Capitulo 1_Nueva vida.

En una habitación elegante se encontraba una figura humanoide blanca que observaba todo a su alrededor y su vista finalmente se centro en un peliblanco con cuernos negros, ojos grises con sus esclerótica negra, piel palida y usaba un traje con una corbata.

Este sujeto se encontraba sentado en una silla de cuero frente a un escritorio de madera refinada con una silla del otro lado, también a los lados del sujetó había 2 ruletas las cuales atravesaban la pared y había diferencia cosas escritas, por ejemplo a su izquierda veía nombres cómo, Green Lantern, Spider-Man, Kakashi Hatake, Hades y muchos otros que supo reconocer y a otros no, en cuánto a la ruleta de su derecha había más cosas escritas, DC, Dragon Ball, Adventure Time, Harry Potter y muchos más.

-Bien, si ya terminaste de mirar toma asiento-, dijo el peliblanco con una sonrisa.

Confundido el ser blanco tomó asiento.

-Bien permíteme presentarme soy Demons y tú mí amigo has muerto-.

El ser blanco se sorprendió, -No recuerdo nada de morir-.

-Eso es fácil de responder, lo que pasa es que tus recuerdos son borrados en su mayoría, cómo por ejemplo tu nombre, tu familia, tus amigos, tu rostro entre otras cosas, de esa manera puedes reencarnar sin tantos problemas y adaptarte más fácilmente a tú nueva vida, pero conservas otras cosas cómo lo son los recuerdos de series, películas, libros u otras cosas que hayas visto-.

-Oh, ahora lo entiendo-, murmuró el ser blanco ahora entendiendo los motivos por los cuales recuerda todo lo demás excepto su vida personal.

-Ahora tú estás aquí para reencarnar en un nuevo mundo, por eso la ruleta a mí derecha, de esa forma es más justo pues se deja al azar tu destino-.

-¿Por qué razón voy a reencarnar?-.

-No hay una razón para eso realmente, digamos que metí la mano y saque un alma y le doy la oportunidad de renacer en un nuevo mundo, ahora por favor gira la ruleta de los mundos-.

-De acuerdo, pero antes la otra ruleta tiene varios nombres, ¿Cuál es el significado de ello?-.

-Es por que si caes en un mundo cómo Marvel te doy la oportunidad de girar la ruleta para que obtengas algún poder, una habilidad o incluso un objeto que pueda o no evolucionar-.

-Entonces si voy a un mundo en el cuál no existan los supers no puedo girarla, ¿Correcto?-.

-Si, pero si cae en un mundo cómo lo sería Tokyo Ghoul tampoco podrás girar la ruleta, te dare la opción de ser humano o ghoul y de esa forma continuar con tu vida allí-.

-Bien, gracias-, dijo el ser blanco antes de acercarse a la ruleta que decidiría a cuál mundo iría a parar y la hizo girar tras observarla un segundo.

La ruleta empezó a girar y el ser blanco se cruzó de brazos esperando su destino, el cuál no tardo en presentarse.

Boku No Hero Academy.

Ese era al mundo al cuál iría.

-Bien, esa es tú nueva vida y cómo en ese mundo existen los super poderes podras hacer girar la ruleta en ella aparecen los nombres de personajes y podras adquirir sus poderes-, indicó Demons.

Acercándose a segunda ruleta la hizo girar con algo de fuerza, -¿Cuales son las posibilidades de sacar algo bueno?-.

-Eso varía, puedes tener un poder útil cómo volar o inútil cómo cambiar el color de las cosas, ahora veamos que poder vas a obtener-.

Cómo si las palabras de Demons fueran un indicio la ruleta empezó a dejar de girar poco a poco y el ser blanco observó los nombres.

Observó a Dr. Fate, lo cuál lo emocionó pero paso para dar a ver otro nombre Juggernaut, si bien ser un hechicero sería increíble perdería cierta gracia al depender del casco por eso se emocionó cuándo vio el nombre del imparable Juggernaut pero también paso y finalmente se detuvo en un nombre...

Flash.

-Bien, vas a ser Flash en tú nueva vida-, dijo Demons con una sonrisa mientras que frente al escritorio se formaba un portal azul oscuro con pequeños detalles blancos, -Bueno, divierteme en tu nueva vida, solamente recuerda que vas a ser de la misma generación que Deku y amigos-.

Asintiendo el ser blanco se despidió y atravesó el portal...

Todo era oscuridad, se sentía extraño, cálido, húmedo, esas fueran las primeras sensaciones que sintió.

Luego una luz muy brillante estalló lastimando levemente sus ojos y empezó a gritar y llorar cuándo sintió el aire en su sensible piel.

-¡Felicidades, es un niño!-, fue lo que escucho y forzando su vista a acostumbrarse a la luz pudo distinguir que estaba en una habitación y era depositado en los brazos de alguien, cuándo sus ojos finalmente se adaptaron lo suficientemente para ver observó a una hermosa mujer pelirroja de ojos azules que lo observaba con amor y afecto.

Lo único que salió de su boca fueron pequeños balbuceos y la mujer sonrió.

-Señora, ¿Cuál será el nombre del pequeño?-, preguntó una voz masculina y el bebé hizo lo que pudo para ver y descubrió que los únicos presentes en la habitación eran el, su nueva madre, un doctor y un par de enfermeras que estaban llevándose algunas cosas, no había nadie más.

La mujer aparto sus ojos del pequeño y observó al doctor con una sonrisa cansada, -Su nombre será Kaito-, dijo con una voz cansada.

El doctor asintió mientras el pequeño Kaito empezaba a cerrar los ojos cuándo el sueño lo golpeó y se quedaba dormido en el pecho de su madre...

Cuándo finalmente Kaito abrió los ojos y se encontraba en una habitación, estaba acostado y tapado en una cuna y observó que estaba en una habitación simple con algunos juguetes para bebés en algunos estantes y eso era todo lo que podía ver.

Escuchó la puerta y observó a su madre caminar hasta la cuna, pudo ver en sus azulados ajos algo de cansancio pero aún así la mujer tenía una sonrisa cariñosa, -Hola mí pequeño-, dijo en voz suave mientras agarraba al pequeño y lo alzaba, -Eres todo un dormilón-, la pelirroja entonces empezó a caminar para salir de la habitación.

Kaito observó el pasillo lo mejor que pudo y vio que lo llevaba hasta una sala dónde había un sofá para 3 de color verde oscuro, frente al sofá había una mesa de cristal y encima había una computadora portátil, también había un televisor en un hueco ubicado en la estantería.

La mujer se sentó en el sofá con Kaito en sus manos y lo acurrucó contra su pecho, -Ahora mí pequeño es hora de comer, se que debes de tener hambre-, entonces Kaito observó a su madre levantar su remera y mostrando uno de sus pechos algo inchando por la leche que guardaba y lo acercó hasta el pezón.

Fue incómodo para Kaito pero aún así tenía hambre y empezó a beber la leche de su madre.

Mientras estaba comiendo no pudo evitar pensar que entendía su madre, lo cuál era raro ya que el hablaba español por lo poco que recordaba, pero entendía a su madre perfectamente cómo si toda su vida hubiera hablado japonés, pero lo atribuyó a Demons.

Una parte de el se preguntó, ¿Dónde estaba su padre?, hasta ahora a los únicos que vio fueron al doctor, las enfermeras y su madre y nada más.

Bueno, de nada le servía pensar en ello así que continuó "comiendo", lo único malo que encontraba en todo esto era en lo vergonzoso que sería ir al baño, pero cómo recién nacido no tenía muchas opciones...

El tiempo paso volando para Kaito, 5 años para ser más concretó.

En ese tiempo nunca conoció a su padre o algún familiar que no fuera su madre la cuál se llamaba Kisara, Kisara Igarashi o Igarashi Kisara para los japoneses.

Esos 5 años Kaito los vivió con tranquilidad y simpleza, bueno tan simple cómo era posible en una sociedad de super humanos y ese tipo de cosas, también descubrió que estaba en la ciudad Musutafu e iba a un jardín.

Hoy se encontraba en una clase y cómo siempre Kaito prestaba nada de atención, era un adulto mentalmente no necesitaba saber los colores números y ese tipo de cosas.

Finalmente el día llegó a su fin y Kaito salió junto al grupo de niños los cuáles se dirigieron a sus padres y no fue la excepción.

-Hola Kaito, ¿Cómo fue tú día?-, preguntó Kisara mientras agarraba la mochila de su hijo y se tomó un momento para verlo.

Kaito tenía el cabello rojo cómo ella pero despeinado y algo corto, sus ojos eran de un color verde y tenía una piel clara, también usaba un pequeño uniforme de jardín.

-Fue divertido, hoy jugamos a los héroes y villanos-, respondió Kaito con una sonrisa a su progenitora.

-Bien cariño me alegra saber que te diviertes, vamos a comprar helado hoy tengo el día libre así que compremos algo de helado para nosotros y vamos a casa a ver una película-.

-Eso suena genial, vamos-, contesto Kaito.

Entonces, sucedió.

Kaito pudo observar al mundo moviéndose en cámara lenta, -Increíble-, murmuró el pelirrojo mientras observaba todo moviéndose lentamente, levantó su mano libre y la hizo vibrar y pudo observar que de ella salían rayos rojos, antes de darse cuenta el tiempo empezó a correr con normalidad y su madre lo acabó jalando al momento que se detenía y observaba a su hijo el cuál tropezó un poco pero no cayó al suelo.

-Kaito, ¿Qué ocurre?-, preguntó Kisara.

No respondió su pregunta con palabras así que el oji verde alzó su mano y la hizo vibrar a una gran velocidad mientras rayos rojos salían desprendidos de ella.

-Kaito-, jadeó la madre con sorpresa, -Tienes un Quirk-, dijo con sorpresa, -Ven vamos-, tras lo dicho empezaron a caminar hasta poder tomar un taxi y Kisara le indicó que los llevarán hasta el hospital más cercano...

Tras un pequeño viaje llegaron hasta un hospital dónde Kisara pagó al hombre y después condujo a su hijo hasta una sala dónde se especializaban en el estudio de los Quirks y tras algunos estudios y chequeos ambos se sentaron a esperar los resultados.

Kisara se encontraba algo nerviosa esperando los resultados mientras que Kaito estaba con un libró para niños de su edad algo aburrido y más tomando en cuenta que sin querer aceleraba haciendo que la espera fuera una eternidad.

Kaito no pudo seguir con sus leyendo cuándo fueron llamados así que guardo su libro en su mochila y siguió a su madre hasta una habitación.

Al entrar los esperaba una mujer mayor con cabello gris y ojos morados, tenía una bata y se encontraba leyendo unas hojas ella se encontraba tras un escritorio y frente a el había 2 sillas.

Por favor tomen asiento, dijo mientras señalaba a las sillas y dejaba las hojas en la mesa.

Ambos tomaron asiento y entonces la mujer habló, -Buenas tardes lamento las demoras-.

-No hay problema doctora-, dijo Kisara y la mujer asintió mientras continuaba.

-De acuerdo, verá señora su hijo posee un Quirk de fusión-.

-¿Quirk de fusión?-, preguntó Kaito mirando con curiosidad a la doctora.

-Si cariño déjame explicarlo, hay casos de personas que son capaces de herrerar 2 Quirks diferentes mientras que hay otros que han logrado fusionar sus Quirks para nacer uno nuevo cómo es tu caso-, señalo la mujer.

Con esa explicación a Kaito se le vino a la mente Todoroki y Bakugo, el primero tenía 2 Quirks fuego y hielo mientras que el segundo era una mezcla de los poderes de sus padres Sudor oxidante o algo así y de parte de su padre mientras que el de madre era Glycerin si mal recordaba lo cuál le permitía a Bakugo generar explosiones.

-Tú tienes súper velocidad la cuál se mezcló con el Quirk de rayo-, continuó la doctora.

-Ahora veo por que vi rayos en su mano cuándo la empezó a mover-, murmuró Kisara.

-Si, no estoy segura de cómo pueda llegar a afectar a su hijo ya que es la primera vez que veo algo así, por ahora le puedo dar una receta para su hijo, al tener un Quirk de velocidad tendra que comer más que una persona normal ya que el quemará las calorías más rápido de lo normal-.

-Entiendo, gracias doctora-, contestó Kisara.

Kaito sonrió, ahora con su Quirk ahora disponible finalmente podría entrenarlo, Flash era un hombre que podía derrotar a la mayoría si no es que a toda la liga por si sólo, espera poder llegar a ese nivel, pero aún tenía tiempo para practicar y mejorar.

Finalmente agarrando la mano de su madre ambos abandonaron la habitación y fueron a casa.

Continuará.