Disculpen la tardanza, pero hubo algunos problemas de los gordos en mi país, sumada la universidad y los exámenes y evaluaciones pues había poco tiempo para centrarse en el capítulo.

Pero aquí esta la nueva actualización, no puedo creer la cantidad de tiempo que llevo escribiendo este fic muchas gracias por seguir conmigo hasta ahora ;D.

Me alegra ver que la mayoría no odió a Marco por como actuó ni tampoco a Jackie sino que los entendieron a ambos, también que les gusta la idea de que ella se haga más amiga de Alfonzo y Ferguson, si se fijan bien en capítulos anteriores ella y Alfonzo siempre se han llevado bastante bien solo que de lejitos hasta ahora.

Bueno disfruten del capítulo, la serie pertenece a Daron Nefcy y a Disney la historia aquí creada es de Sugarqueen97.

¡Es hora de servir!

Jackie…

De alguna manera el agua caliente de la ducha y el aroma del champú prestado lograron cooperar para apartar de su mente el breve encuentro que tuvo con Marco hace apenas unos momentos.

¿Por qué no podría haberse ido unos minutos antes?

Luego de lo ocurrido lo que menos había deseado era volver a encontrárselo, no al menos hasta una buena cantidad de horas más.


Luego de una larga caminata acompañada de algunas risas debido al baño inesperado el trío por fin logró llegar nuevamente a la entrada de la casa donde los aguardaba el jefe de jardineros:

- ¡Vaya, si que se han dado los tres un buen baño! _ exclamó sin preguntar siquiera como es que se habían acabado empapando de esa manera, casi parecía estar bien informado sobre la caída de Alfonzo y Jackie en el lago.

- No se preocupe yo estoy bien_ repuso Ferguson alzando una mano.

Alfonzo y Jackie se miraron entre sí alzando una ceja, él susurró un suave "¿Nos espiaran por cámaras de seguridad?" ante lo cual ella solo se encogió de hombros haciendo una mueca.

- ¡Ah! No me refería a ti_ el jefe jardinero los estaba guiando hacia la puerta donde se alcanzaba a ver la enorme espalda del mayordomo_ su otro amigo se quedó dormido en el pasto y acabó mojándose con los aspersores.

La rubia gimió con desgana ante la mención de Marco tratando de camuflar su incomodidad cuando al entrar a la casa alcanzó a ver al chico caminando hacia el baño donde antes se había cambiado de ropa con sus amigos, llevando una toalla bajo el brazo. Estaba realmente agradecida de que él estuviera de espaldas y no volteara cuando ellos entraron; obviamente estaba molesto e incomodo tan empapado como ella misma dando pisadas irritadas al andar.

¿Estaría pensando aún en la conversación que tuvieron? ¿Qué clase de mirada le habría dirigido en ese momento si hubiera volteado? ¿Cómo actuaría con ella cuando hablaran?

La había descubierto y no estaba precisamente feliz por ello. No pudo evitar que la vergüenza y la humillación empapadas de una enorme dosis de tristeza volvieran a tratar de colarse en ella aún cuando las había logrado expulsar por una pequeña cantidad de tiempo, ¿podría tratar de irse a su casa? Después de todo no tenía problemas con Jeremy, el castigo no era suyo.

- Entonces…sobre ese mechón de cabello_ comenzó Ferguson apuntando a su cabeza con curiosidad.

- Me estaba preguntando lo mismo_ sonrió Alfonzo picando el infame conjunto de pelo coloreado_ no parecía mucho de tu estilo.

- ¡Ah, esto! _ estaba agradecida por la distracción, pero la pregunta le recordó su estupidez al tratar de cambiar su apariencia de una manera que no iba para nada con ella solo para gustarle más a un chico. Su rostro enrojeció_ quería hacerme un cambio y bueno…no salió como esperaba.

- Estoy seguro de no haber visto este color antes en ninguna tienda.

- ¿Qué es eso Al? ¿sueles mirar tinturas para cabello?

- A veces me toca comprarle la suya a mamá_ ah claro…no se suponía que tenía que andar revelando que su madre se tinturaba el cabello, bueno mientras ella no se enterara…

- Así que te toca ser el chico de los mandados_ Jackie trató de sonreír lo mejor que pudo.

- En ocasiones.

- Bueno a quien no, personalmente no me desagrada ir a comprar algunas cosas cuando faltan en casa siempre aprovecho de mirar las…_Ferguson se mordió la lengua al percatarse que estuvo a punto de dejar escapar lo mucho que le gustaba mirar disimuladamente los juguetes y figuritas de Ponys en la sección del supermercado_ nuevas…computadoras…

- Ah, claro_ Alfonzo esbozó una sonrisa tan falsa como la de Jackie recordando su viejo computador que había tenido las esperanzas de cambiar a final de año antes de que la economía en su casa se fuera al garete.

Ferguson estaba preguntándose porque los dos adolescentes frente a él parecían tener cara de estreñidos cuando el mayordomo regresó portando varias toallas grandes entregándoselas a Jackie y Alfonzo indicándoles que fueran a tomar una ducha en los mismos baños donde estuvieron antes y se cambiaran de ropa antes de dirigirse a su siguiente actividad de servicio, aunque para Jackie la oferta era distinta; ella tenía que regresar con sus amigas y tomar el almuerzo temprano con Jeremy en el patio, no tardó en darse cuenta que posiblemente la ubicación tenía una estrecha relación con la siguiente tarea de los chicos.

Le devolvió la sudadera a Alfonzo con una sonrisa más genuina y cuando la puerta del baño se cerró a sus espaldas, suspiró aliviada de tener los próximos minutos para prepararse mentalmente antes de verse obligada a encontrarse otra vez con Marco.

Lo peor es que en ese momento, aunque sabía que tenía que disculparse con su amiga tampoco le apetecía ver a Star, los celos punzaban dentro de ella y aunque eso era irracional después de ver al verdadero Marco sus emociones no lograban concordar con su cerebro.

Estúpidas y crueles emociones.


Secó su cabello con una toalla pequeña agradecida de que el día fuera caluroso y no necesitara la secadora, si tenía suerte el color verde agua desaparecería en unas semanas. Al menos nadie se había burlado de ella ni indagado demasiado sobre el cambio radical.

Era curioso como por separado destacaban las diferentes personalidades de los tres niños: Marco era bueno…Marco, pero Ferguson parecía alguien amable y algo despistado, bromista y simpático. Ahora que lo pensaba nunca lo había visto enojado.

Alfonzo, por otra parte, era amable y algo tímido, tenía algunas pequeñas cosas que le recordaban a Marco pero diluidas y no exactamente iguales, sin contar que parecía realmente incomodo cuando en el coche de la mamá de Janna hablaron de barrios pobres, cuando estaban en la sala de Jeremy y hace poco ante la mención de computadoras… ¿tendría problemas de dinero? En realidad, nunca se había fijado demasiado en detalles como que ropa llevaba o en que condiciones estaban sus útiles escolares.

En realidad, no se había fijado en ninguno de los dos amigos del latino a pesar de que ella misma se calificaba como más amigable y abierta que Janna, todo lo que había hecho era estar pendiente de Marco y tratar a los otros chicos como si fueran pequeñas copias de él.

Pero…no era del todo su culpa ¿no? ambos siempre parecían comportarse de formas muy similares a su "jefe" así que al no ver demasiadas diferencias era obvio que creyera que no las había.

Realmente… ¿Marco era tan especial? Popular en la escuela, sus amigos lo imitaban (al menos solían hacerlo) se había ganado el cariño de Star aunque lo detestaba al inicio y ella misma, en lugar de fijarse en un chico agradable y simpático había acabado por mirar al mismo que antes había rechazado innumerables veces.

Casi podía ver la cara amurrada de Janna en lugar de la propia en el espejo quejándose de la sociedad que glorificaba a los "tipos malos" heridos y reformables o cualquiera de esos clichés de ficción.

"Ay Janna, ahora mismo me gustaría ser como tú"


Star…

Luego de jugar un par de rondas de video juegos más Jeremy las había llevado hasta una pequeña mesa instalada en una esquina del enorme patio justo al lado de la puerta donde Iván estaba depositando bandejas variadas con elegantes (y pequeñas al parecer de Janna) porciones de comida acompañadas de dos jarras con opciones diferentes de jugo natural:

- ¿No es un poco temprano para el almuerzo? _ preguntó Janna rechazando la ayuda del anciano caballero para llenar su propio vaso de jugo.

- ¿Tu crees? Es tan solo un poco más temprano de lo normal para mí _repuso Jeremy comenzando a comer.

- En Mewni solía almorzar a una hora similar, de hecho, es aquí donde me acostumbré a hacerlo más tarde, allí el día empieza temprano así que comemos temprano_ Star le tendió su propio vaso a su amiga para que lo rellenara con el néctar verde de melón.

- La vida de princesa suena sacrificada.

- Tu también sueles levantarte temprano_ la rubia observó curiosa a su amiga, por lo que sabía Janna no era ninguna dormilona.

- Pero no soy una madrugadora tampoco.

- ¡Oh! ¡aquí llega nuestra diversión! _ exclamó el niño balanceando los pies felizmente cuando el trío de chicos salió por la puerta seguidos de una rezagada Jackie que sacudía su cabello húmedo.

En tanto la bailarina parecía realmente enfocada en secar su cabello tan solo sacudiendo la mano hacia sus amigas mirando a Star fugazmente de una forma curiosa que Janna notó e hizo poner una expresión triste a la princesa, los chicos no dejaban de reírse de Marco quien parecía estar alegando algo sobre "tomar una siesta" y "soñar que me estaba ahogando arriba del puto Titanic".

La pelinegra y Jeremy compartieron una mirada cómplice.

- ¿Y no llego Leonardo Di caprio a salvarte? _ le gritó Star queriendo entender a que se refería su amigo.

- Por desgracia no estirada_ sonrió Marco ignorando la sensación incomoda de tener a Jackie y a su amiga tan cerca, había estado pensando en ellas antes de dormirse_ aunque la verdad habría preferido que Rose fuera quien me salvara…en su versión joven claro.

- Oh bueno eso quiere decir que a Marco le gustan las pelirrojas ¿no es genial Star? Ya no tienes que salir con él_ aplaudió Jeremy abrazando a la aludida que solo esbozó una perfecta y plástica sonrisa.

- Eh claro, Jeremy…pero nosotros no estamos saliendo ni pensando en salir ¿sabes?

Marco le disparó dagas con los ojos al niño metiéndose las manos en los bolsillos y poniendo cara de haberse tragado un dulce de limón terriblemente ácido mientras sus amigos aún se reían de él mojándose en medio de su siesta.

Viendo su reacción Janna puso una sonrisa astuta dispuesta a comprobar algo:

- Sí Jeremy, no sé de donde sacaste esas ideas ninguna de nosotras tres querría salir con Díaz…

Jackie se encogió en su esquina, Marco miró a Star y ella desvió la mirada hacia Jackie por un breve segundo. Por su lado Ferguson solo le dio un codazo a Alfonzo susurrando "a lo mejor Janna si quiere salir contigo" ante la cara sobresaltada del pelinegro el chico solo se encogió de hombros "eh bueno hombre, la estás mirando mucho".

- …Y Díaz sabe que Star esta fuera de su liga_ terminó Janna habiendo obtenido ya bastante información que le sirvió para terminar de confirmar sus…desagradables teorías.

- ¿Por qué? _ La pregunta de Marco fue rápida en un tono de voz curioso y algo molesto.

- Creo que le picaron el orgullo_ murmuró Alfonzo a su amigo bajito.

- Pues a cualquiera cuando le dicen eso… ¿Janna anda un poco bélica o es idea mía?

La morena apoyó una mano en la mejilla mirando al latino directamente a los ojos antes de soltar una respuesta brutalmente honesta sin rastro de malicia, sino como la pura verdad ante sus ojos:

- Star es demasiado buena persona para ti…cualquiera de mis amigas lo es.

Jackie se echó el cabello hacia un lado mirando a la pelinegra con sorpresa: sabía que le gustaba Marco, no había duda…seguramente el mensaje era para ella y solo estaba utilizando a Star como distracción.

No tendría que preocuparse tanto…Marco ya la había rechazado.

Sonrió con tristeza, estúpida, poco sutil y bien intencionada Janna.

Se unió al dúo de chicos que esperaban un tanto tensos la respuesta del castaño. Star por su parte parecía mirar de forma alterna a Janna y Marco tratando de buscar algo que decir.

Cuando Marco abrió la boca para hablar la rubia no se contuvo más y se levantó del asiento de golpe:

- ¡Pues que bueno que Marco no quiere salir conmigo! ¡Y yo tampoco quiero salir con Marco, claro! ¡sería raro porque vivimos en la misma casa! _ acto seguido soltó unas risitas que a cualquiera que no la conocieran le parecerían totalmente naturales, pero Marco identificó como "las risitas de princesa perfecta perfectamente falsas" de Star así que solo por eso no se sintió ofendido.

- Además, Marco esta bien feo, no se ven bien juntos_ apoyó Jeremy con cara seria.

Ok ahora sí estaba ofendido, el enano tenía suerte de que aún se sintiera culpable porque si no ya le estaría diciendo unas cuantas cosas, así que en lugar de eso prefirió callarse e ir a robar algo de la comida del almuerzo provocando los chillidos indignados del niño.

- Eso fue…algo_ dijo Alfonzo sin saber exactamente porque todo el ambiente había estado tan tenso.

- Estaba pensando…_comenzó el pelirrojo frotándose la barbilla.

- ¿En qué? _ Jackie estaba deseosa de sumergirse en cualquier conversación para continuar distrayendo su mente.

- En que es fantástico que nadie aquí quiera salir con nadie ¿no? amistades sanas al cien por cien…excepto por Al y Janna pero eso…

- ¡Que no quiero salir con Janna! _ gruñó el aludido en voz baja_ solo la miraba porque…tiene…una rara barbilla partida.

Jackie sonrió de forma sincera tapándose la boca con una mano:

- ¡Oh cielos esa es la peor excusa de la historia! ¡te gusta Janna!

- Acabo de terminar con mi novia.

- Solo digo que te gusta…no que quieras salir con ella_ Jackie picó sus costados haciendo que el chico se retorciera por las cosquillas.

- Era tu novia no tu esposa_ Ferguson imitó la platino picando su otro costado_ ¡vamos Al es algo contundente la mujer, pero es buena persona!

- Pueden empezar como amigos_ continuó la bailarina realmente entretenida con la idea de que al chico le gustara Janna…ella era tan…grave siempre, por lo que veía hasta ahora Alfonzo podría ser bueno para ella.

- ¡Déjenlo! ¡solo creo que es linda y ya!

- ¡Pues eso es que te gusta!

- ¡No es lo mismo Ferg! ¿y no era que te gustaba la amistad al cien por cien?

- Puedo hacer excepciones en mis gustos.

- Podría ayudarte con…_ El recuerdo de su fracasado crush y su mala forma de manejar lo que sentía hicieron que Jackie se retractara de su ofrecimiento_ ¿sabes? olvídalo mejor no, no creo que sirva.

- ¿Eh? _ el pelinegro volteo hacia ella curioso ¿porqué se veía tan triste? Ahora que lo pensaba ¿no había estado llorando también antes?

Y ella pasó un buen rato con Marco, sumado a lo que decía Janna… ¿había pasado algo entre Marco y Jackie? Su amigo había estado muy bien sin novia los últimos meses y sinceramente hacer un movimiento en la amiga de su mejor amiga no parecía algo muy inteligente, especialmente si la iba a hacer sufrir. Creyó que Jackie sería buena pareja para Marco, pero solo si iban en serio, era una buena persona, no quería que saliera lastimada por una de las clásicas y antiguas jugadas de su "jefecito".

Como le gustaría ser tan ciego a estas cosas como Ferguson.

El carraspeo fuerte del mayordomo hizo que todos dejaran su drama adolescente personal para observarlo a él a la espera de su próxima tarea de castigo. En la mesa Jeremy ya casi terminaba su comida teniendo una mirada muy entretenida en la cara, a pesar de que por las mejillas hinchadas de ardilla de Marco, por lo visto, no había logrado impedir que robara algunas uvas de la mesa.

- Muy bien jóvenes, creo que es hora de que inicien su siguiente tarea, para ello necesito que se posicionen en el área del césped.

Marco suspiró despeinando a Star antes de seguir a sus amigos hacia la zona señalada, Jackie por su parte se debatía indecisa entre ayudar a los chicos nuevamente para permanecer lejos de la princesa hasta que se sintiera lista para hablarle o quedarse con las chicas, ya que tener que pasar tiempo cerca del latino tampoco era nada deseable en esos momentos. Finalmente fue Jeremy quien sin saberlo la ayudó o mas bien decidió por ella:

- Jackie esta vez tu no puedes ir_ dijo señalándola con su tenedor_ esta tarea es solo para ellos, tu ven a almorzar con nosotros.

El mayordomo retiro hacia atrás una silla extra en la cual no había reparado antes indicándole que era la que le correspondía, la posición tampoco estaba mal: la dejaba entre Jeremy y Janna por lo cual, por ahora no tendría que charlar obligadamente con Star. Aliviada Jackie se ubico en la mesa agradeciendo a Iván y comenzando a llenar su plato bajo la mirada escrutadora de Janna quien ya se había percatado de su actitud hacia la princesa, quien por su lado tan solo miraba con curiosidad a los tres chicos puestos en el césped esperando ver que tarea les tendría Jeremy.

- Muy bien Iván estamos listos_ sonrió sospechosamente.

- Excelente.

El anciano batió palmas provocando que unas rejas de un metro de alto se levantaran dividiendo el sector pavimentado donde se encontraba la mesa del almuerzo, del césped donde estaban parados los muchachos.

Janna levantó una ceja extrañada dirigiendo la vista hacia su pequeño amigo quien tenía una expresión que asemejaba perfectamente a la de un gato que acababa de atrapar a los ratones.

- Jeremy que estás…

- Tranquila Star no hay nada de que preocuparse. Ahora ¡QUE SUELTEN A LOS PERROS!

- ¡¿QUEEE?!_ chillaron las tres niñas a la vez.

El mayordomo sacó un pequeño control remoto de su manga presionando un botón rojo que se encontraba justo en el centro, en ese momento los rostros aterrorizados de los chicos giraron hacia las casas o más bien mansiones de perro en las cuales no habían reparado hasta ese momento debido a su ubicación en una esquina del patio. Las puertas de las tres viviendas perrunas se abrieron todas a la vez haciendo chillar a todos los adolescentes del lugar.

- ¡EH JEREMY VAMOS! ¡ENTENDEMOS TU ENOJO, PERO ESTO ES ASESINATO! _ gritó Alfonzo escuchando los sonoros ladridos que estaban llegando desde el oscuro interior de las casas de perro.

- ¡NO QUIERO MORIR AUN ME FALTAN MUCHAS TEMPORADAS POR VEEER! _ se desesperaba Ferguson entre lágrimas.

- ¿Temporadas de qué?

- ¡¿Eso te preocupa en un momento como este Marco?! _ exclamó Star desde el otro lado de la reja.

- ¡Bueno, perdóname estirada, pero hemos estado en peores situaciones que esta!

- Tienes un punto…

- ¡Lo que yo me pregunto es porque no estás salvándolos! _ Alegó Janna apuntando a Star con un dedo_ ¡no me agradan, pero no quiero que se mueran!

- ¡VIENEN LOS PERROS! _ grito Jackie aterrorizada agarrándose de la reja a la espera de ver que clase de bestias tenía Jeremy escondidas en esas mega casas de mascotas.

- ¡CONOZCAN A MIS BESTIAAAS! _ rio Jeremy levantando las manos al cielo como si fuera alguna especie de científico del mal.

Así entre jadeos aterrorizados por parte de Jackie, uñas mordidas por la de Star y Janna, gritos masculinos por Ferguson y Alfonzo y rascado de caspa por parte de Marco surgieron las aterradoras y dientudas bestias de Jeremy desde las profundidades oscuras de las casas para perro.

Chihuahuas…

Decenas de absolutamente aterradores Chihuahueños quienes con toda su fiereza y enormidad se lanzaron hacia los muchachos moviendo sus aterradores rabos y soltando profundos y poderosos ladridos demandado su atención.

- Wow…brutal_ asintió Marco sobándose la barbilla mientras entrecerraba los ojos hacia la pequeña bestia blanca de pelo largo que se estaba encaramando a su pierna.

- ¡AWWW LOS AMO! _ chilló Ferguson extasiado acariciando a los perritos con una enorme sonrisa en su rostro.

- ¿Te gustan los pequeños perros? _ preguntó Janna sacando una mano a través de la reja tratando de acariciar a uno de los animalitos.

- Bu…bueno…_el chico se sonrojó rascándose la parte de atrás del cuello_ cuando segundos antes pensaba que…serían unos perros enormes entonces estos me gustan más a su lado.

La pelinegra lo miró fijamente unos segundos antes de apoyarse en la reja ladeando la cabeza:

- ¿Sueles mentir sobre tus gustos?

- ¿Qué…_ el niño se congeló.

- Nada, solo que soy buena para detectar cuando la gente miente.

Jackie y Star se dejaron caer sobre sus sillas nuevamente completamente aliviadas:

- Podrías haber dicho que eran perros pequeños y que no eran agresivos_ repuso Jackie acusadoramente.

- Así no habría visto las caras de miedo de ellos_ Jeremy apuntó al trío de muchachos a su espalda.

- Pero nos habrías evitado el casi infarto a nosotras_ alegó Star dejando caer la cara sobre la mesa.

- Una pena que Marco no haya estado asustado_ gruñó el niño ignorándola.

- Como él dijo, nos hemos metido en situaciones peores.

- Puedo recordar algunas_ asintió Jackie_ supongo que se necesitaría más que la posibilidad de ser mordido por una jauría de perros para que Marco grite.

- Sí, es cierto.

Ambas chicas se miraron con complicidad unos segundos antes de recordar su pelea anterior y regresar su atención hacia la comida levemente incomodas.

- Creo que si algo asustaría a Díaz_ comenzó Janna viendo el ambiente enrarecido_ es que ahora dijeras que su siguiente tarea es tener que bañar y limpiar a todos estos perros.

- Pues que bueno que lo hayas dicho, porque esa es su tarea_ la sonrisa macabra creció a la vez que Iván arrastraba un carrito lleno de todo lo necesario para asear a las mascotas.

- ¡¿QUE NOSOTROS QUE?! _ exclamó Marco al escuchar la conversación, ahora si francamente asustado.

- Que van a lavar a mis perros. Estos pequeños necesitan un buen baño relajante y su masaje de patas y serán ustedes quienes se encarguen de atenderlos_ Jeremy levantó su vaso con jugo comenzando a beber con cierta elegancia y ninguna de las chicas pudo quitar de su cabeza que estaba imitando al villano de las películas que se sienta a beber su copa de vino con maldad_ disfruten la…perroterapia.

- Es Caninoterapia_ le susurró Star al oído_ o Canoterapia si lo prefieres.

- ¿Ellos lo saben? _ susurró él de vuelta.

- Creo que no…

- Entonces da igual.

- ¿Seguro que no podemos ayudar? _ inquirió Janna fascinada con la belleza de los animalitos.

- Ella realmente ama los animales_ sonrió Jackie viendo los ojos brillantes y la expresión feliz de su amiga entre tanto perrito junto.

- Pueden jugar con ellos una vez que los esclavos los hayan lavado y masajeado.

- ¿Somos esclavos? _ preguntó Alfonzo quien estaba cargando una pequeña tina con agua.

- Sep somos esclavos_ señaló Marco agarrando un perro y echándolo al agua sin prestar atención a los alegatos del animal.

- ¡Muy bien chicos! _ Ferguson apareció sosteniendo un champú para perro en una mano y en la otra una linda toalla rosa_ Al lava a los perros, Marco los masajea y yo me encargo de secarlos.

- Eh... que tal si yo seco, tu lavas a los perros y el jefe los masajea_ debatió Alfonzo queriendo una tarea más liviana.

- Y como se supone que masajee a un perro.

- Descuide joven yo le enseño_ dijo Iván colocando una pesada mano en el hombro de Marco_ y además el señorito desea que usted bañe y masajee a los perros mientras sus amigos secan.

- Uhh ¿perdón?

- ¡Como lo oíste! _ le gritó Jeremy_ ¡sufre!

Cuando el moreno se volteó, el niño rápidamente se refugió tras la espalda de Star provocando que el latino sintiera el impulso de agitar el puño en su dirección, pero al recordar que al fin y al cabo el motivo de estas penalidades era su propio comportamiento hacia Jeremy se tuvo que morder la lengua y asentir hacia el mayordomo dispuesto a aprender como…asear y relajar perros.

Pero nada evitó que al ver a sus dos amigos dándole pulgares en alto notoriamente aliviados por tener la tarea más liviana y aparte compartida una refinada expresión de disgusto apareciera en su cabeza:

"Van a ver culeros al menos insistan en ayudarme ¿no?"


Unas horas y muchos perros aseados más tarde…

En el patio se podía observar a tres felices niñas adolescentes cepillando el pelo y peinando a los pequeños perros de raza, mientras su pequeño y millonario dueño las ayudaba con una sonrisa y el anciano mayordomo sostenía una bandeja con refrescos. Sin duda una pintoresca y feliz imagen de cualquier serie familiar veraniega.

- Me encantaría tener un perro_ dijo Janna amarrando un par de lazos rosas al pelo blanco de uno de los animales_ pero mamá trabaja todo el día y siempre tengo algo que hacer, así que no sé si podría encargarme de él.

- ¿Te encantan los animales, pero no tienes uno propio? _ preguntó Jeremy curioso.

- Bueno, colaboro en muchas actividades en la ciudad y siempre estoy escribiendo en el blog así que no he podido.

- Yo ya tengo suficientes perros en casa…aunque son perros mágicos que nos estarían disparando láseres por los ojos ahora mismo si les jaláramos demasiado el cabello.

- Suena genial_ repuso Jeremy pestañeando con anhelo hacia Star imaginando lo cool que serían sus pequeñas mascotas si además de ser lindas dispararan rayos láser.

- No es tan cool cuando te disparan, a Marco le pasó varias veces antes de que llegaran a entenderse bien.

- ¡Pero eso es aún más cool!

- Eres un hombre de cultura_ Janna levantó una mano chocando los cinco con Jeremy provocando que la princesa rodara los ojos.

- No sean así chicos.

Si no fuera por la enorme diferencia de edad habría pensado que esos dos podrían haber salido juntos con lo bien que parecían llevarse y su mutuo disgusto por Marco.

- Yo ya tengo a Sky en casa_ Jackie sacó su celular el cual afortunadamente no había muerto luego de mojarse y enseñó una fotografía de la linda gatita blanca que Star rescatara hace tiempo.

Un golpe de culpabilidad la abrumó cuando recordó como en ese entonces su amiga estaba sumamente deprimida y ella le había prometido estar allí para ayudarla, pero en lugar de eso fue Star quien había estado allí para ayudarla a ella con sus problemas amorosos y Jackie solo supo arremeter en su contra cuando las cosas no salieron como pensaba que deberían haber salido en su cabeza.

Miró tentativamente a Star quien observó la pantalla arrullando ante la fotografía, sin parecer enojada o incomoda al dirigirle la palabra:

- Aww veo que ha crecido mucho_ las cosas aun estaban algo tensas con Jackie pero tendrían que volver a la normalidad tarde o temprano, ella no pensaba haber hecho nada malo al decirle a la bailarina la cruda verdad sobre su actuar con Marco, pero entendía sus sentimientos de tristeza, no sabía si le iba a pedir disculpas o querría volver a tocar el tema pero realmente...no le importaba si solo lo dejaban pasar.

Star reconocía que su inseguridad y apego hacia Marco la habían hecho caer en unos celos bastante malos, pero no era alguien vengativa y su disgusto con Jackie ya se había pasado, después de todo nunca fue tan grande. Tampoco quería perder a una buena amiga por un problema de chicos, aún si Marco hubiera acabado saliendo con ella habría seguido siendo su amiga, incluso si algunos sentimientos desagradables se mezclaban en el camino habría aprendido a lidiar con eso.

Jackie pareció entender que Star no estaba enojada pero aún así se propuso hablar con ella cuando estuvieran solas.

Janna suspiró aliviada por el ambiente más ligero que percibía entre sus amigas, esperaba que sin importar si Marco acababa juntándose con la princesa las cosas siguieran bien entre ambas rubias, Jackie podía ser algo sensible y temperamental en ocasiones, pero era una muy buena persona.

Ya llegaría el chico para ella, después de todo solo tenían catorce años…demasiado pronto para encontrar al señor "número uno" ¿verdad? si tuvieran diez años más…

- Estás seria_ comentó Jeremy pellizcando su mejilla.

- Pensaba…

- ¿En qué? ¿cosas raras de adolescentes?

- En que si tuviera diez años más estaría teniendo una charla con Star sobre salir con cierta persona.

- ¿Es Marco?

- Sep…

- Mejor habla con ella ahora…pero si quieren salir déjalos.

- ¿Eh? _ la pelinegra alzó las cejas extrañada por la petición.

- No me gusta el idiota ni sus amigos, pero viéndolos así de cansados me siento vengado. Además, desde que Star llegó se comenzó a comportar mejor y si algo he observado es que los chicos mayores se ponen imbéciles con las chicas, pero de una forma que los hace menos molestos…fastidian menos.

- Te va a pasar lo mismo cuando tengas esa edad_ le despeinó el cabello ignorando los gritos irritados del niño.

- ¡Claro que no! además, quien querría besar a una chica…es asqueroso_ Jeremy se estremeció_ compartir saliva.

Janna contuvo una risita recordando su propio pensamiento sobre los besos a los ocho años…sí era asqueroso en ese entonces, ahora la perspectiva era agradable, pero de poco servía si realmente no tenía a nadie en mente para ello.

Y si su desconfianza por los chicos llegaba al punto donde incluso le costaba dejar que uno de ellos se le aproximara demasiado.


A unos metros de distancia la feliz imagen de serie veraniega cambiaba a una similar a un campo de batalla luego de la guerra…un campo de batalla muy pequeño, apto para toda la familia y donde los muertos eran solo tres muchachos tirados boca abajo con las manos adoloridas quejándose:

- No siento mis dedos…_ Marco alzó levemente la cabeza para mirar sus manos totalmente arrugadas por la humedad y cansadas de tanto masajear_ parecen pasas…estúpido Jeremy_ gruñó volviendo a dejar la cara contra el pasto.

- Vamos que no fue para tanto_ Ferguson palmeó amigablemente su espalda.

- No estuvo tan mal_ Alfonzo sentado a su lado estaba notoriamente menos cansado que el castaño.

- Eso lo dicen porque solo se dedicaron a secar a las bestias_ el latino no tenía ánimos ni para gritarles a su par de amigos como normalmente habría hecho.

- Pero mira el lado bueno, las chicas se encargaron de peinarlos_ el pelirrojo señaló a sus amigas con las manos quienes estaban terminando de acicalar a los últimos perritos.

- Menos mal, no estoy para hacerle coletas a las mascotas de Jeremy_ refunfuñó Marco_ por mucho que me lo merezca.

- Entooonces…¿estás de acuerdo con que nos merecemos el castigo pero aun así te quejas de él? _ inquirió Alfonzo levemente divertido por la bipolaridad de su jefe.

- Soy una persona compleja.

- ¡No, no lo eres!

- ¡Oh vamos! ¡tu peina a los estúpidos perros Star!

Una risita femenina fue toda la respuesta que recibió.

- Ella realmente tiene buen oído_ susurró Ferguson al pelinegro.

- Sep…¿crees que hayamos acabado con las tare…

La pregunto se vio interrumpida por la sombra del mayordomo inclinándose sobre ellos:

- Jóvenes la charla terminó, el señorito Jeremy les da una hora y media de descanso para que almuercen en la cocina.

- ¡Genial, comida! _ exclamó el pelirrojo levantando las manos en celebración.

- Naturalmente se espera que cuando terminen de comer laven los platos de todos.

- ¿Todos? _ Marco alzó la cara otra vez solo para ver la mesa donde anteriormente habían estado comiendo las chicas ya recogida_ ¿entonces ellas no se lavaron sus trastos?

- Claro que no joven, las señoritas son invitadas.

- Sep…me imaginaba que respondería algo así.

- ¿Y luego de eso? _ preguntó Alfonzo presintiendo que su tarde estaría igual de ocupada que su mañana.

- Sacudirán la sala de estar, pasarán la aspiradora y cepillarán las escaleras por supuesto. Pueden poner la radio si se aburren.

Los tres suspiraron a la vez.

Alfonzo por su lado trató de verle el lado positivo a la situación, si aprendía a limpiar bien ¿conseguiría que algunas personas le pagaran por pequeñas tareas de limpieza? Bien podría empezar por sus amigos por lo que sabía ninguno de ellos disfrutaba mucho de limpiar su propio cuarto.


Horas más tarde…cuarto de Jeremy.

Luego de tres películas de dibujos animados acompañadas de palomitas de maíz y una que otra ocasional vigilancia a las cámaras de seguridad desde la pantalla gigante de Jeremy para espiar a Marco y sus amigos mientras sufrían con las labores domésticas, los cuatro estaban listos para encontrar algo más que hacer.

- ¿Cuánto rato debería dejarlos descansar? Tienen más trabajo que hacer_ repuso el niño mirando la hora en su celular.

- Una media hora es suficiente_ sonrió Janna comiendo las últimas palomitas de maíz saladas.

- Me dan algo de lástima_ a pesar de sus palabras Jackie se había reído un poco de las desgracias de todos en la pantalla…especialmente las de Marco.

Que su cabeza entendiera que él tenía derecho a no corresponderle y que sus sentimientos tenían una cuota importante de idealización no quitaba que siguiera un poco resentida por como le había hablado antes.

- ¿Qué piensas ordenarles hacer ahora? _ preguntó Star observando a los tres muchachos tirados en el piso de la sala de estar completamente agotados.

- Van a cocinar las golosinas que van con el té de las seis. Le di el día libre a la servidumbre, pero los invité a tomar el té conmigo.

- Y el trío de idiotas hacen los pastelitos.

- Yep.

- ¿Saben cocinar siquiera? _ la pelinegra se apoyó en la cabeza del niño dándole un golpe con el codo con complicidad.

- No lo sé ni me importa, si no saben que practiquen hasta que les salga.

- Creo que Alfonzo sabe, recuerdo que me dijo algo una vez_ murmuró Jackie frotándose la barbilla.

- Marco no es exactamente el amo de la cocina_ dijo Star haciendo una mueca.

No ser el amo de la cocina era un eufemismo, el chico más bien era un peligro en la cocina, estaba mejorando, pero la princesa no se sentía muy segura sin estar a su lado.

- ¿Jeremy? ¿te molestaría si los ayudo? Soy buena horneando y haciendo dulces…además, no querrás que las golosinas salgan mal ¿verdad? cocinar no es tan fácil como piensas y no creo que unas pocas horas les basten para practicar. Es mejor si estoy ahí para enseñarles.

- ¿Segura que no les vas a hacer todo el trabajo? _ el chico apuntó a la rubia con un dedito acusador conociendo a Star era probable que su buen corazón y su cariño por Marco la llevara a tratar de facilitarles demasiado la tarea.

- ¿He intentado hacer el trabajo por ellos durante el día? Quiero a los chicos, pero estoy de acuerdo con que les des un pequeño castigo_ ante la mirada aún dudosa del niño, Star recurrió a una acotación final_ de hecho ni siquiera usaré magia para ayudarlos.

Bueno, considerando que su varita estaba actuando algo extraña últimamente (posiblemente por su estado emocional en mal estado, aunque no era del todo seguro) tampoco había planeado usar magia desde el inicio, disfrutaba cocinar como una chica humana normal, pero Jeremy no tenía por qué saber eso.

Finalmente, luego de una larga evaluación y el oportuno comentario de Jackie sobre proteger la cocina de posibles daños él asintió conforme con el trato.

- Bien…puedes ayudarlos_ Jeremy tecleó un mensaje rápido en su celular_ le pediré a Iván que los lleve a la cocina una vez que se laven las manos. Vamos, te guiaré hasta allí.

- Iré con ustedes un trecho, necesito usar el baño_ Janna se levantó apilando los potes de palomitas en una mano con el objetivo de dárselos a Star para que los dejara en la cocina.

- ¿Y que hago yo sola? _preguntó Jackie viendo que todos se iban.

- Regresare con Jeremy en un rato_ sonrió la morena palmeando la cabeza de su amiga_ seguro que a él no le molesta si ves algo de televisión.

- Puedes revisar mis libros también.

Así los tres abandonaron el cuarto dejando a la bailarina completamente sola, quien negándose a volver a sumirse en sus pensamientos sobre sus problemas amorosos se limitó a echarse de espaldas en la cama usando el control remoto para buscar algo que ver en la televisión.


Janna…

Luego de ir con sus amigos por un trecho no había tardado en darse cuenta de que el baño no quedaba en la misma dirección que la cocina, así que separándose de Star y Jeremy siguió su camino sola.

Al doblar una esquina se sorprendió al toparse de frente con Alfonzo y Ferguson quienes se sobresaltaron al encontrarse de pronto con la chica. Janna lanzó un gritito cuando la sorpresa la hizo tropezar hacia atrás, pero por fortuna Alfonzo fue lo bastante rápido como para agarrar su mano antes de que aterrizara en el suelo.

- Lo sentimos, por asustarte_ en cuanto la notó más estable rápidamente le soltó la mano sabiendo que ella no apreciaría que la tocara más de lo necesario.

- Tampoco me fijé.

- ¿Sabes donde queda la cocina? _ Ferguson estaba observando tras ella como si buscara a algo o a alguien_ el anciano fue al baño a decirnos que nos tocaba cocinar, pero luego desapareció.

- Los está esperando al final del pasillo_ la niña señaló con el dedo hacia el final del largo y enorme corredor en que se encontraban ¿por qué las distancias en las mansiones eran tan enormes?

- Las distancias son tan grandes que no se como lo haría si tuviera diar…_Alfonzo se calló al darse cuenta de lo estaba a punto de decir en frente de la niña.

Era más vergonzoso que Marco en ese sentido, prefería ser un poco más elegante en frente de las chicas.

Sorpresivamente en vez de fruncir el ceño o hacer un comentario sobre lo asquerosa de su acotación Janna soltó una risa sincera:

- ¿Sabes? pensaba lo mismo, le preguntaré a Jeremy sobre eso, tengo curiosidad.

- ¿Tal vez tiene una bacinica? _ agregó Ferguson con una sonrisa.

- Una bacinica de oro a juzgar por la cantidad de dinero que tiene_ Alfonzo se sintió alentado por la buena reacción de la niña.

- Incrustada con diamantes alrededor_ agregó la pelinegra alzando el meñique con gesto elegante.

Los tres se echaron a reír ante la ridícula imagen de una elegante bacinica dorada con diamantes totalmente duros e incómodos para el trasero a su alrededor.

- No le digan a Jeremy que dije eso ¿ok? me cae bien_ la pelinegra juntó sus manos en petición.

- Claro que no diremos nada, después a saber que nos manda a hacer_ Ferguson simuló un escalofrío en todo el cuerpo.

- Aunque si te enteras que tiene una bacinica de oro pregúntale si tiene dos, y si las regala.

- ¿Quieres sentarte en ella Alfonzo? _ Janna lo miró con los enormes ojos castaños muy abiertos comenzando a preguntarse si el chico tenía alguna clase de fetiche extraño.

- ¡No! solo pensé que podría venderla…

- ¿Quieres comprarte algo realmente caro? _ inquirió ella recordando el comentario anterior de él sobre el dinero y la gente rica ¿tal vez quería comprar algo muy costoso y no tenía el dinero necesario? Eso explicaría su irritación.

- Algo así…aunque se supone que era una broma…

- Ah, lo siento, pensé que era en serio. Bien, supongo que tengo que irme, iba al baño. Suerte en la cocina Star dijo que los estaría ayudando.

- ¡Oh genial! Le daré las gracias.

Janna asintió volviendo a darles la espalda. Ferguson miró a su amigo con comprensión y cierta lástima:

- Tal vez sea mejor que ella no te guste…no parece muy interesada...para nada.

- No me gusta, solo es linda_ Alfonzo le dio un manotazo en la nuca al pelirrojo para remarcar su punto_ me estoy cansando de decírtelo.

Su amigo solo esbozó una sonrisa mientras se frotaba la nuca y ambos seguían caminando.


Marco…

Sabía que se había demorado en la ducha mucho más que cualquiera de sus amigos, pero el agua caliente lo ayudó a relajar los músculos; en su vida había hecho tanta limpieza, las muñecas aún le dolían por el esfuerzo de frotar cada peldaño con una escobilla. Tal vez ese era el plan de Jeremy: convertir su propio dolor emocional en dolor físico para él.

Aparte del cansancio el día no parecía ir tan mal como pensara en un inicio, Jackie no quería acercársele, pero eso era normal y Star no había actuado de manera distante o extraña en lo absoluto así que podía asumir que la bailarina no le había dicho nada o que sencillamente era totalmente ajena al enamoramiento de Jackie. Como fuera ya había tomado la resolución de guardarse el asunto para él, siendo Star incluso si Jackie le decía algo al respecto ella no se enojaría con él sin antes escuchar su versión de los hechos.

Sonrió al reflexionar sobre como habían cambiado las cosas, antes jamás habría confiado tan ciegamente en la madurez o amistad de una chica, tan solo habría dado por hecho que su amistad con Star se rompería en cuanto Jackie hablara.

Miró a su alrededor preguntándose que tanto se habrían adelantado los chicos, se supone que se reunirían con el mayordomo en un pasillo al que llegarían caminando recto desde los baños, así que no debería faltar mucho, tal vez debería pedirle ayuda a Star para cocinar o de lo contrario no iban a terminar jamás la tarea asignada y él solo sería un triste estorbo para Ferguson y Alfonzo, no es que tuviera mucha idea sobre si ambos solían cocinar en sus casas.

La sensación de sentirse observado envió un escalofrío a su columna vertebral, se paro en seco agudizando el oído logrando sentir unos pasos suaves que lo venían siguiendo. ¿Quién podría ser? ¿los chicos gastándole una broma? ¿Jeremy queriendo asustarlo?

Se volteo sorprendiéndose al toparse con la inesperada presencia de Janna Ordonia quien lo estaba observando fijamente con una mirada que le recordaba un poco a la forma desaprobadora cliché en que las suegras miran a los yernos en toda película:

- ¿Trabajando como espía Ordonia?

- ¿Cómo dices? _ la chica alzó una ceja oscura extrañada.

- Digo…me estabas siguiendo de forma sospechosamente silenciosa.

- ¿No has pensado que tal vez solo vamos en la misma dirección y yo no tenía nada que hablar contigo? No todo gira a tu alrededor.

Se sonrojó ante lo cierto de su respuesta sintiendo la frialdad en el ambiente. Aunque la interacción de ambos era un tanto similar a las discusiones que solía tener con Star el intercambio punzante carecía completamente de la sensación chispeante y divertida que tenía cuando discutía con su princesa.

Esto era solo tensión y desagrado.

- Siendo tu creía que si solo fueras en la misma dirección me pasarías cuanto antes.

Janna se cruzó de brazos adoptando una expresión reflexiva:

- En realidad, me estaba debatiendo sobre hacer eso o llamarte. Quiero hablar contigo.

- ¿Estoy en una especie de dimensión paralela? Digo, para que quieras hablarme.

- Solo déjate de bromas y respóndeme honestamente una pregunta, sin juegos.

La absoluta seriedad con la que Janna estaba actuando convenció a Marco de que sea lo que quisiera preguntarle era algo importante.

Asintió cruzándose de brazos y apoyándose contra la pared:

- Está bien. Que es.

- ¿Te gusta Star?

Realmente no se esperaba que esa fuera la pregunta.

De todas las reacciones posibles, ver a Marco Diaz sorprendido y sonrojándose hasta la frente definitivamente no estaba en la lista de cosas que Janna esperaba. Su sorpresa solo aumentó cuando el chico escondió el rostro tras el flequillo y con un tono de voz más suave que el que usaba normalmente preguntó:

- ¿Es tan obvio?

Que él admitiera sus propios sentimientos hacia su mejor amiga no significaba que deseara que todo el mundo fuera capaz de verlos antes de que comenzaran a salir, siempre se había burlado de los tipos que eran tan terriblemente evidentes en su amor por alguien que absolutamente todo el mundo lograba darse cuenta de ello, llegando incluso a dar vergüenza ajena cuando miraban a la chica como si la acariciaran con los ojos y ella fuera lo más maravilloso que habían visto nunca. Había algo un poco obsceno para su gusto en transparentar de esa manera lo que sentías, ¡mira a tu chica en privado cuanto quieras, pero el mundo no necesita observar tu adoración eterna cada vez que respiras cerca de ella!

Si se había convertido precisamente en ese tipo de sujeto no sabía que iba a hacer para lidiar con la vergüenza.

- Ehh, no, no lo es…en realidad no más obvio de lo que ha sido en otras ocasiones cuando le prestabas demasiada atención a alguna chica_ contestó Janna aún bastante conmocionada_ solo que he pasado bastante tiempo contigo y con Star para saber que ella parece importarte mucho más que el resto de esas chicas.

- No parece, me importa. Mucho_ suspiro aliviado al escuchar que Ordonia solo parecía haberlo notado por su capacidad de observación.

- Entonces ¿eso es un sí? ¿ella te gusta?

- No, no me gusta.

Janna abrió la boca incapaz de comprender correctamente la información.

- ¿Te pones como remolacha cuando te pregunto si ella te gusta, te preocupa que sea notorio, pero ahora me sales con eso? _ estaba comenzando a preguntarse si el tipo no sería una especie de idiota emocional incapaz de comprender sus propios sentimientos.

- A lo que me refiero_ Marco tragó saliva mirando fijamente al suelo en lugar de la cara seria y los ojos escrutadores, ella era amiga de Star y una de las personas que más lo desaprobaba, si le había pedido honestidad, era mejor darle toda la que tenía _ es que…me enamoré de ella.

- Ah…pero eso es lo que te pregunté_ la pelinegra jamás se había esperado encontrarse con algo así, estaba lista para una conversación directa donde Marco sacara a relucir su lado idiota o al menos algo un poco decente, pero tenerlo en un estado avergonzado y cursi mientras su voz sonaba vacilante y dulce era…bueno bastante vergonzoso e inesperado.

¿Star habría visto este lado de él antes? Si era así podría estar entendiendo que es lo que vio en el chico, el lado suave de Díaz era…menos desagradable que su lado imbécil. Aunque solo un poco.

- No es lo mismo…Brittney me gustaba, Jackie me gustaba, pero…Star es diferente.

- Entonces ¿le has preguntado que siente por ti? _ Janna si que sabía que la princesa le correspondía, al parecer estaba tratando con algo mutuo, pero prefería cortarse la lengua antes de ser quien juntara a una de sus mejores amigas con Díaz.

¿Interponerse? No lo iba a hacer, pero había una diferencia entre hacerse a un lado y dejar que las cosas fluyan y hacer activamente que éstas pasen, si fuera otro chico tal vez lo habría hecho, pero aquí prefería limitar su interferencia a esto.

Tan solo…pobre Jackie, iba a tener que consolarla más tarde. Si es que hablaba con ella al respecto, claro.

Marco se rascó la nuca pensando que responder, alguien tan observadora como Janna tal vez ya tuviera alguna idea de los sentimientos de la princesa por él, probablemente quería comprobar si él también lo sabía, incluso estaba la opción que Star discutiera el tema con ella.

Había demasiadas opciones así que finalmente optó por responder la verdad limitándose a lo que le habían preguntado:

- No le he preguntado_ no lo había hecho, eso era cierto, si se enteró fue por casualidad_ pero voy a tratar de que sienta lo mismo_ quería convencerla de salir con él así que no era del todo falso.

- ¿Y vas a hacerlo antes o después de contarle sobre el escándalo del grupo de WhatsApp y lo que le hiciste a Lissa?

Fue como si lo hubieran golpeado y un chorro de agua helada lo empapara de pies a cabeza llevándose consigo todo el calor de su cuerpo.

Por supuesto que Janna no estaría interrogándolo solo por curiosidad, era Janna después de todo; Ella lo detestaba, ella sabía cosas sobre él de las que realmente se avergonzaba. Y tenía motivos para quererlo lejos de alguien tan buena como Star.

- Yo…_ ¿Qué podía responder? realmente no había pensado en ello. Sabía que Star eventualmente podría enterarse de algunas cosas, pero en realidad no había pensado en contarle él mismo nada referente a ello.

- No pensabas decirle, o al menos no piensas que contárselo sea un factor importante para que ella decida si quiere o no salir contigo_ Janna se miró las uñas de forma aparentemente distraída_ a juzgar por tu cara esta es la primera vez que lo piensas.

- No veo porque sea necesario que lo sepa.

Janna frunció el ceño molesta ante su respuesta seca y descarada:

- Oh, entonces no planeas ser honesto con ella, bonita forma de demostrar amor.

- Si me pregunta directamente o se entera de ello se lo diré. Eso no es mentir_ realmente no entendía porque ella insistía en ese punto, no es como si planeara volver a cometer los mismos errores que cometió en el pasado ¿Por qué no podía solo dejarlo estar? _ tan solo no veo porque tendría que sacar el tema ahora, no planeo volver a caer en lo mismo.

- Pues tendrías que sacar el tema, porque si Star no sabe exactamente con que clase de tipo se está metiendo entonces no le estás dando una verdadera opción de elegir. Si ella no sabe exactamente quien eres no tiene sentido que salga contigo ¿verdad? sería injusto para Star. Si tanto la quieres entonces sabrás que tengo razón.

- Ella ya me conoce lo suficientemente bien, mucho mejor que tu_ Marco apretó los puños conteniendo su irritación ¿Qué mierda les pasaba a las mujeres con él ese día? Todas pretendiendo que lo conocían, juzgándolo y metiéndose en su relación con Star_ que no sepa algunos detalles no tiene importancia.

La pelinegra lo observó fijamente unos segundos evaluándolo. Finalmente pareció encontrar lo que buscaba. Se acercó con pasos rápidos hacia él quedando a unos centímetros de distancia lo suficientemente lejos para no invadir su espacio personal pero bastante cerca como para tratar de intimidarlo.

Después de todo Díaz no era demasiado alto.

- ¿Seguro que todo el asunto no es que tienes miedo de perderla?

- Star no se alejaría de mí tan fácilmente, es mejor que eso. Me imagino que lo sabes.

La chica tuvo que reconocer a regañadientes que él tenía razón; Star era mejor que eso, si a ella quería a Marco lo seguiría queriendo, aunque supiera lo peor de su comportamiento.

Pero aun así ¿estaba mal que quisiera que su amiga tuviera toda la información necesaria? No se sentía cómoda sabiendo una información que ella debería tener si realmente era la futura novia de Marco.

- Si lo sé, pero aun así quiero que le digas.

- Voy a hacer lo que se me de la gana Janna_ la mirada dura que le estaban destinando sus ojos color chocolate dejó en claro que él pensaba que ella debería dejar de intentar darle órdenes_ no somos amiguitos como para que tenga que hacerte caso. Que seas amiga de Star no significa que puedas meterte en lo que yo hago con ella. Ya te dije que la quiero y jamás le haría daño confórmate con eso.

- Como su amiga eres tu el que debería entender que quiero lo mejor para ella Díaz…es una buena persona, no quiero verla lastimada o decepcionada_ Janna pasó a su lado cuidando de que sus hombros no se rozaran ni siquiera lo más mínimo_ te doy tres días para que le digas o si no se lo diré yo. Si de verdad estás intentando ser una mejor persona no vas a hablarle mal de mi a Star o a inventarte historias para que crea que soy una mentirosa.

- No pensaba hacerlo, pero no es como si Star creyera eso de ti incluso si yo lo digo. Te lo dije, es mejor que eso. Ella no es una maldita niña manipulable.

La última frase fue pronunciada con una rabia contenida que Janna no tenía manera de saber no iba dirigida tan solo hacia ella, sino a la reina, a la gente de Mewni a todas las personas que de alguna manera parecían insistir en ver a la princesa como una niña inocente y tonta que podía ser fácilmente influenciada por otros.

Marco acortó la pequeña distancia que los separaba en dos zancadas apoyando una mano en el hombro de la chica, pero el gesto, aunque parecía gentil Janna sintió que contenía una enorme frialdad.

- Ordonia…eres buena chica, sé que te preocupas por Star así que…tomare tu consejo y pensaré en ello. Pero yo también tengo una sugerencia para ti; deja de creerte más lista que tus amigas, Jackie y Star podrán ser menos observadoras, pero no son tontas, a veces parece que te crees la más madura y la más inteligente de las tres. No conozco tanto a Jackie, pero si a Star y ella no es de cristal. Si quieres cuidarla adelante, hazlo, pero no con esa condescendencia.

- Que te has…_ Janna apartó su mano furiosa_ ¡no es condescendencia! ¡es…

- Toma mi consejo o déjalo.

La dejó en medio del pasillo siguiendo su camino hacia las cocinas cuando un grito airado lo detuvo:

- ¡Eres un…

- ¿Un estúpido? ¿una mala persona? Sí lo fui y estoy tratando de cambiarlo, pero no puedes esperar que por eso actúe como tu perro faldero rogándote perdón ni me arrastre de por vida. Lamento si lastimé a Jackie y si te hice algo a ti, de verdad lo hago, pero no puedo estarme castigando por siempre. Y Janna…tu no me conoces, ten eso en mente.

Marco echó a correr perdiéndose de la vista de la chica quien se quedó allí parada debatiéndose entre la rabia y las palabras que él le había dirigido.

Ella…ella no conocía a Díaz tan bien, pero ¿era necesario? ¿Qué podría saber Star que fuera tan diferente de lo que ella sabía? ¿Cómo se atrevía a llamarla condescendiente?

Ella solo…solo estaba preocupada por Star…por sus amigas, sí tal vez se consideraba más madura en algunos aspectos, pero como no hacerlo cuando Jackie se dedicó a flotar sobre una nube rosa y solía necesitar tenerla a su lado para controlar su temperamento, cuando Star era tan agradable y por alguna razón ella y Marco actuaban como si su vínculo no tuviera como base solamente unos pocos meses de compartir casa y escuela.

¿Acaso…acaso estaba mal que quisiera proteger a dos personas que realmente le importaban? Tenía tan pocas en su vida… ¿acaso se suponía que solo tenía que quedarse al margen?

Sí, tal vez ella no conocía realmente a Marco y tal vez no se expresó correctamente sobre Star pero…

Pero él tampoco la conocía a ella, no tenía ningún derecho a actuar como si lo hiciera.

En ese momento una pequeña voz en el fondo de su mente quedamente susurró:

"¿Realmente has dejado que alguien te conozca?"

Continuará…

Bueno hasta aquí el capítulo, como siempre que no actualizo en más de un mes por esta vez no contestaré comentarios retomándolo en el próximo capítulo. Es realmente divertido ver sus reacciones respecto al episodio anterior, quienes estuvieron felices de como fue Marco con Jackie, quienes se enojaron o les molestó y quienes los entendieron a ambos.

Creo que este capítulo puede ser algo divisivo también pienso que es realmente fácil que entiendan tanto a Marco como a Janna o solo a uno de ellos mientras el otro les caiga mal, si Janna ya no es uno de sus personajes favoritos aquí es posible que tampoco pase a serlo en este capítulo, pero hay cosas que no sabemos sobre ella aún ¿de verdad Janna es tan solo esta chica de gran carácter que no parece interesada en el romance?

¡Aunque la serie terminó hace mucho agradezco que sigan leyendo este fanfic, me encantan sus comentarios! aunque pasen a otros fandom regresen por acá cuando quieran recordar la serie ;D

Feliz Navidad.