No sé ustedes pero yo aquí me imagino a Oskar con el cabello corto en un corte clásico y a Marco teniendo el pelo algo largo en la frente y por detrás, más que con el peinado a lo Grease que tiene en los fan arts de Bad boy x princess.

Esto pertenece a Disney y a Daron Nefcy.

Rescatando a Ferguson

Después de haber pasado la tarde viendo una película Star se dispuso a ir a su cuarto y llamar a su madre desde el espejo, lo cierto era que hace algún tiempo no llamaba a la reina Moon y eso la hacía sentir un tanto culpable, sin embargo al llegar lo que menos esperaba encontrarse era con Marco, Ferguson y Alfonzo vestidos como una especie de piratas diciéndole a un pobre habitante de algún lugar del universo que irían a asaltar su casa:

- ¡Así es, yo el gran pirata Ferguson barba roja sé todo sobre ti!

- ¡No por favor, no necesito otro aviso le enviaré todo lo que tengo!

Una molesta rubia irrumpió en medio de la "fiesta" colocándose frente al pelirrojo y hablando hacia es espejo:

- Lo lamento profundamente señor, estos tres de aquí_ dijo mostrando con su mano a los chicos_ no son ningunos piratas solo están gastando una broma.

- ¿Enserio?_ preguntó el pobre ser asustado.

- Le doy mi palabra_ Star esperó hasta cortar la comunicación para girarse furiosa hacia el trío de bromistas.

- ¡SE PUEDE SABER EN QUE ESTÁN PENSANDO!_ les espetó enfadada, los corazones en sus mejillas ardiendo fuertemente.

- Hey, tranquila_ le dijo Marco alzando sus manos en señal de paz_ solo estábamos divirtiéndonos un poco, no me digas que nunca has hecho bromas con esto.

- La verdad es que no_ le dijo ella cruzando los brazos_ además…¿saben que esto se paga no? es como el teléfono.

- Ehh…¿no es gratis?_ preguntó Alfonzo bastante asustado_ porque hicimos unas cuantas llamadas.

- Como…cuantas_ inquirió la chica nerviosa.

- ¿Unas veinte?_ completo Marco rascándose la nuca.

Star se golpeó la frente con la palma de su mano…simplemente genial, a saber si esos idiotas se habían gastado todo el plan:

- Llama a Hadápolis_ dijo hacia el espejo.

Tras un breve lapso en la pantalla se mostró la imagen de una pequeña hada:

- ¿Qué desea?

- Me gustaría saber cuánto tiempo me queda en el plan_ preguntó la chica retorciéndose las manos_mi nombre es Star Butterfly.

- Mmm…me temo que ya se le acabó todo_ murmuró el hada_ debe venir a cancelar la cuenta y solicitar un plan nuevo.

- Bien

El espejo cortó la comunicación y la princesa comenzó a rebuscar por toda la habitación, hasta que encontró un pequeño cofre, sin embargo al abrirlo este estaba completamente vacío:

- Hay no_ murmuró bajando la voz.

- ¿Pasa algo estirada?_ preguntó el castaño al ver la cara de tragedia de Star.

- No tengo oro o joyas se me acabaron…eso significa que tendremos que ir a Hadápolis personalmente a saldar la cuenta_ dijo ella.

- ¿Y no puedes pedirle dinero a tu madre?_ preguntó Alfonzo_ digo…es reina se supone.

- ¿Tienen idea de lo decepcionada que va a estar de mí si hago eso?...yo…siempre la estoy preocupando por lo insegura y cobarde que soy…no puedo…

- Bieen, iremos todos a arreglar esto con las estúpidas hadas_ bufó Marco rodando los ojos_ saca las tijeras y acabemos rápido con esto.

La princesa abrió un agujero dimensional hacia la ciudad de las hadas, mientras que ella y Marco cruzaban tranquilamente Ferguson y Alfonzo lo hacían como si estuvieran dentro de una película observando todo fascinados.


Llegaron a un enorme hall de entrada, en colores celestes y morados, al fondo en una mesa dorada se veía a la misma hada que había atendido la llamada, echando sus hombros hacia atrás y aspirando oxígeno Star se dispuso a enfrentar a esos engañosos seres.

Caminó hasta el mesón seguida del trío de chicos los cuales estaban empezando a preguntarse la verdadera gravedad de la situación al ver la cara de funeral de la rubia:

- Hola…mi nombre es Star Butterfly.

La pequeña hada observó detenidamente a la princesa y a continuación comenzó a rebuscar entre medio de varias carpetas:

- Claro, vienes a cancelar tu cuenta ¿no?

- Ehh, en realidad no tengo dinero.

El ser se detuvo un momento en el aire y lentamente se giró hacia el grupo:

- Entonces…tendrán que aceptar el reto…

Presionó un pequeño botón rojo que estaba en el mesón el cual hizo que comenzara a sonar una especie de alarma y que todas las puertas se cerraran impidiéndoles el escape a los adolescentes, una pared se abrió y de ella surgió una muralla de guardias alados los cuales se formaron a ambos lados para dejar pasar a la reina:

- Vaya…que tenemos aquí….deudores…me imagino que al pertenecer a la realeza ya sabrás lo que ocurre cuando no se tiene dinero_ dijo la soberana mirando fijamente a Star.

- Ehh…tal vez ¿deba trabajar para ustedes?_ preguntó ella observando a los soldados…eso se veía bastante mal.

- Oh no, eso es demasiado simple_ sonrió el hada_ no…ustedes tendrán que enfrentarse a un pequeño reto….ya saben nada es gratis en la vida…serán arrojados al Foso de la desesperación y si consiguen salir y recuperar la gema que se me cayó adentro…consideraré la deuda como saldada, pero ya que la deudora es la princesa….solo podrá acompañarla uno de ustedes.

La reina chasqueó los dedos provocando que en el acto varios de los soldados se colocaran en círculo alrededor de los jóvenes:

- No tienen por que acompañarme…_ les dijo Star a los chicos mirando fijamente a la reina_ iré so…

- Yo iré con ella_ dijo Marco levantando una mano_ no voy a dejarte ir sola a ninguna parte remilgada, más aún si tiene la palabra desesperación en ello.

- Bien...hecho_ con una sonrisa y un gesto de su pequeña mano la reina hizo que sus guardias apresaran a Ferguson y Alfonzo los cuales estaban bastante asustados.

- No nos deje jefe ¡hemos sido muy leales!_ imploraba Alfonzo retorciéndose.

- ¡Te presté mi bicicleta!_ le gritó Ferguson pataleando mientras intentaba atinarle con un golpe a su captor.

- Yo que ustedes me quedaría tranquilos_ les dijo la reina con voz fría_ si quieren que su estancia como mis prisioneros sea…agradable.

Ambos chicos se miraron y tragaron grueso…ok esa pequeña mosca se veía peligrosa.

- ¡Llévenselos!

Los guardias apresaron a Marco y Star comenzando a arrastrarlos hacia un destino desconocido, la rubia miraba al chico con una mezcla de agradecimiento por ir con ella y enojo por estarse poniendo en peligro, el castaño solo se limitó a guiñarle un ojo, ese tal foso no podía ser peor que sus ex novias ¿no?

- Ehhh… ¿nos va a tirar a un calabozo?_ preguntó Ferguson mirando de reojo a la reina hada mientras se los llevaban en dirección contraria a sus amigos

- ¿Nos va a obligar a pelear con fieras tal vez?_ inquirió Alfonzo imaginándose con una armadura y una espada rebanando cabezas de monstruos.

- No…ustedes van a… ¡ser mis criados!...supongo que no habrá problemas en hacerles unos uniformes de doncella.

Mientras eran arrastrados por los escoltas de la reina hacia lo que probablemente fuera su residencia los chicos gritaban y pataleaban como locos, preferían mil veces el calabozo o las bestias antes que ponerse una falda y tener que limpiar.


Los guardias se detuvieron a las afueras de Hadápolis donde había un enorme agujero negro en el suelo del cual surgían tenebrosas ramas de una especie de planta rojiza que no había en la Tierra.

- ¿Saben que esa joya se le calló a la reina hace unos mil años?_ dijo uno de los guardias con una sonrisa malvada.

- Y desde entonces varios han intentado pasar por esta prueba y…no han salido_ siguió el otro estallando en carcajadas.

- Tal vez se encuentren con sus huesos allá abajo_ dijo el primero.

Marco observó como por el rabillo del ojo como Star miraba al fondo del agujero estremeciéndose, cuando ella se volteó en su dirección el chico le sonrió intentando transmitirle que todo iba a estar bien, la rubia le sonrió levemente como respuesta…al menos no iba a estar sola.

- Bueno, adiós_ los guardias los arrojaron sin miramientos al interior de esa trampa mortal.

La sensación era agobiante mientras caían las plantas se iban enroscando a su alrededor provocándoles heridas e intentando separarlos cada vez más:

- ¡Marco!_ la princesa extendió su mano hacia el castaño no quería que se separaran, algo en su interior le decía que nada pasaría mientras estuvieran juntos.

El chico alcanzo su mano y la sostuvo fuertemente, la rubia con la mano libre intentó sacar la varita de su bolsillo, sin embargo de pronto ambos sintieron como un halo de energía los envolvía sumiéndolos en la inconsciencia.


Star…

La princesa abrió los ojos lentamente cegada por la luz que había a su alrededor, se levantó comprobando que no estaba herida:

- ¿Marco?_ por más que observó por todos lados no veía ni rastro del castaño.

Estaba en un pasillo enorme en colores azul oscuro a cuyos lados había numerosas puertas todas del mismo color, Star buscó su varita en sus bolsillos dándose cuenta de que esta no estaba en ninguna parte:

- Genial…no sé donde estoy y no tengo mi varita…soy un desastre_ decepcionada de sí misma caminó hacia la puerta más cercana, por más que giró la perilla o tironeó la puerta esta no se abrió.

Sin rendirse siguió probando con todas y cada una de las puertas que había en el pasillo, tenía que encontrar a Marco y a su varita…ninguna se abrió así que cuando llegó al final esperaba que tampoco funcionara con esta. Era una puerta vieja y oscura, con la madera astillada, la princesa se sorprendió al descubrir que se abría perfectamente, tomando una gran bocanada de aire…entró.

Lo primero que vio fue que se encontraba en la casa de los Díaz pero se veía algo distinta a como era en la actualidad, varios de los adornos y muebles eran diferentes, sin contar que muchas de las fotografías más recientes no estaban.

- ¡Marco!_ la princesa se giró sobresaltada al escuchar la voz de Rafael Díaz, él se veía mucho más joven, sin saber donde esconderse la chica se quedó allí quieta…seguro que ya la había visto.

Sin embargo él solo pasó a través de ella…en ese momento la princesa se dio cuenta de que al parecer allí nadie podía verla, intentó tocar algunos de los objetos de la casa pero su mano no era sólida…era como si fuera un fantasma.

- Dime papá_ al ver a un pequeño niño castaño de unos siete años bajando las escaleras y mirando a su padre con expresión temerosa Star se sobresaltó...ese era Marco… ¿dónde estaba? ¿acaso esos eran los recuerdos del chico? aunque se sentía mal por estar espiando se acercó hacia donde padre e hijo estaban hablando.

- ¿Me podrías explicar que significa esto?_ preguntó el señor Díaz colocando frente al niño la calificación de una prueba, la nota no era mala, era sencillamente una calificación promedio.

- Es…mi nota en matemáticas_ dijo el pequeño bajando la vista, se veía nervioso_ la maestra dice que estuvo bastante bien…

- ¡¿BIEN?! Esto es completamente mediocre, es el mismo resultado de la prueba del mes pasado, deja de decepcionarme.

- Yo…estudié_ al pequeño se le empezaron a llenar los ojos de lágrimas.

- Pues te falta esforzarte más…olvídate de ir a la casa de ese niño…creo que no he sido un buen padre, a partir de mañana comenzarás a tener clases de reforzamiento todos los días en cuanto llegues a casa.

- ¡Pero papá! Es el único amigo que he hecho desde que entré a la escuela si no voy…

- ¡Marco! en la vida hay prioridades, y tu prioridad es superarte a ti mismo…no necesitas ir a la casa de ese niño a llenar tu cabeza de estupideces.

El pequeño Marco comenzó a llorar desconsoladamente y corrió hacia el piso superior, Star lo siguió teniendo una irreprimibles ganas de abrazarlo.

El castaño se tendió en su cama llorando, la princesa lo vio buscar bajo su lecho algo, en cuanto lo sacó se veía menos deprimido…eran comics, el niñito comenzó a hojear uno de ellos, al saber que no sería detectada la princesa se sentó a su lado sonriendo ante las historias de ciencia ficción que allí había:

- Yo quisiera hacer historias también_ se dijo el niño mientras seguía leyendo, a su lado la princesa sonrió…él era tan dulce… ¿en qué momento se convirtió en el chico que ella conocía?

Las escenas comenzaron a pasar rápidamente frente a ella como si se tratara de una película... de pronto todo se detuvo…allí se veía a Marco algo más grande escondiendo debajo de su cama una caja en donde la chica ya sabía que estaban sus comics, nada más terminó de esconderlos su madre entró portando un sobre.

- Marco…lo has hecho muy bien este año, el año pasado cuando tu padre dijo que tendrías clases extra después de la escuela pensé que a lo mejor sería demasiada carga pero a juzgar por los excelentes resultados que has obtenido veo que fue una gran idea.

- Entonces… ¿el próximo año ya no harán falta?_ preguntó el chico esperanzado.

- Hijo…siempre harán falta si quieres ser el mejor debe sestar un paso adelante se tus compañeros…

- Pero mamá…si algo me cuesta y

- Marco nada es difícil_ sonrió su madre_ solo necesitas esforzarte más, decir que algo no se te da bien son solo excusas de personas mediocres…

- Sí_ el niño bajo la cabeza.

- Ahora…te tengo una sorpresa ¡Mira! Irás al campamento de estudio de la universidad a donde yo asistí, es un lugar maravilloso donde aprendes cosas nuevas.

- ¿Incluso como dibujar?_ Por un segundo el rostro del niño se iluminó.

- ¡Claro que no cielo!_ río su madre_ eso es algo muy fácil, aquí aprendes cosas sobre ciencia, ¿no es fantástico?

- Pero…mamá….entonces ¿seguiré estudiando en verano? ¡me he esforzado mucho todo el año!_ Star sintió una punzada en el pecho al ver como toda la ilusión de esa carita infantil se escurría lentamente.

- Marco…escúchame bien, este campamento cuesta mucho dinero tu padre se esforzó mucho para pagarlo y yo…yo dejé mi carrera profesional para cuidar de ti…no permitiré que mi hijo sea alguien mediocre, deberías ser agradecido por todo el esfuerzo que hacemos para criarte Marco.

- Sí…mamá.

Las imágenes volvieron a moverse a toda velocidad, Star pudo ver ese verano como Marco prácticamente tenía que asistir a agotadoras clases durante todo el día…el chico no hablaba con nadie, al no ser un niño naturalmente interesado en los temas los profesores no hacían más que presionarlo para que alcanzara el nivel de sus compañeros y él obedientemente obedecía…luego mostraban el año escolar, el castaño no tenía amigos todo era estudiar en la escuela y en casa, las únicas veces que la princesa veía a ese chico sonreír eran en la biblioteca de la primaria donde en los recreos pedía comics o libros de dibujo prestados y comenzaba torpemente a trazar algunos personajes que luego escondía en la caja debajo de su cama.

Y así año tras año, todos los veranos lo enviaban a diferentes partes de reforzamiento, todos los años tenía que ser siempre de los mejores y una y otra vez si fallaba sus padres le repetían que tenía que agradecer todo el esfuerzo que hacían por él y que dejara de decepcionarlos...que era un fracaso.

Las imágenes se detuvieron nuevamente, Star estaba en una biblioteca, un poco más allá Marco se encontraba dibujando…ya debía tener unos doce años, tenía acné en el rostro y su cabello corto y ordenado, completamente diferente al flequillo largo que usaba ahora.

La rubia se asomó por su hombro y observó que había mejorado notablemente, en la hoja de papel aparecía representado un héroe con una chaqueta negra rota en posición de combate, ella sonrió al pensar que era muy parecido a como se veía Marco en la actualidad….a su lado aparecía una chica con antenas por lo visto la típica representación del extraterrestre, tenía el cabello suelto y los ojos grandes completamente negros, por la sonrisa en su rostro y su pose confiada a Star no le costó darse cuenta que ambos personajes eran muy seguros de sí mismos y al parecer amantes de la aventura ya que en la misma hoja aparecían varias otras escenas donde estaban en una nave espacial combatiendo contra alienígenas con espadas.

Tras ellos en la sección continua se comenzaron a escuchar unas voces…eran chicas:

- Vamos, vamos Janna dinos a quien encuentras lindo_ demandaba una voz, al escuchar el nombre de su amiga Star se asomó, allí aparecía la pelinegra mucho más pequeña en medio de un gran grupo de chicas.

- No se…yo no estoy preocupada por eso, creo que los chicos son muy violentos_ contestó Janna cruzándose de brazos.

- ¿Y tu Jackie?_ preguntó otra de las niñas del grupo, la platino tenía el cabello en una cola de caballo, llevaba una falda blanca y una polera color celeste, se rascó la mejilla algo sonrojada.

- Mmm ya saben que el ballet me quita tiempo…pero, eso chico Thomas que se sienta al lado mío en español es lindo…el otro día se cayó mi lápiz y él lo recogió.

- Sii, es el tan lindo a mí me gusta Justin_ dijo una de las niñas que era pelirroja_ ya saben él es súper inteligente y guapo, si finges que te interesa el ajedrez habla contigo durante horas.

- ¡Es un genio!_ canturreó otra _ siempre le va muy bien y ni siquiera es uno de esos chicos que estudian todo el día él es muy amable y divertido.

Todas las niñas asintieron conformes, hasta que una de ellas la primera que había hablado comento burlona.

- ¿Saben quien no es nada lindo? ¡Marco Díaz!

Todas estallaron en carcajadas frenéticas, Jackie y Janna se rascaron el mentón:

- No lo conozco_ contestó la bailarina.

- Bueno que tú no lo conozcas es normal_ comentó Janna_ tu horario está adaptado al ballet pero yo…creo que me suena de algo.

- Janna es ese chico horrible con acné que nunca habla…es anormal_ dijo una de ellas.

- Mmm…¿castaño? no se_ comentó Janna.

- Sí, si ese_ canturreó otra de las chicas_es ¡tan feo! se pasa todo el día estudiando y el otro día lo vi en la biblioteca leyendo unos comics, me miró por un segundo...fue asqueroso.

- Sí definitivamente nadie lo quiere, los chicos dicen que es un perdedor y ninguna niña quiere hablar con él.

- ¿Enserio?_ Jackie observaba a las chicas anonadada.

- Jackie tu no lo conoces pero créenos en muy desagradable_ reía una de ellas.

La platino solo las miraba curiosa mientras Janna a su lado se revolvía incómoda, Star supuso que posiblemente Jackie no sabía que decir ya que no conocía al chico del cual hablaban y que Janna a pesar de no parecerle bien lo que decían se sentía intimidada por el gran grupo de niñas, las cuales que parecían estar todas de acuerdo…al parecer su amiga se había vuelto mucho más segura desde entonces.

Se volteó a ver a Marco el cual había guardado todas sus cosas y salía de la biblioteca, Star lo siguió y sintió como su corazón se estrujaba al ver como una lágrima solitaria se deslizaba por su mejilla…en eso alguien lo arrojó contra una pared.

- Miren…es Marco Díaz_ dijo un chico bien peinado_ ¿sabes? estoy bastante molesto contigo…todos saben que solo sacas buenas notas porque tus padres te pagan profesores particulares…

- Déjame…yo ni siquiera quiero eso_ le contestó el castaño intentando pararse.

El chico levantó una ceja y sin dejarlo reaccionar le propinó un puñetazo en el rostro:

- No me interesan tus problemas…eso es para que no me vuelvas a quitar mi lugar, me molesta que idiotas como tú tengan buenas calificaciones solo por que los ayudan a diferencia tuya yo si soy inteligente.

El castaño se comenzó a levantar lentamente Star arrodillada a su lado intentó rodearlo con los brazos, pero se sintió presa de la frustración al ver que solo lo traspasaba.

El chico no estaba llorando o enojado sencillamente parecía estar acostumbrado a ese tipo de trato, se estaba sacudiendo el polvo cuando alguien se le acercó, era un hombre con gafas de sol de cabello café, la princesa lo reconoció, era el entrenador:

- ¿Enserio tienes tan poca autoestima? ¿vas a dejar que te golpee así como así?

- Yo…de vez en cuando pasa, además si me peleo con alguien tendré problemas en casa…

- Claaro, mejor déjate maltratar como basura…verás mocoso los padres a veces no saben nada, vienen de otra época y creen que todo sigue igual que antes_ el entrenador le pasó un cuaderno que se le había caído.

- Gracias….

- Oye… ¿te gustaría aprender a defenderte?

- Yo…mis padres

- Mocoso_ el entrenador se colocó a la altura de Marco y lo obligó a mirarlo a los ojos_ no te estoy preguntando que dice tu mami…te digo que me respondas por tí mismo.

El moreno lo observó fijamente a los ojos, de pronto con una voz algo más firme que la que se le había utilizado anteriormente le respondió:

- Sí, si quiero.

- Bien_ el entrenador se irguió satisfecho_ venía a saludar a mis antiguos profesores, pero encontré un nuevo alumno, vamos estoy trabajando con otros dos chicos igual de debiluchos que tú: Ferguson y Alfonzino creo, seguro se llevarán bien.

- Y usted…quien es_ preguntó el chico algo desconfiado.

- Tranquilo no te voy a raptar_ rió el hombre burlón_ enseño boxeo en un gimnasio de por aquí te advierto que si quieres aprender en serio vas a tener que trabajar.

- ¿Por qué me…

- ¿Te ayudo?_ dijo el hombre colocándose las gafas de sol_ porque yo solía ser igual que tú.

Star observó como ambos hombres se alejaban, se abrazó así misma intentando estabilizar sus emociones…todo ese tiempo hacía supuesto que Marco solo era un chico con problemas de ira y bastante mandón con un lado tierno oculto…pero él era aún más complejo que eso.


Todo comenzó a volverse borroso nuevamente hasta que se detuvo en una la casa de los Díaz, Marco entraba por la puerta vistiendo ropa diferente a la última que le había visto y el moretón de la mejilla estaba amarillo, eso indicaba que habían pasado algunos días, nada más entrar por la puerta se topó con sus padres:

- Marco ¿por qué has estado llegando tan tarde últimamente?_ preguntó su madre con los brazos en jarra.

- Ya saben…estudiando en la escuela y…

- ¿No será por esto?_ respondió Rafael poniendo frente al chico su adorada caja de tesoros_ ¿No será que has estado perdiendo el tiempo en estas idioteces?

- Yo…papá no_ el castaño tomó aire y cuando abrió los ojos se veía decidido_ no, no es por eso que he estado llegando tarde…pero ya es hora de que lo sepan…no soy feliz… nunca me han gustado los estúpidos campamentos a los que me mandan ni...todo lo que me obligan a leer yo…quiero dibujar comics…siempre me han gustado desde que era un niño...no estoy feliz con como son las cosas actualmente.

El chico observó a sus padres seriamente, tal vez si hablaban claramente ellos podrían entenderlo, el señor Díaz miro a su hijo por un momento mientras tomaba en sus manos varios de los dibujos del chico:

- Marco…no tengo palabras para describir lo decepcionados que estamos de ti…todo este tiempo creyendo que estábamos cultivando intereses provechosos para tu futuro…que estabas enfocado en cosas importantes y estabas…haciendo idioteces.

- ¡No son idioteces a mucha gente le gustan y…!

- ¡Y no quiero que acabes como ellos!_ gritó su padre_ ¡tal vez unos pocos tengan suerte con estas cosas pero la única manera de asegurarse un futuro es ser realista, estudiar algo rentable, adelantar a todos y ser el mejor!

- Yo…siempre estuve pendiente de ti…Marco…estas confundido eres muy joven estos no son intereses serios…_ lloriqueaba Angie compungida

- Olvídate de estas estupideces_ el señor Díaz agarro firmemente los dibujos y de un solo movimiento seco los rompió.

Star vio como en ese momento algo cambiaba en los ojos del muchacho…literalmente algo se rasgó…el chico soltó una risa irónica y luego miro con frialdad a sus padres:

- ¿Sabes? pueden meterse todo su dinero y su esfuerzo por donde les quepa..¡me niego a seguir jugando a ser su títere!

- Hijo…hacemos esto por tu bien…nosotros no tuvimos tantas oportunidades como tú y…

- ¡¿Y ALGUNA VEZ SE PREGUNTARON QUE ME HACIA FELIZ A MÍ ACASO?!

- ¡No nos hables así! ¡nosotros sabemos que es lo mejor para ti!

- Y supongo que lo mejor es arruinarle la infancia un niño ¿no? repitiéndole siempre que es una decepción_ el chico soltó una risa triste_ ¿saben? Ya que tan decepcionados están de mi…por fin puedo dejar de preocuparme.

Tomando su mochila el castaño comenzó a subir las escaleras, su padre furioso le gritó:

- ¡Estás castigado por una eternidad!

- Oh vamos…se realista, no tengo amigos detesto a los hijos de tus espantosos amigos con quien me obligas a conversar, y si no me dejan salir en verano ¿saben? Mejor para mí, detesto esos malditos campamentos…no ¿saben? ¡Los detesto a ustedes! Puedes hacer lo que quieras con esa caja.

De un portazo el chico cerró la puerta, Star que lo había seguido observó como las lágrimas empezaban a brotar de sus ojos, Marco de un manotazo de las limpió con rabia, mientras que comenzaba a rasgar todos y cada uno de los cuadernos y los estúpidos apuntes que tenía de las clases de reforzamiento a las cuales lo obligaban a someterse desde que era un niño.

Todo comenzó a volverse borroso para dar pie a una última imagen, allí estaba el chico que ella conocía, tenía una menor cantidad de piercings en las orejas y el cabello algo más corto…pero ese era Marco, el chico peligro, estaba apoyado hablando con Ferguson y Alfonzo en un árbol en el parque, cuando una chica bastante guapa comenzó a acercarse a él:

- Hola…_ sonrojada de colocó un mechón tras la oreja_ yo…me llamo Arianna…y bueno me gustas mucho…

- ¿Ah sí?_ Marco puso esa sonrisita que la princesa de Mewni conocía tan bien_ ¿por qué? nunca hemos hablado.

- Tú...bueno eres tan lindo y…

Alfonzo y Ferguson comenzaron a reír tras él cuidando de que no se les notara:

- Está bien…saldré contigo_ le dijo el castaño_ eres guapa.

La chica sonriendo de forma idiota le dio su número y se fue corriendo con sus amigas que comenzaron a dar saltitos, Marco la miraba con fastidio:

- Tsk, todas son iguales.

- Lo apoyo jefe_ le dijo Ferguson sonriendo de lado_ antes ni nos miraban y ahora…, solo buscan apariencia.

- Detesto escuchar a las mismas chicas que me ignoraban diciendo lo bien que me veo ahora_ gruñó Alfonzo con cara de fastidio_ las mismas hipócritas que luego dicen "Hay no me importan las apariencias yo solo quiero un buen chico"

- Por eso digo que el amor es una ilusión_ espetó Marco poniendo los ojos en blanco_ todo el mundo busca apariencia, algo de simpatía y luego todo es fantasía y química cerebral que a lo más dura tres años, pura ciencia.

- Entonces… ¿enserio no te gusta Jackie?_ rió Alfonzo observando al castaño.

- ¿La amiga de la loca?_ dijo Ferguson levantando una ceja_ aunque debo decir que a esa loca la respeto, asusta pero tiene cerebro.

- Pff, solo la invito porque es de esas que se creen mejor que el resto_ rió Marco de forma ácida_ "Yo no salgo con idiotas" "Yo soy más inteligente que esas chicas con las que sueles salir"_ dijo poniendo la voz aguda.

- ¿Y si resulta ser distinta?_ dijo Alfonzo pensativo_ parece buena chica, podría acabarte gustando…

- Tal vez, en ese caso estaría con ella hasta que me aburra, me han gustado algunas Alfonzo, pero se acaba tarde o temprano_ contesto con frialdad encogiéndose de hombros_ me cansan cuando empiezan a pedir detalles, que les diga que las amo, bla, bla, bla son unas egocéntricas.

- Pff, sinceramente estoy de acuerdo eso de amarse para siempre es una idiotez…mira la cantidad de divorcios_ dijo Ferguson_ aunque tus padres Marco parecen querer…

El castaño les dirigió una mirada fría a ambos haciendo que se callaran en el acto, volteando el rostro vio un poco más allá a unos chicos conversando:

- ¿Tenemos dinero para el almuerzo?_ dijo Marco con una expresión agresiva.

- Que yo sepa no…_ dijo el pelirrojo con la misma expresión.

- Pero…no parecen estar…

- Que te hemos dicho Alfonzo…_ le dijo Ferguson a su amigo.

- Ok, ya entendí los más fuertes ganan.

- Exacto, nadie tuvo compasión de nosotros…mientras antes aprendan esos mocosos mejor, total no es como si hiciéramos esto a diario.

El trío camino hacia sus víctimas, Star se tapó el rostro con ambas manos, no quería ver como Marco golpeaba a esos chicos, las imágenes se volvieron un torbellino donde alcanzó a distinguir diferentes momentos de la vida del castaño, allí estaban sus ex novias con él…pero la rubia se dio cuenta que el latino no parecía verdaderamente feliz o enamorado al lado de ninguna, siguieron imágenes de él peleando, la rabia que sentía contra sus padres como impulso para ignorar o maltratar al resto de las personas, siempre yendo al gimnasio para desahogarse cuando peleaba en su casa, siguieron varias escenas de peleas y gritos…hasta que solo quedó la indiferencia, la misma indiferencia que actualmente sentía en la casa de los señores Díaz y su hijo.

Todo quedó sumido en la oscuridad una vez que se cortaron las imágenes, Star abrumada por todo lo que había comprendido sobre Marco no podía pensar con claridad…él era una persona herida…había perdido la confianza en sus padres y eso se había trasladado hacia el resto de las personas, incluso a veces intimidaba a Ferguson y Alfonzo… ¿para asegurarse su respeto tal vez?

No sabía que le diría cuando lo viera, pero….quería que Marco confiara en ella, su lado amable no era solo una ilusión como en el caso de Tom…ella había visto lo tierno y protector que el chico podía llegar a ser, lo había visto…pero antes que nada tenía que salir de allí.

A lo lejos vio una luz brillante, siendo el único punto iluminado que se veía comenzó a caminar hacia él.


Marco…

El latino se sentía como dentro de uno de esos cuentos para niños, estaba en un pasillo lleno de luces celestes y amarillas casi le hacía daño a la vista estar allí, sin contar que no podía encontrar a la estirada por ningún lado. Observando el lugar vio que había numerosas puertas blancas a ambos lados , comenzó a probarlas una a una pero nada funcionaba ni siquiera intentar derribarlas o forzar la cerradura.

La última puerta tenía la madera ajada, era casi gris producto de la suciedad, la empujó suavemente y para su sorpresa esta se abrió en el acto dejando ver una habitación oscura.

Marco entró de forma precavida…casi se cae de espaldas cuando todo se iluminó dejando ver la imagen de una especie de baile en un castillo, los invitados eran seres de todo tipo vestidos de manera elegante…y lo más extraño era que lo traspasaban como si fuera un fantasma.

- Genial…donde estoy _ bufó.

- ¡Reina Moon!_ dijo una voz pomposa_ ¿por fin podré conocer a la princesa Star?

Al escuchar el nombre de la rubia Marco se apresuró a mirar en esa dirección, allí la reina ataviada con un vestido enorme escondía tras ella a una pequeña niña rubia de unos ocho años: era Star.

- Star, mira quieren conocerte.

La niñita nerviosa se escondió aún más tras su madre, el castaño sonrió, no había cambiado mucho al parecer.

- Vaya, es muy tímida_ dijo la persona que había ido a saludar_ recuerdo que usted era muy extrovertida de niña ¡tan encantadora y divertida!

- Bueno Star es más reservada y calmada._ dijo la reina con voz cariñosa.

La pequeña bajo los ojos algo triste. Las imágenes corrieron de forma rápida hasta que Marco de dio cuenta de que estaba en una gran habitación, al centro había una cama con dosel en la cual se encontraba Star conversando con un Guerricornio de peluche:

- Yo no soy tan genial como mamá ¿verdad?...me gustaría poder ser como ella…algún día...

Lentamente la pequeña princesa de Mewni se quedó dormida con un rastro de lágrimas en su piel…el latino se vio nuevamente sumergido en medio del mar de imágenes confusas hasta que se detuvieron …Star tendría unos nueve años y estaba en medio de una reunión donde varias niñas de su edad intentaban ejecutar unos pasos de baile:

- ¡Star Butterfly!_ sonrió la maestra encantada_ me hace muy feliz tenerte aquí, de seguro eres tan talentosa como tu madre ¡Moon tenía tanta gracia! Vamos, vamos ven y muéstrales a las otras niñas.

- Yo…umm_ Marco vio el tan conocido rubor en las mejillas de la chica a la vez que su sensación de incomodidad_ no bailo tan bien…

- ¡Tonterías! Eres hija de tu madre linda

La pequeña rubia se vio arrastrada hasta el centro de la pista donde la maestra le indicaba realizar ciertos pasos, casi al borde de los nervios Star intentó hacerlo lo mejor que pudo…sin embargo al tercer paso tropezó provocando una carcajada colectiva de parte de las niñas:

- Bueeno, tal vez no heredaste la gracia de tu madre, pero seguro tienes su inteligencia_ intentó consolarla la maestra, la cual a pesar de su tono amable no podía ocultar su decepción de que Star no fuera una alumna con talento innato como su madre.

La niñita se fue corriendo hasta una esquina de la habitación en donde se sentó a llorar encogiendo sus piernas e intentando esconderse del resto de las niñas que la apuntaban riéndose. El castaño intentó tocarla…darle algo de ánimo, pero su mano sencillamente la traspasaba…haciéndolo sentir terriblemente frustrado.

- Hey…no te deprimas digo ni que fuera tan divertido dar saltitos por ahí_ se escuchó una voz amable.

El chico observó sorprendido como una pequeña versión de Pony Head se acercaba hacia Star con una sonrisa:

- Entre nosotras a mí tampoco me gusta estar aquí, preferiría estar en casa terminando mi libro…

- - ¿Te gusta leer?_ preguntó la rubia limpiándose un poco el rostro.

Siiii, dicen que las novelas románticas no son para niñas de mi edad pero... ¡me encantan! ¡yo también quiero crecer y tener un novio que sea lindo!_ Marco puso los ojos en blanco, seh esa era Pony Head.

- Bueno…yo también leo pero más que nada cosas para mis lecciones...tengo que mejorar_ le dijo Star algo triste_ ¿Cómo te llamas?

- Princesa Pony Head soy del reino de Uni… ¿quieres que seamos mejores amigas? ¡siempre he querido tener una mejor amiga!

- ¿Qué hacen las mejores amigas?_ preguntó Star ladeando la cabeza.

- Pues…se cuentan secretos….se defienden…hablan….como las protagonistas de mis novelas hacen con sus amigas…¿quieres?

La pequeña princesa le sonrió, ella no tenía amigas era demasiado tímida para hablar con nadie y todos la consideraban torpe y aburrida pero Pony Head parecía querer estar cerca de ella, asintió de forma enérgica:

- Me encantaría ser tu mejor amiga.

- ¡Súper! Ahora solo me falta conseguir un novio.

En ese momento la maestra las llamó dando una palmada:

- Bien, vamos a practicar una coreografía simple, Star y Pony Head pónganse atrás.

Todas las niñas comenzaron a burlarse y a reírse porque les tocaba estar atrás, ese era el lugar donde iban las peores alumnas, viendo que Star estaba a punto de volver a llorar Pony Head se giró hacia el grupito enojada:

- ¡Ya cállense feas!

Marco sonrió satisfecho, mini Pony Head no le caía tan mal. Todo se puso borroso nuevamente esta vez se detuvo frente a una biblioteca en la cual Star algo más grande, tal vez unos doce años estudiaba con el rostro cansado una lección de lo que parecía ser matemáticas:

- Princesa…está mal, no lo entiendo llevamos una semana practicando con el mismo tipo de ejercicio, debería darle vergüenza su madre iba mucho más avanzada a su edad.

- Yo…yo no soy mi madre…_susurró la rubia bajando la mirada.

- Créame su alteza, todos sus tutores lo tenemos claro_ le contestó con frialdad el anciano caballero.

La chica recogió sus cosas y deambuló por palacio con la cabeza gacha dejando escapar lágrimas a su paso, el castaño que iba tras ella sentía como la rabia crecía en su interior ¿Por qué todos le exigían a Star que fuera igual a su madre?...eso no era justo…ella era alguien aparte…

La chica repentinamente se detuvo tras una puerta de la cual se escuchaban sonidos, con cautela puso la oreja para escuchar, Marco a su lado siguió el ejemplo, dentro la voz del mismo tutor de antes se oía claramente:

- Ella es realmente irritante, la princesa no es capaz de alcanzar el nivel de su madre, mi padre solía decir que a su abuela le costó un poco más pero revisando los expedientes fueron solo pequeñas dificultades…Star es completamente mediocre.

- Ni que lo digas_ respondió otra voz, la tutora de historia de la chica_ Por más que estudia no tiene una mente tan lúcida como su madre…que nostalgia ¡ella tan divertida! Recordaba todo sin esfuerzo y su carácter…

- Era una niña especial…recuerdo cuando se escapaba para ver a los guerricornios, luego yo debía pasar horas buscándola era una encantadora niña llena de energía, su abuela era igual tal vez algo más gruñona pero definitivamente mostraban gran carácter desde pequeñas_ dijo la anciana voz de una mujer_ la princesa Star es completamente…sosa…no tiene el menor carácter ni capacidad de superación es una niña aburrida y miedosa la conozco desde bebé y no ha mejorado en nada con la edad…dudo que lo haga, no tiene ese impresionante espíritu que han tenido todas las princesas de Mewni.

- Me duele decirlo_ comentó otra voz_ pero el momento en donde deba portar la varita se acerca…y esa niña tan débil será presa fácil para los monstruos y sus enemigos, con las otras Butterfly el pueblo nunca tuvo que temer eran sencillamente alucinantes, esta chica es presa fácil, tal vez ni siquiera logre dominar bien la varita.

- Es cierto…lamentablemente no entiendo como alguien tan incapaz puede ser la hija de Moon.

- ¿De qué hablan?_ se escuchó la voz de la reina_ disculpen la tardanza pero la reunión se alargó.

- Ohh descuide su alteza, solo comentábamos lo increíblemente dedicada que es su hija_ contestó un anciano con voz zalamera.

- Sí, todos estamos muy satisfechos con ella.

Incapaz de aguantar tanta hipocresía Star echó a correr lejos de allí llorando…siempre supo que decepcionaba a todos al no ser como su madre, pero era la primera vez que lo escuchaba tan de cerca ella…ella daba asco.

Marco que corría tras la niña para alcanzarla vio como las imágenes comenzaban a correr nuevamente como en una cinta de vídeo, vio a Star estudiando hasta altas horas de noche, como luego de despedirse de su madre con una sonrisa sacaba libros de debajo de su cama y se ponía a releer sus lecciones hasta que casi amanecía para poder al menos tener resultados más aceptables, la vio desmayarse en las esquinas del castillo por la falta de sueño, y siempre forzar sin parar la sonrisa de princesa perfecta cuando estaba frente a sus padres para no preocuparlos mientras que cada vez que fallaba se repetía así misma en voz alta que todo era su culpa.

La sucesión de escenas se detuvo frente a la imagen de la chica en el salón de danza dando vueltas sin parar:

- Star_ decía la preocupada Pony Head_ creo que ya es demasiado…

- Mañana es mi cumpleaños número trece, el año antes de recibir la varita y es tradición que haga una pequeña presentación_ dijo la chica parando un segundo a tomar agua_ debe salir perfecta.

- Pero…tú siempre te exiges demasiado…

- ¡Es porque es el único modo en que puedo hacer algo bien!_ gritó la chica desesperada_ ¡estudio hasta casi amanecer y solo logro obtener resultados que están por debajo de los de mi madre! ¡no importa si me mato haciendo las cosas ni aún así seré una princesa adecuada! Nadie confía en que seré una reina capaz nunca…y no puedo cambiar mi carácter ni mi esencia…solo me queda trabajar al máximo para hacer perfectamente lo poco que puedo hacer…

- Niña_ Pony Head se acercó hasta ella cariñosamente_ en tu familia todas las reinas fueron casi un prodigio…tu eres tú….me agrada como eres.

- Eres la única que piensa eso_ dijo ella parándose tambaleante_ vuelve a poner la música ya estoy mejor.

El castaño observaba a la chica dar vueltas y ensayar los pasos de baile hasta que estos no tuvieran ni una sola falla, le dolía verla así…realmente ella era la persona más fuerte y perseverante que había conocido…no necesitaba ser como nadie más.

El entorno cambio mostrando la fiesta de cumpleaños de Star, todos la felicitaban con sonrisas falsas, por su presentación, la princesa se veía terriblemente cansada pero feliz y aliviada mientras sus padres la abrazaban contentos:

- Estamos muy orgullosos de ti cielo.

- Lo hiciste muy bien…sé que te debió haber costado.

- No fue nada madre_ dijo ella quitándole importancia_ cualquiera puede hacerlo.

- No…no cualquiera_ le sonrió la reina Moon acariciando su cabello rubio trenzado impecablemente_ iremos a saludar al resto de los invitados tu puedes conversar con los chicos de tu edad.

La rubia se encogió intentando no ser vista encaminándose hacia una esquina cuando una voz fría como el hielo la detuvo:

- Tu aspiras a la excelencia, eso me agrada_ sobresaltada la princesa y el castaño que nunca había dejado de seguirla se voltearon viendo a un chico de cabello naranja cuidadosamente peinado hacia atrás con dos cuernos a ambos lados de su cabeza y…tres ojos vestido con un impecable traje blanco.

- ¿Quién eres tú?_ preguntó la rubia incómoda.

- El príncipe Tomas del Inframundo, mucho gusto_ dijo besándole una mano a la princesa sin variar en lo más mínimo su gesto inexpresivo_ y tu eres Star Butterfly.

- Sí…bueno eso todos lo saben…yo

- Me agradas_ le soltó el demonio de la nada_ veo a través de ti y quieres ser perfecta... ¿no? quieres mejorar y eliminar tus debilidades, esa actitud me agrada.

La rubia lo miró un segundo sonriendo, aunque su voz fría y su mirada sin emoción la habían asustado al principio, ese chico era la segunda persona después de Pony Head que le decía que le gustaba como ella era, sus padres no contaban ellos jamás le dirían si enserio no les gustaba su carácter.

- Gracias…eres muy amable_ la rubia se sonrojó suavemente_ tu…¿quieres que seamos amigos?

- Mmm…supongo que podría ser adecuado_ dijo el chico observándola.

- Entonces ¿puedo llamarte Tom?_ dijo ella ilusionada dándole una de esas sonrisas tan cálidas que Marco conocía bien.

- Supongo…si te hace feliz_ dijo el demonio sin darle importancia_ están tocando música creo que deberíamos bailar.

Sonrojada Star asintió, tras ella el castaño frunció el ceño…algo no le gustaba de ese tal Tom…definitivamente alguien que parece de piedra no era confiable.

Las imágenes siguieron sucediéndose unas a otras. Tomas pasaba tiempo con Star principalmente estudiando corrigiéndola y ella con una sonrisa tierna e inocente le hacía caso, agradecida de tener a alguien que se interesaba por ella, Pony Head no dejaba de parlotear que no le gustaba para nada su falta de sentido del humor a lo cual Marco asentía enérgicamente preguntándose en que momento esa cabeza de Pony tan brillante había acabado siendo una loca acosadora.

La princesa de Mewni solo sonreía y le contestaba a su amiga:

- Digas lo que digas en el fondo Tom es muy amable ¿por qué gastaría su tiempo ayudándome si no?...tal vez sea algo inexpresivo pero con el tiempo seguro que cambia.

La chica entró en la biblioteca donde Tomás la esperaba en su puesto de siempre, ella se sentó con una sonrisa en su rostro:

- Lamento la demora pero Pony Head vino a verme.

- En realidad…eso no importa_ dijo el chico doblando la página del libro que había estado leyendo _ quería preguntarte algo….Star tu y yo somos compatibles ¿no crees que funcionamos muy bien cuando estamos juntos?

- Yo…sí si lo creo_ susurró ella desviando la vista completamente roja.

- Quiero pedirte que seas mi novia_ Tom no sonreía ni siquiera parecía avergonzado sencillamente sacó una rosa de su bolsillo y se la entregó a Star_ es una tradición del inframundo.

Por el contrario la princesa completamente feliz y emocionada recibió la flor aspirando su aroma y le contestó con una sonrisa tímida:

- A mí…me encantaría… ¿ahora nosotros nos abrazamos…o algo?_ la rubia desvió la mirada y Marco no pudo evitar pensar lo adorablemente inocente que era ella.

- Eso no hace falta_ dijo Tom negando con la cabeza_ me basta tu respuesta, ¿te parece si retomamos donde nos quedamos ayer?

Al castaño se le cayó la boca al suelo… ¿eso se suponía que era ser novios? Tom estaba actuando como….bueno casi como actuaba él a veces con algunas de sus novias, pero más frío, solo que Star no era alguien con quien se pudiera actuar así…por algún motivo tenía ganas de zarandear al imbécil para ver si hacia alguna mueca aunque fuera.

Las imágenes corrieron raudas otra vez mostrando como nada cambiaba en la relación de la chica con Tom, no se veían más cercanos o cariñosos y el rostro de ella mostraba una profunda decepción mientras que el castaño que presenciaba todo cada vez sentía más aversión hacia el príncipe del inframundo.

La imagen siguiente fue Tom leyendo bajo un árbol y a la princesa de Mewni caminando hacia él con las manos tras la espalda:

- Tom…ya llevamos saliendo juntos hace un tiempo y…pensaba que tenía que darte un regalo.

- No es necesario Star_ dijo el demonio levantando la vista de su libro_ me basta con que hagas las tareas que yo te mando y mejores cada vez más.

- Pero…te hice un regalo_ de detrás de su espalda la chica sacó una bufanda color rojo y la tendió hacia su novio.

Marco tenías ganas de reír era un regalo tierno y terriblemente torpe se notaba que la chica apenas sabía tejer y para colmo Tom era un demonio y en el inframundo según él sabía hacia bastante calor…pero ella había puesto todo su cariño en ello y eso era algo clásico de la estirada.

Tomas sin embargo solo se levantó lentamente y estiró su mano hacia el objeto…quemándolo completamente, la rubia sin saber cómo reaccionar se quedó mirando el regalo que le había costado tanto trabajo completamente convertido en cenizas, el demonio la miro fijamente:

- ¿Te das cuenta de la estupidez que hiciste? ese regalo me era completamente inútil sin contar que perdiste valioso tiempo haciéndolo…Star debes eliminar eso de ti.

- ¿Eliminar?_ susurró ella mirando anonadada al chico que tenía en frente.

- Sí, eliminar…me gusta que seas perseverante y quieras volverte una mejor reina pero realmente debes dejar de lado esa parte de ti estúpida e infantil…quiero decir ¡hasta me pediste que te besara! Eso realmente era innecesario pero, claro, tuve que hacerlo porque de lo contrario tu débil autoestima habría salido dañada…

- A ti...¿no te gusta como soy?¿no me quieres?_ dijo ella comenzando a retroceder con sus ojos llenándose de lágrimas mientras el latino al ver la escena apretaba sus puños tan fuerte que casi se estaba enterrando las uñas en la piel.

- Star…te estimo y eso debería bastarte, el amor es solo una reacción química del cerebro, algo completamente inútil y débil, un matrimonio ideal debe ser compatible y tu y yo somos casi un noventa por ciento compatibles…ambos podríamos ser a futuro un matrimonio exitoso y potenciar nuestros reinos con la alianza…Star…solo debes dejar de aferrarte a tus debilidades, no puedes pretender que alguien ame tu estupidez.

- Yo…no quiero eso Tomas_ dijo la chica limpiándose las lágrimas a la vez que miraba al demonio a los ojos_ tu…quieres que sea alguien sin sentimientos…una muñeca fría lo que llamas mi estupidez es…es como soy yo en realidad_ temblando ella le dio la espalda_ no vuelvas nunca más por aquí.

La rubia echó a correr hacia el castillo al mismo tiempo que Marco miraba con odio a Tomas…tal vez el también había tratado mal a sus ex novias pero ellas no eran del mismo tipo que Star…Star era…diferente, en ese instante se juró a sí mismo que si alguna vez veía al demonio en persona lo primero que haría sería pegarle un buen puñetazo en su asquerosa cara.

La última escena que vio antes de que todo se volviera oscuro fue a Star con la misma ropa que usaba el día que llegó a la Tierra hablando por su espejo con Pony Head:

- ¿Segura que quieres esto Star?

- Si…Pony... no solo voy porque estoy cansada de permanecer aquí…por mucho que los hechizos con la varita me salgan bien…no es suficiente, si me alejo de Mewni en otro lugar donde nadie me conozca tal vez me relaje y mi magia funcione mejor….y pueda parecerme más a mi mamá…


Todo estaba oscuro, Marco se giró lentamente intentando encontrar una salida, quería ver a la remilgada…no sabía que carajos decirle…pero quería verla.

A lo lejos comenzó a ver una luz…camino lentamente hacia ella a medida que se acercaba vio que era una especie de túnel y por el lado contrario venia caminando hacia él…Star.

- ¿Marco?_ murmuró ella abriendo los ojos.

- Hola_ el chico se removió incómodo…después de haber visto toda su vida…se detuvo en el acto abriendo los ojos... tal vez…ella también había visto la suya.

Se miraron unos segundos sin saber cómo actuar…hasta que ella siguiendo un impulso, sencillamente le saltó al cuello abrazándolo de forma cariñosa y dulce a la vez que diciendo una simple frase le sacaba un peso que el chico ni siquiera sabía que tenía en el pecho:

- A mí si me gustaban tus dibujos.

Marco sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas….supo en el acto a qué se refería ella exactamente, él no era bueno con estas cosas por lo cual siguiendo una corazonada le devolvió el abrazo con fuerza mientras le decía a la chica:

- Y yo creo que tu no necesitas parecerte a tu madre... estás bien tal y como eres…

La rubia como respuesta lo abrazó un poco más fuerte a la vez que las lágrimas brotaban de sus ojos… ¿era posible que alguien con una pequeña frase aliviara un peso que había tenido toda su vida?

Ambos se separaron lentamente sonriéndose, ella le tendió suavemente una mano al castaño:

- Marco…mientras esté en la Tierra puedes confiar en mí…yo…haré lo posible por ayudarte siempre que lo necesites.

Él solo la miro divertido mientras le daba un golpecito en la frente:

- Ya te dije estirada que no necesito tu ayuda…tú necesitas la mía.

- Sólo cállate y estrecha mi mano_ dijo ella rodando los ojos.

Con una sonrisa cálida el castaño le tomó la mano estrechándosela suavemente, la misma energía que habían sentido cuando estaban entre las plantas los envolvió provocando que se desmayaran otra vez.


Star abrió los ojos lentamente…tenía a Marco agarrado de la mano entre medio de las plantas…justo donde los habían arrojado los guardianes de la reina:

- Pss…Marco.

El chico abrió los ojos y la observó sorprendido:

- ¿Ya volvimos de ese extraño lugar?

- Sí…ahora solo tenemos que salir de aquí y encontrar la joya de la reina.

- Creo…que está atrás tuyo_ murmuró el chico observando a una gema brillante que estaba a unos metros detrás de la chica_ pero como salimos de aquí.

Maniobrando con la mano libre logró alcanzar su varita, Star cerró los ojos y una suave luz rosa los envolvió a ambos…la cual comenzó a desintegrar todas las plantas poco a poco, Marco observó impresionado como la gema era envuelta por la misma luz levitando hasta su mano mientras que lentamente comenzaban a ascender gracias a la magia de Star.


- Creo que ya deben haber quedado atrapados en sus mentes_ dijo uno de los guardias bostezando_ volvamos al castillo.

- Esto es realmente aburrido_ dijo el otro cansado_ yo creo que…

La luz rosa proveniente del agujero los deslumbró a ambos dejándolos asombrados mientras veían como ambos chicos surgían sanos y salvos de allí.

Cansada Star tuvo que sostenerse de Marco para no desmayarse, había utilizado mucha energía mágica, el chico enseñándoles a los guardias la gema de la reina les dijo con una sonrisa altanera:

- Llévennos con su jefa.


- No sé si pueda pasar mi vida así_ lloriqueó Alfonzo mientras fregaba los pequeños platos de las hadas en la cocina utilizando un uniforme de doncella color morado_ es una indignidad.

- Vamos no te quejes, al menos no moriremos_ bufó Ferguson_ y estas faldas son cómodas.

En ese momento dos escoltas entraron llevándoselos a ambos sin darles ninguna explicación:

- ¡Eh!_ alegó Alfonzo enojado_ ¡Donde vamos!

- ¡No ven que tengo falda! ¡más cuidado!_ exigió Ferguson, el cual se quedó en silencio al ver a la reina examinando una gema color rojo con atención mientras Marco y Star algo rasguñados pero enteros los miraban sonriendo.

- Vaya…nunca nadie lo había logrado…la mayoría quedan atrapados en sus mentes para siempre…les digo que lleven a un compañero en caso de que uno de ellos si logre superar a sus momentos de mayor miedo y desesperación…tienen una fuerza increíble…enfrentarte a tus temores internos es duro.

El castaño y la princesa se miraron estupefactos ¿se suponía que tendrían que haber estado dentro de sus propias mentes y temores?...la chica recordó en ese instante la fuerte corazonada que había sentido de que debía tomarle la mano a Marco…probablemente esa conexión hizo que en lugar de que cada uno se quedara atrapado en su pasado el otro viera todas las situaciones más tristes de su vida, ambos chicos se miraron sonriendo…sabían que en el fondo probablemente ninguno habría podido superar tan fácilmente estar solos dentro de su propia cabeza…en lugar de eso se habían ayudado mutuamente a dar el primer paso para enfrentar a sus fantasmas.

Divertido Marco le guiñó un ojo a Star la cual le sonrió con complicidad:

- Bueno…ahora ¿podría devolverme a mis amigos y restaurar mi plan de comunicación?

- Claro…supongo que te mereces el mejor servicio…fueron los primeros en superar la prueba en muchos años…ahora tendré que pensar en otra cosa…_ suspiró la reina.


Star se sentó junto a Marco en la casa de los Díaz, después de regresar de su aventura Ferguson y Alfonzo le habían pedido que les restaurara sus ropas de antes y se fueron corriendo, suficientes aventuras para ambos en un buen tiempo, el castaño luego de cenar se había sentado en su habitación a dibujar y Star se quedó preparando una receta de galletas en forma de Pony que pensaba enviarle a su mejor amiga:

- Hey…te traigo de esto_ le dijo al chico observando sorprendida que entre sus manos tenía el cuaderno de Arte que no había querido mostrarle.

- Vaya ¿quieres que asesine a tu amiga?_ rió tomando una galleta.

- Muy gracioso_ dijo ella rodando los ojos dispuesta a pararse, pero la voz del chico la detuvo.

- Hey…me dijiste que querías saber que tenía en este cuaderno…ahora ya sabes porque voy a la clase de arte así que…_ en silencio le entregó el objeto.

Star algo insegura comenzó a ojearlo viendo varios bosquejos de personajes y paisajes de mundos fantásticos…era lindo…se detuvo en una imagen que le pareció familiar eran la misma pareja que vio en los recuerdos de Marco, el chico parecido a él con su compañera extraterrestre…pero algo era distinto... la chica se veía más tímida, tenía el cabello largo adornado con un pasador en forma de mariposa, y estaba un poco tras el chico con un libro entre sus manos al parecer leyendo, más que una heroína aventurera parecía más una especie de sabia o guía:

- Ella se ve distinta a la imagen en tus recuerdos_ dijo Star sin pensar, al darse cuenta se cubrió la boca con las manos_ yo...lo…

- No lo sientas_ dijo él tomando su cuaderno de vuelta_ es solo que pensé que si uno de los héroes es aventurero y temerario, su compañera debería ser complementaria… ¿una especie de extraterrestre fanática de las reglas y los libros?

Star levantó una ceja y se echó a reír divertida mientras se comía una galleta:

- Ok…supongo que entonces la pobre chica va a tener que aguantar al insoportable héroe.

- Querrás decir terriblemente carismático héroe_ rió Marco mientras seguía dibujando, se quedó en silencio un segundo mientras miraba a Star de reojo_ oye…de casualidad si viste gran parte de mi vida…sabrás que no tengo muy buena opinión de…

- ¿Las chicas?_ dijo Star observándolo.

- Si…bueno yo…solo quiero que sepas que no pienso eso de Janna, Jackie o…tú…yo_ al verlo algo nervioso la rubia solo le apoyo una mano en el hombro.

- OK…lo entiendo…no tienes que seguir hablando de eso_ le sonrió cálidamente.

Continuará…

Ok, les traigo este feroz capítulo terriblemente largo porque no sé si podre actualizar el resto de la semana probablemente la otra semana el día viernes o antes depende si algunas clases de la tarde comienzan de inmediato.

El próximo capítulo será más happy y relajado pero aquí por fin tienen varias cosas, como es Tom el cual no es malo en el fondo pero lo que tiene que arreglar de su carácter son cosas diferentes al Tom de la serie, ven como son los padres de Marco y que en esta realidad en Mewni lo que se valora en las futuras reinas son otras cosas…así que por muy divertida que sea la reina Moon Star no la tiene fácil y que la reina hada no quiere maridos sino criados jajaja.

Las vivencias de ambos chicos así como las opiniones de Marco son cosas que he escuchado, vivido o sé que alguien más las vivió así que tienen su cuota de realismo.

ParkJeBin1203: Que bueno que el fic te levante el ánimo, en realidad como ves el drama lo pongo por capítulos inesperados así que el baile será más bien un episodio diría…¿tierno?...creo…:D porque estará Tom jajaja pero falta aún para eso.

Guest: Toffe también cambia pero será una personalidad algo compleja ya que aún será malvada pero…bueno cambia.

ElRomanceroNica93: ¿Te recomendaron mi fic? ¡que orgullosa y feliz me siento! Gracias por tus buenos deseos.

Blue bird: Esa era la idea que sintieras la pena de Marco y seh Oskar sigue siendo Oskar en el fondo XD.

Gracias a las 20 personas que me tienen en favoritos, a los que me siguen y al los lectores silenciosos.