Recuerdo esto solo es fanfic y es de cuando comencé, no sigue una línea muy clara. Este capítulo era el siguiente que seguía al anterior, justo daba la coincidencia cuando iba a resubirlo era Halloween, pero al final estuve ocupado y no pude corregirlo hasta hoy.

Se supone pasa en algo más a futuro ya que es un especial. Para esto ya hay un mayor acercamiento y casi se está saliendo con Hibari.


Un día más que acababas las clases y regresabas a casa hablando tranquilamente con tu hermano. Pronto sería Halloween así que te estaba diciendo de comprar algunos dulces para que repartiese a los niños que fuesen a celebrarlo. Por alguna razón le gustaba entregar en esa fecha cuando le pedían, quizá porque vosotros no tuvisteis tanto la oportunidad.

— También es mi oportunidad de hacer la broma de la que te hablé — recuerda.

— De qué hablas.

— Ya sabes, del arbusto.

Hiciste memoria. Si no recordabas mal por verano te enseñó un vídeo de una persona disfrazada de arbusto y que cuando la gente se acercaba se movía para asustar. Comentó quería hacer lo mismo y quería grabases.

¿Realmente iba a hacer algo como eso...?

— ¡(T/N)-chan!

Paraste cuando escuchaste te llamaban. Viendo que se acercaba la de pelo castaño atado en coleta, el de ojos azulados te dijo se adelantaba para que pudieses hablar con ella y te vería en casa. Asentiste dejando se retirase mientras esperabas la otra acabase de llegar a tu lado.

Saludaste y preguntaste qué ocurría. Normalmente la veías con las demás o al lado de Tsuna, sin embargo parecía había ido a buscarte a ti en ese momento. Entonces empezó a contarte su maravilloso plan que hizo junto a las demás. Podía preguntártelo en otro momento o por teléfono, pero era más sencillo de esa forma.

— No quiero — declaras una vez te acaba de contar.

— Vengaaa, será divertido-desu~~.

Te seguía insistiendo ante la idea. No era algo que tuvieses mucha ilusión y era la primera vez te proponían algo así.

Pensaste unos segundos más en ello. Tampoco es como si en esa fecha hicieses mucho que se le dijese y sería una buena excusa para evitar tener que acompañar a tu hermano con su broma del arbusto o que el otro te pusiese cosas a las que sabía tenías miedo solo para divertirse un rato.

— Está bien... — acabas aceptando suspirando —. Pero exactamente dónde lo vais a hacer.

Como decía quizá sería entretenido y que pensasen en invitarte en cierta forma igual te hacía feliz.

— Es en casa de Haru — responde animada.

— Y quienes vamos exactamente.

— Bianchi, Chrome, Kyoko, Hana, tú y Haru-desu~.

En otras palabras, eran todas las chicas. Suspiraste resignada, a saber si serían capaces de realizarlo correctamente. Por lo menos podías confiar en las dos primeras para lo que iba a ser.

— Vale, vale... Pero tenemos que hacerlo bien, ni que de mucho miedo ni que no de nada, ¿de acuerdo? — preguntas.

Ya que estabas aceptando querías saliese bien. Igual ella aceptó feliz asegurando no tenías nada de que preocuparte que se encargaría de que diese el suficiente miedo sin excederse.

— *Me pregunto si hago bien tomándole la palabra... Bueno, da igual* — piensas divertida.

Te despediste y retiraste. Tendrías que avisar a tu familia que el día de Halloween estarías saliendo con unas amigas.

Así el día llegó y te dirigiste a casa de Haru en la tarde. Ese día y el siguiente os estaban dando el día libre en la escuela por lo que no teníais que preocuparos por estar hasta tarde y podíais armar todo con calma.

— ¿Estás seguro no quieres participar? — preguntas a tu acompañante.

— No. Si salgo no habrá nadie en casa que entregue dulces.

Le habías invitado igual a que se quedase ya que lo que ibais a hacer era una casa del terror para los niños pequeños.

Una vez estuviste delante de la casa de tu amiga te despidió deseándote suerte. Te había acompañado el camino ya que tuviste que ir con el disfraz ya puesto y dijo aprovecharía para ver en alguna tienda cercana si conseguía una bolsa de dulces porque no pudo comprar con antelación y las que teníais cerca de casa eran muy caras.

Llamaste a la puerta esperando te abriesen. Su padre te dejó entrar y te dijo las demás estaban en la habitación de su hija por lo que te dirigiste ahí después de agradecer.

Quedaste un momento en la puerta del cuarto cuando viste los trajes que llevaban.

— Dije que tenía que dar miedo, Haru...

— Hahi, pero si los Namahages dan mucho miedo.

No lo ponías en duda, pero su disfraz era realmente infantil y era imposible con eso asustase a alguien. Ni siquiera podrías decir con certeza que se trataba de un Namahage.

— ... — intentas ignorar su disfraz — ¿Y tú, Kyoko? Eso es un paraguas lo mires por donde lo mires, no da miedo — preguntas mirando a la nombrada —. Da igual — suspiras ante su confusión.

No era como si quisieses criticar, solo esperabas un poco más y dudabas con eso sería un éxito.

— (T/N)-chan, tú tampoco es que se le diga que des miedo...

— Hahi es verdad, de que se supone qué vas.

Las observaste durante un momento ¿Qué acaso no era obvio? Escogiste lo más normal y común.

— Pues de bruja, está claro...

— De bruja guapa será...

Viste lo que llevabas. Un pantalón negro, una camiseta ajustada del mismo tono con un corsé, y un gorro supuestamente de bruja no muy grande. Además de eso te habías pues sombra de ojos. Sí, estabas guapa. Quizá por esa razón fue que tu hermano decidió acompañarte el camino a la casa de Haru para evitar algún desconocido se acercase a ti.

— Jaja... — te rascas la nuca avergonzada —. Es que no soy muy buena con esto...

Otros años no celebrabas como tal ni te disfrazabas por lo que habías hecho el apaño con lo que tenías en casa en lugar de ir a comprar algo ya que te resultaba vergonzoso y no tenías idea de qué poder llevar puesto.

Entraste en la habitación comprobando los disfraces de Bianchi y Chrome. Primero te fijaste en la segunda de estas ya que como las otras no daba nada de miedo, todo lo contrario te parecía adorable aunque no supieses exactamente de qué se trataba ya que solo llevaba una venda en la cabeza.

— Chrome... Qué se supone que eres...

— Una momia...

— Pero con eso solo te ves más linda, no das miedo... Aunque por suerte puedes hacer ilusiones eso ayudará.

Te planteaste un momento si tomarle disimuladamente una foto para más tarde enseñársela a tu hermano. Seguro te daría la razón en que se veía realmente adorable.

Giraste y viste a... lo que supuestamente era Bianchi.

— ¡Ah! Joder Bianchi, dijimos que tampoco de mucho miedo, eso dará un infarto a cualquiera.

Si no supieses era disfraz y te la hubieses encontrado ese día así por la calle estabas segura te hubieras desmayado del miedo. Si tú te asustaba seguro los niños se ponían a llorar.

— Perdón.

No querías sus disculpas, querías que se cambiase o no serías capaz de verla directamente.

Comprobaste la otra persona restante en la habitación.

— Oye Hana — te giraste a verla — ¿Tú no te disfrazas?

— No.

— Me da que esto va a ser un desastre...

— Ciaossu.

Confirmado. Si escuchabas ese saludo solo podía significar problemas.

— Reborn — todas giraron a verlo.

— ¿Por qué no hacéis una casa del terror al estilo Vongola?

No, ni de coña eso era una buena idea. Seguro hacía una casa del terror capaz de asustar al más valiente. Eso se supone era para niños, sin embargo las otras ya estaban curiosas y queriendo.

— Pidamos ayuda a los chicos.

— ¿Puedes avisar a Tsuna-kun?

— Sí, yo me encargo de avisarles.

¿Quizá todavía estabas a tiempo de huir...?

— (T/N) tendrá que llamar a Hibari.

— ¿Eh?

No pudiste negarte. Solo mandarías mensaje avisando, no te hacías responsable si luego no iba.

Antes de retirarse os dejó unas cosas e indicaciones para que fueseis preparando todo.

Pasados unos minutos ya todos habían llegado. No habían tardado mucho desde que Reborn se había retirado a por ellos. Seguramente era que se encontraban la mayoría ya juntos en casa del castaño y por ello fue más fácil de avisar.

Comprobaste qué llevaba puesto cada uno. Yamamoto iba de zombi, Gokudera solo se puso unas orejas de gatos con una cola, Ryohei iba de frankenstein, Reborn apareció con un traje de mago, y Tsuna sin nada.

Puesto que a Hana le entregaste una bata para que aunque sea fuese de científica y así estuviese a juego con Ryohei, el único no tenía como tal un disfraz era él.

— Tsuna deberías disfrazarte, sino serás el único que no lleve nada.

— Pero... No tengo traje...

— ¿Quieres uno? — pregunta Reborn sonriendo.

— ¡HIII! ¡No, no es necesario!

Sabías como era, por eso buscaste cualquier cosa que pudiese servir y así no tuviese problemas con el otro.

— Ten, ponte esto aunque sea — le entregas ropa de granjero —. Eso valdrá.

Tras eso fue llegando el equipo de Kokuyo. Mukuro solo se puso un traje de militar, Ken iba de hombre lobo y Chikusa... pues de una cosa rara que afirmaba que era un gólem. A pesar de todo Hibari parecía no ir. Empezaste a pensar que no llegaría.

Por más que dijeses no te harías responsable y creyeses no fuese a ir, en el fondo sí pensabas aparecería. De pronto eso era pedirle demasiado, ya bastantes cosas te permitía como para hacer algo con el resto que le parecían ruidosos...

— Herbívora...

Te alegraste al escuchar su voz y giraste a verle alegre.

— ¡Kyoya!

Tuviste el impulso de abrazarle, pero te contuviste por si acaso era no le agradaba estar ahí.

Miraste atentamente lo que llevaba. Realmente había cumplido tu pedido e igual que el resto tuvo que ponerse algo de acorde al día.

Diste una pequeña risa.

— Estás muy guapo — aclaras la razón de tu risa para que no se molestase —. El vampiro Hibarin~~.

Él solamente vio a otro lado. De verdad las cosas que llegaba a hacer y aceptar solo para verte feliz. Siendo que tampoco sabía tanto cómo demostrar correctamente sus sentimientos esa era la mejor manera que tenía.

— Bueno, ahora sí a organizar todo.

Fuiste con las demás para continuar organizando y preparando todo lo que había que hacer. Decorar una casa entera para lo que pensabais con tan poco tiempo no era fácil, pero era divertido y siendo los que erais podríais hacerlo a tiempo.

Hablaste con las demás aún colocando la decoración y os entró la curiosidad sobre uno de los trajes que llevaban los otros.

— Oye Gokudera, qué se supone que eres.

— Tsk. Estúpidas mujeres.

— Jeje os a llamado estúpidas — les dijiste a Kyoko y Haru.

No te ibas a dar por aludida ante un insulto, de todas formas no era la forma que solía referirse a ti, de esa forma solo le decía a Haru, pero puesto que estabais con ella de pronto generalizo y en parte podía ser igual por vuestra pregunta que para él era evidente.

— También iba por ti estúpida mujer.

Sabías de su forma de ser y carácter, sin embargo eso no quitaba que te enfadase un poco. Claro en lugar de hacer alboroto como la haría la de coleta recurriste a otra cosa que tampoco estabas tan segura funcionase, pero podía ser más efectivo si lo lograbas.

Sonreíste tranquilamente y puesto que habías visto Hibari se encontraba no muy lejos del lugar reíste y hablaste bastante alto para llamar su atención.

— ¡Jajajaja! Gokudera, que gracioso eres — te acercaste y le diste un beso en la mejilla.

Rápido te alejaste para ver desde lejos qué pasaba y si funcionaba. Por su parte él en principio estuvo confuso ante lo que hiciste hasta que escuchó al otro.

— Herbívoro...

— ¿Eh?

Kamikorosu.

Sacó sus tonfas para ponerse a perseguir a Gokudera que intentó huir del lugar.

Que él se hubiese esforzado tanto a su manera para que ahora llegase el de cabello grisáceo y se ganase como si nada tu atención le había cabreado. Obviamente era consciente no irías tras el otro, no eras ese tipo de persona, sino jamás se hubiese fijado en ti, pero igualmente no le fue agradable.

Intentaste aguantar la risa momentánea que te dio. No es que fueses mala y sabías hacer eso no era lo más indicado, pero fue la primera manera de vengarte que se te pasó por la cabeza. No eras tan madura como para dejarlo ser, aunque quizá en un futuro sí.

— ¿Por qué has hecho eso?

— ¿Tsuna? Es para que vea, una estúpida no habría hecho eso.

— Pobre Gokudera-kun, por favor haz que Hibari se detenga.

— Vale, vale...

Tenía razón en que eso no podía seguir así. Si algo acababa destrozándose serías en parte responsable.

Te acercaste a Hibari intentando parase de perseguir al otro.

— Kyoya déjalo, solo lo hice aposta para que le persiguieras porque me había llamado estúpida.

Hibari se quedó quieto unos momentos. Reflexionó y tras asentir siguió persiguiéndole, pero esta vez no era por celos, era por que te había insultado.

Miraste la escena suspirando. Por lo menos lo habías intentando. Ya se detendría cuando le diese aunque sea un golpe.

Giraste a ver a Tsuna.

— Ven conmigo un momento.

Asintió siguiéndote el paso. Parasteis en la entrada.

— Mira nosotros estaremos en la puerta para atraer gente ya que somos los más guapos..

Ni acabaste de decirlo o aclarar.

— Herbívora, que insinúas.

Os había seguido cuando os vio alejaros y evidentemente te escuchó. No había forma que el líder de Vongola fuese atractivo. Perder ante él en ese sentido era un gran golpe.

— ¡HII! Hibari-san — se lamenta Tsuna sabiendo podía ser golpeado hasta la muerte.

— Eh... Pues...

No habías usado las palabras adecuadas y te diste cuenta solo una vez que escuchaste al otro.

Giraste lentamente para verle puede te consintiese muchas cosas, pero hasta cierto punto, si te excedías podías acabar siendo igual mordida hasta la muerte.

— N..no me expliqué bien. Es que... Tsuna es muy dulce y tú das más miedo... Esto es para niños, entonces... Jeje, no sé, que mejor tú asustas y nosotros atraemos.. ¡Lo dijo Reborn!

Giró a ver al nombrado que estaba a un lado y no te habías ni percatado.

— No lo hice.

Teniendo su respuesta quisiste huir llevándote a Tsuna de la mano cuando chocasteis en la entrado con otra persona. Levantasteis un poco la vista comprobando de quién se trataba.

— Dino-san/Dino-kun/...

— Hola.

— Ciaossu — le saluda —. Tardaste en llegar.

— Perdón, un arbusto con piernas empezó a perseguirme...

Recordaste a tu hermano. Realmente se había encargado de ir a asustar personas y seguramente una vez reconoció al rubio fue tras de él para asustarle más.

— Dino-kun qué haces aquí.

— Reborn me dijo que estarías aquí y que me necesitabas..

Notó como Hibari le miró mal ante lo dicho. Obviamente no estaba interesado en ti, pero claro que era por lo general amable y era por otra razón por la que decía eso.

— Aaahh... Y para ver a mi hermanito. Venga, vamos dentro — dice nervioso cogiendo a Tsuna y llevándoselo lo más rápido posible.

Miraste un momento sin acabar de comprender por donde se habían retirado.

— Kyoya, tu ve preparándote, pronto comenzaremos. Yo voy a ver si los demás están listos.. Y no seas muy duro con los niños, ¿de acuerdo?

Unos segundos donde no dijo nada, eso era que no te lo estaba prometiendo. Esperabas que no asustase a todos...

Igual te retiraste entrando y buscando al resto para comprobar y avisar que habías visto a gente que empezaba a salir ya de sus casas.

Al primero que encontraste fue a Yamamoto.

— Takeshi-kun, hola.

— Oh, (T/N), hola.

Te fijaste en más detalle en su disfraz.

— Te ves bien.

— ¡! A..ah... Gracias jaja — se rasca la nuca nervioso y levemente sonrojado.

Ahora que estabais ambos solos quizá tenía que aprovechar como le dijeron. Podía preguntarte sin que interrumpiesen.

— Esto... (T/N)... Mañana... ¿tienes algo que hacer?

— ¿Eh? Mañana...

Intentaste hacer memoria de algo que tuvieses al día siguiente, sin embargo no había algo te impidiese poder reunirte con él si era lo que quería. De igual forma estabas segura si lo comentabas en casa te dejarían sin ningún problema.

— No, no tengo algo planeado ¿Es para salir juntos?

Asintió un poco avergonzado de que supieses lo que te iba a pedir.

— Sí, vale no hay problema.

— Entonces luego te digo dónde nos vemos.

— ¿No te quedas a dormir?

— ¿Hm? ¿A dormir...?

¿No debiste mencionarlo? Pensabas todos lo sabían aunque siendo la casa de Haru puede que no les dijesen... Ahora que lo dijiste aclararías.

— Ah... Si no os comentó Reborn olvídalo. Como en un principio esto íbamos hacerlo las chicas pensamos en después de esto ver películas y todo eso además de quedarnos a dormir. No sé si al final los chicos estáis invitados o no... No creo sea mucho problema y sino seguro hacéis lo mismo en casa de Tsuna. Pregunta para estar seguros.

— De acuerdo, entonces iré a buscar al bebé.

— Sí. Y no te olvides de prepararte, pronto empezará a venir gente.

Después de avisar al resto igual fuiste a prepararte.

Saliste y con Tsuna empezasteis a decir a niños que entraran, que si lograban pasar obtendrían dulces. Al ver que nadie lo lograba, más que nada porque al ver a Bianchi salían corriendo, te acercaste a unos chicos más o menos de vuestras edades. Obviamente eso era para los más pequeños, pero siendo que lo hicisteis demasiado complicado tendríais que buscar personas pudiesen aguantar mejor eso. Por esa misma razón era que no estuviste segura de cuando Reborn anunció sería al estilo "Vongola".

Intentaste convencerles de alguna manera aunque estaban todavía dudosos si aceptar vuestra invitación.

— Si nos asustas tú vamos...

¿El idiota estaba intentado ligar? En otra ocasión te molestarías o preferirías ignorarlo, sin embargo después de todo el esfuerzo que pusieron todos en preparar y estaban esperando, decidiste sacar provecho por una vez.

— Mmm... Qué les parece esto. Si logran pasar en vez de dulces pueden tomarse una foto con la persona que quieran de los que lo realizamos.

— ¡HIII! (T/N) no puedes hacer eso..

— Calla Tsuna, he dicho si logran.

Si los demás se enteraban y veían a gente que no eran niños entonces de alguna forma se lo irían tomando más en serio. Ibas a confiar en ello.

Al final aceptaron y fue cuestión de que fuese pasando la noche para que hubiese un rumor en el que chicos y chicas de buen parecer tenían una casa del terror en el que si pasabas te podías hacer una foto con quien eligieras. Claramente casi nadie lo paso, y los que pasaron estaban muy asustados.

Al final pidieron las fotos con: (2)Hana, (5)Yamamoto, (3)Tsuna, (4)Gokudera, (1)Dino y Mukuro, y en cuanto a los que pidieron a Chrome, Kyoko y Haru desaparecieron misteriosamente, más de uno pidió contigo, pero se rectificaban al ver a Hibari tras de ti con las tonfas.

La persona que había pedido hacerse foto con Dino te resultó familiar, pero tampoco le diste tanta importancia. Se supone iba a elegir a Kyoko, pero Reborn le había empujado haciendo se la tomase con el rubio, pobre del tipo.

Ya una vez finalizasteis y recogisteis todo como habías mencionado los chicos se iban a casa de Tsuna, a excepción de los que no querían que fueron Kokuyo y Hibari, mientras las chicas os quedabais donde Haru para ver algo antes de ir a dormir.

Sabías que se habían puesto a hablar de todo lo sucedido y más cosas, pero te quedaste dormida con la película e ignoraste todo lo demás.

Fue el primer Halloween que pasaste con ellos y no te arrepentías, te habías divertido más de lo esperado aunque no aguantaste despierta hasta el final.

Estarías esperando para el próximo año que seguro sería aún más divertido.


Siendo sinceros hubo varias cosas que corregir en esta parte, no sé como mis lectoras anteriores aguantaban leer algo tan malo. Me avergüenzo de mi mismo. Modifiqué varias partes como el final. Tampoco quise poner tan pronto a Light y Shadow porque los nuevos lectores se perderían un poco, pero sí les mencioné e hicieron aparición momentánea.

Eso es todo espero les gustase. Gracias por leer y hasta la próx.

Ciao Ciao!