Este cap marca un antes y un después en la historia.

La serie pertenece a Daron Nefcy y a Disney al igual que los personajes salvo algunas excepciones.

Perdóname

Cinco horas después de la desaparición de Marco y Star…

El infierno se desato para los Díaz, al anochecer cuando Angie preocupada porque ninguno de los dos chicos que tenía a su cargo habían vuelto aun a casa decidió llamar a los lugares donde se supone que estaban…la respuesta fue aplastante provocando instantáneamente la desesperación de la mujer.

En casa de Janna informaron que la princesa de Mewni había salido de allí hace ya dos horas teniendo como destino el gimnasio donde Marco entrenaba, claramente queriendo reunirse con él. Mientras que el entrenador Brantley relato una versión similar en la cual Marco había salido del gimnasio hace exactamente dos horas también con la intención claramente manifestada por èl de ir a encontrarse con Star dejando el celular olvidado en el proceso.

Desde entonces no se los había vuelto a ver.

Conociendo el carácter rebelde de su hijo Rafael Diaz había optado por llamar a todas las casas de los amigos de los adolescentes esperando que estuvieran en alguna de ellas, pero nuevamente nada.

Angie se había puesto a llorar de forma histérica culpándose a sí misma por no preocuparse más por los chicos. Quería contactarse con los padres de Star para comunicarles la desaparición de su hija, pero al percatarse de que ni ella ni su esposo sabían cómo hacerlo decidieron recurrir a la única acción posible bajo semejantes circunstancias: Ir a la policía.

Ahora la pareja se encontraba sentada en la comisaría más cercana siendo entrevistada por varios oficiales de policía los cuales se dedicaban a pedir detalles de las rutinas y vestimenta de los adolescentes:

- ¿Eso es todo? ¿no tienen ninguna otra información que nos pueda ser de utilidad? los adolescentes suelen escaparse a veces, para ir a algún concierto o actividad que tenían prohibida, es más común de lo que cree señora_ inquirió con voz monótona uno de los uniformados, no se tomaba a la ligera la desaparición de ambos chicos pero teniendo en cuenta que no habían sido muchas horas y las experiencias que había tenido a lo largo de su carrera no le extrañaría que la parejita en realidad hubiera andado de fiesta por ahí.

- Que yo sepa…no hay ningún lugar al que quisieran ir_ sollozó Angie frotándose las manos.

- Señora_ una oficial se inclinó hacia la señora Díaz_ no se ofenda, pero es de conocimiento público que su hijo tiene tendencia a meterse en problemas le recuerdo que más de una vez lo tuvimos sentado aquí por involucrarse en peleas con chicos mayores.

- Eso es cierto, no lo negamos_ asintió Rafael Diaz seriamente, aún tenía fresca en la memoria los malos ratos que tuvo que pasar gracias a su hijo antes de que decidiera aplicarle la ley del hielo convencido de que Marco solo buscaba llamar la atención_ pero últimamente se ha calmado bastante y Star es una chica responsable, ella no habría apoyado actitudes como esa, además no contesta el celular estamos seguros de que ella no ignoraria nuestras llamadas a menos que le haya pasado algo.

- ¡Solo búsquenlos! ¡son unos niños tienen catorce no dieciocho! ¡apenas saben moverse solos por la ciudad como para pensar que se pudieran haber escapado! _ En un estado de histeria Angie intento abalanzarse contra la agente que le había hablado siendo retenida por los fuertes brazos de su esposo que le impedían moverse.

- Señora haremos todo lo que se pueda_ asintió el primer policía que había hablado_ pero necesitamos saber si de casualidad los padres de la chica están enterados, Star no es una estudiante de intercambio común y corriente ¿existiría la posibilidad de que ambos pudieran estar en…_ el uniformado se rasco la cabeza con gesto de frustración.

- Mewni_ completo el señor Diaz con voz calmada_ no, ya hablamos con ellos ahí no están, pero de todos modos nos informaran si saben alguna cosa.

Los policías asintieron con la cabeza antes de indicar que se repartirían por la ciudad yendo a interrogar a las personas con las cuales habían estado por última vez y a buscar pistas en los lugares a los que fueron.

Más calmada al sentir la presencia tranquilizadora de su esposo Angie intento normalizar su respiración mirándolo con sus grandes ojos verdes anegados en lágrimas:

- ¿Por qué…porque dijiste eso?

- Porque si confesamos que no tenemos idea de cómo contactar a los padres de Star retrasaremos la investigación, la policía perdería tiempo en suponer que probablemente estén ahí y se tomarían todo con más calma…y no queremos eso.

Abriendo los ojos con comprensión la mujer asintió mientras se apretaba las manos nerviosamente:

- Y si les robaron…o los secuestraron…o...

- Pensar eso no nos va a hacer ningún bien_ suavizando su expresión normalmente seria al mirar a su esposa llorando mientras se limpiaba la nariz con un pañuelo de papel el hombre la rodeo por los hombros atrayéndola hacia él.

No había querido compartirlo con su esposa debido al estado emocional en que se encontraba, pero sentía una duda creciendo en su interior hace tiempo que había escuchado rumores sobre peleas que solían desarrollarse en la ciudad donde estaban involucrados su hijo, Star y algunos seres de la dimensión de la chica, debido a que nunca había visto daños grandes en Echo Creek no se había tomado demasiado enserio estos comentarios recordando que los rumores siempre suelen venir acompañados por grandes cuotas de exageración además que nunca su casa había sufrido daño alguno, sin contar que Angie jamás había presenciado ninguna de estas famosas peleas y tampoco parecía tomar enserio estos comentarios.

Así que cómodamente habían llegado a la conclusión de que probablemente todo se debía a que algunos chicos busca pleitos de la dimensión de Star iban con regularidad a molestarla lo cual naturalmente provocaba algo de jaleo y por supuesto Marco tenía que irse a meter de cabeza en el asunto.

Pero por primera vez se estaba preguntando si tal vez las exageraciones en realidad no eran exageraciones.

- ¿Rafael... qué sucede si en realidad ellos están en Mewni?

- Pues nos tendrán que decir que estaban haciendo allí_ afirmo el hombre con voz resuelta.

- Y si… ¿y si allí les paso algo? _ Angie estaba temblando, no saber dónde estaba su hijo ni la chica rubia a la cual había adoptado como una especie de hija la tenía en un estado lamentable y solo considerar la posibilidad de que pudieran estar en peligro en un lugar del cual no conocía mucho la hacía tener ganas de gritar_ Star es una princesa…sería posible que...¿la hubieran secuestrado?

Mientras Angie continuaba hablando sobre sus temores en este punto imaginándose que la tímida chica de ojos celestes que parecía estar ejerciendo una buena influencia en su hijo y todas las mañanas la ayudaba a hacer el desayuno podría encontrarse en peligro su esposo se mostraba menos sentimental.

Cuando aceptaron recibir a la chica fue porque el director de la Academia Echo Creek les había informado quien era ella, sus padres y la excelente conducta de la rubia, además nunca dio a entender que en su país hubiera alguna clase de problema político y cuando él mismo había ido a Mewni el lugar parecía bastante bonito y tranquilo.

Pero si efectivamente la desaparición de Marco y de la princesa tenía que ver con alguna situación difícil o peligrosa de su país…

- En ese caso Angie lo mejor sería que Star regresara a Mewni, aceptamos recibirla aquí para que fuera una buena influencia para Marco no para que lo pusiera en peligro o complicara nuestras vidas.

- Pero…

Su esposo la rebatió con voz firme:

- Pero nada, si algo malo le pasa a Marco por estar con ella la chica se va.

Angie desvió la vista apenada, aunque su esposo tenía parte de razón no podía dejar de lamentar el hecho de que la chica tuviera que marcharse, le había cogido cariño.


Casa de Janna…

- No puedo evitar sentirme culpable, ella salió de mi casa después de todo_ comentaba la pelinegra recostada en su cama con expresión seria mientras se sujetaba el celular a la oreja_ ni siquiera sé de qué sirve que finalmente consiguiéramos adaptar ese comunicador de Star para recibir llamadas si no contesta…no sé qué hacer.

- Supongo que todo lo que podemos hacer es esperar…_ la voz de Jackie sonaba al otro lado del teléfono igual de decaída que la de su amiga.

- No estoy tan segura de eso_ Janna suspiro mientras se cambiaba el celular de mano_ en realidad yo sé cómo se usa el espejo comunicador de Star, Ferguson y Alfonzo me llamaron para decirme, pero…el asunto es que no se si ir a llamar a los reyes de Mewni, Star y Marco ya han desaparecido antes solo que de día y siempre vuelven bien.

- También estaba pensando eso…de hecho intento pensar en eso, si me imagino todos los escenarios malos posibles voy a entrar en crisis de pánico_ el sonido de un inhalador corto momentáneamente la comunicación Janna espero pacientemente, su amiga necesitaba de ese aparato desde que era niña_ es solo que las relaciones de Star con su casa no están nada buenas…

- Cierto… ¿te imaginas si llamamos a Mewni y acabamos metiéndola en un lio enorme? tal vez solo estén por ahí en alguna dimensión venciendo a Ludo y ya_ la pelinegra se puso una mano en el mentón un momento_ mira…si para mañana en la mañana no han vuelto…llamamos a Mewni.

- Me parece bien_ asintió la Platino_ espera un segundo mi mamá me llama.

Pasados cinco minutos al otro lado de la línea volvió a sonar la voz de la rubia.

- No era nada solo quería comentarme que una amiga suya escucho algunos gritos en la plaza frente a su casa, quería asegurarse de que no me fuera a meter ahí nunca ni para tomarlo como atajo.

- ¿Esa famosa plaza donde siempre asaltan gente? _ bufo Janna rodando los ojos todos en Echo Creek sabían que en ese lugar siempre merodeaban asaltantes o tipos buscando peleas callejeras terriblemente ebrios nadie se atrevía a meterse ahí menos aun de noche, había que ser muy inconsciente para hacerlo_ al menos estamos seguras de una cosa, Star jamás habría puesto un pie allí.

- Buen punto_ asintió la rubia al otro lado del teléfono.

Ninguna de las dos nunca supo que en la mencionada plaza en ese preciso instante debajo de la luz de la luna se destacaba una mancha de sangre en el pavimento…justo al lado de la mancha un pequeño saco de terciopelo agujereado por un objeto cortopunzante dejaba escapar su contenido.

Pequeños trozos de un relicario antiguo.


Star…

Le había parecido mucho tiempo.

Demasiado

En realidad, habían sido tan solo dos horas, pero un corazón oprimido siente el tiempo pasar de manera tortuosamente lenta y eso era la princesa de Mewni en ese instante.

La rubia bajo del lomo de Delta controlando el temblor de su cuerpo, necesitaba que quien fuera la persona o monstruo que habitaba esa pequeña choza accediera a ayudarlos…de eso podía depender el que ella volviera a ver a Marco.

Taratne golpeo con fuerza la débil puerta demandando atención, pasados unos minutos este giro sobre sus goznes mostrando a un ser con apariencia de anfibio.

- ¿Les puedo ayudar en algo?

- Sapo Toro_ todos se giraron hacia la voz sorprendida que había hablado, Star estaba casi sin respiración al reconocer al ser que tiempo atrás liberara en la fatídica ceremonia que había dejado tan maltratada su relación familiar.

- Su alteza…_ El anfibio la miro serio un segundo, antes de realizar una pequeña reverencia, aquella niña le había salvado la vida sin importar que miles de sus súbditos la abuchearan…por honor le debía respeto.

- Así que Lengua Bífida tenía razón_ rio Bell dando saltitos como si se hubiera ganado la lotería_ ¡Eres la princesa!

- Supongo…que era de esperarse que no nos quisieras decir la verdad_ suspiro Delta con una sonrisa triste en su rostro lobuno, aunque le gustaría que fuera de otra forma la desconfianza entre Mewmanos y Monstruos era algo de siglos, posiblemente la niña creyó que podrían hacerle algo si confesaba todo.

Taratne rodo los ojos con hastio:

- Aparte del curioso hecho de que una princesa acabara capturada por esas ratas mafiosas…supongo que es un hallazgo agradable nuestra pequeña Ester…no perdón Star…creo que es el nombre de la heredera al trono, tiene mucho más oro del que suponíamos, ahora ¿Sapo Toro? deja pasar tenemos un trato que ofrecer.

El anfibio se apartó con una expresión de interrogación en la cara mientras Taratne entraba acomodándose en el único piso de la vivienda, Bell gritando un sonoro "¡Permiso!" paso a su lado mientras que Delta le dirigió un educado asentimiento de cabeza, la princesa bajando la vista incomoda por reencontrarse con quien fuera un secuaz de Ludo y víctima de la rabia de su pueblo entro en la estancia intentando hacerse lo más pequeña posible.

Sapo Toro con calma cerró la puerta acercándose hasta el canasto cuna donde había puesto a los bebés luego de haberlos alimentado con la savia de uno de los árboles del pantano, era amarga pero excelente para los primeros años de vida de todo monstruo, una vez que vio que estos dormían plácidamente miro a los recién llegados.

- Los escucho.

- Es simple la princesa perdió a su amigo, lo secuestro un tipo…con nombre de idiota…

- Toffe_ completo Delta.

- Ese, y necesitamos a alguien que sepa cómo moverse dentro del castillo de Ludo, nosotros llegamos tenemos acción la chica va a buscar a su amigo, lo saca y nos paga_ completo la hibrida muy ufana.

- Todos felices_ termino Bell asintiendo.

Sapo Toro dirigió su vista hacia la rubia: tenía el cabello sucio, estaba usando ropas que notablemente no eran suyas y se veía cansada y ojerosa…pero sobre todo no llevaba la varita y tampoco al chico castaño que siempre estaba con ella.

- Así que ese lagarto traiciono a Ludo_ murmuro con el ceño fruncido_ no me sorprende nunca confié en el…iré con ustedes, tengo una deuda de vida con la princesa…es mi deber ayudarla.

- ¿Deuda de vida? _ una voz furiosa que rechinaba los dientes sonó en la habitación, todos se sobresaltaron al ver la figura de un ave vestida con harapos que debieron haber sido ropa elegante de la nobleza monstruo no hace mucho, el ser miraba a Star con un profundo odio_ mejor rebanémosle el cuello a la pequeña escoria real y coloquemos su cabeza en la entrada de Mewni.

Ludo se abalanzo hacia la chica siendo detenido por un brazo del lobo y la cuchilla de Taratne en el cuello:

- Ella nos va a dar oro como para comer durante un año así que no está disponible para rebanar_ murmuro la hibrida con un tono fuerte y decidido.

- Jefe…_Sapo Toro negó con la cabeza al darse cuenta de que Ludo ya no era su jefe_ Ludo, gracias a ella estoy vivo y pude salvarte del pantano, le debo un favor…y por añadidura tú también.

- ¡Yo no quería seguir vivo! ¡pensaba morir con dignidad! _ El ave se retorcía intentando liberarse_ ¡Tal vez ahora te salvo, pero en un futuro va a ser tan despiadada como todas!

El ya maltratado corazón de Star se estrujo al escuchar esas palabras…eso…eso era lo que esperaban de ella…tomando una respiración profunda la chica miro al ave con decisión, camino hasta donde se encontraba quedando frente a él, luego de forma sorpresiva y en un hecho sin precedentes en Mewni…se arrodillo ante el:

- Ludo Avarius…yo la princesa Star Butterfly te solicito…_su voz se quebró un momento_ no…te imploro que hagas una tregua conmigo para rescatar a Marco de Toffe…yo…

La mirada del ave era igual a la de todos los otros monstruos, de completa estupefacción, Ludo por primera vez en todo ese tiempo miro a la chica que tenía a sus pies…verdaderamente la miro. Desde que supo de su existencia solo la había visto como la princesa de Mewni la heredera de aquella pestilente raza y la hija de la estúpida e inconsciente reina que se dedicaba a reír como imbécil mientras, masacraba monstruos, la chica era solo un símbolo, solo un título detestable, solo la dueña de la varita: lo que se interponía entre sus sueños y él.

Pero ahora por primera vez vio a la persona tras ese título, la princesa era una niña, solo una niña delgaducha y asustada que estaba a sus pies suplicándole con una vocecita suave que la ayudara a rescatar a su amigo de la Tierra…ese chico que para el villano era un enorme dolor en el trasero.

En realidad Star Butterfly era algo…insignificante, si no fuera la princesa…si no tuviera la varita…no era en realidad alguien a quien se pudiera odiar, por primera vez Ludo se dio cuenta de que odiaba lo que ella representaba pero no a la chica en sí.

Además, se había arrodillado ante él, le estaba suplicando, nunca ningún Mewmano le había dado el respeto que se merecía a la nobleza monstruo…aunque no le gustara reconocerlo ese era un acto de humildad.

- ¿Dices que te salvo la vida Sapo Toro? _ ante el asentimiento de su antiguo segundo al mando el ave se giró de nuevo hacia la chica_ y si accedo a ayudarte que tengo yo a cambio.

Star se pasó la lengua por los labios, los tenía secos y partidos:

- No puedo ofrecerte la varita porque sería una mentira_ los grandes ojos celestes miraron al monstruo, lucían asustados y perdidos, pero a la vez tenían una enorme fuerza y ante todo eran honestos_ pero una vez que recupere a Marco y la varita te ayudare a expulsar a Toffe y recuperar el castillo, luego podrás seguir atacándome todo lo que quieras como siempre.

- Me parece un buen trato_ asintió el ave mirándola seriamente_ supongo que…podemos hacer una pequeña tregua, los ayudare.

Taratne y Delta soltaron a Ludo con cuidado vigilando que no fuera a saltar nuevamente contra la chica, pero este solo se irguió de forma orgullosa:

- Alguien deme una espada, la necesitare para hundírsela a cualquier traidor que me tope en el camino.

Taratne ante la mirada asombrada de Star se sacó una espada no muy grande de la espalda pasándosela a Ludo, esa mujer escondía cuchillas y navajas en cualquier parte.

Media hora después Sapo Toro salio cerrando la choza dejando dentro bien protegidos a sus nuevos hijos llevaba la antigua armadura que usaba cuando trabajaba para Ludo y la espada de ese entonces.

Delta se colocó nuevamente listo para partir invitando al grupo a que se subieran, todos estaban callados, era hora, partirían hacia la batalla.

Repentinamente la princesa volvió a sentir los mismos sentimientos asfixiantes de angustia de la noche, sus piernas dejaron de sostenerla y cayó al suelo golpeándose el rostro contra la tierra fangosa, respiraba con dificultad.

A su alrededor todo giraba, la imagen del cielo encapotado del bosque se mezclaba con la imagen de una habitación oscura…de un techo de cristal que la tenía prisionera mientras una sensación de vacío y desesperanza se extendía dentro de ella haciéndola desear acabar con todo, morir de una vez.

Los ojos se le llenaron de lágrimas al reconocer la presencia de su amigo…no sabía cómo… era ilógico pero estaba segura de que era èl quien estaba sintiendo todo eso, Marco se estaba dando por vencido.

Cerro los ojos ignorando el dolor que se concentraba en su pecho soportando el de ella propio y el de su amigo…con un pequeño movimiento estiro la mano derecha observando su palma…de algún modo…de algún modo necesitaba que Marco supiera que ella estaba con èl…que iría a buscarlo.

Una diminuta luz blanca se formó en su palma adquiriendo la forma de un pequeño insecto con alas…luego se elevó en el cielo desapareciendo.

- ¿Estás bien? _ una preocupada Bell se arrodillo junto a ella ayudándola a ponerse de pie.

Star asintió, parándose forzando a sus piernas a reaccionar, luego se volteo hacia el resto recordando lo que siempre había tenido que hacer toda su vida.

Actuar como una princesa.

- Me encuentro perfectamente, pongámonos en marcha, cuanto antes.

Delta espero a que la chica se subiera con la ayuda de Bell y luego partió corriendo a una velocidad aun mas vertiginosa que la vez anterior.

Taratne mientras se sujetaba el sombrero sonrió imperceptiblemente.

La princesa heredera al trono ciertamente no podía decirse que tuviera un carácter fuerte, más bien era una niña temerosa fingiendo ser fuerte.

Pero sinceramente…le agradaba.

Aunque ni muerta le haria una reverencia.


Marco…

¿Cuánto tiempo llevaba en ese lugar? ¿horas? ¿días?... ¿años? ya ni siquiera podía distinguir lo que era real de lo que no, separar sus propios recuerdos de las visiones que parecían muchas veces demasiado reales y vividas, su cerebro ya no razonaba sencillamente se limitaba a procesar lo que veía.

¿Cuántas habían sido ya?...contar la cantidad de veces que ese lagarto lo había hecho presenciar como morían las personas que amaba eran suficientes para enloquecer a cualquiera…pero…particularmente parecía gustarle observarlo retorcerse como un gusano mostrándole una macabra colección de muertes diferentes para su mejor amiga, las torturas conocidas eran incontables desde un simple asesinato a sangre fría hasta el desmembramiento…de una forma enfermiza ya se sabía de memoria cual era el color de la sangre de ella…un rojo cereza oscuro que recordaba vagamente al caramelo de frambuesa, no podía evitar preguntarse si tendría el mismo sabor.

Por más que intentaba buscar en su mente algún recuerdo donde ese cabello rubio no estuviera goteando sangre, su piel blanca no tuviera quemaduras o heridas y el adorable par de ojos celestes que aunque nunca fue capaz de reconocerlo le habían encantado desde la primera vez que la vio no lo miraran con desesperación.

Cada pequeño recuerdo que intentaba aflorar era rápidamente engullido por la colección de imágenes que estaban frente a sus ojos y cuando todo paraba, cuando creía que por fin iba a tener un minuto de paz Toffe le inyectaba otra de sus asquerosas drogas en el brazo la cual lo obligaba a narrar con voz monótona y vacía hasta el más mínimo detalle de la macabra escena reviviéndola de nuevo.

Al monstruo no le importaba cuanto llorara o se retorciera casi convulsionando deseando que lo dejara morirse de una buena vez, a esas alturas ya no tenía fuerza para seguirse resistiendo a nada, porque tal vez ninguna de todas esas chicas era su Star pero de un modo lacerante y tortuoso que ejercía en su interior el mismo efecto que las descargas de alto voltaje sobre su piel tenía que admitir que probablemente ella hubiera muerto.

Y lo último que le había dicho es que quería librarse de ella, cuando en realidad era la única persona a la cual había logrado abrirle parte de su corazón, por la cual no se había sentido rechazado, que no le había pedido que cambiara, sino que lo había aceptado tal cual era entregándole toda la candidez y el cariño del que era capaz aunque èl solo se dedicara a tomarle el pelo y ponerle apodos idiotas rechazando sus abrazos o cualquier muestra de afecto demasiado explicita.

Una lagrima se escurrió por su mejilla derecha mojando las quemaduras que ahora habían llegado hasta su rostro…debería haberla dejado…debería haber sido menos crio e imbécil y permitir que lo tomara de la mano, lo abrazara o hiciera lo que se le viniera en gana, ¿Por qué se había esforzado tanto en mantener las distancias con la única persona que estaba seguro podría haberlo hecho sentir menos solo?...la respuesta era simple: tenía miedo, desde que era niño y se había dado cuenta de que el amor de sus padres se condicionaba en gran medida a que él se comportara como le mandaban, el miedo a volver a apegarse emocionalmente a alguien se había vuelto una constante... tal vez su madre se mostrara cariñosa normalmente pero ella nunca estaba ahí cuando en verdad la necesitaba.

Su vida había sido una mierda…la primera mitad dedicado a ser el títere de sus padres y la otra a descargar su rabia contra el mundo maltratando a sus amigos, saliendo con chicas por las cuales ni siquiera sentía respeto o que a lo sumo le parecían guapas…y que en el fondo tampoco se interesaban mayormente por él les gustaba lo que mostraba pero no quien era en realidad, a todos les agradaba Marco Diaz el chico rebelde, el que iba contra el sistema al que no le importaba lo que pensaban de el…¿a quién le iba a importar la miserable y jodida persona que estaba dentro? , ¿el chico solo y herido que nunca tuvo el apoyo de su familia? ¿al que le costaba brindar cualquier muestra de cariño sincera? ¿el que había soportado la soledad y las burlas de sus compañeros hasta los once años? a nadie asi de simple nadie se iba a dar el trabajo de desenterrar todo eso a partir de la careta que le mostraba al mundo.

Solo Star tuvo la paciencia de hacerlo tal vez porque nunca espero nada de él, porque no se conocieron voluntariamente y se vieron obligados a convivir juntos teniendo que aprender a soportarse mutuamente…solo ella había logrado ver a través de él, incluso literalmente había visto sus recuerdos y no se había alejado, siempre comprensiva, dándole el espacio cuando no quería hablar de algo, sabía que la chica había aprendido a cocinar solamente para poder llevarse bien con èl cuándo llego a la Tierra.

Ella le había dado el título de mejor amigo sin siquiera merecerlo, tal vez la había ayudado varias veces a pelear contra monstruos pero nunca fue capaz de demostrarle que él también la quería del mismo modo, se escudaba diciendo que no le gustaba decir cursilerías cuando tan solo podría haberla abrazado mientras veían televisión, podría haberle acariciado el cabello cuando estaba nerviosa (lo cual pasaba a menudo), o tan solo cederle más el mando del control remoto para que pusiera la película que se le diera la regalada gana ¿tan malo habría sido tenerla llorando sobre su hombro después de ver Titanic?

Pero ahora…ya nada de eso importaba.

- No pareces encontrarte muy bien_ hasta los oídos del chico llego la ya tan conocida voz amable y a la vez escalofriante de su captor_ ¿tan poca resistencia tienes? Me decepcionas, no ha pasado mucho tiempo desde que estas aquí.

¿No había pasado mucho tiempo?, a él le había parecido demasiado, tosió mientras se desvanecía del todo la última alucinación una Star inerte con la mirada vacía colgaba atada por una soga de uno de los árboles del bosque…al menos no había sangre y no estaba con un brazo o un ojo menos…algo curioso de las escenas tan macabras es que le parecían las menos reales, las visiones que más lo afectaban eran precisamente donde el cuerpo de ella estaba entero y parecía estar sencillamente durmiendo.

De entre las innumerables versiones que había visto dos las recordaba especialmente: en una de ellas una Star de mirada helada y psicótica asesinaba a sus padres para luego apuñalarse ella misma…eso había sido asqueroso especialmente porque esa chica de mirada enferma por más que físicamente tuviera su aspecto no se parecía en nada a ella.

La otra era la versión donde la chica moría ahogada, bajo el agua su pelo dorado ondeaba con delicadeza dándole un aspecto surrealista su piel parecía aún más suave y su mirada no daba miedo, sino que estaba tan solo…ida. La recordaba porque Star ahogada se veía…hermosa.

Al darse cuenta de lo que estaba pensando el chico abrió los ojos espantado a la vez que se incorporaba tosiendo sangre intentando afirmarse en el suelo con la mano menos lastimada la cual igualmente tenía varias heridas…no había sido capaz de dejar de golpear el vidrio.

- Por favor…_El lagarto se giró interesado hacia el chico con una mano en el mentón_ solo…solo…mátame.

Si iba a acabar perdiendo la cordura de ese modo repugnante prefería que lo asesinara de una vez antes de que su mente perturbada comenzara a coleccionar a sus Star muertas favoritas.

Un escalofrió de asco hacia sí mismo le recorrió el cuerpo.

- ¿Matarte? ¿tan pronto? _ Toffe frunció el ceño a la vez que se rascaba el mentón con gesto de meditación_ la verdad es que eso no entra en mis planes por ahora, además sería muy poco amable con nuestro querido curandero que se tomó la molestia que sanarte…aunque claro a ti eso no parecio importarte cuando te volviste a lanzar contra el vidrio_ luego chasqueo un dedo y le dedico una sonrisa amigable…asquerosamente amigable_ pero podría hacer una excepción, ¿sabes? estoy a favor de que todos debemos tener la oportunidad de elegir en esta vida.

Con cuidado camino hacia la mesa donde tenía los múltiples tubos de ensayo con diferentes drogas y sustancias con un gesto delicado tomo dos de los tubos llenando diferentes jeringas con estos.

Luego bajo la atenta mirada del chico que intentaba mantenerse sentado apoyándose en la mano menos sangrante y calcinada…ya ni siquiera le dolía probablemente estaba tan dañada que hasta los receptores del dolor de su piel se habían quemado.

La puerta de vidrio se abrió por unos segundos dejando entrar al lagarto que se agacho sosteniendo las dos jeringas colocándolas frente a los ojos del chico:

- Has resultado bastante divertido así que te daré la oportunidad de elegir: una de estas contiene más droga alucinógena y la otra la combinación química que es mi versión personal de lo que en tu dimensión llaman la inyección letal_ Toffe soltó una leve risa divertida mientras observaba como su conejillo de indias miraba ambas inyecciones con una mirada perdida en la cual estaba poco a poco comenzando a brillar un matiz de locura_ tú eliges, en ambos casos ambos ganamos ¿no? Si sigues teniendo alucinaciones yo continuo con mi pequeña investigación y seguirás viviendo si elijes la otra podrás irte a reunir con tu querida princesa y de todos modos yo tendré buen material científico.

Marco respiraba de forma agonizante las quemaduras que se había ganado en el costado del tórax provocaban que la acción de inhalar fuera terriblemente dolorosa…observaba concentrado las dos jeringas, una tenía un líquido azul y la otra uno transparente que fácilmente podía confundirse con agua.

Eso era todo…eligiera lo que eligiera sería el fin de su vida si era la inyección letal moriría lentamente y de forma dolorosa mientras que si se equivocaba volvería a verse sumergido en el mar de demencia alucinógena en el que había estado nadando hasta ahora…y a la larga moriría de todos modos solo que sin una pizca de cordura.

- Marco, no tenemos todo el día_ Toffe ladeo la cabeza con una sonrisita_ personalmente a mí me gusta mucho mas el color azul.

- E…entonces…me quedo con la otra_ ahogo un gruñido de dolor al sentir como la piel de su mejilla derecha igualmente herida se estiraba al hablar…resultado de intentar envestir contra un vidrio electrificado fruto de la desesperación.

- Bueno…si eso quieres_ Toffe dejo la jeringa con el líquido azul a un costado mientras tomaba el brazo del chico e introducía la jeringuilla en su vena empujando suavemente el embolo para que liquido comenzara a entrar, cuando esta se vacío la retiro con el mismo cuidado.

Repentinamente el castaño abrió la boca comenzando a jadear a la vez que se derrumbaba hacia un costado…no podía respirar su garganta se sentía cada vez más estrecha a la vez que comenzaba a sentir como un líquido corroía su interior, era como si algo estuviera quemando sus órganos por dentro.

- Elegiste bien…vas a morir, pero nadie dijo que iba a ser una muerte indolora_ Toffe paso una de sus garras por el cabello castaño y pegajoso por la sangre del chico como si se tratara de una mascota_ para obtener lo que queremos a veces hay que sufrir mi querido niño.

Calmadamente se puso de pie abandonando la jaula transparente regresando a su puesto como mero observador, tal vez debería salir e ir a caminar para tomar un poco de aire la visión del humano convulsionando y comenzando a vomitar sangre no era algo muy agradable.

El monstruo abandono la estancia llevándose con él la varita de la princesa, oficialmente su investigación con el chico había terminado en unas horas volvería a recoger su cadáver, siempre podía hacer un pequeño estudio anatómico con su cuerpo.

En la oscuridad del cuarto una pequeña lucecita se comenzó a destacar gradualmente, era tan diminuta que no alcanzaba a alumbrar nada era solo un punto luminoso en la enorme habitación llena de libros y polvo.

La pequeña mariposa revoloteo suavemente hasta llegar al vidrio que la separaba del chico agonizante atravesándolo limpiamente volando con calma hasta llegar a él.

Marco supo que seguramente estaba a punto de morir cuando el medio del dolor indescriptible que lo consumía y la opresión de su pecho falto de oxigeno vio como un pequeño insecto luminoso revoloteaba hasta posarse en su frente.

Lentamente la mariposa se comenzó a deshacer dejando una pequeña estela de brillo, la garganta del chico se descomprimió permitiéndole respirar nuevamente con desesperación a la vez que su cuerpo dejaba de doler…definitivamente estaba muriendo la calma y calidez que lo estaba invadiendo no podía ser natural…además sentía una presencia conocida, un aroma floral a rosas blancas invadió sus fosas nasales…su corazón brinco de forma violenta al reconocer a quien pertenencia…Star.

De forma extraña su memoria le comenzó a proporcionar todas aquellas imágenes que había estado buscando con desesperación y que se habían negado a aparecer: el día cuando se conocieron, la estúpida aventura con Pony Head, cuando visitaron Hadapolis, la visita de Gustav…el baile…sobre todo el baile, el cual ambos se habían esforzado por olvidar debido a la cantidad de emociones confusas que traía asociadas, luego siguieron el resto, todos aquellos pequeños momentos que habían pasado juntos los cuales sin que él se diera cuenta habían comenzado a llenar su vida con la dosis de cariño y ternura que siempre le había hecho falta.

Cada uno de esos recuerdos lentamente fue ahogando las imágenes macabras con las que su cerebro se había estado poblando las últimas horas hasta que finalmente pudo cerrar los ojos y quedarse dormido sumergido en la agradable sensación que lo invadía mientras las heridas de su cuerpo comenzaban a curarse lentamente.


Star…

A unos metros escondidos entre los frondosos y sombríos arboles el grupo de asalto observaba el antiguo castillo que un día fuera uno de los mayores orgullos de la nobleza monstruo.

- Cuando llegue a ocupar el castillo yo mismo me encargue de cerrar todas las entradas excepto la principal así que no tenemos más opción que entrar por la puerta grande. _ gruño Ludo_ entrando al castillo hay varios pasillos el estudio de Toffe se encuentra siguiendo el tercero y luego girando a la derecha probablemente allí tenga a tu amigo y tu varita.

- Princesa, tenga en cuenta que adentro hay varias decenas de monstruos…probablemente nosotros vamos a tener que quedarnos en el camino bloqueándoles el paso para que usted pueda llegar hasta ese lagarto, lo que quiero decir es…

- Que el final de esto depende de mí ¿no? _ murmuro Star mirando fijamente a Sapo Toro el cual asintió el silencio.

- En mi opinión te van a rebanar apenas entres_ rio Ludo mirándola de reojo_ pero bueno no me quejo yo recupero mi castillo y la heredera Butterfly se extingue.

El resto de los monstruos lo miro de mal modo, pero el ave sencillamente los ignoro sacando su espada del cinto dispuesto a arremeter contra cualquier traidor que se le cruzara en el camino…iba a recuperar lo que le correspondía como a de lugar.

- Menos charla, mas acción_ Taratne le tendió a la rubia un puñal liviano lo suficientemente largo para servir como espada si era necesario_ como tú pagas intentaremos que alguno de nosotros pueda acompañarte en todo momento, pero si no llegara a ser posible vas a tener que defenderte sola.

Con manos temblorosas la princesa tomo el puñal cerrando sus dedos alrededor del mango…si era necesario iba a tener que utilizarlo…por Marco.

- Bien, bien creo que es hora de que empiece esto_ la hibrida tomo un puñal en cada mano y luego se giró para hacerle una señal a Bell que ya tenía el arco cargado con tres flechas a la vez.

La chica asintió cerrando un ojo y apuntando hacia el castillo, más específicamente hacia los tres guardas que estaban a la entrada.

- ¿Los vas a matar? _ inquirió Sapo Toro preocupado, conocía a esos monstruos habían sido sus colegas.

- No hace falta_ Bell sonrió tranquilamente_ solo les disparare cerca del corazón, pero no directo, nada que un curandero no pueda arreglar, pero lo suficiente para que no nos estorben.

- ¿Lista? _ Delta miro a la princesa que aun sentada en su lomo miraba la escena con gesto asustado pero decidido.

- Sí, estoy lista.

Tres flechas volaron en línea recta hacia los tres guardias clavándose cerca del punto vital, los tres se derrumbaron producto del dolor gritando.

- ¡Ahora!

Ante el grito de Taratne el grupo se disparó hacia las puertas principales empujando a los heridos para abrirse paso, Delta abrió ambas puertas de par en par con facilidad mostrando ante sus ojos la entrada principal del edificio.

Cerca de veinte pares de ojos se posaron en ellos sorprendidos al principio al ver a Sapo Toro junto con su antiguo jefe y luego llenos de rabia al divisar a la pequeña rubia que los acompañaba.

- Hola de nuevo asquerosos traidores_ gruño el ave mirando a cada uno de los que una vez considero sus aliados_ si alguno de rinde de inmediato prometo no ser demasiado cruel al momento de matarlo.

Gruñendo los monstruos comenzaron a acercarse hacia el pequeño grupo formando un círculo cerrado a su alrededor Bell y Taratne se posicionaron una a cada lado de la princesa vigilantes.

- Por favor escuchen_ Sapo Toro levanto ambas manos en señal de calma_ no venimos a hacerles daño Ludo solo quiere recuperar el castillo que le pertenece y yo tengo una deuda de vida con la princesa…salvo mi vida durante la ceremonia de la Mewnidependencia.

Un murmullo sorprendido e incrédulo recorrió la sala, contrario a lo que el anfibio esperaba los monstruos comenzaron a desenfundar sus armas:

- La verdad resulta difícil de creer_ siseo un ser con apariencia de tortuga.

- Es más creíble que en realidad siempre estuviste trabajando para ella_ otra voz proveniente de su antiguo colega Pinzas de Langosta resonó en la estancia, Sapo Toro recordó que ese sujeto nunca le cayó bien.

- ¡Vamos! Muchos de ustedes me conocen…no quiero tener que pelear.

- La chica solo viene a buscar a su amigo_ trono Taratne con hastío omitiendo convenientemente que también quería la varita.

Solo dos monstruos bajaron las armas volviéndolas a guardar en su funda mirando a Ludo y a Sapo Toro:

- No pelearemos porque nosotros nunca estuvimos de acuerdo con expulsar a Ludo.

- Pero tampoco pensamos ayudarlos.

Ludo soltó una carcajada amarga:

- Entonces mejor empiecen a correr porque tampoco me agradan los cobardes…que yo recuerde no los vi apoyarme cuando ese asqueroso lagarto me expulso.

Bajando la cabeza ambos monstruos se retiraron, en la habitación ambos bandos se miraban fijamente a la espera de quien realizaría el primer movimiento.

Una voz sonó con fuerza:

- ¡Que esperamos hagamos rodar la cabeza de esa Mewmana!

Con un rugido atronador los monstruos se abalanzaron sobre el grupo intentando llegar a Star, Delta cubrió al trio de mujeres con facilidad transformándose de un monstruo de actitud amable en una perfecta maquina asesina capaz de desmembrar cuerpos y cortar miembros con sus garras sacudiéndose de encima a cualquiera que se atreviera a intentar atacarlo con facilidad.

- ¡Vamos corran! _ con brusquedad Tara empujo a sus dos acompañantes hacia adelante rumbo al pasillo indicado por Ludo mientras se cercioraba de que la princesa no alcanzara a ver la carnicería que su novio estaba provocando, por lo que había visto la chica aún estaba muy verde en cuanto a peleas…a veces era matar o morir.

Los mismos dos monstruos que habían hablado en contra de Sapo Toro se abalanzaron sobre él, uno de ellos le mordió un hombro mientras que Pinzas de langosta intento cortarlo por la mitad, el anfibio rápidamente le pego un fuerte puñetazo a quien lo estaba mordiendo a la vez que se escapaba del ataque de las mortales pinzas.

El monstruo golpeado aun aturdido intento volver a atacar, pero una espada se enterró en su abdomen haciéndolo toser sangre y dejándolo tirada en el suelo desangrándose.

- Escoria_ escupió Ludo mirándolo con frialdad_ dejare que sufras tu muerte de forma lenta no te mereces que te remate.

El ave hizo girar nuevamente su espada listo para seguir peleando con cualquiera que se le viniera encima, sonrió al ver a tres monstruos corriendo hacia èl…oh si eso iba a ser emocionante.

Star ahogo un grito cuando cinco monstruos corrieron hacia ellas, Taratne y Bell se colocaron al frente , estaban en el pasillo indicado, solo debían llegar al fondo para girar a la derecha.

Bell logro darle directamente en el corazón a dos de los monstruos disparando flechas a una velocidad que parecía imposible mientras que la hibrida se alistaba para patearle el trasero a los otros tres.

- Vete sin nosotras, recuerda lo que te dije_ le susurro a Star brevemente.

Dándose cuenta de que debía marcharse sola la chica asintió echando a correr hacia el fondo del pasillo mientras a sus espaldas dos monstruos se lanzaban encima de la hibrida, la mujer con un movimiento ágil le asesto una patada en el estómago a uno y le hundió una cuchilla en la garganta al otro sin importarle lo más mínimo cuando la sangre corrió por sus manos hasta el suelo.

El monstruo faltante viendo que a Bell se le habían acabado las flechas arremetió contra ella creyéndola débil, la chica esquivo ágilmente un puñetazo a la vez que extrayendo un pequeño cuchillo de su cintura se lo clavaba a su oponente, el monstruo la miro con sorpresa antes de desplomarse en el piso escupiendo sangre.

- No me gusta nada cuando creen que soy la débil_ reclamo la pequeña oveja rodando los ojos.


Toffe…

Finalmente había acabado yendo hasta los jardines interiores, seriamente descuidados con el tiempo, pero en su opinión la naturaleza muerta tenía una belleza especial y decadente muy poética.

Mientras caminaba por los pasillos regresando a su despacho le extraño no ver a ninguno de sus nuevos subordinados, repentinamente un fuerte zumbido lleno el lugar, un monstruo con apariencia de mosca volaba velozmente hacia el:

- ¡Jefe! Un grupo de extraños han entrado en el castillo, vienen con Ludo, Sapo Toro y…la princesa, al parecer ella viene por el chico.

- ¿La princesa? _ la mente de Toffe comenzó a trabajar rápidamente…así que la mocosa no había muerto, pero irónicamente su amigo si, en esos precisos momentos el corazón del chico debía estar dando sus últimos latidos, observo la caja con la varita que tenía en la mano y una sonrisa divertida se generó en su reptiliano rostro…oh si esto iba a ser divertidísimo_ te agradecería si les dices a los demás que nadie le haga daño, quiero encargarme de ella personalmente déjenla llegar hasta aquí, seguro que ya sabe que el chico está conmigo.

Confuso por la orden, pero sabedor de que el lagarto adoraba tramar planes el ser alado asintió y dando media vuelta se dirigió a comunicar los deseos de su jefe a cualquiera que se encontrara por los pasillos…probablemente hasta acabaría viendo a la mismísima princesa.

El lagarto entro en la estancia prendiendo las velas que tenía repartidas por doquier caminando hasta quedar frente a la cárcel transparente, dejo la varita en la mesa y entro…el chico estaba acostado inmóvil en el suelo, seguramente muerto, pero algo no encajaba.

A pesar de que su ropa seguía completamente manchada de sangre ya no se veía…herido y su espalda mostraba un imperceptible movimiento.

El niño seguía vivo… ¿Cómo era posible? ¿Cómo se había recuperado?

Toffe se percató de que en el aire había algo extraño, pequeño y casi indetectable pero extraño…magia…una magia pura y cálida.

El monstruo soltó una carcajada a la vez que salía de la caja, así que la niña había encontrado la forma de curar a su amigo…interesante, al ver como una de las manos del moreno comenzaba a moverse las carcajadas del lagarto aumentaron teniendo que apoyarse en la mesita con una mano a la vez que se sujetaba el estómago con la otra.

Oh, pobre e inocente princesa solo había hecho que su pequeño experimento se volviera aún más divertido.


Star…

Algo le daba mala espina, llevaba corriendo un buen rato rumbo al estudio de Toffe con total tranquilidad, ningún monstruo se había cruzado en su camino excepto un ser alado con apariencia de insecto que la había ignorado completamente.

Había algo raro allí, eso no era normal.

Sus pasos resonaban de un modo escalofriante como si fueran las manecillas de un reloj marcando el tiempo que le quedaba de vida…o el tiempo que le quedaba a Marco.

Desesperada echo a correr aun mas rapido hasta que finalmente llego al final del eterno pasillo girando a la derecha, se quedó helada al encontrarse con tres monstruos que la miraban con una expresión de lastima, los conocía había peleado contra ellos varias veces en el pasado.

Levanto el puñal frente a ella, no sabía cómo utilizarlo más allá del evidente hecho de que iba a tener que clavarlo en alguna parte del cuerpo que esos seres.

- Déjenme pasar_ su voz sonaba temblorosa y asustada ¿Por qué no podía ser una digna representante de su familia? ¿Por qué no podía mirar el peligro a la cara y hacerse más fuerte ante él? Por más decidida que estaba a rescatar a su amigo no se sentía fuerte sino terriblemente sola y abandonada.

- Mejor vete, deja a tu amigo ya es tarde. _ dijo uno de los monstruos con un tono de voz aburrido.

- ¿Cómo lo saben? El está…_su pecho de oprimió haciéndole difícil la tarea de respirar.

- No tiene por qué estar muerto para que sea tarde…vete.

- ¿Por qué no solo me atacan? _ ¿Qué clase de comportamiento era ese? ¿no se supone que solo debían saltarle encima?

- Porque no te odiamos princesa…solo nos resultas indiferente, supongo que es el resultado que habernos visto tantas veces.

- Puedes pasar_ continuo otro_ todos tienen orden de dejarte llegar hasta Toffe sin atacarte.

Con la duda en su mirada la chica bajo el puñal comenzando a caminar con cautela hacia el fondo del pasillo en el cual una enorme puerta de madera negra la esperaba, cada monstruo que llego a encontrarse a lo largo del eterno pasillo de apartaba dejándola pasar, Star sentía que estaba a punto de desmayarse por el miedo y la ansiedad ¿Por qué Toffe no quería que la atacaran? ¿Cuál era su plan?

Cuando llego frente a la puerta esta se abrió de par en par con solo empujarla, el pequeño haz de luz que se coló al interior de la estancia pobremente iluminada por unas cuantas velas repartidas.

Una figura vestida de forma relajada la miraba de pie frente a ella con una sonrisa en su rostro de reptil:

- Vaya, vaya no sabes lo feliz que estoy de que estés bien pequeña.

- Toffe…Marco donde esta_ Star buscaba por toda la estancia intentando que sus ojos se adaptaran con rapidez a la penumbra, no le importaba si su voz no sonaba intimidante solo quería saber dónde estaba el chico.

- Oh descuida él está bien_ sonrió el lagarto_ te lo diré si a cambio haces una pequeña cosa por mí.

Con movimiento relajados camino hasta la mesita tomando la caja que contenía la reliquia familiar de los Butterfly sin importarle si le daba la espalda a la princesa…esa niña no era capaz de atacar a nadie.

- Quiero que la destruyas_ a la rubia se abrieron los ojos como platos al ver que el lagarto le estaba tendiendo la varita.

- Yo…está bien lo hare…dámela.

Toffe la miro divertido:

- ¿Y entonces tú me atacaras con ella obligándome a confesar donde está tu amiguito?, tus intentos de engañarme son muy patéticos, pero eso es bueno las niñas lindas no deben saber mentir.

Star lo miro apretando fuertemente el puñal en la mano, por primera vez sus ojos celestes reflejaban rabia en vez de miedo.

- Soy un caballero_ Toffe extrajo la varita de la caja con su mano derecha acercándosela a la chica_ yo te la sostengo.

El silencio sepulcral de la sala se vio interrumpida por una voz que reflejaba un tono extrañado:

- ¿Star?

La chica se volteo sintiendo que un enorme peso se le salía de encima al ver a Marco mirándola encerrado en una especie de caja transparente_ "la misma de mi visión" _ pero él estaba bien, estaba entero y a pesar de que su ropa estaba completamente ensangrentada no parecía herido, probablemente esa sangre era la de ella.

El chico la miraba de forma seria y ausente sin mostrar la menor expresión.

Marco se sentía enormemente decepcionado, otra vez había caído en medio en uno de los juegos del lagarto, cuando el aire le comenzó a faltar y parecía que su cuerpo se estaba quemando desde dentro hacia afuera creyó que iba a morir…lo cual solo se confirmó al sentir la dulce presencia de su amiga llenandolo todo.

Ahora estaba seguro de que seguía atrapado en alguna asquerosa alucinación, la escena que tenía frente a él era curiosa, Star…una de las tantas asquerosas copias que su mente era capaz de producir se encontraba teniendo una conversación con Toffe… ¿Qué iba a pasar esta vez? ¿tal vez el lagarto la iba a asesinar? Con un gesto relajado el chico apoyo el mentón en una mano.

Esa chica no era Star la verdadera ya se había ido hace mucho tiempo.

No le importaba lo que pudiera pasarle.

Tal vez con el tiempo la imagen de la chica rubia solo pasaría a ser eso…una imagen en su mente alguien cuya única función era morirse una y otra vez de diferentes maneras.

Entonces el recuerdo de la verdadera Star lentamente se diluiría hasta desaparecer, y cuando ese momento llegara su muerte dejaría de dolerle.

Y lo mismo pasaría con todas las otras personas que podía querer, sus padres, sus amigos con el tiempo todos serian simples imágenes.

Cuando ya no fuera capaz de sentir nada, el estúpido lagarto podría dejar de divertirse a costa suya, ya no sería "divertido".

Y entonces lo mataría…y él podría morir al fin.


Intentando no pensar con un movimiento rápido la princesa enterró el puñal en la mano de Toffe empujando hacia abajo con todas sus fuerzas hasta que la extremidad cayó al suelo amputada, apretó los dientes para no gritar o vomitar cuando el líquido viscoso empapo su mano.

El lagarto se miró sorprendido la herida…la niña había resultado ser más lista de lo que creía…pero no le iba a servir de mucho, cuando miro al frente la rubia ya tenía la varita empuñada apuntándolo.

- Ahora, libera a Marco.

- No lo creo querida_ el ser la miraba de forma calmada mientras observaba como el rostro de la chica se deformaba por la incredulidad al ver que su mano comenzaba a regenerarse de nuevo con excepción de uno de sus dedos_ fue un buen intento, pero no te va a servir de nada.

- Co…¿Cómo?

Lentamente Toffe extrajo un aparato de su bolsillo y presiono un botón, Star giro la cabeza al escuchar un sonido proveniente de la caja de vidrio donde estaba Marco…el techo de esta comenzaba a descender progresivamente pero el chico solo se limitó a alzar una ceja curioso mientras miraba al techo.

- Si no destruyes la varita rápido tu amigo va a morir aplastado princesa, tic tac, tic tac_ el monstruo hacia gestos con los dedos simulando las agujas de un reloj.

- Yo…_las lágrimas corrían por las mejillas de la chica a la vez que las marcas en forma de corazón comenzaban a mostrar un pequeño tajo en el centro_ no…no sé cómo.

- Oh si lo sabes…es el primer hechizo que tu madre te enseño, es tu única opción Star ni siquiera pienses en intentar destruir el vidrio es muy resistente.

La princesa sabia a que se referia Toffe…al hechizo Whispering, el primer hechizo que su madre le dijo la misma noche luego de recibir su varita, el cual solo debía usarse en situaciones extremas, pero ni siquiera era como decir que se debía usar en caso de vida o muerte…no…solo se había utilizado una vez en toda la historia de Mewni y fue cuando una antepasada suya había estado a punto de perder el control de sus poderes.

- ¿Qué eliges? _ Toffe la miraba con una ceja alzada y una sonrisa ladeada_ ¿a tu amigo? O ¿tu reliquia familiar? Puedes quedarte con tu amigo pero traicionarías a todo tu reino o…eliges la varita y lo ves morir frente a tus ojos.

El cuerpo de la chica estaba prácticamente convulsionando mientras miraba hacia el castaño…sabía lo que debía elegir…era una princesa…lo correcto era elegir la varita atacar a Toffe con todo lo que tenía y luego intentar salvar a Marco y sino…solo despedirse de él.

Eso era lo que una princesa haría, era lo que su madre y sus antepasadas le dirían que debía hacer, nadie se lo reprocharía en Mewni, nadie creería que había sido desalmada más bien la felicitarían por haber sido tan fuerte.

Pero ella no era fuerte…y tampoco una princesa perfecta…solo había pasado toda su vida fingiendo que lo era, engañando a quienes podía y a ella misma y sufriendo por aquellos que no se tragaban la farsa.

En realidad, solo era una odiosa adolescente plagada de inseguridades con un peso sobre los hombros demasiado grande que vivía intentando imitar a su madre sin lógralo jamás, que no se quería como otras personas solo por existir sino que lo hacía en la medida en que era aprobada por sus súbditos y la gente a su alrededor.

Una adolescente que la primera vez que hizo algo por iniciativa propia fue rechazada por su madre.

Ella sabía que era lo correcto…pero no podría vivir con esa decisión.

Recordó la primera vez que conoció a Marco, prácticamente había querido ahorcarlo el chico no era amable, y mucho menos estaba feliz de tener que vivir con ella, ambos tenían pocas cosas en común en cuanto a gustos y eran muy diferentes…pero…aun así se habían hecho amigos, a fuerza de convivir y tener que soportarse mutuamente se habían acabado queriendo, a pesar de sus diferencias, Marco difícilmente aprobaba ni la mitad de lo que ella hacía, encontraba que leer era aburrido, no le veía el sentido a pasarse horas estudiando para una asignatura donde evidentemente eras pésimo, odiaba sus colores favoritos, no era tan fanático como ella de las muestras cariñosas de amistad, Love Sentence le daban ganas de vomitar y cuando tenían que elegir una película para ver juntos dejaba muy en claro que prefería tirarse del puente más alto de Echo Creek antes que someterse a la tortura deber una comedia romántica o cualquier cosa que oliera en sus términos a "fantasía barata para adolescentes estúpidas".

Pero aun así…el la quería, no necesitaba escucharlo de él, lo había llegado a conocer tan bien que la chica lo sabía, se daba cuenta. No la quería en función de que cumpliera ciertas expectativas o de que hiciera lo que a él le gustaba, tan solo era su amigo porque ella era ella con todas y cada una de esas cosas que a él no le gustaban…del mismo modo que lo hacia ella.

Star no podía decir que Marco tuviera un comportamiento ideal mucho menos que soportaba sus videojuegos llenos de golpes, sangre y quien sabe que otras cosas y no entendía cómo podía echarse la siesta tan campante en plena clase…pero todas y cada una de esas cosas que no le gustaban en el estaban bien…porque formaban parte de su personalidad.

Aunque estuviera mal, aunque fuera incorrecto no iba a poder vivir ni un día más sabiendo que había dejado morir a ese chico, al mismo que la sobornaba con comida en vez de pedirle disculpas de forma decente porque sencillamente no sabía cómo, el que escondía la enorme falta de cariño que tenía fingiendo que no necesitaba a nadie, que intentaba por todos los medios llenarse a su alrededor solo de relaciones superficiales para no salir herido, que por más que pocas veces le había dicho algo bonito siempre estaba dispuesto a protegerla cuando estaba en problemas sin importar si el acababa herido en el proceso, que le había regalado un oso de peluche con una nota adorablemente torpe cuando ella estaba deprimida y que las pocas veces que habían estado a una distancia lo suficientemente cercana se había dado cuenta de que olía a una extraña mezcla entre menta y canela.

Star bajo la vista hasta su varita mientras el objeto se mojaba por sus lágrimas:

- Perdón mamá…perdónenme todos por ser tan egoísta.

Se acercó hasta la varita pronunciando en voz extremadamente baja el hechizo necesario, esta perdió el color volviéndose gris a la vez que el corazón en el centro se trizaba dando paso al espíritu de un unicornio el cual acercándose a su oído le susurro con voz suave y consoladora:

"Susurra un secreto peligroso a alguien que te importe

Ahora tendrá el poder para destruirte, pero no lo hará

Eso es el amor"

Aunque no sabía lo que le había querido decir con esa frase, su corazón se consoló levemente, arrojo la ahora inerte varita a los pies del lagarto con la vista baja.

- Ahora…libera a Marco. _ Murmuro.

- ¿Ves? No fue tan difícil

El techo de la caja de cristal volvió a ascender a la vez que su puerta se abría la chica acelero el paso hasta comenzar a correr de forma frenética…no todo había acabado aun con la varita.

Nada más entrar en la caja la puerta de cerro a sus espaldas de forma automática, pero a ella no le importo solo se arrojó hacia Marco envolviendo los brazos alrededor de su cintura quedando prácticamente tumbada en el suelo a la vez que sollozaba completamente incapaz de contenerse:

- Perdóname por favor_ entre sollozos le costaba incluso respirar provocando que sus palabras apenas se entendieran.

- No sabía que las ilusiones se podían tocar_ murmuro el chico con voz impersonal a la vez que con un dedo pinchaba la mejilla izquierda de la chica.

Al escuchar el tono ausente de su voz la princesa levanto la mirada extrañada:

- ¿Marco? ¿Qué…

No pudo seguir hablando, la caja de vidrio comenzó a vibrar con fuerza, la chica se volteo dándose cuenta de que la varita mágica supuestamente muerta estaba emitiendo enormes cantidades de energía mientras Toffe la mirada extasiado seguramente creyendo que el objeto estaba emitiendo sus últimas suplicas por vivir.

Que equivocado estaba…y Star lo sabía por eso se limitó a quedarse tranquilamente encerrada a la caja con sus brazos enroscados alrededor de Marco, echando en falta que el chico le devolviera el abrazo…pero le molestaba algo.

El la había llamado ilusión y sus ojos castaños se veían completamente perdidos.

"Marco…que fue lo que te hicieron."

A sabiendas de que no iba a ser correspondida la rubia enterró la nariz en el cuello del chico esperando a que todo terminara.


Entrada del castillo…

Delta arrojo al último de los monstruos que quedaba vivo, el grupo había logrado derrotar a todos los que se les habían puesto por delante ahora en la entrada solo había cadáveres, el lobo tenia las garras llenas de sangre, Taratne estaba despeinada y sus cuchillas goteaban húmedas y pegajosas, Bell se sujetaba un brazo dislocado, Sapo Toro cojeaba y tenía una herida en el costado mientras que Ludo solo limpiaba tranquilamente su espada contra la alfombra.

El lobo alzo las orejas olfateando al aire, alarmado se dio la vuelta:

- ¡Tenemos que salir de aquí ahora!

- ¡Ni soñarlo! Aún quedan más monstruos en este castillo a los que darles una lección y necesito rebanarle la cabeza a Toffe_ trono Ludo furioso.

- Si Delta dice que hay que irse…hay que irse_ dijo Taratne entendiendo al lobo con tan solo mirarlo a los ojos un momento…algo iba a pasar.

Todo el grupo excepto Ludo echo a correr hacia la salida, el ave solo emprendió la huida cuando el castillo comenzó a temblar con violencia soltando gruesas piedras que caían sobre ellos.

Corrieron velozmente alejándose lo más posible del edifico que parecía rodeado por una fuerte cantidad de magia emitiendo chispas y rayos de todos los colores.

Finalmente, una fuerte explosión de escucho generando una ola expansiva que llego hasta ellos lanzándoles escombros y polvo encima, Delta los cubrió con su cuerpo enorme para evitar que sus compañeros más pequeños y débiles salieran lastimados.

Cuando todos volvieron a dirigir su vista hacia donde segundos antes estaba el castillo ya no había nada allí excepto un gran cráter humeante y una caja de vidrio rota con dos adolescentes en su interior.

Con cautela los monstruos comenzaron a descender hacia ellos…solo uno no tenía una expresión de preocupación o sorpresa en el rostro sino de profundo odio y decepción.

Era Ludo.

Habia encontrado el motivo para odiar a la princesa...no..no al simbolo...sino a Star.


- ¿Qué paso? _ Bell grito mirando hacia el cráter.

- La varita…exploto_ le grito Star se vuelta separándose de Marco el cual no puso ninguna dificultad_ Toffe me dijo que…

Una espada paso volando rozando la mejilla de la chica provocando que comenzara a manar sangre de la herida, ella se llevó una mano al corte, la sangre mojaba sus dedos.

- ¡NUNCA DEBI COMFIAR EN TI! ¡TODOS EN TU FAMILIA SON IGUALES, SOLO ESTABAS ESPERANDO PODER DEJARME SIN NADA!

Ludo la miraba con el odio y la aversión más profunda que la chica había llegado a ver provocando que se encogiera en su puesto.

- Eso no es verdad…yo enserio lo siento…pero

El ave se irguió en su pequeña estatura a la vez que los monstruos que lo rodeaban lo vigilaban, Taratne resbalo por el cráter hasta posicionarse cerca de la pareja lista para saltar sobre Ludo en caso de que volviera a intentar algo contra la chica.

- Eres igual a tu madre y todas tus antepasadas_ rugió el ave con profundo desprecio_ solo unas brujas que no valen nada…esta es la primera y última vez que conseguiste engañarme niña…te voy a destruir y cuando estés muriendo revolcándote en dolor…te vas a acordar de mí.

El ave dio media vuelta caminando sin detenerse hasta internarse en el bosque dejando que su corazón se llenara de odio hacia la princesa.

Star se sobresaltó al sentir la mano de Marco tomando la suya retirándola del grueso corte que tenía en la mejilla el chico con lentitud posiciono la suya más grande y de un color más oscuro sobre la mejilla herida, la rubia emitió un grito de dolor cuando él presiono con fuerza el rasguño provocando que este sangrara aún más:

- Eres aún más igual a ella que las anteriores_ murmuro cuando los ojos claros de la chica lo miraron sorprendida con una chispa de temor…pero sobre todo preocupación.

- ¡Déjala en paz! _ Taratne al darse cuenta del gesto brusco del chico lo empujo con fuerza lejos de la princesa.

Delta corrió hasta el para impedir el golpe a la vez que lo miraba con cierta lastima, Bell sosteniéndose su brazo herido bajo después ayudada por Sapo Toro.

Star miraba al moreno preocupada, la mirada ausente, su voz impersonal…sus palabras, él no estaba bien… ¿Qué le había pasado exactamente mientras estuvo con Toffe?

- Su alteza…mire_ susurro Bell con sus grandes ojos miel observando algo incrédula.

La rubia se giró viendo como la imagen etérea de un unicornio se abría paso entre ellos hasta entrar en los restos de la varita provocando que un brillo rosa enceguecedor saliera de ella a la vez que lentamente se comenzaba a restaurar cambiando su mango antes enteramente rosa por uno que alternaba entre los tonos rosa y violeta, las alas blancas de ángel se volvieron más grandes, sin embargo, el corazón que destacaba al fondo de un centro blanco estaba roto completamente partido a la mitad.

La chica gateo hasta la varita poniéndose de pie al tenerla entre sus manos.

- Ahora tengo una duda_ murmuro Taratne practica sin dejarse impresionar por la demostración de magia que había visto_ ¿Cómo vas a regresar al castillo o a donde sea que tienes que ir ahora?

- Yo…_la chica abrió los ojos sorprendida no tenía tijeras dimensionales porque ella había sido arrojada a Mewni por los secuaces de Toffe…la única opción era llegar hasta su madre y pedirle que la mandara a la Tierra, además…tenía que explicarle lo de la varita rota no sabía que consecuencias podía traer eso_ no lo sé…Tara… ¿sería mucho pedir que me lleven hasta el castillo? aumentare la paga todo lo que quieras.

Taratne suspiro a la vez que se pasaba una mano por el largo cabello negro, la niña que tenía frente a ella estaba prácticamente destrozada, herida, despeinada y sucia sin contar que su amigo parecía tener más ganas de lastimarla que de agradecerle el haber ido por él.

- No, déjalo te llevaremos gratis.

Delta arranco un grueso trozo de tela de su polera con el cual hacerle un improvisado vendaje en el brazo a Bell y luego todos volvieron a usarlo como transporte, Taratne le dedico una sonrisa cariñosa como agradecimiento por hacer aquello a pesar de que estaba tan cansado como todo los demás.

- Sera mejor que te sientes lejos de él_ susurro Bell indicándole a Star que se colocara delante de ella, lejos de Marco que estaba atrás_ por ahora…parece tener una especie de shock.

La princesa asintió cabizbaja mientras se subía al lomo de su aliado.


En el bosque cercano al castillo, está amaneciendo…

- Solo podemos traerte hasta aquí_ dijo Delta suspirando_ el campo de fuerza que rodea el bosque empieza un poco mas allá y los monstruos no podemos pasar.

- Está bien_ la chica se bajó del lomo del lobo a la vez que se dispuso a probar su nueva varita, cerró los ojos y con un pequeño movimiento de muñeca cambio su apariencia, el rasguño de la mejilla se volvió mas pequeño hizo que su ropa prestada se convirtiera en uno de sus clásicos vestidos, algo sucio y roto pero aun decente, mientras que la trenza se la dejo tal cual, las medias blancas estaban rasgadas y se abstuvo de ponerse zapatos.

- ¿Cuál es la idea?, ahora en vez de verte como "tuve una experiencia casi mortal" es como "tuve una experiencia algo loca pero donde no me paso casi nada de nada" _ canturreo Bell sonriendo a pesar del dolor de su brazo.

- No quiero que mi madre se asuste demasiado al verme…además yo…

- No sabes si contarle que fuiste ayudada por monstruos_ completo Sapo Toro al ver como la rubia se removía incomoda_ es entendible…no se ofenda princesa pero no me fio de su madre.

- Lo se_ susurró la chica asintiendo_ por eso voy a intentar decirle la verdad…sino…le hare creer que hice todo sola.

Taratne suspiro a la vez que con una seña le indicaba a Delta que agarrara a Marco con fuerza, el chico solo miraba a Star de una forma curiosa, analizándola, no se resistió cuando la garra del monstruo se enrosco firme, pero sin hacerle daño en su brazo.

- Star, me duele hacerte esto porque no creo que seas alguien deshonesta, pero…no nací ayer como para confiar en alguien solo porque se ve agradable y tiene unos ojos tiernos…nos vamos a quedar con el chico hasta que regreses aquí mismo con la paga que nos prometiste, son dos bolsas de oro, ven sola nadie más ¿entendido?

La chica esbozo una sonrisa triste a la vez que miraba a la hibrida a los ojos:

- Lo entiendo Tara, sé que no le van a hacer daño a Marco, espérenme aquí.

Mientras la chica se alejaba por el bosque rumbo al castillo Bell suspiro:

- Ella en verdad parece alguien linda.

- Si…lo se_ asintió Tara_ no temo una traición de ella, pero está demasiado inocente aùn, probablemente podria contarle todo a su madre si no la controlamos y la reina solo va a imaginar que teníamos intenciones ocultas.

- A mí lo que me preocupa_ dijo Sapo Toro mirando a Marco_ es el chico, no solia tener esa personalidad, parecía querer dañar a la princesa cuando antes la protegia.

- Está en shock_ murmuro Delta con la tristeza impregnando su voz_ a mi hermano le paso algo similar cuando fue capturado y torturado por Mewmanos…escapo y logro reaccionar gracias a su pareja…pero…nunca volvió a ser el mismo.

- Esperemos entonces que la niña sepa hacerlo reaccionar_ gruño Tara entre dientes.


Star…

No le había costado mucho llegar al castillo, el campo de fuerza la dejo pasar limpiamente, luego solo había tenido que solicitarle a un Mewmano que pasaba con una carreta que la llevara a palacio, el hombre hizo una gran reverencia y la sento junto a él, cuando pasaba las personas la miraban curiosas, algunos con los ojos entre cerrados, el hombre le comento que eran todos unos malditos que se negaban a creer que lo ocurrido en la Mewnidependencia era solo un pequeño acto de rebeldía y pensaban que era una amante de monstruos, el campesino le aseguro humildemente que ni él ni su esposa lo pensaban_ "Nosotros no olvidamos que su alteza siempre ha sido una muestra de cortesía y dedicación los diarios decían que usted amaba estudiar y siempre la elogiaban ¿no? En mi opinión es alta traición a la corona que todos pasen tan rápido de considerarla una princesa amable y dedicada a decir semejantes disparates"_ nada más llegar la chica le agradeció sus palabras teniendo una sensación amarga en el estómago al darse cuenta de que salvo contadas excepciones ahora su pueblo, a quienes siempre había podido engañar presentándose como una princesa algo aburrida tal vez pero firme e inteligente ahora la consideraban tan incapaz como sus tutores siempre la habían considerado en palacio.

Después de eso todo fue una seguidilla de guardias y sirvientes haciéndole reverencias guiándola hacia el salón del trono.

Cuando las grandes puertas de abrieron de par en par su respiración se congelo al ver a su madre después de tanto tiempo, el cabello de Moon caía largo en un pequeño recogido informal, estaba sentada en el trono conversando con algunos de sus consejeros, su padre no estaba…seguro que había salido de viaje.

Al verla los ojos de la reina pasaron de mostrar una expresión cansada a una llena de alegría, se puso de pie sonriendo a la vez que les ordenaba a los hombres:

- Quiero que nos dejen solas.

Con una profunda reverencia salieron de la estancia pasando junto a la princesa inclinándose por segunda vez.

- Cariño_ la reina se puso de pie acercándose hasta donde se encontraba su hija_ lamento tanto que tu padre no esté…no hacía falta que vinieras hasta aquí a disculparte podrías haberme llamado desde el espejo.

- No vine a eso madre_ dijo la chica al darse cuenta de que Moon estaba completamente equivocada con respecto al motivo de su presencia..creia que venia a hablar de la ceremonia.

Cuando estuvieron lo suficientemente cerca la reina la quedo mirando sorprendida y asustada:

- ¿Qué te paso?

- Es…algo largo…veras yo estaba en una plaza buscando a Marco y…_ dijo la chica preparándose para contarle todo a su madre.

- Dime lo esencial _ Moon la tomo por los hombros zarandeándola a la vez que su voz sonaba preocupada_ si es algo grave debemos reubicarte de inmediato, se supone que la Tierra es un lugar seguro.

Las palabras quedaron ahogadas en su garganta, no se veía ni la mitad de mal de lo que se había visto originalmente y su madre ya pensaba reubicarla…¿Qué iba a pasar una vez que le contara todo?...definitivamente la enviarían a otro lugar…no volvería a ver a Marco.

El pensamiento le causo un dolor insoportable.

- ¿Recuerdas que el primer día le conté a papa que Ludo había ido a atacarme? Pues él ha estado intentando obtener la varita desde entonces y…

- No me digas que acabaste así por Ludo, es un enemigo menor me decepcionarías mucho Star como princesa tienes que aprender a luchar con..

- No, no fue Ludo fue su ayudante…Toffe_ la chica continúo hablando sin darse cuenta de que su madre se había quedado helada al escuchar ese nombre_ él nos intercepto a mí y a Marco…pero ¡fue mi culpa! no fui muy rápida con la varita y a él lo secuestraron, luego me dijeron que si quería rescatarlo iba a tener que ir sola al castillo de Ludo por propia voluntad, entonces yo fui y…

- ¿Sabías donde quedaba el castillo? _ inquirió la reina con voz gradualmente más alta e histérica…ese nombre…ese modo de manipular a su hija para que fuera al castillo…Moon tenía miedo.

- N…no un grupo de mons…

- Mons…que Star tu no… ¡¿HICISTE TRATOS CON MONSTRUOS?! ¡seguro solo buscaban aprovecharse de ti, esos seres no son confiables bajo ningún concepto! ¡cómo pudiste! deben ser castigados me vas a decir dónde están y…

- ¡MEWMANOS MADRE! ¡CAMPESINOS MEWMANOS! _ la voz de la rubia sonaba igual de alterada que su madre al darse cuenta gradualmente que iba a tener que cambiar gran parte de la historia_ ellos me ayudaron a llegar al castillo allí entramos derrotamos a sus secuaces y me encontré con Toffe…pero él…_ la chica respiro ondo, esa parte no podía cambiarla_ él tenia a Marco encerrado en una caja de cristal la caja comenzó a encogerse y…me dijo que si yo no destruía la varita Marco iba a morir.

Con lentitud Star extrajo la varita de su bolsillo mostrándosela a su madre:

- Sé que debes estar decepcionada y que…no fue lo correcto, pero no podía dejar a Marco morir frente a mi yo…

Las lágrimas comenzaron a salir nuevamente a la vez que sus manos temblaban, Moon tomo la varita con delicadeza a la vez que abrazaba a su hija:

- Tranquila cielo, lo entiendo, tal vez tu abuela no lo entendería ni tu bis abuela pero yo sí, destruiría la varita sin dudar si alguien intentara hacerle daño a mis seres queridos…tiene arreglo_ se separó de ella y la miro directamente a los ojos interrogándola con la mirada intentando sonar calmada, se había dado cuenta de que su actitud nerviosa había alterado a Star_ lo que más me preocupa es que paso con ese tal Toffe.

- Fue destruido cuando exploto la varita_ un escalofrió desagradable recorrió la espalda de la chica al decir la palabra "destruido" …ella había matado a Toffe sin querer…era una asesina_ eso es todo, luego yo y Marco vinimos hasta aquí junto con los m…campesinos.

- Oh, vaya_ la reina soltó un gran suspiro, si había sido destruido tan fácil no podía ser el mismo Toffe_ bien…a mi parecer lo mas grave es que hayan secuestrado a tu amigo y la varita por lo demás es una de mis clásicas historias de juventud.

Star miro a su madre se veía mucho más relajada y calmada, recuperando su carácter de siempre:

- Me recuerda a cuando secuestraron a tu padre una vez de joven…_ Moon le acaricio el cabello rubio a su hija y luego le sonrió_ me siento muy orgullosa de que hayas estado peleando contra Ludo todo este tiempo y más aun de que fueras capaz de rescatar a tu amigo…espero que esta experiencia te haya servido para aprender que los monstruos son seres crueles y malvados.

La rubia solo asintió de forma dócil, ¿Qué más podía hacer?

- Debo ir de inmediato a agradecerle a esos valientes hombres que te ayudaron...o espera…tal vez sean mujeres_ Moon se rio se su propio chiste infinitamente feliz y aliviada de haberse alarmado por nada.

- Se fueron, no viven en el sector cercano al castillo sino en una aldea, dijeron que haberme ayudado era su recompensa.

- Que gente más noble_ asintió su madre contenta_ ¿no sabes de que aldea son?..._ al verla negar con la cabeza la reina suspiro_ lastima, hiciste bien en venir a contarme esto.

Al ver como su madre se había tragado la versión cambiada de la historia la chica no pudo evitar pensar que había aprendido a mentir muy bien, seguramente resultado de pasar mucho tiempo con Marco.

- Yo necesito las_ la rubia se quedó callada, si rebelaba que no tenía sus tijeras dimensionales su versión de la historia comenzaría a tambalear_ necesito algo de oro…es que se me acabo cuando tuve que pagar la última cuenta del espejo.

- Pues ve a la bóveda a buscar más_ asintió la reina levantándose y devolviéndole la varita_ me imagino que el libro de hechizos esta en tu cuarto de la Tierra ¿no? Debo ir a llamar a Glossaryck de inmediato, sé que la varita se puede arreglar pero no sé cómo exactamente, tú y tu amigo deberían volver a la Tierra sus padres deben encontrarse preocupados…¿Dónde está el chico por cierto?

- En mi cuarto, le pedí a una doncella que lo llevara_ en el castillo habían muchas doncellas y la reina seguramente no iba a averiguar quién había sido la que supuestamente se había encargado de la tarea.

- Oh bueno, dale mis saludos…el humano está bien ¿no? digo ser secuestrado no es algo lindo. _ Moon no podía evitar tenerle simpatía a ese niño, las pocas veces que había hablado con el resultaba bastante divertido.

- Marco…Marco está bien madre.

Al ver como los ojos de su hija adoptaban una mirada extremadamente tierna y cariñosa al mencionar el nombre del castaño la reina la miro seria…tal vez había llegado el momento de hablar de un pequeño asunto.

- Star…sabes que a mí me agrada Marco y que incluso no me molesta si él te gusta o…

- Madre no…

- Déjame terminar_ pidió la reina haciéndole una señal con la mano_ incluso apoyo que te diviertas mientras estas lejos de casa y tengas novio, eres joven después de todo…pero…hay una diferencia entre que alguien te guste y tengas un pequeño noviazgo a que te enamores de alguien y comiences a fantasear con tener un futuro con él, eso estaría mal Star, no lo había hablado contigo porque aun eres muy joven y creo que lo tienes claro.

La chica miro a su madre sin saber porque sentía que esas palabras le pesaban tanto, tenía la sensación de que estaba haciendo algo mal…pero ¿qué? Marco solo era su mejor amigo.

- Lo tengo claro_ esbozo una pequeña sonrisa para calma a su madre, la cual sonrió.

- Solo una última cosa cariño, no le cuentes todo esto a los señores Diaz no necesitan saber tanto invéntales alguna otra cosa para explicar su ausencia_ Moon giro y se encamino rápidamente hacia su cuarto para llamar al espíritu del libro.

La rubia asintió y se apresuró a encaminarse hacia la bóveda donde lleno dos sacos de oro y otro con joyas, luego levitando todo eso con la varita subió las escaleras deteniéndose frente al cuarto de sus padres donde se escuchaba la voz de la reina, seguramente hablando con Glossaryck.

Dejando los sacos fuera abrió la puerta en silencio gateando sin ser vista hasta llegar a la mesita de noche de su padre, desde el espejo se dio cuenta que Glossaryck la había visto pero ella solo le hizo un gesto de silencio para que el espíritu volviera a ignorarla.

Con lentitud abrió un cajón sacando las tijeras dimensionales del rey River, estas eran mucho menos utilizadas que las de su madre por lo cual no notarían su falta y ella podría volver con calma otro día a devolverlas, sin querer antes de salir alcanzo a escuchar la conversación:

- Entonces la varita se puede arreglar sin problemas.

- Pero es necesario tener ambas partes su majestad, y por lo que me dice la varita se rompió.

- Pff, solo hay que buscar el otro trozo y ya_ sonrió Moon encogiéndose de hombros.

- Diciéndolo así es fácil…pero si este cae en manos equivocadas.

- Glossaryck_ bufo la reina con el mismo tono cansado que usaba de adolescente cuando se aburría_ la varita ha estado en mi familia desde siempre, aunque el otro trozo lo tuviera el monstruo más malvado de todos los tiempos estoy segura de que la magia no le obedecería.

- Si usted lo dice su majestad…pero no debe fiarse.

- Me dedicare a buscar el trozo que falta, ya verás como todo esto se reduce a nada.

La llamada se cortó, Moon se giró hacia la puerta extrañándose al verla entreabierta, estaba segura de que la había cerrado antes de llamar a su antiguo guía, sin embargo, al asomarse por la puerta no vio a nadie, el pasillo estaba completamente vacío.

- La edad me está volviendo paranoica_ suspiro, definitivamente se estaba poniendo vieja, ¿pensar que su hija había hecho tratos con monstruos? ridículo ¿creer que sería tan inconsciente como para acabar enamorada de un humano plebeyo de otra dimensión? eso daban ganas de reír su adorable y responsable pequeña jamás haría algo así dejandose llevar de manera tan lamentable.

De eso la reina estaba completamente segura.


En el bosque…

- Esto es demasiado_ susurro Bell al ver no solo los dos sacos de oro sino el saco de joyas, además eran mucho más grandes de lo que habían pensado.

- Llévenselo, me ayudaron mucho ahora probablemente estaría muerta sin ustedes.

- Es demasiado nosotros no…

- Usaremos esto con honor_ asintió Tara haciendo callar a su novio.

- No puedes llevarte todo Tara, es mucho y una parte es de Sapo Toro_ gruño el lobo.

- Bieen, ya lo sé solo estaba fantaseando un poco.

- Yo no necesito mucho_ Sapo Toro se llenó los bolsillos de oro_ solo lo suficiente para vivir bien y cuidar a mis hijos.

Star se acercó hasta Marco tomándolo suavemente de la mano ignorando su mirada carente de emoción:

- Tenemos que irnos…adiós a todos y gracias.

Sapo Toro y Delta se inclinaron con torpeza ante ella, Taratne se llevó una mano al sombrero y Bell le lanzo un beso con su brazo sano.

Con una sonrisa suave la chica uso las tijeras de su padre para abrir un portal a la Tierra frente a la casa de sus anfitriones tirando de la mano del latino que si bien no le devolvía el apretón tampoco se resistía…eso era una buena señal.


Ambos adolescentes se detuvieron frente a la puerta, la chica sintió como un vacío crecía en su pecho cuando el castaño retiro la mano de entre las suyas.

- Marco…no les podemos decir todo a tus padres ¿sí? _ la chica se paró frente a él tomándole el rostro con ambas manos intentando hacer conexión visual.

Cuando los ojos del latino miraron el azul claro y cristalino de la chica se estremeció…esta ilusión era demasiado real, ella era demasiado real, igual de cálida y expresiva que la original…y lo odiaba, lo odiaba porque podía olvidar que nada de lo pasaba era real y después solo se iba a chocar de cara con la horrible y asquerosa realidad.

Con firmeza, pero sin hacerle daño le quito las manos a la vez que asentía…tal vez le siguiera el juego a la situación, podía escupirles unas cuantas cosas en la cara a sus "padres" después de todo.

La rubia dándose cuenta de que iba a tener que trabajar para recuperar a su amigo se limitó a agitar la varita dándoles a ambos la misma apariencia que tenían el día anterior al salir de la casa, en Echo Creek debían de ser las cinco de la mañana del día siguiente.

El moreno golpeo la puerta con fuerza, unos pasos apresurados se escucharon dentro una despeinada Angie abrió la puerta de golpe quedándose estática un segundo antes de lanzarse sobre ambos chicos abrazándolos:

- ¡DONDE ESTABAN! ESTARAN CASTIGADOS UNA ETERNIDAD_ mientras hablaba la mujer los inspeccionaba asegurándose de que estuvieran bien, Star sonreía calmándola mientras que el chico solo miraba a la mujer sin decir nada.

- ¡Rafael mira!

El señor Diaz se asomó desde la cocina, la única señal de que no había dormido eran las ojeras bajo sus ojos, se acercó hasta ambos chicos sin dar ninguna de las muestras de afecto que había tenido su esposa, le basto mirarlos un momento para darse cuenta de que no estaban heridos, ni siquiera sucios lo cual endureció su mirada…eso quería decir que probablemente solo habían estado tonteando por ahí.

- Ahora nos van a explicar dónde estaban_ demando con voz seria mirando especialmente a su hijo_ desaparecen y vuelven como si nada ¿Qué van a pensar de nosotros todas las personas a las que llamamos? ¿y la policía? Marco ¿acaso tienes idea de la posición que me va a dejar esto frente a mis colegas de la universidad?

Marco emitió una risa seca y miro al hombre que tenía frente a él levantando una ceja, definitivamente todo era perfecto estaba seguro que si de verdad su padre estuviera frente a el actuaria exactamente de ese modo.

- Suponiendo de inmediato que la culpa es mía ¿no? Pues bien, ahí te va la historia: estaba tan aburrido en esta asquerosa casa que le quite las tijeras dimensionales a Star y me largue a una dimensión más divertida, pero claro ella me siguió_ ¿Por qué mierda seguía intentando proteger a la copia barata de su amiga en una simple ilusión? _ y luego cuando me canse volvimos, eso es todo ¿la historia cumple tus expectativas o no? Sino puedo hacer alguna otra cosa como…hacer explotar el salón de química de la escuela como el año pasado ¿eso estaría bien para ti? _ completo con la voz más irreverente que fue capaz de poner.

Rafael miro un momento a Star que estática y blanca como el papel observaba la escena:

- Vete a tu cuarto.

La rubia asintió caminando lentamente hacia las escaleras mientras comenzaba a subir ¿Por qué todo se había torcido de este modo?

Cuando iba a mitad de la escalera una fuerte bofetada resonó en la casa la chica se detuvo en seco.

- ¡Me estoy comenzando a hartar de ti! _ era la voz del señor Diaz_ ¡siempre queriendo llamar la atención haciendo lo que se te da la gana! ¿tienes idea la vergüenza que siento cuando en la universidad me preguntan por ti?

- Rafael por favor cálmate

- Angie ya es hora de que hablemos claro, no sé qué hacer con este maldito crio lo único que hemos hecho desde que nació fue intentar ser buenos padres y darle todas las herramientas que nosotros no tuvimos ¿y cómo nos lo agradece? Tirando por la borda todos nuestros esfuerzos, faltando a clase, gastando el tiempo en tonterías, ni siquiera agradeció cuando lo enviamos al internado en Inglaterra solo consiguió que lo expulsaran a la semana.

- Marco...cielo tu padre tiene razón desperdicias todas las oportunidades que te hemos dado…que a nosotros nos hubiera encantado tener a tu padre le costó mucho surgir aquí al ser de otro país y yo deje…

- "Deje mi carrera para cuidarte a ti" _ la voz de Marco era aguda e irónica_ odio que uses eso para hacerme sentir culpable ¿Qué dejaste tu exitosa carrera para cuidarme? Me da igual, se perfectamente que tuviste que hacerlo porque mi amado padre quería seguir trabajando a tiempo completo y no tenía el dinero para contratar a una niñera ¿entonces? Te tocaba cuidarme a ti…no es mi culpa si quisiste desahogar tu frustración en mi convirtiéndome en tu pequeño proyecto personal, siempre has usado esa patética excusa para hacerme sentir como una mierda andante.

- Cariño…eso no...solo queria hacer que fueras agradecido_ La voz de Angie se quebró y se volvió llorosa.

- ¡NO LE HABLES ASI A TU MADRE!

- ¡LE HABLO COMO QUIERO! si tanto quería seguir trabajando pues no haberse embarazado.

Una segunda bofetada sonó en la casa, Star se tapó la boca con ambas manos, tenía ganas de gritar.

- ¿Sabes? me rindo contigo_ el señor Diaz sonaba distante_ a partir de hoy ya no me importa lo que hagas…haz lo que se te dé la gana, ¿quieres dejar la escuela? Pues hazlo ¿quieres largarte de esta casa? Hazlo.

La rubia se aplasto contra la pared de la escalera al ver al hombre pasar velozmente hacia la puerta saliendo de un portazo, en el living Angie lloraba:

- ¿Qué hicimos mal Marco? Solo…solo intente ser una buena madre…¿Por qué?...¿porque quieres arruinar a esta familia?

La mujer se dio la vuelta comenzando a subir las escaletas, la rubia se encerró en el baño para no ser vista apoyándose en la puerta.

Todo había salido terriblemente mal, se había arreglado con su madre, pero esto le había dejado una sensación amarga por cómo se había dado todo. Había rescatado a Marco pero ahora el chico parecía odiarla y la relación en la casa de los Diaz solo había empeorado.

Afuera se escuchó otro portazo en el pasillo, seguramente Marco se había encerrado en su cuarto…tenía que hablar con él, si se comportaba así porque la culpaba de lo ocurrido, si la odiaba…lo aceptaría aunque le dolería enormemente, se regresaría a Mewni para no seguirle causando problemas para que no tuviera que verla siquiera…pero si su actitud se debía a algo que había pasado con Toffe…si el chico aun la quería en su vida…si la necesitaba…se encargaría de que todo volviera a estar bien entre ellos.

Dándose cuenta de que ese no era el mejor momento para ir a hablar con el latino, que lo mejor era esperar a que se calmaran los ánimos decidió darse una ducha para intentar sacarse de encima parte de la tensión que tenía acumulada desde hace demasiadas horas.


Marco…

Había vuelto a perder la noción del tiempo, ¿cuánto más iba a durar la maldita alucinación?, la cara de ardía por las bofetadas que había recibido pero no podía evitar sentirse aliviado por haber soltado todo lo que tenía guardado desde hace tantos años…pero…a pesar de eso estaba llorando tirado sobre la cama con la mejilla contra la almohada se sentía asquerosamente solo, cuando había estado a punto de morir lo que mas le dolio fue pensar en la relación que nunca pudo tener con su familia, no tener recuerdos infantiles donde su madre lo abrazaba diciéndole que lo quería tal cual era, jugando con su padre a cualquier deporte o tan solo unas vacaciones donde fueran todos juntos de campamento en vez de que lo enviaran lejos a algún lugar esperando que a su regreso fuera el hijo que siempre habían querido y él nunca pudo ser.

Toda su infancia sintió que tenía que ganarse el amor de sus padres y nunca lo logro…ni siquiera podía decir que tenía amigos grandiosos que lo querían tal cual era, Ferguson y Alfonzo estaban con èl en parte porque lo consideraban un modelo a seguir y en parte por miedo.

Tampoco tenía una adorable novia de la cual pudiera decir que no solo lo quería por fuera sino también por toda la basura que tenía dentro, todas esperaban que con haberle ojitos el cambiara completamente convirtiéndose en el perfecto novio romántico e imbécil digno de una novela barata.

¿Qué clase de chica iba a ser capaz de quererlo sin importarle su rechazo crónico a todo lo que oliera a romance y su maravilloso cerebro incapaz de decir frases cursilonas? A menos que fueran para ligarse a alguien claro.

La puerta se abrió suavemente dejando ver la pequeña figura de una rubia con el cabello suelto y en pijama, la chica cerró la puerta y camino lentamente hacia el sentándose a su lado en la cama.

Instantáneamente el aroma de Star invadió la habitación provocando que el maldito dolor regresara…claro…ella sí que lo aceptaba como era pero estaba muerta.

La que tenía al lado era solo una copia salida de su mente y muchos químicos cortesía del monstruo psicópata.

Una copia excelente.

Pero copia, al fin y al cabo.

- ¿Marco? ¿podemos hablar? _ la chica estiro su mano suavemente rozando el cabello del chico con la punta de los dedos, se sobresaltó cuando de un manotazo él la aparto a la vez que se sentaba, ambos se quedaron mirando frente a frente.

- Marco…si me odias…si quieres que me vaya solo dímelo ¿sí? y no te voy a molestar más…vol…volveré a mi dimensión. _ la rubia se mordió el labio intentando no llorar mientras su corazón prácticamente sangraba.

- Si…si te odio_ la mano del chico se disparó hacia el cuello de ella cerrándose a su alrededor comenzando a ejercer presión sobre él_ te odio porque tienes su rostro y su voz, porque te pareces demasiado a Star…porque no haces lo que se supone que tienes que hacer ...solo...¡muérete de una maldita vez y deja de torturarme!...desaparece como todas_ al pronunciar la frase su voz sonó quebrada.

La respiración de la chica se comenzaba a volver jadeante… ¿qué había querido decir eso? ¿a qué se refería Marco? la odiaba porque ella se parecía mucho a…¿ella misma? por más que intento quitarse la mano del chico no podía, él era mucho más fuerte que ella.

Repentinamente la mirada ausente del moreno cambio a una francamente asustada dejando de ejercer presión sobre el blanco cuello de la chica…ella...tenía pulso…la Star frente a el… palpitaba.

- Como…¿Cómo puedes…ser tan real?_ Marco deslizo su mano hasta la mejilla de ella pasando el pulgar por el rosado labio inferior de la princesa…cálido y suave..¿como podia sentirse asi al tacto?

Dándose cuenta de que tenía una oportunidad para que èl reaccionara, la rubia se tragó la vergüenza…no era momento para eso, con cuidado tomo la otra mano del chico dejándola sobre el centro de su tórax sujetándola allí para que no la sacara, quería que lograra sentir su corazón saltando como loco en el centro de su pecho.

- Es porque soy real_ nuevamente los ojos de ambos volvieron a conectarse_ todo está bien Marco…te lo prometo…no me voy a ir a ningún lado y mucho menos me voy a morir.

Lentamente la mirada del mismo color que la madera se suavizo y se comenzó a volver más tranquila a la vez que el moreno respiraba con dificultad, antes de darse cuenta Star estaba entre sus brazos, el chico la estaba abrazando con tanta fuerza que casi le costaba respirar a la vez que había escondido el rostro en su cuello, solo cuando el hombro de su polera se comenzó a mojar Star se dio cuenta de que su amigo estaba llorando.

- Shh tranquilo_ lo rodeo con los brazos de vuelta a la vez que escondía el rostro en su hombro_ también te extrañe.

Nunca supo cuánto rato estuvieron así, pero debió de ser bastante porque cuando la luz del día paso a ser anaranjada y se coló por la ventana encontró al chico acostado con la cabeza en el regazo de la rubia la cual se entretenía tarareando una canción a la vez que le pasaba una mano por el pelo jugando con los mechones oscuros provocando que el chico comenzara a adormecerse.

- ¿Marco?

- ¿Mhm?_ el abrió un ojo mirándola, poco a poco gracias al suave tacto de la chica había vuelto a tener la misma mirada de siempre pero aun algo nublada y afectada.

- ¿Alguna vez me vas a contar que fue lo que paso con Toffe?

El moreno se tensó a la vez que negaba con la cabeza escondiendo los ojos tras el flequillo.

- Está bien no tienes que hablar de ello si no quieres_ la princesa volvió a jugar con su pelo hasta que el chico se relajó de nuevo, no quería alterarlo, tal vez algún día conversaran sobre el tema, pero notoriamente faltaba mucho para ello.

Marco se giró pasando un brazo alrededor de la cintura de su amiga acomodándose para dormir:

- ¿Star?

- ¿Sí? _ la princesa sonrió, feliz había vuelto a hablarle.

- ¿Podemos…no mencionar esto?

La rubia soltó una pequeña risa de alivio…ese si era su Marco.

- ¿Te refieres a todo o solo a…?

- Esto_ el chico apretó el brazo alrededor de ella dándole una señal muy clara de a qué se refería exactamente.

- Si…está bien no lo voy a mencionar…sabía que ibas a decir algo como eso_ sonrió ella ladeando la cabeza, en cierto modo ¿tendría algún sentido mencionarlo a futuro? Ninguno de los dos sabia siquiera exactamente qué era lo que estaba pasando ahí…probablemente solo las consecuencias de la horrible aventura a la que se habían visto sometidos.

- Bien…y Star yo…lo siento por todo_ Marco se acurruco en su regazo cerrando los ojos a la vez que ella le pasaba una mano por la mejilla donde tenía un lunar con suavidad dándole a entender que lo perdonaba..èl habia vuelto a llorar.

Mientras el castaño se quedaba dormido la princesa no podía evitar sentirse culpable.

El chico había acabado en ese estado emocional por algo que ella aun no entendía, solo por eso habían terminado en esa posición…pero…a pesar de todo sabía que cuando regresara a Mewni y en un futuro recordara su juventud este iba a ser uno de sus momentos favoritos.

Probablemente eso la hiciera una mala amiga, pero no podía evitar pensar así.

Continuará…

He pensado que debería haber hecho que en este AU los chicos tuvieran más edad por todas las situaciones que han pasado especialmente esta última y las futuras, pero ya no se puede arreglar, si lo se pobre Marco pero nadie sale de una tortura fresco como lechuga, he leido sobre eso.

En la otra página mis respuestas a los comentarios y algunos anuncios.