¡Y finalmente después de otros 84 años tenemos la continuación de la historia! Quiero agradecer a mi amigo autor prolífico en esta página por darme la idea para el chantaje que le hace Shade a los sirvientes al decirme que al ser un gato que deambula por palacio seguro sabía muchas cosas.

Espero que les guste este capítulo, ahora que tuvimos un arco donde pasaron muchas cosas y trama pesada viene la hora de tratar un poco con los líos de amor y el mundo adolescente. ¿Marco de verdad será capaz de armar algún buen plan? XD

De paso ¿recuerdan el collar de madera en forma de mariposa que apareció en el capítulo anterior cuando Star guardo la carta de Marco? sí, ya sé que todos al final se quedaron con el beso Starco XD pero recuerden ese collar para el futuro.

Alerta de sueños fumados que no sabrán que se tomó esta autora. Este capítulo también tiene muchos diálogos y se revela una de las razones de porque Janna es tan amarga a veces con los chicos. Por lo demás se vienen dos capítulos muy tranquilos llenos de cosas dulces.

Star vs las fuerzas del mal pertenece a Daron Nefcy y a Disney.

Una mañana normal

En algún lugar de la dimensión de los sueños…

Star Butterfly de veinticinco años se miró en el espejo que llevaba en su bolso de mano asegurándose de que su maquillaje estuviera impecable como correspondía a una princesa. Hace mucho tiempo que no veía a sus amigos de la Tierra no contactándose con ellos más allá que por medio de cartas o por algunos correos electrónicos o las redes sociales, de no ser porque se aseguró una manera de mantener una conexión a internet para contactarse con ellos se habría quedado sin contacto alguno completamente olvidada.

Si es que no lo estaba ya…

Después de la graduación a los dieciocho todos parecieron seguir con sus vidas y se distanciaron de ella…incluido Marco quien fuera su mejor amigo cuando tenían catorce, pero con el tiempo se fue alejando por comenzar a considerarla demasiado sosa y aburrida.

Lo mismo que Janna y Jackie…

Tal vez no debería haber ido a esa reunión, pero…tenía curiosidad quería verlos a todos en persona después de tanto tiempo…al fin y al cabo había sido eliminada de todos los grupos de Facebook recientemente, bloqueada e ignorada por el internet desde hace cuatro meses atrás. De verdad ni siquiera sabía que estaba haciendo aquí, trató de razonar, pero su mente se sentía confusa…extrañamente confusa…pero aún podía dar la vuelta ¿no? habría sido realmente malo si ya hubiera entrado a…

Antes de darse cuenta se vio a si misma en medio de la fiesta de ex alumnos completamente sola parada en el centro.

Tendría que preguntarse como pudo pasar eso, pero en ese instante consideraba de mayor importancia encontrar a alguien con quien hablar para no seguir dando pena.

Extrañada vio que en la fiesta solo había mujeres y ni un solo chico ¿Qué habría pasado? ¿Dónde estaban Alfonzo, Ferguson. Justin y todos los demás?

¿Dónde estaba Marco? tenía curiosidad por saber que había sido de él en ese tiempo, aunque fuera a lo lejos, ni siquiera podía entender porque su pecho dolía cuando pensaba en el niño, es decir... no se veían hace tanto…y hace más tiempo aún habían dejado de ser amigos.

Todo ya casi rozaba el ridículo especialmente porque aunque se suponía no era una fiesta de disfraces todos estaban vestidos de comida: Brittney Wong era un sushi, a lo lejos Janna una hamburguesa aunque se suponía era vegetariana y Jackie…¿un helado de menta?

¿Por qué ella había olvidado llevar su disfraz?

En el escenario se escuchó un carraspeo demandando atención, todas las invitadas se giraron mirando hacia allí donde estaba Wilfredo el curandero vestido con zapatos de tacón color rojo y un vestido de fiesta.

Espera ¿Qué hacía él allí?

- ¡Ahora el evento que todas han estado esperando! _ dijo con voz emocionada_ ¡LA LLEGADA DE MARCO DÍAZ!

Las puertas del recinto se abrieron de golpe rebelando a un Marco adulto con una polera sin mangas ajustada al cuerpo dejando ver sus abdominales tras la tela, unos pantalones igualmente ajustados con unas botas negras altas. Él se saco las gafas guiñando el ojo hacia el público provocando que toda la audiencia femenina chillara emocionada incluso…¿Janna?

- ¡MARCO AMOR MIO TE AMOOOO! _ chilló ella en una voz extremadamente alta_ ¡CASATE CONMIGO Y TENGAMOS DOSCIENTOS HIJOS!

- ¡He espera! ¡que yo quiero veinte antes! _ gritó Jackie enojada.

Star pestañeó aún mas confusa que antes…si bueno, que Marco al parecer tuviera demasiada auto estima y le gustara lucirse era creíble siempre había tenido tendencia a eso, aunque si era algo decepcionante que no hubiera cambiado para mejor con los años. Su corazón de niña enamorada había esperado algo más.

¿Pero Jackie y Janna babeándose por él hasta ese punto? Eso era demasiado surrealista aún más si contaba que todas las mujeres-comida de allí tenían una actitud similar.

Marco sonrió al escuchar esos gritos chasqueando los dedos y gritando: ¡BEBÉS PARA TODAS NENAS!

Acto seguido todas tenían un bebé en brazos igual a Marco en pequeño…excepto Star quien cada vez estaba más extrañada. Por un segundo pensó que no se supone que los bebés aparecían así de la nada, pero ese pensamiento se borró pasando a sonar completamente lógico en unos pocos segundos.

No contento con tener a todas las chicas de esa habitación a su disposición Marco demando espacio a viva voz para que pasaran sus quinientas novias. Provocando gritos furiosos de todas.

Excepto de cierta rubia que estaba indignada por el comportamiento de su ex amigo.

- ¡Marco Díaz! _ gritó esperando que él escuchara su tono molesto como en los tiempos donde eran cercanos.

- ¿Pasa algo esparraguito? _ dijo el hombre alzando ambas cejas.

- ¿Espárrago?

La princesa se miró a si misma viendo que su vestido había sido reemplazado por un disfraz de espárrago con un aspecto muy verde y fresco, raro; nunca usó su magia.

Negándose a dejarse distraer encaró nuevamente a Marco:

- ¡Escúchame Marco! ¡es cierto que no sabemos uno del otro hace mucho tiempo, pero aún así es mi deber como tu ex mejor amiga decirte que engañar a todas estas mujeres aquí dentro con otras quinientas está mal!

- De hecho…las quinientas son las oficiales estas son las otras

- ¡PUES NO ENGAÑES A TUS QUINIENTAS NOVIAS! ¡PARA EMPEZAR DEBERÍAS TENER SOLO UNA!

- ¿Eh? ¿una? _ Marco la miró como si hubiera dicho algo espantoso_ ¿me estas diciendo que debo besar a una sola chica quinientas veces?

- Bueno, tu decides cuanto quieres besar a tu novia_ repuso ella sonrojándose un poco_ pero el asunto es que no deberías tener a todas peleando por ti.

- Ah ya dices eso porque estás celosa…_ resopló él con hastió.

- ¿Celosa? ¡no estoy celosa! Bueno…es cierto que solía estar enamorada de ti, pero lo de nosotros era imposible así que me casé con…

- Rich Pigeon lo sé_ Marco señaló hacia la esquina donde el ave con piernas le hizo un saludo con el ala_ y después de que te dejó te casaste con Tom.

- ¿Tom? _ asustada la chica echó un vistazo alrededor de la sala topándose con el príncipe del inframundo al fondo moviendo ambas cejas de forma sugerente hacia ella mientras tras él unos rayos caían del cielo_ oh no…

- Oh si, ese es tu marido_ se burló el castaño tras ella_ pero me alegra que nunca pasara nada entre nosotros, eras demasiado fea para mí y para colmo mal vestida. Quiero decir mírate ni siquiera trajiste un tutú.

- ¡Nadie tiene tutú, todos están vestidos de comida! _ alzó la voz enojada por la irreverencia.

- ¿Ah no?

Al apuntar con los dedos índices hacia abajo para que observara la rubia abrió los ojos sorprendida al ver que el moreno estaba usando un tutú color rosa muy abultado.

- Todos estamos usando uno, incluso tu ahora.

- ¿No era que hace un segundo yo no tenía uno? _ contestó ella alzando una ceja rubia antes de mirarse a si misma cerciorándose que en efecto ahora llevaba un tutú igual al de Marco sobre el traje de pepino_ esto es demasiado ridículo…realmente no puede estar pasando…¡debe ser solo un sueño!_ concluyó Star finalmente al razonar que todos actuaban demasiado raro y que según recordaba ella apenas tenía catorce años hasta hace muy poco tiempo…no... tenia que ser un sueño.

- Si, tienes razón_ asintió el apuesto hombre de tutú con la cabeza_ la vida real está allí.

Señaló con el dedo un punto a lo lejos hacia donde se dirigieron los azules orbes de la princesa encontrándose con un altar de bodas adornado completamente con rosas blancas y cintas rosadas sobre el cual estaba parado el Marco de catorce años con un smoking blanco de novio mirando amorosamente a la novia que tenía frente a él una chica delgada de largo cabello rubio que era…

¡¿LOUISE PARKER?!

- ¡Marco no te cases con ella! _ la princesa trataba de hacerse oír en medio del ruido reinante que impedía que su voz llegara hasta su mejor amigo antes de que cometiera un enorme error_ ¡no puedes casarte con ella! ¡ella no te quiere y te hizo mucho daño! ¡MARCO NO!


Abrió los ojos sobresaltada y desorientada tratando de ubicarse donde estaba mirando el techo de la habitación mientras su mente se ordenaba poco a poco.

Estaba en casa de los Díaz, ella no tenía veinticinco años sino catorce, tampoco sus amigos se habían olvidado de ella ni Marco tenía quinientas novias.

Suspiró agradecida de que todo solo fuera un estúpido sueño…todo estaba en orden.

O al menos tan en orden como podía estar cuando ella se encontraba acostada en la cama del chico quien aún roncaba a pierna suelta y el comunicador en la mesita de noche marcaba que apenas quedaban tres minutos para que sonara su primera alarma del día: la que le indicaba que era hora de regresar a su habitación y dejar a Marco solo porque en una hora más los señores Díaz se levantarían y podrían llegar a descubrirla si pasaban a mirar que tal estaba su hijo.

O incluso podría descubrirla el mismo Marco.

La faz dormida de su compañero le recordó el posible motivo por el que había tenido semejante joya de sueño; El día anterior cuando regresaban de la escuela habían pasado frente a una cafetería y en cuanto ella mencionó que el nuevo Frappuccino se veía lindo y delicioso con ese aspecto colorido Marco había entrado a la tienda para conseguir dos de esas maravillas azucaradas que terminaron camino a casa.

Realmente no importaba si trataba de comportarse un poco más distante con él o alejarlo de su cabeza al final el castaño siempre encontraba la manera de hacerse presente en sus pensamientos y retroceder cualquiera de sus intentos para enterrar el amor que le tenía. Todo lo que podía hacer era seguir intentando.

Se talló los ojos obligándose a reflexionar sobre algo más alegre como la inconveniencia de tomar cosas demasiado azucaradas que después provocaban pesadillas extrañas por la noche donde tus temores e inseguridades se mezclaban con ridiculeces y tu espíritu goloso interno.

Iría a dormir la hora que restaba antes de tener que despertar oficialmente y esperaba lograra soñar algo mucho más agradable.

Star tomó el comunicador de la mesita junto a las tijeras dimensionales levantándose de la cama sin hacer ruido y regresando a su habitación luego de ponerse las pantuflas no dejando tras de si ningún rastro que pudiera delatarla a su amigo…excepto tal vez su aroma.


Y en algún otro lugar en la dimensión de los sueños…

Marco Díaz no sabia que estaba haciendo en ese lugar. De pie en medio de una carpa blanca vestido con un elegante traje de color negro junto a varias otras personas todos ellos conocidos de la escuela excepto... ¿los reyes de Mewni? ¿qué estaban haciendo allí?

Trató de observar algo a su alrededor que fuera lo suficientemente llamativo o importante como para tener un montón de gente allí de pie como idiotas, pero no veía nada.

Cansado de tratar de adivinar se giró hacia el lado donde estaba Janna mirando hacia el pasillo:

- Pss Ordonia_ susurró el chico con la esperanza de que ella fuera lo suficientemente amable como para no fingir sordera.

Para su suerte ella se giró en el acto mirándolo fijamente con una ceja alzada:

- Que quieres Díaz.

- ¿Qué estamos haciendo todos aquí?

- ¿Lo olvidaste? _ preguntó ella frunciendo el ceño a más no poder _ ¡Es la boda de Star!

- ¡¿QUÉ?! ¡Pero si aquí no hay nada!

- ¿Cómo que nada? _ Janna hizo girar su cabeza con un gesto brusco hacia al frente donde el castaño se encontró con una escena realmente vomitiva.

Star Butterfly su mejor amiga y su chica (sin importar si ella aún no se enteraba) estaba tomada de la mano del tunante mal nacido de Thomas Lucitor el ex que tanto la había lastimado y que había sido el primer chico que le gustó.

Oh y eso no era lo peor…claro que no.

Para completar la escena ambos estaban vestidos de novios. Marco nunca pensó que tendría que ver eso por segunda vez después de su pequeña aventura en la dimensión de los sueños hace tiempo atrás antes de Toffe, Mina y cualquier otra cosa.

Para colmo Star estaba sonriendo al mirar al tipejo frente a ella el cual tenía una expresión altiva y ohh Marco podía apostar que le había lanzado una mirada de reojo hacia su dirección presumiendo que él se estaba casando con la chica.

Maldito.

Pero todavía estaba la cuestión de porque esos dos se estaban casando siquiera…

- ¡¿Alguien me podría explicar que carajo está pasando aquí?! _ demandó el chico alzando la voz señalando el altar blanco donde estaba la pareja.

- SHHH _ le llegó la respuesta de todos los asistentes a la ceremonia.

- ¿Marco? _ sonó la melódica voz de la princesa cuando ella se giró hacia él_ creo que es bastante obvio que me estoy casando con Tom.

- Ya, ese es el asunto. Por que te estás casando con este imbécil.

- Tom no es un imbécil Marco_ contestó ella colocando ambas manos enguantadas en las caderas_ tal vez empezamos con el pie izquierdo en nuestra relación, pero ahora sé que es el amor de mi vida. Nos casaremos viviremos en un ENORME castillo brillante lleno de unicornios y tendremos doscientos hijos.

- A parto natural claro, en Mewni no existen cosas como la cesárea_ completó el demonio tomando de la cintura a su flamante esposa.

- Yo sabía algo distinto_ gruñó el moreno recordando la charla con Star sobre su nacimiento.

- Oh Marco…ya sé lo que pasa_ Star se bajó del escenario levantando su vestido blanco caminando hacia su mejor amigo_ ¿estas triste no? porque mientras yo me caso tu todavía no has podido casarte con Pony head.

- ¡PERO QUE MIERDA STAR! ¡Yo nunca me casaría con esa yegua ninfómana! ¡Lo que no me gusta es que tu no deberías estarte casando con este imbécil!

- Repito que Thomas no es imbécil Marco, es el chico más dulce, amable y con el mejor sentido del humor que he conocido jamás.

- ¡Pero si no se sabe reír! _ el chico peligro apuntó al aludido el cual estaba serio e impasible en lo alto del escenario limándose las uñas para luego soplarlas y volver a limárselas.

- Marco ya basta. Estás arruinando mi boda_ Star estaba comenzando a enojarse_ a pesar de que te invité a ti y a todos tus cuatrocientos cincuenta hijos.

- ¿Qué? ¿hijos? _ ok, estaba cada vez más confundido ¿siquiera todo esto era real? No tenía ni pies ni cabeza.

- Si, después de que te rechacé porque no eras lo suficientemente fuerte para mí te metiste con Jackie, Brittney, Janna en una noche de borrachera donde ambos estaban MUY borrachos luego con todas tus ex novias, la maestra calavera y todas tus ex otra vez. Al final te acabaste enamorando de Pony head y ahora tienen muchos hijos juntos y una enfermedad de transmisión sexual en común por todas tus aventuras.

- ¡Te amo amor! _ Marco miró al costado donde una muy elegante y maquillada Pony lo miraba pestañeando con un montón de mini ella, pero en color castaño con el cabello siendo el mismo de Marco que pestañeaban tanto como su madre diciendo a coro "¡te amamos papi!"

Luego de unos segundos de schock espantoso donde el cerebro del chico solo pensaba cosas idiotas como que la princesa de Uni ni siquiera tenía trasero para poder procrear con ella cayó en la cuenta de algo mucho más importante que comenzó a sospechar desde que la rubia abrió la boca.

- Tu no eres Star y esto es un sueño ¿no? _ bufó rodando los ojos_ la única manera de que Star fuera tan cruel y supiera lo que pasa exactamente en una noche de borrachera y que es una enfermedad de transmisión sexual y lo comentara tan fresca es que…no fuera Star así de simple, la conozco_ se encogió de hombros_ y esto es tan idiota que solo puede ser un sueño, recuerdo claramente que me acosté a dormir en casa la noche anterior.

- Oh bueno, sí tienes razón no soy Star_ dijo el clon de la princesa encogiéndose de hombros a su vez_ soy un producto de tu imaginación que planea secretamente destruir tu cerebro mientras duermes.

- Y eso es una frase sacada de mis temores de los seis años_ asintió el castaño mirando evaluadoramente a la chica_ de todos modos…creo que voy a despertar, la cara de culo de Thomas no es algo que desee seguir mirando.

Cerró los ojos concentrándose en despertar mientras no podía sacarse de la cabeza la idea de que si ese producto de su imaginación rubio se hubiera parecido más a la princesa en forma de ser siempre habría podido besarla antes de irse.

Pero así no le daban ganas.

Luego de un rato de moverse y concentrarse en despertar se encontró sobre su cama dentro de la habitación oscura con la pálida luz de la luna filtrándose a través de las cortinas, su celular en el velador esperando sonar por la mañana para ir a la escuela y una silueta femenina a los pies de su cama…

¡QUE DEMONIOS!

- ¿¡QUIEN ERES!? _ chilló furioso y a la vez algo asustado luchando para que las imágenes de películas de horror donde ahora la sombra avanzaba en pose araña hasta él para descuartizarlo no aparecieran justo ahora.

- Soy yo Marco_ murmuró una vocecita que conocía muy bien.

- ¿Estirada? _ calmándose el moreno se bajó de la cama yendo hacia la silueta que se perfiló como la princesa de Mewni_ ¿qué estas haciendo aquí?

La idea de que ella fuera a besarlo nuevamente se le pasó por la mente, pero al mirar su rostro serio con los corazones en las mejillas convertidos en nubes con gotas de lluvia vio que el estado de ánimo no era el adecuado.

- ¿Pasa algo?

- Si…bueno. Tenemos que hablar Marco_ suspiró ella finalmente bajando la vista_ leí la carta que me pasaste ¿sabes?

- ¿Y? que te pareció…_ creía que ya habían tenido esta conversación, pero los lindos ojos azules de la chica lo hicieron un poco torpe para razonar. Y bueno estar somnoliento tampoco ayudaba.

- Aunque fue realmente dulce de tu parte escribirme_ comenzó ella jugando con sus dedos_ es…demasiado notorio que yo te gusto.

Él se quedó sin habla con los ojos abiertos sorprendido y espantado a partes iguales, era demasiado pronto para que ella se hubiera dado cuenta. Conociendo a Star esto seguro la haría sentir incomoda o pensaría que lo mejor para ambos era regresar a Mewni.

- Estirada escucha…_ se arrodilló frente a ella tratando de mirarla directamente a los ojos_ yo no quiero…

- No tienes que decir nada Marco. Primero necesito que me escuches a mi…_ Star se puso de pie subiéndose a la cama de un salto para sorpresa del chico aterrizando completamente de pie sobre ella_ Marco yo…no siento lo mismo por ti. Y creo que necesito cantarlo para que entiendas el mensaje aún mejor.

Todo el dolor que había comenzado a aparecer en su pecho se esfumó convirtiéndose en desconcierto cuando la rubia saco un micrófono de algún lugar misterioso y una música pop comenzó a sonar de fondo, acto seguido con una voz fuerte Star comenzó a cantar:

- ¡AMIGOS Y NO MAAS! ¡TU Y YO! NO MAAS ¡AMIGOS YY NO MAAS! Y NOO MAAAS.

Un cartel que decía en letras brillantes "¡BIENVENIDO A LA ZONA DE AMIGOS PARA SIEMPRE!" apareció sobre sus cabezas con una Pony Head rompiendo la pared y acercándose hasta él para mirarlo fijamente y gritarle en la cara: "¡Amigos y nada más nene!".

La violencia con la que la pony apareció sobresaltó a Marco haciéndolo tropezar mientras Star de fondo seguía cantando la espantosa canción.


El golpe contra el piso fue suficiente para despertarlo definitivamente y esta vez el dolor era demasiado real como para pensar que había vuelto a despertar dentro del mismo sueño.

Enojado por la violenta forma de despertar se arrastró de regreso a la cama observando que faltaban cinco minutos en su celular para la hora donde debía levantarse y unos veinte más hasta que Star apareciera para levantarlo contra su voluntad.

Estirándose se dejó caer en la cama de espaldas entre divertido e irritado porque su amiga había tenido razón sobre frappuccinos azucarados llenos de colorante que causan malos sueños.

Deseando deleitarse un poco más en su cómoda cama se volteó abrazando la almohada actuando como un gato holgazán percibiendo el adorable aroma floral de cierta chica rubia con la cual había soñado.

- Joder Star_ farfulló hundiendo la nariz en la almohada_ hacerme visitas nocturnas para besarme es cruel_ él no podía sentir nada y sabía que había amado cada pequeño segundo de ese beso casto y suave que nunca pensó pudiera emocionarlo antes pero que ahora estaba ansioso por repetir.

Admitir que estaba enamorado de ella en el fondo era un alivio ya no tenía que andar haciendo razonamientos pendejos sobre hormonas, confusión o lo que fuera para justificar lo que estaba sintiendo. Por otro lado, cualquier pensamiento no muy inocente ahora parecía menos pervertido y más normal en cierta manera.

Mirar su figura esbelta cuando caminaba, lo pequeña que se veía su cintura, lo suave que era su piel, querer tocar su cuello cuando se volteaba y cualquier otra cosa de la cual estuviera menos orgulloso al menos ahora eso se sentía mas decente porque no solo le gustaban esos detalles físicos de ella sino quien era por dentro. La quería.

Se sentía menos cerdo que cuando ocurrió el incidente del cambio de cuerpo, los narvales y la estúpida boda. Si no se equivocaba el entrenador Brantley había dicho una vez que mirar un culo con amor era distinto en cierta forma a mirar un culo solo porque sí.

No era como si se pasara mirando el culo de Star de todos modos. No era santo pero tampoco marrano…al menos ya no.

Decidió hacer algo más productivo y levantarse de una vez para sorprender a la princesa cuando fuera a despertarlo.

Mientras se encargaba se reunir su ropa para el día recordó la resolución que había tomado hace dos días atrás acerca de lograr derribar la desconfianza de Star en el amor que ella sentía por él y convencerla llegado el momento de no rechazarlo ni reprimir lo que sentía.

Realmente estaba teniendo dificultades para armar alguna clase de "plan" al respecto.

Había hecho una lista colocando todo aquello que se le ocurría. Entre las primeras cosas estaban hacerse más fuerte para poder apoyar mejor a Star ante una amenaza como la de Mina y las únicas dos maneras que se le ocurrían era ser persistente en acudir al gimnasio y tratar de hablar con el enano azul del libro de hechizos sobre si había alguna posibilidad de aprender magia o aumentar su fuerza mágicamente para soportar las armas Mewmanas. Al menos si él dejaba de ser tan débil conseguiría que preocuparse por su seguridad no fuera algo a considerar para ella.

Después estaba…probar que podía ser un novio decente y leal capaz de aguantar mierda para quedarse con ella. Lo de aguantar mierda suponía que llegaría a futuro en algún otro evento como la Mewnipendencia donde quedara a la vista que no era de sangre real o que ni siquiera era de Mewni. Por otro lado, lo de ser buen novio..él solo podía tratar de especular como hacerlo. Ya pasaban mucho tiempo juntos y eran amigos así que se conocían bastante bien por lo que se podían tachar esos puntos de la lista, ser atento y detallista suponía que podía con ello sin exagerar a un punto donde pareciera sospechoso ya que la galantería nunca había sido su estilo y lo de ser empático y hacer que Star se sienta cómoda. Bueno…estaba tratando con ello.

Dejó de hacerle bromas subidas de tono, pero eso era todo lo que se le ocurría…la carta al parecer a ella le había gustado pero allí había expresado cien por ciento lo que pensaba sin contar que en realidad no entendía eso de amar un país o dimensión o lo que fuera lleno de gente estresante que al parecer pensaban que la realeza debería arreglarles todos sus problemas porque sus culos flojos no tenían ganas de pensar en como hacerlo ellos mismos.

Mal inicio para ser lindo y empático…pero de todos modos Star lo quería por quien era ¿no? tampoco podía cambiar tanto.

¿Qué tenia que hacer para lograr que su pequeña rubia lo quisiera tanto que no pudiera rechazarlo y creyera en que ambos realmente podían tener un futuro?

Tal vez no del todo planificado, solo quería que Star creyera que podían ir cruzando puentes a medida que llegaran a ellos.

Se colocó la camisa sobre la polera blanca sin mangas sin mirarse siquiera al espejo frunciendo el ceño al llegar a la desagradable conclusión que necesitaría pedir alguna clase de consejo de alguien sin que ese alguien sospechara nada en lo absoluto. Tendría que inventarse alguna historia.

La pregunta era ¿con quien hablar?


Star…

La princesa se encontraba desenredándose el cabello frente al espejo del baño después de tomar una ducha matutina y vestirse. Las largas hebras doradas aún estaban algo húmedas debido a que el secador no era suficientemente efectivo contra la cantidad de pelo que poseía Star. Por suerte Echo Creek era un lugar con temperaturas altas todo el año así que llevar el cabello algo mojado por la mañana no causaba ninguna clase de estrago a la salud.

Recordó que el día anterior se había peinado con una coleta baja atada con un lazo celeste que según Janna le daba un pequeño aspecto de cenicienta de Disney, consideró su atuendo actual y finalmente se decidió por dos coletas bajas amarradas con cintas blancas.

Mientras ordenaba su cabello para la jornada se deslizó hasta su mente la imagen de ella agradeciéndole la carta a Marco el día anterior. Le había dado un abrazo colgándose de su cuello, mencionándole lo mucho que significo para ella saber sus pensamientos y que tanto la consideraba. El castaño solo contestó que no había sido para tanto y que estaba exagerando, aunque la rodeó suavemente con ambos brazos aceptando el gesto cariñoso de buena gana.

Star había procurado apartarse rápido no quedándose allí como otras veces disfrutando del contacto. Tenía que admitirse a sí misma que hace mucho esos abrazos dejaron de ser meramente amistosos y platónicos y en el fondo no la ayudaban mucho a hacer desaparecer sus sentimientos de amor.

No quería volverse fría o distante con el chico, era solo culpa de ella el estar enamorada no tenía porque obligarlo a él a pagar por su propio corazón estúpido. Pero si tenía que tratar de tomar algunas medidas para evitar que todo el problema se hiciera aún mayor.

Tenía que volver a actuar como una mejor amiga real en vez de una enamorada actuando el papel de mejor amiga que en el fondo disfrutaba demasiado de los abrazos, de que él la tomara de la mano o la muñeca para llevarla a algún lugar y de estar sentada al lado de él a toda hora en la escuela…mientras Marco no se daba cuenta de lo que significaban esas pequeñas cosas para ella y de lo que la hacían sentir.

Era injusto…y hasta cierto punto casi como estarse aprovechando.

Terminó de arreglarse aplicándose un perfume suave que no dañaba su piel blanca y un bálsamo labial de durazno más que nada para mantener sus labios saludables no es como si planeara besar a alguien.

"O que Marco quisiera besarte, ¡JA! Seguro se enojaría contigo si se entera de lo que hiciste la otra noche".

Star frunció el ceño abofeteando un poco su mejilla para callar a su molesta consciencia. Salio del baño decidiendo pensar en el desayuno y en que le iba a echar a sus tostadas.

Suficiente de pensar en cosas que no la llevaban a ningún lado y tampoco tenían una pronta solución.

Al mismo tiempo que bajaba las escaleras no notó la figura que pasó tras ella metiéndose en el cuarto de baño y cerrando la puerta a sus espaldas.

Marco había decidido que a pesar de estar ya vestido necesitaba algo de desodorante, colonia y unas mentas antes de quedarse escondido en su cuarto esperando a Star para asustarla.

Bien podría bajar de inmediato e infartar a sus amorosos progenitores por haberse levantado tan temprano sin ayuda, pero molestar a Star siempre sería uno de los placeres de la vida. Daba igual si no usaba chistes en doble sentido era un tipo creativo.

Tenía otros modos de hacerla enojar y causar toda clase de caras adorables en ella.


Veinte minutos después…

El castaño se encontraba esperando como felino al acecho tras la puerta de su habitación habiéndose apenas peinado para mantener su estilo descuidado, lavarse los dientes y tragarse unas tres mentitas que tenía escondidas en el cajón de su velador.

Se giró para observarse en el espejo admitiendo que la camisa a cuadros negra y gris abierta sobre la polera sin manga blanca y los jeans ajustados lo hacían ver realmente bien, se habría dicho a si mismo que se veía como un sujeto caliente si no fuera porque admitía que le faltaban más músculos y centímetros de altura para eso…y sin duda más pelo en el pecho.

Pero en general comparado con el resto de los adolescentes desgarbados de quince años que no saben como vestirse y solo se encajan lo primero que los tape por las mañanas él estaba guapo.

Sintió la puerta abriéndose a sus espaldas, se giró observando en silencio como su desprevenida presa asomaba por el umbral demorándose unos segundos en mirar hacia la cama y pensar que las almohadas bajo las mantas eran él aún dormido.

La chica sonrió con cariño negando con la cabeza antes de avanzar hacia la cama lista para despertar al aparentemente dormido Marco sin sospechar que él estaba caminando de puntitas tras ella hasta llegar a su altura y abrazarla por la espalda gritando un fuerte "¡BU!" en una imitación fantasma causando un sobresalto y un gritito agudo de parte de la niña.

- ¿Te asuste estirada? _ sonrió muy fresco todavía abrazándola.

- ¡Claro que lo hi…hiciste! _ tartamudeo Star con el corazón aun saltándole debido al miedo llevándose una mano al pecho.

- Me alegra haber tenido éxito_ Marco la soltó dejando ambos brazos caer a los costados, pero apoyando la barbilla en el hombro de ella_ desearía haber filmado eso.

- Hazlo y yo te filmaré mientras cantas la canción de esa serie de súper héroes que veías de niño_ contestó Star apartándose de él y cruzándose de brazos, pero la sonrisa amable que tenía dejaba entrever que no estaba realmente enojada.

En el fondo nunca ninguno de ellos habría gravado al otro en un momento vergonzoso solo para hacerlo público y reírse de eso…solo, tal vez, para molestar al otro en privado.

- Solo conseguirías que me hiciera famoso por tener tan espectacular voz_ la sonrisa de comercial del chico no tardo en dejarse ver.

Star le dio un golpecito en el brazo con falsa irritación poniendo los ojos en blanco.

- ¿Hace cuánto estás despierto?

- Hace poco, me acababa de vestir cuando tu entraste y decidí hacer tu mañana más emocionante.

- No te acababas de vestir Marco_ Star alzo una ceja mirándolo fijamente_ hueles a colonia y a desodorante en spray señal de que pasaste por toda tu rutina de arreglo antes de volver a esperarme ¿no?

- Y tú sabes distinguir muy bien mi aroma corporal ¿no? _ repuso el chico divertido_ o es una habilidad Mewmana o te gusta olerme cuando no me doy cuenta.

"Lo que nos dejaría en iguales condiciones" _ pensó al recordar cuanto le gustaba enterrar la cara en los cojines donde ella se había apoyado y oler su cabello cuando estaba cerca de él.

- Llevo viviendo contigo hace ya más de seis meses despertándote en la mañana y viéndote antes de ir a dormir y después de la ducha_ Star enumeró las situaciones con los dedos_ créeme que se distinguir a que hueles en el mañana recién despertado y a que hueles cuando te arreglas_ le disparó una sonrisita orgullosa por haber podido responder de una manera que logró callar al moreno_ ahora bajemos a desayunar o se nos hará tarde.

- ¡Oh vamos solecito! Sabes que en el fondo adoras cada una de las variantes de mi varonil aroma_ Marco la siguió hacia la puerta frenando de golpe cuando ella se volteó desconcertada hacia él.

- ¿Solecito? _ estaba acostumbrada a los motes de Marco con ella y con todos, pero este era nuevo y no le encontraba la conexión con su persona como para que le dijera así.

El castaño retrocedió unos pasos hacia el pasillo mirándola de forma evaluadora y creando un cuadrado con los dedos índice y pulgar de ambas manos una vez estuvo lo suficientemente lejos:

- En este momento es lo que pareces_ murmuró al verla fijamente. Llevaba una polera blanca con cuello bebé en tono rojo al igual que las puntas de las mangas aglobadas, sobre ella una falda vaporosa amarillo pastel con tirantes combinada con medias amarillas aún más claras y unos zapatos de medio tacón de un tono rojo más fuerte parecidos a los conocidos zapatos de Dorothy en el mago de Oz.

- Te… ¿parezco un Sol en este momento? _ tartamudeó disimuladamente mirando sus zapatos pensando en como reaccionar ante eso o como debía tomárselo ¿era una broma? ¿o un halago real?

- Bueno…eres muy amarilla en general, tienes dos tonos de rojo diferente…_empezó el niño sin ver el gesto pasmado de la chica y la chispa de decepción que paso por sus ojos_ tu forma de ser es cálida y te ves brillante_ esta vez ella se ruborizó mientas él parecía ajeno al halago entre la explicación aunque había sido adrede_ y para colmo te llamas Star literalmente una estrella…y ¿sabes que es lo más importante?

La princesa vio que Marco estaba esperando una respuesta, ella arrugó la nariz pensativa deseando que su cara dejara de arder concentrándose en qué según él sería lo más importante…

- Uh…¿da calor?

- ¿Eh? _ aunque no lanzó la broma que se le acababa de ocurrir no pudo evitar mirar a su amiga de manera graciosa con una sonrisa pícara.

- No espera…_ el ver que es lo que estaba pensando Marco, Star agitó las manos para impedirle decir cualquier cosa_ ¡no era eso! Podría ser que… ¿puedo ayudar a dar vida? _ bueno ella tenía la capacidad de ser madre y el Sol hacía crecer a las plantas y mantenía la vida en la Tierra junto con el agua. No era un mal punto.

- Yo iba a decir que tienes una varita mágica que puede crear fuego de la nada y disparar algunos gases_ río el niño alzando ambas manos a los lados_ peeero tu acabaste pensando en sexo.

- ¡Yo no pensaba en sexo! _ repuso Star apuntándolo con un dedo acercándose hacia él_ ¡me refería a que puedo tener hijos y el Sol mantiene la vida! ¡era un paralelo!

- Pero para hacer niños hay que tener sexo_ Marco se encogió de hombros con sencillez manteniendo la sonrisa_ así que en resumen pensaste en sexo.

- ¿Y que hay de ti? _ bufó la niña_ yo solo mencioné "dar calor" y tu pensaste otras cosas. Conozco la cara que pones cuando piensas en doble sentido.

- Oh…estás equivocada estirada_ el castaño puso cara de cachorro ladeando la cabeza con un gesto tierno_ solo pensé en lo gracioso que era que dijeras "dar calor" teniendo en cuenta que para eso deberías ser una bola gigante de gas en el espacio teniendo reacciones químicas.

- No estás engañando a nadie Marco, aunque me alegra ver que entiendes como funciona el Sol_ esta vez una sonrisa ladeada se dibujo en los labios de ella.

- No quiero engañarte_ Marco mantuvo su actuación de chico inocente para cambiarla por un gesto altivo a continuación_ pero creo que tanto tiempo juntos acabé pervirtiéndote.

Decidiendo seguirle el juego la princesa pasó al lado de él alzando la nariz hacia arriba en una imitación de indignación:

- ¿Sabes? tienes razón, tal vez debería irme a vivir con Janna.

- Ambos sabemos que me extrañarías demasiado si haces eso_ él la alcanzó caminando a su lado hacia las escaleras.

- Y ambos sabemos que tu extrañarías demasiado mis Brownies _ Star le dio un codazo amistoso dejando de lado su apariencia de enojo.

- Error remilgada

- ¿No extrañarías mis Brownies? Pensé que te gustaban_ ella parecía confundida_ siempre tratas de comértelos antes de que se enfríen incluso.

- Bueno sí…si los extrañaría, pero te extrañaría más a ti_ Marco comenzó a bajar las escaleras deseando no estar adquiriendo un tono rojizo en la cara…estúpido síndrome del niño enamorado… ¿de verdad tenía que sonrojarse cada vez que trataba de ligar con Star de forma sincera? ¿las personas siempre se sentían tan desnudas al exponer lo que sentían?

- Aún… nos veríamos en la escuela todos los días_ la princesa se colocó un mechón rebelde tras la oreja mientras bajaban las escaleras. Se sentía como una de esas protagonistas de sus novelas de amor que se la pasaban sonrojándose todo el tiempo…antes había pensado que eso era dulce y romántico.

Tener el corazón a mil por estar junto a quien quieres, el rostro ardiendo por unas palabras que él dijo sonaba tierno en los libros…estar tan sobresaltada todo el tiempo en la vida real era demasiado para ella y su pobre cara que no dejaba de sonrojarse por culpa de Marco y sus comentarios tiernos que parecían impropios de él.

Como si al mismo tiempo que ella decidía dejar morir el amor que estaba guardando poco a poco hasta hacerlo desaparecer él decidió no dejarla comenzando a ser más dulce de lo normal, sin mantenerse en la zona de confort donde solo actuaban como dos amigos que se molestaban entre ellos. Obligándola a recordar todo el tiempo porque lo queria tanto.

Claramente eso solo eran imaginaciones de ella.

- Supongo que sí, nos seguiríamos viendo a diario_ asintió el castaño al llegar al primer piso deteniéndose frente a ella que aún estaba en el último escalón_ pero ya no sería lo mismo_ estiró un dedo jugando brevemente con una de las coletas rubias_ me gusta tenerte cerca…además, ningún despertador va a ser tan lindo como tú.

Marco se volteó caminando hacia la cocina donde podía ver a Rafael y Angie desayunando. Estaba nervioso, comenzando a ponerse rojo esperando que ella no lo hubiera notado.

En el fondo ser un chico "dulce" no era su estilo, pero tampoco era tan difícil dejar salir su lado cursi a ratos para revolucionar de buena manera a Star y ese lado parecía crecer cuando la tenía cerca. Pero era vergonzoso…jodidamente vergonzoso.

Jamás podría decir alguna de esas frases largas y apestosamente románticas de las películas o las novelas de amor...sin morir en el intento. Cuando no estaba enamorado las consideraba vomitivas y estúpidas detestando que las mujeres quisieran a un tipo tan ridículo para actuar así y decir gilipolleses.

Ahora sospechaba que en realidad hacían falta huevos para mirar a la cara a la mujer que querías, desnudar tu corazón y decirle sinceramente que era la luz de tu existencia, que no sabías que habrías hecho de no conocerla y que tu corazón se disparaba con solo ver sus lindos ojos mirándote fijamente.

Ya le gustaría saber como lo hacían esos protagonistas supuestos tipos malos que podían soltar frases épicas que hacían suspirar salas de cine enteras sin parecer a punto de desmayarse o terriblemente incómodos.

Por eso prefería demostrar lo que sentía por medio del contacto físico…un beso le ahorraría muchas palabras.

De todos modos, al escuchar el suspiro frustrado de la niña y un "estúpido Marco" entre dientes que seguro ella creyó nadie captaría el chico se dio por satisfecho.

Star no lo iba a superar…no la iba a dejar.


En el autobús escolar…

Janna tenía la nariz metida en un juego de celular sentada en la última fila del autobús con su mochila depositada junto a ella para que nadie ocupara el asiento contiguo, al lado de la mochila de la peli negra estaban los bolsos de Alfonzo y Ferguson que se encargaban se reservar sitio para Marco y la princesa de Mewni.

En los dos asientos de en frente iban los amigos del moreno conversando y lanzándose bromas entre si mientras se reían de algo que habían visto en internet. Janna solo se limitaba a ignorarlos…no importaba cuanto tiempo pasara le era difícil bajar la guardia estando con ellos y le extrañaba que para Jackie hubiera sido tan sencillo habiendo visto como se comportaron con anterioridad.

Tenía la mala sospecha que para su amiga algunos cambios superficiales de actitud y unas cuantas sonrisas eran suficiente para que cambiara de parecer.

Al menos a Star no podía culparla ella llegó a Echo Creek apenas ese mismo año y Marco se había comenzado a calmar prácticamente desde su aparición y por consiguiente sus dos patiños.

Podrían estar ahora aparentemente en buenos términos frente al resto de la escuela, pero sus amigas eran solo Jackie y Star; los otros unos sujetos molestos que tarde o temprano meterían la pata.

Especialmente Marco…iba a meter la pata tarde o temprano, no sabía cómo, pero pocas cosas buenas podían venir de alguien que era la copia barata de los protagonistas agresivos y violentos, pero "sexys" de algunas películas y libros para adolescentes.

El transporte escolar se detuvo y una chica de cabello platino tomado en una coleta alta, jeans de mezclilla de corte acampanado y una polera larga de color violeta sin mangas acompañada de un tapado de algodón gris subió las escaleras ignorando con mala cara a cualquier chico que se atreviera a mirar su figura o se decepcionara al ver su poco reveladora vestimenta.

Jackie gruñó por lo bajo enrojeciendo por la rabia hasta llegar junto al asiento que ocupaba Janna, arrojó violentamente su cartera sobre él antes de sentarse.

- Buenos días chicos

- Buenos días Jackie_ respondió Janna con una sonrisa amable_ solo ignora a esos imbéciles, que se revuelquen en sus propias hormonas insatisfechas.

- Wow usted es cruel señorita_ bromeó Ferguson desde el asiento delantero_ ¿quieres condenar a la frustración sexual a todos esos pobres hombres?

- Pues por mí bien pueden quedarse frustrados hasta los treinta si el no estarlo implica pensar guarradas de una chica que no tiene ningún interés en ello_ contesto ácidamente_ ¿nunca has pensado en que para algunas mujeres no es precisamente halagador saber que el tipo de atrás del está mirando el culo?

Ferguson no pudo evitar pensar que de todos modos no era su culo sino el de Jackie, pero calló oportunamente al ver la mirada furiosa y la cara todavía roja por la rabia de la bailarina. Optó por decir otra cosa en su lugar:

- No les prestes atención Jack_ le tendió una botella de agua a la aludida_ solo bromeaba con Janna, aquí ambos sabemos que eres más que unas lindas piernas ¿No Alfonzo?

- Claro_ asintió él captando por el rabillo del ojo la mirada aún escéptica de Janna_ no es como si Ferguson se pasara la vida mirando las piernas de Jackie ¿sabes? es solo una forma de hablar.

- Siendo ustedes no me consta_ gruñó la morena frunciendo el ceño.

- Oh vamos Janna, Ferguson solo trataba de ayudar_ Jackie le dio unas palmaditas amistosas a su amiga buscando calmarla_ sabemos que no crees que es la mejor manera, pero está siendo amable.

- Si, eso estoy siendo amable eres demasiado mala con nosotros Janna Banana_ el pelirrojo hizo un puchero dolido_ incluso fuiste muy fría con Alfonzo cuando alabó tu peinado.

- Le di las gracias_ Janna rodó los ojos llevándose la mano inconscientemente hacia la pequeña trenza que llevaba al costado de su cabello_ y perdónenme por seguir desconfiando de ustedes, pero no pueden culparme después de pasarme dos años viendo como miran los senos y el trasero de las animadoras…y de cualquier otra niña que pase frente a ustedes y sabemos que eso no es nada comparado a otras cosas que han hecho.

Ambos niños se quedaron en silencio, a la vez que Jackie solo suspiraba pensando que su amiga exageraba. Pero el hecho es que Jackie debido a sus largas ausencias escolares a causa de la academia de baile no conocía muchos de los rumores e información que Janna poseía.

Alfonzo casi nunca comentaba nada sobre la agria actitud de Janna porque le parecía bastante amable de su parte el no contarle toda la información a Jackie o Star.

Exigirle más amabilidad era mucho pedir.

El grupo regresó a la normalidad lo cual cuando no estaban en presencia de Star o Marco consistía en cada dúo hablando por su lado, sin embargo, Janna no estaba prestando atención.

Su mente retrocedió en el tiempo un año atrás cuando se había encontrado con el celular perdido de Ferguson en clases descubriendo sin querer un grupo de WhatsApp donde el trío liderado por Marco conversaba con grupos de chicos mayores compartiendo fotografías tomadas de forma inadvertida de la ropa interior bajo la falda o acercamientos de los senos, el escote o el trasero de las chicas de catorce años hacia arriba calificándolas por notas y repartiendo la información entre ellos.

Ella fue quien denunció al grupo y posteriormente el director se encargó de expulsar a los administradores exponiendo lo que hacían a la comunidad escolar y a los padres, por otro lado, aquellos que resultaron en su mayor parte observadores se les permitió seguir en la escuela con una fuerte advertencia. Debido a que durante la revisión del material del grupo Marco y sus amigos eran los menores y quienes menos material habían compartido siendo también él más liviano fueron unos de los que se les permitió seguir en la escuela bajo amenaza ya que se tomo en consideración la presión e influencia de los superiores de casi dieciocho años a unos niños de catorce que trataban de imitarlos haciendo idioteces para ganar fama y respeto entre sus compañeros…de una mala manera.

Janna fue la única de entre las estudiantes que supo quienes eran los chicos involucrados en el grupo ya que para aquellos que permanecieron en la escuela se consideró más sano no exponer sus identidades por las agresiones que se vieron de parte de las chicas hacia los principales proveedores del grupo llegando a penosas peleas físicas en los cursos superiores.

Las mujeres golpeaban fuerte cuando querían.

Janna sabía que Marco y compañía en su mayoría eran solo niños estúpidos que trataron de ser cool, que querían tener fama de populares y varias novias por culpa de que la mayoría de los adolescentes tenían el cerebro tan frito que consideraban alabables cosas que solo eran idiotas o despreciables.

Siendo la nueva generación de chicos populares idiotas y "rebeldes" que todos pensaban algún día reemplazarían al grupo actual de los mayores de último curso era esperable que no fueran un pan de persona precisamente. Sus características algo prometedoras como no molestar y golpear a los tímidos ni hacerle bullying a nadie bien podían haber desaparecido con el tiempo si Star con su magia y aparentemente aterradora madre no hubiera aparecido para cambiar las prioridades de Marco y hacerse un camino hacia su corazón.

Al menos desde el punto de vista de Janna domesticado el jefe domados quedaban también los subalternos.

Les daba un voto de confianza suficiente al no abrir la boca de manera general sobre el asunto incluso antes de su cambio de comportamiento. Tal vez no los quería, pero siempre supo que si hablaba generaría una ola de agresividad y desprecio de parte de las chicas difícil de contener…así la bondad de su corazón hizo que callara.

Eso y la velada amenaza de las autoridades escolares sobre cómo era mejor que no se generaran más problemas ahora que ya se castigó a los principales responsables y como Janna estaría demostrando una enorme falta de perdón al dejar en escarnio público a varios chicos que continuarían estudiando allí haciendo que algunos de los padres se pusieran especialmente problemáticos y retiraran donaciones a la escuela.

La chica no se engañaba: hasta una demanda por difamación podía llegarle a su madre por causa de algunos papis incapaces de aceptar que su hijo no era ningún angelito. No todos eran tan prontos como los Díaz para castigar a su hijo y no creerle ni una palabra de sus justificaciones. Aún recordaba los gritos de Rafael saliendo del estacionamiento de la escuela cuando fue a buscar a Marco luego de que lo citó el director y el chasquido de la bofetada que alcanzó a escuchar a través de la ventana del copiloto del auto de su mamá cuando estaban partiendo.

No sintió ninguna lástima…tampoco cuando al día siguiente en cuanto se acercó a tratar de ligar a Jackie (a la cual jamás lo habría dejado acercarse si hubiera sido él quien compartió un acercamiento de su pecho en ese grupo) vio un moretón en su cuello y otro en el antebrazo.

Se lo merecía.

A veces la vida era linda y justa…y linda y justa iba a seguir siendo cuando le pidiera a Star a la hora de almuerzo que la acompañara a preguntarle algunas cosas a Oskar sin sospechar que lo que realmente buscaba era que ambos compartieran más. El día anterior había descubierto que el chico la miraba con mucho interés mientras que la rubia parecía haber dejado de lado el flechazo que le tuvo a inicios de año.

Bueno…eso siempre podía regresar, era hora de que Star agregara a su lista de amistades masculinas a alguien más decente.


Marco…

El desayuno no había estado mal, todavía no estaban en una situación donde la familia Díaz hablara en conjunto de manera animada o completamente cómoda, pero al menos Rafael le preguntó a Marco si había dormido adecuadamente y Angie trató de hacer una conversación con ambos niños sobre una película que había oído en el trabajo era popular entre los adolescentes, en cuanto a Star ella por todos los medios trató de mantenerlos hablando comentando cosas sobre la clase de ciencia de la escuela tratando de que Angie y Rafael opinaran algo al respecto y que no se generara un silencio incómodo.

Marco tuvo que morderse el interior de la mejilla para no reír cuando ella trataba de hacer un gran relato de su clase de química del día anterior tratando de incluirlo a él y al matrimonio en la misma charla.

Él no podía menos que colaborar si su princesa estaba haciendo tanto esfuerzo por mejorar al ambiente familiar, claro que después de la charla sobre su tío muerto las cosas estaban algo más livianas.

Una vez terminada la comida el castaño tomó ambas mochilas despidiéndose rápidamente antes de salir para tomar el autobús seguido por Star sosteniendo la mochila para que ella se la colocara:

- Gracias_ sonrió.

- Realmente hiciste todo un esfuerzo ahí dentro ¿eh?

- Solo trataba de generar alguna conversación entre ustedes_ la chica miró al suelo mientras hablaba_ espero no haberme pasado, pero…a pesar de ser familia no saben de que hablar cuando están juntos…es…

- Te resulta incómodo

- Iba a decir triste_ suspiró, regresando sus ojos azules hacia su compañero.

- Pero estamos mejorando. En realidad, estos dos días han sido mucho mejores que todo el año pasado_ el castaño acarició suavemente el cabello de oro como señal de aprecio_ y es porque tu apareciste estirada.

- En su mayoría solo hago que tus padres tengan miedo a perderte_ una sonrisa triste y resignada apareció en sus labios_ estar cerca de mí te pone en peligro.

- No empieces con eso_ Marco rodó los ojos exasperado_ me gusta algo de emoción en mi vida. Si voy a tener cosas de las que presumir de viejo tengo que hacerlas mientras sea joven ¿no? y era perfectamente capaz de ponerme en peligro yo solito antes de conocerte por si no recuerdas mi apodo.

- Pero no como los riesgos que has pasado ahora.

- Una vez estando en el departamento de Alfonzo me senté sobre la baranda del balcón sin sujetarme solo para tomarme una foto. Salió genial, por cierto.

- ¡Eso fue tan tonto Marco! ¡te podrías haber matado sin razón! _ Star le dio un golpecito en el brazo enojada.

- Ahora puedo matarme por motivos mejores_ el castaño abrazó a la niña por el cuello acercándola a él, no era un abrazo delicado ni amoroso solo la clásica cercanía de Marco cuando la molestaba o hablaba con ella_ vamos remilgada admite que nuestra relación no habría sido lo mismo sin todas esas veces que estuvimos juntos en peligro. Creo que nos acercaron bastante.

En el fondo ambos querían decir más, Marco quería señalar que él también la ponía en peligro a ella, al ser un humano, al no poder ayudarla, al no poder cuidarla de mejor manera.

Star quería hacerle entender que estaba hablando en serio, que lamentaba las circunstancias bajo las cuales sus padres decidieron hablar con él, que todavía lamentaba lo de Toffe, que tanto como le gustaba que peleara a su lado y la apoyara se preguntaba si eso sería lo mejor para Marco y su familia. Que ahora que él significaba tanto para ella ya no le parecía tan fabuloso tenerlo metido en los mismos líos posiblemente mortales que su presencia parecía atraer a su vida.

Realmente…no había pensado bien las cosas cuando dejó que él se metiera en sus peleas de forma sostenida, que lo reconocieran como su compañero, nunca pensó en cuan anormal era eso para un humano, en cómo podría afectarle cuando las heridas eran más que un corte en la mejilla.

Ella había traído el riesgo a la vida de Marco…y el miedo de sus padres a perderlo.

- ¿Star? _ el niño la estaba sacudiendo con cuidado al verla tan ensimismada_ vamos, no me digas que te ofendiste por lo que dije. Bien, mira es cierto que sin la magia ni nada de eso a lo mejor nuestra relación habría sido distinta, pero siendo tu al final nos hab…

- ¿De que estás hablando? _ cuando reaccionó se dio cuenta de que no había estado escuchando a Marco el cual estaba balbuceando algo sobre ser amigos, aunque ella fuera humana o algo así_ no te estaba escuchando, perdón.

- Mejor así_ gruñó entre dientes ocultando los ojos tras el flequillo al pensar en la estúpida charla que estaba dando donde ni siquiera él sabía que estaba diciendo tratando de explicarle como se habrían acercando aunque ella no fuera una princesa mágica_ en que pensabas de todos modos.

- En que no me gusta ponerte en riesgo_ murmuró finalmente.

Marco tragó saliva mirando hacia el costado en lugar de la piel blanca que tenía tan cerca ahora que la estaba abrazando.

- Bueno…yo pensaba en que no me gusta no poder ayudarte más cuando te tengas que enfrentar a….cosas…_ "uh si, gran forma de terminar la frase…eres una mierda siendo romántico con la única chica que importa"_ se castigó mentalmente.

- Ya me ayudas bastante con estar a mi lado_ lo habría besado en la mejilla como cuando estaban en la enfermería, pero tenía que alejarse de esa clase de gestos, en su lugar Star le dio una palmadita cariñosa en el cabello chocolate antes de escurrirse bajo su brazo para alejarse algunos centímetros orando para que el autobús llegara pronto.

De alguna manera…el ambiente entre ambos no era incomodo o desagradable, pero de todas maneras la ponía nerviosa.

Nunca se había dado cuenta de lo poco platónicas que habían sido hasta entonces muchas de sus interacciones con el chico hasta que tuvo que ponerse a pelear con sus propios sentimientos.

Cada una de las conversaciones a solas de esa mañana eran como una garantía de que hoy no sería el día donde dejaría de estar enamorada de él o podría comenzar a olvidarse de eso.

Estúpido Marco.

Mientras ella seguía tensa mirando hacia la esquina era ajena a los orbes castaños observándola con ternura. Ella era terriblemente obvia…probablemente estaba pidiendo que el transporte escolar doblara la esquina cuanto antes.

Sus cejas rubias aún estaban fruncidas señal de que no había dejado de pensar del todo en como estar con ella hacía peligrar su vida o en como detestaba estar enamorada de él…o ambas.

Tecleó rápidamente en su celular en el lapso en que el autobús amarillo estaba pronto a doblar la esquina.

Star hizo señas con la mano para indicar que estaban esperando, pero todavía el transporte estaba demasiado lejos como para que los distinguieran bien.

Marco guardó su celular y antes de que el bus se acercara beso rápidamente la mejilla expuesta hacia su lado justo sobre el corazón rosado.

Anonadada la princesa lo miró pestañeando sin saber que decir.

- Lee lo que te escribí_ se limitó a decir el castaño apuntando hacia su comunicador apartándose de ella a una distancia segura mientras el transporte escolar por fin se detenía frente a ambos sin que nadie hubiera visto el beso.

Demasiado curiosa, sin saber el porque de lo que acababa de hacer Marco la oji celeste se apresuró a leer el mensaje recientemente enviado por su amigo, quien ya estaba subiendo por las escaleras del bus.

"No me importa estar en peligro, no te cambiaría ni por trescientos años de vida perfectamente a salvo con excelente salud y mucho dinero.

Eres mi mejor amiga y me gusta tenerte cerca, te lo dije esta mañana no me hagas repetir las cosas ¿bien?

Te quiero"

Había un corazón negro al final del mensaje, tal vez no rosa ni rojo ni en los colores tradicionales que usaban las personas, pero de todos modos era un corazón…Marco le acababa de agregar un CORAZÓN a un mensaje y él nunca usaba corazones en los mensajes o al menos no de forma sincera...pero esta vez era diferente.

Sencillamente él estaba siendo cariñoso, a su torpe, linda y frustrante manera.

- ¿Señorita va a subir? _ la llamó el conductor del transporte con semblante aburrido_ de verdad ustedes no pueden sacar la vista de esos aparatos ¿eh?

- Oh si…claro, lo siento_ guardando el comunicador subió las escaleras cerrándose las puertas tras ella_ Buenos días.

- Buenos días. ¿Se siente bien señorita? Su cara está…brillando_ el caballero entornó los ojos extrañado y curioso por la singular luz que emanaba de las mejillas de la chica.

- ¡Oh no es nada! ¡es solo…_ Star se llevó las manos a las mejillas dirigiendo una mirada inconsciente al culpable que sentado al fondo junto a Jackie al notar que ella lo miraba palmeó el asiento a su lado indicándole que fuera_ que estoy…frustrada con algo_ terminó suspirando.

- Pues espero que se arregle, si mi cara se pusiera así cada vez que me siento frustrado seria una lámpara día y noche_ rio alegremente el hombre poniendo el bus en marcha.

Caminando hacia los asientos del fondo donde estaban sus amigos Star solo podía pensar una y otra vez lo mismo que estaba pensando últimamente cada vez que Marco era tan…bueno él.

"Estúpido Marco…estúpidamente lindo Marco"

Se sentó junto a él saludando al grupo y contando alguna excusa para su cara brillante mientras sin ser vista le pellizcaba el brazo al niño sentado a su lado.

La sonrisa del chico solo se hizo aún más grande.

"Sí estirada…yo también te quiero"_ pensó.

Continuará…

Y aquí les traigo este lindo capítulo lleno de brillos, corazones en gomita, arcoíris y algunos salchiduendes psicodélicos?

El próximo será sobre el día de estos dos y veremos a quien le pide consejo Marco de forma indirecta sobre su situación aprenderemos un poco de HateStar y Oskar junto con la forma en que Jackie comenzará a actuar cerca de Marco ahora que le gusta él.

Por otro lado, nuestro dúo Starco aún tendrá otro intercambio de palabras a solas camino a casa…pobre Star sola con Marco acosador XD

Aunque adoro responder sus mensajes prefiero subir esto cuanto antes. Espero que hayan tenido unas felices Navidades y un lindo Año Nuevo! Muchas gracias por seguir leyendo esta larga historia :3 mucho amor para todos ustedes.

Y como notas de autora: pues sí a Marco le dieron con la chancla y al menos en mi país al ser Janna menor de edad una demanda le llegaría a su mamá no a ella directamente por eso lo coloqué así.