Me disculpo, me salté un número en los capítulos. No es relevante, me refiero a que me salté el número en el título del capítulo jajaja. (Eso pasó en Wattpad)

No soy dueño de nada más que el fic.


Capítulo 9: Ciudad Mandarín.

El ambiente a su alrededor no podría llamarse de otra forma que no fuese sombrío. La manera en la que los árboles están conectados era demasiado simétrica como para no sospechar que los alrededores fueron construidos por manos humanas y siendo honestos. Estaba completamente arto de ello.

De no ser por el hecho de que venía acompañado, probablemente ya hubiera llenado de explosiones este lugar solo para liberarse de la sensación de incertidumbre que crecía dentro de él en cada momento.

Shirou simplemente se limitó a mirar a una inconsciente Wanda y a Pietro que parecían ser los más agotados mentalmente, tal vez era en parte al hecho de que Revy se había negado profundamente en dejarlos acompañarlos, de alguna manera Shirou sintió que debía dejarlos hacer lo que quisieran.

Pietro se lo contó, su padre murió, fue asesinado (precisamente aplastado por una viga de la casa en la que vivían). Las personas con las que convivían a diario fueron lo suficientemente brutales como para dejar en claro sus posiciones y no permitirles estar en ese lugar, los llamaron monstruos.

Honestamente no sabía que decir acerca de ese tipo de eventos, pensó que las personas no llegarían a tales extremos, pero terminó por darse cuenta de que estaba mal. Incluso si él creía en que la humanidad puede prosperar si llega a entenderse, no simplemente puede dejar a personas como ellas vagando por el mundo fomentando la violencia.

"¿Shirou?"

"¿Qué pasa Revy?"

La mirada en el rostro de Revy estaba repleta de confusión, desde que esos mocosos llegaron y explicaron su situación, el ambiente ha estado inusualmente sombrío, no quiere decir que no comprenda lo que sucedió, es solo que no veía el motivo por el cual estaban de ese modo.

Tal vez era porque su experiencia con ese tipo de situaciones familiares solo se limitó al hijo de puta de su padre, pero ella no estaba lista para hablar acerca de ello. Era solamente su problema. Después de chasquear la lengua simplemente les dio una mirada sucia a los gemelos antes de comenzar a caminar de vuelta al campamento sin decir alguna otra palabra.

Shirou por su parte, después de varias deliberaciones, comenzó a subir al pie de la montaña. No era su deber decidir quien vivía y quien moría, si bien es cierto que si dejase la aldea en ese estado era probable que la historia volviera a repetirse. Probablemente en ese momento no se lo perdonaría.

Pero, había niños en ese lugar, personas inocentes que no tuvieron nada que ver con dicho acontecimiento.

Al menos, por hoy, no iba a hacer nada, ese par de gemelos estaban demasiado agotado como para siquiera pensar en hacer algo en contra de sus atacantes y él no los culpaba por eso. Probablemente, si sus sueños significaban algo, él solamente les daría una sonrisa a las personas que le hicieran algo así.

Siendo completamente honesto, por lo que vio el par de hermanos no eran del todo conscientes de lo que sucedió en ese momento. Algo así como un tipo de amnesia que los afecto similar a la que sufrió el con respecto a los recuerdos de sus primeros seis años de vida antes de visualizar la infinita oscuridad.

Él tampoco estaba del todo bien, las pesadillas habían regresado.

Hubo momentos en los que se visualizo a sí mismo siendo asesinado de diversas formas y no era una experiencia que realmente quisiera repetir. Lo que era verdaderamente exasperante para Shirou, fue entender que las pesadillas simplemente no cederían.

En ocasiones se deleitaría de la vida de distintas personas las cuales desconocía y por ese motivo su cerebro fue absorbiendo dicha información a tal punto que se podría decir que lo estaba sobrecargando (al menos para una persona normal).

Un hombre de cabello azul y ojos rojos cuyo atuendo principal eran unas medias ultramarinas profundas de cuerpo completo cubiertas de protecciones rúnicas, hombreras metálicas grises y una placa de metal sobre su sección abdominal más baja. Lleva el pelo recogido en una cola de rata que le llega hasta la mitad de la espalda. También lleva un par de pendientes plateados. Esa era la imagen que visualizó la última noche.

Shirou lo sabía.

Había pasado bastante tiempo vagando por el mundo como para no ser consiente de que era tal vez el héroe más conocido de las islas británicas sin contar al rey Arturo, pero eso no importaba. Su final de alguna manera consiguió afectarlo.

Ciertamente no conocía del todo al hombre detrás de ese spandex azul, pero en cierto sentido se puede decir y tal vez puede relacionarlo con Archer. Todos esos sueños tan lucidos de sí mismo le habían dejado una profunda huella de aquel hombre, honestamente, ya no sabía que pensar acerca de su vida.

Pero decir que estaba impresionado por la manera de actuar de dicho hombre, sería un eufemismo. Tal vez, tal vez era lo que algunos llamarían, ¿héroes de antaño?

A pesar de estar sobre la rama de un árbol con los ojos cerrados, sus sentidos jamás durmieron, permaneciendo vigilante a todo el medio que lo rodea.

Crk.

"¡!"

Hubo varias personas que hicieron aparición y él desconocía, pero en ese momento. Por su líder pudo reconocerlos como mutantes. No fue algo demasiado difícil teniendo en cuenta el tipo de apariencia que tenían relacionándolos con los conocimientos que se le dieron dentro de la habitación roja.

Poniéndose en guardia, se preparó para impedir que se acercaran más a su campamento. Aunque había algo que lo estaba molestando.

"¿Por qué están aquí?" Dijo viendo directamente a los ojos a una mujer de cabello negro y ojos azules que no dejaba de mirarlo con burla, casi como si estuviese viendo un insecto.

Frunciendo el ceño ante el tipo de actitud mostrada por la mujer, Shirou desvió su atención para mirar a los otros tres sujetos que la acompañaban. Ciertamente no los reconocía, al menos no a todos, pero hubo uno que resaltaba más, alguien considerado como "extremo peligroso" por la habitación roja debido a sus habilidades.

Reiterando una vez más que no tuviese equipamiento metálico con él. Bajó rápidamente del árbol en el que se encontraba.

"¿Debo repetirme?" trató de sonar intimidante. Pero el hecho de que su apariencia fuera la de un adolescente no ayudaba.

"Muévete homo sapiens" la voz profunda del hombre con casco de metal sobre su cabeza, llamó.

Un tora shinai apareció en manos del pelirrojo para sorpresa del resto de los presentes. "Creo que no me están entendiendo. ¿Por qué están aquí?" preguntó con decisión.

Sin poder contener la sorpresa, el grupo intercambió miradas entre sí al ver la habilidad demostrada por el adolescente frente a ellos. Seguido de eso, la primera en hablar fue la mujer que anteriormente lo miró con desprecio.

"¿Quién eres chico?"

"..." él entrecerró los ojos ante el cambio repentino de actitud por parte de la mujer, peo se abstuvo de hacer algún comentario mordaz.

"Vamos, no necesitas ser tan tímido"

"Puedes llamarme, Archer" Realmente no había motivos para decir su nombre, al menos no en ese momento.

"Bueno, pequeño Archer. ¿Por qué no nos haces un favor y nos llevas con tus amigos que están por allá atrás?"

- ¿Cómo?

Se tensó ante las palabras de la mujer. Él mismo no se había perdido de ningún tipo de movimiento de los sujetos frente a él, pero esta mujer de alguna manera se enteró de que no estaba solo. Gruñendo con frustración, negó con la cabeza mientras balanceaba el shinai dejando en claro que estaba dispuesto a pelear.

"¿Qué pasa? ¿Acaso no quieres hablar?" ella arqueó una ceja ante la clara negativa por parte del chico.

"No tengo idea de lo que quieren. Pero el hecho de que lo primero que pensaron al verme fue en asesinarme deja mucho que desear"

El hombre de tez verde pareció fruncir el ceño debajo de su flequillo que cubría sus ojos. Interrumpiendo las palabras de Shirou, Toad habló.

"Nosotros no haríamos eso sin motivos"

"¿Si? Díselo a tu jefa" señaló.

La mujer se rió divertida de las palabras del pelirrojo. Ella de ninguna manera dirigía a este grupo. El único motivo por el cual estaba con ellos era porque encontró interesante al hombre del casco que logró llamar su atención.

"Hmmp. Eres bastante arrogante para tu edad" el hombre con casco bufó.

"Aprendí del mejor" se encogió de hombros.

Técnicamente aprendió de sí mismo, pero sus habilidades, destrezas y experiencias podían abalar dicha actitud por lo que no tenía otra cosa que decir.

"¿De verdad piensas que puedes hacer algo en contra de nosotros?" la mujer que anteriormente se encontraba a una distancia decente, apareció de la nada justo detrás de él colocando una mano sobre su hombro.

Sin inmutarse ante dicha acción, miró aburrido a los tres hombres frente suyo y repasó lo que sabía de ellos. Lo cual, era absolutamente nada con excepción del amo del magnetismo de quien tenía vaga información acerca de su pasado y sus interacciones con Charles Xavier.

Desconocía muchos de los detalles que lo orillaron a ser lo que es hoy en día, pero eso no importaba en este momento. Era peligroso llegando al punto de ser extremista cuando algo parecía disgustarle y es todo lo que necesitaba saber, tampoco podía dejar que se acercara más al campamento, las armas que Revy siempre llevaba consigo serían algo demasiado peligroso para el resto de los miembros del lugar

"¿Qué te hace pensar que no es así?"

"Fufufu. Eres un chico interesante, pero parece que no eres del todo consciente de la cantidad de personas que venimos a este lugar"

"... Yo solo veo a cuatro personas"

Ante sus palabras, los cuatro mutantes presentes fruncieron el ceño con leve sorpresa e inmediatamente tres de ellos miraron en dirección de uno en particular, cuyo nombre es Jason Wyngarde actualmente conocido como Mastermind.

Por su parte, dicho hombre con bigote realmente no sabía que estaba pasando. Trató de entrar en la mente del chico solo para verse sumamente aturdido al pensar que había logrado su cometido, pero fallando de forma estrepitosa en colocar al chico en una ilusión.

Siendo completamente honesto, no era algo a lo que estuviese acostumbrado.

Tragando un nudo en la garganta, alertó con una ligera señal de manos a sus aliados para dar a conocer que no podía meterse con el chico al menos de manera mental.

"¿Cuáles son tus habilidades?" preguntó genuinamente curioso el amo del magnetismo.

"Ayudar a las personas" fue la breve respuesta dada por el pelirrojo haciendo que los presentes arquearan una ceja con escepticismo.

"¿Ayudar? ¿A quiénes?"

"¿Qué entiendes tu como personas?"

"..." tomando una bocanada de aire, la mujer a su espalda apretó ligeramente el agarre sobre su hombro. "¿Te refieres a los homo sapiens?"

Con genuina confusión, Shirou los miró tratando de entender a que se refería dicha mujer. "¿Qué no es la misma cosa?"

"Hoh..."

"... Me parece que estamos teniendo algún tipo de malentendido aquí, porque realmente no entiendo a lo que quieren llegar"

Magneto comenzó a caminar lentamente de manera casi teatral mientras estiraba lentamente la mano a Shirou dando a entender lo que en realidad quería de él y de los miembros que, por obra del destino, encontró.

Pocos sabían que, gracias a las habilidades y tecnología perteneciente a Astra, fueron capaces de contactar con diversos grupos de mutantes mientras poco a poco ganaban fuerza. Sin lugar a duda fue un gran encuentro fortuito.

"¿No estas cansado de qué te consideren menos que el resto? ¿Acaso disfrutas ser un marginado?"

"Eh bueno, sobre eso..." comenzó a rascarse la nuca con timidez. Ciertamente nunca había sido tratado de ese modo, pero antes de que pudiese dar su opinión, Magneto sonrió y prosiguió.

"Entonces, únetenos. Juntos tomaremos lo que por derecho nos perteneces como legítimamente nuestro. No debes de menospreciar los dones que se te concedieron como legítimamente superiores a esos Homo Sapiens"

"..."

-Creo que hay algún tipo de malentendido aquí.

Las ramas debajo de sus pies tronaron cuando tensó su cuerpo sabiendo que, si no daba una respuesta agradable para el amo del magnetismo, irremediablemente comenzaría una pelea. Shirou decidió su curso de acción.

"No estoy entendiendo."

"¿Es tan difícil imaginarte a ti sobre todos los demás? ¿A mi lado como uno de mis heraldos?"

"... Me parece un tanto difícil de razonar con esa lógica. Yo no nací para gobernar sobre los demás. Solo soy un simple chico que quiere hacer del mundo un lugar mejor."

"..."

El rostro de Magneto se arrugó, la mirada de Toad simplemente se quedó fija en la figura del pelirrojo después de escuchar sus palabras. Si bien es cierto que apoya a Magneto debido a que es su benefactor, eso no quiere decir que coincida con todos sus ideales, él mismo no busca la esclavización del resto del mundo para que las personas con el genoma x sobresalgan.

El mutante con habilidades de anfibio solamente busca un lugar mejor donde no tenga que ser juzgado por su apariencia.

"Ja. Ja. JAJAJAJA." El amo del magnetismo comenzó a reírse lentamente hasta terminar con una carcajada solo para bufar una última vez divertido por las palabras del chico frente a él, seguido de eso, una mirada de seriedad llenó su rostro. "¿Qué se supone que significa eso?"

"Que no usaré mis dones para ayudarte en tu loco plan de dominación mundial"

"Creo que no estas entendiendo niño. No es tan simple. No puedes ayudar a aquellos que no quieran ser ayudados."

"Eso lo sé"

"Pero hay una manera"

Viendo la disposición que tenía el chico frente a él. Magneto supo en ese instante que no sería tan fácil de convencer, desconocía sus habilidades, pero de ese mismo modo, él conocía acerca de lo que era capaz y a pesar de ello no se echó para atrás por lo que dedujo que poseía habilidades que podían ponerlo en algún tipo de aprieto.

De cualquier modo, ninguna de las partes se atrevió a dar un paso en falso.

"Es tan simple como hacerlos obligarlos a entender que no pueden hacer nada sin alguien que los dirija."

"..."

Nadie dijo nada, simplemente se quedaron mirando al pelirrojo frente a ellos. No podían deducir del todo que tipo de expresión estaba poniendo, pero la mitad de su rostro estaba cubierta por su cabellera.

"Me niego"

"¿Qué...?"

"No todos van a aceptar algo así, existirán personas que sin lugar a duda se resistirán y yo no haré de verdugo por ti. No soy un monstruo."

"Estupideces. No sabes de que estas hablando" declaró con un gruñido.

Shirou inclinó su cuerpo un poco antes de saltar y golpear el costado de la mujer detrás de él. Enseguida arrojó el shinai directamente al rostro desprotegido de Magneto, pero fue detenido por la rápida acción de Toad al detener el objeto con su lengua.

Sin detenerse, Shirou llegó al frente del amo del magnetismo y justo cuando estaba a punto de golpearlo en el pecho, una fuerza invisible lo detuvo a la mitad.

Astra se había recuperado y lanzó una cuerda que tenía dentro de sus pulseras. Si bien no era del todo poderosa, fue lo suficientemente resistente como para soportar a un hombre de 200 kilogramos.

La expresión del amo del magnetismo permaneció imperturbable hasta el momento en que Shirou reforzó su cuerpo lo suficiente como para romper la soga que lo ataba y finalmente golpear el costado del mutante.

Magneto fue arrojado a la distancia, sin perder el tiempo, Shirou llegó a lado de Mastermind, pero antes de que siquiera pudiese golpearlo, este se desmayó.

"Eso ... fue anticlimático..." dijo al ver la mirada perdida en el rostro del hombre.

"Mmmm. Tienes habilidades chico lo reconozco."

"Uh ... ¿gracias?"

Apenas tuvo tiempo de agacharse y tomar una rama para reforzarla lo máximo posible. Una lluvia de balas fue lanzada por la mujer que mantenía un par de pistolas en sus manos disparando directamente al joven. Gracias a su visión pudo ver la trayectoria de dichas balas.

Justo cuando estaba por encontrar un ritmo en el patrón de disparo de la mujer, ella cambiaba de lugar teletransportándose más cerca o más lejos de su posición. Finalmente, Shirou rastreó un arco de madera con flechas del mismo material, solo para ser detenido en el momento de disparar.

"Tch. Molesto" con fuerza tiró de la lengua de Toad y justo cuando su rostro estuvo cerca de él, lo golpeó de tal manera que dio tres vueltas en el aire hasta caer al piso inconsciente.

Antes de poder reaccionar, tuvo un ligero mareo, inmediatamente su atención se giró al amo del magnetismo que lo miraba con total asombro. "Interesante..." fue todo lo que dijo el hombre antes de mirar a la mujer.

Captando el mensaje que transmitió con su mirada, Astra desapareció de su lugar y comenzó a tomar al resto de los miembros de la creciente hermandad para desaparecer del lugar.

Magneto miró al chico unos breves segundos antes de decir.

"Nos volveremos a ver. Espero y para ese entonces, comprendas finalmente que yo tenía razón"

Astra tomó el hombro del mutante y se esfumó casi como si no hubiese estado ahí.

"Ufff..." un suspiro escapó de sus labios sin saber que lo estuvo conteniendo todo este tiempo.

El resto de la noche pasó sin problemas, pero eso no quería decir que estuviese tranquilo. Permaneció alerta cerca del grupo para evitar futuros escenarios de confrontación.

-Realmente no quiero saber que pasaría si ese sujeto llegase a Roanapur.

El amo del magnetismo y armas de cualquier tipo hechas de metal, no, realmente no sonaba para nada bien. Estremeciéndose ligeramente comenzó a acariciar la cabeza de Wanda de la misma manera que lo hacía con Revy cuando ella tenía pesadillas.


"¡Te dije que no!"

"¡Oh, vamos! ¡¿Qué tiene de malo querer disparar tu arma?!"

La interminable discusión que mantenían Pietro y Revy desde hace semanas no se había calmado en ningún momento. Probablemente Benny estaría encantado de ayudar a molestar a Revy.

Mientras Shirou estaba perdido en sus pensamientos, no se dio cuenta de que el terreno al que habían llegado era sumamente inestable, siendo un punto donde la cordillera terminaba y frente a él, el paisaje era anticlimático.

No había otra forma de describirlo, parte de la montaña tenía un gran agujero mientras los arboles estaban completamente destruidos casi como si algo los hubiese aplastado. Probablemente esto es lo que trataba de ocultarse detrás de todo el bosque bellamente diseñado.

"¿... Shirou?"

La voz temblorosa de Wanda sacó al pelirrojo de su ensoñación solo para quedar boquiabierto por lo que estaba presenciando. Jamás había visto algo como esto, bueno, si lo había hecho, pero no eran sus recuerdos.

"Pietro..."

"¿Qué pasa jefe?"

"Haz un reconocimiento del lugar y ya te dije que no me llames jefe"

"¿No acabas de darme ordenes?"

"Tu... ugh. Bien, haz lo que quieras"

"Claro" sonrió el chico antes de desaparecer del lugar.

Las manos de Wanda dejaron escapar una breve luz roja antes de calmarse cuando Shirou le sonrió. Pero Revy inmediatamente bufó cuando vio su intercambio por lo que simplemente se mantuvieron en silencio.

"Oye Dutch"

El moreno miró al chico. "¿Qué pasa?"

"¿No tienes el presentimiento de que algo muy malo está a punto de suceder?"

Detrás de los lentes negros del moreno, las rendijas de sus ojos se entrecerraron en señal de confusión.

"¿Qué quieres decir?"

En ese preciso instante apareció Pietro con una expresión de ansiedad en su rostro. "Creo que debemos de irnos..."

"¿Por qué deberíamos de...?" la voz de Revy se apagó en el momento que varias naves comenzaron a llegar al lugar donde se encontraban. "... Oh"

"¿Son tipos buenos o son tipos malos?"

"Depende de a que te refieras con malos" murmuró Shirou al ver el logo en las aeronaves. Posando su atención en el peliplateado o ¿peliblanco?, realmente no estaba del todo seguro todavía.

"Toma a Revy y Dutch, sácalos de aquí"

"¡¿Qué?!"

Antes de que pudiese seguir protestando, un arco apareció en las manos de Shirou para sorpresa de la joven chica quien no sabía que era lo que sucedía. Al menos podía contar con el pelirrojo a su lado.

"Quédate detrás de mí y no te muevas de mi espalda a menos que este muerto"

"Esto es..."

Antes de que ella pudiese decir otra cosa, una lluvia de balas cayó directamente en su dirección, siendo detenidas por un escudo traslucido que apareció frente a ellos mientras Shirou disparaba una docena de flechas.

La manera en que su cuerpo se movió fue algo que no todos podían captar, era algo sumamente anormal, pero eso no importaba. Una bala impactó en el hombro del pelirrojo hiriéndolo debido a que no había reforzado su cuerpo y no poseía nada que lo proteja de dichos impactos.

Por cada minuto que pasaba, las tropas aumentaban, disminuyendo de ese modo sus probabilidades de salir del lugar.

Finalmente reconoció el sitio en donde se encontraban.

Este era uno de los pocos lugares del mundo a donde no quería llegar y mucho menos entrar.

-Yo y mi suerte...

Fue todo lo que podía pensar mientras corrían dentro del bosque para que no pudiesen ubicarlos tan fácil, pero bueno ... nunca nada es fácil en su vida.

"¡Cuidado!" la rápida acción de Wanda salvó la vida de Shirou antes de que una bala impactara directamente en donde anteriormente se encontraba su cabeza.

Conteniendo el aliento al ver lo que pasó, Shirou tomó a Wanda en sus brazos antes de reforzar sus piernas y comenzar a correr. No podía luchar contra un ejército armado el solo. Al menos no todavía.

Ciudad Mandarín.

Un lugar que pocos en el mundo conocen ya que realmente no aparece en el mapa, principalmente debido al tipo de regente que tiene. Se desconoce mucho del lugar ya que de las pocas personas que lograron entrar, nunca nadie salió con vida del lugar o al menos no hay registros de dicho evento.

Su gobernante es un traficante de armas muy famoso en el mundo mundano siendo proveedor de nuevos y sofisticados armamentos pertenecientes a Stark Industries. Era todo lo que sabía. Realmente no hay nada dentro de su cabeza que la habitación roja o la misma Balalaika le dieran.

"¿No pudo haber especificado el tipo de trabajo que nos iba a dar?" gruñó a nadie en realidad mientras continuaba corriendo.

Las manos de Wanda comenzaron a emitir una luz rojiza y ella, por instinto pensó en arrojar dicha luz a la distancia, en el momento en que lo hizo. Se produjo una pequeña explosión donde una camioneta que los perseguía volcó.

"Wow..." fue todo lo que pudo murmurar antes de volver a hacerlo.

Shirou simplemente miró por instantes de reojo antes de dar un gran salto para impulsarse a través de las ramas de los árboles.

"¿Necesitas que te lleve?" Pietro apareció a su lado.

"Te tardaste" le sonrió.

"Kyaaaaaaaaa" Wanda fue arrojada por los aires para que su hermano la atrapara.

"Si bueno, nunca dijeron a donde debía llevarlos..."

Asintiendo ante la respuesta de Pietro, Shirou solamente saltó por encima de la corteza de los árboles antes de disparar otra docena de flechas que impacto directamente en la cien de sus perseguidores dejándolos sin vida en el lugar.

En estos momentos no podía darse el lujo de dejarlos inconscientes ya que estaban en zona no explorada con posibles psicópatas siguiéndolos.

"Pietro..."

"¡Enseguida!"

El grupo desapareció del lugar.

"¡¿Qué demonios fue eso?!" Revy fue la primera en preguntar.

La atención de todos inmediatamente se posó en Shirou que continuaba en silencio con una expresión pensativa mientras miraba detenidamente la pantalla de su celular con el nombre de Balalaika en ella.

Estaba sumamente confundido. Jamás esperó que su destino en realidad fuese Ciudad Mandarín. Honestamente era demasiado irreal y a pesar de que podía confiar en sus habilidades, no era tan idiota como para pensar en enfrentarse al regente de dicha ciudad y salir con vida.

Las habilidades del mandarín eran desconocidas. Probablemente hubiese muerto si se quedaban un segundo más en ese lugar. A pesar de la creciente necesidad de salir del lugar, tenía que cumplir con su palabra.

[Informa] la voz autoritaria al otro lado de la llamada de Balalaika fue suficiente para que todos pusieran atención. A pesar de que fue ignorada, Revy solamente bufó con molestia.

"¿Por qué no dijiste que nuestro destino era Ciudad Mandarín?"

[No te pago para que me preguntes, te pago para que hagas tu maldito trabajo no tengo tiempo para esto] no podía verla, pero imaginó que la expresión de Balalaika estaba repleta de irritación y furia.

De algún modo pudo deducir lo que estaba pasando, ella mantenía un estricto control sobre el mercado negro en Europa. Ella era la reina de dicho lugar y gobernaba en Roanapur mientras que, por otro lado, el Mandarín era el regente de Asia.

Los sindicatos del crimen son gobiernos, organizaciones que dirigen el flujo del mundo a través de las sombras, algunos más poderosos que otros, pero siempre tienen objetivos en común; poder, autoridad, algo que les dé un símbolo de prestigio.

Él jamás lo entendería de Balalaika, conocía su pasado, entendía la traición que sintió por parte de su país. Pero esto fue diferente, en un principio pensó que se volvió una reina para salir adelante, pero la situación no parecía ser así.

"No tenemos nada, las armas de Stark no estaban en ninguna parte concurrida de Europa. Fue solo mera coincidencia que entramos a suelo Mandarín"

[Esas armas las habíamos comprado para nosotros]

Su rostro se transformó en una visible mueca ante la nueva información recibida. Tenía el presentimiento de que la situación no era tan pintoresca como parecía.

"¿Y por qué no...?"

[Eres la persona más buscada en el mundo después de tu entrada a la mansión de Stark en New York. ¿Qué pensabas que pasaría? Piensa bien lo que harás a partir de este momento Shirou Emiya. O eres nuestro aliado o]

Shirou pudo escuchar como los empuñaduras de las armas de Revy resonaban mientras la ceja de los presentes se arqueaba ante la insinuación de la reina de Roanapur. Nunca nada es tan sencillo como parece.

Había olvidado que incluso las personas que parecían ser sus aliados en ocasiones podían llegar a ser bastante insistentes cuando se trataba de sus propios intereses.

"Bien..." aunque a regañadientes, asintió.

De cualquier manera, estaba bastante seguro de que Jarvis estaba grabando cada detalle de la llamada por lo que no necesitaba verse en un lio con respecto a sus intereses entre Balalaika y Tony.

[No me decepciones]

Fue todo lo que escuchó antes de que la llamada se cortara.

"Bueno, eso quiere decir que ustedes se irán de..."

"¡No! Y una mierda. ¡¿De verdad piensas que saldrás ileso al asaltar una ciudad?!" por supuesto que Revy estaría en contra. "¡¿Eres idiota?! ¡Estamos hablando de un ejército! ¡¿Viste el tamaño de esos malditos helicópteros y sus armas?!"

Si bien quiso objetar diciendo que no había problema, la mirada de apoyo que Wanda le daba a Revy lo hizo vacilar, sin contar que Dutch asentía sabiamente por cada acusación que daba la pelirroja con armas en sus costados. Por otra parte, Pietro solamente miraba divertido la interacción que tenían.

Buscando ayuda con el peli plateado trató de darle una mirada de súplica, pero solamente fue recibido por una mueca divertida.

"... Bien" aunque a regañadientes. Asintió ante las insaciables palabras de la mujer. "¿Qué tienes en mente?"

Una sonrisa salvaje que no decía nada bueno inundo el rostro de Revy haciendo que Shirou se sintiera estúpido al preguntarle a ella de todas las personas.


"Sigo diciendo que esto es una mala idea" las palabras de Wanda entraron en oídos sordos de su compañera pelirroja.

"¡Vamos, nada saldrá mal!" con aire de suficiencia se rascó el puente de la nariz mientras hinchaba el pecho brevemente. "Y aunque así sea, ¿qué es lo peor que puede pasar?"

Ante las palabras de Revy, Shirou tuvo un pequeño escalofrío mientras Dutch le daba una mirada extraña.

Mmm. Probablemente deben ser imaginaciones suyas. No es como si esas palabras fuesen un mal augurio, ¿verdad?

"¿Entienden lo que deben de hacer?"

"Por supuesto" dijo Pietro seriamente. "No entendí nada"

Todos le dieron una mirada plana, con excepción de Revy que poco a poco su rostro se estaba volviendo rebosante de ira. Había pasado media hora pensando en un minucioso plan que detalló para que no hubiese ningún tipo de duda.

Pero, este bastardo...

"¡¿Acaso no prestaste atención?!"

Pálido, Pietro respondió rápidamente antes de que ella pudiera decir otra palabra. "No, te equivocas. ¡Si te puse atención! Es solo que ¿no es simplemente estúpido? Podría simplemente correr con ayuda de Shirou y se resolvería..."

"¿Acaso tengo algo en mi cara que dice que me importa tu opinión? Solo moverás tu perezoso trasero como yo lo ordene porque yo lo digo, no necesitas preguntarle nada al bastardo de rojo aquí" gruñó.

Las bocas de Wanda y Pietro se abrieron de par en par buscando objetar ante su argumento, pero guardaron silencio en el momento en que Revy sacó su arma y mantenía una sonrisa salvaje en su rostro.

Simultáneamente, hicieron una ceña como si estuviesen cerrando un cierre en su boca.

"Así me gusta, ahora, tu, cabeza de sangre"

"Tú también eres pelirroja Revy" refutó Shirou al instante viendo que se le estaban subiendo los humos.

"¿Acaso te dije que hablaras?"

"Me hablaste, ¿esperabas que no te respondiera?" dijo de manera monótona.

Las cejas de la chica se fruncieron con molestia antes de fulminar al pelirrojo quien simplemente le sonrió burlonamente antes de encogerse de hombros casi como si fuese un paseo por el parque verla enojada. Ese maldito se estaba divirtiendo a costa de ella.

"¡T-Tu, tu, tu c-cállate!" la sonrisa de Shirou solo se hizo más grande haciendo que sus mejillas ganaran un tinte ligeramente rosado.

El resto del grupo simplemente miró con interés esa interacción, una pequeña sonrisa se deslizó por los labios del moreno al ver la manera en que actuaba Revy, haciéndola parecer una verdadera adolescente. Obviamente con tendencias marimacho. Y si quitaba el hecho de que portaba armas y era una posible asesina experta, sería alguien normal.

"Fuuuuu" exhaló. "Solo, muévanse, roja y yo iremos por las bombas mientras tu y Dutch se quedan aquí, el pálido solo será el transporte"

"Ahm..."

"¡¿Ahora qué?!" gritó una vez más al ver que Pietro levantó la mano tímidamente.

"¿Cómo se supone que las sacaremos?"

Y ahí estaba, esa sonrisa que tanto le molestaba a Shirou desde que Revy formuló el plan. Algo iba a salir tremendamente mal y por supuesto que él tendría que lidiar con lo que sea que fuese a suceder.

Era una rutina.

"No te preocupes por eso, será sencillo. Lo tengo todo fríamente calculado" sacudió la mano restándole importancia.

Negando una última vez con la cabeza, decidió que era mejor ignorar lo que sea que estuviese por suceder y simplemente preparar su arco.

"Solo ... tengan cuidado" le dijo Shirou, ella solo le dio una sonrisa salvaje en respuesta mientras Wanda sonreía torpemente.

Pietro desapareció con Revy y Wanda en un destello y sus ojos se enfocaron principalmente, donde habían estado horas atrás. Cerca de la entrada a Ciudad Mandarín. Durante todo este tiempo ha estado tratando de descifrar el motivo por el cual no vio venir a las aeronaves que aparecieron de la nada, pero ya no tenía sentido seguir pensando en eso.

Supuso que se escondían diversos sensores a lo largo de la zona que tenían todo estrictamente vigilado. Lo cual no era del todo erróneo.

En el momento en que disparó la primer flecha, se escuchó un sonido metálico que llamó la atención de todos, pero antes de que pudiese comunicarse con Revy, todo se convirtió en un pandemonio.

Literalmente, docenas de naves comenzaron a salir de la nada antes de que "la montaña" se partiera a la mitad dejando mirar el interior.

Una ciudadela avanzada y fortificada fue lo que pudo ver en el momento en que la ilusión se cortó.

"¿... Dutch?"

"No creo tener suficientes balas" fue todo lo que dijo antes de apuntar con su escopeta directamente a las aeronaves que se acercaban cada vez más a su posición.

"Si bueno, no creo tener suficiente..." antes de poder terminar, la lluvia de balas había comenzado. "¡Oh mierda!"

Nada es tan sencillo como parece, al menos esperaba que al dúo de pelirrojas y el peli plateado les estuviese yendo mejor que a ellos dos.

No sabían exactamente que había pasado. En el momento en que entraron y recorrieron la ciudadela debieron de haber pasado alrededor de veinte minutos, pero eso no importó en lo más mínimo.

Revy despidió a Pietro ordenándole que colocara explosivos en los lugares que él considerase apropiados.

Obviamente algo había salido mal...

"¡Corre perra, corre!"

El grito de Revy resonó por la calle, seguido de una secuencia de disparos que iban directamente a su posición.

En un principio todo fue bien, iba de maravilla se podría decir, el trabajo estaba casi hecho. Pero ese maldito bastardo albino tuvo que fastidiarla.

De no ser por él, todo hubiese salido de maravilla.

Si tan solo no le hubiese llamado loca, obviamente.

Tal vez, accidentalmente después de eso su arma se dibujó mágicamente en su mano antes de que disparara y sin querer, la bala diera en la cien de uno de los guardias que custodiaban las armas de Stark Industries.

"¡¿Dónde demonios esta tu estúpido hermano!?" le gritó a Wanda que disparaba ráfagas rojizas junto con las balas de Revy como fuego de cobertura.

"¡No lo sé!" la actitud tímida desapareció en el momento en que casi fue asesinada, de no ser por Revy en este momento tendría una bala en el cráneo. "¡En el momento en que vea a ese inútil...!" gruñó oscuramente antes de levantar un par de cajas frente a ellas y arrojarlas directamente a sus perseguidores.

A decir verdad, no sabía lo que sucedía o la manera en que ejercía su poder, simplemente fluyó de forma natural conforme a sus pensamientos, no necesitaba concentrarse demasiado, fue puramente instintivo.

"¡Estos malditos punks y sus poderes! ¡Yo también quiero poderes, maldición!" un disparo eliminó al hombre que corría a su dirección con una katana en mano. "¡¿Piensan que sus estúpidas espadas son mejores que mis bebés?! ¡Idiotas!"

"¡Cállate y corre!" fue lo que Wanda dijo antes de que su cuerpo se viera rodeado por una nube rojiza y diera un enorme salto que dejó inconscientes a otra docena de perseguidores en el momento en que aterrizó. "Ufff. Estoy agotada"

"¡No me digas que me calle, roja estúpida!"

"¡Tú también eres pelirroja idiota!"

... Y empezaron a pelear.

Terminaron cuando Wanda abrió sus ojos de par en par y se abalanzó sobre Revy para que ambas rodaran por el suelo, al momento siguiente un impacto de bala resonó en el suelo. Francotiradores.

Ahora habían malditos francotiradores, ni siquiera sabía que decir. Toda la sensación de agradecimiento que pudo o no haber reunido se esfumó al momento siguiente cuando "sintió" algo de lo que ella carecía.

"¡Muévete!" gruñó de nuevo

"¿Tienes algún otro brillante plan?"

"Me sorprendería que tu no tuvieras uno"

"Ugh. Bien"

El sudor corría por la frente de Wanda, los edificios a su alrededor estaban hechos de un material desconocido inusualmente denso aún con sus poderes. Pero eso no quería decir que no tuviese una manera de lidiar con ello.

Ambas estaban detrás de un contenedor en el interior de un callejón, a pesar de que estaban siendo rodeadas, tuvo la oportunidad de arrojar todo el escombro de los alrededores directamente al cielo solo para dejarlo caer.

"Eso nos dará unos minutos, hay que salir de aquí"

Y una vez más, ambas comenzaron a correr entre los callejones de las interminables calles, de vez en cuando chocando con lo que parecía ser una pared blanca, pero no le prestaron demasiada atención de tal manera que solamente la evitaron saltando sobre ella.

Aunque no quería admitirlo, Revy sabía que el albino en estos momentos sería de gran utilidad debido a su eficaz manera de sacarlas de ahí y una mirada con Wanda fue suficiente para saber que la chica estaba pensando igual que ella.

Las luces de las aeronaves pronto dejaron de registrar los callejones para alejarse directamente fuera de su vista, yendo al exterior. Probablemente se debía a Shirou, dedujo.

"Supongo que podemos darnos un respiro..." suspiró pesadamente Wanda antes de dejarse caer sobre su trasero y abrazar sus piernas.

"Tch. No actúes así, ¿qué pasó con todas las bolas que sacaste hace unos instantes?" la única respuesta que obtuvo fue una mirada plana.

"Por si lo olvidaste, hasta hace solo unos minutos, estuvimos a punto de ser asesinadas por bastardos locos ¡y todo fue por tu estúpida idea de volar todo en mil pedazos!" gritó lo último antes de tapar su boca y mirar a su alrededor con el temor de que alguien la hubiese escuchado.

"Meh" sacudió la mano restándole importancia ante su comentario. "Por la manera en la que llegaron debo suponer que no es la primera vez que pasas por esto, así que no debería de ser tan relevante. Además, en nuestra área de trabajo es como un día por el parque"

Si bien es cierto que tenía razón con la experiencia pasada de Wanda y Pietro. No significaba que en cada trabajo que tomaban tenían que correr el riesgo de poner a toda una región como sus enemigos, era solamente que a Revy no le importaba.

"¿T-De verdad?" preguntó Wanda intrigada, por supuesto no tenía forma de corroborar las palabras de Revy.

"Claro, contrabandistas, esclavos, incluso asesinatos son cosas que ves todos los días por donde vivimos" eso era cierto.

"Mmmm" ahora, no estaba del todo segura de haber tomado la decisión correcta al ir con ellos. Pero tenía el presentimiento que mientras estuviese con Shirou nada malo pasaría. "¿Qué pasa con los explosivos?"

"Oh" cierto. Los había colocado, pero no los activó.

"¡No me digas...!" no pudo terminar antes de que sus ojos se abrieran en shock al ver que Revy desviaba su mirada con un ligero tinte rojizo en sus mejillas dejando en claro que estaba avergonzada. Tenía razón.

"T-No fue mi culpa..." trató de argumentar, pero falló estrepitosamente cuando la mirada de Wanda se transformó en una furiosa.

Era verdaderamente sorprendente lo que provocaban las situaciones de vida o muerte en las personas, mucho más en chicas claramente volátiles con respecto a sus sentimientos. No es como si realmente muchas personas pudiesen experimentarlo, pero ... Wanda simplemente parecía ser explosiva en diversas situaciones.

Hasta hace unos días ella solamente era una chica tímida. Poco a poco fue ganando confianza en sí misma, pero con ello vinieron los cambios de actitud (donde Shirou diría que tuvo mucho que ver con Revy), y para variar, durante dos días seguidos estuvieron a punto de ser asesinados.

Suspirando con pesadez. Las lágrimas de frustración que comenzaban a formarse dentro de sus ojos se esfumaron antes de mirar decididamente de nuevo por el camino que siguieron. Y como si Revy pudiese captar sus pensamientos, su cuerpo reaccionó instintivamente para llevarla al suelo.

"¡¿Acaso estas loca?!"

"¡No tenemos otra opción! Si no hacemos algo no saldremos de aquí con vida" su mirada era oscura. Tenía toda la razón, al menos que tuviesen un arma para derribar toda la ciudadela no había forma de salir ilesos.

"¿T-Qué tienes en mente?"


Shirou estaba cansado. Dutch tenía una herida de bala en la pierna mientras se protegía detrás de un árbol que reforzó lo suficiente como para que ninguna de las balas pasara y eso contaba al vibranio, podía hacerlo ya que lo había visto con anterioridad gracias a cierto vampiro ruso con temática de supersoldado.

"¿Todo bien Dutch?" preguntó mientras disparaba otra flecha atravesando el cristal de una de las aeronaves y matando al piloto. Agradecía su puntería.

"Tan bien como puede estar una persona desangrándose mientras su hueso fue perforado"

"... Genial" murmuró sin humor.

La manera en la que poco a poco el escenario se volvía sombrío no pasó desapercibida por sus ojos. Simplemente se mantenía erguido disparando flecha tras flecha tratando de mantener a raya a los constantes enemigos que aparecían.

Antes de poder lanzar otra flecha, sintió que su cuerpo se tensaba ante el inminente peligro, obedeciendo sus instintos, se inclinó en un ángulo de noventa grados.

Swosh.

Una espada pasó justo a la mitad donde en ese instante estaría su cintura.

Seguido de eso, varios sujetos armados aparecieron y comenzaron a rodearlo. Tenía sentido. Pensó al recordar la manera en la que las aeronaves caían cada vez que aparecían con un agujero en la parte frontal del parabrisas justo en medio de las cejas de los conductores.

Probablemente imaginaron que sería más fácil lidiar con él debido a que estaba disparando desde cobertura y los disparos desde la distancia eran erráticos. Soltando un bufido ante la situación, estuvo a punto de lanzarse a la refriega contra sus oponentes, pero recibió un disparo en la pierna.

"Tch" a pesar del leve dolor que sentía sobre él, no era tanto como la ansiedad que crecía por cada segundo que pasaba sin que las chicas regresaran.

Realmente lo único que podía hacer era pensar que estaban bien.

Dutch aún herido, miró a los enemigos que rodearon a Shirou antes de suspirar y disparar directamente al pecho del sujeto que hirió la pierna del pelirrojo justamente en el pecho. Inmediatamente después comenzó la lluvia de balas.

Al ver lo que estaba sucediendo. Todo a su alrededor parecía ir en cámara lenta. Una bala iba directamente en dirección de pecho del moreno. Pero antes de que pudiese impactar, el arco en las manos de Shirou impidió que la bala atravesara al moreno.

Antes de que la mente de Dutch pudiese procesar lo que acaba de suceder, fue pateado fuertemente hasta terminar al menos unos cientos de metros de la posición en la que se encontraba. Probablemente dolería después de que su adrenalina se drenara.

Clank. Clank. Clank.

"Kuk"

Una espada logró atravesar su hombro.

"¿Qué...?" le tomó un par de segundos procesar dicho evento. Estaba seguro de que nada podía atravesarlo debido a que reforzó su cuerpo de tal manera que se volvía técnicamente impenetrable.

"Hoh..." fue la exclamación de la persona frente a él. Parecía divertido como si hubiese encontrado un nuevo juguete.

Al sentir como la espada trataba de salir de su hombro, pero no se movía del lugar debido a la tensión de sus músculos. La persona que lo atacó pensó que sería más fácil quitarle el brazo por lo que dio un gran tajo hacía arriba mientras la espada era rodeada por una luz blanca. El brazo de Shirou cayó al suelo.

"¡Agh!" lo único que pudo hacer fue aullar de dolor.

Aun con su mente procesando el dolor. Miró a su enemigo con los ojos entrecerrados. Él parecía no tener ningún tipo de interés realmente en lo que lo rodeaba. Los hombres armados a su espalda parecían estar listos para acatar sus órdenes por lo que supuso que era algún tipo de jefe.

Y luego estaba su brazo...

Estaba justo debajo de los pies del hombre. A pesar de la fatiga, no dejó que eso realmente le afectara. Con una voluntad de acero. Desapareció de su lugar solo para aparecer una vez más frente al hombre y patearlo con todas sus fuerzas.

Pero lo único que sucedió es que fue tomado por sorpresa al sentir la mano del hombre tomar su pie y azotarlo un par de veces en el suelo antes de arrojarlo y atravesar algunos árboles por la fuerza detrás del impacto.

"¡Ehuuuk!" el gemido de dolor que escapó de sus labios seguido de la alucinante sensación de bilis subiendo por su garganta solo provocó que Shirou se tambaleara cuando trató de ponerse de pie.

Su visión era borrosa. Aun así, tuvo la suficiente capacidad como para trazar Kanshou en la única mano que le quedaba y prepararse para lo inevitable.

De nuevo. Sus circuitos mágicos se encendieron. A pesar de que uno de sus brazos estaba desprendido de su cuerpo, pudo sentir la conexión con esa parte de su cuerpo. No podía contenerse, este enemigo era demasiado peligroso.

"Interesante. Me sorprende que sigas con vida después de tu patético intento de resistencia". Tal vez no estaba para saberlo, pero era verdaderamente algo que él jamás haría, dar un halago.

Kanshou se desvaneció en motas azules.

La sangre que corría a través de su garganta por el daño interno que se ocasiono después de haber sido golpeado le provocó un mal sabor de boca. Pero no podía rendirse. Sus ojos se posaron e Ducth que estaba a un par de pies de su posición.

Sonriendo salvajemente. Su actitud dio un giro repentino y el hombre que lo arrojó se dio cuenta de eso. Pudo ver que poco a poco, una lanza carmesí se materializaba en la palma del único brazo que le quedaba.

Su cuerpo se deslizó levemente mientras arrastraba la pierna. La sangre pegada en sus dientes era visible a través de la sonrisa salvaje que poseía. Shirou Emiya ya no se estaba comportando como él mismo.

Ahora era el momento de permanecer como aquel guerrero orgulloso que estaba en su interior, alguien que no puede abandonar una pelea solo porque está perdiendo. Era el momento que debería de seguir los pasos de aquel dueño de la lanza que estaba empuñando.

El rostro de su enemigo pronto adoptó una expresión seria al ver lo que sucedía. Rápidamente su cuerpo se infundo de chi.

Frente a él había una figura que se superponía al chico. Un de hombre de cabello azul y ojos rojos con vestimenta que hacia juego con su color de cabello.

"..."

Antes de que alguno de los dos actuara. Uno de los hombres armados disparó directamente a la cabeza de Shirou solo para que él desapareciera de su lugar y reapareciera a lado de aquel hombre que disparó.

Lo único que pudieron visualizar fue un destello carmesí.

La lanza en su mano toco un momento el suelo y al instante siguiente los árboles fueron arrancados. En la tierra se formó un enorme cráter. Los soldados volaban por los cielos.

Un colmillo se asomó por el labio de Shirou. "Sorpréndeme"

Incluso con todo el daño que su cuerpo poseía en ese momento. Se burló de su enemigo.

Y pronto, diversas emociones adornaron la mirada en el rostro de aquella persona que de alguna manera logró arrancarle el brazo.

Frustración, furia, diversión y finalmente excitación. El tipo de excitación que siente un guerrero hambriento por la batalla. El deseo de encontrar al rival digno de ser recordado. Era el deseo conjunto que todos y cada uno de los portadores anteriores de aquellos anillos colocados en su mano tenían.

Incluso, a pesar de todos los actos morbosos que hizo a lo largo de su longeva vida. En ningún momento se encontró con alguien realmente digno de su atención. Nadie pudo desafiarlo y solamente fueron meras piedras en su camino.

Era hora de demostrar quién era en realidad. El joven frente a él recordaría al regente de este lugar.

Los ojos del pelirrojo se inyectaron de sangre al sentir el inminente peligro y la lanza se movió casi como si estuviese viva colocándose justo en medio de sus ojos.

¡Clank!

La espada que brillaba con una luz pálida casi cegadora apareció repentinamente frente suyo. La estruendosa onda de choque reverberó por los alrededores arrojando los cuerpos de aquellos soldados ahora muertos y Dutch.

La sangre que se filtraba a través de su hombro parecía ser inagotable y el mismo Mandarín casi podía apostar a que tenía una fuente inagotable de sangre.

La enorme sed de sangre que emanaba aquella lanza no fue suficiente para entorpecer al hombre que conquistó cientos de pueblos y sacudió naciones solo con decretar algo como suyo. Ni siquiera la fuerza armada en conjunto de China logró hacerle daño.

Y ahora estaba frente a un chico. Un joven con la suficiente fortaleza como para patearlo en el mentón mientras de alguna manera se burlaba de sus artes marciales que fueron practicadas durante décadas.

Crash.

La sonrisa en el rostro de Shirou se hizo más grande al ver como poco a poco ganaba terreno en la lucha cuerpo a cuerpo con este enemigo. El mismo Mandarín que quería evitar confrontar a toda costa.

"¡Esto es divertido!" el orgullo en la voz de Shirou era algo que no estaba arraigado a su actitud.

Era la actitud tomada de la historia del anterior portador de dicha arma. Un hombre que se enfrentó solo en contra de un ejército. Alguien que poseía mejores capacidades que muchos otros y siempre estuvo dispuesto a seguir su propio código. Reconocido por ser el hijo del dios Lugh. Un semidios cuyo nombre no ha desaparecido. Cu Chulainn.

Aún con la euforia que sentía por la batalla en ese momento. Se lanzó directamente a donde había arrojado a su oponente no sin antes recoger su brazo que se mantenía inerte en el suelo. Lo acomodó de tal manera para que se volviese a unir y antes de que pensara en usar sus propias habilidades para hacerlo. Una luz verde casi cegadora iluminó su hombro.

Su brazo estaba de vuelta.

No necesitó más de tres movimientos mientras corría para verificar que todo estaba bien y con el frenesí palpitante gracias a las experiencias que se transmitían a su cabeza. Dio un gran tajo en vertical directamente al hombre que lo había arrojado no hace mucho tiempo.

Podía sentir como poco a poco su cuerpo dejaba de doler y sus movimientos se volvían cada vez más precisos lejos de lo mecánico debido a lo poco que podía sentir.

La sangre desapareció en su mayor parte, pero aquella que manchó su ropa aún se mantenía.

"Debo decir...". El mandarín se puso de pie sosteniendo su cuello antes de emitir un leve crujido. "Eres interesante..."

Fue todo lo que dijo.

Pilares de hielo salieron de la nada destruyendo el área circuncidante solo para llegar directamente al cuerpo de Shirou. Del cielo llovieron estacas de hielo que se originaron de la nada. Realmente no pudo localizar una fuente mágica aún cuando inconscientemente trató de usar análisis estructural en una de ellas.

Se sentía un tanto extraño.

Actuando rápidamente, hizo girar la lanza sobre su cabeza y eliminó todo lo que caía en picada antes de reforzar su puño más allá de lo que podía soportar y dar tal vez el golpe más fuerte que en su vida pudo dar hacia el frente destrozando los pilares de hielo con una gran onda de choque.

Su brazo se rompió en ese momento, pero no dejó que el dolor que sentía se mostrara en su expresión. La sangre escurría de su brazo cuando esté mismo estaba en una posición antinatural, el hueso astillado se asomaba por debajo de la piel.

¡Boom! ¡Boom! ¡Boom!

Una, dos, tres, diez y las explosiones dentro de la ciudadela comenzaron a hacer que la mirada del mandarín se volviera fría. Una ciega expresión de frialdad cubierta por rabia pura fue lo que Shirou pudo ver en el momento en que sus ojos se encontraron.

"¡Tu...! ¡Maldito!" rugió antes de que ráfagas de luz salieran de sus dedos apuntando directamente a su corazón.

Shirou apenas tuvo tiempo suficiente como para correr y tratar de tomar algún tipo de cobertura detrás de los árboles, pero estos eran destrozados casi como si no existieran en primer lugar.

Los estruendos continuaban. Pudo ver como poco a poco la ciudad a espaldas de su batalla se derrumbaba en llamas. La expresión de furia y rabia era todo lo que estaba recibiendo del hombre frente a él.

Era imposible.

Era imposible que este sucio visitante estuviese terminando con su gloria. Frunció el ceño antes de lanzarse con todo lo que tenía.

"¡Imposible, me obligan a regresar y lo hace un sucio forastero!" el enojo con el que habló hubiera hecho que la mayoría de las personas agacharan las miradas o incluso se sintieran sofocadas.

"Esto era lo que esperabas. Tú mismo provocaste tu ruina sucio contrabandista." La burla en las palabras de Shirou hizo que los ojos del Mandarín se inyectaran de sangre antes de atacar de manera bruta.

"¡Maldito! ¡Maldito! ¡Maldito! ¡Maldito! ¡Maldito!" Por cada maldición que daba, sus armas chocaban en un estruendoso sonido metálico.

El brazo de Shirou estaba sanando a pasos agigantados mientras una luz verde comenzaba a rodearlo. Pero la misma fatiga le estaba tomando factura.

"¡Pensar que tengo que utilizar todos mis recursos contra ti!" rugió con furia antes de que todo a su alrededor cambiara.

Todo a su alrededor fue reemplazado por nieve y hielo. No había nada a su alrededor y ciertamente esto no era una ilusión provocada por su cabeza, de eso estaba seguro.

"¡No debiste de haber metido tus narices en tecnología que no te pertenecía!" replicó antes de lanzarse una vez más al intercambio.

La mirada que prometía una muerte en el rostro del Mandarín se intensifico cuando a su espalda, cientos de estacas de hielo aparecieron y llovieron directamente a la figura del chico que corría a su dirección.

"¡No eres el único con ese truco!" dijo. La sonrisa de su rostro se había desvanecido hace tiempo. "Soy el hueso de mi espada"

Espadas. Cientos de espadas aparecieron sobre la cabeza del chico destrozando todas y cada una de las estacas de hielo que se dirigían a él.

"¡Maldito! ¡Muere ya! ¡Espectral!"

Fue solo un segundo.

Todo a frente a él se volvió blanco. Las espadas desaparecieron y de no ser porque alcanzó a saltar a la derecha, estaría muerto en este instante. El sudor se intensificó al ver como quedó la montaña detrás de él. Ya no había nada-

Eso ... era un rayo de desintegración.

"¡Estás demente!" fue todo lo que pudo decir. Si eso hubiera sido apuntado a una ciudad, inevitablemente miles morirían. "..."

Con una nueva resolución, giró la lanza una última vez para colocarla frente a él. Se iluminó en un tono diabólico.

-Tomaré tu corazón.

"¡Adiós!" recitó Shirou, marcando esto como si fuese el final.

"¡Desgraciado!" a pesar de la furia que sentía. Las advertencias de incontables años de batalla el decían que debía de protegerse de esto.

Paredes de hielo se erigieron frente a él. No estaba seguro de cuantas, pero su intención no era huir sino todo lo contrario. Resistirá el ataque de frente. No se permitirá ser aún más humillado.

"¡Lo reconozco!" rugió con entusiasmo. "¡Acabaré contigo, aunque sea lo último que haga!"

"Gae..."

"¡Nightbringer!" una inexplicable oscuridad surgió de la nada protegiendo el cuerpo del Mandarín.

"... Bolg"

Swosh.

Las paredes de hielo fueron atravesadas como si un cuchillo estuviese cortando mantequilla. Incluso aquellas que estaban protegidas con una insaciable luz blanca fueron atravesadas, aunque la lanza se detuvo un poco.

El último muro fue roto. La barrera de oscuridad se mantenía erguida recibiendo de lleno todo el impacto de aquella lanza que afectaba la causalidad para obtener lo que quería. Aquella barrera era la oscuridad impenetrable.

Aun con ello, no pudo soportar el poder y efecto de aquella lanza.

"¡Kak!" fue el grito que salió de su garganta al sentir como su corazón era destrozado.

-Te mataré...

Fue el único pensamiento el Mandarín al sentir que su corazón era destrozado y caía de espalda al ser empalado por la enorme lanza. Después de eso, el escenario volvió a cambiar al bosque en el que se encontraban en un principio.

"¿Lo logré?" fue lo último que pudo preguntar antes de que caer en la inconsciencia mientras visualizaba vagamente un largo mechón rojizo.

"¡Shirou!" su cuerpo fue tomado por una luz rojiza que apareció en un destello plateado.

.

.

.

9320 palabras.

Siento la tardanza.

No mostré el alcance de los verdaderos poderes del mandarín si se preguntan por eso. A decir verdad, a lo largo de los comics él mismo no es consciente de ellos hasta que aparece Ironman para volverse su molestia personal. De hecho, buscó a Tony para que junto con otro científico le ayudaran a comprender el verdadero alcance de su poder.

The Liar no funciona con Shirou porque este interactúa directamente con la mente de las personas para crear ilusiones mentales al igual que Mastermind (quien es promedio si se compara con el profesor X o con Jean). De hecho, Mastermind no es mejor que un humano promedio, puedo decir que no puede hacer mucho más que ser un estafador y gracias a eso la hermandad pudo conquistar un país (no recuerdo cual).

Originalmente quería subir el capítulo viernes.

Si hay algún tipo de error ortográfico o tipográfico por favor comenten.

LMgamerx : De hecho, pienso hacerlos como en los comics. Y si, al igual que Spiderman manejó la fuerza enigma (me vale que algunos digan que fue Miles, él no cuenta solo le quisieron dar fama ya que realmente no tenía nada de experiencia para hacerlo), en algún momento obtendrá una fuerza cósmica, aunque solo será por breves momentos.

Paradoja el inquisidor: Así es. Para darte un poco de contexto en el manga de Black Lagoon ella fue abusada por su padre desde niña.

Próxima actualización: Un gran mago.

F. P. 16/01/2022

J_A_H