Hola a todos! Si se preguntaban donde andaba... pues haciendo maldades en el fandom de Infinity Train luego de ver el libro 2 jejeje el mini fic está en mis historias para quienes les interese ;D
En este capítulo tendremos algo que quería hacer hace tiempo, pero no lo había podido hacer hasta ahora…un pequeño guiño a otra obra de Disney jejeje, lo cierto es que es como uno de esos intermedios que suele hacer un buen amigo escritor cuando quiere regresar de un hiatus, este es mi caso.
Me volveré a poner con todo el ánimo con el fic este 2020 es solo que la verdad en verano como me entusiasme con otro fandom y un proyecto (idea aún en pañales) para una historia original se me fue algo de la inspiración para Star vs. Pero ya regresé.
¿Recuerdan que Marco solía acabar atrapado en la comisaría cuando se comportaba mal y luego Rafael o Angie irían por él? Espero que les guste Zootopia.
La serie pertenece a Daron Nefcy y a Disney, la historia y algunos de los personajes pertenecen a Sugarqueen97.
Hace un año, calabozo en una comisaría de Echo Creek…
Marco miró el sucio techo de la sombría estancia. Una araña solitaria se balanceaba en una esquina alumbrada por la pequeña cantidad de luz solar que se filtraba por la minúscula ventanita demasiado alta para que se pudiera mirar cómodamente al exterior, tan solo se alcanzaba a vislumbrar un pequeño pedazo de cielo.
Ya llevaba allí un buen rato y probablemente iba a estar aún más, conociendo a Angie y Rafael iban a esperar un tiempo para irlo a buscar, así él podría "reflexionar sobre sus acciones" o lo que sea, ¿tal vez pensaban que lloraría arrepentido escuchando las charlas estúpidas de los oficiales sobre como preocupaba a su familia y decepcionaba a sus padres? ¿Cómo por ahora sus travesuras molestas, pero no graves, solo le aseguraban una amonestación en forma de visita al calabozo y como si seguía así todo iba a empeorar? Era hilarante como todos pensaban que realmente quería arruinar su vida, nadie veía que solo hacía todo esto para irritar a Rafael y demostrarle cuan poco le importaba su opinión y sus deseos frustrados de tener un hijo perfecto con intereses aceptables y perfectos.
Le habían quitado su celular cuando lo metieron en ese agujero así que tenía que conformarse con pensar y mirar a su alrededor, tampoco es que hubiera mucho que ver: paredes manchadas y rayadas, un dibujo obsceno por aquí, otro sin importancia por allá y cositas pegajosas y altamente sospechosas por acullá. ¿Cuántas veces había estado aquí? ¿más de seis?; Robo de dulces en una tienda, grafiti, vandalizar espacios públicos, romper gnomos del jardín (eran espantosos deberían darle un premio no encerrarlo), robar fruta porque tenía hambre…eso había sido ahora y de todos modos no sabía porque el escándalo, ni que fuera tan cara.
Aunque en el fondo siempre supo que no lo hizo por hambre…fue porque no le gustó lo que vio: parecía ser un negocio familiar, una chica joven junto a sus padres y algunos hermanos menores trabajando en el mercado vendiendo cosas del campo, todos se sonreían, se llevaban bien, parecía haber genuino compañerismo allí.
¿Por qué? ¿Por qué demonios esas personas tenían esa clase de vida familiar y él no?
Si pudiera cambiar todas las comodidades que tenía en casa por una vida más sencilla, pero tener esa clase de amor y felicidad a cambio lo haría sin dudar.
- Sabes Marco tengo curiosidad…
Llevó la mirada hacia el joven oficial que le acababa de dirigir la palabra, Marco ya lo conocía: lo había detenido un par de veces, parecía gustarle pescar adolescentes problemáticos, o solo él tenía mala suerte y siempre se encontraba con el mismo tipo: unos treinta años, cabello rojo, ni idea de que color de ojos tendría siempre usaba gafas de sol ¿azul? Los pelirrojos solían tener ojos azules ¿no?
Se limitó a ignorarlo mirando hacia la pared con indiferencia, no necesitaba otra charla sobre como formaba parte de la horrible juventud actual o un tipo tratando de ser psicólogo, queriendo que le hablara de sus sentimientos como si eso fuera a ayudar en algo, todo se resumía a que las personas querían que fuera amable y complaciente, un niño obediente porque sus sentimientos no importaban. Nunca lo hacían.
- ¿Me vas a ignorar chico?, una pena, te iba a ofrecer un muffin, tiene arándanos ¿no te gustan? _ el oficial le dio un mordisco a su merienda mirando de reojo al adolescente quien hizo todo lo posible para no prestarle atención.
Pero se vio traicionado por su estómago cuando este gruñó.
- Toma uno y no seas terco.
El moreno se puso de pie acercándose cautelosamente, finalmente decidió que el orgullo no valía la pena a cambio de matarse de hambre: conociendo a sus amorosos padres no le iban a traer comida cuando vinieran por él y tampoco habría nada delicioso esperándolo en casa.
Tomó un pastelito comiéndolo en silencio bastante sorprendido de que el tipo a su lado estaba más interesado en tragar que en conversar.
Finalmente, la curiosidad pudo más:
- ¿Entonces solo me vas a alimentar? ¿no hay charla motivacional ni nada?
- ¿Querías una? _ el hombre se quitó las gafas colocándolas en el bolsillo de la camisa revelando un par de ojos verde claro de un tono bastante inusual.
- En realidad, no.
- Pues menos mal, apesto en eso.
- Bien.
Comieron en silencio por un rato, sin embargo, Marco no podía quitarse de encima la sospecha de que el oficial estaba planeando algo ¿bajar sus defensas para luego atacar con consejos paternales? No había manera en que solo quisiera algo de compañía para comer.
- Vamos escupe de una vez, ¿Qué quieres conseguir?
- ¿No puedo solo querer alimentar a un adolescente en crecimiento notoriamente hambriento?
El chico miró al hombre de arriba abajo: su cabello despeinado, la sonrisa un poco sarcástica, el bolígrafo increíblemente poco profesional en forma de verdura que llevaba.
- Sin ofender, pero no pareces del tipo paternal.
- Lo tomaré como un alago_ le dio otro mordisco a su pastel encogiéndose de hombros_ no soy tan viejo, hace algunos años estuve donde estabas tú.
- ¿En el calabozo de una comisaría? _ Marco alzo una ceja_ no parece un pasado muy bonito para un policía.
- Iba a decir con el pelo grasiento y un pésimo sentido de la moda, pero lo del calabozo también es cierto_ soltó una risa ante la mirada asombrada del adolescente_ ¿Qué? No todos tenemos pasados limpios y bonitos en esta vida y si sigues así tú tampoco lo vas a tener algún día.
- Ahí está, la charla motivacional_ bufó rodando los ojos_ sabía que venía.
- Me iba a detener ahí, los discursos emocionales no son lo mío. Quienes se van por él…digamos mal camino, creen que tienen sus razones para hacer lo que hacen, sea un sujeto que realmente esta en problemas con la ley o un adolescente que roba un melón en el mercado.
- Entonces…espera… ¿me estás diciendo que está bien lo que hice?
- No, dije que sé que crees que tienes tus motivos, también pensé que los tenía en ese tiempo.
- Y no me digas, repentinamente recibiste por revelación divina que estaba mal lo que estabas haciendo y decidiste ir por el buen camino y ser un ayudante de la ley o no…espera ¿cómo es que siempre me dicen? "viste cuanto dañabas a las personas que amabas" sep, eso _ Marco soltó una risa sarcástica disparando dagas con los ojos_ mire oficial Wilde sé a que esta jugando: estas tratando de conectar conmigo, que vea que no eres tan distante como el resto, jugar al hermano mayor que me entiende, puede ser que sea verdad que hiciste algunas cosas cuestionables, no lo sé, pero no me importa la historia, esto es solo otra táctica para decirme que debería ser un buen chico y en el fondo ni siquiera te interesa saber mi situación familiar pero ¿sabes? esta bien no quiero tu compasión y no voy a sentarme aquí a compartir mis sentimientos. Pero si tanto te aburre estar aquí de guardia escucharé tu historia de redención ¿y bien? ¿Qué fue?
Creyó haber asestado un golpe mortal en el truco del pelirrojo, pero él solo le sonrió con reconocimiento y bastante diversión:
- Chico listo, tienes razón, habría sido un buen plan para manipularte, pero no mentí cuando dije que me recuerdas a mí, esos trucos funcionan con personas más confiadas, has acabado aquí las suficientes veces para que me de cuenta que no eres confiado…o receptivo.
- Nunca trataste de hablar conmigo antes.
- Porque estaba viendo si era necesario, como dije discursos motivacionales y charlas emocionales no son lo mío, tengo compañeros mejores en hablar con adolescentes descarriados. Sé que no importa lo que te diga, no va a funcionar.
- Entonces no entiendo porque diablos pierdes el tiempo…eres extraño_ Marco miró de reojo al hombre quien seguía tan impasible y sonriente como hace unos segundos, sujeto extraño_ bien, no respondiste a mi pregunta ¿Qué te hizo acabar aquí llevando ese horrible uniforme?
- Una chica.
- ¿Disculpa, no oí bien?
- Una chica.
Tras unos breves segundos el latino estalló en carcajadas agarrándose el estómago por la risa:
- De todas las respuestas ¿es en serio oficial Wilde? ¿una chica? ¿el poder de tru luv? Vaya mierda.
- Fue una chica, pero no por el poder del amor, tienes razón eso es una mierda nadie cambia porque alguien le de amor si es por eso muchos criminales cambiarían solo porque dañan a su familia y sus madres no dejan de llorar_ hizo una mueca como si él mismo hubiera hecho llorar a su propia madre alguna vez.
- No estoy viendo el punto.
- El punto es que ninguna charla, ninguna cantidad de amor hace cambiar a alguien, pueden ayudar, pero las personas solo cambian cuando deciden hacerlo por sí mismas porque algo los impulsa a darse cuenta de que tienen que hacerlo.
- ¿Y fue una novia lo que hizo que pensaras en cambiar?
- No era mi novia cuando nos conocimos…más como mi chantajista, pero sí fue ella, me dio un motivo para cambiar, pero no me hizo cambiar. Como dije nadie puede obligar a nadie a ello. Me hizo repensar las cosas, me hizo querer ser mejor y creer que podía ser mejor. Es por eso que sé que no sirve de nada darte una charla, tú mismo tienes que encontrar algo o alguien que te haga repensar las cosas y dejar de robar melones o hacer idioteces.
El chico miro al piso y Nick supo ver una brecha de vulnerabilidad, o al menos un reconocimiento a la lógica de lo que dijo, no sabía nada sobre la vida personal de Marco, pero era obvio que tenía sus motivos y ninguna razón que lo obligara a pensar un poco más en lo que estaba haciendo. Sabía lo que era ser un adolescente terco y cerrado emocionalmente que solo sentía los intentos de otros por ayudarlo como agresiones, como una forma de tratar de manipularlo y convertirlo en quien deseaban que fuera a la fuerza.
Y también ser lo bastante idiota como para creer que sabes lo que haces.
El problema es que lo que Marco pensaba no estaba muy lejos de la realidad, toda la gente siempre partía de la base que, con discursos, buena voluntad o cariño podían hacerte cambiar, hacerte pensar de otro modo, no entendían que solo podían darte la motivación necesaria…y con suerte solo si lograban tocar un punto sensible. Judy y su confianza en él fue su punto sensible, no sabia cual sería el punto sensible de Marco, tal vez el amor o algo similar a su caso, tal vez solo necesitaba a alguien que creyera en él y fuera significativo en su vida, pero no sabía si eso existía para el chico todavía y tenía la sensación que un oficial haciéndose el simpático en la comisaría no era quien lograría eso. Se conformaba con haber encontrado una pequeña brecha en la coraza del niño.
Finalmente, Marco le devolvió la mirada, había recolocado el muro que siempre tenía alrededor y nuevamente parecía estar totalmente en guardia, sin embargo, sus palabras le habían llegado durante unos segundos, Nick suspiró para sus adentros, parecía haber entendido que nadie podía obligarlo a nada y que cualquier motivación debía partir de él, pero no estar pensando realmente sobre lo de ser idiota.
- Dijiste que no planeabas darme una charla reflexiva y eso fue una charla reflexiva sin duda.
- Ah sí, mentí.
- Lo sabía, todos quieren que solo sea un buen niño ¿no? que sea complaciente y deje de molestar y así todo marchará bien.
- No se exactamente de lo que estás hablando_ Nick se metió las manos en los bolsillos sospechando por el tono amargo del chico que estaba hablando de algo que arrastraba hace tiempo y solo quería sacar de su pecho, pero tampoco pensaba contarle más para que entendiera mejor ¿sería algo con su familia? Angie Díaz parecía preocupada y cariñosa cada vez que iba a recogerlo, su padre algo estricto, pero no tenía forma de saber más, sin embargo…_ pero creo que tienes un concepto mal: solo te dije que dejes de hacer idioteces, y hay varias maneras para eso, yo podría haber elegido no volverme oficial, podría haber conseguido un trabajo de oficina, podría haber regresado a casa de mi madre o trabajar en cualquier otra cosa, tenía muchas formas de ser legal.
- ¿Legal? ¿eras un criminal?
- No tengo porque contarte eso, pero siempre puedes buscar en internet.
- La policía debe estar muy falta de candidatos si acepta ex criminales.
- Solo a los ex criminales que cooperaron activamente con la justicia en un caso importante y no tenían delitos que tengan que ver con asesinato o violación. Fui una excepción.
- ¿Estás tratando de impresionarme?
- No niño, solo informarte que si sigues así y arruinas tu vida lo suficiente siempre puedes salir de eso.
- Si coopero activamente con la justicia y no hago algo demasiado horrible.
- Exacto.
En ese momento el transmisor del pelirrojo le indicó que los padres de Marco habían venido a buscarlo, Nick le informó a Marco quien no parecía exactamente feliz por eso, lo saco del calabozo colocando una mano en su espalda para que caminara guiándolo con amabilidad, antes de dejarlo ir con su familia le apretó suavemente el hombro:
- Espero que encuentres tu motivo Marco.
El moreno asintió dirigiéndole una mirada de reojo antes de mascullar:
- Si bien…gracias por la merienda.
Y caminar hacia sus padres con gesto indiferente sin reaccionar ante los gritos de ambos y sus miradas de decepción, actuando como si no le importara.
Nick lo observó marchar sin saber que al chico le habían quedado dando vueltas sus últimas palabras…más que un motivo…él preferiría a alguien que creyera en él.
No porque debía, porque era su trabajo o porque se supone que es lo que debía hacer, sino solo…alguien que creyera en él sin esperar nada a cambio ni que se convirtiera en otra persona. Que lo quisiera como era.
No pensaba que una persona así diluiría la rabia contra su familia o estaría cambiando su forma de pensar, pero diablos si sería bueno tener eso.
Y aunque fuera una mierda cliché…que ese alguien fuera una chica no sonaba mal.
En una cafetería de Echo Creek, un año después, dos días antes del secuestro de Jeremy…
Un par de adolescentes caminaban por la calle sin darse cuenta de que desde el interior de un local dos pares de ojos de diferente color los seguían: Un par era de un fuerte tono verde brillante, el otro de un peculiar tono violeta acompañando el cabello rubio ceniza de su dueña, ambas características pertenecientes a una chica bajita de cara redonda que alzando una ceja se giró para observar a su novio:
- Haber si entendí_ Judy partió un trozo de su pastel de zanahorias llevándoselo a la boca_ Jeremy Birnbaum no solo te pidió que consiguieras los números de celular de la pandilla de Marco, sino que le avises al resto de la policía de Echo Creek que ignore un secuestro.
- Sep, pero es solo un niño, no sé si lo que piensa hacer puede considerarse secuestro.
- Pero tampoco puede considerarse como una buena idea_ bufó Judy cruzándose de brazos_ hace bastante tiempo que no hemos visto a Marco, parece estarse enmendando y eso es bueno. Muy bueno.
Nick asintió conforme, siendo policía era bastante bueno no haber visto al adolescente en varios meses.
- No entiendo porque quieres ayudar al niño a vengarse, no es correcto y conseguir números de celular para un uso que no sea de investigación tampoco es correcto. No pienso ayudarte.
- Vamos zanahorias tampoco es tan grave, todo niño quiere darle una lección a los que se metieron con él y esto es francamente inofensivo, obligar a un montón de adolescentes a limpiar una mansión no es nada_ Nick tomó un sorbo de su café dirigiendo una mirada de reojo al par de chicos que habían estado mirando antes: uno de cabello castaño y la otra rubia, Marco parecía haber encontrado a su propia Judy_ además…técnicamente Jeremy es el jefe de mi madre.
Judy asintió recordando que la madre de Nick había sido contratada como miembro del servicio de la mansión Birnbaum, más específicamente para que trabajara en las cocinas ocupándose de los postres.
- ¿Jeremy chantajeó a tu madre? _ sinceramente le parecía extraño, el niño podría ser multimillonario pero las pocas veces que lo había visto o topado con él en la ciudad no parecía una mala persona, tampoco había escuchado quejas de parte de su suegra al respecto.
- No, pero ella cree que debería hacerle el favor.
- ¿Tu madre cree que esta bien que le ayudes con su plan de venganza? _la chica casi se cae de su silla, realmente no se esperaba eso.
- Ella quiere a Jeremy y cree que Marco se lo merece…ya sabes, no le tiene mucha estima desde que rompió los gnomos de su jardín.
Judy soltó una carcajada al recordar la cara del adolescente y sus dos amigos cuando se dieron cuenta que habían decidido romper los gnomos del jardín equivocado, Marco casi se había desmayado cuando Nick lo pesco de la chaqueta antes de que escapara alegando que debía ser el destino el que lo llevaba a detenerlo incluso en su día libre.
Si, era bastante bueno que el niño parecía haberse calmado. La mujer suspiró.
- Aunque aun creo que Jeremy no debería estar haciendo eso y tú y tu madre no deberían respaldarlo…creo que pasar un día de limpieza tampoco sería tan malo para ese grupo. Además, no es como si Marco no se hubiera robado unas cuantas moras del puesto de papá alguna vez.
- Y el melón...
- Y el melón_ asintió ella.
- Me alegra que nos hayamos puesto de acuerdo zanahorias.
Ella sonrió divertida:
- Aww ¿te sentías incomodo sin mi aprobación?
- No, te iba a pedir que tu consiguieras los números para Jeremy, eres el hacker aquí.
- Bien, ahora entiendo porque la cita repentina.
- Vamos, tesoro no seas así, te invité porque quería verte.
- Nos vemos a diario en el trabajo.
- Quería verte fuera del trabajo…y de paso comentarte sobre esto.
Judy rodó los ojos intentando ocultar la sonrisa.
- Ajá…muy astuto.
Continuará…
Sep otro de mis shipeos jejeje si se preguntan si acaso shipeo a todas las parejas de amigos chico-chica de la ficción…pues no exactamente, nunca shipee con fuerza a Kim y Ron hasta la película donde se juntaron: me gusto que quedaran juntos, pero no era algo que realmente esperaba, tampoco shipeaba a Trixie y Jacke del dragón occidental, tampoco shipeo a Anne y Spring XD.
Bueno en este AU Judy es más baja que Nick (claro XD) y me imagine que sería buena en la informática, me la imagino que habría sido del tipo de chica tranquila que es buena en los deportes y estudiaba con diligencia es policía y maneja investigación en el internet también. Nick acabó siendo estafador por un motivo un tanto similar a la película: padre criminal, nadie creyendo que haría algo bueno con su vida, situación económica que facilita malas juntas...me imagino que el asunto de los Aulladores aquí sería atrapar a los traficantes de una peligrosa droga ;D. Lo dejaré así tal vez alguna vez haga el fic de Zootopia versión humanos.
Ahora responderé comentarios la próxima vez, los leo todos y realmente los amo pero quiero mostrar que este fic no esta muerto antes de que se vayan más seguidores D:
Saludos.
