Declaimer: InuYasha y sus personajes no son de mi autoría. Si fuera así, este chico tonto se hubiese decidido desde un primer momento.

Nota: Al tratarse de un conjunto de drabbles, ninguno de los escritos superará las 500 PALABRAS. Además, iré subiendo los mismos a medida que la inspiración me acompañe y sepa qué escribir (aunque si quieren tirar ideas no me enojo xD). Por lo tanto, NO PUEDO DECIRLES CUÁNDO VOLVERÉ A ACTUALIZAR. Sepan disculpar ;D

Palabras: 500.


Hojas en Blanco

V

Tragó grueso, sin saber muy bien qué preguntar. Tal vez no entendiera el término, pero sí la escencia. «Marcar». Era algo que los demonios hacían al momento de establecerse, de unirse a otro ser. La información que tenía era escasa; nula, a decir verdad. Tampoco sabía cuánto difería del matrimonio humano, pero InuYasha, aún con su mirada esquiva, parecía derrotado.

Dubitativa, rompió el silencio:

—¿No quieres hacerlo?

Él volvió de su letargo clavando la mirada en la suya. Tuvo el ligero impulso de echarse hacia atrás cuando notó la cruda desesperación en los ojos masculinos.

—¡No importa lo que quiera! —escupió, enterrando en la tierra sus garras. Sabía que si se aferraba a ella, como deseaba, iba a herirla—. ¡Es algo que no puedo controlar!

Su vehemencia la sobresaltó. ¿La idea de unirse a ella bajo sus leyes... le causaba tanta repulsión?

¿Lo haría por compromiso? ¿Por qué era lo que se esperaba?

Se levantó, tratando de poner entre ellos algo de distancia. La sangre le corría tan rápida y pesada que tenía miedo de hablar de más.

—Será mejor que me vaya —dijo resolutiva mientras le daba la espalda y comenzaba a caminar, pero estaba tan herida y cansada por los días pasados de zozobra que no pudo controlar su boca—. Si nunca quisiste unir tu vida a la mía, ¡¿por qué ser tan cruel?! ¡¿Por qué lastimarme?!

—¡¿Pero qué dices?! —la increpó, sin poder creer las barbaridades que salían de aquella boca. Llegó a ella en un latido de corazón—. ¡¿Estás loca?!

—¡¿Cómo te atreves a llamarme así?!

Desquiciado, herido y hastiado de la situación, la sujetó de los brazos. La vió dar un respingo y agrandar los ojos asombrada por la rapidez del movimiento. ¿Cómo osaba retorcer sus palabras? ¿Todavía dudaba de él? ¿De lo que ella significaba para su persona?

Fuera de sí, explotó:

—¡¿Por qué nunca entiendes, con un demonio?! —gruñó, mostrando los dientes. Encabronado, acercó su cara a la de ella—. ¡Tres años! ¡Tres jodidos años esperé! ¡¿Y me cuestionas, mujer?!

El hanyō la soltó con una aspereza poca veces vista. Se alejó unos cuantos pasos antes de darle la espalda, como si por fin comprendiese la importancia de sus palabras.

Kagome se sintió como una idiota, no como la mujer adulta que era. De pronto, era otra vez esa chiquilla de quince años que soñaba con un amor imposible y vivía acechada por las dudas. Las lágrimas brillaron en sus ojos mientras observaba la amplía espalda.

Decidida, caminó hacia él y lo rodeó con los brazos. Lo notó estremecerse cuando sus manos descansaron sobre el firme tórax. Apoyó todo el peso de su cuerpo contra la espalda masculina y susurró una disculpa:

—Lo siento tanto, InuYasha.

El hanyō inspiró profundo. Sosegado, se dejó hacer.

—No tiene importancia.

—¡La tiene! —contradijo—. Y por éso, necesito saber la verdad.


No pude evitar poner esta pequeña discusión xD. Y, por consiguiente, estirar un drabble más el momento de la explicación. ¡Qué malvada soy! Ja, ja, ja. Pensé que la cuestión de la «marca» sólo me llevaría dos drabbles, pero pronto me encontré inspirada y mi idea central se fue al caño xD. Ojalá no me maten. LOL.

No saben lo emocionada que estoy por ver lo mucho que les está gustado ésto :3. Gracias infinitas por cada favorito, alerta y comentario que me dejan (también en mis fics viejos ;D). Lo único que lamento es no poder responder privadamente a las personas que no tienen cuenta en FF y me dejan un review. ¡Pero los leo y amo sus comentarios!

Espero que estén teniendo unos días maravillosos ;D

Cuídense mucho,

Lis.