Ok, este capítulo fue bastante difícil de escribir, pero hace tiempo que lo tenía planeado así, puede que hiera algunos corazones.

La serie pertenece a Daron Nefcy y a Disney.

Día de la Mewnidependencia

Glossaryck se encontraba sentado sobre la cama perfectamente hecha de la princesa de Mewni, llevaban toda la semana ensayando para este día y a pesar de que a su juicio la rubia estaba más que preparada la chica insistía en hacer un último esfuerzo.

Star coloco su varita frente a su rostro cerrando los ojos con expresión concentrada comenzando a recitar:

"Varita que guardas nuestra memoria ancestral

Yo, la legitima descendiente de aquellos que lucharon hace siglos en este lugar

Te imploro por mi sangre antigua

Que nos hagas revivir aquella ultima gran batalla

Donde fueron expulsadas las fuerzas del mal"

Una débil luz blanca salió de la varita iluminando el cuarto, pero estaba bien así, el hechizo solo funcionaria totalmente cuando lo realizara junto a su madre esa misma tarde.

Estaba nerviosa…

MUY nerviosa.

- Tal vez debería ir a decirle al humano con cerebro de nuez para que se aliste si es que desea que él la acompañe princesa.

Star se sobresaltó al escuchar a Glossaryck, claro…Marco... lo necesitaba ahí ese día, tener al castaño cerca la hacía sentirse tranquila y apoyada, no es que no se sintiera de la misma forma con sus padres, pero era diferente, ellos esperaban resultados de su parte, Marco no esperaba nada.

Asintiendo hacia su tutor mágico bajo las escaleras de la casa de los Dìaz rumbo al living donde sabía que estaría el chico.


Marco se encontraba dormido en el sillón con el mando de videojuegos a su lado, la rubia con suavidad apago la televisión y se inclinó para observarlo…le hacía gracia la polera que llevaba, tenía la imagen de su personaje favorito. Él solamente usaba esa polera en casa. pocas personas sabían su amor por los comics y los personajes de fantasía, en general el chico peligro guardaba celosamente para èl todo aquello que amaba y prefería no compartirlo con nadie antes que sentirse expuesto frente a alguien que no lo iba a comprender o se iba a burlar por eso Star se sentía tan feliz de que precisamente ella fuera una de las pocas personas que conocía ese lado del castaño.

- Marco_ le toco la mejilla con un dedo , el latino solo hizo un movimiento con la mano similar al que se realiza para espantar una mosca.

- Marco_ la muchacha volvió a intentarlo esta vez sacudiéndolo por un hombro, el castaño abrió los ojos lentamente, y sonrió atontado al verla.

- ¿Otra vez estamos en esa tonta dimensiòn de los sueños? _ murmuro con la mirada levemente desenfocada aún.

- No, ya despertaste necesito hablar contigo_ rio ella sentándose en el sillón a su lado obligándolo a correr las piernas para hacerle espacio.

- Esas palabras nunca traen nada bueno_ bufò el chico rodando los ojos completamente despierto a esas alturas, la frase "tenemos que hablar" siempre le hacía presagiar algo malo.

- No es algo malo_ le dijo la rubia adivinando sus pensamientos_ es solo que hoy hay una especie de…celebración de Mewni…más bien es como una ceremonia y me gustaría que estuvieras ahí.

Star se mordió el labio esperando la respuesta de su amigo mientras dejaba las manos en su regazo intentando no retorcérselas, no quería parecer desesperada, pero realmente le gustaría que èl fuera con ella.

- De acuerdo, ¿qué tipo de celebración exactamente? _ Marco se encogió de hombros a la vez que se estiraba, en realidad entre pasar el resto del día tirado en casa haciendo deberes o ir a una especie de fiesta en la mágica dimensión de la rubia definitivamente prefería lo segundo.

- ¡Es el día de la Mewnidependencia! _ aplaudió ella emocionada mientras hacia aparecer con magia un pequeño libro de aspecto infantil.

- ¿La qué?

Star abrió el libro en la primera página, varias imágenes aparecieron en relieve como en los cuentos para niños. La chica se aclaró la garganta y con voz pausada comenzó a narrar la historia de su pueblo:

- Hace miles de años los Mewmanos partieron desde un lugar muy muy lejano en busca de tres grandes ideales: "Vida, libertad y Maíz" , después de viajar durante mucho tiempo llegaron a una tierra hermosa, fértil y verde pero desafortunadamente estaba habitada por salvajes y horribles monstruos indignos de vivir en tan hermoso lugar. Los Mewmanos valientemente se dispusieron a luchar, pero eran mucho más débiles que sus terribles adversarios, entonces la reina utilizando su magia hizo a los campesinos más grandes, fuertes, inteligentes y rápidos dotándolos también de poderosas armas. Fue una guerra larga que duro muchas décadas…

Marco alzo una ceja al ver que Star pasaba unas diez páginas rápidamente hasta detenerse en la última:

- …Así fue como aquella gente se instaló fundando el hermoso Reino de Mewni donde sus descendientes siguen viviendo hasta el día de hoy alabando a la familia Butterfly legítimos herederos al trono que comparten la misma sangre que nuestra primera y poderosa Reina_ la chica cerro el libro y miro al castaño con una sonrisa_ hoy celebramos ese día.

- Mmm_ Marco rápidamente le arrebato el libro pasando las pàginas observando aquellas que la rubia no le había dejado ver…eran…violentas cuanto menos considerando que se suponía que era un libro infantil, se veían varios monstruos en el suelo sangrando, a algunos hasta les faltaban extremidades y si tirabas de una lengüeta un pequeño chorro de sangre hecho con cartulina saltaba_ ¿esto es para niños?

- Bueno…si_ la rubia le quito el libro avergonzada_ ya sabes por lo que viste en el reformatorio que la enseñanza en general apunta para hacer a los niños "fuertes" …a mì…nunca me gustaron mucho esas partes no creí que necesitaras verlas.

- No te ofendas, pero la historia sonó a que los de tu raza llegaron allí a joderle la vida a los monstruos quitándoles su hogar, algo así como paso en la Tierra con los pueblos indígenas y sus conquistadores. _ el castaño solo lo dijo sin pensar, cuando se dio cuenta que esas palabras pudieron haber herido a Star volteo a verla preocupado, ella se miraba el regazo con expresión seria_ oye..yo no..

- Está bien, entiendo lo que dices ese libro nunca me pareció bien redactado, pero…seguro que los monstruos eran malvados ¿no? Posiblemente eran un montón de seres crueles y salvajes…estoy segura que mi antepasada jamás hubiera hecho algo tan cruel como expulsar a un pueblo pacifico de su hogar.

El latino asintió pateándose mentalmente_ "Yo y mi bocota…además ¿desde cuándo me interesa la historia?" _ ella tenía razón por lo que había visto, él no era nadie para pensar mal de la historia de su gente, se pasó una mano por el cabello y observo a la chica componiendo una sonrisa relajada en su cara:

- Y entonces estirada… ¿es una especie de festival o algo?

El rostro de la chica volvió a animarse y negó con la cabeza:

- No, es una ceremonia yo y mi madre usaremos magia antigua para liberar los recuerdos de la varita…¡veremos en vivo y en directo una recreación mágica de la batalla!

- Wow…eso es…cool_el castaño estaba anonadado ¿se podía lograr eso con magia?, era alucinante.

- ¡Si, lo es! es como ver una película solo que son eventos reales…a decir verdad yo nunca la he visto, esta ceremonia se hace una vez cada varios años cuando la princesa heredera al trono obtiene la varita, la última representación fue cuando mamá tenía mi edad y realizo el hechizo junto con la abuela.

- Entonces…vamos a ver una guerra en vivo_ reflexionò el chico.

Quiso golpearse de nuevo al darse cuenta de que Star se ponía tensa comenzando a realizar el mismo tic nervioso con los dedos que tenía cuando estaba alterada…claro…ella lo quería allí para que la apoyara, más que emocionada…la princesa de Mewni estaba nerviosa y preocupada.

- ¿Cuándo nos vamos?

Al ver a Marco de pie frente a ella tendiéndole la mano, Star recompuso su sonrisa…ella era una princesa, si quería ser una buena reina algún día tendría que luchar en guerras reales defendiendo a su pueblo… tenía que poder aguantar una sencilla ilusión mágica.

- En diez minutos, hay que cambiarnos de ropa primero.

- Yo estoy vestido_ gruño el chico señalándose a sí mismo_ polera, pantalón, zapatillas para mí esto es estar vestido.

- ¿Con eso polera? _ sonrió ella con guasa.

El latino al recordar que estaba usando precisamente su camiseta favorita que dejaba al descubierto su pasión por los personajes de los videojuegos más allá de lo que aparentaba normalmente diciendo que eran solo un estúpido pasatiempo, se sonrojo con fuerza y gruñendo algo entre dientes subió por la escalera yendo a buscar algo más "neutro" que ponerse.


En lo profundo de los bosques de Mewni plagados de monstruos y animales salvajes estaba el castillo de Ludo, un edificio majestuoso heredado de sus antepasados, pero helado y sombrío. Sin embargo, al villano no le molestaban estas características, más bien las disfrutaba.

En una mesa redonda se encontraba teniendo una reunión con Sapo Toro su segundo al mando y Toffe su nuevo y eficiente secretario.

- ¿Qué es esta cosa? _ inquirió el ave frunciendo el ceño al ver un aparato metálico que Toffe había construido sobre la mesa.

- Sencillo_ el lagarto saco un control remoto de su bolsillo y lo activo, el objeto sobre la mesa comenzó a girar su hélice elevándose unos centímetros de la plana superficie, mientras que la cámara que tenía en su parte delantera comenzaba a funcionar_ se llama el "ojo que todo lo ve" nosotros no necesitamos magia, tenemos ciencia, este pequeño aparato nos va a ayudar a obtener la varita.

- ¿Y se puede saber cómo? _ dijo Sapo Toro alzando una ceja escéptico, daba igual lo mucho que su jefe parecía apreciar a ese lagarto despeinado, a él seguía causándole mala espina. Algo ocultaba.

- Así_ Toffe acciono un botón provocando que del "ojo" saliera un largo brazo mecánico el cual en la punta tenía unas tenazas a imitación de una especie de mano_ hoy se celebra la fiesta de la Mewnidependencia, pero no es cualquier fiesta, es la ceremonia de la magia ancestral…calcule la fecha cuidadosamente, eso quiere decir…

- Que todos estarán distraídos_ dijo Ludo con los ojos brillantes.

- Exacto y uno de nosotros aprovechara para ponerse cerca de la familia real y manejar el ojo hasta la princesa, robando la varita cuando todos estèn distraídos viendo el espectáculo.

- ¡Brillante Toffe! ¡Brillante!

- Gracias jefe_ dijo el lagarto haciendo una pequeña reverencia_ ahora solo queda enseñarle a Sapo Toro como manejar el aparato.

El aludido casi escupe el té que se estaba tomando, ¿el enviado seria él? Cada vez le olía peor ese asunto su instinto le decía que ese lagarto estaba tramando algo, pero no tenía pruebas y Ludo parecía estar bastante contento con él.

- ¿Algún problema Sapo Toro? _ comento Ludo alzando una ceja mirando fríamente a su general_ deberías sentirte honrado, tu serás quien por fin me traiga la varita.

- Claro, estoy a sus órdenes_ el enorme hombre anfibio realizo un saludo militar observando de reojo a Toffe el cual parecía concentrado en revisar al ojo.

Sapo Toro suspiro internamente resignado, aunque no le agradara ese lagarto era el responsable de que estuvieran tan cerca de la victoria definitiva, iba a tener que tragarse todo su orgullo y sus sospechas.


- Me alegra que hayas decidido venir, no todos los días un terrícola puede ver un evento tan importante_ dijo el Rey Butterfly sentado junto a Marco en la carroza real, el hombre vestía un elegante traje azul a juego con el vestido celeste brillante de su esposa.

Había sido fácil colar a Marco en la carroza, después de todo muchos sirvientes o guardaespaldas que iban con ellos tanto a los costados como a bordo del mismo vehículo para proteger a la familia de los súbditos muy entusiastas eran tan solo un poco mayores que el chico sino muchos de su misma edad, Mewni en algunos puntos era casi como la Edad Media tesrrestre solo la realeza se educaba y el resto de las personas comenzaban a trabajar apenas podían, seguro que la gran mayoría de las personas pensaba que él era un sirviente o el guardaespaldas personal de la princesa.

El latino observo a la Reina Moon de pie frente a ellos con el cabello blanco recogido en un peinado elaborado, pero no demasiado serio luciendo formal pero destacando ese aire de guerrera que era su marca, el pueblo gritaba al verla y se lanzaban contra la carroza queriendo tomar su mano…al lado de su madre Star transmitía una presencia completamente diferente.

Mientras Moon daba la impresión de ser una reina fuerte e imbatible, Star era una princesa suave incluso frágil, mientras que su madre sonreía alzando ambas manos saludando al público la rubia solo alzaba una mano con timidez sonriendo apenada. Moon era como un diamante brillante y resistente o un ópalo multicolor Star era más como una perla de rio de brillo suave o un cuarzo rosa.

- ¿Tan mal me veo? _ Marco se sobresaltó al escuchar la voz de la chica a su lado.

- ¿Por qué lo dices? _ inquirió alzando una ceja.

- Es que cuando me cambie de ropa…antes de venir, pusiste una cara como si te diera dolor de estómago y ahora parece que no puedes ni verme_ murmuro ella frunciendo el ceño.

Marco resoplo. No. No era dolor de estómago precisamente el termino correcto sería "mariposas" odiosas mariposas que revoloteaban ahí dentro sin dejarlo en paz ni un segundo, los estúpidos insectos habían decidido aparecer instantáneamente cuando la chica bajo por la escalera de su casa ataviada con un vestido color crema y el cabello largo suelto igual que el día del baile levemente recogido con un broche. Ya se había acostumbrado a verla en su típica apariencia de niña buena y aburrida con el cabello siempre recogido, por eso cuando se quitaba esa imagen y tomaba el aspecto de princesa con todas sus letras le costaba interactuar con ella…se veía demasiado…angelical... mejor amiga o no Star seguía siendo una chica nada fea…_" una chica nada fea con la que casi te bes…_ enojado se golpeó la cabeza, estupendo, genial, ya se había puesto a pensar pendejadas.

- Oye ¿enserio estas bien? _ la rubia se estaba comenzando a preocupar.

- Si, ahora tu solo diles hola a tus fans_ gruño señalándole la calle_ y…no te ves mal.

Ella asintió conforme sonrojándose un poco mientras miraba a la calle.


Media hora después se encontraban sentados en una tarima que estaba en medio de un gran claro en el bosque, casi todos los Mewmanos estaban allí también a los costados sentados en las ramas de los árboles o en el suelo, habían ido a presenciar ese maravilloso despliegue de magia ancestral.

Como solo la realeza se sentaba en los tronos Marco estaba instalado en el suelo al lado de Star, al igual que todos los sirvientes, el chico ignoro el hecho de que probablemente un perro hubiera estado en la misma posición.

- Hija_ Moon se puso se pie tendiéndole una mano a Star la cual algo temblorosa pero segura se colocó junto a su madre.

Ambas mujeres tomaron juntas la varia, el objeto adopto la forma de un cetro con un corazón rosa de diamante en la punta…era la fusión de la esencia mágica de madre e hija.

Las voces de ambas se escucharon mezcladas en un único y antiguo conjuro para invocar las imágenes del pasado:

"Varita que guardas nuestra memoria ancestral

Nosotras legítimas descendientes de aquellos que lucharon hace siglos en este lugar

Te imploramos por nuestra sangre antigua

Que nos hagas revivir aquella ùltima gran batalla

Donde fueron expulsadas las fuerzas del mal"

Todo el público observo extasiado como una poderosa luz blanca se extendió por todo el claro, Marco se cubrió los ojos sin poder sostener la mirada.

Al abrirlos de nuevo se quedó pasmado, en el claro ahora se veían varios campesinos…más bien campesinos monstruos…que se veían completamente inofensivos.

Seres antropomórficos y otros que no tenian nada de forma humana se dedicaban a cocinar y separar el maíz bueno del que estaba malo, los niños corrían por todo el lugar llenándolo de risas infantiles, una pequeña niña con forma de oso y tentáculos en vez de patas corrió hacia su padre:

- Papá ¿Por qué tenemos que escondernos en el bosque? _ su voz era una mezcla entre gruñido animal y vocecita infantil, varios de los Mewmanos observadores pusieron cara de desprecio y asco.

- "Engendro" _ murmuro una mujer.

- Veràs hija_ la imagen nebulosa del monstruo que era su padre se agacho para cargarla_ tenemos que estar aquí porque han llegado invasores a nuestras tierras, quieren expulsarnos y quedarse con el maíz.

- Pero aquí no nos encontraran_ canturreo un anciano con rostro de Alcón y cuerpo de còndor_ estamos bien escondidos, además nuestros mejores luchadores están allí.

- ¡Como mi esposo! _ dijo una mujer jirafa sonriente.

- ¡Y mi hermana!_ coreo otra voz.

- ¿Ves linda? Nunca nos encontraran_ el padre sonrió abrazando a su hija.

- ¡Claro como no! _ rio una joven Mewmana arrojando una piedra contra la imagen mágica.

- ¡Los están mirando malditos!_ grito un hombre.

Marco alzo una ceja…eso no era precisamente un grupo de malvados y salvajes monstruos, más bien los "adorables" súbditos de Star parecían unos animales.

Giro el rostro para ver a la rubia, ella estaba pálida y anonadada era imposible no darse cuenta que aquellos seres cuya imagen la magia habia traido desde el pasado remoto en realidad no eran malos, algo feos tal vez pero después de todo eran monstruos, su anatomía era diferente a la de Mewmanos o humanos…la princesa sintió que su pecho se oprimía, no solo porque lo que estaba presenciando no era lo que había esperado sino porque sabía que si esas imágenes habían quedado registradas en la memoria de la varita…era porque la reina y su ejército estuvieron viendo la misma imagen en su momento.

Aquellos campesinos iban a ser atacados.

Una voz femenina, fría como el mismísimo hielo retumbo en el bosque llegando a los oídos de la princesa a través del tiempo:

- ¿Fuertes? ¿esas escorias?

Varios Mewmanos armados a la antigua salieron de entre los àrboles arrojando a los pies de los campesinos los restos destrozados de los monstruos que habían ido a combatirlos, los seres observaron espantados a sus familiares convertidos tan solo en trozos de carne, la mujer que había dicho hace poco con orgullo que su esposo estaba combatiendo comenzó a gritar con el corazón destrozado mientras abrazaba lo que probablemente habia sido un brazo perteneciente a èl con la mirada perdida.

- ¡Mi reina! ¿Qué hacemos con estos? _ dijo un soldado mirando en una dirección incierta, el público solo podía escuchar la voz de la reina fundadora de Mewni, no verla, pero eso bastaba para que todos miraran la escena embobados y con los ojos brillantes.

Viendo como su amiga temblaba con violencia y los corazones en sus mejillas se habían vuelto grises Marco enredo sus dedos en la mano enguantada de Star, intentando darle apoyo…sinceramente él también tenía miedo de lo que verían a continuación.

Cuando sintió la mano cálida de Marco buscando la suya la rubia se aferró a ella con fuerza casi enterrando sus uñas en él, esperando que ese pequeño contacto la ayudara a conservar la calidez en el cuerpo.

La princesa miro a sus padres, y sintió ganas de vomitar al ver a su madre observando todo con los ojos igual de brillantes e idiotizados que el resto de las personas, al menos su padre tenía una arruga en la frente en señal de incomodidad... ¿cómo no se daban cuenta de que lo que estaban presenciando era una masacre injusta en toda regla?

El corazón de ambos adolescentes se detuvo al escuchar aquella fría voz glacial perteneciente a la primera soberana de esas tierras:

- Tráiganme a la niña.

Dos de los soldados se separaron del grupo acercándose hacia el padre , el cual intento proteger a su hija…pero no sirvió de nada todos los demás monstruos estaban apresados por los Mewmanos, los hombres le arrebataron a la niña de los brazos y enterraron sus espadas en el pecho del gran monstruo el cual lo último que vio antes de perder todo rastro de vida en sus ojos fue como le quitaban a su pequeña.

- No me la den solo acérquenmela_ un soldado sostenía a la niña con repugnancia_ como se siguen reproduciendo estas bestias ¿no?

La treintena de monstruos que estaban allí en ese momento intentaron liberarse de las garras de esos seres sin pelo tan iguales entre sí que los sostenían prisioneros, como resultado recibieron varios golpes y algunos fueron ejecutados en el acto.

- Creo que quieren salvarla_ sonrió el soldado que tenía en sus manos a la niña que lloraba desconsolada.

- Oh vaya, descuiden…todos se reunirán, ¡acábenlos!...les doy permiso para jugar un poco con ellos antes.

En cuanto la orden de la reina se extinguió comenzó una carnicería frente a todos los presentes los soldados arremetían contra sus prisioneros sin compasión cortando desangrando mientras se reían o los torturaban hirièndolos mientras sus vistimas aun seguian vivas, el público gritaba enfebrecido aplaudiendo con aprobaciòn..

El soldado que aun sostenía a la niña se divertía viendo como el alma de la pequeña se iba quebrando poco a poco al ver semejante espectáculo:

- ¿No te gusta? Descuida dejaras de verlo muy pronto.

Sacando con mano hábil un cuchillo se dispuso a pasárselo por la garganta…pero una figura salto de entre la espesura:

- ¡NO!

Todos vieron impresionados como cuando el cuerpo físico de aquel ser parecido a un gran anfibio toco la imagen nebulosa esta de deshizo…dejando en medio del claro a un sorprendido Sapo Toro siendo observado por centenares de ojos.

Al entrar en cntacto con un cuerpo vivo la magia habia desaparecido.

Unos segundos despues los gritos de los enfurecidos Mewmanos se escuchaban fuerte y claro reclamando màs sangre de la que ya habian visto.

- ¡Es un monstruo!

- ¡Uno de verdad!

El público gritaba dividido, algunos furiosos porque se había interrumpido el espectáculo y otros alegres porque tenían a un monstruo vivito y coleando ahí mismo disponible:

- ¡Sacrificio!

- ¡Mátenlo!

- ¡La reina Moon debe hacerlo! ¡en homenaje a nuestra amada reina fundadora!

Todos comenzaron a corear el nombre de su madre a la vez que lanzaban toda clase de objetos hacia el monstruo mientras Star aun sosteniendo la mano de Marco observaba la escena con los corazones en sus mejillas de color gris palido y la mirada vacía.

La reina bajo hasta el monstruo verde cuya mirada se volvió de terror al darse cuenta de que estaba rodeado de enemigos e iba a morir.

Nadie vio el aparato que flotaba abandonado tras la espalda del trono de la princesa.


A kilómetros de distancia Toffe desconecto la máquina que estaban usando para recibir las imágenes:

- Jefe creo que perdimos a Sapo Toro.

- Una lástima, se dejó llevar por sus emociones_ dijo Ludo bajando la mirada_ aunque tal vez en su lugar yo hubiera hecho lo mismo.

Toffe apretó los dientes, su plan había sido desde el principio hacer fracasar en esa misión al general anfibio para que fuera despedido, el tipo sospechaba demasiado de él…pero nunca había querido matarlo.

A veces las personas con un corazón demasiado bondadoso eran las que salían más lastimadas... era bueno recordarlo.


Minutos antes de la interrupción de la ceremonia…

Desde la aparición de los soldados Mewmanos en la representación Sapo Toro se había olvidado de su misión, el mando del ojo había quedado en su mano completamente inerte mientras contemplaba la masacre.

Era aún más horrible de lo que siempre le habían contado.

No porque las historias que le relataban de niño ni hubieran sido crudas y sangrientas sino porque esto era una representación de lo que exactamente había pasado en ese lugar.

Ni siquiera fue una batalla justa…

Al ver a esa niña llorando se le olvido por completo que en realidad eso paso hace miles de años, solo vio todo rojo…tenía que ayudarla, no podía quedarse allí sin hacer nada.


Tiempo presente…

Al ver como su propia madre, que la había acunado de bebé, que le cotaba cuentos ,que podía ser tan dulce y alocada en ocasiones levantaba una espada con expresión ausente y fría en dirección a aquel monstruo cuyo único error había sido aparecer donde no debía la princesa perdió el control de sus acciones.

Solo sabía que no soportaba ver más muertes injustas.

Sintió como una magia poderosa proveniente desde su interior se expandía por todo su cuerpo, Star solo tenía una cosa en mente: salvar la vida de ese ser.

Marco soltó la mano de la chica cuando ella lo miro a los ojos…tenía una expresión vacía y dolida, pero decidida.

Una luz iridiscente envolvió a la princesa, los corazones en sus mejillas brillaron en ese mismo tono a la vez que su cabello rubio ondeaba en la espalda como si lo moviera el viento.

Todo quedo en silencio cuando un rayo de esa luz multicolor salió disparado hacia la reina provocando que soltara la espada, la cual se clavó en el suelo a varios metros de distancia hiriendo la mano de la soberana en el proceso.

Moon no podía creer lo que estaba viendo cuando su hija apareció flotando frente a ella envuelta por una magia tremendamente poderosa.

Lentamente se posó en el suelo y observo a su madre a los ojos a la vez que comenzo a hablar con una voz triste y firme a la vez:

- Déjalo madre, ya he visto suficientes muertes por hoy.

- ¿Star? Pero…de que hablas hija…es un monstruo_ Moon miraba a su pequeña intentando hacerla entrar en razón, además temía que se hiciera daño demasiada magia estaba saliendo de su cuerpo.

- No importa que es_ respondió la joven con la voz ausente girándose hacia Sapo Toro el cual no podía tener ya la boca más abierta de la impresión. _ vete.

El ser asintió y echo a correr hacia el bosque deteniéndose un segundo a observar a la chica, la misma contra la que había peleado tantas veces, la misma cuya varita Ludo quería robar y que siempre había considerado una enemiga.

Ya no podía trabajar para Ludo…la princesa de Mewni le había salvado la vida.

Tal vez no todo estuviera perdido en esa familia...despues de todo devia reconocer que esa niña siempre habia sido algo distinta.

Desde la seguridad de los arboles el ser realizo una reverencia que la rubia nunca pudo ver pero que el sentía que debía hacerla de todos modos, èl tenia honor reconocia que el acto de esa niña habia sido muy valiente...y ahora una deuda de vida con ella.


En cuanto vio al ser desaparecer corriendo entre los arboles toda la poderosa magia que la había envuelto hasta el momento desapareció dejando a Star cansada y temblorosa…en el centro del claro con todos los ojos de su pueblo mirándola de forma acusadora.

- Madre…_ ¿que se supone que debía decirle? Moon…su mamá…ella la había enfrentado para salvarle la vida a un monstruo, a uno de aquellos seres que se supone debía aborrecer_ yo solo…

- ¡La princesa está del lado de esos seres! _ chillo una mujer espantada sujetando a su bebe en brazos.

Un griterío inundo todo el lugar proveniente de las personas encaramadas en los árboles y sentadas en el suelo, la reina Moon estaba igual de shockeada que todos ellos…¿Qué debía hacer? Ella... ni siquiera entendía lo que había ocurrido.

Se suponía que este sería un buen día en la vida de ambas, realizar el hechizo de ceremonia y luego ver como su pueblo expulso a los monstruos de Mewni era algo que en su momento la había ayudado a unirse mucho a su madre, era una experiencia que por siglos había afianzado la relación entre madres e hijas…¿Qué había salido mal? Al posar sus ojos en Star y ver su mirada rota y llorosa la reina suspirò.

Eso había salido mal.

Star era sencillamente Star…tal vez ya era hora de ser dura con su hija por una vez en la vida, siempre se habia negado a aceptar lo que le decian sobre ella los tutores de palacio...a lo mejor habia estado demasiado ciega.

Miro a su esposo a los ojos un momento y eso basto para que River entendiera que debía hacer.

- ¡Silencio!_ trono con su voz seria provocando que todas las personas se voltearan a verlo_ mi esposa y mi hija deben hablar, no admitiremos ninguna clase de comentarios sobre traición ¿acaso no ven que esto es algo muy común? ¿Qué futura reina de Mewni no ha sido algo rebelde durante su adolescencia?

Ante estas palabras la gente comenzó a calmarse…en realidad era una explicación bastante satisfactoria... comúnmente las personas prefieren creer lo que más les agrada y en ese momento era más agradable pensar que la tímida y anodina princesa por fin estaba sacando algo del clásico carácter de sus antepasadas montando una rabieta sin importancia…además aquellas personas no podían comprender que de verdad alguien fuera capaz de sentir compasión por los monstruos, después de todo solo eran seres asquerosos con una cultura salvaje.

Las autoridades importantes que habían sido invitadas comenzaron a reír recordando momentos similares cuando la madre de Moon monto un escándalo siendo joven negándose a que se mataran más animales para consumir su carne.

Mientras el rey bajaba de la tarima seguido de sus criados el resto de las personas comenzó a abandonar sus puestos.

Menos madre e hija.

Moon le levanto la barbilla a Star con cierta brusquedad, los ojos celestes de su hija tan iguales a los de su marido estaban anegados en lágrimas.

- Star…hoy me has decepcionado…

- Yo solo…quería

- No... ya es hora de que madures…todos tenemos deberes Star el tuyo es ser una reina fuerte que guie a Mewni, los monstruos son nuestros enemigos, que tuvieras esta clase de…emociones estaba bien cuando eras una niña pero ya no lo eres, la vida no es un cuento Star, es una guerra constante hay quienes viven y quienes mueren todos tenemos un lado y el tuyo esta con tu gente.

- ¡Pero eso fue cruel y…_ la princesa no pudo seguir hablando su madre le había dado una fuerte bofetada volteando su rostro, producto del golpe perdió el equilibrio y cayó al piso sobr ela tiera humeda_ ma…mamá…

- ¡Son solo monstruos! ¡no tienen forma humana, no son como nosotros son aberraciones de la naturaleza!

- ¡DEJA DE REPETIR LO QUE DICEN LOS ESTUPIDOS LIBROS DE HISTORIA!_ Star lloraba, gruesas lagrimas corrían por su rostro bañando su mejilla lastimada mientras su cuerpo temblaba, tenía frio mucho frio le dolia la cabeza y estaba segura de que podía vomitar en cualquier momento…pero aunque su madre le estuviera gritando de esa manera por primera vez en su vida la chica sentía que habia hecho algo verdaderamente util…le había salvado la vida a un inocente, eso no podía estar mal_ piensa por ti misma madre.

- A veces todo lo que debemos hacer es seguir el camino que otros trazaron, a veces una mente inexperta puede sacar conclusiones erradas.

La reina apretó los puños, le dolía en el alma dejar a su hija así y haberle puesto una mano encima, pero ella debía aprender. Algún día Star se lo agradecería.

La joven se levantó del suelo de manera inestable, tenía el vestido sucio y el cabello desordenado y manchado de lodo ausente camino sin saber exactamente a dònde iba solo sabía que quería irse de allí cuanto antes.

Un par de brazos cálidos la recibieron:

- Vámonos a casa. _ la chica reacciono levemente al escuchar la voz de Marco.

Mientras abría el portal con las tijeras dimensionales que le había pasado Star espasmos de rabia recorrían el cuerpo del castaño, no podía evitar sentirse culpable al verla con esa mirada vacía y rota…él solo observo todo…no hizo nada…y lo peor es que ni siquiera estaba seguro de que hubiera podido hacer algo.


Marco se dio vuelta en la cama por onceaba vez: era un hecho, no podía dormir. En cuanto llegaron a la casa él le había dado a Star una bolsa con hielo para su mejilla, la chica le había sonreído de forma hueca y se había retirado a su cuarto diciendo que necesitaba estar sola.

Y él lo entendía… también se encontraba afectado por lo que había visto, pero él no se había dado cuenta de que la historia de su país era una mentira, de que su madre tenía lavado el cerebro y tampoco se había enfrentado contra una persona que lo había criado de forma amorosa desde la infancia por primera vez en su vida…y tampoco había sido abofeteado por esa persona frente a miles de ojos.

Si le sumaba a la ecuación que Star en realidad no era rebelde ni fanática de las peleas, sino que tenía un carácter tranquilo, tímido y dulce todo daba como resultado un gran desastre y en esos precisos momentos era seguro que la chica estaba librando una batalla mental en soledad.

Seh, su mente entendía muy bien que la rubia quisiera privacidad…pero su instinto protector al parecer no.

Escucho la puerta de ella cerrarse y unos pequeños pasos, seguro iba al baño o a beber agua, los ojos del latino vagaron por su habitación repentinamente se detuvieron en un punto, mas especificamente sobre un antiguo objeto que estaba en un rincon de su armario.

Tenía una idea.


El espejo le devolvía una imagen fatal, tenía los ojos rojos e hinchados la mejilla levemente morada, esta despeinada y los corazones en su rostro aun eran grises, las imágenes de la masacre que había presenciado todavía le daban vueltas en la cabeza.

Desde que se encerró en su habitación no había dejado de llorar, no podía con la mezcla de sentimientos que llevaba dentro. Por una parte su mayor temor se había materializado: su madre le dijo que era una decepción, pero el motivo de esa decepción era una acción de la cual ella se sentía orgullosa y que volvería a repetir si era necesario.

Aunque ahora definitivamente en palacio iban a decir que no era apta para ser reina, quien sabe qué pensarían sus súbditos.. probablemente lo mismo que el resto.

Se sentía terriblemente sola, era la primera vez que se peleaba de ese modo con sus padres, pero tampoco quería irse a refugiar con Marco, de alguna forma este dolor era demasiado íntimo y aun no asimilaba del todo lo que había visto ese día.

Mareada y con los ojos ardiendo llego hasta su puerta, se detuvo cuando su pie topo con algo suave que estaba en el suelo, se agacho a recogerlo y se sorprendió al ver que era un osito de peluche bastante antiguo y maltrecho, sus gastados ojos brillantes la miraban con dulzura, enganchado en el pecho con un alfiler tenía una nota:

"Hola, no tengo nombre y necesito un amigo

¿te quedarías conmigo?

Puedes contarme lo que quieras"

Las lágrimas nuevamente se agolparon en sus ojos al reconocer la letra desordenada de Marco, no entendía como, pero él siempre lograba hacerla sentir mejor y en ese momento tal vez sin saberlo el chico había hecho justo lo que ella necesitaba: no invadir su espacio, pero demostrarle que seguía estando allí para cuando lo necesitara.

Arrastrando los pies entro en el cuarto nuevamente recostándose en la cama donde se hizo un ovillo con las mantas, acostada de espaldas sostuvo al osito de frente a ella decidida a sacar los pensamientos lúgubres por un rato ladeo la cabeza y miro al peluche:

- ¿Te molesta si te llamo Mark?

Con las manos movió al pequeño animal de felpa hacia adelante y hacia atrás de la misma forma que lo hacía de niña cuando quería fingir que sus muñecas estaban de acuerdo con algo que ella decía.

- Bien…pues gracias por haber venido a acompañarme Mark.

Abrazando al osito se acurrucò en el lecho quedándose dormida, su mente estaba tan agotada que cediò facilmente.

Esa noche Star se despertó varias veces sobresaltada.

Marco no pudo dormir casi nada.

Continuará…

Bueno juro que quería hacer el fic casi igual a la serie pero me pongo a escribir y la historia se pone compleja sin querer...sé que estoy haciendo que la pobre Star lo pase mal pero la vida es así y pocas veces uno madura o se da cuenta de las cosas de forma suave y amigable lo más común es que la vida te dé bofetadas por muy buena y sensible persona que seas.

Bueno ya me conocen a veces la cosa se pone triste y después vuelve a ser alegre.

Guest: Como ves Star no la está pasando muy bien, en cuanto a Jackie ella aquí si tiene su papel solo sigue leyendo y verás.

Madgora: Star por ahora se da cuenta de que su reino está bien loco XD pero ten en cuenta que estamos enfrentando a una chica insegura y tímida con una autoestima sensible contra tamaño problema…pero de a poco va evolucionando después de todo aunque este sea un AU Star sigue siendo Star.

ParkJeBin1203: Jajaja mi Marco ya tiene fans que hermoso, él ha tenido cambios importantes desde el cap 1 me sorprendi al releer ese cap y ver sus cambios.

Ranpoo4ever: Bueno hay cosas de la historia que aún no defino en parte porque quiero ver como se definen en la serie para ver si las dejo igual…o las cambio.

marati2011: Sep, a nuestra protagonista le costo entenderlo.

Alto Conocedor: Gracias por tus palabras, me alegra que encuentres que mi fic es bueno, me esfuerzo en mejorar cada vez más, vi la página de tu hermano y encontré algunos fics muy buenos entre sus favorito.

Nos vemos gente, me siento enroememente feliz porque he tenido mas de once mil visitas, 50 favoritos y 47 seguidores!