Deimon
Aquella mañana Sena se levantó muy temprano, a pesar de saber que sin duda entraría estaba nerviosa, pero no por los resultados sino por ver nuevamente, (por primera vez) a su capitán, aquel que había apostado todo por ella sin dudar un segundo, aquel al que le debía lo que es, o mejor dicho en lo que se convertiría. Esto de viajar por el tiempo era confuso, pero daba igual.
Una vez ya preparada tomó su bolso y salió en espera de Mamori, la cual estaba llegando a su encuentro, con pasos lentos se dirigieron con rumbo a Deimon, durante el camino Mamori pensando que el estado pensativo de Sena se debía al nerviosismo por los resultados trató inútilmente de tranquilizarla.
-"Tranquila Sena-Chan ya verás que todo irá bien y sin duda entrarás en Deimon, y entonces volverás a ser mi linda koukai*".
-"Tienes razón Mamo-nee, hice lo mejor que pude y sé que entraré" -a pesar de que sabía que entraría, se sentía feliz de que Mamori se preocupara de su felicidad, y al pensar en eso una sincera sonrisa se posó en sus labios.
-"¡¡¡Esa es la actitud!!!" -Las chicas
siguieron con una conversación tranquila y amena, llegando finalmente al temido instituto.
Al poco tiempo Mamori logró encontrar el número de registro de Sena, ambas estaban realmente felices, pero por motivos totalmente diferentes. Mamori estaba feliz por que su amiga había entrado, y Sena estaba feliz por poder volver a ver a aquellos que representaron tanto para ella.
-"Ha pesar de todo lograste entrar, estoy tan orgullosa, ya vuelvo voy a buscar la guía para nuevos estudiantes"- al terminar de decir aquello Mamori se despidió de Sena, y corrió limpiando las lágrimas que caían por sus mejillas, mientras se iba no noto a cierto demonio que estaba rondando el lugar.
-"¿Estás seguro de esto Hiruma" -"No empieces con estupideces maldito gordo" -"Pero Hiruma..."- "Nada de pero y ponte a trabajar, que he encontrado a nuestra siguiente víctima" -"Hiruma, es una chica, y no creo que le guste jugar al futbol americano"- "Aun necesitamos una secretaría o una manager para el equipo, así que prepárate, khe khe khe*"
Aquel demonio rubio se acercó con sigilo a la despistada castaña, que miraba la retirada de su amiga de la infancia. Se acercó a esta por la espalda y después...
-"Muchas felicidades, viva viva, felicidades" -Hiruma junto a Kurita lanzaban a Sena por el aire, -"Toma cuéntales a tus padres las buenas nuevas" -el rubio le entrego un celular a pesar de saber lo que pasaría decidió llamar de todas formas, y tal y como había imaginado, este le arrebató el celular en el momento en que le contestaron y se fue rápidamente del lugar seguido por Kurita.
El resto del día paso tranquilo y sin mayores contratiempos, después de separarse de Mamori decidió ir a entrenar, primero había decidido enfocarse en su resistencia, así que todos los días corría 2 veces por el lapso de una hora, no quería encontrarse todavía con aquel que sería su rival y su mayor fuente de inspiración, por lo que se aseguraba de ir por rutas que el otro no frecuentara o en horas en las que él no saliera a correr.
Al regresar a su casa se encontró con una escena muy familiar, Hiruma nuevamente le había mandado mucha publicidad de los Deimos Devil Bats. Solo se encongío de hombros y decidió no prestarle atención y se retiró para darse una ducha rápida.
Mientras se bañaba los recuerdos de su vida anterior llegaban a ella, estaba emocionada por ver a su equipo de nuevo, ver a sus compañeros y a sus antiguos rivales, y esta vez no dudaría ni un segundo que esto es lo que quiere.
Después de bañarse se dirigió a su habitación, se sentó en la silla de su escritorio sacó un pequeño cuaderno que tenía escondido y en él anotó los resultados del día de hoy.
El Progreso era constante, pero aún estaba lejos de su 100%, necesitaba trabajar en su resistencia, con su velocidad de 4,2 seg estaría bien por el momento, pero no sería suficiente, a pesar de los años aún recordaba con cariño todos aquellas dificultades qué pasó junto a los Devil Bats.
————-
se escribe así????
no hay presupuesto para mejores efectos de sonido
