Hola! Digamos que después de pensar arduamente…llegué a un arreglo conmigo misma sobre publicar algo de contenido y a la vez que el cap tenga información de los Díaz.

Siento que estos arcos de modo gracioso también podrían haberse llamado "Revelaciones y cursiladas Starco necesarias" jajaja seh, me doy cuenta que las vibras Starco vuelan por doquier en cada cap ¡pero bueno esto es una historia de romance! Y todos saben de mis tendencias medias shojeras…pero si quieren ver un lado de mi escritura más oscuro lean el AU de Mewbertad de mi otro fic…ahí verán que puedo ser bastante macabra cuando quiero.

También recuerden que aquí Star siempre ha sido más "limpia" con sus peleas con Ludo cuidando de dejar el menor daño posible en la ciudad o incluso ningún rastro de problemas mágicos.

La serie pertenece a Disney y Daron Nefcy.

Conversaciones necesarias: parte 4

Estudio de Moon Butterfly…

La reina se estiró una vez que hubo terminado con todo el papeleo del día, completamente agotada y sintiendo los dedos agarrotados de tanto estar firmando documentos y redactando cartas formales. Ni siquiera había tenido tiempo para almorzar, River le había llevado algo de comida al despacho debido a que era el único que se atrevía a interrumpirla cuando estaba tan atestada de trabajo y con un enorme mal humor.

Muchos pensarían que la vida de la realeza era maravillosa, pero lo cierto es que estaba llena de responsabilidades, limitaciones y montones de estrés. Especialmente para la reina quien debía dejar de lado en muchas ocasiones sus propios deseos y a su familia para atender los quehaceres reales.

Ahora mismo ella no había podido ver en todo el día a su hija, a pesar de que estuvo a punto de perderla la noche anterior a manos de quien se suponía era una de sus más grandes aliadas. Si no fuera porque fue a chequearla a la enfermería con anterioridad ahora no sabría qué hacer, probablemente estaría al borde de la desesperación.

Pero así era la vida. Todos esos documentos debían revisarse hoy, no podían esperar a mañana y en cuanto se reuniera con Star deseaba tener todo el tiempo del mundo para charlar con su niña, no solo estar con ella un rato y después tener que regresar al despacho. Por ello prefería acabar todo su trabajo con anterioridad.

No tenía otra opción.

Delegar tareas sonaba bien en sus fantasías, pero la realidad ofrecía un panorama bastante malo: si se le daban excesivas atribuciones a otros nobles y se pasaba a confiar demasiado en ellos eso haría a la familia real perder poder y si esos nobles lograban camelarse al pueblo la inicialmente inofensiva intención de estar menos sobrecargada de trabajo podría acabar en un golpe de estado…o aún peor: En una Guerra civil.

Naturalmente debido a que los Butterfly poseían la varita mágica las posibilidades de ser destronados eran bastante bajas. Las personas necesitaban de la magia para su vida diaria y solucionar problemas. Solo las mujeres de la familia real tenían la habilidad de canalizar energía mágica por sí mismas desde el Reino de la Magia.

Técnicamente cualquiera podía utilizar la varita y realizar algún hechizo debido a las reservas mágicas que ésta poseía, pero tarde o temprano se acabaría transformando la antigua reliquia en nada más que un palo elegante e inservible si el usuario no era capaz de llegar a la misma fuente de poder por sí mismo.

Pero a pesar de todos estos puntos a favor no podía confiarse. A través de los años siempre habían existido diversos intentos de Golpe de estado para hacerse con la corona fueran teniendo el apoyo del pueblo o sin él. La gente era fácilmente influenciable y así como un día alababan a la reina y confiaban plenamente en sus poderes al otro llegaba alguien hablando de manera motivadora sobre el poder de vivir sin la magia y la capacidad para valerse por sí mismos encantando a las multitudes.

Tonterías. Grandes e ingenuas tonterías.

Sabía por lo que le había contado Star acerca de la Tierra que esa dimensión había encontrado una manera de solucionar sus problemas por medio de la tecnología, la ciencia y el estudio, pero había sido un proceso increíblemente largo de siglos y siglos de trabajo y en muchos casos de ensayo y error, llegando incluso a lamentarse más tarde por algunas creaciones.

Además…¿para qué mentirle a las personas? En el orden de la naturaleza no todos eran iguales existían seres fuertes y superiores que debían encargarse de los más débiles y los débiles debían servirles y obedecer. ¿Tenía algún sentido querer luchar contra eso? ¿para que revelarse contra el estado natural de las cosas?

En Mewni quienes estaban en lo alto de la pirámide social estaban allí porque se lo merecían: tenían habilidades que los hacían superiores fueran físicas, mágicas o tal vez intelectuales como los Johansen con su excelente formación en las artes del estudio y la guerra armada. Todos los nobles habían sido puestos como líderes en el pasado por sus grandes dotes o enormes logros: habían quienes guiaron a su gente para sobrevivir en un ambiente hostil como la familia real Spiderbite o quienes expulsaron de sus tierras a aquellos más débiles como en el caso del reino de las Palomas.

Pero todos y cada uno de ellos estaban en la cima por una razón.

¿Los Humanos lograron adaptarse a una naturaleza hostil usando el cerebro? Bien por ellos, pero eso solo debieron hacerlo por no tener la capacidad para acceder a la magia, por no tener grandes líderes incorruptibles entre su especie, personas capaces tanto mental como físicamente de solucionar los contratiempos sin tener que pasarse siglos creando algún invento para ello.

Eso era porque los humanos eran una de las razas más…frágiles del multiverso: contextura delicada, fáciles de herir, huesos como porcelana al lado de un Mewmano y una total y triste falta de cualquier capacidad mágica…casi como un monstruo.

Pero ellos tenían una apariencia física increíblemente cercana a los Mewmanos siendo con creces menos desagradables que los monstruos, así que la reina los veía como una especie de hermanitos menores muy...creativos.

Sonrió recordando a Marco el amigo de su hija: era un chico valiente y sin duda apreciaba profundamente a Star. Si a través de los años seguía mostrándose tan leal a ella y a la princesa le seguía agradando tenerlo cerca la reina consideraría hacerlo caballero si él quería.

Aunque siendo realista sin importar su valor ni capacidad para salir vivo de las situaciones más improbables siempre sería solo un humano…no iba a durar demasiado en Mewni si viviera allí de manera permanente.

Suspiró pensando en como se le rompería el corazón a Star si al niño le llegaba a pasar algo, ella siempre había sido demasiado sensible. Amaba a su hija con todo el corazón y debido a que estuvo a punto de perderla cuando nació siempre había sido algo sobreprotectora con ella cambiándole algunas versiones de los hechos y no forzándola a hacer nada que no quisiera o para lo que no se sintiera preparada. Aunque la familia no dejaba de insistir en que debía hacerlo. Siempre confió en que con el pasar de los años eventualmente Star dejaría de lado toda ese timidez y excesiva sensibilidad, que una vez que madurara adquiriría más carácter.

Pero ella ya tenia catorce y seguía exactamente igual que hace diez años, tal vez era hora de que comenzara a ser más dura con la princesa.

Se puso de pie estirándose con libertad, masajeándose la cansada espalda. Solo faltaba mandar a un mensajero con la carta que había redactado para la duquesa que estaba hospedando a los damnificados por el ataque de las ratas. La carta ordenaba que les facilitara algún transporte para salir de esas zonas heladas y llegar hasta el castillo de uno de los hermanos del rey River quien había comunicado recientemente estar falto de manos de obra en su plantación de maíz personal debido a una grave epidemia que azotó la región.

La reina no había podido ir a tratar a esas personas, una lástima, pero había cosas más importantes que hacer que salvarles la vida a unos campesinos que según sabía no eran demasiado jóvenes precisamente.

El suave sonido de la puerta abriéndose la hizo sonreír: River entraba en su despacho llevando entre las manos una bandeja con una taza de té y pastelillos.

- ¿Terminaste tu trabajo Moonpie? _ preguntó dulcemente caminando hasta la mesa, dejando con delicadeza la bandejilla sobre la superficie de madera.

- Sí, recién terminé. Ni te imaginas lo cansada que estoy_ suspiró volviendo a sentarse echándose en el respaldo del asiento de una manera indecorosa_ realmente no entiendo por qué de repente esas ratas se ponen a atacar las casas de las personas, ni siquiera sabía que eran capaces de organizarse de esa manera.

- ¿Y si alguien las está guiando? _ sugirió River.

- ¿Quién? _ sonrió la mujer alzando una ceja blanca_ las ratas son demasiado tontas como para entender órdenes de quien sea, además son muy numerosas por ello si hipotéticamente algún desafortunado tratara de amaestrarlas solo lograría que se abalanzaran sobre él…matándolo probablemente…hasta ahora no se ha sabido que les guste la carne Mewmana_ Moon se estremeció un segundo producto del asco.

- De todas formas considero que podrías mandar a algunos soldados a investigar a la zona_ insistió el monarca tendiéndole la taza de té a su esposa.

- No puedo hacer eso River es…¡caliente! _ Moon se mordió la lengua lastimada al pretender beber demasiado rápido el té, comenzando a soplarlo a continuación sonrojándose levemente por la mirada burlona del rey_ como decía…no puedo mandar a los soldados a ese congelador sin un buen motivo, me gusta considerarme una reina no tiránica ¿sabes?

- Lo sé_ respondió el hombre asintiendo_ pero en ese caso creo que le diré al equipo de búsqueda del cristal de la varita que investigue un poco el lugar aprovechando que se dirigen hacia allí.

- Como quieras cariño_ Moon rodó los ojos divertida dejando el té sobre la mesa para picarle la nariz a su esposo molestándolo_ creo que te preocupas demasiado.

- Y tú demasiado poco, pero supongo que por eso somos una buena pareja. Entre los dos hacemos la cantidad justa de preocupación por el reino.

- Tienes un buen punto_ sonrió ella masticando uno de los pastelillos que estaban elegantemente distribuidos sobre la bandeja en un pañuelito especial de River.

Su esposo tenía montones de esos pañuelos bordados especiales para la comida: desde las servilletas para queso hasta el mantel de carne que según la reina siempre había tenido más pinta de capa generando discusiones bastante hilarantes entre ambos.

Bueno…hilarantes para ella, River solía enfurruñarse un poco por su "falta de juicio" al comparar el mantel con una de sus capas reales aunque para Moon no había ninguna diferencia demasiado clara entre ambos objetos.

- Hablando del escuadrón de búsqueda_ comentó con la boca medio llena, solo con River podía relajarse de ese modo_ ¿por qué decías que estarán en la Zona helada?

- Porque ha habido avistamiento de ciertos…fenómenos extraños que podrían ser comparables a la magia: rayos de color verde esmeralda en el cielo, algunas explosiones, entre otras señales más intermitentes.

- Si fuera la mitad de la varita de Star sería realmente bueno_ suspiró la mujer_ en serio pensé que solo estaría medio enterrada por ahí y la encontraríamos rápidamente, pero la búsqueda se ha extendido demasiado. No quiero tener que darle la razón a Glossaryck, él me había dicho que esto podía ponerse bastante complicado.

- ¿Y qué haremos si efectivamente alguien esta usando el cristal de Star? _ preguntó el rey acongojado.

- Lo que corresponde sería deshacernos de él_ murmuró Moon colocándose repentinamente seria_ encontrar un objeto tan notoriamente mágico y perteneciente a la varita real, quedárselo y utilizarlo en vez de devolverlo como se debe…es alta traición River. Sabes que hay personas que se creen con la facultad para dudar de la capacidad de Star como sucesora, si alguien se atrevió a quedarse con la mitad faltante del cristal de su varita…no creo que respete a nuestra hija como heredera.

- Tienes razón…no quiero que se vuelva a repetir algo como lo de Mina_ el rey tomó la mano de su esposa sobre la mesa compartiendo un apretón de apoyo mutuo y preocupación por Star.

- ¡Bueno, pasemos a un tema más alegre! _ Moon engulló otro pastelillo con la mano libre queriendo hablar de algo menos tenso_ ¿Cómo está ella? ¿se está divirtiendo con Marco?

- Cuando venía hacia aquí me encontré con algunos sirvientes, Star pidió que llevaran el té a la salita del ala Este, sabes que es uno de sus lugares favoritos. Solíamos sentarnos allí juntos a jugar al ajedrez cuando era niña. _ dijo él con nostalgia_ no he podido verla mucho más, pero se lleva muy bien con el chico así que no dudo que la haya pasado bien.

- A juzgar por la falta de preocupación en tu voz cuando hablas de ambos asumo que despejaste con los Díaz esas dudas sobre "la clase de afecto" que se tienen ambos_ la mujer hizo gestos de comillas con los dedos para resaltar su punto.

- Sí. Los padres de Marco dejaron muy en claro que nunca han visto nada…extraño entre ellos, ambos tienen una relación muy fraternal, el mismo niño dijo textualmente que veía a nuestra hija como una hermana. Además también les explique claramente la situación de Mewni con respecto al romance, por lo cual estarán atentos por si la situación cambia_ el hombre habló calmadamente sintiéndose mucho más aliviado que antes ahora que había tocado el tema con la familia de Marco y estos entendieron que las cosas en su dimensión eran diferentes que en la Tierra.

Además…que claramente ningún padre querría que su hijo acabara sufriendo por amor. Sin embargo, dentro de su mente River aún tenia en cuenta la posibilidad de ir a la Tierra en alguna ocasión para observar más de cerca la relación de esos dos.

Recordaba cuando fue a la casa de Marco para el aniversario de él y Moon. En ese entonces creyó que Star salía con el castaño, pero no era nada demasiado grave, se le permitía tener más novios antes de comprometerse oficialmente, además en su experiencia la personalidad de ambos no parecía dar para nada demasiado serio: eran muy diferentes y Marco no poseía la delicadeza ni la sensibilidad suficiente que consideraba necesaria para que su pequeña princesa se enamorara. Tal vez saldrían por un tiempo y luego terminarían.

Pero el tiempo había pasado y su amistad no evolucionó a nada más, solo pareció crecer, gradualmente la chica dejó de quejarse continuamente de Marco o incluso hacer algún comentario sobre una actitud desagradable de él manifestando que ambos se llevaban cada vez mejor comenzando a tener cierta mirada demasiado dulce cuando hablaba del castaño y una voz más tierna casi acariciante cuando la escuchaba decir su nombre.

Moon no notaba demasiado bien esos detalles, pero él sí…podría ser que solo se estuviera preocupando demasiado como decía su esposa, los Díaz le habían dado motivos más que suficientes para estar tranquilo, el mismo Glossaryck dijo que todo estaba en orden…pero…

Esa mañana la manera en que los orbes castaños del niño casi brillaban al mirar a Star, como no le quitaba la vista de encima ni un segundo y su lenguaje corporal delatando que le costaba mantener las manos lejos de ella le recordó demasiado a un joven River Johansen enamorado de cierta princesa de sedoso cabello blanco azulado.

Esperaba tener pronto la oportunidad de vigilarlos más de cerca, pero por ahora iba a permanecer tranquilo.

Además…Moon confiaba mucho en Star.

- ¡Te lo dije! _ exclamó ella con una enorme sonrisa_ además Star es centrada y responsable, incluso si se involucrara con ese chico o cualquier otro niño humano sería solo para divertirse o jugar un poco, vivir la juventud. Ya tuvo una muy mala experiencia con Thomas. Le haría bien tener un noviazgo más agradable, pero le das demasiado poco crédito a tu hija, ella tiene muy claro que esas relaciones no tendrían ningún futuro_ tomó el último pastelito con la mano metiéndoselo en la boca a su marido con una sonrisa cariñosa_ realmente tienes que relajarte y dejar de encontrar razones por las cuales todo de pronto podría ir mal.

Rindiéndose ante el hermoso rostro de la reina el rey asintió derrotado y divertido: tenía que dejar esas preocupaciones ficticias de lado…por ahora todo estaba solo en su mente.

Posiblemente Moon tendría razón, como siempre.

Por su lado la reina no podía entender la preocupación excesiva de River. Siempre había considerado adorable la manera en que sacaba enormes conclusiones de algo muy pequeño y se ponía nervioso basándose solo en eventos desastrosos que se creaban en su cerebro, pero ahora mismo estaba diciendo lo que para ella era una completa ficción.

Conocía a su pequeña, a su dulce, responsable, perseverante e inteligente pequeña. No le parecía raro que se encariñara con el niño humano con el cual vivía…pero ¿enamorarse? Y más que un simple enamoramiento el asunto que preocupaba a River: llegar a amarlo. Eso sencillamente no era posible.

Marco era un buen amigo para Star: leal, simpático, divertido, valiente, bastante fuerte para ser un débil humano, con un descaro encantador que ayudaba a que la chica desarrollara más carácter y saliera de su caparazón junto con una apariencia física bastante adorable y que ella misma hace algunas décadas habría considerado atractiva. Todo eso acompañado de su falta absoluta de poderes, incapacidad para enfrentarse a enemigos más poderosos que algunos monstruos, modales demasiado espontáneos y el tener que ser salvado por su hija constantemente cuando algo era demasiado grande para que él pudiera enfrentarlo.

El pequeño Marco Díaz era fácilmente comparable a una mascota. Como un leal, lindo y adorable perrito que le cubriría la espalda a Star dentro de sus posibilidades siendo capaz incluso de morir por ella y en el cual la niña podía depositar gran parte de su afecto y amistad.

Pero eso era todo…no había forma en que su princesita viera al chico de otra forma…posiblemente Star era demasiado dulce para ponerlo al nivel de su gato…después de todo Marco era mucho más útil que Midnight, pero para amar a alguien tenías que admirar a esa persona... nadie amaba verdaderamente si gran parte de ese sentimiento estaba formado por lástima o sentimientos de ser necesitado, porque al fin y al cabo significaba que veías al otro como alguien débil, alguien con el que tenías que estar porque si no se desmoronaría.

Por ello estaba segura de que Star jamás podría acabar entregándole su corazón a esa adorable, pequeña, inofensiva y débil cosita humana a la que con un solo hechizo lo suficientemente poderoso se podía destruir fácilmente.

Terminando de comer se limpió las manos y la boca con la servilleta apurando las últimas gotas de su taza de té. Moon se puso de pie dispuesta a ir a encontrarse con Star para pasar lo que quedaba del día con ella, después de todo ambos niños tenían que regresar a la Tierra en la noche. Era lo mejor para la princesa, el ambiente de palacio no sería lo suficientemente pacifico por un tiempo después de lo ocurrido.

- ¿Querido? ¿podrías enviar esta carta por mí? _ comentó tendiéndole el sobre al rey_ es lo único que me falta y quisiera ir de inmediato a ver a Star…además aún hay algo que quiero preguntarle al muchacho.

- Claro Moonpie _ River besó la mejilla de la reina tomando la carta de sus delicadas manos_ aún me quedan algunas cosas por hacer, pero me reuniré con ustedes en cuanto pueda.

Besando los labios de su marido por última vez como despedida la reina se dirigió hacia puerta rápidamente con un fuerte y enérgico taconeo, dejando una estela de perfume tras de sí.


Marco y Star…

El castaño pasó una página del libro de arte que estaba observando completamente absorto en su lectura permitiendo que una sonrisa se formara lentamente en sus labios: había encontrado la manera perfecta de arreglar su falta de elocuencia de la mañana…además, al mismo tiempo lo que estaba observando le permitiría a la princesa recuperar algo aunque fuera lejanamente similar a un valioso y querido objeto que perdió hace algún tiempo.

Pero de todas formas, el pequeño regalo tardaría en estar listo. Maldijo mentalmente al ver que no podía tardar tanto en responderle adecuadamente a la niña; no es que Star estuviera esperando una respuesta, lo sabía, pero aún así sentía que su reacción no había estado a la altura del delicado tema que ella le había confiado esa mañana. Y su princesa siempre había sido increíblemente buena animándolo cuando estaba pasando por un mal momento, ella siempre parecía saber cuando hablar con él y que decir en el momento indicado o cuando no decir nada y solo abrazarlo o acariciar su cabello para calmarlo.

Antes de conocer a la chica nunca se había parado a pensar en la falta de afecto que había tenido en su vida, fue ella quien con sus interminables abrazos y caricias amistosas lo había hecho ver que un sencillo contacto físico puede ser una auténtica ayuda y casi obrar milagros en ocasiones siempre que viniera de la persona indicada.

De manera inexplicable Star siempre encontró la manera de hacer justo lo adecuado en el momento adecuado…probablemente fueran ventajas de ser una persona sensible que entiende de la "inteligencia emocional" y esas mierdas de libros de autoayuda.

Por su parte él ya había encontrado la manera de arreglar su falta de sensibilidad a largo plazo, pero realmente seguía necesitando…hacer o decirle algo…

Se golpeó la frente con una mano al mirar la agenda de Arthur sobresaliendo del bolsillo del pelirrojo.

Star adoraba leer…sabía que aún guardaba la pobre nota que le dejó enganchada al oso de felpa durante el día de la Mewnidepencia, así que la solución era simple: una carta.

Era la solución perfecta: podía pensar con calma que poner para no joderla y corregir varias veces el escrito hasta que quedara decente.

El único problema era que Marco Díaz no era precisamente demasiado bueno redactando…pero al ver a la niña frente a él mirando los jardines por la ventana y comiendo en pequeños bocados su pastel de maíz con la expresión de placer más adorable que alguna vez había visto no dudaba ni por un segundo que valía la pena hacer el esfuerzo con tal de hacerla sonreír y quererse a sí misma un poco más.

Feliz de haber encontrado una solución a aquello que lo venía atormentando desde temprano alargó la mano sacando una galleta de los múltiples platos que tenía en frente sobre la mesita que estaban utilizando para comer.

Solo quedaba asegurarse de que podría llevarse el libro que tenía entre las manos a la Tierra.


Star miraba por la ventana calmadamente admirando la pacífica y fastuosa vista que daba a los jardines de palacio.

Realmente era un agrado poder relajarse de esa manera después de su aventura en la lavandería. Sir Lavabo había arreglado la ropa de ambos en corto tiempo, el cual tuvieron que pasar utilizando otras prendas y sentados en un lugar que se viera seguro. No deseaban tener ningún encuentro similar al ocurrido en el Recolector de pelusa.

Así que habían aprovechado la instancia para conversar un poco, también Star había hecho reaparecer los libros que le arrojaron a Marco encima en la biblioteca para que él los revisara mientras ella jugaba con los pequeños seres de suavizante amigos de Arthur.

Una vez que salieron de la Lavandería habían decidido que era hora de ir a comer algo y relajarse tranquilamente sin nada que pudiera matarlos alrededor o empleados con mal genio demasiado parlanchines acabando en esa cómoda salita de descanso.

La princesa de Mewni sorbió delicadamente su taza de té obervando por sobre el borde a su mejor amigo quien recostado en el sillón usando los descansa brazos como banquillo para los pies leía absorto uno de los textos de arte sacados de la biblioteca. Estaba en conflicto: por una parte deseaba hablar con él, pero por el otro Marco se veía tan feliz y concentrado que prefirió callarse y seguir comiendo su dulce de maíz sacando trozos con el pequeño tenedor.

Él merecía hacer algo calmante sin que nadie lo interrumpiera después de la tensa y medio traumatizante experiencia con Sir Lavabo y la lamentable pérdida de Rodrigo.

Volvió a dirigir sus ojos al chico quien en ese instante sacaba una galleta del plato mirándola igualmente:

- ¿Sucede algo? _ dijo ella educadamente preguntándose si habría estado haciendo algún gesto extraño o tendría migas en la cara para que el latino la observara de ese modo tan…penetrante.

- Es solo que pareces haberte enamorado de ese pastel_ contestó señalando hacia el dulce que ella había estado consumiendo con deleite.

- Extrañaba la comida de Mewni _ sonrió la oji celeste cortando otro trocito con el tenedor_ no es que la comida de la Tierra no sea grandiosa, pero todo esto_ hizo un gesto con las manos hacia la mesa_ me da algo de nostalgia.

- No te culpo, este maíz es mucho mejor que el de la Tierra_ repuso el chico cerrando el libro y agarrando una mazorca con ambas manos comenzando a mordisquearla. Realmente era delicioso.

- Por supuesto, el maíz del reino es famoso en todo Mewni. Tenemos festivales de cosecha y fiestas en honor a él, así como una amplia variedad de comida_ acabando el pastel Star tomó algunas galletitas_ estuve tratando un tiempo de aprender a hacer estos dulces…pero no me quedaban del todo bien.

- ¿Le faltaba azúcar al producto final? _ Marco sonrió de lado bromeando, pero al mismo tiempo con la expresión orgullosa de quien sabe el punto débil de la otra persona.

- Sí_ suspiró la rubia derrotada haciendo girar la pasta entre los dedos_ no lo entiendo. Realmente siempre que cocino algún dulce trato de seguir las reglas del libro, pero es como si algo dentro de mí me impidiera poner la cantidad de azúcar correcta o me hiciera quitarle el azúcar.

- Ahora creo que te estás tomando mi comentario demasiado en serio_ Marco alzó una ceja hacia ella extrañado por su comentario tan profundo ante una simple acotación_ tampoco tienes que preocuparte tanto, después de todo...creo que me acostumbré a tus postres. Por ejemplo, ese pastel me parece demasiado dulce.

El chico apuntó con la cabeza hacia la obra de repostería a la vez que seguía ocupado con su mazorca.

- ¿De verdad? ese pastel lo hizo el cocinero de palacio…lleva años haciéndolo perfectamente.

- ¿Y porque es el cocinero real me tiene que gustar todo lo que él hace? _ el latino arrojó en el plato la mazorca ya vacía sin ningún brillante granito amarillo en ella_ aunque fuera el mejor chef de Mewni mi lengua sigue encontrando eso demasiado dulce.

- No decía que te tenía que gustar porque sí_ discutió la chica negando con la cabeza_ es solo que como dijiste que te acostumbraste a mi cocina…casi siento que arruiné tu paladar_ la niña se mordió el interior de la mejilla pensando que sería una lástima que por acostumbrarse a sus postres desabridos ahora Marco no apreciara correctamente una delicia como el pastel de maíz de su dimensión.

- Vamos estirada tu paladar no aprecia mis nachos extra picantes y no me deprimo por eso, sino que hago el estupendo razonamiento de que es más para mí_ comentó aludiendo a las porciones de pastel que todavía quedaban sobre la mesa_ aunque si te hace sentir mejor siempre puedo demandarte por "perjuicios a la lengua" o algo por el estilo.

- ¿Eso existe? _ preguntó Star sorprendida.

- Que yo sepa no, pero hoy en día la gente demanda por todo así que seguro que algo similar puedo encontrar.

La oji celeste rápidamente tomó una galleta lanzándosela a Marco como venganza por estarle tomando el pelo. El castaño sorprendentemente atrapó el proyectil con la boca tragándoselo en el acto.

Junto a la puerta Arthur y Midnight aplaudieron por el truco hasta que el pelirrojo le dio un golpe en la nuca al felino al percatarse de que los gatos no aplauden. Se estaba relajando demasiado.

Rodando los ojos con una pequeña sonrisita Star se puso de pie pasando las manos por la vaporosa falda del vestido buscando eliminar cualquier rastro de migas de ella.

- ¿Vas a alguna parte?

- Necesito ir al tocador para señoritas.

- ¿Casi un año en la Tierra y aún no me dices directamente que vas al baño? _ repuso divertido el chico.

- Prefiero ser menos explícita_ la princesa murmuró un pequeño "ya regreso" antes de recordar el libro que su amigo leía tan atentamente_ por cierto ¿quieres llevarte ese libro? Podría pasar a la biblioteca a dejar constancia de que lo tendrás por un tiempo.

- ¿Realmente me dejarán llevármelo?

- Vivimos juntos en la Tierra así que sería casi como si me lo llevara yo. No habrá ningún problema_ dijo Star tranquilizándolo.

La rubia le indicó que se llevaría el libro con ella durante un rato para que los bibliotecarios vieran de cual se trataba. Dicho esto, se giró sobre sus talones saliendo de la estancia sosteniendo el texto con sumo cuidado y respeto.

Ella siempre era muy cuidadosa con los libros.

Marco desvió un poco la vista observando la entallada cintura del vestido por la espalda de la chica, sonrojándose cuando en su cabeza generó la pregunta de como se vería ella en jeans ajustados junto a una polera que le quedara igual de apretada que la parte superior del vestido que contaba con un diseño de corsé.

Se desordenó el cabello comenzando a beberse su té antes de que el sirviente o el gato escalofriante vieran hacia donde habían estado vagando sus ojos anteriormente.

Marco Díaz se había atrevido después de mucha negación a reconocerse a sí mismo que estaba enamorado de Star…pero esa aceptación al parecer venía acompañada de una liberación subconsciente para comenzar a fijarse más detenidamente en detalles físicos de la chica que antes se había negado a mirar con demasiado interés.

Se encogió de hombros suponiendo que no habría ningún problema siempre y cuando su mejor amiga no lo pillara jamás mirándola de esa manera que nada tenia que ver con el amor puro y completamente inocente que ella tanto disfrutaba en la ficción.

Star no estaba lista para aceptar esas implicaciones aún.


Cinco minutos más tarde…

La puerta de la sala se abrió enérgicamente provocando el sobresalto del joven sirviente, Midnight y el castaño que estaba bebiendo su té, quien involuntariamente acabó arrojando el contenido de la taza sobre la mesa en el plato de las galletas.

En la entrada destacaba la alargada y elegante figura de la reina de Mewni con su largo cabello blanco azulado cayendo por la espalda hasta un poco más debajo de sus rodillas y el brillante vestido azul claro combinando a la perfección con los ojos de lince que recorrían la estancia tratando de encontrar a su hija.

- ¿Star? ¿cielo, estás aquí? _ preguntó entrando en el lugar volviendo a chequear todo como si tal vez la chica estuviera escondida en algún sitio.

- Ella fue al ba…tocador para señoritas_ se corrigió el chico peligro con una sonrisita descarada_ pero debería volver dentro de poco.

- En ese caso supongo que no habrá problema si la espero_ repuso la mujer en tono jovial caminando hasta el sillón donde anteriormente había estado sentada Star dejándose caer en él completamente relajada_ seguro que puedes darme algo de conversación mientras esperamos.

- Eso depende de sobre que quiera hablar_ contestó Marco masticando una galleta observando la sonrisa amable de Moon.

Esa mujer era…extraña. Siempre sentía gentileza y hasta cierto cariño de parte de ella hacia su persona, pero mientras el rey River le inspiraba confianza. Con la reina no era lo mismo, parecía amable, simpática y maternal…pero había algo que le impedía confiar del todo en ella.

Tal vez no fuera muy lógico, pero Marco Díaz confiaba en sus instintos.

- ¡Oh de nada en particular! _ respondió Moon sirviéndose un canapé cubierto con una pasta de maíz salada_ por ejemplo, podrías decirme que tal te ha parecido tu paseo por el castillo.

- Bastante bien, Star me llevó a conocer muchos lugares diferentes_ el castaño se sirvió algo de jugo para tener el tiempo de buscar que más decir y no sonar cortante. Era la primera vez que hablaba con la madre de Star sin que fuera sobre algo puntual_ la Sala de armas, por ejemplo, es interesante.

- Sin duda es un sitio interesante_ Moon hizo un gesto desdeñoso con la mano_ pero no lo llamaría divertido precisamente para explorar en tu primer recorrido por el palacio.

- Bueno, la est…Star_ se corrigió el latino a tiempo viendo que el apodo actualmente más cariñoso y bromista que peyorativo podía sonarle mal a la reina_ me llevó a todos los lugares que ella consideraba divertidos.

- No lo dudo_ asintió la reina con una chispa de diversión en sus ojos_ siempre hemos diferido mucho en lo que pensamos que es divertido. Por ejemplo, yo creo que la Lavandería es muy entretenida, no hay nada como combatir contra monstruos mientras tratas de recuperar tu ropa_ la mujer hizo gestos de pelea con las manos imitando sus batallas para sacar sus vestidos de las garras de algún extraño ser.

Marco se atragantó con su bebida al escuchar a la reina llamar semejante lugar "divertido", especialmente con un tipo como Sir Lavabo en él.

- ¡A juzgar por esa reacción supongo que fueron allí! _ exclamó ella con hilaridad_ ¿entonces qué tal está el simpático de Sir Lavabo?

- Si por "simpático" se refiere a un tipo que no deja de gruñir y meterse donde no lo llaman…pues supongo que está más simpático que nunca_ gruño Marco entre dientes.

- Ya veo que no se llevaron demasiado bien, pero no te preocupes, a él le gusta molestar a todo el mundo. Es por eso que desafortunadamente Star le tiene miedo.

Moon apoyó la barbilla en sus manos enguantadas perdiendo la sonrisa jovial y adquiriendo un aire más serio, pero aún relajado decidiendo que era hora de abordar el tema que verdaderamente deseaba.

Creía que ya había formado suficiente conversación para no ser demasiado brusca en preguntar.

- Hablando de Star y de cosas desafortunadas…_comenzó frunciendo el ceño recordando la noche anterior_ me gustaría hacerte una pregunta…

- ¿Cuál? _ Marco alzó una ceja manteniendo una apariencia calmada, pero orando internamente para que la pregunta no tuviera nada que ver con sus sentimientos hacia su mejor amiga.

- ¿Cómo supiste lo que estaba ocurriendo anoche exactamente? ¿Star te envió un mensaje mágico tal vez?...y más que eso... cuando estábamos a la orilla de ese barranco me aseguraste que mi hija se encontraba abajo en el saliente…¿Cómo podías afirmarlo con tanta autoridad?

- Yo..._ Marco se mojó los labios con la punta de la lengua. En realidad él tampoco le encontraba demasiada lógica_ tuve un extraño sueño…allí la vi a ella siendo atacada por Mina en el lugar exacto donde más tarde encontramos su rastro…no sé cómo eso fue posible pero así pasó_ el castaño apretó los puños bajo la mesa intentando arrojar a lo profundo de su mente cualquier reminiscencia de los sentimientos espantosos de miedo, rabia, desesperanza y soledad que había experimentado al pensar en perder a Star_ más tarde lo del barranco…simplemente sabía que ella se encontraba ahí debajo de alguna manera podía…sentirla.

- ¿Te había pasado algo así antes? _ preguntó Moon mirándolo interesada por la información recibida.

El moreno hizo memoria, recordando alguna otra situación similar donde había sentido la presencia de Star sin que ella estuviera allí físicamente.

Y recordó una…era amarga y extremadamente dolorosa…le daban ganas de vomitar de solo pensarlo pero…

Allí en el fondo de sus recuerdos brillaba la imagen de una mariposa blanca aleteando frente a él cuando fue capturado por Toffe, la cual le había dado algo de paz y consuelo en medio del espantoso sufrimiento que tuvo que soportar.

- Una vez…hace tiempo_ susurró débilmente_ cuando fui capturado por Toffe. Creo que Star le habló de eso_ ante la confirmación de la reina el niño prosiguió_ una mariposa mágica llegó al lugar donde estaba recluido…y…sucedió algo similar a lo de anoche.

- Ya veo…_ la mujer asintió frotándose el mentón_ bueno…supongo que pasar tanto tiempo con mi hija siendo expuesto a la magia ha provocado algunos efectos imprevistos, pero útiles sin duda. Con respecto a la mariposa habrá sido una especie de mensaje mágico…o…_Moon se ensimismó un momento pensativa_ una manera de excavar profundo.

- ¿Cómo eso que ella tuvo que hacer para sacarme del armario?

- Pff…_Moon dejó escapar una animada carcajada al recordar esa cómica situación que le contó su hija_ ¡sí exacto, pero idealmente no solemos usar esa habilidad para ayudar a sacar chicos del closet!

El latino arrugó el ceño al pensar en el significado que tendría eso en la Tierra, sonaba casi como si Star lo hubiera ayudado a admitir su homosexualidad…la cual obviamente era inexistente.

De todos modos, no pensaba decirle eso a su interlocutora, según comentarios de la propia Star la mujer gozaba de las buenas bromas a costa de la gente así que no pensaba proporcionarle munición contra sí mismo por nada del mundo.

- Bueno eso es lo que necesitaba saber, tenía mucha curiosidad por preguntártelo_ prosiguió ella_ e idealmente no quería a mi hija presente cuando lo hiciera, sería obligarla a recordar algo muy horrible muy poco tiempo después de que lo viviera.

Marco asintió completamente de acuerdo. Star no necesitaba recordar la experiencia vivida el día anterior, de hecho, era mejor incluso si la olvidaba.

- ¿Nada más que comentarme acerca de este fenómeno mágico entre tú y Star? _ inquirió Moon con aire indiferente sirviéndose algo de leche y echándole tres terrones de azúcar a la taza.

El castaño repasó los eventos, para detectar cualquier cosa extraña…o más extraña de lo que ya era tener sueños donde veías que le estaba ocurriendo a otra persona en ese mismo instante.

Entonces recordó la luz…esa luz rojiza que alumbraba su habitación cuando despertó y a la cual apenas le prestó atención en medio del pánico del momento. La misma luz carmesí que percibió momentáneamente cuando estaba siendo torturado por Toffe.

Realmente no tenía certeza de dónde provenía, pero era sospechosamente similar a la que emitía la Luna Roja esa noche del baile donde él y la princesa estuvieron a punto de besarse.

Él y Star nunca habían vuelto a hablar sobre ese evento, era muy incómodo y les había costado demasiado volver a actuar con normalidad luego de este como para regresar sobre el pantanoso asunto. Debido a que la princesa nunca trató el "quedar unidos bajo la hipnótica luz rubí" como algo importante el chico tampoco se preocupó asumiendo que todo era solo un cuento de viejas cultural y cursi del Inframundo.

Y, de todos modos, aunque no fuera así y ese extraño satélite en serio tuviera algo que ver con la conexión profunda y mágica que compartía con su mejor amiga tenía el presentimiento de que no era buena idea mencionárselo a la reina, después de todo se suponía que llegado el momento la chica se comprometería con alguien elegido por los reyes y cualquier otra relación anterior quedaría en el olvido como algo superficial.

Una unión mágica no era nada superficial.

Marco Díaz desvió la vista de los ojos de la monarca fingiendo seguir pensando mientras untaba algo de mermelada en una tostada hecha a base de harina de maíz. Turbado se dio cuenta de que realmente le preocupaba más el pensamiento del maldito futuro prometido de Star que el estar verdaderamente unido a ella por un extraño ritual mágico.

Nunca había sido demasiado amante de pensar lejos en el futuro así que respecto a los potenciales problemas que pudiera significar tener una relación con la princesa había adoptado el sano pensamiento de ir sorteando obstáculos a medida que llegara a ellos y por ahora el único obstáculo al cual pensaba prestarle atención era al asunto de ser correspondido.

Pero aunque trataba con todas sus fuerzas de olvidar el factor "prometido" existente en la ecuación la verdad era que esa desagradable costumbre de Mewni siempre había estado presente dando vueltas en la parte posterior de su cabeza incluso mucho antes de plantearse la posibilidad de ver a Star como otra cosa que no fuera una amiga.

Ante este hecho sobre la vida romántica de la realeza Butterfly no podía dejar de sentir que un vínculo medio esotérico uniendo su alma a la de Star era casi una pequeña garantía o fortaleza, algo que estaba de su lado y de la…relación que ambos aún no tenían, pero que pensaba conseguir que tuvieran.

Decidiendo que ya había esperado el suficiente tiempo una respuesta la reina volvió a tomar la palabra:

- ¿Y? ¿algo más que comentar? _ interrogó al adolescente ensimismado.

- No, traté de recordar alguna otra cosa, pero nada_ mintiendo con todo descaro sin dejar traslucir ni lo más mínimo el que no estaba siendo sincero el chico peligro mordió relajadamente su tostada dirigiendo la vista hacia la puerta esperando que la oji celeste regresara pronto.

Sus deseos fueron escuchados, en ese instante la puerta se abrió nuevamente dando paso a Star, quien mirando el libro que se había llevado antes de salir aún no se percataba de la presencia de su madre:

- ¡Marco! tal como pensé no hay ningún problema en que te lleves el libro. Por cierto, la Dramaturga parece estar obedeciendo tus instrucciones ella realmente se tomó en serio lo que le dijiste, aunque me da pena la po…

- Entonces tal como pensé fueron a la biblioteca_ comentó la reina amorosamente viendo a su hija por primera vez en todo el día.

- ¡Madre! _ exclamó Star repleta de alegría al ver a Moon, corriendo hacia ella para abrazarse firmemente a su cintura_ ¡me alegra tanto verte! ¡quería saber cómo estabas!

- También estoy feliz de verte calabaza_ murmuró la reina devolviéndole el abrazo_ pero realmente estaba llena de trabajo y quería reunirme contigo cuando pudiera quedarme todo el resto del día a tu lado sin interrupciones.

- Entonces…¿ya no tienes nada más que hacer? _ preguntó la rubia con los ojos brillantes de esperanza.

- No, nada más por hoy_ sonrió Moon achuchando a su hija un poco más.

La princesa sonrió aún más, disfrutando del cariño maternal, al mismo tiempo que Marco al otro lado de la mesa observaba la escena disimuladamente con cierta tristeza: Él nunca había tenido una relación así con ninguno de sus padres…tal vez solo con su madre hace mucho tiempo, cuando era un niño pequeño. Estaba acostumbrado a ello y normalmente no echaba en falta el amor familiar, pero siempre que veía imágenes como la que tenía ahora en frente no podía evitar salir a flote la tristeza profunda que guardaba desde hace mucho, aunque fuera solo por unos segundos.

- Por cierto…_comenzó a decir la princesa percatándose del plato lleno de miguitas que tenía la reina en frente y la taza de té vacía delatando que llevaba allí un buen rato en compañía de Marco_ ¿De que hablaron mientras yo no estaba?

La mujer mayor y el niño se miraron fijamente un segundo recordando su conversación sobre no hacer que Star tuviera que pensar demasiado en lo ocurrido apenas la noche anterior. Ella ahora se veía feliz y relajada, realmente parecía estar bien. Ninguno quería arruinar eso.

- Nada importante querida, solamente le estaba preguntando a tu amigo sobre su recorrido por el palacio.

- Digamos que tu señora madre cree que la Lavandería en divertida_ añadió Marco rodando los ojos.

- ¡No es para nada divertida! _ exclamó la rubia en completo desacuerdo_ ¡Y Sir Lavabo no dejó de incordiarnos ni un segundo!

- ¡Hay que tener sentido del humor con ese hombre cariño! _ rio Moon ante la gravedad de la reacción de ambos chicos_ no hay que tomarse tan a pecho a un empleado algo mal humorado y desubicado_ con un gesto juguetón despeinó el cabello de los dos adolescentes_ si son tan graves para absolutamente todo van a envejecer antes de tiempo niños, créanme, como reina ya sería una vieja si fuera así.

- Pues canas no le faltan_ dijo el latino entre dientes reacomodándose el pelo.

- Estas no son canas, es mi color de cabello natural_ contestó la mujer haciendo gala de una magnifica audición_ y Star deberías aconsejar al chico que si no es un poco más caballeroso no se va a conseguir novia…o al menos no una que valga la pena_ la reina estiró una mano apretando la mejilla del moreno como si de un niño pequeño se tratara_ a las buenas chicas les gustan los chicos amables Marco.

Cuando su rostro fue liberado del agarre, el castaño entrecerró los ojos hacia la peliblanca viéndola ponerse de pie arreglándose el vestido brevemente mientras Star se reía disimuladamente de su incomodidad ante el trato recibido por su madre.

¿Qué carajo les pasaba a todos ese día? ¿acaso el universo estaba conspirando contra él? Honestamente creía que ya había tenido suficiente con el caballero de la lavandería y el monstruo violador del Recolector de pelusa.

- Ahora niños, ¿ya fueron a ver los jardines reales?

- No madre, pensaba llevar a Marco después del Té_ respondió la princesa tomando en brazos a Midnight que al parecer se había cansado de jugar con Arthur.

- Entonces ¿Qué esperamos? Es mejor recorrerlos mientras aún haya luz de día, de noche siguen siendo hermosos, pero no se pueden apreciar los colores en su totalidad_ mencionó Moon guiándolos hacia la puerta, esquivando al sirviente pelirrojo que se estaba poniendo de pie después de estar jugando en el suelo compartiendo su merienda con el monstruo camuflado.

Marco tomó entre sus manos el libro de arte abandonado sobre la mesa donde lo había dejado Star, poniéndoselo bajo el brazo y caminando a una corta distancia tras su mejor amiga y la reina. Arthur lo miró con curiosidad ya que no era necesario que el castaño mantuviera la distancia de tres metros; no era un sirviente.

Pero el chico estaba bien con ello, la rubia sonreía ampliamente hablando animadamente con su madre, no se había olvidado de él claramente debido a las miradas que le dirigía de vez en cuando. Pero aun así era evidente su deseo de conversar con la reina y Marco no tenía deseos de interrumpir esa conversación. Star se veía muy feliz y ambos ya habían estado juntos durante todo el día. No le veía nada de malo el que la chica se centrara más en Moon ahora que ésta finalmente estaba libre de sus deberes reales, su amiga se merecía tener unos momentos madre-hija... donde él no pintaba nada.

Le sonrió tranquilizadoramente a Star cuando ella lo miró con cierto rastro de disculpa en sus grandes ojos azules, haciéndola entender que no estaba preocupado o molesto debido a su falta de participación en la conversación. Sacó su celular dispuesto a activar la cámara para capturar algunas imágenes de los jardines de palacio que pudieran valer la pena para realizar algunos bocetos o ponerlas como fondo en algún dibujo. El latino se sorprendió al ver varios mensajes de texto provenientes de Jackie preguntándole donde estaban él y Star, deseando saber los motivos por los cuales no habían asistido a la escuela.

Marco se limitó a teclear una respuesta sencilla donde contestaba que ambos estaban en Mewni viendo algunos asuntos, no podía decir nada más. Posiblemente deberían discutir con Star sobre cuál sería la excusa que utilizarían para justificar su ausencia de dos días.

Activando la cámara reflexionó sobre lo extraño que era el hecho de que ahora Jackie Lynn Thomas era…una amiga.

Antes de conocer a Star nunca había tenido amigas del sexo opuesto, ya que en parte tenía un enorme problema de confianza con las mujeres debido a sus experiencias pasadas y además las consideraba en su mayoría hechas en serie: un montón de bonitos trofeos con los que pasearse y a la vez vengarse de su maltrato de infancia.

Por eso se había interesado en Jackie hace tiempo: la chica era bonita tenía una linda figura y parecía un atractivo desafío, significamente menos aburrida que las otras niñas. Era más seria y difícil de obtener sin llegar a tener un carácter demasiado malo ni estar completamente fuera de sus límites…o de cualquier otro espécimen masculino puesto sobre la Tierra: como Janna Ordonia.

Pero después de conocer a Star quien le hizo ver las cosas de manera distinta, había desarrollado un cierto compañerismo con Jackie, incluso una amistad no tan fuerte ni profunda como la que lo unía con la princesa…pero el hecho es que era amistad, ya no le interesaba la bailarina de manera romántica, pero innegablemente reconocía que era una buena chica y la apreciaba.

Irónicamente Jackie a quien había perseguido activamente el año anterior ahora se había convertido en su única amiga estrictamente platónica…Janna…sabía que era buena persona, pero mentiría si dijera que la apreciaba y el…estado de no aprecio era mutuo por lo cual no estaba mal.

Era difícil apreciar a alguien que no deja de demostrarte que cree que eres una mierda, vale que se había comportado mal antes, pero a los ojos de la activista parecía no bastar absolutamente nada de lo que hiciera. Sencillamente para Janna él era irredimible.

Se encogió de hombros ante el pensamiento viendo que eso era algo que no se podía arreglar, si la pelinegra no quería reconocerle cualidades no había nada que hacer al respecto.

Apuró el paso hacia la enorme puerta que daba acceso a los jardines seguido de cerca por el joven sirviente pelirrojo, alcanzando a las dos mujeres que los esperaban charlando en la entrada.

Solo esperaba que esos jardines no tuvieran ninguna planta carnívora o potencialmente peligrosa en ellos. Ya había tenido suficiente acción por un día.


Casa de los Díaz 8 PM…

Angie terminó de preparar dos tazas de café gemelas agregándole algo de leche y azúcar al suyo, dejando el de su marido mucho más amargo. Miró la hora en el reloj delatando que eran las ocho en punto de la noche.

Suspiró tomando ambas tazas con cuidado de no quemarse, comenzando a caminar hacia la sala de estar. Habían regresado ambos del trabajo hace una hora y estaban esperando la llegada de los adolescentes para hablar con Marco de inmediato, debido a que después de la experiencia vivida no deseaban esperar más. Star tendría la opción de quedarse a escuchar la conversación o irse si así lo deseaba.

En el sillón del living se encontraba Rafael hojeando un antiguo álbum de fotografías que solía mirar muy seguido, a pesar de lo triste de los recuerdos. Su semblante estaba serio y cada cierto tiempo llevaba la vista al celular donde observaba la hora.

- No te preocupes demasiado _dijo Angie depositando la taza de café en frente del hombre_ Star me mandó un mensaje diciéndome hace media hora que estaban pasando un rato con la reina Moon y que probablemente sus padres se iban a extender un poco con la despedida_ tomó un sorbo de su taza calmadamente_ es algo normal considerando que Star fue la que estuvo más en peligro.

- Sí, puedo entender eso_ asintió el hombre_ yo tampoco desearía separarme de Marco tan pronto después de que algo así pasara.

- Realmente no suena para nada positivo eso de ser de la realeza_ repuso Angie frunciendo el ceño_ primero lo estresada que siempre vemos a Star, después un matrimonio arreglado, recientemente una traidora y ahora la pobre niña ni siquiera puede pasar tiempo con su familia porque el ambiente en su propio hogar no será bueno para ella.

- Tienes razón, no suena como algo agradable, pero ella viene de un mundo diferente al nuestro, literalmente de una dimensión o planeta diferente como prefieras llamarlo_ Rafael miró una de las fotografías del álbum pensativo, antes de agregar_ Star es una buena chica y me agrada mucho, pero si estas amenazas peligrosas que al final acaban colocando en riesgo la vida de Marco continúan tendremos que pedirle que se vaya. Déjame terminar_ el hombre hizo un gesto con la mano cuando su esposa iba a replicar_ no lo digo solo por la seguridad de nuestro hijo sino también por la de ella. Ésta vez Star requirió ser protegida por su madre, en esta casa no tenemos armas y dudo que pudiéramos hacer mucho por ayudar o proteger a la niña si estos hechos de traición…y ataques mágicos se repiten. Al final sería peor para todos que ella permaneciera aquí.

A su pesar la señora Díaz tuvo que asentir. Con el tiempo había llegado a saber que los niños se metieron en algunas escaramuzas con un grupito de busca pleitos bastante débiles de Mewni que tenían la esperanza de robar la varita de la princesa. Pero al final nunca hubo daños graves, heridos o rumores de que en la ciudad ocurriera algo peligroso, así que de una forma bastante lógica compararon estos hechos con una versión más mágica de las peleas con matones de secundaria.

Pero lo ocurrido la noche anterior fue diferente: la chica estuvo realmente en peligro y en su afán por ayudarla Marco también. Se sentían felices claro y orgullosos del actuar del castaño, cualquier persona que realmente apreciara a un amigo no dudaría en ayudarlo en semejante situación de vida o muerte…pero…habían estado muy asustados.

Marco era bueno peleando y aunque no demasiado alto ni musculoso no era débil para un niño de su edad…según los estándares terrestres. Pero un enemigo mágico estaba fuera de lo que él podía manejar. Si la misma princesa se veía superada incluso con su magia innata ¿qué le quedaba a su hijo?

Rafael tenía razón, llegado a un caso extremo la pequeña Star tendría que irse, naturalmente ella y Marco podrían seguir en contacto pero…tendría que regresar a su dimensión.

- Aunque tengas un punto, no podemos decirle eso hoy_ dijo la mujer con cierta autoridad_ sería algo horrible de nuestra parte comenzar con esa charla antes siquiera de que sea necesaria. Especialmente después de lo que le pasó.

- Tienes razón…ya tendremos suficiente hoy con hablar con Marco…no sabemos como le va a afectar eso…_ el hombre pasó una mano delicadamente sobre una fotografía donde dos adolescentes sonreían a la cámara, ambos niños casi idénticos: gemelos.

El matrimonio había charlado largo y tendido sobre que significaría realmente esa conversación. Estaba claro que sin importar nada el adolescente ya había decidido lo que amaba hacer y su personalidad estaba bien definida. Ya no podían querer seguir empujándolo hacia donde ellos desearan porque el chico jamás se iba a dejar, especialmente porque aunque les doliera admitirlo lo habían lastimado demasiado precisamente tratando de "guiarlo" y...protegerlo.

Sin embargo, Marco aún era un niño; un chico sin disciplina ni ganas de escuchar a nadie, por lo tanto era innegable que requería de cierta guía y control. Después de haber mantenido una conversación durante el día finalmente habían decidido que hacer. Necesitaban un equilibrio. Como familia no podían continuar lastimando a su hijo, pero tampoco podían dejar de ejercer su labor como padres.

El matrimonio tomó sendos sorbos de café esperando pacientemente la pronta llegada de ambos niños.

Finalmente, en el segundo piso de la casa se escuchó el sonido de unas tijeras dimensionales rasgando el tejido de la realidad.


Minutos antes... castillo de Mewni…

- Adiós Midnight, sé un buen chico mientras no estoy_ susurró la princesa acariciando por última vez a su gato ya completamente cambiada de ropa para lucir más como su yo normal en la Tierra y menos como una princesa.

El gato ronroneó felizmente, lamiendo sus dedos aceptando que la chica tenía que irse, al lado Arthur miró la escena con una sonrisita amable y entretenida al percatarse de que Marco se mantenía lo más lejos posible del felino, aunque este no le causara el menor estornudo.

- Arthur, tu pareces llevarte muy bien con él_ repuso Star mirando al sirviente pelirrojo quien había estado entreteniendo a su normalmente arisca mascota gran parte del día. No se había dado cuenta de esto cuando aún vivía en el castillo ya que ella pasaba mucho tiempo con su gato y al chico no lo veía nunca en ningún otro lugar que no fuera la biblioteca.

Tal vez en verdad nunca le había prestado demasiada atención sencillamente, lo cual la entristecía. Arthur parecía alguien amable y muy dulce, durante toda la jornada no fue molesto tenerlo cerca vigilándola a ella y a Marco ni un segundo…además parecía respetarla de manera genuina.

- Cuídalo por mí_ dijo la chica refiriéndose a Midnight_ no quiero que se sienta solo.

Él asintió obedientemente pensando con cierta tristeza que irónicamente ahora que la princesa ya no vivía en Mewni Shade podía relajarse más sobre su actuación de mascota y pasar más tiempo deambulando por el palacio ya que la oji celeste no lo buscaría constantemente.

- Tú también Arthur, espero que estés bien y…_ la niña bajó la voz_ tal vez sea demasiado pedir, pero no menciones…lo que ocurrió con Marco esta mañana, por favor, en la Tierra es completamente normal el contacto físico entre amigos solo...olvidé un momento donde estaba.

El pelirrojo anotó algo en su fiel libreta mostrándole el mensaje escrito:

- "No se preocupe princesa, no lo mencionaré. Considero que a veces las personas de palacio son demasiado chismosas, cada cual debería encargarse de su propia vida como piensa Sir Lavabo"

- Gracias_ contestó ella con sinceridad dándose media vuelta a continuación y alejándose hacia sus padres que la esperaban para darle el último adiós antes de volver a la Tierra.

Marco se acercó hasta el pelirrojo solo dirigiéndole una breve mirada al gato…no es que le desagradara específicamente ya que ese animal no le provocaba alergia como los gatos terrestres…pero esos ojos amarillos que poseía... cada vez que los miraba era como si el gato lo entendiera y pensara, como si ese gato fuera inteligente.

Escalofriante definitivamente, pero no le iba a comentar eso a su mejor amiga acerca de su preciado animal.

- Bueno zanahorio hasta aquí llegó mi visita_ le tendió una mano al sirviente quien tímidamente la estrechó con un apretón no demasiado fuerte_ fue…bueno conocerte, eres uno de los pocos tipos decentes que hay en este castillo, por lo que veo.

Arthur asintió con una agradable sonrisa pasándole una nota a Marco:

- "También fue bueno conocerlo, me alegra saber que la princesa Star tiene a alguien que la quiere tanto…aunque creo que a causa de usted la Dramaturga tardará un tiempo en recuperarse"

Ambos se miraron antes de estallar en carcajadas recordando lo que pasó en la biblioteca esa misma tarde. La risa de Arthur era silenciosa...como su voz inexistente.

Cerciorándose de que su princesa no lo estaba observando el latino abrió el libro que había estado leyendo durante la hora del té en una página previamente marcada:

- Oye zanahorio…tengo, un favor que pedirte_ elevó la mirada viendo al oji azul observarlo con sumo interés y extrañeza_ ¿conoces a alguien que…elabore estás cosas? _ preguntó enseñándole un determinado objeto en la página_ o...que pueda enseñarme a hacerlas.

El sirviente se frotó la barbilla pensativo, hasta que abrió los ojos asintiendo con alegría:

- "Yo no, pero la Dramaturga real sí. Ella suele visitar los sitios donde se venden esos objetos muy seguido. Supongo que espera que su prometido le desee obsequiar algo así pronto…si no se cumple lo que usted le dijo…sobre…infidelidad. Podría averiguarlo con ella y luego llevarlo a usted".

- Si en serio haces eso, te deberé una grande_ respondió Marco palmeando la espalda del sirviente amistosamente_ ¿cómo hago para contactarme contigo?

- "Venga a inicios de la próxima semana y aparezca cerca de la biblioteca a las cinco de la tarde, saldré de allí a esa hora a comer y podremos vernos"

El latino asintió conforme con el plan, pensando desde ya como sacar las tijeras de Star sin que ella lo notara, no sería una sorpresa si se enteraba de lo que estaba haciendo.

A la par con esta conversación a unos pocos pasos de los hombres la princesa de Mewni le daba un fuerte abrazo a su padre para a continuación abrazar igual de fuerte a su querida madre:

- Cuídate mucho calabaza_ dijo el rey acariciándole la mejilla a su hija_ espero que nos podamos ver pronto nuevamente, me esforzaré para poder irte a visitar en poco tiempo y conseguirte algún libro interesante para dártelo cuando vaya.

- ¡Yo también querida! _ lloró Moon apretujando a la niña nuevamente_ me será mucho más difícil que ha tu padre, pero lo intentaré, realmente te extrañamos, pero estamos felices de que te diviertas en la Tierra.

- También los extraño…cuando lo sucedido con Mina haya pasado procuraré venir a visitarlos nuevamente_ repuso dulcemente mirando a sus padres_ pero sin duda la paso realmente bien en la Tierra, tengo amigas y Marco siempre es muy divertido_ la rubia rió para sus adentros pensando en que sin duda Marco era una fuente inagotable de diversión…e irritación de vez en cuando_ además es bastante relajante entrenar magia allí, Glossaryck ha desarrollado un amor especial por el pudin.

- Sí, me di cuenta cuando fui a hablar con los Díaz_ dijo River pensando en lo raro que era ver al serio espíritu del libro obsesionado con un dulce terrestre.

La reina miró la hora en el elegante reloj que colgaba de la pared del pasillo:

- Star, cariño creo que es hora de ambos regresen, los Díaz podrían preocuparse. Ellos no parecen ser demasiado relajados por lo que me contó tu padre _ la reina se encogió de hombros al pensar en la descripción de Rafael, ella jamás podría haberse casado con un hombre así.

- ¡Porque no lo son! Cielos, realmente no podemos demorarnos más, de seguro han estado intranquilos todo el día_ suspiró Star con cierta culpabilidad. Se giró hacia su mejor amigo quien estaba cuchicheando algo con Arthur…ellos parecían llevarse bien, aunque, por lo visto realmente Arthur era una persona fácil de llevar _ ¡Marco ven, tenemos que irnos!

El moreno escuchando la voz de su amiga se despidió del pelirrojo rápidamente asegurándole que volvería a saber de él pronto, al gato de la princesa solo le dirigió una pequeña mirada entrecerrando los ojos tratando de descubrir que era lo que tenía ese animal que lo hacía ser tan sospechoso. Pero por supuesto no encontró nada que justificara la paranoia: era solo un gato.

Marco se acercó hacia la princesa quien ya tenía abierto el portal deteniéndose frente a los reyes para darles el adiós.

- Cuídate muchacho, es probable que vaya a visitar tu casa pronto, dale mis saludos a tus encantadores padres_ dijo River estrechando la mano del niño con solemnidad_ y gracias nuevamente por ayudar a Star.

- Mi marido tiene razón, realmente hubiera deseado poder darme cuenta antes de las autenticas intenciones de Mina_ replicó la reina empuñando sus delicadas manos_ pero muchas gracias Marco, no sé que le habría pasado a Star si no me hubieras avisado_ la mujer miró a su hija con cariño_ es muy bueno saber que ella tiene un amigo leal en la Tierra para cuidarla.

- Me habría gustado hacer más _ murmuró recordando la imagen dañada de la niña cuando la encontró la noche anterior: helada, sangrando y muy lastimada.

Habría deseado poder impedir que le ocurriera aquello.

- Oh pequeño_ la reina de Mewni se agachó para abrazar al chico y despeinarlo levemente dándole unas palmaditas en la cabeza_ no es como si pudieras haber hecho más, estaba fuera de tus posibilidades, enemigos como Mina no es algo que un humano pueda enfrentar. Ella era otra cosa completamente diferente a cualquier monstruo con el que hayas ayudado a Star antes.

El latino frunció el ceño confuso por esa frase, parecía como si la mujer estuviera tratando de consolarlo y al mismo tiempo le hablara de manera condescendiente de la misma manera en que las personas son amables con aquellos que consideran inferiores.

Era molesto, muy molesto, especialmente porque sabía que a la vez era completamente cierto: No había nada que él hubiera podido hacer contra Mina para proteger a Star.

- Es hora de irnos_ la voz amable de Star se hizo oír a su lado sobresaltándolo levemente con la presión suave que sintió en la mano cuando ella enredó los dedos en los de él.

- Claro_ respondió todavía ausente dentro de su cabeza frustrado porque por más que le daba vuelta a todo no encontraba una manera en que alguien carente de magia podría enfrentar a alguien que si la tuviera, sin importar si se volvía más fuerte físicamente…jamás podría ser una verdadera ayuda para su princesa cuando se enfrentaran a la magia.

Llevando al latino con ella Star camino hacia el portal agitando la mano libre para darle el último adiós a su familia antes de sumergirse dentro de la rotura espacial.

Marco reaccionó cuando percibió su cuerpo atravesando el portal con la sensación de estar pasando a través de una pared de agua…solo que sin mojarse.

En unos pocos pasos ya estaban de regreso en el segundo piso de la casa de los Díaz con el portal cerrándose silenciosamente a sus espaldas. El pasillo estaba oscuro, pero se podían ver las luces encendidas en el primer piso junto al leve ruido de la televisión encendida, probablemente en las noticias que Rafael veía a esa hora.

- ¿Es raro si digo que siento como si no hubiera estado aquí en semanas? _ preguntó el chico peligro observando el pasillo y la puerta que daba a su habitación.

- No, no lo es. Me siento de la misma forma_ contestó Star suspirando_ es extraño, teniendo en cuenta que apenas salí de aquí ayer en la noche.

La princesa percibió como la mano de Marco oprimía la de ella con más fuerza que antes y su cuerpo se ponía tenso al mencionar la noche anterior.

No podía evitar revivir toda la angustia y el miedo que experimentó al ver que su mejor amiga no se encontraba por ninguna parte, como le había gritado en sueños cuando la vio lastimada…

Era la segunda vez que estaba a punto de perderla.

Antes de que se diera cuenta la estaba abrazando, pasando los brazos alrededor la estrecha cintura de la chica y apoyando la barbilla sobre su cabello rubio y sedoso incapaz de evitar enterrar la nariz en él segundos después para sentir el aroma a rosas blancas que desprendía.

Capaz de percibir las emociones de su amigo a través de aquel abrazo, la princesa se lo devolvió rodeando el torso del niño y apoyando la frente contra su pecho en la polera de algodón que vestía bajo la sudadera negra.

- ¿Sabes? _ susurró Star ladeando la cabeza logrando escuchar los latidos acelerados del corazón del chico, pero sin tener muy claro por que parecía tan alterado_ si no hubiera escuchado tu voz ayer en el bosque cuando Mina logró acorralarme…probablemente ella se habría desecho de mí allí mismo.

- No sé como conseguí hacer eso…que me escucharas_ contestó el castaño luchando contra su voz temblorosa y las odiosas mariposas revoloteando en su estómago_ pero…no iba a dejar que desaparecieras así.

No pudiendo ser más elocuente con las palabras la oprimió contra él con mas fuerza, tratando de ahogar los pensamientos que se le venían a la mente sobre que habría pasado de no poder contactarse con Star, si Mina la hubiera lastimado más…

Si ella hubiera muerto la noche anterior.

- Si eso pasara…mi vida sería una mierda_ una frase pequeña, ni poética ni elegante pero que expresaba claramente como se sentía ante la idea de perderla.

- Bueno…eso es realmente dulce viniendo de ti_ Star soltó una pequeña risita divertida y conmovida a la vez por el comentario tan falto de delicadeza_ yo tampoco podría ser feliz si te pasara algo Marco.

Ella alzó el rostro topándose con la mirada chocolate de su enamoramiento, inusualmente seria como si estuviera pensando o reflexionando algo mientras la miraba. Era extraño, pero al mismo tiempo deseaba que la soltara para dejar de sentirse tan incomoda y consciente de la presión de sus dedos sobre su cintura…y por otro lado...su parte más alocada y salvaje escondida profundamente dentro de su carácter responsable y sensato quería que tirara de ella y la besara, no como el beso simple que fue apenas un roce de labios que compartió con Tom hace tiempo…sino…un beso de verdad, que la dejara sin aire y provocara que las piernas le temblaran.

Sabía que estaba mal y eso solo llevaría al desastre, no era lo correcto ni lo que una princesa adecuada, responsable, consciente de su deber y las tradiciones haría…no era lo que ella haría. Pero no importaba cuanto se lo tratara de repetir en su cabeza, su corazón pensaba lo contrario, solo quería mandar al carajo las reglas y lanzarse hacia el chico actuando como una adolescente sentimental, libre e irresponsable que tenía el derecho de besar a quien quisiera y enamorarse sin preocuparse de deberes o tradiciones.

Tal vez…incluso más que enamorarse.

Sin saberlo el latino estaba pasando por un debate interno muy similar: estaban tan cerca, ella se veía tan hermosa y olía tan bien que lo único que realmente deseaba hacer era acortar los pocos centímetros de distancia que los separaban y robarle un beso de una buena vez, sin fingir que había sido un accidente o que esa no era su intención. Podía salir horriblemente mal, podía asustarla, romper su confianza, incluso podía llevarse un bofetón. Pero el par de ojos azul bebé anclados en los suyos que se veían sospechosamente suplicantes y ansiosos hacían la decisión de hacer lo correcto cada vez más difícil.

Ninguno de los dos sabía si catalogar como buena o mala suerte el hecho de que unos pasos apresurados resonaran en las escaleras en ese preciso instante anunciando que Rafael y Angie Díaz estaban acercándose.


Continuará…ahora mismo…

Este es una especie de "vamos a comerciales" porque el fin de ese párrafo me quedo muy bueno XD, aquí es donde pensaba acabar el cap cuando pregunté. Como ven parece su propio episodio, muchos pensaron que estaría apurando la escritura o algo así, pero no: si pregunté es porque la idea de esperar o subirlo de inmediato eran ambas igualmente buenas.

Para los frustrados porque no dejo que estos dos se besen digamos que mi objetivo es cansar a Marco de que el universo lo interrumpa...(inserte risa malvada)

Ahora sin más preámbulos vamos a la parte dos de este capítulo, la cual tiene nuevo nombre.


Triste Similitud: Parte 1

El único sonido que se escuchaba en la silenciosa estancia era el tic tac del reloj pegado a la pared. La televisión apagada hace mucho tiempo y los periódicos dejados de lado en cuanto el sonido del portal dimensional abriéndose en el piso superior llegó a los oídos del matrimonio.

Las cuatro personas se encontraban sentadas frente a frente; los adultos en dos sillones pequeños que utilizaban normalmente para las visitas y los adolescentes en el gran sofá donde siempre veían películas todos los jueves. Entre ambos dúos había una mesa de madera con cuatro tazas de té humeante y un álbum de fotografías muy viejo que se veía bastante manoseado, como si sus tapas hubieran sido tocadas una y otra vez a través de los años.

Star se removió inquieta al lado de su mejor amigo sintiéndose extraña estando allí: sabía que estaban a punto de hablar algo importante así que no podía dejar de creer que era una intrusa, tal vez se estuviera quedando en esa casa hace casi un año, pero no era familia. ¿De verdad estaba bien que interfiriera, aunque fuera solo con su presencia en un momento intimo?

Irónicamente el ambiente incomodo y silencioso parecía más una reunión diplomática que un momento de unión familiar delatando la triste falta de comunicación que existía en esa casa.

Marco no estaba en mejores condiciones: hace cerca de veinte minutos sus padres subieron corriendo las escaleras para darles la bienvenida.

Angie los abrazó a ambos afectuosamente, gesto que la princesa respondió con gusto y él con unas palmaditas en la espalda de la mujer, tensas e incomodas. Habían pasado demasiados años desde que se abrazara a su madre luego de regresar de la escuela o se sintiera cómodo cerca de cualquiera de sus progenitores ¿Qué se supone que tenía que hacer? ¿actuar como un niño feliz de regresar a casa? Sabía que sus padres se habían preocupado por lo ocurrido, no eran personas descorazonadas o sin alma, pero no le nacía correr hacia ellos y saludarlos con afecto o dado el caso... abrazar a Angie.

Solo…eso no estaba allí.

Rafael viendo que su mujer no planeaba soltarlos había saludado de manera formal pero cálida, manifestando idéntico interés por lo vivido en Mewni. Luego solo vinieron algunos minutos donde las preguntas sobre Mina, la salud de Star, la visita del rey River y el papel del mismo Marco en el rescate fueron protagonistas.

Luego Angie los había guiado a todos hacia los sillones diciendo que necesitaban conversar.

Y allí estaban ahora en un silencio denso donde se escuchaban las respiraciones y se miraban las caras mutuamente.

La señora Díaz miró a su marido, el hombre tenía la vista baja observando a Marco y al álbum alternativamente, frunciendo el ceño como si buscara las palabras adecuadas para empezar a hablar. El niño estaba en idénticas condiciones, pero conocía a su hijo y sospechaba que consideraba que se debatía entre soltar alguna frase irreverente o esperar calmado en su lugar.

Rafael parecía una estatua, Marco sacudía la pierna rítmicamente aburrido e impaciente hasta que la niña rubia a su lado colocó una mano suavemente sobre su rodilla ejerciendo una diminuta presión para que dejara de hacerlo antes de regresar la mano elegantemente a su regazo llevando la otra hacia la taza de té y tomar un sorbo.

El gesto no pasó desapercibido para la mujer quien levantó una ceja viendo todo el cuadro: su esposo no sabía como comunicarse con su hijo, el chico no estaba mejor, pero se notaba a simple vista que nadie abriría la boca a menos que ella hiciera algo al respecto y Star…Star acababa de demostrar con un sencillo lenguaje corporal que entre ella y su hijo existía más intimidad física y emocional de la que querían dejar ver.

La castaña agitó levemente los rizos suspirando para sus adentros: un problema a la vez.

- Star, querida_ comenzó con una sonrisa amable inclinándose en su asiento_ sé que ya te lo dije antes, pero estamos realmente felices de que te encuentres sana y salva. Estábamos muy preocupados y solo queríamos que esa horrible mujer pagara por lo que hizo, no sabes el alivio que sentimos cuando tu padre vino a vernos.

- Gracias señora Díaz_ contestó la niña tensándose momentáneamente ante la mención de Mina, pero recuperando su máscara sonriente segundos después_ pero no estaría aquí sin Marco, él fue quien le avisó a mi madre.

- Lo sabemos_ repuso la mujer con voz suave dirigiendo la mirada a su hijo quien en ese instante estiraba la mano hacia su propia taza quemándose al no tener cuidado_ y estamos muy orgullosos por eso ¿no es así Rafael?

Tanto Marco como su padre se sobresaltaron al mismo tiempo, los dos tratando de alcanzar la taza de té correspondiente soltando una maldición cuando se quemaron.

- ¿Qué? _ preguntaron a la vez frunciendo el ceño mirando a Angie.

- Que ambos estamos muy orgullosos de Marco por haber sido tan valiente y ayudar a Star ¿no es así cariño? _ demandó la mujer observando a Rafael con sus penetrantes ojos verdes.

- ¿En serio lo están? _ dijo Marco alzando una ceja. De alguna manera había llegado a creer que en casa lo esperaba una regañina sobre su falta de juicio o sobre cual debiera haber sido su proceder antes de despertarse como loco llamando a la reina y largándose con ella a buscar a Star en plena noche. De hecho, tenía algunas respuestas listas por si acaso_ ¿no van a chillarme?

- No veo porque tendríamos que hacerlo_ repuso su padre calmadamente mirándolo con cierta suavidad_ actuaste correctamente y fuiste muy valiente. Muchas personas dicen querer a sus amigos o estar dispuestos a hacer lo que sea por ellos, pero llegado el momento no lo hacen, nos sentimos orgullosos de que no seas así.

- Oh, vaya es bueno saber que todo lo que tengo que hacer para que se sientan orgullosos es arriesgar mi vida por una buena causa. Realmente lo habría hecho antes si hubiera sabido que era lo único que necesitaba para que dejaran de mirarme como si fuera una mierda andante_ contestó el niño con acidez.

Sintió la mirada punzante de la oji celeste a su lado quien obviamente estaba tratando de transmitirle que intentara ser civilizado, pero no podía ¿de verdad sus estúpidos progenitores pensaban que se iba a sentir feliz por escuchar algo como eso? Durante años era lo único que había querido escuchar: que estaban orgullosos de él. Pero nunca nada fue suficiente, si es esforzaba para ser el hijo que ellos querían lo hacían sentir mediocre, si decidía ser su propia persona y hacer lo que le gustaba estaban decepcionados, si aprendía a defenderse de los matones que lo molestaban entonces era problemático, si no hacía nada para defenderse en ese caso le recomendaban hablar con el maestro sin ver que eso no servía para nada.

El hecho de que ahora le vinieran con esa frase era una completa burla, como algo que realmente has estado esperando por mucho tiempo y cuando lo obtienes no estás en absoluto feliz con ello.

Angie bajó la vista hacia sus pies, tragándose algunas lágrimas que sentía estaban a punto de escapar: no solo el chico demostró claramente que no quería verlos cuando cayó en el hospital, sino que ahora ni siquiera se sentía feliz con un alago de su familia.

Habían querido cuidar a Marco, protegerlo y ayudarlo... evitar que acabará como él, pero lo hicieron miserable en el proceso.

- Tienes razón en sentirte así_ dijo ella con una sonrisa triste, sorprendiendo a Star y al castaño quienes esperaban una respuesta airada_ es comprensible…nos hemos dado cuenta de que hicimos muchas cosas mal Marco. Pero de todos modos queríamos que supieras lo que pensamos.

- Bien…me alegra que estemos de acuerdo en algo_ el latino no sabía que responder ante eso, normalmente solo le gritarían para que los respetara o Rafael lo observaría de esa manera extraña entre decepción, enojo y miedo que nunca supo de donde venía ni porque estaba allí…y Angie…ella solo lloraría.

Star tomó otro sorbo de su té, sintiéndose espantosamente dividida. Entendía a las tres personas sentadas en esa sala: el dolor de Marco y el dolor de sus padres, sabía que todos habían cometido errores y que la falta de esfuerzo para tranzar y entenderse entre ellos no era culpa de un solo lado. Tal vez al inicio los mismos señores Díaz alejaron a Marco del peor modo, pero el chico adoptó una actitud que después no ayudo a revertir eso.

Siempre había querido que la familia hablara, pero ahora era realmente difícil saber si saldría bien, Marco tenía su corazón bajo llave impidiendo que ninguno de sus padres entrara en él y ellos habían acumulado demasiados errores como para poder acercarse a él fácilmente a esta altura.

Realmente todo sería más fácil si los Díaz fueran como su propia familia, ellos siempre hablaban libremente y tenían una excelente comunicación…al menos…la mayoría del tiempo.

- Como dijo Angie, entendemos tus motivos para…estar molesto_ murmuró Rafael tratando de no dejar todo el peso sobre su esposa: nunca fue bueno hablando de sus sentimientos, nunca fue un gran orador…al menos eso tenía en común con Marco_ pero todo lo que hicimos fue…porque pensábamos que te estábamos protegiendo…y también…_bajo la cabeza suspirando_ porque…porque no queríamos perderte.

- De que están…_ Marco estaba confundido, ¿acaso todo el problema de sus padres no era solo sobre las expectativas? ¿la frustración de Angie por quedarse en casa cuidándolo porque Rafael no tenía para pagar una niñera? ¿la decepción porque no fuera un genio como ellos? ¡¿qué mierda estaba pasando allí?! _ a que se refieren….

El matrimonio se miró en silencio, Rafael trató se alargar la mano hacia el álbum, pero estas temblaban con nerviosismo, Angie se apresuró a hacerlo por él extrayendo de las páginas del libro tres fotografías que a continuación le tendió a los niños.

Extrañado y completamente desconcertado Marco las tomó: él nunca había visto ese álbum y a juzgar por como se veía era bastante viejo.

Star descansó las manos en el regazo con la taza llena de la infusión caliente estirando el cuello para mirar las imágenes.

- Tal vez el mirar estas fotografías sea la mejor manera de comenzar…_ dijo la mujer mordiéndose el labio, viendo como los ojos de su hijo se enfocaban en la primera foto. Realmente era la mejor manera de comenzar... ni ella ni Rafael sabían exactamente cómo hacerlo y una imagen suele explicar más que mil palabras.

La primera captura tenía en ella a dos jóvenes abrazados: la chica de cabello corto y rizado apenas algo más largo que como lo llevaba Angie en la actualidad. Ya desde su juventud mostraba una manera conservadora de vestir: falda hasta la rodilla, una blusa blanca y chalas de medio tacón tomando un pesado libro que Marco podría apostar era de ciencias. Por la espalda la abrazaba un joven que sin duda era Rafael…su rostro era idéntico al actual solo que mucho más joven, relajado y un poco más delgado.

Pero eso no era lo extraño.

Rafael llevaba el cabello largo y desordenado, sus ropas eran relajadas y contrarias a las de Angie: no había camisas, ni pantalones formales, ni apariencia impecable como la que lucía actualmente, incluso la princesa alcanzó a distinguir algunos piercings en ambas orejas.

- No lo puedo creer_ bufó Marco entre dientes_ te dedicaste a darme un discurso enorme cuando me hice los míos y resulta que de joven también tenías.

- Sigue mirando las fotos Marco_ suspiró el hombre tristemente, no reaccionando ni lo más mínimo ante el aparente descubrimiento del adolescente.

- Marco…tienen la misma sonrisa_ repuso Star divertida apuntando a la vieja fotografía: la sonrisa ladeada, divertida, confiada y algo engreída de Marco era la misma que exhibía el joven que abrazaba a Angie por detrás en la imagen…incluso tenía el mismo hoyuelo.

La princesa frunció el ceño tratando de recordar si alguna vez había visto esa pequeña marca de belleza en la mejilla de Rafael…no lo recordaba, aunque a decir verdad el hombre sonreía muy poco y por lo visto no con la misma confianza de antaño.

Marco pasó a la siguiente fotografía decidiendo que ya no había nada más que mirar en la anterior. Allí estaba otra vez la misma pareja: Angie besaba entusiasmada la mejilla de su novio mientras el joven la abrazaba y hacía un gesto de paz hacia la cámara, al lado de ambos una joven bajita de cabello miel rodaba los ojos con un gesto entre cansado y cariñoso.

Lo más extraño eran las letras garabateadas con lápiz al pie de la fotografía: una letra pulcra y ordenada que tanto a Star como a su amigo le pareció familiar.

"Hombre no puedo creer que me hayas hecho tomar esta foto, sabes que yo también quería salir ¿no?...me vengaré alguna vez, pero de todos modos felicidades por ganar el concurso"

La oji celeste señaló sorprendida las letras grabadas en piedra en el edificio que estaba a las espaldas del trío.

- ¿Facultad de arte de la universidad de Echo Creek? _ murmuró pensativa…¿Por qué estaban allí? Ni Rafael ni Angie fueron nunca fans del arte….¿tal vez la niña peli miel era estudiante de arte?

- Tienes…¿tienes un maldito diploma de ganador en la mano? _ gruño el castaño mirando directamente a su padre a los ojos.

Toda su puta vida haciéndolo sentir como si dibujar fuera de inútiles y ahora…¿él había sido un maldito ganador de un concurso de arte cuando era joven? Y no solo eso, sino que también tenía casi el mismo estilo de vestir que él, casi como si el mismo Marco fuera un reflejo del pasado.

Angie apretó los ojos esperando el momento cuando el niño pasara a la siguiente fotografía mirando el estado en que se encontraba su esposo.

Rafael miró al niño completamente resignado …probablemente después de esa noche él ya no lo viera de la misma manera:

- Pasa a la siguiente imagen…creo que te responderá muchas dudas.

Lentamente el moreno dejó de lado el papel que tenía en la mano pasando a la última captura de hace tantos años abriendo los ojos de manera desmesurada mientras Star se llevaba una mano a la boca consternada.

Allí había dos hombres jóvenes, uno de ellos era el mismo que el que figuraba anteriormente en las fotografías…pero el otro…

En cuanto lo vieron tanto Marco como la princesa supieron que ese era Rafael Díaz:

El cabello impecable, la camisa bien planchada, el pantalón de tela, la sonrisa tensa y la postura recta…era el mismo hombre con el cual Marco se había criado, el mismo que recibió a la princesa cuando llegó a la Tierra el primer día.

Él no tenía ningún hoyuelo en la mejilla.

- Tu…eres el de la derecha_ graznó Marco mirando a su padre fijamente esperando pacientemente hasta que él asintió_ pero…entonces…quien es…

- Él otro…es mi hermano gemelo_ una lágrima solitaria cayó por la mejilla de Rafael_ él era quien ganó el concurso de arte y a quien vieron en las otras fotografías…en la segunda yo soy el que escribió la nota.

- Antes de que preguntes porque nunca lo has visto…es porque murió hace dieciséis años_ repuso Angie dirigiéndose a su hijo reprimiendo un sollozo_ se llamaba como tú: Marco.

- Pero…él estaba…_ Star se mordió el labio pensando que había sido indiscreta pero incapaz de contener la sorpresa al saber que el joven que salía con Angie no era su marido sino…alguien más…alguien que notoriamente no era solo un amigo.

- ¿Abrazándome? _ contestó la señora Díaz en un tono bajo_ en esa época…_ tomó una respiración antes de continuar_ en ese tiempo…él era mi novio…y lo fue hasta el día de su muerte…

Marco abrió la boca tratando de decir algo, pero sin poder hacerlo. La taza de té se cayó de las manos de Star en ese momento yendo a parar a la alfombra sin romperse, pero volteando todo su contenido sobre la superficie de ésta.

Bastó que Rafael viera la manera en que lo estaba mirando la chica para darse cuenta que ella era demasiado perceptiva…demasiado observadora…mucho más que el niño a su lado.

Después de todo no era de extrañar que se hubiera dado cuenta...ella misma lo había señalado antes.

Ambos tenían la misma sonrisa.

Continuará…

Ahora si…hasta la próxima.

Este es el acuerdo al que llegué con mi persona, publico más de lo que planeaba pero no espero demasiado. Digamos que cuando me di cuenta de que pocas veces se da la ocasión para hacer un cliffhanger tan maravilloso como este…lo sé…lo admito…soy telible.

Y más de alguien está sacando sus antorchas ahora mismo probablemente…XD.

Rebelé la bomba pero la historia de lo que pasó exactamente viene en el prox capítulo porque esto es solo la mitad del asunto, de hecho ni siquiera he ahondado en él y probablemente alguien va a releer última frase un buen rato tratando de entenderla.

Ahora ¿Qué decir de la serie? Me reí de la bufón y Ruberiot casándose pensar que los hice pareja creyendo que la serie haría que se odiaran por siempre…que cosas.

La trama…me encanta…la manera en que manejan el romance…no mucho pero bueno tal vez es solo mi parecer.

Ahora comentarios, aquellos que no se ponen nombre tendrán número para que sepan quienes son:

Guest 1: Templario es independiente al 100%, así que no hay pistas de quienes son los personajes misteriosos aún y no tendrán su propio arco, digamos que aparecerán más adelante junto con la trama misma. Aquí está…algo de los Díaz.

ChopinThoughts: Me hace muy feliz que creas que mis capítulos son emocionantes! Trato de que sean así, pero a veces me sorprende que la gente piense eso cuando lo que hago es más que nada enfocarme en tener una trama sólida.

AdventurerHeart: Arthur es un gran chico y Sir Lavabo me agrada que te guste su estilo jaja es bien rudo el hombre, pero tiene buen corazón. Como ves Marco quiere hacer algo especial por Star…creo que el chico la va a necesitar mucho pronto.

HoshiBlue: Me alegra que te gustara!

allen Vth: Marco era el típico mocoso ligón que sabe distinguir cuando le gusta a una chica. Pero ahora no puede ver que Star se enamoró de él hace tiempo porque precisamente…viven juntos y ella siempre ha sido tímida y nerviosa así que…le cuesta sacar la conclusión correcta. Con Jackie no te preocupes, eso lo abordaré a lo largo de la historia pero tengo pensado muy bien como quiero que actúen los personajes.

Johana: Publiqué lo que tenía y algo más, pero como soy mala lo dejé en un punto interesante y nope…la versión de Bon bon aún queda para eso, de todos modos, el avance que dije no esperará más de unos 10 caps o tal vez menos como mencioné antes.

Ulquihime: A veces es bueno no leer una historia por un tiempo para tener más caps que leer cuando regresas a ella…lamentablemente creo que por ahora solo tienes este cap.

marati2011: Gracias por tu amabilidad, y digamos que se vienen varias cosas…

1203: Amarás más a Marco pronto jejeje y creo que este cap te dará combustible de Moon y River…especialmente en su forma de ver las cosas.

fanatico z: Marco tendrá un arma…pero no una espada las espadas son para personas equilibradas y honorables…Marco tiene cualidades pero creo que más al estilo valiente y temerario XD. Y con Jackie quiero enfocarme más en ella y sus sentimientos como personaje que en cualquier posible relación romántica.

Rex0153: Ya hablamos de esto antes XD mi estimado amigo genio de la ciencia :D, pero seguro que nadie tomará mi fic como modelo de ciencia incluso creo que meteré eso que dices en algún cap donde salga Trixie. Kelly…ella no es para hacerle caso…definitivamente, pero su consejo sobre mantenerse vestido tiene sentido. Y Marco…bueno él es…pues Marco en este AU… de las 5 opciones de decir algo elegirá la más pendeja.

Mari200: ¡Es un honor que te guste tanto mi fic! Y que te dieran risa esas escenas…esa era la idea. Casi morí hoy cuando vi a Ruberiot casándose con la bufón, nunca pensé que ellos se enamorarían en el canon.

Torikami Riuzak: Me alegra que te haya gustado tanto! Y Jackie es un factor importante para mí, quiero que la gente empatice más con ella como persona que con su papel en la historia en cuanto a lo que siente por Marco o a posibles "interferencias" de ella en Starco. Lo demás ya lo hemos hablado por interno…no sé por qué no te imagino nada feliz con el beso Starco canon y tampoco lo estoy la verdad es como que...es todo menos lindo.

Guest 2: No habrá cambios en cuanto a eso…se mantiene lo planeado.

Leti-Neko: Claro que te recuerdo! Y sí todo cambia porque cambian sus personalidades, pero también porque me permito tratar de forma menos suave ciertos temas o ahondar más en ciertos personajes. Y el Starco…por ahora te diré que el primer beso planeo que sea bonito sin sentimientos amargos de que uno esté en una relación en ese entonces.

Dex Cipher: Digamos que hice lo mejor para la trama…no para la audiencia con ese final XD jajaja, pero de todos modos estoy feliz con el resultado de este cap.

Lord Razor: Bueno…esta es la mitad de la bomba, no sé por qué presiento que tienes ganas de perseguirme con una antorcha ahora mismo XD.

Guest: Y esperé un poco y subí el cap…siendo malvada y troll al final…supongo.

Renzott: Hola lector fantasma! Gracias por todas tus amables palabras, al final hice lo que me dejó más contenta a mí, en cierto modo me hace gracia el contraste de que la serie dejó Hype romántico y poder dejar interés aquí por un tema nada que ver con Starco.

YaniiR: Cap 14…vaya aún no llegas a donde comienza el material Starco más pesado…realmente quisiera saber que sentirás en la final de la temp 1 del fic. Gracias por seguirme!

Shaikey: Jajaja aquí tienes el cap nuevo y no, no pienso abandonar la historia muchos de los autores que lo dejan para siempre es porque escriben como diversión o porque les gusta, pero su pasión es otra cosa o su carrera…mi sueño es ser escritora o guionista así que por ello no puedo dejar la historia nunca XD escribir es mi pasión y este fic me hace feliz cada vez que hago un nuevo cap.

Guest 3: Al final recibí opiniones dispares así que lo subí pero dejando un final un tanto…interesante.

Guest 4: Gracias! una de las cosas que me encanta es que es un desafío que el Starco aquí se sienta como amigos realmente y sea agradable porque no son como el canon, ellos no tienen demasiados intereses en común y empezaron muy mal jajaja espero te guste este cap.

VapStar: Esta historia será continuada hasta el final! Que probablemente sea tiempo después que el de la serie considerando que vamos en la temp 2 y la serie camino a la 4 XD. Realmente me alegra que ames tanto mi historia.

Mundylfary: Bueno, al final llegué a un acuerdo con mi deseo de publicar, hacer felices a mis lectores y seguir con la trama…solo que presiento que algunos que vinieron a relajarse leyendo mi fic luego del cap de esta semana…se caerán de su silla.

Nos vemos en la próxima publicación, la U es demandante pero realmente odio desaparecer por un mes así que lo que prometo es que contra viento y marea trataré de tener un capítulo o dos cada mes como mínimo.

Y no, no se trata de que me sienta presionada ni nada por el estilo solo que adoro escribir y me desespero cuando no hago algo que me gusta por mucho tiempo.

Viendo como aumentan mis seguidores literalmente me desmayaré si llego a los 200 wow!

Saludos a todos!