Te contaré todo lo que viví.

Ya, terminemos este asunto de una puta vez.

Te está matando la curiosidad. ¿No es cierto? Tu cabeza debió ser un lío cuando me viste aquí, vestido así, con este trabajo, y… con estas heridas. No te culpo, es algo que ni yo mismo me hubiera imaginado, digo… nunca pensé que la sola idea de volver allá, donde nací, me resultara tan… indigesto…

Sé que no te voy a convencer de que me quedo aquí por la idea de que este lugar es lo máximo o algo por el estilo, aunque, tampoco es algo que puedas negar, solo piénsalo un poco; el lugar es tranquilo, lindo, hay hermosas y agradables mujeres, además que no existe un odioso líder, uno que es un completo cabeza hueca, que más encima es acosado por un tipo raro. ¡Ups! Se me salió, sorry.

Bueno, como te decía, no importa que tan lindo sea este sitio, sabes que no hubiera renunciado a mi vida por un sitio tan aburrido como este, además que se supone que allá también están mis amigos, mis hermanos, personas que no dejaría atrás por cualquier cosa. Sabes también… que yo no hubiera sido capaz de traicionar a Ivlis, de hecho, estoy seguro de que ninguno de nosotros podría hacerlo; no importa cuál fue tu problema con él, pero ni tú mismo lo odias. ¿No es así my brother? Ja. ¿Quién lo pensaría? Si lo vemos así… ¿A quién se le hubiera ocurrido que la lealtad es nuestra mejor cualidad? Qué irónico…

A veces creo que sería lindo volver y verlos a todos, de todas formas, no soy un prisionero, estoy seguro de que si les pido permiso… no, si llego a decidir que me quiero ir, solo tengo que despedirme apropiadamente, y podría regresar, tal vez no sea tan fácil, pero al final cederían, pero… no quiero hacerlo, el tan solo pensarlo me paraliza del miedo, todos mis pelos se erizan, y comienzo a tiritar. Tan solo mírame, esto realmente es de locos…

No quiero, no quiero volver… No quiero volver y darme cuenta de que mi ausencia no hubo significado nada… que todo el tiempo que estuve aquí, no les importó en nada a quienes consideré mi familia. ¡Comprender que mi existencia no les importó ni un carajo! Eso, hermano… eso agrégale una cosa más… la persona que me hizo esto… ¿Se habrá arrepentido de haberme desechado? ¿A cuántos más buscó para reemplazarme? No puedo vivir con eso… además si le volviera a ver la cara… yo… yo…

—Vamos broh, tranquilo, respira, mira, toma un poco, al parecer realmente lo tuviste pesado.

Nunca pensé que me consolarías como un bebé, aunque un vaso de licor en vez de un biberón no está nada mal. A veces puedes ser un buen amigo.

—Gracias, amigo…

Ah… mi garganta ya estaba seca.

—Pero sabes, aún hay algo que no entiendo.

—¿Y eso qué es?

—¿Por qué no simplemente le partes la madre a ese inmundo animal y lo haces mierda? Es sencillo, no serás el más valiente, pero no eras débil, estoy seguro de que te tomaron con la guardia baja o algo así.

—Mira… eso es algo que… realmente no creo que pueda hacer…

Tengo nada más que encogerme en mi mismo, no sé cómo explicárselo bien.

—¡Claro que es fácil! —Está elevando la voz… ay no…— Solo tienes que ir ahí, agarrarlo, y ¡zas! Le sacas las tripas.

—¡No puedo hacer eso! Por favor, entiende, sí pudiera, lo hubiera hecho hace mucho tiempo.

—¡Claro que sí!

—¡Que NO!

¡Déjalo idiota! No sigas insistiendo. ¡No quiero decirlo! ¡Maldición!

—¡C'mon! ¡¿Qué tanto te acobarda?! ¡Si quieres te acompaño! ¡Vamos y le pateamos…

—¡Fue POEMI!

Grite demasiado fuerte, me llegó a picar un poco la garganta… Me falta un poco el aliento también, pero parece que ahora sí lo entendió, su mirada me dice que ya lo entendió, seremos demonios, sin embargo, tenemos sentimientos, eso fue algo que aprendí aquí.

—¿P-Poemi?

—Sí… Poemi… tu hermanita… Ella fue la que me arrancó mis cuernos, mis alas, mis… aretes… la que hirió mi cuerpo deformándolo por las cicatrices… la que suplantó mis sueños por pesadillas, y la que… me hizo desear la muerte una infinidad de veces. ¿Lo entiendes ahora?

Debo sentarme, necesito controlar mi respiración.

—Vamos broh… No estoy para este tipo de bromas.

Como… como desearía decirte que es una broma, como desearía que esto es una maldita y estúpida broma, pero …

—Oe… man… al menos termina el chiste… si te quedas así no me reiré…

¿Por qué…? ¿Por qué… tenías que venir? ¿¡Por qué me tuve que encontrar contigo?! Tú sola presencia me hace que mi mente se llene de recuerdos desagradables, y ahora…

—¡Maldita sea! ¡Al menos di algo!

Ah… Elevar tu maldita voz no me va a hacer darte la razón…

—Okey, sé que no es una santa, conozco sus gustos, pero también sé que no jugaría con alguien que prácticamente es parte de la familia. No serás un nacido del fuego de ese idiota, pero cuando estuve ahí siempre fuiste de gran ayuda en todo, y no creo que allá ha sido diferente en cuanto me fui, al menos te debe querer un poco.

—… Yo… Yo no estoy seguro de nada a estas alturas… A pesar de que pienso lo mismo que tú… No considero que haya sido por odio o rencor… simplemente tuve mala suerte.

—Entonces realmente no fue algo personal… Esto solo me confunde más.

Al fin se calmó, será mejor que también le ofrezca un vaso.

—Según recuerdo… y lo que ella mencionó un par de veces, era para ayudar a Ivlis.

Me está comenzando a doler la espalda con solo pensar lo que le tengo que decir… por favor, mi señora, ayúdeme a salir de esta…

—¿Mi viejo? ¿Qué no me habías dicho que no tenía nada que ver?

—Te dije que él era el motivo —Mejor bebo un poco más, tal vez así pueda borrarme, aunque no he podido desde que llegué—. Hay algo que es posible que no sepas, cuando Ivlis perdió en la invasión, el precio que pagó fue una gran cantidad de su fuerza. Cosa muy irónica, ya que vino para robar el poder de mi señor, y de esta manera enfrentar a Siralos.

—¡Ja! ¿Por qué no me sorprende esa historia? ¿Qué podría salir mal de atacar un mundo donde el diablo y dios trabajan juntos? ¡Es un plan de puta madre! —Parece que el alcohol le está haciendo efecto, ver como mueves tu vaso me hace desear que no me lo termines lanzando por error—. Eso le pasa por porfiado, si no estuviera tan obsesionado con Siralos… él… él no sería un completo cabeza hueca.

—Sí… Lo peor de todo, es que por eso ahora tiene un acosador personal —decir esto sin que se me forme una sonrisa me es casi imposible, todo eso fue muy incómodo—, es más, ahora tienes un nuevo hermano gracias a eso, se llama Licorice, él es muy bueno con su mamá.

—Espera… ¿Una acosadora le dio un hijo a Ivlis? ¿Cómo Rieta permitió eso?

—Nunca dije acosadora.

Creo que este tipo solo escucha lo que quiere escuchar, pero esto solo lo hace más divertido.

—¿Qué?

Esa expresión es tan divertida, lamentablemente estoy seguro de que nunca lo entenderá si no se lo digo.

—Ivlis es su mamá —Debo decirlo con la cara más calmada que pueda, así puedo apreciar la impagable cara que estás haciendo amigo mío.

¿Qué pasa, amigo, te comieron la lengua los ratones? Pero mira como cambias de expresión, sin saber cómo reaccionar al respecto, esto me llena de satisfacción, a diferencia de ti. Je.

—Okey, okey, no me digas más, no quiero detalles. Además, creo saber quién es… Entonces, ¿qué pasó con Rieta?

—También, sobre Rieta… bueno, ella… también fue un pago por la derrota.

Supongo que no debí mencionarlo, conociéndolo, termine malinterpretándolo todo si no lo explico bien.

— Estos cabrones. ¡¿Vencieron a mi viejo, pero mataron a Rieta?! —Lo dices como si fuera lo más inconcebible del mundo, que exagerado— ¡¿Cómo es posible que sigas a su lado?! ¡Fue ese diablo verdad! ¡¿Verdad?! ¡Lo mataré!

—Cálmate pedazo de animal. ¿Se te olvida quien invadió el sitio en primer lugar?

—Lo sé, pero…

—Pero nada, además te equivocas, nada es como te imaginas; mi señor Kcalb no mató a nadie, de hecho… todo este tema le incomoda demasiado. Según él, Ivlis fue mucho más poderoso, él solo asistió y ganó algo de tiempo; es verdad que él fue quien le robo su fuerza, pero no fue quien lo venció.

—¿Entonces?

—¿Te acuerdas de la señorita Froze? Bien, cuando sucedió esto, ella era una niña, y ella con su grupo de amigas, lo derrotaron.

—Espera… ¿Qué?

No tengo de otra más que quedarme callado, le daré tiempo para que procese lo que le dije.

—Un grupo de niñas… ¿Sabes? Me hubiera gustado más odiar a ese tal Kcalb, que escuchar como la poca dignidad de mi viejo se desvanece, es deprimente. Entonces, si Rieta no fue asesinada… ¿Qué le pasó?

—Es un tanto confuso, todo pasó muy rápido. Cuando huíamos, un demonio muy poderoso apareció, y la convirtió en una lámpara, ya que era la única en condiciones de defender a Ivlis.

Voy a omitir todo lo sucedido después de eso, no tiene por qué saber que lo que hizo esa mujer maléfica, de todas formas, si lo pienso, ese recuerdo es solo un campo de flores comparado a lo…

—Quita esa repugnante sonrisa de tu rostro —¿Estaba sonriendo? Entonces entiendo su expresión—. ¿Pasó algo bueno después de eso?

—No nada…

—Dime…

—Solo diré que después de tener a tu hermana como dominatrix, adquirir un gusto por los pequeños dolores de la vida no es tan raro.

En serio espero que este comentario lo espante o se enoje y se vaya, aunque ahora estoy relajado, en cualquier momento querrá retomar el tema… no quiero… sigamos hablando de cosas triviales.

Broh… —Lo dice con una cara de asco y desaprobación tan grande, que creo que mi existencia ha perdido puntos a sus ojos— ¿Qué no estabas traumado hace solo unos momentos? ¡¿Cómo puedes bromear con ese tipo de cosas ahora?!

—Amigo, molestarte es parte de mi rehabilitación.

Te lo mereces por no mostrar tu cara en todos estos años, bastardo.

—Oh man… Realmente has cambiado, y no lo digo por el feo corte, y las ridículas gafas.

—¡OYE! Deja mis lentes fuera de esto —El muy desgraciado se está riendo de mí en este momento—. ¡Creí ser lo bastante claro que son un regalo de mi señora Etihw!

—Y yo pensé que dejé en claro que no importa si los creó un dios o algo más poderoso, no quita que son ridículos y además no te vienen.

—Estúpido engendro del mal.

—Ah… ¿Cuándo vas a seguir con lo que me estabas contando?

Maldito… ¿Qué tanto te costaba seguirme el juego? Creo que ya no podré seguir evitando esto…

—¿Qué más quieres saber? Ya te dije que fue tú hermana.

—Pero no me aclaraste nada, como que… torturarte ayudaría a mi viejo, eso no tiene sentido. Si hubiera querido algo para el estrés, cualquier otra cosa hubiera servido.

No puedo hacer nada más que suspirar.

—Quiero que me escuches muy bien, porque esto solo te lo contaré una vez, y solo una vez y nada más, así que no me interrumpas hasta que termine, realmente odio hacer esto…

No tengo más opción, le tengo que contar la historia completa:

Cuando tu hermanita comenzó a crecer, comenzó a entender la gravedad del asunto de la pérdida de poder de su amado papi. En un inicio ella no era consciente de los abusos que sufría Ivlis, ya que no eran cosa de todos los días, así que era fácil evadir esos momentos incómodos entre él y su abusador, pero nada es eterno, y obviamente no pasaría desapercibido sí… la asistencia de ese sujeto se volvía más frecuente… Entonces como te puedes imaginar ella no lo tomó muy bien.

—¡Papi! ¡Papi! ¿Por qué no haces nada para defenderte? ¡Aún eres muy fuerte! ¡Papi, Poemi no entiende por qué sigue sufriendo así! —decía cada vez que trataba de confrontar a Ivlis.

Al comienzo, Ivlis trataba de evitar el tema, supongo que era muy orgulloso para hablar de ese tipo de cosas con su hija, aunque, que sé yo, si no es para ordenar algo o quejarse, no habla mucho de sus cosas, aun así, entre insistencia e insistencia, le terminó explicando que Satanick, su acosador, no era cualquier cosa, y ahora él, con su poder robado, no podía hacer mucho.

Ivlis, realmente parecía enojado con esto, pero al menos sabe que no se debía enojar con Poemi, realmente le sentó mal el ser consciente de la preocupación de ella.

—Perdón Poemi, no sabía que estabas tan preocupada… como te lo dije, si no fuera por eso… podría hacer algo para alejar a Satanick de mí… Lamentablemente, ya me resigné a eso hace mucho… En mi estado actual, ni siquiera tengo a Rieta a mi lado, ya es muy tarde para intentar recuperar lo que perdí.

Poemi, que se veía más angustiada, lo abrazo muy fuerte, recuerdo que estaba muy incómodo en ese momento, pero fue lindo, y entonces ella le dijo—: No te preocupes papi, Poemi, hará que recuperes tu fuerza, y así no tendrá más preocupaciones.

En un inicio pensé que ella haría alguna estupidez como ir a enfrentar a mi señor Kcalb, pero la realidad fue muy distinta. En vez de ir a tonta y a loca, comenzó a estudiar, la veía seguido con libros, y encerrada leyendo en su habitación tomando apuntes. También la sorprendí conversando con Satanick más de una vez, aunque nunca escuché sus conversaciones muy bien.

Las distintas cosas que aprendió las desconozco, cuando me contaba apasionada sus nuevos descubrimientos no le tomaba mucha atención… Ahora me arrepiento un poco de eso, tal vez, si la hubiera escuchado… entendería mejor la posición en la que estoy ahora.

Lo único que estoy seguro, es que una vez que se hizo más cercana al acosador, comenzó a desaparecer por lapsos de tiempos prolongados, aunque Ivlis sabía dónde ella estaba, nunca me dijeron dónde iba, pero de vez en cuando, al volver, traía uno que otro familiar exótico, creo que una vez trajo un fénix, aunque eso pasó después de traer a ese gato gordo.

La cosa es que, con el tiempo, se volvió más y más reservada, tanto que no se me permitía entrar a su habitación, y como yo no andaba de metiche solo lo ignoraba, volviendo a mis cosas.

Así pasó el tiempo, tampoco es como que se aislara por completo. Aunque ya no era el cuidador de ella y Licorice, de vez en cuando salíamos al karaoke como amigos, aunque igual estaba para sus mandados, jaja.

Recuerdo que fue gracioso cuando nos dimos cuenta de que Poemi había dejado de hablar en tercera persona, nunca lo vi venir. Según ella, una amiga suya le dijo que era una forma de hablar muy molesta, por eso, dejó de hacerlo.

A pesar de todo… Un día, se me acercó para invitarme a salir, para que solos fuéramos a cazar, que ella me llevaría a un lugar muy divertido, y te puedo decir algo, realmente lo fue. Me llevó a un sitio que jamás había visto en mi vida, era otro mundo, uno donde era fácil encontrar bestias de distintos tipos, unas más grandes y peligrosas que otras, pero todo era demasiado emocionante.

Cuando pensé que ya volveríamos a casa, ella me propuso ir al karaoke. Amigo, me conoces, no importa lo cansado que estuviera, si era una invitación al karaoke no me negaría, iría hasta en silla de ruedas de ser necesario, y lo mejor, es que me dijo que ella invitaba todo. Como te imaginas, no me hice el tímido ni el caballeroso, acepté todo sin rechistar, de hecho, me desbanqué totalmente con el alcohol y la comida. Fue demasiado bueno… Me pregunto… Porque no lo vi venir…

Ya se había hecho muy tarde, recuerdo que me preocupe, ya que mis piernas apenas me contestaban, así que ella decidió llevarme, pero en vez de dirigirme a mi casa, me mostró un último sitió. A pesar de lo mareado que estaba, recuerdo lo bellísimo del lugar, era una quebrada cerca de un lago tan tranquilo, que era un espejo gigante del cielo estrellado que acompañaban a la luna. Yo estaba idiotizado por el paisaje, sabía la razón por la cual ella me había traído o había hecho todo eso, pero lo peor fue el verla para preguntarle por todo… Quiero creer que era por alcohol, pero con todo, se… veía hermosa… Ya no estaba viendo a la niña que vi crecer, sino, a una deslumbrante mujer; realmente fui un iluso…

—¿P-por q-qué? —dije, tratando de pronunciar lo mejor que podía, aunque esa pregunta, tal vez, me la dije a mi mismo más que a ella.

—Porque quería darte el mejor día de tu vida, Emalf.

Al escucharla, no supe cómo reaccionar… Eso solo me había dado más dudas que respuestas, aunque estaba feliz, también estaba extrañado, pero pronto lo entendería todo.

—Ya que puede que sea el último en mucho tiempo.

En cuanto la escuche… Todo se volvió negro.

Me había quedado inconsciente, no sé si fue el alcohol, alguna droga, o hechizo, bueno, eso no es algo importante, en el estado que estaba, cualquier cosa me hubiera hecho perder la conciencia… pero la pesadilla comenzó cuando abrí los ojos.

Estaba desorientado, mi cuerpo se sentía pesado, y el tan solo enfocar mi vista era algo que me costó hacer, pero al sentir que estaba atado de pies y manos en una silla, estúpidamente resistente, desperté de inmediato. ¿Cómo puede existir una enclenque silla de madera que pueda resistir toda la fuerza de un demonio? Era algo absurdo, tan absurdo que me gustaría saber qué tipo de hechizo tenían esas cuerdas también, y pensar que eso sería la menor de mis preocupaciones.

El sitio donde estaba era un lugar de espanto. La sangre seca se podría apreciar tanto en piso y paredes como en los grilletes oxidados que estaban en ellas, utensilios de todo tipo colgaban como una fila de soldados listos para hacerme sufrir, la luz que se filtraba por los barrotes de las ventanas, únicamente lo hacía aún más siniestro.

Cuando aún no terminaba de entender mi situación, escuché una puerta abrirse, junto a unos pasos que hacían eco en la habitación, entonces, desde una cortina que no había visto entró… tu hermana con su gato gordo en brazos. Ella estaba muy seria, con ojos muy fríos, y en cuanto noto que había despertado, le ordenó a su gato que encendiera las luces… realmente fue muy surrealista, el cómo el gato saltó de sus brazos, y en cuanto salió de mi vista, las luces se encendieron.

Al verla con más claridad quise gritarle, entonces ahí fue que me di cuenta de que estaba amordazado. Traté de cortarlo con mis dientes, pero de inmediato comencé a sentir un dolor en las encías, en ese momento, ella viene, y me quita la mordaza.

—No hagas eso, solo te lastimarás.

No sé qué cara abre puesto, pero le hizo voltear de inmediato la mirada, estaría de más decir que, no entendía nada de lo que estaba pasando.

—Sería un desperdicio que te lastimes ahora que te despertaste, Emalf, no sabes lo preocupada que estaba porque hubieras caído en coma. Dime; ¿Cómo estuvo nuestra salida? ¿La disfrutaste?

—jaja… ja… sí… fue fantástico y todo, pero dime… ¡¿QUÉ SIGNIFICA ESTO?! —le dije, estaba desesperado, pero me alteraba aún más la tranquilidad con la que ella llevaba todo este asunto— ¡¿Por qué estoy atado?! ¿Hice algo malo mientras estaba borracho? ¡En serio, perdón! ¡No fue mi intención! ¡No estaba en mis cabales!

—No… te equivocas… Desafortunadamente, no hiciste nada malo… No te preocupes, te comportaste como todo un caballero… demasiado caballero para mi gusto.

—¿Eh?

No sabes lo confuso que era todo, aún recuerdo esa mueca, y su desprecio hacía mi en ese momento. ¿Me habría mentido? ¿Realmente le hice algo y no me lo quiso decir? Sinceramente… espero que le hubiera hecho algo… realmente lo espero…

—Entonces… Entonces… ¿Por qué estoy atado?

Ella solo guardó silencio, eso solo me desconcertó aún más.

—¿Podrías desatarme? Tal vez tuviste alguna razón… pero ya desperté, y me están molestando un poco, aprietan y…

—Lo lamento Emalf, pero no puedo desatarte, necesito hacer algo de suma importancia, y necesitaré de tu ayuda para eso. Eres la única alternativa que conozco.

—Pero si necesitas ayuda, te la daré sin problemas, no tenías que molestarte tanto, si querías un favor, solo tenías que pedir, así que por favor desátame…

—¡No puedo arriesgarme a hacer eso! Sí te suelto no me ayudarás, huiras… No puedo…

Puedes llamarme loco, pero en ese momento estoy seguro de que su cara no se veía bien, es raro, porque ahora que lo pienso… ella… No importa, no es como que recordara ver esa expresión con el correr del tiempo.

—¡Vamos Poemi! No hay razón para que yo haga eso, así que… ¡solo suéltame!

—¡Solo lo dices porque eres un ignorante! Solo lo dices porque no sabes nada…

—Entonces explícame. ¡Porque esto me está matando!

En ese entonces, casi me vuelvo loco por la ansiedad… o al menos eso creía. ¿Sabes? Me hubiera gustado haber enloquecido por algo así.

—Mi papi necesita ayuda, pero es muy terco para ayudarme a ayudarlo, así que, no tengo otra opción que encontrar las respuestas que necesito por mis propios medios. Necesito conocer a fondo a nuestra raza, saber nuestro origen no será suficiente, necesito saberlo todo; resistencias, debilidades, aptitudes, potencial, características especiales… ¡Todo! Para eso requiero a un voluntario para conocer verdades que se esconden en nuestra propia existencia.

—No te…

—Necesito un demonio de la flama para eso, por mí misma no puedo hacerlo, necesito observar a un tercero… Eres el más fuerte que está a mi alcance… Así que por favor resiste, sí todo sale bien, no solo mi papi saldrá beneficiado con nuestro descubrimiento.

Daba vueltas de un lado al otro, me tenía idiotizado, como si estuviera viendo un péndulo, en ese momento no pude comprender lo que me quiso decir, supongo que era los nervios, aunque ahora que lo cuento está bastante claro…

—Oye Poemi, anda más lento, yo… yo… podría ayudarte, pero desátame…

—¡Mishi! Amordázalo de nuevo, ya no soporto escuchar estupideces.

—Sí, como lo ordene, mi lady.

—¡No! ¡No! ¡Esper-!

Si te preguntas quien era ese sujeto, no tengo ni idea, nunca lo vi entrar, o en qué momento se puso detrás de mí, pero te juro, te juro que, si me llego a topar con él en algún lugar, lo mataré. Esta no fue la única oportunidad donde estuvo presente ese bastardo, no conozco su cara, pero su voz, su voz la gravé en piedra en mi cabeza.

Después de eso… todo avanzó como una maldita bola de nieve… Al comienzo, para evitar que escapara me colocaron una maldición que ni recuerdo, pero les permitía desatarme y hacer sus primeras pruebas. Estas eran bastante normales, se trataba de resistencia general, eso de correr, ver cuanto peso podía soportar y cuando duraba sin comer, ese tipo de tonterías. Fueron difíciles al principio, fue un proceso lento, pero me es gracioso, en ese tiempo era inocente, realmente pensé que eso era el infierno, realmente era un imbécil.

Con el tiempo, aquello les era insuficiente, así que comenzaron con la ingesta de sustancias raras, y lo que llamaron, mi límite de daño físico, eso solo era un nombre extraño para ver cuanto castigo me podían infligir antes que me desmayara o muriera, si algo saque de aquello… ¡Joder! Nunca creí que nosotros fuéramos tan resistentes, como maldije eso.

Como te puedes imaginar, todo fue yendo a peor. Llego el punto donde mis recuerdos se pierden, hay muchas cosas que un no recuerdo, cosa que me alegra. No me mires así, mayor parte del tiempo estaba tan agotado que ni podía enfocar, y a eso agrégale que, en otros momentos, el respirar era doloroso.

Aunque ahora que lo pienso… no estaba solo ese bastardo ayudando a tu hermana, ¿había más gente? Bueno, no lo recuerdo, ya tengo suficiente con lo que lidiar.

Una cosa curiosa es que estoy seguro, que, en el inicio, tu hermana… ¿se veía incómoda?, o al menos eso quiero pensar… No… Estoy seguro de eso… pero… pero después de cierto punto ¿terminó…? No sé en qué momento pasó de tener un mínimo de consideración, a golpear, lastimar donde más dolía, de hacer algunas cosas rápidas a hacerlas lentas y lo más dolorosas posibles, pero, aun así, tenía la esperanza de que ella me liberara, y pudiéramos tener la vida que teníamos antes.

—Sé fuerte, cuando todo esto termine verás que nada fue en vano, hasta podríamos ir al karaoke otra vez —me dijo, mientras jugaba con mis entrañas, pero aun así me lo creía… que imbécil fui… recién ahora me doy cuenta de todo.

—Todo estará bien, todo terminará bien, sé fuerte —decía, que montón de mierda más grande.

Pero todo esto es solo el inicio, no te podrías imaginar ni en un millón de años que pasó después, ni yo termino de entenderlo del todo, lo único que recuerdo de todo lo que dijeron en esa ocasión fue un —: Ya es hora.

En serio mi amigo, es una puta locura lo que te voy a contar, pero cada mañana me vuelve loco, aun ahora mismo, es algo que me persigue a cada minuto, a cada hora, pero no lo entiendo no lo comprendo, porque aún siento mis alas y mis cuernos…

Ese momento… realmente me marea recordarlo, en sí, mis sentidos ya estaban casi nulos, todo esto solo lo pone peor, pero aún puedo recordar claramente ese dolor punzante en mi espalda, que sentía que se esparcía por todo mi cuerpo. Ni cuando jugueteo debajo de mis garras fue tan doloroso, o cuando ella… ah… no, eso sigue siendo lo peor… la cosa, es que es de los peores sufrimientos que he tenido.

Si no me equivoco, estaba colgado de ambas manos, así, de las muñecas, arriba de mi cabeza, sí, así era, ahora lo recuerdo bien. Una vez que ese maldito dolor, que me hizo gritar como nunca, terminó, me sentía algo ligero, pero nunca pensé que fuera por…

—Desarraigo enlazado efectuado —escuché una voz, no la pude reconocer, así que no tengo ni idea quien fue, pero la confusión que me dio en ese momento, me quito hasta el cansancio.

—Realizando primera prueba de conexión.

—¡Ah!

Un pinchazo en una de mis alas me hizo dar un pequeño chillido, y también, obviamente, las movería por acto reflejo…

—¡Se movió! ¡Mi lady, se movió!

—¡Lo hizo! ¡Lo hizo! ¡Lo hiciste! ¡Lo soportaste muy bien! ¡Ahora vamos con el siguiente!

…No… No sabes… No te puedes imaginar… lo terrorífico que fue escuchar eso… Mientras ellos saltaban de un lado a otro… Yo… Yo… ¿Sabes que fue lo peor? Que entre toda esa desesperación moviéndose en mi cabeza, que rugía como una tormenta que no me dejaba pensar con claridad, lo vi… Vi como mi ala daba pequeñas convulsiones en una mesita cerca de mí…

No me pidas que te lo explique… ¡No me pidas que explique lo que estaba pasando! ¡No lo entiendo! ¡No quiero entenderlo!

¿Ya te lo dije verdad? Que aún siento mis alas y cuernos. ¿Verdad? ¿Quieres saber cómo lo sé? Es algo muy sencillo, dime, cuando llegaste aquí, ¿no te dio frío? Bueno… ahora que lo pienso, puede que no, ya que dudo que estés viviendo en un lugar cálido, ya te debes haber adaptado a esta clase de temperatura… Oye, vamos, no me mires así, no es algo tan difícil de entender… ¿En serio? ¿Nunca te has dado cuenta…? Ah…

Nuestros cuerpos tienen una mayor temperatura que el resto, al parecer tendimos a sentirnos cómodos en lugares extremadamente cálidos, aunque al parecer no sufrimos en lugares fríos, ya que nuestra propia magia, de manera instintiva, nos ayuda a ganar el calor faltante, pero provoca que no estemos en nuestro cien por ciento. Eso hace que podamos sentir frío en pocos momentos, es decir, cuando nos estamos aclimatando, o cuando nos quedamos sin energías… Ahí está mi problema, estoy en constante aclimatación… nunca obtengo mi punto de adaptación, ya que mi cuerpo está captando dos temperaturas distintas.

¿Te estás mareando? Ah… Olvídalo, ni yo mismo sé cómo funciona, no sé cómo puede afectarme algo que no está pegado a mí… no lo entiendo… Es algo que me estresa en más de una manera, aún más cuando despierto, y siento como al estirarme que mis alas rozan cosas, o que en un día cualquiera siento como mis cuernos chocan con algo… Pero el tema de la temperatura es algo que realmente es el peor de todos… es un… recuerdo constante de… Mejor sigo con lo que te estaba contando.

Esto es solo la punta del iceberg, fueron demasiadas cosas de las cuales no quiero entrar en detalles, ya te puedes hacer una idea… pero aún queda algo que debes saber, y es el hecho que no fui su única víctima.

En un momento donde pude recuperar algo de mi conciencia después de… simplemente desear morir… me encontré con otro pobre infeliz… mi vista estaba muy borrosa como para reconocer alga característica, y tenía un dolor persistente en el oído… así que no tenía fuerzas para nada, ni para saber quién era… ahora… me arrepiento de eso…

—¡Ah! ¡Se movi…! ¿S-Señor E-Emalf…? ¿Es… usted…? Pensé que era un cadáver.

Creo que lo asuste cuando recupere la conciencia en esa ocasión, me alegra que en ese lugar nunca hubieran puesto espejos…

—¿Por qué está aquí? ¿Lo atraparon cuando estaba viajando?

—¿De… qué… estás…?

—¿Usted no huyo en búsqueda de…? Bueno, usted sabe…

—No… sé…

—Es que la señorita Poemi nos había dicho que…

—… Poe… … Tú… di… me… Cómo… es…

—¡Oh! Lo lamento, no puedo entenderle.

—¿Cómo… terminaste… aquí?

El sujeto en un inició no pudo responderme, se quedó callado un poco, supongo que fue tal vez se volvió consciente de su nueva circunstancia, realmente no lo sé, no estaba en posición de preocuparme por otros realmente.

—Solo paseaba, como ya había terminado ronda, decidí volar por alrededor de la prisión, y llamo la atención una luz encendida, así que cuando me acerque a la ventana para ver, vi a la señorita Poemi, con un juegue suyo y…

Solo lo miré, el solo respirar me cansaba a estas alturas.

—… Y… No sé, ahora estoy aquí, nunca pensé que era usted, sí lo hubiera notado, hubiera ido a notificar de inmediato… pero…

—Pero de todas formas ya fuiste capturado —dijo ella, fue fácil reconocerla, puede que cuando encendió la luz hubiera quedado más ciego, pero aun con ese molesto sonido en mis orejas, puedo reconocer su insidiosa voz—. Me alegra que ambos estén despiertos.

A ese punto, ya no soportaba su presencia, más aún, no podía formar palabras en su presencia, no importa si estuviera molesto, o aun creyera en ella, el tan solo escuchar su voz me paralizaba por completo.

—Emalf, ¿no te hace feliz? Esta persona pudo haberte ayudado. ¿Te imaginas que hubiera pasado sí papi se enterara que soy una chica mala?

—Uh… Señorita Poemi… Yo no… ¡¿Eh?! ¡UH! ¡Mph!

—Ignóralo, por favor, los insectos no se saben callar, pero como te decía, aún es muy pronto para que papi se entere, por eso cuando alguien pregunto por ti, solo le dije que fuiste a buscar a mi hermano, ya que lo extrañabas mucho; nadie ha vuelto a preguntar por el asunto.

En ese momento lo que menos pensaba es que si la iban a descubrir o algo, ya no me importaba nada más que estar vivo, ni el sujeto que se retorcía al frente mío, que pudo o no ser un pase a la libertad. Solo me preocupaba que no me hiciera más daño por ese día, pero ella seguía, y seguía y se iba.

—Es una verdadera pena que él esté aquí atado, pero no te preocupes, le daré un buen uso, necesitamos más para la investigación. Solo espero ya poder usar a otros, esto le tiene que beneficiar a nuestra gente también, si los uso a todos, no tendría gracia.

Ahora no sabes cómo me corroe la conciencia por el hecho de no hacer nada. ¿Cuántos de los nuestros utilizó? Y yo, indiferente… Soy un bastardo desgraciado egoísta…

—Pero si tengo resultados, estoy segura de que él entenderá, los sacrificios son necesarios de vez en cuando. Así que dime, Emalf, estás feliz o triste al ver a este pobre diablo, quiero escucharte, quiero oír tu voz, quiero que me hables como lo hacías antes… Vamos. ¿Qué tengo que hacer?

Al parecer ella no estaba feliz con verme ahí, quieto, me es… repulsivo recordar cómo tocaba mi cabeza, mi rostro, mi pecho… solo quería que se fuera, hasta desee que el pobre infeliz que estaba ahí tomara mi lugar… Todo esto me está comiendo por dentro cada día…

—Habla… ¡Habla! ¡¿O quieres que te haga gritar?! ¡Estuviste a nada que alguien pudiera ayudarte! ¡Dime lo que sientes! Estás… demasiado asustado para hablar… ¿No es cierto? Pero no te preocupes, ya vendrá el momento en que no tenga que esconderte de papi, cuando llegue ese día, ninguno de ustedes volverá a tener miedo, nunca más tendrán que sufrir…

¡Ya no sabía lo que quería de mí! Ella se lo había llevado todo, lo único que me quedaba era el débil sentimiento de seguir viviendo, aun cuando estuviera en un calvario sin fin…

—Solo espera… una vez que termine, ninguno de los dos volverá estar desamparados, nunca más…

Al final, no sé qué pasó con el otro sujeto, o que pasó después, trato de recordar, pero la única imagen que consigo, es un negro profundo, y… una silla… unas… cientos de sillas vacías… y… …mi… mi cabeza… lo siento, no puedo… lo único que puedo recordar después de eso es un cielo estrellado, junto al aroma de las flores; ese es el primer recuerdo, en mi segunda venida a este lugar.

Ese lugar era la colina que te mencioné antes, le tengo un aprecio especial a ese lugar… fue como mi salvavidas, supongo que así lo veo… Creo que tiene sentido… ¿No lo crees así?

Vendetto… Amigo… Ya puedes hablar.

—¡Oh! Sorry broh… es que es de locos… No lo entiendo del todo, pero comprendo por qué no la quieras ver… ¿Cuánto tiempo estuviste cautivo?

—No lo sé… Pudieron ser días, meses, años o hasta pudieron ser solo unas horas. Ja. Eso sería gracioso.

Eso es imposible, pero la idea de pensar que solo fue un instante, me alivia. Ah… ¿Por qué verte tan tranquilo me dan ganas de estrangularte? No puedes entenderlo… Tal vez si lo vivieras… No… no puedo desearte eso…

Man, eso es muy ambiguo… ¿En serio no preguntaron más por ti? Eso es deprimente.

—Supongo que como ya tenían un antecedente, no era algo tan loco.

—¿Qué quieres decir?

—Olvídalo, tal vez solo son muy idiotas, supongo que la estupidez se hereda, es la única explicación que doy a que nadie sé allá dado cuenta que algo andaba mal.

—¿A qué te refieres con eso de heredar la estupidez?

—… … Vamos amigo, no puedes estar preguntándome eso.

—Es en serio, responde.

Para la imbecilidad que te colocas serio, tarado.

—Pensé… Pensé que te habías dado cuenta, por eso te habías ido, digo… todos tenemos el mismo origen… y por eso nosotros somos un poco… tú sabes.

—No, no te entiendo ni un poco.

—… Olvídalo, ahora puedo asegurar que los demonios de la flama estamos condenados…

—Sí me preguntas a mí, no creo que los demás estén en peligro, tal vez solo pudo atrapar algunos desprevenidos o débiles, además te apreciaba, para que te haya mantenido como su juguete y hallas sobrevivido, quiere decir harto, ella no es de deshacerse de sus cosas. Me sorprende más que no te haya venido a buscar.

—… ¿Qué quieres que te diga mi viejo amigo? Tus consuelos son una soberana mierda.

—¿Qué esperabas? No soy como estos demonios a medio cocinar que encuentras aquí, me enferma ver lo hipócritas que son.

—¡Oh vamos! No porque nos rodeemos de flores de múltiples colores, que podamos pasear felices a la orilla del mar, o nos juntemos a cantar alrededor de una fogata, tomados de las manos nos haga menos.

—… Sabes que decirlo con esos gestos no ayuda en nada…

—No es tan malo.

—No te voy a ganar así, entonces… como te quedaron gustando tanto las pruebas de resistencia… ¿Por qué no apostamos algo?

—¿El primero que caiga será el esclavo del otro por un día entero?

—¡Tú si me entiendes!

Ah… Lo dices ya estando mareado, pero no pienso perder esta oportunidad para humillarte un poco, me lo debes, solo espero que esto no me afecte demasiado, mañana aparte de guiar al grupo debo ayudar a las chicas, me comprometí con ellas. Deberé ducharme muy bien, no puede quedarme olor a alcohol.