¿Acaso ya te has dado por vencida?!¡¿Nuestro poder es demasiado para ti?!

-¡Cierra el maldito pico, cuervo! -le grito Haruka-, no te creas mucho solo porque no puedo darte golpes basados solo en Ki.

-¿Ki? -dijo el viejo- ¿Acaso tu eres un artista marcial?

Haruka entonces se fijo en los ojos del viejo obispo, la repugnante mirada que puso sobre ella, una mirada asquerosa que solo hizo enojar mas a la pelinegra.

-Oe Valper, ¿quieres decir que esa mocosa es igual a ese viejo? -le pregunto Kokabiel.

-Si, fíjese en la postura de combate que tiene y porque ocupa términos muy similares a las de Matsui Ryunosuke.

-Oe Valper, no puedes ir rebelando el nombre de nuestros aliados tan fácilmente -le dijo Kokabiel.

"¡¿Qué?! La escuela Ninten Ichi Ryu esta aliada con Grigori."

-¡Harukaaa!

La pelinegra mirando de reojo hacia atrás pudo ver como Rias, Akeno, Koneko, Kiba, Mikan y Xenovia venían a su posición.

-¿Refuerzos?

-No te preocupes Freed, nuestro cliente ya está por llegar, tan solo aguanta un poco.

-Claro viejo -le contesto Freed a Valper.

Kokabiel, miraba un poco divertido todo lo que sucedía, y viendo como aun necesitaba un poco más de tiempo, improviso.

En eso una sexy rubia que ocupaba un traje de látex blanco, se acercaba a una marimacho que tenía su cabello atado en una coleta inclinado a el lado derecho.

-Mikan -llamo Haruka-, ¿Como llevas el entrenamiento?

-Bromeas...? -le dijo la rubia irónica-, recién estoy a prendiendo a dar golpes con Ki, recuerda que tu y yo somos iguales.

-Solo fuerza bruta.

-No somos tan talentosas como Ise. Nuestro talento es la fuerza física.

-No sé porque creí que serias nuestra arma secreta -le dijo Haruka.

Mientras ellas dos conversaban en su propio mudo. Kokabiel, quien tenía la luna de la noche alzándose sobre su espalda. Yacía sentado en una silla mientras miraba desde arriba. Aclarándose un poco la voz, hablo.

-Y entonces -llamo el caído mirando a Rias-. ¿Sirzechs vendrá? ¿O será Serafall?

-En lugar de Onii-sama y Leviatán-sama, nosotros...

Un resplandor y un gran bang fue lo único que se vio.

Una gran explosión vino desde donde estaba el gimnasio, y se podía ver un gran cráter, el gimnasio fue volado completamente.

-¿Cuánto tiempo más me hará esperar ese alemán? -murmuraba Kokabiel-, esto se está volviendo aburrido.

"¡¿Que mierda?! Esa lanza de luz es realmente grande. Además de que tiene tal poder destructivo. Si eso llegara a golpearnos..."

-...Haruka... -le dijo Mikan seria-, solo debemos ganar tiempo, ¿cierto?

-...Si... -le dijo la marimacho un poco ida luego de ver semejante poder-, una hora.

-Una hora... -decia Mikan mirando la lanza de luz que yacía enterrada en el cráter.

-Debemos aguantar por lo menos una hora -dijo la pelinegra.

-¿Tienes miedo Haruka?

-...Yo no tengo miedo -decia Haruka apretando sus puños-. No, yo no puedo tener miedo, no puedo dejar que el miedo me posea.

-Es así -le dijo Mikan-, pues yo tengo, tengo mucho miedo -decia está forzando una sonrisa-, mira como tiemblan mis manos.

-...Mikan...

-Mira a Rias-sempai y a Akeno-sempai -decia la rubia.

Las manos de Rias y Akeno temblaban ligeramente, y se veia como el sudor bajaba por su rostro, era un sudor frío. Haruka veia como todos estaban de la misma manera, estaban asustados, un terrorífico miedo les invadía.

-Ellas a pesar de estar asustadas no van a retroceder -dijo Mikan-. El miedo te alerta de los peligros, no te hace débil.

Mientras ellas dos tenían una conversación, Kokabiel miro a Rias.

-Bien, por ahora dejare que peleen con mi mascota. La cual he traído del infierno.

Kokabiel chasqueo sus dedos. Desde una profunda oscuridad un estruendoso sonido de la tierra siendo azotada se lograba oír. Algo se alzaba a la mirada de los presentes, quienes con asombro miraban. Tal vez ocho, no diez metros de alto. Un cuerpo enorme, cuatro patas muy gruesas. Garras que crecían de estas que se veían tan afiladas como cuchillas. Ojos rojos que resaltaban en la oscuridad y una boca con colmillos enormes, tan cerca uno del otro, y entre los espacios de cada colmillo se veía la respiración del animal saliendo. El animal al que se parecía mas era un Perro.

Con un aullido que hacia estremecer la tierra el cual salía de sus tres cabezas, estas tres aullaron al mismo tiempo.

-Cerberos, eh, es solo un maldito perro gigante -dijo Haruka-, una quimera o una mantícora hubiera sido mas sorprendente.

-También una hidra -le dijo Mikan-. En los RPG siempre son una molestia. Tienen demasiadas cabezas y poseen regeneración.

-¡¿Y que les parece un basilisco?!

El grito de Kokabiel nombraba a la otra bestia que se alzaba al lado del cerbero, un basilisco, de un tamaño de cinco metros. Con el cuerpo y la cara de un gallo, el cuello y la cola de un reptil y unas feas alas de murciélago. Además tiene cresta y barbas. La cola tiene escamas y está rematada con algunas plumas. Sus ojos son de un rojo brillante.

-Tsk -chasqueando la lengua Haruka miraba a él basilisco-. Mikan, creo que este no esta tan mal.

-Sí, pero hubiera preferido una hidra.

-Haruka, nosotras te apoyaremos -le dijo Rias que venía junto con Xenovia.

-Kushinada-san -le dijo Akeno, esta ya se encontraba a su lado junto con Koneko y Kiba-. Acabemos rápido con el basilisco.

Los equipos ya estaban formados. Haruka, Rias y Xenovia se encargarían del Cerberos de diez metros. Mientras Akeno, Mikan, Koneko y Kiba tomarían al basilisco. Kokabiel miraba con una sonrisa.


Cercanías de la Academia Kuoh

Dojo de artes marciales


Aquí se llevaba lugar un combate para mantener a un solo hombre inmovilizado. Ese hombre es Hongo Akira.

Ahora de los cinco caballeros que llegaron solo dos quedaban con vida. Uno perdió su corazón cuando fue arrancado de su pecho. Otro recibió un golpe mortal en la entrepierna, llegando a morir prácticamente por el dolor causado por ese golpe. Y otro fue degollado por una mano que penetro desgarrando su cuello, los cadáveres de los tres caballeros yacían en el piso empapados en sangre.

El líder de los caballeros el Teniente Stein Von Kleist seguía con su espada firme tomada con ambas manos. El otro caballero estaba tirado en el piso fuera de sí, sus dos ojos habían sido arrancados por Akira, sus manos entraron por el duro metal del Yelmo que ocupaba y le arranco los ojos.

Las pociones de "Agua Carmesí" se habían agotado, aun si llevaban unas cinco con ellos. Todas fueron ocupadas por esos tres cadáveres que yacían en el piso.

(Viejo de mierda, sus manos parecen las puntas de una lanza entrando como si las armaduras fueran simples hojas de papel.)

-Juro que lo voy a matar, lo matare, lo matare, lo matare, lo matare -murmuraba Stein para sí mismo- ¡Viejo de Mierda!

Stein estaba por saltar con Ruler por delante pero alguien lo sujeto del hombro.

-Mi joven señor -le dijo un viejo mayordomo-. Ya es hora, el relevo a llegado.

-Tsk -chasqueo la lengua Stein mientras miraba a Akira-. Bien, procederé según lo planeado.

-Me alegro que así sea.

-Horst -le dijo Stein-. ¿Quién me reemplazara?

-Un usuario de la zweihander.

Detrás del viejo mayordomo llamado Horst, un hombre cubierto por una manta negra, que le hacía de capucha, se acercaba.

Un hombre vestido con una armadura tachonada de cuero que cubría su hombro izquierdo y protegía su torso con un pedazo de hierro, vestía unos pantalones negros, se veían unas grebas de hierro negro en sus piernas. Una capucha larga de un oscuro color negro cubría su rostro, y le servía de capa.

Akira no podía ver el rostro del usuario de la Zweihander.

La Zweihander era una espada de procedencia alemana, se creó como contramedida contra las picas de los ejércitos. Era una arma muy difícil de ocupar, pero en las manos adecuadas era mortal, después de todo, era un ultra-espadón creado para partir a la mitad.

La espada media ciento ochenta centímetros, desde la base del pomo hasta la punta. La hoja de ciento cincuenta y la empuñadura de treinta centímetros. Era también de acero, un acero que reflejaba los rayos del sol. La empuñadura estaba cubierta por cuero rojo y unos cuantos hilos de cobre unían todo.

No era una espada que destacara, no tenia partes de oro o gemas o runas mágicas en ella, era solo un resistente pedazo de acero.

Solo era un espadón de acero, una gran espada.

-Bien, Marcos -llamaba Horst-, solo debes vencerlo. Si lo logras. Serás un caballero del emperador.

-...

-Me alegro que lo hayas entendido. Una vez termines con él, te contactaremos-le dijo Stein que tapaba Ruler con una manta blanca.

-Es hora mi señor -le dijo el viejo mayordomo llamado Horst-, debemos ir por la espada del Emperador.

-Excalibur solo es digna de un rey -dijo el caballero.

-No de un rey, de un Emperador.

Ambos hombres estaban por marcharse, pero una voz inesperada interrumpió.

-¡M-mis s-señores! -le dijo el caballero que estaba ciego- ¡Esperen! ¡No me abandonen en este país olvidado!

-Pensé que estabas muerto -dijo Stein tomando unas vendas y intentando cerrar la herida en sus ojos-, con eso podrás aguantar hasta llegar a casa.

-Mi señor -le dijo Horst-, si lleva a ese caballero nos retrasaremos.

-No puedo olvidar a uno de mis hombres -le dijo Stein-, los demás están muertos. El fue el único que logro sobrevivir.

-No me refería a eso, usted volverá con el Emperador, ese caballero está demasiado herido como para acompañarnos al siguiente campo de batalla.

-¡Horst! No me vengas con estupideces, tú no eres tan fuerte como para plantarle cara a un dragón.

-Ciertamente, pero quien dijo que pelearía, recuerde que solo queremos la espada, no necesitas ganar más tiempo con este hombre muerto -dijo el mayordomo mientras miraba a Akira-. El Emperador solo quiere la espada. Una vez la tenga, por fin podremos ir al frente.

-...Tienes razón -dijo Stein-, solo queríamos la espada.

Ambos asintieron, el caballero saco un extraño pergamino y comenzó a recitar un conjuro. El mayordomo desapareció en solo un susurro, como si el viento se lo hubiera llevado.

Akira están por saltar donde Stein pero alguien se interpuso en su camino.

Un corte de la zweihander venía a una velocidad mortal, saltando atrás, vio como otro corte horizontal venia, intentando evadir la espada, vio como la punta se enterraba en el piso y la hoja avanzaba hacia él, el usuario del arma venia desde el otro extremo, listo para golpear a Akira.

Akira evadió el golpe de Marcos. Como si se tratara de una broma de mal gusto este sostenía el ultra-espadón con un solo brazo, mientras que en el otro llevaba un guantelete con púas en los nudillos.

"Esa armas en sus manos, además de la espada llevaba puesto unos caestus en ambas manos."

Los Caestus son unos antiguos guantes de batalla, ellos para golpear con las manos, perfectos para quien disfruta pelear con las manos desnudas. Existían de distintos tipos, pero el mas común eran unos guantes de cuero con púas o cuchillas en los nudillos.

-Tsk, este es más complicado que el otro caballero -murmuraba Akira.

El pergamino que acababa de ocupar Stein se quemaba en sus manos, y las cecinas lo envolvían como un remolino. Luego de que el remolino de cenizas tapara por completo a Stein, el remolino se elevo y exploto, las cenizas se esparcían por todo el lugar.

Ahora solo los cadáveres de los caballeros acompañaban el duelo entre Marcos; el usuario de la zweihander y Akira; el viejo artista marcial.

Akira noto como Marcos era más experimentado en batalla que los cinco caballeros con los que se enfrento hoy, aun si su espada pareciera ser débil en comparación con Excalibur Ruler, el movía esa hoja mortalmente, y tenía esas molestas armas en sus manos, las caestus.

El nivel de Marcos era mucho mayor que el de los caballeros y Stein, el usuario de la zweihander no cometía la estupidez de hacer demasiados movimientos, solo efectuaba los necesarios, en cambio los caballeros a menudo gritaban y intentaban atacar con complejas técnicas, mientras que Akira respondía de manera simple.

Marcos avanzo con el espadón sobre su hombro, corriendo directo, Akira lo iba a recibir con una patada simple de Karate a la entrepierna. Pero, Marcos freno unos pasos antes y la espada por la inercia y la fuerza del brazo derecho con la cual la empuñaba, avanzo brutalmente en un corte horizontal como si estuviera barriendo la zona frente él.

Akira iba a detener la espada con sus manos desnudas, pero no lo hizo debido a la fuerza con la que venía el arma. Si lo hacia la fuerza del golpe le dejaría muy dañada la mano. Por tanto, salto la hoja, pero en ese momento el puño izquierdo de Marcos iba directo a el tórax de Akira.

El puño conecto y Akira fue arrojado lejos. El viejo aterrizo de pie y pudo ver como su oponente ahora venía con la espada tomada con ambas manos sobre su hombro.

Marcos salto con gran fuerza con la espada sobre su hombro y intento dar un corte vertical al caer. Akira solo lo evadió haciéndose hacia el lado derecho.

Pero en el momento en que estaba por dar el contragolpe, Marcos movió la espada de la misma manera que antes y golpeo fuertemente a Akira en el lado izquierdo del tórax. Aun si no tuvo tiempo de cambiar de lado la hoja y apuntar a Akira, logro golpearlo fuertemente en el lado derecho de su cuerpo, mientras las manos de Akira no bloquearon el golpe.

Akira nuevamente fue arrojado lejos pero esta vez el usuario de la zweihander no lo siguió.

"Esto es malo. Este tipo es mucho más fuerte que esos caballeros. El desgraciado tiene una fuerza similar a la de un maestro."

Akira pensado eso miraba de reojo sus manos.

Estas estaban llenas de cortes, un rojo color las cubría y la seca sangre estaba sobre ellas. Pero la herida de su antebrazo de derecho aun estaba abierta, y aun si tensaba los músculos para que no sangrara demasiado, la sangre aun salía de esta herida.

"Estoy en un problema. Mis manos ya no pueden bloquear ataques. Si pierdo mis armas entonces me matara."

-Tsk -se escuchaba de Akira, quien se levantaba-. Odio ponerme viejo.

Un feroz combate a muerte estaba por comenzar.


¿?

Lugar Desconocido

¿?


Reunidos estaban en un palacio de mármol, en un salón completamente hecho de mármol con un estanque de agua clara y cristalina, todos ellos estaban sentados o apoyados alrededor del estanque, siete figuras miraban el interior de la fuente, alrededor suyo sirvientes los atendían, les daban tragos de ambrosía o hidromiel, uno incluso pidió cerveza.

Comiendo y conversando entre ellos siete, veían el acto o la "comedia" que se les presentaba en esa ocasión.

Una jovencita de cabello negro encaraba a un hombre que se alzaba desde los cielos. Este ser con diez pares de alas negras gritaba y gesticulaba divertido, como si tuviera todo el control en sus manos.

Mas no sabía que era un simple peón.

Los siete reían y se burlaban de este ignorante y orgulloso ser. Ellos sabían que el solo era el peón de alguien más.

Uno pidió que le trajeran mas cerveza, otro con tono molesto se quejaba de por qué estaban viendo algo tan aburrido, siendo que en otro lugar sucedió algo más interesante.

Y, así era, antes vieron la pelea de un viejo hombre de pelo y barba canoso. Este viejo peleo contra un grupo de caballeros y protegió a unas jóvenes.

Mientras observaban esa pelea, uno dijo estar encantada en la manera en la que atacaba ese viejo, yendo con un brutal y firme ataque.

Otra se quejaba de por qué las jóvenes no estaban heridas o que alguna hubiera muerto, le parecía molesto que solo un lado sufriera daño, decia que debía ser igual para ambos lados.

Otro admiraba a ese caballero que le planta cara a ese viejo.

-Te dijo que el mas sobrealiento es ese joven -decía con una sonrisa mientras acercaba una jarra de hidromiel a su boca.

-Oh vamos -le contestaba otro que comía una carne muy roja, cada vez que habla se veían sus dientes rojos y como sus labios tienen un fuerte color carmesí-, es cierto que tiene habilidad pero no se compara con ese viejo, tiene la experiencia de años de batallas.

-Vamos, Vamos... -exclamaba otro-, se que el otro combate puede llegar a ser emocionante, pero Deagonis quiere ver que sucederá con esa mujer.

Deagonis se encontraba en la sala, estaba de pie cerca al estanque, mientras los demás se apoyaban él se mantenía firme de pie.

Todos miraron al Señor y Amo de ese lugar, su mirada estaba puesta sobre la joven.

-Tienes una mirada muy seria sobre esa joven de pelo negro -le dijo uno.

- ¿Ha tomado interés en otra mujer? -le pregunto otro.

-...

-Sin respuesta, he.

-Al parecer aun sigue siendo un tema complicado para él -decia una dulce voz femenina que se acercaba a la fuente desde lejos-, pero si te interesa, realmente no me importa que la llames.

-...

-¡Tu! -le grito uno apuntándola con su dedo-, traidora, como osas mostrar tu cara.

-Si tanto te molesta mi rostro, tan solo no lo mires.

-Bien -dijo resoplando uno y mirando con ojos de asesino-, te quitare esa mascara de la que estas tan orgullosa.

Aixa miraba burlesca a quien le dirigía un gran odio hacia ella.

Deagonis por otro lado seguía mirándola. Seguía mirando a Haruka. Ella le recordaba a cierta mujer, una mujer que compartió mucho con él.

-...No es ella...

La atención de todos se dirigía a Deagonis. En sus ojos se veía una profunda tristeza.

Incluso quien dirigía su odio endemoniado a Aixa miraba sorprendido a Deagonis. Aixa lo miraba.

-...Tan iluso, sigo siendo todavía muy ingenuo...

Era cierto que Deagonis era el señor y amo de los inmortales, también que era mucho más fuerte que dioses, y que era el ser más antiguo existente hasta ese momento.

Pero un ser como él decía que aun seguía siendo un iluso.

-...Suficiente de esto...

Levantándose y yendo de vuelta al salón donde se hallaba su trono de ébano, dio la medio vuelta y se fue caminando.

La cristalina agua del estanque se movió unos segundos, para luego mostrar la pelea del viejo artista marcial, Hongo Akira. El aun seguía batallando a Stein junto con un único caballero que le quedaba de los cinco que fueron con él.

-Por fin hemos vuelto al combate principal.

Mientras reían y comentaban el combate, uno aun miraba con ojos de odio a una mujer.

Aixa estaba atenta a los movimientos de Tyr, el era quien la llamo traidora y la miraba con odio. Tyr-Heagell-Daeg, un Inmortal al igual que Aixa, un gigante de tres metros tenía sus manos muy cerca de su cintura. Listo para tomar su hacha.

Mirando a la mujer con un odio, dio un paso y cuando estuvo a punto de tomar su hacha...

-Heagell -se escucho en el salón.

Aixa estaba pálida, ella no esperaba que el gigante estuviera dispuesta a actuar en pleno salón, ella no es la más fuerte entre los Inmortales, obviamente si así fuera ya hubiera actuando contra Tyr. Mas Tyr era alguien fuerte, después de todo, se encuentra en ese lugar precisamente porque es fuerte.

Mientras Aixa estaba resistiendo las intenciones de su cuerpo de temblar y huir de ese lugar, pudo ver como un viejo de pelo negro vestido de la misma manera que Tyr se acercaba a él y comenzaba a tomar su muñeca.

-Ni te atrevas a tocarla -le dijo el viejo-, aun si somos amigos no te ayudare si Deagonis viene.

-Sabes que el término "matar" no es aplicable a seres como nosotros -dijo Tyr relajando su postura, y volteándose le dio su espalda a Aixa.

El viejo de pelo negro miro a Aixa de reojo sobre su hombro, sus ojos eran distintos a los de Tyr, los suyos no mostraban odio hacia ella.

Eran ojos de asco y lastima, el viejo tan solo dejo de mirar a esa mujer.

En cambio Aixa dejo escapar un gran suspiro y se apoyo cerca de un pilar, un par de sirvientas fueron y le llevaron agua para que se hidratara. Con ojos recelosos miraba en la dirección de ese par, el par de gigantes, Tyr-Heagell-Daeg y Nakrin-Vol-Krossis, hombres que llegaron al mismo tiempo que ella. Ella llego a ese lugar por ser alguien lista y precavida, supo aprovecharse de las situaciones que se les presentaron en su vida.

Tyr y Nakrin eran distintos, ellos eran guerreros del norte, nacieron en una pequeña aldea, en la zona más al norte posible. Y desde ese lugar comenzaron su campaña, conquistando y arrasando todo a su paso, con una furia y una bravura sin igual en ese tiempo. Aixa fue llamada porque era igual a una mujer que Deagonis conocía.

Fue el simple capricho de él, después de todo, luego de que se quedara solo, pensó que podía hacer a diestra y siniestra como él quisiera.

No tomo su papel enserio, sus responsabilidades las olvido y tan solo se arrepentía de haber llamado a tantos. El llamo a demasiados para ser Inmortales, pensaba que con mas "personal" sus tareas serian más livianas, que podía delegar tareas y responsabilidades.

Cuan equivocado estaba.

Los que llegaron en un principio aceptaron, pero ellos no eran nobles de corazón como los primeros, aun si eran buenos y tenían muchas virtudes una pizca de maldad, muy diminuta se hallaba en sus corazones, y con el pasar del tiempo. Esa maldad se incremento.

Terminando con una revuelta y sublevación, Muchos se levantaron contra Deagonis y unos pocos que estaban junto a él.

Y era Aixa quien los lideraba, ella añoraba estar sobre todo lo conocido, quería ver lo que Deagonis veía desde ese trono.

Y entonces vio al decadente señor y amo de ese lugar trabajar. Con lamento en su corazón mas no reflejado en su rostro, extermino a quienes se levantaron contra él. Unos escaparon luego de ver lo que había sucedido, quien lidero el escape fue Adonay, el Alquimista.

Aixa fue tomada prisionera, Deagonis no pudo acabarla, el era demasiado amable, tan amable que le perdono todos su pecados. Sin siquiera pensarlo.

Después de todo, ella se parecía demasiado a esa mujer.

Eso ya es pasado según sus palabras.

Pero los demás no olvidan.

Y Deagonis tampoco.

Volviendo a su trono sentándose, y pensando aun en el pasado, esa muchacha le hizo recordador cosas del pasado. La melancolía era visible en sus ojos, y como tal tan solo se apoyaba en su trono mientras observaba su mundo, buscando alguien que fuera igual a los primeros.


Una palabras de mi parte (ósea el autor)

Lo siento por el retraso. No tengo tiempo para el fiction por lo que si les gusto esta historia van a tener que ser pacientes.

También espero que hayan disfrutado el capitulo, lo escribí muy emocionado.

Realmente no sé si pueda seguir con el fiction de una forma periódica. Quizás avance igual que el manga de Berserk que es anual XD.

Si les gusto el ficción, esperen un capitulo, aunque pasen semanas o mese, publicare.

Adiós~~~...