Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to iambeagle. We just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de iambeagle, solo nos adjudicamos la traducción.
Here's To Now
Autora: iambeagle
Traducción: Flor Carrizo
Corrección: Melina Aragón
Capítulo uno
"Para mí, cuando todo va mal, ahí es cuando la aventura comienza". Yvon Couinard
XXX
Vivo una vida ordinaria.
Lo que no dice demasiado, supongo, porque la definición de cada uno de ordinario es diferente.
Pero, para mí, va así: fui directamente a la universidad después de graduarme de la escuela secundaria, luego pasé tres años estudiando periodismo y poniendo toda mi energía en una relación condenada.
No había margen para el error, no había espontaneidad. Solo un horario diario, una rutina que me mantenía lo suficientemente ocupada para evitar sentir que estaba perdiéndome la vida.
Eventualmente, mi título en periodismo me llevó a trabajar como freelance. Mi relación me llevó a desperdiciar años. Y mi ordinaria rutina diaria me llevó a sentir que necesitaba más.
Vivo una vida ordinaria. Una en la que estoy atrapada y de la que no sé cómo salir.
XXX
—Liam está aquí —dice Jess, mi compañera de piso, a través de la puerta de mi habitación. No tengo que verla pasa saber que está rodando los ojos.
—Saldré en un segundo —digo, poniéndome una sudadera con capucha y cerrando mi portátil. Cuando abro la puerta, ella todavía está ahí, dirigiéndome una mirada—. ¿Qué?
—No le des más dinero —dice en voz baja—. En serio.
No respondo, solo paso junto a ella y entro a la sala, donde mi exnovio está sentado en el sofá que compramos juntos hace un año atrás. Su cabello claro está más largo, pero le queda bien. Está bien afeitado, algo que rara vez pasaba cuando estábamos juntos. Está usando una camisa que no reconozco y me hace sentir extraña, no saber qué ha estado haciendo.
Cuando me ve, su rostro estalla en una sonrisa. Mi corazón se desploma.
—Hola. —Se levanta—. Traté de llamarte.
—He estado trabajando. Tengo una fecha de entrega en un par de días. —Es verdad, pero dejo de lado la parte en la que lo he estado evitando.
Jess se asoma por un segundo, su forma de asegurarse de que todo está bien. Le dirijo una mirada y ella desaparece en su habitación. Espero hasta que escucho el suave clic de su puerta para hablar.
—¿Qué pasa? —pregunto, insistiendo en permanecer de pie.
—Sabes que estaba esperando ese trabajo de marketing —dice, yendo directamente al punto—, pero se canceló.
Parte de mí tenía la esperanza de que no estuviese aquí por dinero, pero debería haberlo sabido.
—Eso apesta.
—Lo sé. —Cambia su peso de un pie al otro, y nuestra gata Sadie se mueve de su lugar en el alféizar de la ventana para frotarse contra sus piernas. Él se agacha y la levanta—. Jared en verdad se está cansando de que esté en su sofá.
—Liam…
—Mira, no quiero pedirte dinero más de lo que tú quieres. Créeme.
—Han pasado seis meses —recalqué.
—Lo sé. Pero, quiero decir, no me dejaste en una buena posición…
Sadie maúlla hacia él y la baja.
—¿No te dejé en una buena posición? ¿Qué hay de la posición en la que tú me pusiste?
—Me echaste de nuestro apartamento.
—¿Qué se suponía que debía hacer? Tú dijiste que querías ver a otras personas, pero seguir viviendo juntos. ¿No ves lo ridículo que es eso?
—Lo tomaste de la forma equivocada.
—Tú rompiste mi jodido corazón.
Su cara decae y, por una fracción de segundo, veo a la persona que solía ser. Veo domingos perezosos y hacer comida en la cocina a las dos de la mañana. Veo cada vez que me susurró que me amaba. Veo al chico del que me enamoré en mi primer año en la universidad y al hombre en el que se convirtió, el que decidió que no me quería después de todo.
—Eras mi mejor amiga —dice en voz baja, con tristeza—. No quería perder eso.
—No te eché porque no te quería. Lo hice porque te amaba demasiado. Porque ya no podía ser tu mejor amiga. No puedo. Así que no, no puedo ayudarte.
Él mira hacia abajo, frotándose el cuello.
—Entiendo.
—No quiero verte luchar, pero entiendes por qué esto es difícil para mí, ¿no?
—Sí.
—Está bien. —Sadie maúlla desde el sofá antes de rodar sobre su espalda, con las piernas extendidas—. Deberías irte. Tengo que volver a trabajar.
—Lo siento, solo… lo siento.
—Está bien —digo otra vez. Y sé que él lo dice en serio. Pero no hay nada más que decir, nada más que hacer para mí excepto observarlo salir del apartamento.
¡Hola!
¡Bienvenidas a una nueva traducción!
Como siempre, esperamos que nos acompañen en esta y todas las traducciones que les traigamos. ¿Qué les pareció el primer capítulo?
¡Hasta el próximo capítulo!
