Declaimer: InuYasha y sus personajes no son de mi autoría. Si fuera así, este chico tonto se hubiese decidido desde un primer momento.
Nota: Al tratarse de un conjunto de drabbles, ninguno de los escritos superará las 500 PALABRAS. Además, iré subiendo los mismos a medida que la inspiración me acompañe y sepa qué escribir (aunque si quieren tirar ideas no me enojo xD). Por lo tanto, NO PUEDO DECIRLES CUÁNDO VOLVERÉ A ACTUALIZAR. Sepan disculpar ;D.
Palabras: 496.
Hojas en Blanco
XXII
Mientras se hacía un ovillo sobre el futón y apretaba contra su pecho las sábanas de lino, recordó las palabras de Sango para darse valor.
Aquella tarde, ya desesperada por sus pensamientos, había decidido acompañar a su amiga a la orilla del río. La excusa de necesitar un momento de chicas mientras hacian tareas domésticas fue lo único que pareció convencer a InuYasha, quien no dejaba de seguirla.
La preocupación de él la mantuvo conmovida los primeros días —cuando aún sentía el cuerpo dolorido por los golpes—, pero ahora que las pequeñas heridas habían cicatrizado durante la última semana, e incluso las llagas en sus brazos tenían un pálido tono rojizo, se sentía asfixiada ante la clara sobreprotección.
El hanyō era un protector, estaba en su naturaleza. Sabía que luchar contra ella era pedir imposibles, como intentar mover algo bien cimentado. Sin embargo, necesitaba intentarlo; no sólo por su propia salud mental, que parecía pender de un hilo, sino por su compañero.
InuYasha debía entender que no siempre iba a estar para rescatarla, por más que la marca los uniera en un sentido que traspasaba el propio plano físico. Ella debía aprender a valerse por sus propios medios, ser una sacerdotisa con todas las de la ley. Si su esposo pensaba que iba a quedarse sentada de brazos y esperar a que él la salvaguardara, cual damisela en apuros, estaba equivocado.
Renunciar a su época era entender que tendría que adquirir y potencial habilidades, e incluso correr riesgos.
Quería que fueran compañeros e iguales.
—¿No puedes dormir?
La voz de él le llegó como un susurro, como una melodía cálida creada especialmente para ella. Era imposible distinguir su figura ante la penumbra de una noche tan cerrada.
«Luna nueva», pensó. La primera que pasaban juntos como esposos y compañeros.
A pesar de sus súplicas de horas atrás, él no había querido ocupar junto a ella un lugar en el lecho. Le dijo que pasaría la noche en alerta, apostado en la puerta para cerciorarse que todo transcurriera sin sobresaltos. En días así, con su sangre yōkai dormida, no podía confiar plenamente en sus sentidos humanos.
—¿Kagome? —volvió a llamar, luego de que su primera pregunta fuese respondida por el eco de sus palabras. A pesar de la falta de agudeza auditiva, podía escuchar el respirar característico de su shirushi durante los momentos de vigilia—. ¿Estás enfadada?
La muchacha frunció los labios, conteniendo para sí aquellas palabras que únicamente había osado expresar a su amiga. No estaba enfadada, estaba... necesitada.
¡Qué Kami la perdonase por su inmoralidad, pero lo quería! ¡A él! ¡En demasía!
La última vez databa de varías lunas atrás, la noche anterior a su enfrentamiento con el yōkai araña. Luego vino su recuperación, pero cuando la heridas en su cuerpo dejaron de ser un problema el hanyō siguió mostrándose reticente.
Con vergüenza, pero decidida, abandonó el futón en su busca.
Y nuestra Kag irá por lo que cree que es suyo xD.
A pesar de lo que parece, mi idea no es traer un lime a la brevedad xDD. Sí hablar sobre esos temas, ya que son dos chicos que recién se comienzan a conocer en este ámbito y han tenido que pasar por un momento que los ha marcado (sobre todo a Inu). Por mi parte, espero que la inspiración me siga acompañando.
Hojas está próximo a alcanzar un nuevo hito: los 300 reviews. Una sifra completamente impensada cuando arranqué este fanfic. Todo este camino es posible gracias a ustedes :3. Así que no tengo palabras que expresen lo mucho que les agradezco por seguir apoyando esta pequeña travesía :3.
Espero que nos sigamos leyendo pronto :D.
Un cariño enorme,
Lis.
P.D: para aquellos que les resulte más sencillo, ahora también pueden seguirme por Twitter. Me encuentran como @RedruLis. Así que ya hay dos opciones: ésta o mi página en Facebook ;D.
