Luego del episodio anterior se habrán dado cuenta que vamos camino a consolidar a estos dos como pareja.
Agradezco todos sus comentarios de apoyo por el regreso del fic y a todos los lectores que me leen, realmente agradezco que sigan leyéndome porque aunque amo escribir no tendría ni la mitad de la diversión sin nadie divirtiéndose y reaccionando a mis escritos.
En este arco se viene algo que ninguno de ustedes esperaban… ¿Quién quiere conocer un poco más a Pony Head y a Kelly? ¿de verdad son solo un elemento cómico loco? Y Janna…poco a poco es hora de saber porque es tan madura.
La serie de Star vs pertenece a Daron Nefcy y a Disney la historia y los personajes originales aquí presentados son de Sugarqueen97.
Una trampa para una mariposa
Lo intentó. Marco Díaz realmente trató de comunicarse con la mejor amiga de Star sin éxito, aunque no debería haberse extrañado de ello. Había considerado la opción de que Pony Head no le respondiera.
Pero conociendo la personalidad de la yegua y la no tan sutil atracción que tuvo…aún tenía por desgracia hacia él, que no atendiera sus llamadas tan solo podía significar una cosa: cierta princesa mágica fugitiva se encontraba con ella.
Estando casi seguro de haber encontrado el paradero de Star dejó un mensaje en el espejo para la yegua mientras seguía atacando su celular en caso de que la rubia se decidiera a contestar dejándole varios mensajes, comprobó otras dos veces si Arthur tenía nueva información y hasta recurrió a revisar la lista de contactos en el espejo de Star para llamar a la chica loca de pelo verde que los acompañó a su aventura con los Salchiduendes.
Por desgracia Kelly no solo estaba totalmente desinformada sobre cualquier cosa que tuviera que ver con Star sino que también estaba llorando desconsolada en una seria recaída en sus sentimientos hacia su ex y Marco tuvo que aguantar una media hora de lamentos, llanto y quejas sobre como hace un año en ese mismo día estaban celebrando su aniversario.
Al menos él no era el único miserable.
Luego de que pudo librarse de Kelly comenzó a chequear los contactos de Star intentando decidirse si debería contactar a alguno de los lugares donde solía ir a tomar té o a comprar para averiguar si se había mostrado por allí, pero desistió al recordar que Star era una princesa y que en muchas dimensiones a diferencia de la Tierra sí estaban familiarizados con la realeza de Mewni, por lo tanto cualquier sospecha sobre una posible desaparición o comentarios acerca de él buscándola podría generar un chisme que llegara a oídos de Moon y River, algo totalmente indeseado.
Cansado tanto emocional como físicamente se tiró en la cama decidiendo que si la princesa (quien posiblemente había estado durmiendo a su lado por las noches) no estaba allí ese día para ayudarlo bien entonces podría acostarse en su cama: ella no lo sabría y él lograría dormir bien.
Sacó el celular suspirando al ver que el chat del curso aún no se callaba ¿no tenían nada más interesante que hacer? Se desplazó hasta llegar al grupo que compartía con Ferguson y Alfonzo viendo sus mensajes sorprendidos demandando alguna explicación acerca de la veracidad de ese video.
Instantáneamente sintió un dolor en el pecho, le gustaría pensar que la única duda que tenían era sobre la identidad de los dos adolescentes que se besaban en el muelle, que le estaban pidiendo la confirmación de que esos eran él y su mejor amiga, pero sabía que había algo más detrás. Ellos se preguntaban si de ser realmente los dos si Marco estaba siendo sincero mientras se confesaba a Star.
No podía enojarse con sus amigos si ponían en duda su sinceridad, él era un buen mentiroso y sabían mejor que nadie el empeño que podía poner en engañar a una chica.
Todo lo que podía hacer era darles una respuesta honesta. Pasó los dedos por los botones de la pantalla escribiendo nada más una frase, no tenía deseos de ahondar más en la historia por ahora.
Vio lo que había escrito:
"El video es real, somos nosotros, también lo es todo lo que estoy diciendo, hablamos mañana".
Presionó el botón de enviar y dejó el celular al lado teniendo la intención de cerrar los ojos por unos momentos. Se transformaron en horas.
Rodeado del aroma a rosas de Star y de todas las cosas que dejó tiradas antes de salir huyendo Marco Díaz se quedó profundamente dormido.
Star…
Pony Head realmente se había comportado bien con ella.
Cuando atravesó el portal llorando, desorientada y con el corazón roto su amiga trató de saber que le había ocurrido, pero una vez que le quedó claro que aún no estaba lista para hablar no la siguió presionando. Se limitó a llevarla hasta su habitación donde ella y sus hermanas estaban charlando animadamente teniendo una noche de chicas.
Las princesas de Uni siempre fueron muy unidas y cariñosas entre ellas así que cuando Pony Head llegó con Star todas hicieron lo posible para hacerla sentir cómoda, charlaron animadamente de sus vidas, probaron maquillaje y le prestaron algunas pinturas de cuerno que también servían como esmalte de uñas. Al cabo de una hora la princesa de Mewni se encontraba acurrucada en la cama de Pony Head con la cabeza adolorida por el llanto y todavía sin saber que hacer, pero con las uñas brillantes y el recuerdo de una novela cómica de aventuras que las hermanas estaban leyendo en voz alta por turnos.
Actualmente toda la habitación se había quedado en silencio, la luna de la dimensión de Uni enorme y rosada brillaba a través de las ventanas del palacio dándole un aire de cuento de hadas al cuarto de nubes. Pero sin importar que tan hermosa y pacífica se viera la habitación, el hecho innegable es que Star se encontraba despierta.
Y estaba horriblemente preocupada por Marco.
No solamente se había roto el corazón a sí misma al escapar, sino que también lo había hecho con él. Ahora estaba feliz de que su magia fallara antes de que cometiera la tontería de irse llevándose todas sus cosas: a los Díaz les debía una despedida decente después de todo lo que habían hecho por ella, Jackie y Janna también necesitaban al menos una explicación sobre su marcha, además se sentiría mal de abandonar la escuela sin notificárselo al director ni a los maestros.
Y Marco…él se merecía más que un beso y una despedida, tenía que darle una explicación convincente sobre porque no sería buena idea salir juntos. Claro, estaría enojado y sería incapaz de entender porque el único problema no era su papel de princesa, sino que de ser su novio no podrían ocultárselo a los reyes de Mewni para siempre, que si el resto del mundo lo sabía todo sería aún más peligroso para él de lo que ya era siendo su amigo. Conocía a Marco él insistiría en que estaba preparado para ello, que no le importaba, no se detendría a pensar en como ya acabó dañado por Toffe al estar en el lugar equivocado en el momento equivocado y como eso podría volver a repetirse una y otra vez, incluso ¿Qué pasaba si algún día un enemigo más sádico y peligroso aparecía? ¿alguien que se metiera con la familia de Marco?
Su mejor amigo no lo entendía incluso si juraba que lo hacía: podría acabarla odiando tarde o temprano…cualquiera lo haría si por culpa de tu pareja estabas constantemente pasando por dificultades y ella…ella jamás podría aguantar que él la odiara.
No sabía cómo lo iba a mirar a los ojos y le iba a decir todas esas brillantes y perfectamente racionales razones sin llorar, tartamudear o mirar sus labios más de la cuenta, pero ya encontraría la manera.
Se paso un dedo por los labios recordando como se sintió el beso que compartieron, hormigueaban nada más con pensar en él.
¿Cómo estaría? ¿podría dormir sin problemas? Esa era otra cosa que tenía que solucionar antes de marcharse, no podía desaparecer de su vida sin arreglar algo que ella misma causó.
Se arrastró lentamente hacia su varita abriendo un cuaderno donde tomaba apuntes de sus lecciones de magia o páginas del libro que le parecían interesantes. Una vez Glossaryck había abierto el capítulo de Eclipsa para que ella le diera un vistazo, pensó que era lo suficientemente confiable como para ello. Los hechizos de Eclipsa no eran más aterradores que aquellos que quemaban vivo a un monstruo, pero entendía porque serían considerados "malvados y oscuros", estaban hechos para dañar Mewmanos, se alimentaban de la rabia y la desesperación o eran considerados aterradores incluso si no causaban daño.
Ese era el caso del "Ojo que todo lo ve" un hechizo que te permitía espiar a quien quisieras sin que se diera cuenta, sin importar en que parte del mundo o dimensión se encontrara. Lo copió en su cuaderno con el permiso de su tutor ambos creyeron que usado en el momento correcto podría ser útil.
Claro que Glossaryck estaba pensando más en una guerra donde pudieran espiar al enemigo no en invocar al ojo para mirar dormir al enamoramiento de la heredera al trono.
Eso era justo lo que Star deseaba hacer en ese momento.
Colocando la varita frente a ella frunció el ceño concentrándose al máximo, respirando lentamente, no podía permitir que su magia fallara esta vez. El corazón partido en el centro comenzó a brillar:
"Invoco al ojo que todo lo ve para enseñarme lo que no sé.
Revélame lo que está escondido, muéstrame lo que está prohibido "
"Marco necesito verte, lamento si esto es poco ético".
Algo similar a un portal, pero más pequeño se abrió frente a ella, era ovalado y de color violeta profundo, rápidamente el centro de la imagen se aclaró mostrando una habitación a oscuras terriblemente desordenada, la princesa pudo reconocer su propio cuarto. Allí recostado en la cama con los ojos cerrados y la respiración suave y regular se encontraba Marco.
Oleadas de amor y tristeza golpearon a Star al verlo acurrucado en su cama ¿ya la extrañaba? Siempre le dolió creer que él se olvidaría de ella fácilmente en cuanto se fuera, pero ahora que podía ver cuánto lo haría sufrir la separación el dolor era casi idéntico.
Acercó una mano hacia el portal sintiendo como tocaba la barrera mágica la que demostraba que el hechizo estaba hecho solo para observar, se sentía como una membrana transparente y delgada que la separaba de Marco.
—¿Por qué tienes que ser un tonto tan lindo?
Repentinamente él se despertó.
Marco…
Una presencia…estaba seguro de que alguien lo estaba observando. No podía ver nada fuera de lo común, pero sin duda podía sentirlo.
Escaneó la habitación centímetro a centímetro en la oscuridad buscando cualquier presencia sin poder encontrar absolutamente nada, ninguna sombra fuera de lo común. No estaba asustado, su instinto no gritaba peligro más bien había algo… ¿cálido?
Podría ser…
Cerró los ojos tratando de sentir más fuerte la presencia, su experiencia con Toffe y más tarde con Mina le había demostrado que alguna conexión mágica tenia con su princesa porque podía sentirla de una manera completamente anormal más allá de cualquier lógica. No era un presentimiento sino una convicción: de alguna manera ella era quien lo estaba observando.
Una lenta sonrisa se extendió por sus labios:
—No quieres enfrentarme, pero aún así necesitabas saber cómo estoy ¿no princesa?
Se puso de pie de un salto comenzando a pasearse por la habitación:
—Sé que eres tu y que no estás exactamente aquí, al menos no físicamente…lo único que puedo pensar es que me estás espiando…
¿De dónde venía esa extraña sensación? ¿dónde podía percibir esos ojos clavados en él más claramente?
—Oye Star…regresa, hablemos o al menos…dime si estás bien ¿ok?
No esperaba escuchar una respuesta sea lo que fuera que ella estaba haciendo su objetivo claramente no era hablarle, por ello no pudo evitar sobresaltarse al sentir un suave susurro:
—¿E…estoy bien?
Su voz se escuchaba extraña, apagada y distante también algo sorprendida.
—Ahí estás—Marco se volvió hacia la ventana llegando allí en tres pasos estiró la mano hacia adelante—aquí hay algo ¿no? ¿Star?
Su mano aparentemente suspendida en el aire impactó contra una sustancia viscosa y resistente, intento empujar hacia adelante, rayos violetas comenzaron a destellar alrededor de su mano y segundos después la sensación desapareció.
Otra vez estaba solo, ella se había ido.
Suspiro decepcionado, pero con el corazón más tranquilo. Ella estaba bien y por lo visto era tan incapaz de dejar de pensar en él como él lo era de dejar de darle vuelta a sus últimos momentos juntos.
"Te conozco Star, vas a volver a espiarme…o vas a regresar a despedirte como la buena chica que eres y entonces vamos a hablar".
Se estiró y luego se dirigió al baño a conseguir algo de agua. Comer pizza siempre le daba sed.
Star…
Arrodillada sobre el suelo de nubes en camisón y con el cabello fluyendo alrededor de sus rodillas la princesa de Mewni intentaba razonar sobre lo que acababa de pasar.
Miró la varita haciéndola girar entre los dedos…se suponía que el "Ojo que todo lo ve" era un hechizo espía, que nadie podría detectarlo ni darse cuenta de que estaba siendo observado, pero Marco había sido muy capaz de sentirla y además escucharla identificando en el acto donde se encontraba el "Ojo".
¿Fue su magia? ¿ella falló a la hora de pronunciar el conjuro? O…tal vez…fuera ese raro lazo más allá de la razón que la unía al chico… ¿Qué era eso? ¿La Luna roja tenía algo que ver?
Se arrojó hacia atrás derrotada: no había forma de marcharse limpiamente de la vida de Marco sin que pareciera que estaba huyendo dejándolo para lidiar completamente solo con todos los problemas que ella indirectamente le causó.
Cansada y sin saber como sobrellevar todo lo que estaba pasando regresó a la cama, mañana sería otro día y podría pensar en que hacer…tal vez le contara todo a Pony Head o llamaría a Janna.
Necesitaba a alguien con quien hablar y su madre estaba completamente descartada.
Marco…
Luego de que el video se expandiera por las redes la mayoría de la población joven de la ciudad sabía que Marco Díaz le había confesado su amor a Star Butterfly, las apuestas estaban en si lo dijo en serio, en broma o estaba jugando con ella. Sin embargo, para efectos prácticos el resultado era exactamente el mismo, daba igual que pensaran las personas todos se quedaban mirándolo al pasar, los grupitos de adolescentes cuchicheaban entre ellos clavándole los ojos en la espalda.
Harto de eso Marco le había pedido prestada a Ferguson una sudadera violeta en su casa para reemplazar la prenda negra que siempre llevaba demasiado distintiva, la ropa de Ferguson le quedaba algo ancha pero no era incómoda y si se subía la capucha lograba pasar desapercibido.
Había intentado contactar a Star otra vez desde que se despertó enviándole mensajes de texto, sabía que ella no respondería, pero tenía la esperanza de que al menos los leyera especialmente después de lo ocurrido la noche anterior.
Actualmente se encontraba mucho más calmado especialmente luego de haber tenido una conversación con sus dos amigos…si es que a eso se le podía llamar una conversación.
Luego de su entrenamiento y una ducha los tres chicos se sentaron en las gradas del gimnasio con el cabello mojado, bebiendo de sus botellas de agua en silencio. Marco resopló:
—Llevan veinte minutos mirándome con cara de idiotas, escúpanlo, que pasa.
—¿Nos vas a decir desde cuándo estás enamorado de Star? —preguntó Alfonzo—todo este tiempo yo creí que aún podría interesarte Jackie.
—Tampoco lo vi venir—sonrió Ferguson intentando esconder con todas sus fuerzas lo encantado que estaba con esta historia de amor—Star es dulce y realmente me cae bien pero no pensábamos que encajara con tus gustos…quiero decir nunca la invitaste a salir en todo este tiempo.
—Y la trataste de forma horrible cuando llegó.
—Al tiene un buen punto, no dejabas de hablar mal de ella.
—Y le prestaste tu celular por un día entero antes de que lograra adaptar esa cosa que utiliza como teléfono para recibir llamadas de la Tierra, todo porque Oskar dijo que iba a llamarla.
—Literalmente la estabas ayudando a estar con otro tipo.
—Y ella no te tomó demasiado en cuenta durante la Mewbertad ¿no se supone que se volvía loca por los chicos? Se fue directo a Oskar.
—Al tiene otro buen punto.
—¡Ella no me ignoró del todo! Solo…no estábamos en el radar del otro de esa manera aún…o eso creo—Marco se rascó la nuca sonrojado, ya ni siquiera sabía en que momento comenzaron a verse de modo distinto—y el resto se llama "desarrollar sentimientos" es un concepto que la mayoría de la gente conoce.
—Pero tu no sueles hacer eso—argumentó el pelirrojo—te gusta como se ve una chica y vas por ella.
—Tiene razón.
—¡Cambié! ¿Bien? sin darme cuenta acabé queriendo a Star y francamente creo que estoy mejor ahora.
—Es cierto ya no es tan tonto ni tan molesto.
Los tres adolescentes observaron al niño de ocho años que estaba de pie un peldaño por encima de ellos con los brazos cruzados.
Marco gruñó:
—Jeremy largo, estas no son charlas para niños.
—Lo es desde que estabas coqueteando con Star en mi casa.
El chico peligro abrió la boca para rebatirle, pero la cerró casi de inmediato: no es como si pudiera argumentar algo convincente en contra de eso.
—¿Entonces? —demandó el niño.
—Que cosa minion.
—¿Ahora sales con ella?
—Hum…algo así.
—¿Seguro que no te rechazó? En el video ella se fue luego de que la besaste ¿será que besas mal?
—¡No fue eso!
Ante el grito de Marco todos en el gimnasio los quedaron viendo, Jeremy se cubrió la boca con las manos intentando contener la risa. El moreno bajó el rostro murmurando palabras poco amables entre dientes. Divertidos por la situación sus dos amigos se sonrieron uno al otro en un acuerdo tácito para molestar a su "jefe":
—Entonces supongo que ese primo para el cual necesitabas consejos nunca existió—picó Alfonzo.
—Para que preguntas si ya sabes la respuesta—soltó Marco dirigiéndole una mirada intimidante.
—De todos modos—Ferguson le dio un golpecito amistoso en el hombro—quien diría que Star te acabaría agarrando bien firme por las bolas, pensar que solías quejarte todo el tiempo, decirle fea, obligarla a hacer tu tarea…
—¿Estás seguro de que no te rechazó? —insistió Jeremy.
—¡USTEDES!
Marco se puso de pie colocándose frente al trío con el ceño fruncido y los ojos ardiendo por la rabia:
—¡NO ME RECHAZÓ! Solo… ¡está algo preocupada de que sus padres no aprueben nuestra relación! ¡y de todos modos eres un niño deberías estar preocupado por el próximo episodio de tus caricaturas no por esto! ¡y ustedes dos! —los adolescentes retrocedieron— ¡Sé que fui un imbécil así que pueden dejar de recordármelo! ¡tengo bastante con mi propia conciencia!
—Y Janna—asintió Ferguson alzando un dedo.
—Hablando de Ordonia—una sonrisa malvada floreció en el rostro de Marco mientras miraba la cara burlona que tenía Alfonzo por su arrebato emocional—si ya dejamos en claro mis sentimientos por Star ahora ¿no es tu turno Al?
Alfonzo tragó:
—¿El mío? No tengo nada que decir.
—¿Ni siquiera sobre Janna? He visto como la sigues con los ojos.
Ferguson y Jeremy se inclinaron hacia delante interesados provocando que el pelinegro se sonrojara de manera muchísimo más obvia que Marco por su color de piel tan claro:
—Yo…hum…bueno creo que ella es…linda y me agrada su… ¿carácter? ¡¿Porqué tengo que hablar de eso?!
—Porque me hicieron escupir el más profundo contenido de mi corazón así que es justo que obtenga lo mismo a cambio.
—No dijiste casi nada, ni siquiera has dicho que estás enamorado de ella así que…
—Lo escucharon en el video.
—Pero aún así no te hemos…
—Estoy perdida y jodidamente enamorado de Star, me encanta como se mueve su cabello, como huele su champú, lo suave que se siente su piel y me fascina que me regañe viente veces al día para que haga la tarea ¿felices?
—Eso fue escalofriante viniendo de ti—repuso Jeremy frotándose los brazos.
—Guau…definitivamente perdiste la vergüenza—rio Ferguson.
—Toda la ciudad me vio confesándome así que ya no tiene sentido avergonzarse. ¿Entonces Al?
El pelinegro suspiró encogiéndose de hombros:
—Bien…pero no es como si tuviera mucho que contar.
—Puedes empezar desde cuando comenzaste a notarla.
—Pareces demasiado interesado en esto Ferg.
El pelirrojo esquivó los ojos verdes de su amigo:
—No tengo nada mejor que hacer.
—Yo tampoco—Marco se dejo caer otra vez en el peldaño, sentándose— ¿vas a seguir aquí enano?
—Sí, resulta que ahora también soy amigo de Janna.
Alfonzo se volteó hacia él, Jeremy sonrió mostrando sus grandes dientes delanteros:
—¿Celoso? Compartí cama con ella en mi casa.
—¡Cla…claro que no! —graznó Alfonzo con la cara roja hasta la frente.
Marco y Ferguson rieron de buena gana.
Agradecía esa charla, confirmó lo que ya había pensado el día anterior: esos dos chicos eran realmente sus amigos después de todo ¿no fue así al principio? Se juntaron cuando eran tres perdedores incapaces de defenderse, tímidos y ridiculizados por todos, poco a poco tomaron más carácter y aprendieron a pelear mientras se apoyaban. Fue el miedo a regresar al fondo de la pirámide social, sus deseos tontos de venganza y empeño en enojar a su padre lo que hizo que Marco los acabara arrastrando junto con él hacia un comportamiento cada vez peor y comenzara a intimidarlos cuando no querían seguirlo o parecían un poco reticentes, en cada momento donde hacían algo que él consideraba poco cool o varonil y temía por su nueva reputación.
A lo mejor…todo habría ido bien de mantener las cosas en un término medio sin ser el adolescente que querían sus padres, pero tampoco la versión tirana que creó para sí mismo. Pero ahora no tenía sentido pensar en ello, después de todo era muy tarde y con once años no pensó en una mejor opción.
Se detuvo frente a la vitrina de la librería que siempre visitaba con Star, la misma donde trabajaba la esposa del entrenador Brantley que ahora se encontraba descansando en casa por su último mes de embarazo siendo reemplazada por alguien más.
Decidió entrar, tal vez el libro que quería Star ya había llegado y podría dárselo la próxima vez que se vieran…o aún mejor podría mandarle una foto del libro tentándola a regresar a comprarlo, no podía estarse escondiendo por siempre.
Una vez dentro caminó hasta la estantería de romance ignorando las miradas sorprendidas que le enviaban las mujeres al verlo allí, por suerte la mayoría luego de unos momentos lo dejaban en paz y otras parecían contentas de ver a un chico visitando esa sección sin vergüenza.
Se sintió mal al ver a un niño de su nivel en la escuela tragar nervioso cuando miró brevemente su rostro debajo de la capucha, no era raro, Marco nunca tenía un comentario amable para cualquier chico que encontrara débil o que hiciera cualquier cosa que considerara afeminada o poco ruda pensando en el fondo de su idiota mente que estaba ayudando a "esos pobres diablos".
Le dio un asentimiento con la cabeza y después se dedicó a seguir chequeando los títulos dejando al chico en paz. Tal vez sí él mismo hubiera sido parte de ese grupito de niños sensibles sabría que decirle a Star ahora para convencerla de darse una oportunidad como pareja. Pero no lo era…por mucho que tratara incluso la mejor versión de sí mismo no tendría esa característica de forma natural.
Cansado de no encontrar nada entre medio de todas esas portadas buscó a alguno de los jóvenes que trabajan allí localizando a un chico algo mayor con el uniforme de la librería: polera azul y pantalones beige. Se encontraba alcanzando un libro para una niña bajita pelirroja en la sección en braille.
Se acercó justo cuando él colocaba el libro en la mano de la chica cuyo atuendo consistente en una falda rosa brillante y un sweater malva destacaba a lo grande.
—Oye viejo.
El adolescente mayor se giró mostrando una piel similar al tono de Jackie, cabello negro y ojos azules espantosamente fríos sin una gota de la calidez y claridad que poseían los de Star.
Marco sintió deseos de poner los ojos en blanco, si vas a trabajar ayudando personas en una tienda al menos practica una sonrisa o una mirada menos horrible, él no miraba muy lindo tampoco, pero por ello jamás se iría a meter en este tipo de trabajos:
—¿Necesitas algo? —el aludido levantó una ceja posando sus ojos azul en Marco, era unos cuantos centímetros más alto.
—Quisiera saber si ya les llegó un libro que estoy buscando.
—No veo porque debería ayudarte.
—Oh, no lo sé ¿tal vez porque trabajas aquí? —respondió señalando toda su ropa.
El pelinegro chequeó su propio atuendo y cuando volvió a observar al latino parecía un tanto desconcertado atenuando levemente la frialdad en su mirada:
—No soy un empleado, ¿Qué te hizo creer eso?
—Bueno…tu ropa es casi igual a la de todo el resto.
Marco señaló a su alrededor a otros empleados ubicados más lejos:
—Ya veo.
—Sí, bueno creo que me equivoqué, disculpa.
Se fue pensando en cuanto extrañaba la presencia de Star a su lado, en esos precisos momentos ella lo habría regañado por su actitud grosera y luego lo habría felicitado de forma vergonzosa por su pequeño acto de humildad al final. Él fingiría que estaba exagerando, pero en el fondo sería feliz de escucharla alagarlo.
Miró el celular con desilusión al no ver ningún mensaje o llamada perdida de ella.
En ese momento el aparato vibró, la pantalla se encendió mostrando una frase corta y el nombre de uno de sus contactos:
"Yegua loca: Sé lo que pasó y voy a ayudarlos, pero va a ser un trabajo en equipo"
Una carita con un guiño cerraba el mensaje.
¿Qué diablos estaba planeando Pony Head?
Dentro de la librería la pareja abordada por Marco se encontraba aún deambulando por el lugar, la chica cargaba entre sus brazos dos libros en braille, el resto habían sido tomados por el chico quien se dedicaba a recorrer la tienda con gesto inexpresivo, pero de vez en cuando cierto interés se dejaba traslucir en su expresión al tomar algún libro en la sección de ciencia ficción a aventuras haciéndolo ver casi como un adolescente normal.
Aunque ella no podía ver esto sí escuchó claramente los murmullos de "interesante" o "¿así es como creen que es la magia los humanos?" y sonreía.
—¿Vas a llevar alguno? —preguntó ladeando la cabeza.
—¿Porqué querría eso? Es innecesario—comenzó a ir hacia la caja registradora tomando a la niña de la mano para llevarla con él…no había pensando en este detalle cuando dejaron a su mascota guía en casa.
Ada resopló, sospechaba esto ¿porqué cada vez que Tom parecía un poco más abierto y actuaba como el adolescente que era rápidamente lo reprimía en el acto? O más bien…sabía por qué, pero… ¿iba a estar haciendo eso toda la vida? No es como si el más diminuto entusiasmo o muestra de felicidad fuera a lastimarlo a él o a alguien más.
Si no iba a ayudarse a sí mismo entonces no quedaba otro remedio, ella tendría que hacerlo por él:
—Quiero llevar alguno de esos libros, no hay demasiada oferta en ese tipo de trama en la sección braille, puedes leerme un capítulo por día durante nuestras reuniones.
—Hay de estos temas en tu sección.
—Pero apuesto a que no todos, además ¿no sería buena idea? Si te dedicas a leerme entonces no tienes que hablar conmigo.
—Solo sacaré algunos porque no me vas a dejar en paz hasta que lo haga.
—Bien.
La niña asintió esperando a que su prometido terminara de seleccionar algunos textos incluso si no lo quería dejar traslucir estaba segura de que él en el fondo estaba un poco feliz.
—Realmente debe molestarte mucho hablar conmigo—se burló mientras sus dedos volvían a entrelazarse.
—No es así.
—¿Uh?
No había el menor cambio en su voz cuando lo dijo, pero de todos modos la sorprendió.
"Ya veo, no soy molesta" pensó.
Tal vez con el pasar de los días se estaban acercando poco a poco para, al menos, ser amigos…o algo que se le pareciera.
Star…
—…Y bueno, eso es todo hasta ayer.
"O casi todo" se corrigió Star para sus adentros, había ciertas cosas privadas sobre su relación con Marco y el propio Marco que no podía compartir con tanta facilidad: sus pesadillas, dormir juntos, la forma en que se acurrucó en su regazo luego de lo ocurrido con Toffe, su situación familiar…pero al menos había compartido con Pony Head casi todo el resto.
Una vez que tomaron desayuno y logró expulsar a sus cariñosas y pegajosas hermanas del cuarto la princesa de Uni demandó que le contara todo lo que estaba pasando. Ya no podía aguantar más no saber que tenía en tan mal estado a su mejor amiga.
Star se dio cuenta de que Pony Head jamás entendería la profundidad de sus sentimientos por Marco y el dolor que estaba sintiendo al pensar en alejarse de él si no era honesta al respecto, la equina voladora jamás comprendería que un chico fuera tan importante para ella hasta un punto donde sus padres prohibirían la relación por considerarla peligrosa para su futuro deber como princesa. Ella necesitaba saber que su relación con Marco era mucho más que tener que vivir juntos, ir a la escuela y viajar a otras dimensiones por diversión de vez en cuando.
Así que se lo dijo, fue lo más honesta que pudo notando como los ojos y la boca de su amiga se abrían progresivamente al escuchar que quedó en coma por tres semanas, como la reina la había abofeteado en frente de miles de personas durante el evento de la Mewnipendencia y que su "pequeño problema con Toffe" fue más peligroso de lo que pensó.
Y en medio de todo…estaba él.
Cuando terminó alzó la vista hacia el rostro de la yegua voladora que tenía una cuchara con helado multicolor flotando con magia frente a su boca totalmente abierta. En algún punto del relato consideró oportuno ponerse a comer. Lilacia se metió la cuchara a la boca reflexionando sobre que decir, asimilando toda la información anteriormente desconocida que acababa de escuchar:
—Wow…querida, sabía que había algo creciendo entre ustedes, pero nunca pensé que fuera tan profundo.
—¿Lo sabías? —ahora fue el turno de la rubia de estar sorprendida.
—Sí, desde hace un tiempo. Fue por ello que me rendí en tener cualquier cosa seria con Marco. Me encanta es justo mi tipo, pero ustedes tenían esta conexión mágica…y no, no me refiero a la Luna Roja—repuso al ver que Star estaba a punto de abrir la boca—sus ojos no dejan de seguirte ni un segundo y tú lo mirabas con cara de cordero degollado tooodo el tiempo.
—¡No lo hacía!
—¡Sí lo hacías nena!
—Yo…—calló ruborizándose y mordiéndose el labio—¿era tan obvio?
—Nada más un poquito, pero descuida lo noté porque te conozco desde que somos niñas alguien más no sería capaz de verlo con tanta claridad.
—Tiene razón…supongo que me tomó algo más de tiempo—Janna escarbando en su propio helado se encontraba sentada junto a la rubia.
Al despertar y recordar la noche anterior Star supo que su decisión de cortar toda conexión con Marco para acabar con sus sentimientos era una que no podría tomar sola, de haber sido capaz no habría sucumbido con tanta facilidad a verlo a escondidas en la noche y tampoco aprovecharía cualquier excusa sobre responsabilidad para regresar a la Tierra a despedirse, ahora con la mente descansada lo vio claramente: todo ello podría hacerlo sin toparse con Marco, despedirse de sus padres, de sus amigas ¡hasta podría invitar a Jackie y Janna a Mewni para eso! Incluso podía encontrar por sí misma una solución para los asuntos pendientes.
Más en lugar de ello inmediatamente se aferraba como un náufrago a cualquier cosa que aplazara su partida.
Necesitaba que alguien la empujara…y al mismo tiempo temía hablar con sus padres porque sabía lo que dirían y que priorizarían su condición de princesa por sobre sus sentimientos y felicidad: nunca antes de Marco se había planteado que su identidad como persona podía estar separado de su identidad como princesa, que dos partes de ella anhelaran cosas tan distintas. Una quería avanzar por la ruta segura la que siempre quiso: ser una princesa correcta y aceptada que enorgullece a sus padres que no comete errores espantosos ni es una mancha como lo fue Eclipsa…la otra…la otra quería permitirse ser feliz con el único chico que le había devuelto el afecto con tanta fuerza como ella lo quería a él, para quien era "solo Star" y no alguien a quien evaluar en función de su desempeño como princesa. Alguien que nunca la había hecho sentir miserable ni que era insuficiente.
El problema es que ambos caminos no parecían poder unirse…no al menos mientras mantenía la seguridad de Marco y hacía felices a sus padres…estar con él era…tan inseguro.
Así que acudió a la única otra persona en quien podía confiar ahora: Janna. Racional, responsable y excepcionalmente madura para sus quince años era la contraparte perfecta de la sentimental Pony Head. Así que la llamó y le pidió máximo secreto antes de cortar un portal y traerla a Uni con ella.
En la actualidad las tres guardaron silencio luego de cruzar ese breve intercambio, comiendo dulces y pensando. Star suspiró, la voz le temblaba:
—No sé qué hacer—admitió dejando su helado a un lado incapaz de seguir comiendo por la inestabilidad de sus manos—pensé que había tomado una decisión, pero…me duele…demasiado y me preocupa…me preocupa no ser capaz de olvidarlo incluso si me voy. Eso no sería justo para un prometido ¿verdad?
—Depende, muchas parejas reales se casan y tienen amantes por su lado, en Mewni la mujer no es tan mal mirada por eso…el rey bueno…
—¡Sabes que no quiero eso Lilacia! ¡siempre quise un matrimonio lleno de amor como el de mis padres!
—¿Es necesario pensar en esto tan pronto? Aún no cumples quince—dijo Janna impresionada.
—Estamos en edad de casarnos, Star podría casarse mañana si quisiera o si fuera necesario.
—Es correcto mi madre tuvo que casarse a esta edad.
—Entonces esto no solo se trata de salir o no con Marco—Janna apoyó la mano en la barbilla mirando con sus penetrantes ojos castaños a la princesa—se trata básicamente de tu libertad de elección. Si rechazas a Marco a quien…amas tanto.
—Por favor no te estremezcas al decirlo querida, estás siendo poco sutil—repuso Pony sacudiendo su cola de caballo impecable.
—No puedo evitarlo. Como decía, si lo rechazas significa que también lo harás a futuro en caso de encontrar otro amor que no sea quien tus padres te impongan.
—¿Eh? —Star parecía insegura sobre las implicaciones de esa frase.
—Díaz te ha salvado la vida y tu a él, no le importa estar en peligro mientras te tenga a su lado…solo son adolescentes, pero eso demuestra que son más fuertes juntos que muchas parejas adultas, entonces si no peleas por esto ¿realmente vas a tener la fuerza de ser una reina "a tu manera" como siempre dijiste?
—Hum…pero espera estamos hablando de amor no hay que exagerar—Pony Head intentó suavizar las cosas sin resultado.
—No exagero, Star puede ser que no sepa todo sobre tu mundo, pero te conozco hace varios meses y ahora luego de saber esto…creo que…creo que antes de venir a la Tierra ni siquiera elegías por ti misma que vestir, tal vez tu amistad con Pony es lo único que alguna vez elegiste y es porque está permitida por tus padres.
—Pero…B-fly también elije que leer…o lazos usar…o… ¡ella elige muchas cosas!
—Esas no son elecciones reales y lo sabes, además toda su ropa es comprada por su madre.
La rubia se encogió en su puesto sin saber que responder: tenía razón, solo una vez que llegó a la Tierra comenzó a tomar sus propias decisiones sobre colores, estilos o cualquier otra cosa desde las más triviales hasta las menos importantes. Sin la influencia de sus sirvientas o la nobleza cerca pudo ser más libre a pesar de que siempre tenía la sensación de ser la sombra de su madre al menos nadie en la Tierra lo sabía porque no conocían a la reina Moon.
Pero…antes…toda su vida fue dictada por otras personas: le decían como actuar, como vestir, como sonreír, como comportarse, en qué interesarse y siempre, siempre le pareció bien porque en el fondo consideraba que algo andaba mal con ella. Star Butterfly tenía que partirse la espalda para ser una princesa excelente y así lograr que todos creyeran que lo era.
Y lo logró, por algún tiempo antes de irse a la Tierra: logró dominar las materias, pudo engañar a todos y mejorar, hasta se dio el lujo de aburrirse una vez que terminó de estudiar lo que le pedían y ser altiva, pensar que estaba en condiciones de anhelar un desafío porque se aburría cuando nunca quiso admitir que en el fondo estaba agobiada escondió esa realidad tan hondo en su mente que ni siquiera su pensamiento consciente fue capaz de llegar allí hasta que conoció a Marco y la libertad que emanaba de él.
Marco, Jackie, Janna, sus amigos de la Tierra fueron los primeros apartes de Pony Head en impulsarla a ser ella misma, con quienes dejó de sentir que como persona no era suficiente a pesar de que los celos la hicieron sentirse inferior a Jackie en apariencia. Ellos la hacían…feliz.
Y Marco…Marco tenía su corazón y hasta parte de su alma, pero no estaba dispuesta a luchar por nada de eso, no solo por temor a que él se lastimara sino por miedo a que ella misma se lastimara, aún era la niña pequeña que temía decepcionar a sus padres solo que ahora también temía decepcionar a Marco, a sus amigos…a los monstruos a quienes deseaba darles un futuro mejor.
—Soy una cobarde…estoy asustada—soltó incapaz de impedir que las lágrimas cayeran nuevamente sobre su ya maltratado e hinchado rostro.
—¡Entonces ve por él! ¡Star daría mi cuerno por tener una historia de amor así!
—Alto, me imagino que ella también tiene que considerar las consecuencias para el reino en caso de rechazar un prometido y…—Janna suspiró ¿porqué ella tenía que ser la mala? —no puedes aferrarte tanto a Marco, aún podrían romper, somos adolescentes ¿Qué harías? ¿te arrepentirías de haber tomado esa elección?
—Yo…hum…—Star se llevó las manos a la cabeza, dos rayos de energía verdosa se escaparon de su cuerpo—¡No lo sé! ¡no tengo la menor idea de que hacer!
Su llanto se recrudeció, Janna y Pony Head la abrazaron intentando consolarla.
—Esto apesta, no deberías tener que considerar tantas cosas a esta edad—soltó Janna.
—Bienvenida a nuestro mundo, ser una princesa no siempre es lindo cariño—repuso Lilacia rodando los ojos.
Star enfocó sus fuerzas en calmarse, en impedir que la magia verde dañara a sus amigas mientras ella misma se seguía corroyendo internamente. No quería lastimar a nadie, pero estaba claro que alguien saldría dañado, siempre quiso que esa persona fuera solo ella, pero aparentemente era imposible, decidiera lo que decidiera iba a lastimar a alguien. Y además Janna tenía razón, había más en esto que su futuro en el romance inclusive que el futuro del reino o sus alianzas, estaba su futuro como persona.
¿Si no luchaba ahora por algo que realmente le importaba, por su derecho a estar con alguien que amaba sería capaz de luchar por alguna cosa en el futuro? ¿Cuándo sería realmente el momento ideal para empezar a hacer las cosas "a su manera"?
Si seguía como hasta ahora, posiblemente nunca.
—Se durmió…—susurró Janna.
—Me di cuenta—fue la respuesta.
Con un asentimiento mutuo de cabeza se escurrieron lentamente del agarre de Star hasta dejarla acostada en un cómodo cojín con una delicada manta bordada encima.
Salieron del cuarto de puntillas cerrando la puerta a sus espaldas pasando a la salita de estar privada de Pony Head, las dos tomaron asiento en un sillón de nubes:
—Desearía poder ayudarla más que esto, no soy una princesa solo soy una chica normal así que ni siquiera puedo saber que debería elegir Star. Tengo una idea, pero…son mis ideales de la Tierra.
—Si tus ideales de la Tierra apoyan que haga lo que quiere por una vez en la vida entonces deben estar bien—habló Pony Head con convicción—el problema es que sé que si no empujamos a Star para que al menos considere darle una oportunidad a lo que siente va a acabar haciendo una tontería como contarle todo a su madre y la reina decidirá por ella.
—Es cierto, ellas son bastante unidas—Janna suspiró—entonces todo es una pérdida de tiempo ¿eh? Star en el fondo ya sabe que va a hacer.
—No, no lo sabe aún, pero la conozco lo suficiente para saber que llegará a esa conclusión—la yegua voladora se incorporó poniendo una expresión sumamente seria—me gustaría saber como Marco se le confesó, sea lo que sea no fue suficiente para convencerla. B-fly podrá ser responsable, pero en el fondo es toda corazón.
—¿Quieres ver la confesión? Una ex novia celosa de Marco grabó todo y lo compartió, supongo que Star aún no ha reflexionado mucho sobre lo que esto significa.
—¡Necesito saber quien es y donde vive la perra! ¡me va a escuchar rugir! Pero antes…
Las chicas se apegaron para poder tener una buena visión de la pantalla del celular de Janna. Observaron todo el video en silencio hasta que llegó a su fin, Pony Head asintió como si acabara de confirmar algo.
—Fue una buena confesión, pero Star estaba decidida a irse desde el inicio, ¡necesitamos que se enfrente a Marco en un lugar de donde no pueda escapar!
A su pesar la pelinegra asintió, por regla general no estaba a favor de forzar a nadie si Star fuera una chica normal y ella estuviera segura de que realmente no quería estar con Marco por razones de peso por mucho que le gustara apoyaría que la dejen en paz, pero en una situación donde su negativa era totalmente falsa y basada mas en lo que otros querían de ella y no lo que la propia Star deseaba podía estar de acuerdo con Pony.
—Entonces que estás planeando hacer, no soy buena tramando engaños—advirtió alzando las manos.
—Esto no será un engaño, solo una estrategia bastante simple para juntar a esos dos, la dificultad radica en dos aspectos: mantener a Star distraída para que no haga nada hasta el día donde se vea con Marco y conseguir un fotomatón.
—Tengo dos grandes dudas…la primera es cual va a ser el día donde se vea con Marco, ¿ella ya fijó una ficha para ir a despedirse?
—La fecha será la del concierto de Love Sentence—contestó la princesa con una sonrisa astuta—respecto a lo segundo…
—¿Para qué querríamos un fotomatón?
—¡Para evitar que Star escape!
—…
—…
—No entiendo este plan.
—Lo entenderás cuando estemos todos reunidos.
La yegua agitó su comunicador frente a la chica dejándola ver el registro de mensajes, Janna pudo apreciar que había convocado a todas sus hermanas, a una tal Kelly y a su grupo de amigos en la Tierra incluidos Jackie y el mismo Marco. No quería saber como fue que consiguió todos esos números, aunque sospechaba que podría haber sido robando el comunicador de Star.
La princesa de Mewni aún seguía dormida en la habitación de Pony Head cuando Glossaryck salió del libro de hechizos cavilando sobre que curso de acción debía tomar ahora que los posibles futuros habían vuelto a cambiar.
Pensó que tendría tiempo, podría poner a prueba los sentimientos del chico antes de dejarlo siquiera pensar en confesarse a Star pero dejó de mirarlos cinco segundos y sus planes se fueron por la borda, su alumna ahora debía tomar una decisión que influiría enormemente en el futuro sin estar tan preparada como a él le gustaría y ni siquiera podía pensar en el mocoso roñoso, no alcanzó a testear absolutamente nada. Sin embargo…al menos cada vez estaba más claro que él…quería a Star…más que quererla la amaba por muy chocante que fuera para el geniecillo pensar en alguien tan joven teniendo sentimientos tan profundos.
La lógica le decía que debería hablar con Star o con el muchacho, actuar como el adulto responsable con millones de años que era, pero el instinto le decía que se quedara en silencio, que involucrarse en un cruce de caminos tan delicado para el futuro podría causar más daño que bien.
Él ya se había involucrado una vez…aconsejó a cierta princesa de la manera que mejor parecía para llegar a los futuros más beneficiosos y sin embargo la persona de quien dependía concretar esos futuros tomó los caminos que conducían a lo apuesto, fue allí donde aprendió que su don tenía limitaciones ver solo las posibilidades existentes no se acerca ni un poco a ser omnisciente. No tenía forma de saber exactamente como iban a salir las cosas y apostar todo a la probabilidad era demasiado riesgo.
Así que callaría, solo por ahora, dejaría que Star decidiera sola su destino y entonces la guiaría.
Una pequeña sonrisa se formó en sus labios.
Al fin y al cabo…incluso si afrontaban riesgos la recompensa podría valer la pena para más personas que esos niños.
Marco…
Debería haberlo adivinado.
Cuando la yegua loca le mandó un mensaje diciéndole que fuera a un parque lejano de Echo Creek, confió en que tendría que ver con Star, que tal vez ella quería reunirse con él y no utilizaba su propio teléfono por alguna razón, fue la única explicación lógica que encontró. Cual no sería su sorpresa al toparse con sus dos amigos junto Jackie en ese mismo lugar. Ni siquiera alcanzó a saludarlos correctamente y a cruzar más que un "hola" incómodo con la bailarina cuando un portal se abrió y todos fueron levitados con magia y arrojados al interior del castillo de las nubes.
Ahora se encontraban sentados en una enorme sala de estar rodeados de las numerosas hermanas de Lilacia todas tan arregladas y chillonas como ella, en una esquina Kelly se zampaba las golosinas ofrecidas por los sirvientes como si no hubiese comido en toda su vida mientras Ferguson y Alfonzo intentaban adivinar a que tipo de raza pertenecía alguien con semejante cabello.
Algo apartada del resto se desarrollaba una escena curiosa: Pony Head formando un pequeño grupo con Janna y Jackie hablaba susurrando junto a ellas.
Habría querido saber que se estaban diciendo, pero al no tener modo alguno de verse incluido en la conversación eligió tomar una rara dona con cara…y sonidos de gato que estaban ofreciendo los sirvientes y masticar intentando ahogar su deseo de escabullirse por la puerta para buscar el sitio donde su princesa se escondía. Pero por una vez iba a ser un buen chico y a respetar lo que ella quería, si Star no deseaba verlo aún la dejaría tener su tiempo.
Al menos por ahora.
Jackie…
Esto era incómodo. Todo el día había sido muy incómodo. Luego de despertarse con el claro recuerdo del video donde el chico que le gustaba le confesaba su amor a su amiga (quien le había estado ayudando a conquistar a dicho chico) recibió un mensaje de un número desconocido que se identificaba como Lilacia Pony Head citándola a este parque, asumió que Pony tenia su número por Star pero aún así fue raro, luego tuvo que toparse con Marco…a quien le confesó en cierta manera sus sentimientos pocas horas antes y los rechazó tajantemente, fue arrojada a otra dimensión llena de cabezas de caballo flotantes voladoras y ahora estaba siendo interrogada por Lilacia sobre sus sentimientos por Marco.
Sep…Incómodo.
—Mira sé que esto es poco confortable—aclaró la equina sacudiendo su impecable cola de caballo rosada sujeta por una coleta brillante—pero necesito saber si aún tienes sentimientos por Marco y alguna parte de ti no tiene ganas de sabotear su reunión con Star para que él se quede contigo, entiendo los celos también me encantaba Marco, de hecho, el aún es mi tipo peeero mis sentimientos por mi mejor amiga le ganan a eso un infinito. Entonces quiero estar segura si estás bien ayudando con esto porque no quiero problemas, ni herir a nadie y realmente no te voy a juzgar.
Luego tomó una bocanada de aire y le dio un sorbo a su elegante vaso lleno de agua que levitaba justo a su lado.
Jackie pestañeó sorprendida:
—Uh…bien…supongo que Star menciono mis sentimientos por Marco…
—Supones bien, también me contó sobre como ella te estaba ayudando y cree que ahora tu definitivamente la odias mucho por no decirte.
La bailarina le dirigió una mirada a Janna para asegurarse de esto y al ver que ella asentía suspiró, por supuesto que Star sería Star y pensaría eso:
—No la odio…mentiría si dijera que no estoy celosa o algo dolida, pero entiendo porque no me dijo, de hecho, si te preguntas si realmente quiero ayudarla la respuesta es sí. Ella fue una gran amiga para mi todo el tiempo, me ayudó, aconsejó e incluso me dejó sola con Marco varias veces para que intentara acercarme a él, si se tragó lo que sentía por mi bien pensando que podría tener una oportunidad entonces le debo lo mismo ¿no? —dirigió sus brillantes ojos verdes hacia las pupilas estrelladas de Lilacia—yo JAMÁS trataría de sabotear a Star, ahora sé que Marco la quiere y ella lo quiere a él, es una de mis mejores amigas no quiero ser la villana de esta historia, no es quien soy.
Y aunque podría serlo no tenia intenciones de convertirse en esa clase de persona.
Janna apoyó una mano en su hombro:
—¿Seguro que estás bien? Podemos hacer esto sin ti si quieres.
—Aunque ya que quieres participar y aclaramos esto me encantaría que te quedes, sería más convincente ¡auch! —Pony chilló al sentir un pellizco de parte de Janna.
—Deja que Jackie decida en paz.
—¡Solo decía!
La platino soltó una pequeña risa al ver a las dos chicas discutiendo, aparentemente habían desarrollado una relación fraterna como la de una hermana mayor y una pequeña hermana bocazas:
—Estoy segura Janna, me duele pero al igual que Pony Head no creo que sea ni la mitad de lo que le duele a Star, sinceramente si estar con alguien involucrara tantos problemas como tendrían que pasar él y Star creo que me rendiría sin dudarlo y eso significa que aún no he querido a nadie se ese modo.
—Lo sé es raro—Lilacia le sonrió de vuelta—me gustaría tener a alguien así alguna vez.
Janna guardó silencio…no sabía si algún día podría confiar lo suficiente en un hombre como para amarlo hasta ese punto.
Cansado de esperar Marco batió palmas provocando que las conversaciones cesaran:
—Bien, no es mi intención interrumpir tan agradable encuentro social, pero me gustaría saber porque nos citaste a todos aquí—observó fijamente a Pony Head—dijiste que tenía algo que ver con Star.
—Y lo tiene, ella se está quedando en este castillo por el momento.
—Lo suponía.
—Pero está muy confundida, dice que está decidiendo que es lo que hará respecto de tu expresiva confesión.
Las hermanas de la yegua soltaron risitas divertidas, algunas escrutando al latino de arriba a abajo, Kelly levantó un vaso de bebida haciendo un brindis en honor a las grandes pelotas de Marco acompañada de Ferguson y Alfonzo. Janna hizo su mejor intento para no reír en consideración a la tristeza de Jackie que aún se le notaba en la cara.
—B-fly esta reflexionando sobre ello, pero conociéndola si la dejamos sola va a decidir que lo mejor es no verte nunca más y hará algo estúpido como correr a tu casa, despedirse de tus padres y desaparecer para siempre.
—También suponía eso—gimió Marco desplomándose sobre un sillón.
—Aparentemente la mejor opción es intervenir un poco para que ustedes puedan hablar en un sitio donde Star no pueda escapar por mucho que lo intente.
—¡Eso es brillante hermana! —corearon las gemelas Shonda y Shinda al mismo tiempo.
—¡Lo sé! Entonces el plan es este, ¿Janna?
—Correcto—la chica carraspeó tomando la palabra—este fin de semana se llevará a cabo un concierto de Love Sentence en Echo Creek, junto a Jackie invitaremos a Star, la convenceremos de venir con nosotras a relajarse luego de todo lo que ocurrió—Janna se mordió la mejilla para no sonreír ante la mortificada y sonrojada cara de Díaz.
—¿Estás segura de que ella querrá ir? —preguntó Kelly levantando una mano—¿no sospechará que el plan es volverla a juntar con Marco o algo por el estilo?
—Para eso me tienen a mí—Jackie esquivo la mirada de Marco intentando no alterarse—hay…ciertos factores que harán que ella quiera ir si se lo pido personalmente.
Star era sensible, sin duda se había mortificado enormemente todo ese tiempo que estaba ayudándola cuando ella también quería al objeto de su afecto, la bailarina sabía que una vez que le pidiera asistir junto a Janna al concierto para demostrar que no había resentimientos y con la excusa de aclarar las cosas entre ambas la princesa iría sin dudarlo por el bien de su amistad. Se sentiría algo mal de manipularla de esa manera si no fuera porque al final del día Star iba a ser feliz por ello.
O eso esperaba.
Una vez contestada la pregunta de Kelly, Janna prosiguió:
—Para hacer aún más creíble que la visita al concierto no tiene nada que ver con juntarlos —se volvió hacia Marco—tendrás que fingir haberte rendido, no importa si la llamas o le mandas un mensaje Star debe creer que accediste a darle todo el tiempo que quiera para pensar las cosas y así descarte cualquier aparición de tu parte. Si ella llegara a comunicarse con Ferguson o Alfonzo para comprobarlo…
—Lo que podría hacer es un poco paranoica a veces—corroboró Lilacia.
—Entonces ellos se inventarán algún supuesto plan que harán con Marco justo el día del concierto.
—¡Cuenta con nosotros! ¡podemos ser grandes mentirosos! —Ferguson ofreció todo su apoyo.
Alfonzo soltó una risa:
—No sé si realmente sea algo de que enorgullecerse, pero podemos hacerlo. Es fácil.
—Bueno…esta parte lo es—Janna prosiguió evitando los ojos verdes curiosos del chico—ese día Jackie y yo meteremos a Star en un fotomatón mágico que puede programarse para encerrar a sus ocupantes, es anti tijeras dimensionales y magia en general. Cierta magia muy poderosa podría romperlo, pero en este caso Star no querrá causar una conmoción y se quedará dentro.
—Yo les prestaré mi cubo de la verdad para esta ocasión—Lilacia pestañeó notoriamente hacia Marco—¡así que mas te vale no estarle escondiendo nada a mi amiga guapo!
—¿Cubo de la verdad? ¿y eso es…
—¡Algo que usamos en nuestras pillamadas! —contestó Teta, otra de las hermanas—es un aparato que te obliga a decir la verdad pase lo que pase, ninguno de ustedes podrá mentir o negar lo que siente.
—Espero que no sea un aparto mágico jodidamente mortal.
—Pff ¡Claro que no! —la pony bajo la voz—a menos que mientas.
—Correcto, entonces una vez que nos tengan encerrados sin posibilidad de mentir ¿Cómo se supone que eso nos ayudará a estar juntos?
Otra de las hermanas, una Pony seria de cabello liso que respondía al nombre de Cristal fue la que respondió:
—Básicamente esperamos que siendo obligada a tener una conversación honesta y con la ayuda de una segunda confesión tuya completamente emotiva y humillante…
—¿Disculpa?
—Ella debería darse cuenta de cuanto te ama y cuanto desea estar contigo.
—Es decir, el plan es llevar a Star engañada, encerrarnos en una prisión que no parece prisión para camuflar su presencia en el lugar del concierto, ponernos un…juguete que impide mentir y una vez que nos tengan acorralados ¿tengo que humillarme hasta que ella acepte mis sentimientos y se quede conmigo?
La contestación vino en un sonoro y gran "¡SI!" cantado a coro por todas las hermanas.
—Es lo mejor que pudimos pensar Díaz, no podemos involucrarnos en los asuntos de princesa de Star ni influir en lo que sus padres piensen de su relación.
—Pero pensamos que, si tienes una oportunidad más, una donde Star no pueda escapar entonces cualquier duda debería resolverse…y bueno no creo que sea capaz de negarse más porque a ella realmente le gustas—Pony Head le sonrió con suavidad.
—¿Estás dentro Díaz?
Marco suspiró, no quería manipular a Star ni llevarla obligada, ella seguramente se iba a enojar al darse cuenta de lo que habían hecho…pero concordaba en que necesitaban tener una charla calmada sin toda la emoción explosiva que experimentaron la vez anterior en un sitio que no le dejara a su chica espacio para escapar. Además, si dejaba a Star a sus anchas era altamente probable que hiciera exactamente lo que Pony Head sospechaba que haría y tuviera que pasar los próximos años sintiéndola espiarlo sin poder hablarle.
La amaba demasiado como para dejar que cultivara un hábito tan escalofriante cuando podría estar allí cómodamente con él comprobando su estado cuantas veces quisiera.
—Vale, estoy dentro.
—¡Correcto! —Lilacia brilló (literalmente, purpurina escapando de su cuerpo)— ¡ahora que hemos solucionado el asunto del consentimiento vamos al resto de los puntos! Necesitamos que Star este distraída de aquí hasta el día del concierto, no podemos permitir que llame a su madre, se regrese a Mewni o haga un hechizo de olvido antes de eso…
—¡¿Ella podría hacer que?!
Nadie le prestó atención al grito alarmado del chico peligro.
—Entonces durante estos días es de vital importancia que mantengamos a Star ocupada a todas horas, si yo no puedo alguna de mis hermanas se encargará, cuando ninguna de nosotras esté disponible del deber recaerá en Janna o Kelly.
—¡A las ordenes! —chilló la peliverde de forma escandalosa.
—En dos días ocurrirá el especial de rebajas en Misión Compras que más bien es un evento donde golpeando a otros puedes obtener toda clase cosas gratis y quien obtiene más ganará como premio el fotomatón mágico.
—¿Realmente es necesario hacer tanto escándalo por un fotomatón? —inquirió Alfonzo alzando una ceja, Jackie a su lado asintió concordando con su juicio.
—¡No es cualquier fotomatón! —Pamanda, la hija del medio de la familia equina saltó repentinamente hacia ellos—¡tiene toda clase de efectos incorporado! ¡y como miles de millones de filtros! ¡realmente hay que quedárnoslo luego de usarlo para esto!
Las hermanas asintieron con un entusiasmo respaldado por la misma Pony Head. Viendo que la habían perdido Janna retomó la palabra:
—Algunos de nosotros seremos los encargados, pero al ser una competencia donde podríamos salir con algunos…problemas creo que Marco no debería participar si sale lastimado antes de su cita eso solo comprobará la idea de Star de que ella lo hace miserable—el moreno estaba conforme con este juicio—Jackie tampoco, será aún más efectiva que yo para convencer a Star además sus estudios de danza hacen que sea de vital importancia que no sufra alguna fractura en las piernas. A mí no me importa demasiado así que iré y…—pareció algo avergonzada—confiaba en que Alfonzo y Ferguson pudieran acompañarme.
—Lo haremos—el pelirrojo no tardó en ponerse al lado de Janna dándole un golpecito en el hombro—¿ir de aventuras a una tienda loca en otra dimensión? Estoy seguro de que Al desea apuntarse tanto como yo.
—Claro, nuestras habilidades de pelea podrían ser útiles—Alfonzo sonrió, deseaba decirle que también quería protegerla de cualquier daño, pero Janna era Janna y no estaba seguro de si consideraría eso lindo o todo lo contrario, así que eligió agregar algo más—pero me pregunto porque alguna de las princesas no participa con nosotros, seguro sus poderes serían mucho más útiles.
—¡Oh, que lindo! ¡quiere que vayamos con él! —gorjeó Jan-Jan haciendo el movimiento clásico de pestañas-ventilador de su hermana mayor—pero no podemos, este es el evento para plebeyos nosotras solo podemos participar en el evento para la realeza, tenernos compitiendo ahora haría que muchos se incomoden y usar nuestros poderes contra alguno de los habitantes del reino podría causarnos problemas.
—Por eso necesitábamos a unos atractivos y fuertes plebeyos como ustedes para hacerlo—otra de las chicas se acercó a Ferguson sonriendo con unos relucientes dientes blancos.
—Vaya gracias por el alago linda, por cierto, como te llamas—el pelirrojo consideró oportuno devolver el cumplido.
—¡Teta! ¡soy Teta Pony Head! —chilló la niña justo en su oreja.
El pobre hizo lo posible para murmurar "es un gusto su alteza Teta" sin echarse a reír.
—¡Bien ahora que hemos establecido el plan de acción es hora de actuar! ¿estamos todos a bordo? —gritó Lilacia.
—¡Cuenten conmigo! ¡estaba más aburrida que una ostra en mi casa! —Kelly alzó las manos provocando que su corta polera negra se levantara un poco.
—No tienen que preguntar ayudaré todo lo que pueda, lamento no poder ir a Misión Compras—dijo Jackie con una expresión avergonzada.
—Está bien, si te lastimas eso arruinaría tus sueños ¿no? —Alfonzo le obsequió una sonrisa amable antes de gritar junto a Ferguson que todo se vale en el amor y en la guerra clara señal de que estaban dentro.
Una a una las hermanas de Pony Head concordaron, cuando la última habló Lilacia completamente emocionada dijo:
—¡ENTONCES OFICIALMENTE COMIENZA EL PLAN "TRAMPA PARA UNA MARIPOSA"!
Dentro del castillo unos pisos por encima del grupo, en una cama de nubes la princesa de Mewni dormía profundamente.
Continuará…
A partir de este episodio cada uno tendrá cositas importantes: desarrollo de personaje, respuestas a dudas planteadas anteriormente, como dije episodios atrás poco a poco comenzaré a caminar al clímax y el final.
Aquí use cosas del episodio "Ponimonio" las hermanas de Pony Head son demasiadas para desarrollarlas individualmente, pero si en el canon se odiaban entre todas y tenían una relación retorcida aquí son súper unidas y amables. El próximo episodio revelará algunas cosas importantes para el futuro, presentaré a algunos personajes cuyas versiones no hemos visto aún en el fic, Star recibirá algunos consejos de la persona menos pensada y sabremos un poco más sobre Kelly.
También algunas cosas comenzarán a moverse así que ojo. ¿Alguien captó de que otros episodios de la serie saqué detallitos?
Como me encanta el shipeo les informo que este fic estará lleno jajaja por ahora tenemos el Starco, a TomxAda y al hermano de Bell con Rose (ellos salen en el especial de vida monstruosa) ojo con esa chica pelirroja es importante. En el próximo episodio…desbloquearemos nuevas parejas jajaja.
La próxima vez que actualice trataré de responder los comentarios, pero por ahora deseo subir esto cuanto antes.
