Declaimer: InuYasha y sus personajes no son de mi autoría. Si fuera así, este chico tonto se hubiese decidido desde un primer momento.

Nota: Al tratarse de un conjunto de drabbles, ninguno de los escritos superará las 500 PALABRAS. Además, iré subiendo los mismos a medida que la inspiración me acompañe y sepa qué escribir (aunque si quieren tirar ideas no me enojo xD). Por lo tanto, NO PUEDO DECIRLES CUÁNDO VOLVERÉ A ACTUALIZAR. Sepan disculpar ;D.

Palabras: 494.


Hojas en Blanco

XVI

Con el devenir de los días, aquel momento soñado pareció cubrirse de nubarrones.

La organización de la boda marchaba presurosa y el rumor de su extraña unión se había extendido hacia las aldeas vecinas. De cada rincón surgían almas caritativas, porque la historia de la sacerdotisa que viajaba entre los tiempos y el hanyō de ropajes rojos era conocida.

Para muchos, su enlace significaba paz. En una tierra diezmada por Naraku y su sed de poder, la boda de ellos era el colofón de un tiempo bienaventurado.

Tiempo.

Tiempo era justo lo que no tenía... y la inocente pregunta de la pequeña Rin se lo había recordado: «¿Qué edad tiene, señor Myōga?».

La escena estaba fresca, como las primeras pinceladas de una obra: mientras la pulga le expresaba sus respetos —siguiendo las antiguas costumbres demoníacas— la voz de Rin surgió de pronto, cortando las explicaciones del yōkai y trayendo desasosiego a su mente y alma.

¿Cuánto tiempo viviría ella?

¿Cuánto tiempo lo haría InuYasha?

—Estás muy silenciosa.

Kagome no emitió sonido, pero se aferró al brazo del hombre con la intención de no parecer tan distante. No deseaba que el paseo nocturno se viera opacado por sus traicioneros sentimientos. Fiel a su promesa, ya no dormía en brazos del hanyō. Tampoco compartían la cabaña que estaba destinada a convertirse en su hogar.

De todos modos, se las ingeniaron para hallar la manera de encontrarse. Así fue como aquellas cortas caminatas se volvieron instantes de verdadera intimidad. Instantes de besos robados y sueños, pero también de promesas guardadas en lo profundo del corazón.

Sin embargo, no podía alejar sus miedos. No ahora que se alojaban tan férreamente dentro de su mente.

La algarabía de saber que él pensaba en ella como una parte insoldable de su propia alma había podido con cualquier otro pensamiento.

Su mirada sesgada e ingenua la decepcionaba.

«Tú serás mía y yo será tuyo hasta el final de nuestras vidas».

Detrás de las palabras del hanyō, tal vez, había un mundo de absoluta soledad. Sus ciclos de vida eran diametralmente diferentes. Aunque ahora caminasen sobre la tierra juntos, su corta vida humana los separaría. Envejecería y moriría en un período no mayor a los próximos setenta años... si tenía suerte.

—¿Crees que soy egoísta? —musitó, con el corazón encogido por los escenarios que elucubraba su ser.

A pesar de su mirada esquiva, InuYasha la tomó entre los brazos y la pegó contra su pecho. Incluso en pleno anochecer, podía ver la palidez casi mortuoria de la piel. Se le revolvieron las entrañas al notar la excesiva frialdad del cuerpo.

—¡¿Qué demonio sucede, Kagome?! —exigió, asustado.

Y ella se deshizo, ovillándose contra él y su calor. El mitad demonio siempre sería su fuente inagotable de consuelo.

—Si volverme tu compañera implica unir mi alma a la tuya... ¿qué será de tí cuando ya no esté?


Pasamos de un momento feliz a esto xD. Sorry, not sorry (? xDD.

Agradezco a la bella Anyara por haber inspirado este drabble :3. Su muy justa pregunta —en drabbles anteriores— ayudó a que imaginara este escenario ;D.

En otras cuestiones: ¡llegamos a los 200 reviews! ¡No puedo creerlo! Gracias por hacer de Hojas un fic tan preciado. Cuando arranqué esto —oficialmente hace tres meses atrás— jamás imaginé que el fic terminaría manejando semejante número de comentarios, favoritos y alertas.

¡Gracias por el apoyo increíble que le brindan a esta locura!

Recuerden que el viernes estaré publicando el siguiente drabble como forma de gratitud :3. Es lo mínimo que se merecen.

Sin más que decir, el viernes nos leemos por aquí ;D. También pueden encontrarme en mi página de Facebook (nombre de la misma en mi perfil). Por ahí siempre estoy ;D.

Cuídense mucho.

Cariños,

Lis.