Diálogos (primordialmente en tercera persona):

"Es mi culpa, todo esto es por mi culpa." -Pensamientos varios.

(Te dije que era perfecto.) -Retransmisiones holográficas, conversaciones telefónicas, transmisiones de pensamiento, etc.

[Responsabilízate mocoso.] Ddraig o seres sobrenaturales mas allá de la compresión humana. Como los Inmortales por ejemplo.


Cercanías de la Academia Kuoh

Dojo de artes marciales


Asia llevaba a Ise en dirección a la escuela, corriendo mientras ambos iban tomados de la mano. Una profunda tristeza se juntaba en el corazón del castaño.

-Ise-san ... -dijo Asia que miraba al castaño un poco molesta-. Si no te apresuras tendré que dejarte atrás.

El castaño ni siquiera miro a Asia, no le prestó atención a sus palabras. Asia estaba nerviosa, el tiempo estaba en su contra. Después de todo, una de sus amigas estaba herida e inconsistente, y el estrés causado por las ideas de encontrar a una Xenovia derrotada y vencida, de llegar a encontrar una Xenovia muerta. Degastaba la paciencia de la monja.

"Debo apresurarme, por el bien de todos."

-Ise-san -dijo la rubia-. Por favor reacciona, debemos llegar cuanto antes con Haruka.

-...Ddraig...

El corazón de Hyodo Issei era infectado por la oscuridad. Y este ya ni siquiera se movía.

-Bien, iré yo sola.

Asia dejo a Ise atrás, corriendo lo más rápido que podía, se dirigía a la academia. Ise en cambio solo estaba de pie, tan calmado y quieto como si se tratara de un muerto. Y esto era producido por el maleficio, el cual había penetrado en el corazón de Ise. Una pequeña parte había logrado llegar al corazón del castaño, envolviendo su alma y su corazón con una gran tristeza.

Aun con el sacrificio que había pagado Ddraig, el maleficio logro contaminar el alma de Ise.


Academia Kuoh

Patio de la Academia


-Es hora -dijo Valper mirando a Freed-, la demostración a tomado demasiado tiempo. Demuéstrales porque Excalibur fue la primera y la más poderosa espada.

-Claro, jefe -dijo Freed quien salto con Excalibur como un estoque.

Freed iba directo contra Xenovia quien logro evadir el estoque, esta miro de reojo a Kika quien se levantaba con una cara y una mirada nueva. Una poderosa aura envolvía al rubio de Rias Gremory. Y hablando de Rias Gremory ella junto con los demás estaban luchando contra los sabuesos infernales y el basilisco.

Rias lanzaba llamaradas y bolas de poder de la destrucción, acabando con los perros infernales que aparecían sin cesar de círculos mágicos, atacando a todos a la vez, Haruka y Koneko eran su vanguardia, y apoyaban a Rias. Mikan y Akeno atacaban al basilisco quien volaba por los alrededores lanzando llamaradas de fuego desde su hocico, Akeno bloquea sus llamaradas con escudos de hielo y tierra creados con magia elemental, mientras Mikan saltaba intentando subir a la bestia.

-Maldita gallina -maldecía la rubia de Mikan-, está volando de manera muy aleatoria.

-Mikan -le dijo Akeno quien bloqueaba los ataques del basilisco-. Cada vez que lanza un llamarada de fuego deja una abertura de unos segundos para lanzar el siguiente, en ese instante yo intentare lanzar un relámpago y paralizarlo. En ese momento subes a la bestia y cortas sus alas.

-Bien.

El basilisco volaba de manera aleatoria lanzando una gran llamarada de fuego, Akeno bloqueaba sus ataques, una mano creaba los escudos de hielo y tierra, mientras que la otra apuntaba al cielo, donde las nubes de tormentas resonaban. Y el basilisco para de atacar.

Akeno entonces ataco.

-!Rayo¡

Golpeando y paralizando a la bestia, una corriente eléctrica que atravesaba su cuerpo y quemaba su carne le paralizo. Cayendo violentamente contra el suelo, se podía ver como apenas respiraba y intentaba levantarse.

Mikan no dudo, salto violentamente y corto ambas alas de una patada de Muay Thai, la sangre broto de entre las heridas. Intentando levantarse, y respirando muy pesadamente, el basilisco sentía como su muerte era próxima. Mirando con profundo odio a Akeno, quien era la que lo haba derribado.

El basilisco entonces se preparo para lanzar una gran bola de fuego. Apuntando a los pies de Akeno, pero antes de que pudiera lanzarla unas manos de tierra agarraron las fauces de la bestia. Akeno había encerrado a él basilisco con magia elemental de tierra. Mikan tomo distancia.

Sudando y respirando fuertemente, sentencio con sus relámpagos la muerte de la bestia. Apuntando con ambas manos a el cielo, concentro los truenos y relámpagos, y bajándolas de súbito, rayos atravesaron el aire y bajaron matando al instante a la bestia, desintegrando una parte de la cabeza donde habían golpeado los rayos. El olor a sangre y carne quemada se sentían en el lugar.

-Impresionante, hija de Baraquiel -dijo Kokabiel-. Muestras unas habilidades exactamente iguales a las de tu padre.

-!No me pongas en el mismo grupo que a él¡

Gritándole con furia a Kokabiel, Akeno quien apenas podía mantenerse de pie, le ataco.

-!Rayos¡

Rayos y relámpagos de todas direcciones provenientes de las nubes golpearon a Kokabiel, pero él los recibió todos con la palma de su mano.

-...Ha... -dijo Kokabiel mirando su mano-. Esto es todo lo que puedes hacer, tú que tienes la sangre de Kokabiel en tus venas.

Enseñando su mano derecha (la que recibió los rayos), una ligera quemadura, algo inflamada y un poco roja se veia.

-Y ni siquiera me defendí, ¿esto es todo lo que puedes hacer?

-!Yooo...

Cayendo inconsciente y siendo atrapada por Mikan antes de tocar el piso, Akeno se retiraba de la batalla. La fatiga llenaba su cuerpo, ya no le quedaban energías para continuar, su "Mana" se había agotado.

-Débil. Tus siervos son débiles Rias Gremory.

Horst miraba la escena algo molesto. Él era el tipo de hombre que hacia todo de manera rápida, concisa y precisa. Y ahora Kokabiel se estaba yendo por las ramas.

Pero alguien le llamo.

(Oe, Horst.)

Stein había llamado mediante una transmisión de pensamiento, una de las muchas magias de comunicación que existen.

(Dígame, joven señor.)

(La maldición a echo efecto en Hyodo Issei -dijo Stein viendo como Ise era abandonado por Asia quien corría en dirección a la academia-. También, una de las exorcista que vinieron se dirige a la academia.)

(¿La usuaria de Excalibur Mimic?)

(No es ella. Irina Shidou se encuentra inconsciente en el dojo. Hongo Akira la está defendiendo junto a Ravel Phenex.)

(Entonces es la monja.)

(Si, la usuaria de Twilight Healing, Asia Argento.)

(De nuestro lado. Kiba Yuuto, el caballero de Rias Gremory ha alcanzado el Balance Breaker.)

(Voy inmediatamente -dijo Stein.)

(¿Está bien? ¿No sería mejor vigilar al Sekiryuutei?)

(El Emperador me ha ordenado que te de apoyo.)

(Ya veo. Una vez llegues, el atacara.)

(Perfecto.)

Stein corto la transmisión de pensamiento. Horst miraba impaciente como sus oponentes luchaban entre sí. El quería que la parte principal del plan comenzara.

Mientras, Freed continuaba presionando a Xenovia quien evadía y intentaba atacar o responder a los ataques de Freed. Pero, este era muy rápido. Después de todo, Freed también era alguien con talento al igual que Kiba.

Y Kiba entonces lo hizo.

-Yo soy uno con mi espada.

Kiba había enterrado una espada en el suelo. La espada se llenaba con grandes cantidades de Ki o poder demoniaco.

-Una hoja con la cual me vengare, una hoja que traerá justicia. Los sentimientos de mis compañeros y los míos, yo les daré una salida. !Responde a mis sentimientos¡!Sword-Rebirht¡

Una energía sagrada se acumulaba en la espada, y junto a él poder demoniaco que Kiba Yuuto entrego a la espada. Ambos se combinaron.

"Esto... Esta es mi Sacred Gear... Esta es su forma sublime... Una vez la tome, lo sagrado y lo demoniaco serán uno... Luz y Oscuridad..."

-Balance Breaker "Sword of Bretayer". Recibirás el poder de esta espada que tiene ambos poderes, el poder de la luz y el poder demoniaco.

Un mandoble de doble filo, cada lado de distinto color, uno negro y otro blanco plateado. Con una empuñadura de oro y un pomo de cobre. Mas la cruz de la espada era de acero.


"Nota de autor"-(Cruz o Gavilán; es un hierro que sale de la guarnición de la espada para defender tanto la mano como el resto del cuerpo de los golpes del contrario. Normalmente hay dos, formando así una cruz.)


Kiba tomo la espada con ambas manos, y sintió el peso de la espada, la hoja era muy pesada.

"Pesada, pero fuerte, es una espada fuerte."

Flexionando sus piernas, miro a Freed, y este cruzo miradas con Kiba. Y entonces todo termino. Un simple choque de espadas y una hoja que cortaba el gavilán de otra espada.

Kiba le había cortado la mano derecha a Freed, este ni siquiera supo que paso. Solo pudo ver un choque de espadas y como la hoja de Kiba cortaba sus dedos y su mano derecha, la cual era la que sujetaba a Excalibur.

-¡Ahhhhh! -grito Freed mientras caía arrodillado y sangre saltaba de su antebrazo- ¡¿Cómo es posible?! ¡¿Como mierda un demonio corto la guardia de Excalibur?!

Kiba se había lanzado en dirección a Freed, y inconscientemente Freed choco espada con el rubio Gremory. Mas la pesada espada hoja de Kiba era lo suficientemente fuerte como para resistir los empujes de Excalibur.

Kiba ahora si tiene una hoja fuerte.

"Esto era lo que me faltaba, una espada que pudiera cortar a mis enemigos, una hoja que resistiera las embestidas de Excalibur."

Valper estaba estupefacto, y miro de reojo a su comprador.

Horst tan solo levantaba a Excalibur que había caído cerca de él. Cruzando miradas con Valper, Horst le sonrió.

-No se preocupe señor Valper -dijo Horst-, su subordinado, Freed, es demasiado débil para usar la espada.

Freed miraba con gran enojo al alemán.

-Después de todo, el talento no es nada si no existe una determinación que lo acompañe.

Mientras miraba la espada y la ojeaba, una sonrisa se dibujaba en su boca.

-Además debe de entender que ese joven ya confirmó su teoría -decia el viejo alemán que apuntaba con su espada a Kiba.

-Te refieres a esa teoría -dijo Valper con gran felicidad-. Del por qué los ángeles son cada vez más débiles.

-Tan solo mire el aura de esa espada, es imposible mezclar dos energías de polos negativos como son la oscuridad y luz, a no ser...

-...ja ja -se escuchaba de Valper-. ¡Kuajajajajaj! ¡Tenía razón! ¡Siempre la tuve!

Kiba entonces miro a Valper.

-Es hora, Valper Galilei, espero que hayas hecho las paces con Dios.

Kiba salto con su espada a tomar su añorada venganza.

Pero alguien se le adelanto.

Una lanza de luz había atravesado a Valper, lo había dejado empalado al suelo. Atravesándolo por el esternón, en el centro del pecho.

-¿P-por...qué? -pregunto Valper.

-¿Por qué? -dijo el Ángel Caído-. Porque es divertido, y como acto de bueno fe, es mejor que yo te de muerte, ah que lo haga uno de tus experimentos. ¿Cierto?

Valper le sonrió y miro a Kiba con una sonrisa llena de sangre.

-Que estúpido -dijo Horst mientras miraba a Valper-, aceptar tu muerte porque solo un maldito cuervo te lo dice.

-E-espera... -dijo Valper.

-Usted quien fue reconocido como uno de los más grandes científicos e investigadores -decia el Alemán-. Alguien como usted que creó el innovador sistema de los usuarios de espadas sagradas, alguien con gran potencial para la investigación. Decide morir ante las palabras de un mísero cuervo.

-Y-yoo-oo... -decia Valper mientras la sangre salía por su boca.

-Si ha de morir, que muera bajo su preciada Excalibur.

Horst corto el brazo derecho de Valper.

"Por fin podre dejar de actuar."

La sangre saltaba del brazo de Valper. Y el viejo mayordomo ya no necesitaba seguir con su papel, después de todo, ya tenía la espada.

Horst corto entonces el otro brazo de Valper. Este miraba lleno de dolor como el alemán le cortaba cada parte de su cuerpo. Perdiendo cantidades abismales de sangre, el viejo Valper cayó muerto. Y su cuerpo estaba convertido en un muñón.

Y Kokabiel miro con enojo a Horst.

-¿Cuervo? -dijo el ángel de alas negras- ¡Quien te crees para llamarme así! ¡Tú que eres un mísero y patético mortal!

-Soy la mano derecha del Emperador -dijo el viejo mayordomo apuntando a Kokabiel con su espada-. Y debes de saber que tu ya no nos eres útil.

-Muere.

Kokabiel levanto su mano y una lanza de luz estaba en ella. Apuntando al corazón de Horst.

Y Horst solo alzo la mirada al cielo, y dijo con una sonrisa.

- El Hakuryuukou ha llegado.

Atravesando el cielo y destruyendo la barrera que rodeaba a la ciudad y la academia. El Dragón Blanco apareció.

La armadura blanca del Hakuryuukou brillaba en la oscura noche.

Y como si se tratara de un rayo de luz, el Hakuryuukou cayó sobre Kokabiel. El ángel caído apenas vio todo lo que sucedió. El Hakuryuukou golpeo a Kokabiel contra el suelo, enterrando su cuerpo en el asfalto del patio de la academia.

Agarrándolo desde la cabeza y azotándolo contra el suelo, con el impulso que llevaba, Kokabiel estaba inconsciente. Tan pronto como Kokabiel fue vencido, los cerberos fueron tragados por sus propias sombras y regresaron al inframundo. Y quien lo había enterrado, se levantaba desde el cráter que hizo. El Hakuryuukou se acercaba donde el mayordomo.

Mas Haruka veia aterrada a la persona que Ise había enfrentado.

"El Hakuryuukou. Aquel que hizo ir tan al limite a Ise."

-Me alegra ver que te encuentras bien Horst.

-Mi joven señor -dijo Horst arrodillándose-, nuevamente le doy gracias por el regalo que uno de sus iguales le dio al emperador.

-Oh, a propósito, tengo un mensaje de Arthur para Stein -dijo el Hakuryuukou-. "Intenta sentir el poder de la espada. Y si es posible escúchala."

-Sí, si -decia Stein quien estaba al lado del Hakuryuukou-. Aunque es más fácil decirlo que hacerlo.

"¡¿Cuando fue que apareció?! -pensaba Rias viendo al joven caballero."

-Eso es cierto, aunque toma en cuenta que Arthur es un prodigio.

-Exacto, yo no soy como el -decia Stein sacando a Excalibur Ruler de una manta-. Prefiero luchar y ganar experiencia con la hoja.

Stein estaba al lado del Hakuryuukou y Horst se ponía a su lado.

El Hakuryuukou, El Dragón Emperador Blanco y su rival, El Sekiryuutei, El Dragón Emperador Rojo.

Los dos Dragones Celestiales, uno rojo y otro blanco, rivales en alcanzar el poder de la dominación. Enemigos acérrimos entre ellos. Actualmente sellados y vencidos por el Dios judío- cristiano y los cuatro Reyes Demonio originales en la guerra entre las fuerzas del mal y el bien.

Sellados y viviendo en los artefactos que Dios creó; los sacred gears.

Y ahora el usuario del Dragón Emperador Blanco, el Hakuryuukou con su armadura completa estaba frente a Haruka, con un viejo mayordomo quien empuñaba los fragmentos de Excalibur, y a su otro lado se encontraba un caballero de largo y rubio cabello quien empuñaba a Excalibur Ruler, el fragmento más fuerte de Excalibur.

-¡Rias Gremory! -llamo el Hakuryuukou- ¡Y todos ustedes que son amigos del Sekiryuutei! ¡Sepan que el esta maldito! ¡Y ustedes seguirán su mismo camino!

-¡Cállate! ¡Ise no está maldito! -le grito Haruka-. ¡Él no lo está! Suponiendo eso que signifique algo.

Mientras Haruka se preparaba para la pelea con el resto. Los tres que estaban frente ellas compartieron unas palabras.

-Esa, esa y esa... Ha también la monja que se acerca a la academia.

-Cuatro personas, y todas mujeres humanas -decia el usuario del Dragón Blanco mirando a Kokabiel-. ¿Seguro que pueden hacerlo?

-No te preocupes, se supone que tu solo debías encargarte de Kokabiel.

-Mi joven señor, no nos subestime. Y aun si llegara el Sekiryuutei. Seriamos capaces de vencerlo.

-Aun nos quedan muchas maldiciones -dijo Stein.

-Bien, si es así. Nos vemos en la siguiente reunión.

-Si, cuídese.

Mientras Horst se despedía y Stein tan solo asentía con la cabeza. El Dragón Blanco se llevaba a Kokabiel, y desparecía entre los cielos de la negra noche.

Y un par de espadachines, uno viejo y uno joven, veían a sus enemigos.


Academia Kuoh

Entrada Principal


La entrada estaba totalmente destruida. Luego de que el Hakuryuukou destruyera violentamente la barrera, un caballero de largo cabello rubio entro con violencia. Como si se tratara de una tormenta.

Sona Sitri y sus siervos solo se defendieron, el ataque fue demasiado inesperado y el enemigo era demasiado fuerte como para atacar.

Y era un milagro que ninguno de ellos estuviera muerto. Aunque unos estaban muy heridos.

Y Asia llego en el momento justo.

Viendo la escena, ni siquiera dudo, se acerco a el rubio de los Sitri.

Vio como Saji tenía una bayoneta enterrada en su pierna derecha. Sona estaba con él y le aplicaba magia curativa, Tsubaki se encontraba recostada a un lado, inconsciente y otros sirvientes se ayudaban entre sí, aplicándose magia curativa.

-Asia Argento -dijo Sona- ¿Qué haces aquí?

-Vine a ayudar -dijo Asia sacando la bayoneta de la pierna de Saji.

-¡Espera! Si haces eso el sangrado...

-No te preocupes -le dijo Asia-, yo poseo el sacred gear Twilight Healing. Cerrare su herida inmediatamente.

"Entonces por eso las acompañaba, ella era la soporte. Además de que Twilight Healing es un sacred gear que permite curar cualquier herida. Aunque no puede regenerar miembros amputados, restablecer la estamina , o enfermedades que estén muy avanzados."

Sona miraba a la exorcista y sonreía ligeramente, estaba un poco aliviada. Temía por la vida de su siervo.

Mientras Asia ayudo a curar a los demás miembros del grupo Sitri. Estas se reunieron y pensaban ir a ayudar a Rias. Pero Asia los detuvo.

-No pueden, es muy peligroso y sus heridas aun no están sanadas completamente, además de que muchos miembros de su equipo están heridos e inconscientes.

-Pero entiéndelo, no podemos dejar a Rias peleando contra Kokabiel y ese espadachín que entro hace unos momentos.

Tanto Asia como Sona y su séquito desconocían de que Kokabiel estaba vencido y capturado por el Dragón Emperador Blanco.

-Tienes razón -le dijo Asia-. Pero no pueden ir a dar soporte en el estado en el que se encuentran. Tan solo vayan donde Ravel-san y ayuden a Hyodo-san.

-Espera -dijo Sona levantando la mano-. ¿Le paso algo a Hyodo Issei?

-El no quiere pelear. Una extraña magia fue lanzada por un espadachín -dijo Asia un poco preocupada-, tuve que dejarlo atrás.

-¡Como puedes ser tan irresponsable! -le grito Sona-. Si sabias que estaba herido debiste haberte quedado con él. ¿Por qué lo abandonaste a su suerte? ¿No eras una de sus viejas amigas?

-¡Xenovia también es mi amiga! -dijo Asia-. No quería abandonarlo, pero estaba muy preocupada por Xenovia. Y también le prometí a Haruka y a Mikan que cuidaría de ellas una vez todo terminara. Que curaría sus heridas una vez todo terminara...

-Tsk, demonios -dijo Sona-. Está bien, pero lleva a uno de mis chicos.

Meguri Tomoe dio un paso adelante. La pieza de caballero pelirroja de la pelinegra. La más fuerte luego de Sona y Tsubaki.

-Protege a Rias y a su séquito -dijo Kaicho- y no hagas nada arriesgado.

-No se preocupe Kaicho.

-Bien -dijo Asia mirando a Sona-. Que la gracia del señor este contigo.

-Y contigo, hermana.

Aun a pesar del leve dolor de cabeza por parte de Sona y su séquito, no le importo decir esas palabras, con tal de que un poco de suerte este de su lado.


Cercanías de la Academia Kuoh

Dojo de artes marciales


Hyodo Issei estaba contra unos de los postes de tendido eléctrico, sentado en el piso.

Sus ojos veían al vació y su cabeza y cuerpos quietos, daban la alusión de que estuviera muerto. Pero su ligera, lenta y silenciosa respiración decia que estaba vivo. Pero parecía un vegetal.

Sin embargo, en su interior, su conciencia aun estaba, no había caído completamente en la oscuridad.

Pero su conciencia no era lo suficientemente fuerte para superar a la oscuridad, ya que esta se alimentaba de los sentimientos negativos que Ise tenía en su corazón.

Sentimientos que guardo en lo más profundo de su corazón. Y muchos de ellos ya no significaban nada.

Y era gracias a esto que el aun podía mantener algo de conciencia. Con la poca fuerza y voluntad que le quedaba, tan solo se sentó cerca del poste eléctrico.

Esperando a que todo terminara.

En cualquier caso, Hyodo Issei ahora era un vegetal.

Y alguien observaba todo con mucha ira.


¿?

Lugar desconocido

¿?


-¡¿QUIEN HA SIDO?!

Se escucho un grito en el palacio de mármol, los Inmortales miraban todo la escena, todo lo referente a este joven.

Después de todo, Deagonis estaba muy interesado en el. Y él quiso ver qué era lo que este mortal podía llegar a hacer, quería ver sus límites.

Y era por eso que estaba gritando.

-¡¿QUIEN MIERDA HA SIDO?! -grito con fuerza el señor de ese lugar.

Gritando con una brutal violencia, sin importarle si destruía o si hería a algunos de los sirvientes que estaban en la sala. Sus gritos hacían vibrar la sala. Y unos sirvientes yacían muertos por el poder de estos. De sus oídos y narices sangre salía.

Los Inmortales tan solo sudaban, mirándose entre sí, no sabían qué hacer.

Y Aixa quien miraba como Deagonis se encontraba histérico y en cólera, aprovecho la oportunidad.

-T-Tyr y Nakrin han sido -dijo la mujer-, ellos entregaron la magia del alma.

-Eso no es cierto -dijo Tyr viendo con ira a Aixa.

-Es una vil y maldita mentira -dijo Nakrin sudando-. Nosotros no conocemos como funciona esa magia.

-Falacias -dijo otro Inmortal-, ustedes violaron la ley.

-Ellos han pecado y entregaron la magia del alma a los humanos -dijo una Inmortal-. Los vi, ambos entraban a la biblioteca y tomaban los grimorios y los pergaminos.

El par de gigantes se miraron, sudando frió, vieron que todos estaban en su contra. Con tan solo pasar su mirada por sus ojos, supieron que era lo que pasaba, ellos habían caído en la maldad.

Deagonis miraba como todos se acusaban, y vio al par de gigantes que estaban con ojos de terror.

Después de todo, si eres un ser con un corazón impuro, no puedes ser un Inmortal.

Y frente a Deagonis, los únicos que tenían corazones nobles, eran tachados de demonios.

-No no no no no -decía Nakrin sabiendo lo que le esperaba.

-Nos la hizo, la maldita nos ha vencido -suspiro Tyr.

Deagonis tan solo alzo la mano, y el silencio apareció.

-Ustedes -dijo viendo a los acusados-. ¿Por qué rompieron la ley más importante?

-Sabes que es mentira -dijo Nakrin-, no te dejes influenciar por el resto...

-Silencio, si vas a seguir con eso, significa que eres culpable.

-Como puedes estar tan ciego...

-¡Dije Silencio! -dijo fuertemente el Inmortal-. Ustedes son culpables, Aixa es la Neófita de los Inmortales. Y ella siempre ha tenido razón. Por eso es que esta en este lugar.

-¡Que tan iluso eres! -le grito Tyr-. Te niegas a ver la realidad frente a tus ojos, y todo por esa ramera -decia Tyr gritando mientras señalaba con ira a Aixa-, esa mujerzuela solo está en este lugar por que luce exactamente igual que Mia y Mari.

-¡Como hozas decir esas palabras! -dijo Deagonis.

-¡Acéptalo! ¡Aun no lo superas!

-T-Tyr -dijo Nakrin algo asustado viendo como Deagonis bajaba su cabeza y se acercaba a ellos.

-Les daré su fin.

La mano de Deagonis atravesó los cuellos de ambos Inmortales en un parpadeo, y sus cuerpos se volvieron polvo.


Cercanías de la Academia Kuoh

Dojo de artes marciales


-¿Qué? -dijo Nakrin viendo a su alrededor-. ¿Por qué estamos en este lugar?

Observando a su alrededor los supo, estaba en el mundo de Hyodo Issei. Aunque el tiempo estaba detenido.

-No es posible.

-Sí, si es posible -dijo una vez que contestaba a Tyr-. Ustedes son los últimos verdaderos Inmortales. Y Deagonis lo sabía.

Ambos vieron de donde provenía la voz, un viejo de piel y pelo blanco estaba al lado de Hyodo Issei.

-Ambos han perdido su forma física, ahora son almas que vagan en la eternidad. Al igual que yo.

-Tú, ese pelo -dijo Tyr.

-Tú eres Kensington -dijo Nakrin arrodillándose.

Tyr también se arrodilló.

El viejo tan solo les sonrió, y asintió.

-Yo fui el primer Inmortal -dijo el viejo de pelo y piel blanca-. Yo fui quien convoco a Deagonis.

-Lo sabemos, leímos sobre usted en la biblioteca.

-Pensé que Deagonis había destruido esos libros.

-No lo hizo, el decía que la historia debe conocerse para no repetirse.

-Pero igual se repetirá -dijo Kensington viendo a ambos gigantes arrodillados-. ¿Saben por qué los he salvado?

-Tiene que ver con ese mortal, ¿cierto?

-Si -dijo Kensington viendo a Ise-. El será el cuerpo físico que necesitamos.

-¿Cuerpo físico?

-Debemos de detener a Aixa, y para eso necesitamos un cuerpo físico, ya que nosotros somos simples almas.

-¿Cómo? -dijo un asombrado Tyr-. ¿Por qué debemos detener a esa infeliz?

-Debe ser detenida para que no venga por este mundo. Ella sabe que Deagonis está confundido, y para mas, ella parece haber convencido al resto de los Inmortales.

-Pero eso es estúpido -dijo Tyr-. Todos sabemos que no existe nadie capaz de vencer a Deagonis.

-Hasta ahora -dijo Kensington mirando a Ise-. La única manera de vencer a un Inmortal es con un alma y una voluntad más poderosa que la de uno. Y solo existe una magia que permite ganar tanto poder de manera rápida.

-¿La magia de la voz?

-No, la magia del alma -dijo Kensington-, una magia creado por los mortales para enfrentarse a los dioses. Y Aixa planea usar esa magia para vencer a Deagonis.

-Aun si eso llegara a pasar, ¿por qué debería salvar este mundo?

-Nosotros ya no somos Inmortales, nuestro deber ha terminado -dijo Tyr.

-Es cierto, pero Deagonis confía en ustedes -dijo el Kensington-, después de todo el los envió, aquí, ha salvar a este mortal.

Tyr y Nakrin se miraron, sabían que eso no era todo. Como si pudiera saber que estaban pensando, Kensington asintió, y siguió hablando.

-Este mortal, tiene una larga relación con nosotros los Inmortales. Es cierto que Aixa fue la primera en comunicarse con él, aunque sus intenciones en un principio no fueron buenas, ella estaba buscando una mascota. Y este joven estuvo a punto de creerle.

-¿Pero qué tiene que ver eso? -le pregunto Tyr-. Aun si tiene una relación con nosotros, Rakmandor sigue siendo débil. Aunque... nosotros también descubrimos que tenía talento para la magia de la voz.

-Eso es inesperadamente bueno . ¿Hace cuanto lo descubrieron?

-Fue cuando Aixa y Deagonis lo convocaron a nuestro plano -dijo Nakrin-. Luego de que él le diera una mirada, Aixa comenzó a explicarle todo. Obviamente omitió partes y cambio muchas partes importantes de información. Tyr lo vio de un improvisto, y lo trajo a la cámara de las sombras. Donde pude darle un vistazo, ahí fue donde supe que tenia habilidad para la magia de la voz.

-Aunque -dijo Tyr-, no esperaba que tuviera algo mas además de ese Dragón, tiene muchas capacidades y habilidades interesantes.

-¿Cierto? -dijo Kensington con tono muy alegre-. Es perfecto, además toma en cuenta que posee un corazón parcialmente noble. El no puede convertirse en un Inmortal, por tanto, solo nosotros podremos ser los siguientes en ocupar ese cargo.

-Aun así -dijo Nakrin-, sigue siendo débil, y necesita tener un personalidad y una voluntad más fuerte. Porque, si fue afectado por un maleficio de este nivel, no nos servirá.

-No necesitamos que sea fuerte de inmediato, primero necesitamos crear una buena base -dijo Kensington-. Y tampoco tenemos tanto apuro, aun si Aixa posee una poderosa magia y es capaz de vencer a Deagonis, el es fuerte. Sera capaz de aguantar. Y por eso tenemos cerca de un siglo para formar un poderoso guerrero.

-Un siglo...

-No es demasiado tiempo.

-Cierto, mientras podemos tranquilamente pasear por este mundo, podemos ver lo que Adonay creo junto a los otros Inmortales -dijo Kensington.

-Aunque ellos ya no son conocidos como Inmortales -dijo Nakrin.

-Verdad, ahora son Dioses y Demonios.

El par de gigantes se miraron, la situación no era tan mala.

-Bien, por ahora quitemos la oscuridad de su corazón y del Dragón.

Kensington miro al par de gigantes, ambos le asintieron y juntos pusieron sus manos sobre el pecho del castaño. Una mano sobre la otra.

Y de improvisto, un miasma oscuro, salía de la boca del castaño. Sin embargo, a mitad del proceso, sangre empezaba a salirse de sus fosas nasales.

-Esto es malo, no pensé que fuera tan débil -dijo un preocupado Kensington.

-No podemos seguir, si lo hacemos dañaremos demasiado su cuerpo.

-Por lo menos quitemos lo suficiente de su corazón, el Dragón tendrá que apañárselas solo.

Pasaron unos minutos y el miasma que salía de la boca del castaño era de un color negro y profundo. Y más sangre empezaba a salir por sus oídos.

-Solo un poco más, debemos eliminar todo rastro del maleficio de su corazón, ni siquiera una pizca debe quedar.

Asintiendo a las palabras de Kensington, siguieron con el ritual.

La sangre salía de su nariz y oídos. Y lagrimas de sangre se empezaban a ver en sus parpados. Pero antes de que estas empezaran a salir, terminaron.

La ultima parte del miasma salía de su boca.

-Listo.

-Ahora debemos despertarlo.

-Tenemos muchas cosas que explicarle.

Tyr lo movió ligeramente, y Hyodo Issei abrió los ojos. Con sus ojos abiertos el tiempo avanzo.

-...

-Hola, no esperaba verte tan pronto Rakmandor, ¿o debería llamarte Hyodo Issei?

-...

-Esta aterrado. No esperaba vernos al parecer -dijo Nakrin algo preocupado.

-Te llamaremos Hyodo Issei, ese es tu nombre después de todo -le dijo Kensington.

-...Pero...¿qué hacen aquí?

Las débiles palabras de Ise, dieron a entender que él entendía lo que le decían.

-Nosotros somos Inmortales que han sido desterrados a tu mundo -le dijo Kensington-. Y no te preocupes, no buscamos la dominación o vencerte a ti, solo queremos descansar.

-Se podría decir que nosotros ya estamos muertos -añadió Tyr.

Ise se acomodo y se apoyo sobre la pared más cercana.

-N-No están trabajando para Aixa o Deagonis -dijo el castaño-, ¿cierto?

-No, es más, ellos mismos nos mataron a los tres -dijo Kensington-, nos oponíamos a ellos, y por eso nuestros cuerpos físicos murieron y nuestras almas fueron desterradas a tu mundo.

-¿Tu también estas en contra de ellos Hyodo Issei?

-Yo solo quiero vivir de una manera relajada, jugar videojuegos y ver anime -dijo Ise-, y poder estar con Haruka y Ravel.

-Eso era todo lo que quería oír -dijo Kensington.

-Hyodo Issei, nosotros vamos a protegerte, no dejaremos que vuelvas a ser llevado donde Aixa y Deagonis, tampoco dejaremos que ella entre a este mundo.

-Pero tú a cambio debes volverte fuerte, nosotros no podremos mantenerlos alejados por mucho tiempo -le dijo Tyr mirándolo a los ojos.

-Tengo una pregunta -dijo Ise.

-Adelante.

-¿Ustedes quitaron esa magia? -dijo Ise.

-¿Te refieres al maleficio? -pregunto Nakrin.

-Sí.

-Efectivamente, nosotros lo quitamos -dijo Kensington-, te necesitamos activo desde este momento, el maleficio te afectaría por lo menos durante un par de décadas. Nosotros podemos mantener a Aixa alejada por al menos un siglo.

-¿No pueden ayudar a Ddraig? -dijo Ise-. El tomo el maleficio.

-El dragón no puede ser ayudado -dijo Nakrin-, tu cuerpo no es lo suficientemente fuerte para resistir el exorcismo. Ahora tuvimos dificultades para quitar el maleficio de tu cuerpo. De tus nariz y tus oídos salía sangre, no era demasiada pero igual era alarmante.

Ise pasaba su mano por sus fosas nasales y sus oídos, veia sus manos manchadas en sangre. También podía sentir un sabor a sangre en su boca.

-Aunque no te preocupes por el dragón, estará bien, tiene una voluntad y un alma más fuerte que la tuya -dijo Kensington.

-Por ahora tan solo debes descansar.

Pero para sorpresa de los tres, Ise se ponía de pie, aunque le costaba caminar.

"Como puedo estar tan débil."

-No me escuchaste -le dijo Tyr-, debes descansar.

-No puedo -dijo Ise-, Haruka y el resto están en peligro. No puedo ser tan negligente.

Ise caminaba lentamente, su cuerpo estaba rígido y le costaba moverlo. Kensington tan solo suspiro y dijo.

-Al menos si vas a ir a luchar en ese estado, reparte un poco de energía o como lo llaman ustedes; "Ki", por tu cuerpo, te será más fácil moverte.

-Y intenta no morir -agrego Nakrin.

-No prometo nada.

-Nos vemos, mortal -dijo Tyr.

Al terminar sus palabras los tres desaparecieron como si se trataran espejismos. Y Ise solo suspiraba.

"Más problemas, cada vez se juntan más problemas."

-Tsk, maldita sea.

Ise siguió el concejo de Kensington, y de esa manera pudo avanzar mas rápido.


Academia Kuoh

Patio de la Academia


-Horst, tu ve por Kiba Yuuto, su espada es un problema.

-Si -dijo el viejo mayordomo, saltando con Excalibur de frente.

Kiba entonces sintió el poderoso golpe de Horst, la onda del golpe había avanzado por todo su cuerpo, aun a pesar de bloquear con su espada.

"El no es como ese sacerdote."

A propósito, Freed había desaparecido en el momento en que Horst apunto su espada a Kokabiel.

Mientras Kiba lograba mantener el ritmo de Horst. Stein, tan solo miraba con odio a Haruka.

-Tu -dijo apuntando con su espada-, eres la mujer de ese gusano de mierda del Sekiryuutei.

Haruka tan solo estaba en posición con sus manos por delante, con su guardia en alto y con una gran cantidad de Ki reunido en su cuerpo.

"Este maldito hijo de puta. Como se atreve a insultar a Ise."

Haruka le miraba con ojos llenos de odio.

-Te partirá por la mitad con Excalibur -dijo Stein, tomando la espada con ambas manos-, tus intestinos mancharan el asfalto y la sangre salpicara a tus compañeros.

Saltando con fuerza y con una velocidad demencial, Stein avanzo sin importarle la defensa, solo quería matar.

La hoja iba en un corte horizontal a la altura del vientre, viniendo desde la derecha de Haruka.

Pero de una patada desvió la hoja u tomo distancia, Haruka seguía con su guardia en alto, y un brillo raro salía desde sus zapatillas.

-Suelas de hierro -dijo Mikan-, tomaste precauciones.

-Sí, desde que Ise me contó que nos enfrentaríamos a oponentes armados las llevo puestas, son un poco pesadas, pero son perfectas para estas situaciones.

-Deje las mías en el salón -dijo Mikan- !Pero no las necesito¡ -dijo luego de avanzar con un salto.

Mikan salto contra Horst y su puño golpeo la mejilla del mayordomo, mas este peleaba con la espada como si se tratara de un estoque, y Mikan salto por su espalda. Horst fue empujado por el golpe. Y mientras se levantaba del piso, noto como Xenovia se acercaba al lado de Kiba.

-Ustedes jóvenes, tienen una mirada muy entusiasta -dijo el mayordomo-, me recuerdan un poco a mí.

El viejo mayordomo avanzo con un salto, su espada como un estoque apuntaba a la cabeza del rubio. Kiba desvió la estocada, y Xenovia quiso golpear con su espada el flanco izquierdo del mayordomo, pero Horst tomo la espada con su mano izquierda.

Xenovia se sorprendió, pero sabía que si bajaba la espada, los dedos del mayordomo se cortarían.

Pero Horst seguía sujetando la espada, Xenovia se sorprendió y intentaba con todas sus fuerzas bajar la espada, y Kiba estaba desviando las estocadas que le llegaban.

Mikan entonces golpeo con una patada de Taekwondo, inclinándose a la derecha y levantado la rodilla, para que su pierna saliera con un fuerte impulso y su pie golpeara la espalda de Horst, justo un poco más abajo de sus hombros. El golpe iba con gran fuerza.

Pero Horst no se movió, es mas seguía presionando a Kiba y no soltaba la espada de Xenovia.

Mikan entonces lanzo un puñetazo a espalda, justo en la columna, siguiendo el principio del boxeo de golpear con todo su cuerpo.

Pero Horst no se movía, es más, ni siquiera le prestaba atención.

En eso Xenovia intento lanzar un patada a Horst, pero el mayordomo no desaprovecho la oportunidad. Tirando fuertemente de la espada que sujetaba con su mano izquierda, le arrebato la espada a Xenovia de las manos.

Y Kiba se vio atacado por un espadachín que peleaba con dos espadas, desviando estoques y cortes que venían impulsados con una brutal fuerza.

-Kushinada Mikan -dijo Stein quien atacaba con Excalibur a Haruka-, Horst también sabe artes marciales. Y se especializa en la defensa, te será imposible herirle.

Entonces, la espada de Kiba se destruyo, un estoque destruyo la espada por la mitad, y Excalibur perforo las costillas del lado derecho de Kiba.

-!KIBA¡

-Mierda -dijo Haruka desviando un corte de Stein con sus zapatos.

Horst enterró a Excalibur en Kiba, pero antes de que pudiera enterrarla más, La espada que se hacía llamar Excalibur se partió a la mitad.

Kiba había creado otro espada Sacro-Demoníaca, era una espada corta, pero la hizo lo suficientemente filosa para cortar a Excalibur.

Mientras Kiba caí de espaldas, con la punta de Excalibur enterrada en sus costillas, Rias y Koneko lo atraparon antes de que cayera.

-Kiba mantente conmigo -decia Rias sacando la punta de Excalibur de su sirviente.

-...Yuuto-Sempai -dijo Koneko que tomaba la mano derecha de Kiba.

-B-Buchou... Koneko-san...-Kiba miro a ambas, sangre salía por su boca.

-Kiba, por favor mantente conmigo -le dijo Rias entre lagrimas.

Koneko tan solo le sujetaba fuertemente la mano, y lagrimas empezaban a salir de la loli de pelo blanco.

Mikan entonces golpeo fuertemente a Horst, de un codazo en la espalda.

El mayordomo salió disparado y se estrecho contra un árbol que estaba a lo lejos.

-!Horst¡ -le grito Stein-. Kushinada Mikan es del tipo Dou, y Furinji Haruka es del tipo Sei.

-Tenia razón, mi joven señor -decía el Mayordomo que se levanta-. Y son débiles.

-Ninguna de las dos puede contra nosotros.

-Ciertamente -dijo el mayordomo escupiendo un poco de sangre.

-Por eso ambas merecen morir.

Y Haruka vio como Excalibur Ruler perforaba su hombro derecho, un corte brutal que hubiera llegado a córtala por la mitad su pecho de no ser que logro retroceder a tiempo.

Apoyándose en su rodilla, y respirando agitadamente, sentía como un fuerte dolor en su hombro y veía como la sangre manchaba su pies.

Entonces Haruka vio como Stein salto contra ella, pero una chica pelirroja logro desviar su estocada.

Empuñando una Katana y tomándola con ambas manos, Meguri Tomoe estaba frente ella.

-!Haruka-san¡ -dijo Asia corriendo a Haruka.

-!Estoy Bien¡!Salva a Kiba¡ -dijo Haruka que le grito fuertemente a Asia.

Haruka tan solo se levanto.

-Danos algo de tiempo por favor -le dijo Haruka-, lo suficiente como para curarnos.

Tomoe asintió a las palabras de Haruka y no despegaba su vista de Stein.

Y Kiba era atendido por Asia, la herida del rubio se demoraba en sanar, pero al menos la sangre dejaba de salir. Rias junto con Koneko le agradecían a Asia que sanaba a un inconsciente Kiba, la excesiva pérdida de sangre dejo a Kiba inconsciente.

Horst tan solo se acercaba caminando con la rota Excalibur en su mano, y tenía su mirada fija en Mikan.

-Xenovia -le dijo Asia mientras atendía a Kiba-, ¿Por qué no la haz usado?

-... Aun no es necesario.

-!No vez lo que está pasando¡ -le dijo fuertemente Asia.

-...Aun así... -dijo Xenovia intentando refutar.

-!Xenovia¡ -le grito Asia-. Úsala.

-P-pero...

-¿Que es lo que estas esperando? No vez que ya hay muchos heridos por nuestro lado, y aun si solo se te diera permiso para usarla contra Kokabiel, esta situación es peor de lo que pensamos, inclusive tu viste lo que pasaba en el dojo -le decía fuertemente Asia.

-Asia, entiende que solo se me dio permiso para usarla contra Kokabiel -dijo Xenovia.

-!Pero estos enemigos son más peligrosos que Kokabiel¡ -le dijo fuertemente Asia que la miraba con lagrimas en sus ojos-, por favor, Xenovia.

Xenovia tan solo suspiro. Y tomo distancia mientras extendía sus manos en el aire. Asia la miraba con una mirada satisfecha.

-San Pedro, San Basilio el grande, San Dionisio, Santa madre María. Por favor escuchen mi voz.

Xenovia cantaba un rezo, Asia la miraba llena de orgullo, le encantaba ver a su amiga usar esa espada.

Y frente a Xenovia un grieta se abrió, una grieta dimensional, y desde ella una gran cantidad de aura sagrada fue expulsada, mientras seguía rezando, palabras en latín en hebreo y en griego.

-En nombre de los Santos que residen en ti, te liberare, !Durandal¡

Y cuando Xenovia dijo esas palabras, mientras sus manos tomaban la gran empuñadura.

La espada sagrada, Durandal, salió.

Durandal, la hoja que Carlomagno dio Roland. La mítica espada que fue empuñada por uno de los doces paladines del emperador.

Tomando la gran espada entre sus manos, un espadón con dientes en la base de la hoja, y con un mango de color azul. Mas el gavilán tenia las puntas afiladas, y la espada expelía un aura amenazadora. La hoja de la espada era ondulante, como si se tratara de una llama, Y tenía un ligero color azul. La misma hoja era similar a la de una espada Flamígera y parecía exactamente una, pero era un espadón con este tipo de hoja.

En cualquier caso, esa espada era Durandal, y Xenovia la sujetaba con ambos manos sobre su hombro, mas el aura que expelía de ella parecía como si se tratara de llamas por la forma de sus hoja.

-Horst -le dijo Stein-. Ten cuidado, esa es Durandal, y tu ni siquiera llevas una espada entera, es solo una espada rota.

-No se preocupe mi señor, aun si la espada sea la mismísima Caliburn, el usuario no es Arturo -dijo Horst mirando a Xenovia-, y tú no eres ni Roland ni Vasco Estrada.

Horst salto con la hoja rota de Excalibur a confrontar a Xenovia. Y ella respondió de la misma manera. Llevando la espada sobre su hombro, la bajo brutalmente fuerte y a una gran velocidad. Horst se aparto a un lado, y yendo por el flanco derecho de Xenovia, se disponía a perforar con una estocada el corazón de Xenovia.

Pero esta salto hacia atrás y aprovecho para lanzar una estocada, Horst logro desviar la hoja que apuntaba a su corazón, pero su brazo izquierdo fue cortado.

Y tomando distancia, vio que su brazo izquierdo estaba a sus pies, la estocada fue lo suficientemente fuerte como para cortar su brazo izquierdo de su hombro, y Horst tan solo tomo una poción de agua carmesí que tenía en su bolsillo.

Cuando estuvo a punto de beberla, vio como una roca destruyo la poción, mas esta caía en el suelo.

-Mierda, te dije que no te confiaras -dijo Stein.

"Y para más problemas esa era la última."

-Maldita sea -dijo Stein que miraba a Meguri Tomoe.

"Y esta mocosa, se suponía que Sona Sitri no tenia siervos tan fuertes."

Stein tomaba a Excalibur Ruler con ambas manos.

Y en una carrera de gran velocidad, a corto la distancian con la pelirroja de los Sitri de una manera rápida. Pero, ella tenía su Katana agarrada firmemente con ambas manos. Stein avanzo con un corte diagonal, buscando el cuello de la chica, pero esta desvió el corte, y fue por la manos de su oponente.

Stein logro bloquear el ataque usando el gavilán de la espada, y Meguri Tomoe tomo distancia luego de desviar el ataque.

"Tiene una buena defensa, y es mas rápida que yo con la espada. Y no puedo usar la habilidad de Excalibur Ruler, si la uso estoy seguro que no podre seguir luchando."

Stein seguía mirando a Meguri Tomoe, y viendo de reojo a Horst, pudo ver como este había dejado Excalibur en el piso, y tenía su mano en el corte de su hombro.

Stein sabía que era lo que Horst iba a hacer. Y el mayordomo uso magia de fuego para cerrar la herida de su hombro. Cerrando la herida a través de una quemadura. Recogió a Excalibur del piso y miro con ojos muy penetrantes a Xenovia.

-Mi señor -dijo Horst-, tendrá que llevarme de regreso a casa.

-!Horst¡

Aun con el grito de Stein, Horst cayo, seguía consciente pero ya no tenía fuerzas para pelear.

-!Malditas Demonios¡ -dijo Stein que salto contra Tomoe.

Un corte vertical iba directo hacia ella, y Tomoe quiso desviarlo, pero su espada se destruyo sin aviso y Excalibur Ruler corto su pecho sin piedad. Stein tuvo que usar su último recurso y poner mas presión sobre su cuerpo. Uso la habilidad especial de Ruler para romper los límites de su cuerpo.

Con la poca fuerza que le quedaba a Tomoe, salto donde Asia y cayó al lado de la monja. La rubia vio a una chica moribunda la cual, tenia gran cantidad de sangre saliendo de su pecho, sus ojos estaban vacíos.

Parecía que estaba por morir.

Pero Asia logro usar su sacred gear a tiempo. Y Tomoe miraba a Asia. Kiba ya estaba mejor. Estaba siendo atendido por Rias, quien sabia un poco de magia de curación, y Koneko seguía sosteniendo su mano. Haruka estaba al lado de Asia, Haruka estaba perdiendo mucha sangre, pero aun seguía consciente.

La pelirroja estaba peor que Haruka, y la pelinegra intentaba tapar su herida con su mano.

-Una menos, me quedan la rubia y la usuaria de Durandal.

Tomando la espada con ambas manos, salto contra Xenovia. Sacando chispas y evadiendo cortes, Stein sabía que Durandal era una espada lo suficientemente fuerte como para destruir a Ruler, y la usuaria, Xenovia, había sido entrenando por el anterior usuario.

Pero el tenia un as bajo la manga, y eso era la habilidad de Ruler, el usaba la habilidad que poseía la espada, (la cual era de controlar todo a través de la voluntad), para llevar las limitaciones de su cuerpo al límite. Pero obviamente esto causaría daños a largo plazo.

Pero no era el momento para preocuparse por pequeñeces. Stein sabía que debía vencer rápido a Durandal.

Pero no contó con que la rubia, Mikan, saltara a la batalla.

Lanzando patadas y puñetazos, con sus pies y manos envueltos en Ki, luchaba de manera mas frenética y feroz que contra Horst o el basilisco.

"Maldita sea. Horst vino por que nos enfrentaríamos a usuarios de artes marciales. Y yo me termine enfrentando contra Hongo Akira, recibe golpes envueltos en Ki de ese maldito gusano rojo, y ahora peleo contra la hija de esa mujer."

-Maldita sea.

"Aun así, ¿Por qué la usuaria no usa las habilidades de Durandal? Sería capaz de vencerme y destruir Excalibur Ruler."

-Mi joven señor -dijo Horst que se apoyaba en sus rodillas-. La usuaria de Durandal no puede manejar la espada sagrada.

-Pensé lo mismo.

-Y recuerde, el llegara pronto.

-!Lo sé¡ -dijo Stein algo molesto.

Horst tan solo suspiraba y se sentaba en el piso. Podía sentir la mirada vigilante de Haruka.

La pelinegra estaba siendo atendida por Asia. Meguri Tomoe estaba recostada en un costado, al lado de Kiba, y Rias junto con Koneko cuidaban de ellos. Horst tan solo miraba el combate de Stein, viendo como el joven de rubio y largo cabello, usaba mejor la espada.

Y cuando Haruka estaba casi lista para volver al campo de batalla.

-!HARUKA¡ -grito Ise, mientras venia corriendo a la distancia.

Horst se sorprendió, y Stein estaba inquieto. El maleficio no le hizo efecto.

Ise corrió y entonces vio a Haruka, sin ni siquiera saludar, o decir alguna otra palabra. Arremetió contra Stein.

-!Kouryuu Gouken¡ -grito el castaño.

Brillante Puño de Poder del Dragón. Un puñetazo que salió desde atrás del castaño, llevando un gran impulso en sus hombros y de su cuerpo. Mientras su puño giraba y interceptaba la espada de Stein. Y usando los principios del Shiraha Nagashi. Evadió la espada y golpeo fuertemente a Stein en el hombro, lanzándolo unos metros contra un árbol. Y sin esperar, en una carrera alcanzo a su oponente, y mientras Stein se intentaba levantar, Ise ya estaba lanzando una patada, directa a su pecho.

Pero antes de que pudiera golpearlo, Horst detuvo la patada con su mano derecha. Y sin importarle demasiado a Ise, este se apoyo en el suelo con una de manos, uso su otro pie para golpear al mayordomo. Horst soltó la pierna de Ise y tomo distancia. Stein también ya había logrado tomar distancia.

-Mi joven señor, yo tomare al Sekiryuutei.

-No digas estupideces, perdiste un brazo y ni siquiera tienes la suficiente estamina para seguir con el combate.

-Lo sé, pero estamos en situación peligrosa -Horst entonces le lanzo la Excalibur rota a Stein-, aun si está rota, sigue teniendo los fragmentos.

-¿Que estás diciendo Horst?

-Debe irse mi joven señor, si llegamos a fracasar todo terminara.

-No pensé que dirías algo tan estúpido, no pienso abandonarte.

-Yo tampoco quiero que sea de esta manera, pero no tenemos mucho tiempo -Horst miraba a Ise quien se acercaba a Haruka y la abrazaba.

El castaño había ido con Haruka y Asia luego de ver que el par de alemanes tomaron distancia. De paso saludo a Mikan. Estaba muy preocupado por todos, y cuando vio a Rias con los ojos rojos junto con Koneko y a Haruka que estaba con Asia. Además de que las ropas de Haruka, Tomoe y Kiba estaban cubiertas con su sangre, hicieron a Ise saltar contra el enemigo en ira.

Y los alemanes eran vigilados por Xenovia.

Lo ideal sería que atacan al par de hombres, pero tanto Xenovia como Ise, Mikan y el resto de los que seguían conscientes estaban fatigados, la pelea había sido demasiado fatigosa, además de que muchas emociones se pasearon por sus cuerpos.

-Tal vez haya una manera -dijo Horst viendo al castaño.

-¿Qué debo hacer? -Stein no le quitaba los ojos a Xenovia, además de llevar a Excalibur Ruler sujetada con ambas manos.

-Necesito sus bayonetas -dijo Horst sacando una del cinturón de Stein-, manténgalos el mayor tiempo entretenidos.

-De acuerdo -dijo Stein.

Y Horst desapareció en una brisa.

Xenovia y el resto se pusieron a alerta. Pero Stein salto contra ella y para mas, no parecía importarle la defensa.

Golpeando con furia mediante cortes rápidos, fuertes y crueles. No le dejaba el tiempo a Xenovia a reaccionar. Esta se defendía lo que mas podía, intentando no ser golpeada.

"Cómo es posible que se mueva de esta manera, antes estábamos igualados."

Stein entonces voto un poco de sangre de su boca.

"Está yendo al límite"

Los pensamientos de Xenovia eran exactos, Stein estaba poniendo un gran presión sobre su cuerpo, y él lo sabía porque el dolor que sentía aumentaba con el tiempo. Mas esto no importo, siguió dando espadazos y lanzándose con su espada que daba estocadas.

Pero desde sus espalda Ise y Mikan se preparaban para golpearlo, ambos con patadas de karate. Y Stein retrocedió unos metros de un salto evadiendo los golpes. Xenovia estaba algo agitada, su respiración y los latidos de su corazón eran muy rápidos, y sentía como su energía y su estamina se agotaban de manera rápida, el usar a Durandal, era muy fatigosa para ella, además de que la espada aun no era muy calmada con la peliazul.

Xenovia seguía respirando de manera agitada, viendo a Stein pelear contra ambos. Ise seguía bloqueando o desviando los cortes de espada con sus puños, y Mikan intentaba ponerse detrás de Stein. Pero este no les permitía a ninguno de los dos, los cortes de Stein cortaban las manos de Ise cada vez que este bloqueaba sus ataques y el castaño notaba sus manos cada vez mas llenas de sangre. Y Mikan tan solo podía esquivar, Stein peleaba de una rápida y errática.

Rias miraba su reloj de pulsera en su muñeca derecha, viendo la hora, tan solo quedaban diez minutos para que su hermano, el Maou, llegara y los salvaran.

Sin embargo, esos fueron los diez minutos que cambiaron todo.


Punto de vista de Furinji Haruka


Todo se ha vuelto raro, siento mi cuerpo cada vez mas frió. No puedo moverme mi cuerpo.

-¿Donde están todos?

Podía escuchar a alguien al lado mío, pero no podía verlo.

-!Haruka¡ No te duermas, por favor.

Rias-sempai siempre esta gritando, pero ahora se le escuchaba algo triste, ¿por que será?

-Pero tengo sueño -le dije con una sonrisa-. Además solo va a ser una siesta.

-Haruka, no te puedes dormir -dijo mi sempai tomando mi mano izquierda.

-A propósito, esta algo oscuro -le dije- ¿Donde están todos?

-Haruka...-la voz de sempai cada vez se oía mas quebrada.

Entonces sentí un dolor punzante.

Duele.

¿Por qué duele tanto?

También hace frió, tengo mucho frió y apenas puedo oír la voz de sempai.

Ah. Cierto.

Ese bishounen de pelo rubio me enterró al suelo con una de sus bayonetas.

Atravesó mi esternón con su bayoneta.

Debo estar muriendo.

Si debe ser eso.

Puedo escuchar la voz de Rias-sempai, aunque se hace mas débil, también siento que otra persona me tomo la mano.

Debe ser Ise, el estará muy triste, pero no creo que me pueda salvar, perdí demasiada sangre y al parecer Asia esta inconsciente.

Aunque si me esfuerzo puedo ver a Xenovia peleando, tiene lagrimas en sus ojos.

Lo siento por morir, fui muy imprudente.

Al final no logramos hacerlo, y yo que quería llegar a tener un hijo de Ise. Que él me diera mucho amor, y estuviéramos todos los días haciendo "eso".

Debí haber tomado la iniciativa, al menos no hubiera muerto virgen.

Maldito Bishounen de pelo rubio. Ni siquiera lo vi cuando me empalo con su bayoneta contra el piso.

Oh, eso sonó algo feo. A no importa, después de todo voy a morir.

Ah... Rayos, realmente quería hacer el amor con Ise. Al menos el no se sentirá solo, tiene muchas chicas esperándolo.

Demonios, cada vez siento más frió y ya no oigo las voces de sempai, aunque aun siento su mano, también la de Ise.

Lo siento.

Adiós Issei y a los demás.


Academia Kuoh

Patio de la Academia


Hyodo Issei estaba en el piso paralizado.

Stein Von Kleist entretuvo lo suficiente a sus enemigos, para que Horst Von Bismark se recuperara y pudiera ayudarle a luchar.

Aun así no eran lo suficientemente fuertes como para vencer a sus oponente, ellos lo sabían, sobretodo Horst, y por eso el ideo un plan.

El recordó en un momento de brillantez, que la sangre de basilisco es un poderoso veneno paralizador.

Y mientras Stein le ganaba tiempo, el fue donde el basilisco y baño las hojas de las bayonetas en la sangre de este monstruo.

Y cuando se dispuso a ayudar a su compañero, fue directo contra Hyodo Issei, y mientras este recibía pequeños cortes, de un momento a otro se fue haciendo más lento, y para cuando se dio cuenta, había sido vencido y la bayoneta llena de veneno fue enterrada en su hombro.

Y entonces Haruka llena de vida por ver a Ise, y ya curada de la herida en su hombro. Con gran enojo salto contra el mayordomo.

-!Maldito viejo¡ -decía Haruka que salto contra el mayordomo.

-Muestra respeto con tus mayores -dijo Horst.

Este le hizo un pequeño corte a en la mejilla. Haruka atacaba con furia. Pero, debido a ese pequeño corte ella se hizo más lenta, y cada vez le hacía más pequeños cortes, en sus brazos y en sus piernas, su abdomen y su espalda. Y se hacía más lenta.

Y entonces paso, Stein salto contra Haruka cuando Horst hizo cambios con él. Sin ni siquiera darse una señal, los dos cambiaron.

Horst hizo un pequeño corte a Mikan en el brazo.

Pero Stein lo supero, de una brutal y poderosa estocada, enterró su bayoneta en el esternón de Haruka, en el medio de su pecho. Y la clavo contra el piso.

-!HARUKA¡

Sin desperdiciar la oportunidad. Horst salto contra Xenovia y le enterró la bayoneta en el hombro. Stein entonces salto contra Asia, y le enterró Excalibur Ruler en su pecho.

-La tomare prestada -dijo Stein mirando a Rias y Koneko.

Ambas estaban aterradas, pero aun así Rias quiso luchar, pero...

-No no no no~ -dijo Stein moviendo una de sus bayonetas de un lado para otro-, aun si no las puedo matar, las puedo mutilar. ¿Quieren que las mutile?

Koneko tomo la mano de Rias y esta la miro. La loli de pelo blanco estaba aterrada, y Rias tan solo pudo abrazarla.

-Eso está mejor, como amigas deben apoyarse -dijo Stein quien llevaba Asia sobre su hombro.

Alejándose de las jóvenes, ellas tan solo fueron donde Haruka quien aun tenía unos pocos aires de vida, llorando y gritando, le pedían que no las dejara. Intentando curar su herida mediante magia curativa.

Xenovia ya no le importaba nada, expulsaba el aura de Durandal sin importar a quien golpeara. Quería salvar a Asia, pero Horst la seguía cortando con la bayoneta llena de veneno. Para cuando se dio cuenta, el mayordomo la había golpeado con una patada, rompiendo varios de sus huesos en el proceso.

Mikan intento luchar contra Stein, pero la conmoción del momento y ver como sus aliados caían de uno en uno le hizo ser demasiado imprudente, y Stein aprovecho esto y le clavo una bayoneta en el vientre.

El joven alemán llevaba a ambas jóvenes sobres sus hombros y las acerco a un árbol. Al parecer Stein había usado una bayoneta con veneno. Frente al árbol, ambas jóvenes estaban perdiendo mucha sangre.

-Bien -dijo Stein mirando a Horst-. ¿Supongo que ya me puedo divertir cierto?

-Tiene cinco minutos mi joven señor -dijo Horst que lanzo a Xenovia junto al árbol.

-Sera más que suficiente.

Apoyándolas contra el árbol, saco varias bayonetas.

Y la primera fue Mikan, enterrando una bayoneta en su vientre, lentamente, viendo su reacción.

-P-por favor, no lo hagas -le dijo Mikan que le miraba llena de terror y intentaba detener la bayoneta de Stein.

-¿Pero ustedes perdieron? -le dijo Stein, enterrando mas y mas la bayoneta-, es el derecho de los ganadores hacer lo que quieran con los vencidos.

-...

Mikan no escucho las últimas palabras de Stein, ya estaba muerta.

Mirando a Asia tomo una bayoneta y la enterró en su corazón. Al parecer no le importaba esa monja desde un principio.

-Al menos tiene una buena expresión -dijo Stein viendo el rostro de terror de Asia.

-Dejaste para el final a la usuaria de Durandal -dijo Horst que se acercaba a él-. Mi joven señor, puede darse prisa, las tropas del Maou están por llegar.

-Lo sé, no te preocupes, solo dame unos segundos con ella -dijo Stein mirando a Xenovia.

Tomando su bayoneta, la enterró directamente en su corazón. Y entonces la golpeo brutalmente, con el reverso del filo de Excalibur Ruler, también la golpeo con patadas. Con casi todos sus huesos fracturados fue golpeada por última vez en su vientre y lanzada lejos. Xenovia que apenas podía respirar, y que estaba casi muerta, sufría en agonía, con lagrimas de sangre saliendo de sus ojos.

En resumen...

Furinji Haruka yacía muerta, su cuerpo sin vida había sido empalado por una bayoneta al piso por Stein. Con los ojos cerrados y una sonrisa, al parecer murió en paz.

Diferente a Asia Argento y Kushinada Mikan quienes yacían también clavadas por dos bayonetas a un árbol, con una expresión de terror en sus rostros. Una bayoneta en su corazón y la otra en su vientre.

Pero la que murió de manera más triste fue Xenovia, con todo su cuerpo destrozado y golpeado, lanzada lejos y con una bayoneta enterrada en su corazón, llorando sangre por el dolor, con ojos llenos de terror por el dolor y el miedo de morir.

Las cuatro chicas fueron vencidas y matadas, todas por el mismo hombre, el usuario de Excalibur Ruler.

Y tanto Stein como Horst se habían ido de ese lugar.

Rias y Koneko lloraban aterradas. Y Ise estaba con ojos vacíos.

El sabia que todo era su culpa.


Unas palabras de mi parte (ósea el autor)

Bien gracias a todos por llegar a este capitulo. Solo diré que desde este la historia cambiara.

Si les gusto el ficción, esperen un capitulo, aunque pasen semanas o meses, publicare.

Nos vemos...